{"id":1106,"date":"2004-11-30T00:00:00","date_gmt":"2004-11-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=1106"},"modified":"2004-11-30T00:00:00","modified_gmt":"2004-11-30T00:00:00","slug":"cuba-antes-de-la-revoluci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=1106","title":{"rendered":"Cuba antes de la revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>En Cuba se concentraban, y de forma extrema, muchos de los rasgos esenciales (hist\u00f3ricos, sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos) de los pa\u00edses latinoamericanos y eso tuvo una expresi\u00f3n clar\u00edsima en el tambi\u00e9n peculiar desarrollo que tuvo la revoluci\u00f3n de <!--more--> En Cuba se concentraban, y de forma extrema, muchos de los rasgos esenciales (hist\u00f3ricos, sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos) de los pa\u00edses latinoamericanos y eso tuvo una expresi\u00f3n clar\u00edsima en el tambi\u00e9n peculiar desarrollo que tuvo la revoluci\u00f3n de 1959. A la burgues\u00eda cubana la podr\u00edamos considerar paradigm\u00e1tica de la sumisi\u00f3n hacia el imperialismo que ha caracterizado hist\u00f3ricamente a todas las burgues\u00edas latinoamericanas. Es importante, en ese sentido, abordar algunos aspectos de la historia de Cuba. <\/p>\n<p>Cuba fue una de las primeras islas descubiertas por Crist\u00f3bal Col\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XV y desde entonces, durante casi cuatro siglos, permanecer\u00e1 bajo el dominio espa\u00f1ol. En el siglo XVIII se acrecienta el inter\u00e9s de Inglaterra por la \u201cperla antillana\u201d, culminando con la invasi\u00f3n de 1762. Los ingleses permanecer\u00e1n un a\u00f1o en la Isla y desde entonces ser\u00e1n determinantes para su desarrollo econ\u00f3mico, sustituidos algunas d\u00e9cadas despu\u00e9s por EEUU. En este per\u00edodo se inicia la explotaci\u00f3n masiva de los latifundios para el cultivo de ca\u00f1a de az\u00facar y tabaco, por medio de la profusa utilizaci\u00f3n de esclavos. <\/p>\n<p>A principios del siglo XIX el movimiento por la independencia se extiende por toda Am\u00e9rica Latina, salvo algunas excepciones, entre ellas, Cuba. El comportamiento de las clases dominantes de la Isla estaba determinando por el miedo a que su aislamiento respecto al resto del continente pudiera facilitar la represi\u00f3n espa\u00f1ola y por el temor a que una revoluci\u00f3n por la independencia desencadenase una rebeli\u00f3n de esclavos similar a la acontecida en Hait\u00ed. Adem\u00e1s, la colonia estaba atravesando un largo per\u00edodo de gran crecimiento econ\u00f3mico, en conexi\u00f3n directa con la econom\u00eda norteamericana. A mediados del siglo XIX Cuba era el principal productor de az\u00facar del mundo, y EEUU el principal comprador. <\/p>\n<p>La \u00e9lite criolla no aspiraba a la independencia, m\u00e1s bien le atra\u00eda la posibilidad de convertirse en un Estado de la Uni\u00f3n Americana. Ese deseo, apoyado por algunos c\u00edrculos de la burgues\u00eda de Washington, era muy significativo de las caracter\u00edsticas de la clase dominante cubana, completamente d\u00f3cil al capitalismo norteamericano. <\/p>\n<p>LA PRIMERA GUERRA CIVIL (1868-1876) <\/p>\n<p>La realidad socioecon\u00f3mica cubana era una expresi\u00f3n condensada de la teor\u00eda del desarrollo desigual y combinado que Trotsky explica muy bien en su Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa. En Cuba la penetraci\u00f3n tecnol\u00f3gica y financiera de los pa\u00edses capitalistas avanzados no s\u00f3lo no entr\u00f3 en contradicci\u00f3n con el sistema esclavista empleado en la Isla, sino que lo intensific\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Fue s\u00f3lo a finales del siglo XIX, cuando el sistema esclavista entr\u00f3 en declive. <\/p>\n<p>Ese fue el tel\u00f3n de fondo de la confrontaci\u00f3n que dio lugar a la primera guerra civil por la liberaci\u00f3n nacional y que dur\u00f3 de 1868 a 1876. Un sector de la clase dominante, compuesto sobre todo por cafetaleros, azucareros medianos y ganaderos, de la parte oriental de la Isla, la m\u00e1s atrasada, se sent\u00eda en condiciones de clara desventaja respecto a los grandes hacendados de la parte occidental. No contaban, como ellos, con la utilizaci\u00f3n intensiva de la mano de obra esclava, ni con la misma capacidad de renovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, ni con el control del aparato estatal. Sin embargo, a pesar de que la guerra cont\u00f3 con las ilusiones y la participaci\u00f3n popular, no culmin\u00f3 en una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa. El ej\u00e9rcito espa\u00f1ol dispuso en aquella ocasi\u00f3n del apoyo de EEUU, y para la \u00e9lite social del Occidente de la Isla era preferible que Cuba siguiera como una colonia espa\u00f1ola a la desestabilizaci\u00f3n social que la independencia pudiera provocar. Los hacendados de Oriente acabaron abandonando la lucha por la independencia a cambio de algunas concesiones de la Corona espa\u00f1ola, traicionando a la base que hab\u00eda conformado el movimiento: los esclavos liberados y los campesinos. <\/p>\n<p>Estos acontecimientos y toda la historia posterior hasta la propia revoluci\u00f3n de 