Juana Rivas está sufriendo una auténtica persecución judicial y mediática. El caso de esta mujer de Granada, cuyo único delito es intentar apartarse, y apartar a sus hijos, de un maltratador condenado en 2009 (y de nuevo denunciado en 2016) ejemplifica como pocos casos la nula voluntad del aparato del Estado, en especial de la judicatura, de acabar con la violencia machista. Este caso pone también a las claras el entramado jurídico destinado a perpetuar todas las formas de opresión sobre las que se asienta este sistema, incluida la opresión de género. Esto está siendo percibido por los sectores más avanzados de la clase trabajadora, que defienden el derecho de Juana Rivas a la desobediencia ante una decisión judicial a todas luces injusta, derecho que los marxistas de LUCHA DE CLASES apoyamos sin reservas.

Errekaleor es un barrio a las afueras de Vitoria-Gasteiz construido en los años 60 por las cooperativas del obispado como respuesta a la masificación y la inmigración que provenía principalmente de Andalucía, Extremadura y Galicia para trabajar en las industrias y fábricas del País Vasco. El barrio se compone de 32 bloques, 192 viviendas destinadas a albergar a más de 1000 personas, y en sus orígenes era un barrio obrero con una vida comunitaria muy marcada.

 

El próximo 21 de mayo los afiliados del PSOE elegirán a su nuevo Secretario General. La consulta actual coincide con momentos de profunda crisis en el apoyo a la Socialdemocracia y con los peores resultados electorales desde 1977. El voto socialista se ha desplomado, pasando de los 11,3 millones de 2008 a 5,4 millones el 26J de 2016.

Pedro Sánchez ha obtenido una victoria incontestable en las primarias del PSOE para la secretaría general del partido, consiguiendo más del 50% de los votos de la militancia, y lo ha hecho agitando la bandera de la izquierda, su oposición al PP y reclamando, de palabra, la necesidad de una mayoría de izquierdas para desalojar a la derecha. Llamativamente, el canto de "La Internacional" en todos sus actos, incluido ayer por la noche tras su declaración de victoria, se ha convertido en uno de los elementos simbólicos de su campaña y de su triunfo.

Que España es una democracia limitada, vigilada y tutelada ya lo sabíamos. Desde que estalló la crisis del régimen del 78 esto se ha hecho mucho más evidente para la mayoría de la población. Desde que empezó dicha crisis, ante el auge de la lucha de clases, el gobierno y el aparato del Estado han puesto a punto la maquinaria represiva para blindarse.

La corrupción extrema que exhala el Partido Popular se ha convertido en un elemento principal de la crisis de régimen que atraviesa el Estado español. La última trama que ha saltado a la luz –la llamada “operación Lezo”– ha golpeado de lleno en el aparato judicial, al desvelar los mecanismos utilizados por el gobierno para influir en el nombramiento de jueces y fiscales a fin de limitar, ocultar o paralizar las investigaciones de las tramas corruptas en que está implicado el PP.

La condena de un año de cárcel, y siete de inhabilitación absoluta, a Cassandra Vera por tuitear chistes sobre el atentado a Carrero Blanco, vuelve a destapar los vínculos del aparato del Estado con el Franquismo, así como los efectos de la legislación represiva que, con la excusa de la lucha contra ETA, pusieron en marcha los gobiernos del PP y el PSOE en las últimas décadas.