{"id":2007,"date":"2007-04-10T00:00:00","date_gmt":"2007-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2007"},"modified":"2007-04-10T00:00:00","modified_gmt":"2007-04-10T00:00:00","slug":"la-lucha-de-clases-en-mco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2007","title":{"rendered":"La lucha de clases en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>El documento que a continuaci\u00f3n se presenta es una interpretaci\u00f3n marxista de la historia de M\u00e9xico, puede tomarse, si as\u00ed se desea, como una introducci\u00f3n al estudio de la historia de M\u00e9xico para activistas y trabajadores en general, as\u00ed mismo es una <!--more--> El documento que a continuaci\u00f3n se presenta es una interpretaci\u00f3n marxista de la historia de M\u00e9xico, puede tomarse, si as\u00ed se desea, como una introducci\u00f3n al estudio de la historia de M\u00e9xico para activistas y trabajadores en general, as\u00ed mismo es una toma de posici\u00f3n al respecto de los acontecimientos fundamentales que han dado origen al estado actual de la lucha de clases en nuestro pa\u00eds hasta el periodo el inicio del periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari. <\/p>\n<p>Contenido <\/p>\n<p>Introducci\u00f3n <\/p>\n<p>La Conquista y la Colonia <\/p>\n<p>La  primera revoluci\u00f3n burguesa: La Independencia <\/p>\n<p>Liberales y Conservadores <\/p>\n<p>La segunda revoluci\u00f3n burguesa del siglo XIX <\/p>\n<p>La aventura francesa <\/p>\n<p>Los limites del radicalismo burgu\u00e9s <\/p>\n<p>El porfirismo <\/p>\n<p>El levantamiento de 1910 <\/p>\n<p>El Golpe de Estado y el auge de la revoluci\u00f3n <\/p>\n<p>La guerra contra Huerta <\/p>\n<p>La Convenci\u00f3n Nacional Revolucionaria <\/p>\n<p>El poder campesino <\/p>\n<p>La derrota de la Convenci\u00f3n <\/p>\n<p>Villa y Zapata siguen luchando <\/p>\n<p>El gobierno de Carranza <\/p>\n<p>La sombra del caudillo <\/p>\n<p>El gran acuerdo de la &quot;familia  revolucionar\u00eda&quot;, el maximato <\/p>\n<p>El cardenismo <\/p>\n<p>El postcardenismo, la revancha de la burgues\u00eda <\/p>\n<p>El &quot;Desarrollo Estabilizador&quot;. Fortaleza y ocaso del corporativismo mexicano <\/p>\n<p>70\u00b4s la tendencia democr\u00e1tica <\/p>\n<p>1988, el a\u00f1o en que la burgues\u00eda vivi\u00f3 en peligro <\/p>\n<p>Introducci\u00f3n <\/p>\n<p>El documento que a continuaci\u00f3n se presenta es una interpretaci\u00f3n marxista de la historia de M\u00e9xico, puede tomarse, si as\u00ed se desea, como una introducci\u00f3n al estudio de la historia de M\u00e9xico para activistas y trabajadores en general, as\u00ed mismo es una toma de posici\u00f3n al respecto de los acontecimientos fundamentales que han dado origen al estado actual de la lucha de clases en nuestro pa\u00eds hasta el periodo el inicio del periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari. <\/p>\n<p>Es muy com\u00fan hablar del desd\u00e9n que las organizaciones de izquierda, espec\u00edficamente las marxistas, tienen hacia las luchas que estallaron en nuestra naci\u00f3n, se dice que sabemos m\u00e1s de la revoluci\u00f3n rusa que de la mexicana. Por supuesto que el presente documento trata de romper con ese argumento, que en el fondo no es m\u00e1s que una vieja mentira que la burgues\u00eda suele propagar para menospreciar los aportes o las ideas que pueden surgir desde las organizaciones revolucionarias. M\u00e1s importante a\u00fan, es situar en su justa dimensi\u00f3n el proceso de gestaci\u00f3n de las clases antag\u00f3nicas y determinantes en nuestro M\u00e9xico actual: la burgues\u00eda y el proletariado, dentro de este \u00faltimo a la clase obrera industrial como elemento clave para determinar las perspectivas de una transformaci\u00f3n revolucionaria aut\u00e9nticamente ben\u00e9fica para el conjunto de los trabajadores en M\u00e9xico. <\/p>\n<p>El documento b\u00e1sicamente se enfoca al proceso revolucionario de 1910-1940, as\u00ed como del proceso de auge y decadencia del r\u00e9gimen que le sucedi\u00f3. <\/p>\n<p>Importante es aclarar que el proceso hist\u00f3rico incluye tanto a lo que seres humanos piensan sobre s\u00ed mismos y sobre los dem\u00e1s, como lo que en funci\u00f3n de la combinaci\u00f3n de factores en realidad pueden hacer. Es seg\u00fan Marx, una s\u00edntesis de m\u00faltiples determinaciones cuyo \u00fanico elemento superviviente es el hecho como tal y lo escrito sobre \u00e9l, la relaci\u00f3n entre los programas de grupos y clases y lo que realmente sucede puede ser una buena fuente para valorar el papel de los individuos y las clases en M\u00e9xico y en cualquier otro lugar en donde intentemos valorar un proceso hist\u00f3rico. <\/p>\n<p>Nuestro af\u00e1n no es calificar ni descalificar personajes ni grupos, especialmente aquellos que representan el germen de la lucha de los trabajadores por la transformaci\u00f3n social, sino aprender de ellos, de sus derrotas y de sus victorias. Pero para ello es preciso situarlos hist\u00f3ricamente  y esto s\u00f3lo es posible con un trabajo de interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica desde el punto de vista de los explotados. <\/p>\n<p>M\u00e9xico vive hoy en d\u00eda una \u00e9poca revolucionaria, despu\u00e9s de la decadencia del r\u00e9gimen posrevolucionario y de su paulatino desmantelamiento, la burgues\u00eda vive una crisis pol\u00edtica caracterizada por no tener idea clara de lo que pretende construir para sustituir el r\u00e9gimen pol\u00edtico posrevolucionario, en este marco se abren muchos desaf\u00edos y oportunidades para los trabajadores, muchos m\u00e1s que lo que pudimos tener desde la consolidaci\u00f3n del r\u00e9gimen posrevolucionario en 1940, pero estas afirmaciones no se derivan se una suposici\u00f3n al azar sino de una construcci\u00f3n te\u00f3rica del desarrollo hist\u00f3rico de conformaci\u00f3n de la naci\u00f3n y el Estado mexicano y la presentaci\u00f3n de las siguientes p\u00e1ginas es, si se quiere, una s\u00edntesis de dichas conclusiones. <\/p>\n<p>Concordamos que el territorio que actualmente ocupa M\u00e9xico ha vivido distintas fases de desarrollo de las fuerzas productivas, las cuales a\u00fan inciden como  elementos matriciales de la actual problem\u00e1tica: <\/p>\n<p>La \u00e9poca prehisp\u00e1nica, particularmente basada en una forma muy peculiar de modo de producci\u00f3n asi\u00e1tico, en donde la propiedad privada como tal, estaba en fase de constituci\u00f3n y las jerarqu\u00edas del Estado teocr\u00e1tico constitu\u00edan posiciones de privilegio desde las cuales los grupos dominantes ejerc\u00edan su poder sobre pobladores propios y extra\u00f1os. <\/p>\n<p>La \u00e9poca colonial, donde los principales elementos del anterior modo de producci\u00f3n se acoplaron, de manera forzada claro est\u00e1, a las necesidades del r\u00e9gimen semifeudal establecido por el imperio espa\u00f1ol. El mismo r\u00e9gimen imperial espa\u00f1ol, a\u00fan teniendo las bases para un potencial despegue capitalista  pag\u00f3 el sostenimiento de su hegemon\u00eda sobre Am\u00e9rica Latina con un estancamiento que lo postr\u00f3  definitivamente. A finales de la \u00e9poca colonial, s\u00f3lo una ruptura revolucionaria pod\u00eda impedir que la inercia de inmovilidad que representaba el poder de la oligarqu\u00eda terrateniente y el clero condenara casi a la inviabilidad la formaci\u00f3n del Estado mexicano. <\/p>\n<p>La siguiente \u00e9poca es la del M\u00e9xico  independiente, en la cual las fuerzas progresistas representadas por los estratos medios ilustrados se enfrentaron una y otra vez contra las fuerzas conservadoras, herederas de los privilegios coloniales, en la b\u00fasqueda de consolidar un Estado capitalista con democracia a la norteamericana. Los liberales no contaban con una clase burguesa que le diera sustento a su Estado burgu\u00e9s ideal, por lo que optaron por imponer de manera autoritaria su modelo (Ju\u00e1rez y D\u00edaz), al final la oligarqu\u00eda tradicional logr\u00f3 adaptarse a ese nuevo tipo de Estado para convertirse en esa burgues\u00eda que los liberales hab\u00edan buscado afanosamente. La paradoja es que cuando surgi\u00f3 la nueva burgues\u00eda, principalmente producto del matrimonio entre la oligarqu\u00eda tradicional y el capital extranjero, no fue impulsora de la modernizaci\u00f3n progresista del pa\u00eds, sino del sometimiento m\u00e1s cruel que hayan conocido los trabajadores del campo y la ciudad mexicanos. <\/p>\n<p>La consecuencia fue el estallido revolucionario de 1910. <\/p>\n<p>El proceso estallado ten\u00eda que cubrir todos los pendientes de la lucha contra el r\u00e9gimen colonial, m\u00e1s los que se hab\u00edan acumulado en el periodo de M\u00e9xico independiente y de Reforma. La burgues\u00eda no pod\u00eda ni quer\u00eda jugar ese papel revolucionario, sus diversos estratos tardaron un tiempo en darse cuenta que hab\u00edan surgido sujetos revolucionarios que pod\u00edan jugar un papel independiente de ellos, los obreros y sobre todo los campesinos jornaleros pod\u00edan construir la hegemon\u00eda necesaria para formar un nuevo Estado. Es entonces cuando las facciones de la