1959, pon\u00edan en evidencia que la clase dominante cubana era incapaz de poner en pr\u00e1ctica las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1ticoburguesa como en Francia en 1789 y otros pa\u00edses occidentales, cuando consolidaron el Estado-naci\u00f3n como la base del desarrollo capitalista. En pocas palabras era incapaz de lograr un desarrollo industrial con una base propia, distribuir la tierra a los campesinos y de la creaci\u00f3n de una democracia parlamentaria relativamente estable, todo eso en el marco de un Estado nacional. <\/p>\n<p>En la \u00e9poca moderna no es posible que la burgues\u00eda nacional de los pa\u00edses ex coloniales, aparecida demasiado tarde en la escena de la historia, sea capaz de resolver estas tareas. Esa es una realidad confirmada no s\u00f3lo en Cuba sino en todos los pa\u00edses de desarrollo capitalista tard\u00edo. La burgues\u00eda nacional no puede realizar una eficaz reforma agraria, dado que est\u00e1 ligada econ\u00f3mica, social y pol\u00edticamente a los grandes latifundistas. Es, adem\u00e1s, incapaz de desarrollar una verdadera industria nacional, puesto que ella misma asume el papel de subsidiaria de las multinacionales y de la banca internacional. En la medida que el capitalismo en esos pa\u00edses est\u00e1 ligado a una extrema explotaci\u00f3n de la mano de obra y al saqueo de los recursos naturales del pa\u00eds no hay cabida para largos per\u00edodos de estabilidad y democracia burguesa parlamentaria. <\/p>\n<p>LA INDEPENDENCIA DE CUBA <\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mart\u00ed, poeta y fundador, en 1892, del Partido Revolucionario Cubano (PRC), encabez\u00f3 la segunda guerra de liberaci\u00f3n nacional. Su movimiento cont\u00f3 con un amplio respaldo popular (trabajadores, la poblaci\u00f3n de origen africano, la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana, los peque\u00f1os propietarios, los campesinos tabacaleros\u2026). A la reivindicaci\u00f3n de independencia se un\u00edan toda una serie de demandas de tipo social. A pesar de tener muchas limitaciones, el programa de Mart\u00ed ten\u00eda un marcado car\u00e1cter progresista en la medida que apelaba a la intervenci\u00f3n de las masas para alcanzar reivindicaciones de tipo democr\u00e1tico nacional. Adem\u00e1s, se dio cuenta de que la independencia formal de la corona espa\u00f1ola alcanzada por los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos no lo resolv\u00eda todo, era necesaria una \u201csegunda independencia\u201d que liberase al pa\u00eds del asfixiante dominio del creciente imperialismo norteamericano. <\/p>\n<p>Sin embargo, el proyecto de Jos\u00e9 Mart\u00ed de una Cuba independiente de Espa\u00f1a y de los Estados Unidos, democr\u00e1tica y libre, se frustr\u00f3. Tras la temprana muerte del l\u00edder cubano, en mayo de 1895, bajo la metralla del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, la direcci\u00f3n del PRC supedit\u00f3 el movimiento de liberaci\u00f3n a la burgues\u00eda y los terratenientes, que propiciaron a su vez la intervenci\u00f3n de EEUU en la guerra. A pesar de todo, la lucha de Mart\u00ed dej\u00f3 una larga tradici\u00f3n revolucionaria en Cuba, basada en el antiimperialismo y la apelaci\u00f3n a las masas a luchar, que entroncar\u00e1 con el Movimiento 26 de Julio que funda Fidel en 1955. <\/p>\n<p>La represi\u00f3n indiscriminada del ej\u00e9rcito colonial no logr\u00f3 frenar la creciente ira de la poblaci\u00f3n contra la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola y efectivamente, los norteamericanos deciden intervenir en Cuba aprovechando la formidable ocasi\u00f3n, con la excusa de la defensa de la independencia de la Isla. En poco tiempo los norteamericanos hicieron entrar en raz\u00f3n a los militares espa\u00f1oles y el 10 de diciembre de 1898, con el tratado de Par\u00eds, tomaron posesi\u00f3n del pa\u00eds. <\/p>\n<p>El gobierno de los Estados Unidos consider\u00f3 a Cuba como un protectorado y rehus\u00f3 reconocer y compartir el poder con los representantes de los insurgentes nombrando directamente a los administradores de la Isla. <\/p>\n<p>En 1901 el senado norteamericano vot\u00f3 la enmienda Platt, que se insert\u00f3 como ap\u00e9ndice a la primera Constituci\u00f3n Cubana en la Asamblea Constituyente, compuesta por los mejores exponentes de la burgues\u00eda liberal de La Habana, dejando en evidencia el car\u00e1cter sumiso y conservador de esta clase social. Uno de los art\u00edculos de la enmienda Platt se\u00f1ala que: \u201c(&#8230;) el gobierno de Cuba acepta que los Estados Unidos puedan ejercitar el derecho de intervenci\u00f3n con el fin de conservar la independencia cubana y el mantenimiento de un gobierno adecuado a la protecci\u00f3n de la vida humana, de la propiedad y las libertades individuales(&#8230;)\u201d <\/p>\n<p>Con esta enmienda EEUU ratificaba su absoluto dominio sobre Cuba que durar\u00eda varias d\u00e9cadas. Es verdad que en 1902 los marines regresaron a casa y que Cuba se convirti\u00f3, formalmente, en una rep\u00fablica independiente, pero los norteamericanos siguieron influyendo poderosamente en la pol\u00edtica de la Isla y en el \u00e1mbito econ\u00f3mico mantuvieron, e incluso