{"id":12431,"date":"2024-07-23T16:09:52","date_gmt":"2024-07-23T20:39:52","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/?p=12431"},"modified":"2024-07-23T16:10:00","modified_gmt":"2024-07-23T20:40:00","slug":"la-enfermedad-infantil-del-izquierdismo-en-el-comunismo-de-lenin-una-nueva-introduccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=12431","title":{"rendered":"La enfermedad infantil del \u201cizquierdismo\u201d en el comunismo de Lenin: una nueva introducci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Estamos muy orgullosos de anunciar la publicaci\u00f3n de la obra maestra de Lenin&nbsp;<em>La enfermedad infantil del \u201cizquierdismo\u201d en el comunismo<\/em>, por Wellred Books &#8211; la editorial de la Internacional Comunista Revolucionaria. Este valioso texto aborda las cuestiones centrales de la construcci\u00f3n de un partido revolucionario con la claridad y profundidad caracter\u00edsticas de Lenin. Esta edici\u00f3n contiene una nueva introducci\u00f3n, escrita por Francesco Merli, que publicamos a continuaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando, en su tiempo, iniciamos la revoluci\u00f3n internacional, no lo hicimos persuadidos de que pod\u00edamos adelantarnos a su desarrollo, sino porque toda una serie de circunstancias nos impulsaron a comenzarla.&nbsp; Nosotros pens\u00e1bamos: o la revoluci\u00f3n internacional acude a nuestra ayuda y entonces tenemos plenamente garantizadas nuestras victorias, o llevaremos a cabo nuestra modesta labor revolucionaria con la convicci\u00f3n de que, en caso de derrota, y pese a todo, serviremos a la causa de la revoluci\u00f3n, y nuestra experiencia ser\u00e1 \u00fatil para otras revoluciones. Tenemos claro que la victoria de la revoluci\u00f3n proletaria era imposible sin el apoyo de la revoluci\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas palabras encapsulan el compromiso inquebrantable y de por vida de Lenin con la idea de la revoluci\u00f3n proletaria internacional. Lo que los obreros rusos hab\u00edan iniciado en octubre de 1917 al tomar el poder bajo la direcci\u00f3n del partido bolchevique s\u00f3lo pod\u00eda ser concebido por Lenin como el comienzo de la revoluci\u00f3n internacional. Su victoria s\u00f3lo pod\u00eda consolidarse mediante el derrocamiento revolucionario del capitalismo como sistema mundial. La firme convicci\u00f3n de Lenin de que el destino de la Revoluci\u00f3n Rusa estaba ligado a la victoria de la revoluci\u00f3n socialista internacional es el n\u00facleo del libro que est\u00e1 a punto de leer.<\/p>\n\n\n\n<p>El mayor obst\u00e1culo para la victoria no fue la falta de esp\u00edritu revolucionario entre las masas dentro y fuera de Rusia. Los trabajadores de todo el mundo prestaban una esmerada atenci\u00f3n a lo que ocurr\u00eda en Rusia. La arrolladora energ\u00eda revolucionaria de los trabajadores se puso de manifiesto en la Revoluci\u00f3n Alemana de noviembre de 1918, y de nuevo en la insurrecci\u00f3n victoriosa contra el putsch de Kapp en marzo de 1920 [2]. En Italia, el&nbsp;<em>Biennio Rosso&nbsp;<\/em>revolucionario (el Bienio rojo) fue anticipado ya en marzo de 1917 por la reacci\u00f3n de los obreros de Tur\u00edn al enterarse de la Revoluci\u00f3n de Febrero en Rusia [3]. [La noticia de que los obreros hab\u00edan derrocado al zar fue recibida con una \u00abalegr\u00eda indescriptible\u00bb y l\u00e1grimas, como recordaba Antonio Gramsci unos a\u00f1os m\u00e1s tarde[4]. La revoluci\u00f3n italiana culmin\u00f3 con el estallido del movimiento de los consejos de f\u00e1brica, la huelga general de Tur\u00edn de abril de 1920 y la ocupaci\u00f3n de las f\u00e1bricas de septiembre de 1920, que se detuvo a las puertas de una revoluci\u00f3n en toda regla s\u00f3lo por las evasivas y la capitulaci\u00f3n de los dirigentes del Partido Socialista Italiano (PSI). La Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica H\u00fangara de 1919 fue derrotada prematuramente por los errores cometidos por los comunistas dirigidos por B\u00e9la Kun. Entre la clase obrera brit\u00e1nica y francesa se extend\u00eda tambi\u00e9n un ambiente revolucionario que preocupaba seriamente a los imperialistas. Esta efervescencia se reflej\u00f3 en el crecimiento tumultuoso de todas las organizaciones de la clase obrera, que tambi\u00e9n experimentaron un poderoso giro a la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>El principal problema era el retraso en proporcionar una direcci\u00f3n para la revoluci\u00f3n mundial tan eficaz como lo hab\u00eda sido el Partido Bolchevique para la clase obrera rusa: una direcci\u00f3n capaz de llevar a los trabajadores al poder en uno o m\u00e1s de los pa\u00edses capitalistas avanzados, como paso hacia el derrocamiento global del capitalismo. Esta fue la raz\u00f3n fundamental por la que se fund\u00f3 la Internacional Comunista en 1919.<\/p>\n\n\n\n<p>Las j\u00f3venes e inexpertas fuerzas del comunismo internacional se unieron en torno a la bandera de Octubre. El apoyo o el rechazo a la Revoluci\u00f3n Rusa se convirti\u00f3 en la l\u00ednea definitoria de la nueva vanguardia revolucionaria surgida de la guerra. Reflejaban un esp\u00edritu y una determinaci\u00f3n inquebrantables, pero tambi\u00e9n una gran confusi\u00f3n. Las ideas, t\u00e1cticas y m\u00e9todos que hab\u00edan sido conquistados por el partido bolchevique como resultado de quince a\u00f1os de experiencia pr\u00e1ctica, lucha pol\u00edtica y esclarecimiento, en la medida en que se conoc\u00edan, s\u00f3lo se comprend\u00edan parcialmente, y a menudo de forma simplificada. Los problemas que los bolcheviques afrontaron y pudieron resolver pol\u00edticamente a lo largo de muchos a\u00f1os, fueron planteados de nuevo de forma extremadamente aguda por la crisis que se desarrollaba r\u00e1pidamente en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin elabor\u00f3 cuidadosamente&nbsp;<em>La enfermedad infantil del \u2018izquierdismo\u2019 en el comunismo&nbsp;<\/em>como parte de la preparaci\u00f3n pol\u00edtica del II Congreso de la Internacional Comunista. Este libro es probablemente la contribuci\u00f3n m\u00e1s valiosa a la estrategia y la t\u00e1ctica revolucionarias jam\u00e1s escrita y conserva toda su relevancia hoy en d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema del libro se expone muy claramente. Lenin examina cuidadosamente todas las lecciones m\u00e1s importantes que pueden extraerse de la Revoluci\u00f3n Rusa y de la historia del bolchevismo. Dirige nuestra atenci\u00f3n a las lecciones relevantes para el armamento pol\u00edtico de los dirigentes de los partidos comunistas de todo el mundo en la lucha contra el capitalismo y el imperialismo. En primer lugar, la tarea estrat\u00e9gica de ganar para el comunismo a la inmensa mayor\u00eda de la vanguardia de la clase obrera y unirla en un partido revolucionario. Sin embargo, como esta tarea urgente estaba en proceso de realizarse en muchos pa\u00edses, se plante\u00f3 la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo los comunistas pod\u00edan y deb\u00edan ganar a las masas lejos de la influencia de la socialdemocracia, el reformismo y el oportunismo, que constitu\u00edan el principal obst\u00e1culo en el camino hacia la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin era muy consciente de que la tarea estrat\u00e9gica de ganar a las masas, sin la cual nunca puede plantearse la cuesti\u00f3n de la conquista del poder, nunca podr\u00eda lograrse a menos que se librara una batalla pol\u00edtica contra el llamado comunismo &#8216;izquierdista&#8217;, que \u00e9l consideraba un &#8216;desorden infantil&#8217;. El \u00abizquierdismo\u00bb -o ultraizquierdismo, como lo llamar\u00edamos nosotros- proliferaba en la mayor\u00eda de los partidos comunistas reci\u00e9n formados. Esto supon\u00eda una seria amenaza, si no se correg\u00eda, para la viabilidad de estos partidos -y de la Internacional, como direcci\u00f3n de la revoluci\u00f3n proletaria mundial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Guerra de agresi\u00f3n imperialista contra la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica<\/h2>\n\n\n\n<p>El Octubre ruso suscit\u00f3 las esperanzas de millones de trabajadores y oprimidos de todo el mundo, materializando as\u00ed una salida al inmenso sufrimiento causado por la guerra en forma de la perspectiva de una revoluci\u00f3n proletaria mundial. Lenin, Trotski y los bolcheviques eran conscientes de que la guerra preparar\u00eda la revoluci\u00f3n en toda Europa. El uso magistral que Trotski hizo de las negociaciones de Brest-Litovsk para una \u00abpaz\u00bb separada con Alemania como plataforma para la propaganda revolucionaria, bajo la exigencia de una \u00abpaz sin anexiones ni indemnizaciones\u00bb, reson\u00f3 ampliamente entre las masas oprimidas de todo el mundo y tuvo un profundo impacto, especialmente entre la clase obrera alemana.<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n de Noviembre de 1918 en Alemania fue el golpe final a la monarqu\u00eda y a la guerra. La clase obrera alemana hab\u00eda respondido al llamamiento de los revolucionarios rusos a las masas trabajadoras del mundo: \u00abLevantaos para acabar con el capitalismo, el imperialismo, la pobreza y la guerra. Levantaos y un\u00edos a nosotros en nuestra lucha com\u00fan\u00bb. Este llamamiento resonaba y coincid\u00eda con el estado de \u00e1nimo de los trabajadores de Europa y de los pueblos oprimidos de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La necesidad candente de derrocar el capitalismo y el imperialismo, de una vez por todas, tambi\u00e9n se plante\u00f3 a los ojos de las masas por las implacables guerras de agresi\u00f3n contra la Rusia sovi\u00e9tica. Esta intromisi\u00f3n imperialista, llevada a cabo por la clase capitalista internacional, se cobr\u00f3 un catastr\u00f3fico tributo adicional de millones de vidas perdidas, miseria y destrucci\u00f3n. Los imperialistas de la Entente, con Gran Breta\u00f1a a la cabeza, reunieron una coalici\u00f3n de fuerzas a\u00fan m\u00e1s amplia con el objetivo de acabar con la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica antes de que pudiera consolidarse y extenderse. Winston Churchill, el reci\u00e9n nombrado secretario de la Oficina de Guerra brit\u00e1nica en 1919, recordaba d\u00e9cadas despu\u00e9s: \u00abSi hubiera contado con el apoyo adecuado en 1919, creo que podr\u00edamos haber estrangulado al bolchevismo en su cuna\u00bb.