{"id":10338,"date":"2022-03-10T15:14:00","date_gmt":"2022-03-10T19:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/?p=10338"},"modified":"2022-03-29T14:47:25","modified_gmt":"2022-03-29T19:17:25","slug":"hablar-mucho-de-nada-narrativa-de-izquierdas-o-lucha-de-clases","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=10338","title":{"rendered":"Hablar mucho de nada: \u00bf\u201cNarrativa de izquierdas\u201d o lucha de clases?"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cLa izquierda necesita una nueva narrativa\u201d. Esa es la idea que se ha apoderado de las mentes de muchos en la izquierda en todo el mundo hoy, cuando se intenta construir alternativas a los partidos burgueses dominantes. \u00bfCu\u00e1l es el fundamento que subyace tras esta idea de una \u201cnueva narrativa\u201d? Y \u00bfpuede de alguna manera ayudar a que la clase trabajadora y los j\u00f3venes avancen? Yola Kipcak de la Corriente Marxista Internacional en Austria, explica que jugar con las palabras no sustituye a la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>La idea de que la izquierda necesita una \u201cnarrativa\u201d mejorada y la noci\u00f3n conexa de que necesitamos alg\u00fan tipo de \u201cpopulismo de izquierda\u201d, ha ocupado la atenci\u00f3n de los partidos y organizaciones de izquierda en toda Europa y m\u00e1s all\u00e1. Para citar un ejemplo, J\u00f6rg Schindler, secretario general del Partido de Izquierda en Alemania, ha escrito: \u201cPara estar a la vanguardia del movimiento contra el cambio clim\u00e1tico, que es donde pertenecemos, necesitamos una narrativa de IZQUIERDAS convincente\u201d. [1]\n\n\n\n<p>Katja Kipping, presidenta del mismo partido, explic\u00f3: \u201cCreo que necesitamos un populismo de izquierda para dejar claro que hay alternativas. Y debemos fortalecer los patrones de explicaci\u00f3n alternativos y contrarrestar la narrativa [de la canciller alemana Angela Merkel]&#8230; con una narrativa diferente\u201d. [2]\n\n\n\n<p>Finalmente, en un evento en 2019 en Viena, organizado por \u201cTransform Europe\u201d, un proyecto del Partido de la Izquierda Europea que incluye a organizaciones como SYRIZA, Die LINKE, Rifondazione Comunista y Bloco de Esquerda, en el que los J\u00f3venes de Izquierda, el Partido Comunista de Austria y otros estuvieron presentes, el t\u00e9rmino \u201cnarrativa de izquierda\u201d se us\u00f3 abundantemente durante las dos horas de discusi\u00f3n. Estos son solo peque\u00f1os ejemplos que atestiguan hasta qu\u00e9 punto estas ideas han arraigado en la izquierda en una serie de pa\u00edses. [3]\n\n\n\n<p>La idea de una \u201cnarrativa de izquierda\u201d ha estado flotando en los c\u00edrculos universitarios desde hace mucho tiempo. Sin embargo, solo comenz\u00f3 a ganar popularidad con el repentino aumento del apoyo a nuevos partidos de izquierda como SYRIZA en Grecia y Podemos en Espa\u00f1a, que se convirtieron en puntos de referencia para gran parte de la izquierda a nivel internacional. Hace algunos a\u00f1os, destacados personajes de ambos partidos llenaron sus discursos de referencias a este concepto. Y de hecho, la idea tiene sus \u201cte\u00f3ricos\u201d, uno de los m\u00e1s destacados es la acad\u00e9mica belga Chantal Mouffe.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto con su difunto compa\u00f1ero, Ernest Laclau, Mouffe intent\u00f3 desarrollar una teor\u00eda de un \u201cpopulismo de izquierda\u201d basado en la narrativa. En la lista de agradecimientos a su \u00faltimo libro, Por un populismo de izquierda, Mouffe hace un reconocimiento tanto a \u00cd\u00f1igo Errej\u00f3n (Podemos) como a Jean-Luc M\u00e9lenchon (La France Insoumise) por sus contribuciones y conversaciones personales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de la \u201cnarrativa\u201d?<\/h2>\n\n\n\n<p>La idea de que la realidad se compone de narrativas, es decir, de historias, es esencial para la teor\u00eda de Mouffe de que necesitamos construir un \u201cpopulismo de izquierda\u201d basado en una \u201cnueva narrativa de izquierda\u201d. De acuerdo con esta noci\u00f3n, si los pol\u00edticos logran plasmar las experiencias de la gente en t\u00e9rminos emocionantes, \u201cenmarcando narrativas\u201dde forma eficaz, esto a su vez, influir\u00e1 en las acciones de la gente, produciendo as\u00ed la realidad misma.<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad, entonces, no se compone de una existencia material objetiva que forma la base de nuestras ideas. Al contrario, son nuestras ideas las que moldean el mundo. Por tanto, el capitalismo no es un sistema econ\u00f3mico del que surgieron una clase trabajadora y una clase capitalista, sino m\u00e1s bien una narrativa, una construcci\u00f3n. Mouffe llama a su enfoque te\u00f3rico \u201canti-esencialista\u201d. Esto significa que, seg\u00fan ella, no existe un mundo real objetivo (lo que ella llama \u201cesencia\u201d) que corresponda a nuestros conceptos. Considera que \u201cla sociedad siempre est\u00e1 dividida y construida discursivamente a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas hegem\u00f3nicas\u201d, y que \u201cnunca es la manifestaci\u00f3n de una objetividad m\u00e1s profunda\u201d. [4]\n\n\n\n<p>De esto se desprende que no hay clases reales en la sociedad. La clase trabajadora es solo una de las muchas identidades creadas por narrativas, discursos y lenguaje: \u201cEs a trav\u00e9s de la representaci\u00f3n que se crean sujetos pol\u00edticos colectivos; no existen de antemano\u201d. [5]\n\n\n\n<p>El objetivo de una narrativa de izquierda, de un populismo de izquierda, es, por tanto, construir una identidad colectiva dici\u00e9ndole a la gente que tienen intereses compartidos y que las \u201c\u00e9lites\u201d son su enemigo. Es una \u201cestrategia discursiva de construir una frontera pol\u00edtica que divide a la sociedad en dos campos y llamar a la movilizaci\u00f3n de los \u2018desamparados\u2019 contra \u2018los que est\u00e1n en el poder\u2019\u201d. [6]\n\n\n\n<p>En un libro publicado recientemente, Deeply Red and Radically Colorful &#8211; For a New Left Narrative de Julia Fritzsche, se nos dice que tal narrativa \u201cdebe, en primer lugar, conectarse con las experiencias diarias de las personas, \u2018captarlas\u2019. Debe dar la impresi\u00f3n de que la narrativa corresponde a experiencias compartidas.