burgues\u00eda alta y media burgues\u00eda deciden tratar de ponerse al frente para limitar el proceso en funci\u00f3n de sus intereses. <\/p>\n<p>Las amplias posibilidades de avance en un sentido socialista del proceso revolucionario continuaron mientras el Estado burgu\u00e9s gestado de la revoluci\u00f3n no se consolid\u00f3. En ese lapso la lucha de clases a nivel nacional  e internacional era el factor determinante para definir el futuro del pa\u00eds. <\/p>\n<p>El movimiento socialista, apoyado en el Partido Comunista,  dej\u00f3 pasar una oportunidad tras otra hasta que qued\u00f3 a la zaga de los acontecimientos. Hoy, cuando le llaman &quot;izquierda madura y moderna&quot; a aquellos que, dici\u00e9ndose socialistas asumen como suyo el programa capitalista y el r\u00e9gimen burgu\u00e9s, tendr\u00edamos que decir que la &quot;madurez y modernidad&quot; desde la d\u00e9cada de los treintas, signific\u00f3 la cat\u00e1strofe para millones de obreros y campesinos que tuvieron que sufrir por generaciones un r\u00e9gimen semibonapartista que sol\u00eda disfrazar su sometimiento a la burgues\u00eda con una que otra frase seudoizquierdista. <\/p>\n<p>A la par del desarrollo del r\u00e9gimen pri\u00edsta se fue gestando una burgues\u00eda totalmente dependiente se sus negocios con el Estado y otra dependiente de sus negocios con el imperialismo. <\/p>\n<p>Ambas viv\u00edan en el consenso de mantener a raya por medio del control corporativo a las crecientes masas de despose\u00eddos que surg\u00edan de la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds. <\/p>\n<p>Cuando la sociedad mexicana se torn\u00f3 tan compleja y diversa como para que fuera imposible seguirla manteniendo tutelada, comenz\u00f3 la crisis del Estado posrevolucionario mexicano, la cual tiene dos momentos claves. <\/p>\n<p>El movimiento estudiantil del 68 marca en principio y el movimiento contra el fraude del 88 se\u00f1ala el final  de su decadencia. El periodo posterior al 88 hasta la llegada nuestros d\u00edas, se\u00f1ala el periodo de desmantelamiento del r\u00e9gimen posrevolucionario. <\/p>\n<p>El fin del r\u00e9gimen pri\u00edsta no significa necesariamente algo bueno para las masas, como no lo fue para los trabajadores de Europa del Este el paso al capitalismo. La burgues\u00eda abiertamente proimperialista sucedi\u00f3 en el 2000 a una burgues\u00eda basada en su gesti\u00f3n del Estado ya en decadencia y en franca retirada, lo cual ha llenado al discurso y la pr\u00e1ctica del Estado de una combinaci\u00f3n de lo peor del antiguo r\u00e9gimen con lo peor del tradicional conservadurismo de la nueva burgues\u00eda dominante, la cual  es producto directo de los periodos presidenciales de Salinas en adelante. <\/p>\n<p>El periodo que de una manera provisional y esquem\u00e1tica se define como de desmantelamiento del r\u00e9gimen posrevolucionario no es tratado en el presente documento, que desde nuestro punto de vista, merece un tratamiento pormenorizado y muy cuidadoso, que en cierto sentido ha sido mostrado en las p\u00e1ginas de Militante desde 1990, no obstante un trabajo unificado al respecto es un tema pendiente. Dejamos el presente documento como un marco contextual para el siguiente. <\/p>\n<p>Por supuesto que en todo este marco el proletariado mexicano no ha sido un mero espectador, ha sufrido los abusos y la explotaci\u00f3n de la burgues\u00eda y al mismo tiempo ha reaccionado de manera organizada poniendo en predicamentos a las clases dominantes, las cuales se han visto en la necesidad de unificar fuerzas, a pesar de sus diferencias para enfrentar los embates de los trabajadores. <\/p>\n<p>Las figuras de Francisco J. M\u00fajica, Felipe Carrillo Puerto, Valent\u00edn Campa, Jos\u00e9 Revueltas, Demetrio Vallejo, Rafael Galv\u00e1n, por s\u00f3lo citar algunos, han sido importantes y en algunos casos determinantes para bien o para mal, con respecto al proceso de construcci\u00f3n de una conciencia colectiva en el seno del proletariado mexicano. <\/p>\n<p>El problema de la revoluci\u00f3n mexicana del siglo XXI es el problema de la conciencia de clase del proletariado mexicano, que s\u00f3lo podr\u00e1 ser resuelto en una l\u00f3gica anticapitalista, con el instrumento de un partido de revolucionario de los trabajadores y por medio de una revoluci\u00f3n sin puntos intermedios, es decir socialista. El problema de la direcci\u00f3n del proletariado en el sentido extenso del termino es te\u00f3rico&#8211;dado que si no se reconoce a un problema cuando existe, dif\u00edcilmente se ser\u00e1 capaz de resolverlo&#8211;, pero fundamentalmente es una cuesti\u00f3n que s\u00f3lo se resolver\u00e1 el la pr\u00e1ctica, por ello \u00e9ste y otros textos s\u00f3lo son en el fondo, un llamado a la acci\u00f3n, que ha sido lo \u00fanico que ha permitido avances a la humanidad y a las clases trabajadoras. La pasividad, la ignorancia y la indiferencia son fortalezas del poder. <\/p>\n<p>No est\u00e1 en nosotros decidir el rumbo que las masas tomar\u00e1n para avanzar en ese proceso, nosotros no amoldamos los procesos a nuestra voluntad, m\u00e1s bien somos los m\u00e1s consecuentes en la lucha de las masas en todos los terrenos y se\u00f1alamos el paso siguiente, m\u00e1s all\u00e1 del que ahora se est\u00e1 dando. <\/p>\n<p>La Conquista y la Colonia <\/p>\n<p>Antes de la llegada de los espa\u00f1oles al territorio que actualmente ocupa la rep\u00fablica mexicana, \u00e9ste era habitado por una gran cantidad de culturas de entre las cuales aparec\u00eda la mexica, como la m\u00e1s importante desde el punto de vista militar y econ\u00f3mico. <\/p>\n<p>En la Am\u00e9rica de aquel tiempo la propiedad privada no exist\u00eda como tal, estas culturas, fundamentalmente agr\u00edcolas se basaban en la propiedad colectiva de la tierra, a la cual correspond\u00eda un sistema de distribuci\u00f3n que estaba sujeto a una compleja estructura jer\u00e1rquica, que se determinaba a partir de la posici\u00f3n que el individuo ten\u00eda en el seno del Estado teocr\u00e1tico. El medio de obtenci\u00f3n de la riqueza derivada del trabajo ajeno era el tributo, ya fuera en la forma del tributo o en la de actividades productivas en las tierras del Estado, usufructuadas por los miembros de la alta jerarqu\u00eda. \u00c9ste era el medio de explotaci\u00f3n de los mexicas  sobre su pueblo y sobre los dem\u00e1s que ten\u00edan bajo su control militar. <\/p>\n<p>El grado de desarrollo cultural de estos pueblos es comparable al de cualquier civilizaci\u00f3n antigua, como la china, la egipcia o la grecolatina, sin embargo cualquier posibilidad de desarrollo independiente de  estas culturas qued\u00f3 truncado de forma brutal por la conquista espa\u00f1ola, cuya primer etapa en Mesoam\u00e9rica (1519-1521) aniquil\u00f3 el imperio mexica, estableciendo en el territorio de lo que ahora se conoce como M\u00e9xico una convivencia de sistemas  de producci\u00f3n que en realidad consist\u00eda en dejar sobrevivir algunos rasgos del antiguo modo de producci\u00f3n (el tributo en especie y en trabajo) que fueran \u00fatiles o se pudieran articular con el esquema semifeudal implantado por los espa\u00f1oles. <\/p>\n<p>Los reyes de Espa\u00f1a procuraron mantener separados pol\u00edtica y econ\u00f3micamente a los ind\u00edgenas de la sociedad novohispana como tal. Exist\u00eda una estructura de gobierno y leyes para los ind\u00edgenas (Consejo de Indias) y otro para los espa\u00f1oles y criollos. El lazo entre las comunidades ind\u00edgenas y espa\u00f1olas eran las instituciones que serv\u00edan para transferir el trabajo y el producto de ese trabajo a los espa\u00f1oles, es decir, el mecanismo de superexplotaci\u00f3n del ind\u00edgena como la encomienda y la mita, los cuales separaban al ind\u00edgena de su comunidad, llev\u00e1ndolo a una condici\u00f3n de semiesclavitud. <\/p>\n<p>El r\u00e9gimen de propiedad de la tierra tambi\u00e9n estaba diferenciado: los espa\u00f1oles pod\u00edan poseer tierras en propiedad privada, producto de la compra o donaci\u00f3n de la Corona, la iglesia pose\u00eda tierras amortizadas, es decir que no se pod\u00edan comprar ni vender, mientras que a los ind\u00edgenas se les asignaban propiedades comunales en torno a sus comunidades hist\u00f3ricas, las cuales explotaban individualmente en funci\u00f3n de acuerdos internos. La separaci\u00f3n entre este tipo de propiedades era tal que se prohib\u00eda establecer una propiedad espa\u00f1ola a 1100 metros de una propiedad comunal ind\u00edgena o de alg\u00fan terreno de la Iglesia. <\/p>\n<p>Para el imperio espa\u00f1ol, sus colonias era organismos econ\u00f3micos complementarios que lo deb\u00edan proveer de lo que no hab\u00eda dentro de la pen\u00ednsula, especialmente metales preciosos. Espa\u00f1a ejerc\u00eda un monopolio formal del comercio exterior de sus colonias y estaba prohibida la producci\u00f3n de aquellos bienes que pudieran ofrecer competencia a los de los originarios de la pen\u00ednsula, por ejemplo, en la Nueva Espa\u00f1a no se pod\u00eda producir uva, olivo, algod\u00f3n, telas, entre otras cosas. <\/p>\n<p>A la larga, este esquema gener\u00f3 el origen