El tsunami desatado el domingo 11 de agosto no encuentra precedentes en los últimos años en la historia del país, luego de conocerse los resultados de las PASO, cuando millones de trabajadores, de jóvenes y de sectores populares, dijeron basta al saqueo, a la hambruna y pauperización, basta a la desocupación y la degradación de las condiciones de vida de las familias obreras y de los sectores más castigados de la sociedad. 

El pasado domingo 11 de agosto tuvieron lugar las Elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) que obligan a cada partido alcanzar un mínimo del 1,5% del padrón electoral para concurrir, con sus candidatos a la Presidencia del país y al Parlamento, a las elecciones generales del próximo mes de octubre. Estas elecciones primarias –un ensayo general de las elecciones de octubre– vieron una derrota humillante para la derecha argentina representada por el presidente Mauricio Macri.

Millones de personas participaron en la huelga general en Brasil el 14 de junio, con manifestaciones en 380 ciudades de todo el país. La huelga había sido convocada para rechazar la contrarreforma del sistema de pensiones propuesta por el gobierno de Bolsonaro, pero también reflejó la oposición a los recortes educativos, que ya habían llevado a millones a las calles los días 15 y 30 de mayo.

Finalmente, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, dimitió el pasado jueves 25 de julio tras doce días de protestas ininterrumpidas que han movilizado a cientos de miles de puertorriqueños y a las que se han sumado los artistas más famosos de la isla. La dimisión de Rosselló no ha terminado con la crisis política en Puerto Rico, que hunde sus raíces en la enorme desigualdad y pobreza, que se pusieron de manifiesto tras la catástrofe y la pésima gestión del huracán María en 2017. Publicamos una crónica de los acontecimientos, escrita el pasado 24 de julio, 24 horas antes de la dimisión de Rosselló.

El domingo 9 de junio, el sitio web Intercept Brasil publicó varias correspondencias entre el ex juez Sergio Moro, y los fiscales de la trama de corrupción Lava Jato ("Lava coches"), encabezados por el abogado del Ministerio Público de Brasil, Deltan Dallagnol. El caso de corrupción de la Operación Lava Jato llevó al arresto y encarcelamiento del (entre otros) ex presidente del PT Luiz Inácio Lula da Silva ("Lula"), quien fue condenado sin pruebas. Estas correspondencias revelan los objetivos políticos detrás de esta operación, que incluyeron acciones para organizar el fraude en las elecciones de 2018.

La lucha se agudiza a un ritmo acelerado, en toda Honduras se vociferan los gritos de la clase oprimida por la emancipación del yugo del sistema; el agitado movimiento de la clase oprimida aglutinado en la plataforma por la no privatización de la salud y la educación ha sido muy efervescente y digno de ser catalogado como unos de los movimientos de masa más extraordinarios desde la sangrienta usurpación del poder por parte de la institución política más asesina de Honduras: el Partido Nacional. Todas las luchas por modestas que parezcan se insertan en una lucha general contra la dictadura burguesa que el capitalismo internacional fortalece. Nuestro papel es integrar todos esos combates a la lucha de clases.

El 15 de mayo se produjo un tsunami de manifestantes contra los recortes en la educación y las contrarreformas de las pensiones en Brasil. Más de 1,5 millones salieron a las calles en más de 200 ciudades de todo el país durante la huelga nacional de la educación contra las últimas medidas del gobierno de Bolsonaro, que incluyen un recorte del 30 por ciento a los presupuestos universitarios. A pesar de su bravuconería, el gobierno es débil y está dividido. La consigna de "Fora Bolsonaro" (Fuera Bolsonaro) resonó ampliamente. Ciertamente, Brasil no está en las garras del fascismo. Lejos de eso. Ahora es el momento de preparar una huelga general para derribar a este gobierno.