&nbsp;<em>No importa si realmente tuvieron<\/em>&nbsp;estas experiencias\u201d. [7] (\u00e9nfasis nuestro)<\/p>\n\n\n\n<p>No es de extra\u00f1ar, entonces, que siempre que los defensores de las narrativas de izquierda hablan de cambios sociales, de la acci\u00f3n pr\u00e1ctica, las luchas de clases o la acci\u00f3n de clases est\u00e9n notoriamente ausentes. Si hablan de ellas, es solo como algo secundario, como un extra adicional m\u00e1s o menos agradable. En cambio, nos llaman a \u201carticular\u201d, \u201cconversar\u201d, \u201crepresentar\u201d, \u201cmostrar\u201d, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este contexto que debemos considerar los comentarios de un exponente de estas ideas en la socialdemocracia austriaca, Max Lercher. Lercher argument\u00f3 que la socialdemocracia necesita un nuevo congreso de fundaci\u00f3n como un nuevo comienzo para el partido y escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan un trabajador industrial checo y un trabajador minero de Estiria? \u00bfO un reformador social vien\u00e9s y un socialista radical h\u00fangaro? &#8230; Despu\u00e9s de todo, todos somos personas diferentes y tenemos diferentes puntos de vista. Y eso es bueno. Pero en Hainfeld, [el lugar donde se fund\u00f3 el Partido Obrero Socialista Democr\u00e1tico de Austria en 1888] logramos ponernos de acuerdo sobre algunas ideas centrales y comunes. Y se fund\u00f3 un partido para hacer valer estas ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa nueva clase trabajadora son todos aquellos que no tienen un acceso justo a la prosperidad. Esto tambi\u00e9n incluye a las peque\u00f1as y medianas empresas. Aqu\u00ed, podemos&nbsp;<em>definir una nueva l\u00ednea de conflicto<\/em>\u201d. (\u00e9nfasis nuestro)<\/p>\n\n\n\n<p>Observemos aqu\u00ed que, en primer lugar, para Lercher, la base de la unidad no son los intereses de clase compartidos, sino las ideas. Y en segundo lugar, que para \u00e9l las l\u00edneas de conflicto en la sociedad no est\u00e1n dadas objetivamente, sino que pueden \u201cdefinirse\u201d, \u00a1de modo que de repente los capitalistas \u201cpeque\u00f1os y medianos\u201d tambi\u00e9n forman parte de la clase obrera!<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista marxista, un trabajador checo y uno de Estiria tienen mucho en com\u00fan: ambos realizan trabajo asalariado, son explotados por un capitalista y, por lo tanto, son objetivamente parte de la clase trabajadora. Sin embargo, si se asume que nuestras identidades se construyen a partir de historias apasionantes y emocionales, la conclusi\u00f3n l\u00f3gica es que el capitalismo no puede ser derrocado por la lucha de clases contra los capitalistas, sino solo escribiendo nuevas historias.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia entonces se vuelve poderosa (\u2018hegem\u00f3nica\u2019) en la mente de la gente. Como escribe Mouffe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c[Todo] orden existente es, por tanto, susceptible de ser desafiado por pr\u00e1cticas contrahegem\u00f3nicas, pr\u00e1cticas que intentan&nbsp;<em>desarticularlo&nbsp;<\/em>para instalar otra forma de hegemon\u00eda\u201d. [8] (\u00e9nfasis nuestro)<\/p>\n\n\n\n<p>Y Fritzsche coincide:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas narrativas no ser\u00e1n la forma m\u00e1s r\u00e1pida de salir de las molestas condiciones actuales &#8230; Una nueva narrativa de izquierda tendr\u00e1 fisuras y huecos, pero a la larga, es la \u00fanica salida del presente opresivo\u201d. [9]\n\n\n\n<p>En verdad, esto significa un rechazo a la revoluci\u00f3n, un rechazo a la ruptura con el sistema dominante. Los defensores de la narrativa de izquierda, Lercher, Herr &amp; co., conscientemente o no, adoptan una postura decididamente no marxista. Mouffe es una antimarxista consciente. Ella escribe que \u201cel mito del comunismo&#8230; tiene que ser abandonado\u201d, alegando que ya hab\u00eda fracasado en la pr\u00e1ctica debido a su supuesto reduccionismo de clase, es decir, que reduce todas las luchas a luchas de clases, mientras que Mouffe y sus compa\u00f1eros consideran a la clase obrera simplemente como uno entre otros movimientos como el feminismo, el ambientalismo, el activismo LGBT, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Afirma adem\u00e1s: \u201csiempre habr\u00e1 antagonismos, luchas y opacidad parcial de lo social\u201d. Con esto, simplemente quiere decir que la desigualdad, la opresi\u00f3n, etc. son inevitables y nunca podr\u00e1n superarse por completo. Sobre esta base pesimista propone su \u201cpr\u00e1ctica antihegem\u00f3nica\u201d. Es una alternativa al comunismo; aunque admite que \u201cnunca lograr\u00eda una sociedad plenamente liberada y el proyecto emancipatorio ya no podr\u00eda concebirse como la eliminaci\u00f3n del Estado\u201d [10]. En su ap\u00e9ndice te\u00f3rico, afirma rotundamente que su enfoque \u201cexcluye la posibilidad de una sociedad m\u00e1s all\u00e1 de la divisi\u00f3n y el poder\u201d [11]. En resumen, detr\u00e1s de su lenguaje complejo