El Poder Judicial sigue con sus abusos de poder. El Supremo Tribunal Federal (STF) negó el pedido de Hábeas Corpus (HC) de Lula y, ya al día siguiente, antes de que nuevos embargos fueran presentados en el Tribunal Regional de la 4ª Región (TRF-4), Sérgio Moro decretó la prisión de Lula.

En días pasados comenzaron las campañas electorales a la presidencia en México. Andrés Manuel López Obrador va a la cabeza en todas las encuestas, en algunas hasta por 20 puntos arriba; la derecha está dividida y no se ve que ninguno de sus candidatos pueda jugar un papel mínimamente decoroso. 

De repente, pero sólo de repente, parece que todo el mundo está hablando de lo mismo: la muerte de Marielle Franco es inadmisible, es necesario defender la democracia. Pero las apariencias pueden ser engañosas y detrás de la aparente unanimidad, hay una brecha insalvable.

El empresario Sebastián Piñera fue electo para la presidencia de Chile por segunda vez en diciembre pasado. La derecha obtuvo una mayoría histórica de 55%, casi diez puntos sobre la saliente coalición de gobierno “Nueva Mayoría” (ex-Concertación + Partido Comunista) que quedó derrotada y tensionada. Piñera asumió el mando el pasado 11 de marzo cuando la ex-presidenta Michelle Bachelet le entregó por segunda vez la banda presidencial. El multimillonario presidente llega con una agenda centrada en 5 puntos, Infancia, Salud, Araucanía, Seguridad Ciudadana y Desarrollo.

Las elecciones municipales y legislativas han sido un punto de inflexión en la lucha de clases, la derrota histórica que ha recibido el FMLN no tiene  comparación alguna con ninguna de las elecciones legislativas y municipales pasadas, incluso los resultados son más crudos que los del año 2012 cuando se recibió un voto de castigo.

La crisis del capitalismo argentino se expresa en términos económicos en un retroceso de todas las variables de la economía, y en términos políticos en un ataque a todas y cada una de las conquistas logradas tras el Argentinazo de diciembre de 2001.

El pasado 26 de febrero, desde la sede del comité central del Partido Comunista de Venezuela en el Edificio Cantaclaro, se firmaría el acuerdo unitario PSUV-PCV a la vez que la tolda del gallo rojo proclamaría a Nicolás Maduro como su candidato a la presidencia de la república. Días antes, el 21 de febrero, pero esta vez desde el teatro municipal de Caracas, el PPT haría lo propio, completando así los partidos del Gran Polo Patriótico que apoyarían la candidatura del PSUV. De esta manera, se cierran las consultas de ambas toldas a su militancia, tanto la Asamblea del PPT como la XIV Conferencia de los comunistas.