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn5\">[5]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Desgraciadamente para Churchill, no pod\u00eda tratar de estrangular al bolchevismo con sus propias manos, sino que tuvo que confiar en los trabajadores de uniforme que hab\u00edan soportado las peores condiciones posibles durante la guerra y no ten\u00edan intenci\u00f3n de seguir arriesgando sus vidas por capricho de la clase dominante. La mayor\u00eda de los soldados brit\u00e1nicos esperaban ser desmovilizados. Las duras condiciones, los malos tratos, el env\u00edo arbitrario de tropas y los retrasos en la desmovilizaci\u00f3n provocaron numerosos motines en la inmediata posguerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los capitalistas mundiales, enfrentados a la revoluci\u00f3n, se pusieron abiertamente del lado de la reacci\u00f3n m\u00e1s oscura: el Ej\u00e9rcito Blanco zarista contrarrevolucionario. Los imperialistas intervinieron activamente con decenas de miles de sus propias tropas, movilizaron a sus aliados y proporcionaron armas, entrenamiento, dinero y generosos suministros a los blancos, con la esperanza de inclinar la balanza de la guerra de clases que libraba el viejo r\u00e9gimen contra la victoriosa revoluci\u00f3n proletaria. Todo ello fue en vano. Tras los \u00e9xitos iniciales, los blancos fueron rechazados y derrotados una y otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de 1920, la guerra de agresi\u00f3n contra la Rusia sovi\u00e9tica continuaba, a pesar de las victorias decisivas en el campo de batalla contra Kolchak en el este y Denikin en el sur por parte del Ej\u00e9rcito Rojo dirigido por Le\u00f3n Trotski. Un nuevo ataque contrarrevolucionario estall\u00f3 a finales de abril de 1920, justo cuando Lenin estaba dando los \u00faltimos toques al&nbsp;<em>\u2018Izquierdismo\u2019<\/em>. Las fuerzas polacas dirigidas por J\u00f3zef Pi\u0142sudski atacaron la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica, invadiendo Ucrania y ocupando Kiev, junto con las fuerzas blancas del Ej\u00e9rcito Popular Ucraniano (UNA) de Symon Petliura.<\/p>\n\n\n\n<p>La ofensiva polaca cont\u00f3 con el apoyo de Gran Breta\u00f1a y Francia, pero fue recibida con hostilidad general por gran parte de la poblaci\u00f3n ucraniana y perdi\u00f3 su impulso inicial tras capturar Kiev. La invasi\u00f3n fue r\u00e1pidamente rechazada por el Ej\u00e9rcito Rojo bajo el mando de un joven oficial: Mij\u00e1il Tujachevski. La solidaridad de la clase obrera internacional socav\u00f3 seriamente el apoyo imperialista a Polonia. Los estibadores de Londres y Danzig se negaron a manipular los suministros, mientras que los trabajadores checoslovacos y alemanes bloquearon el tr\u00e1nsito a trav\u00e9s de sus respectivos pa\u00edses. El Congreso de Sindicatos Brit\u00e1nicos y el Partido Laborista amenazaron con una huelga general si las tropas brit\u00e1nicas se un\u00edan a Polonia en la guerra. Los trabajadores de todos los pa\u00edses actuaron instintivamente en defensa de la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica, unidos en una fuerza formidable.<\/p>\n\n\n\n<p>La victoria militar contra los blancos era una cuesti\u00f3n de vida o muerte. No se pod\u00eda escatimar nada. Todos los recursos de la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica deb\u00edan concentrarse en armar y abastecer al Ej\u00e9rcito Rojo. Los obreros y los campesinos pobres de Rusia mostraron una voluntad de hierro y soportaron sacrificios inimaginables para defender su revoluci\u00f3n. La necesidad de proteger la revoluci\u00f3n justificaba el recurso a medidas draconianas, y la pol\u00edtica del \u00abcomunismo de guerra\u00bb era la \u00fanica forma de resistir, en estas circunstancias. Sin embargo, esto someti\u00f3 al Estado obrero a una tensi\u00f3n insoportable.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la extrema falta de recursos, la lucha por la supervivencia del Estado obrero logr\u00f3 milagros. Se cre\u00f3 un poderoso y disciplinado Ej\u00e9rcito Rojo, entrenado y organizado literalmente mientras luchaba en el campo de batalla. Sin embargo, la Rusia sovi\u00e9tica nunca ser\u00eda capaz de superar, por pura fuerza de voluntad, el profundo atraso heredado del r\u00e9gimen zarista, agravado por a\u00f1os de guerra. La solidaridad internacional de los trabajadores demostr\u00f3 ser vital, mientras la intervenci\u00f3n extranjera se desmoronaba y los blancos retroced\u00edan. Lenin y los bolcheviques eran conscientes de que, desde todos los puntos de vista, a menos que triunfara una revoluci\u00f3n en uno o varios de los pa\u00edses avanzados, ser\u00eda imposible que la Rusia sovi\u00e9tica superara por s\u00ed sola ese atraso extremo. Con la revoluci\u00f3n de noviembre de 1918, Alemania se convirti\u00f3 en la clave de la revoluci\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Revoluci\u00f3n en Alemania<\/h2>\n\n\n\n<p>El 3 de noviembre de 1918, los marineros de la marina alemana se amotinaron en Kiel. El intento del r\u00e9gimen de reprimir la revuelta desencaden\u00f3 una explosi\u00f3n revolucionaria con la formaci\u00f3n de consejos de obreros y soldados en todo el Imperio. Estos consejos comenzaron inmediatamente a asumir el poder pol\u00edtico y militar. La monarqu\u00eda se derrumb\u00f3 como un castillo de naipes y el k\u00e1iser abdic\u00f3 pocos d\u00edas despu\u00e9s. Al imperialismo alem\u00e1n no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que capitular, poniendo fin oficialmente a la guerra. Lo m\u00e1s notable es que la clase obrera alemana estaba reproduciendo espont\u00e1neamente formas de poder sovi\u00e9tico similares a las que hab\u00edan surgido tras la revoluci\u00f3n de febrero en Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desgraciadamente, las fuerzas revolucionarias de Alemania no estaban tan consolidadas y organizadas pol\u00edticamente como lo hab\u00eda estado el partido bolchevique al comienzo de la revoluci\u00f3n en Rusia. Ni siquiera estaban cerca del nivel de disciplina y centralizaci\u00f3n necesario para aprovechar los convulsos y tormentosos acontecimientos desencadenados por la Revoluci\u00f3n. Adem\u00e1s, se enfrentaban a un aparato burocr\u00e1tico reformista mucho m\u00e1s fuerte, que estaba plenamente incrustado en el movimiento obrero. El derechista Partido Socialdem\u00f3crata de Alemania (SPD) se tambaleaba, pero segu\u00eda siendo fuerte, y dispon\u00eda de dinero, estructuras, recursos y conservaba en su mayor parte su tradicional control de los sindicatos. Una escisi\u00f3n de izquierdas del SPD cre\u00f3 el Partido Socialdem\u00f3crata Independiente (USPD) en abril de 1917. El nuevo partido contaba con cientos de miles de trabajadores radicalizados en sus filas, pero tambi\u00e9n con una serie de dirigentes como Karl Kautsky, que eran reformistas. En el USPD surgi\u00f3 un ala revolucionaria en torno a la Liga Espartaquista, cuyos dirigentes m\u00e1s destacados, Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, estuvieron encarcelados hasta despu\u00e9s de estallar la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra y la traici\u00f3n de los dirigentes socialdem\u00f3cratas, que contribuyeron a ella apoyando a sus propias clases dominantes, hab\u00edan afectado fuertemente a la conciencia de la nueva generaci\u00f3n de revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre estos revolucionarios prevalec\u00eda lo que podemos considerar un saludable rechazo a la podrida bancarrota de los dirigentes del SPD y al oportunismo de dirigentes del USPD como Kautsky. Sin embargo, esto les llev\u00f3 a la falsa conclusi\u00f3n de que era necesaria una ruptura, no s\u00f3lo con estos dirigentes reformistas, sino tambi\u00e9n con sectores de la clase obrera que estaban siendo radicalizados r\u00e1pidamente por la revoluci\u00f3n al mismo tiempo que se mostraban vacilantes y poco preparados para romper lazos con lo que consideraban sus propias organizaciones. Los espartaquistas abandonaron el USPD poco despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Noviembre, bajo la presi\u00f3n de este estado de \u00e1nimo. Esta escisi\u00f3n, dictada por la impaciencia, cobr\u00f3 un alto precio. La posible fusi\u00f3n entre los comunistas y una gran parte de los elementos avanzados del USPD -que avanzaban hacia el comunismo- se retras\u00f3 otros dos a\u00f1os&nbsp;<em>decisivos<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fundaci\u00f3n del KPD<\/h2>\n\n\n\n<p>El 30 de diciembre de 1918 se celebra en Berl\u00edn el congreso fundacional del Partido Comunista Alem\u00e1n (KPD). Asistieron unos 100 delegados. Los debates mostraron todos los s\u00edntomas de la \u00abenfermedad infantil\u00bb que Lenin describi\u00f3 m\u00e1s tarde en el&nbsp;<em>\u00abIzquierdismo\u00bb<\/em>. La mayor\u00eda de los delegados eran j\u00f3venes, con una gran presencia de obreros industriales.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los principales debates gir\u00f3 en torno a la participaci\u00f3n en las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente, convocadas para el 19 de enero del a\u00f1o siguiente. M\u00e1s de dos tercios de los delegados votaron por boicotearla, identificando la participaci\u00f3n en el parlamento con la conducta de los oportunistas y traidores de clase. Tomaron la decisi\u00f3n a pesar de los denodados intentos de Rosa Luxemburgo, Paul Levi y otros por convencerles de lo contrario. Uno de los delegados, Otto R\u00fchle, expres\u00f3 este estado de \u00e1nimo de la forma m\u00e1s gr\u00e1fica: \u00abLa masa de la clase obrera, sin embargo, no compart\u00eda la misma opini\u00f3n y particip\u00f3 en las elecciones en un n\u00famero sin precedentes: el SPD obtuvo 11,5 millones de votos y el USPD 2,3 millones, casi la mitad del total de votos emitidos. Se perdi\u00f3 una importante oportunidad para que los comunistas marcaran&nbsp;<em>en la pr\u00e1ctica&nbsp;<\/em>su diferencia con los oportunistas y se implicaran en la agitaci\u00f3n de masas aprendiendo as\u00ed a conectar el trabajo de masas con las capas m\u00e1s avanzadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo punto de discordia fue la actitud hacia los sindicatos. El mismo clima de impaciencia llev\u00f3 a muchos delegados a la idea de abandonar por completo los sindicatos, hasta el punto de que algunos propusieron que la afiliaci\u00f3n al partido fuera declarada incompatible con la afiliaci\u00f3n a un sindicato. Los consejos obreros que hab\u00edan surgido en la revoluci\u00f3n eran considerados por los \u00abizquierdistas\u00bb como una forma alternativa y superior de organizaci\u00f3n de la clase. Paul Fr\u00f6lich lleg\u00f3 a proponer que la consigna fuera \u00ab\u00a1Fuera sindicatos!\u00bb [7].&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn7\">[7<\/a>] Se evit\u00f3 tomar una decisi\u00f3n perjudicial sobre esta cuesti\u00f3n, a la espera de un debate m\u00e1s profundo, pero el conflicto sobre el enfoque hacia los sindicatos plag\u00f3 la vida interna del partido durante al menos los doce o dieciocho meses siguientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante se\u00f1alar que estas posiciones se expresaron precisamente cuando cientos de miles (pronto millones) de trabajadores radicalizados se afiliaban a los sindicatos por primera vez. La afiliaci\u00f3n sindical en Alemania se quintuplic\u00f3, pasando de 1,5 millones en 1918 a 7,3 millones a finales de 1919.