Hace setenta y cinco años un terremoto sacudió los cimientos del capitalismo británico. Fue la mayor demostración en su historia del poder militante de la clase obrera británica, ésta entró en acción en la huelga general de 1926. Durante nueve días, desde el 3 de mayo, ni una rueda o bombilla funcionó sin el permiso de la clase obrera. En este momento, con este poder, ¿habría sido posible la transformación de la sociedad? ¿Por qué terminó en derrota?