{"id":13254,"date":"2026-03-08T08:49:11","date_gmt":"2026-03-08T13:19:11","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=13254"},"modified":"2026-03-08T19:44:36","modified_gmt":"2026-03-09T00:14:36","slug":"situacion-de-la-mujer-trabajadora-en-venezuela-la-soberania-se-conquista-en-cada-calle-en-cada-barrio-y-en-cada-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=13254","title":{"rendered":"Situaci\u00f3n de la mujer trabajadora en Venezuela: la soberan\u00eda se conquista en cada calle, en cada barrio y en cada cuerpo"},"content":{"rendered":"\n<p>Para marzo de 2026, Venezuela atraviesa un momento cr\u00edtico. Mientras el imperialismo, con la colaboraci\u00f3n del gobierno nacional, se dispone a saquear nuestros recursos energ\u00e9ticos y mineros, la crisis econ\u00f3mica pulveriza los salarios y descarga todo su peso sobre las espaldas de las familias trabajadoras. En este escenario, la mujer venezolana se bate entre los problemas \u00abcl\u00e1sicos\u00bb de la opresi\u00f3n machista y patriarcal \u2014propios de toda sociedad de clases\u2014 y las particularidades que impone la crisis capitalista en Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El aborto: el car\u00e1cter de clase de un derecho prohibido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El debate sobre la interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo en Venezuela constituye uno de los temas m\u00e1s controvertidos en la agenda de las mujeres. Sin embargo, no se trata de una disputa moral o religiosa, sino de un problema de salud p\u00fablica que golpea con mayor ferocidad a las mujeres trabajadoras. Aquellas que carecen de recursos econ\u00f3micos se ven obligadas a recurrir a cl\u00ednicas clandestinas, a m\u00e9todos desesperados o a personas inescrupulosas que comercian con f\u00e1rmacos prohibidos o vencidos. As\u00ed, quedan atrapadas en una situaci\u00f3n de vulnerabilidad extrema que atenta directamente contra su integridad f\u00edsica y sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>El Estado venezolano mantiene una de las legislaciones m\u00e1s atrasadas de Am\u00e9rica Latina. Su C\u00f3digo Penal, que data de 1915 \u2014con una reforma en 2005\u2014, establece como \u00fanica excepci\u00f3n expl\u00edcita el aborto terap\u00e9utico, permitido \u00fanicamente cuando el embarazo pone en peligro la vida de la mujer. Detr\u00e1s de esta norma se esconde el hecho de que el cuerpo de las mujeres es tratado como propiedad del Estado, como territorio a ser controlado y disciplinado.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta indignante que, a estas alturas, un Estado que se proclama laico en su Constituci\u00f3n siga arrastr\u00e1ndose ante las presiones y los argumentos arcaicos de las iglesias cat\u00f3licas y evang\u00e9licas, principales faros de oposici\u00f3n al derecho al aborto. No se trata solo de los prejuicios machistas y patriarcales de quienes conforman las instituciones, sino de una estrategia deliberada: el gobierno alimenta a estas estructuras religiosas, especialmente las evang\u00e9licas, a cambio de favores electoralistas y de control social. Prueba de ello es la ejecuci\u00f3n de Misiones como \u00abMi Iglesia Bien Equipada\u00bb, destinado a la rehabilitaci\u00f3n de templos; el \u00abPrograma Iglesia Social\u00bb, que canaliza asistencia directa a las comunidades; la incorporaci\u00f3n de las iglesias en la \u00abMisi\u00f3n Negra Hip\u00f3lita\u00bb; y los convenios para llevar su fe a las c\u00e1rceles. De esta manera, el Estado no solo tolera, sino que financia y fortalece a los mismos aparatos ideol\u00f3gicos que luego imponen su moral retr\u00f3grada sobre los cuerpos de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>En un pa\u00eds donde el salario m\u00ednimo ha sido pulverizado y no alcanza a cubrir ni el 1% de la canasta b\u00e1sica, la penalizaci\u00f3n del aborto se convierte en una condena selectiva: c\u00e1rcel para unas, muerte para otras. En 2026, el aborto inseguro sigue siendo una realidad cotidiana en Venezuela. Y el Estado, lejos de ser parte de la soluci\u00f3n, perpet\u00faa esta tragedia. La \u00fanica salida es clara: no se trata de perseguir ni criminalizar a las mujeres que abortan, sino de legalizar la interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo y garantizar su gratuidad en el sistema p\u00fablico de salud.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Derechos laborales y pol\u00edticos de las mujeres en Venezuela<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, el salario m\u00ednimo en Venezuela es una ficci\u00f3n. No cubre en absoluto las necesidades b\u00e1sicas de las familias trabajadoras y ha sido reemplazado por un sistema de bonos que no generan beneficios sociales ni protecci\u00f3n laboral. Es pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana. Por eso, la mayor\u00eda de las mujeres sobreviven en la informalidad o se ven obligadas a tener hasta tres empleos para sortear la crisis que las oprime. \u00a1La precarizaci\u00f3n no es un accidente! Es la forma que adopta la explotaci\u00f3n cuando el capitalismo entra en descomposici\u00f3n y la clase trabajadora no est\u00e1 lo suficientemente organizada para defenderse.