{"id":12143,"date":"2024-03-27T16:53:27","date_gmt":"2024-03-27T21:23:27","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/?p=12143"},"modified":"2024-03-27T16:53:28","modified_gmt":"2024-03-27T21:23:28","slug":"como-podemos-ser-libres-una-critica-marxista-de-el-amanecer-de-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=12143","title":{"rendered":"C\u00f3mo podemos ser libres &#8211; una cr\u00edtica marxista de &#8216;El amanecer de todo&#8217;"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El amanecer de todo, del&nbsp;<\/em>antrop\u00f3logo anarquista David Graeber y el arque\u00f3logo David Wengrow, ha sido ampliamente promocionado como una nueva visi\u00f3n radical de la historia humana tanto en la prensa dominante como en la izquierda. En este art\u00edculo,&nbsp;<strong>Joel Bergman&nbsp;<\/strong>somete esta obra a una rigurosa cr\u00edtica marxista y expone los fallos fatales inherentes a la visi\u00f3n idealista del desarrollo hist\u00f3rico de los autores.<\/p>\n\n\n\n<p>En oto\u00f1o de 2021 se public\u00f3 un nuevo libro titulado&nbsp;<em>The Dawn of Everything: A New History of Humanity (El amanecer de todo: una nueva historia de la humanidad),&nbsp;<\/em>del antrop\u00f3logo David Graeber y el arque\u00f3logo David Wengrow. Viniendo de Graeber, un anarquista bien conocido por su participaci\u00f3n en el movimiento #Occupy que falleci\u00f3 en 2020, el libro ha sido bien recibido por muchos en la izquierda. Sin embargo, al examinarlo m\u00e1s de cerca,&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>resulta ser una apolog\u00eda conservadora del statu quo, que socava nuestra capacidad de comprender la sociedad y, por tanto, de transformarla.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfUna nueva ciencia de la historia?<\/h2>\n\n\n\n<p><em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>nos presenta una promesa audaz se mire por donde se mire. Los autores afirman \u00abdar la vuelta a la narrativa convencional\u00bb y, adem\u00e1s, nos anuncian que \u00abno solo presentaremos una nueva historia de la humanidad, sino que invitaremos al lector a que se adentre en una nueva ciencia de la historia, una que devuelve a nuestros ancestros toda su humanidad\u00bb.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La tesis central de este libro es que los seres humanos podemos cambiar nuestra estructura social independientemente de nuestras condiciones materiales. De hecho, todo el m\u00e9todo de este libro consiste en argumentar que la \u00abvoluntad&nbsp; humana\u00bb -el libre albedr\u00edo- y las ideas son los factores determinantes del desarrollo de la historia y que las \u00fanicas leyes que rigen el desarrollo hist\u00f3rico son las que \u00abcreamos nosotros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la inmensa mayor\u00eda de la historia de la humanidad, los autores sostienen que hemos \u00abtransitado fluidamente entre distintas disposiciones sociales, alzando y desmantelando jerarqu\u00edas de modo habitual\u00bb. Por tanto, nos dicen, el m\u00e9todo cient\u00edfico de buscar los factores determinantes del desarrollo social m\u00e1s all\u00e1 de la mente humana, no s\u00f3lo niega a nuestros antepasados su voluntad y, por tanto, su \u00abhumanidad\u00bb, sino que se basa en supuestos falsos y debe ser abandonado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, las diversas explicaciones materialistas que se han propuesto para fen\u00f3menos como el auge de la realeza, la explotaci\u00f3n de clase y la opresi\u00f3n de la mujer, son simplemente \u00abmitos\u00bb, que no hacen sino enturbiar nuestra comprensi\u00f3n del pasado. En su lugar, deber\u00edamos preguntarnos \u00abc\u00f3mo nos quedamos atascados\u00bb en la&nbsp;<em>creencia&nbsp;<\/em>de que no podemos organizar la sociedad de otra manera. Este punto de inflexi\u00f3n es el llamado \u00abamanecer de todo\u00bb que da nombre al libro: el momento en que todas nuestras ideas sobre c\u00f3mo puede organizarse la sociedad quedaron fijadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto representa un enorme ataque a cualquier estudio cient\u00edfico de la historia y, como veremos, al marxismo en particular, aunque de forma m\u00e1s disimulada. Pero incluso si juzgamos&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>en sus propios t\u00e9rminos, su m\u00e9todo idealista hace imposible que Graeber y Wengrow nos proporcionen respuesta alguna a las preguntas que plantean. Como era de esperar, en m\u00e1s de 600 p\u00e1ginas de texto y notas [m\u00e1s de 1700 en la edici\u00f3n en espa\u00f1ol], los autores nunca explican c\u00f3mo \u00abnos quedamos atascados\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Libre albedr\u00edo y determinismo<\/h2>\n\n\n\n<p>La contraposici\u00f3n de la \u00ablibertad\u00bb a lo que Graeber y Wengrow llaman \u00abdeterminismo\u00bb en realidad no hace sino devolvernos a un viejo debate filos\u00f3fico sobre la relaci\u00f3n entre libertad y necesidad. Aplicado a la historia de la humanidad, se trata de un debate sobre hasta qu\u00e9 punto los acontecimientos y las instituciones que surgen a lo largo de la historia est\u00e1n moldeados por la libre elecci\u00f3n de los individuos que componen la sociedad, o por leyes objetivas que escapan a su conocimiento y control.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante miles de a\u00f1os, fil\u00f3sofos e historiadores se han enfrentado a una aparente contradicci\u00f3n. Por un lado, los acontecimientos hist\u00f3ricos se componen de las acciones de individuos que son seres humanos conscientes, motivados por su propia voluntad. Pero, por otro lado, el desarrollo de la sociedad humana en su conjunto muestra un notable grado de uniformidad, lo que apoya la idea de que se rige por leyes que son independientes de cualquier voluntad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx resolvi\u00f3 c\u00e9lebremente esta contradicci\u00f3n de la siguiente manera: \u00abLos hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los historiadores anteriores hab\u00edan reconocido que nuestras ideas no caen del cielo, sino que est\u00e1n moldeadas por nuestro entorno, incluidas las condiciones sociales en las que nacemos. Pero se vieron atrapados en un ciclo infernal cuando intentaron explicar las fuentes de esas condiciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Instituciones como el Estado y la propiedad privada se consideraron producto de las constituciones de las distintas sociedades que han existido a lo largo de la historia. \u00bfY qu\u00e9 determinaba las costumbres establecidas en estas constituciones? Las ideas de los \u00abgrandes hombres\u00bb que las redactaron. Sus ideas se explicaban por referencia a ideas a\u00fan m\u00e1s antiguas, y as\u00ed sucesivamente hasta que finalmente se buscaba refugio en la gran causa final de toda la historia: la naturaleza humana, o Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue Marx quien descubri\u00f3 una salida a este callej\u00f3n sin salida. Estableci\u00f3 el hecho b\u00e1sico de que el desarrollo de la sociedad humana depend\u00eda ante todo del desarrollo de las fuerzas productivas. En otras palabras, el desarrollo de la forma en que los seres humanos interact\u00faan con su entorno para producir las necesidades materiales de la vida constituye la base sobre la que se construye la sociedad humana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El modo en que los seres humanos producen su sustento Marx lo llam\u00f3 \u00abmodo de producci\u00f3n\u00bb, algo inherentemente social, en el que entran en ciertas relaciones que son \u00bb necesarias e independientes de su voluntad\u00bb. Sobre esta base material de la sociedad surgen la cultura, la pol\u00edtica y la ideolog\u00eda. Como explic\u00f3 Marx: \u00abEl modo de producci\u00f3n de la vida material condiciona el proceso de la vida social pol\u00edtica y espiritual en general.