{"id":2269,"date":"2008-03-26T14:20:14","date_gmt":"2008-03-26T14:20:14","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2269"},"modified":"2008-03-26T14:20:14","modified_gmt":"2008-03-26T14:20:14","slug":"1929-ipodrocurrir-de-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2269","title":{"rendered":"1929: \u00bfPodr\u00eda ocurrir de nuevo?"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\"><span style=\"font-size: 11pt; font-family: 'Times New Roman','serif';\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Este art&iacute;culo fue escrito con motivo del setenta aniversario del crack de Wall Street en 1929. No pretend&iacute;a ser simplemente un art&iacute;culo conmemorativo o hist&oacute;rico, fue escrito porque, para los marxistas, entonces estaban presentes todos los s&iacute;ntomas de lo que presuntamente ser&iacute;a la preparaci&oacute;n de otra \u00abcorrecci&oacute;n\u00bb.<\/span><\/span><\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><em>Este art&iacute;culo fue escrito con motivo del setenta aniversario del crack de Wall Street en 1929. No pretend&iacute;a ser simplemente un art&iacute;culo conmemorativo o hist&oacute;rico, fue escrito porque, para los marxistas, entonces estaban presentes todos los s&iacute;ntomas de lo que presuntamente ser&iacute;a la preparaci&oacute;n de otra \u00abcorrecci&oacute;n\u00bb. En 1998, colaps&oacute; el Long Term Capital Management, con unas p&eacute;rdidas de 4.600 millones d&oacute;lares en cuatro meses. LTCM era un fondo de alto riesgo. Los detalles de sus actividades eran arcanos, pero en esencia se trataba de la misma pr&aacute;ctica que en 1929 se denominaba \u00abcomprar con margen\u00bb. En otras palabras, apostar con el dinero de otras personas. Estas pr&aacute;cticas eran muy admiradas en las altas finanzas. Dos de sus operadores, Myron Scholes y Robert C. Merton, ganaron en 1997 el Premio Nobel de Econom&iacute;a. Sus escritos econ&oacute;micos son toda una serie de f&oacute;rmulas matem&aacute;ticas. Sin embargo, el destino de LTCM demuestra que aportaron poco a la suma de la felicidad humana. Pero despu&eacute;s de todo tampoco esa fue nunca su intenci&oacute;n.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">A finales de los a&ntilde;os noventa, el mundo experiment&oacute; el auge de la nueva tecnolog&iacute;a, el equivalente directo del boom de la tierra en Florida durante los a&ntilde;os veinte. Muchas de las empresas puntocom nunca hicieron un c&eacute;ntimo. Los comentaristas econ&oacute;micos hablaban del \u00abnuevo paradigma\u00bb, exactamente como en los a&ntilde;os veinte los especuladores hablaban del boom burs&aacute;til. <\/span><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">\u00abEn esta ocasi&oacute;n es diferente. <\/span><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Esta vez durar&aacute; para siempre\u00bb. Pero los marxistas desde hace mucho insist&iacute;amos en que no hab&iacute;a cambiado nada fundamental. Bajo el capitalismo la recesi&oacute;n sigue al boom.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><em>Est&aacute;bamos aislados del instinto de horda de los columnistas y entusiastas que r&aacute;pidamente se unieron a la nueva fiebre del oro. A ellos no les gustar&iacute;a que se volvieran a publicar sus efusivos art&iacute;culos. Nosotros no tenemos nada que ocultar, estamos orgullosos de nuestros an&aacute;lisis.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><em>En el a&ntilde;o 2000 colaps&oacute; la burbuja de las puntocom. El \u00abnuevo paradigma\u00bb se olvid&oacute; totalmente en medio del p&aacute;nico. Las acciones tecnol&oacute;gicas bajaron hasta valer s&oacute;lo un 6 por ciento del valor total, incluso antes del estallido de la burbuja. Pero arrastr&oacute; consigo los precios de las acciones que continuaron bajando durante todo el a&ntilde;o 2003. Tambi&eacute;n est&aacute; el punto discutible de si el colapso de la nueva econom&iacute;a fue el desencadenante de la recesi&oacute;n en la econom&iacute;a real en el a&ntilde;o 2001.