{"id":1479,"date":"2005-11-15T00:00:00","date_gmt":"2005-11-15T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=1479"},"modified":"2005-11-15T00:00:00","modified_gmt":"2005-11-15T00:00:00","slug":"invetex-la-cenicienta-de-la-cogesti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=1479","title":{"rendered":"INVETEX, LA CENICIENTA DE LA COGESTI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p>Varios trabajadores de Inveval y camaradas de la <b>Corriente Marxista Revolucionaria<\/b> visitaron recientemente a los trabajadores de Invetex. En este art\u00edculo, el camarada Pablo Cormenzana relata el encuentro y hace un balance sobre la situaci\u00f3n d <!--more-->  <i>Varios trabajadores de Inveval y camaradas de la <b>Corriente Marxista Revolucionaria<\/b> visitaron recientemente a los trabajadores de Invetex. En este art\u00edculo, el camarada Pablo Cormenzana relata el encuentro y hace un balance sobre la situaci\u00f3n de esta empresa textilera del estado Cojedes que en teor\u00eda deber\u00eda ser recuperada mediante un acuerdo de cogestion entre el Estado, el empresario y los trabajadores. La realidad que est\u00e1n viviendo en este momento los trabajadores de Invetex,sin embargo, es bien diferente.<\/i> <\/p>\n<hr>\n<p><b>1) Viaje a Tinaquillo<\/b> <\/p>\n<p>Nunca antes hab\u00edamos estado en Tinaquillo y s\u00f3lo hab\u00edamos o\u00eddo hablar de \u00e9l indirectamente, como un pueblo ubicado entre Valencia y San Carlos donde existen una serie de plantas industriales, por eso no dudamos en aceptar la invitaci\u00f3n que nos hicieran los trabajadores de INVETEX, flamante empresa cogestionaria del ramo de la industria textil, para que los visit\u00e1ramos porque nos daba la posibilidad de conocer el lugar y, sobre todo, la experiencia que estaban teniendo aquellos trabajadores con la pol\u00edtica cogestionaria que adelanta el gobierno. Como dec\u00edamos antes, Tinaquillo es un pueblo del Estado Cojedes ubicado a unos doscientos kil\u00f3metros de Caracas, en la v\u00eda que va desde Valencia a San Carlos, la capital del Estado. Cuando uno llega se encuentra con un t\u00edpico pueblo llanero, con dos calles principales que lo atraviesan a lo largo, cada una en un sentido y m\u00faltiples calles transversales. Lo primero que llama la atenci\u00f3n a quienes vienen del infierno de carros de las grandes ciudades, son las muchas bicicletas que se ven rodando por todas partes, lo cual tiene su explicaci\u00f3n en la topograf\u00eda plana del lugar; como hiciera la observaci\u00f3n uno de los compa\u00f1eros de INVEVAL que nos acompa\u00f1aba: esto es imposible de ver en un lugar tan accidentado como Los Teques. Hace calor, y  cuando llueve, como nos ocurri\u00f3 a nosotros, esto se nota m\u00e1s. Llegamos al mediod\u00eda, en el pueblo nos estaba esperando uno de los compa\u00f1eros de la textilera para guiarnos hasta la f\u00e1brica, ubicada en el cord\u00f3n industrial que rodea al pueblo. El complejo f\u00edsico que conforma la industria es amplio y est\u00e1 compuesto por varias edificaciones de concreto donde se distribuyen las maquinarias que en alguna \u00e9poca realizaban todos los distintos procesos que llevan a un copo de algod\u00f3n a transformarse en una tela de blue jeans. El conjunto no puede ocultar el paso del tiempo ni el abandono en que se encontraba hasta su actual ocupaci\u00f3n parcial por parte de los trabajadores, a pesar del esfuerzo que hacen estos \u00faltimos por rescatarlo.  <\/p>\n<p>En la entrada algunos trabajadores hacen la vigilancia, nos verifican nombres y c\u00e9dulas y luego nos dejan pasar. Una vez adentro, el grupo nuestro constituido por varios trabajadores de INVEVAL y mi persona es recibido calurosa y fraternalmente por un numeroso grupo de obreros de INVETEX. En aquellos rostros humildes que se asomaban por todas partes para saludarnos se pod\u00eda ver la sinceridad con que nos daban la bienvenida. Nos sentimos muy bien, como en casa, entre los compa\u00f1eros de INVETEX, y siempre se los agradeceremos. Despu\u00e9s de un almuerzo sencillo pero sabroso, un grupo de ellos nos guiaron a una visita por todas las instalaciones. All\u00ed pudimos observar con nuestros propios ojos y o\u00edr con nuestros propios o\u00eddos de boca de una de las partes interesadas, la que hasta ahora no se hab\u00eda expresado o no la hab\u00edan dejado expresar, la realidad de lo que se escond\u00eda en el interior de aquellos inmensos edificios. El proceso de la transformaci\u00f3n del algod\u00f3n en tela pasa por varias etapas, seg\u00fan nos explicaban nuestros anfitriones, en la primera de ella las hebras del algod\u00f3n se peinan y se colocan en forma paralela para facilitar el siguiente paso donde se fabrica el hilo de algod\u00f3n. La maquinaria que realiza este trabajo se encuentra actualmente, adem\u00e1s de obsoleta, en estado de chatarra. Muchas han sido canibalizadas por el propio empresario quien les ha quitado motores y otras piezas para reutilizarlos en las otras f\u00e1bricas que posee. Esa es parte de la maquinaria que los se\u00f1ores Mishkin est\u00e1n poniendo como participaci\u00f3n en la reactivaci\u00f3n de la empresa y por la cual pretenden un precio sobrevalorado. Luego recorrimos lo que es la segunda fase del proceso donde el hilo se teje para convertirse en tela. Como siempre ha sido una pr\u00e1ctica habitual de los empresarios privados, todo este proceso de fabricaci\u00f3n se divid\u00eda en diversas empresas (Hilander\u00edas Tinaquillo, Industrias El Paso y Corporaci\u00f3n MG Textiles) que en apariencia y legalmente se ve\u00edan como entes individualizados pero que en la realidad s\u00f3lo constitu\u00edan partes de un mismo todo, es decir, muchas empresas pero un solo due\u00f1o. La explicaci\u00f3n de esto hay que buscarla en la evasi\u00f3n de impuestos, pr\u00e1ctica corriente en tiempos de la IV Rep\u00fablica. Los equipos que se hallan en las instalaciones de Industrias El Paso, donde se fabrican las telas, son los que est\u00e1n en mejores condiciones y pudieran entrar en producci\u00f3n inmediatamente. En la conversaci\u00f3n que \u00edbamos teniendo con nuestros gu\u00edas \u00e9stos nos explicaban que ellos hab\u00edan propuesto comprar hilo y comenzar la producci\u00f3n de tela de una vez y luego ir reactivando poco a poco la primera parte del proceso. Esta posici\u00f3n inteligente surgida de la propia experiencia de los trabajadores se ha encontrado con la oposici\u00f3n del empresario que prefiere invertir el dinero que le va a dar el Estado en comprar maquinaria nueva para reemplazar la chatarra que est\u00e1 poniendo en la sociedad.  <\/p>\n<p>Finalizado el recorrido, los trabajadores de INVETEX quer\u00edan o\u00edr lo que ten\u00edan que decirles sus compa\u00f1eros de INVEVAL. En el hall de entrada, en torno al \u201cBalc\u00f3n del Pueblo\u201d, como han bautizado al descanso de la escalera que lleva a la planta alta y desde donde se dirigen al grupo de trabajadores quienes les hablan, se fueron congregando entre ochenta y cien personas que oyeron con gran atenci\u00f3n el relato de las experiencias de la lucha en INVEVAL en las voces de los camaradas Jorge Paredes, Antonio Betancourt y Edgar Granadillo. Luego vinieron las preguntas y por un buen rato se entabl\u00f3 un di\u00e1logo franco entre trabajadores donde se disiparon algunas dudas y surgieron otras. Cuando concluy\u00f3, los presentes comenzaron a dispersarse poco a poco. Algunos se nos acercaban a despejar alguna duda sobre lo que se hab\u00eda hablado pero pronto el lugar qued\u00f3 desierto salvo por los ocho compa\u00f1eros que forman parte de la directiva del colectivo de trabajadores de INVETEX. Nos reunimos con ellos en privado y all\u00ed terminamos de enterarnos de la real situaci\u00f3n de la empresa cogestionaria. He aqu\u00ed algunos datos: la \u00faltima vez que estuvieron por all\u00ed los empresarios fue en mayo del presente a\u00f1o con  ocasi\u00f3n de la visita del presidente Ch\u00e1vez al lugar, casi lo mismo se puede decir de los funcionarios del gobierno o de los representantes de los sindicatos, aquellos casi