{"id":1679,"date":"2006-05-02T00:00:00","date_gmt":"2006-05-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=1679"},"modified":"2006-05-02T00:00:00","modified_gmt":"2006-05-02T00:00:00","slug":"la-guerra-partisana-en-italia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=1679","title":{"rendered":"La guerra partisana en Italia"},"content":{"rendered":"<p>El periodo que va de marzo de 1943 a julio de 1948 representa una de las p\u00e1ginas m\u00e1s gloriosas de la historia del proletariado italiano. Tal fue la importancia de aquellos eventos que a\u00fan hoy, sobre la conciencia de las nuevas generaciones de j\u00f3venes <!--more--> El periodo que va de marzo de 1943 a julio de 1948 representa una de las p\u00e1ginas m\u00e1s gloriosas de la historia del proletariado italiano. Tal fue la importancia de aquellos eventos que a\u00fan hoy, sobre la conciencia de las nuevas generaciones de j\u00f3venes estudiantes y obreros que se radicalizan, sopla el viento de aquellos a\u00f1os. Por el contrario, en aquellos tiempos, tal fue el miedo provocado a los capitalistas que historiadores de las m\u00e1s variadas vertientes se han dedicado a lo largo de los sucesivos sesenta a\u00f1os en todo tipo de tergiversaciones en relaci\u00f3n a la guerra partisana.  <\/p>\n<p>\u00a1La resistencia fue roja! Aquellos que subieron a las monta\u00f1as y vivieron los m\u00e1s inmensos sacrificios, no lo hicieron por la patria, sino por cambiar la sociedad. Aclarar lo acontecido de esta experiencia hist\u00f3rica significa dar a las futuras vanguardias de la clase obrera un patrimonio inestimable del cual extraer lecciones imprescindibles de frente a las luchas que ellas estar\u00e1n llamadas a emprender en contra del capitalismo en las pr\u00f3ximas oleadas revolucionarias. Como se\u00f1al\u00f3 el compa\u00f1ero Gracco, h\u00e9roe comunista de la guerra en Toscaza, desaparecido hace s\u00f3lo algunos meses, la toma de conciencia de las nuevas generaciones de militantes comunistas \u201cexige (\u2026) la justa interpretaci\u00f3n de la resistencia como revoluci\u00f3n, como movimiento de masas dispuesto a alcanzar, a trav\u00e9s de fases sucesivas, los objetivos hist\u00f3ricos de la transformaci\u00f3n profunda, socialista de nuestro pa\u00eds\u201d (1)  <\/p>\n<p>De los 45 d\u00edas al 8 de septiembre: la primera insurrecci\u00f3n frustrada  <\/p>\n<p>El parteaguas de la segunda guerra mundial fue sin duda la batalla de Stalingrado. La victoria y la ofensiva del ej\u00e9rcito rojo sobre el fascismo determin\u00f3 no s\u00f3lo un cambio de relaciones de fuerza en el \u00e1mbito militar, sino sobretodo de la correlaci\u00f3n de fuerza entre las clases, abriendo un capitulo de ascensi\u00f3n revolucionaria entre 1943 y 1948.  <\/p>\n<p>En Italia esto se tradujo en el estallido de las huelgas de marzo del 43 que llevaron a la defenestraci\u00f3n del Duce por obra del Gran Consejo en la noche del 25 de julio. El objetivo de la burgues\u00eda era, entonces, intentar mantener al fascismo sin Mussolini confiando en el gobierno al general Badoglio y mientras tanto intentaba alcanzar alg\u00fan acuerdo con las fuerzas aliadas. Esos 45 d\u00edas se podr\u00edan caracterizar como una situaci\u00f3n de fermento preinsurreccional entre las masas y de una feroz represi\u00f3n por parte del r\u00e9gimen, 93 muertos y unos 2000 arrestos entre los manifestantes. Pero no obstante esto, al mismo tiempo se generaba una desbandada en el seno de las fuerzas armadas, desmoralizadas por las derrotas sufridas en varios frentes y por el rol represivo al que las estaban forzando a desempe\u00f1ar.  <\/p>\n<p>Entonces se desataron los primeros amotinamientos y negativas a disparar a las masas en huelga (Modena, Regio Emilia, Tur\u00edn): el ej\u00e9rcito se estaba dividiendo sobre bases de clase y se estableci\u00f3 la primera ligaz\u00f3n entre varios estratos de este y un proletariado en ascenso vertiginoso. Reaparecieron los consejos de f\u00e1brica y creci\u00f3 la hostilidad a la guerra. Y fue por esta misma raz\u00f3n que durante el mes de agosto los aliados se dedicaron obsesivamente en bombardear los barrios obreros de Mil\u00e1n, Tur\u00edn y Roma: las masas en huelga deb\u00edan ser aterrorizadas y el peligro comunista eliminado.  <\/p>\n<p>En este clima de llega al 8 de septiembre. En el mismo momento en el cual el gobierno declar\u00f3 el armisticio, el aparato estatal se disuelve como nieve al sol. Para los trabajadores fue como la se\u00f1al que esperaban \u201cen todo el pa\u00eds la parte m\u00e1s consciente del pueblo acoge la noticia con silenciosa firmeza. Para todos estaba claro que no se trataba de paz, sino que para conquistar la paz y la libertad hab\u00eda llegado la hora de combatir; y que, terminada al fin la guerra in\u00fatil y ruinosa, comenzaba la verdadera guerra, por la libertad del pueblo (\u2026) en los barrios obreros hubo (\u2026) un sentido difuso de satisfacci\u00f3n, de firmeza, de decisi\u00f3n.\u201d (2)  <\/p>\n<p>En numerosas ciudades se repiti\u00f3 el mismo escenario: Tur\u00edn, Mil\u00e1n, Roma, G\u00e9nova, Bolonia, Florencia. Los obreros comenzaban a armarse, con la tacita complicidad de los estratos inferiores del ej\u00e9rcito, listos a jugarse el todo por el todo no s\u00f3lo contra la invasi\u00f3n alemana sino pro la conquista inmediata de la paz.  <\/p>\n<p>El Partido Comunista Italiano (PCI), que en aquella \u00e9poca hab\u00eda ya resentido una parte importante de la radicalizaci\u00f3n obrera, habr\u00eda podido lograr sin grandes dificultades una insurrecci\u00f3n victoriosa. Esto habr\u00eda implicado tomar la iniciativa impulsando una pol\u00edtica independiente, declarando la huelga general y constituyendo una guardia roja (es decir una milicia obrera) que en los hechos ya se estaba conformando de manera espont\u00e1nea en diversas regiones del pa\u00eds. Pero por miedo a los trabajadores y a la revoluci\u00f3n, los dirigentes del partido prefirieron depositar su confianza en los Peta\u00edn italianos (3). Se limitaron a hacer un llamado al pueblo para que formase una Guardia Nacional en la l\u00f3gica de un ej\u00e9rcito tradicional y suplicaron a la jerarqu\u00eda militar preexistente tomar la direcci\u00f3n de la lucha contra loa invasi\u00f3n alemana. Cosa que, naturalmente, los altos jerarcas militares en acuerdo con la burgues\u00eda se cuidaron de hacer. Bodoglio en una confidencia a Bonomi se\u00f1al\u00f3 que de hecho estaba esperando la invasi\u00f3n alemana para poner fin a la situaci\u00f3n seminsurreccional existente.  <\/p>\n<p>En los meses sucesivos el PCI para agenciarse la confianza entre las masas y sobre todo entre sus propias bases se adjudic\u00f3 el rol de encabezar la batalla contra la pasividad en la guerra contra el nazismo haciendo llamados a la lucha armada, a los sabotajes, etc. No obstante a\u00fan en estos primeros episodios claves el partido emergi\u00f3 como el principal responsable de la par\u00e1lisis, que lejos de derivar del estado de \u00e1nimo de las masas, proven\u00eda de su propia pol\u00edtica de unidad nacional. S\u00f3lo los grupos obreros de combate nacidos en esos terribles d\u00edas tuvieron la fuerza y la tenacidad de responder a esta total debacle: \u201cen medio del caos, del desconsuelo, del desorientaci\u00f3n general, en un momento de grav\u00edsimas carencias de partidos organizados, aparecieron en escena salvando con su intervenci\u00f3n generosa a la incipiente resistencia urbana\u201d  <\/p>\n<p>La historiograf\u00eda togliatiana ha intentado m\u00faltiples ocasiones justificar esta capitulaci\u00f3n de la direcci\u00f3n del PCI se\u00f1alando que el partido estaba aislado y no habr\u00eda tenido la fuerza para enfrentar un ej\u00e9rcito alem\u00e1n tan poderoso y bien armado. Adem\u00e1s, la ausencia en aquellas jornadas decisivas de encuentros importantes entre los nazis y las masas obreras, demostrar\u00eda que en aquel entonces intentar una insurrecci\u00f3n habr\u00eda sido una empresa aventurera.  <\/p>\n<p>Sin embargo, un an\u00e1lisis incluso superficial de los acontecimientos demuestra la inconsistencia y presuntuosidad de estas argumentaciones. En primer lugar es una verdad a medias decir que el PC estaba aislado. Esto es cierto si con decir aislado nos referimos a las fuerzas \u201cantifascistas\u201d desde el Partido de la Acci\u00f3n a la Democracia Cristiana pasando por el Partido Socialista, los cuales no ten\u00edan intenci\u00f3n alguna de movilizar a las masas contra la invasi\u00f3n alemana, de eso no cabe duda. Pero el hecho es que estas fuerzas pol\u00edticas ten\u00edan una representatividad y un consenso insignificante si se compara con el que en aquel momento ten\u00eda el partido comunista. Una demostraci\u00f3n de ello fue lo sucedido cuando se hizo un llamado por parte del partido a integrarse a la entonces fantasmal Guardia nacional para combatir la invasi\u00f3n alemana. A pesar de que el llamado fuese, no por casualidad, ajeno a cualquier contenido de clase, los trabajadores de las grandes ciudades acudieron por millares. En las palabras de un obrero de la Breda de Mil\u00e1n dirigi\u00e9ndose al prefecto sobre la indicaci\u00f3n del partido comunista para pedir armas: \u201cLos alemanes han tenido una derrota decisiva en Stalingrado; nosotros, obreros queremos hacer de Mil\u00e1n la Stalingrado de Italia\u201d (5) Tambi\u00e9n la argumentaci\u00f3n de que los trabajadores no habr\u00edan sido capaces de enfrentar con \u00e9xito las tropas alemanas es al menos discutible. En esos momentos era evidente el clima de desmoralizaci\u00f3n que albergaba a las tropas alemanas presentes en suelo italiano. A ello hay que a\u00f1adir el cansancio y los no pocos casos de confraternizaci\u00f3n con los obreros en lucha. As\u00ed, por ejemplo, se lee en \u201cInformaciones desde Piamonte\u201d redactadas por la secci\u00f3n local del partido en septiembre de 1943: \u201cEn Tur\u00edn y en los alrededores, los soldados alemanes son hostiles a las SS y est\u00e1n cansados y desmoralizados de la guerra. Bastantes de ellos han buscado ropa civil para desertar. Especialmente al las f\u00e1bricas los soldados alemanes buscan acercarse a los obreros\u201d. (6) Si el PC hubiese hecho un llamado internacionalista y de clase, la disciplina de las tropas alemanas, -compuesta fundamentalmente por proletarios adem\u00e1s de que, muy com\u00fanmente, por hijos o parientes de comunistas y socialdem\u00f3cratas perseguidos por el nazismo-, habr\u00eda estado en un serio peligro. Significativo es un testimonio de Giaime Pintor que recuerda como despu\u00e9s de la ca\u00edda de Mussolini \u201c Se esparci\u00f3 la noticia de que Hitler hab\u00eda muerto, hubo impresionantes manifestaciones de alegr\u00eda por parte de los militares alemanes que en distintas ciudades confraternizaron con nuestros soldados. Inmediatamente despu\u00e9s inici\u00f3 en Italia un aumento de SS y sus servicios especiales para \u201creforzar la moral de las tropas\u201d (5). Tambi\u00e9n sobre esto el informe del PCI es emblem\u00e1tico: \u201cEn un gran establecimiento turines, mientras los obreros recog\u00edan fondos para los partisanos, fueron sorprendidos por tropas alemanas. Cuatro soldados dieron cada uno 10 liras a los recolectores\u201d (7)  <\/p>\n<p>Inicia la lucha partisana  <\/p>\n<p>La llegada a Italia de 18 divisiones alemanas antes del armisticio y la creaci\u00f3n de la republica de Sal\u00f3 signific\u00f3 la adici\u00f3n de la opresi\u00f3n nacional a la ya de por si intolerable opresi\u00f3n de clase que las masas trabajadoras del norte de Italia estaban soportando. Para un partido revolucionario esto habr\u00eda implicado saber aprovechar esta nueva situaci\u00f3n y avanzar en reivindicaciones transitorias con el objeto de atacar directamente al imperialismo alem\u00e1n y fortalecer una alternativa de clase. La lucha de liberaci\u00f3n nacional en sustancia no ten\u00eda porque significar \u00fanicamente una cuesti\u00f3n estrictamente de car\u00e1cter burgu\u00e9s, con la direcci\u00f3n de las organizaciones poscapitalistas, por el contrario debi\u00f3 ser utilizada por los comunistas como un trampol\u00edn de lanzamiento hacia una revoluci\u00f3n comunista. Por lo tanto para conquistar a las masas los comunistas deb\u00edan ponerse a la cabeza de la lucha contra la ocupaci\u00f3n extranjera. Trotsky en varias ocasiones reiter\u00f3 que la lucha de liberaci\u00f3n nacional es bolchevismo en potencia. En Italia se podr\u00eda decir que entre dicha lucha y la de clase se creo inmediatamente un lazo indisoluble. La raz\u00f3n esta precisamente en el rol hegem\u00f3nico que el proletariado ten\u00eda en la sociedad italiana. Tanto en la ciudad como en las milicias partisanas. Pero, como veremos, fue prioridad del Consejo de Liberaci\u00f3n Nacional, fundado el 9 de septiembre de 1943, hacer todo para que la lucha permaneciese sobre bases estrictamente nacionales y no de clase.  <\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, la fase inicial de la guerra civil fue particularmente dura, especialmente para la lucha partisana, y de escasa eficacia en el plano militar. Las primeras escuadras de partisanos surgieron preponderantemente de forma espont\u00e1nea. Algunas estaban compuestas por formaciones militares del viejo ejercito (que r\u00e1pido o se disolvieron o adquirieron un car\u00e1cter reaccionario y promon\u00e1rquico: los llamados partisanos azules), pero por lo de m\u00e1s se trato de soldados disperso, de desertores y de los primeros militantes obreros forzados a huir de la ciudad por estar se\u00f1alados en listas negras de nazistas y republicanos. En el invierno de 1943 el n\u00facleo b\u00e1sico de las unidades partisanas no superaba las 4 mil unidades, de ellas la mitad estaban concentradas en Piamonte. \u00bfUn partido comunista realmente revolucionario habr\u00eda debido ignorar este proceso? No, absolutamente no. En el resto de Europa la lucha partisana, en aquel entonces, hab\u00eda asumido un car\u00e1cter de masas. Esto debi\u00f3 hacer comprender a los dirigentes revolucionarios que en las circunstancias dadas, la lucha partisana se hab\u00eda convertido en un medio de expresi\u00f3n de las masas, especialmente en el contexto de opresi\u00f3n nacional. Tiene raz\u00f3n Bataglia en subrayar como aquellas primeras formaciones constituyeron la espina dorsal de las futuras divisiones partisanas. Es Adem\u00e1s verdad que la oportuna intervenci\u00f3n del PCI les permiti\u00f3 conquistar no s\u00f3lo la direcci\u00f3n de aquella lucha sino una gran autoridad en el proletariado de las ciudades. El punto, sin embargo, no reside en esto. De hecho una direcci\u00f3n de verdad comunista habr\u00eda sabido evaluar y distribuir las fuerzas del propio partido sobre la base del real desarrollo de los acontecimientos. Por esto en el oto\u00f1o-invierno de 1943, cuando a\u00fan el \u00fanico centro fundamental de la lucha de clase era la f\u00e1brica, el PCI debi\u00f3 mandar a la monta\u00f1a un n\u00famero limitado de cuadros y concentrar el grueso de sus fuerzas a las ciudades. El partido de Togliatti, en vez de ello, hizo todo lo contrario, en las palabras del mismo Longo: \u201cTodo debe estar subordinado a la lucha armada para atrapar a los alemanes; todas las organizaciones deben ser movilizadas para este objetivo, todos los compa\u00f1eros militarmente aptos deben ser organizados en formaciones de combate para la lucha armada partisana contra los nazis y sus aliados fascistas\u201d (8). Las razones de esta elecci\u00f3n, lo repetimos, fueron estrictamente estrat\u00e9gicas. Para los dirigentes del PCI, la resistencia do deb\u00eda sumir un car\u00e1cter de clase sino exclusivamente de liberaci\u00f3n nacional y por ello es centro de gravitaci\u00f3n del enfrentamiento deber\u00eda pasar de la ciudad a las monta\u00f1as. Emblem\u00e1tico fue el caso de Tur\u00edn, coraz\u00f3n de la lucha de clases, en los d\u00edas del armisticio: \u201cLa decisi\u00f3n del Comit\u00e9 Federal comunista de abandonar Tur\u00edn, deb\u00eda despu\u00e9s, en la practica, mostrarse precipitada (\u2026) A los dirigentes del partido les habr\u00eda correspondido no correr a la periferia (\u2026) sino permanecer en el centro, donde m\u00e1s que nunca se hac\u00eda necesaria una coordinaci\u00f3n. Sucedi\u00f3, en vez de ello, que las masas obreras turineses, como observaba uno de los dirigentes de la resistencia, Arturo Colombi, sufr\u00edan una carencia de direcci\u00f3n pol\u00edtica\u201d  <\/p>\n<p>Apareci\u00f3, por tanto, como orientaci\u00f3n fundamental la lucha armada, lo que signific\u00f3 la salida a las monta\u00f1as de grupos dirigentes locales enteros o el aislamiento de muchos militantes combativos en grupos como el GAP (Grupo de Acci\u00f3n Patri\u00f3tica), los cuales basaban su actividad exclusivamente en acciones de sabotaje y de atentados, debiendo actuar bajo la m\u00e1s estricta clandestinidad y estar por fuerza separados del desarrollo del movimiento de masas en las f\u00e1bricas y en la ciudad. No estaba en discusi\u00f3n la elecci\u00f3n de tomar o no las armas, sino la estrategia pol\u00edtica que orientaba la lucha militar, una estrategia que de hecho llev\u00f3 al grupo dirigente del PCI a servirse de la opci\u00f3n militar como m\u00e9todo para diluir de desinflar el car\u00e1cter revolucionario, de hecho comunista de aquella lucha.  <\/p>\n<p>Cuando los militantes comunistas percibieron lo inadecuado de tal orientaci\u00f3n pol\u00edtica se mostraron fuertemente reacios a adoptar las directrices del centro. Francesco Scotti relata que ellos necesitaron m\u00e1s de 15 d\u00edas para seleccionar a 12 gapistas entre una treintena de militantes disponibles en todo Mil\u00e1n: \u201cM\u00e1s de uno entre estos camaradas, entre estos hombres, se\u00f1ala que no es justo desencadenar el terror individual, que es contrario a los principios del marxismo leninismo\u201d. (10) En Bolonia, el \u201ctriangulo\u201d militar del Comit\u00e9 Federal del PCI escribe. \u201cEntre los hombres que componen actualmente nuestros GAP, nosotros encontramos a\u00fan una debilidad fundamental que es el residuo de un falso sentimentalismo, o bien la incertidumbre y aversi\u00f3n hacia los actos de expropiaciones. La concepci\u00f3n es que un comunista no puede actuar como un ladr\u00f3n\u201d. (11) En las palabras del mismo Giovanni Pesce \u201c los GAP no fueron nunca numerosos\u201d. Esto si exceptuamos los GAP de Emilia Romagna; pero estamos hablando de hechos que suceder\u00e1n 10 meses despu\u00e9s en condiciones del todo distintas.  <\/p>\n<p>Sobre este punto queremos ser claros: defendemos sin duda alguna acciones como la de la calle Rasella de la hip\u00f3crita indignaci\u00f3n de los historiadores burgueses como Pansa, que apuntan a poner a los partisanos y a los fascistas en el mismo saco solo con el prop\u00f3sito de dejar en descr\u00e9dito una de las experiencias revolucionarias m\u00e1s importantes del siglo XX en Italia. Podemos discutir dentro del movimiento comunista la eficacia y la oportunidad de alguna acci\u00f3n en particular que se haya entonces efectuado, m\u00e1s no cuestionamos la lucha en si. Lo que se quiere subrayar es la intencional orientaci\u00f3n que la direcci\u00f3n comunista dio a la lucha, ajena a las necesidades reales de la lucha pero muy adecuada en sus intenciones de diluir el car\u00e1cter revolucionario y de clase de la lucha que las masas trabajadoras estaban librado con el objeto de evitar que se llegase a objetivos estrictamente proletarios.  <\/p>\n<p>Como consecuencia directa de esto, cuando entre noviembre y diciembre de 1943 estalla nuevamente la lucha de clases en las f\u00e1bricas el PCI se encontr\u00f3 completamente incapaz de intervenir en modo eficaz, tuvo que actuar por detr\u00e1s de los acontecimientos. Bastante elocuente es el testimonio de Arturo Colombi en explicar al centro del partido las razones de la incapacidad de la organizaci\u00f3n en el accionar de aquello d\u00edas: \u201cLas fuerzas pol\u00edticas son desgraciadamente exiguas; faltan cuadros intermedios y se ha disminuido a la direcci\u00f3n local haciendo partir de Taurina los mejores compa\u00f1eros y dejando al trabajo militar a los dem\u00e1s (\u2026) Nos bombarde\u00e1is de llamados a dar todo al trabajo militar y hoy nos damos cuenta que debimos prestarle ello un poco menos atenci\u00f3n, puesto que la posibilidad de promover huelgas pol\u00edticas de masas y huelgas generales, etc., demuestran como la movilizaci\u00f3n pol\u00edtica de las masas en un gran centro tiene una enorme importancia para el conjunto de la lucha en general\u201d (12). <\/p>\n<p>No obstante su t\u00e1ctica exclusivamente \u201cguerrillera\u201d, el PCI, gracias a una situaci\u00f3n objetiva extraordinariamente favorable, ya los inicios del 44 logra recuperar influencia sobre una parte importante de las masas. La presi\u00f3n en aquel momento fue tan grande que oblig\u00f3 al partido a declarar la huelga general en los primeros d\u00edas de marzo. Los dirigentes del PCI bromeaban bastante en aquellas semanas con la posibilidad de llamar a la insurrecci\u00f3n, pero para ellos aquellas huelgas deb\u00edan tener un car\u00e1cter simplemente demostrativo. Las masas por el contrario tomaron muy en serio aquellas reivindicaciones y durante la movilizaci\u00f3n se esperaba el arribo en las ciudades de la milicia partisana, la cual de dec\u00eda que contaba con unos 300 mil efectivos. La realidad fue lamentablemente muy distinta. Los partisanos eran a\u00fan pocos y no desempe\u00f1aban ning\u00fan rol decisivo en aquellos acontecimientos, con algunas espor\u00e1dicas excepciones. En el marco de esta vor\u00e1gine de sucesos los estalinistas quisieron difundir el rumor del arribo de tropas partisanas para crear pasividad entre los trabajadores y as\u00ed evitar el deber, de frente a la presi\u00f3n de las masas, de crear milicias obreras. No obstante es importante se\u00f1alar como ya desde entonces, y a\u00fan m\u00e1s en los meses siguientes, se difundi\u00f3 entre los trabajadores de la ciudad la correcta percepci\u00f3n de que las brigadas partisanas ten\u00edan no s\u00f3lo el objetivo de destruir a los nazis, sino que deb\u00edan ser verdaderas milicias proletarias que combat\u00edan por abatir el capitalismo.  <\/p>\n<p>1944 \u201cLa primavera roja\u201d  <\/p>\n<p>La primavera- verano de 1944 fue el escenario del impulso definitivo de la lucha partisana que la convirti\u00f3 en un movimiento de masas. Era en aquel entonces muy difundida la convicci\u00f3n entre militantes comunistas, tanto en las monta\u00f1as como en la ciudad, que la hora de la insurrecci\u00f3n de acercaba. Hab\u00eda todas las condiciones objetivas para ello, pero despu\u00e9s de las huelgas de marzo los dirigentes del PCI no quer\u00edan m\u00e1s movilizaciones en las f\u00e1bricas. El objetivo era evitar que la lucha de las ciudades se conjugase con un movimiento partisano que estaba asumiendo proporciones cada vez m\u00e1s imponentes.  <\/p>\n<p>Las brigadas Garibaldi, nacidas por obra del PCI ya en noviembre de 1943, se reforzaban enormemente gracias a los j\u00f3venes que desertaban del enrolamiento obligatorio decretado por el general Graziani a partir de febrero de 1944 y que prefer\u00edan convertirse en partisanos. Para finales de marzo las brigadas Garibaldi eran ocho. La suma en conjunto era de entre 20 y 25 mil combatientes. A los reacios a la leva se a\u00f1ad\u00edan paulatinamente aquellos obreros obligados a escapar de las f\u00e1bricas despu\u00e9s de las huelgas de marzo para evitar ser deportados a Alemania. Durante los meses del verano, con el aumento de los llamados oficiales a la leva, las milicias partisanas llegaron a contra con 100 mil combatientes. La composici\u00f3n social era fundamentalmente proletaria, incluido el proletariado agr\u00edcola, especialmente en Emilia. La edad media de los partisanos era muy baja. Esto implicaban por un lado muy poca experiencia militante y un bajo nivel pol\u00edtico, pero por otro lado aquella situaci\u00f3n tenia su aspecto favorable en el hecho de que en muy poco tiempo se manifest\u00f3 una gran radicalizaci\u00f3n. Por estas razones, se puede decir que de modo muy vertiginoso los partisanos vivieron una guerra no s\u00f3lo contra la opresi\u00f3n fascista sino tambi\u00e9n contra la capitalista.  <\/p>\n<p>Desde entonces en adelante, seg\u00fan lo afirmado por el propio Mariscal nazi Kesserling, la guerra partisana se convirti\u00f3 en un peligro real tanto para los invasores alemanes como para los mismos aliados. Estos \u00faltimos se enfrascaron bastante, en acuerdo con las organizaciones burguesas del CLN, en una obra de contenci\u00f3n pol\u00edtica del movimiento partisano, apoyados en todos aquellos combatientes, (no muchos en realidad) que no estuviesen bajo la influencia comunista. Es el caso por ejemplo de los partisanos \u201cblancos\u201d (Dem\u00f3cratas cristianos, denominados verdes) de la Osopo, cuyo objetivo principal era no tanto luchar contra el fascismo sino mantenerse atentos cuid\u00e1ndose del \u00edmpetu revolucionario de las brigadas Garibaldi.  <\/p>\n<p>La Osoppo se convirti\u00f3 despu\u00e9s en la primera espina dorsal de la futura Gladio intentado de hecho un acuerdo, despu\u00e9s fallido con los republicanos de la X Mas. Estos partisanos democristianos, junto a los mon\u00e1rquicos, fueron los \u00fanicos de los que de fiaron los aliados y a los cuales se les suministraban pertrechos y armas de manera sistem\u00e1tica.  <\/p>\n<p>No obstante, desde ento0nces en adelante, los principales art\u00edfices de la obra de contenci\u00f3n en las acciones de la s brigadas Garibaldi fueron los mismos dirigentes del PCI, impresionados y espantados de un movimiento que advert\u00edan habr\u00eda podido f\u00e1cilmente escap\u00e1rseles de las manos. Togliatti , en su directiva sobre la guerra partisana del 6 de junio , fue tan explicito como desalentador para los \u00e1nimos de los partisanos al se\u00f1alar \u201c De recordarse siempre que la insurrecci\u00f3n que nosotros queremos no tiene el objetivo de imponer transformaciones sociales y pol\u00edticas en sentido socialista y comunista, sino tiene como objetivo la liberaci\u00f3n nacional y la destrucci\u00f3n del fascismo\u201d (13) Lo que esto quer\u00eda decir concretamente se pudo ver durante la frustrada liberaci\u00f3n de de Roma. La capital fue de hecho la \u00fanica de las grandes ciudades italianas que no fue libertad por las fuerzas partisanas sino por el ejercito aliado. Es verdad que durante los meses de mayo y junio el PCI y el PSIUP hab\u00edan propuesto al CLN romano constituir un gabinete de guerra para liberar Roma antes del arribo de las fuerzas aliadas. Pero la DC y el Partido Liberal, bajo precisas directivas del Vaticano, y de los norteamericanos, plantearon una negativa rotunda. La raz\u00f3n era clara: si se hubiese puesto bajo el control partisano el coraz\u00f3n del pa\u00eds, \u00bfqui\u00e9n habr\u00eda podido frenar la impetuosa irrupci\u00f3n de las masas en el resto de Italia? Por todo esto los partidos burgueses crearon una crisis pol\u00edtica en el CLN central, la cual desemboc\u00f3 en la dimisi\u00f3n temporal de Bonomi como presidente, generando la completa paralizaci\u00f3n de aquel organismo s\u00edmbolo de la colaboraci\u00f3n de clase. En este punto una vez m\u00e1s emergi\u00f3 el tortugu\u00edsmo del PCI, el cual, en vez de tomar la iniciativa de forma aut\u00f3noma, se someti\u00f3 a las imposiciones del CLN, tomando como pretexto el defender la unidad a toda costa dentro de ese organismo de colaboraci\u00f3n de clases. A continuaci\u00f3n los dirigentes del PCI trataron nuevamente de justificarse diciendo que las masas romanas no estaban listas para un enfrentamiento directo con los nazis y que el partido hab\u00eda sido paralizado a causa de las grandes perdidas de cuadros sufridas en la represi\u00f3n de las acciones de los GAP a principios de a\u00f1o. Para entender el tama\u00f1o de la capacidad de las masas romanas para enfrentarse con los enemigos nazis y el tama\u00f1o de las aspiraciones comunistas que hab\u00eda en ellas, basta decir que en aquellos d\u00edas decisivos el Movimiento Comunista de Italia (MCI) organizaci\u00f3n a la izquierda del PCI, hizo un llamado a la constituci\u00f3n de un ejercito rojo en Roma, Al llamado acudieron 40 mil \u201ccompa\u00f1eros de todas las tendencias comunistas\u201d, entre ellos algunos altos oficiales del ej\u00e9rcito, y se constituyeron 34 divisiones, pero el PCI aterrorizado de tal escenario, logro, por medio de gra\u00f1id\u00edsimas presiones, a hacer desistir a los dirigentes del MCI a llevar acabo tal iniciativa.. As\u00ed la ocasi\u00f3n de perdi\u00f3 y, con el ingreso \u201cpacifico\u201d el 4 de junio, los aliados pudieron imponer su poder, naturalmente luego de haber permitido a los alemanes una c\u00f3moda retirada.  <\/p>\n<p>Pero las preocupaciones para los dirigentes comunistas no eran m\u00e1s que el inicio. Es exactamente en medio de estos acontecimientos que empez\u00f3 la ofensiva partisana y la constituci\u00f3n de los territorios liberados. Entonces 15 eran los territorios bajo el control de los rebeldes: de Piamonte a Friulli, de la Liguria a Veneto, pasando por Emilia y Lombardia. El Mariscal Graziani confes\u00f3: \u201cpr\u00e1cticamente el gobierno de la republica social controla, y s\u00f3lo hasta cierto punto, la regi\u00f3n en torno al Po; todo lo dem\u00e1s esta virtualmente en las manos de los as\u00ed llamados rebeldes, que cuentan con el consenso de grandes estratos de la poblaci\u00f3n\u201d. (14) Zonas en las cuales el poder alterno asum\u00eda peligrosas caracter\u00edsticas de democracia directa de las masas, que aterrorizaba tanto a los capitalistas como a los dirigentes estalinistas. Los dirigentes del partido intentaron remediar la situaci\u00f3n tratando de reglamentar (con m\u00ednimo \u00e9xito) las brigadas partisanas bajo un \u00fanico mando llamado Cuerpo Voluntario de la Libertad. El objetivo era evidente: limitar en lo m\u00e1s posible la libertad de maniobra de cada una de las brigadas. El CVL no era otra cosa que la expresi\u00f3n militar de la pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n de clase del CLN (En la regi\u00f3n de la Alta Italia). De hecho en dicha instancia las decisiones deb\u00edan ser tomabas de consenso y todo se basaba sobre el sistema paritario (como en el CLN) que no tomaba en cuenta la influencia de cada organizaci\u00f3n sino que tomaba a cada una como con igual autoridad. As\u00ed el PCI pod\u00eda justificar su propio inmovilismo en nombre de la \u201cunidad de las fuerzas antifascistas\u201d, a pesar de que la inmensa mayor\u00eda de las milicias partisanas estaban bajo su control.  <\/p>\n<p>Efectivamente, desde un punto de visita marxista la coordinaci\u00f3n centralizada de las milicias partisanas habr\u00eda sido militarmente correcto. Fue esto exactamente lo que hizo Trotsky fundando el Ej\u00e9rcito Rojo. Pero el punto central era la naturaleza de clase que se le pretend\u00eda imprimir a dicho mando central. Mientras que los bolcheviques, al alba de la revoluci\u00f3n de octubre, ten\u00edan al Ej\u00e9rcito Rojo como el mando militar de la revoluci\u00f3n comunista, para los dirigentes estalinistas del PCI las brigadas partisanas deb\u00edan convertirse en un ej\u00e9rcito burgu\u00e9s com\u00fan. Por esta raz\u00f3n impusieron a sus unidades el saludo militar en vez del saludo con el pu\u00f1o cerrado, introdujeron los grados, impusieron sustituir los pa\u00f1uelos rojos con la hoz y el martillo de los partisanos por otros tricolores. Ordenaron incluso cambiar las letras de las canciones de lucha.  <\/p>\n<p>Las indicaciones de Togliatti eran que los partisanos deb\u00edan limitarse a sabotajes para facilitar el avance de los aliados: signo inequ\u00edvoco del miedo que los partisanos se convirtieran en un ej\u00e9rcito independiente y de clase. Los temores de los dirigentes del PCI estaban m\u00e1s que justificados. Emblem\u00e1tico al respecto es el reporte que Aberganti, dirigente del partido, hace sobre la situaci\u00f3n en Montefiorino y que se puede generalizar a otras zonas liberadas: \u201cla casi totalidad de los j\u00f3venes pertenecientes a las brigadas se han adherido a nuestro partido e insisten fuertemente en declararse comunistas (\u2026) Centenares de nuestros j\u00f3venes usan la camisa roja con la hoz y el martillo y aquellos que a\u00fan no la tienen desean fuertemente llevarla (\u2026) no se trata de quitar a estos j\u00f3venes la camisa roja ( la cual tiene tambi\u00e9n tradiciones garibaldianas ) sino que se trata de quitar la hoz y el martillo poniendo es su lugar el emblema tricolor y explicando a estos j\u00f3venes que tanto desean ser comunistas, cual es la pol\u00edtica de nuestro partido y el car\u00e1cter nacional de la lucha\u201d (15) A esto el dirigente Zombi a\u00f1ade: \u201cla orientaci\u00f3n general de los partisanos es a\u00fan perneado de aquel sectarismo proveniente de su composici\u00f3n social y de su debilidad pol\u00edtica (\u2026) Para nuestro partido combaten y mueren con entusiasmo. No obstante es solamente el instinto de clase lo que los gu\u00eda (\u2026) En general esta muy difundida la creencia de que despu\u00e9s de la victoria nuestro partido deba y pueda hacer la revoluci\u00f3n comunista para destruir a la burgues\u00eda. Es dif\u00edcil hacerles entender la l\u00ednea del partido.