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Estado ha criminalizado la protesta por reivindicaciones laborales. Cada denuncia sobre la precariedad salarial o la violaci\u00f3n de contratos colectivos \u2014tanto de obreros del sector privado como de trabajadores p\u00fablicos\u2014 ha sido respondida con un patr\u00f3n sistem\u00e1tico de detenciones arbitrarias y juicios farsa. Hombres y mujeres han sido condenados a penas ejemplarizantes de hasta treinta a\u00f1os por delitos tan vagos como \u00abincitaci\u00f3n al odio\u00bb, \u00abterrorismo\u00bb o \u00abagavillamiento\u00bb. Detr\u00e1s de estas acusaciones no existe m\u00e1s que el prop\u00f3sito de amedrentar a la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el gobierno detiene a un trabajador o a una trabajadora que reclama un salario digno, no solo viola la libertad sindical y el derecho a la huelga. Castiga la propia subsistencia de quienes se atreven a defenderla. Env\u00eda un mensaje claro a cualquiera que intente resistirse al hambre y la precariedad. El costo de organizarse puede ser la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, el gobierno ha impulsado una Ley de Amnist\u00eda. Oficialmente, responde a la presi\u00f3n imperialista. Pero su contenido revela su verdadera naturaleza. Esta Ley busca condonar los cr\u00edmenes de la burgues\u00eda desde 1999 hasta hoy. Golpes de Estado, intentos de magnicidio, asesinatos durante las guarimbas, conspiraciones. Todo eso quedar\u00eda impune. Sin embargo, la Ley excluye expresamente a los trabajadores judicializados por reclamar derechos laborales, por expresar cr\u00edticas o por denunciar la corrupci\u00f3n. Tampoco contempla la reparaci\u00f3n de los da\u00f1os causados a las v\u00edctimas de la represi\u00f3n. Es, por tanto, una amnist\u00eda de clase: perdona a la burgues\u00eda y castiga a quienes luchan. No es casual que organizaciones populares de derechos humanos, como Surgentes, la hayan recibido con serias cr\u00edticas (https:\/\/m.aporrea.org\/ddhh\/a350072.html).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, cuando hablamos de derechos pol\u00edticos de las mujeres, no nos referimos a la lucha por la paridad representativa en las instituciones. Esa es una trampa. La presencia de mujeres en cargos de poder no garantiza pol\u00edticas p\u00fablicas favorables a las trabajadoras. \u00bfAcaso la llegada de Delcy Rodr\u00edguez a la presidencia cambiar\u00eda en algo la situaci\u00f3n de las mujeres en Venezuela? La historia est\u00e1 llena de ejemplos nacionales e internacionales donde mujeres en el poder han aplicado programas tan agresivos contra la clase trabajadora como los de cualquier hombre. Esto no depende del g\u00e9nero, sino de la filiaci\u00f3n pol\u00edtica y program\u00e1tica de cada persona, sea hombre o mujer. La pol\u00edtica de identidad es, en esencia, una pol\u00edtica burguesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La paridad pol\u00edtica es una c\u00e1scara vac\u00eda si no viene acompa\u00f1ada de una comprensi\u00f3n profunda de que no es un problema de g\u00e9nero sino de clases sociales. Lo que realmente necesita una mujer trabajadora para ejercer sus derechos pol\u00edticos es tiempo: tiempo para formarse, para organizarse, para militar. Y ese tiempo solo se libera si se socializan las tareas dom\u00e9sticas y de cuidado que hoy recaen exclusivamente sobre sus hombros. Sin guarder\u00edas p\u00fablicas, sin comedores populares, sin lavander\u00edas comunitarias, la participaci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres seguir\u00e1 siendo un privilegio de unas pocas. Romper las cadenas del hogar es tan urgente como romper las cadenas de la opresi\u00f3n patriarcal y las del capitalismo. Porque las tres est\u00e1n hechas del mismo material.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Justicia clasista, racista y patriarcal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El sistema de justicia venezolano es un aparato que castiga dos veces a la mujer, especialmente si es pobre o racializada. La primera vez, cuando es v\u00edctima de la violencia machista y se topa con la impunidad. La segunda, cuando se atreve a denunciar y termina revictimizada por una estructura judicial saturada de sesgos de g\u00e9nero, burocracia y corrupci\u00f3n. No existen estad\u00edsticas oficiales que visibilicen estas injusticias, y esa ausencia de datos no es casual. Responde a la intenci\u00f3n deliberada de ocultar un problema que el Estado no quiere resolver.