El asesinato de Samuel Paty el viernes 9 de octubre generó una ola de indignación en todo el país. Es la primera vez que un ataque de estas características se lleva a cabo contra un profesor. El personal educativo se encuentra en estado de shock, dividido entre el malestar, la ansiedad y la ira.

Los tribunales griegos han condenado a los dirigentes de la organización fascista Amanecer Dorado por una serie de ataques asesinos. Este fue el resultado directo de la presión ejercida sobre la burguesía por parte de los trabajadores y la juventud, que son la única fuerza que puede oponerse a la amenaza del fascismo.

La siguiente es una declaración sobre la situación que está desarrollándose en Bielorrusia ¡Por una huelga política general! ¡Abajo el régimen de Lukashenko! ¡Por el socialismo y la democracia genuina!

Semanas después de conseguir una victoria electoral aplastante, el régimen del presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, y su Partido Serbio Progresista se enfrentan a una creciente insatisfacción y disturbios civiles. Hay muchas razones legítimas para los disturbios. La mayoría de la gente está furiosa por la mala gestión criminal de la crisis COVID-19, y profundamente preocupada por el inminente desastre económico.

La complejidad del momento político actual en Bielorrusia y la participación activa de la clase trabajadora en los acontecimientos fueron descritos por nosotros en dos artículos anteriores (aquí y aquí). Pero ahora también tenemos informes más detallados de la escena, que reflejan mucho más vívidamente tanto la naturaleza de la movilización de los trabajadores del país como del impacto de esta movilización.

El modelo nórdico es alabado tanto por la derecha como por la izquierda reformista. Cada uno de estos bandos saca sus propios argumentos basándose en características del modelo nórdico que son favorables a su ideología: que si la derecha dice que allí el salario mínimo no existe y que por eso no hay paro, que si la izquierda reformista habla de empresas estatales que funcionan bien, etc.