{"id":2321,"date":"2008-05-02T09:15:34","date_gmt":"2008-05-02T09:15:34","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2321"},"modified":"2008-05-02T09:15:34","modified_gmt":"2008-05-02T09:15:34","slug":"la-revolucirancesa-de-mayo-de-1968","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2321","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n francesa de mayo de 1968"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Mayo de 1968 fue la mayor huelga general de la historia. Este poderoso movimiento tuvo lugar en el punto culminante del auge econ&oacute;mico capitalista de la posguerra. Entonces, como ahora, la burgues&iacute;a y sus apologistas se felicitaban por que las revoluciones y la lucha de clases eran cosas del pasado. Por eso, cuando llegaron los acontecimientos franceses de 1968, que parec&iacute;an caer como rayos de un cielo azul claro. Tambi&eacute;n pillaron por sorpresa a la izquierda que en su mayor&iacute;a hab&iacute;a descartado a la clase obrera europea como fuerza revolucionaria.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">Previsi&oacute;n y estupefacci&oacute;n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mayo de 1968 fue la mayor huelga general de la historia. Este poderoso movimiento tuvo lugar en el punto culminante del auge econ&oacute;mico capitalista de la posguerra. Entonces, como ahora, la burgues&iacute;a y sus apologistas se felicitaban por que las revoluciones y la lucha de clases eran cosas del pasado. Por eso, cuando llegaron los acontecimientos franceses de 1968, que parec&iacute;an caer como rayos de un cielo azul claro. Tambi&eacute;n pillaron por sorpresa a la izquierda que en su mayor&iacute;a hab&iacute;a descartado a la clase obrera europea como fuerza revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En mayo de 1968, <em>The Economist<\/em> public&oacute; un suplemento especial sobre Francia para celebrar los diez a&ntilde;os de gobierno gaullista. En este suplemento, Norman Macrae elogiaba los &eacute;xitos del capitalismo franc&eacute;s, destacaba que los franceses ten&iacute;an niveles de vida m&aacute;s altos que los brit&aacute;nicos, com&iacute;an m&aacute;s carne, pose&iacute;an m&aacute;s autom&oacute;viles y otras cosas por el estilo. Citaba la \u00abgran ventaja nacional\u00bb de Francia sobre su vecino del otro lado del Canal: sus sindicatos eran \u00abpenosamente d&eacute;biles\u00bb. Apenas se hab&iacute;a secado la tinta en el art&iacute;culo de Macrae cuando la clase obrera francesa asombr&oacute; al mundo con una insurrecci&oacute;n social sin parang&oacute;n en los tiempos modernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los acontecimientos de mayo no fueron previstos por los estrategas del capital, ni en Francia ni en ninguna otra parte. No fueron previstos por los dirigentes estalinistas ni reformistas. Peor a&uacute;n fue la posici&oacute;n de las damas y caballeros intelectuales que se consideraban marxistas (la mayor&iacute;a de los cuales hab&iacute;an pasado d&eacute;cadas hablando de la \u00ablucha armada\u00bb, la insurrecci&oacute;n etc.,) no s&oacute;lo no previeron ning&uacute;n movimiento de los trabajadores franceses, sino que <em>negaban espec&iacute;ficamente cualquier posibilidad de que &eacute;ste pudiera desarrollarse<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomemos a uno de los \u00abte&oacute;ricos\u00bb de los marxistas acad&eacute;micos, Andr&eacute; Gorz. Este individuo escribi&oacute; en un art&iacute;culo que <em>\u00aben el futuro previsible no habr&iacute;a ninguna crisis del capitalismo europeo tan radical como para llevar a las masas de trabajadores a huelgas generales revolucionarias o insurrecciones armadas en apoyo de sus intereses vitales<\/em>\u00ab. <span>(A. Gorz. <em>Reform and Revolution.