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo proceso estaba ocurriendo en muchos pa\u00edses. Millones de trabajadores que antes no estaban sindicados se afiliaron a los sindicatos. En Gran Breta\u00f1a, la afiliaci\u00f3n sindical pas\u00f3 de 4,1 millones en 1914 a 6,5 millones en 1918, y en los a\u00f1os inmediatamente posteriores a la guerra, en 1920, alcanz\u00f3 los 8,3 millones. En Italia, la Confederaci\u00f3n General del Trabajo (CGL), de los 250.000 afiliados que ten\u00eda al final de la guerra, se hab\u00eda multiplicado por diez hasta alcanzar los 2.150.000. En Francia, la Confederaci\u00f3n General del Trabajo (CGT) pas\u00f3 de 355.000 afiliados en 1914 a 600.000 en 1918 y alcanz\u00f3 un m\u00e1ximo de 2.000.000 en 1920.<\/p>\n\n\n\n<p>Luxemburgo y Liebknecht intentaron combatir estas posiciones equivocadas. Hab\u00edan abrazado la creaci\u00f3n del nuevo partido, intentando dirigirlo en la direcci\u00f3n correcta. Sin embargo, a pesar de su enorme autoridad personal, fueron incapaces de convencer al congreso y acabaron en minor\u00eda en cuestiones clave como el boicot a las elecciones a la Asamblea Nacional. Confiaban en poder corregir estas tendencias con el tiempo, lo que probablemente habr\u00eda sido el caso. Desgraciadamente, el tiempo no estaba de su parte.<\/p>\n\n\n\n<p>El congreso revel\u00f3 tambi\u00e9n que los espartaquistas estaban muy lejos de haber conquistado la homogeneidad pol\u00edtica y de haber forjado la disciplina necesaria como organizaci\u00f3n. Entre los espartaquistas hab\u00eda opiniones muy diversas, con puntos de vista radicalmente distintos sobre \u00e9stas y otras cuestiones importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado, el nuevo partido estaba mal equipado pol\u00edticamente para asumir las tareas que le impon\u00eda la crisis revolucionaria. En cuesti\u00f3n de d\u00edas despu\u00e9s del congreso, el reci\u00e9n nacido partido se enfrent\u00f3 al peor escenario posible: tener que sostener una confrontaci\u00f3n abierta con la reacci\u00f3n y el Estado sin preparaci\u00f3n previa. El gobierno del SPD orquest\u00f3 una provocaci\u00f3n. Los comunistas intentaron resistir, lo que desencaden\u00f3 una huelga pol\u00edtica de medio mill\u00f3n de trabajadores y sangrientos combates en las calles.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que ser\u00eda recordado como el Levantamiento Espartaquista fue sofocado violentamente, con cientos de comunistas asesinados. El asesinato de Luxemburgo y Liebknecht por los reaccionarios&nbsp;<em>Freikorps&nbsp;<\/em>se llev\u00f3 a cabo con la complicidad de los dirigentes del SPD. La campa\u00f1a de asesinatos extrajudiciales continu\u00f3, con la clara intenci\u00f3n de decapitar al KPD. En marzo, Leo Jogiches, el veterano revolucionario que hab\u00eda sucedido a Liebknecht al frente del KPD, tambi\u00e9n fue detenido y asesinado en prisi\u00f3n. Esta tragedia min\u00f3 gravemente el crecimiento pol\u00edtico del nuevo partido. El reci\u00e9n nacido KPD pag\u00f3 un alto precio por estos y otros errores ultraizquirdistas, que comprometieron parcialmente su capacidad para ganar una base de masas durante alg\u00fan tiempo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La vanguardia, las masas y el partido revolucionario<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo que hemos discutido hasta ahora, y que es el tema del&nbsp;<em>Izquierdismo&nbsp;<\/em>de Lenin, no es tanto la cuesti\u00f3n de la actitud de los comunistas hacia los m\u00e9todos legales frente a los ilegales, o la necesidad de llevar a cabo un trabajo revolucionario dentro de los sindicatos, o la cuesti\u00f3n de si los comunistas deben o no participar en las elecciones y utilizar los parlamentos burgueses como plataforma para la agitaci\u00f3n revolucionaria. Estas cuestiones se han planteado con crudeza en todas las revoluciones, aunque en formas diferentes seg\u00fan las distintas condiciones hist\u00f3ricas. Sin embargo, son recurrentes e intr\u00ednsecas al desarrollo de todas las revoluciones. \u00bfPor qu\u00e9? Estas cuestiones est\u00e1n \u00edntimamente vinculadas con una correcta comprensi\u00f3n del papel de la vanguardia revolucionaria, su relaci\u00f3n con las masas y el papel del partido revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que la vanguardia puede aprender de una combinaci\u00f3n de experiencia y educaci\u00f3n pol\u00edtica, en la que juega un papel importante una buena y eficaz propaganda comunista, las masas aprenden principalmente a trav\u00e9s de la experiencia. El papel del partido revolucionario es eliminar los obst\u00e1culos a la unidad de las capas avanzadas revolucionarias y las masas, preparar al partido, a la vanguardia&nbsp;<em>y&nbsp;<\/em>a las masas para la revoluci\u00f3n unific\u00e1ndolas en el curso de la revoluci\u00f3n. Esto s\u00f3lo puede lograrse desenmascarando&nbsp;<em>en la pr\u00e1ctica&nbsp;<\/em>la traici\u00f3n de los liberales burgueses y de los dirigentes reformistas, y mostrando sin lugar a dudas que la \u00fanica v\u00eda para que las masas conquisten sus necesidades fundamentales son los medios revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Las t\u00e1cticas revolucionarias son los m\u00e9todos mediante los cuales el partido puede acompa\u00f1ar a las masas en esta dura escuela de la experiencia pr\u00e1ctica, y al mismo tiempo asegurar que las capas m\u00e1s avanzadas est\u00e9n constantemente conectadas con las masas m\u00e1s amplias y las impulsen hacia adelante, sin adelantarse demasiado a ellas ni entrar prematuramente en combate. Este es precisamente el escenario que los bolcheviques tuvieron que navegar en las Jornadas de Julio de 1917, cuando una retirada ordenada salv\u00f3 al partido y a la vanguardia de las peores consecuencias de una insurrecci\u00f3n nacida muerta. Lo que ocurri\u00f3 con el levantamiento espartaquista fue una situaci\u00f3n similar, pero las consecuencias de un planteamiento equivocado fueron desastrosas. Por desgracia, no iba a ser la \u00faltima vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas maniobras t\u00e1cticas son absolutamente necesarias para preparar la mejor alineaci\u00f3n de fuerzas en el campo de batalla y ganar la batalla decisiva de la guerra de clases revolucionaria. A trav\u00e9s de este proceso, y&nbsp;<em>s\u00f3lo&nbsp;<\/em>a trav\u00e9s de este proceso, se preparan las condiciones para una exitosa toma revolucionaria del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cuesti\u00f3n importante que a menudo se pasa por alto es que Lenin insisti\u00f3 en que ese trabajo preparatorio tambi\u00e9n es necesario para establecer las mejores condiciones para consolidar el poder revolucionario&nbsp;<em>despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una insurrecci\u00f3n exitosa rompe y desmembra el Estado capitalista, es decir, los cuerpos de hombres armados en defensa del poder y los privilegios de la clase dominante. Sin embargo, Lenin se\u00f1ala que la clase dominante, incluso&nbsp;<em>despu\u00e9s de&nbsp;<\/em>ser derrocada, sigue siendo m\u00e1s fuerte que el nuevo poder revolucionario. Es necesario el m\u00e1s alto grado de disciplina revolucionaria para asegurar la transici\u00f3n. El capitalismo resurge constantemente a partir de formas de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n a peque\u00f1a escala. Est\u00e1 incrustado en la inercia de una sociedad en la que los h\u00e1bitos sociales y las divisiones de clase no pueden abolirse por decreto. Y, por supuesto, en una situaci\u00f3n en la que el capitalismo sigue siendo la fuerza dominante a nivel mundial, siempre contraatacar\u00e1 contra las revoluciones por todos los medios necesarios, como hicieron tras la Revoluci\u00f3n Rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin explic\u00f3: \u00abLa t\u00e1ctica debe basarse en una evaluaci\u00f3n sobria y estrictamente objetiva de todas las fuerzas de clase&#8230;\u00bb. Pero, \u00bfc\u00f3mo juzgar si una t\u00e1ctica es adecuada en un momento o etapa particular del movimiento? He aqu\u00ed c\u00f3mo plantea Lenin la cuesti\u00f3n del trabajo revolucionario en los parlamentos burgueses:<\/p>\n\n\n\n<p>Como es natural, para los comunistas de Alemania el parlamentarismo \u201cha caducado pol\u00edticamente\u201d, pero se trata precisamente de no creer que lo caduco para nosotros haya caducado para la clase, para la masa. Una vez m\u00e1s vemos aqu\u00ed que los \u201cizquierdistas\u201d no saben razonar, no saben conducirse como el partido de la clase, como el partido de las masas. Vuestro deber consiste en no descender al nivel de las masas, al nivel de los sectores atrasados de la clase. Esto es indiscutible. Ten\u00e9is la obligaci\u00f3n de decirles la amarga verdad; de decirles que sus prejuicios democr\u00e1tico-burgueses y parlamentarios son eso, prejuicios. Pero, al mismo tiempo, deb\u00e9is observar con serenidad el estado real de conciencia y de preparaci\u00f3n precisamente de toda la clase (y no s\u00f3lo de su vanguardia comunista), de toda la masa trabajadora (y no s\u00f3lo de sus elementos avanzados).<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn8\">[8].<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Los bolcheviques, por ejemplo, aplicaron con \u00e9xito la t\u00e1ctica de boicotear a la reaccionaria Duma en 1905, cuando el movimiento huelgu\u00edstico de masas se politiz\u00f3 y se convirti\u00f3 en un levantamiento. En 1906, sin embargo, la misma t\u00e1ctica fue considerada por Lenin como un error, aunque \u00abno grande y f\u00e1cilmente corregible\u00bb, y en 1907 y 1908 como errores \u00abmucho m\u00e1s serios y dif\u00edcilmente reparables\u00bb. [<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn9\">9<\/a>] \u00bfPor qu\u00e9 plantear una evaluaci\u00f3n tan diametralmente opuesta de la misma t\u00e1ctica? La diferencia con 1905 es que en 1906 la revoluci\u00f3n hab\u00eda menguado claramente y en 1907 hab\u00eda sido derrotada. Lo que hizo que la t\u00e1ctica fuera apropiada, o equivocada, no fue su calidad intr\u00ednseca, sino las condiciones concretas que hab\u00edan cambiado. En las circunstancias de 1906, y m\u00e1s a\u00fan en 1907 y despu\u00e9s, los bolcheviques necesitaban aprovechar cualquier oportunidad para ayudar a las fuerzas revolucionarias de la clase obrera a reorganizarse y retirarse de la forma m\u00e1s ordenada posible tras ser derrotadas, lo que tambi\u00e9n significaba participar en una Duma reaccionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la revoluci\u00f3n de febrero de 1917, la principal tarea del partido era ganarse a la mayor\u00eda de las masas a su lado mediante pacientes explicaciones. \u00bfC\u00f3mo lo consiguieron los bolcheviques?