El tsunami desatado el domingo 11 de agosto no encuentra precedentes en los últimos años en la historia del país, luego de conocerse los resultados de las PASO, cuando millones de trabajadores, de jóvenes y de sectores populares, dijeron basta al saqueo, a la hambruna y pauperización, basta a la desocupación y la degradación de las condiciones de vida de las familias obreras y de los sectores más castigados de la sociedad. 

El pasado domingo 11 de agosto tuvieron lugar las Elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) que obligan a cada partido alcanzar un mínimo del 1,5% del padrón electoral para concurrir, con sus candidatos a la Presidencia del país y al Parlamento, a las elecciones generales del próximo mes de octubre. Estas elecciones primarias –un ensayo general de las elecciones de octubre– vieron una derrota humillante para la derecha argentina representada por el presidente Mauricio Macri.

En este momento está reunida en Buenos Aires la cumbre del G20, teóricamente las 28 mayores potencias económicas del mundo. Macri recién firmó un paquete de ajustes sanguinarios para el año que viene, pero para organizar esa reunión de sanguinarios destinó 3.000 mil millones de pesos. Y una buena parte de esos pesos fue invertido en represión, para contener a estudiantes y trabajadores que se manifiestan contra la ofensiva capitalista en Argentina.

En la última semana de marzo, la crisis capitalista mundial se expresó en la caída, en dos jornadas consecutivas, de las bolsas más importantes del mundo; en el derrumbe diario de las monedas de los países llamados emergentes, en el agudizamiento de la guerra comercial entre China y EEUU que, aunque se encuentra en sus primeros temblores anticipa un verdadero terremoto de la economía mundial; en síntesis, nos encontramos ante una recesión de la que aún no hemos visto su verdadera magnitud.

El PTS argentino lanzó en octubre de 2018 un llamado a construir “un partido unificado de la izquierda, de las y los trabajadores y socialista”. Los compañeros de la Corriente Marxista Internacional respondieron en tres artículos que republicamos aquí:

El paro del 25 de septiembre arrancado por los trabajadores al triunvirato Cegetista tuvo un altísimo acatamiento en el país. En la ciudad de Buenos Aires como en las principales ciudades no se movió un solo engranaje, ni un solo papel, ni el transporte público, quedando paralizadas totalmente y demostrando asi la fuerza de los trabajadores. Expresó además el hartazgo a un gobierno que solo muestra miseria y desolación en las mesas obreras y que se somete a las disposiciones del Fondo Monetario Internacional.