<\/em> Publicado en <em>The Socialist Register<\/em>. <\/span>1968. El subrayado es m&iacute;o). Estas l&iacute;neas fueron publicadas en mitad de la mayor huelga general revolucionaria de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gorz no era el &uacute;nico que descartaba la lucha revolucionaria de la clase obrera. Ese \u00abgran marxista\u00bb llamado Ernest Mandel, s&oacute;lo un mes antes de estos grandes acontecimientos habl&oacute; en una reuni&oacute;n en Londres. Durante su intervenci&oacute;n, habl&oacute; sobre todo lo que hab&iacute;a bajo el sol pero no dedic&oacute; ni una sola palabra a la situaci&oacute;n de la clase obrera francesa. Cuando una o dos personas le preguntaron desde la sala por esta contradicci&oacute;n, su respuesta fue que los trabajadores estaban aburguesados y \u00abamericanizados\u00bb, que los trabajadores franceses no protagonizar&iacute;an ning&uacute;n acontecimiento de este tipo durante los pr&oacute;ximos veinte a&ntilde;os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">El contexto<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ninguno de estos caballeros comprend&iacute;a era que el largo per&iacute;odo de auge capitalista que comenz&oacute; en 1945 hab&iacute;a transformado la correlaci&oacute;n de fuerzas de clase y fortalecido enormemente a la clase obrera europea. Despu&eacute;s de la experiencia de la Comuna de Par&iacute;s la burgues&iacute;a francesa ten&iacute;a un miedo mortal al crecimiento del proletariado y trat&oacute; de evitarlo desarrollando una econom&iacute;a rentista parasitaria muy basada en el capital financiero, en la banca y las colonias. Sin embargo, despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial la industria francesa se desarroll&oacute; de una forma importante y provoc&oacute; un r&aacute;pido fortalecimiento del proletariado y el declive general del campesinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo de la industria cre&oacute; un proletariado mucho m&aacute;s fuerte que en los a&ntilde;os treinta y m&aacute;s a&uacute;n que en la &eacute;poca de la Comuna de Par&iacute;s, cuando pr&aacute;cticamente todos los trabajadores estaban en peque&ntilde;as empresas. Incluso en 1931, casi dos tercios de todas las empresas industriales de Francia no empleaban trabajadores asalariados y otro tercio de ellas empleaban a menos de 10. S&oacute;lo el 0,5% de las empresas industriales empleaban a m&aacute;s de cien trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la crisis revolucionaria de 1936 la mitad de la poblaci&oacute;n francesa ganaba su sustento de la agricultura, mientras que hoy la poblaci&oacute;n rural es inferior al 6% de la poblaci&oacute;n. En 1968 la clase asalariada hab&iacute;a crecido no s&oacute;lo en n&uacute;mero, sino tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de su potencial para la lucha. En 1968 se pudo ver este cambio fundamental en el papel clave que jugaron f&aacute;bricas gigantescas como la Renault de Flins, con una plantilla de 10.500 trabajadores, de los cuales 10.000 participaron en los piquetes y con un m&iacute;nimo de 5.000 trabajadores asistiendo regularmente a las asambleas de huelga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1936, cuando la correlaci&oacute;n de fuerzas de clase era infinitamente menos favorable. Trotsky dijo que el PCF y el PSF podr&iacute;an haber tomado el poder: <em>\u00abSi el partido de Le&oacute;n Blum realmente fuera socialista, podr&iacute;a, bas&aacute;ndose en la huelga general, haber derrocado a la burgues&iacute;a en junio, casi sin guerra civil, con los m&iacute;nimos trastornos y sacrificios.<\/em> Pero el partido de Blum es un partido burgu&eacute;s, el hermano m&aacute;s joven del podrido radicalismo\u00bb. (Le&oacute;n Trotsky. <em>&iquest;A d&oacute;nde va Francia?<\/em> El subrayado es m&iacute;o).