y radical, rechaza la revoluci\u00f3n y abraza el reformismo. La idea de oponer luchas como las de las mujeres y las personas LGBT a la lucha de clases es precisamente un intento de un enfoque colaboracionista de clases. Es decir, unirse con sectores de la clase media y capitalista, para luchar por una forma de capitalismo \u201cm\u00e1s justo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de los defensores m\u00e1s atrevidos de la idea de una \u201cnarrativa de izquierda\u201d pueden abordar el capitalismo, pero la idea de eliminarlo sigue siendo lo m\u00e1s alejado de sus mentes. \u201cLa cr\u00edtica inteligente del capitalismo es apropiada, tenemos que abordar este tema\u201d, dice Lercher, y en la misma entrevista expresa sus puntos de vista de manera m\u00e1s precisa: \u201cLo que necesitamos es un mercado laboral en parte estatal que se ajuste al mercado y sea sin fines de lucro.\u201d [12]\n\n\n\n<p>Esta mezcla confusa de capitalismo con medidas de control tibias es como intentar que un tigre se vuelva vegetariano. Esto es m\u00e1s ut\u00f3pico que cualquier idea socialista de una econom\u00eda nacionalizada y planificada, controlada por la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos ver aqu\u00ed con bastante claridad c\u00f3mo la base filos\u00f3fica de estas ideas conduce a la justificaci\u00f3n de que el capitalismo mismo es intocable. Por eso es tan importante para los marxistas mantenerse sobre una firme base filos\u00f3fica, desenmascarando las medias tintas reformistas, y contraponi\u00e9ndoles una respuesta revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cConvertirse en el estado\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>La principal orientaci\u00f3n de los defensores de la llamada \u201cnarrativa de izquierda\u201d no es hacia la lucha de clases contra el capitalismo, sino hacia las reivindicaciones democr\u00e1ticas. \u201cTenemos que atrevernos a m\u00e1s democracia\u201d, escribe Lercher en su art\u00edculo, \u00bfPara qu\u00e9 necesitamos la socialdemocracia hoy? La entonces presidenta de los J\u00f3venes Socialistas de Austria, Julia Herr, dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa socialdemocracia en la d\u00e9cada de 1970 luch\u00f3 por democratizar el sistema econ\u00f3mico y distribuir la riqueza ganada de manera justa. Luego, de alguna manera, en alg\u00fan momento, simplemente perdimos la confianza\u201d. [13]\n\n\n\n<p>El laboratorio de ideas Institut Solidarische Moderne (ISM), estrechamente asociado con el Partido de la Izquierda alem\u00e1n, explica que las cuestiones sociales \u201cdeben plantearse radicalmente, en un sentido a\u00fan por definir, como cuestiones de democracia\u201d. Seg\u00fan el ide\u00f3logo del ISM y miembro de la junta de la Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburg del Partido de Izquierda, Thomas Seibert, la verdadera lucha es por la \u201cverdadera\u201d democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Mouffe escribe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl problema con las sociedades democr\u00e1ticas modernas, en nuestra opini\u00f3n, fue que sus principios constitutivos de \u2018libertad e igualdad para todos\u2019 no se pusieron en pr\u00e1ctica&#8230; La \u2018democracia radical y plural\u2019 que propugnamos puede, por lo tanto, concebirse como una radicalizaci\u00f3n de las instituciones democr\u00e1ticas existentes\u201d. [14]\n\n\n\n<p>La perspectiva que se presenta aqu\u00ed es una de\u2026 \u00a1el statu quo! La superestructura existente de las instituciones \u201cdemocr\u00e1ticas\u201d, que se ha demostrado una y otra vez que est\u00e1n manipuladas a favor de la clase dominante, no deber\u00eda abolirse, se nos dice, sino solo \u201cmejorar\u201d. Mientras tanto, la verdadera causa de tal desigualdad y explotaci\u00f3n, el capitalismo, ni siquiera se reconoce como tal.<\/p>\n\n\n\n<p>Una l\u00ednea divisoria crucial aqu\u00ed es nuestra concepci\u00f3n del Estado y sus llamadas instituciones democr\u00e1ticas. Para los revolucionarios, la claridad sobre la naturaleza del Estado es vital. Es una cuesti\u00f3n de vida o muerte para un movimiento revolucionario. Hay una diferencia decisiva entre querer abolir el Estado mediante la revoluci\u00f3n y creer que el Estado puede transformarse y modelarse en funci\u00f3n de los intereses de los oprimidos. Este \u00faltimo punto de vista se traduce invariablemente en colaboraci\u00f3n con el Estado existente y, por tanto, con los intereses de clase a los que sirve.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparemos entonces una comprensi\u00f3n marxista del Estado con la de los defensores de las \u201cnarrativas de izquierda\u201d. Mouffe y los otros \u201cnarradores de izquierda\u201d entienden el Estado en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c&#8230; una cristalizaci\u00f3n de las relaciones de fuerzas y como terreno de lucha. \u2026 Concebidos como una superficie para intervenciones agon\u00edsticas, estos espacios p\u00fablicos pueden proporcionar el terreno para importantes avances democr\u00e1ticos. Por eso, una estrategia hegem\u00f3nica debe comprometerse con los diversos aparatos estatales para transformarlos, de modo que el Estado sea un veh\u00edculo de expresi\u00f3n de las m\u00faltiples demandas democr\u00e1ticas. \u2026 En cierto sentido, tanto la pol\u00edtica revolucionaria como la hegem\u00f3nica pueden denominarse \u201cradicales\u201d, ya que implican una forma de ruptura con el orden hegem\u00f3nico existente. Sin embargo, esta ruptura no es de la misma naturaleza y no es apropiado ponerlos en la misma categor\u00eda, etiquetados de \u2018extrema izquierda\u2019, como suele ser el caso. Contrariamente a lo que se suele afirmar, la estrategia populista de izquierda no es un avatar de la \u2018extrema izquierda\u2019 sino una forma diferente de concebir la ruptura con el neoliberalismo a trav\u00e9s de la recuperaci\u00f3n y radicalizaci\u00f3n de la democracia\u201d. [15]\n\n\n\n<p>Como vemos, Mouffe es muy clara al diferenciar entre un enfoque \u201crevolucionario\u201d y su propio enfoque, al que ella llama \u201chegem\u00f3nico\u201d. Para ella, el Estado es una red de instituciones y \u201cfunciones\u201d que no corresponden a un inter\u00e9s com\u00fan. Por tanto, hay espacio para que el populismo de izquierda los influya, los transforme y los cambie.