El espectáculo de las celebraciones por la apertura de la nueva embajada de los EEUU en Jerusalén el lunes 14 de mayo contrastó marcadamente con el derramamiento de sangre en Gaza, donde el mismo día fueron asesinados 59 manifestantes palestinos y más de 2.700 heridos por francotiradores israelíes. Como dijimos en un artículo anterior, el movimiento de resistencia masiva de los palestinos en Gaza por el derecho al retorno de los refugiados palestinos de 1948 y contra el bloqueo de 12 años por parte de Israel ha ido creciendo, a pesar de la represión más dura del ejército israelí.

El pasado 8 de mayo, Donald Trump anunció su decisión de retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán. En un discurso lleno de mentiras, distorsiones e hipocresía abierta, anunció que su Administración volverá a imponer el "nivel más alto de sanciones económicas" a Irán.

El domingo 18 de marzo, la máquina de guerra turca, con el apoyo de las llamadas tropas rebeldes sirias, tomó el control de la ciudad de Afrín, de mayoría kurda, en el noreste de Siria. Por supuesto, mientras los medios de comunicación occidentales estaban ocupados condenando la ofensiva del régimen de Assad contra las fuerzas islamistas en Ghouta, un suburbio de Damasco, no prestaron atención alguna a la brutal embestida contra los kurdos, que nunca han atacado a Turquía.

Estados Unidos y sus "aliados", el Reino Unido y Francia han bombardeado múltiples objetivos del gobierno en Siria en una operación matutina dirigida contra supuestas ubicaciones de armas químicas.Las explosiones llegaron a la capital, Damasco, así como a dos lugares cerca de la ciudad de Homs, dijo el Pentágono. "Las naciones de Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos de América han unido su justo poder contra la barbarie y la brutalidad", dijo el presidente Trump en un discurso a la nación desde la Casa Blanca alrededor de las 21:00 hora local (02:00 BST).

Después de todo el alboroto, la ruidosa propaganda y las maniobras en Naciones Unidas, el llamado alto al fuego sirio se ha derrumbado de manera repentina, vergonzosa e irrevocable. En realidad, era un aborto que estaba muerto incluso antes de que naciera.

Egipto celebró elecciones presidenciales entre los pasados 26 y 28 de marzo, de conformidad con una concesión formal a la Revolución egipcia en la Constitución de 2014. Esta fue la primera prueba electoral de la autoridad del presidente Al Sisi desde su elección oficial en 2014. A pesar del desprecio risible por la democracia demostrado por Al Sisi y su régimen en cada etapa del proceso electoral, las primeras estimaciones de los resultados indican su rotundo fracaso.

Las últimos semanas han visto el comienzo de un nuevo movimiento de la juventud tunecina, casi siete años después del derrocamiento del odiado régimen de Ben Alí, en 2011. Esta vez, el detonante de las protestas en todo el país se produjo con el anuncio de los presupuestos elaborados con las propuestas del FMI. Decenas de activistas han sido arrestados y un manifestante ha sido asesinado. El movimiento "Fech Nastannou?" (“¿A qué estamos esperando?”) es una clara demostración de que haber derrocado al dictador no resolvió automáticamente los problemas de pobreza, desempleo y falta de futuro, que desencadenaron el levantamiento de 2011.