<\/p>\n\n\n\n<p>Los bolcheviques empezaron su lucha victoriosa contra la rep\u00fablica parlamentaria (de hecho) burguesa y contra los mencheviques con suma prudencia y no la prepararon, ni mucho menos, con la sencillez que se imaginan hoy frecuentemente en Europa y Am\u00e9rica. Al comienzo del per\u00edodo intencionado no incitamos a derribar el gobierno, sino que explicamos la imposibilidad de hacerlo sin modificar previamente la composici\u00f3n y el estado de \u00e1nimo de los soviets. No declaramos el boicot al parlamento burgu\u00e9s, a la Constituyente, sino que dijimos \u2212a partir de la Conferencia de nuestro Partido celebrada en abril de 1917 lo dijimos oficialmente en nombre del Partido\u2212 que una rep\u00fablica burguesa con una Constituyente era preferible a la misma rep\u00fablica sin Constituyente, pero que la rep\u00fablica \u201cobrera y campesina\u201d sovi\u00e9tica es mejor que cualquier rep\u00fablica democr\u00e1ticoburguesa, parlamentaria. Sin esta preparaci\u00f3n prudente, minuciosa, circunspecta y prolongada no hubi\u00e9semos podido alcanzar ni mantener la victoria de Octubre de 1917&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Crecimiento de los partidos comunistas<\/h2>\n\n\n\n<p>A pesar de los importantes errores cometidos por los \u00abizquierdistas\u00bb alemanes, que atrajeron las feroces cr\u00edticas de Lenin, a principios de 1920 el KPD hab\u00eda crecido significativamente, alcanzando unos 350.000 miembros. Sin embargo, la lucha interna irresuelta condujo a una escisi\u00f3n perjudicial. Los comunistas de \u00abizquierda\u00bb rompieron con el partido para formar el Partido Obrero Comunista de Alemania (KAPD). Entretanto, gran parte del USPD se hab\u00eda radicalizado hacia la izquierda, con un creciente apoyo a la Internacional Comunista en sus filas. El partido hab\u00eda alcanzado los 750.000 miembros. La perspectiva y el planteamiento de Lenin se confirmaron cuando, unos meses m\u00e1s tarde, la mayor\u00eda del USPD acept\u00f3 las veintiuna condiciones de afiliaci\u00f3n establecidas por el II Congreso de la Comintern. El partido se liber\u00f3 de la facci\u00f3n oportunista de derechas que lo abandon\u00f3 y la mayor\u00eda del USPD se fusion\u00f3 con el KPD, formando un Partido Comunista Alem\u00e1n Unificado (VKPD) mucho m\u00e1s grande en diciembre de 1920.<\/p>\n\n\n\n<p>En Francia, el congreso del Partido Socialista (SFIO) celebrado en Tours a finales de diciembre de 1920 supuso la culminaci\u00f3n de una prolongada batalla en el seno del partido, al aceptar la mayor\u00eda de los delegados las condiciones de afiliaci\u00f3n establecidas por la Internacional Comunista. As\u00ed se fund\u00f3 el Partido Comunista Franc\u00e9s, tras la escisi\u00f3n de una facci\u00f3n reformista minoritaria dirigida por Leon Blum.<\/p>\n\n\n\n<p>En Italia, en la segunda mitad de 1920, se produjo la convergencia de las oposiciones comunistas dentro del PSI: el grupo abstencionista \u00absovi\u00e9tico\u00bb, dirigido por Amadeo Bordiga, y el grupo \u00abOrdine Nuovo\u00bb, con sede en Tur\u00edn, dirigido por Antonio Gramsci. Bordiga hab\u00eda llevado a cabo una labor de oposici\u00f3n anterior y m\u00e1s consistente en el PSI, y emergi\u00f3 como fuerza dirigente de la facci\u00f3n comunista del partido, que estaba impregnada de las ideas ultraizquierdistas de Bordiga. Gramsci y sus camaradas hab\u00edan desarrollado una serie de pol\u00edticas correctas que les hab\u00edan permitido conquistar y dirigir el movimiento de masas de los consejos de f\u00e1brica en Tur\u00edn. En su haber, Bordiga abandon\u00f3 sus posiciones abstencionistas de la plataforma com\u00fan de la fracci\u00f3n comunista, mostrando un cierto grado de flexibilidad t\u00e1ctica, que ayud\u00f3 al crecimiento de la oposici\u00f3n. Sin embargo, segu\u00eda prevaleciendo el planteamiento final de Bordiga, que exig\u00eda una escisi\u00f3n inmediata con los reformistas y el centro vacilante del partido.<\/p>\n\n\n\n<p>En el congreso del PSI en Livorno, en enero de 1921, la facci\u00f3n comunista, incapaz de ganarse a la vacilante mayor\u00eda de los delegados de la influencia de la confusa facci\u00f3n \u00abtercer internacionalista\u00bb -en realidad una corriente centrista- en torno a Giacinto Serrati, abandon\u00f3 el congreso y se escindi\u00f3. Se trasladaron a otro teatro para dar origen al Partito Comunista d&#8217;Italia, llev\u00e1ndose consigo s\u00f3lo a un tercio de los delegados, mientras dejaban atr\u00e1s a la mayor\u00eda de los delegados que segu\u00edan apoyando a la facci\u00f3n tercer internacionalista, en lugar de gan\u00e1rselos. Esto es es diferente a lo que hab\u00eda ocurrido en Francia. Otro acontecimiento importante se produjo en Checoslovaquia, donde el Partido Comunista fue formado unos meses m\u00e1s tarde por la facci\u00f3n izquierda de los socialdem\u00f3cratas y consigui\u00f3 una base de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos son algunos ejemplos del tumultuoso proceso que condujo a la formaci\u00f3n de los partidos comunistas. Los errores pol\u00edticos expuestos por Lenin en&nbsp;<em>El \u201cizquierdismo\u201d en el comunismo&nbsp;<\/em>representaron un importante obst\u00e1culo no s\u00f3lo para el crecimiento num\u00e9rico de los j\u00f3venes partidos comunistas, sino que tambi\u00e9n socavaron su capacidad para unificar genuinamente a la vanguardia revolucionaria y entrar en una lucha para desenmascarar en la pr\u00e1ctica el traicionero papel desempe\u00f1ado por los dirigentes reformistas. Esta lucha representaba la preparaci\u00f3n necesaria e inevitable para maximizar las posibilidades de \u00e9xito cuando se planteara inevitablemente la cuesti\u00f3n de la conquista revolucionaria del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, hab\u00eda que formar y educar a la direcci\u00f3n de estos partidos a la luz de la experiencia y las lecciones del bolchevismo. Hab\u00eda que educar al estado mayor de la revoluci\u00f3n proletaria para cumplir las tareas del momento. Esta era precisamente la tarea que Lenin se hab\u00eda impuesto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De la propaganda a la agitaci\u00f3n: c\u00f3mo conquistar a las masas<\/h2>\n\n\n\n<p>Lenin reconoce que la primera fase de la formaci\u00f3n de la Internacional Comunista ten\u00eda como objetivo reunir a las fuerzas revolucionarias en torno a la bandera de la Revoluci\u00f3n Rusa. Sin embargo, se\u00f1ala que en el momento de escribir este art\u00edculo, esta tarea ya se hab\u00eda logrado en gran medida. Todo lo que pod\u00eda conquistarse mediante la lucha ideol\u00f3gica y la clarificaci\u00f3n, y mediante un h\u00e1bil uso de la propaganda, hab\u00eda sido conquistado, al menos en los pa\u00edses en los que los partidos comunistas hab\u00edan alcanzado un tama\u00f1o significativo. La tarea de la direcci\u00f3n comunista era preparar a los partidos y a la vanguardia para el&nbsp;<em>siguiente&nbsp;<\/em>paso, para lo que ten\u00edan por delante.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se ha hecho ya lo principal \u2212claro que no todo, ni mucho menos, pero s\u00ed lo principal\u2212 para ganar a la vanguardia de la clase obrera, para ponerla al lado del poder sovi\u00e9tico contra el parlamentarismo, al lado de la dictadura del proletariado contra la democracia burguesa. Ahora hay que concentrar todas las fuerzas y toda la atenci\u00f3n en el paso siguiente, que parece ser \u2212y, desde cierto punto de vista, lo es, en efecto\u2212 menos fundamental, pero que, en cambio, est\u00e1 pr\u00e1cticamente m\u00e1s cerca de la soluci\u00f3n efectiva del problema, a saber: buscar las formas de pasar a la revoluci\u00f3n proletaria o de abordarla.<\/p>\n\n\n\n<p>La vanguardia proletaria est\u00e1 conquistada ideol\u00f3gicamente. Esto es lo principal. Sin ello es imposible dar ni siquiera el primer paso hacia el triunfo. Pero de esto al triunfo dista todav\u00eda un buen trecho. Con la vanguardia sola es imposible triunfar. Lanzar sola a la vanguardia a la batalla decisiva, cuando toda la clase, cuando las grandes masas no han adoptado a\u00fan una posici\u00f3n de apoyo directo a esta vanguardia o, al menos, de neutralidad ben\u00e9vola con respecto a ella y no son incapaces por completo de apoyar al adversario, ser\u00eda no s\u00f3lo una estupidez, sino, adem\u00e1s, un crimen.<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn11\">[11].<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lenin continu\u00f3 explicando que la forma fundamental en que las masas pueden comprender la necesidad de una revoluci\u00f3n comunista es a trav\u00e9s de la amarga experiencia pr\u00e1ctica:<\/p>\n\n\n\n<p>Y para que realmente toda la clase, para que realmente las grandes masas de los trabajadores y de los oprimidos por el capital lleguen a ocupar esa posici\u00f3n, la propaganda y la agitaci\u00f3n, por s\u00ed solas, son insuficientes. Para ello se precisa la propia experiencia pol\u00edtica de las masas. Tal es la ley fundamental de todas las grandes revoluciones, confirmada hoy con fuerza y realce sorprendentes tanto por Rusia como por Alemania. No s\u00f3lo las masas incultas, en muchos casos analfabetas, de Rusia, sino tambi\u00e9n las masas de Alemania, muy cultas, sin un solo analfabeto, necesitaron experimentar en su propia carne toda la impotencia, toda la veleidad, toda la flaqueza, todo el servilismo ante la burgues\u00eda, toda la infamia del gobierno de los caballeros de la II Internacional, toda la ineluctabilidad de la dictadura de los ultra reaccionarios (Korn\u00edlov en Rusia, Kapp y c\u00eda. en Alemania), \u00fanica alternativa frente a la dictadura del proletariado, para orientarse decididamente hacia el comunismo<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las conclusiones de Lenin no pod\u00edan expresarse de forma m\u00e1s clara. Continu\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras se trate (y en la medida en que se trata a\u00fan ahora) de ganar para el comunismo a la vanguardia del proletariado, la propaganda debe ocupar el primer t\u00e9rmino; incluso los c\u00edrculos, con todas sus debilidades, son \u00fatiles en este caso y dan resultados fecundos. Pero cuando se trata de la acci\u00f3n pr\u00e1ctica de las masas, de dislocar \u2212si es permitido expresarse as\u00ed\u2212 a ej\u00e9rcitos de millones de hombres, de disponer todas las fuerzas de clase de una sociedad dada para la lucha final y decisiva, no conseguir\u00e9is nada s\u00f3lo con los h\u00e1bitos de propagandista, con la repetici\u00f3n escueta de las verdades del comunismo \u201cpuro\u201d. Y es que en este caso no se cuenta por miles, como hace en esencia el propagandista, miembro de un grupo reducido y que no dirige todav\u00eda masas, sino por millones y decenas de millones.<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn13\">[13<\/a>].