{"id":1265,"date":"2005-05-11T00:00:00","date_gmt":"2005-05-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=1265"},"modified":"2005-05-11T00:00:00","modified_gmt":"2005-05-11T00:00:00","slug":"de-la-perestroika-a-stalin-y-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=1265","title":{"rendered":"De la perestroika a Stalin y la Guerra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El art&iacute;culo de Lisandro Otero sobre la perestroika \u00ab<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=13282\">Cuando comenz&oacute; el desplome<\/a>\u00ab, gener&oacute; una respuesta por parte de Ariel Dacal, desde Cuba, \u00ab<a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/index.as&lt;hr id=\">He le&iacute;do con inter&eacute;s los comentarios provocados a Lisandro Otero por mi nota Perestroika: poner el dedo en la llaga, lo cual me da mucha satisfacci&oacute;n pues sirven de motivo para plasmar algunas ideas que, como la l&oacute;gica de un tema tan complejo sugiere, desborda los l&iacute;mites de la perestroika y obliga a introducir diferencias respectos a otros espacios del proceso sovi&eacute;tico valorados por el periodista.<\/a><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/index.as&lt;hr id=\">En su art&iacute;culo La perestroika y el papel del individuo en la historia, Otero manifiesta un grupo de ideas que merecen atenci&oacute;n, pero prefiero concentrar este comentario en una en espec&iacute;fico, dada la coincidencia con el 60 aniversario de la derrota del fascismo: me refiero al papel de Stalin en la Guerra. Los comentarios siguientes se ubican en la misma direcci&oacute;n de mi art&iacute;culo primero: esclarecer los procesos hist&oacute;ricos y el rol de los individuos en ellos. <\/p>\n<p>Como es harto conocido, la historia la escriben los vencedores, y en el caso de reg&iacute;menes dictatoriales como el sovi&eacute;tico, este axioma alcanza niveles superlativos. Una idea muy recurrente al referirse al georgiano, y que aparece sentenciado en la nota segunda de Lisandro, se&ntilde;ala, &ldquo;pese a sus cr&iacute;menes, errores y caprichos, finalmente condujo, a su patria amenazada, a la victoria sobre el fascismo. Se convirti&oacute; en un h&eacute;roe m&iacute;tico&rdquo;. <\/p>\n<p>Apelemos a los hechos. Las purgas stalinistas de los a&ntilde;os 1937 y 1938, en momentos en que la guerra era inminente, alcanz&oacute; al Ej&eacute;rcito Rojo. Se liquid&oacute; entre 20 mil y 35 mil oficiales. El 90% de los generales y el 80% de todos los coroneles fueron asesinados por la GPU (antecesora del KGB). Tres mariscales, 13 comandantes, 57 comandantes de cuerpo, 111 comandantes de divisi&oacute;n, 220 comandantes de brigada y todos los comandantes de los distritos militares fueron fusilados. <\/p>\n<p>Gente sin talento ni experiencia ocup&oacute; los puestos, y su &uacute;nico m&eacute;rito era la lealtad servil a Stalin, como fueron los casos de Voroshilov y de Budionny, quienes en su debido momento salieron como bola por tronera. Zhukov, Vasileski y Rokossovki, no tardaron en reemplazarlos cuando la situaci&oacute;n lleg&oacute; a su punto extremo y le dieron un giro definitivo a la situaci&oacute;n. <\/p>\n<p>En esa paranoia de Stalin, estrategas rusos de la talla de Tujacheski fueron asesinados. Para m&aacute;s aberraci&oacute;n, sus textos fueron eliminados de las academias militares porque hab&iacute;an sido escritos por &ldquo;enemigos del pueblo&rdquo;. Los nuevos profesores que sustituyeron a los seguidores de Tujacheski se apresuraron a escribir nuevos manuales que no despertaran la sospecha de Stalin, y dejaron a un lado las avanzadas estrategias impartidas en las escuelas militares rusas que eran de un adelanto y previsi&oacute;n superior a las escuelas occidentales. <\/p>\n<p>Durante a&ntilde;os el gobierno sovi&eacute;tico invirti&oacute; miles de millones de rublos para fortificar sus fronteras occidentales, del Mar B&aacute;ltico al Mar Negro. Justo antes de la guerra, en la primavera de 1941, cumpliendo &oacute;rdenes de Stalin, se volaron b&uacute;nkeres y semib&uacute;nkeres de cemento, fortificaciones con una, dos o tres aspilleras, puestos de mando y de observaci&oacute;n. La zona fortificada de Minsk, una potente l&iacute;nea defensiva levantada en previsi&oacute;n del ataque alem&aacute;n fue destruida por orden de Stalin. <\/p>\n<p>A&uacute;n en esas condiciones, el poder de fuego del Ej&eacute;rcito Rojo era mayor al del Ej&eacute;rcito alem&aacute;n. Por tanto, la cat&aacute;strofe inicial de la guerra no fue por las condiciones materiales sino por la mala direcci&oacute;n. La ciencia y la tecnolog&iacute;a sovi&eacute;tica