&nbsp;<em>No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Marx, las relaciones de producci\u00f3n no est\u00e1n fijadas para siempre por la naturaleza humana ni por ninguna otra cosa. Cambian junto con el desarrollo de la propia producci\u00f3n. Por lo tanto, la aparici\u00f3n de nuevas ideas sobre c\u00f3mo dirigir la sociedad y las grandes revoluciones que han derrocado los modos de vida hasta entonces dominantes no son acontecimientos arbitrarios ni el producto de un \u00fanico gran genio, sino, en \u00faltima instancia, el reflejo de cambios profundos en los fundamentos materiales de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto no significa que los seres humanos carezcan de \u00abvoluntad\u00bb. Al fin y al cabo, la historia no se compone m\u00e1s que de las acciones y elecciones de los seres humanos. M\u00e1s bien, la visi\u00f3n marxista de la historia rechaza el poder sobrehumano que se hab\u00eda insertado err\u00f3neamente en el lugar de la actividad humana real.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como explic\u00f3 Engels, \u00abla libertad no consiste en una so\u00f1ada independencia respecto de las leyes naturales, sino en el reconocimiento de esas leyes y en la posibilidad, as\u00ed dada, de hacerlas obrar seg\u00fan un plan para determinados fines\u00bb. De este modo, el estudio de la sociedad humana se situ\u00f3 por primera vez sobre una base genuinamente cient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por desgracia, seg\u00fan Graeber y Wengrow, es precisamente este enfoque cient\u00edfico, que Marx y Engels desarrollaron m\u00e1s que nadie, el que nos ha llevado por mal camino. Pero, \u00bfc\u00f3mo abordan esta cuesti\u00f3n? Parafraseando a Marx, empiezan afirmando: \u00abhacemos nuestra propia historia, pero no bajo condiciones de nuestra propia elecci\u00f3n\u00bb. Pero contin\u00faan negando por completo esta misma idea al afirmar a continuaci\u00f3n que, dado que \u00abno podemos saber realmente\u00bb qu\u00e9 diferencia supone realmente la \u00abagencia humana\u00bb, \u00abprecisamente d\u00f3nde se desea poner el l\u00edmite entre libertad y determinismo es, en gran parte, cuesti\u00f3n de gustos\u00bb. As\u00ed, en realidad, lo que se esconde tras las confusas advertencias de Graeber y Wengrow, es una rendici\u00f3n completa a la idea del \u00ablibre albedr\u00edo\u00bb como principal determinante de la historia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores explican: \u00abDado que este libro trata sobre todo de la libertad, nos parece<\/p>\n\n\n\n<p>apropiado colocar el l\u00edmite un poco m\u00e1s a la izquierda de lo habitual\u00bb, con \u00abla izquierda\u00bb favoreciendo la libertad frente al determinismo. El resto del libro es esencialmente una serie de intentos m\u00e1s o menos artificiosos de demostrar la premisa que adoptaron arbitrariamente al principio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, de este modo resulta imposible explicar nada. Despu\u00e9s de todo, si la respuesta a la pregunta \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 un determinado pueblo vive de una determinada manera?\u00bb es siempre \u00abPorque as\u00ed lo eligieron\u00bb, surge inmediatamente la pregunta: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 lo eligieron?\u00bb La respuesta de Graeber y Wengrow a esta pregunta consiste simplemente en enumerar las diversas ideas que las distintas sociedades ten\u00edan sobre c\u00f3mo deb\u00eda vivir la gente. Pero todo esto equivale a decir que la gente eligi\u00f3 vivir de una determinada manera porque pensaban que era la manera adecuada de vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Si esto suena como una forma bastante circular de estudiar el pasado, es porque lo es. El defecto fatal de todo idealismo hist\u00f3rico radica en que se toma como punto de partida de la investigaci\u00f3n lo que se quiere explicar, las ideas de los seres humanos. Este problema ineludible est\u00e1 personificado por el m\u00e9todo del llamado \u00aban\u00e1lisis\u00bb aplicado a lo largo del libro, en el que los resultados de las investigaciones de los autores est\u00e1n predeterminados por cualquier idea o prejuicio favorito con el que quieran impresionarnos. La \u00fanica sorpresa es la tortuosa forma en que se deforman los hechos para adaptarlos a la teor\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se necesitar\u00edan cientos de p\u00e1ginas para responder a cada estudio de caso presentado o tergiversado en el libro, por lo que ser\u00e1 necesario limitar esta rese\u00f1a \u00fanicamente a los argumentos m\u00e1s importantes y representativos que exponen los autores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Experimentos sociales audaces<\/h2>\n\n\n\n<p>En el primer cap\u00edtulo, titulado \u00abAdi\u00f3s a la infancia de la humanidad\u00bb, Graeber y Wengrow argumentan en contra de la creencia com\u00fan entre los antrop\u00f3logos de que las primeras sociedades de cazadores-recolectores eran igualitarias, con poca o ninguna desigualdad de riqueza o poder, afirmando que esto es una forma de \u00abinfantilizar\u00bb a los primeros humanos y privarles de \u00abagencia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En su lugar, afirman que, durante la gran mayor\u00eda de la existencia de nuestra especie, los humanos se dedicaron a \u00abatrevidos experimentos sociales\u00bb y que la sociedad se parec\u00eda a \u00abdesfile carnavalesco de distintas formas pol\u00edticas\u00bb, lo que, seg\u00fan nos dicen, respalda la premisa general de que podemos elegir nuestra estructura social independientemente de las condiciones materiales. Pero esta premisa nunca se demuestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s cerca que llegan los autores de demostrar que las sociedades se mueven \u00abfluidamente entre distintas disposiciones sociales\u00bb son los ejemplos de sociedades de cazadores-recolectores que variaban sus estructuras sociales al ritmo de las estaciones . Hacen referencia a los nambikwara que viven en el Amazonas; los lakota de las llanuras norteamericanas; y los inuit del norte de Canad\u00e1, Groenlandia y Alaska.