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><em>Volvemos a publicar este art&iacute;culo ahora. Finalmente ha estallado la burbuja de las hipotecas sub-prime. La crisis financiera ya ha tenido repercusiones en los bancos a trav&eacute;s de la contracci&oacute;n del cr&eacute;dito. El mundo capitalista est&aacute; en el umbral de una recesi&oacute;n. El an&aacute;lisis marxista del capitalismo ha sido reivindicado. Ahora la clase obrera necesita aplicar el programa del marxismo para acabar de una vez por todas con el sistema capitalista.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">En v&iacute;speras del gran colapso de la bolsa en 1929, un periodista pregunt&oacute; a un especulador c&oacute;mo se hac&iacute;a dinero en el mercado y esta fue su respuesta:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">\u00abUn inversor compra General Motors a 100$ (quiere decir una acci&oacute;n de GM), se la vende a otro a 150$ y &eacute;ste a su vez la vende a un tercero a 200$. Todo el mundo hace dinero\u00bb<\/span><\/em><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Parece pura magia, por lo menos mientras funciona. En un mercado alcista como el de 1925-1929 pr&aacute;cticamente todos los precios de las acciones sub&iacute;an sin cesar. En aquellos a&ntilde;os las acciones industriales de EEUU triplicaron su precio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Ocurri&oacute; de nuevo en 1982 cuando el &iacute;ndice Dow Jones alcanz&oacute; los 1.000 puntos. Ahora se encuentra casi en los 11.000. Durante casi todo ese per&iacute;odo los \u00abinversores\u00bb se pod&iacute;an sentar y ver como aumentaba su dinero m&aacute;s de un 15 por ciento al a&ntilde;o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">A finales de 1928, el Presidente Coolidge ve&iacute;a la econom&iacute;a norteamericana con una pasmosa complacencia: <em>\u00abNing&uacute;n Congreso de EEUU hasta ahora que haya analizado el estado de la Uni&oacute;n, se ha encontrado con una perspectiva m&aacute;s satisfactoria que la que aparece en estos momentos. En el terreno dom&eacute;stico hay tranquilidad y satisfacci&oacute;n&#8230; y el r&eacute;cord mayor de a&ntilde;os de prosperidad\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Hoy, como en 1929, los expertos aseguran que \u00ablos fundamentos del mercado son sanos\u00bb. Pero los marxistas creemos que todo lo que sube tiene que bajar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Para comprender las aparentemente misteriosas oscilaciones de la bolsa hay que regresar a lo b&aacute;sico. La base del sistema capitalista es la obtenci&oacute;n de plusval&iacute;a (trabajo no pagado) de la clase obrera en el proceso de producci&oacute;n. Los capitalistas poseen los medios de producci&oacute;n principalmente en forma de acciones. Una acci&oacute;n de una empresa es un simple pedazo de papel que da derecho a su propietario a dividendos regulares. Un dividendo de una acci&oacute;n es, por tanto, s&oacute;lo la parte de los beneficios de la empresa que se paga a los accionistas. Ese dividendo en &uacute;ltima instancia es s&oacute;lo una parte del trabajo no pagado a la clase obrera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">A menudo las acciones de una empresa que cotiza en bolsa pasan de mano en mano. La empresa no obtiene en este proceso nada del precio de venta de la acci&oacute;n. Si yo compro una acci&oacute;n Ford de segunda mano, Ford no consigue m&aacute;s beneficios que si yo compro un coche Ford de segunda mano, aunque s&iacute; es verdad que la emisi&oacute;n de nuevas acciones se puede utilizar para financiar nueva inversi&oacute;n. Pero desde la Segunda Guerra Mundial &eacute;sta ha sido una fuente insignificante de inversi&oacute;n financiera, sobre todo en los pa&iacute;ses anglosajones. Los fondos principales proceden de fondos reinvertidos o de pr&eacute;stamos bancarios. Desde hace algunos a&ntilde;os en este pa&iacute;s, Gran Breta&ntilde;a, el capital social en acciones ha sido una fuente negativa de las finanzas empresariales, las empresas en realidad han reducido el dinero gastado en recomprar sus propias acciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Las acciones son s&oacute;lo pedazos de papel coloreado