incrementaron, su dominio. Si en 1895 las inversiones norteamericanas fueron de 50 millones de d\u00f3lares, en el a\u00f1o de la independencia, 1902, \u00e9stas ascendieron a 100 millones de d\u00f3lares y la United Fruit Company adquiri\u00f3 7.500 hect\u00e1reas de tierra al precio de 50 centavos de d\u00f3lar por hect\u00e1rea. <\/p>\n<p>En 1909 el 34% del az\u00facar producido en el pa\u00eds proven\u00eda de plantaciones propiedad de los Estados Unidos, el 35% de plantaciones de propiedad europea y s\u00f3lo el 31% de propiedad cubana, las cuales pagaban hipotecas a bancos norteamericanos. Las empresas multinacionales controlaban enormes territorios. En el campo, toda la actividad econ\u00f3mica giraba entorno a las grandes plantaciones, de las que depend\u00eda la gran mayor\u00eda de los campesinos. Los peque\u00f1os propietarios estaban tambi\u00e9n condicionados por ese dominio aplastante. <\/p>\n<p>EL SURGIMIENTO DE LA CLASE OBRERA Y SUS ORGANIZACIONES <\/p>\n<p>Los presidentes que se sucedieron en aquellos primeros a\u00f1os de \u201clibertad\u201d -entre tentativas de golpes de Estado, de intervenciones militares norteamericanas y fraudes electorales- eran, en general, poco m\u00e1s que simples t\u00edteres del T\u00edo Sam. El per\u00edodo que va desde la Primera Guerra Mundial a los a\u00f1os 20, fue tambi\u00e9n una \u00e9poca de expansi\u00f3n econ\u00f3mica, por la cual Cuba se convirti\u00f3 en el primer productor mundial de az\u00facar. <\/p>\n<p>Paralelamente se desarrollaron las primeras huelgas de masas, sobre todo en el sector del tabaco, que llevaron en 1920 a la formaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n Obrera de La Habana, el primer sindicato obrero. <\/p>\n<p>En 1921 se desat\u00f3 una nueva crisis, determinada fundamentalmente por la ca\u00edda del precio del az\u00facar de 22,6 a 3,7 centavos la libra. <\/p>\n<p>Los gobernantes a duras penas pudieron contener el descontento social y las protestas se suced\u00edan una tras otra. En febrero de 1924 se fund\u00f3 el Sindicato de Ferroviarios, que poco despu\u00e9s organiz\u00f3 una huelga de tres semanas. Las universidades estaban en constante agitaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El a\u00f1o 1925 comenz\u00f3 con una gran oleada de huelgas, entre ellas la m\u00e1s importante fue la de los obreros textiles, sofocada a balazos. El mismo a\u00f1o se funda la Confederaci\u00f3n Nacional de Trabajadores, que agrupa a los sindicatos de diversos sectores. <\/p>\n<p>En agosto de 1925 se forma el Partido Comunista Cubano (PCC) por iniciativa de algunas decenas de obreros cubanos, estudiantes universitarios y un grupo de obreros emigrados. El partido nac\u00eda en un momento favorable para el crecimiento de una fuerza revolucionaria de masas en el pa\u00eds, pero tambi\u00e9n en medio del proceso de degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica de la Internacional Comunista, que signific\u00f3 una ruptura total con las tradiciones bolcheviques que llevaron al triunfo de la Revoluci\u00f3n Rusa en octubre de 1917. Se depur\u00f3 la Internacional Comunista de todo dirigente poco dispuesto a arrodillarse ante Stalin, mientras la l\u00ednea pol\u00edtica oscilaba entre la colaboraci\u00f3n de clases con la \u201cburgues\u00eda progresista\u201d en los pa\u00edses coloniales y el sectarismo m\u00e1s disparatado en los pa\u00edses capitalistas avanzados. <\/p>\n<p>El a\u00f1o 1925 tambi\u00e9n fue el del fin de los gobiernos \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d en Cuba. Dos a\u00f1os antes, el presidente Zayas hab\u00eda sido puesto bajo la tutela de una comisi\u00f3n norteamericana presidida por el general Crowder, que en el fondo detentaba el poder real. Dicha mafia apoyar\u00eda la candidatura del general Gerardo Machado para presidente. Este \u00faltimo ser\u00e1 el prototipo de los futuros dictadores latinoamericanos, mezclando grandes dosis de demagogia con la m\u00e1s brutal represi\u00f3n contra los opositores. Muchos dirigentes comunistas son asesinados sistem\u00e1ticamente, como fue el caso del fundador y dirigente del Partido Comunista y de los sindicatos cubanos Julio Antonio Mella, en Ciudad de M\u00e9xico en 1929. <\/p>\n<p>La crisis de 1929 golpe\u00f3 duramente a Cuba. La producci\u00f3n de az\u00facar se manten\u00eda en sus niveles m\u00e1s altos mientras que el precio llegaba al m\u00ednimo hist\u00f3rico de 0,71 centavos la libra. Esto determin\u00f3 un notable incremento de la lucha. <\/p>\n<p>En 1930 una huelga general en el Occidente de la Isla hizo tambalear el r\u00e9gimen de Machado. El 19 de abril 50.000 personas se manifestaron en La Habana contra la dictadura. El a\u00f1o siguiente los comunistas lograron hacerse con el control de la Central Nacional Obrera Cubana (CNOC), antes dirigida por los anarcosindicalistas. <\/p>\n<p>LA REVOLUCI\u00d3N DE 1933 <\/p>\n<p>En la v\u00edspera del estallido revolucionario de 1933 exist\u00edan en Cuba todas las condiciones para una reedici\u00f3n de un octubre ruso de 1917, es decir, para la toma de poder por parte del proletariado cubano, aliado con los campesinos y otras clases oprimidas. <\/p>\n<p>El pa\u00eds viv\u00eda un estado de enorme atraso combinado con algunos