produjeron modelos de armamentos de alta calidad y eficacia, pero no se organiz&oacute; su producci&oacute;n en masa y solo en v&iacute;speras de la agresi&oacute;n se comenz&oacute; a modernizar el equipamiento b&eacute;lico. A esos datos se a&ntilde;ade que los tanques y defensas antitanques sovi&eacute;ticos, un arma de suma importancia en esa guerra, fueron reducidas dr&aacute;sticamente por capricho de Stalin. <\/p>\n<p>Muchos de sus generales persuadieron a Hitler para que no atacara a la URSS con el argumento de que era un adversario formidable. La raz&oacute;n primera de Hitler para desechar esa idea fue que los oficiales de alto rango y de primera clase fueron barridos por Stalin en 1937 y que la nueva generaci&oacute;n a&uacute;n no pod&iacute;a proporcionarle los cerebros indispensables. <br \/>Como es conocido, el Pacto de No Agresi&oacute;n sovi&eacute;tico-alem&aacute;n firmado en agosto de 1939 fue muy pol&eacute;mico. No debatiremos si fue acertado o no, ni sus interioridades. Lo crucial result&oacute; el modo en que el secretario general del PCUS se aferr&oacute; a &eacute;l. Vale la pena recordar algunos hechos que lo prueban. <\/p>\n<p>En el transcurso de las conversaciones Stalin espont&aacute;neamente propuso un brindis por Hitler y reconoci&oacute; como el pueblo alem&aacute;n amaba a su F&uuml;hrer. Desde ese instante todo estuvo dispuesto para no alterar los sagrados marcos del Pacto. Lavrenty Beria orden&oacute; a la administraci&oacute;n de los gulag que prohibiese a los guardias llamar fascistas a los prisioneros pol&iacute;ticos. Cuando Hitler invadi&oacute; Yugoslavia, Stalin cerr&oacute; las embajadas de Yugoslavia, Grecia y B&eacute;lgica, como se&ntilde;al de aprobaci&oacute;n hacia las autoridades alemanas. Cuando la invasi&oacute;n a Francia, que hizo pensar a Stalin que Hitler se decidi&oacute; por el Oeste, Molotov le envi&oacute; un mensaje de felicitaci&oacute;n al F&uuml;hrer. Desde el inicio de la Guerra hasta la agresi&oacute;n a la URSS en 1941, la Alemania nazi recibi&oacute; un importante flujo de mercanc&iacute;as sovi&eacute;ticas, lo que represent&oacute;, entre 1938 y 1940, un incremento de 690 millones de rublos. <\/p>\n<p>A mediados de junio de 1941, Hitler hab&iacute;a concentrado enormes cantidades de recursos militares en la frontera de la URSS: cuatro millones de soldados, tres mil quinientos tanques, unos cuatro mil aviones y cincuenta mil ca&ntilde;ones y morteros. El gobierno sovi&eacute;tico recibi&oacute; numerosos informes de unidades fronterizas, los servicios de inteligencia e incluso de funcionarios norteamericanos y brit&aacute;nicos. Generales sovi&eacute;ticos pidieron permiso para responder a las incursiones a&eacute;reas de los invasores y para poner a las tropas en alerta, Stalin se neg&oacute;. <\/p>\n<p>Cuando las tropas fascistas comenzaron la invasi&oacute;n, Mosc&uacute; orden&oacute; no responder al fuego. Stalin, a pesar de los hechos evidentes, pensaba que la guerra no hab&iacute;a empezado, que eso era solo una acci&oacute;n provocadora por parte de sectores indisciplinados del Ej&eacute;rcito alem&aacute;n y que una reacci&oacute;n podr&iacute;a servir a los alemanes para iniciar la guerra. <br \/>Despu&eacute;s de la desastrosa derrota primera en el frente, Stalin pens&oacute; que era el fin. No dirigi&oacute; las operaciones militares durante un per&iacute;odo. Volvi&oacute; a la direcci&oacute;n activa solo cuando algunos miembros del Politbur&oacute; le visitaron y le dijeron que era necesario dar algunos pasos inmediatos para mejorar la situaci&oacute;n en el frente. <\/p>\n<p>Durante la contienda, Stalin estaba muy distante de entender lo que suced&iacute;a en el frente. Esto era natural, ya que durante toda la Guerra nunca visit&oacute; sector alguno del frente ni ninguna ciudad liberada excepto un breve viaje por la autopista de Mazhaisk durante un momento de estabilizaci&oacute;n de las acciones. Al mismo tiempo, interfer&iacute;a en las operaciones dando &oacute;rdenes que no ten&iacute;an en cuenta la situaci&oacute;n operativa real y que, lejos de ayudar, provocaban enormes p&eacute;rdidas. Como parte de su voluntarismo irracional y caprichoso, al ver las primeras respuestas favorables de las tropas sovi&eacute;ticas en 1941, lanz&oacute; la consigna de &iexcl;la victoria en 1942! contra toda l&oacute;gica y pron&oacute;sticos m&aacute;s optimistas. <\/p>\n<p>Valga abrir un peque&ntilde;o par&eacute;ntesis para contrastar esta actitud (&iquest;aptitud?) del Stalin con la del fundador del Ej&eacute;rcito Rojo, Le&oacute;n Trotsky, quien durante la cruenta guerra civil se mantuvo viajando constantemente