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Graeber y Wengrow, estas tres sociedades adoptaban estructuras sociales m\u00e1s o menos jerarquizadas en distintas \u00e9pocas del a\u00f1o. Tomando a los inuit como ejemplo, los antrop\u00f3logos se\u00f1alaron que ten\u00edan dos estructuras sociales distintas, una en verano y otra en invierno. En verano, los inuit se dispersaban en peque\u00f1os grupos familiares bajo una r\u00edgida jerarqu\u00eda encabezada por el cabeza de familia masculino, mientras que en invierno se congregaban todos juntos en comunidades m\u00e1s grandes donde predominaba un estilo de vida m\u00e1s igualitario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Intentando apoyar su teor\u00eda general de que los humanos eligen conscientemente su estructura social, Graeber y Wengrow afirman que los inuit lo hac\u00edan \u00abbajo el com\u00fan entendimiento de que ning\u00fan orden social era fijo ni inmutable\u00bb. Citan al antrop\u00f3logo franc\u00e9s Marcel Mauss, que estudi\u00f3 a los inuit, y llegan a la conclusi\u00f3n de que: \u00abEn gran parte, pues, conclu\u00eda, los inuit viv\u00edan del modo en que lo hac\u00edan porque cre\u00edan que era como deb\u00edan vivir los humanos\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 visi\u00f3n tan innovadora! Sin embargo, el problema con esto es que no es en absoluto lo que argumentaba Mauss.<br><br>Al hablar de la variaci\u00f3n estacional de los inuit, Mauss explic\u00f3 que: \u00abEl verano abre un \u00e1rea casi ilimitada para la caza y la pesca, mientras que el invierno restringe estrechamente esta \u00e1rea. Esta alternancia proporciona el ritmo de concentraci\u00f3n y dispersi\u00f3n para la organizaci\u00f3n morfol\u00f3gica de la sociedad esquimal. La poblaci\u00f3n se congrega o se dispersa como la caza. El movimiento que anima a la sociedad esquimal est\u00e1 sincronizado con el de la vida circundante\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, los inuit&nbsp;<em>adaptaron su organizaci\u00f3n social a su entorno natural y a los recursos de que dispon\u00edan en las distintas \u00e9pocas del a\u00f1o<\/em>. Incluso la espiritualidad inuit se estructur\u00f3 en torno a las distintas condiciones en las que se procuraban alimentos y si hab\u00eda o no abundancia. En invierno, que en las regiones \u00e1rticas dura nueve meses al a\u00f1o, estas tradiciones espirituales se basaban en no ofender a los esp\u00edritus de los animales para garantizar una buena caza. Durante esta \u00e9poca, exist\u00edan todo tipo de tab\u00faes y una tradici\u00f3n muy estricta de repartirse toda la comida. De no ser as\u00ed, la sociedad probablemente perecer\u00eda. Los grupos que desarrollaron estas tradiciones fueron los que pudieron sobrevivir en estas duras condiciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en el corto periodo estival, las familias se dispersaban para aprovechar la pl\u00e9tora de nuevas oportunidades de caza\/pesca disponibles, y acumulaban un excedente que les ayudara a capear el periodo invernal. En el \u00c1rtico no crece casi nada, por lo que la caza mayor proporciona la mayor parte de la ingesta cal\u00f3rica. Por lo general, la realizaban los hombres, que asum\u00edan as\u00ed el liderazgo de los grupos familiares, reestructurados temporalmente para facilitar al m\u00e1ximo la caza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de ser un ejemplo de una sociedad que se mueve conscientemente entre diferentes etapas de desarrollo, los inuit siguieron siendo en todo momento una sociedad de cazadores-recolectores comunistas, que adoptaron formas de liderazgo m\u00e1s r\u00edgidas de forma temporal y restringida para garantizar mejor la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida. Que los inuit \u00absintieran que as\u00ed es como deben vivir los humanos\u00bb no es sorprendente, pero este sentimiento no refuta el hecho de que su forma de vida estuviera evidentemente determinada por su entorno material y por el modo de producci\u00f3n de sus medios de subsistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como veremos, a lo largo del libro se produce un fen\u00f3meno similar: los autores tergiversan a los antrop\u00f3logos, distorsionan los hechos e ignoran todo lo que no se ajusta a su narrativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfNo hay or\u00edgenes?<\/h2>\n\n\n\n<p>Tras argumentar que las sociedades han adoptado todo tipo de formas pol\u00edticas, con independencia de su grado de desarrollo econ\u00f3mico, Graeber y Wengrow se centran tambi\u00e9n en una cuesti\u00f3n posiblemente a\u00fan m\u00e1s importante: \u00bfviv\u00edan de manera comunitaria nuestros antepasados prehist\u00f3ricos?<\/p>\n\n\n\n<p>En su libro&nbsp;<em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado<\/em>, Engels demostr\u00f3 que, lejos de ser caracter\u00edsticas inmutables de nuestra sociedad, la propiedad privada, el Estado y la familia patriarcal no han existido siempre. Bas\u00e1ndose en los estudios antropol\u00f3gicos modernos de la \u00e9poca, en particular los de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del Estado de Nueva York, Engels demostr\u00f3 que nuestros primeros antepasados viv\u00edan bajo lo que \u00e9l denomin\u00f3 \u00abcomunismo primitivo\u00bb. Estas primeras sociedades humanas eran cazadoras-recolectoras, entre las que se desconoc\u00edan los conceptos de propiedad privada y todas las cosas m\u00e1s all\u00e1 de las posesiones personales se ten\u00edan en com\u00fan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la publicaci\u00f3n de la obra de Engels, antrop\u00f3logos y arque\u00f3logos han estudiado cientos, si no miles, de yacimientos prehist\u00f3ricos y sociedades modernas de cazadores-recolectores. La inmensa mayor\u00eda de ellos ha llegado a la conclusi\u00f3n de que la sociedad humana primitiva deb\u00eda ser comunista o \u00abigualitaria\u00bb, haci\u00e9ndose eco de las conclusiones de Engels. Incluso&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>hace referencia al antrop\u00f3logo estadounidense Christopher Boehm y al antrop\u00f3logo brit\u00e1nico James Woodburn, que estudiaron por separado docenas de sociedades de cazadores-recolectores y llegaron a la conclusi\u00f3n de que los primeros humanos debieron ser igualitarios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las cosas empezaron a cambiar con la transici\u00f3n de la caza y la recolecci\u00f3n a sociedades basadas en la agricultura y la ganader\u00eda, que el arque\u00f3logo marxista V. Gordon Childe describi\u00f3 c\u00e9lebremente como la \u00abrevoluci\u00f3n neol\u00edtica\u00bb. Este periodo marc\u00f3 un enorme desarrollo de las fuerzas productivas de la humanidad y, por primera vez, se hizo posible un excedente estable. En correspondencia con ello, se plantaron las semillas de la propiedad privada y la sociedad de clases. Con el tiempo, una clase dominante se alz\u00f3 con el poder, apropi\u00e1ndose del producto excedente, cimentando la explotaci\u00f3n de las masas trabajadoras y construyendo un aparato estatal represivo para defender su posici\u00f3n privilegiada. Este proceso tuvo lugar de forma independiente y en distintos momentos en varios lugares del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta explicaci\u00f3n plantea un problema para Graeber y Wengrow, porque sugiere que los pueblos que adoptaron las instituciones de la sociedad de clases