Sarkozy está siendo investigado por corrupción. Lo hemos visto en un coche policial camino del Tribunal Correccional. Este era el que, después del crack del 2008, habló de "refundar el capitalismo sobre bases éticas". Un año antes estaba recogiendo un sobrecito o un maletín con 20 millones de dólares de manos de Gadafi, quien a escala internacional dejaba caer cierta liquidez por lugares estratégicos. Por las jaimas del presidente asesinado han pasado José María Aznar, Gerard Schröder, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero, etc, etc...

Francia ha entrado en una nueva fase de la lucha a medida que el presidente Emmanuel Macron se acerca a un importante enfrentamiento con los trabajadores del sector público. El país está convulsionado por una serie de huelgas, manifestaciones y enfrentamientos entre las masas y las autoridades estatales.

Miembros del Partido Laborista Británico y de los sindicatos han lanzado una nueva campaña llamada Labour4Clause4 (Laboristas por la Cláusula 4), que tiene como objetivo restaurar la Cláusula 4 en los Estatutos del Partido, y comprometer al Partido Laborista con las políticas socialistas. Esta campaña cuenta con el pleno apoyo de Socialist Appeal (sección británica de la CMI). Hacemos un llamamiento a las agrupaciones locales del Partido Laborista, agrupaciones sindicales y organizaciones estudiantiles para que lo apoyen donde sea posible.

Alek Atevik, miembro del Comité Central de la organización macedonia Levitsa (Izquierda) y una figura destacada de la sección yugoslava de la Corriente Marxista Internacional (CMI), habló con Epanastasi ['Revolución'] sobre los mitos nacionalistas y la necesidad de la solidaridad de clase internacionalista.

Las elecciones italianas –un terremoto político en el verdadero sentido de la palabra– han producido lo que se había predicho durante mucho tiempo: un parlamento sin mayorías, sin ningún partido o coalición de partidos, capaz de formar un gobierno mayoritario. Los comentaristas burgueses serios han lamentado el hecho de que más del 50 por ciento del electorado votara por partidos "populistas" en contra del establishment, mientras que los partidos en los que el sistema ha descansado durante los últimos 25 años se han visto seriamente debilitados.

Ya no cabe la menor duda: Macron preside un gobierno de derecha al servicio de los más ricos. También es verdad que el último gobierno de “izquierda”, el de François Hollande, se hallaba al servicio de los mismos. El actual jefe del Estado aprovecha la oportunidad para presentarse como “de derecha e izquierda a la vez”. ¿Pero a quién va a engañar a estas alturas? Los políticos burgueses pueden jugar con las etiquetas, sus mercancías son bien conocidas: recortes presupuestarios, contrarreformas, regalos fiscales a los millonarios, destrucción de la industria... La gran mayoría de la población rechaza estas medidas. Como consecuencia, la popularidad del gobierno cae con rapidez.