{"id":10068,"date":"2021-10-24T17:13:44","date_gmt":"2021-10-24T21:43:44","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/?p=10068"},"modified":"2021-10-24T17:17:05","modified_gmt":"2021-10-24T21:47:05","slug":"el-juego-del-calamar-nadie-gana-bajo-el-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=10068","title":{"rendered":"El Juego del Calamar: nadie gana bajo el capitalismo"},"content":{"rendered":"\n<p>En la enormemente popular serie de ficci\u00f3n de In Hwang Dong-Hyuk, jugadores endeudados ponen en riesgo sus vidas por la oportunidad de obtener una gran fortuna.&nbsp;M\u00e1s all\u00e1 de la incre\u00edble actuaci\u00f3n y la violencia gr\u00e1fica,&nbsp;<em>El juego del Calamar<\/em>&nbsp;refleja el verdadero horror del capitalismo y su mortal agon\u00eda. No es de asombrarse que haya atra\u00eddo a mucha gente y el inter\u00e9s de la prensa en todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>FUENTE ORIGINAL:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.luchadeclases.org\/mas\/arte-y-cultura\/3926-el-juego-del-calamar-nadie-gana-bajo-el-capitalismo.html\">http:\/\/www.luchadeclases.org\/mas\/arte-y-cultura\/3926-el-juego-del-calamar-nadie-gana-bajo-el-capitalismo.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En esta serie de Netflix (que se sit\u00faa en los primeros lugares en 90 pa\u00edses, hasta ahora), vemos a cientos de coreanos empobrecidos. \u00c9stos compiten en una serie de juegos mortales en zonas de recreo para ganar un premio de $41.5 millones de d\u00f3lares en efectivo. Unidos por su sufrimiento bajo el capitalismo, la serie sigue la pista de sus vidas miserables y su completa desesperaci\u00f3n por ganar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desesperaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El juego comienza con la aparici\u00f3n de uno de los protagonistas, Seong Gi-Hun, mientras sobrevive en medio de una vida miserable de deudas y turbulencias familiares. Entonces, un extra\u00f1o le invita a tomar parte en una competici\u00f3n con una alta suma de dinero como premio, la oferta suena muy bien como para rechazarla. Cada ronda brutal del juego crea una escasez (artificial) que conduce a los participantes a tomar medidas cada vez m\u00e1s desesperadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La comida se distribuye de forma injusta, se permite la violencia y se premia la traici\u00f3n. Las divisiones se enconan hasta el fanatismo a medida que los concursantes evitan la solidaridad basada en raza, g\u00e9nero, edad, etc. Las palabas de Marx se convierten en verdad: \u2018All\u00ed donde la necesidad se generaliza, vuelve a reflotar toda la vieja basura\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jugadores pueden irse si la mayor\u00eda de ellos lo desea. A\u00fan su libertad es una ilusi\u00f3n, tanto como la democracia burguesa. Con el ofrecimiento de poder regresar a sus vidas normales, los jugadores encaran la inevitable y dura realidad de su existencia. Como cierto jugador eliminado dijo: \u201cla vida es tan mala all\u00e1 afuera como aqu\u00ed dentro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reglas son hechas cumplir con una estricta jerarqu\u00eda de cuerpos armados formados por hombres enmascarados. Mantienen un total monopolio de violencia usando pistolas y ametralladoras para ejecutar a los jugadores que no siguen las reglas y los que han perdido en cada ronda del juego. El paralelismo con el aparato de seguridad de la clase dominante coreana es dif\u00edcil de ignorar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los parecidos entre la realidad y la ficci\u00f3n no son una mera coincidencia. Como se\u00f1al\u00f3 el director Hwan Dong-Hyuk: \u201cquer\u00eda escribir una historia que fuera una alegor\u00eda o f\u00e1bula acerca de la sociedad capitalista moderna, algo que plasmara una competencia extrema, algo como la lucha extrema por la vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la pantalla<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El juego del calamar<\/em>&nbsp;se une a una creciente colecci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de la realidad social en Corea, junto con pel\u00edculas como&nbsp;<em>El hu\u00e9sped<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Par\u00e1sitos<\/em>, que exponen la explotaci\u00f3n social en Corea del Sur. A pesar de su tem\u00e1tica surrealista,&nbsp;<em>El juego del calamar<\/em>&nbsp;no est\u00e1 muy lejos de las extenuantes condiciones materiales a las que se enfrentan los trabajadores coreanos en la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El 2020 trajo la peor crisis de desempleo en Corea del Sur desde 1997. Exacerbada por la pandemia de COVID-19, Corea del Sur ha experimentado m\u00e1s de una d\u00e9cada de disminuci\u00f3n constante del empleo. Entre la juventud, la cifra es del 9,5%. Es poco sorprendente que la juventud haya nombrado a su naci\u00f3n \u201cHell Korea\u201d (Corea Infierno).