del proverbial atraso de nuestros pa\u00edses latinoamericanos y al mismo tiempo asegur\u00f3 la preservaci\u00f3n del r\u00e9gimen semifeudal espa\u00f1ol, retras\u00e1ndolo tambi\u00e9n del proceso de desarrollo econ\u00f3mico vivido por las dem\u00e1s potencias europeas. <\/p>\n<p>Uno de los primeros efectos fue la dr\u00e1stica disminuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, la cual cay\u00f3 en un 90% durante los primeros 30 a\u00f1os de la ocupaci\u00f3n espa\u00f1ola, lo cual oblig\u00f3 a la Corona a prohibir la encomienda. Otro efecto fue de explotaci\u00f3n hasta el agotamiento de m\u00faltiples minas y finalmente en vista de la prohibici\u00f3n de ciertos productos para la exportaci\u00f3n se cay\u00f3 en una econom\u00eda de autoconsumo en vastas regiones del campo. Los terratenientes espa\u00f1oles y criollos emplearon los beneficios de la explotaci\u00f3n de tierras y minas no para desarrollar la producci\u00f3n, sino para crear en los cascos de las haciendas enormes y opulentos palacios en medio de la miseria m\u00e1s espantosa de las masas. <\/p>\n<p>Los levantamientos contra la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola tuvieron siempre como protagonistas a los ind\u00edgenas, los m\u00e1s destacados fueron: en 1541 en Nueva Galicia, 1660 en Tehuantepec, 1670 en Yucat\u00e1n, 1712 en Chiapas, 1797 en Teotitl\u00e1n. Por lo que toca a los criollos, estos en un inicio llegaron a protestar por las limitaciones que les impon\u00eda la corona para explotar a los ind\u00edgenas  (1565) con la prohibici\u00f3n de la encomienda. En 1662 una revuelta de ind\u00edgenas y mestizos lleg\u00f3 a controlar la ciudad de M\u00e9xico durante un d\u00eda, durante el cual quemaron el palacio virreinal, pero al fin de cuentas fueron derrotados y sus dirigentes ajusticiados. <\/p>\n<p>Para mediados del siglo XVIII, la situaci\u00f3n de bancarrota del imperio espa\u00f1ol era tal que a partir de la coyuntura abierta con la entrada al trono de los Borbones, se pretendieron establecer una serie de reformas de corte t\u00edmidamente liberal en el terreno econ\u00f3mico, las cuales ten\u00edan por objetivo el reformar el control econ\u00f3mico y pol\u00edtico de Espa\u00f1a en sus colonias. Se decret\u00f3 una cierta liberalizaci\u00f3n del comercio y por lo tanto de la producci\u00f3n de las colonias, as\u00ed como un ataque al poder de la Iglesia, ah\u00ed donde esta pudiera representar una competencia a la hegemon\u00eda econ\u00f3mica del Estado, como fue el caso de la compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, la cual fue prohibida. Durante estas llamadas reformas borb\u00f3nicas de dio tambi\u00e9n un intento por desamortizar las propiedades territoriales de la iglesia. Sin embrago todo esto fue insuficiente, la decadencia del imperio espa\u00f1ol estaba basada en su absoluta incapacidad para competir con potencias como Inglaterra u Holanda, dado el car\u00e1cter semifeudal de su econom\u00eda. S\u00f3lo destruyendo el poder de los terratenientes, construyendo una clase burguesa manufacturera y exportadora, creando un fuerte mercado interno y una mano de obra libre de ataduras serviles, ser\u00eda posible poner al d\u00eda a Espa\u00f1a, pero eso era impensable. As\u00ed que las reformas borb\u00f3nicas lo \u00fanico que demostraron era que la revoluci\u00f3n estaba al orden del d\u00eda. <\/p>\n<p>La  primera revoluci\u00f3n burguesa: La Independencia <\/p>\n<p>A principios del siglo XIX, en el seno de las clases poseedoras de la Nueva Espa\u00f1a hab\u00eda dos sectores interesados en la independencia. Por un lado los criollos, representantes de la naciente burgues\u00eda, entre los cuales se destacaban algunos miembros del bajo clero y militares de mandos medios, los de este sector estaban inspirados por los procesos revolucionarios en Am\u00e9rica del Norte y Europa, los cuales tomaban como ejemplos a seguir. Por otro lado estaban los grupos conservadores  ligados al latifundio y a la iglesia, f\u00e9rreos defensores del estado de cosas semifeudal impuesto durante siglos; este grupo, temeroso ante las reformas de corte aparentemente liberal que empezaban a gestarse en Espa\u00f1a, contemplaban a la independencia como una forma de mantener sus privilegios, su intenci\u00f3n era establecer un sistema de gobierno mon\u00e1rquico. <\/p>\n<p>Cuando Napole\u00f3n invade Espa\u00f1a en 1808, en toda la pen\u00ednsula de forman juntas de gobierno, como una forma de enfrentar al r\u00e9gimen impuesto por Francia. En Am\u00e9rica Latina se establecen tambi\u00e9n dichas juntas, las cuales se constituir\u00edan en la bases para el desarrollo de la lucha por la independencia, sin embargo en la Nueva Espa\u00f1a, los intentos del licenciado Francisco Primo de Verdad, impulsor de dicha junta, fueron aplastados por medio de un golpe de Estado promovido por la iglesia. Con el asesinato de Primo de Verdad las posibilidades de una independencia &quot;legal&quot; qued\u00f3 descartada. <\/p>\n<p>De forma casi paralela a los intentos en la Ciudad de M\u00e9xico, diversos miembros del bajo clero en contacto con los sectores m\u00e1s oprimidos por el poder virreinal, establecieron las bases para que el movimiento de independencia adquiriera el car\u00e1cter de insurrecci\u00f3n campesina, al menos en un principio, especialmente en el centro-sur de la Nueva Espa\u00f1a. <\/p>\n<p>Durante todo el virreinato, a pesar de la aparente protecci\u00f3n de la propiedad ind\u00edgena, hab\u00eda en el pa\u00eds alrededor de 4944 terratenientes, que por supuesto ocupaban las mejores tierras e impon\u00edan a los campesinos pobres condiciones de servidumbre: El levantamiento dirigido por Allende e Hidalgo se sustentaba en la reacci\u00f3n violenta de los oprimidos en contra de esta semiesclavitud. <\/p>\n<p>El elemento de la rebeli\u00f3n campesina le dio al movimiento de independencia un car\u00e1cter de clase definitivamente inaceptable para los sectores conservadores que apoyaban la independencia, por lo cual, estos hicieron causa com\u00fan con el virrey en contra de los sectores sublevados. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n de los primeros dirigentes revolucionarios, Hidalgo y Allende, toc\u00f3 a Morelos darle un car\u00e1cter mucho m\u00e1s consistente al levantamiento, hasta que finalmente \u00e9ste tambi\u00e9n fue derrotado en 1815.  Posteriormente los sectores conservadores poco a poco fueron reactivando sus intentos por conseguir una separaci\u00f3n de Espa\u00f1a. <\/p>\n<p>La constituci\u00f3n espa\u00f1ola de C\u00e1diz en 1812 signific\u00f3 para los conservadores una se\u00f1al de alarma: Exist\u00eda dentro de la misma un planteamiento sobre el reparto de tierras a los indios casados, lo que entre otras cuestiones, pon\u00eda los pelos de punta a la elite criolla terrateniente. <\/p>\n<p>La guerrilla campesina, a pesar de que luego de la muerte de Morelos  no constitu\u00eda un peligro inminente para el r\u00e9gimen, siempre mantuvo una presencia de tomarse en cuenta, por lo cual Agust\u00edn de Iturbide, el general realista representante de los terratenientes se decidi\u00f3 por la independencia, se vio forzado a llagar a un acuerdo con los alzados. <\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n de independencia de 1821 asegur\u00f3 el car\u00e1cter intocable de la iglesia y del latifundio, principales sostenes del estado de cosas impuesto durante el virreinato, no s\u00f3lo eso, la elite terrateniente incluso logr\u00f3 establecer el imperio como forma de gobierno. Parec\u00eda que los conservadores hab\u00edan ganado la partida, afortunadamente el triunfo fue ef\u00edmero, el r\u00e9gimen de Iturbide estall\u00f3 v\u00edctima de sus propias contradicciones, desat\u00e1ndose una guerra civil entre liberales y conservadores que se prolong\u00f3, con algunos breves periodos de paz, hasta la llegada del porfirismo. <\/p>\n<p>En este marco de inestabilidad poco se pudo hacer para que el r\u00e9gimen econ\u00f3mico tuviera modificaciones sustanciales, de 1842 a 1854 los terratenientes aprovecharon las circunstancias para proceder a aumentar sus propiedades a expensas de los pueblos campesinos. El n\u00famero de haciendas pas\u00f3 de 3749 a 6092. Tomando en cuenta que la tierra cultivable no se increment\u00f3, entonces la \u00fanica fuente del surgimiento de dichas haciendas fue el despojo de los pueblos indios. <\/p>\n<p>Liberales y Conservadores <\/p>\n<p>La preponderancia de esta aristocracia conservadora&#8211;y en gran medida mon\u00e1rquica&#8211;fue lo que permiti\u00f3 la aparici\u00f3n en un primer momento del &quot;imperio&quot; de Iturbide. La independencia fue un acto conservador, no obstante, desencaden\u00f3 toda una corriente de opini\u00f3n, espec\u00edficamente entre diversos sectores de la intelectualidad urbana no ligada a la aristocracia, que estaba fuertemente influenciada por las ideas liberales de Europa y de  Norteam\u00e9rica a la que miraban como un ejemplo a seguir, no por nada el pa\u00eds se nombr\u00f3 Estados Unidos Mexicanos, seg\u00fan la constituci\u00f3n de 1824. <\/p>\n<p>En esencia los liberales buscaban