\u201d(16) Como esta hay much\u00edsimas declaraciones que podr\u00edamos citar. <\/p>\n<p>De aqu\u00ed surge una pregunta: \u00bfC\u00f3mo pudo el partido persuadir a sus propios militantes de la correcci\u00f3n de su pol\u00edtica de unidad nacional? Es verdad que a finales de oto\u00f1o de 1943 los comisarios pol\u00edticos hicieron el posible por inculcar la l\u00ednea del partido, pero esto, como se ha visto, no fue suficiente. Seguramente jug\u00f3 un papel no desde\u00f1able el bajo novel pol\u00edtico de los combatientes, debido a su extrema juventud. Adem\u00e1s de ello sin embargo \u00bfAcaso no aparec\u00eda ante su ojos que el nacimiento de zonas liberadas aparec\u00edan a sus ojos como la instauraci\u00f3n de una comunista? En realidad, para tener credibilidad entre su propia base, el PCI utiliz\u00f3 una treta pol\u00edtica a la que ya hab\u00eda recurrido bastante durante la guerras civil espa\u00f1ola; la llamada dopiezza (ambig\u00fcedad, hipocres\u00eda)  <\/p>\n<p>\u201cMuchos piensan que nuestra pol\u00edtica respecto al CLN no era m\u00e1s que una maniobra, un truco; la gran mayor\u00eda quiere conocer nuestra teor\u00eda, quieren que se les explique como ser\u00e1 la sociedad comunista (17) Estas palabras de Scarpone son clarificantes. Los partisanos pensaban que el PCI planteaba era s\u00f3lo una maniobra t\u00e1ctica, pero que la liberaci\u00f3n se transformar\u00eda en revoluci\u00f3n comunista. Los dirigentes del partido de frente a ello nunca confirmaron estas ideas pero tampoco las criticaron abiertamente, Simplemente dejaron que la ambig\u00fcedad se propagase entre los combatientes. La raz\u00f3n era clara: actuando as\u00ed no estaban forzados a enfrentarse directamente con las aspiraciones de los militantes y partisanos, evitando as\u00ed que sus dudas se convirtieran en oposici\u00f3n frontal y organizada a la pol\u00edtica de la direcci\u00f3n.  <\/p>\n<p>Si esta era la situaci\u00f3n en los montes, tambi\u00e9n en la ciudad la conciencia del proletariado tuvo en verano de 19944 un definitivo salto adelante. Las movilizaciones de car\u00e1cter fundamentalmente pol\u00edtico de los obreros de Tur\u00edn en la defensa de las f\u00e1bricas a medidados de junio represent\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n. Tal era la voluntad de armarse y combatir que el PCI fue forzado a crear las SAP (Escuadras de Acci\u00f3n Patri\u00f3tica), formaciones mayoritariamente compuestas por proletarios, que s\u00f3lo en Piamonte llegaron a contar con cerca de 12 500 miembros.  <br \/>Estas SAP aparecieron como una v\u00e1lvula de escape y de contenci\u00f3n al \u00edmpetu revolucionario de los asalariados de la ciudad. De hecho el PCI, sobre la base de fuertes presiones provenientes de las f\u00e1bricas, creo y arm\u00f3 efectivamente estas escuadras, pero s\u00f3lo lo m\u00ednimo posible. Sobre todo las utiliz\u00f3 lo menos posibles y nunca en acciones decisivas: el miedo a su potencialidad revolucionaria y de clase era bastante como para poner en riesgo al sistema.  <\/p>\n<p>En este punto los dirigentes comunistas, en plena coherencia con su \u201cambig\u00fcedad\u201d, impulsados por la situaci\u00f3n. No pod\u00edan hacer otra cosa difundir el llamado a prepararse para la insurrecci\u00f3n, Tambi\u00e9n por este caso no se pod\u00edan desperdiciar las condiciones objetivas. El PCI hubiera podido ordenar a los partisanos y obreros entrar en acci\u00f3n; los cuadros locales del partido ten\u00edan ya muchos planes insurrecci\u00f3nales. Pero los dirigentes del PCI no ten\u00edan intenci\u00f3n de moverse solos (porque esto habr\u00eda significado la victoria de la revoluci\u00f3n comunista), pero con todo el CLN, y sobre todo confi\u00e1ndose en que el avance aliado de estas semanas \u201cparec\u00eda\u201d irresistible. En realidad, incluyendo el peligro de clase, lo ej\u00e9rcitos aliados avanzaron muy lentamente. Hasta detenerse en oto\u00f1o de ese a\u00f1o sobre la l\u00ednea g\u00f3tica.  <\/p>\n<p>En este punto el CLN cay\u00f3 en la par\u00e1lisis m\u00e1s completa: Por en\u00e9sima ocasi\u00f3n la pol\u00edtica de unidad nacional fue absolutamente in\u00fatil. Tambi\u00e9n en esta ocasi\u00f3n los dirigentes del PCI se obstinaron en disfrazar su negligencia detr\u00e1s de una supuesta condici\u00f3n objetiva desfavorable. Si acaso lo dicho al respecto no fuese suficiente para demostrar que por el contrario hab\u00eda condiciones excelentes para emprender la iniciativa revolucionaria, nos preguntamos \u00bf si sobre el plano militar las brigadas Garibaldi eran tan inferiores al ej\u00e9rcito alem\u00e1n, como se explica la liberaci\u00f3n de Florencia llevada acabo por estas fuerzas mucho tiempo antes que la llegada de los aliados? \u00bf Y la de Ravena? \u00bfY la batalla victoriosa de Porta Lame en Bolonia? \u00bfQu\u00e9 no estos ejemplos y otro centenar de ellos demuestran, junto a las 15 zonas liberadas, la superioridad incluso b\u00e9lica de los partisanos unidos a los SAP, GAP y sobre todo al proletariado urbano en su conjunto? Como fue forzado a admitir el mismo Spriano: \u201cPero m\u00e1s que las ocupaciones cuentan, para mostrar la eficacia b\u00e9lica de las formaciones, los golpes, las emboscadas, las acciones combinadas entre un comando y otro, entre una brigada de maniobras y un destacamento, las intervenciones a lo largo de las carreteras en torno a las grandes ciudades, que son como anunci\u00f3 de lucha insurreccional\u201d  <\/p>\n<p>Sobre la debilidad de las comparaciones con la experiencia griega para justificar la inacci\u00f3n del PCI ya se escribe en otra parte de esta revista. No obstante Secchia aduce como ulterior raz\u00f3n contraria nuestra tesis; el hecho de que a diferencia de una guerra victoriosa como la yugoslava donde se contaban con 300 mil partisanos, en Italia en el verano del 44 hab\u00eda m\u00e1ximo entre 140 y 150 mil. Numero, a su decir insuficiente para llevar a buen termino una insurrecci\u00f3n. Esta afirmaci\u00f3n sin embargo no es aplicable por una raz\u00f3n fundamental. De hecho en Yugoslavia, las milicias partisanas alcanzaron aquel n\u00famero de efectivos porque la composici\u00f3n social de aquel pa\u00eds era fundamentalmente rural y campesina. En Italia era obvio que no se habr\u00eda podido ver combatir de forma permanente un n\u00famero similar de hombres. Formando parte de la clase obrera, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estaba forzada a permanecer en las ciudades para no perder el trabajo. No hay posibilidad de hacer comparaciones entre las dimensiones de los combatientes movilizados en ambos pa\u00edses. Se debe , adem\u00e1s, tener presente en contraparte que si el PCI hubiese lanzado el llamado a la insurrecci\u00f3n general en el verano oto\u00f1o de 1944, los 100 mil partisanos de las monta\u00f1as se habr\u00edan inmediatamente sumado a los millones de obreros que en las f\u00e1bricas esperaban s\u00f3lo una se\u00f1al del partido para lanzarse a la lucha. Se habr\u00eda creado as\u00ed un ej\u00e9rcito num\u00e9ricamente del tama\u00f1o de sus propias tareas. Por lo dem\u00e1s, esto suceder\u00e1 en la primavera del a\u00f1o siguiente, signo evidente que la inquietud de los dirigentes del partido en esas semanas cruciales implic\u00f3 solamente perdida de tiempo precioso parado con un precio alt\u00edsimo en t\u00e9rminos de vidas hunazas. A la larga para el 25 de abril del 45 hab\u00eda m\u00e1s de 440 mil combatientes entre partisanos y civiles implicados en la resistencia (cuando luego de la ofensiva alemana en contra de las fuerzas de la resistencia, esta contaba con algunas decenas de miles en invierno del 44-45), \u00bfa caso no confirma esto nuestra argumentaci\u00f3n?  <\/p>\n<p>La insurrecci\u00f3n nacional para evitar la insurrecci\u00f3n  <\/p>\n<p>Hasta el desembarco en Sicilia, en julio de 1943, el objetivo pol\u00edtico y militar de los aliados, en particular Churchill. No era ciertamente el de liberar Italia del fascismo, m\u00e1s bien el de ocupar la zona meridional de la pen\u00ednsula para poder abrir un frente sobre los Balcanes. Al mismo tiempo, apostaban a que el pa\u00eds se convirtiese en zona consolidada de influencia angloamericana. De lo dem\u00e1s, ya buenos eran las relaciones diplom\u00e1ticas y comerciales entre el Duce y el gobierno de Su Majestad brit\u00e1nica. En palabras de Churchill: \u201ccuidad que nada sea hecho para dejar al Rey y Badoglio m\u00e1s d\u00e9biles de cuanto est\u00e1n. M\u00e1s bien, nosotros debemos sostenerlos e imponerlos con nuestras fuerzas armadas\u201d (18) Toda la pol\u00edtica imperialista aliada en Italia estuvo concentrada en la contenci\u00f3n del peligro comunista. Por esta raz\u00f3n el oto\u00f1o de 1944 las tropas aliadas se detuvieron a lo largo de la llamada L\u00ednea G\u00f3tica hasta la primavera del siguiente a\u00f1o.  <br \/>El 9 de octubre, en Mosc\u00fa, Stalin asegur\u00f3 a Churchill que Italia permanecer\u00eda bajo control de occidente. De este modo dio al imperialismo angloamericano la posibilidad de detener su propia ofensiva y permitir a los fascistas alemanes lanzar una ofensiva general en contra de los partisanos. El 8 de octubre Kesserling lanz\u00f3 un ataque contra los rebeldes dando paso a atroces represalias en contra de la poblaci\u00f3n civil.  <\/p>\n<p>Pocas semanas despu\u00e9s, el general norteamericano Alexander por \u00fanica respuesta anunci\u00f3 que el ej\u00e9rcito aliado son avanzar\u00eda sino hasta el a\u00f1o siguiente, aduciendo presuntas razones log\u00edsticas, y por lo tanto los partisanos deber\u00edan regresar a casa. \u201cEs ya posible por lo tanto ver como la \u201cbastante celebre\u201d proclama de Alexander del 13 de noviembre de 1944, incitando a los partisanos a interrumpir su actividad y a esconderse durante el invierno, as\u00ed como las disminuci\u00f3n de los aprovisionamientos por paraca\u00eddas coincidieron casi, sobre el plano militar, a un llamado a los fascistas alemanes (no se puede olvidar la publicidad dada al mensaje transmitida por la radio) a intensificar la ofensiva comenzada despu\u00e9s del 8 de octubre por Kesserling contra los partisanos a fin de destruirlos. Las razones de clase mostradas en este comportamiento angloamericano son ya admitidas de forma abundante, y ha sido puesto en evidencia de forma suficiente el significado de la coincidencia de este comportamiento, con el plano pol\u00edtico, con la crisis de voluntad de Bonomi a fines de noviembre, la importancia de su desarrollo era la derrota de las izquierdas en sus conclusiones\u201d.(19) De hecho en aquellas mismas semanas se consum\u00f3 la segunda crisis en el CLN, provocada nuevamente por la ofensiva de sus componentes burgueses sobre la cuesti\u00f3n de la defensa de la monarqu\u00eda de frente a la pr\u00f3xima liberaci\u00f3n. Este enfrentamiento llev\u00f3 a los socialistas y accionistas a pasar a la oposici\u00f3n, mientras Togliatti, en nombre de la unidad de CLN, capt\u00f3 permanecer en el gobierno. El secretario del PCI justificar\u00e1 en seguida esta elecci\u00f3n se\u00f1alando que si todas las fuerzas de izquierda se hubieran pasado a la oposici\u00f3n esto habr\u00eda podido \u201chacer inevitable una l\u00ednea de llamado a la acci\u00f3n directa de las masas con todas sus consecuencias\u201d (20). En\u00e9sima demostraci\u00f3n del papel decisivo de los dirigentes del PCI en desarticular cada acci\u00f3n independiente de las masas y de cuento dichos dirigentes eran hostiles a toda perspectiva de desarrollo revolucionario.  <\/p>\n<p>Mientras tanto la proclama de Alexander obliga a los partisanos a la defensiva y no ofrece a ellos otra alternativa que la de pasar otro duro invierno en las monta\u00f1as. Es en este periodo que los nazi fascistas tendr\u00e1n la posibilidad de cometer las masacres m\u00e1s despiadadas como en Marzabotto (1500 civiles muertos) y ensa\u00f1arse con mal tratos y torturas en contra de los combatientes detenidos y sus simpatizantes como fue el caso de Gabriella Degli Esposti. Millares fueron las victimas y los partisanos sufrieron en aquel invierno un duro golpe reduci\u00e9ndose a una cifra de entre 50 y 80 mil. <\/p>\n<p>Paralizado por la proclama de Alexander y aterrorizado por la perspectiva de subsistir otro invierno bajo asedio nazi, el CLNAI envi\u00f3 una delegaci\u00f3n propia a Roma para negociar con Bonomi y los aliados. El objetivo era obtener ayuda econ\u00f3mica y militar y obtener el reconocimiento del CLNAI como gobierno legitimo en el norte. Acogidos con hostilidad y desconfianza, Parri y Pajetta llevaron adelante la negociaci\u00f3n con una contraparte angloamericana que quer\u00eda poner en el centro del debate sus propias pretensiones que consist\u00edan en el desarme de los partisanos. Bonomi de su parte hizo evidente su deseo de gobernar sobre la base de la estructura de los organismos tradicionales del estado burgu\u00e9s m\u00e1s bien que sobre la base del CLN. El 7 de diciembre, la delegaci\u00f3n firm\u00f3 un texto de acuerdo propuesto por los aliados en el que se establece una capitulaci\u00f3n total a favor de los deseos de los aliados. El acuerdo preve\u00eda que: \u201cDurante el periodo de ocupaci\u00f3n enemiga, el Comando general de los Voluntarios de la libertad ( es decir el comando militar del CLNAI) seguir\u00e1 por la v\u00eda del CLNAI todas las instrucciones dadas por el comandante en jefe de las fuerzas aliadas en Italia, el cual act\u00faa a nombre el comando supremo aliado, el CLNAI reconocer\u00e1 el gobierno militar aliado(\u2026) el jefe militar del Comando General de los Voluntarios de la Libertad debe ser oficialmente aceptado por el comandante en jefe del ej\u00e9rcito aliado en Italia (\u2026) Al acto de la creaci\u00f3n del gobierno militar aliado, el CLNAI reconocer\u00e1 el gobierno militar aliado, y ceder\u00e1 a este gobierno toda la autoridad y poderes del gobierno y administraci\u00f3n previamente asumidos. Con la retirada del enemigo, todas las competencias del Comando General de Voluntarios de la Libertad en los territorios liberados pasaran bajo la dependencia directa del comandante en jefe de las fuerzas aliadas en Italia,(\u2026) se implementaran todas las ordenes que les sean se\u00f1aladas de ellos o del gobierno militar aliado a su nombre, ello comprende la orden de disoluci\u00f3n y la entrega de las armas cuando sea solicitado \u201c ( 21) Los dirigentes de la lucha fueron, as\u00ed puestos bajo el control directo de los aliados, al mismo tiempo se asegura el total desarme de los partisanos cuando sea solicitado. Adem\u00e1s como Jefe los comandos de voluntarios de la libertad fue nombrado Raffaelle Cadorna, anteriormente general fascista, haciendo a un lado al anterior comando general dirigido por Longo y Parri. A nombre del PCI, Pajetta estampa su firma. <\/p>\n<p>La lucha resuelta que en estas mismas semanas el PCI aplico en contra de los nazis y contra la negligencia en el frente puede parecer altamente contratante con la elecci\u00f3n de dirigencia de los partisanos establecida en acuerdo con los aliados. En realidad ello fue una directa y necesaria consecuencia. De hecho fue exactamente declarando guerra total a los alemanes, hasta la insurrecci\u00f3n de abril, que los dirigentes del PCI pudieron hacer aceptar a los combatientes y a sus bases la l\u00ednea de sumisi\u00f3n a los capitalistas. A dem\u00e1s, \u00bfcomo habr\u00eda podido pensar cualquier partisano honesto comunista que un partido el cual estaba dejando todas sus fuerzas en la guerrilla y ve\u00eda a sus mejores militantes caer bajo fuego fascista, pudiese traicionar tan vilmente los intereses de su propia clase? El desarrollo y el mantenimiento de la concepci\u00f3n de \u201cambig\u00fcedad\u201d como instrumento de freno de frente a las masas, no pod\u00eda ser eficaz a menos que el PCI estuviese al frente de la lucha partisana y se mostrase resuelto a cazar a los opresiones de Italia. Pero, no obstante estos dirigentes, durante el tr\u00e1gico invierno de 44-45, en el momento de mayor dificultad para la resistencia, fueron precisamente los propios militantes comunistas los que emergieron como los m\u00e1s tenaces, los m\u00e1s confiados en el ideal anticapitalista por el cual combatieron a costa de enormes sacrificios. Cierto las dudas y la perplejidad no faltaban tambi\u00e9n entre las milicias. Comenzaba a serpentear la pregunta \u201c\u00bfpero entonces para que luchamos si una vez destruidos los alemanes, otros imperialistas quieren imponernos otro tipo de fascismo? (22) Pero es precisamente para hacer frente a tales reclamos internos y controlar los impulsos revolucionarios que Togliatti puso en el orden del d\u00eda la insurrecci\u00f3n nacional. Como dijo Gastote Manacorda, \u201cPara descartar o m\u00e1s bien impedir activamente la transformaci\u00f3n revolucionaria de la revoluci\u00f3n antifascista en revoluci\u00f3n socialista y mantener por el contrario la perspectiva de una republica parlamentaria\u201d (23)  <\/p>\n<p>Era imposible que el PCI prohibiese a los combatientes comunistas de las brigadas, a los militantes y a los trabajadores en las f\u00e1bricas, terminar un proceso que el partido mismo hab\u00eda contribuido a poner en acci\u00f3n. Una oposici\u00f3n frontal habr\u00eda presentado riesgos incalculables.  <br \/>En los primeros meses de 1945 la presi\u00f3n de las masas se hizo insostenible. La insurrecci\u00f3n en ese momento era inevitable. Por esto el PCI se vio obligado a ponerse al frente a fin de contener la lucha en los l\u00edmites para ellos admisibles. La dimensi\u00f3n en que los dirigentes del PCI advirtieron el peligro de que las masas pudieran salirse de su control se puede sintetizar en las siguientes palabras del discurso de Togliatti de febrero de 1945: \u201cAl momento de la liberaci\u00f3n del norte, nosotros nos encontraremos de frente a la situaci\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil de estos \u00faltimos a\u00f1os. En las masas surgir\u00e1 la gran expectativa creada (\u2026) de nuestra propaganda. Pero se crear\u00e1 tambi\u00e9n la psicolog\u00eda que habr\u00e1 de decir a las masas: es la paz, el esfuerzo de la guerra ha terminado, los sacrificios tambi\u00e9n. Entonces todos los problemas inmediatos econ\u00f3micos y pol\u00edticos quedaran expuestos de manera m\u00e1s critica de lo que ya es hoy\u201d (24) <\/p>\n<p>Los aliados junto a las fuerzas burguesas del CLN intentaron tambi\u00e9n en el norte de apostar la misma situaci\u00f3n que aconteci\u00f3 en la liberaci\u00f3n de Roma. Justo por esta raz\u00f3n el 1\u00ba de abril el general Clark invit\u00f3 a los partisanos a permanecer en las monta\u00f1as. Pero en esta ocasi\u00f3n el PCI rompe las demoras y act\u00faa s\u00f3lo. En palabras del Mismo Ercoli (Togliatti), en un contexto en el cual hay entre 80 y 100 mil partisanos armados junto a los obreros, campesinos y a la gran masa de la poblaci\u00f3n, el PCI no pod\u00eda jugar a la pasividad. Deb\u00eda dar paso firma hacia la insurrecci\u00f3n, a riesgo de ser arrastrado y desbancado por la irrupci\u00f3n revolucionaria del proletariado.  <\/p>\n<p>Los proyectos insurrecci\u00f3nales de los cuales el PCI dispon\u00eda desde tiempo atr\u00e1s vieron aplicaci\u00f3n en abril de 1945, pero en la mayor\u00eda de los casos el movimiento de masas fue much\u00edsimo m\u00e1s r\u00e1pido que estos planes. \u201cEn la pr\u00e1ctica, escribe Secchia, los partisanos aparecieron por doquier antes de la hora fijada\u201d(25) Esto demuestra adem\u00e1s de la carga explosiva, tambi\u00e9n la gran autonom\u00eda que las formaciones gozaban, a pesar de los intentos por someterlas.  <\/p>\n<p>Los mismos tiempos tambi\u00e9n las masas obreras entraron en acci\u00f3n. El 18 de abril inici\u00f3 la huelga en Tur\u00edn; entre el 21 y el 23 se insurreccion\u00f3 Modena, Bolonia, Ferrara, Regio Emilia, La Spezia. Entre el 23 y el 27 se liber\u00f3 G\u00e9nova y el 25 Mil\u00e1n. En Piamonte el llamado a la insurrecci\u00f3n se hab\u00eda proyectado hasta el 26 de abril, pero fue liberada por los obreros desde antes del arribo de los partisanos. Es importante hacer notar que en Piamonte, centro industrial m\u00e1s importante de Italia, la espera, o m\u00e1s bien dicho la pasividad del PCI para dar paso a la acci\u00f3n insurreccional no fue causal. Los \u201ctitubeos\u201d fueron correspondientes a los intentos de contener y desviar un levantamiento en l\u00edneas de clase que espont\u00e1neamente estaba desarroll\u00e1ndose. <\/p>\n<p>Para responder a qui\u00e9n sostiene que en abril de 1945 no hab\u00eda condiciones para llevar a buen termino una revoluci\u00f3n comunista victoriosa nada mejor que un protagonista de aquellos acontecimientos. Escribe Quazza: \u201cAntes del 25 de abril, por diez d\u00edas, las masas populares ejercitaron el poder real en el norte de Italia, las tropas liadas estaban a\u00fan lejos, y por algo de tiempo dispon\u00edan del apoyo entusiasta de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, del control de las f\u00e1bricas, de una gran revuelta campesina en numerosas zonas\u201d. (26)  <\/p>\n<p>Se esperaba la hora X  <\/p>\n<p>A pocas horas de la insurrecci\u00f3n nacional, el PCI, junto a las fuerzas del CLN, se apresur\u00f3 a llamar al proletariado a terminar la huelga general y regresar a trabajar. Pero para los obreros y los partisanos la partida no hab\u00eda a\u00fan terminado, se estaba simplemente concluyendo el primer raund, el de la liberaci\u00f3n del pa\u00eds. Ahora se deb\u00eda abrir el segundo: el de la revoluci\u00f3n comunista. Es este el clima que se respira en las f\u00e1bricas y entre los combatientes desde la liberaci\u00f3n hasta unos tres a\u00f1os despu\u00e9s. Razonando de manera consecuente con la supuesta l\u00f3gica de la ambig\u00fcedad de sus propios dirigentes, las masa estaban esperando la hora X, la hora en la cual Togliatti habr\u00eda de par v\u00eda libre a la revoluci\u00f3n. Con similares palabras un delegado comunista de la Fiat de Mirafiori describe esos meses: \u201cTodo el periodo 1945-48 (y algunos a\u00f1os despu\u00e9s) esta caracterizado como el de la espera de la hora X. hay ejemplos muy simples que muestran dicha espera (\u2026) Aqu\u00ed aparece el problema de la constituyente. Era el \u00fanico aspecto que diferenciaba a los dirigentes (locales) de los obreros, porque para todos estaba claro el hecho de que era un objetivo transitorio, pero los tiempos del proceso eran vistos m\u00e1s o menos r\u00e1pidos. Pero tambi\u00e9n aquellos que ve\u00edan plazos largos, ten\u00edan en mente vencimientos que iban m\u00e1s all\u00e1 de los primeros a\u00f1os posb\u00e9licos. Estaban todos convencidos que se vencer\u00eda en la elecciones. Que a partir de ah\u00ed habr\u00eda una reacci\u00f3n de la derecha, por tanto un momento de lucha armada, e inmediatamente despu\u00e9s la toma del poder\u201d. (27)  <\/p>\n<p>La orden de los dirigentes del PCI a los grupos combatientes fue el entregar inmediatamente las armas que pose\u00edan a los aliados. Los partisanos, sin embargo, estaban totalmente en desacuerdo y la tendencia generalizada fu el no desarmarse. Para mostrarse \u201ccondescendientes\u201d a los ojos de los aliados entregaron parte de su arsenal, pero, al mismo tiempo, escond\u00edan por doquier la inmensa mayor\u00eda de las armas que los alemanes hab\u00edan abandonado durante la retirada. Seg\u00fan testimonios del partisano Gino Vermicelli: \u201clas armas abandonadas por los alemanes y los fascistas eran tantas, que la entrega de los partisanos de sus propias armas parec\u00eda un granito de arena\u201d (28)  <br \/>Hasta julio de 1948, la situaci\u00f3n en todas las regiones m\u00e1s importantes, desde Sicilia hasta Emilia, desde la Toscana a Piamonte estaba m\u00e1s o menos fuera del control del aparato represivo del estado burgu\u00e9s.  <\/p>\n<p>Tal era el miedo y la par\u00e1lisis entre los carabineros de Emilia que el coronel Ravena dijo: \u201c muchos carabineros est\u00e1n convencidos que cuando los aliados abandonen la regi\u00f3n, no faltar\u00e1 una reacci\u00f3n violenta contra el ej\u00e9rcito y tal idea estaba derivada de amenazas m\u00e1s o menos encubiertas hechas a los militares en servicio\u201d (29)  <br \/>Un elevado numero de partisanos, casi todos comunistas, se hab\u00edan enrolado en la polic\u00eda estatal. Esto generaba un cuerpo poco confiable a los ojos de los patrones para desarrollar las funciones represivas que hist\u00f3ricamente tienen asignados estos cuerpos. Por otro lado distintos grupos partisanos permanecieron organizados en los meses `posteriores a abril del 45, funcionando en los hechos como un servicio de protecci\u00f3n en las manifestaciones obreras frente a las amenazas de los carabineros y los fascistas. Emblem\u00e1tico fue el casi de los partisanos que en 1946 acudieron en ayuda de los jornaleros emilianos de la Federterra en lucha. Pero una de las experiencias seguramente m\u00e1s importantes fue la de Volante Rossa. Cuerpo compuesto solamente por militantes comunistas (inscritos o no al PCI), que se convirti\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de la guerra en un punto de referencia para los obreros milaneses en huelga. Tal era la radicalizaci\u00f3n en aquel contexto que sus acciones culminaron en cuando dirigieron desde el punto de vista militar la ocupaci\u00f3n de la prefectura de Mil\u00e1n por parte de miles de obreros y partisanos en oto\u00f1o de 1947, contra la sustituci\u00f3n del prefecto Troilo, ex partisano, por un funcionario de carrera designado por el ministro del Interior Selva.  <\/p>\n<p>Por otros tres a\u00f1os siguieron siendo frecuentes las ejecuciones de patrones, colaboradores y jerarcas fascistas, robos para el autofinanciamiento, sabotajes, etc.  <\/p>\n<p>El mismo Am\u00e1ndola debi\u00f3 admitir que \u201cel PCI era una fuerza en ebullici\u00f3n y no pol\u00edticamente disciplinada, tambi\u00e9n atra\u00edda por la ilusi\u00f3n de la insurrecci\u00f3n armada, confiada en el apoyo sovi\u00e9tico. La l\u00ednea del centro del partido era aceptada con grandes reservas (\u2026) \u201cPor lo dem\u00e1s estaban convencidos que \u201cse necesita utilizar las posibilidades legales (\u2026) pero para ocupar posiciones que ser\u00edan \u00fatiles cuando la hora X finalmente estalle\u201d (30)  <\/p>\n<p>En oposici\u00f3n a esta expectativa, el PCI persigue sistem\u00e1ticamente la l\u00ednea de unidad nacional hasta las consecuencias m\u00e1s extremas como la amnist\u00eda promulgada por Togliatti en oto\u00f1o de 1946 la cual benefici\u00f3 a unos 30 mil fascistas. Tal fue la rabia de los expartisanos contra lo que consideraban sus enemigos mortales que en agosto-octubre hubo una recuperaci\u00f3n espont\u00e1nea del fermento entre las filas partisanas. El movimiento se expreso en verdaderos levantamientos y el regreso a la montana de brigadas enteras: del astiguano al biellese, en Casalesd como Verrfa y la Spezzia, etc. Junto a ello Secchia y el grupo dirigentes del PCI no supieron hacer frente a dichos proceso m\u00e1s que acusando a estos combatientes comunistas como provocadores y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n fueron ellos mismos los que denunciaron a la polic\u00eda a los jefes del movimiento. Se creo as\u00ed la paradoja grotesca por la cual mientras los fascistas eran excarcelados, los partisanos atiborraban las prisiones, eran cazados por la polic\u00eda y, naturalmente, sufr\u00edan m\u00faltiples discriminaciones frente a los puestos de trabajo cuando sal\u00edan. \u201cEn resumen de cuentas \u2013 escribe el jurista republicano Achille Battaglia refiri\u00e9ndose a los procesos en comparaci\u00f3n con los de los fascistas \u2013 (\u2026) Las sentencias de condena pronunciadas en los primeros tiempos fueron anuladas en gran numero por el Tribunal Supremo (\u2026) las amnist\u00edas y las condenas de 1946 a 1948 y los criterios adoptados por la magistratura en su aplicaci\u00f3n quitaron vigor tambi\u00e9n a los juzgados. Los patrimonios no fueron confiscados. Los delitos de las escuadras de acci\u00f3n (\u2026) no fueron castigados. La depuraci\u00f3n de la burocracia fue miserable.) A esto el juez Canosa a\u00f1ade \u201c cada iniciativa proveniente de la poblaci\u00f3n en tal sentido era rigurosamente imped\u00eda, todo estaba siendo confiado siempre a los carabineros, la polic\u00eda y magistrados, es decir sujetos institucionales en muchos casos comprometidos con el mismo r\u00e9gimen que eran llamados a castigar\u201d (31) Por otro lado se desencadenaron oleadas de procedimientos penales en contra de los partisanos y trabajadores por actos cometidos durante la Resistencia, o inmediatamente despu\u00e9s, como en los d\u00edas del atentado a Togliatti. La arbitrariedad, la acci\u00f3n facciosa y la intencionalidad pol\u00edtica de la represi\u00f3n polic\u00edaca fueron ampliamente demostradas, y a pesar de ello forzaron a militantes comunistas, obreros y partisanos a largas detenciones preventivas, con altas dosis de tortura y agresiones.  <\/p>\n<p>Conclusiones  <\/p>\n<p>A pesar de que, aquella lucha sin cuartel que fue la resistencia o ha sido en ning\u00fan sentido vana alg\u00fan historiador de \u00faltima hora quisiera hacernos creer. Las razones y los contenidos sencillamente revolucionarios que impulsaron a centenares de miles de j\u00f3venes a la guerra de clase son a\u00fan ahora de estridente actualidad. Hoy, e incluso, m\u00e1s que ayer, se hacen intolerables para los trabajadores el yugo y el sufrimiento causado por la explotaci\u00f3n capitalista. Es por esto deber de las nuevas generaciones de comunistas extraer inspiraci\u00f3n del ejemplo, del hero\u00edsmo y del coraje de estos m\u00e1rtires devotos de la causa del proletariado. Como exhort\u00f3 el camarada Campanelli, partisano comunista: \u201c Es bueno recordar cada d\u00eda a los desmemoriados, a los bur\u00f3cratas, (\u2026), a aquellos que por un plato de lentejas han olvidado el pu\u00f1o cerrado con el cual Dante Di Nanni se desped\u00eda de la vida, las palabras y la fe de Giamone, las motivaciones de los hermanos Cervi, las razones de la fiereza de tantos compa\u00f1eros asesinados que mor\u00edan persuadidos que su sacrificio ser\u00eda \u00fatil para la redenci\u00f3n del proletariado, al levantamiento de los humildes, a la destrucci\u00f3n del sistema burgu\u00e9s generador de dictaduras, de guerras, de genocidio, de explotaci\u00f3n feroz. (\u2026) la lucha que cre\u00edamos concluida el 25 de abril de 1945 no ha terminado, nuestros compa\u00f1eros ca\u00eddos nos exigen no traicionarlos, nos exigen llevar al termino nuestra misi\u00f3n, hasta que su sacrificio no sea en vano, hasta que nunca m\u00e1s la bestia negra pueda resurgir.\u201d (32)  <\/p>\n<p>\u201cAdelante por tanto, unidos, en la resistencia que contin\u00faa, el la revoluci\u00f3n que contin\u00faa\u201d  <br \/>(Gracco)  <\/p>\n<p>\u2026 \u201cDe una cosecha, surge la otra\u201d <br \/>Alcide Cervi <\/p>\n<p><\/p>\n<hr>\n<p>Notas  <\/p>\n<p>1 G. Campanelli, 1943-1945 Resistenza come rivoluzione, p. XIX  <\/p>\n<p>2 R. Luraghi, Il movimento operaio torinese durante la Resistenza, p. 88  <\/p>\n<p>3 Henri Philippe Petain, jefe del gobierno pronazi de Vichy, constituido en 1940 despu\u00e9s de la derrota de Franca ante el avance alem\u00e1n.  <\/p>\n<p>4 Ibidem, p. 97  <\/p>\n<p>5 P. Spriano, Storia del Pci Vol. 5 p. 15  <\/p>\n<p>6 C. Pavone, Una guerra civile, p.83-84] <\/p>\n<p>7 Ibidem p. 85-86  <\/p>\n<p>8 L. Longo: \u201cPer la lotta armata liberatrice\u201d, L\u2019Unit\u00e0, 17 settembre 1943  <\/p>\n<p>9 R. Luraghi, op. cit. p.103  <\/p>\n<p>10 F. Scotti, La nascita delle formazioni in La resistenza in Lombardia, p. 69  <\/p>\n<p>11 \u201cDa Bologna\u201d in P. Secchia, Storia della Resistenza, p.131.  <\/p>\n<p>12 P. Spriano, op. cit. Vol.5 p. 227  <\/p>\n<p>13 P. Secchia op. cit. p. 509  <\/p>\n<p>14 P. Spriano, op. cit., p.365  <\/p>\n<p>15 P. Secchia, op. cit., p. 529  <\/p>\n<p>16 Ibidem, p. 532  <\/p>\n<p>17 Ibidem p. 882  <\/p>\n<p>18 Spriano, op. cit. p.172  <\/p>\n<p>19 G. Quazza, Resistenza e storia d\u2019Italia, p.292  <\/p>\n<p>20 P. Spriano, op. cit. p. 438  <\/p>\n<p>21 F. Catalano, Storia del comitato di liberazione alta Italia, p.333  <\/p>\n<p>22 F. Catalano, op. cit., p.348  <\/p>\n<p>23 G. Manacorda, Il socialismo nella storia d\u2019Italia  <\/p>\n<p>24 P. Secchia, op. cit., p. 853  <\/p>\n<p>25 P. Secchia, op. cit., p. 1009  <\/p>\n<p>26 G. Quazza, op. cit. p.331\u00a7  <\/p>\n<p>27 L. Lanzardo Classe operaia e Partito Comunista alla Fiat, p. 483  <\/p>\n<p>28 C. Bermani, Il nemico interno, p. 86  <\/p>\n<p>29 N.S. Onofri, Il triangolo Rosso 1943-47, p.132  <\/p>\n<p>30 G. Amendola in \u201cRinascita\u201d del 2 settembre 1977 p. 8-9  <\/p>\n<p>31 A. Orlandini-G. Venturini, I giudici e la Resistenza  <\/p>\n<p>32 G. Campanelli, op. cit., p. 15  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El periodo que va de marzo de 1943 a julio de 1948 representa una de las p\u00e1ginas m\u00e1s gloriosas de la historia del proletariado italiano. Tal fue la importancia de aquellos eventos que a\u00fan hoy, sobre la conciencia de las nuevas generaciones de j\u00f3venes<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-1679","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1679"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1679\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1679"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=1679"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=1679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}