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La correlaci&oacute;n de fuerzas en 1968 era inmensamente m&aacute;s favorable. Era posible la transformaci&oacute;n pac&iacute;fica, si los dirigentes del PCF hubieran actuado como har&iacute;an los marxistas. Es esencial insistir en este punto. S&oacute;lo la traici&oacute;n de los dirigentes reformistas, que se negaron a tomar el poder cuando exist&iacute;an las circunstancias m&aacute;s favorables, impidi&oacute; a los trabajadores franceses tomar el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">El papel de los estudiantes<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudiantes siempre son un bar&oacute;metro sensible de las tensiones que se est&aacute;n acumulando en las profundidades de la sociedad. La oleada de manifestaciones y ocupaciones estudiantiles que precedieron a los acontecimientos de mayo fue como el rel&aacute;mpago que anuncia la tormenta. En los meses previos a mayo ya hab&iacute;a fermento entre los estudiantes que se hab&iacute;a expresado en una serie de manifestaciones y ocupaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a la oleada ascendente de protestas estudiantiles el rector de la prestigiosa universidad de la Sorbona decidi&oacute; cerrarla, era la segunda vez en sus setecientos a&ntilde;os de historia. La primera fue en 1940 cuando los nazis ocuparon Par&iacute;s. El intento de la polic&iacute;a de desalojar el patio de la Sorbona el 3 de mayo fue la chispa que prendi&oacute; el barril de p&oacute;lvora. La violencia estall&oacute; en el Barrio Latino, el resultado fueron m&aacute;s de cien heridos y 596 arrestados. Al d&iacute;a siguiente se suspendieron los cursos en la Sorbona. Las principales organizaciones estudiantiles, la UNEF y el Snesup convocaron huelgas indefinidas. El 6 de mayo hubo nuevos enfrentamientos en el Barrio Latino: 422 detenidos, 345 polic&iacute;as y unos 600 estudiantes resultaron heridos. La represi&oacute;n provoc&oacute; una amplia indignaci&oacute;n. Los estudiantes enfurecidos arrancaron adoquines para arroj&aacute;rselos a la polic&iacute;a y levantaron barricadas siguiendo la buena vieja tradici&oacute;n francesa. Los estudiantes de las universidades de toda Francia salieron en su apoyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche del 10 de mayo hubo una amplia revuelta en el Barrio Latino. Los manifestantes levantaron barricadas que la polic&iacute;a atac&oacute; con gran violencia. Las bandas armadas de la CRS (polic&iacute;a antidisturbios) asaltaron apartamentos privados y golpearon salvajemente a gente corriente, incluso a una mujer embarazada. Pero se encontraron con una resistencia que no esperaban. Los parisinos desde las ventanas bombardearon a la polic&iacute;a con macetas y otros objetos pesados. De los 367 hospitalizados, 251 eran polic&iacute;as. Otras 720 personas resultaron heridas y 468 detenidas. Se quemaron o destrozaron coches. El Ministro de Educaci&oacute;n insult&oacute; a los manifestantes: \u00ab<em>Ni doctrine, ni foi, ni loi<\/em>\u00bb (Ni doctrina, ni fe, ni ley).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la primera semana, los dirigentes del PCF hab&iacute;an menospreciado a los estudiantes y los dirigentes sindicales hab&iacute;an intentado ignorarles. <em>L&#8217;Humanit&eacute;<\/em> public&oacute; un art&iacute;culo del que ser&iacute;a futuro l&iacute;der del PCF, George Marchais, con el t&iacute;tulo: <em>Hay que desenmascarar a los falsos revolucionarios<\/em>. Pero frente a la indignaci&oacute;n general de la poblaci&oacute;n y la presi&oacute;n de la base, la burocracia sindical tuvo que entrar en acci&oacute;n. El 11 de mayo los principales sindicatos, CGT, CFDT y FEN, convocaron una huelga general para el 13 de mayo. Unas 200.000 personas se manifestaron gritando consignas como: \u00ab&iexcl;De Gaulle asesino!