romper con las barreras, heredadas de la colonia, que imped\u00edan el desarrollo del capitalismo en M\u00e9xico, los conservadores en cambio pretend\u00edan preservar los privilegios econ\u00f3micos y pol\u00edticos de la aristocracia criolla terrateniente como punto de partida para cualquier propuesta nacional. <\/p>\n<p>El pa\u00eds, fiel al legado de la Colonia,  subsist\u00eda en funci\u00f3n de un r\u00e9gimen b\u00e1sicamente de autoconsumo basado en la gran propiedad terrateniente de la iglesia y de los propietarios criollos, la tenencia de la tierra era un factor de poder pol\u00edtico, mas no de desarrollo econ\u00f3mico, en la medida en que ni la iglesia ni los grandes terratenientes cultivaban la mayor parte de sus posesiones, paralelamente exist\u00eda la propiedad de las comunidades campesinas, la cual era b\u00e1sica para la centenaria estabilidad del campo durante la colonia. <\/p>\n<p>La propiedad de las comunidades campesinas, particularmente las ind\u00edgenas, garantizaban una econom\u00eda de autoconsumo que se complementaba con el trabajo en la hacienda criolla. Por supuesto, no hab\u00eda posibilidad de que un mercado interno como lo conocemos actualmente se desarrollara y mucho menos para que se generara el desarrollo de la industria a gran escala. Pese a la fortaleza aparente de este r\u00e9gimen de cosas, subyac\u00eda una debilidad intr\u00ednseca, la cual de derivaba de que un r\u00e9gimen de este tipo derivaba en un poder central bastante d\u00e9bil y por lo tanto susceptible de ser  derrocado por parte de una fuerza militar medianamente organizada. <\/p>\n<p>El federalismo del periodo 1824 a 1833 nunca tuvo la fuerza para imponer un programa revolucionario de destrucci\u00f3n del r\u00e9gimen heredado de la colonia debido a que nunca apel\u00f3 a las masas campesinas, opt\u00f3 por el contrario, por una pol\u00edtica de compromisos. La propia constituci\u00f3n de 1824 no se podr\u00eda calificar estrictamente de liberal, en ella se manten\u00edan privilegios para el ej\u00e9rcito y el clero, el federalismo era m\u00e1s que nada una aspiraci\u00f3n que algo realmente practicable, sobre todo por la gran fuerza disgregadora que significaba el r\u00e9gimen econ\u00f3mico. <\/p>\n<p>A\u00fan a pesar de la debilidad de ese federalismo, \u00e9ste era inc\u00f3modo para las fuerzas conservadoras, las cuales estimularon el golpe que efectu\u00f3 Santa Anna en 1834. La llegada de los conservadores personificados por Santa Anna, signific\u00f3 un severo estancamiento. <\/p>\n<p>La dictadura de &quot;su alteza seren\u00edsima&quot; retras\u00f3 por 20 a\u00f1os los cambios que se hac\u00edan cada vez m\u00e1s urgentes para el pa\u00eds, ello cost\u00f3 como es sabido, numerosas intervenciones extranjeras y la p\u00e9rdida de m\u00e1s de la mitad del territorio ante el expansionismo norteamericano. En este marco, aquel  absurdo conservadurismo se desarroll\u00f3 en numerosos sectores de la intelectualidad y de diversos dirigentes regionales una convicci\u00f3n y un programa distinto radicalmente al de Santa Anna.  <\/p>\n<p>La segunda revoluci\u00f3n burguesa del siglo XIX <\/p>\n<p>El 1 de marzo de 1854 estall\u00f3 la revoluci\u00f3n de Ayutla, cuya caracter\u00edstica m\u00e1s destacable fue la participaci\u00f3n de enormes masas campesinas acaudilladas por la intelectualidad liberal, entre ellos: don Juan \u00c1lvarez un luchador de toda la vida que encarn\u00f3 el ala m\u00e1s radical del movimiento, su avanzada edad le impidi\u00f3 vivir para impulsar una revoluci\u00f3n m\u00e1s radical. Junto a \u00e9l, participaba el coronel del ej\u00e9rcito Ignacio Comonfort, un pol\u00edtico honesto pero totalmente incapaz de ir hasta las \u00faltimas consecuencias de sus decisiones, proclive a pactar y a arrepentirse de lo pactado. <\/p>\n<p>En poco tiempo, el 9 de agosto de 1855, triunfa el movimiento rebelde y producto del recambio de posiciones dentro del movimiento liberal, Ju\u00e1rez aparece de pronto como presidente de la Suprema Corte de Justicia del Gobierno de Ignacio Comonfort, durante el cual se construye la  constituci\u00f3n de 1857. \u00c9sta se caracteriz\u00f3 por una serie de concesiones a los conservadores, que si bien estaban derrotados a\u00fan no se sent\u00edan vencidos, Comonfort fue la figura clave de las transacciones. De este modo los resultados de la constituyente de 1857 eran en general muy limitados; no eliminaban los fueros de la iglesia, no establec\u00edan el matrimonio civil. En general significaba el intento de introducir el capitalismo sin afectar los intereses de los sectores semifeudales heredados de la colonia. No obstante a la par de la promulgaci\u00f3n de la constituci\u00f3n,  los liberales m\u00e1s radicales  entre ellos Ju\u00e1rez y Lerdo impulsaron sendas leyes que s\u00ed se enfrentaban a los referidos poderes conservadores, desde su punto de vista, la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds ten\u00eda que pasar por la eliminaci\u00f3n de dichas trabas semifeudales, tomando como referencia siempre al r\u00e9gimen norteamericano, que para aquellos tiempos estaba en v\u00edsperas de su ultimo proceso revolucionario. <\/p>\n<p>Las contradicciones entre el presidente Comonfort y los liberales radicales como Ju\u00e1rez y Lerdo estallaron en 1857, cuando por medio de un golpe de Estado los conservadores utilizan al presidente Comonfort para hacerse del gobierno y detener a los ministros m\u00e1s radicales, entre ellos Ju\u00e1rez, poco despu\u00e9s de deshacen de Comonfort, el cual termina huyendo cobardemente del pa\u00eds luego de arrepentirse de haber servido como instrumento de los conservadores. <\/p>\n<p>Ju\u00e1rez, que durante la confusi\u00f3n reinante fue liberado de su encierro, se declara presidente ante la ausencia de Comonfort, mientras tanto los conservadores reconocen a F\u00e9lix Zoluoaga como presidente, de esta manera se generan las condiciones para un nuevo enfrentamiento. La acci\u00f3n desesperada de los conservadores, temerosos de reformas que afectaran sus intereses, radicaliz\u00f3 de tal manera las cosas que llevaron a una guerra en la cual las masas campesinas tomaron partido por los liberales, no pod\u00eda ser de otra manera dado que la alta burocracia del clero y los terratenientes criollos significaban para ellos la peor de las relaciones serviles. <\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito estaba pr\u00e1cticamente del lado conservador, del lado liberal los improvisados generales se fueron curtiendo a costa de derrotas, no obstante, la insignificante base social que representaba el gobierno conservador signific\u00f3 que al cabo de tres a\u00f1os sus reservas humanas se agotaran casi totalmente. Para 1860 las fuerzas liberales derrotaron definitivamente a los conservadores. <\/p>\n<p>Como una muestra de que para los liberales el concepto de patria no era tan importante como el de progreso, podemos recordar el hecho de que Melchor Ocampo, secretario de relaciones exteriores del lado juarista, acuerda un tratado  con Robert McLane el 1 de diciembre de 1859 por medio del cual se establec\u00eda el libre tr\u00e1nsito de los norteamericanos por diversas regiones de M\u00e9xico, de la entrada de tropas norteamericanas a nuestro territorio para defender propiedades norteamericanas y toda una serie de concesiones que convert\u00edan a M\u00e9xico en una especie de semicolonia. Al final dicho acuerdo no se lleg\u00f3 a concretar, pero es una muestra de lo que estaba dispuesto el lado liberal para asegurarse el reconocimiento norteamericano, en otras palabras los representantes m\u00e1s progresistas de la burgues\u00eda mexicana: Ocampo, Ju\u00e1rez y Lerdo no ten\u00edan el concepto de defensa de la &quot;patria&quot; que algunos pretenden atribuirles. <\/p>\n<p>Afortunadamente el inminente estallido de la guerra civil en Estados Unidos, junto con la r\u00e1pida derrota de los conservadores imposibilit\u00f3 el tratado Ocampo-McLane y llev\u00f3 la revoluci\u00f3n mexicana de 1854-60 a la radicalizaci\u00f3n. El enemigo estaba derrotado, no hab\u00eda porque hacer concesiones que hubieran sonado incomprensibles al movimiento campesino que se hab\u00eda levantado contra los terratenientes y el clero, de tal modo que se expidieron diversas leyes que ahora destru\u00edan el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico de la iglesia. <\/p>\n<p>El 9 de mayo de 1861 Ju\u00e1rez, asume otra vez la presidencia, esta vez para un periodo normal.  