con el que se comercia en las bolsas. &iquest;C&oacute;mo consiguen los especuladores su valor? Uno de los motivos para poseer una acci&oacute;n es el cobro de un dividendo. El precio de una acci&oacute;n se espera que refleje la rentabilidad futura que se espera para esa empresa. Si los beneficios previstos son mayores, entonces el precio de la acci&oacute;n subir&aacute; y los especuladores acumular&aacute;n acciones. As&iacute; es como se hincha la burbuja, los especuladores consiguen dinero de dos maneras: de los dividendos y del aumento del precio de sus acciones. Despu&eacute;s tenemos la situaci&oacute;n interesante donde las acciones suben porque la gente las compra y lo hacen porque el precio de las acciones sube<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">El instinto de horda de los comerciantes puede producir prisas y p&aacute;nico. En el fondo, la salud de la bolsa es un reflejo de la rentabilidad de la econom&iacute;a real, incluso aunque puede haber momentos de retroceso y avance antes de que las tendencias de la econom&iacute;a real finalmente se dejen sentir en los parqu&eacute;s burs&aacute;tiles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Cuando ha comenzado un mercado alcista salen a la luz los \u00abesp&iacute;ritus animales\u00bb (como los llamaba Keynes) de los empresarios. Todo el mundo quiere participar cuando la situaci&oacute;n est&aacute; bien. El resultado natural es una org&iacute;a de estafas. Esta es una se&ntilde;al de que el boom est&aacute; en su c&uacute;spide y era considerada como una etapa natural del ciclo en el libro cl&aacute;sico de Kindelberger: <em>Manias, panics and crashes <\/em>[Man&iacute;as, p&aacute;nicos y cracs]. En los a&ntilde;os veinte, el boom de la tierra en Florida hizo subir el precio de un pedazo de tierra de 1.500 d&oacute;lares en 1914 a 1,5 millones de d&oacute;lares en 1926. &iexcl;Daba igual que la tierra en cuesti&oacute;n fuera un cenagal! (Ese pedazo de tierra despu&eacute;s del colapso inevitable y espectacular de los precios del suelo a&uacute;n hoy en d&iacute;a no ha recuperado el precio de 1926).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><strong>El colapso<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Antes y despu&eacute;s se han producido otros booms especulativos. Los capitalistas que participan no son est&uacute;pidos, pero su sistema s&iacute; es est&uacute;pido. Como se&ntilde;alaba <em>Chicago Tribune<\/em> en 1890: <em>\u00abEn la ruina provocada por todos los booms colapsados, se encuentra el trabajo de hombres que compraron propiedad a unos precios que sab&iacute;an eran perfectamente ficticios, pero estaban dispuestos a pagar ese precio simplemente porque sab&iacute;an que encontrar&iacute;an a otra persona loca por arrebatarles la propiedad de sus manos y <span>&nbsp;<\/span>con ello conseguir&iacute;an un beneficio\u00bb.<\/em> Los inversores habituales recordar&aacute;n que en el ciclo actual ya hemos ido m&aacute;s all&aacute; de esa etapa, como demuestra lo que se ha pagado al Long Term Capital Management, un fondo de alto riesgo misterioso pero poderoso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Igual que en los a&ntilde;os veinte, el per&iacute;odo actual ha creado personajes similares a Calvin Coolidge convencidos de que los buenos tiempos durar&aacute;n para siempre. Ahora se trata del \u00abnuevo paradigma\u00bb <\/span><span style=\"font-size: 9pt; font-family: Symbol;\"><span>&frac34;<\/span><\/span><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">toda una era de auge capitalista<\/span><span style=\"font-size: 9pt; font-family: Symbol;\"><span>&frac34;<\/span><\/span><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">. Los m&aacute;s viejos saben que cuando empiezan a aparecer estas ideas es el momento de vender. Samuel Brittan ha escrito un par de art&iacute;culos hace poco en <em>The Financial Times<\/em>, en los que ataca el nuevo paradigma. La unidad de an&aacute;lisis econ&oacute;mico del HSBC, el anterior Banco de Midland, dice los siguiente: <em>\u00abPr&aacute;cticamente todos los indicadores econ&oacute;micos de EEUU que hemos analizado se encuentran con la luz roja encendida (&#8230;) Cuando la burbuja estalle va a ser imposible un aterrizaje suave\u00bb<\/em>. El <em>Financial Times<\/em> hace referencia indirecta a cuando en agosto publicaron una serie de art&iacute;culos sobre la obra cl&aacute;siva de Charles Mackay: <em>&iquest;Desilusiones populares extraordinarias y la locura de las multitudes?