aspectos de la m\u00e1s moderna econom\u00eda capitalista. Los norteamericanos hab\u00edan construido una eficiente red de transportes, mientras la mayor parte de los trabajadores del campo eran asalariados, por ende no hab\u00eda un n\u00famero muy significativo de peque\u00f1os propietarios campesinos. El 57% de los cubanos viv\u00eda en la ciudad. <\/p>\n<p>La Habana era una de las metr\u00f3polis m\u00e1s importantes de Centroam\u00e9rica y las Antillas. El 16,4% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa estaba constituida por obreros, un porcentaje superior al de Rusia en 1917. Adem\u00e1s habr\u00eda que a\u00f1adir un 37% de los trabajadores del sector terciario. <\/p>\n<p>La clase obrera era la \u00fanica que, frente a la ineptitud de la burgues\u00eda nacional, pod\u00eda liberar la Isla del dominio del imperialismo y de su subdesarrollo. Para salir del atraso en el que se hab\u00eda enquistado el desarrollo social y econ\u00f3mico de Cuba era necesario proceder al derrocamiento de la burgues\u00eda, a la nacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y a su gesti\u00f3n por medio de un plan centralizado de producci\u00f3n que respondiese a los intereses de la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Realmente, la \u00fanica clase que ten\u00eda la fuerza potencial y pod\u00eda asumir tal programa de forma consciente, era la clase obrera. <\/p>\n<p>El papel que durante muchos a\u00f1os jug\u00f3 la direcci\u00f3n del PCC es fundamental para entender las peculiaridades del proceso revolucionario cubano. Parad\u00f3jicamente, el partido no tuvo un papel determinante en la revoluci\u00f3n de 1959. Tampoco en la situaci\u00f3n revolucionaria de los a\u00f1os 30 el partido plante\u00f3 la perspectiva de una revoluci\u00f3n de car\u00e1cter socialista en el pa\u00eds. La raz\u00f3n que explica este hecho no reside en su debilidad, de hecho el PCC era uno de los partidos comunistas m\u00e1s fuertes de Am\u00e9rica Latina. En los a\u00f1os 40 contaba con 80.000 militantes sobre una poblaci\u00f3n de seis millones, una cifra nada desde\u00f1able si tenemos en cuenta que el Partido Bolchevique, en febrero de 1917 s\u00f3lo contaba con 8.000 sobre una poblaci\u00f3n de m\u00e1s de cien millones. <\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1l era la pol\u00edtica de la direcci\u00f3n de PCC en 1933? Como todos los dem\u00e1s grupos dirigentes de los partidos comunistas de Am\u00e9rica Latina, formados bajo las directrices estalinistas, confiaban en una alianza con una imaginaria \u201cburgues\u00eda nacional antiimperialista\u201d y en \u201cuna revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, liberal y nacionalista\u201d (S. Tutino, L\u2019Ottobre cubano, p\u00e1g. 65). <\/p>\n<p>En la primavera de 1933 estalla una gran huelga general impulsada por la CNOC. La posici\u00f3n de Machado se hac\u00eda cada vez m\u00e1s insostenible y la posibilidad de una intervenci\u00f3n norteamericana se reforzaba. En esta coyuntura la postura de la direcci\u00f3n del PCC no fue reforzar una l\u00ednea de independencia de clase con el fin de liderar una alternativa socialista frente a Machado. Por el contrario bas\u00e1ndose en el argumento del mal menor, C\u00e9sar Vilar, comunista y secretario general de la CNOC, acord\u00f3 un pacto con el dictador por el que puso fin a la huelga. El objetivo declarado fue evitar la intervenci\u00f3n de los EEUU. <\/p>\n<p>En agosto estall\u00f3 la huelga en el sector del transporte. Tras una semana, Vilar nuevamente intenta frenar el movimiento con un acuerdo, pero la huelga no se suspend\u00eda. Machado intent\u00f3 emplear al ej\u00e9rcito pero los militares rehusaron intervenir. <\/p>\n<p>En la parte oriental los trabajadores formaron s\u00f3viets(1) en algunos ingenios azucareros. La escalada de movilizaciones hab\u00eda alcanzado un punto culminante y la poblaci\u00f3n se lanz\u00f3 masivamente a la calle reclamando el fin de la dictadura. Finalmente Machado fue destituido. <\/p>\n<p>En su lugar entr\u00f3 un gobierno filoamericano, con Carlos Manuel C\u00e9spedes al frente, pero el movimiento, a pesar de la ca\u00edda de Machado, no se detuvo. Un grupo de suboficiales, con el apoyo de los estudiantes y de algunas capas de la peque\u00f1a burgues\u00eda radical derribaron al gobierno de C\u00e9spedes y colocaron en el poder a una junta de cinco personas presidida por Grau San Mart\u00edn, profesor universitario y viejo opositor de Machado. El l\u00edder de los militares era el sargento Fulgencio Batista. <\/p>\n<p>La direcci\u00f3n del PCC, sintiendo que otros personajes y formaciones pol\u00edticas se estaban aprovechando del proceso revolucionario que se hab\u00eda abierto, da un improvisado giro de 180 grados a su pol\u00edtica. Pero ya era demasiado tarde para evitar el desperdicio de una ocasi\u00f3n de oro. Intentan remediar toda la pol\u00edtica oportunista anterior lanzando la consigna de \u201ctodo el poder a los s\u00f3viets\u201d, sin ninguna preparaci\u00f3n previa y cuando el movimiento estaba ya en reflujo. Adem\u00e1s, el partido hab\u00eda gastado mucho de su prestigio a causa de su posicionamiento a favor de Machado, no s\u00f3lo entre la peque\u00f1a burgues\u00eda, tambi\u00e9n