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La vejez y la jubilaci\u00f3n no dan esperanza a la juventud ni a los trabajadores coreanos. Mientras que en el Reino Unido, \u2018solo\u2019 hay un 15% de gente mayor de 66 a\u00f1os viviendo en la pobreza, esta cifra es del 43% en Corea del Sur. Con una poblaci\u00f3n m\u00e1s vieja y m\u00e1s muertes que nacimientos, los adultos mayores se convirtieron en una nueva capa oprimida bajo el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Atados por las deudas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para cada uno de los jugadores en&nbsp;<em>El Juego del Calamar<\/em>, el enorme premio en efectivo ofrece una escapatoria a su esclavizante deuda. En realidad, en Corea del Sur, la deuda de los hogares se ha disparado como un cohete, con un rango medio entre la deuda y el ingreso disponible de los hogares del 191%. En total, la deuda de los hogares asciende a la astron\u00f3mica cifra de 1,54 billones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los concursantes ficticios de&nbsp;<em>El Juego del Calamar<\/em>&nbsp;y los trabajadores en el mundo real sufren las consecuencias de sus deudas, el gobierno de Corea del Sur no puede encontrar mejor soluci\u00f3n que aumentar su propia deuda nacional con paquetes de est\u00edmulo. En 2019, la deuda nacional se situ\u00f3 en $ 726 mil millones, que se prev\u00e9 que llegue a $ 1 bill\u00f3n para el pr\u00f3ximo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Imperialismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacia el final de la serie, se nos presenta (\u00a1alerta de spoiler!) a los invitados VIP que financian el Juego del Calamar. Si bien los concursantes y el personal del juego son coreanos, estos observadores adinerados tienen en su mayor\u00eda acento estadounidense. Al igual que en la serie&nbsp;<em>The Host<\/em>, los personajes VIP estadounidenses en&nbsp;<em>El Juego del Calamar<\/em>&nbsp;son indiferentes al sufrimiento de los personajes coreanos, priorizando la ganancia material sobre cualquier sentido de moralidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo real, Estados Unidos contin\u00faa utilizando a la clase trabajadora coreana como peones en sus juegos imperialistas En el momento de escribir este art\u00edculo, Corea del Norte est\u00e1 intentando negociar la paz con sus vecinos del sur. Al mismo tiempo, Corea del Sur muestra su poder\u00edo militar apoyado por Estados Unidos con un nuevo misil bal\u00edstico lanzado desde un submarino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La fuerza de la clase obrera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que la clase trabajadora coreana sufre bajo la doble opresi\u00f3n de la clase capitalista coreana, compuesta por los chaebols (conglomerados industriales coreanos dirigidos por dinast\u00edas ricas), y el imperialismo estadounidense, su historia es de combatividad. En 2015, Corea del Sur vio una ola de tres huelgas generales. Liderados por la Confederaci\u00f3n Coreana de Sindicatos (KCTU), decenas de miles de trabajadores salieron a las calles para protestar contra la presidenta derechista Park Geun-Hye y sus leyes antiobreras.<br>En respuesta, el Estado lanz\u00f3 una represi\u00f3n masiva, con brutalidad policial y detenciones selectivas de l\u00edderes sindicales. Aunque las leyes se aprobaron con ajustes menores, la clase trabajadora coreana extrajo lecciones importantes de la lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Este mes, la KCTU se moviliz\u00f3 con una nueva huelga general el 20 de octubre para expresar su ira contra el sistema explotador. Para promover la huelga, la KCTU ha creado su propio anuncio al estilo de&nbsp;<em>El Juego del Calamar<\/em>, llamado \u00abel Juego de la Huelga General\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 claro que la conciencia de clase global est\u00e1 creciendo, impulsada por el empeoramiento de las condiciones materiales. El sufrimiento de Seong Gi-Hun y sus compa\u00f1eros jugadores endeudados en el Juego del Calamar no se limita a la pantalla chica, ni a la propia Corea del Sur. No hay soluci\u00f3n bajo el capitalismo, como tampoco la hay a trav\u00e9s de juegos empapados de sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la clase trabajadora coreana, la tarea es la revoluci\u00f3n. Un movimiento obrero unido, agrupado en torno a demandas socialistas concretas, con el apoyo de la KCTU y otras organizaciones obreras, podr\u00eda expulsar a los patrones y a los imperialistas, y poner a los chaebols y al resto del sistema patronal bajo el control de los trabajadores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la enormemente popular serie de ficci\u00f3n de In Hwang Dong-Hyuk, jugadores endeudados ponen en riesgo sus vidas por la oportunidad de obtener una gran fortuna.\u00a0M\u00e1s all\u00e1 de la incre\u00edble actuaci\u00f3n y la violencia gr\u00e1fica,\u00a0El juego del Calamar\u00a0refleja el verdadero horror del capitalismo y su mortal agon\u00eda. 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