La defensa del Referéndum catalán del 1 de octubre y la lucha contra la represión de las instituciones catalanas y de quienes promueven el Referéndum, son un deber de cualquier militante o simpatizante de izquierdas y de cualquier demócrata sincero. La suspensión por parte de un juez reaccionario del acto de apoyo el Referéndum en Madrid, a celebrarse el domingo 17 de septiembre, es un serio aviso de cómo el régimen pretende basarse en la cuestión nacional catalana para extender su ataque a los derechos democráticos en todo el Estado. En estas condiciones, la izquierda española y el movimiento obrero no pueden permanecer impasibles. Las herramientas que hoy usan contra el derecho de Catalunya a decidir su futuro serán utilizadas mañana contra nuestras luchas y aspiraciones.

Mi nombre es Yon Ander, tengo 21 años y estudio Historia del Arte en el Campus de la UPV de Vitoria-Gasteiz. Soy de Zumárraga, una localidad en el corazón de Gipuzkoa, en la que hace un año se cerró la fábrica Arcelor Mittal, fundición que daba empleo a 550 trabajadores. En las siguientes líneas, os redactaré cómo fue mi experiencia respecto al cierre de la planta como hijo de un trabajador.

El pasado 30 de agosto se formalizó la constitución de la Sección Sindical del Sindicato Andaluz de Trabajadores entre los, aproximadamente, 100 trabajadores y trabajadoras de Randstad Project Services, que operan en el matadero de pavos de Procavi situado en Marchena (Sevilla).

Con fecha 31 de Agosto, el árbitro designado por el Gobierno del Partido Popular ha emitido su resolución con el objetivo de poner fin a la huelga de El Prat que amenazaba extenderse al conjunto de los aeropuertos españoles. La medida del arbitraje, decidida por el Gobierno en un Consejo de Ministros extraordinario, fue rechazada por el comité de Eulen al entender que les privaba del derecho de huelga. El comité ha anunciado que va a valorar el auto pero que lo recurrirá.

Una de las cuestiones políticas más candentes de este verano está siendo, sin duda, el turismo, y la dependencia de la economía española en este sector. La polémica ha tenido como epicentro a Barcelona, a raíz de las numerosas protestas que allí han tenido lugar y de la magnitud particularmente grave que ha adquirido el problema en esta ciudad. La intensidad que ha alcanzado este debate muestra que la problemática va más allá del turismo como tal, y plantea cuestiones como la naturaleza de la recuperación económica, la precariedad laboral y habitacional, o la gentrificación de los barrios obreros y populares.

Sí al referéndum, no a la represión del Estado español

Para la clase dominante española, la unidad de España es un principio sacrosanto que defiende a capa y espada por encima de la voluntad de millones de personas, obligadas a formar parte de un Estado que se arriesga a convertirse en una jaula de naciones. El carácter autoritario y opresivo del régimen del 78 se ve más claramente que ninguna parte en esta cuestión, en los ataques constantes a la voluntad democrática del pueblo catalán, pisoteada y menospreciada sistemáticamente por el gobierno central reaccionario del PP.

Hace unos días tuvimos en Morón de la Frontera (Sevilla), una charla-debate acerca de la represión del Estado español, así como el papel de la justicia en su acción represiva. La charla contó con la ponencia de Óscar Reina, portavoz nacional del Sindicato Andaluz de trabajadores, así como dos miembros de Lucha de Clases, Susana López y el autor de este artículo. Tanto Óscar como varios compañeros de los 30 allí presentes hablaron acerca de la huelga en el sector de aves y conejos que fue convocada el pasado abril en todo el Estado por parte de los principales sindicatos. No es para menos, debido a que muchos de ellos han recibido multas por su participación en los piquetes informativos de Procavi, matadero de pavos situado en el cercano municipio de Marchena. Varios compañeros allí presentes habían sido denunciados tanto por la empresa como por la Guardia Civil, presente en los piquetes informativos de la citada huelga. Y es que se denota una clara relación entre los intereses directos de los empresarios durante la huelga y las acciones represivas del aparato estatal.