Los liberales fueron muy duros con la iglesia a que aplicaron la nacionalizaci\u00f3n de sus bienes para su puesta en venta, no obstante esto tambi\u00e9n sucedi\u00f3 con las propiedades campesinas que estaban reconocidas como comunales, las cuales tambi\u00e9n fueron &quot;desamortizadas&quot;. La idea era que los campesinos adquieran en propiedad privada sus propias tierras con la idea de crear un sistema de granjas parecido al norteamericano, no obstante lo que sucedi\u00f3 fue que se allan\u00f3 el camino legal para que aquellos que contaran con capital para adquirir propiedades lo hicieran a expensas de los campesinos, que en un periodo relativamente corto de tiempo se vieron sin las tierras de su antepasados o limitados a miserables minifundios y sometidos a la necesidad de trabajar en las tierras del patr\u00f3n ya sea pidi\u00e9ndolas en renta o simplemente como jornaleros. La transformaci\u00f3n del campo no se hizo transitando de un sistema de tierras ociosas a otro de tierras productivas, sino a un sistema de gran propiedad de monocultivos orientados a la exportaci\u00f3n, es cierto que a quien correspondi\u00f3 llevar a la pr\u00e1ctica el programa liberal fue a Porfirio D\u00edaz, pero las bases legales para el despojo y la salvaje explotaci\u00f3n del porfiriato est\u00e1n en las leyes del per\u00edodo juarista. Mucho antes que los conservadores se resignaran a hacer negocios bajo las nuevas reglas, estos emprendieron nuevos intentos de hacer girar hacia atr\u00e1s la rueda de la historia, fue as\u00ed como mediante intrigas provocaron un conflicto con Espa\u00f1a, Inglaterra y Francia para derrocar al gobierno juarista. El proceso desemboc\u00f3 en la intervenci\u00f3n francesa, la cual, como sucede en todas las invasiones, hab\u00eda sido planificada en funci\u00f3n de los intereses franceses desde al menos un a\u00f1o antes.  <\/p>\n<p>La aventura francesa <\/p>\n<p>Napole\u00f3n III consideraba posible establecer un r\u00e9gimen t\u00edtere en M\u00e9xico para de esta manera establecer un contrapeso al creciente poder de los Estados Unidos y por supuesto, obtener posiciones ventajosas para las inversiones francesas en M\u00e9xico y Norteam\u00e9rica. <\/p>\n<p>No es el objeto de este documento exponer el desarrollo de la intervenci\u00f3n francesa, si lo hicimos en el caso de la guerra de reforma fue para ilustrar el hecho de que en realidad se trat\u00f3 de una revoluci\u00f3n apoyada por las masas campesinas y que ello fue la raz\u00f3n por la cual el programa liberal se pudo consensuar ampliamente en el pa\u00eds y empezar a aplicar, al menos mientras llegaban los franceses. Lo que s\u00ed tenemos que decir es que la intervenci\u00f3n francesa mostr\u00f3 nuevamente que pese a la superioridad militar de las tropas extranjeras en un primer momento&#8211;prueba de ello es que lograron controlar casi la totalidad del territorio nacional&#8211;, fue nuevamente la insurrecci\u00f3n campesina lo que salvo al pa\u00eds de convertirse en un protectorado franc\u00e9s.  <\/p>\n<p>Dec\u00eda Ju\u00e1rez: &quot;La animaci\u00f3n de la vida, la conciencia de derecho y de la fuerza, el amor a la independencia y a la democracia, el noble orgullo contra el inocuo invasor de nuestro suelo, son sentimientos difundidos en todo el pueblo mexicano.&quot;\u00bfQu\u00e9 puede esperar cuando les opongamos por ej\u00e9rcito nuestro pueblo todo y por campo de batalla nuestro dilatado pa\u00eds?&quot; <\/p>\n<p>El 19 de junio de 1867, luego de 5 a\u00f1os de intervenci\u00f3n y de la derrota absoluta de las fuerzas realistas, fue fusilado Maximiliano de Habsburgo. <\/p>\n<p>El fracaso de la intervenci\u00f3n francesa fue originado por m\u00faltiples factores, pero el m\u00e1s importante fue sin duda la acci\u00f3n del conjunto de la poblaci\u00f3n campesina mexicana ante el intento de establecimiento de una monarqu\u00eda semifeudal y extranjera, algo que chocaba contra todas las aspiraciones por las que dos generaciones de mexicanos hab\u00edan luchado en el siglo XIX. <\/p>\n<p>Fue as\u00ed como se forj\u00f3 realmente una identidad nacional y al mismo tiempo se rompieron todas las barreras materiales para el desarrollo de M\u00e9xico como Estado nacional burgu\u00e9s. El triunfo del r\u00e9gimen dirigido por Ju\u00e1rez en 1867 signific\u00f3 la derrota definitiva de las fuerzas conservadoras en el siglo XIX.  <\/p>\n<p>Los limites del radicalismo burgu\u00e9s <\/p>\n<p>Como siempre hemos se\u00f1alado el radicalismo burgu\u00e9s cuando esta en pugna con fuerzas de car\u00e1cter feudal o semifeudal tiende a mostrarse como representante de toda la sociedad y propone como proyecto de emancipaci\u00f3n social la superioridad de la libertad individual sobre las coerci\u00f3n del Estado, la libertad, la igualdad y la fraternidad aparecen como la antitesis de la dictadura o de la fuerza todopoderosa del Estado. Para los liberales el Estado mientras m\u00e1s peque\u00f1o, mejor. Los liberales aspiran a un contrato social, Constituci\u00f3n, fuertemente consensuado, que sea la base la base de las relaciones entre particulares. Para el derecho liberal, la igualdad jur\u00eddica frente al Estado es la garant\u00eda de la ausencia de privilegios. <\/p>\n<p>Cuando toda esta teor\u00eda se intenta practicar surge la principal contradicci\u00f3n que trastoca todo el proyecto burgu\u00e9s; efectivamente si bien hay igualdad jur\u00eddica, \u00e9sta deja fuera de todo control a las relaciones econ\u00f3micas entre las personas, la cual se expresa en simples contratos entre particulares, como si esos particulares fueran intr\u00ednsecamente iguales. <\/p>\n<p>Para que el sistema burgu\u00e9s funcione se requiere de un sector de la poblaci\u00f3n que emplee fuerza de trabajo y otro sector que sea empleado, ya esta misma situaci\u00f3n implica diferencias reales en la posici\u00f3n social e implica la posibilidad de que los empleadores utilicen su situaci\u00f3n privilegiada en la econom\u00eda para someter a los empleados estableciendo el control de todo el sistema jur\u00eddico, legislativo y ejecutivo, con sus polic\u00edas, su ej\u00e9rcito y sus c\u00e1rceles, en pocas palabras, la posici\u00f3n econ\u00f3mica de las clase de poseedores de medios de producci\u00f3n les confiere la posibilidad de dise\u00f1ar y aplicar el aparato del Estado para preservar su dominio de clase y no s\u00f3lo para ello, sino tambi\u00e9n para justificarlo socialmente y hacer aparecer ante el conjunto de la sociedad  su dominio como si fuera algo natural. De este modo, as\u00ed como en el seno de la producci\u00f3n se disfraza la explotaci\u00f3n con el aparentemente libre acuerdo de compraventa de fuerza de trabajo libre, en el terreno de la sociedad en su conjunto se disfraza el dominio de clase con la ilusi\u00f3n de igualdad jur\u00eddica frente al Estado. La contradicci\u00f3n entre la igualdad formal y las diferencias reales se vuelve mucho m\u00e1s profunda en el caso de una sociedad como la mexicana con la &quot;rep\u00fablica restaurada&quot;.  <\/p>\n<p>El  Estado liberal cl\u00e1sico deb\u00eda partir de una serie de relaciones econ\u00f3micas capitalistas bastante maduras, en cambio M\u00e9xico era un pa\u00eds devastado por decenas de a\u00f1os de guerras civiles en donde los conservadores estaban pol\u00edticamente aplastados y las bases econ\u00f3micas para un &quot;contrato social&quot; capitalista no exist\u00edan. Los campesinos estaban arraigados a las tierras de los pueblos y los grandes hacendados eran los propietarios dominantes del campo, con excepci\u00f3n de los territorios del norte del pa\u00eds, que estaban protegidos por colonias militares de campesinos  mucho m\u00e1s parecidos a los rancheros del sur de Estados Unidos que a los del centro del pa\u00eds. <\/p>\n<p>El federalismo de los liberales era impracticable cuando de lo que se trataba era detener las fuerzas centr\u00edfugas y las debilidades territoriales que ya hab\u00edan facilitado la p\u00e9rdida de la mitad del territorio y todo tipo reintervenciones extranjeras. <\/p>\n<p>En 1855 los liberales se hab\u00edan levantado exigiendo el equilibrio de poderes, pero para defender su programa y para defender al pa\u00eds, hab\u00edan tenido que ejercer gobiernos pr\u00e1cticamente sin legislativo y sin elecciones. <\/p>\n<p>En 1867 Ju\u00e1rez ten\u00eda ya 10 a\u00f1os como presidente, habiendo podido gobernar en situaci\u00f3n relativamente normal, es decir con un congreso que funcionar\u00e1, s\u00f3lo entre 1859 y 1862. As\u00ed mismo, decir que el gobierno se somet\u00eda a un poder judicial en aquel tiempo era algo m\u00e1s bien  formal que real. En las elecciones de 1867 nuevamente triunfa Ju\u00e1rez, en ese a\u00f1o el poder ejecutivo, es decir Ju\u00e1rez, trat\u00f3 no de debilitar sino de fortalecer el poder real del ejecutivo, estableciendo el poder de veto sobre las decisiones del congreso, axial como la facultad de convocar o no periodos extraordinarios, as\u00ed mismo trato de crear una c\u00e1mara de senadores que actuara como contrapeso a las decisiones de los diputados. <\/p>\n<p>El Estado liberal promov\u00eda la formaci\u00f3n de un mercado interno libre de trabas y de un comercio exterior tambi\u00e9n abierto a la inversi\u00f3n extranjera, para ello estableci\u00f3 una serie de facilidades para la entrada de capitales y de inmigrantes. Con ello pese al deseo de generar progreso lo que se logr\u00f3 fue la acumulaci\u00f3n de grandes haciendas latifundistas pertenecientes a las compa\u00f1\u00edas extranjeras y a sus socios mexicanos que, parad\u00f3jicamente, eran los mismos terratenientes de otros tiempos. Por supuesto los levantamientos populares como los de Nayarit y El Estado de M\u00e9xico fueron severamente reprimidos, sus demandas entraban en contradicci\u00f3n con los proyectos liberales de crear grandes empresas privadas en el campo. <\/p>\n<p>El Estado liberal fue un feroz enemigo de todo tipo de organizaci\u00f3n gremial de parte de los trabajadores la cual estaba estrictamente prohibida. La constituci\u00f3n de 1857 circunscrib\u00eda las relaciones laborales a cuestiones entre particulares, con lo que los contratos por muy desventajosos que fueran para los trabajadores ten\u00edan que ser cumplidos. Como se dir\u00eda hoy en d\u00eda el empleo estaba legalmente muy &quot;flexibilizado&quot;.  <\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde termina Ju\u00e1rez y d\u00f3nde comienza D\u00edaz? <\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el a\u00f1o de 1871 y Ju\u00e1rez nuevamente se propone como presidente y por supuesto, es nuevamente electo, no obstante el proceso se vio plagado de irregularidades, el ejecutivo se las arreglo para colocar como candidatos al congreso a incondicionales suyos, as\u00ed mismo, ah\u00ed donde fue necesario, se &quot;arreglaron&quot; los resultados para evitar que candidatos inc\u00f3modos pudieran eventualmente triunfar. <\/p>\n<p>Fundado en estos motivos se levant\u00f3 en armas el General Porfirio D\u00edaz el 9 de noviembre de 1871, pese a que su movimiento fue r\u00e1pidamente derrotado, esto signific\u00f3 el inicio de nuevos conflictos por el poder entre los liberales. El 18 de julio, Ju\u00e1rez finalmente muere dejando como sucesor a su fiel compa\u00f1ero Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada, el cual continu\u00f3, con grandes resultados, la obra de Ju\u00e1rez. Lo que no logr\u00f3, a diferencia de Ju\u00e1rez, fue convertirse en presidente vitalicio; en 1875 cuando preparaba su reelecci\u00f3n se tuvo que enfrentar a un nuevo levantamiento de Porfirio D\u00edaz (plan de Tuxtepec de 1876), el cual, enarbolando la bandera del sufragio efectivo y la no reelecci\u00f3n, termina por  derribar al r\u00e9gimen lerdista. <\/p>\n<p>No puede decirse que la ca\u00edda de Lerdo signific\u00f3 el fin de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica que inaugur\u00f3 Ju\u00e1rez, ser\u00eda m\u00e1s apropiado decir que D\u00edaz fue un fiel aplicador del estilo juarista de gobernar. De todos los elementos del r\u00e9gimen porfirista no existe uno s\u00f3lo que haya surgido especialmente durante su mandato. Incluso la introducci\u00f3n del positivismo es obra del connotado juarista Gabino Barreda. <\/p>\n<p>El desarrollo del capitalismo a nivel internacional, permiti\u00f3 que todas las reformas que se idearon en tiempos de Ju\u00e1rez sirvieran para crear un nuevo poder econ\u00f3mico mucho m\u00e1s pesado para las masas trabajadoras de lo que \u00e9stas eran capaces de soportar, as\u00ed mismo este fortalecimiento de contradicciones oblig\u00f3 a que el poder ejecutivo se convirtiera en un \u00e1rbitro irrefutable que al devenir de los a\u00f1os apareciera como una burda dictadura malamente disfrazada con elecciones de puro tr\u00e1mite. <\/p>\n<p>Sobre las bases y el ideario liberal se gener\u00f3 un nuevo poder olig\u00e1rquico que s\u00f3lo pudo ser roto con la revoluci\u00f3n.  <\/p>\n<p>Ju\u00e1rez fund\u00f3 el moderno Estado mexicano, impuls\u00f3 una revoluci\u00f3n burguesa casi sin burgues\u00eda, lo que lo llev\u00f3 a \u00e9l y a su grupo de seguidores a gobernar de manera autoritaria para sustituir la ausencia de la clase social cuyo programa intentaba establecer. En honor a la verdad hist\u00f3rica, no hab\u00eda otra manera de luchar y vencer contra la reacci\u00f3n semifeudal contra la que se enfrent\u00f3. En ese aspecto, su figura es fundamental y deber\u00e1 ser recordado como un gran progresista y revolucionario de su tiempo. <\/p>\n<p>El porfirismo <\/p>\n<p>D\u00edaz impuls\u00f3 el desarrollo manufacturero a partir de liberar los impuestos a la incipiente burgues\u00eda industrial, de cargar con impuestos a las capas medias, de la inversi\u00f3n extranjera y de la explotaci\u00f3n salvaje de las clases oprimidas. Bulnes, un partidario de D\u00edaz declaraba: <\/p>\n<p>&quot;Iturbide, que fue fusilado como un tirano, carg\u00f3 el trigo con un impuesto del 25%, nosotros, que somos amigos del pueblo lo hemos cargado con un 250%, el clero, que era un banquero de rapi\u00f1a prestaba con un 5%, el banco nacional, creaci\u00f3n liberal presta con un 12%&quot;. <\/p>\n<p>Con el pretexto de capitalizar el campo se permiti\u00f3 a los extranjeros adquirir tierras. Para 1900, la tercera parte de las tierras cultivables eran posesiones extranjeras. De 1883 a 1906, las compa\u00f1\u00edas deslindadoras otorgaron al extranjero 50 millones de hect\u00e1reas. <\/p>\n<p>El 97% del territorio nacional era propiedad de 830 latifundistas, en un lapso de 20 a\u00f1os el 90% de los ejidos desapareci\u00f3. Para 1910, la masa campesina se divid\u00eda de la siguiente forma: 479 074 campesinos libres, 591 752 obreros asalariados sujetos econ\u00f3micamente a la hacienda (peones), 430 896 trabajadores en otras ocupaciones. <\/p>\n<p>El salario del pe\u00f3n era tan bajo que era m\u00e1s barato pagarles que introducir maquinaria moderna al campo. Por ejemplo, los gastos de segado y recolecci\u00f3n al d\u00eda de una segadora y atadora era de 4.85 pesos por hect\u00e1rea, por el mismo trabajo se pagaba a lo peones 4.5 pesos. <\/p>\n<p>Era evidente que en este contexto, la inversi\u00f3n productiva no ten\u00eda sentido para el hacendado, quien lo que deseaba era tener mayores beneficios, sin importar la muerte por cansancio o la miseria de sus trabajadores. En un momento dado, la hacienda se conforma como una unidad econ\u00f3mica aut\u00f3noma o casi aut\u00f3noma, que tiene sujetos a sus trabajadores por medio de la coerci\u00f3n directa o indirecta. El cultivo de los productos dedicados a la alimentaci\u00f3n se restringen s\u00f3lo a lo necesario para el sostenimiento de los peones, mientras que el que corresponde a los productos de demanda internacional se extiende de manera explosiva y estimula, en este caso s\u00ed, la introducci\u00f3n de tecnolog\u00eda avanzada, tanto en la producci\u00f3n como en el transporte de las mercanc\u00edas. El henequ\u00e9n, el az\u00facar, el algod\u00f3n, entre otros cultivos se priorizan y dominan las zonas costeras. Algunos le llaman a esto econom\u00eda de enclave. En donde el n\u00facleo de desarrollo est\u00e1 aislado del conjunto de la econom\u00eda regional y de poco o nada sirve para  la creaci\u00f3n de un mercado interno, dado que la producci\u00f3n est\u00e1 destinada al comercio internacional. <\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, es la \u00e9poca de mayor desarrollo capitalista hasta entonces, sin embargo, este desarrollo se basaba en un proceso desigual y combinado; los primeros capitalistas utilizaban los beneficios obtenidos, digamos en la industria textil, en la adquisici\u00f3n de haciendas o el crecimiento de las que ya exist\u00edan, con lo que el nuevo capitalista industrial no s\u00f3lo no combat\u00eda al terrateniente semifeudal, sino que en muchos casos, lo representaba. Por supuesto, en el caso del comercio se hab\u00eda creado un peque\u00f1o circuito entre los nuevos empleados medios de empresas de diverso tipo, que daba un espacio para las importaciones de bienes suntuarios. El capital bancario, fundamentalmente extranjero, extra\u00eda tambi\u00e9n su parte de beneficios otorgando a una min\u00fascula capa de empleados lo necesario para convertirlos en firmes defensores del porfiriato. La prosperidad de un peque\u00f1o segmento de la poblaci\u00f3n se hac\u00eda a expensas del estancamiento y miseria de la mayor\u00eda. <\/p>\n<p>Por supuesto que este tipo de capitalista, el cual se hab\u00eda desarrollado tambi\u00e9n como hacendado, no dudaba en buscar establecer condiciones de servidumbre para con los obreros. El gran burgu\u00e9s del porfiriato era por tanto profundamente reaccionario. Pero para este selecto grupo de adoradores del progreso y de la ciencia, Don Porfirio era algo m\u00e1s que un l\u00edder, era un h\u00e9roe sin par en la historia. <\/p>\n<p>Por supuesto que el desarrollo del capitalismo en M\u00e9xico no pod\u00eda efectuarse sin la intervenci\u00f3n del capital externo, como hemos dicho, la burgues\u00eda, hija del terrateniente, era parasitaria a m\u00e1s no poder y el servir a los inversionistas externos no les ven\u00eda mal. A finales del siglo XIX, las grandes empresas capitalistas empiezan a requerir&#8211;para satisfacer sus necesidades de acumulaci\u00f3n&#8211;territorios y zonas de influencia que las abastezcan de materias primas, pero sobre todo de extraer ganancias superiores a las de sus propios pa\u00edses a partir de las mismas o menores inversiones. El comercio de capital se convierte en un nuevo y gran negocio para los grandes inversionistas. Se forman monopolios industriales, los cuales a su vez, crean grandes grupos que controlan por medio de su participaci\u00f3n en las instituciones de cr\u00e9dito ramas enteras de la industria, nace entonces el capital financiero, as\u00ed surge el imperialismo como producto de la necesidad de expansi\u00f3n