lo hicieron bajo la presi\u00f3n de las circunstancias materiales, derivadas de la evoluci\u00f3n de las fuerzas productivas y del modo de producci\u00f3n de la vida material, y no simplemente porque \u00abeligieron\u00bb hacerlo. Reventar este \u00abmito\u00bb ocupa, pues, la mayor parte de&nbsp;<em>El amanecer de todo<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El primer punto de ataque es la idea misma de que las sociedades prehist\u00f3ricas de cazadores-recolectores fueran comunistas para empezar. Graeber y Wengrow afirman que la estratificaci\u00f3n social y la desigualdad siempre han existido y que, por tanto, la sociedad prehist\u00f3rica no podr\u00eda describirse como verdaderamente comunista o \u00abigualitaria\u00bb. Pero, como veremos, en lugar de derivar su teor\u00eda de los hechos, intentan encajar con calzador los hechos en su teor\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de su exceso de confianza, todo lo que&nbsp;<em>El<\/em>&nbsp;<em>amanecer de todo<\/em>&nbsp;aporta para intentar demostrar que la desigualdad siempre ha existido son unos pocos enterramientos encontrados en Eurasia occidental durante el paleol\u00edtico superior, a los que se refieren como \u00abenterramientos principescos\u00bb . Pero m\u00e1s adelante en el libro, se ven obligados a reconocer que los enterrados en esos yacimientos son con toda probabilidad individuos venerados por sus deformidades f\u00edsicas y nada que ver con una clase alta privilegiada. De hecho, los autores se ven obligados a reconocer que es \u00abaltamente improbable\u00bb que la sociedad estuviera dividida \u00aben torno a estatus, clase y poder hereditario\u00bb miles de a\u00f1os antes de los or\u00edgenes de la agricultura .<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores recurren entonces a un juego de definiciones, argumentando por ejemplo que como no existe una definici\u00f3n com\u00fan de la palabra \u00abigualdad\u00bb no hubo por tanto un pasado igualitario. En relaci\u00f3n con los or\u00edgenes de la propiedad privada, juegan a un juego similar. En el cap\u00edtulo cuatro, afirman: Si la propiedad privada tiene un \u00aborigen\u00bb, es tan antiguo como la idea de lo sagrado\u00bb. Ampliando esta idea, afirman que los amaz\u00f3nicos cre\u00edan que \u00abque casi todo lo que los rodea tiene un due\u00f1o, o es potencialmente una propiedad, de lagos y monta\u00f1as a cultivares, arboledas y animales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqui\u00e9n ser\u00eda el \u00abdue\u00f1o\u00bb de estas cosas? No los individuos, ni siquiera los grupos de forma colectiva, sino entidades sobrenaturales. De hecho, los autores aceptan que en otras sociedades de cazadores-recolectores, \u00abMuchas veces se dec\u00eda que los verdaderos \u00abdue\u00f1os\u00bb de la tierra u otros recursos materiales eran dioses o esp\u00edritus; los humanos eran meros ocupantes, cazadores furtivos o, en el mejor de los casos, cuidadores\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El juego de palabras de los autores no cambia el hecho de que la noci\u00f3n espiritual com\u00fan entre los cazadores-recolectores de que los seres sagrados \u00abposeen\u00bb el bosque, los lagos, los r\u00edos y las monta\u00f1as, etc., en realidad significa precisamente lo contrario de lo que Graeber y Wengrow intentan hacer entender: que estas cosas&nbsp;<em>no pueden ser propiedad&nbsp;<\/em>de nadie. Esto se debe a que se trataba de sociedades comunistas de cazadores-recolectores y confirma precisamente lo que predecir\u00eda una teor\u00eda materialista de la evoluci\u00f3n social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La \u00abcr\u00edtica ind\u00edgena\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>En el segundo cap\u00edtulo, titulado &#8216;Maldita libertad: La cr\u00edtica ind\u00edgena y el mito del progreso\u00bb, Graeber y Wengrow intentan refutar la existencia del comunismo primitivo utilizando testimonios de primera mano del tipo de sociedad en la que Morgan y Engels basaron sus teor\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor parte del cap\u00edtulo est\u00e1 dedicada a la \u00abcr\u00edtica ind\u00edgena\u00bb de la sociedad capitalista europea por parte del l\u00edder hur\u00f3n-wendat de finales del siglo XVII, Kandiaronk Citan la cr\u00edtica de Kandiaronk a la sociedad francesa:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAfirmo que lo que llam\u00e1is dinero es el diablo de todos los diablos; el tirano de los franceses, la fuente de todos los males, el azote de las almas y el matadero de los vivos. Creer que uno puede vivir en el pa\u00eds del dinero y conservar el alma es como creer que se puede conservar la propia vida en el fondo de un lago. El dinero es el padre del lujo, de la lascivia, de las intrigas, de los enga\u00f1os, de las mentiras, de la traici\u00f3n, de la insinceridad&#8230; de las peores conductas del mundo. Los padres venden a sus hijos; los maridos, a sus mujeres; las mujeres traicionan a sus maridos; los hermanos se matan entre s\u00ed; los amigos son falsos y es todo debido al dinero\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Kondiaronk contin\u00faa:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una y otra vez he hablado de las cualidades que nosotros los wyandot creemos que definen la humanidad \u2014sabidur\u00eda, raz\u00f3n, equidad, etc\u00e9tera\u2014 y demostrado que la existencia de intereses materiales separados niega totalmente esas cualidades. Un hombre motivado por inter\u00e9s no puede ser un hombre de raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Critica a\u00fan m\u00e1s a la sociedad europea, afirmando que \u00abse comete todo tipo de cr\u00edmenes por causa de<em>&nbsp;lo tuyo y lo m\u00edo<\/em>\u00ab, y sugiere que los franceses sigan el ejemplo de los Wendat:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si abandonarais las distinciones entre m\u00edo y tuyo, s\u00ed, tales distinciones entre los hombres desaparecer\u00edan; una igualdad niveladora tomar\u00eda su lugar entre vosotros como ahora lo tiene entre los wyandot.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 otra cosa es esto sino una apasionada cr\u00edtica comun<em>ista&nbsp;<\/em>de la sociedad de clases? Esto no deber\u00eda sorprender, porque Kandiaronk vivi\u00f3 en una sociedad sin clases en la que la riqueza era com\u00fan. Pero, sorprendentemente, Graeber y Wengrow tratan de distorsionar el significado obvio de las palabras de Kandiaronk. En un pasaje en el que rechazan el argumento de que las diferencias de riqueza acaban traduci\u00e9ndose en diferencias de poder, los autores afirman: \u00abRecordemos que la cr\u00edtica ind\u00edgena americana versaba al principio sobre algo muy diferente: la percepci\u00f3n de c\u00f3mo las sociedades europeas no hab\u00edan conseguido impulsar la ayuda mutua ni proteger las libertades personales\u00bb. Pero esto no es en absoluto lo que dijo Kandiaronk.