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">La manipulaci&oacute;n de acciones y la prisa por comprar va m&aacute;s all&aacute; de la capacidad de la econom&iacute;a real para satisfacer la prosperidad de las clases superiores. Cuando el boom de las acciones est&aacute; en su cima, los especuladores se parecen a unos mu&ntilde;ecos de dibujos animados que corren sobre y precipicio inconscientes de lo que hay debajo. Pero la ley de la gravedad finalmente se impondr&aacute; y caer&aacute;n. El crack les pone con los pies en la tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><strong>El hundimiento<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Cuando ha llegado el momento, como veremos, un fracaso o movimiento secundario pueden acabar con el boom. Entonces llegamos a otra situaci&oacute;n interesante, donde los especuladores se apresuran a vender sus acciones porque &eacute;stas bajan, y siguen bajando precisamente porque sus due&ntilde;os las venden. Se inicia una espiral donde el boom se convierte en su contrario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Analistas econ&oacute;micos serios han intentado explicar que el crack de Wall Street estuvo provocado por el Departamento de Bienes P&uacute;blicos de Massachusetts, cuando prohibi&oacute; a Boston Edison dividir sus acciones 4-1, esta empresa que generaba su electricidad de las \u00abacciones de agua\u00bb [inversi&oacute;n en los gastos futuros de agua]. Otros han culpado a la bancarrota en septiembre del Clarence Hatry Group, que fabricaba m&aacute;quinas expendedoras, en Gran Breta&ntilde;a. Si un acontecimiento como &eacute;stos es capaz de producir una depresi&oacute;n tan devastadora en todo el mundo, que culmin&oacute; con el ascenso de Hitler y la Segunda Guerra Mundial, entonces no habr&iacute;a prueba mayor de la irracionalidad del capitalismo, pero sin duda nos encontramos ante una explicaci&oacute;n superficial de la cuesti&oacute;n. Las pol&eacute;micas entre los capitalistas por los distintos motivos de las ruinas no son otra cosa que una caracter&iacute;stica permanente del capitalismo. Hurgando en estas explicaciones, Galbraith echa la culpa a la confianza. <em>\u00abEl primer acontecimiento que provoca estas dudas no lo conocemos es, pero nada es m&aacute;s importante que lo que conocemos\u00bb<\/em>. La realidad es que estos incidentes como mucho son los primeros destellos de la crisis, pero no su causa principal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Despu&eacute;s est&aacute; la teor&iacute;a de que el crack fue una manifestaci&oacute;n de p&aacute;nico. El libro de Galbraith, <em>El crack de 1929<\/em>, trata fundamentalmente de Wall Street no de la econom&iacute;a real. Describe el ambiente en las bolsas el jueves 24 de octubre: <em>\u00abEse d&iacute;a cambiaron de mano 12.894.650 acciones, muchas a unos precios acababan con los sue&ntilde;os y esperanzas de aquellos que las hab&iacute;an pose&iacute;do&#8230; El p&aacute;nico no dur&oacute; todo el d&iacute;a. Fue un fen&oacute;meno de las primeras horas de la ma&ntilde;ana&#8230; la incertidumbre hizo que la gente tratase de vender cada vez mas. Otros, incapaces de responder a los m&aacute;rgenes complementarios, vend&iacute;an. A las once y media el mercado se hab&iacute;an rendido al temor ciego e implacable. En realidad se trataba de p&aacute;nico\u00bb<\/em>. Pero el p&aacute;nico estaba ligado al colapso de los beneficios de las empresas cuyas acciones se estaban hundiendo. La psicolog&iacute;a de las masas es utilizada a menudo por aquellos que no son capaces de explicar los acontecimientos anteriores al Martes Negro de octubre de 1929. En septiembre, los mercados ya hab&iacute;an iniciado su camino a la deriva y el a&ntilde;o anterior ya se hab&iacute;an