Publicamos aquí la declaración de la Corriente Marxista Internacional del Estado español ante el reciente acuerdo firmado por los gobiernos de España y Marruecos que niega al pueblo saharaui el derecho democrático de determinar su futuro por sí mismo y que solo sirve a las ambiciones imperialistas de ambos regímenes.

Tras el embate del pueblo catalán contra el régimen del 78 para ejercer su derecho a la autodeterminación, la dirección del movimiento independentista, que continúa estando encabezada por ERC y Junts, busca desviar la lucha por cauces seguros. Su principal preocupación reside en preservar sus estrechos intereses como políticos pequeñoburgueses y defender el capitalismo.

La polémica existente estos días en Catalunya, más allá de los presupuestos, es el conflicto lingüístico alrededor de una familia que ha pedido que en la escuela pública de primaria (en Canet de Mar, provincia de Barcelona) donde asisten sus hijos se impartan el 25% de las clases en castellano.

La detención del expresident Carles Puigdemont por la justicia italiana es un nuevo episodio de persecución judicial y política contra el movimiento independentista catalán. El aparato del Estado español no perdona ni olvida el desafío que supuso la movilización por la independencia catalana del otoño de 2017. Aunque Puigdemont ha sido finalmente liberado deberá presentarse el 4 de octubre en el juzgado de Sassari (Cerdeña), donde fue detenido.

Hace 10 años que ETA abandonó las armas, y 3 desde que anunció su disolución. Los marxistas saludamos ese paso en su momento, un sentimiento compartido por millones de personas comunes en el Estado español. En cambio, la derecha, las asociaciones de víctimas del terrorismo vinculadas a ésta, y el aparato del Estado, nunca disimularon su decepción con este resultado.

La pretensión del gobierno de indultar parcialmente a los presos políticos catalanes del Procés ha provocado una airada reacción de la derecha, que trata de agitar a sus bases sociales para desgastar a Sánchez. Sin embargo, sectores clave de la clase dominante apoyan la medida entre bambalinas, seguros de que sus intereses se defienden mejor haciendo esta pequeña concesión al independentismo catalán ¿Cuál debe ser la posición de la izquierda?