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores afirman que a Kandiaronk le \u00abresultaba dif\u00edcil concebir que las diferencias en<\/p>\n\n\n\n<p>riqueza se pudieran traducir en desigualdades sistem\u00e1ticas de poder\u00bb. Pero Kandiaronk, por su parte, parece haber comprendido bastante bien la forma en que las condiciones materiales, sobre todo los \u00abintereses materiales separados\u00bb, determinaban la estructura social de la sociedad europea de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de una aplicaci\u00f3n particularmente deshonesta del m\u00e9todo idealista, en el que los autores desarrollan una idea&nbsp;<em>a priori&nbsp;<\/em>y luego intentan que los hechos la justifiquen.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho es que en la sociedad hur\u00f3n-wyandot los medios de producci\u00f3n se ten\u00edan en com\u00fan y la estructura social era relativamente igualitaria, sin clase dirigente ni estructura estatal tal como la conocemos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El papel de la agricultura<\/h2>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, los autores atacan la idea de que la llegada de la agricultura y la domesticaci\u00f3n de los animales sentaron las bases materiales de las clases sociales. Explican que \u00abse asum\u00eda que sin los activos productivos (tierra, ganado) y excedentes almacenados (cereal, lana, productos l\u00e1cteos) facilitados por la agricultura, no hab\u00eda genuina base material para que nadie dominase a nadie\u00bb. A continuaci\u00f3n rechazan esta \u00absuposici\u00f3n\u00bb, se\u00f1alando el ejemplo de un pueblo ind\u00edgena de la costa noroeste de Canad\u00e1, los kwakiutl, que practicaban la esclavitud, para demostrar la existencia de una desigualdad social sin agricultura ni ganader\u00eda y, por tanto, sin base en la producci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de los kwakiutl es interesante como ejemplo de c\u00f3mo una excepci\u00f3n al curso m\u00e1s com\u00fan del desarrollo confirma en realidad el papel de la producci\u00f3n en el desarrollo social. La principal actividad productiva de los habitantes de la costa noroeste de Canad\u00e1 no se basaba en la agricultura, sino en la pesca del salm\u00f3n, lo que parecer\u00eda contradecir la idea de que la sociedad de clases surgi\u00f3 junto con el auge de la agricultura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed sacan los autores la conclusi\u00f3n de que las \u00ablas causas \u00faltimas de la esclavitud\u00bb no hay que buscarlas en el modo de producci\u00f3n de los kwakiutl, sino en \u00ablos conceptos mismos de correcto ordenamiento de la sociedad de la Costa Noroeste\u00bb. Demos un paso atr\u00e1s para admirar esta perla de sabidur\u00eda: \u00a1el orden social de los pueblos de la costa noroeste era producto de sus conceptos sobre el orden adecuado de la sociedad!<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto no nos dice nada sobre&nbsp;<em>por qu\u00e9&nbsp;<\/em>los kwakiutl llegaron a considerar que \u00e9ste era el orden adecuado de la sociedad, que incluso los autores reconocen que no fue as\u00ed en todo momento. Resulta que los primeros exploradores europeos observaron que \u00abel salm\u00f3n abundaba tanto que no se pod\u00eda ver el r\u00edo debido a la cantidad de animales\u00bb. Los salmoneros ve\u00edan pasar millones de salmones durante una carrera del salm\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez desarrollada la capacidad de pescar y almacenar grandes cantidades de pescado, el control de estas manadas de salmones y del excedente que eran capaces de generar se convirti\u00f3 en una inmensa fuente de poder y riqueza, de forma parecida al control de una zona agr\u00edcola muy f\u00e9rtil, de la que la gente depende para sobrevivir. En otras palabras, la presencia de un excedente importante en la producci\u00f3n empez\u00f3 a permitir que una parte de la sociedad se elevara por encima del resto y se mantuviera gracias a la explotaci\u00f3n del trabajo humano. Por lo tanto, esto se parec\u00eda m\u00e1s a una sociedad basada en la agricultura de lo que a los autores les gustar\u00eda admitir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tras haber sido destacado como la excepci\u00f3n que supuestamente echa por tierra la revoluci\u00f3n neol\u00edtica como concepto, el caso de los kwakiutl en realidad no hace sino profundizar en nuestra comprensi\u00f3n del desarrollo de la producci\u00f3n necesario para dar lugar a la esclavitud y a las clases sociales. Es decir, si realmente se quiere comprender este proceso y no mistificarlo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Estado<\/h2>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea, el cap\u00edtulo diez se titula \u00abPor qu\u00e9 el Estado no tiene origen\u00bb. Aqu\u00ed leemos: \u00abEn gran parte como la b\u00fasqueda de los \u00abor\u00edgenes de la desigualdad\u00bb, buscar los or\u00edgenes del Estado es pr\u00e1cticamente como perseguir un fantasma\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores afirman: \u00abPor ejemplo, se suele dar por sentado que los estados comienzan<\/p>\n\n\n\n<p>cuando ciertas funciones claves del gobierno \u2014militar, administrativa y judicial\u2014 pasan a manos de especialistas a tiempo completo. Esto tiene sentido si uno acepta la narrativa de que un excedente agr\u00edcola \u00abliber\u00f3\u00bb a una notable proporci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de la onerosa responsabilidad de asegurarse cantidades adecuadas de alimento\u00bb. As\u00ed, dan a entender que s\u00f3lo se trata de aceptar una \u00abnarrativa\u00bb. Pero c\u00f3mo se supone que surge un Estado sin esta condici\u00f3n, los autores nunca lo explican.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que el juego posmoderno al que juegan con la cuesti\u00f3n de la desigualdad, los autores afirman que no hay \u00abconsenso entre los especialistas con respecto a qu\u00e9 constituye un Estado\u00bb. Aunque introducen su propia interpretaci\u00f3n de la definici\u00f3n marxista (sin ofrecer ninguna cita o fuente marxista, por supuesto), \u00ablos estados hacen su primera aparici\u00f3n en la historia para proteger [el poder] de una emergente clase gobernante\u00bb, la dejan de lado. Seg\u00fan ellos, la definici\u00f3n marxista \u00abintroduc\u00eda nuevos problemas conceptuales, como la definici\u00f3n de explotaci\u00f3n\u00bb, un problema aparentemente tan dif\u00edcil que ni siquiera intentan abordarlo. Peor a\u00fan, a\u00f1aden, que \u00ablos liberales la aborrec\u00edan\u00bb, incluidos los autores de&nbsp;<em>El amanecer de todo lo que&nbsp;<\/em>al parecer .<\/p>\n\n\n\n<p>Bas\u00e1ndose en un libro anterior que Graeber escribi\u00f3 con el antrop\u00f3logo Marshall Sahlins en 2017, titulado&nbsp;<em>On Kings<\/em>, los autores sugieren: \u00abLos primeros reyes bien podr\u00edan haber sido reyes simb\u00f3licos\u00bb. En cuanto a c\u00f3mo se convirtieron en reyes de verdad, se nos informa de forma \u00fatil: \u00abLos reyes simb\u00f3licos dejan de ser simb\u00f3licos cuando comienzan a matar gente.