trescientos hombres y mujeres que hacen vida all\u00ed, aguardando pacientemente d\u00eda a d\u00eda por el reinicio de las actividades, y que salvo por los cursos de formaci\u00f3n socio-pol\u00edtica, el almuerzo y la beca-trabajo, se hallan solos y abandonados a su suerte, ni siquiera han podido registrar su cooperativa, mucho menos tienen idea de c\u00f3mo ser\u00e1n los estatutos de la nueva empresa cogestionaria. Casi dos horas m\u00e1s permanecimos con ellos. Cuando emprendimos el viaje de regreso nos despidieron con el mismo afecto y camarader\u00eda con el que nos hab\u00edan recibido. Luego partimos. <\/p>\n<p>En medio de la oscuridad de la noche y del silencio interrumpido por el sonido mon\u00f3tono del motor y del hablar casi constante del maracucho Granadillo, a uno le llegan como en una pel\u00edcula las im\u00e1genes y las voces de la jornada. Imposible dejar de recordar y de pensar, como cuando les preguntamos c\u00f3mo iba a quedar la distribuci\u00f3n accionaria de la empresa, y con gran ingenuidad, nos informaron que \u201cahorita el 49% pertenec\u00eda a los empresarios y el otro 51% al Estado\u201d, y ante nuestra obligada pregunta \u00bfy d\u00f3nde quedan los trabajadores en este reparto?, surgi\u00f3 la respuesta m\u00e1s ingenua a\u00fan: \u201clos funcionarios del gobierno nos prometieron que dentro de tres o cuatro a\u00f1os nos van a comenzar a traspasar a nosotros las acciones del Estado\u201d. Uno traga grueso e inevitablemente le viene a la cabeza un pensamiento sombr\u00edo: para entonces el empresario ya se habr\u00e1 ido con la cabuya en la pata, m\u00e1s cuando \u00e9l mismo le ha confesado a los trabajadores, en un arrebato de sinceridad, que s\u00f3lo estaba all\u00ed por el dinero que pod\u00eda sacar de ese negocio. Uno de los grandes dilemas existenciales de los reformistas surge de no hacerle caso a aquel viejo refr\u00e1n popular que uno o\u00eda desde ni\u00f1o: \u201cno dejes para ma\u00f1ana lo que puedes hacer hoy\u201d. Los reformistas, como aquellos viejos curas de pueblo, se la pasan prometiendo el cielo y el para\u00edso para despu\u00e9s de la muerte, para alg\u00fan d\u00eda incierto en un futuro a\u00fan m\u00e1s incierto, y repiten convencidos y cagados: \u201cno podemos, hay que resignarse, nosotros no lo veremos, pero no se preocupen que nuestros hijos o nietos o bisnietos o qui\u00e9n sabe qu\u00e9 generaci\u00f3n, ellos s\u00ed terminar\u00e1n la tarea y construir\u00e1n una sociedad m\u00e1s justa, m\u00e1s humana\u201d. Mientras tanto, los trabajadores de INVETEX deben resignarse a continuar siendo explotados por un empresario par\u00e1sito que ya quebr\u00f3 la empresa una vez y que ahora, como premio a su ineptitud, el Estado le va a aportar 16 millardos para reactivarle la empresa. Pero no debemos ser tan negativos, dir\u00e1n los reformistas, por lo menos los trabajadores que estaban desempleados ahora tienen un empleo, y, con el favor de Dios, el empresario se va a dar cuenta que las cosas est\u00e1n cambiando y, quiz\u00e1s, hasta se vuelva bueno y decida compartir su ganancia con los trabajadores y los m\u00e1s pobres, y entonces le habremos demostrado al necio de Alan Woods que los tigres s\u00ed pueden aprender a comer lechuga, y &#8230; color\u00edn colorado este cuento se ha acabado y todos fueron felices y comieron perdices. El gran peligro de este bello cuento de hadas es que antes de alcanzar el final feliz, lo m\u00e1s probable, es que el tigre de la reacci\u00f3n se haya comido a los reformistas de buen coraz\u00f3n, y los trabajadores, en medio de una despiadada represi\u00f3n, deban comenzar una vez m\u00e1s a recorrer el largo camino de su liberaci\u00f3n partiendo de las ruinas de la revoluci\u00f3n derrotada. All\u00e1 en Tinaquillo, en las instalaciones de INVETEX, se les ense\u00f1a a los trabajadores, en los cursos de formaci\u00f3n socio-pol\u00edtica, que cogesti\u00f3n significa participaci\u00f3n en la gesti\u00f3n de la empresa, ahora, nosotros nos preguntamos: \u00bfeso es as\u00ed en INVETEX?, porque