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los marxistas, por el contrario, el Estado no es un terreno neutral de lucha, sino un instrumento de la clase dominante que necesita ser aplastado y sustituido por un estado obrero. Habiendo suprimido el viejo orden capitalista y despejado el terreno para una sociedad comunista sin clases, este Estado obrero se debilitar\u00e1 a medida que las clases en la sociedad tambi\u00e9n desaparezcan. Te\u00f3ricos posmodernos como Mouffe ridiculizan este punto de vista por ser \u201cdemasiado simplista\u201d. Pero al analizar el surgimiento hist\u00f3rico del Estado y el prop\u00f3sito para el que se desarrollaron los estados, podemos decir con absoluta confianza que esta definici\u00f3n capta la esencia de lo que es el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx y Engels explicaron c\u00f3mo apareci\u00f3 hist\u00f3ricamente el Estado con el surgimiento de la sociedad de clases. La sociedad de clases surgi\u00f3 cuando la humanidad desarroll\u00f3 las fuerzas productivas necesarias para producir m\u00e1s de lo que necesitaban para su supervivencia inmediata. Por primera vez en la historia, una peque\u00f1a capa de la sociedad no ten\u00eda que trabajar de la misma manera que antes. Pero la producci\u00f3n no era lo suficientemente avanzada para que toda la sociedad disfrutara de este privilegio. Esto cre\u00f3 las condiciones para las clases sociales. Surgieron clases dominantes que poseen los medios de producci\u00f3n y clases oprimidas que son explotadas y producen la riqueza de la que se apropia la clase dominante.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, estos intereses de clase antag\u00f3nicos deben ser gestionados. Hay que hacer creer a los oprimidos que el orden actual de las cosas es intocable y quien se atreva a cuestionarlo debe ser castigado. Al mismo tiempo, se debe evitar que los propios opresores se consuman a s\u00ed mismos mediante la guerra perpetua entre ellos. El Estado naci\u00f3 precisamente con ese prop\u00f3sito. Engels explic\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPero a fin de que estos antagonismos, estas clases con intereses econ\u00f3micos en pugna no se devoren a s\u00ed mismas y no consuman a la sociedad en una lucha est\u00e9ril, se hace necesario un poder situado aparentemente por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el choque, a mantenerlo en los l\u00edmites del \u2018orden\u2019. Y ese poder, nacido de la sociedad, pero que se pone por encima de ella y se divorcia de ella m\u00e1s y m\u00e1s, es el Estado\u201d. [16]\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, el Estado es, por tanto, un \u00f3rgano de opresi\u00f3n formado por cuerpos especiales de hombres armados (militares y polic\u00edas), c\u00e1rceles, juzgados, etc., que parece estar por encima de la sociedad pero que defiende fundamentalmente el sistema econ\u00f3mico que le dio origen. Con el surgimiento de la burgues\u00eda como clase dominante y el capitalismo como modo de producci\u00f3n dominante a escala mundial, la burgues\u00eda tambi\u00e9n cre\u00f3 su propio Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cdemocracia liberal\u201d que defiende Mouffe es producto de revoluciones que se llevaron a cabo en inter\u00e9s de la propia burgues\u00eda. Creer, como lo hacen ella y los otros \u201cnarradores de izquierda\u201d, que esta forma de Estado es la definitiva, mejor y \u00faltima instituci\u00f3n que existir\u00e1, y que por lo tanto no debe ser tocada, es adoptar una visi\u00f3n completamente ahist\u00f3rica. Tambi\u00e9n significa defender el instrumento de la clase dominante actual: los capitalistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, el hecho de que el Estado es un instrumento de opresi\u00f3n de la clase dominante no siempre es claramente visible. Su verdadero car\u00e1cter est\u00e1 conscientemente enmascarado por los capitalistas. Ser\u00eda imposible, por no mencionar ineficaz, que los capitalistas gobernaran solo por la fuerza y la represi\u00f3n. Los oprimidos son la mayor\u00eda en la sociedad. Si la mayor\u00eda de los oprimidos entendiera este hecho, la sociedad capitalista se enfrentar\u00eda a su derrocamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos normales, en la medida en que pueden permit\u00edrselo, la clase dominante intenta mantener una demostraci\u00f3n de justicia, de \u201cigualdad de oportunidades\u201d, etc. Por lo tanto, los capitalistas generalmente prefieren Estados que tengan elecciones libres, que garanticen cierta libertad de prensa, varios partidos pol\u00edticos, etc. Estos estados tambi\u00e9n permiten cierto margen de maniobra. Pero bajo ninguna circunstancia la clase dominante permitir\u00e1 que se cuestione su papel fundamental como propietarios de los medios de producci\u00f3n. El Estado est\u00e1 ah\u00ed precisamente para defender este papel.