{"id":1410,"date":"2006-08-22T00:00:00","date_gmt":"2006-08-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=1410"},"modified":"2006-08-22T00:00:00","modified_gmt":"2006-08-22T00:00:00","slug":"la-revoluciubana-47008","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=1410","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n cubana"},"content":{"rendered":"<p>Publicamos \u00edntegro el documento \u00abLa revoluci\u00f3n cubana. pasado, presente y futuro\u00bb, que analiza los or\u00edgenes y desarrollo de la revoluci\u00f3n cubana y traza las perspectivas para el momento actual as\u00ed como nuestra propuesta para defender la revoluci\u00f3n cu <!--more--> La revoluci\u00f3n cubana  <\/p>\n<p>Pasado, presente y futuro  <\/p>\n<p>\u00cdndice  <\/p>\n<p>I. Introducci\u00f3n. Por qu\u00e9 un documento sobre Cuba  <br \/>El futuro en juego  <\/p>\n<p>El legado de los bolcheviques  <\/p>\n<p>II. Cuba antes de la revoluci\u00f3n  <br \/>La primera guerra civil (1868-1876)  <\/p>\n<p>La independencia de Cuba  <\/p>\n<p>El surgimiento de la clase obrera y sus organizaciones  <\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de 1933  <br \/>El PCC y la pol\u00edtica de frente popular  <br \/>Batista y el PCC  <\/p>\n<p>Inestabilidad pol\u00edtica y miseria social  <br \/>Julio Antonio Mella  <\/p>\n<p>El golpe de Estado de Batista y el asalto al cuartel de Moncada  <\/p>\n<p>III. La guerrilla al poder  <br \/>En la sierra  <\/p>\n<p>La actitud del imperialismo americano  <\/p>\n<p>La farsa electoral de Batista  <\/p>\n<p>Fracaso de la \u2018operaci\u00f3n verano\u2019 de la dictadura  <br \/>El papel de la clase obrera en los momentos decisivos  <\/p>\n<p>IV. El capitalismo es derrocado  <br \/>Expectativas de cambio  <\/p>\n<p>Gobierno Urrutia  <\/p>\n<p>Polarizaci\u00f3n creciente  <br \/>Las nacionalizaciones, claves para el avance de la revoluci\u00f3n  <br \/>La invasi\u00f3n de Bah\u00eda Cochinos  <br \/>La ruptura con el capitalismo se hace definitiva  <\/p>\n<p>V. Cuba despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n  <br \/>La transici\u00f3n al socialismo. Algunas consideraciones te\u00f3ricas.  <br \/>La inviabilidad del socialismo en un solo pa\u00eds  <br \/>El Estado y el per\u00edodo de transici\u00f3n  <br \/>El surgimiento de la burocracia en la URSS  <\/p>\n<p>Diferencias entre la Revoluci\u00f3n Rusa y la Revoluci\u00f3n Cubana  <br \/>La importancia de la democracia obrera  <\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del partido \u00fanico  <br \/>La defensa consecuente del internacionalismo  <\/p>\n<p>Los giros en la pol\u00edtica interna  <br \/>La rectificaci\u00f3n de 1986  <\/p>\n<p>VI. La revoluci\u00f3n en la encrucijada  <br \/>Los cambios en el contexto mundial  <\/p>\n<p>Los cambios en la Cuba de los 90  <\/p>\n<p>Dolarizaci\u00f3n  <br \/>Comercio exterior  <\/p>\n<p>Participaci\u00f3n del capital extranjero  <br \/>Exportaciones, turismo, az\u00facar, materias primas  <br \/>Peso del capital privado en el empleo  <\/p>\n<p>Cambio de tendencia  <\/p>\n<p>Perspectivas  <\/p>\n<p>La actitud del imperialismo  <\/p>\n<p>Defender una salida revolucionaria  <\/p>\n<p>Ap\u00e9ndice \u2013 actualizaci\u00f3n  <\/p>\n<p>I. Introducci\u00f3n.  <br \/>Por qu\u00e9 un documento sobre Cuba  <\/p>\n<p>Han pasado ya m\u00e1s de 45 a\u00f1os desde que en los primeros d\u00edas de enero de 1959 la guerrilla hiciera su triunfal entrada en La Habana y el sanguinario dictador Batista huyese de la Isla. Desde entonces la Revoluci\u00f3n Cubana se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de la lucha antiimperialista y anticapitalista. La supresi\u00f3n del capitalismo en la Isla, el brutal bloqueo1 al que ha sido sometida por parte de EEUU desde el principio y el hecho de que en Cuba se haya mantenido hasta hoy la econom\u00eda planificada han reforzado a\u00fan m\u00e1s a Cuba como un s\u00edmbolo de resistencia.  <br \/>Sin duda el car\u00e1cter no capitalista de su econom\u00eda y la planificaci\u00f3n estatal ha sido el punto clave de las conquistas sociales alcanzadas por la revoluci\u00f3n, sin el cual no hubiese sido posible que en Cuba se alcanzara en el terreno de la educaci\u00f3n, de la sanidad, de la mortalidad infantil, de la alfabetizaci\u00f3n (el analfabetismo pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 en los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n) etc, niveles incomparablemente superiores a los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, incluso los que tienen una econom\u00eda m\u00e1s desarrollada como Brasil, Argentina, y en algunos casos a la par de muchos pa\u00edses capitalistas desarrollados. La econom\u00eda planificada, al mismo tiempo que constituye la base principal de las conquistas sociales de la revoluci\u00f3n y de su ampl\u00edsimo apoyo, es tambi\u00e9n la raz\u00f3n principal del odio que el imperialismo profesa contra Cuba.  <br \/>Cuando el imperialismo norteamericano habla de la \u201cfalta de democracia en Cuba\u201d apesta a hipocres\u00eda. En la pr\u00e1ctica los imperialistas estadounidenses han sostenido las m\u00e1s sangrientas dictaduras y golpes de Estado cuando les ha convenido, incluyendo el golpe y la dictadura de Batista. Lo que realmente odia el imperialismo norteamericano es que en su \u201cpatio trasero\u201d exista un pa\u00eds que no se pliega a sus deseos y en el que se derroc\u00f3 el capitalismo. Ahora, en un contexto de ascenso revolucionario en toda Am\u00e9rica Latina, en el que una gran se\u00f1al de interrogaci\u00f3n planea sobre el capitalismo en Venezuela, Bolivia y otros pa\u00edses, el \u201cfactor Cuba\u201d adquiere una trascendencia a\u00fan mayor para el imperialismo y por supuesto, aunque por motivos diametralmente opuestos, para todos aquellos que deseamos y luchamos por el triunfo de la revoluci\u00f3n socialista en toda Am\u00e9rica Latina y en el mundo.  <br \/>A 45 a\u00f1os de la revoluci\u00f3n, Cuba a\u00fan est\u00e1 jug\u00e1ndose su destino. El peligro de una involuci\u00f3n social y pol\u00edtica, de una contrarrevoluci\u00f3n capitalista, no se puede descartar.  <\/p>\n<p>EL FUTURO EN JUEGO  <\/p>\n<p>Una derrota de la Revoluci\u00f3n Cubana ser\u00eda un gran jarro de agua fr\u00eda para los procesos revolucionarios que se est\u00e1n abriendo en toda Am\u00e9rica Latina. Por el contrario, el triunfo de una revoluci\u00f3n socialista en cualquier pa\u00eds no s\u00f3lo dar\u00eda un enorme respiro a la Revoluci\u00f3n Cubana  \u2014en realidad la revoluci\u00f3n en otros pa\u00edses es su \u00fanica salvaci\u00f3n \u2014 sino que desencadenar\u00eda un \u2018efecto domin\u00f3\u2019 en el que el capitalismo ser\u00eda derrocado en un pa\u00eds tras otro, sacudiendo profundamente la conciencia del propio pueblo norteamericano y preparando el terreno para el derrota del capitalismo en EEUU, el coraz\u00f3n del imperio.  <br \/>El factor fundamental que motiva este documento es precisamente el que sirva como contribuci\u00f3n, desde un punto de vista revolucionario y marxista, al debate sobre el futuro de la Revoluci\u00f3n Cubana, sobre c\u00f3mo preservar y profundizar sus conquistas en un momento tan decisivo como el que estamos viviendo en el pa\u00eds y en toda Am\u00e9rica Latina. Necesariamente, cualquier intento serio de aportar algo en ese sentido pasa necesariamente por analizar los rasgos esenciales de lo que fue la Revoluci\u00f3n Cubana as\u00ed como el car\u00e1cter de la sociedad y del sistema pol\u00edtico que surgi\u00f3 de esa revoluci\u00f3n.  <br \/>Si la supervivencia de la Revoluci\u00f3n Cubana depende del triunfo de la revoluci\u00f3n en otros pa\u00edses \u00bfc\u00f3mo no abordar las lecciones a sacar de la propia Revoluci\u00f3n Cubana, que tanto ha inspirado a los trabajadores y j\u00f3venes del mundo entero? \u00bfC\u00f3mo no intentar sacar conclusiones que sirvan para contribuir ahora al triunfo de la revoluci\u00f3n en otros pa\u00edses?  <br \/>Para nosotros el car\u00e1cter progresista de la Revoluci\u00f3n Cubana est\u00e1 fuera de duda. En primer lugar fue un acontecimiento que puso en evidencia la posibilidad de hacer una revoluci\u00f3n a poco m\u00e1s de cien kil\u00f3metros de la fuerza imperialista m\u00e1s potente del mundo y derrotar todos los intentos de aplastarla por parte de esta \u00faltima. En segundo lugar el tremendo impulso que ha dado la econom\u00eda planificada a la sociedad cubana ha demostrado el enorme potencial de desarrollo que tendr\u00eda la humanidad sin capitalistas y sin banqueros. Las gigantescas simpat\u00edas que la revoluci\u00f3n despert\u00f3 en el mundo entero han constituido su mejor salvaguarda y nosotros nos colocamos firmemente en el campo de la defensa de la Revoluci\u00f3n Cubana y sus conquistas frente a la contrarrevoluci\u00f3n capitalista y el imperialismo.  <br \/>Saber de qu\u00e9 lado de la barricada se est\u00e1 es elemental, pero no es suficiente. Adem\u00e1s hay que saber c\u00f3mo defenderla. Las conquistas de la Revoluci\u00f3n Cubana no est\u00e1n garantizadas de una vez y para siempre. El peligro de restauraci\u00f3n capitalista no s\u00f3lo existe sino que se desarrolla y lo hace en la misma proporci\u00f3n en que la parcela de funcionamiento econ\u00f3mico movido por intereses privados en la Isla se hace mayor, en que \u00e9sta crea un entramado de intereses cada vez m\u00e1s ambicioso. La lucha por la supervivencia individual y la desmoralizaci\u00f3n provocada por la existencia de privilegios y escasez puede acabar pesando mucho y representa una amenaza para la revoluci\u00f3n. Por eso es absolutamente necesario que exista una orientaci\u00f3n revolucionaria genuinamente internacionalista que d\u00e9 un horizonte m\u00e1s amplio a la Revoluci\u00f3n Cubana.  <br \/>Claro que tambi\u00e9n hay factores que act\u00faan en el sentido contrario, es decir, a favor del mantenimiento del sistema de econom\u00eda planificada, como la crisis capitalista mundial, las condiciones de vida en los pa\u00edses circundantes, los procesos revolucionarios que se han abierto en Am\u00e9rica Latina, la frescura del proceso revolucionario cubano, el peligro que representa el imperialismo no s\u00f3lo para las conquistas sociales de la revoluci\u00f3n sino para la propia soberan\u00eda nacional de la Isla, la sed de venganza de los gusanos, ansiosos de recuperar sus negocios y dar un buen escarmiento a ese pueblo que se atrevi\u00f3 a vivir con la cabeza alta. Pero en la confrontaci\u00f3n de fuerzas que empujan hacia atr\u00e1s, hacia el capitalismo, o hacia delante, hacia el socialismo, las primeras tienen una ventaja: el orden capitalista se reproduce bastante bien en el caos, no necesita el factor consciente y organizado para abrirse un camino. En la etapa de transici\u00f3n al socialismo, eso es sencillamente imprescindible. De ah\u00ed que la adopci\u00f3n de una pol\u00edtica genuinamente socialista, basada en el internacionalismo y en la democracia obrera, sea clave para preservar y extender las conquistas de la revoluci\u00f3n.  <\/p>\n<p>EL LEGADO DE LOS BOLCHEVIQUES  <\/p>\n<p>Muy a menudo, cuando se piensa en la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 y la experiencia de los bolcheviques, se infravaloran las valiosas lecciones que encerr\u00f3 aquel proceso para revoluciones posteriores, como la cubana. Una de las ideas que inducen a ese error es pensar que para cada pa\u00eds hay la posibilidad de elegir el \u201cmodelo\u201d m\u00e1s adecuado para llevarlo al socialismo, en funci\u00f3n de sus peculiaridades hist\u00f3ricas, econ\u00f3micas, etc. Si lo pensamos bien, en s\u00ed misma esa afirmaci\u00f3n es un contrasentido. No puede existir un modelo diferente para llegar al socialismo en cada pa\u00eds sencillamente porque no puede existir socialismo en un solo pa\u00eds; no existe \u201cv\u00eda\u201d para cada pa\u00eds porque de manera individual no se llegar\u00e1 nunca al socialismo como, ha quedado demostrado con el colapso de la URSS tras seis d\u00e9cadas de \u201ctriunfo del socialismo\u201d tal como afirmaba irresponsablemente la burocracia. El socialismo, entendido como un tipo de sociedad que ha superado definitivamente al capitalismo en todas las esferas de la actividad humana tiene que partir, necesariamente, de la utilizaci\u00f3n de todos los recursos econ\u00f3micos y t\u00e9cnicos a escala internacional.  <br \/>Por supuesto que cada revoluci\u00f3n tiene sus peculiaridades, pero tambi\u00e9n tienen muchas cosas en com\u00fan porque en realidad son parte de un mismo proceso de fondo. Son diferentes eslabones que se rompen de la misma cadena capitalista internacional y que son sometidos a presiones y procesos similares. Una buena raz\u00f3n para recurrir a la experiencia de la revoluci\u00f3n de 1917 y su desarrollo posterior es por que en gran medida, los retos a los que se enfrent\u00f3 el proletariado ruso en aquella \u00e9poca son de naturaleza muy similar a los que ahora tiene sobre la mesa el proletariado cubano: acoso imperialista, presiones del mercado mundial, surgimiento de tendencias procapitalistas. Y los \u201cremedios\u201d a esas presiones, bajo nuestro punto de vista, tambi\u00e9n son de naturaleza similar, fundamentalmente la extensi\u00f3n internacional de la revoluci\u00f3n socialista y la participaci\u00f3n consciente de la clase obrera en todas las esferas de la pol\u00edtica y de la econom\u00eda, es decir, la necesidad de democracia obrera. En la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo defender las conquistas revolucionarias del primer pa\u00eds que rompi\u00f3 con el capitalismo, el legado de Lenin y Trotsky, los dirigentes y te\u00f3ricos m\u00e1s importantes de la Revoluci\u00f3n Rusa, tiene tambi\u00e9n un valor incalculable y a menudo es interesadamente olvidado.  <br \/>Todos aquellos que aspiramos a la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad, tenemos la obligaci\u00f3n de apoyarnos en el torrente de energ\u00eda e inspiraci\u00f3n revolucionaria que a\u00fan hoy Cuba es capaz de transmitir al pueblo latinoamericano y a la clase obrera de todo el mundo. El mejor servicio a su causa emancipadora nos lleva a defender los aspectos tremendamente progresistas de la Revoluci\u00f3n Cubana para combatir las tendencias conservadoras y abiertamente contrarrevolucionarias que coexisten en su seno.  <br \/>Para salvaguardar las conquistas de la revoluci\u00f3n, profundizarlas y extenderlas debemos ser fieles al programa de Marx, Engels, Lenin y Trotsky. Flaco favor har\u00edamos a la Revoluci\u00f3n Cubana si tir\u00e1semos por la borda las lecciones de Octubre, si no entendi\u00e9semos las causas de la posterior degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica estalinista  \u2014producto, en \u00faltimo t\u00e9rmino, del aislamiento de la revoluci\u00f3n socialista en un pa\u00eds atrasado \u2014 y finalmente de la restauraci\u00f3n capitalista. Flaco favor har\u00edamos a la Revoluci\u00f3n Cubana si no vi\u00e9ramos su suerte ligada al triunfo de la revoluci\u00f3n socialista en Am\u00e9rica Latina y en el mundo.  <br \/>Una vez m\u00e1s, como ocurriera en los decisivos a\u00f1os de 1959 y 1960, la Revoluci\u00f3n Cubana tiene que avanzar para sobrevivir.  <\/p>\n<p>1. El bloqueo econ\u00f3mico y comercial a Cuba propiciado por EEUU empieza con el mismo triunfo de la revoluci\u00f3n. Se establece formalmente desde febrero de 1962 y desde entonces ha ido endureci\u00e9ndose progresivamente, con medidas como la ley Helms-Burton (1996), que establece penas de c\u00e1rcel a los inversores en propiedades nacionalizadas o expropiadas por la revoluci\u00f3n o las recientes medidas de Bush, restringiendo los viajes y los gastos en d\u00f3lares en la Isla de los cubanos residentes en EEUU. Al bloqueo econ\u00f3mico y comercial hay que sumar el largo historial de actos de sabotaje y terrorismo que el imperialismo americano ha organizado contra la revoluci\u00f3n durante d\u00e9cadas.  <\/p>\n<p>II. Cuba antes de la revoluci\u00f3n  <\/p>\n<p>En Cuba se concentraban, y de forma extrema, muchos de los rasgos esenciales (hist\u00f3ricos, sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos) de los pa\u00edses latinoamericanos y eso tuvo una expresi\u00f3n clar\u00edsima en el tambi\u00e9n peculiar desarrollo que tuvo la revoluci\u00f3n de 1959. A la burgues\u00eda cubana la podr\u00edamos considerar paradigm\u00e1tica de la sumisi\u00f3n hacia el imperialismo que ha caracterizado hist\u00f3ricamente a todas las burgues\u00edas latinoamericanas. Es importante, en ese sentido, abordar algunos aspectos de la historia de Cuba.  <br \/>Cuba fue una de las primeras islas descubiertas por Crist\u00f3bal Col\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XV y desde entonces, durante casi cuatro siglos, permanecer\u00e1 bajo el dominio espa\u00f1ol. En el siglo XVIII se acrecienta el inter\u00e9s de Inglaterra por la \u201cperla antillana\u201d, culminando con la invasi\u00f3n de 1762. Los ingleses permanecer\u00e1n un a\u00f1o en la Isla y desde entonces ser\u00e1n determinantes para su desarrollo econ\u00f3mico, sustituidos algunas d\u00e9cadas despu\u00e9s por EEUU. En este per\u00edodo se inicia la explotaci\u00f3n masiva de los latifundios para el cultivo de ca\u00f1a de az\u00facar y tabaco, por medio de la profusa utilizaci\u00f3n de esclavos.  <br \/>A principios del siglo XIX el movimiento por la independencia se extiende por toda Am\u00e9rica Latina, salvo algunas excepciones, entre ellas, Cuba. El comportamiento de las clases dominantes de la Isla estaba determinando por el miedo a que su aislamiento respecto al resto del continente pudiera facilitar la represi\u00f3n espa\u00f1ola y por el temor a que una revoluci\u00f3n por la independencia desencadenase una rebeli\u00f3n de esclavos similar a la acontecida en Hait\u00ed. Adem\u00e1s, la colonia estaba atravesando un largo per\u00edodo de gran crecimiento econ\u00f3mico, en conexi\u00f3n directa con la econom\u00eda norteamericana. A mediados del siglo XIX Cuba era el principal productor de az\u00facar del mundo, y EEUU el principal comprador.  <br \/>La \u00e9lite criolla no aspiraba a la independencia, m\u00e1s bien le atra\u00eda la posibilidad de convertirse en un Estado de la Uni\u00f3n Americana. Ese deseo, apoyado por algunos c\u00edrculos de la burgues\u00eda de Washington, era muy significativo de las caracter\u00edsticas de la clase dominante cubana, completamente d\u00f3cil al capitalismo norteamericano.  <\/p>\n<p>LA PRIMERA GUERRA CIVIL (1868-1876)  <\/p>\n<p>La realidad socioecon\u00f3mica cubana era una expresi\u00f3n condensada de la teor\u00eda del desarrollo desigual y combinado que Trotsky explica muy bien en su Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa. En Cuba la penetraci\u00f3n tecnol\u00f3gica y financiera de los pa\u00edses capitalistas avanzados no s\u00f3lo no entr\u00f3 en contradicci\u00f3n con el sistema esclavista empleado en la Isla, sino que lo intensific\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Fue s\u00f3lo a finales del siglo XIX, cuando el sistema esclavista entr\u00f3 en declive.  <br \/>Ese fue el tel\u00f3n de fondo de la confrontaci\u00f3n que dio lugar a la primera guerra civil por la liberaci\u00f3n nacional y que dur\u00f3 de 1868 a 1876. Un sector de la clase dominante, compuesto sobre todo por cafetaleros, azucareros medianos y ganaderos, de la parte oriental de la Isla, la m\u00e1s atrasada, se sent\u00eda en condiciones de clara desventaja respecto a los grandes hacendados de la parte occidental. No contaban, como ellos, con la utilizaci\u00f3n intensiva de la mano de obra esclava, ni con la misma capacidad de renovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, ni con el control del aparato estatal. Sin embargo, a pesar de que la guerra cont\u00f3 con las ilusiones y la participaci\u00f3n popular, no culmin\u00f3 en una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa. El ej\u00e9rcito espa\u00f1ol dispuso en aquella ocasi\u00f3n del apoyo de EEUU, y para la \u00e9lite social del Occidente de la Isla era preferible que Cuba siguiera como una colonia espa\u00f1ola a la desestabilizaci\u00f3n social que la independencia pudiera provocar. Los hacendados de Oriente acabaron abandonando la lucha por la independencia a cambio de algunas concesiones de la Corona espa\u00f1ola, traicionando a la base que hab\u00eda conformado el movimiento: los esclavos liberados y los campesinos.  <br \/>Estos acontecimientos y toda la historia posterior hasta la propia revoluci\u00f3n de 1959, pon\u00edan en evidencia que la clase dominante cubana era incapaz de poner en pr\u00e1ctica las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa como en Francia en 1789 y otros pa\u00edses occidentales, cuando consolidaron el Estado-naci\u00f3n como la base del desarrollo capitalista. En pocas palabras era incapaz de lograr un desarrollo industrial con una base propia, distribuir la tierra a los campesinos y la creaci\u00f3n de una democracia parlamentaria relativamente estable, todo eso en el marco de un Estado nacional.  <br \/>En la \u00e9poca moderna no es posible que la burgues\u00eda nacional de los pa\u00edses excoloniales, aparecida demasiado tarde en la escena de la historia, sea capaz de resolver estas tareas. Esa es una realidad confirmada no s\u00f3lo en Cuba sino en todos los pa\u00edses de desarrollo capitalista tard\u00edo. La burgues\u00eda nacional no puede realizar una eficaz reforma agraria, dado que est\u00e1 ligada econ\u00f3mica, social y pol\u00edticamente a los grandes latifundistas. Es, adem\u00e1s, incapaz de desarrollar una verdadera industria nacional, puesto que ella misma asume, el papel de subsidiaria de las multinacionales y de la banca internacional. En la medida que el capitalismo en esos pa\u00edses est\u00e1 ligado a una extrema explotaci\u00f3n de la mano de obra y al saqueo de los recursos naturales del pa\u00eds no hay cabida para largos per\u00edodos de estabilidad y democracia burguesa parlamentaria.  <\/p>\n<p>LA INDEPENDENCIA DE CUBA  <\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mart\u00ed, poeta y fundador, en 1892, del Partido Revolucionario Cubano (PRC), encabez\u00f3 la segunda guerra de liberaci\u00f3n nacional. Su movimiento cont\u00f3 con un amplio respaldo popular (trabajadores, la poblaci\u00f3n de origen africano, la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana, los peque\u00f1os propietarios, los campesinos tabacaleros\u2026). A la reivindicaci\u00f3n de independencia se un\u00edan toda una serie de demandas de tipo social. A pesar de tener muchas limitaciones, el programa de Mart\u00ed ten\u00eda un marcado car\u00e1cter progresista en la medida que apelaba a la intervenci\u00f3n de las masas para alcanzar reivindicaciones de tipo democr\u00e1tico nacional. Adem\u00e1s, se dio cuenta de que la independencia formal de la corona espa\u00f1ola alcanzada por los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos no lo resolv\u00eda todo, era necesaria una \u201csegunda independencia\u201d que liberase al pa\u00eds del asfixiante dominio del creciente imperialismo norteamericano.  <br \/>Sin embargo, el proyecto de Jos\u00e9 Mart\u00ed de una Cuba independiente de Espa\u00f1a y de los Estados Unidos, democr\u00e1tica y libre, se frustr\u00f3. Tras la temprana muerte del l\u00edder cubano, en mayo de 1895, bajo la metralla del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, la direcci\u00f3n del PRC supedit\u00f3 el movimiento de liberaci\u00f3n a la burgues\u00eda y los terratenientes, que propiciaron a su vez la intervenci\u00f3n de EEUU en la guerra. A pesar de todo, la lucha de Mart\u00ed dej\u00f3 una larga tradici\u00f3n revolucionaria en Cuba, basada en el antiimperialismo y la apelaci\u00f3n a las masas a luchar, que entroncar\u00e1 con el Movimiento 26 de Julio que funda Fidel en 1955.  <br \/>La represi\u00f3n indiscriminada del ej\u00e9rcito colonial no logr\u00f3 frenar la creciente ira de la poblaci\u00f3n contra la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola y efectivamente, los norteamericanos deciden intervenir en Cuba aprovechando la formidable ocasi\u00f3n, con la excusa de la defensa de la independencia de la Isla. En poco tiempo los norteamericanos hicieron entrar en raz\u00f3n a los militares espa\u00f1oles y el 10 de diciembre de 1898, con el tratado de Par\u00eds, tomaron posesi\u00f3n del pa\u00eds.  <br \/>El gobierno de los Estados Unidos consider\u00f3 a Cuba como un protectorado y rehus\u00f3 reconocer y compartir el poder con los representantes de los insurgentes nombrando directamente a los administradores de la Isla.  <br \/>En 1901 el senado norteamericano vot\u00f3 la enmienda Platt, que se insert\u00f3 como ap\u00e9ndice a la primera Constituci\u00f3n Cubana en la Asamblea Constituyente, compuesta por los mejores exponentes de la burgues\u00eda liberal de La Habana, dejando en evidencia el car\u00e1cter sumiso y conservador de esta clase social. Uno de los art\u00edculos de la enmienda Platt, se\u00f1ala que: \u201c(&#8230;) el gobierno de Cuba acepta que los Estados Unidos puedan ejercitar el derecho de intervenci\u00f3n con el fin de conservar la independencia cubana y el mantenimiento de un gobierno adecuado a la protecci\u00f3n de la vida humana, de la propiedad y las libertades individuales (&#8230;)\u201d.  <br \/>Con esta enmienda EEUU ratificaba su absoluto dominio sobre Cuba que durar\u00eda varias d\u00e9cadas. Es verdad que en 1902 los marines regresaron a casa y que Cuba se convirti\u00f3, formalmente, en una rep\u00fablica independiente, pero siguieron influyendo poderosamente en la pol\u00edtica de la Isla y en el \u00e1mbito econ\u00f3mico los norteamericanos mantuvieron, e incluso incrementaron, su dominio. Si en 1895 las inversiones norteamericanas fueron de 50 millones de d\u00f3lares, el a\u00f1o de la independencia, 1902, \u00e9stas ascendieron a 100 millones de d\u00f3lares y la United Fruit Company adquiri\u00f3 7.500 hect\u00e1reas de tierra al precio de 50 centavos de d\u00f3lar por hect\u00e1rea.  <br \/>En 1909 el 34% del az\u00facar producido en el pa\u00eds proven\u00eda de plantaciones propiedad de los Estados Unidos, el 35% de plantaciones de propiedad europea y s\u00f3lo el 31% de propiedad cubana, las cuales pagaban hipotecas a bancos norteamericanos. Las empresas multinacionales controlaban enormes territorios. En el campo, toda la actividad econ\u00f3mica giraba entorno a las grandes plantaciones, de las que depend\u00eda la gran mayor\u00eda de los campesinos. Los peque\u00f1os propietarios estaban tambi\u00e9n condicionados por ese dominio aplastante.  <\/p>\n<p>EL SURGIMIENTO DE LA CLASE OBRERA Y SUS ORGANIZACIONES  <\/p>\n<p>Los presidentes que se sucedieron en aquellos primeros a\u00f1os de \u201clibertad\u201d  \u2014entre tentativas de golpes de Estado, de intervenciones militares norteamericanas y fraudes electorales \u2014 eran, en general, poco m\u00e1s que simples t\u00edteres del T\u00edo Sam. El per\u00edodo que va desde la Primera Guerra Mundial a los a\u00f1os 20, fue tambi\u00e9n una \u00e9poca de expansi\u00f3n econ\u00f3mica, por la cual Cuba se convirti\u00f3 en el primer productor mundial de az\u00facar.  <br \/>Paralelamente se desarrollaron las primeras huelgas de masas, sobre todo en el sector del tabaco, que llevaron en 1920 a la formaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n Obrera de La Habana, el primer sindicato obrero.  <br \/>En 1921 se desat\u00f3 una nueva crisis, determinada fundamentalmente por la ca\u00edda del precio del az\u00facar de 22,6 a 3,7 centavos la libra.  <br \/>Los gobernantes a duras penas pudieron contener el descontento social y las protestas se suced\u00edan una tras otra. En febrero de 1924 se fund\u00f3 el Sindicato de Ferroviarios, que poco despu\u00e9s organiz\u00f3 una huelga de tres semanas. Las universidades estaban en constante agitaci\u00f3n.  <br \/>El a\u00f1o 1925 comenz\u00f3 con una gran oleada de huelgas, entre ellas la m\u00e1s importante fue la de los obreros textiles, sofocada a balazos. El mismo a\u00f1o se funda la Confederaci\u00f3n Nacional de Trabajadores, que agrupa a los sindicatos de diversos sectores.  <br \/>En agosto de 1925 se forma el Partido Comunista Cubano (PCC) por iniciativa de algunas decenas de obreros cubanos, estudiantes universitarios y un grupo de obreros emigrados. El partido nac\u00eda en un momento favorable para el crecimiento de una fuerza revolucionaria de masas en el pa\u00eds, pero tambi\u00e9n en medio del proceso de degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica de la Internacional Comunista, que signific\u00f3 una ruptura total con las tradiciones bolcheviques que llevaron al triunfo de la Revoluci\u00f3n Rusa en octubre de 1917. Se depur\u00f3 la Internacional Comunista de todo dirigente poco dispuesto a arrodillarse ante Stalin, mientras la l\u00ednea pol\u00edtica oscilaba entre la colaboraci\u00f3n de clases con la \u201cburgues\u00eda progresista\u201d en los pa\u00edses coloniales y el sectarismo m\u00e1s disparatado en los pa\u00edses capitalistas avanzados.  <br \/>El a\u00f1o 1925 tambi\u00e9n fue el del fin de los gobiernos \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d en Cuba. Dos a\u00f1os antes, el presidente Zayas hab\u00eda sido puesto bajo la tutela de una comisi\u00f3n norteamericana presidida por el general Crowder, que en el fondo detentaba el poder real. Dicha mafia apoyar\u00eda la candidatura del general Gerardo Machado para presidente. Este \u00faltimo ser\u00e1 el prototipo de los futuros dictadores latinoamericanos, mezclando grandes dosis de demagogia con la m\u00e1s brutal represi\u00f3n contra los opositores. Muchos dirigentes comunistas son asesinados sistem\u00e1ticamente, como fue el caso del fundador y dirigente del Partido Comunista y de los sindicatos cubanos Julio Antonio Mella, asesinado en Ciudad de M\u00e9xico en 1929.  <br \/>La crisis de 1929 golpe\u00f3 duramente a Cuba. La producci\u00f3n de az\u00facar se manten\u00eda en sus niveles m\u00e1s altos mientras que el precio llegaba al m\u00ednimo hist\u00f3rico de 0, 71 centavos la libra. Esto determin\u00f3 un notable incremento de la lucha.  <br \/>En 1930 una huelga general en el Occidente de la Isla hizo tambalear el r\u00e9gimen de Machado. El 19 de abril 50.000 personas se manifestaron en La Habana contra la dictadura. El a\u00f1o siguiente los comunistas lograron hacerse con el control de la Central Nacional Obrera Cubana (CNOC), antes dirigida por los anarcosindicalistas.  <\/p>\n<p>LA REVOLUCI\u00d3N DE 1933  <\/p>\n<p>En la v\u00edspera del estallido revolucionario de 1933 exist\u00edan en Cuba todas las condiciones para una reedici\u00f3n de un octubre ruso de 1917, es decir, para la toma de poder por parte del proletariado cubano, aliado con los campesinos y otras clases oprimidas.  <br \/>El pa\u00eds viv\u00eda un estado de enorme atraso combinado con algunos aspectos de la m\u00e1s moderna econom\u00eda capitalista. Los norteamericanos hab\u00edan construido una eficiente red de transportes, mientras la mayor parte de los trabajadores del campo eran asalariados, por ende no hab\u00eda un n\u00famero muy significativo de campesinos peque\u00f1os propietarios. El 57% de los cubanos viv\u00eda en la ciudad.  <br \/>La Habana era una de las metr\u00f3polis m\u00e1s importantes de Centroam\u00e9rica y las Antillas. El 16,4% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa estaba constituida por obreros, un porcentaje superior al de Rusia en 1917. Adem\u00e1s habr\u00eda que a\u00f1adir un 37% de los trabajadores del sector terciario.  <br \/>La clase obrera era la \u00fanica que, frente a la ineptitud de la burgues\u00eda nacional, pod\u00eda liberar la Isla del dominio del imperialismo y de su subdesarrollo. Para salir del atraso en el que se hab\u00eda enquistado el desarrollo social y econ\u00f3mico de Cuba era necesario proceder al derrocamiento de la burgues\u00eda, a la nacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y a su gesti\u00f3n por medio de un plan centralizado de producci\u00f3n que respondiese a los intereses de la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Realmente, la \u00fanica clase que ten\u00eda la fuerza potencial y pod\u00eda asumir tal programa de forma consciente, era la clase obrera.  <br \/>El papel que durante muchos a\u00f1os jug\u00f3 la direcci\u00f3n del PCC es fundamental para entender las peculiaridades del proceso revolucionario cubano. Parad\u00f3jicamente, el partido no tuvo un papel determinante en la revoluci\u00f3n de 1959. Tampoco en la situaci\u00f3n revolucionaria de los a\u00f1os 30 el partido plante\u00f3 la perspectiva de una revoluci\u00f3n de car\u00e1cter socialista en el pa\u00eds. La raz\u00f3n que explica este hecho no reside en su debilidad, de hecho el PCC era uno de los partidos comunistas m\u00e1s fuertes de Am\u00e9rica Latina. En los a\u00f1os 40 contaba con 80.000 militantes sobre una poblaci\u00f3n de seis millones, una cifra nada desde\u00f1able si tenemos en cuenta que el Partido Bolchevique, en febrero de 1917 s\u00f3lo contaba con 8.000 sobre una poblaci\u00f3n de m\u00e1s de cien millones.  <br \/>Pero, \u00bfcu\u00e1l era la pol\u00edtica de la direcci\u00f3n de PCC en 1933? Como todos los dem\u00e1s grupos dirigentes de los partidos comunistas de Am\u00e9rica Latina, formados bajo las directrices estalinistas, confiaban en una alianza con una imaginaria \u201cburgues\u00eda nacional antiimperialista\u201d y en \u201cuna revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, liberal y nacionalista\u201d (S. Tutino, L\u2019Ottobre cubano, p\u00e1g. 65).  <br \/>En la primavera de 1933 estalla una gran huelga general impulsada por la CNOC. La posici\u00f3n de Machado se hac\u00eda cada vez m\u00e1s insostenible y la posibilidad de una intervenci\u00f3n norteamericana se reforzaba. En esta coyuntura la postura de la direcci\u00f3n del PCC no fue reforzar una l\u00ednea de independencia de clase con el fin de liderar una alternativa socialista frente a Machado. Por el contrario bas\u00e1ndose en el argumento del mal menor, Cesar Vilar, comunista y secretario general de la CNOC, acord\u00f3 un pacto con el dictador por el que puso fin a la huelga. El objetivo declarado fue evitar la intervenci\u00f3n de los EEUU.  <br \/>En agosto estall\u00f3 la huelga en el sector del transporte. Tras una semana, nuevamente, Vilar intenta frenar el movimiento con un acuerdo, pero la huelga no se suspend\u00eda. Machado intent\u00f3 emplear al ej\u00e9rcito pero los militares rehusaron intervenir.  <br \/>En la parte oriental los trabajadores formaron s\u00f3viets1 en algunos ingenios azucareros. La escalada de movilizaciones hab\u00eda alcanzado un punto culminante y la poblaci\u00f3n se lanz\u00f3 masivamente a la calle reclamando el fin de la dictadura. Finalmente Machado fue destituido.  <br \/>En su lugar entr\u00f3 un gobierno filo-americano, con Carlos Manuel C\u00e9spedes al frente, pero el movimiento, a pesar de la ca\u00edda de Machado, no se detuvo. Un grupo de suboficiales, con el apoyo de los estudiantes y de algunas capas de la peque\u00f1a burgues\u00eda radical derribaron al gobierno de C\u00e9spedes y colocaron en el poder a una junta de cinco personas presidida por Grau San Mart\u00ed, profesor universitario y viejo opositor de Machado. El l\u00edder de los militares era el sargento Fulgencio Batista.  <br \/>La direcci\u00f3n del PCC, sintiendo que otros personajes y formaciones pol\u00edticas se estaban aprovechando del proceso revolucionario que se hab\u00eda abierto, da un improvisado giro de 180 grados a su pol\u00edtica. Pero ya era demasiado tarde para evitar desperdiciar una ocasi\u00f3n de oro. Intentan remediar toda la pol\u00edtica oportunista anterior lanzando la consigna de \u201ctodo el poder a los s\u00f3viets\u201d, sin ninguna preparaci\u00f3n previa y cuando el movimiento estaba ya en reflujo. Adem\u00e1s, el partido hab\u00eda gastado mucho de su prestigio a causa de su posicionamiento hacia Machado, no s\u00f3lo entre la peque\u00f1a burgues\u00eda, tambi\u00e9n entre la clase obrera. Esa situaci\u00f3n facilit\u00f3 la represi\u00f3n del ej\u00e9rcito contra la militancia comunista, que pag\u00f3 con su sangre los errores pol\u00edticos de su direcci\u00f3n.  <\/p>\n<p>EL PCC Y LA POL\u00cdTICA DE FRENTE POPULAR  <\/p>\n<p>Batista y los militares maniobraron para controlar la situaci\u00f3n. Para enero de 1934 se deshicieron del gobierno de Grau sustituy\u00e9ndolo por hombres m\u00e1s manejables. Empezaba as\u00ed el primer paso de Batista hacia el poder.  <br \/>Producto de la derrota de la revoluci\u00f3n, el movimiento obrero y campesino tardar\u00eda alg\u00fan tiempo en recuperarse. De manera paralela se inicia un per\u00edodo favorable en la econom\u00eda, lo cual le permite al gobierno hacer algunas concesiones, como la jornada de 8 horas. De cualquier modo en 1935 cerca del 25% de la poblaci\u00f3n era a\u00fan analfabeta y en un porcentaje similar estaba desocupada.  <br \/>El PCC, en la clandestinidad, trata de reflexionar sobre sus errores pasados. Sin embargo, la l\u00ednea aprobada en el VII Congreso de la Internacional Comunista (1935), que supuso un nuevo viraje pol\u00edtico de 180 grados y la confirmaci\u00f3n de los frentes populares, termin\u00f3 por anular al PCC como organizaci\u00f3n revolucionaria. El frente popular es una pol\u00edtica que implica la b\u00fasqueda de alianzas a toda costa con partidos y personalidades de la burgues\u00eda \u201cantifascista\u201d o progresista, verdaderos o (casi siempre) supuestos. En la t\u00e1ctica del frente popular las organizaciones de la clase obrera renuncian al programa de lucha contra el capitalismo y a sus m\u00e9todos naturales de combate (fortalecimiento de los consejos obreros, toma de empresas bajo control obrero, formaci\u00f3n de milicias independientes del Estado burgu\u00e9s, etc.) en aras de su alianza con la supuesta burgues\u00eda antifascista, que en la pr\u00e1ctica no aporta nada a la lucha contra el fascismo. Esa orientaci\u00f3n no tiene nada que ver con una pol\u00edtica de frente \u00fanico entre las diferentes organizaciones de la clase obrera contra el enemigo fascista y la diferencia es cualitativa.  <br \/>La pol\u00edtica de frente popular, que entre otras cosas llev\u00f3 a la ruina a la Revoluci\u00f3n Espa\u00f1ola de 1936-39, fue aplicada celosamente tambi\u00e9n en Cuba. En diciembre de 1936, Blas Roca, secretario general del partido escrib\u00eda: \u201cLa misma burgues\u00eda nacional, entrando en contradicci\u00f3n con el capitalismo que la sofoca, acumula energ\u00edas revolucionarias que no se deben dejar perder (&#8230;) Todos los estratos de nuestra poblaci\u00f3n desde el proletariado a la burgues\u00eda nacional pueden y deben formar un amplio frente popular contra el opresor extranjero\u201d (S. Tutino, op. cit., p\u00e1g. 148).  <br \/>La invitaci\u00f3n a formar la alianza se orient\u00f3 hacia Grau y su Partido Revolucionario Aut\u00e9ntico (de car\u00e1cter burgu\u00e9s), el cual sin embargo, no acept\u00f3 la alianza.  <\/p>\n<p>BATISTA Y EL PCC  <\/p>\n<p>De 1937 en adelante Batista, aconsejado por el entonces presidente de EEUU Rooselvelt, concede una cierta apertura democr\u00e1tica e impulsa un mayor control del Estado sobre la econom\u00eda, especialmente la producci\u00f3n de az\u00facar y tabaco. Repentinamente, el PCC, que defin\u00eda a Batista como un \u201ctraidor a la naci\u00f3n y siervo del imperialismo\u201d efect\u00faa otro giro de 180 grados. \u201cBatista hab\u00eda comenzado a no ser el principal exponente de la reacci\u00f3n\u201d afirmaba Blas Roca en julio de 1938 y continuaba: \u201cEl estallido revolucionario que en septiembre de 1933 lo indujo a revelarse contra el poder no ha cesado de ejercitar una presi\u00f3n sobre \u00e9l\u201d (citado en Guerrilleros al poder, de K. S. Karol, 1970, p\u00e1g. 83)  <br \/>El gobierno de Batista recibi\u00f3 la etiqueta de \u201cdemocr\u00e1tico\u201d por parte de Rooselvelt y en esa coyuntura la burocracia estalinista no quer\u00eda entorpecer sus relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas con el mandatario norteamericano. Ahora los principales enemigos de Cuba eran los fascistas pero no Batista (\u00a1!). Como muestra de agradecimiento el PCC fue legalizado en 1938. Cuando en noviembre del 1939 se llevaron acabo las elecciones para la Asamblea Constituyente, se confrontaron dos coaliciones: Batista y los comunistas por un lado y los Aut\u00e9nticos de Grau y el ABC de la otra. Ganaron estos \u00faltimos y el PC obtuvo el 10% de los votos aproximadamente. El a\u00f1o siguiente Batista se hace elegir presidente de una manera no muy limpia y para 1942 dos comunistas, Juan Marinello y Carlos Rafael Rodr\u00edguez, entraron al gobierno.  <br \/>En ese per\u00edodo el PCC cambia de nombre, pas\u00e1ndose a llamar Partido Socialista Popular, y figuraba entre los partidos m\u00e1s a la derecha de la Internacional Comunista. El II Congreso del PSP consider\u00f3 oportuno saludar al presidente Batista con estas palabras: \u201c(&#8230;) Deseamos reiterar que puede contar con nuestro respeto, afecto y estima por sus principios de gobernante democr\u00e1tico y progresista\u201d (S. Tutino, op. cit., p\u00e1g. 171). La cr\u00edtica al imperialismo estadounidense pertenec\u00eda al pasado y, sosteniendo la inutilidad de las nacionalizaciones de las propiedades extranjeras, se propon\u00eda \u201cla colaboraci\u00f3n en un programa de econom\u00eda expansiva que aceptar\u00eda pagar intereses razonables para las inversiones extranjeras, principalmente inglesas y norteamericanas\u201d (S. Tutino, op. cit., p\u00e1g 179). Los sindicatos, en 80% de los cuales los comunistas hab\u00edan conquistado una posici\u00f3n dirigente, publicaron un folleto con el t\u00edtulo \u201cLa colaboraci\u00f3n entre los empresarios y los obreros\u201d. Efectuando un posterior viraje pol\u00edtico los dirigentes del PSP ofrecieron su colaboraci\u00f3n al nuevo presidente Grau San Mart\u00edn, para despu\u00e9s ser desechados y pasar a la oposici\u00f3n en 1946. La sucesi\u00f3n de giros, vacilaciones y traiciones por parte de los dirigentes que se supon\u00edan \u201cherederos de las tradiciones de Octubre\u201d en Cuba, constituye un caso paradigm\u00e1tico del desastre que el estalinismo provoc\u00f3 en el conjunto del movimiento revolucionario de Am\u00e9rica Latina.  <br \/>Un partido que ten\u00eda una influencia decisiva en el movimiento obrero cubano y cuya direcci\u00f3n, en nombre del comunismo y de las tradiciones revolucionarias de Octubre, practicaba la m\u00e1s despreciable pol\u00edtica menchevique y de colaboraci\u00f3n de clases no pod\u00eda menos que dejar su impronta en la pol\u00edtica cubana.  <br \/>Con esa trayectoria nos podemos imaginar lo dif\u00edcil que era para los trabajadores y los campesinos cubanos de la \u00e9poca, hacerse una idea de las aut\u00e9nticas ideas del comunismo y de la t\u00e1ctica bolchevique. Las ideas de Marx y de Lenin estaban sepultadas bajo toneladas de tremendas aberraciones. Para toda una generaci\u00f3n de j\u00f3venes que entraron en pol\u00edtica bajo el signo de la lucha antiimperialista, los zigzagues del PCC cuanto menos causaban indiferencia, cuando no abierto rechazo. Para muchos, los comunistas eran demasiado \u201cflojos\u201d con el imperialismo americano y para otros, aunque la noci\u00f3n del comunismo y de la Revoluci\u00f3n de Octubre pod\u00edan ejercer un poderoso atractivo, conocer su aut\u00e9ntico desarrollo y asimilar sus valiosas lecciones era una tarea casi imposible.  <\/p>\n<p>JULIO ANTONIO MELLA  <\/p>\n<p>Es muy interesante contrastar la pol\u00edtica de la direcci\u00f3n del PCC descrita m\u00e1s arriba con la que propugnaba su secretario general Julio Antonio Mella. Su asesinato en M\u00e9xico, en 1929, trunc\u00f3 la posibilidad de que el partido adoptase una pol\u00edtica genuinamente leninista, claramente contrapuesta a la pol\u00edtica estalinista de alianza entre las clases. Citamos algunos p\u00e1rrafos de sus escritos que se comentan por s\u00ed mismos:  <br \/>\u201c(\u2026) en su lucha contra el imperialismo  \u2014el ladr\u00f3n extranjero \u2014 las burgues\u00edas  \u2014los ladrones nacionales \u2014 se unen al proletariado, buena carne de ca\u00f1\u00f3n. Pero acaban por comprender que es mejor hacer alianza con el imperialismo que al fin y al cabo persigue un inter\u00e9s semejante. De progresistas se convierten en reaccionarios. Las concesiones que hac\u00edan al proletariado para tenerlo a su lado las traicionan cuando \u00e9ste, en su avance, se convierte en un peligro tanto para el ladr\u00f3n extranjero como para el nacional\u201d (de La lucha revolucionaria contra el imperialismo. \u00bfQu\u00e9 es el ARPA?).  <br \/>\u201cLos revolucionarios de la Am\u00e9rica que aspiran a derrocar las tiran\u00edas de sus respectivos pa\u00edses, no pueden desconocer esta verdad; los que aparenten desconocerla es porque su ignorancia, o su mala fe, les impide ver la clara realidad. No se puede vivir con los principios de 1789; a pesar de la mente retardataria de algunos, la humanidad ha progresado y al hacer las revoluciones en este siglo hay que contar con un nuevo factor: las ideas socialistas en general, que con un matiz u otro, se arraigan en todos los rincones del globo\u201d (de Imperialismo, tirana, s\u00f3viet).  <br \/>\u201cLa causa del proletariado es la causa nacional. \u00c9l es la \u00fanica fuerza capaz de luchar con probabilidades de triunfo por los ideales de libertad en la \u00e9poca actual. Cuando \u00e9l se levanta airado como nuevo Espartaco en los campos y en las ciudades, \u00e9l se levanta a luchar por los ideales todos del pueblo. \u00c9l quiere destruir al capital extranjero que es el enemigo de la naci\u00f3n. \u00c9l anhela establecer un r\u00e9gimen de hombres del pueblo, servido por un ej\u00e9rcito del pueblo, porque comprende que es la \u00fanica garant\u00eda de la justicia social (\u2026) Sabe que la riqueza en manos de unos cuantos es causa de abusos y miserias, por eso la pretende socializar (\u2026)\u201d (de Los nuevos libertadores).  <br \/>\u201cLos comunistas ayudar\u00e1n, han ayudado hasta ahora  \u2014M\u00e9xico, Nicaragua, etc \u2014 a los movimientos nacionales de emancipaci\u00f3n aunque tengan una base burguesa-democr\u00e1tica. Nadie niega esta necesidad, a condici\u00f3n de que sean verdaderamente emancipadores y revolucionarios. Pero he aqu\u00ed lo que contin\u00faa aconsejando Lenin al Segundo Congreso de la Internacional: \u2018La Internacional debe apoyar los movimientos nacionales de liberaci\u00f3n \/&#8230;\/ en los pa\u00edses atrasados y en las colonias, solamente bajo la condici\u00f3n de que los elementos de los futuros partidos proletarios, comunistas no s\u00f3lo de nombre, se agrupen y se eduquen en la conciencia de sus propias tareas dis\u00edmiles, tareas de lucha contra los movimientos democr\u00e1tico-burgueses dentro de sus naciones. La I.C. debe marchar en alianza temporal con la democracia burguesa de las colonias y de los pa\u00edses atrasados, pero sin fusionarse con ella y salvaguardando expresamente la independencia del movimiento proletario, a\u00fan en lo m\u00e1s rudimentario\u201d (de La lucha revolucionaria contra el imperialismo. \u00bfQu\u00e9 es el ARPA?).  <br \/>Mella reconoc\u00eda la existencia de dos nacionalismos: el burgu\u00e9s y el revolucionario. \u201cEl primero desea una naci\u00f3n para vivir su casta parasitariamente del resto de la sociedad y de los mendrugos del capital saj\u00f3n; el \u00faltimo desea una naci\u00f3n libre para acabar con los par\u00e1sitos del interior y los invasores imperialistas, reconociendo que el principal ciudadano en toda la sociedad es aquel que contribuye a elevar con su trabajo diario, sin explotar a sus semejantes\u201d (de Imperialismo, tirana, s\u00f3viet).  <\/p>\n<p>INESTABILIDAD POL\u00cdTICA Y MISERIA SOCIAL  <\/p>\n<p>Entre 1939 y 1945 se hab\u00eda duplicado el PIB nacional, pero la burgues\u00eda cubana era incapaz de elaborar un plan de desarrollo que liberase la econom\u00eda cubana de la dependencia de la ca\u00f1a de az\u00facar, que representaba el 80% de las exportaciones. De este modo toda la econom\u00eda estaba condicionada a las fluctuaciones internacionales del precio de este producto en el mercado mundial.  <br \/>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, Cuba afrontar\u00eda una nueva crisis. Las luchas pol\u00edticas y la inestabilidad econ\u00f3mica minaban gravemente la \u201cdemocracia\u201d cubana. Por otro lado, el gangsterismo estaba al orden del d\u00eda, financiado directamente desde la presidencia de la Rep\u00fablica, que enviaba 18.000 d\u00f3lares al mes a los grupos de acci\u00f3n, bajo la forma de \u201casignaciones particulares\u201d. En 1947, denunciando la corrupci\u00f3n del gobierno de Grau, el senador Chib\u00e1s y otros destacados miembros del ala m\u00e1s nacionalista de la burgues\u00eda, fundaron el Partido del Pueblo Cubano, llamado m\u00e1s conocido como Partido Ortodoxo, al que se adhiere el joven universitario Fidel Castro.  <br \/>Algunos a\u00f1os antes de la revoluci\u00f3n, Cuba era sin duda un para\u00edso para los ricos turistas americanos, pero tambi\u00e9n era un infierno para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, a pesar de ser considerada una de las naciones con mayor bienestar en Am\u00e9rica Latina.  <br \/>Entre 1950 y 1954 el ingreso medio per c\u00e1pita en el estado m\u00e1s pobre de los Estados Unidos, Mississipi, era de 829 d\u00f3lares, mientras en Cuba era de s\u00f3lo 312 d\u00f3lares, esto es 6 d\u00f3lares a la semana. Un cuarto de la poblaci\u00f3n era analfabeta y el porcentaje de ni\u00f1os que estudiaban era m\u00e1s bajo que en los a\u00f1os 20. En 1954 el 15% de las casas de la ciudad y s\u00f3lo el 1% de las del campo ten\u00edan ba\u00f1o.  <br \/>Al mismo tiempo, en La Habana circulaban m\u00e1s Cadillac que en cualquier otra ciudad del mundo. Menos de 30.000 propietarios pose\u00edan el 70% de los terrenos agr\u00edcolas, mientras que el 78,5% de los campesinos ocupaban s\u00f3lo el 15% del total.  <br \/>Los terrenos cultivados directamente por sus propietarios no sumaban ni el 33% de la superficie total. El latifundismo era a\u00fan m\u00e1s claro en el cultivo de ca\u00f1a, donde 22 grandes propietarios pose\u00edan el 70% de las tierras cultivables.  <br \/>\u201c\u2026 La existencia de un fuerte n\u00facleo de propietarios agr\u00edcolas confirma la fuerza de penetraci\u00f3n del capitalismo en el campo cubano. (&#8230;)El proletariado agr\u00edcola cubano estaba totalmente desplazado de la tierra; este estaba muy propenso a exigir la propiedad de la tierra\u201d (M. Gutelmon, La pol\u00edtica agraria de la Revoluci\u00f3n Cubana 1959-1968, p\u00e1gs. 20 a 23). Los habitantes de Cuba sumaban en aquellos a\u00f1os un poco m\u00e1s de seis millones. En 1957 los asalariados agr\u00edcolas eran 975.000, de los cuales al menos un tercio no trabajaban m\u00e1s de 100 d\u00edas al a\u00f1o.  <br \/>El historiador Hugh Tomas habla de \u201ccuatrocientas mil familias del proletariado urbano\u201d en los a\u00f1os 50. Seg\u00fan estos datos el porcentaje de la clase obrera urbana representaba un 20% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa. Si se a\u00f1aden los proletarios agr\u00edcolas, los empleados estatales, etc. la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n trabajadora cubana estaba constituida por asalariados, buena parte de ellos organizados sindicalmente. Con ese peso en la sociedad la clase obrera cubana estaba en condiciones de disputar a la burgues\u00eda el poder, de jugar un papel protagonista en el proceso de destrucci\u00f3n del capitalismo, arrastrando tras de s\u00ed a los campesinos pobres y parte de las clases medias arruinadas. Pero como vimos anteriormente, el PCC no iba a jugar el papel que jugaron los bolcheviques en 1917 con una correlaci\u00f3n social mucho m\u00e1s desfavorable.  <\/p>\n<p>EL GOLPE DE ESTADO DE BATISTA Y EL ASALTO AL CUARTEL DE MONCADA  <\/p>\n<p>Se acercaban las elecciones de 1952, que con toda probabilidad le dar\u00edan el triunfo a los ortodoxos, aliados en aquel momento con los comunistas. La situaci\u00f3n se escapaba de las manos al imperialismo norteamericano, por lo que en marzo de este a\u00f1o, sin titubeos, apoy\u00f3 el golpe de Estado de Batista.  <br \/>La oposici\u00f3n al golpe era muy fuerte entre estudiantes e intelectuales. El 26 de julio de 1953 un grupo de aproximadamente 120 j\u00f3venes agrupados en torno a Fidel asaltan el cuartel de Moncada, en Santiago de Cuba, con el fin de desencadenar un movimiento social que propiciase el fin de la dictadura. Aunque acab\u00f3 en la muerte y el fusilamiento de la mayor\u00eda de sus participantes y en el encarcelamiento de los supervivientes (entre ellos Fidel y su hermano Ra\u00fal), el asalto tuvo un enorme papel propagand\u00edstico y la figura de Fidel pas\u00f3 a ser muy conocida. La fuerte campa\u00f1a internacional por la liberaci\u00f3n de los encarcelados de Moncada, unido a la necesidad del r\u00e9gimen de dar una imagen de normalidad, propicia su liberaci\u00f3n dos a\u00f1os despu\u00e9s, tras la que se exilia a M\u00e9xico y funda el Movimiento 26 de Julio. En 1956 rompe definitivamente con el Partido Ortodoxo.  <br \/>La proclama que habr\u00eda sido le\u00edda por los insurrectos una vez tomada la estaci\u00f3n de radio, si no hubiese fracasado el plan, recitaba as\u00ed: \u201cLa Revoluci\u00f3n declara su firme intenci\u00f3n de poner a Cuba sobre el plano del bienestar y la prosperidad econ\u00f3mica (&#8230;). La revoluci\u00f3n declara el estricto respeto a los trabajadores y la instauraci\u00f3n de la total y definitiva justicia social, fundada sobre el progreso econ\u00f3mico e industrial bajo un plan nacional bien ideado y sincronizado (&#8230;) La revoluci\u00f3n reconoce y se basa sobre el ideario de Mart\u00ed (&#8230;) y adopta el programa revolucionario de la Joven Cuba, de los radicales ABC y del PPC [Los ortodoxos] (&#8230;) La revoluci\u00f3n declara el absoluto respeto por la constituci\u00f3n dada al pueblo en 1940 (&#8230;) En nombre de los m\u00e1rtires, en nombre de los sacros derechos de la patria (&#8230;)\u201d (H. Tomas, Storia di Cuba, 1973, P\u00e1g. 625).  <br \/>La exigida Constituci\u00f3n de 1940 estaba llena de hermosas palabras pero nada m\u00e1s. El mismo Hugh Thomas escribe en su libro, analizando el programa de Moncada:  <br \/>\u201cTodas estas medidas eran muy poco radicales y de por s\u00ed no habr\u00edan satisfecho la exigencia de una independencia internacional de Cuba; no se hablaba de nacionalizaci\u00f3n de la industria del az\u00facar, una medida que habr\u00eda estado ciertamente justificada dada la singular estructura de tal industria y del hecho de que la naci\u00f3n depende de ella en enorme medida, y que en el programa, por ejemplo, de los laboristas ingleses, habr\u00eda estado en los primeros lugares\u201d (H. Thomas, op. cit; p\u00e1g 628).  <br \/>Este programa, confirmado posteriormente en el famoso discurso \u201cLa historia me absolver\u00e1\u201d hecho por Fidel Castro durante el proceso, si bien revelaba muy claramente una voluntad de lucha por reformas profundas, no estaba incluida la necesidad de la lucha por la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad.  <br \/>El ideal de Fidel estaba profundamente inspirado en Mart\u00ed, el de un desarrollo pr\u00f3spero, socialmente justo e independiente de Cuba, pero sin que ello conllevase la ruptura con el capitalismo ni implicase una pol\u00edtica de independencia de clase. Sin embargo, la historia nunca se repite exactamente del mismo modo. En la \u00e9poca de Mart\u00ed la clase obrera apenas pod\u00eda jugar un papel pol\u00edtico independiente. Medio siglo despu\u00e9s una clase obrera ya ten\u00eda un peso decisivo en la sociedad y eso tendr\u00eda implicaciones en el futuro desarrollo del proceso revolucionario cubano. La Revoluci\u00f3n Cubana fue una clara confirmaci\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. Como escribi\u00f3 el dirigente revolucionario ruso Le\u00f3n Trotsky en La revoluci\u00f3n permanente en relaci\u00f3n a las revoluciones en los pa\u00edses de desarrollo burguesa retrasado \u201cla soluci\u00f3n \u00edntegra y efectiva de sus fines democr\u00e1ticos y de su emancipaci\u00f3n nacional tan s\u00f3lo puede concebirse por medio de la dictadura del proletariado (\u2026)\u201d (Le\u00f3n Trotsky, La revoluci\u00f3n permanente).  <\/p>\n<p>1. S\u00f3viet. El rasgo m\u00e1s esencial del s\u00f3viet es que es un \u00f3rgano de lucha y de participaci\u00f3n de la clase obrera que constituye un elemento de poder que desaf\u00eda al poder del Estado burgu\u00e9s. Aunque surja de una lucha parcial, ampl\u00eda sus funciones a tareas de organizaci\u00f3n social en un determinado barrio, f\u00e1brica, ciudad, etc.  <\/p>\n<p>III. La guerrilla al poder  <\/p>\n<p>En noviembre de 1954 Batista se hizo reelegir presidente. Mientras tanto el movimiento obrero cubano se reanimaba. En diciembre de 1955 estall\u00f3 una huelga de medio mill\u00f3n de trabajadores de los ingenios azucareros. Tal fue la envergadura del movimiento que Batista, ante el peligro de que la zafra quedara paralizada, cedi\u00f3 a las exigencias de los trabajadores.  <br \/>En el exilio mexicano Fidel concentra toda su atenci\u00f3n en agrupar a los que protagonizar\u00edan el inicio del movimiento guerrillero en Cuba, entre ellos al argentino Ernesto Guevara, el Che. En septiembre de 1956, Fidel firma  \u2014por el Movimiento 26 de Julio \u2014 con Jos\u00e9 Echevarr\u00eda  \u2014por el Directorio Revolucionario1  \u2014el Pacto de M\u00e9xico, por el cual ambas organizaciones ofrecen al pueblo cubano su \u201cliberaci\u00f3n antes de 1956\u201d, mediante una insurrecci\u00f3n seguida por una huelga general.  <br \/>El 25 de noviembre de 1956, 82 personas, en la m\u00edtica embarcaci\u00f3n Granma, parten de la ciudad mexicana de Veracruz y llegan a la costa cubana el 2 de diciembre. Tras el desembarco, varios encuentros con la polic\u00eda pr\u00e1cticamente disuelven el grupo y s\u00f3lo sobreviven 12. Por si eso fuera poco, los planes coordinados con el movimiento insurgente en el interior de la Isla, que deb\u00eda dar respaldo al desembarco, como la rebeli\u00f3n de Santiago, fracasaron. Igual que en el asalto al cuartel de Moncada, Fidel cre\u00eda que podr\u00eda, con una acci\u00f3n espectacular, desencadenar un movimiento m\u00e1s amplio, pero no fue as\u00ed. Algunas semanas despu\u00e9s, en Sierra Maestra, se reagrupan y forman el primer n\u00facleo guerrillero, entre los que se encontraban Fidel, el Che, Camilo Cienfuegos y Ra\u00fal Castro.  <br \/>Si hay algo que no faltaba a esos hombres era valent\u00eda. Un acontecimiento pol\u00edtico que probablemente marc\u00f3 a los dirigentes guerrilleros fue la experiencia de Arbenz en Guatemala, un general progresista que intent\u00f3 una reforma agraria en un pa\u00eds que en la pr\u00e1ctica era propiedad de la multinacional norteamericana United Fruit Company. Che estaba en Guatemala cuando el derrocamiento de Arbenz en 1954, y probablemente esa fuera su primera experiencia pol\u00edtica seria. Indignado, no comprend\u00eda como la oficialidad del r\u00e9gimen legalmente constituido no repart\u00eda armas al pueblo para defenderse de las columnas golpistas que se estaban organizando bajo los auspicios de EEUU y con la colaboraci\u00f3n de dictaduras como la de Somoza en Nicaragua. A pesar de que se hab\u00eda apuntado a una milicia para defender al gobierno, esa nunca entr\u00f3 en acci\u00f3n.  <br \/>Una de las obsesiones de los guerrilleros cubanos es que a ellos no les pod\u00eda pasar lo mismo que a Arbenz. Quer\u00edan una democracia de verdad, una aut\u00e9ntica democracia burguesa en la que ni la propia burgues\u00eda cre\u00eda ni estaba realmente interesada en propiciar y consolidar.  <br \/>Pero la disyuntiva no era \u201cdemocracia\u201d o \u201cdictadura\u201d, era revoluci\u00f3n socialista o la perpetuaci\u00f3n del dominio de una minor\u00eda de privilegiados basado en la represi\u00f3n. Una de las peculiaridades m\u00e1s sobresalientes de la Revoluci\u00f3n Cubana fue que sus dirigentes llegasen a tomar el poder sin la perspectiva de abolir el sistema capitalista y luego reorientasen la direcci\u00f3n del proceso antes de que la contrarrevoluci\u00f3n pudiese reagruparse y asestar un golpe mortal a la revoluci\u00f3n.  <br \/>El propio Che, que estaba situado claramente a la izquierda del movimiento revolucionario, cuando le preguntaron, cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, si en Sierra Maestra hab\u00eda previsto que la Revoluci\u00f3n Cubana tomar\u00eda una direcci\u00f3n tan radical, contesta: \u201cLo sent\u00eda intuitivamente. Desde luego no se pod\u00eda prever el rumbo que tomar\u00eda la revoluci\u00f3n ni la violencia de su desarrollo. Tampoco era previsible la formulaci\u00f3n marxista-leninista&#8230; Ten\u00edamos una idea m\u00e1s o menos vaga de resolver los problemas que ve\u00edamos claramente y que afectaban a los campesinos que luchaban con nosotros y los problemas que ve\u00edamos en la vida de los obreros\u201d (Hugh Thomas, Historia contempor\u00e1nea de Cuba, Ed. Grijalbo, p\u00e1g. 233).  <\/p>\n<p>EN LA SIERRA  <\/p>\n<p>Los guerrilleros, que se asentaron inicialmente en Oriente, la zona m\u00e1s pobre y con tradici\u00f3n de lucha campesina, estaban enfrentados a un r\u00e9gimen aparentemente fuerte pero en realidad completamente corro\u00eddo y putrefacto. Batista no ten\u00eda ning\u00fan tipo de apoyo social y s\u00f3lo se manten\u00eda por la represi\u00f3n y la inercia pol\u00edtica.  <br \/>El m\u00e1s que accidentado viaje y desembarco del Granma y el fracaso de los planes insurreccionales en las ciudades hac\u00edan que la perspectiva de una victoria inmediata se disipara.  <br \/>Tras la batalla de El Uvero, que hab\u00eda sido el primer encuentro ganado por los rebeldes en el que tuvieron bajas serias, la guerrilla se centr\u00f3 durante el mes de junio de 1957 en un plan de recuperaci\u00f3n. Durante un tiempo no hubo combates en la sierra, pero fue un per\u00edodo de intensas maniobras pol\u00edticas, que dio lugar al Pacto de la Sierra, firmado el 12 de julio.  <br \/>Seg\u00fan el historiador Hugh Thomas, \u201cHasta entonces, desde que hab\u00eda llegado a la sierra, Fidel Castro hab\u00eda evitado dar su nombre a ning\u00fan programa. (\u2026) Pero al haber provocado la expectaci\u00f3n entre la clase media profesional ese silencio doctrinal no se podr\u00eda prolongar. A primeros de julio [de 1957] Ra\u00fal Chib\u00e1s2 y Felipe Pazos, el dirigente titular ortodoxo y el economista m\u00e1s distinguido de Cuba, se dirigieron a la sierra. Chib\u00e1s dice que fue a la sierra para demostrar una prueba de confianza en la madurez de la lucha armada. El 12 de junio, despu\u00e9s de unos d\u00edas de discusi\u00f3n, surgi\u00f3 un manifiesto general, firmado por Fidel Castro, Chib\u00e1s y Pazos. Fidel Castro hab\u00eda escrito la mayor parte. Hac\u00eda un llamamiento a todos los cubanos para que formaran un frente c\u00edvico revolucionario para \u2018acabar con el r\u00e9gimen de fuerza, la violaci\u00f3n de los derechos individuales, y los infames cr\u00edmenes de la polic\u00eda\u2019; el \u00fanico modo de asegurar la paz de Cuba era celebrar elecciones libres y tener un gobierno democr\u00e1tico; el manifiesto insist\u00eda en que los rebeldes estaban luchando por el hermoso ideal de una Cuba libre, democr\u00e1tica y justa. Se formulaba una petici\u00f3n a Estados Unidos: que se suspendiesen los env\u00edos de armas a Cuba durante la guerra civil; y tambi\u00e9n se rechazaba toda intervenci\u00f3n o mediaci\u00f3n extranjera. Se considerar\u00eda inaceptable la sustituci\u00f3n de Batista por una junta militar. En vez de eso, habr\u00eda un presidente provisional imparcial y no pol\u00edtico, y un gobierno provisional que celebrar\u00eda elecciones en el a\u00f1o siguiente a la toma de poder; las elecciones se celebrar\u00edan seg\u00fan la Constituci\u00f3n de 1940 y el c\u00f3digo electoral de 1943\u201d. En cuanto al programa econ\u00f3mico y social, siguiendo con las observaciones del mismo historiador: \u201cEntre otras cosas exig\u00eda la supresi\u00f3n del juego y de la corrupci\u00f3n; la reforma agraria, que llevase a la distribuci\u00f3n de las tierras no cultivadas entre los trabajadores que no ten\u00edan tierra; el incremento de la industrializaci\u00f3n, y la conversi\u00f3n de los granjeros arrendatarios y colonos en propietarios. Los propietarios existentes recibir\u00edan compensaciones. No se mencionaba la nacionalizaci\u00f3n de las empresas de servicios p\u00fablicos, ni la colectivizaci\u00f3n de la tierra ni, por supuesto, de la industria\u201d (Ib\u00edd., p\u00e1gs. 148 y 149).  <br \/>Las negociaciones con miembros de la oposici\u00f3n burguesa coincidieron con la llegada del Che del frente de guerra y supuso para \u00e9l un jarr\u00f3n de agua fr\u00eda. \u201cEl Che se mostr\u00f3 prudente en los comentarios anotados en su diario el 17 de julio, pero era evidente que le desagradaba comprobar la influencia que Chib\u00e1s y Pazos ten\u00edan sobre Fidel. Seg\u00fan \u00e9l, el Manifiesto llevaba el sello indeleble de esos pol\u00edticos \u201ccentristas\u201d, la especie que despertaba su mayor desd\u00e9n y desconfianza\u201d (Jon Lee Anderson, Che Guevara, una vida revolucionaria, p\u00e1g. 246). M\u00e1s adelante, a pesar de su disgusto, el mismo Che justificaba el Pacto de la Sierra, pero es interesante leer atentamente su argumentaci\u00f3n: \u201cNo nos satisfac\u00eda el compromiso, pero era necesario; en aquel momento era algo progresivo. No pod\u00eda durar m\u00e1s all\u00e1 del momento en que significara una detenci\u00f3n en el desarrollo revolucionario\u2026 sab\u00edamos que era un programa m\u00ednimo, un programa que limitaba nuestro esfuerzo, pero\u2026 sab\u00edamos que no era posible realizar nuestra voluntad desde Sierra Maestra y que, durante un largo per\u00edodo, ten\u00edamos que contar con toda una serie de \u2018amigos\u2019 que trataban de utilizar nuestra fuerza militar y la gran confianza que el pueblo ten\u00eda ya en Fidel Castro para sus propios prop\u00f3sitos macabros, y\u2026 para mantener el dominio del imperialismo en Cuba, a trav\u00e9s de la burgues\u00eda importada, tan estrechamente vinculada a sus amos norteamericanos\u2026 Para nosotros, esta declaraci\u00f3n fue s\u00f3lo un peque\u00f1o alto en el camino, ten\u00edamos que continuar nuestra tarea fundamental de derrotar el enemigo en el campo de batalla\u201d (el \u00e9nfasis es nuestro). La caracterizaci\u00f3n que el Che hace de las intenciones que ten\u00eda la burgues\u00eda antibatistiana es brillante, porque deja en evidencia que era la burgues\u00eda la que realmente necesitaba la autoridad pol\u00edtica de los revolucionarios para su propios fines y no al rev\u00e9s. \u00bfY cuales eran sus fines? Cambiar algo para que todo, en esencia, siguiera igual, y en todo momento, incluso en los primeros meses despu\u00e9s de que la guerrilla tomara el poder, su \u00fanico papel fue el de poner l\u00edmites al proceso revolucionario, es decir tratar de detenerlo.  <br \/>En realidad, el bagaje pol\u00edtico que tanto del Che como Fidel se llevan a la sierra, en relaci\u00f3n a la pol\u00edtica de alianzas, es un sentimiento de desconfianza hacia los desprestigiados pol\u00edticos burgueses, pero no estaba basada en la convicci\u00f3n de que la clase obrera pudiera ser el motor central del derribe de la dictadura, ni en la perspectiva del socialismo. Sin embargo, la debilidad de la burgues\u00eda era tal y las presiones que desat\u00f3 el proceso revolucionario por abajo fueron tan gigantescas, que de poco le sirvi\u00f3 a la burgues\u00eda agarrarse al clavo ardiente de los pactos. Fidel y Che, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, subsanaron el error rompiendo la alianza con la burgues\u00eda (o la \u201csombra\u201d de la burgues\u00eda), un error que en la gran mayor\u00eda de los procesos revolucionarios ha tenido consecuencias fatales.  <\/p>\n<p>LA ACTITUD DEL IMPERIALISMO AMERICANO  <\/p>\n<p>Hacia mediados de 1957 hab\u00eda una divisi\u00f3n entre los diferentes organismos del imperialismo norteamericano. Los sectores ligados al ej\u00e9rcito, por ejemplo, segu\u00edan defendiendo a Batista sin pensar en las consecuencias que tendr\u00eda prolongar un r\u00e9gimen exclusivamente basado en la represi\u00f3n. Otro sector, como el representado por el nuevo embajador Smith, hac\u00eda gestos de descontento con Batista y ve\u00edan la necesidad de ir tanteando el terreno para pensar en un sustituto. No ten\u00eda ning\u00fan inconveniente en tantear al propio M26-J, el grupo que era el candidato m\u00e1s serio, para jugar un papel clave a la ca\u00edda de Batista.  <br \/>En una carta a Fidel, del 11 de julio de 1957, Frank Pa\u00eds3 expresa su preocupaci\u00f3n por el car\u00e1cter de los contactos que el M-26J estaba teniendo con la embajada de EEUU: \u201cEstoy harto de tantas ideas y venidas y conversaciones con la embajada y creo que nos convendr\u00eda estrechar las filas un poco m\u00e1s, sin perder el contacto con ellos, pero sin darles tanta importancia como ahora; s\u00e9 que est\u00e1n maniobrando, pero no veo con claridad cu\u00e1les son sus verdaderos fines\u201d (Jon L. Anderson, op. cit.). Seg\u00fan el mismo libro, \u201cel vicec\u00f3nsul era Robert Wiecha, en realidad un agente de la CIA. El \u2018otro hombre\u2019 sigue siendo un misterio, pero pod\u00eda ser el jefe de la CIA en La Habana o su segundo, William Williamson; ambos seg\u00fan Earl Smith, eran \u2018pro Castro\u201d. Posteriormente la CIA modific\u00f3 esa pol\u00edtica.  <br \/>En septiembre 1957 se produce un mot\u00edn naval en Cienfuegos, con conexiones con el Movimiento 26 de Julio, revelando el malestar que la situaci\u00f3n provocaba incluso en sectores de la oficialidad. En realidad era un plan que afectaba a todos los cuarteles de Cuba, pero estuvo mal preparado y s\u00f3lo triunf\u00f3 en Santiago, pudiendo resistir una semana.  <br \/>En la sierra, la pol\u00edtica de asesinatos del gobierno y la convicci\u00f3n de que los guerrilleros iban a persistir en su lucha contra la dictadura inclinaba a los campesinos hacia la guerrilla.  <br \/>En el exilio se firma el denominado Pacto de Miami (10 de noviembre de 1957) con la participaci\u00f3n de todos los partidos de la oposici\u00f3n burguesa y algunos individuos que se arrogan una dudosa representaci\u00f3n en nombre del Movimiento 26 de Julio. El pacto dio lugar a una fantasmag\u00f3rica Junta de Liberaci\u00f3n Nacional. Pero los acontecimientos en Cuba siguen su propia din\u00e1mica. El Che exige a Fidel una denuncia p\u00fablica de ese Pacto y amenaza con dimitir. En diciembre el Ej\u00e9rcito Rebelde infringe una derrota importante al ej\u00e9rcito de Batista y Fidel Castro, el 14 del mismo mes, publica una carta con una cr\u00edtica p\u00fablica al pacto, denunciando que el acuerdo alcanzado en Miami no se opon\u00eda expl\u00edcitamente a la formaci\u00f3n de una junta militar ni a una intervenci\u00f3n extranjera. El Pacto de Miami  \u2014que era una maniobra para desplazar al movimiento guerrillero a un segundo plano en la lucha contra Batista \u2014 se desmorona r\u00e1pidamente, lo que da una idea de la tremenda debilidad y falta de autoridad de la oposici\u00f3n burguesa a Batista.  <\/p>\n<p>LA FARSA ELECTORAL DE BATISTA  <\/p>\n<p>A finales del a\u00f1o 1957, un a\u00f1o antes del derrocamiento de Batista, el Ej\u00e9rcito Rebelde de Fidel s\u00f3lo de dispon\u00eda de 300 hombres.  <br \/>El a\u00f1o 1957, a pesar de las tensiones pol\u00edticas, fue un a\u00f1o especialmente bueno econ\u00f3micamente. El az\u00facar hab\u00eda producido unos ingresos de 680 millones de d\u00f3lares, 200 millones m\u00e1s que en 1956, y m\u00e1s que ning\u00fan a\u00f1o desde 1952. Las nuevas inversiones de capital extranjero alcanzaban un total de 200 millones de d\u00f3lares. A pesar de temores de que el asunto se le escapara de las manos a Batista, el representante del gobierno de EEUU para los asuntos del Caribe, Wieland, ten\u00eda motivos para decir a un periodista: \u201cS\u00e9 que muchos consideran a Batista como a un hijo de perra\u2026 pero lo primero son los intereses americanos\u2026 por lo menos es nuestro hijo de perra, no hace el juego a los comunistas\u201d (Hugh Thomas, Historia de Cuba Contempor\u00e1nea, p\u00e1g. 167).  <br \/>El plan de Batista para dar salida a la situaci\u00f3n era organizar unas elecciones ama\u00f1adas y aunque \u00e9l no podr\u00eda presentarse, s\u00ed se podr\u00eda reservar un papel clave en el ej\u00e9rcito. Una farsa descarada. As\u00ed describ\u00eda la situaci\u00f3n Hugh Tomas \u201c\u2026la lucha parec\u00eda un combate \u00fanico, entre Batista y Castro. Los aut\u00e9nticos como Grau, Pr\u00edo y Varona; los ortodoxos como Ochoa, Agramante, Bist\u00e9 y M\u00e1rquez Sterling; Saladrigas o Mart\u00ednez S\u00e1enz, los antiguos l\u00edderes del ABC, todos quedaron fuera de juego. Los pol\u00edticos de los partidos m\u00e1s antiguos, como los liberales (el primer partido de los primeros d\u00edas de la Rep\u00fablica), que hab\u00edan ayudado a Batista en todo, al final se vieron perdidos. Lo mismo ocurri\u00f3 con muchos pol\u00edticos que hab\u00edan servido a Cuba y a s\u00ed mismos, durante los 25 a\u00f1os anteriores (\u2026). En resumen, a lo largo de a\u00f1os, Batista hab\u00eda completado lo que hab\u00edan iniciado: la corrupci\u00f3n, el gansterismo, el paro masivo y el estancamiento eco<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos \u00edntegro el documento \u00abLa revoluci\u00f3n cubana. pasado, presente y futuro\u00bb, que analiza los or\u00edgenes y desarrollo de la revoluci\u00f3n cubana y traza las perspectivas para el momento actual as\u00ed como nuestra propuesta para defender la revoluci\u00f3n cu<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-1410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuba"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1410\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1410"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=1410"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=1410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}