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">George Pompidou, entonces primer ministro, regres&oacute; r&aacute;pidamente a Par&iacute;s y anunci&oacute; la reapertura de la Sorbona ese mismo d&iacute;a. Pretend&iacute;a ser un gesto de compromiso para evitar una explosi&oacute;n social. Pero era demasiado poco y muy tarde. Las masas lo vieron como un signo de debilidad y siguieron adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">La huelga general<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fermento entre los estudiantes s&oacute;lo era la manifestaci&oacute;n m&aacute;s evidente del descontento de la sociedad francesa. A pesar del auge econ&oacute;mico, los empresarios franceses hab&iacute;an aplicado una presi&oacute;n despiadada sobre los trabajadores. Debajo de la superficie de aparente calma exist&iacute;a una enorme acumulaci&oacute;n de descontento, rencor y frustraci&oacute;n. Ya en enero hubo intercambios violentos durante una manifestaci&oacute;n de huelguistas en Caen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La huelga general del 13 de mayo marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n cualitativo. Cientos de miles de estudiantes y trabajadores se lanzaron a las calles de Par&iacute;s. Una idea de la situaci&oacute;n es la siguiente descripci&oacute;n de la poderosa manifestaci&oacute;n de un mill&oacute;n de personas que tom&oacute; las calles de Par&iacute;s el 13 de mayo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPasaban constantemente hileras. Hab&iacute;a secciones enteras de personal hospitalario con batas blancas, algunos llevaban carteles en los que se pod&iacute;a leer: &lsquo;O&ugrave; sont les disparus des h&ocirc;pitaux?&#8217; (&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los heridos desaparecidos?). Cada f&aacute;brica, cada centro de trabajo importante parec&iacute;a estar representado. Hab&iacute;a numerosos grupos de ferroviarios, carteros, impresores, personal del Metro, trabajadores del aeropuerto, comercio, electricistas, abogados, alcantarillado, banca, construcci&oacute;n, del vidrio y el sector qu&iacute;mico, camareros, empleados municipales, pintores y decoradores, trabajadores del gas, dependientas, oficinistas de aseguradoras, barrenderos, operadores de cine, trabajadores de autob&uacute;s, profesores, trabajadores de las nuevas industrias del pl&aacute;stico, todos ellos en filas, la sangre de la sociedad capitalista moderna, una masa interminable, una fuerza que pod&iacute;a arrastrar todo lo que se encontrara a su paso, si se decid&iacute;a a hacerlo\u00bb. (Citado en <em>Revolutionary Rehearsals<\/em>. p. 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes de los sindicatos esperaban que esta manifestaci&oacute;n bastar&iacute;a para detener el movimiento, no ten&iacute;an intenci&oacute;n de continuar y extender la huelga general. Para ellos la manifestaci&oacute;n s&oacute;lo era una forma de soltar vapor. Pero una vez comenz&oacute;, el movimiento pronto adquiri&oacute; vida propia. La convocatoria de huelga general fue como una roca pesada lanzada sobre un lago tranquilo. Las ondas se extendieron a cada rinc&oacute;n de Francia. Aunque s&oacute;lo hab&iacute;a aproximadamente tres millones y medio de trabajadores organizados en sindicatos, en la huelga participaron diez millones y comenz&oacute; una oleada de ocupaciones de f&aacute;brica en toda Francia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 14 de mayo, un d&iacute;a despu&eacute;s de la manifestaci&oacute;n de masas en Par&iacute;s, los trabajadores ocuparon Sud-Aviation en Nantes y la f&aacute;brica de Renault en Cl&eacute;on, seguidos por los trabajadores de Renault en Flins, Le Mans y Boulogne-Billancourt. Comenzaron huelgas en otras f&aacute;bricas por toda Francia, adem&aacute;s de RATP y SNCF. No se distribu&iacute;an los peri&oacute;dicos. El 18 de mayo, los mineros del carb&oacute;n dejaron de trabajar y el transporte p&uacute;blico se paraliz&oacute; en Par&iacute;s y en otras