<\/p>\n\n\n\n<p>No es de extra\u00f1ar que, literalmente, el \u00fanico derecho consagrado en la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos de la ONU que no es constantemente ignorado y quebrantado, sino m\u00e1s bien protegido cuidadosamente con toda la fuerza de la ley, sea el art\u00edculo 17: \u201ctoda persona tiene derecho a poseer propiedad \u201d y \u201c nadie ser\u00e1 privado arbitrariamente de su propiedad\u201d. En \u00faltima instancia, este es precisamente el prop\u00f3sito del Estado, sus leyes y todo el sistema de justicia. Esta es tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que los marxistas explican que el Estado burgu\u00e9s debe ser aplastado mediante la revoluci\u00f3n. Est\u00e1 fundamentalmente vinculado a la burgues\u00eda y su dominio como clase.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista marxista, reconocemos la democracia como un r\u00e9gimen pol\u00edtico, una superestructura pol\u00edtica que se eleva sobre el sistema capitalista. El capitalismo produce diferentes tipos de reg\u00edmenes: democr\u00e1tico-burgueses y dictaduras. Sin embargo, son todos variedades de estados capitalistas, conectados a trav\u00e9s de mil hilos a la burgues\u00eda. Fue por una buena raz\u00f3n que Marx y Engels escribieron en el Manifiesto Comunista:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl ejecutivo del Estado moderno no es m\u00e1s que un comit\u00e9 para administrar los asuntos comunes de toda la burgues\u00eda\u201d. [17]\n\n\n\n<p>Por supuesto, la forma de un r\u00e9gimen, c\u00f3mo se manifiesta concretamente el aparato estatal, ciertamente determina el alcance de nuestras libertades y los derechos que tienen las personas. Es por eso que la lucha por reivindicaciones democr\u00e1ticas como \u2018una persona, un voto\u2019 ha jugado un papel tan importante en la historia del movimiento revolucionario. Los marxistas avanzan y apoyan consistentemente las reivindicaciones democr\u00e1ticas, que pueden movilizar a la gran mayor\u00eda de la sociedad contra la clase dominante y forjar la unidad de los oprimidos y explotados, facilitando as\u00ed las mejores condiciones para el desarrollo de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>Y los marxistas no ignoran ni menosprecian las elecciones democr\u00e1ticas. Pueden servir como un indicador importante del estado de \u00e1nimo en la sociedad, y la participaci\u00f3n en ellas puede usarse como un medio en la lucha de clases. Pero las contradicciones centrales del capitalismo: la explotaci\u00f3n de la clase trabajadora por parte de los capitalistas; las constantes crisis y guerras, contin\u00faan existiendo bajo todo tipo de r\u00e9gimen burgu\u00e9s, por democr\u00e1tico que sea. Esta es precisamente la raz\u00f3n por la que \u201clibertad e igualdad para todos\u201d no se puede implementar dentro del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los revolucionarios, las elecciones y la representaci\u00f3n parlamentaria se pueden utilizar para presentar ideas pol\u00edticas revolucionarias a una audiencia masiva. Tambi\u00e9n se pueden utilizar para desenmascarar la hipocres\u00eda de la clase capitalista y sus instituciones. Por ejemplo, si los revolucionarios en el parlamento exigieran que se estableciera una verdadera igualdad y justicia social expropiando la gran industria y los bancos, es decir, desafiando la propiedad de los capitalistas sobre los medios de producci\u00f3n, la clase dominante utilizar\u00eda todos los medios a su alcance para contrarrestar esta exigencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si es necesario, como mostraremos a continuaci\u00f3n, ignorar\u00e1n la \u201cdemocracia\u201d y la mayor\u00eda parlamentaria, y olvidar\u00e1n todas sus habladur\u00edas pasadas sobre la \u201clibertad\u201d para salvar el capitalismo. Si los revolucionarios simplemente se detuvieran all\u00ed, levantando las manos y diciendo: \u201cbueno, no hay nada que podamos hacer al respecto, simplemente no hemos ganado la batalla hegem\u00f3nica dentro del Estado todav\u00eda\u201d, no ser\u00edan revolucionarios en absoluto. Ser\u00edan reformistas. Pero esto es exactamente lo que sugieren los \u201cnarradores de izquierda\u201d. Aceptando el l\u00edmite del sistema econ\u00f3mico (capitalismo) y su superestructura pol\u00edtica (democracia burguesa), no pueden ir m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Los revolucionarios, en cambio, ven la actividad de las masas como el elemento clave para superar estos l\u00edmites y cambiar la sociedad. Los parlamentos y las elecciones son solo un elemento \u00fatil para fortalecer y fomentar su actividad. Lenin se\u00f1al\u00f3 que \u201cmuchas, si no todas, las revoluciones\u201d muestran la gran utilidad de \u201cuna combinaci\u00f3n de acci\u00f3n de masas fuera de un parlamento reaccionario con una oposici\u00f3n que simpatiza con (o, mejor a\u00fan, apoya directamente) la revoluci\u00f3n dentro de \u00e9l\u201d. Al mismo tiempo, explica: \u201c[La acci\u00f3n] de las masas, una gran huelga, por ejemplo, es m\u00e1s importante que la actividad parlamentaria en todo momento, y no solo durante una revoluci\u00f3n o en una situaci\u00f3n revolucionaria\u201d. [18]\n\n\n\n<p>La visi\u00f3n de los marxistas del Estado se puede resumir de la siguiente manera: es un instrumento de opresi\u00f3n de la clase dominante. Debe ser abolido y reemplazado por un estado obrero. Despu\u00e9s de una revoluci\u00f3n socialista exitosa, eventualmente todas las formas de Estado desaparecer\u00e1n, junto con las clases. Pero esto no significa que consideremos innecesarios los derechos y las libertades democr\u00e1ticas aqu\u00ed y ahora. Al contrario, luchamos por estas libertades y las utilizamos. Pero al mismo tiempo, no nos hacemos ninguna ilusi\u00f3n