<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n es ineludible. El partido ten\u00eda que demostrar que era capaz de acompa\u00f1ar a las masas en su experiencia pr\u00e1ctica como medio de conquistar su apoyo. Esto no puede lograrse s\u00f3lo con propaganda y proclamando las verdades del comunismo \u00abpuro\u00bb. Requiere la capacidad del partido para aprovechar las condiciones cambiantes en el campo de batalla de la lucha de clases, para desenmascarar en la pr\u00e1ctica y m\u00e1s all\u00e1 de toda duda la bancarrota de los dirigentes reformistas, mostrando al mismo tiempo su propia capacidad para dirigir la lucha hacia la victoria. Exige la adopci\u00f3n de herramientas y disposiciones t\u00e1cticas adecuadas para ayudar a los partidos comunistas a desplegar, educar, formar y movilizar no s\u00f3lo a miles, sino a millones y decenas de millones de trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Trabajo legal e ilegal<\/h2>\n\n\n\n<p>La base material para el desarrollo de las tendencias comunistas de \u00abizquierda\u00bb, como fuerza significativa dentro de la vanguardia, fue un sano rechazo de la conducta traidora de los dirigentes reformistas y de las adaptaciones oportunistas de los reformistas de izquierda al sistema burgu\u00e9s. Esto es, en cierto sentido, inevitable en una determinada fase de desarrollo de todas las revoluciones. Refleja la impaciencia de la vanguardia hacia los sectores m\u00e1s atrasados de las masas que van a la zaga. Esta fue magnificada por la magnitud de la traici\u00f3n infligida por la socialdemocracia a la clase obrera durante la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00abizquierdistas\u00bb, sin embargo, tendieron a transformar esto en una oposici\u00f3n rotunda a cualquier tipo de participaci\u00f3n en el trabajo legal. Es cierto que el trabajo legal en todo r\u00e9gimen burgu\u00e9s, incluso en el m\u00e1s democr\u00e1tico, por definici\u00f3n limita el \u00e1mbito de actividad del partido revolucionario a un marco \u00ablegal\u00bb establecido por la clase dominante. Esto se aplica a la participaci\u00f3n en el Parlamento y en las elecciones, e incluso al trabajo revolucionario en los sindicatos reformistas y reaccionarios. Sin embargo, estos mismos campos ofrecen la posibilidad misma de que la vanguardia revolucionaria establezca una fuerte conexi\u00f3n con las masas. Lo que planteaba Lenin nunca fue limitar las actividades del partido revolucionario s\u00f3lo al marco legal impuesto por la clase dominante (o las burocracias sindicales), sino explotar&nbsp;<em>todos&nbsp;<\/em>los espacios disponibles para el trabajo legal en&nbsp;<em>todas&nbsp;<\/em>las circunstancias, combin\u00e1ndolos con el necesario trabajo revolucionario ilegal. Por encima de todo, la principal preocupaci\u00f3n de los comunistas de \u00abizquierda\u00bb era descartar cualquier tipo de compromiso, cualquier tipo de alianza t\u00e1ctica con los reformistas. Consideraban tales t\u00e1cticas como equivalentes a la traici\u00f3n. Se negaban a ver estos ajustes t\u00e1cticos como lo que eran: un m\u00e9todo que utilizaba todas las armas disponibles para mejorar la posici\u00f3n del partido revolucionario a los ojos de las masas.<\/p>\n\n\n\n<p>En opini\u00f3n de Lenin, no hay duda: el enemigo principal sigue estando representado por los reformistas y los socialchovinistas de todo tipo. En relaci\u00f3n con la enojosa cuesti\u00f3n de los sindicatos, por ejemplo, Lenin dice:<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso librar esta lucha implacablemente y continuarla de manera obligatoria, como hemos hecho nosotros, hasta poner en la picota y arrojar de los sindicatos a todos los jefes incorregibles del oportunismo y del socialchovinismo<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn14\">[14]<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n victoriosa en Rusia dio una enorme autoridad a la reci\u00e9n nacida Internacional Comunista a los ojos de los trabajadores de todos los pa\u00edses. Esta ola de simpat\u00eda empuj\u00f3 a muchos reformistas y elementos vacilantes a solicitar su ingreso en la Internacional para preservar su autoridad, sin deshacerse por completo de los m\u00e9todos del reformismo. Lenin comprendi\u00f3 que sin una ruptura con los reformistas, y con todos los elementos vacilantes que no estaban dispuestos a romper con ellos, habr\u00eda sido imposible que los partidos comunistas se desarrollaran plenamente como partidos revolucionarios. Esta fue la raz\u00f3n por la que se introdujeron las veintiuna condiciones para la afiliaci\u00f3n a la Internacional Comunista, que fueron adoptadas en su II Congreso en julio-agosto de 1920. Estas condiciones fueron concebidas como una garant\u00eda contra la infiltraci\u00f3n de tendencias oportunistas en la Comintern.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cosa que distingue a los oportunistas y a los traidores es su&nbsp;<em>oposici\u00f3n a cualquier tipo de m\u00e9todos ilegales de lucha<\/em>. Por otra parte, la posici\u00f3n de aceptar&nbsp;<em>s\u00f3lo los m\u00e9todos ilegales de lucha<\/em>, ignorando las ventajas de otros m\u00e9todos, es puro infantilismo y limitar\u00e1 inevitablemente el arsenal de armas de que dispone el partido revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo justo es que los oportunistas y traidores a la clase obrera son los partidos y jefes que no saben o no quieren [&#8230;] aplicar los procedimientos ilegales de lucha en una situaci\u00f3n, por ejemplo, como la guerra imperialista de 1914-18, en que la burgues\u00eda de los pa\u00edses democr\u00e1ticos m\u00e1s libres enga\u00f1aba a los obreros con una insolencia y crueldad nunca vistas, prohibiendo que se dijese la verdad sobre el car\u00e1cter de rapi\u00f1a de la conflagraci\u00f3n. Pero los revolucionarios que no saben combinar las formas ilegales de lucha con todas las formas legales son p\u00e9simos revolucionarios.&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn15\">[15]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Quien sea incapaz de aplicar la m\u00e1xima flexibilidad t\u00e1ctica, de \u00abcombinar las formas ilegales de lucha con&nbsp;<em>todas&nbsp;<\/em>las formas legales de lucha\u00bb, ser\u00e1 sin duda un mal revolucionario. Las limitaciones de los \u00abizquierdistas\u00bb se hacen patentes precisamente cuando el partido revolucionario necesita conectar con las masas y conquistarlas. De hecho, en esa fase, la cuesti\u00f3n de la flexibilidad t\u00e1ctica se vuelve vital.<\/p>\n\n\n\n<p>Falta s\u00f3lo una cosa para que marchemos hacia la victoria con m\u00e1s firmeza y seguridad; que los comunistas de todos los pa\u00edses comprendamos por doquier y hasta el fin que en nuestra t\u00e1ctica es necesaria la flexibilidad m\u00e1xima. Lo que le falta hoy al comunismo, que crece magn\u00edficamente, sobre todo en los pa\u00edses adelantados, es esa conciencia y el acierto para aplicarla en la pr\u00e1ctica.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn16\">[16].<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La t\u00e1ctica del \u00abfrente \u00fanico\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>La oleada revolucionaria que hab\u00eda sacudido los cimientos del capitalismo tras la Primera Guerra Mundial provoc\u00f3 tanto convulsiones en todas las organizaciones de la clase obrera como la formaci\u00f3n en varios pa\u00edses de partidos comunistas con ra\u00edces de masas. \u00c9stos fueron, en algunos casos, m\u00e1s fuertes que sus hom\u00f3logos reformistas, aunque en la mayor\u00eda de los casos fueron m\u00e1s d\u00e9biles en n\u00famero.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas fuerzas revolucionarias surg\u00edan de una aguda lucha a escala mundial contra las direcciones reformistas de la II Internacional, que hab\u00edan traicionado y pisoteado los principios del internacionalismo socialista, que nominalmente hab\u00edan defendido, al ponerse del lado de su propia burgues\u00eda durante toda la guerra. La vanguardia revolucionaria estaba imbuida de rechazo y odio hacia esos dirigentes y sus cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la crisis de la sociedad burguesa hab\u00eda despertado a la masa de la clase obrera y empujado a la acci\u00f3n a capas hasta entonces inertes. Todas las organizaciones obreras experimentaron un crecimiento turbulento, con millones de trabajadores engrosando las filas de las organizaciones inmediatamente disponibles para ellos, empezando por los sindicatos, como hemos visto, y la socialdemocracia, pero con capas significativas tambi\u00e9n encontrando su camino hacia las organizaciones sindicalistas y comunistas.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de 1920, sin embargo, la marea revolucionaria empezaba a bajar y el capitalismo no hab\u00eda sido derrocado. El movimiento revolucionario espont\u00e1neo de las masas y las fuerzas inmaduras del comunismo no bastaron para derrocar a la burgues\u00eda. Los capitalistas estaban en proceso de reorganizaci\u00f3n y hab\u00edan conseguido aferrarse al poder mediante la guerra de clases y la guerra civil, infligiendo derrotas como la ca\u00edda de la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica de 1919 en Hungr\u00eda. En Alemania, el pa\u00eds m\u00e1s importante desde el punto de vista de una perspectiva revolucionaria mundial, la clase dominante hab\u00eda sobrevivido a la revoluci\u00f3n de noviembre de 1918 gracias a la ayuda de los dirigentes de la socialdemocracia y de los sindicatos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin comprendi\u00f3 que la revoluci\u00f3n nunca podr\u00eda lograrse por la sola voluntad de la vanguardia revolucionaria. Para que triunfara la revoluci\u00f3n, la capa m\u00e1s avanzada, la vanguardia, ten\u00eda que organizarse disciplinadamente en un partido revolucionario y necesitaba conquistar el apoyo de la gran mayor\u00eda de la clase obrera, como condici\u00f3n para conquistar la direcci\u00f3n de las masas m\u00e1s amplias.<\/p>\n\n\n\n<p>El camino para alcanzar esa posici\u00f3n no admite atajos. Los comunistas tuvieron que luchar por la direcci\u00f3n de las organizaciones de masas de la clase obrera, como los sindicatos, purg\u00e1ndolas de los traidores de clase: los elementos chovinistas y reformistas. Tambi\u00e9n ten\u00edan que ganarse a las masas que a\u00fan segu\u00edan a la direcci\u00f3n reformista en los partidos reformistas que conservaban una base de masas. S\u00f3lo alcanzando tal posici\u00f3n podr\u00eda el partido revolucionario iniciar la lucha por el poder. S\u00f3lo socavando la influencia residual del viejo orden, superando su inercia social, podr\u00edan ganarse a las amplias masas para la revoluci\u00f3n. La apuesta por el derrocamiento revolucionario del Estado capitalista s\u00f3lo pod\u00eda lanzarse cuando se dieran estas condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Es precisamente en este contexto donde se hacen m\u00e1s visibles las limitaciones del planteamiento \u00abizquierdista\u00bb. El rechazo de toda forma de \u00abcompromiso\u00bb como cuesti\u00f3n de principios; el rechazo de cualquier tipo de colaboraci\u00f3n o pacto temporal con los dirigentes reformistas; el rechazo a trabajar en sindicatos reaccionarios, etc., revelan debilidad, falta de confianza, no fuerza. Esto limit\u00f3 gravemente la capacidad del partido revolucionario para erosionar y socavar el apoyo a los reformistas, ayudando as\u00ed a \u00e9stos a conservar su base.