La presión que sufre el país desde hace meses a manos del imperialismo (Buitres/Griessa/Obama/EE.UU.), junto a la oposición interna, genera un ambiente de que Argentina se encuentra literalmente en el default y al borde del abismo.

En el día de hoy tiene lugar un nuevo paro general del sindicalismo opositor, en un amplio abanico que va de derecha a izquierda. No es la primera vez que estos socios políticos coordinan una acción conjunta, como hemos dado cuenta en anteriores artículos, por lo cual si bien el contexto político va cambiando, la centralidad de los argumentos para no sumarse a esta huelga van manteniendo vigencia.

Los capitalistas defienden sus intereses en los tribunales de Nueva York y con la policía/gendarmería en puerta de fábrica

El conflicto que hoy atraviesa la Argentina en relación a los fondos buitre (que no aceptaron la quita de la deuda pública en 2005 y exigen cobrar el 100% de la misma, cuando se la habían comprado a pequeños acreedores a precio vil) y las presiones del imperialismo, se han convertido en el centro de la escena política en pleno mundial de fútbol, reviviendo el debate acerca del problema de la deuda externa y sus consecuencias.

Las CGTs y CTA opositoras al gobierno de la Presidenta Cristina de Kirchner han convocado a un paro nacional para este 10 de abril. El objetivo que hacen visible las CGTs es rechazar la suba inflacionaria, el impuesto al salario y en defensa de paritarias libres. Pero lo que preparan solapadamente es una mesa sindical que dé apoyo a la derecha peronista. Buscan golpear políticamente al gobierno para favorecer un recambio que les permita recuperar el poder perdido.

despidoswebEn estos primeros meses del año los aumentos en transporte, nafta, servicios en general, generaron una estampida de precios. A esto, se suman la caída del consumo y las dificultades en las exportaciones a Brasil por la caída de la demanda automotriz.

Como se viene dando en los últimos años, el inicio de clases se ve postergado por una negociación paritaria que no alcanza a cubrir las necesidades y  reclamos de los trabajadores docentes. Es así que en el mes de febrero la Junta Ejecutiva de la federación sindical docente, CTERA, rechazó los primeros ofrecimientos del gobierno que consistió en un 22% en tres tramos (marzo-agosto-noviembre) y un plus de $2000 por presentismo. El incremento llegaba al 31% pero recién en junio de 2015. Esta propuesta  fue rechazada de manera rotunda porque vulnera el poder adquisitivo del salario y las jubilaciones, precarizando las condiciones de trabajo y propiciando el vaciamiento educativo.