La lucha se agudiza a un ritmo acelerado, en toda Honduras se vociferan los gritos de la clase oprimida por la emancipación del yugo del sistema; el agitado movimiento de la clase oprimida aglutinado en la plataforma por la no privatización de la salud y la educación ha sido muy efervescente y digno de ser catalogado como unos de los movimientos de masa más extraordinarios desde la sangrienta usurpación del poder por parte de la institución política más asesina de Honduras: el Partido Nacional. Todas las luchas por modestas que parezcan se insertan en una lucha general contra la dictadura burguesa que el capitalismo internacional fortalece. Nuestro papel es integrar todos esos combates a la lucha de clases.

Millones de personas participaron en la huelga general en Brasil el 14 de junio, con manifestaciones en 380 ciudades de todo el país. La huelga había sido convocada para rechazar la contrarreforma del sistema de pensiones propuesta por el gobierno de Bolsonaro, pero también reflejó la oposición a los recortes educativos, que ya habían llevado a millones a las calles los días 15 y 30 de mayo.

Desde la llegada al poder de Donald Trump en EEUU, la posición de Washington hacia la revolución cubana ha sido cada vez más beligerante en un cambio radical de política respecto a la seguida por el presidente Obama. Aunque los objetivos finales de ambos son los mismos, el derrocamiento de la revolución cubana, Obama reconoció que la política de agresión directa había fracasado y decidió intentar conseguir lo mismo por la vía de las relaciones económicas. Es decir, restaurar el capitalismo por la vía de la penetración del mercado. Trump parece estar decidido a volver a una política de agresión abierta y ha tomado una serie de medidas concretas al respecto.

El domingo 9 de junio, el sitio web Intercept Brasil publicó varias correspondencias entre el ex juez Sergio Moro, y los fiscales de la trama de corrupción Lava Jato ("Lava coches"), encabezados por el abogado del Ministerio Público de Brasil, Deltan Dallagnol. El caso de corrupción de la Operación Lava Jato llevó al arresto y encarcelamiento del (entre otros) ex presidente del PT Luiz Inácio Lula da Silva ("Lula"), quien fue condenado sin pruebas. Estas correspondencias revelan los objetivos políticos detrás de esta operación, que incluyeron acciones para organizar el fraude en las elecciones de 2018.

Desde tempranas horas de las mañana, Juan Guaidó, acompañado de Leopoldo López y un grupo superior a una veintena de militares, anunciaron la ejecución de la llamada «operación libertad», llamando a las guarniciones catrenses en todo el país a sublevarse, y a las bases de la oposición reaccionaria para que se movilizaran en respaldo a tales acciones a nivel nacional, especialmente en Caracas.

El 15 de mayo se produjo un tsunami de manifestantes contra los recortes en la educación y las contrarreformas de las pensiones en Brasil. Más de 1,5 millones salieron a las calles en más de 200 ciudades de todo el país durante la huelga nacional de la educación contra las últimas medidas del gobierno de Bolsonaro, que incluyen un recorte del 30 por ciento a los presupuestos universitarios. A pesar de su bravuconería, el gobierno es débil y está dividido. La consigna de "Fora Bolsonaro" (Fuera Bolsonaro) resonó ampliamente. Ciertamente, Brasil no está en las garras del fascismo. Lejos de eso. Ahora es el momento de preparar una huelga general para derribar a este gobierno.

Poco antes del amanecer del 30 de abril, la oposición venezolana lanzó otro intento de golpe militar. Al final del día, el fallido intento de golpe de estado parecía haber fracasado, con uno de sus líderes buscando refugio en la embajada española, 25 de los soldados implicados solicitando asilo en la embajada brasileña y Juan Guaidó escondido o huyendo.