del capital. <\/p>\n<p>Como nunca antes, el desarrollo econ\u00f3mico se ve\u00eda obstaculizado por las fronteras nacionales y el car\u00e1cter privado de la propiedad de los medios de producci\u00f3n, elementos que a la larga desencadenar\u00edan verdaderas cat\u00e1strofes para la humanidad como lo fueron las dos guerras mundiales. <\/p>\n<p>En M\u00e9xico, en medio de una estabilidad muy relativa y lograda a sangre y fuego, se desarroll\u00f3 una infraestructura b\u00e1sica de comunicaciones que facilit\u00f3 la inversi\u00f3n extranjera: por supuesto, dicho desarrollo nunca estuvo al alcance de las masas explotadas sino de las mercanc\u00edas producidas destinadas a la exportaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En este marco la industria moderna fue apareciendo como un subproducto de este esquema de acumulaci\u00f3n exportador de materias primas. A la actividad minera se sum\u00f3 la industria del petr\u00f3leo y junto con la introducci\u00f3n del ferrocarril fueron apareciendo zonas fabriles en regiones cercanas a los entronques ferroviarios. La industria surg\u00eda no a partir de la destrucci\u00f3n de las relaciones semifeudales, sino de su sostenimiento. Era un desarrollo desigual y combinado, dado que las relaciones semifeudales conviv\u00edan con modernos sistemas de producci\u00f3n, por supuesto todo en aras de la acumulaci\u00f3n capitalista en el marco internacional. <\/p>\n<p>La distribuci\u00f3n de la inversi\u00f3n durante el porfiriato nos ilustra bastante bien el proceso econ\u00f3mico que en M\u00e9xico, al igual que muchos otros pa\u00edses, se sufr\u00eda en aquel entonces: Del total de la inversi\u00f3n, el 41% estaba destinado a comunicaciones, fundamentalmente a ferrocarriles; el 20% a la industria extractiva, sobre todo a petr\u00f3leo; el 19% a la banca y al comercio. La mayor parte de dicha inversi\u00f3n fue de origen extranjero: de  1 650 millones de pesos invertidos en 1919; 1 287 (77%) proced\u00edan del exterior. A Estados Unidos, con 53 empresas, le correspond\u00edan 720 millones (el 40% de la inversi\u00f3n total); Inglaterra con 52 empresas, 300 millones, es decir el 24%; Francia con 35 empresas participaba con 222 millones, el 13 % del total. Para darnos una idea de la debilidad de la burgues\u00eda nacional, del total de la inversi\u00f3n en ese a\u00f1o s\u00f3lo el 9% ten\u00eda origen en M\u00e9xico. <\/p>\n<p>Por supuesto, la subordinaci\u00f3n de la burgues\u00eda local al extranjero fue absoluta, trabajaron como socios menores o prestanombres. Su condici\u00f3n de latifundistas mostraba c\u00f3mo el imperialismo para las masas explotadas, lejos de ser un factor progresista, era un elemento de conservadurismo. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n durante esta \u00e9poca surge el movimiento obrero, gracias a la industrializaci\u00f3n. La actitud del porfirismo siempre fue la de reprimir brutalmente cualquier intento de organizaci\u00f3n que no fueran las asociaciones mutualistas que \u00e9l mismo promov\u00eda. <\/p>\n<p>Las ideas socialistas europeas llegaron relativamente tarde y desgraciadamente los primeros en difundir el socialismo, fueron los anarquistas: en 1865 se crea un primer grupo socialista de tendencias anarquistas, ellos fueron los que impulsaron las primeras huelgas. El r\u00e9gimen liberal de Ju\u00e1rez-Lerdo no simpatizaba con los movimientos gremiales, los consideraba como un obst\u00e1culo para el progreso, no obstante durante el r\u00e9gimen de D\u00edaz la actividad sindical pas\u00f3 se ser una actividad mal vista por el gobierno a ser duramente perseguida y pr\u00e1cticamente proscrita. <\/p>\n<p>En el marco de la represi\u00f3n se sostuvieron casi heroicamente publicaciones como por ejemplo, de 1886 a 1900 apareci\u00f3 Conversi\u00f3n Radical, un peri\u00f3dico anarquista. <\/p>\n<p>En el a\u00f1o de 1901 surgi\u00f3 el Partido Liberal, producto de la fusi\u00f3n de diversos c\u00edrculos liberales. El liberalismo de los grupos de intelectuales de la peque\u00f1a burgues\u00eda buscando una clara diferenciaci\u00f3n del que sustentaba la casta &quot;cient\u00edfica&quot; en torno al Dictador, tendi\u00f3 a adoptar posturas cada vez m\u00e1s de izquierda, su confluencia con las luchas sociales del momento, espec\u00edficamente obreras, la adopta en 1904 un ideario socialista con fuertes tintes anarquistas. El partido liberal, desde todos los puntos que le era posible adopt\u00f3 la postura de llevar los conflictos  sociales hasta el punto del enfrentamiento con la burgues\u00eda y el Estado. Desde su punto de vista, un estallido aunque fuera local pod\u00eda ser la chispa para incendiar el bosque. <\/p>\n<p>Por supuesto que esta postura no signific\u00f3 que los liberales de Ricardo Flores Mag\u00f3n tuvieran alguna responsabilidad en las masacres que se cometieron contra los obreros en a\u00f1os siguientes, era simplemente un s\u00edntoma del grado al que estaban llegando las contradicciones y la imposibilidad de medias tintas. <\/p>\n<p>El papel de los trabajadores y activistas del Partido Liberal fue ejemplar. En ning\u00fan caso arguyeron motivos estrat\u00e9gicos para hacerse a un lado del destino que la dictadura prepar\u00f3 para aquellos que osaran rebelarse, por lo que los pelotones de fusilamiento, las horcas, las c\u00e1rceles siempre incluyeron una generosa cuota de activistas del Partido Liberal, que con el ejemplo quer\u00edan acicatear la conciencia de los trabajadores. <\/p>\n<p>Lamentablemente su sacrificio no se acompa\u00f1\u00f3 con un plan para involucrar a la mayor\u00eda de los trabajadores del pa\u00eds, es decir los campesinos, ante los cuales se adopt\u00f3 una actitud sectaria que lamentablemente los fue aislando de las corrientes principales de la lucha. <\/p>\n<p>No obstante, para los a\u00f1os a los que nos referimos, los movimientos sindicales que estallaron constituyeron el principal problema social para el r\u00e9gimen: en 1905 se realiza una huelga en Guadalajara, en 1906 las minas de Cananea son testigos de una hist\u00f3rica lucha obrera en la cual, los trabajadores son masacrados por un grupo de polic\u00edas norteamericanos que cruzaron la frontera ante el benepl\u00e1cito de las autoridades porfiristas. En 1907 toc\u00f3 al Gran Circulo de Obreros Libres, sindicato textil de R\u00edo Blanco Veracruz dar la batalla. En 1908 son los ferrocarrileros los que se levantan y tambi\u00e9n son reprimidos. <\/p>\n<p>En este proceso, la represi\u00f3n al partido de Flores Mag\u00f3n fue tal que modificaron su programa e ideario hasta adoptar plenamente programa y una t\u00e1ctica anarquistas. Para 1910, su repudio a la pol\u00edtica oficial era tal que tomaron la campa\u00f1a de Madero como una m\u00e1s en la farsa electoral burguesa y de este modo profundizaron su aislamiento. No obstante muchos futuros revolucionarios en casi todos los bandos pasaron por la escuela de los Flores Mag\u00f3n, ese fue el caso del general Dieguez, quien dirigi\u00f3 el movimiento en Cananea o de Francisco J. M\u00fajica, as\u00ed como diversos militantes del zapatismo. Tal vez el movimiento revolucionario m\u00e1s enfrentado al partido liberal fue el villismo, con el cual hubo enfrentamientos permanentes. <\/p>\n<p>Volviendo al r\u00e9gimen porfirista, era cierto que la represi\u00f3n al movimiento obrero y a luchas ind\u00edgenas, como la de los yaquis, daba la impresi\u00f3n de una cierta paz social, no obstante, eran m\u00e1s apariencias que realidades. Econ\u00f3micamente las cosas tampoco parec\u00edan ir mal; el pa\u00eds se estaba industrializando, M\u00e9xico estaba integrado al comercio mundial, las finanzas p\u00fablicas estaban sanas, no hab\u00eda deuda externa. Todo era cierto, no obstante tambi\u00e9n lo era el hecho de que las condiciones de la inmensa masa de explotados del campo era de una miseria insoportable y s\u00f3lo se necesitaba un acontecimiento de car\u00e1cter nacional, que no pudiera ser aislado por la propaganda oficial, para que estallara la revoluci\u00f3n. <\/p>\n<p>El 17 de febrero de 1908, el general D\u00edaz pretendiendo dar una se\u00f1al de confianza a los inversionistas extranjeros, concede una entrevista a un periodista norteamericano apellidado Creelman, en la que declara que no tiene intenciones de reelegirse m\u00e1s, que M\u00e9xico ya est\u00e1 maduro para la democracia: algo verdaderamente imposible, ya que la acumulaci\u00f3n de tensiones y el car\u00e1cter salvaje de la explotaci\u00f3n del trabajo, convert\u00edan en pura demagogia los planteamientos de don Porfirio, s\u00f3lo bajo una dictadura como la que se ejerc\u00eda en esos momentos era posible sostener la &quot;estabilidad&quot; en beneficio de los grandes hacendados y de los monopolios extranjeros. Como en todas las cuestiones sociales al hablar de necesidad de la represi\u00f3n para mantener al sistema estamos hablando desde el punto de vista de la oligarqu\u00eda, lamentablemente para ellos, los trabajadores del campo y la ciudad tampoco necesitaban alguna reforma cosm\u00e9tica, lo \u00fanico que pod\u00eda romper con aquella oprobiosa situaci\u00f3n era un profundo estallido