entre la clase obrera. Esa situaci\u00f3n facilit\u00f3 la represi\u00f3n del ej\u00e9rcito contra la militancia comunista, que pag\u00f3 con su sangre los errores pol\u00edticos de su direcci\u00f3n. <\/p>\n<p>EL PCC Y LA POL\u00cdTICA DE FRENTE POPULAR <\/p>\n<p>Batista y los militares maniobraron para controlar la situaci\u00f3n. Para enero de 1934 se deshicieron del gobierno de Grau sustituy\u00e9ndolo por hombres m\u00e1s manejables. Empezaba as\u00ed el primer paso de Batista hacia el poder. <\/p>\n<p>Producto de la derrota de la revoluci\u00f3n, el movimiento obrero y campesino tardar\u00eda alg\u00fan tiempo en recuperarse. De manera paralela se inicia un per\u00edodo favorable en la econom\u00eda, lo cual le permite al gobierno hacer algunas concesiones, como la jornada de 8 horas. De cualquier modo en 1935 cerca del 25% de la poblaci\u00f3n era a\u00fan analfabeta y en un porcentaje similar estaba desocupada. <\/p>\n<p>El PCC, en la clandestinidad, trata de reflexionar sobre sus errores pasados. Sin embargo, la l\u00ednea aprobada en el VII Congreso de la Internacional Comunista (1935), que supuso un nuevo viraje pol\u00edtico de 180 grados y la confirmaci\u00f3n de los frentes populares, termin\u00f3 por anular al PCC como organizaci\u00f3n revolucionaria. El frente popular es una pol\u00edtica que implica la b\u00fasqueda de alianzas a toda costa con partidos y personalidades de la burgues\u00eda \u201cantifascista\u201d o progresista, verdaderos o (casi siempre) supuestos. En la t\u00e1ctica del frente popular las organizaciones de la clase obrera renuncian al programa de lucha contra el capitalismo y a sus m\u00e9todos naturales de combate (fortalecimiento de los consejos obreros, toma de empresas bajo control obrero, formaci\u00f3n de milicias independientes del Estado burgu\u00e9s, etc.) en aras de su alianza con la supuesta burgues\u00eda antifascista, que en la pr\u00e1ctica no aporta nada a la lucha contra el fascismo. Esa orientaci\u00f3n no tiene nada que ver con una pol\u00edtica de frente \u00fanico entre las diferentes organizaciones de la clase obrera contra el enemigo fascista y la diferencia es cualitativa. <\/p>\n<p>La pol\u00edtica de frente popular, que entre otras cosas llev\u00f3 a la ruina a la Revoluci\u00f3n Espa\u00f1ola de 1936-39, fue aplicada celosamente tambi\u00e9n en Cuba. En diciembre de 1936, Blas Roca, secretario general del partido escrib\u00eda: \u201cLa misma burgues\u00eda nacional, entrando en contradicci\u00f3n con el capitalismo que la sofoca, acumula energ\u00edas revolucionarias que no se deben dejar perder (&#8230;) Todos los estratos de nuestra poblaci\u00f3n desde el proletariado a la burgues\u00eda nacional pueden y deben formar un amplio frente popular contra el opresor extranjero\u201d (S. Tutino, op. cit., p\u00e1g. 148). <\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n a formar la alianza se orient\u00f3 hacia Grau y su Partido Revolucionario Aut\u00e9ntico (de car\u00e1cter burgu\u00e9s), el cual sin embargo no acept\u00f3 la alianza. <\/p>\n<p>BATISTA Y EL PCC <\/p>\n<p>De 1937 en adelante Batista, aconsejado por el entonces presidente de EEUU Rooselvelt, concede una cierta apertura democr\u00e1tica e impulsa un mayor control del Estado sobre la econom\u00eda, especialmente en la producci\u00f3n de az\u00facar y tabaco. Repentinamente, el PCC, que defin\u00eda a Batista como un \u201ctraidor a la naci\u00f3n y siervo del imperialismo\u201d efect\u00faa otro giro de 180 grados. \u201cBatista hab\u00eda comenzado a no ser el principal exponente de la reacci\u00f3n\u201d afirmaba Blas Roca en julio de 1938 y continuaba: \u201cEl estallido revolucionario que en septiembre de 1933 lo indujo a revelarse contra el poder no ha cesado de ejercitar una presi\u00f3n sobre \u00e9l\u201d (citado en Guerrilleros al poder, de K. S. Karol, 1970, p\u00e1g. 83) <\/p>\n<p>El gobierno de Batista recibi\u00f3 la etiqueta de \u201cdemocr\u00e1tico\u201d por parte de Rooselvelt y en esa coyuntura la burocracia estalinista no quer\u00eda entorpecer sus relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas con el mandatario norteamericano. Ahora los principales enemigos de Cuba eran los fascistas pero no Batista (\u00a1!). Como muestra de agradecimiento el PCC fue legalizado en 1938. Cuando en noviembre del 1939 se llevaron acabo las elecciones para la Asamblea Constituyente, se confrontaron dos coaliciones: Batista y los comunistas por un lado y los Aut\u00e9nticos de Grau y el ABC por el otro. Ganaron estos \u00faltimos y el PC obtuvo el 10% de los votos aproximadamente. El a\u00f1o siguiente Batista se hace elegir presidente de una manera no muy limpia y para 1942 dos comunistas, Juan Marinello y Carlos Rafael Rodr\u00edguez, entraron al gobierno. <\/p>\n<p>En ese per\u00edodo el PCC cambia de nombre, pas\u00e1ndose a llamar Partido Socialista Popular, y figuraba entre los partidos m\u00e1s a la derecha de la Internacional Comunista. El II Congreso del PSP consider\u00f3 oportuno saludar al presidente Batista con estas palabras: \u201c(&#8230;) Deseamos reiterar que puede contar con nuestro respeto, afecto y estima por sus principios de gobernante democr\u00e1tico y progresista\u201d (S. Tutino, op. cit., p\u00e1g. 171). La cr\u00edtica al imperialismo estadounidense pertenec\u00eda al pasado y, sosteniendo la inutilidad de las nacionalizaciones de las propiedades extranjeras, se propon\u00eda \u201cla colaboraci\u00f3n en un programa de econom\u00eda expansiva que aceptar\u00eda pagar intereses razonables para las inversiones extranjeras, principalmente inglesas y norteamericanas\u201d (S. Tutino, op. cit., p\u00e1g 179). Los sindicatos, en 80% de los cuales los comunistas hab\u00edan conquistado una posici\u00f3n dirigente, publicaron un folleto con el t\u00edtulo \u201cLa colaboraci\u00f3n entre los empresarios y los obreros\u201d. Efectuando un posterior viraje pol\u00edtico los dirigentes del PSP ofrecieron su colaboraci\u00f3n al nuevo presidente Grau San Mart\u00edn, para despu\u00e9s ser desechados y pasar a la oposici\u00f3n en 1946. La sucesi\u00f3n de giros, vacilaciones y traiciones por parte de los dirigentes que se supon\u00edan \u201cherederos de las tradiciones de Octubre\u201d en Cuba, constituye un caso paradigm\u00e1tico del desastre que el estalinismo provoc\u00f3 en el conjunto del movimiento revolucionario de Am\u00e9rica Latina. <\/p>\n<p>Un partido que ten\u00eda una influencia decisiva en el movimiento obrero cubano y cuya direcci\u00f3n, en nombre del comunismo y de las tradiciones revolucionarias de Octubre, practicaba la m\u00e1s despreciable pol\u00edtica menchevique y de colaboraci\u00f3n de clases no pod\u00eda menos que dejar su impronta en la pol\u00edtica cubana. <\/p>\n<p>Con esa trayectoria nos podemos imaginar lo dif\u00edcil que era para los trabajadores y los campesinos cubanos de la \u00e9poca, hacerse una idea de las aut\u00e9nticas ideas del comunismo y de la t\u00e1ctica bolchevique. Las ideas de Marx y de Lenin estaban sepultadas bajo toneladas de tremendas aberraciones. Para toda una generaci\u00f3n de j\u00f3venes que entraron en pol\u00edtica bajo el signo de la lucha antiimperialista, los zigzag del PCC cuanto menos causaban indiferencia, cuando no abierto rechazo. Para muchos, los comunistas eran demasiado \u201cflojos\u201d con el imperialismo americano y para otros, aunque la noci\u00f3n del comunismo y de la Revoluci\u00f3n de Octubre pod\u00edan ejercer un poderoso atractivo, conocer su aut\u00e9ntico desarrollo y asimilar sus valiosas lecciones era una tarea casi imposible. <\/p>\n<p>JULIO ANTONIO MELLA <\/p>\n<p>Es muy interesante contrastar la pol\u00edtica de la direcci\u00f3n del PCC descrita m\u00e1s arriba con la que propugnaba su secretario general Julio Antonio Mella. Su asesinato en M\u00e9xico, en 1929, trunc\u00f3 la posibilidad de que el partido adoptase una pol\u00edtica genuinamente leninista, claramente contrapuesta a la pol\u00edtica estalinista de alianza entre las clases. Citamos algunos p\u00e1rrafos de sus escritos que se comentan por s\u00ed mismos: <\/p>\n<p>\u201c(\u2026) en su lucha contra el imperialismo -el ladr\u00f3n extranjero- las burgues\u00edas -los ladrones nacionales- se unen al proletariado, buena carne de ca\u00f1\u00f3n. Pero acaban por comprender que es mejor hacer alianza con el imperialismo que al fin y al cabo persigue un inter\u00e9s semejante. De progresistas se convierten en reaccionarios. Las concesiones que hac\u00edan al proletariado para tenerlo a su lado las traicionan cuando \u00e9ste, en su avance, se convierte en un peligro tanto para el ladr\u00f3n extranjero como para el nacional\u201d (de La lucha revolucionaria contra el imperialismo. \u00bfQu\u00e9 es el ARPA?). <\/p>\n<p>\u201cLos revolucionarios de la Am\u00e9rica que aspiran a derrocar las tiran\u00edas de sus respectivos pa\u00edses, no pueden desconocer esta verdad; los que aparenten desconocerla es porque su ignorancia, o su mala fe, les impide ver la clara realidad. No se puede vivir con los principios de 1789; a pesar de la mente retardataria de algunos, la humanidad ha progresado y al hacer las revoluciones en este siglo hay que contar con un nuevo factor: las ideas socialistas en general que, con un matiz u otro, se arraigan en todos los rincones del globo\u201d (de Imperialismo, tiran\u00eda, s\u00f3viet). <\/p>\n<p>\u201cLa causa del proletariado es la causa nacional. \u00c9l es la \u00fanica fuerza capaz de luchar con probabilidades de triunfo por los ideales de libertad en la \u00e9poca actual. Cuando \u00e9l se levanta airado como nuevo Espartaco en los campos y en las ciudades, \u00e9l se levanta a luchar por los ideales todos del pueblo. \u00c9l quiere destruir al capital extranjero que es el enemigo de la naci\u00f3n. \u00c9l anhela establecer un r\u00e9gimen de hombres del pueblo, servido por un ej\u00e9rcito del pueblo, porque comprende que es la \u00fanica garant\u00eda de la justicia social (\u2026) Sabe que la riqueza en manos de unos cuantos es causa de abusos y miserias, por eso la pretende socializar (\u2026)\u201d (de Los nuevos libertadores). <\/p>\n<p>\u201cLos comunistas ayudar\u00e1n, han ayudado hasta ahora -M\u00e9xico, Nicaragua, etc.