producido dos ataques de p&aacute;nico. Los esp&iacute;ritus animales y el instinto de horda pueden explicar por qu&eacute; las acciones suben por encima de las posibilidades objetivas de hacer dinero de la clase obrera. Octubre de 1929 demostr&oacute; que tambi&eacute;n pod&iacute;a haber un crack, pero este tipo de actitudes simplemente amplifican los vaivenes de una econom&iacute;a basada en el beneficio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Otra explicaci&oacute;n del crack fue el fen&oacute;meno conocido como margen comercial. En los a&ntilde;os veinte, para los especuladores era algo com&uacute;n comprar una peque&ntilde;a fracci&oacute;n del valor nominal con dinero contante y sonante, el resto se ped&iacute;a prestado. En un mercando ascendente &iquest;cu&aacute;l era el problema? En tres meses la acci&oacute;n valdr&iacute;a m&aacute;s. Este proceso suena muy arcano, pero no se diferencia mucho de comprar fiado al tendero. Es el cr&eacute;dito. Para ser m&aacute;s exactos, se trataba de apostar con el dinero de otros. Es el equivalente a pedir dinero prestado a un banco para apostar por un perro en una carrera, mientras gane no hay problema, podremos seguir pagando al banco y apostar, pero si no lo hace&#8230;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">La diferencia con Wall Street en 1925-1929 era que todos los perros ganaban, as&iacute; es como la bolsa llega a un mercado alcista. Pero lo interesante llega cuando de repente todos los perros comienzan a perder sin razones aparentes y, en ese momento, todas las acciones empiezan a bajar, entonces se entra en los que se denomina un mercado a la baja. Esto es lo que ocurri&oacute; en octubre de 1929.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><strong>La cat&aacute;strofe<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">La &lsquo;explicaci&oacute;n&#8217; del margen comercial tampoco explica porque de repente aparece la tendencia contraria. En tal caso, ayuda a explicar porque el rev&eacute;s fue tan catastr&oacute;fico y generalizado. Explica por qu&eacute; los corredores de bolsa se arrojaban al r&iacute;o Hudson con nada en el bolsillo excepto los m&aacute;rgenes complementarios.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<div align=\"justify\">&nbsp;<\/div>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">El margen comercial significaba apostar con el dinero de otras personas, lo que hizo fue arrastrar a capas m&aacute;s amplias a la derrota, extender el colapso de la bolsa al resto de la econom&iacute;a y empobrecer a muchas personas de repente. Jugar con el dinero de otros es una caracter&iacute;stica general de las finanzas capitalistas. Es lo que se llama apalancamiento. El fondo de alto riesgo Long Term que colaps&oacute; hace casi un a&ntilde;o es un ejemplo de esta situaci&oacute;n. As&iacute; es como hacen su dinero los fondos de alto riesgo y por eso nos importa cuando fracasan.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Ser&iacute;a un error dar excesiva importancia a las \u00abexplicaciones\u00bb que ofrecen los magos de las altas finanzas. <em>\u00abLa dificultad con la que chocan todas estas l&iacute;neas de razonamiento es que no pueden explicar la velocidad con la que se produce el colapso de la producci&oacute;n, y el hecho de que &eacute;ste comenzara mucho antes del crack burs&aacute;til. La producci&oacute;n industrial cay&oacute; de 127 en junio a 122 en septiembre, 117 en octubre, 106 en noviembre y 99 en diciembre. Concretamente, la producci&oacute;n automovil&iacute;stica descendi&oacute; de 660.000 unidades en marzo de 1929 a 440.000 en agosto, 416.000 en septiembre, 319.000 en octubre, 169.500 en noviembre y 92.500 en diciembre\u00bb<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><strong>El cr&eacute;dito<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Ninguna teor&iacute;a sobre la oferta monetaria o cambios aut&oacute;nomos del gasto, con o sin declive burs&aacute;til, es &uacute;til tampoco para explicar estos vaivenes tan precipitados, para eso hay que recurrir a la anticuada teor&iacute;a de \u00abla inestabilidad del sistema