\u00bb Pero incluso si esta teor\u00eda infantil y fr\u00edvola fuera cierta, cosa que en realidad nunca se establece en el libro, no avanza ni un \u00e1pice en nuestra comprensi\u00f3n de c\u00f3mo surgieron los reyes de verdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Graeber y Wengrow dejan claro que creen necesario acabar con las \u00ablas aburridas abstracciones de la teor\u00eda evolutiva\u00bb, como las \u00abetapas\u00bb o los \u00abmodos de producci\u00f3n\u00bb . Pero al final los autores se ven obligados a recurrir a las suyas propias. Atrapados en su propio callej\u00f3n sin salida filos\u00f3fico, sin ninguna base f\u00e1ctica para su teor\u00eda, \u00abprueban\u00bb la existencia eterna del Estado mediante el siguiente experimento mental (\u00a1presten atenci\u00f3n!):<\/p>\n\n\n\n<p>Imaginemos que Kim Kardashian tuviera un \u00abun collar de diamantes valorado en millones de d\u00f3lares\u00bb y quisiera evitar que otros se lo llevaran. \u00bfC\u00f3mo lo har\u00eda?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un \u00abpersonal de seguridad armado y entrenado para tratar con potenciales ladrones\u00bb podr\u00eda servir. Pero, \u00bf\u201dimaginemos que todo el mundo bebe una poci\u00f3n que le impide hacer da\u00f1o a los dem\u00e1s\u00bb?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese caso, podr\u00eda esconder su collar \u00absi la mantuviera oculta en una caja fuerte, cuya combinaci\u00f3n solo conociera ella, y solo exhibiese el collar ante audiencias en las que confiara y en acontecimientos que no se publicitasen de antemano\u00bb. \u00bfProblema resuelto? Tal vez, a menos que \u00abque todo el mundo en el planeta bebe otra poci\u00f3n que los vuelve incapaces de mantener un secreto, e incluso incapaces de hacer da\u00f1o f\u00edsico a otros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esta multitud de invulnerables contadores de la verdad, la \u00fanica esperanza de Kim ser\u00eda \u00abconvencer a todo el mundo de que, por ser Kim Kardashian, es un ser humano tan \u00fanico y extraordinario que se merece tener cosas que nadie m\u00e1s puede.\u00bb .<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, tras llevar su \u00abexperimento\u00bb a buen puerto, los autores sugieren que lo que llamamos \u00abEstado\u00bb es en realidad una combinaci\u00f3n m\u00e1s o menos arbitraria de tres \u00abprincipios\u00bb: control de la violencia, control de la informaci\u00f3n y carisma individual. A continuaci\u00f3n argumentan que all\u00ed donde encontremos cualquiera de estos \u00abelementos\u00bb encontraremos un Estado .<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que esta \u00abprueba\u00bb presupone tanto la propiedad privada como la desigualdad, es completamente circular. Los criterios se han hecho lo m\u00e1s abstractos posible para poder encontrarlos en cualquier parte. Tal es el poder de su \u00abnueva ciencia de la historia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sorprendentemente, despu\u00e9s de haber \u00abdemostrado\u00bb la existencia eterna del Estado, luego lo refutan en el momento en que se ven obligados a volver a los hechos, reconociendo que antes del neol\u00edtico no vemos ninguno de los \u201catributos habituales del poder centralizado: fortificaciones, almacenes, palacios\u00bb. \u00bb En lugar de ello, a lo largo de decenas de miles de a\u00f1os, vemos monumentos y enterramientos magn\u00edficos, pero poco m\u00e1s que sugiera la aparici\u00f3n de sociedades jerarquizadas, y mucho menos nada que se asemeje remotamente a \u00abestados\u00bb\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que despu\u00e9s de haber sido llevados a dar un enorme rodeo, finalmente volvemos a la misma teor\u00eda que Graeber y Wengrow est\u00e1n tratando de refutar: que el Estado no siempre existi\u00f3, que por lo tanto tiene un \u00aborigen\u00bb, y que su origen se puede encontrar en la producci\u00f3n de excedentes sobre los que eventualmente surgieron las clases sociales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La lucha de clases<\/h2>\n\n\n\n<p>Hasta ahora hemos visto c\u00f3mo Graeber y Wengrow se atascaron en sus propias tautolog\u00edas. Pero, \u00bfc\u00f3mo qued\u00f3 \u00abatrapada\u00bb la humanidad en nuestros actuales \u00abgrilletes conceptuales\u00bb? En alg\u00fan momento, seg\u00fan Graeber y Wengrow, la gente simplemente dej\u00f3 de experimentar y jugar con las estructuras sociales. Por desgracia, la raz\u00f3n por la que toda la humanidad acab\u00f3 sufriendo este destino sigue siendo un misterio para los autores de&nbsp;<em>El amanecer de todo<\/em>. Pero est\u00e1n muy orgullosos de haber conseguido plantear la cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la clave para responder a esta pregunta est\u00e1 contenida en algunos de los casos que tratan, pero se oculta asiduamente a lo largo del texto: la lucha de clases. La ausencia de la lucha de clases en&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>es la raz\u00f3n por la que sus argumentos sobre la agencia humana y la \u00ablibertad\u00bb suenan tan unilaterales y abstractos. La sociedad de clases, el Estado, la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n no son simplemente &#8216;elegidos&#8217;, son impuestos por una parte de la sociedad a la otra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando el ejemplo de los ind\u00edgenas de la costa noroeste de Canad\u00e1 antes mencionado, Graeber y Wengrow afirman que la esclavitud fue simplemente elegida porque la consideraban el \u00abordenamiento adecuado de la sociedad\u00bb. Pero podemos ver que la raz\u00f3n de la esclavitud fue que la t\u00e9cnica productiva de la recolecci\u00f3n del salm\u00f3n se desarroll\u00f3 hasta tal punto que en un determinado momento fueron capaces de producir un excedente significativo por encima de lo necesario para la supervivencia inmediata. Esto cre\u00f3 no s\u00f3lo la posibilidad de una mayor diferenciaci\u00f3n de clases, sino tambi\u00e9n, y de manera crucial, una necesidad positiva de mano de obra intensiva para \u00abcosechar\u00bb y procesar el salm\u00f3n necesario para mantener dicho excedente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, quienes controlaban la pesca del salm\u00f3n ten\u00edan un inter\u00e9s material en esclavizar a los prisioneros de guerra, en lugar de adoptarlos en la tribu. Por ello no es de extra\u00f1ar, como explican los autores, que los esclavos \u00abestaban sobre todo implicados en el cultivo masivo, la limpieza y el procesado del salm\u00f3n y otros pescados an\u00e1dromos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos un proceso similar con el advenimiento de la agricultura intensiva en Mesopotamia, Egipto, Mesoam\u00e9rica y otros lugares del mundo. A partir de este momento, como explicaron Marx y Engels, \u00abtoda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad , es una historia de luchas de clases.\u00bb. No es casualidad que el periodo en el que nos \u00abatascamos\u00bb coincida exactamente con el auge y la expansi\u00f3n de las sociedades de clases.