el empresario tiene el 49% de la participaci\u00f3n, el Estado el 51%, \u00bfy los trabajadores?, ellos no tienen participaci\u00f3n pero como siempre son los que ponen el trabajo para que la industria produzca. Eso popularmente hablando se llama cogesti\u00f3n chimba o de mentirita, sin embargo, se trata de presentar a INVETEX como un ejemplo de cogesti\u00f3n obrera junto a INVEPAL e INVEVAL. Definitivamente el camino de los trabajadores de INVETEX es m\u00e1s espinoso y dif\u00edcil que el de sus compa\u00f1eros de las otras dos empresas cogestionadas, pues, adem\u00e1s de tener que lidiar con los funcionarios bur\u00f3cratas, tambi\u00e9n deben hacerlo con los empresarios chupasangre. Abandonados por todos, instintivamente buscaron la ayuda de sus hermanos de clase, y \u00e9stos no les fallaron, estuvieron all\u00ed, solidarios, compartiendo su experiencia y brindando su apoyo. Como bien dec\u00eda Trotsky: \u201cla emancipaci\u00f3n de los trabajadores s\u00f3lo puede ser obra de los trabajadores mismos\u201d. A medida que nos alej\u00e1bamos de Tinaquillo crec\u00eda en nosotros la sensaci\u00f3n que los trabajadores de INVETEX hab\u00edan comenzado a comprenderlo.  <\/p>\n<p>2) Una reflexi\u00f3n necesaria <\/p>\n<p>Varios puntos llaman la atenci\u00f3n de la anterior visita a los trabajadores de INVETEX. Los mismos pudi\u00e9ramos reunirlos en dos grandes bloques: 1) La actual situaci\u00f3n de los trabajadores y el por qu\u00e9 de ello, y 2) Qu\u00e9 deber\u00edan hacer estos trabajadores ante el panorama que tienen por delante.  <\/p>\n<p>Con respecto al primer punto, es obvio que los trabajadores con los que nos encontramos en Tinaquillo se hallan desamparados, tanto por los funcionarios del gobierno como por cualquier instancia sindical, ello, como dec\u00edamos en la primera parte, m\u00e1s all\u00e1 de los cursos y de la beca salario que est\u00e1n recibiendo. Esto no s\u00f3lo se puede apreciar a simple vista por el visitante, sino que son los propios trabajadores quienes los manifiestan con amargura. No tienen accesoria legal ni de ning\u00fan otro tipo y, peor a\u00fan, no son tomados en cuenta a la hora de las negociaciones para la conformaci\u00f3n de la nueva empresa, como si la cosa no fuera con ellos. En alg\u00fan caso plantearon haber ido con gran dificultad a Caracas buscando entrevistarse con un funcionario que luego de haberlos hecho esperar todo el d\u00eda, ni siquiera tuvo la buena educaci\u00f3n de atenderlos. La sensaci\u00f3n que da esta situaci\u00f3n nos trae a la memoria a Marx cuando dec\u00eda aquello de \u201cmateria prima para la explotaci\u00f3n\u201d, ese es precisamente el destino que parece esperarles a estos trabajadores si su actual papel en INVETEX no es revertido radicalmente. No creemos que esto se deba a un plan preconcebido en la mente perversa de alg\u00fan bur\u00f3crata, aunque a m\u00e1s de uno no le desagrade la idea, o a una determinada pol\u00edtica dise\u00f1ada de antemano. La misma situaci\u00f3n se ha presentado con algunas variantes tanto en INVEPAL como en INVEVAL y la explicaci\u00f3n parecer\u00eda encontrarse, m\u00e1s bien, en la desidia e ineptitud de los funcionarios medios encargados de prestarles el apoyo a los trabajadores, que no terminan de entender, o no les interesa, la importancia que tiene el proceso de cogesti\u00f3n para la revoluci\u00f3n. Por otra parte, estamos seguros de la falta de conocimiento de esta situaci\u00f3n por parte del presidente Ch\u00e1vez, tal como se desprende del hecho de haber anunciado la pronta fabricaci\u00f3n de un determinado producto en INVETEX y su posterior puesta en venta en Mercal, lo cual es absolutamente imposible en este momento.  <\/p>\n<p>Ante la anterior situaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 deber\u00edan hacer los trabajadores de INVETEX? Pensamos, y esto lo discutimos con ellos, que en un primer momento lo principal es terminar de conformar legalmente la cooperativa para dotarlos de un marco legal b\u00e1sico, que hoy no tienen, adem\u00e1s de ser la condici\u00f3n que les est\u00e1n poniendo para poder formar parte de la empresa. Sin embargo, esto no es suficiente. Como dec\u00edamos en la primera parte, la situaci\u00f3n de los trabajadores de INVETEX es m\u00e1s precaria que la de sus compa\u00f1eros de INVEPAL e INVEVAL, la de ellos es una falsa cogesti\u00f3n o, para decirlo m\u00e1s elegantemente, una cogesti\u00f3n a futuro (cuando alg\u00fan d\u00eda el Estado le traspase sus acciones a los trabajadores) ya que en la actualidad no tienen ning\u00fan tipo de participaci\u00f3n accionaria en la empresa y, por lo tanto, en la toma de decisiones. En INVETEX estamos ante una novedosa cogesti\u00f3n entre empresario y Estado. Si a esto le sumamos el hecho de la heterogeneidad del grupo de trabajadores: unos son antiguos obreros de la f\u00e1brica que fueron despedidos cuando el cierre de la misma hace m\u00e1s de seis a\u00f1os, otros provienen de otras f\u00e1bricas y unos cuantos de la Misi\u00f3n Vuelvan Caras, es decir, ninguno de ellos siente a la empresa con la misma intensidad de los trabajadores de INVEPAL o de INVEVAL que eran obreros de sus respectivas empresas, Venepal y CNV, y hab\u00edan quedado en la calle por la decisi\u00f3n arbitraria de los due\u00f1os de estas industrias, la situaci\u00f3n de estos trabajadores no es nada f\u00e1cil. Primero no forman parte de la cogesti\u00f3n, por lo menos en lo inmediato, y segundo no tienen un v\u00ednculo que los una entre s\u00ed en el largo tiempo. El rol para el cual han sido convocados a esta historia no es novedoso, es el mismo que cumplen y han cumplido en los \u00faltimos doscientos a\u00f1os millones de hombres y mujeres en todo el mundo: vender su fuerza de trabajo en el mercado capitalista. En este marco, la organizaci\u00f3n de la cooperativa no es suficiente, es imprescindible el sindicato para que puedan defender sus derechos ante el patr\u00f3n, que en este caso, para peor, es doble: el empresario y el Estado, y sirva, adem\u00e1s, para terminar de forjar la uni\u00f3n entre ellos ante el objetivo com\u00fan. Ya se ha planteado, no sabemos por qui\u00e9n, hacerle un contrato individual a cada trabajador, he ah\u00ed la primera batalla que deber\u00eda encarar este sindicato: exigir una contrataci\u00f3n colectiva que les garantice todos los derechos que les corresponden. Tarde o temprano comenzar\u00e1n los choques con el empresario, es inevitable, capitalistas y trabajadores tienen intereses muy distintos, y en ese momento la existencia o no de un sindicato puede ser determinante para inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Otra uni\u00f3n que es fundamental, no s\u00f3lo para ellos sino tambi\u00e9n para los trabajadores de las dem\u00e1s empresas cogestionarias, es la que deber\u00eda vincular a todos estos trabajadores cogestionarios en torno a alg\u00fan tipo de organizaci\u00f3n clasista que encauce y d\u00e9 fuerza y coherencia a sus planteamientos. Sabemos que est\u00e1n ganados para esta idea y que la misma ya forma parte de sus discusiones. <\/p>\n<p>En este momento, lo principal para los trabajadores de INVETEX, m\u00e1s all\u00e1 de las tareas formales que deben realizar en el \u00e1mbito legal, es que comprendan que su posibilidad de victoria pasa por la imprescindible uni\u00f3n que deben forjar entre s\u00ed y con sus hermanos de clase. Su camino, como ya hemos dicho, no es f\u00e1cil pero ya han dado varios pasos en el sentido correcto. Las condiciones externas para esta tarea, en el marco de la revoluci\u00f3n bolivariana,  tambi\u00e9n son ventajosas y pudieran ser mejores si se logra fortalecer la correlaci\u00f3n de fuerzas que actualmente favorece a las masas revolucionarias. La labor nuestra es brindarles todo el apoyo necesario para que puedan lograrlo. Nuestros camaradas de INVETEX lo merecen.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Varios trabajadores de Inveval y camaradas de la Corriente Marxista Revolucionaria visitaron recientemente a los trabajadores de Invetex. 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