- a los movimientos nacionales de emancipaci\u00f3n aunque tengan una base burguesa-democr\u00e1tica. Nadie niega esta necesidad, a condici\u00f3n de que sean verdaderamente emancipadores y revolucionarios. Pero he aqu\u00ed lo que contin\u00faa aconsejando Lenin al Segundo Congreso de la Internacional: \u2018La Internacional debe apoyar los movimientos nacionales de liberaci\u00f3n (&#8230;) en los pa\u00edses atrasados y en las colonias, solamente bajo la condici\u00f3n de que los elementos de los futuros partidos proletarios, comunistas no s\u00f3lo de nombre, se agrupen y se eduquen en la conciencia de sus propias tareas dis\u00edmiles, tareas de lucha contra los movimientos democr\u00e1tico-burgueses dentro de sus naciones. La I.C. debe marchar en alianza temporal con la democracia burguesa de las colonias y de los pa\u00edses atrasados, pero sin fusionarse con ella y salvaguardando expresamente la independencia del movimiento proletario, a\u00fan en lo m\u00e1s rudimentario\u201d (de La lucha revolucionaria contra el imperialismo. \u00bfQu\u00e9 es el ARPA?). <\/p>\n<p>Mella reconoc\u00eda la existencia de dos nacionalismos: el burgu\u00e9s y el revolucionario. \u201cEl primero desea una naci\u00f3n para vivir su casta parasitariamente del resto de la sociedad y de los mendrugos del capital saj\u00f3n; el \u00faltimo desea una naci\u00f3n libre para acabar con los par\u00e1sitos del interior y los invasores imperialistas, reconociendo que el principal ciudadano en toda la sociedad es aquel que contribuye a elevar con su trabajo diario, sin explotar a sus semejantes\u201d (de Imperialismo, tiran\u00eda, s\u00f3viet). <\/p>\n<p>INESTABILIDAD POL\u00cdTICA Y MISERIA SOCIAL <\/p>\n<p>Entre 1939 y 1945 se hab\u00eda duplicado el PIB nacional, pero la burgues\u00eda cubana era incapaz de elaborar un plan de desarrollo que liberase la econom\u00eda cubana de la dependencia de la ca\u00f1a de az\u00facar, que representaba el 80% de las exportaciones. De este modo toda la econom\u00eda estaba condicionada a las fluctuaciones internacionales del precio de este producto en el mercado mundial. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, Cuba afrontar\u00eda una nueva crisis. Las luchas pol\u00edticas y la inestabilidad econ\u00f3mica minaban gravemente la \u201cdemocracia\u201d cubana. Por otro lado, el gangsterismo estaba al orden del d\u00eda, financiado directamente desde la presidencia de la Rep\u00fablica, que enviaba 18.000 d\u00f3lares al mes a los grupos de acci\u00f3n, bajo la forma de \u201casignaciones particulares\u201d. En 1947, denunciando la corrupci\u00f3n del gobierno de Grau, el senador Chib\u00e1s y otros destacados miembros del ala m\u00e1s nacionalista de la burgues\u00eda, fundaron el Partido del Pueblo Cubano, llamado m\u00e1s conocido como Partido Ortodoxo, al que se adhiere el joven universitario Fidel Castro. <\/p>\n<p>Algunos a\u00f1os antes de la revoluci\u00f3n, Cuba era sin duda un para\u00edso para los ricos turistas americanos, pero tambi\u00e9n era un infierno para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, a pesar de ser considerada una de las naciones con mayor bienestar en Am\u00e9rica Latina. <\/p>\n<p>Entre 1950 y 1954 el ingreso medio per c\u00e1pita en el estado m\u00e1s pobre de los Estados Unidos, Mississipi, era de 829 d\u00f3lares, mientras en Cuba era de s\u00f3lo 312 d\u00f3lares, esto es 6 d\u00f3lares a la semana. Un cuarto de la poblaci\u00f3n era analfabeta y el porcentaje de ni\u00f1os que estudiaban era m\u00e1s bajo que en los a\u00f1os 20. En 1954 el 15% de las casas de la ciudad y s\u00f3lo el 1% de las del campo ten\u00edan ba\u00f1o. <\/p>\n<p>Al mismo tiempo, en La Habana circulaban m\u00e1s Cadillac que en cualquier otra ciudad del mundo. Menos de 30.000 propietarios pose\u00edan el 70% de los terrenos agr\u00edcolas, mientras que el 78,5% de los campesinos ocupaban s\u00f3lo el 15% del total. <\/p>\n<p>Los terrenos cultivados directamente por sus propietarios no sumaban ni el 33% de la superficie total. El latifundismo era a\u00fan m\u00e1s claro en el cultivo de ca\u00f1a, donde 22 grandes propietarios pose\u00edan el 70% de las tierras cultivables. <\/p>\n<p>\u201c\u2026 La existencia de un fuerte n\u00facleo de propietarios agr\u00edcolas confirma la fuerza de penetraci\u00f3n del capitalismo en el campo cubano. (&#8230;) El proletariado agr\u00edcola cubano estaba totalmente desplazado de la tierra; este estaba muy propenso a exigir la propiedad de la tierra\u201d (M. Gutelmon, La pol\u00edtica agraria de la Revoluci\u00f3n Cubana 1959-1968, p\u00e1gs. 20 a 23). Los habitantes de Cuba sumaban en aquellos a\u00f1os un poco m\u00e1s de seis millones. En 1957 los asalariados agr\u00edcolas eran 975.000, de los cuales al menos un tercio no trabajaban m\u00e1s de 100 d\u00edas al a\u00f1o. <\/p>\n<p>El historiador Hugh Thomas habla de \u201ccuatrocientas mil familias del proletariado urbano\u201d en los a\u00f1os 50. Seg\u00fan estos datos el porcentaje de la clase obrera urbana representaba un 20% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa. Si se a\u00f1aden los proletarios agr\u00edcolas, los empleados estatales, etc., la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n trabajadora cubana estaba constituida por asalariados, buena parte de ellos organizados sindicalmente. Con ese peso en la sociedad, la clase obrera cubana estaba en condiciones de disputar a la burgues\u00eda el poder, de jugar