<\/p>\n\n\n\n<p>El rechazo de las t\u00e1cticas destinadas a desenmascarar en la pr\u00e1ctica el papel de los reformistas ante las masas s\u00f3lo puede conducir a un sectarismo est\u00e9ril. Sobre todo, es ineficaz para luchar contra los que, seg\u00fan los propios comunistas de \u00abizquierda\u00bb, eran precisamente los peores enemigos: el reformismo y el oportunismo. Trotski se\u00f1al\u00f3 m\u00e1s tarde c\u00f3mo el planteamiento de Lenin era totalmente opuesto a la posici\u00f3n moralista de los &#8216;izquierdistas&#8217;:<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Lenin consideraba la ruptura con los reformistas como consecuencia inevitable de la lucha contra ellos, no como un acto de salvaci\u00f3n independiente de tiempo y lugar. No pidi\u00f3 la ruptura con los socialpatriotas para salvar su alma, sino para que las masas rompieran con el socialpatriotismo.l<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn17\">[17].<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>El \u201cizquierdismo\u201d<\/em>, Lenin ya est\u00e1 explicando el m\u00e9todo que sustenta la t\u00e1ctica del frente \u00fanico, que pronto se convertir\u00eda en uno de los puntos centrales de discusi\u00f3n y controversia en el III y IV congresos de la Comintern. Lo que hab\u00eda que hacer comprender a las filas de los nuevos, j\u00f3venes e inexpertos partidos comunistas era que esta t\u00e1ctica hab\u00eda sido adoptada innumerables veces en la historia del bolchevismo. Se desarroll\u00f3 como una pol\u00edtica concreta para establecer v\u00ednculos y trabajo com\u00fan entre los obreros comunistas avanzados y las masas que a\u00fan estaban bajo la influencia de los dirigentes reformistas, al tiempo que se desenmascaraba y socavaba la autoridad de estos dirigentes&nbsp;<em>en la pr\u00e1ctica<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e9todo dial\u00e9ctico de Lenin presenta un marcado contraste con el formalismo est\u00e9ril de sus cr\u00edticos. Para ganar a las masas es necesario combinar la firmeza te\u00f3rica con la flexibilidad t\u00e1ctica y organizativa. Todas las dem\u00e1s consideraciones y lloriqueos sobre lo \u00abdif\u00edcil\u00bb que puede ser, los \u00abriesgos\u00bb de contaminar la propia \u00abpureza revolucionaria\u00bb, etc., son excusas completamente in\u00fatiles e infantiles.<\/p>\n\n\n\n<p>Si quieres ayudar a las \u2018masas\u2019 y ganarte la simpat\u00eda y el apoyo de las \u2018masas\u2019, no debes temer las dificultades o provocaciones, insultos y persecuciones por parte de los \u2018dirigentes\u2019 (que por ser oportunistas y socialchovinistas est\u00e1n, en muchos casos, directa o indirectamente vinculados a la burgues\u00eda y a la polic\u00eda), sino que debes en cualquier caso trabajar en cualquier sitio donde est\u00e9n las masas. Tienes que ser capaz de cualquier sacrificio, de superar los mayores obst\u00e1culos, para poder hacer propaganda y agitaci\u00f3n sistem\u00e1ticamente, perseverantemente y persistentemente en esas instituciones, sociedades y asociaciones, incluso las m\u00e1s reaccionarias donde est\u00e9n las masas proletarias o semi proletarias<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn18\">[18].<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Menci\u00f3n especial merecen los consejos que Lenin dio a los comunistas brit\u00e1nicos, afectados de forma particularmente virulenta por todos los s\u00edntomas de la \u00abenfermedad infantil\u00bb. Lenin comprendi\u00f3, incluso mejor que los propios comunistas brit\u00e1nicos, que Gran Breta\u00f1a se encaminaba hacia una crisis revolucionaria, y dedic\u00f3 buena parte del libro a explicar c\u00f3mo deb\u00edan prepararse para ella los comunistas brit\u00e1nicos, un esfuerzo proporcional a la importancia que \u00e9l conced\u00eda a esa perspectiva revolucionaria. El prop\u00f3sito de Lenin era el de armar pol\u00edticamente a la vanguardia que estaba a punto de formar el Partido Comunista de Gran Breta\u00f1a, pero la cuesti\u00f3n de la debilidad de las fuerzas comunistas en comparaci\u00f3n con las del Partido Laborista se tiene claramente en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablar\u00e9 de un modo m\u00e1s concreto. Los comunistas ingleses deben, a mi juicio, unificar sus cuatro partidos y grupos (todos muy d\u00e9biles y algunos extraordinariamente d\u00e9biles) en un Partido 94 Comunista \u00fanico, sobre la base de los principios de la III Internacional y de la participaci\u00f3n obligatoria en el parlamento. El Partido Comunista propone a los Henderson y a los Snowden un \u201ccompromiso\u201d, un acuerdo electoral: marchemos juntos contra la coalici\u00f3n de Lloyd George y los conservadores, repart\u00e1monos los puestos en el parlamento en proporci\u00f3n al n\u00famero de votos dados por los obreros al Partido Laborista o a los comunistas (no en las elecciones, sino en una votaci\u00f3n especial), conservemos la libertad m\u00e1s completa de agitaci\u00f3n, de propaganda y de acci\u00f3n pol\u00edtica. Sin esta \u00faltima condici\u00f3n es imposible, naturalmente, hacer el bloque, pues ser\u00eda una traici\u00f3n. Los comunistas ingleses deben reivindicar para ellos y lograr la libertad m\u00e1s completa que les permita desenmascarar a los Henderson y los Snowden, de un modo tan absoluto como lo hicieron (durante 15 a\u00f1os, de 1903 a 1917) los bolcheviques rusos con respecto a los Henderson y los Snowden de Rusia, esto es, los mencheviques.<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn19\">[19]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El consejo de Lenin muestra c\u00f3mo la t\u00e1ctica debe ser determinada por las circunstancias concretas. Hay que tener muy en cuenta la fuerza, el nivel de organizaci\u00f3n y la capacidad pol\u00edtica de las fuerzas revolucionarias, algo que invariablemente pierden los sectarios en todas sus variedades, junto con todo sentido de la proporci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento de escribir&nbsp;<em>La enfermedad infantil del \u00abizquierdismo\u00bb en el comunismo<\/em>, Lenin no se hab\u00eda decidido sobre la cuesti\u00f3n de si el Partido Comunista Brit\u00e1nico deb\u00eda solicitar la afiliaci\u00f3n al Partido Laborista. Esta cuesti\u00f3n fue debatida a fondo en el II Congreso de la Comintern unos meses despu\u00e9s, donde Lenin lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que los comunistas brit\u00e1nicos deb\u00edan hacerlo, siempre y cuando se les permitiera llevar a cabo su propaganda pol\u00edtica independiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto muestra el grado de flexibilidad y atenci\u00f3n mostrado por Lenin al elaborar una decisi\u00f3n en relaci\u00f3n con la t\u00e1ctica. Es interesante observar c\u00f3mo Lenin, en el curso de numerosas discusiones, logr\u00f3 convencer a algunos de los dirigentes clave de los comunistas de izquierda, como Willie Gallacher, dirigente del Comit\u00e9 Obrero de Clyde en el Glasgow de tiempos de guerra, quien m\u00e1s tarde record\u00f3 el impacto de los pacientes argumentos de Lenin en su comprensi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Condiciones para una revoluci\u00f3n victoriosa<\/h2>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>El \u201cizquierdismo\u201d<\/em>, Lenin ofrece la definici\u00f3n m\u00e1s completa y clara de la ley fundamental de la revoluci\u00f3n. Lenin la aborda desde diferentes puntos de vista. Vale la pena citar extensamente:<\/p>\n\n\n\n<p>La ley fundamental de la revoluci\u00f3n, confirmada por todas las revoluciones, y en particular por las tres revoluciones rusas del siglo XX, consiste en lo siguiente: para la revoluci\u00f3n no basta con que las masas explotadas y oprimidas tengan conciencia de la imposibilidad de seguir viviendo como viven y exijan cambios; para la revoluci\u00f3n es necesario que los explotadores no puedan seguir viviendo y gobernando como viven y gobiernan. S\u00f3lo cuando los \u201cde abajo\u201d no quieren y los \u201cde arriba\u201d no pueden seguir viviendo a la antigua, s\u00f3lo entonces puede triunfar la revoluci\u00f3n. En otras palabras, esta verdad se expresa del modo siguiente: la revoluci\u00f3n es imposible sin una crisis nacional general (que afecte a explotados y explotadores). Por consiguiente, para hacer la revoluci\u00f3n hay que conseguir, en primer 93 lugar, que la mayor\u00eda de los obreros (o, en todo caso, la mayor\u00eda de los obreros conscientes, reflexivos, pol\u00edticamente activos) comprenda a fondo la necesidad de la revoluci\u00f3n y est\u00e9 dispuesta a sacrificar la vida por ella; en segundo lugar, es preciso que las clases dirigentes atraviesen una crisis gubernamental que arrastre a la pol\u00edtica hasta a las masas m\u00e1s atrasadas (el s\u00edntoma de toda revoluci\u00f3n verdadera es que se decuplican o centuplican el n\u00famero de hombres aptos para la lucha pol\u00edtica pertenecientes a la masa trabajadora y oprimida, antes ap\u00e1tica), que reduzca a la impotencia al gobierno y haga posible su r\u00e1pido derrocamiento por los revolucionarios.<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn20\">[20]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A esta definici\u00f3n, que nos proporciona un m\u00e9todo para el diagn\u00f3stico de lo que es una revoluci\u00f3n, Lenin a\u00f1ade una definici\u00f3n complementaria de las tareas estrat\u00e9gicas de la revoluci\u00f3n, que, para continuar con la analog\u00eda, constituye su pron\u00f3stico:<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso hay que preguntarse no s\u00f3lo si hemos convencido a la vanguardia de la clase revolucionaria, sino tambi\u00e9n si est\u00e1n dislocadas las fuerzas hist\u00f3ricamente activas de todas las clases de la sociedad dada, obligatoriamente de todas sin excepci\u00f3n, de manera que la batalla decisiva se halle por completo en saz\u00f3n, de manera que:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>todas las fuerzas de clase que nos son adversas est\u00e9n suficientemente sumidas en la confusi\u00f3n, suficientemente enfrentadas entre s\u00ed, suficientemente debilitadas por una lucha superior a sus fuerzas;\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>todos los elementos vacilantes, volubles, inconsistentes, intermedios, es decir, la peque\u00f1a burgues\u00eda, la democracia peque\u00f1o-burguesa, que se diferencia de la burgues\u00eda, se hayan desenmascarado suficientemente ante el pueblo, se hayan cubierto suficientemente de oprobio por su bancarrota pr\u00e1ctica;\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>en las masas proletarias empiece a aparecer y a extenderse con poderoso impulso el af\u00e1n de apoyar las acciones revolucionarias m\u00e1s resueltas, m\u00e1s valientes y abnegadas contra la burgues\u00eda. Entonces es cuando est\u00e1 madura la revoluci\u00f3n, cuando nuestra victoria est\u00e1 asegurada, si hemos sabido tener en cuenta todas 102 las condiciones brevemente indicadas m\u00e1s arriba y hemos elegido con acierto el momento.<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn21\">[21].