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mujer trabajadora, la justicia es un lujo. Sus denuncias se pierden en expedientes que nunca avanzan, en fiscal\u00edas que no investigan, en tribunales que minimizan la violencia. Cuando el agresor tiene recursos o contactos, la impunidad est\u00e1 garantizada. Cuando la v\u00edctima es pobre, su palabra no pesa. Y si encima es una mujer negra, ind\u00edgena o mestiza de barrio popular, el sistema la trata como si la violencia que recibe fuera parte del orden natural de las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres presas son el rostro m\u00e1s cruel de esta justicia patriarcal. En las c\u00e1rceles venezolanas, sometidas a condiciones infrahumanas, carecen de atenci\u00f3n m\u00e9dica y de lo m\u00e1s elemental para su higiene menstrual. El Estado las abandona tras las rejas, como si al perder la libertad hubieran perdido tambi\u00e9n el derecho a ser mujeres. No es un secreto para nadie que el debido proceso es una ficci\u00f3n para la mayor\u00eda. Muchas llevan a\u00f1os esperando una sentencia, atrapadas en la maquinaria lenta y corrupta de un sistema que las condena antes de juzgarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el castigo no termina ah\u00ed. El sistema de justicia patriarcal se extiende m\u00e1s all\u00e1 de los muros de la prisi\u00f3n y golpea tambi\u00e9n a las mujeres que son familiares de presos. Son ellas quienes cargan con el peso de los cuidados: la log\u00edstica de las visitas, la comida, los medicamentos, la ropa. Son ellas quienes enfrentan el desgaste econ\u00f3mico de mantener a un familiar encarcelado, mientras el Estado no ofrece ning\u00fan tipo de apoyo. Y son ellas, adem\u00e1s, quienes sufren el maltrato y la extorsi\u00f3n de las propias autoridades carcelarias, que convierten el dolor en negocio. La c\u00e1rcel, para estas mujeres, es una condena que tambi\u00e9n cumplen desde afuera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La triple jornada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis econ\u00f3mica venezolana no solo ha empobrecido a las familias trabajadoras, sino que tambi\u00e9n ha reconfigurado por completo la vida de las mujeres. Sobre sus hombros recae hoy una triple carga. La primera es el trabajo remunerado, cuando lo consiguen. La segunda, las tareas del hogar y el cuidado de hijos, ancianos y enfermos, que la sociedad patriarcal les asigna como deber natural. Pero ha surgido una tercera, impuesta por el colapso de los servicios p\u00fablicos y la descomposici\u00f3n del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tercera jornada consiste en la organizaci\u00f3n, la log\u00edstica y el acompa\u00f1amiento que las mujeres trabajadoras deben desplegar para garantizar lo m\u00e1s b\u00e1sico: agua, comida, gas, medicamentos. Para ello, muchas participan en Consejos Comunales, C,omit\u00e9s Locales de Abastecimiento o Mesas T\u00e9cnicas de Gas. Otras, aunque no est\u00e9n vinculadas a estas estructuras, igualmente gestionan y administran la crisis con sus propios medios, inventando soluciones donde el Estado solo ofrece abandono.<\/p>\n\n\n\n<p>El Estado, incapaz de garantizar servicios p\u00fablicos dignos, traslada esa responsabilidad a las comunidades. Y dentro de las comunidades, son las mujeres quienes terminan asumiendo el peso. Salen a cargar agua cuando las tuber\u00edas est\u00e1n secas. Cocinan a le\u00f1a cuando el gas no llega. Organizan a los vecinos, median conflictos, sostienen la vida colectiva mientras el resto de las tareas \u2014las dom\u00e9sticas, las laborales\u2014 siguen esper\u00e1ndolas al volver a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, el Estado expropia el tiempo de las mujeres. Les arranca horas al sue\u00f1o, al descanso, a la militancia, a la vida misma. Les exige que suplan con esfuerzo propio, lo que en una sociedad socialista tendr\u00eda que garantizar mediante inversi\u00f3n p\u00fablica y planificaci\u00f3n colectiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestra l\u00ednea pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde nuestra organizaci\u00f3n entendemos que la lucha de las mujeres no es una batalla aislada, sino una parte inseparable de la lucha de la clase trabajadora venezolana y del proletariado internacional contra el sistema capitalista. El capitalismo necesita de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero para funcionar: divide a la clase, garantiza la reposici\u00f3n de la fuerza de trabajo mediante el trabajo dom\u00e9stico, y descarga sobre las mujeres el peso de la crisis. Por eso, no se puede abolir la opresi\u00f3n de g\u00e9nero sin derrocar el capitalismo, ni se puede construir el socialismo sin arrancar de ra\u00edz la opresi\u00f3n machista.