un papel protagonista en el proceso de destrucci\u00f3n del capitalismo, arrastrando tras de s\u00ed a los campesinos pobres y parte de las clases medias arruinadas. Pero como vimos anteriormente, el PCC no iba a jugar el papel que jugaron los bolcheviques en 1917 con una correlaci\u00f3n social mucho m\u00e1s desfavorable. <\/p>\n<p>GOLPE DE ESTADO DE BATISTA Y ASALTO AL CUARTEL DE MONCADA <\/p>\n<p>Se acercaban las elecciones de 1952, que con toda probabilidad le dar\u00edan el triunfo a los ortodoxos, aliados en aquel momento con los comunistas. La situaci\u00f3n se escapaba de las manos al imperialismo norteamericano, por lo que en marzo de ese a\u00f1o, sin titubeos, apoy\u00f3 el golpe de Estado de Batista. <\/p>\n<p>La oposici\u00f3n al golpe era muy fuerte entre estudiantes e intelectuales. El 26 de julio de 1953 un grupo de aproximadamente 120 j\u00f3venes agrupados en torno a Fidel asaltan el cuartel de Moncada, en Santiago de Cuba, con el fin de desencadenar un movimiento social que propiciase el fin de la dictadura. Aunque acab\u00f3 en la muerte y el fusilamiento de la mayor\u00eda de sus participantes y en el encarcelamiento de los supervivientes (entre ellos Fidel y su hermano Ra\u00fal), el asalto tuvo un enorme papel propagand\u00edstico y la figura de Fidel pas\u00f3 a ser muy conocida. La fuerte campa\u00f1a internacional por la liberaci\u00f3n de los encarcelados de Moncada, unido a la necesidad del r\u00e9gimen de dar una imagen de normalidad, propicia su liberaci\u00f3n dos a\u00f1os despu\u00e9s, tras la que se exilia a M\u00e9xico y funda el Movimiento 26 de Julio. En 1956 rompe definitivamente con el Partido Ortodoxo. <\/p>\n<p>La proclama que habr\u00eda sido le\u00edda por los insurrectos una vez tomada la estaci\u00f3n de radio, si no hubiese fracasado el plan, recitaba as\u00ed: \u201cLa Revoluci\u00f3n declara su firme intenci\u00f3n de poner a Cuba sobre el plano del bienestar y la prosperidad econ\u00f3mica (&#8230;). La revoluci\u00f3n declara el estricto respeto a los trabajadores y la instauraci\u00f3n de la total y definitiva justicia social, fundada sobre el progreso econ\u00f3mico e industrial bajo un plan nacional bien ideado y sincronizado (&#8230;) La revoluci\u00f3n reconoce y se basa sobre el ideario de Mart\u00ed (&#8230;) y adopta el programa revolucionario de la Joven Cuba, de los radicales ABC y del PPC [los ortodoxos] (&#8230;) La revoluci\u00f3n declara el absoluto respeto por la constituci\u00f3n dada al pueblo en 1940 (&#8230;) En nombre de los m\u00e1rtires, en nombre de los sacros derechos de la patria (&#8230;)\u201d (H. Thomas, Storia di Cuba, 1973, P\u00e1g. 625). <\/p>\n<p>La reclamada Constituci\u00f3n de 1940 estaba llena de hermosas palabras pero nada m\u00e1s. El mismo Hugh Thomas escribe en su libro, analizando el programa de Moncada: <\/p>\n<p>\u201cTodas estas medidas eran muy poco radicales y de por s\u00ed no habr\u00edan satisfecho la exigencia de una independencia internacional de Cuba; no se hablaba de nacionalizaci\u00f3n de la industria del az\u00facar, una medida que habr\u00eda estado ciertamente justificada dada la singular estructura de tal industria y del hecho de que la naci\u00f3n depende de ella en enorme medida, y que en el programa, por ejemplo, de los laboristas ingleses, habr\u00eda estado en los primeros lugares\u201d (H. Thomas, op. cit., p\u00e1g 628). <\/p>\n<p>Este programa, confirmado posteriormente en el famoso discurso \u201cLa historia me absolver\u00e1\u201d hecho por Fidel Castro durante el proceso, si bien revelaba muy claramente una voluntad de lucha por reformas profundas, no ten\u00eda incluida la necesidad de la lucha por la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad. <\/p>\n<p>El ideal de Fidel estaba profundamente inspirado en Mart\u00ed, el de un desarrollo pr\u00f3spero, socialmente justo e independiente de Cuba, pero sin que ello conllevase la ruptura con el capitalismo ni implicase una pol\u00edtica de independencia de clase. Sin embargo, la historia nunca se repite exactamente del mismo modo. En la \u00e9poca de Mart\u00ed la clase obrera apenas pod\u00eda jugar un papel pol\u00edtico independiente. Medio siglo despu\u00e9s la clase obrera ya ten\u00eda un peso decisivo en la sociedad y eso tendr\u00eda implicaciones en el futuro desarrollo del proceso revolucionario cubano. La Revoluci\u00f3n Cubana fue una clara confirmaci\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. Como escribi\u00f3 el dirigente revolucionario ruso Le\u00f3n Trotsky en La revoluci\u00f3n permanente en relaci\u00f3n a las revoluciones en los pa\u00edses de desarrollo burgu\u00e9s retrasado \u201cla soluci\u00f3n \u00edntegra y efectiva de sus fines democr\u00e1ticos y de su emancipaci\u00f3n nacional tan s\u00f3lo puede concebirse por medio de la dictadura del proletariado (\u2026)\u201d (Le\u00f3n Trotsky, La revoluci\u00f3n permanente). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>(1). S\u00f3viet. El rasgo m\u00e1s esencial del s\u00f3viet es que es un \u00f3rgano de lucha y de participaci\u00f3n de la clase obrera que constituye un elemento de poder que desaf\u00eda al poder del Estado burgu\u00e9s. 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