Este año Colombia elige Presidente de la República, Vicepresidente, Senadores y Representantes a la Cámara: prácticamente dos tercios del poder político oficial que rige al país. Llama la atención de todos los sectores de la política nacional el ascenso en encuestas de Gustavo Petro. El país que una vez fue llamado “el Israel de Suramérica” ahora parece buscar un giro a la izquierda que atemoriza a la burguesía.

Han pasado cinco años desde la muerte de Hugo Chávez. Lo conocía desde hacía casi diez años y sentía un gran respeto por su valor, honestidad y dedicación en la lucha contra la opresión y la explotación. Por esto se ganó el odio de todas las fuerzas de la vieja sociedad: los banqueros, los capitalistas y terratenientes, los imperialistas, la CIA y, por supuesto, la llamada "prensa libre" que no es más que la boquilla servil del viejo orden.

El año apenas ha comenzado y ya hemos visto grandes manifestaciones populares en todo Irán. Las manifestaciones, que habían comenzado con demandas económicas, se convirtieron en una revuelta contra el régimen islámico reaccionario. En Túnez, los jóvenes han salido a las calles exigiendo empleo y el fin de las políticas de austeridad impuestas por el FMI. Estos dos casos nos recuerdan, una vez más, la inestabilidad política que se está extendiendo por todo el mundo y las explosiones revolucionarias que pueden detonarse por pequeñas chispas.

Como hemos venido señalando, específicamente en nuestro artículo “Venezuela: crisis, saqueos y hambre ¿Cuál es la salida?”, la actual crisis que atraviesa el país ha golpeado principalmente a las masas trabajadoras. Esta, enmarcada dentro de la crisis del capitalismo mundial, afecta principalmente a los países que, como el nuestro, se insertan en la economía mundial de forma dependiente, haciéndonos el eslabón más débil de la cadena.

La lucha de las masas, abierta tras las elecciones en Honduras, solo es equiparable a la huelga de 1954 y al movimiento contra el golpe de Estado en 2009. Es uno de los más grandes acontecimientos de la lucha de clases en la historia del país. Esto solo puede explicarse debido a las grandes contradicciones concentradas en la sociedad que han colocado al país al borde de la revolución. Pese a todo ese impulso revolucionario, Juan Orlando Hernández, JOH, acaba de juramentarse como presidente aunque acosado por la protesta del pueblo que exige su salida. Este es un gobierno sumamente desprestigiado y débil que se verá sometido a la presión de los trabajadores que pueden hacer que no termine sus 4 años de gobierno.

Queda claro que en las últimas semanas el imperialismo estadounidense y sus países lacayos han aumentado la agresión contra Venezuela. El objetivo es público y declarado: propiciar un golpe de estado que derroque el gobierno del presidente Maduro y permita a la oligarquía capitalista volver a tomar control. Es necesario responde con medidas revolucionarias que golpeen el poder económico de la oligarquía, los agentes del imperialismo el país.

La Universidad de Granada a través de su equipo de gobierno y la Junta de Andalucía (PSOE) han iniciado una campaña de recogida de medicamentos en colaboración con una organización de la oposición derechista de Venezuela denominada LEAN (Liderazgo Emergente Alternativo Nacional de Venezuela), impulsada por burgueses del país latinoamericano residentes en España.