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, es fundamental concientizar al conjunto del movimiento obrero sobre la importancia de integrar las reivindicaciones de las mujeres como propias. Los hombres trabajadores deben participar activamente en esta lucha y sentirse parte de ella, comprendiendo que las demandas femeninas no son \u00abasuntos de mujeres\u00bb, sino demandas estrat\u00e9gicas de toda la clase. La unidad de los trabajadores y las trabajadoras es la \u00fanica fuerza capaz de enfrentar los embates de las clases dominantes, y esa unidad se construye tambi\u00e9n reconociendo y combatiendo las opresiones espec\u00edficas que sufren nuestras compa\u00f1eras.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, levantamos un programa de acci\u00f3n que abarca los siguientes puntos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Aborto legal, seguro y gratuito: Exigimos educaci\u00f3n sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir. Demandamos la derogaci\u00f3n de los art\u00edculos del C\u00f3digo Penal que proh\u00edben y criminalizan el aborto (Art. 430, 431, 432, 433 y 434), as\u00ed como del art\u00edculo 393, que beneficia a los agresores sexuales. Defendemos el derecho irrenunciable a la autonom\u00eda corporal de las mujeres.<\/li>\n\n\n\n<li>Salario igual a la canasta b\u00e1sica: Exigimos el cumplimiento efectivo del Art\u00edculo 91 de la Constituci\u00f3n. Basta de bonificaciones discrecionales que no generan derechos ni seguridad social. Salario digno para todas las trabajadoras, porque nuestro trabajo vale lo mismo que el de cualquier hombre.<\/li>\n\n\n\n<li>Sistema p\u00fablico de cuidados: Demandamos la creaci\u00f3n de lavander\u00edas, comedores y guarder\u00edas p\u00fablicas, gratuitas y de calidad. Solo liberando a las mujeres de las tareas dom\u00e9sticas y de cuidado podr\u00e1n acudir a sus trabajos, formarse pol\u00edticamente y desarrollar todo su potencial humano. El cuidado de la vida no puede seguir siendo responsabilidad exclusiva de las mujeres.<\/li>\n\n\n\n<li>Justicia de clase para las mujeres: Exigimos el fin de la complicidad patriarcal de los tribunales. Demandamos la creaci\u00f3n de protocolos efectivos de juzgamiento en casos de violencia vicaria, un presupuesto espec\u00edfico para combatir la violencia de g\u00e9nero y penas ejemplares para los feminicidas. La justicia debe estar del lado de las v\u00edctimas, no de los agresores.<\/li>\n\n\n\n<li>Derechos laborales y pol\u00edticos para todas: Impulsamos pol\u00edticas de no discriminaci\u00f3n en el trabajo, incluyendo causas est\u00e9ticas que hoy excluyen a muchas mujeres. Exigimos cupo laboral trans y la despenalizaci\u00f3n del trabajo sexual, reconociendo que las trabajadoras sexuales tambi\u00e9n son parte de nuestra clase y merecen derechos. Asimismo, defendemos el derecho a la protesta, el control obrero de la producci\u00f3n y la nacionalizaci\u00f3n de los recursos estrat\u00e9gicos bajo gesti\u00f3n de los trabajadores, para planificar la econom\u00eda en funci\u00f3n del bien social y no del beneficio privado.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>La unidad de las mujeres trabajadoras es la garant\u00eda de que ninguna de estas demandas quedar\u00e1 en el papel. Por eso llamamos a todas nuestras compa\u00f1eras a organizarse, a debatir, a luchar codo a codo con sus hermanos de clase.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>\u00a1Por la unidad de las mujeres trabajadoras y de toda la clase obrera!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>\u00a1Contra el imperialismo y la opresi\u00f3n patriarcal, lucha socialista!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>\u00a1Aborto legal y gratuito ya!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para marzo de 2026, Venezuela atraviesa un momento cr\u00edtico. Mientras el imperialismo, con la colaboraci\u00f3n del gobierno nacional, se dispone a saquear nuestros recursos energ\u00e9ticos y mineros, la crisis econ\u00f3mica pulveriza los salarios y descarga todo su peso sobre las espaldas de las familias trabajadoras. En este escenario, la mujer venezolana se bate entre los problemas \u00abcl\u00e1sicos\u00bb de la opresi\u00f3n machista y patriarcal \u2014propios de toda sociedad de clases\u2014 y las particularidades que impone la crisis capitalista en Venezuela.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":13255,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1298,558,483,2],"tags":[634,181,1750,101],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-13254","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-america-latina","category-principal","category-principales","category-venezuela","tag-8m","tag-lucha-obrera","tag-mujer-trabajadora","tag-venezuela"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/8M.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13254"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13257,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13254\/revisions\/13257"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13254"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=13254"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=13254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}