<\/a><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Aprender a dirigir la sociedad<\/h2>\n\n\n\n<p>La caracter\u00edstica m\u00e1s sorprendente del&nbsp;<em>Izquierdismo&nbsp;<\/em>es que Lenin lo escribi\u00f3 a la luz de una experiencia directa concentrada y extremadamente rica, en un grado sin precedentes en el movimiento revolucionario. El ascenso del bolchevismo desde la formaci\u00f3n del Partido Obrero Socialdem\u00f3crata Ruso hasta la revoluci\u00f3n de 1905; el retroceso tras la derrota de la revoluci\u00f3n ante un per\u00edodo de oscura reacci\u00f3n; el renacimiento de la lucha de clases interrumpido bruscamente por la guerra; la revoluci\u00f3n de febrero de 1917 y la experiencia de la lucha que llev\u00f3 a los bolcheviques al poder. Pero, sobre todo, el libro recoge las valiosas lecciones extra\u00eddas de la experiencia de la transici\u00f3n&nbsp;<em>tras&nbsp;<\/em>la conquista del poder por los bolcheviques.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que Lenin describe: la lucha necesaria para afianzar el partido desde su rudimentaria creaci\u00f3n hasta que conquista a la vanguardia y luego a las masas; los preparativos sociales y pol\u00edticos para tomar el poder; la forma en que el partido aprende a demostrar&nbsp;<em>en la pr\u00e1ctica&nbsp;<\/em>su capacidad para dirigir a la vanguardia revolucionaria y a las masas hacia la victoria; todos los preparativos y disposiciones t\u00e1cticas encaminados a forjar la unidad de las masas revolucionarias y explotar todas y cada una de las divisiones, diferencias y vacilaciones de la clase dominante, determinan tambi\u00e9n la capacidad del partido revolucionario para dirigir la sociedad durante la transici\u00f3n al socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n central es que el m\u00e9todo utilizado para conquistar a las masas debe aplicarse constantemente durante la transici\u00f3n para superar las amenazas y los obst\u00e1culos, el m\u00e1s urgente y peligroso de los cuales es la feroz resistencia que opone la antigua clase dominante al reci\u00e9n nacido Estado obrero, pero tambi\u00e9n es necesario superar la amenaza m\u00e1s sutil pero insidiosa que supone la inercia de las viejas relaciones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos a\u00f1os y medio en el poder tras la Revoluci\u00f3n de Octubre ense\u00f1aron a Lenin preciosas lecciones. El grado de adiestramiento de la vanguardia revolucionaria para aprender a utilizar todas las armas a su disposici\u00f3n es&nbsp;<em>a\u00fan m\u00e1s&nbsp;<\/em>crucial. Cuanto m\u00e1s asimile este m\u00e9todo la vanguardia revolucionaria al prepararse para el poder, menos dif\u00edcil ser\u00e1 el aprendizaje de c\u00f3mo dirigir a toda la sociedad una vez tomado el poder. Aprender eficazmente a aprovechar todas las divisiones, diferencias, t\u00e1cticas e intereses del campo enemigo puede significar la victoria o el desastre, incluso al contrarrestar la resistencia organizada del capitalismo internacional. Ser capaz de maniobrar y retirarse ordenadamente cuando sea necesario para evitar la batalla en momentos desfavorables tambi\u00e9n es crucial. La habilidad para estudiar el terreno, las condiciones concretas en las que se libra la batalla, para aprender a entablar y desentenderse, atacar y retirarse de forma ordenada, minimizando las p\u00e9rdidas; todo ello representa lecciones de valor incalculable. Si queremos ganar la guerra de clases global contra el capitalismo, tenemos que aprenderlas repetidamente estudiando la escuela de estrategia y t\u00e1ctica revolucionaria que fue la Internacional Comunista bajo Lenin.<\/p>\n\n\n\n<p>Por encima de todo, todas y cada una de las revoluciones proporcionar\u00e1n lecciones inestimables a quienes sean capaces de aprenderlas, y posibilidades que habr\u00e1 que aprovechar, siempre que hayamos asimilado verdaderamente las lecciones de la lucha revolucionaria que ya est\u00e1n a nuestra disposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia en general, y la de las revoluciones en particular, es siempre m\u00e1s rica de contenido, m\u00e1s variada de formas y aspectos, m\u00e1s viva y m\u00e1s \u201castuta\u201d de lo que se imaginan los mejores partidos, las vanguardias m\u00e1s conscientes de las clases m\u00e1s avanzadas. Y esto es comprensible, pues las mejores vanguardias expresan la concien- 103 cia, la voluntad, la pasi\u00f3n y la imaginaci\u00f3n de decenas de miles de hombres, mientras que la revoluci\u00f3n la hacen, en momentos de exaltaci\u00f3n y de tensi\u00f3n especiales de todas las facultades humanas, la conciencia, la voluntad, la pasi\u00f3n y la imaginaci\u00f3n de decenas de millones de hombres aguijoneados por la m\u00e1s aguda lucha de clases. De aqu\u00ed se derivan dos conclusiones pr\u00e1cticas muy importantes: primera, que la clase revolucionaria, para realizar su misi\u00f3n, debe saber utilizar todas las formas o aspectos, sin la m\u00e1s m\u00ednima excepci\u00f3n, de la actividad social (terminando despu\u00e9s de la conquista del poder pol\u00edtico, a veces con gran riesgo e inmenso peligro, lo que no ha terminado antes de esta conquista); segunda, que la clase revolucionaria debe estar preparada para sustituir una forma por otra del modo m\u00e1s r\u00e1pido e inesperado.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos convendr\u00e1n que ser\u00eda insensata y hasta criminal la conducta de un ej\u00e9rcito que no se dispusiera a dominar todos los tipos de armas, todos los medios y procedimientos de lucha que posee o puede poseer el enemigo. Pero esta verdad es m\u00e1s aplicable todav\u00eda a la pol\u00edtica que al arte militar<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn22\">[22].<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El m\u00e9todo de Lenin<\/h2>\n\n\n\n<p>El borrador de&nbsp;<em>La enfermedad infantil del \u201cizquierdismo\u201d en el comunismo&nbsp;<\/em>fue finalizado el 27 de abril de 1920. Lenin a\u00f1adi\u00f3 una posdata el 12 de mayo, que trataba en particular de la noticia de la escisi\u00f3n de los comunistas de &#8216;izquierda&#8217; del KPD alem\u00e1n, para formar el Partido Comunista Obrero (KAPD). \u00abQue as\u00ed sea. En todo caso, una escisi\u00f3n es mejor que la confusi\u00f3n&#8230;\u00bb, coment\u00f3 Lenin en su estilo t\u00edpico. Y a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>Que los \u201cizquierdistas\u201d se pongan a prueba en la pr\u00e1ctica a escala nacional e internacional, que intenten preparar (y despu\u00e9s realizar) la dictadura del proletariado sin un partido rigurosamente centralizado, dotado de una disciplina f\u00e9rrea, sin saber 113 dominar todas las esferas, ramas y variedades de la labor pol\u00edtica y cultural. La experiencia pr\u00e1ctica les ense\u00f1ar\u00e1 con rapidez.<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn23\">[23]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin no dudaba de que el auge de la tendencia comunista de \u00abizquierda\u00bb, en muchos pa\u00edses, en ese momento particular de la lucha revolucionaria, proven\u00eda de la impaciencia de una parte de la vanguardia. Nunca dud\u00f3 de que entre esos \u00abizquierdistas\u00bb hab\u00eda luchadores entregados a la revoluci\u00f3n mundial, y cre\u00eda que los mejores de ellos pod\u00edan aprender de la experiencia y ser reabsorbidos en las filas de la Comintern.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin no est\u00e1 hablando del t\u00edpico revolucionario peque\u00f1oburgu\u00e9s sectario osificado, subido en un pedestal y sermoneando a la clase obrera sobre verdades eternas. Estos tipos son impermeables a la experiencia de la lucha de clases y representan una caricatura grotesca de las \u00abizquierdas\u00bb que Lenin intentaba corregir.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que Lenin est\u00e1 destacando es un estado de \u00e1nimo impaciente que tiende a desarrollarse en sectores de las capas m\u00e1s avanzadas, que les lleva a una simplificaci\u00f3n de las tareas, t\u00e1cticas y consignas revolucionarias. Esto refleja el nivel de conciencia de dicha capa, que no comprende la necesidad de conectar con las masas m\u00e1s atrasadas y abrirse paso entre ellas, y rechaza la idea misma de que sea necesario hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Divertido por la superficialidad de ciertas objeciones, Lenin brome\u00f3 ir\u00f3nicamente:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;, los comunistas \u201cde izquierda\u201d nos colman de elogios a los bolcheviques. A veces dan ganas de decirles: \u00a1alabadnos menos, pero compenetraos m\u00e1s con la t\u00e1ctica de los bolcheviques, familiarizaos m\u00e1s con ella!<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn24\">[24]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Al negarse a adoptar t\u00e1cticas que puedan situar al partido revolucionario a la cabeza de las masas, los \u00abizquierdistas\u00bb prestan un servicio a la clase dominante al separar a la vanguardia de las masas, exponi\u00e9ndola as\u00ed a ataques y facilitando su supresi\u00f3n. Esto podr\u00eda corregirse mediante la experiencia y una explicaci\u00f3n paciente. En muchos casos esto fue lo que ocurri\u00f3. Lenin siempre se centr\u00f3 en extraer las lecciones y encontrar la manera de dirigir al partido y a la Internacional en la direcci\u00f3n correcta, explicando pacientemente y proporcionando a los cuadros comunistas una comprensi\u00f3n de las tareas planteadas por la situaci\u00f3n concreta, y c\u00f3mo lograrlas.<\/p>\n\n\n\n<p>En consonancia con el t\u00edtulo del libro, Lenin cre\u00eda que se trataba efectivamente de una \u00abenfermedad infantil\u00bb, de la que el movimiento comunista se recuperar\u00eda y saldr\u00eda fortalecido. Sin embargo, la \u00fanica cura contra ese desorden era perseguir una claridad concentrada e intransigente, aun a riesgo de una escisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante subrayar el m\u00e9todo de Lenin. En el momento de una escisi\u00f3n perjudicial con las \u00abizquierdas\u00bb, Lenin aconsejaba al mismo tiempo a las fuerzas de la Internacional Comunista que tomaran medidas para impedir que las circunstancias de la escisi\u00f3n con los \u00abizquierdistas\u00bb se convirtieran en un obst\u00e1culo para la necesaria reunificaci\u00f3n de las fuerzas revolucionarias en un futuro inmediato:<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que hacer todos los esfuerzos necesarios para que la escisi\u00f3n de los \u201cizquierdistas\u201d no dificulte, o dificulte lo menos posible, la fusi\u00f3n en un solo partido, inevitable en un futuro pr\u00f3ximo y necesaria, de todos los participantes del movimiento obrero que defienden sincera y honradamente el poder sovi\u00e9tico y la dictadura del proletariado<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn25\">[25]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Advirti\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dAlgunas personas, sobre todo de las que figuran entre los fracasados pretendientes a jefes, pueden obstinarse durante largo tiempo en sus errores (si carecen de disciplina proletaria y de \u201chonradez consigo mismos\u201d);<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn26\">[26]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, de hecho, ese fue el caso de varios de los dirigentes. Pero continu\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026 pero las masas obreras, cuando llegue el momento, se unir\u00e1n con facilidad y rapidez y unir\u00e1n a todos los comunistas sinceros en un solo partido, capaz de instaurar el r\u00e9gimen sovi\u00e9tico y la dictadura del proletariado<a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftn27\">[27]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin, ante esta perjudicial escisi\u00f3n, la utilizaba como una forma de aclarar las cuestiones pol\u00edticas y preparar as\u00ed el terreno para la futura unidad de las mejores fuerzas revolucionarias a un nivel superior.