de que la democracia pueda resolver la causa fundamental de la opresi\u00f3n, la pobreza y la desigualdad. Esto solo se puede lograr aboliendo el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los te\u00f3ricos de la \u201cnarrativa de izquierda\u201d rechazan decididamente la teor\u00eda marxista del Estado y centran sus principales argumentos en cambio en la cuesti\u00f3n de la democracia. Seg\u00fan ellos: \u201cest\u00e1 claro que no existe una relaci\u00f3n necesaria entre capitalismo y democracia liberal. Es lamentable que el marxismo haya contribuido a esta confusi\u00f3n al presentar la democracia liberal como la superestructura del capitalismo\u201d. [19]\n\n\n\n<p>La \u201clamentable confusi\u00f3n\u201d reside, de hecho, enteramente en estos fil\u00f3sofos del lenguaje. Para ellos, los Estados son solo construcciones \u201cdiscursivas\u201d, instituciones que pueden ser cambiadas por \u201cnuevas narrativas\u201d. El Estado, dicen, es un \u201cterreno de lucha\u201d. Y para \u201cre-articular\u201d este \u201cterreno\u201d presumiblemente neutral e independiente de la clase, uno tiene que convertirse en parte de \u00e9l. \u201cEl objetivo no es la&nbsp;<em>toma&nbsp;<\/em>del poder estatal\u201d, nos dicen, \u201csino el de&nbsp;<em>\u2018convertirse\u2019&nbsp;<\/em>en [el] Estado\u201d. [20] (\u00e9nfasis nuestro)<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s es evidente por qu\u00e9 esta teor\u00eda es tan popular entre los reformistas. Convertirse en parte del aparato estatal, preferiblemente con la menor interferencia posible de las masas, es la raz\u00f3n de ser de los reformistas. En el \u201cterreno de lucha\u201d representado por el aparato estatal, el objetivo pasa a ser el de formar una alianza en igualdad de condiciones con los capitalistas para llegar a un acuerdo sobre mejoras para los votantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Max Lercher lo describe de la siguiente manera: \u201cLa socialdemocracia debe mostrar al capital su lugar y domesticar los mercados. \u2026 Tengo en mente un estado de bienestar social que distribuya la prosperidad de manera justa y deje cierto margen de maniobra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Pero cuidado! En la confrontaci\u00f3n con el enemigo de clase (un t\u00e9rmino que ellos no usar\u00edan) es importante \u201cque el conflicto cuando surja no tome la forma de un \u2018antagonismo\u2019 (lucha entre enemigos)\u201d, en cambio, \u201cel oponente no es considerado un enemigo a ser destruido, sino un adversario cuya existencia se percibe como leg\u00edtima\u201d. [21]\n\n\n\n<p>Esto no es m\u00e1s que \u201ccolaboraci\u00f3n social\u201d y equilibrio entre los intereses de clase, traducidos al lenguaje acad\u00e9mico. Si fuera posible lograr reformas y mejoras constantes a trav\u00e9s del \u201ctrabajo paciente y pac\u00edfico sobre un nuevo paradigma\u201d (cf. Fritzsche), la mayor\u00eda de la clase obrera ciertamente no tendr\u00eda nada en contra.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el problema es que el capitalismo, debido a sus propias contradicciones, es arrojado repetidamente a las crisis. La brutal austeridad de los \u201cmalvados\u201d neoliberales no surge de un impulso repentino de su parte para infligir sufrimiento humano. Es el resultado de las presiones del sistema capitalista, en el que un aumento de las ganancias (y este es, despu\u00e9s de todo, el \u00fanico prop\u00f3sito de los capitalistas) solo es posible gracias a ataques m\u00e1s duros e intensificados contra la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata, como dice Herr, de que la socialdemocracia haya \u201cperdido la confianza\u201d repentinamente desde la d\u00e9cada de 1970. El reformismo se ha topado con los l\u00edmites objetivos del capitalismo. Hoy en d\u00eda, simplemente no hay margen para reformas duraderas y significativas dentro del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La responsabilidad de la direcci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Las masas griegas ya han vivido para ver la dolorosa realidad de los l\u00edmites del reformismo. En respuesta a la crisis que golpe\u00f3 al pa\u00eds con especial dureza despu\u00e9s de 2012, las masas se involucraron en luchas feroces durante varios a\u00f1os. Primero, hubo ocupaciones masivas en plazas p\u00fablicas. Luego, la clase obrera se lanz\u00f3 a la lucha y dirigi\u00f3 numerosas huelgas y huelgas generales. Cuando todo esto no dio resultados (sobre todo por el papel obstructivo de la direcci\u00f3n sindical), las masas griegas expresaron su rabia a trav\u00e9s de las urnas votando por el partido de izquierda, SYRIZA, que se presentaba con un programa anti-austeridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en un corto per\u00edodo de tiempo, el dirigente de SYRIZA, Alexis Tsipras, subordin\u00f3 el pa\u00eds a la dictadura de la UE y la austeridad impuesta por el FMI. Esto fue una traici\u00f3n abierta al resultado del refer\u00e9ndum de julio de 2015 que rechaz\u00f3 abrumadoramente los t\u00e9rminos impuestos por la Troika para un rescate, con un 61 por ciento votando \u201cNo\u201d. Esto signific\u00f3 la destrucci\u00f3n del nivel de vida de las masas. Contra la voluntad del pueblo griego, el capitalismo y sus fieles representantes en la UE impulsaron su agenda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tienen que decir los \u201cpopulistas de izquierda\u201d sobre esta derrota?