por todo el frente, al lado de sus tropas y comprobando, en ocasiones bajo el fuego enemigo, las disposiciones t&aacute;cticas. <\/p>\n<p>Cientos de miles de soldados sovi&eacute;ticos fueron capturados en los primeros d&iacute;as de la Guerra. Las p&eacute;rdidas que sufri&oacute; m&aacute;s tarde el Ej&eacute;rcito Rojo fueron peores debido a la insistencia del jefe del Kremlin de atacar frontalmente, con independencia de los costos en vidas Se repet&iacute;a el voluntarismo desmedido que tanto da&ntilde;o caus&oacute; en la industrializaci&oacute;n y colectivizaci&oacute;n forzada, lo que elev&oacute; las p&eacute;rdidas humanas considerablemente en las nuevas circunstancias. Stalin exig&iacute;a, como en un plan quinquenal, tomar ciudad tras ciudad y disponer de todos los recursos, humanos y materiales, para cumplirlo. Para algunos autores, como Isaac Deutscher, este fue el valor fundamental y decisivo de Stalin en la contienda. Los costos los cargar&iacute;an millones de espaldas en los pueblos sovi&eacute;ticos. Los &ldquo;honores&rdquo; ir&iacute;an al pecho del Zar rojo. <\/p>\n<p>En su avezado h&aacute;bito de contradecirse, reflexion&oacute; sobre la derrota inicial en dos direcciones. En los d&iacute;as inmediatos a esta, lo explic&oacute; en virtud de la sorpresa ganada por los alemanes. En 1949 ofreci&oacute; una versi&oacute;n un tanto diferente al sugerir que hab&iacute;a atra&iacute;do deliberadamente a los alemanes al interior de Rusia para destruirlos all&iacute;. Ligado a ello, y en relaci&oacute;n directa con su modo de entender la pol&iacute;tica y el poder, no fue de su agrado el reconocimiento que los generales, Zhukov a la cabeza, hab&iacute;an alcanzado. Hizo todo lo posible por silenciar y disminuir ese decisivo desempe&ntilde;o. <\/p>\n<p>Estos hechos deshacen la idea de que Stalin &ldquo;finalmente condujo, a su patria amenazada, a la victoria sobre el fascismo. Se convirti&oacute; en un h&eacute;roe m&iacute;tico&rdquo;. Su responsabilidad estuvo en que las misiones que ten&iacute;an encomendadas las fortificaciones en una potencial invasi&oacute;n fueron incumplidas porque se destruyeron sin un solo tiro del enemigo, que, como planteara un general sovi&eacute;tico de la &eacute;poca, nunca los mandos de ning&uacute;n ej&eacute;rcito hab&iacute;a sufrido tal desastre en una guerra como el Ej&eacute;rcito Rojo en la paz, que la pesadilla que sufrieron los pueblos de la URSS fueron, en gran medida, resultado directo de su irresponsable pol&iacute;tica. <\/p>\n<p>La grandeza de Stalin estuvo m&aacute;s en el mito construido que en su desempe&ntilde;o real. No es dif&iacute;cil entender por qu&eacute; hasta bien entrada la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cincuenta no se publicaron cifras oficiales de las v&iacute;ctimas de la Guerra, las que se computaron entonces en nueve millones. El pueblo que sufri&oacute; tanto pedir&iacute;a cuenta a los responsables. <\/p>\n<p>No hay dudas de que con una direcci&oacute;n adecuada, se hubiera podido repeler el ataque inicial hasta las fronteras polacas. La suerte de Alemania hubiera durado menos y las angustias y p&eacute;rdidas del pueblo sovi&eacute;tico hubieran sido muy inferiores. Se puede afirmar que, al contrario de lo que plantea Lisandro Otero, el pueblo sovi&eacute;tico y sus generales ganaron de modo &eacute;pico la Guerra, a pesar de Stalin. <\/p>\n<p><\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/index.as&lt;hr id=\"><br \/>NOTA: La mayor&iacute;a de los datos utilizados en este trabajo fueron tomados de <\/a><a href=\"http:\/\/www.engels.org\/libros\/rusia\/rusia.htm\">Rusia, de la revoluci&oacute;n a la contrarrevoluci&oacute;n. Un an&aacute;lisis marxista.<\/a><a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/index.as&lt;hr id=\"> Fundaci&oacute;n Federico Engels, 1997. Escrita por Ted Grant<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El art&iacute;culo de Lisandro Otero sobre la perestroika \u00abCuando comenz&oacute; el desplome\u00ab, gener&oacute; una respuesta por parte de Ariel Dacal, desde Cuba, \u00abHe le&iacute;do con inter&eacute;s los comentarios provocados a Lisandro Otero por mi nota Perestroika: poner el dedo en la llaga, lo cual me da mucha satisfacci&oacute;n pues sirven de motivo para plasmar algunas &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-1265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuba"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1265"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=1265"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=1265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}