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin atribuy\u00f3 una enorme importancia a&nbsp;<em>La enfermedad infantil del \u201cizquierdismo\u201d en el comunismo&nbsp;<\/em>y revis\u00f3 personalmente su publicaci\u00f3n en varios idiomas. Se distribuyeron ejemplares del libro (junto con&nbsp;<em>Terrorismo y comunismo&nbsp;<\/em>de Le\u00f3n Trotsky) a todos los delegados reunidos en julio de 1920 para el II Congreso de la Internacional Comunista.<\/p>\n\n\n\n<p>De forma densa y concentrada, Lenin expone las leyes de la revoluci\u00f3n, resumiendo la experiencia del bolchevismo, el \u00fanico partido que hab\u00eda demostrado ser capaz de conducir a la clase obrera a la conquista del poder y retenerlo en una lucha encarnizada. \u00bfQu\u00e9 lecciones se pod\u00edan extraer de la experiencia rusa? \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda ayudar a los partidos comunistas de todos los pa\u00edses a arrancar a las organizaciones reformistas la influencia que a\u00fan conservan sobre sectores de las masas y a transformarse en fuerzas de masas capaces de conquistar el poder?<\/p>\n\n\n\n<p><em>El \u201cizquierdismo\u201d&nbsp;<\/em>es una de las mejores obras de Lenin, en la que aborda con su t\u00edpica aguda claridad las cuestiones concretas y m\u00e1s candentes a las que se enfrentaba el movimiento revolucionario en un momento de agitaci\u00f3n revolucionaria. Sin embargo, la importancia de este libro no es s\u00f3lo su significado hist\u00f3rico. Representa para los comunistas de hoy una clase magistral de estrategia revolucionaria y una br\u00fajula sobre c\u00f3mo elaborar las t\u00e1cticas necesarias que correspondan a las condiciones concretas y a los objetivos de la lucha revolucionaria. Son lecciones que los revolucionarios de hoy s\u00f3lo pueden ignorar por su cuenta y riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p>El planteamiento explicado por Lenin conserva toda su validez m\u00e1s de 100 a\u00f1os despu\u00e9s. Es el planteamiento que debe adoptar el partido revolucionario para prepararse para el poder. Responde a la pregunta de c\u00f3mo pueden los comunistas conquistar el apoyo de la mayor\u00eda de la clase obrera y de las masas, condici\u00f3n necesaria para intentar la victoria exitosa de la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, el espectro del comunismo -que los capitalistas cre\u00edan exorcizado tras la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica- vuelve a acecharles. Reaccionan hist\u00e9ricamente denunciando como comunismo todo lo que consideran una amenaza para su sistema. Esta campa\u00f1a de calumnias y amenazas se intensificar\u00e1, pues los capitalistas ya est\u00e1n empezando a intentar suprimir el fermento revolucionario que se est\u00e1 gestando en la sociedad. Al hacerlo, est\u00e1n alertando a toda una nueva generaci\u00f3n de revolucionarios sobre la necesidad de comprender qu\u00e9 es realmente el comunismo. Lenin salud\u00f3 estos intentos de demonizar el comunismo por parte de los capitalistas y sus chupatintas y sirvientes a sueldo con alegr\u00eda y desprecio: \u00ab&#8230; debemos saludar y dar las gracias a los capitalistas. Trabajan para nosotros\u00bb. Esto es tan cierto hoy como lo era hace un siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>Francesco Merli,<\/p>\n\n\n\n<p>Londres,<\/p>\n\n\n\n<p>3 de abril de 2024<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias:\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;Lenin,&nbsp;<em>Informe sobre la t\u00e1ctica del PC de Rusia,&nbsp;<\/em>Tercer congreso de la Internacional Comunista,&nbsp; 5 de&nbsp; julio, 1921,&nbsp;<em>Obras Escogidas,&nbsp;<\/em>Volumen 12, p\u00e1g. 54<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;El 13 de marzo de 1920, los c\u00edrculos reaccionarios de las altas esferas del ej\u00e9rcito alem\u00e1n se movilizaron para aplastar al gobierno socialdem\u00f3crata, la Rep\u00fablica y las conquistas de la Revoluci\u00f3n de Noviembre de 1918. Su objetivo era instaurar un gobierno autocr\u00e1tico respaldado por los militares y encabezado por Wolfgang Kapp, y allanar el camino a la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda. Los obreros alemanes respondieron con una huelga general insurreccional. El golpe fracasa y Kapp es derrocado el 17 de marzo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref3\">[3]<\/a>&nbsp;El Bienio rojo (Biennio Rosso) de 1919-20 fueron testigos de un auge revolucionario de la clase obrera italiana, con un crecimiento explosivo del Partido Socialista Italiano y de los sindicatos, huelgas pol\u00edticas masivas, el surgimiento de los consejos de f\u00e1brica en Tur\u00edn, que se extendieron por todo el pa\u00eds, y un vasto movimiento de ocupaciones de tierras por parte de campesinos pobres y trabajadores agr\u00edcolas. Todo ello culmin\u00f3 con la ocupaci\u00f3n de las f\u00e1bricas en septiembre de 1920. El orden burgu\u00e9s fue destrozado, pero no derrocado, por falta de una direcci\u00f3n revolucionaria. Esto allan\u00f3 el camino para una reacci\u00f3n reaccionaria con el ascenso del fascismo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref4\">[4]<\/a>&nbsp;Gramsci, A, \u00abEl movimiento de los consejos de f\u00e1brica de Tur\u00edn\u00bb, L&#8217;ordine nuovo, 14 de marzo de 1921.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref5\">[5]<\/a>&nbsp;Churchill, W,&nbsp;<em>Churchill By Himself<\/em>, Public Affairs, 2008, p\u00e1g. 381.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref6\">[6]<\/a>&nbsp;Riddell, J (ed.),&nbsp;<em>The German Revolution<\/em>, Pathfinder, 1986, p\u00e1g. 175.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref7\">[7]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 188.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref8\">[8]<\/a>&nbsp;Lenin,&nbsp;<em>La enfermedad infantil del \u201cizquierdismo\u201d en el comunismo,&nbsp;&nbsp;<\/em>Lenin Obras Escogidas Volumen 3, Progreso, 1961, p\u00e1g. 207<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref9\">[9]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 197<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref10\">[10]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>. p\u00e1g. 194<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref11\">[11]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 222<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref12\">[12]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>.p\u00e1g. 223<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref13\">[13]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref14\">[14]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 204<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref15\">[15]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 224<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref16\">[16]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 227<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref17\">[17]<\/a>&nbsp;Trotski,&nbsp;<em>Escritos de Le\u00f3n Trotski<\/em>, 1935-36 Tomo VII Volumen 1, Editorial Pluma, 1979, p\u00e1g. 231<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref18\">[18]<\/a>&nbsp;Lenin,&nbsp;<em>La enfermedad infantil del \u201cizquierdismo\u201d en el comunismo,&nbsp;&nbsp;<\/em>Lenin Obras Escogidas Volumen 3, Progreso, 1961, p\u00e1g. 205<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref19\">[19]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 220<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref20\">[20]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 219<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref21\">[21]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 223<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref22\">[22]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 224<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref23\">[23]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 228<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref24\">[24]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 207<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref25\">[25]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>, p\u00e1g. 228<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/introduction-to-left-wing-communism.htm#_ftnref26\">[26]<\/a>\u00a0<em>Ibid.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estamos muy orgullosos de anunciar la publicaci\u00f3n de la obra maestra de Lenin La enfermedad infantil del \u201cizquierdismo\u201d en el comunismo, por Wellred Books &#8211; la editorial de la Internacional Comunista Revolucionaria. Este valioso texto aborda las cuestiones centrales de la construcci\u00f3n de un partido revolucionario con la claridad y profundidad caracter\u00edsticas de Lenin. Esta edici\u00f3n contiene una nueva introducci\u00f3n, escrita por Francesco Merli, que publicamos a continuaci\u00f3n. <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12432,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68,483,11,55],"tags":[1473,1023,1472],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-12431","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marxismo","category-principales","category-teoria-marxista","category-teoria-marxista-2","tag-la-enfermedad-infantil-del-izquierdismo-en-el-comunismo","tag-teoria-marxista","tag-v-i-lenin"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Lenin_book_post.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12431"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12431\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12433,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12431\/revisions\/12433"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12432"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12431"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=12431"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=12431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}