La cultura de un país no se define sólo por monumentos de piedra ni por figuras consagradas por la academia. La cultura popular, y en el siglo XX la cultura de masas, nos dice a veces mucho más sobre la idiosincrasia y los avatares históricos de una nación. Los años 60 y 70 fueron una época revolucionaria en todo el mundo, y también en Cataluña; y al mismo tiempo fueron la época en la que la cultura de masas, cristalizada en el rock, alcanzó su más alto grado de desarrollo y de calidad artística.

La nueva película de Joker [bromista, en inglés] reinventa al villano clásico como la víctima de un sistema que abandona a los enfermos mentales y deja a las personas languidecer en una pobreza manufacturada. El capitalismo es mostrado como el auténtico villano de Gotham City.

El incendio que destruyó parcialmente Notre Dame es una tragedia para cualquiera que aprecie los logros culturales, artísticos y arquitectónicos de la humanidad. El capitalismo está socavando sus propios logros pasados y los de las sociedades anteriores, y esto se pone de manifiesto muy claramente cuando se observa más de cerca lo que ocurrió en París el lunes 15 de abril.

Los madrileños, residentes y turistas que pasaban por la Puerta del Sol de Madrid el pasado 26 de mayo tal vez se sorprendieron al ver que cientos de personas se concentraban junto al metro en esa jornada electoral. Cientos de personas, muchas de ellas ataviadas con pelucas y portando guitarras y varas de peregrino, que cantaban unas “canciones” desconocidas para el gran público en Madrid, pero con un sonido extrañamente familiar. Una celebración que terminó con el canto de Cumpleaños Feliz y vítores a la ciudad de Cádiz y a un nombre: Juan Carlos Aragón.

Estos días, la Feria de Madrid acoge una exposición del artista británico Banksy, que recorre toda la trayectoria del grafitero a través de una amplia selección de sus obras. Sus mordaces críticas al imperialismo y sus guerras, a la destrucción del medio ambiente, al consumismo desbocado, a la hipocresía y la desesperanza de la sociedad capitalista, plasmadas en las calles de numerosas ciudades, le han hecho famoso en todo el mundo. 

Hoy 2 de mayo se cumplen 500 años de la muerte de Leonardo da Vinci, uno de los artistas más geniales de todos los tiempos, cuyas obras, dibujos, escritos y bocetos siguen asombrando al mundo, tanto o más, que en su tiempo. Queremos conmemorar este aniversario con un largo artículo escrito por Alan Woods hace unos años sobre la figura, la obra y la contribución de este enorme creador y ser humano.

La revista iraní  La escena contemporánea me ha pedido que contribuya con un artículo a un número especial sobre el tema «El capitalismo y el arte». Esta publicación, de la que solo recientemente he tenido conocimiento de su existencia, es una revista teórica relacionada con el arte y, en particular, el arte escénico. Creo que el creciente interés en las ideas marxistas entre los jóvenes, artistas e intelectuales en Irán está extendiéndose significativamente y estoy encantado de poder participar en esta importante discusión [Se puede ver la edición en farsi aquí].