crediticio\u00bb. Esta frase proviene del cl&aacute;sico de Kindelberger: <em>Man&iacute;as, p&aacute;nicos y crack<\/em>, en &eacute;l polemiza con los monetaristas convencionales y las explicaciones keynesianas de la recesi&oacute;n. Aunque ser&iacute;a necesario hacer una correcci&oacute;n a esta &uacute;ltima frase, en realidad lo que necesit&aacute;bamos es la anticuada teor&iacute;a de la inestabilidad del sistema capitalista, que comienza con su potencial de generar beneficios. Observando los principios b&aacute;sicos vemos que los beneficios industriales fueron de un 156 por ciento entre 1924 y 1929. Pero las acciones industriales triplicaron su valor en el mismo per&iacute;odo. En 1929 el sistema hab&iacute;a agotado su capacidad de mantener el nivel de beneficios alto y la bolsa se manten&iacute;a suspendida en el aire.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Kindelberger tiene raz&oacute;n al plantear el papel del cr&eacute;dito, aunque no lo ve en su contexto social m&aacute;s amplio. Qu&eacute; reci&eacute;n llegado al marxismo no ha suspirado con irritaci&oacute;n al abrir <em>El Capital<\/em> y encontrarse con una discusi&oacute;n aparentemente sin sentido sobre como en una mercanc&iacute;a el trabajo privado se presenta como su contrario: trabajo social. Pero lo que Marx intenta es demostrar la existencia de una divisi&oacute;n del trabajo, pero en una mercanc&iacute;a, la econom&iacute;a capitalista no reconoce nuestra dependencia mutua. En los a&ntilde;os veinte ya exist&iacute;a una divisi&oacute;n mundial del trabajo bien definida, EEUU produc&iacute;a la mayor&iacute;a de los coches del mundo mientras Malasia se especializaba en la exportaci&oacute;n de esta&ntilde;o y caucho. Necesitamos esta&ntilde;o para las soldaduras de las juntas y para otros usos en la producci&oacute;n de coches. Cualquier ingeniero podr&iacute;a saber cuanto esta&ntilde;o necesitamos para fabricar un coche y cuanto para 660.000 coches (la producci&oacute;n norteamericana en marzo de 1929). M&aacute;s sencillo a&uacute;n ser&iacute;a calcular el caucho necesario para fabricar un neum&aacute;tico. Pero bajo el capitalismo nadie hace estos c&aacute;lculos, algo que s&iacute; ocurrir&iacute;a en una econom&iacute;a planificada. Nadie sabe cuanto esta&ntilde;o o caucho son necesarios para la producci&oacute;n mundial de choches. En una econom&iacute;a global dominada por la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as, los capitalistas individuales aran solos sus surcos preocupados s&oacute;lo por hacer dinero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">Pero cuando las f&aacute;bricas de coches comienzan a despedir trabajadores, en diciembre de 1929 s&oacute;lo se produc&iacute;an 92.000 coches, aparecen las malas noticias para los trabajadores del esta&ntilde;o y el caucho de Malasia. La peque&ntilde;a dificultad local de Detroit se convierte un crack global. Eso es lo que consigue el cr&eacute;dito, generalizar los problemas locales de la misma forma que generaliza la prosperidad local. Todos estamos en el mismo carro, lo sepamos o no. El cr&eacute;dito es una de las formas a trav&eacute;s de las cuales todos entramos en el engranaje de la econom&iacute;a mundial. Es una manera de establecer la divisi&oacute;n global del trabajo a espaldas de los participantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">El economista Thomas Wilson ten&iacute;a raz&oacute;n cuando advert&iacute;a que la recesi&oacute;n en el mercado <em>\u00abreflejaba por lo general un cambio que ya era aparente en la industria\u00bb<\/em>. El colapso financiero a su vez afect&oacute; a los cimientos. En 1929 un mill&oacute;n y medio de personas ten&iacute;an acciones y estas pocas personas fueron las m&aacute;s afectadas por el Martes Negro. Por supuesto, como los ciudadanos corrientes que hab&iacute;an perdido todo, tuvieron que ajustarse el cintur&oacute;n y reducir sus gastos, entre otras cosas no podr&iacute;an comprarse un coche nuevo cada a&ntilde;o, en realidad, lo m&aacute;s probable es que tuvieran que vender el modelo existente para poder tapar su agujero financiero. La oferta de coches casi nuevos y baratos al mismo tiempo reduc&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s el mercado de coches nuevos y los empleos de los trabajadores automovil&iacute;sticos. Este c&uacute;mulo de malas noticias pronto lleg&oacute; a Malasia. La lecci&oacute;n de 1929 fue que todos estamos juntos en esto. La crisis comenz&oacute; en la econom&iacute;a real, no en Wall Street. El crack lo que consigui&oacute; es empeorar las cosas en la industria norteamericana, pero tambi&eacute;n en el resto del mundo donde se produc&iacute;an e intercambiaban mercanc&iacute;as.