Un terremoto político sacudió a Nueva Zelanda la noche de las elecciones generales, y el Partido Laborista consiguió un segundo mandato con mayoría absoluta. Esta es la primera vez desde 1976  en la que un partido político ha obtenido tal mayoría, cuando se introdujo el sistema de voto MMP (representación proporcional mixta, donde se emiten dos votos, uno al candidato y otro al partido)

El asesinato de Samuel Paty el viernes 9 de octubre generó una ola de indignación en todo el país. Es la primera vez que un ataque de estas características se lleva a cabo contra un profesor. El personal educativo se encuentra en estado de shock, dividido entre el malestar, la ansiedad y la ira.

Con una mayoría contundente gana el Apruebo, un 78% contra 22% del Rechazo. El plebiscito decide cambiar la constitución de la dictadura. Una victoria que la clase trabajadora celebra y siente como propia. Después de un año de la marcha más grande de Chile, el pueblo ha pasado por muchas cosas. La represión, abusos, muertos y mutilados; también engaños y manipulaciones mediáticas. Y considerando la pandemia, vemos una importante participación récord de 50%. Y esto de cara a una verdadera tormenta electoral en los próximos meses. ¿Qué significa esta victoria?

La juventud de Nigeria se ha rebelado contra la brutalidad de la odiada unidad de policía del SARS. Ni las concesiones ni el látigo de la reacción han hecho retroceder al movimiento #EndSARS, solo lo han impulsado hacia adelante. Este torrente espontáneo de ira debe colocarse sobre una base política organizada, dirigida directamente al putrefacto régimen capitalista.

El Apruebo a una nueva Constitución ganó con un arrollador 78%. También ganó por mayoría amplia que los diputados constituyentes sean elegidos entre la población y no con la participación de los parlamentarios actuales. Los medios corren hoy a saludar la “fiesta de la democracia”, la “victoria de la institucionalidad y contra la violencia”. La clase trabajadora, por su parte, celebra y siente como propia esta victoria ¿Qué sigue ahora?

Que Luis Arce era el favorito en las elecciones bolivianas del 18 de octubre pasado nunca fue un misterio. Pero ni las oposiciones, ni la comunidad internacional ni el propio MAS esperaban una victoria de Arce con más votos que Evo, del cual fue ministro de economía.