<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa lucha de SYRIZA se perdi\u00f3 porque solo una resistencia de proporciones significativas en los pa\u00edses centrales de la zona euro podr\u00eda haber apalancado las ideas de SYRIZA. Solo de esta manera, podr\u00edan haber logrado un gran avance y transformar la crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica de Grecia en una crisis de toda la UE\u201d. [22]\n\n\n\n<p>Y: \u201cDesafortunadamente, SYRIZA no ha podido implementar su programa anti-austeridad debido a la brutal respuesta de la Uni\u00f3n Europea que reaccion\u00f3 con un \u2018golpe financiero\u2019 y oblig\u00f3 al partido a aceptar los dictados de la Troika\u201d. [23]\n\n\n\n<p>La \u201crespuesta brutal\u201d de la UE no era una sorpresa en absoluto. Sin embargo, Tsipras todav\u00eda pas\u00f3 meses reuni\u00e9ndose con el Papa y con importantes jefes de gobiernos europeos para ganarlos \u2018discursivamente\u2019 a su lado. Cuando no pudo \u201cconvencerles\u201d, procedi\u00f3 a capitular ante la Troika, traicionando las expectativas de la gran mayor\u00eda del pueblo griego que se movilizaba en apoyo del programa antiausteridad de SYRIZA. Los camaradas griegos de la Corriente Marxista Internacional, que formaban parte del comit\u00e9 central de SYRIZA en ese momento, escribieron lo siguiente inmediatamente despu\u00e9s de las elecciones:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Ninguna ilusi\u00f3n en la negociaci\u00f3n con el capital europeo y sus instituciones! Nuestros oponentes son los intereses capitalistas, locales y extranjeros, que se esconden detr\u00e1s de la troika y no sus empleados tecn\u00f3cratas. \u00a1Nuestro \u00fanico verdadero aliado es la clase trabajadora europea! \u00a1SYRIZA debe convocar a un programa europeo de acci\u00f3n masiva para hacer de Europa una gran \u2018Puerta del Sol\u2019! [Una referencia al movimiento de los indignados que estall\u00f3 en Espa\u00f1a en 2011-12]\u201d [24]\n\n\n\n<p>Sugirieron una serie de medidas para Grecia, como la cancelaci\u00f3n de la deuda estatal y la nacionalizaci\u00f3n de los bancos, medidas que iban al meollo del asunto: romper con el capitalismo o someterse a la voluntad de la Troika.<\/p>\n\n\n\n<p>La afirmaci\u00f3n de que todo tipo de factores \u201cdesafortunados\u201d son los culpables de la derrota de SYRIZA, todo menos la direcci\u00f3n del partido en s\u00ed, de hecho, es t\u00edpica del reformismo. En situaciones pol\u00edticas cr\u00edticas, el papel de la direcci\u00f3n es decisivo. Los dirigentes tienen el o\u00eddo de las masas y la autoridad para proponer y organizar los pr\u00f3ximos pasos correctos. Despu\u00e9s de la derrota de un movimiento de masas, es de vital importancia estudiar de cerca el papel de la direcci\u00f3n. \u00bfTen\u00eda las ideas correctas? \u00bfPor qu\u00e9 no se atrevieron a dar los pasos necesarios? Si ignoramos estas preguntas, estamos encubriendo a los malos dirigentes y disfrazando el papel que jugaron en la derrota. El resultado es echar la culpa de las derrotas a las propias masas combatientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Fritzsche, por ejemplo, tiene lo siguiente que decir sobre los fracasos no solo del movimiento de los chalecos amarillos en Francia y del movimiento \u2018Occupy\u2019, sino incluso de la Primavera \u00c1rabe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c[Fracasaron] porque las personas potencialmente interesadas pensaban que eran demasiado acad\u00e9micos, o porque pensaban que [sus] tiendas eran bonitas, pero que el capitalismo era de alguna manera mejor. Porque los ocupantes de las plazas se rindieron para volver a sus trabajos, o porque ocuparon lugares donde no molestaban a nadie. Y al final tambi\u00e9n, porque si eran disruptivos, la polic\u00eda y los militares los echaban de las plazas, los golpeaban y los encarcelaban\u201d. [25]\n\n\n\n<p>Esto es puro cinismo. Las masas en pa\u00edses como Egipto o T\u00fanez arriesgaron literalmente sus vidas, superaron las divisiones sectarias y estuvieron dispuestas a darlo todo para lograr la libertad. Observemos tambi\u00e9n que el movimiento de los chalecos amarillos no solo logr\u00f3 su objetivo inicial de derrotar el aumento regresivo del impuesto al combustible de Macr\u00f3n, sino que los trabajadores y los j\u00f3venes involucrados aprendieron m\u00e1s sobre el papel del Estado y la \u201cdemocracia\u201d burguesa a trav\u00e9s del movimiento de lo que hubieran podido deducir de todos los libros sobre \u201cnarrativa de izquierda\u201d juntos. La l\u00ednea de argumentaci\u00f3n de Fritzsche es extremadamente conveniente para los pol\u00edticos que no quieren enfrentarse a los capitalistas. Es muy reconfortante para aquellos que desean buscar excusas para su propia inacci\u00f3n y vacilaci\u00f3n traidoras culpando a la \u201cfalta de hegemon\u00eda en la sociedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pr\u00e1ctica revolucionaria<\/h2>\n\n\n\n<p>El concepto de narrativa de izquierda es un buen ejemplo de la conexi\u00f3n entre las ideas filos\u00f3ficas y la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. La \u201cnarrativa\u201d aparentemente radical de las figuras discutidas aqu\u00ed es en realidad una tapadera para pol\u00edticas reformistas que no representan ninguna amenaza para el capitalismo. Como este concepto asume que no hay realidad fuera de la narraci\u00f3n, la \u201cnarrativa de la izquierda\u201d lleva justamente a hablar mucho, y poco m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los defensores de la necesidad de una nueva \u201cnarrativa de izquierda\u201d quieren \u201chablar sobre\u201d los problemas de los explotados y oprimidos y conseguir votos para los partidos reformistas, pero al fin y al cabo tienen pocas sugerencias o reivindicaciones concretas. Las pocas reivindicaciones que plantean se limitan a cuestiones exclusivamente