La Universidad de Granada a través de su equipo de gobierno y la Junta de Andalucía (PSOE) han iniciado una campaña de recogida de medicamentos en colaboración con una organización de la oposición derechista de Venezuela denominada LEAN (Liderazgo Emergente Alternativo Nacional de Venezuela), impulsada por burgueses del país latinoamericano residentes en España.

Venezuela en los actuales momentos es escenario de un proceso de descomposición social sin parangón en la historia nacional. Problemáticas como la brutal escasez de productos de primera necesidad, la hiperinflación y la insuficiencia de los salarios, combinadas a su vez con el colapso generalizado de los servicios públicos, han alcanzado niveles tormentosos e insoportables para las familias trabajadoras cuya capacidad para seguir resistiendo los embates de la crisis económica comienza a agotarse. Tanto los días finales del 2017 como los primeros del año que recién comienza, han estado marcadas por innumerables protestas, tomas de carreteras y conatos de saqueos, en innumerables ciudades y poblados del país, que tienen como razón de ser el profundo descontento popular, principalmente ante las constantes alzas de los precios de los alimentos y el hambre imperante entre amplias capas de la población más vulnerable.

El boicot por parte de la oposición de derecha a las elecciones municipales en Venezuela, ha animado a multitud de corrientes y sectores de la izquierda bolivariana a presentar sus propios candidatos frente al aparato del PSUV y la burocracia, debido a que no hay peligro de que una división del voto favorezca a la oposición contrarrevolucionaria. En Caracas, se vive una batalla fundamental entre el candidato de la burocracia reformista bolivariana y el candidato del ala revolucionaria, Eduardo Samán, que cuenta con el apoyo de la Corriente Lucha de Clases, la sección de la CMI en Venezuela.

Las jornadas de diciembre pusieron blanco sobre negro la nueva etapa abierta en Argentina. Los acontecimientos producidos por la implementación, por parte del gobierno de Cambiemos (la plataforma política del gobierno derechista del presidente Mauricio Macri), de las reformas jubilatoria, tributaria y laboral ha generado una conmoción sin precedentes en la sociedad transformando la situación política. 

La elección hondureña se está decidiendo en las calles, en todo el país ha surgido una rebelión popular contra el fraude electoral que está adquiriendo un carácter abiertamente revolucionario. El pasado 26 de noviembre los electores fueron convocados a las urnas. El actual presidente Juan Orlando Hernández (JOH) es el heredero directo del golpe de estado de 2009, que derrocó a Juan Manuel Zelaya. JOH cambió la ley para poderse reelegir y como la votación no le favorece ahora, está queriendo cambiar los resultados para imponerse nuevamente en la presidencia.

El 26 de noviembre se realizaron elecciones nacionales en Honduras. La elección se ha dividido en dos bandos: quienes apoyan al actual presidente Juan Orlando Hernández (JOH), que busca su reelección, y quienes apoyan al candidato de la Alianza contra el Golpe, Salvador Nasralla. En los primeros se posicionan las fuerzas más reaccionarias que buscan mantener sus privilegios, empezando por el histórico partido Nacional, principal fuerza política de la oligarquía; con los segundos están las masas de obreros, campesinos, desempleados, estudiantes, amas de casa… que ya no soportan su condición de explotación, pobreza, violencia y falta de democracia y aspiran a un cambio profundo de la sociedad.

La ofensiva desatada por la gestión Macri no encuentra precedentes en la historia Argentina. Muchos hacen hincapié que la actual crisis encuentra su similitud de la década de los ’90 cuando la ofensiva neoliberal campeaba el planeta.