revolucionario. <\/p>\n<p>El levantamiento de 1910 <\/p>\n<p>Lenin dec\u00eda que para que una revoluci\u00f3n estalle es necesario que las masas oprimidas no soporten continuar viviendo como hasta ese momento y que est\u00e9n decididas a luchar contra el sistema, adem\u00e1s, que exista una crisis en el seno de las clases poseedoras de tal modo que les sea imposible continuar gobernando como hasta ese momento, es decir que exista una crisis en el sistema pol\u00edtico que se exprese en enfrentamientos en el seno mismo de la elite dominante. En ese sentido para 1910 las contradicciones eran cada vez m\u00e1s evidentes. Dentro de diversos c\u00edrculos burgueses y peque\u00f1oburgueses se comenzaron a formar grupos que pose\u00edan el com\u00fan denominador de estar en contra de la reelecci\u00f3n de D\u00edaz. Francisco I. Madero, miembro de una de las familias m\u00e1s acaudaladas de Coahuila, se integr\u00f3 a dicho movimiento y aprovechando su ventajosa situaci\u00f3n social logr\u00f3 publicar un libro &quot;La Sucesi\u00f3n Presidencial de 1910&quot;. En donde, cuidando mucho las formas, presentaba a D\u00edaz como un h\u00e9roe nacional que para no degradar su imagen en la historia, deber\u00eda ceder el poder a la oposici\u00f3n. Para Madero, la fuente de toda corrupci\u00f3n y degradaci\u00f3n se encontraba en la permanencia indefinida de las personas en el poder pol\u00edtico. <\/p>\n<p>El libro invitaba a D\u00edaz a colaborar con la oposici\u00f3n para una &quot;transici\u00f3n pactada&quot; y advert\u00eda que de no tomarse en cuenta dicha propuesta, se corr\u00eda el riesgo de un estallido social. <\/p>\n<p>Los c\u00edrculos antireeleccionistas r\u00e1pidamente se extendieron y con vistas a las elecciones de 1910 conformaron el Partido Antireeleccionista, dentro del cual hab\u00eda una fuerte presencia de elementos de origen peque\u00f1oburgu\u00e9s con cierto sentido social y opuestos a la pol\u00edtica de concertaci\u00f3n con D\u00edaz tan fuerte en Madero, de entre dichos elementos destacaban los hermanos  Emilio y Francisco V\u00e1zquez G\u00f3mez. <\/p>\n<p>Madero, no obstante, busc\u00f3 y logr\u00f3 una entrevista con el presidente D\u00edaz en la cual le dio a conocer sus pretensiones de participar en el proceso electoral y le reiter\u00f3 la propuesta de integrar una formula de unidad &quot;D\u00edaz presidente, Madero vicepresidente&quot;. Por supuesto D\u00edaz lo rechaz\u00f3. Daba la impresi\u00f3n que el movimiento de Madero no era m\u00e1s importante que otros que hab\u00edan surgido en el transcurso del periodo porfirista y que no hab\u00edan significado gran cosa. En realidad desde la \u00f3ptica formal esto era cierto, la diferencia es que para ese a\u00f1o de 1910, el movimiento social necesitaba expresarse pol\u00edticamente y la existencia del movimiento de Madero les ofrec\u00eda dicha opci\u00f3n, de tal modo que la campa\u00f1a que posteriormente lanz\u00f3 el partido Antirreeleccionista, postulando a Madero como candidato a la presidencia y a V\u00e1zquez G\u00f3mez a la vicepresidencia, se convirti\u00f3 en una serie de impresionantes m\u00edtines masivos por todos los lugares a los que llegaba. <\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n oblig\u00f3 a Porfirio D\u00edaz a tomar medidas para que la candidatura de Madero no siguiera creciendo, por lo que mand\u00f3 detenerlo en Monterrey. Entonces como ahora, la burgues\u00eda en el poder no vacila en violar el juego democr\u00e1tico si las masas se vuelcan en torno al candidato &quot;equivocado&quot;, poniendo de este modo, en riesgo la estabilidad del sistema. <\/p>\n<p>Para la burgues\u00eda  la democracia es un instrumento que le es \u00fatil  en la medida que le permite conservar y darle legitimidad al estado de cosas, disfrazando ante las masas la verdadera naturaleza del Estado, sin embargo cuando las cosas no salen como ellos desean, no vacilan en efectuar fraudes de todo tipo. <\/p>\n<p>Con Madero en la c\u00e1rcel y controlando todas las variables del proceso, D\u00edaz se impuso de manera contundente en unas elecciones absolutamente fraudulentas. Poco despu\u00e9s D\u00edaz tom\u00f3 posesi\u00f3n para un periodo de cuatro a\u00f1os m\u00e1s. <\/p>\n<p>Madero logr\u00f3 escapar de la c\u00e1rcel y una vez enterado de los detalles del descomunal fraude, se ve en la necesidad de convocar a la rebeli\u00f3n, planteando un levantamiento en armas para el d\u00eda 20 de noviembre. La actitud de Madero al llamar a la rebeli\u00f3n contrasta con la actitud conciliadora que le caracteriz\u00f3 antes, pero tambi\u00e9n despu\u00e9s del estallido, da la impresi\u00f3n de que a\u00fan confiaba en que el llamado al levantamiento ser\u00eda suficiente para que el gobierno lo llamara a negociar, prueba de ello es que no hab\u00eda una coordinaci\u00f3n nacional en los preparativos rebeldes para el 20 de noviembre y que el propio Madero no ingres\u00f3 al pa\u00eds sino hasta alg\u00fan tiempo despu\u00e9s. Los \u00fanicos que acudieron puntuales al llamado fueron los campesinos de Chihuahua. El d\u00eda 14 de noviembre el dirigente campesino Toribio Ortega, junto con algunas decenas de compa\u00f1eros, se levant\u00f3 en armas en el pueblo de Cuchillo Parado. Los dem\u00e1s revolucionarios chihuahuenses lo hicieron en torno a la fecha convenida del 20 de noviembre. Abraham Gonz\u00e1lez, el hombre de confianza de Madero en Chihuahua, logr\u00f3 unir para la causa a Pascual Orozco, un antiguo arriero y comerciante con fuertes v\u00ednculos en diversos poblados y a Francisco Villa, un campesino obligado por azares del destino a sobrevivir al margen de la ley. <\/p>\n<p>La marca del movimiento revolucionario de Chihuahua era la del campesino que transitaba vertiginosamente hacia la proletarizaci\u00f3n, el crecimiento de las haciendas, particularmente las del clan Terrazas-Creel, se hac\u00eda a costa de las tierras de los pueblos, muchas de las cuales ten\u00edan tradiciones de defensa armada desde los tiempos de la lucha contra lo apaches. As\u00ed que los campesinos pasaban a trabajar en las minas, ferrocarriles o en las cosechas de los hacendados o en la ganader\u00eda seg\u00fan se diera su suerte en el transcurso del a\u00f1o. <\/p>\n<p>Cuando se levantaron en noviembre de 1910, ten\u00edan muy poco que agradecer al r\u00e9gimen y a la vez muy poco que pactar con \u00e9l. <\/p>\n<p>Chihuahua fue uno de los lugares donde m\u00e1s r\u00e1pidamente se constituy\u00f3 algo parecido a un ej\u00e9rcito, no obstante para 1911 podr\u00eda decirse que los levantamientos campesinos se hab\u00edan generalizado por todo el pa\u00eds. <\/p>\n<p>El Plan de San Lu\u00eds en realidad no conten\u00eda se\u00f1alamientos de car\u00e1cter social, a excepci\u00f3n del punto 3, donde se pod\u00eda leer: <\/p>\n<p>&quot;Abusando de la ley de terrenos bald\u00edos, numerosos peque\u00f1os propietarios, en su mayor\u00eda ind\u00edgenas, han sido despojados de sus terrenos, por acuerdo de la Secretar\u00eda de Fomento, o por fallos de los tribunales de la Rep\u00fablica. Siendo de toda justicia restituir a sus antiguos poseedores los terrenos de que se les despoj\u00f3 de un modo tan arbitrario, se declaran sujetas a revisi\u00f3n tales disposiciones y fallos y se les exigir\u00e1 a los que los adquirieron de un modo tan inmoral, o a sus herederos, que los restituyan a sus primitivos propietarios, a quienes pagar\u00e1n tambi\u00e9n una indemnizaci\u00f3n por los perjuicios sufridos. S\u00f3lo en caso de que esos terrenos hayan pasado a tercera persona antes de la promulgaci\u00f3n de este Plan, los antiguos propietarios recibir\u00e1n indemnizaci\u00f3n de aquellos en cuyo beneficio se verific\u00f3 el despojo. &quot; <\/p>\n<p>No obstante, en todo el conjunto del Plan se hace hincapi\u00e9 que salvo el desconocimiento de las elecciones fraudulentas, propone mantener vigente y someterse al marco jur\u00eddico porfirista. <\/p>\n<p>Para los campesinos bast\u00f3 esa promesa vaga de restituci\u00f3n de tierras para que el levantamiento se generalizara, no hay que olvidar que durante el porfirismo el 90% de las tierras comunales fueron arrebatadas a los campesinos. <\/p>\n<p>Los primeros meses del a\u00f1o de 1911 se caracterizaron por la p\u00e9rdida del control del campo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El documento que a continuaci\u00f3n se presenta es una interpretaci\u00f3n marxista de la historia de M\u00e9xico, puede tomarse, si as\u00ed se desea, como una introducci\u00f3n al estudio de la historia de M\u00e9xico para activistas y trabajadores en general, as\u00ed mismo es una<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-2007","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mexico"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2007","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2007"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2007\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2007"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=2007"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=2007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}