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los ejemplos de Teotihuac\u00e1n y Uruk planteados en&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>tambi\u00e9n demuestran que el resultado de determinadas luchas de clases no est\u00e1 predeterminado de antemano; es una lucha de fuerzas vivas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Graeber y Wengrow describen c\u00f3mo, a medida que la ciudad de Teotihuac\u00e1n (situada en el M\u00e9xico actual) se desarrollaba desde aproximadamente el a\u00f1o 100 a.C., avanzaba \u00abun poco por el camino del gobierno autoritario\u00bb, presentando una impresionante arquitectura monumental, como las famosas Pir\u00e1mides del Sol y de la Luna, y la pr\u00e1ctica de sacrificios humanos, al igual que otras civilizaciones mesoamericanas, como la maya. Sin embargo, hacia el a\u00f1o 300 d.C., la ciudad \u00abcambi\u00f3 de direcci\u00f3n\u00bb. A\u00f1aden la siguiente conclusi\u00f3n significativa: \u00abposiblemente hubo alg\u00fan tipo de revoluci\u00f3n, seguida por una distribuci\u00f3n m\u00e1s equitativa de los recursos de la ciudad y el establecimiento de alg\u00fan tipo de \u00abgobierno colectivo\u00bb\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La antigua ciudad sumeria de Uruk tambi\u00e9n fue testigo del surgimiento de una burocracia de templo privilegiada, seguida de un periodo de inestabilidad y colapso a finales del IV milenio a.C.. Sin embargo, a diferencia de Teotihuac\u00e1n, la burocracia del templo reaparece en el registro arqueol\u00f3gico, junto con reyes de pleno derecho, palacios y todos los dem\u00e1s adornos de la sociedad de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>La comparaci\u00f3n de estos dos casos, tan separados tanto en el espacio como en el tiempo, nos dice algo muy importante. Es muy probable que en todas partes el intento de una clase emergente de explotadores -como las burocracias de los templos de Teotihuac\u00e1n y Uruk- de consolidar su posici\u00f3n en un orden social fijo fuera resistido por las masas explotadas. A veces esta lucha dio lugar a la consolidaci\u00f3n de estados, que mantuvieron el orden sobre esta base, suprimiendo cualquier intento de \u00abreimaginar\u00bb la sociedad por la fuerza, como en la antigua Sumeria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed donde las sociedades de clases y los Estados lograron establecerse, como en la Sumeria din\u00e1stica temprana o en las ciudades-estado mayas, surgi\u00f3 una poderosa ideolog\u00eda de gobierno que justificaba este nuevo orden como el \u00aborden adecuado de la sociedad\u00bb. Como dijo Marx: \u00abLas ideas de la clase dominante son en cada \u00e9poca las ideas dominantes\u00bb. La religi\u00f3n, por ejemplo, cambi\u00f3, volvi\u00e9ndose m\u00e1s jer\u00e1rquica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el resultado de esta lucha entre clases emergentes no siempre acab\u00f3 de la misma manera. El ejemplo de Teotihuacan demuestra que otras veces la clase dominante fue derrotada y la sociedad volvi\u00f3 a funcionar de forma m\u00e1s igualitaria. Pero, finalmente, el retorno al comunismo primitivo fue seguido de la desintegraci\u00f3n de las ciudades que siguieron este camino y su sustituci\u00f3n por asentamientos m\u00e1s peque\u00f1os o por sociedades de clases y estados m\u00e1s desarrollados, lo que demuestra que estaba en juego una necesidad m\u00e1s profunda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En Teotihuac\u00e1n, hacia el a\u00f1o 550 d.C., \u00abel tejido social de la ciudad hab\u00eda comenzado a deshacerse por las costuras. \u2026 Todo parece [sic] haberse desintegrado desde dentro. De un modo casi tan repentino como el de su uni\u00f3n, unos cinco siglos antes, la poblaci\u00f3n de la ciudad volvi\u00f3 a dispersarse, \u2026\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto sirve para subrayar el punto central, que Graeber y Wengrow se esfuerzan tanto en negar, de que mientras el destino de las sociedades individuales fue el producto de una lucha de fuerzas vivas, con muchos resultados posibles, la l\u00ednea general de desarrollo en todo el mundo fue hacia el fortalecimiento del dominio de clase y de los estados, culminando en el punto en el que nos encontramos hoy, cuando la desigualdad, la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n son universales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo podemos ser libres?<\/h2>\n\n\n\n<p>La lucha de clases es, por tanto, esencial para entender c\u00f3mo nos hemos \u00abatascado\u00bb. Pero tambi\u00e9n nos dice c\u00f3mo podemos liberarnos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Graeber y Wengrow nos dicen que necesitamos \u00abredescubrir las libertades que nos convierten, en primer lugar, en seres humanos\u00bb, empezando por leer su libro. Con el tiempo, esperan, los acad\u00e9micos se convencer\u00e1n de abandonar todas sus teor\u00edas materialistas anteriores sobre el desarrollo social, y descubrir\u00e1n que sus \u00abnuevas verdades\u00bb son evidentes. \u00abSomos optimistas. Confiamos en que no tardaremos tanto.\u00bb, a\u00f1aden . Pero si la conquista de la libertad humana depende de la cr\u00edtica del mundo acad\u00e9mico, lamentablemente estaremos esperando eternamente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, es precisamente en la&nbsp;<em>lucha&nbsp;<\/em>contra la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n donde encontraremos el camino hacia la libertad humana. Como se\u00f1alaron Marx y Engels hace m\u00e1s de cien a\u00f1os:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de \u2026&nbsp; mantenerse siempre sobre el terreno hist\u00f3rico real, de no explicar la pr\u00e1ctica partiendo de la idea, de explicar las formaciones ideol\u00f3gicas sobre la base de la pr\u00e1ctica material, por donde se llega, consecuentemente, al resultado de que todas las formas y todos los productos de la conciencia no brotan por obra de la cr\u00edtica espiritual, mediante la reducci\u00f3n a la \u00abautoconciencia\u00bb o la transformaci\u00f3n en \u00abfantasmas\u00bb, \u00abespectros\u00bb, \u00abvisiones\u00bb, etc., sino que s\u00f3lo pueden disolverse por el derrocamiento pr\u00e1ctico de las relaciones sociales reales, de que emanan estas quimeras idealistas; de que la fuerza propulsora de la historia, incluso la de la religi\u00f3n, la filosof\u00eda, y toda otra teor\u00eda, no es la cr\u00edtica, sino la revoluci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Enfrentados a la crisis m\u00e1s profunda del sistema capitalista desde la Gran Depresi\u00f3n, existe un odio generalizado al sistema y un movimiento creciente contra la desigualdad y la austeridad. Muchos j\u00f3venes se est\u00e1n dando cuenta de que, si queremos salir de esta pesadilla, tenemos que derrocar al capitalismo. Seg\u00fan una encuesta reciente, el 29% de los j\u00f3venes brit\u00e1nicos de entre 18 y 34 a\u00f1os cree que el comunismo es \u00abel sistema econ\u00f3mico ideal\u00bb. \u00bfNo es \u00e9ste un ejemplo de seres humanos \u00abreimaginando\u00bb un nuevo orden social?