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">La espiral descendente afect&oacute; a la producci&oacute;n, al comercio y al dinero. En 1932 hab&iacute;a 15 millones de parados en EEUU, de una fuerza laboral de 45 millones. A principios de 1933, la renta nacional norteamericana hab&iacute;a ca&iacute;do un tercio. El comercial mundial ese a&ntilde;o fue un tercio menor que su nivel de 1929. Alemania fue uno de los pa&iacute;ses que sufrieron con mayor dureza el crack burs&aacute;til y la posterior depresi&oacute;n. Si la producci&oacute;n industrial en 1929 era de 100, en 1932 s&oacute;lo era de 53. Esa estad&iacute;stica y el fracaso de los dirigentes obreros para dar una respuesta a la crisis llevaron directamente al ascenso de Hitler.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\"><strong>La quiebra de los bancos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">La mayor&iacute;a de la gente guarda su dinero en los bancos. Si pierden su dinero demasiados, entonces los bancos colapsan. Durante este per&iacute;odo, en EEUU cerraron 9.000 bancos. Los bancos se encontraron atrapados por las hipotecas que hab&iacute;an concedido a los granjeros y que ahora<span>&nbsp; <\/span>golpeados por la crisis no pod&iacute;an pagar, al caer los bancos tambi&eacute;n lo hac&iacute;an la mayor&iacute;a de las personas que ten&iacute;an su dinero depositado en ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">En Austria, en 1931, el banco Kredit Anstallt, cargado de deudas colaps&oacute; y profundiz&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la oleada de bancarrotas en toda Europa. En Gran Breta&ntilde;a, el colapso del Kredit Anstallt provoc&oacute; un ataque de los especuladores sobre la libra esterlina. El Tesoro exigi&oacute; al gobierno laborista de Ramsay MacDonald que mostrara responsabilidad ante los financieros internacionales reduciendo el gasto p&uacute;blico, es decir, los salarios de los profesores y las pagas de los militares. Hoy esta medida se denominar&iacute;a Programa de Ajuste Estructural. El gobierno laborista se escindi&oacute;, fue expulsado y sustituido por un gobierno de unidad nacional, que inclu&iacute;a a los renegados laboristas, lleg&oacute; a poder para pisotear a la clase obrera. Las repercusiones pol&iacute;ticas del crack y la recesi&oacute;n que le sigui&oacute; fueron enormes, cambiaron la faz del planeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif';\">A la pregunta &iquest;ocurrir&aacute; de nuevo?, la respuesta no debe ser s&iacute; o no, sino cuando. Las malas noticias de 1929 sobre los mercados alcistas son: cuanto m&aacute;s grandes son estos mercados m&aacute;s duras ser&aacute;n las ca&iacute;das.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art&iacute;culo fue escrito con motivo del setenta aniversario del crack de Wall Street en 1929. No pretend&iacute;a ser simplemente un art&iacute;culo conmemorativo o hist&oacute;rico, fue escrito porque, para los marxistas, entonces estaban presentes todos los s&iacute;ntomas de lo que presuntamente ser&iacute;a la preparaci&oacute;n de otra \u00abcorrecci&oacute;n\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-2269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacionales"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2269"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2269\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2269"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=2269"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=2269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}