democr\u00e1ticas o constituyen poco m\u00e1s que piadosas esperanzas de un estado de bienestar social. Estas no son necesariamente err\u00f3neas en s\u00ed mismas, pero no hay ning\u00fan \u00e9nfasis en la necesidad de la lucha de clases contra los capitalistas para lograrlas. Cuando estas demandas d\u00f3cilmente redactadas se estrellan ante la oposici\u00f3n real de la clase dominante, como vimos tan claramente con SYRIZA, se hace recaer la responsabilidad sobre los hombros de las masas; o bien, se culpa a la \u201chegemon\u00eda del neoliberalismo\u201d por el resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>Que los defensores de la \u201cnarrativa de izquierda\u201d promuevon conscientemente las premisas filos\u00f3ficas de su teor\u00eda (como lo hace Mouffe), o si inconscientemente recogen este concepto como \u00fatil para justificar sus propias (in)acciones, es irrelevante. La tarea de los revolucionarios es desenmascarar tales ideas y la pr\u00e1ctica que emana de ellas, y contraponer soluciones reales a la miseria del capitalismo. Por este motivo los marxistas damos tanta importancia a las cuestiones filos\u00f3ficas.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, las ideas son una expresi\u00f3n de los intereses de clase en la sociedad y una gu\u00eda para la acci\u00f3n. Debemos preguntarnos: \u00bfciertas ideas ayudan a la clase dominante, arrojan polvo a los ojos de los trabajadores y activistas de izquierda? \u00bfO nos ayudan a cambiar la sociedad?<\/p>\n\n\n\n<p>Afrontemos la realidad con los ojos abiertos. Luchemos por un mundo sin explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n, por un derrocamiento revolucionario del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n[1] J\u00f6rg Schindler, \u201cWarum der Klimawandel ein linkes Thema ist\u201d, Die Linke, 9 de julio de 2019.<\/p>\n\n\n\n[2] Katja Kipping y Bernd Riexinger, \u201cWir brauchen einen linken Populismus\u201d, entrevista de Ingo St\u00fctzle y Jan Ole Arps, Analyze &amp; Kritik, 21 de septiembre de 2012.<\/p>\n\n\n\n[3] \u201cAbout us\u201d, Transform Europe, consultado el 3 de junio de 2021.<\/p>\n\n\n\n[4] Chantal Mouffe, For a Left Populism, (Londres y Nueva York: Verso, 2018), p\u00e1g.12.<\/p>\n\n\n\n[5] Ib\u00edd., P\u00e1g. 35.<\/p>\n\n\n\n[6] Ib\u00edd., P\u00e1g. 13.<\/p>\n\n\n\n[7] Julia Fritzsche, Tiefrot und Radikal Bunt: F\u00fcr eine neue linke Erz\u00e4hlung, (Hamburgo: Edition Nautilus, 2019), p\u00e1g.20.<\/p>\n\n\n\n[8] Mouffe, For a Left Populism, p\u00e1g.49.<\/p>\n\n\n\n[9] Fritzsche, Tiefrot und Radikal Bunt, p\u00e1gs. 177-8.<\/p>\n\n\n\n[10] Mouffe, For a Left Populism, p\u00e1g. 9.<\/p>\n\n\n\n[11] Ib\u00edd., P\u00e1g. 49.<\/p>\n\n\n\n[12] Max Lercher, \u201cWir m\u00fcssen ein System zerschlagen\u201d, entrevista de Florian Gasser, Zeit, 10 de octubre de 2019.<\/p>\n\n\n\n[13] Julia Herr y Josef Cap, \u201cJulia Herr und Josef Cap \u00fcber die Defizite der Sozialdemokratie\u201d, entrevista de Rosemarie Schwaiger, Perfil, 25 de septiembre de 2019.<\/p>\n\n\n\n[14] Mouffe, For a Left Populism, p\u00e1g. 27.<\/p>\n\n\n\n[15] Ib\u00edd., P\u00e1g. 30-1.<\/p>\n\n\n\n[16] Frederick Engels, The Origin of the Family, Private Property and the State, (Londres: Wellred Books, 2020).<\/p>\n\n\n\n[17] Karl Marx y Frederick Engels, \u201cThe Communist Manifesto\u201d, en The Classics of Marxism: Volume One, (Londres: Wellred Books, 2013), p\u00e1g.5.<\/p>\n\n\n\n[18] Vladimir Lenin, \u201c\u2018Left-Wing\u2019 Communism: an Infantile Disorder\u201d in The Classics of Marxism: Volume Two, (Londres: Wellred Books, 2015).<\/p>\n\n\n\n[19] Mouffe, For a Left Populism, p\u00e1g. 31.<\/p>\n\n\n\n[20] Ib\u00edd.<\/p>\n\n\n\n[21] Mouffe, For a Left Populism, p\u00e1g. 51.<\/p>\n\n\n\n[22] Thomas Seibert, \u201cErste Notizen zum Plan A einer neuen Linken (nicht nur) in Deutschland\u201d, Marxistische Linke, 8 de diciembre de 2015.<\/p>\n\n\n\n[23] Mouffe, For a Left Populism, p\u00e1g. 17.<\/p>\n\n\n\n[24] Communist Tendency of Syriza, \u201cThe ruling class is terrified of \u2018the virus\u2019 of SYRIZA &#8211; Time to move forward!,\u201d In Defence of Marxism, 9 de febrero, 2015.<\/p>\n\n\n\n[25] Fritzsche, Tiefrot und Radikal Bunt, p\u00e1g.25.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>mentes de muchos en la izquierda en todo el mundo hoy, cuando se intenta construir alternativas a los partidos burgueses dominantes. \u00bfCu\u00e1l es el fundamento que subyace tras esta idea de una \u201cnueva narrativa\u201d? Y \u00bfpuede de alguna manera ayudar a que la clase trabajadora y los j\u00f3venes avancen? Yola Kipcak de la Corriente Marxista Internacional en Austria, explica que jugar con las palabras no sustituye a la lucha de clases.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10339,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[483,11],"tags":[100,802,780],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-10338","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-principales","category-teoria-marxista","tag-lucha-de-clases","tag-narrativa-de-izquierdas","tag-posmodernismo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/besized_rethink_capitalism_Image_In_Defence_of_Marxism.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10338"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10338\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10340,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10338\/revisions\/10340"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10338"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=10338"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=10338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}