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 aporta este libro a este creciente movimiento? Lo primero que proponen estos \u00abanarquistas\u00bb radicales es que deber\u00edamos abandonar por completo la lucha por el comunismo: la propiedad privada y la desigualdad est\u00e1n aqu\u00ed para quedarse. En su lugar, deber\u00edamos simplemente redefinir el &#8216;comunismo&#8217;, \u201cno como un r\u00e9gimen de propiedad, sino en el sentido original de \u00abde cada uno seg\u00fan sus capacidades; a cada uno seg\u00fan sus necesidades\u00bb\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este famoso principio del comunismo es interpretado por Graeber, tanto en&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>como en otras obras, como \u00abcomunismo de base\u00bb, es decir, cualquier instancia de compartir, cuidado o bondad en la sociedad, como la \u00abayuda mutua\u00bb o, m\u00e1s concretamente, lanzar a alguien una cuerda si se est\u00e1 ahogando (un ejemplo utilizado por Graeber). De este modo, al igual que en la teor\u00eda del Estado de los autores, el \u00abcomunismo\u00bb se redefine simplemente para que signifique lo que ellos quieran.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero divorciar el comunismo de la noci\u00f3n de propiedad com\u00fan y luego presentarlo como su \u00absentido original\u00bb es otra distorsi\u00f3n t\u00edpica. El comunismo siempre ha estado asociado a la propiedad com\u00fan. Incluso se cree que la frase \u00abde cada uno seg\u00fan sus capacidades, a cada uno seg\u00fan sus necesidades\u00bb proviene de Morelly, un franc\u00e9s, que afirma expl\u00edcitamente que bajo el comunismo todos los bienes se tendr\u00edan en com\u00fan. Nunca en la historia el comunismo ha significado simplemente un comportamiento amable, o sacar a alguien del mar si se est\u00e1 ahogando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, el llamado \u00abcomunismo de base\u00bb de Graeber no es m\u00e1s que liberalismo de izquierdas redactado en lenguaje pseudo radical:<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n fundamental en la historia de la humanidad no es nuestro acceso igualitario a recursos materiales (tierra, calor\u00edas, medios de producci\u00f3n), si bien estas cosas son, obviamente, importantes, sino nuestra igual capacidad para contribuir a decisiones acerca de c\u00f3mo vivir juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de acabar con la desigualdad, se nos dice que debemos reordenar la sociedad para que a la gente se le deje de decir \u00abque sus necesidades son irrelevantes, ni que sus vidas carecen de valor\u00bb . En lugar de acabar con la explotaci\u00f3n, hay que paliar los sufrimientos de los pobres con una buena dosis de \u00abayuda mutua\u00bb. En lugar de luchar por desmantelar el Estado burgu\u00e9s, y finalmente acabar con el Estado por completo, deber\u00edamos aspirar a que todo el mundo tenga la misma voz. Esta es una visi\u00f3n de la sociedad que ser\u00eda bien recibida por cualquier ONG o incluso por el Papa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata simplemente de un debate acad\u00e9mico. Toda teor\u00eda es una gu\u00eda para la acci\u00f3n, y en este sentido&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>sirve al prop\u00f3sito de desarmarnos para las batallas de clase que se avecinan. Si la sociedad ha de encontrar colectivamente una salida a la pesadilla en la que nos encontramos bajo el capitalismo, no ser\u00e1 a trav\u00e9s de otra cosa que de la lucha consciente de la clase obrera por transformar la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta lucha, la clase obrera no puede confiar ni en el poder opresor del Estado, ni en la riqueza ilimitada de los multimillonarios, ni en los lucrativos contratos de libros y la promoci\u00f3n por parte del establishment medi\u00e1tico. En \u00faltima instancia, los trabajadores s\u00f3lo pueden confiar en el poder de la organizaci\u00f3n y en la comprensi\u00f3n m\u00e1s clara y cient\u00edfica de la sociedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, a pesar de todas sus pretensiones \u00abradicales\u00bb,&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>es una p\u00edldora envenenada. En su cruzada por una libertad ficticia, y su hostilidad hacia una investigaci\u00f3n genuinamente cient\u00edfica de nuestro pasado, la filosof\u00eda de&nbsp;<em>El amanecer de todo&nbsp;<\/em>no s\u00f3lo es incoherente y fundamentalmente deshonesta; es reaccionaria, enemiga de la misma libertad humana que pretende defender.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Deber\u00edamos ser optimistas, pero no por la misma raz\u00f3n que Graeber y Wengrow. En el momento de escribir este art\u00edculo, millones de trabajadores est\u00e1n luchando contra el sistema capitalista, no porque lo hayan \u00abelegido\u00bb, sino porque&nbsp;<em>no les queda otro remedio<\/em>. Ellos, la mayor\u00eda, tienen un inter\u00e9s material directo en el derrocamiento del capitalismo y en el control de los medios de producci\u00f3n por parte de la sociedad en su conjunto en beneficio de todos; tienen el poder para hacerlo realidad; y son cada vez m\u00e1s conscientes de este poder a medida que lo ejercen a trav\u00e9s de la lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, as\u00ed es como podremos ser libres. Con el control democr\u00e1tico de la econom\u00eda, la humanidad se convertir\u00e1 colectivamente por primera vez en due\u00f1a consciente de nuestras relaciones sociales:<\/p>\n\n\n\n<p>La propia existencia social del hombre, que hasta aqu\u00ed se le enfrentaba como algo impuesto por la naturaleza y la historia, es a partir de ahora obra libre suya. Los poderes objetivos y extra\u00f1os que hasta ahora ven\u00edan imperando en la historia se colocan bajo el control del hombre mismo. S\u00f3lo desde entonces, \u00e9ste comienza a trazarse su historia con plena conciencia de lo que hace. Y, s\u00f3lo desde entonces, las causas sociales puestas en acci\u00f3n por \u00e9l, comienzan a producir predominantemente y cada vez en mayor medida los efectos apetecidos. Es el salto de la humanidad del reino de la necesidad al reino de la libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El amanecer de todo, del\u00a0antrop\u00f3logo anarquista David Graeber y el arque\u00f3logo David Wengrow, ha sido ampliamente promocionado como una nueva visi\u00f3n radical de la historia humana tanto en la prensa dominante como en la izquierda. En este art\u00edculo,\u00a0Joel Bergman\u00a0somete esta obra a una rigurosa cr\u00edtica marxista y expone los fallos fatales inherentes a la visi\u00f3n idealista del desarrollo hist\u00f3rico de los autores.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12144,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68,483,11],"tags":[1421,1422,1023],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-12143","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marxismo","category-principales","category-teoria-marxista","tag-critica-marxista","tag-el-amanecer-de-todo","tag-teoria-marxista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Cave_hands.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12143"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12145,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12143\/revisions\/12145"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12143"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=12143"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=12143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}