{"id":2028,"date":"2007-04-26T00:00:00","date_gmt":"2007-04-26T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2028"},"modified":"2007-04-26T00:00:00","modified_gmt":"2007-04-26T00:00:00","slug":"qel-programa-de-transici-de-lerotsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2028","title":{"rendered":"\u00abEl Programa de Transici\u00f3n\u00bb, de Le\u00f3n Trotsky"},"content":{"rendered":"<p>Publicamos \u00abEl Programa de Transici\u00f3n\u00bb, escrito por Le\u00f3n Trotaky en 1938 (dos a\u00f1os antes de ser asesinado por Stalin) como base para la fundaci\u00f3n de la nueva Internacional Marxista en aquel momento llamada Cuarta Internacional. El estudio del Progr <!--more--> Publicamos &quot;El Programa de Transici\u00f3n&quot;, escrito por Le\u00f3n Trotaky en 1938 (dos a\u00f1os antes de ser asesinado por Stalin) como base para la fundaci\u00f3n de la nueva Internacional Marxista en aquel momento llamada Cuarta Internacional. El estudio del Programa de Transici\u00f3n ha sido reivindicado y recomendado con entusiasmo por Hugo Ch\u00e1vez en su Programa Al\u00f3 Presidente del pasado 22 de abril, quien ha destacado la vigencia de este Programa para la revoluci\u00f3n bolivariana. <\/p>\n<p>LAS PREMISAS OBJETIVAS DE LA REVOLUCI\u00d3N SOCIALISTA <\/p>\n<p>La situaci\u00f3n pol\u00edtica mundial del momento, se caracteriza, ante todo, por la crisis hist\u00f3rica de la direcci\u00f3n del proletariado.  <br \/>La premisa econ\u00f3mica de la revoluci\u00f3n proletaria ha llegado hace mucho tiempo al punto m\u00e1s alto que le sea dado alcanzar balo el capitalismo. Las fuerzas productivas de la humanidad han cesado de crecer. Las nuevas invenciones y los nuevos progresos t\u00e9cnicos no conducen a un acrecentamiento de la riqueza material. Las crisis de coyuntura, en las condiciones de la crisis social de todo el sistema capitalista, aportan a las masas privaciones y sufrimientos siempre mayores. El crecimiento de la desocupaci\u00f3n ahonda a su vez la crisis financiera del Estado y mina los sistemas monetarios vacilantes. Los gobiernos, tanto democr\u00e1ticos como fascistas, van de una quiebra a la otra.  <br \/>La burgues\u00eda misma no ve una salida. En los pa\u00edses en que se vio obligada a hacer su \u00faltima postura sobre la carta del fascismo marcha ahora con los ojos vendados hacia la cat\u00e1strofe econ\u00f3mica y militar. En los pa\u00edses hist\u00f3ricamente privilegiados, vale decir, aquellos en que pueden a\u00fan permitirse el lujo de la democracia a cuenta de la acumulaci\u00f3n nacional anterior (Gran Breta\u00f1a, Francia, Estados Unidos) todos los partidos tradicionales del capital se encuentran en un estado de confusi\u00f3n que raya, por momentos, con la par\u00e1lisis de la voluntad. El \u201c New Deal,\u201d pese al car\u00e1cter resuelto que ostentaba en el primer per\u00edodo s\u00f3lo representa una forma particular de confusi\u00f3n, posible en un pa\u00eds donde la burgues\u00eda ha podido acumular inmensas riquezas. La crisis actual que est\u00e1 lejos a\u00fan de haber completado su curso, ha podido demostrar ya que la pol\u00edtica del \u201c New Deal \u201d, en los EE.UU. como la pol\u00edtica del frente popular en Francia, no ofrece salida alguna del impasse econ\u00f3mico.  <br \/>El cuadro de las relaciones internacionales no tiene mejor aspecto. Bajo la creciente presi\u00f3n de ocaso capitalista los antagonismos imperialistas han alcanzado el l\u00edmite m\u00e1s all\u00e1 del cual los conflictos y explosiones sangrientas (Etiop\u00eda, Espa\u00f1a, Extremo Oriente, Europa Central&#8230;) deben confundirse infaliblemente en un incendio mundial. En verdad la burgues\u00eda percibe el peligro mortal que una nueva guerra representa para su dominaci\u00f3n, pero es actualmente infinitamente menos capaz de prevenirla que en v\u00edsperas de 1914.  <br \/>Las charlataner\u00edas de toda especie seg\u00fan las cuales las condiciones hist\u00f3ricas no estar\u00edan todav\u00eda \u201c maduras \u201d para el socialismo no son sino el producto de la ignorancia o de un enga\u00f1o consciente. Las condiciones objetivas de la revoluci\u00f3n proletaria no s\u00f3lo est\u00e1n maduras sino que han empezado a descomponerse. Sin revoluci\u00f3n social en un pr\u00f3ximo per\u00edodo hist\u00f3rico, la civilizaci\u00f3n humana est\u00e1 bajo amenaza de ser arrasada por una cat\u00e1strofe. Todo depende del proletariado, es decir, de su vanguardia revolucionaria La crisis hist\u00f3rica de la humanidad se reduce a la direcci\u00f3n revolucionaria. <\/p>\n<p> EL PROLETARIADO Y SU DIRECCION <\/p>\n<p>La econom\u00eda, el Estado, la pol\u00edtica de la burgues\u00eda y sus relaciones internacionales est\u00e1n profundamente afectadas por la crisis social que caracteriza la situaci\u00f3n pre\u00ac-revolucionaria de la sociedad. El principal obst\u00e1culo en el camino de la transformaci\u00f3n de la situaci\u00f3n pre-revolucionaria en revolucionaria consiste en el car\u00e1cter oportunista de la direcci\u00f3n proletaria, su cobard\u00eda peque\u00f1o-burguesa y la traidora conexi\u00f3n que mantiene con ella en su agon\u00eda.  <br \/>En todos los pa\u00edses el proletariado est\u00e1 sobrecogido por una profunda inquietud. Grandes masas de millones de hombres vienen incesantemente al movimiento revolucionario, pero siempre tropiezan en ese camino con el aparato burocr\u00e1tico, conservador de su propia direcci\u00f3n.  <br \/>El proletariado espa\u00f1ol ha hechos desde abril de 1931 una serie de tentativas heroicas para tomar en sus manos el poder y la direcci\u00f3n de los destinos de la sociedad. No obstante, sus propios partidos (social-dem\u00f3cratas, stalinistas, anarquistas y POUM) cada cual a su manera han actuado a modo de freno y han preparado as\u00ed el triunfo de Franco.  <br \/>En Francia, la poderosa ola de huelgas con ocupaci\u00f3n de las f\u00e1bricas, particularmente en junio de 1936, mostr\u00f3 bien a las claras que el proletariado estaba dispuesto a derribar el sistema capitalista. Sin embargo, las organizaciones dirigentes, socialistas, stalinistas y sindicalistas, lograron bajo la etiqueta del Frente Popular, canalizar y detener, por lo menos moment\u00e1neamente, el torrente revolucionario.  <br \/>La marca sin precedentes de huelgas con ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas y el crecimiento prodigiosamente r\u00e1pido de los sindicatos industriales en los EE.UU. (el movimiento de la C.I.O.) son la expresi\u00f3n m\u00e1s indiscutible de la aspiraci\u00f3n m\u00e1s instintiva de los obreros americanos a elevarse a la altura de la misi\u00f3n que la historia les ha asignado. Sin embargo, aqu\u00ed tambi\u00e9n las organizaciones dirigentes, incluso la C.I.O. de reciente creaci\u00f3n, hacen todo lo que pueden para detener y paralizar la ofensiva revolucionaria de las masas.  <br \/>El paso definitivo de la I.C. hacia el lado del orden burgu\u00e9s, su papel c\u00ednicamente contra-revolucionario en el mundo entero, particularmente en Espa\u00f1a, en Francia, en Estados Unidos y en los otros pa\u00edses \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d, ha creado extraor\u00acdinarias dificultades suplementarias al proletariado mundial. Bajo el signo de la revoluci\u00f3n de octubre, la pol\u00edtica conservadora de los \u201cFrentes Populares\u201d conduce a la clase obrera a la impotencia y abre el camino al fascismo.  <br \/>Los \u201cFrentes Populares\u201d por una parte, el fascismo por otra, son los \u00faltimos recursos pol\u00edticos del imperialismo en la lucha contra la revoluci\u00f3n proletaria. No obstante, desde el punto de vista hist\u00f3rico, ambos recursos no son sino una ficci\u00f3n. La putrefacci\u00f3n del capitalismo continuar\u00e1 tambi\u00e9n bajo el gorro frigio en Francia como bajo el signo de la sw\u00e1stica en Alemania. S\u00f3lo el derrumbe de la burgues\u00eda puede constituir una salida.  <br \/>La orientaci\u00f3n de las masas est\u00e1 determinada, por una parte, por las condiciones objetivas del capitalismo en descomposici\u00f3n, y de otra, por la pol\u00edtica de traici\u00f3n de las viejas organizaciones obreras. De estos dos factores el factor decisivo, es, por supuesto, el primero; las leyes de la historia son m\u00e1s poderosas que los aparatos burocr\u00e1ticos. Cualquiera que sea la diversidad de m\u00e9todos de los social traidores (de la legislaci\u00f3n \u201csocial\u201d de Blum a las falsificaciones judiciales de Stalin), no lograr\u00e1n quebrar la voluntad revolucionaria del proletariado. Cada vez en mayor escala, sus esfuerzos desesperados para detener la rueda de la historia demostrar\u00e1n a las masas que la crisis de la direcci\u00f3n del proletariado, que se ha transformado en la crisis de la civilizaci\u00f3n humana, s\u00f3lo puede ser resuelta por la IV Internacional. <\/p>\n<p>EL PROGRAMA M\u00cdNIMO Y  EL PROGRAMA DE TRANSICION <\/p>\n<p>La tarea estrat\u00e9gica del pr\u00f3ximo per\u00edodo -per\u00edodo pre-revolucionario de agitaci\u00f3n , propaganda y organizaci\u00f3n- consiste en superar la contradicci\u00f3n entre la madurez de las condiciones objetivas de la revoluci\u00f3n y la falta de madurez del proletariado y de su vanguardia (confusi\u00f3n y descorazonamiento de la vieja direcci\u00f3n, falta de experiencia de la joven). Es preciso ayudar a la masa, en el proceso de la lucha, a encontrar el puente entre sus reivindicaciones actuales y el programa de la revoluci\u00f3n socialista. Este puente debe consistir en un sistema de reivindicaciones transitorias, partiendo de las condiciones actuales y de la conciencia actual de amplias capas de la clase obrera a una sola y misma conclusi\u00f3n: la conquista del poder por el proletariado.  <br \/>La social-democracia cl\u00e1sica que despleg\u00f3 su acci\u00f3n en la \u00e9poca del capitalismo progresivo, divid\u00eda su programa en dos partes independientes una de otra; el programa m\u00ednimo, que se limitaba a algunas reformas en el cuadro de la sociedad burguesa y el programa m\u00e1ximo, que promet\u00eda para un porvenir indeterminado el reemplazo del capitalismo por el socialismo. Entre el programa m\u00e1ximo y el programa m\u00ednimo no exist\u00eda puente alguno. La social-democracia no ten\u00eda necesidad de ese puente, porque s\u00f3lo hablaba de socialismo los d\u00edas de fiesta.  <br \/>La Internacional Comunista ha entrado en el camino de la social democracia en la \u00e9poca del capitalismo en descomposici\u00f3n, cuando a \u00e9ste no le es posible tratar de reformas sociales sistem\u00e1ticas, ni de la elevaci\u00f3n del nivel de vida de las masas; cuando la burgues\u00eda retoma cada vez con la mano derecha el doble de los que diera con la izquierda (impuestos, derechos aduaneros, inflaci\u00f3n &quot;deflaci\u00f3n&quot;, vida cara, desocupa\u00acci\u00f3n, reglamentaci\u00f3n polic\u00edaca de las huelgas, etc.); cuando cualquier reivindicaci\u00f3n seria del proletariado y hasta cualquier reivindicaci\u00f3n progresiva de la peque\u00f1a burgues\u00eda, conducen inevitablemente m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la propiedad capitalista y del Estado burgu\u00e9s.  <br \/>El objetivo estrat\u00e9gico de la IV Internacional no consiste en reformar el capitalismo, sino en derribarlo. Su finalidad pol\u00edtica es la conquista del poder por el proletariado para realizar la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda. Sin embargo, la obtenci\u00f3n de este objetivo estrat\u00e9gico es inconcebible sin la m\u00e1s cuidadosa de las actitudes respecto de todas las cuestiones de t\u00e1ctica, inclusive las peque\u00f1as y parciales.  <br \/>Todas las fracciones del proletariado, todas sus capas, profesionales y grupos deben ser arrastradas al movimiento revolucionario. Lo que distingue a la \u00e9poca actual, no es que exima al partido revolucionario del trabajo prosaico de todos los d\u00edas, sino que permite sostener esa lucha en uni\u00f3n indisoluble con los objetivos de la revoluci\u00f3n  <br \/>La IV Internacional no rechaza las del viejo programa \u201cm\u00ednimo\u201d en la medida en que ellas han conservado alguna fuerza vital. Defiende incansablemente los derechos democr\u00e1ticos de los obreros y sus conquistas sociales, pero realiza este trabajo en el cuadro de una perspectiva correcta, real, vale decir, revolucionaria. En la medida en que las reivindicaciones parciales \u2013\u201cm\u00ednimum\u201d- de las masas entren en conflicto con las tendencias destructivas y degradantes del capitalismo decadente -y eso ocurre a cada paso, la IV Internacional auspicia un sistema de reivindicaciones transitorias, cuyo sentido es el de dirigirse cada vez m\u00e1s abierta y resueltamente contra las bases del r\u00e9gimen burgu\u00e9s. El viejo \u201cprograma m\u00ednimo\u201d es constantemente superado por el programa de transici\u00f3n cuyo objetivo consiste en una movilizaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las masas para la revoluci\u00f3n proletaria. <\/p>\n<p>ESCALA MOVIL DE LOS SALARIOS Y ESCALA MOVIL DE LAS HORAS DE TRABAJO <\/p>\n<p>En las condiciones del capitalismo en descomposici\u00f3n, las masas contin\u00faan viviendo la triste vida de los oprimidos, quienes, ahora m\u00e1s que nunca, est\u00e1n amenazados por el peligro de ser arrojados en abismo del pauperismo. Est\u00e1n obligados a defender su pedazo de pan ya que no pueden aumentarlo ni mejorarlo. No es posible ni necesario enumerar las diversas reivindicaciones parciales que surgen a cada rato de circunstancias concretas, nacionales, locales, profesionales. Pero dos calamidades econ\u00f3micas fundamentales, a saber: la desocupaci\u00f3n y la carest\u00eda de la vida, exigen consignas y m\u00e9todos generales de lucha.  <br \/>La IV Internacional declara una guerra implacable a la pol\u00edtica de los capitalistas, que es, en gran parte, la de sus agentes, los reformistas, tendiente a hacer recaer sobre los trabajadores todo el fardo del militarismo, de la crisis, del desorden de los sistemas monetarios y dem\u00e1s calamidades de la agon\u00eda capitalista. Reivindica el derecho al trabajo y una existencia digna para todos.  <br \/>Ni la inflaci\u00f3n ni la estabilizaci\u00f3n monetaria pueden servir de consignas al proletariado porque son las dos caras de una misma moneda. Contra la carest\u00eda de la vida que, a medida que la guerra se aproxima, se acentuar\u00e1 cada vez m\u00e1s, s\u00f3lo es posible luchar con una consigna: la escala m\u00f3vil de los salarios. Los contratos colectivos de trabajo deben asegurar el aumento autom\u00e1tico de los salarios correlativamente con la elevaci\u00f3n del precio de los art\u00edculos de consumo.  <br \/>Bajo pena de entregarse voluntariamente a la degeneraci\u00f3n, el proletariado no puede tolerar la transformaci\u00f3n de una multitud creciente de obreros en desocupados cr\u00f3nicos, en menesterosos que viven de las migajas de una sociedad en descomposici\u00f3n. El derecho al trabajo es el \u00fanico derecho que tiene el obrero en una sociedad fundada sobre la explotaci\u00f3n. No obstante se le quita ese derecho a cada instante. Contra la desocupaci\u00f3n, tanto de \u201cestructura\u201d como de \u201ccoyuntura\u201d es preciso lanzar la consigna de la escala m\u00f3vil de las horas de trabajo. Los sindicatos y otras organizaciones de masas deben ligar a aquellos que tienen trabajo con los que carecen de \u00e9l, por medio de los compromisos mutuos de la solidaridad. El trabajo existente es repartido entre todas las manos obreras existentes y es as\u00ed como se determina la duraci\u00f3n de la semana de trabajo. El salario, con un m\u00ednimo estrictamente asegurado sigue el movimiento de los precios. No es posible aceptar ning\u00fan otro programa para el actual per\u00edodo de transici\u00f3n.  <br \/>Los propietarios y sus abogados demostrar\u00e1n \u201cla imposibilidad de realizar\u201d estas reivindicaciones. Los capitalistas de menor cuant\u00eda, sobre todo aquellos que marchan a la ruina, invocar\u00e1n adem\u00e1s sus libros de contabilidad. Los obreros rechazar\u00e1n categ\u00f3ricamente esos argumentos y esas referencias. No se trata aqu\u00ed del choque \u201cnormal\u201d de intereses materiales opuestos. Se trata de preservar al proletariado de la decadencia, de la desmoralizaci\u00f3n y de la ruina. Se trata de la vida y de la muerte de la \u00fanica clase creadora y progresiva y, por eso mismo, del porvenir de la humanidad. Si el capitalismo es incapaz de satisfacer las reivindicaciones que surgen infaliblemente de los males por \u00e9l mismo engendrados, no le queda otra que morir. La \u201cposibilidad\u201d o la \u201cimposibilidad\u201d de realizar las reivindicaciones es, en el caso presente, una cuesti\u00f3n de relaci\u00f3n de fuerzas que s\u00f3lo puede ser resuelta por la lucha. Sobre la base de esta lucha, cualesquiera que sean los \u00e9xitos pr\u00e1cticos inmediatos, los obreros comprender\u00e1n, en la mejor forma, la necesidad de liquidar la esclavitud capitalista. <\/p>\n<p>LOS SINDICATOS EN LA EPOCA DE TRANSICION <\/p>\n<p>En la lucha por las reivindicaciones parciales y transitorias, los obreros necesitan, ahora m\u00e1s que nunca, organizaciones de masa, ante todo sindicatos. El auge de los sindicatos en Francia y en los Estados Unidos es la mejor respuesta a las doctrinas ultra-izquierdistas que predicaban que los sindicatos estaban \u201cfuera de \u00e9poca\u201d.  <br \/>Los Bolchevique Leninistas se encuentran en las primeras filas de todas las formas de lucha, a\u00fan all\u00ed donde se trata de los intereses de los m\u00e1s modestos de la clase obrera. Toman parte activa en la vida de los sindicatos de masa, preocup\u00e1ndose de robustecer y acrecentar su esp\u00edritu de lucha. Luchan implacablemente contra toda las tentativas de someter los sindicatos al estado burgu\u00e9s y de maniatar al proletariado con \u201cel arbitraje obligatorio\u201d y todas las dem\u00e1s formas de intervenci\u00f3n policial, no s\u00f3lo son fascistas sino tambi\u00e9n \u201cdemocr\u00e1ticas\u201d. Solamente sobre la base de ese trabajo es posible luchar con buen \u00e9xito en el seno de los sindicatos contra la burocracia reformista incluidos los stalinistas. Las tentativas sectarias de crear o mantener peque\u00f1os sindicatos \u201crevolucionarios\u201d como una segunda edici\u00f3n del partido,  significa en el hecho la lucha por la direcci\u00f3n de la clase obrera. Hace falta plantear aqu\u00ed como un principio inconmovible: el auto-aislamiento cobarde fuera de los sindicatos de masas, equivalente a la traici\u00f3n a la revoluci\u00f3n, es incompatible con la pertenencia a la IV internacional.  <br \/>Al mismo tiempo la IV Internacional rechaza y condena resueltamente todo fetichismo de los sindicatos, propio de los treadeunionistas y de los sindicalistas.  <br \/>a) Los sindicatos no tienen, y, por sus objetivos, su composici\u00f3n y el car\u00e1cter de su reclutamiento, no pueden tener un programa revolucionario acabado; por eso no pueden sustituir al partido. La creaci\u00f3n de partidos revolucionarios nacionales, secciones de la IV Internacional, es el objetivo central de la \u00e9poca de transici\u00f3n.  <br \/>b) Los sindicatos, a\u00fan los m\u00e1s poderoso, no abarcan m\u00e1s del 20 al 25% de la clase obrera y por otra parte, sus capas m\u00e1s calificadas y mejor pagadas. La mayor\u00eda m\u00e1s oprimida de la clase obrera no es arrastrada a la lucha sino epis\u00f3dicamente en los per\u00edodos de auge excepcional del movimiento obrero. En estos momentos es necesario crear organizaciones ad-hoc, que abarquen toda la masa en lucha los comit\u00e9s de huelga, los comit\u00e9s de f\u00e1brica, y en fin, los soviets.  <br \/>c) En tanto que organizaciones de las capas superiores del proletariado, los sindicatos, como lo atestigua toda la experiencia hist\u00f3rica, comprendida en ella la experiencia fresca a\u00fan de los sindicatos anarco-sindicalistas de Espa\u00f1a, desenvuelven poderosas tendencias a la conciliaci\u00f3n con el r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s. En los per\u00edodos agudos de lucha de clases, los aparatos dirigentes de los sindicatos se esfuerzan por convertirse en amos del movimiento de masas para domesticarlo. Esto se produce ya en ocasi\u00f3n de simples huelgas, sobre todo con la ocupaci\u00f3n de las f\u00e1bricas, que sacuden los principios de la propiedad burguesa. En tiempo de guerra o de revoluci\u00f3n, cuando la situaci\u00f3n de la burgues\u00eda se hace particularmente dif\u00edcil, los jefes de los sindicatos se transforman ordinariamente en ministros burgueses.  <br \/>Por todo lo que antecede las secciones de la IV Internacional deben esforzarse constantemente no s\u00f3lo en renovar el aparato de los sindicatos proponiendo atrevida y resueltamente en los momentos cr\u00edticos nuevos l\u00edderes dispuestos a la lucha en lugar de funcionarios rutinarios y carreristas, sino tambi\u00e9n de crear en todos los casos en que sea posible, organizaciones de combate aut\u00f3nomas que respondan mejor a los objetivos de la lucha de masas contra la sociedad burguesa, sin arredrarse, si fuese necesario, frente a una ruptura abierta con el aparato conservador de los sindicatos. Si es criminal volver la espalda a las organizaciones de masas para contentarse con ficciones sectarias, no es menos criminal tolerar pasivamente la subordinaci\u00f3n del movimiento revolucio\u00acnario de las masas al contralor de pandillas burocr\u00e1ticas abiertamente reaccionarias o conservadoras disfrazadas de \u201cprogresistas\u201d. El sindicato no es un fin en s\u00ed, sino s\u00f3lo uno de los medios a emplear en la marcha hacia la revoluci\u00f3n proletaria. <\/p>\n<p>LOS COMITES DE FABRICA <\/p>\n<p>EI movimiento obrero de la \u00e9poca de transici\u00f3n no tiene un car\u00e1cter regular e igual sino afiebrado y explosivo. Las consignas, lo mismo que las formas de organizaci\u00f3n, deben ser subordinadas a ese car\u00e1cter del movimiento. Huyendo de la rutina como de la peste, la direcci\u00f3n debe prestar atenci\u00f3n a la iniciativa de las masas.  <br \/>Las huelgas con ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas, una de las m\u00e1s recientes manifestaciones de esta iniciativa, rebasan los l\u00edmites del r\u00e9gimen capitalista normal. Independientemente de las reivindicaciones de los huelguistas, la ocupaci\u00f3n temporaria de las empresas asesta un golpe al \u00eddolo de la propiedad capitalista. Toda huelga de ocupaci\u00f3n plantea pr\u00e1cticamente el problema de saber qui\u00e9n es el due\u00f1o de la f\u00e1brica: el capitalista o los obreros.  <br \/>Si la ocupaci\u00f3n promueve esta cuesti\u00f3n epis\u00f3dicamente, el comit\u00e9 de f\u00e1brica da a la misma una expresi\u00f3n organizada. Elegido por todos los obreros y empleados de la empresa, el comit\u00e9 de f\u00e1brica crea de golpe un contrapeso a la voluntad de la administraci\u00f3n.  <br \/>A la cr\u00edtica reformista de los patrones del viejo tipo, los \u201cpatrones de derecho divino\u201d, del g\u00e9nero de Ford, frente a los \u201cbuenos\u201d explotadores \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d, nosotros oponemos la consigna de los comit\u00e9s de f\u00e1brica como centro de lucha contra unos y otros.  <br \/>Los bur\u00f3cratas de los sindicatos se opondr\u00e1n, por regla general, a la creaci\u00f3n de comit\u00e9s, del mismo modo que se oponen a todo paso atrevido en el camino de la movilizaci\u00f3n de las masas. Sin embargo, su oposici\u00f3n ser\u00e1 tanto m\u00e1s f\u00e1cil de quebrar cuanto mayor sea la extensi\u00f3n del movimiento. All\u00ed donde los obreros de la empresa est\u00e1n ya en los per\u00edodos \u201ctranquilos\u201d totalmente comprendidos en los sindicatos, el comit\u00e9 coincidir\u00e1 formalmente con el \u00f3rgano del sindicato, pero renovar\u00e1 su compo\u00acsici\u00f3n y ampliar\u00e1 sus funciones. Sin embargo, el principal significado de los comit\u00e9s es el de transformarse en estados mayores para las capas obreras que, por lo general, el sindicato no es capaz de abarcar. Y es precisamente de esas capas m\u00e1s explotadas de donde surgir\u00e1n los destacamentos m\u00e1s afectos a la revoluci\u00f3n.  <br \/>A partir del momento de la aparici\u00f3n del comit\u00e9 de f\u00e1brica, se establece de hecho una dualidad de poder. Por su esencia ella tiene algo de transitorio porque encierra en s\u00ed dos reg\u00edmenes inconciliables: el r\u00e9gimen capitalista y el r\u00e9gimen proletario. La principal importancia de los Comit\u00e9s de F\u00e1brica consiste precisamente en abrir un per\u00edodo pre-revolucionario, ya que no directamente revolucionario, entre el r\u00e9gimen burgu\u00e9s y el r\u00e9gimen proletario. Que la propaganda por los Comit\u00e9s de F\u00e1brica no es prematura ni artificial, lo demuestra del mejor modo la ola de ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas que se ha desencadenado en algunos pa\u00edses. Nuevas olas de ese g\u00e9nero son inevitables en un porvenir pr\u00f3ximo. Es preciso iniciar una campa\u00f1a en pro de los comit\u00e9s de f\u00e1bricas para que los acontecimientos no se tomen de improviso. <\/p>\n<p>EL &quot;SECRETO COMERCIAL&quot; Y EL CONTROL OBRERO SOBRE LA INDUSTRIA <\/p>\n<p>El capitalismo liberal basado en la concurrencia y la libertad de comercio se ha eclipsado en el pasado. El capitalismo monopolizador que lo reemplaz\u00f3, no solamente no ha reducido la anarqu\u00eda del mercado, sino que, por el contrario, le ha dado un car\u00e1cter particularmente convulsivo. La necesidad de un \u201ccontrol\u201d sobre la econom\u00eda, de una \u201cdirecci\u00f3n\u201d estatal, de una \u201cplanificaci\u00f3n\u201d es reconocida ahora &#8211; al menos verbalmente &#8211; por casi todas las corrientes del pensamiento burgu\u00e9s y peque\u00f1o-burgu\u00e9s, desde el fascismo hasta la social-democracia. Para el fascismo se trata sobre todo de un pillaje \u201cplanificado\u201d del pueblo con fines militares. Los social-dem\u00f3cratas tratan de desagotar el oc\u00e9ano de la anarqu\u00eda con la cuchara de una \u201cplanificaci\u00f3n\u201d burocr\u00e1tica. Los ingenieros y los profesores tratan de convertirse en tecn\u00f3cratas. Los gobiernos democr\u00e1ticos tropiezan en sus tentativas t\u00edmidas de \u201creglamentaci\u00f3n\u201d con el sabotaje insuperable del gran capital.  <br \/>El verdadero nexo entre explotadores y \u201ccontroladores\u201d democr\u00e1ticos se revela en el hecho de que los se\u00f1ores \u201creformadores\u201d pose\u00eddos de una santa emoci\u00f3n, se detienen en el umbral de los trusts con sus \u201csecretos\u201d industriales y comerciales. Aqu\u00ed reina el principio de \u201cno intervenci\u00f3n\u201d. Las cuentas entre el capital aislado y la sociedad constituyen un secreto del capitalismo: la sociedad no tiene nada que ver con ellas. El \u201csecreto\u201d comercial se justifica siempre, como en la \u00e9poca del capitalismo liberal, por los intereses de la \u201cconcurrencia\u201d. En realidad los trusts no tienen secretos entre s\u00ed. El secreto comercial de la \u00e9poca actual es un constante complot del capital monopolizador contra la sociedad. Los proyectos de limitaci\u00f3n del absolutismo de los \u201cpatrones de derecho divino\u201d seguir\u00e1n siendo lamentables farsas mientras los propietarios privados de los medios sociales de producci\u00f3n puedan ocultar a los productores y, a los consumidores la mec\u00e1nica de la explotaci\u00f3n, del pillaje y del enga\u00f1o. La abolici\u00f3n del \u201csecreto comercial\u201d es el primer paso hacia un verdadero control de la industria.  <br \/>Los obreros no tienen menos derechos que los capitalistas a conocer los \u201csecretos\u201d de la empresa, de los trusts, de las ramas de las industrias, de toda la econom\u00eda nacional en su conjunto. Los bancos, la industria pesada y los transportes centralizados deben ser los primeros sometidos a observaci\u00f3n.  <br \/>Los primeros objetivos del control obrero consisten en aclarar cuales son las ganancias y gastos de la sociedad, empezando por la empresa aislada, determinar la verdadera parte del capitalismo aislado y de los capitalistas en conjunto en la renta nacional, desenmascarar las combinaciones de pasillo y las estafas de los bancos y de los trusts; revelar, en fin, ante la sociedad el derroche espantoso de trabajo humano que resulta de la anarqu\u00eda del capitalismo y de la exclusiva persecuci\u00f3n de la ganancia.  <br \/>Ning\u00fan funcionario del estado burgu\u00e9s puede llevar a cabo esa tarea, cualesquiera que sean los poderes de que fuera investido. El mundo entero ha observado la impotencia del presidente Roosevelt y del presidente del consejo Le\u00f3n Blum frente al complot de las \u201c60\u201d o de las \u201c200\u201d familias de sus respectivos pa\u00edses. Para quebrar la resistencia de los explotadores se requiere la presi\u00f3n del proletariado. Los comit\u00e9s de f\u00e1brica y solamente ellos pueden asegurar un verdadero control sobre la producci\u00f3n llamando en su ayuda como consejeros y no como tecn\u00f3cratas a los especialistas honestos y afectos al pueblo: contadores, estad\u00edsticos, ingenieros, sabios, etc&#8230;  <br \/>En particular la lucha contra la desocupaci\u00f3n es inconcebible sin una amplia y atrevida organizaci\u00f3n de \u201cgrandes obras p\u00fablicas\u201d. Pero las grandes obras no pueden tener una importancia durable y progresiva, tanto para la sociedad como para los desocupados, si no forman parte de un plan general, trazado para un per\u00edodo de varios a\u00f1os. En el cuadro de un plan semejante los obreros reivindicar\u00e1n la vuelta al trabajo, por cuenta de la sociedad, en las empresas privadas cerradas a causa de la crisis. El control obrero en tales casos ser\u00eda sustituido por una administraci\u00f3n directa por parte de los obreros.  <br \/>La elaboraci\u00f3n de un plan econ\u00f3mico, as\u00ed sea el m\u00e1s elemental, desde el punto de vista de los intereses de los trabajadores y no de los explotadores, es inconcebible sin control obrero, sin que la mirada de los obreros penetre a trav\u00e9s de los resortes aparentes y ocultos de la econom\u00eda capitalista. Los comit\u00e9s de las diversas empresas deben elegir, en reuniones oportunas, comit\u00e9s de trusts, de ramas de la industria, de regiones econ\u00f3micas, en fin, de toda la industria nacional, en conjunto. En esa forma, el control obrero pasar\u00e1 a ser la escuela de la econom\u00eda planificada. Por la experiencia del control, el proletariado se preparar\u00e1 para dirigir directamente la industria nacionalizada cuando la hora haya sonado.  <br \/>A los capitalistas, especialmente aquellos de peque\u00f1a y mediana importancia que, a veces, proponen ellos mismos abrir sus libros de cuentas ante los obreros &#8211; sobre todo para demostrarles la necesidad de reducir los salarios &#8211; los obreros deber\u00e1n responderles que lo que a ellos les interesa no es la contabilidad de los quebrados o de los semi-quebrados aislados, sino la contabilidad de todos los explotadores. Los obreros no pueden ni quieren adaptar su nivel de vida a los intereses de los capitalistas aislados convertidos en v\u00edctimas de su propio r\u00e9gimen. La tarea consiste en reconstruir todo el sistema de producci\u00f3n y de distribuci\u00f3n sobre principios m\u00e1s racionales y m\u00e1s dignos. Si la abolici\u00f3n del secreto comercial es la condici\u00f3n necesaria de control obrero, ese control representa el primer paso en el camino de la direcci\u00f3n socialista de la econom\u00eda. <\/p>\n<p> LA EXPROPIACION DE CIERTOS GRUPOS DE CAPITALISTAS <\/p>\n<p>El programa socialista de la expropiaci\u00f3n, vale decir, de la destrucci\u00f3n pol\u00edtica de la burgues\u00eda y de la liquidaci\u00f3n de su dominaci\u00f3n econ\u00f3mica, no puede, en ning\u00fan caso, constituir un obst\u00e1culo en el presente per\u00edodo de transici\u00f3n, bajo diversos pretextos, a la reivindicaci\u00f3n de la expropiaci\u00f3n de ciertas ramas de la industria, vital\u00edsima para la existencia nacional de los grupos m\u00e1s parasitarios de la burgues\u00eda.  <br \/>As\u00ed, a las pr\u00e9dicas quejumbrosas de los se\u00f1ores dem\u00f3cratas sobre la dictadura de las \u201c60\u201d familias de los Estados Unidos o de las \u201c200\u201d familias de Francia nosotros oponemos la reivindicaci\u00f3n de la expropiaci\u00f3n de esos 60 o 200 se\u00f1ores feudales del capitalismo.  <br \/>De igual modo reivindicamos la expropiaci\u00f3n de las compa\u00f1\u00edas monopolizadoras de la industria de guerra, de los ferrocarriles, de las m\u00e1s importantes fuentes de materias primas, etc&#8230;  <br \/>La diferencia entre estas reivindicaciones y la consigna reformista demasiado vieja de \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d consiste en que: 1) Nosotros rechazamos la indemnizaci\u00f3n; 2) Prevenimos a las masas contra los charlatanes del Frente Popular que, mientras proponen la nacionalizaci\u00f3n en palabras, siguen siendo, en los hechos, los agentes del capital; 3) Aconsejamos a las masas a contar solamente con su fuerza revolucionaria; 4) ligamos el problema de la expropiaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n del poder obrero y campesino.  <br \/>La necesidad de lanzar la consigna de la expropiaci\u00f3n en la agitaci\u00f3n cotidiana, por consecuencia, de una manera fraccionada, y no solamente desde un punto de vista de propaganda, bajo su forma general, es provocada porque las diversas ramas de la industria se encuentran en un distinto nivel de desarrollo, ocupan lugares diferentes en la vida de la sociedad y pasan por diferentes etapas de la lucha de clases. S\u00f3lo el ascenso revolucionario general del proletariado puede poner la expropiaci\u00f3n general de la burgues\u00eda en el orden del d\u00eda. El objeto de las reivindicaciones transitorias es el de preparar al proletariado a la resoluci\u00f3n de esta tarea. <\/p>\n<p>LA EXPROPIACION DE LOS BANCOS PRIVADOS Y LA ESTATIZACION DEL SISTEMA DE CREDITOS <\/p>\n<p>El imperialismo significa la dominaci\u00f3n del capital financiero. Al lado de los consorcios y de los trusts y frecuentemente arriba de ellos, los bancos concentran en sus manos la direcci\u00f3n de la econom\u00eda. En su estructura, 105 bancos reflejan bajo una forma concentrada, toda la estructura del capitalismo contempor\u00e1neo: combinan la tendencia al monopolio con la tendencia a la anarqu\u00eda. Organizan milagros de t\u00e9cnica, empresas gigantescas, trusts potentes y organizan tambi\u00e9n la vida cara, las crisis y la desocupaci\u00f3n. Imposible dar ning\u00fan paso serio hacia adelante en la lucha contra la arbitrariedad monopolista y la anarqu\u00eda capitalista si se dejan las palancas de comando de los bancos en manos de los bandidos capitalistas. Para crear un sistema \u00fanico de inversi\u00f3n y de cr\u00e9dito, seg\u00fan un plan racional que corresponda a los intereses de toda la naci\u00f3n es necesario unificar todos los bancos en una instituci\u00f3n nacional \u00fanica. S\u00f3lo la expropiaci\u00f3n de los bancos privados y la concentraci\u00f3n de todo el sistema de cr\u00e9dito en manos del Estado pondr\u00e1 en las manos de \u00e9ste los medios necesarios, reales, es decir materiales, y no solamente ficticios y burocr\u00e1ticos, para la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica.  <br \/>La expropiaci\u00f3n de los bancos no significa en ning\u00fan caso la expropiaci\u00f3n de los peque\u00f1os dep\u00f3sitos bancarios. Por el contrario para los peque\u00f1os depositantes la banca del Estado \u00fanica podr\u00e1 crear condiciones m\u00e1s favorables que los bancos privados. De la misma manera s\u00f3lo la banca del Estado podr\u00e1 establecer para los campesinos, los artesanos y peque\u00f1os comerciantes condiciones de cr\u00e9dito privilegia\u00acdo, es decir, barato. Sin embargo, lo m\u00e1s importante es que, toda la econom\u00eda, en primer t\u00e9rmino la industria pesada y los transportes, dirigida por un Estado mayor financiero \u00fanico, sirva a los intereses vitales de los obreros y de todos los otros trabajadores.  <br \/>No obstante, la estatizaci\u00f3n de los bancos s\u00f3lo dar\u00e1 resultados favorables si el poder estatal mismo pasa de manos de los explotadores a manos de los trabajadores. <\/p>\n<p>PIQUETES DE HUELGA, DESTACAMENTO DE COMBATE, MILICIA OBRERA, EL ARMAMENTO DEL PROLETARIADO <\/p>\n<p>Las huelgas con ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas son una muy seria advertencia dirigida por las masas no s\u00f3lo a la burgues\u00eda sino tambi\u00e9n a las organizaciones obreras, comprendida la cuarta Internacional. En 19l9-1920, los obreros italianos ocuparon, por su propia iniciativa las f\u00e1bricas se\u00f1alando as\u00ed a sus propios \u201cjefes\u201d la llegada de la revoluci\u00f3n social. Los \u201cjefes\u201d no tomaron en cuenta la advertencia. Los resultados fueron la victoria del fascismo.  <br \/>Las huelgas con ocupaci\u00f3n no son todav\u00eda la toma de la f\u00e1brica a la manera italiana: pero son un paso decisivo en este camino. La crisis actual puede exacerbar extremadamente la marcha de la lucha de clases y precipitar el desenlace. No hay que creer sin embargo que una situaci\u00f3n revolucionaria surge repentinamente. En realidad su aproximaci\u00f3n ser\u00e1 se\u00f1alada por toda una serie de convulsiones. La ola de huelgas con ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas es precisamente una de ellas. La tarea de las secciones de la Cuarta Internacional es de ayudar a la vanguardia proletaria a comprender el car\u00e1cter general y los ritmos de nuestra \u00e9poca y fecundar a tiempo la lucha de masas con consignas cada vez m\u00e1s resueltas y con medidas de organizaci\u00f3n para el combate.  <br \/>La exacerbaci\u00f3n de la lucha del proletariado significa la exacerbaci\u00f3n de los m\u00e9todos de resistencia por parte del capital. Las nuevas olas de huelgas con ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas pueden provocar y provocar\u00e1n infaliblemente en\u00e9rgicas medidas de reacci\u00f3n por parte de la burgues\u00eda. El trabajo preparatorio se conduce desde ahora en los estados mayores de los trusts. \u00a1Desgraciadas las organizaciones revolucionarias, desgraciado el proletariado si se deja tomar nuevamente de improviso!  <br \/>La burgues\u00eda no se limita en ninguna parte a utilizar solamente la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito oficiales. En los Estados Unidos, incluso en los per\u00edodos de \u201ccalma\u201d, mantiene destacamentos amarillos y bandas armadas de car\u00e1cter privado en las f\u00e1bricas. Es preciso agregar ahora las bandas de nazis norteamericanas. La burgues\u00eda francesa en cuanto sinti\u00f3 la proximidad del peligro moviliz\u00f3 los destacamentos fascistas semilegales e ilegales, hasta en el interior del ej\u00e9rcito oficial. Bastar\u00e1 que los obreros ingleses aumenten de nuevo su empuje para que de inmediato las bandas de Lord Mosley se dupliquen, tripliquen, decupliquen en n\u00famero e inicien una cruzada sangrienta contra los obreros. La burgues\u00eda advierte claramente que en la \u00e9poca actual la lucha de clases infaliblemente tiende a transformarse en guerra civil. Los magnates y los lacayos del capital han aprendido en los ejemplos de Italia, Alemania, Austria y otros pa\u00edses, mucho m\u00e1s que los jefes oficiales del proletariado  <br \/>Los pol\u00edticos de la Segunda y la Tercera Internacional, al igual que los bur\u00f3cratas de los sindicatos conscientemente cierran los ojos ante el ej\u00e9rcito privado dc la burgues\u00eda, pues de lo contrario no podr\u00edan mantener ni durante 24 horas su alianza con ella. Los reformistas inculcan sistem\u00e1ticamente a los obreros la idea de que la sacrosanta democracia est\u00e1 m\u00e1s segura all\u00ed donde la burgues\u00eda se halla armada hasta los dientes y los obreros desarmados.  <br \/>La Cuarta Internacional tiene el deber de acabar de una vez por todas con esta pol\u00edtica servil. Los dem\u00f3cratas peque\u00f1o-burgueses incluso los social-dem\u00f3cratas, los socialistas y los anarquistas gritan m\u00e1s estent\u00f3reamente acerca de la lucha con el fascismo cuanto m\u00e1s cobardemente capitulan ante el mismo. Las bandas fascistas s\u00f3lo pueden ser contrarrestadas victoriosamente por los destacamentos de obreros armados que sienten tras de s\u00ed el apoyo de millones de trabajadores. La lucha contra el fascismo no se inicia en la redacci\u00f3n de una hoja liberal, sino en la f\u00e1brica y termina en la calle. Los elementos amarillos y los gendarmes privados en las f\u00e1bricas son las c\u00e9lulas fundamentales del ej\u00e9rcito del fascismo. Los piquetes de huelgas son las c\u00e9lulas fundamentales del ej\u00e9rcito del proletariado. Por all\u00ed es necesario empezar. Es preciso inscribir esta consigna en el programa del ala revolucionaria de los sindicatos. En todas partes donde sea posible, empezando por las organizaciones juveniles, es preciso constituir pr\u00e1cticamente milicias de autodefensa, adiestr\u00e1ndolas en el manejo de las armas.  <br \/>La nueva ola del movimiento de masas no s\u00f3lo debe servir para aumentar el n\u00famero de esas milicias, sino tambi\u00e9n para unificarlas por barrios, ciudades y regiones Es preciso dar una expresi\u00f3n organizada al leg\u00edtimo odio de los obreros en contra de los elementos rompehuelgas, las bandas de pistoleros y de fascistas. Es preciso lanzar la consigna de la milicia obrera como \u00fanica garant\u00eda seria de la inviolabilidad de las organizaciones, las reuniones y la prensa obrera.  <br \/>S\u00f3lo gracias a un trabajo sistem\u00e1tico, constante, incansable valiente en la agitaci\u00f3n y en la propaganda, siempre en relaci\u00f3n con la experiencia de la masa misma, pueden extirparse de su conciencia las tradiciones de docilidad y pasividad: educar destacamentos de heroicos combatientes, capaces de dar el ejemplo a todos los trabajadores, infligir una serie de derrotas t\u00e1cticas a las bandas de la contrarrevoluci\u00f3n, aumentar la confianza en s\u00ed mismos de los explotados, desacreditar el fascismo a los ojos de la peque\u00f1a burgues\u00eda y despejar el camino para la conquista del poder para el proletariado.  <br \/>Engels defin\u00eda el Estado \u201cdestacamentos de elementos armados\u201d.  El armamento del proletariado es un factor integrante indispensable de su lucha emancipadora. Cuando el proletariado lo quiera, hallar\u00e1 los caminos y los medios para armarse. Tambi\u00e9n en este dominio la direcci\u00f3n incumbe naturalmente a las secciones de la Cuarta Internacional. <\/p>\n<p>LA ALIANZA DE LOS OBREROS Y DE LOS CAMPESINOS <\/p>\n<p>El obrero agr\u00edcola es, en la aldea, el hermano y el compa\u00f1ero del obrero de la industria. Son dos partes de una sola y misma clase. Sus intereses son inseparables. El programa de las reivindicaciones transitorias de los obreros industriales es tambi\u00e9n, con tales o cuales cambios, el programa del proletariado agr\u00edcola.  <br \/>Los campesinos (chacareros) representan otra clase: es la peque\u00f1a burgues\u00eda de la aldea. La peque\u00f1a burgues\u00eda se compone de diferentes capas, desde los semi-propietarios hasta los explotadores.  <br \/>De acuerdo con esto, la tarea pol\u00edtica del proletariado de la industria consiste en llevar la lucha de clases a la aldea: solamente as\u00ed podr\u00e1 separar sus aliados de sus enemigos.  <br \/>Las peculiaridades del desarrollo nacional de cada pa\u00eds hallan su m\u00e1s viva expresi\u00f3n en la situaci\u00f3n de los campesinos y parcialmente de la peque\u00f1a burgues\u00eda de la ciudad (artesanos y comerciantes) porque estas clases, por numerosas que sean, representan en el fondo sobrevivencias de formas precapitalistas de la producci\u00f3n. Las secciones de la Cuarta Internacional deben, de la forma m\u00e1s concreta posible, elaborar programas de reivindicaciones transitorias para los campesinos (chacareros) y la peque\u00f1a burgues\u00eda de la ciudad correspondiente a las condiciones de cada pa\u00eds. Los obreros avanzados deben aprender a dar respuestas claras y concretas a los problemas de sus futuros aliados.  <br \/>En tanto siga siendo el campesino un peque\u00f1o productor \u201cindependiente\u201d, tiene necesidad de cr\u00e9dito barato, de precios accesibles para las m\u00e1quinas agr\u00edcolas y los abonos, de condiciones favorables de transportes, de una organizaci\u00f3n honesta para las negociaciones de los productos agr\u00edcolas. Sin embargo los bancos, los trusts, los comerciantes extorsionan al campesinado por todas partes. S\u00f3lo los campesinos pueden reprimir este pillaje, con la ayuda de los obreros. Es necesario que entren a actuar comit\u00e9s de chacareros pobres que, en com\u00fan con los comit\u00e9s obreros y los comit\u00e9s de empleados de banco, tomaran en sus manos el control de las operaciones de transporte, de cr\u00e9dito y de comercio que interesan a la agricultura.  <br \/>Invocando de manera mentirosa las \u201cexcesivas\u201d exigencias de los obreros, la gran burgues\u00eda convierte artificialmente el problema del precio de las mercader\u00edas en una cu\u00f1a que introduce luego entre los obreros y los campesinos, entre los obreros y la peque\u00f1a burgues\u00eda de las ciudades. Los campesinos, el artesano y el peque\u00f1o comerciante, a diferencia del obrero, del empleado y del peque\u00f1o funcionario no pueden reclamar un aumento del salario paralelo al aumento de los precios. La lucha burocr\u00e1tica oficial contra la carest\u00eda de la vida no sirve m\u00e1s que para enga\u00f1ar a las masas. Los campesinos, los artesanos y los comerciantes, sin embargo, en su condici\u00f3n de consumidores, deben tomar una participaci\u00f3n activa, junto con los obreros, en la pol\u00edtica de los precios. A las pr\u00e9dicas de los capitalistas relativas a los gastos de producci\u00f3n, de transporte y de comercio, los consumidores deben responder: \u201cmuestren vuestros libros, exigimos el control sobre la pol\u00edtica de los precios\u201d. Los \u00f3rganos de este control deben ser los comit\u00e9s de vigilancia de los precios, formados por delegados de las f\u00e1bricas, los sindicatos, las cooperativas, las organizaciones de campesinos, los elementos de la peque\u00f1a burgues\u00eda pobre de las ciudades, de los trabajadores del servicio dom\u00e9stico, etc&#8230; De este modo los obreros demostrar\u00e1n a los campesinos que la raz\u00f3n de la elevaci\u00f3n de los precios no consiste en los salarios altos sino en las ganancias excesivas de los capitalistas y en el derroche de la anarqu\u00eda capitalista.  <br \/>El programa de la nacionalizaci\u00f3n de la tierra y de la colectivizaci\u00f3n de la agricultura debe formularse de tal manera que excluya radicalmente la idea de la expropiaci\u00f3n de los campesinos pobres o de la colectivizaci\u00f3n forzosa. El campesino continuar\u00e1 siendo el campesino de su lote de tierra mientras \u00e9l mismo lo considere necesario y posible. Para rehabilitar el programa socialista a los ojos de los campesinos es preciso desenmascarar implacablemente los m\u00e9todos stalinistas de colectivizaci\u00f3n, dictados por intereses de la burocracia y no los intereses de los campesinos y de los obreros.  <br \/>La expropiaci\u00f3n de los expropiadores tampoco significa el despojo forzoso de los artesanos pobres y de los peque\u00f1os comerciantes. Por el contrario, el control de los obreros sobre los bancos y los trusts, y con mayor raz\u00f3n la nacionalizaci\u00f3n de estas empresas, puede crear para la peque\u00f1a burgues\u00eda de la ciudad condiciones incompara\u00acblemente m\u00e1s favorables de cr\u00e9dito, de compra y venta, que bajo la dominaci\u00f3n ilimitada de los monopolios la dependencia de esas empresas respecto del capital privado ser\u00e1 sustituida por la dependencia respecto al Estado, cuya atenci\u00f3n a las necesidades de sus peque\u00f1os copart\u00edcipes y agentes ser\u00e1 tanto mayor cuanto m\u00e1s riguroso sea el control de los obreros sobre el mismo.  <br \/>La participaci\u00f3n pr\u00e1ctica de los campesinos explotados en el control de las distintas ramas de la econom\u00eda permitir\u00e1 a los campesinos decidir por s\u00ed mismo el problema de saber si les conviene o no sumarse al trabajo colectivo de la tierra, en qu\u00e9 plazos y en qu\u00e9 escala. Los obreros de la industria se comprometen a aportar en este camino toda su colaboraci\u00f3n a los campesinos por intermedio de los sindicatos, de los comit\u00e9s de f\u00e1brica y, sobre todo, del gobierno obrero y campesino. La alianza que el proletariado propone no a las clases medias en general, sino a las capas explotadas de la ciudad y el campo, contra todos los explotadores, e incluso los explotadores \u201cmedios\u201d, no puede fundarse en la coacci\u00f3n, sino solamente en un libre acuerdo que debe consolidarse en un \u201cpacto\u201d especial. Este \u201cpacto\u201d es precisamente el programa de reivindicaciones transitorias, libremente aceptado por las dos partes. <br \/>LA LUCHA CONTRA EL IMPERIALISMO Y CONTRA LA GUERRA <\/p>\n<p>Toda la situaci\u00f3n mundial, y por consecuencia tambi\u00e9n la vida pol\u00edtica interior de los diversos pa\u00edses, se hallan bajo la amenaza de la guerra mundial. La cat\u00e1strofe que se aproxima penetra de angustia, desde ya a las masas m\u00e1s profundas de la humanidad.  <br \/>La II Internacional repite  su pol\u00edtica de traici\u00f3n de 1914 con tanta mayor convicci\u00f3n en cuanto la Internacional comunista desempe\u00f1a ahora el papel del primer viol\u00edn del patrioterismo. Desde que el peligro de guerra ha tomado un aspecto concreto, los stalinistas, superando con mucho a los pacifistas burgueses y peque\u00f1o burgueses, se han convertido en los campeones de la pretendida \u201cdefensa nacional\u201d. La lucha revolucionaria contra la guerra recae as\u00ed enteramente sobre los hombros de la IV Internacional.  <br \/>La pol\u00edtica de los Bolcheviques Leninistas en esta cuesti\u00f3n ha sido formulada en las tesis program\u00e1ticas del Secretariado Internacional, que todav\u00eda ahora conservan todo su valor ( La IV Internacional y la Guerra, mayo de 1934). El \u00e9xito del partido revolucionario en el pr\u00f3ximo per\u00edodo depender\u00e1 ante todo de su pol\u00edtica en la cuesti\u00f3n de la guerra y el arte de apoyarse en la experiencia propia de las masas.  <br \/>En el problema de la guerra m\u00e1s que en todo otro problema, la burgues\u00eda y sus agentes enga\u00f1an al pueblo con abstracciones, f\u00f3rmulas generales y frases pat\u00e9ticas: \u201cneutralidad\u201d, \u201dseguridad colectiva\u201d, \u201carmamentos para la defensa de la paz\u201d, \u201cdefensa nacional\u201d, \u201clucha contra el fascismo\u201d, etc&#8230; Todas estas f\u00f3rmulas se reducen, en resumidas cuentas, a que la cuesti\u00f3n de la guerra, vale decir, la suerte de los pueblos, debe quedar en manos de los imperialistas, de sus gobiernos, de su diplomacia, de sus Estados Mayores con todas sus intrigas y complots contra los pueblos.  <br \/>La IV Internacional rechaza con indignaci\u00f3n todas estas abstracciones que juegan entre los dem\u00f3cratas el mismo rol que entre los fascistas: \u201chonor\u201d, \u201csangre\u201d, \u201craza\u201d. Pero la indignaci\u00f3n no es suficiente. Es preciso ayudar a las masas con criterios, consignas y reivindicaciones transitorias apropiadas para descubrir la realidad para distinguir lo que hay de concreto en el fondo de las abstracciones fraudulentas.  <br \/>\u00bf\u201dDesarme\u201d? Pero toda la cuesti\u00f3n del desarme consiste en saber quien desarmar\u00e1 y quien ser\u00e1 desarmado. El \u00fanico desarme que puede prevenir o detener la guerra es el desarme de la burgues\u00eda por los obreros. Pero para desarmar a la burgues\u00eda, es necesario que los obreros, ellos mismos, se armen.  <br \/>\u00bf\u201cNeutralidad\u201d? Pero el proletariado no es absolutamente neutral en la guerra entre Jap\u00f3n y China, o entre Alemania y la U.R.S.S. \u00bfSignifica esto la defensa de la China y de la U.R.S.S.? Evidentemente, pero no por intermedio de los imperialistas que estrangularon a la China y a la U.R.S.S.  <br \/>\u00bfDefensa de la patria? Pero bajo esta abstracci\u00f3n la burgues\u00eda entiende la defensa de sus ganancias y de su pillaje. Estamos dispuestos a defender la patria de los ataques de los capitalistas extranjeros, una vez que hayamos atado de pies y manos e impedido a nuestros propios capitalistas atacar las patrias de los dem\u00e1s, una vez que los obreros y los campesinos sean los verdaderos amos de nuestro pa\u00eds; una vez que las riquezas del pa\u00eds pasen de manos de una \u00ednfima minor\u00eda a las manos del pueblo; una vez que el ej\u00e9rcito, de un instrumento de los explotadores se convierta en un instrumento de los explotados.  <br \/>Es necesario saber traducir estas ideas fundamentales en ideas m\u00e1s particulares y m\u00e1s concretas, seg\u00fan la marcha de los acontecimientos y la orientaci\u00f3n y estado de esp\u00edritu de las masas. Es necesario por otra parte, distinguir estrictamente del pacifismo del diplom\u00e1tico, del profesor, del periodista, del pacifismo del carpintero, del obrero agr\u00edcola, de la lavandera. En el primer caso, el pacifismo es la m\u00e1scara del imperialismo. En el segundo es la expresi\u00f3n confusa de la desconfianza hacia el imperialismo.  <br \/>Cuando el peque\u00f1o campesino o el obrero hablan de la defensa de la patria, se representan la defensa de su casa, de su familia y de las otras familias contra la invasi\u00f3n del enemigo, contra las bombas y contra los gases. El capitalismo y su periodista entienden por defensa de la patria la conquista de colonias y de mercados y la extensi\u00f3n, por el pillaje, de la parte \u201cnacional\u201d en los beneficios mundiales. El patriotismo y el pacifismo burgu\u00e9s son completas mentiras. En el pacifismo, lo mismo que en el patriotismo de los oprimidos, hay elementos que reflejan, de una parte el odio contra la guerra destructora y de otra parte su apego a lo que ellos creen que es su inter\u00e9s. Es necesario utilizar estos elementos para extraer las conclusiones revolucionarias necesarias. Es necesario saber oponer honestamente estas dos formas de pacifismo y de patriotismo.  <br \/>Partiendo de estas consideraciones, la IV Internacional apoya toda reivindicaci\u00f3n, a\u00fan insuficiente, si es capaz de llevar a las masas, aunque sea en un d\u00e9bil grado, a una pol\u00edtica m\u00e1s activa a despertar su cr\u00edtica y a reforzar su control sobre las maquinaciones de la burgues\u00eda.  <br \/>Es desde este punto de vista que nuestra secci\u00f3n americana, sostiene, critic\u00e1ndola, la proposici\u00f3n de la instituci\u00f3n de un refer\u00e9ndum sobre la cuesti\u00f3n de la declaraci\u00f3n de guerra. Ninguna reforma democr\u00e1tica puede impedir, por ella misma, a los dirigentes provocar la guerra cuando ellos lo quieran. Es necesario hacer abiertamente esta advertencia. Pero cualesquiera que sean las ilusiones de las masas respecto al refer\u00e9ndum, esta reivindicaci\u00f3n refleja la desconfianza de los obreros y los campesinos por el gobierno y el parlamento de la burgues\u00eda. Sin sostener ni desarrollar las ilusiones de las masas, es necesario apoyar con todas las fuerzas la desconfianza progresiva de los oprimidos hacia los opresores. Mientras m\u00e1s crezca el movimiento por el refer\u00e9ndum, m\u00e1s pronto los pacifistas burgueses se aislar\u00e1n, m\u00e1s se desacredi\u00actaran los traidores de la Internacional Comunista y m\u00e1s viva se har\u00e1 la desconfianza de los trabajadores hacia los imperialistas.  <br \/>Es desde este punto de vista que debe ser sostenida, en adelante, la reivindicaci\u00f3n del derecho de voto a los dieciocho a\u00f1os para los hombres y mujeres. Aquel que ma\u00f1ana ser\u00e1 llamado a morir por la \u201cpatria\u201d debe tener el derecho de hacer o\u00edr su voz ahora. La lucha contra la guerra debe consistir, ante todo, en la movilizaci\u00f3n revolucionaria de la juventud.  <br \/>Es necesario hacer plena luz sobre el problema de la guerra en todos sus aspectos, principalmente sobre aquel bajo el cual se presenta a las masas en un momento dado.  <br \/>La guerra es una gigantesca empresa comercial, sobre todo para la industria de guerra. Es por eso que las \u201cdoscientas familias\u201d son los primeros patriotas y los principales provocadores de la guerra. El control obrero sobre la industria de guerra es el primer paso sobre \u201clos fabricantes\u201d de la guerra.  <br \/>A la consigna de los reformistas: impuesto sobre los beneficios de la industria de guerra, nosotros oponemos la consigna de: confiscaci\u00f3n de las ganancias y expropiaci\u00f3n de las empresas que trabajan para la guerra. Donde la industria de la guerra est\u00e1 \u201cnacionalizada\u201d, como en Francia, la consigna del control obrero conserva todo su valor; el proletariado tiene hacia el estado burgu\u00e9s la misma desconfianza que hacia el burgu\u00e9s individual.    <br \/>\u00a1Ni un hombre, ni un centavo para el gobierno burgu\u00e9s!  <br \/>\u00a1Nada de programas de armamento sino un programa de trabajos de utilidad p\u00fablica!  <br \/>\u00a1Completa independencia de las organizaciones obreras del control militar-polic\u00edaco!    <br \/>Es necesario arrancar de una vez por todas el destino de los pueblos de las manos de las camarillas imperialistas \u00e1vidas y despiadadas que conspiran a sus espaldas. De acuerdo con esto reivindicamos: abolici\u00f3n completa de la diplomacia secreta; todos los tratados y acuerdos deben ser accesibles a cada obrero y campesino. Creaci\u00f3n de escuelas militares para la formaci\u00f3n de oficiales salidos de las filas de los trabajadores y escogidos por las organizaciones obreras, instrucci\u00f3n militar de los obreros y campesinos bajo el control inmediato de comit\u00e9s obreros y campesinos.  <br \/>Sustituci\u00f3n del ej\u00e9rcito permanente, es decir del cuartel, por una milicia popular en ligaz\u00f3n indisoluble con las f\u00e1bricas, las minas y los campos.  <br \/>La guerra imperialista es la continuaci\u00f3n y la exacerbaci\u00f3n de la pol\u00edtica de pillaje de la burgues\u00eda. La lucha del proletariado contra la guerra imperialista es la continuaci\u00f3n y la exacerbaci\u00f3n de la lucha de clase. El comienzo de la guerra cambia la situaci\u00f3n y parcialmente los procedimientos de la lucha de clases, pero no cambia ni los objetivos ni la direcci\u00f3n fundamental de la misma.  <br \/>La burgues\u00eda imperialista domina el mundo, es por eso que la pr\u00f3xima guerra, en su car\u00e1cter fundamental, ser\u00e1 una guerra imperialista. El contenido fundamental de la pol\u00edtica del proletariado ser\u00e1, en consecuencia, la lucha contra el imperialismo y su guerra. El principio fundamental de esta lucha ser\u00e1: \u201cEl enemigo principal est\u00e1 en el pa\u00eds\u201d o \u201cLa derrota de nuestro propio gobierno (imperialista) es el menor mal\u201d.  <br \/>            Pero todos los pa\u00edses del mundo no son pa\u00edses imperialistas. Al contrario la mayor\u00eda de los pa\u00edses son v\u00edctimas del imperialismo. Algunos pa\u00edses coloniales o semi-coloniales intentar\u00e1n, sin duda, utilizar la guerra para sacudir el yugo de la esclavitud. De su parte la guerra no ser\u00e1 imperialista sino emancipadora. El deber del proletariado internacional ser\u00e1 el de ayudar a los pa\u00edses oprimidos en guerra contra los opresores, este mismo deber se extiende tambi\u00e9n a la U.R.S.S y a todo el estado obrero que pueda surgir antes de la guerra. La derrota de todo gobierno imperialista en la lucha contra un estado obrero o un pa\u00eds colonial es el menor mal.  <br \/>Los obreros de un pa\u00eds imperialista no pueden ayudar a un pa\u00eds anti-imperialista por medio de su gobierno, cualesquiera que sean, en un momento dado, las relaciones diplom\u00e1ticas entre los dos pa\u00edses. Si los gobiernos se encuentran en alianza temporaria que por la propia naturaleza debe ser incierta, el proletariado del pa\u00eds imperialista debe permanecer en su posici\u00f3n de clase frente a su gobierno y aportar el apoyo a su aliado no imperialista por sus m\u00e9todos, es decir, por los m\u00e9todos de la lucha de clases internacional (agitaci\u00f3n en favor del estado obrero y del pa\u00eds colonial, no solamente contra sus enemigos, sino tambi\u00e9n contra sus aliados p\u00e9rfidos;  boicot y huelga en ciertos casos, renuncia al boicot y la huelga en otros, etc&#8230;).  <br \/>Sin dejar de sostener al pa\u00eds colonial y a la U.R.S.S. en la guerra, el proletariado no se solidariza, en ninguna forma, con el gobierno burgu\u00e9s del pa\u00eds colonial ni con la burocracia termidoriana de la U.R.S.S. Al contrario, mantiene su propia independencia pol\u00edtica tanto frente a uno como frente a la otra. Ayudando a una guerra justa y progresiva el proletariado revolucionario conquista las simpat\u00edas de los trabajadores de las colonias y de la U.R.S.S. Afirma as\u00ed la autoridad de la IV internacional y puede ayudar por lo tanto, mejor, a la ca\u00edda del gobierno burgu\u00e9s en el pa\u00eds colonial y de la burocracia reaccionaria de la U.R.S.S.  <br \/>Al principio de la guerra las secciones de la IV internacional se sentir\u00e1n inevitablemente aisladas: cada guerra toma de improviso a las masas populares y las empuja del lado del aparato gubernamental. Los internacionalistas deber\u00e1n marchar contra la corriente. No obstante, las devastaciones y los males de la nueva guerra, que desde los primeros meses dejar\u00e1n muy atr\u00e1s los sangrientos horrores de 1914-18 desilusionar\u00e1n pronto a las masas. Su descontento y su rebeli\u00f3n crecer\u00e1n por saltos. Las secciones de la IV internacional se encontrar\u00e1n a la cabeza del flujo revolucionario. El programa de reivindicaciones transitorias adquirir\u00e1 una ardiente actualidad. El problema de la conquista del poder por el proletariado se plantear\u00e1 con toda su amplitud.  <br \/>Antes de agotar, o ahogar en sangre a la humanidad, el capitalismo envenena la atm\u00f3sfera mundial con los vapores delet\u00e9reos del odio nacional y racial. El antisemitismo es ahora una de las convulsiones m\u00e1s malignas de la agon\u00eda capitalista.  <br \/>La divulgaci\u00f3n tenaz en contra de todos los prejuicios de raza y de todas las formas y matices de la arrogancia nacional del chauvinismo, en particular del antisemitismo, debe entrar en el trabajo cotidiano de todas las secciones de la IV Internacional, como el principal trabajo de educaci\u00f3n en la lucha contra el imperialismo y la guerra. Nuestra consigna fundamental sigue siendo:  <br \/>\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos! <\/p>\n<p>EL GOBIERNO OBRERO Y CAMPESINO <\/p>\n<p>La f\u00f3rmula de \u201cgobierno obrero y campesino\u201d aparecida por primera vez en 1917 en la agitaci\u00f3n de los bolcheviques fue definitivamente admitida despu\u00e9s de la insurrecci\u00f3n de Octubre. No representaba en este caso m\u00e1s que una denominaci\u00f3n popular de la dictadura del proletariado, ya establecida. La importancia de esta denominaci\u00f3n consiste sobre todo en que pon\u00eda en primer plano la idea de la alianza del proletariado y de la clase campesina colocada en la base del poder sovi\u00e9tico.  <br \/>Cuando la Internacional Comunista de los ep\u00edgonos trat\u00f3 de hacer revivir la f\u00f3rmula de \u201cdictadura democr\u00e1tica de los obreros y campesinos\u201d, enterrada por la historia, dio a la f\u00f3rmula de \u201cgobierno obrero y campesino\u201d un contenido completamente diferente, puramente \u201cdemocr\u00e1tico\u201d, vale decir, burgu\u00e9s, oponi\u00e9ndola a la dictadura del proletariado. Los bolcheviques leninistas rechazaron resueltamente la consigna de \u201cgobierno obrero y campesino\u201d en su interpretaci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa. Afirmaban entonces y afirman ahora que cuando el partido del proletariado renuncia a salir de los cuadros de la democracia burguesa, su alianza con la clase media no es otra cosa que un apoyo al capital, como ocurri\u00f3 con los menchevique y los socialistas revolucionarios en 1917, como ocurri\u00f3 con el partido comunista chino en 1925-1927 y como pasa ahora con los \u201cfrentes populares\u201d de Espa\u00f1a, de Francia y de otros pa\u00edses.  <br \/>En Abril-Septiembre de 1917, los bolcheviques exig\u00edan que los socialistas revolucionarios y los mencheviques rompieran su ligaz\u00f3n con la burgues\u00eda liberal y tomaran el poder en sus propias manos. Con esta condici\u00f3n los bolcheviques promet\u00edan a los mencheviques y a los socialistas revolucionarios representantes peque\u00f1o burgueses de obreros y campesinos, su ayuda revolucionaria contra la burgues\u00eda renunciando, no obstante categ\u00f3ricamente a entrar en el gobierno y a tomar ninguna responsabilidad pol\u00edtica por ellos. Si los mencheviques y socialistas revolucionarios hab\u00edan realmente roto con los cadetes liberales y con el imperialismo extranjero, \u201cel gobierno obrero y campesino\u201d creado por ellos, no hubiera hecho m\u00e1s que acelerar y facilitar la instauraci\u00f3n de la dictadura del proletariado. Pero es precisamente por esto que la direcci\u00f3n de la democracia peque\u00f1o burguesa se opuso con todas sus fuerzas a la instauraci\u00f3n de su propio poder. La experiencia de Rusia demuestra, la experiencia de Espa\u00f1a y de Francia confirma de nuevo, que a\u00fan en las condiciones m\u00e1s favorables los partidos de la democracia peque\u00f1o burguesa (socialistas revolucionarios, social dem\u00f3cratas, stalinistas, anarquistas) son incapaces de crear un gobierno obrero y campesino, vale decir un gobierno independiente de la burgues\u00eda.  <br \/>No obstante la reivindicaci\u00f3n de los bolcheviques dirigidas a los mencheviques y a los socialistas revolucionarios: &quot;\u00a1Romped con la burgues\u00eda, tomad en vuestras manos el poder!&quot; tiene para las masas un enorme valor educativo. La negaci\u00f3n obstinada de los mencheviques y de los socialistas revolucionarios a tomar el poder, que apareci\u00f3 tan tr\u00e1gicamente en las jornadas de julio, los perdi\u00f3 definitivamente en el esp\u00edritu del pueblo y prepar\u00f3 la victoria de los bolcheviques.  <br \/>La tarea central de la Cuarta Internacional consiste en liberar al proletariado de la vieja direcci\u00f3n, cuyo esp\u00edritu conservador est\u00e1 en completa contradicci\u00f3n con la situaci\u00f3n catastr\u00f3fica del capitalismo en su decadencia y es el principal freno del progreso hist\u00f3rico. La acusaci\u00f3n capital que la IV Internacional lanza contra las organizaciones tradicionales del proletariado es la de que ellas no quieren separarse del semi-cad\u00e1ver de la burgues\u00eda.  <br \/>En estas condiciones la reivindicaci\u00f3n dirigida sistem\u00e1ticamente a la vieja direcci\u00f3n: &quot;\u00a1Romped con la burgues\u00eda, tomad el poder!&quot; es un instrumento extremada\u00acmente importante para descubrir el car\u00e1cter traidor de los partidos y organizaciones de las II y III Internacional es as\u00ed como tambi\u00e9n de la Internacional de Amsterdam.  <br \/>La consigna de \u201cgobierno obrero y campesino\u201d es empleada por nosotros, \u00fanicamente, en el sentido que ten\u00eda en 1917 en boca de los bolcheviques, es decir, como una consigna anti-burguesa y anti-capitalista, pero en ning\u00fan caso en el sentido \u201cdemocr\u00e1tico\u201d que posteriormente le han dado los ep\u00edgonos haciendo, de ella, que era un puente a la revoluci\u00f3n, la principal barrera en su camino.  <br \/>Nosotros exigimos de todos los partidos y organizaciones que se apoyan en los obreros y campesinos, que rompan pol\u00edticamente con la burgues\u00eda y tomen el carro campesino. En este camino de la lucha por el poder obrero prometemos un completo apoyo contra la reacci\u00f3n capitalista. Al mismo tiempo desarrollamos una agitaci\u00f3n incansable alrededor de las reivindicaciones que deben constituir, en nuestra opini\u00f3n, el programa del \u201cgobierno obrero y campesino\u201d.  <br \/>\u00bfEs posible la creaci\u00f3n del gobierno obrero y campesino por las organizaciones obreras tradicionales? La experiencia del pasado demuestra, como ya lo hemos dicho, que esto es por lo menos, poco probable. No obstante no es posible negar categ\u00f3rica\u00acmente a priori la posibilidad te\u00f3rica de que bajo la influencia de una combinaci\u00f3n muy excepcional (guerra, derrota, crack financiero, ofensiva revolucionaria de las masas, etc&#8230;)Los partidos peque\u00f1o burgueses sin excepci\u00f3n a los stalinistas, pueden llegar m\u00e1s lejos de lo que ellos quisieran en el camino de una ruptura con la burgues\u00eda. En cualquier caso una cosa est\u00e1 fuera de dudas: a\u00fan en el caso de que esa variante poco probable llegara a realizarse en alguna parte y un \u201cgobierno obrero y campesino\u201d &#8211; en el sentido indicado m\u00e1s arriba- llegara a constituirse, no representar\u00eda m\u00e1s que un corto episodio en el camino de la verdadera dictadura del proletariado.  <br \/>Pero es in\u00fatil perderse en conjeturas. La agitaci\u00f3n bajo la consigna de gobierno obrero y campesino tiene en todos los casos un enorme valor educativo. Y no es por azar: esta consigna, completamente general sigue la l\u00ednea del desarrollo pol\u00edtico de nuestra \u00e9poca (bancarrota, disgregaci\u00f3n de los viejos partidos burgueses, quiebre de la democracia, auge del fascismo, aspiraci\u00f3n creciente de los trabajadores a una pol\u00edtica m\u00e1s activa y m\u00e1s ofensiva). Es por eso que cada una de nuestras reivindicaciones transitorias debe conducir a una sola y misma conclusi\u00f3n pol\u00edtica: los obreros deben romper con todos los partidos tradicionales de la burgues\u00eda para establecer en com\u00fan con los campesinos su propio poder.  <br \/>Es imposible prever cu\u00e1les ser\u00e1n las etapas concretas de la movilizaci\u00f3n revolucionaria de las masas. Las secciones de la IV Internacional deben orientarse en forma cr\u00edtica a cada nueva etapa y lanzar las consignas que apoyen las tendencias de los obreros a una pol\u00edtica independiente, profundicen el car\u00e1cter de clase de esta pol\u00edtica, destruyan las ilusiones pacifistas y reformistas, refuercen la ligaz\u00f3n de la envergadura con las masas y preparen la toma revolucionar\u00eda del poder.  <\/p>\n<p>LOS SOVIETS <\/p>\n<p>Los comit\u00e9s de f\u00e1brica son como se ha dicho un elemento de la dualidad del poder en la f\u00e1brica. Es por eso que su existencia s\u00f3lo es posible bajo las condiciones de una creciente presi\u00f3n de las masas. Esto tambi\u00e9n es cierto para las agrupaciones de masa para la lucha contra la guerra; para los comit\u00e9s de control de precios y para los otros centros de movimiento cuya acci\u00f3n testifica, por s\u00ed misma que la lucha de clases ha rebasado el cuadro de las organizaciones tradicionales del proletariado.  <br \/>No obstante estos nuevos organismos y centros sentir\u00e1n su falta de cohesi\u00f3n y su insuficiencia. Ninguna de las reivindicaciones transitorias puede ser completamente realizada con el mantenimiento del r\u00e9gimen burgu\u00e9s. Adem\u00e1s de la agudizaci\u00f3n de la crisis social aumentar\u00e1 no s\u00f3lo el sufrimiento de las masas sino que tambi\u00e9n su impaciencia, su firmeza y su esp\u00edritu de ofensiva. Capas siempre nuevas de oprimidos levantar\u00e1n la cabeza y lanzar\u00e1n sus reivindicaciones millones de necesitados, en que los jefes reformistas nunca pensaron, comenzar\u00e1n a golpear a las puertas de las organizaciones obreras. Los desocupados entrar\u00e1n en el movimiento. Los obreros agr\u00edcolas, los campesinos arruinados o semi-arruinados, las capas proletarizadas de la intelectualidad, todos buscar\u00e1n un reagrupamiento y una direcci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo armonizar las diversas reivindicaciones y formas de lucha aunque s\u00f3lo sea en los limites de una ciudad? La historia ya ha respondido a este problema: por medio de los soviets (Consejos) que re\u00fanen los representantes de todos los grupos de lucha. Nadie ha propuesto hasta ahora ninguna forma de organizaci\u00f3n y es dudoso que se pueda inventar otra. Los sov<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos \u00abEl Programa de Transici\u00f3n\u00bb, escrito por Le\u00f3n Trotaky en 1938 (dos a\u00f1os antes de ser asesinado por Stalin) como base para la fundaci\u00f3n de la nueva Internacional Marxista en aquel momento llamada Cuarta Internacional. 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