ciudades importantes. Los ferrocarriles nacionales fueron los siguientes, seguidos por el transporte a&eacute;reo, los astilleros, los trabajadores del gas y la electricidad (que decidieron mantener el suministro dom&eacute;stico), los servicios postales y los ferris que cruzan el Canal de la Mancha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajadores tomaron el control de los suministros petroleros en Nantes, negaron la entrada a todos los camiones cisterna que no llevaban autorizaci&oacute;n del comit&eacute; de huelga. Se coloc&oacute; un piquete en el &uacute;nico surtidor de gasolina que funcionaba en la ciudad, as&iacute; se garantizaba que &eacute;l &uacute;nico combustible suministrado era para los m&eacute;dicos. Se establecieron contactos con las organizaciones campesinas en las zonas circundantes, se organizaron los suministros de comida, los precios eran fijados por los trabajadores y los campesinos. Para evitar la especulaci&oacute;n, las tiendas ten&iacute;an que mostrar una pegatina en el escaparate con las palabras: \u00abEsta tienda est&aacute; autorizada a abrir. Sus precios est&aacute;n bajo la permanente supervisi&oacute;n de los sindicatos\u00bb. La pegatina iba firmada por la CGT, la CFDT y FO. Un litro de leche se vend&iacute;a a 50 c&eacute;ntimos comparado con su precio normal de 80 c&eacute;ntimos. El kilo de patatas pas&oacute; de 70 a 12 c&eacute;ntimos. Uno de zanahorias de 80 a 50 y as&iacute; sucesivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudiantes, los profesores, los profesionales, campesinos, cient&iacute;ficos, futbolistas, incluso las bailarinas del <em>Follies Berg&egrave;res<\/em> salieron a la lucha. En Par&iacute;s los estudiantes ocuparon la Sorbona. El teatro de l&#8217;Od&eacute;on fue ocupado por 2.500 estudiantes y los estudiantes de secundaria ocuparon los institutos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa fiebre de la ocupaci&oacute;n afect&oacute; a la intelectualidad. Los m&eacute;dicos radicales ocuparon los locales de la Asociaci&oacute;n M&eacute;dica, los arquitectos radicales proclamaron la disoluci&oacute;n de su asociaci&oacute;n, los actores cerraron todos los teatros de la capital, los escritores encabezados por Michel Butor ocuparon la Societe de Gens de Lettres en el Hotel de Massa. Incluso los ejecutivos de las empresas participaron ocupando durante un tiempo el edificio del Conseil National du Patronat Francais, despu&eacute;s se trasladaron a la Confederation Generale des Cadres\u00bb. <span>(David Caute. <em>Sixty-Eight, the Year of the Barricades<\/em>. P. 203).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como las escuelas estaban cerradas, los profesores y los estudiantes organizaron guarder&iacute;as, ludotecas, comidas gratuitas y actividades para los hijos de los huelguistas. Se crearon comit&eacute;s de mujeres de huelguistas que jugaron un papel destacado en la organizaci&oacute;n de los suministros alimenticios. No s&oacute;lo los estudiantes, sino tambi&eacute;n los abogados profesionales estaban infectados por el microbio de la revoluci&oacute;n. Los astr&oacute;nomos ocuparon un observatorio. Hubo una huelga en el centro de investigaci&oacute;n nuclear de Saclay, donde la mayor&iacute;a de los 10.000 empleados eran investigadores, t&eacute;cnicos, ingenieros y cient&iacute;ficos. Incluso la iglesia se vio afectada. En el Barrio Latino, j&oacute;venes cat&oacute;licos ocuparon la iglesia y exig&iacute;an un debate en lugar de misa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">El poder en las calles<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disturbios en Par&iacute;s continuaron, los trabajadores y estudiantes desafiaban el gas lacrim&oacute;geno y las cargas policiales. En una sola noche hubo 795 detenidos y 456 heridos. Los manifestantes intentaron incendiar la Bolsa de Par&iacute;s considerada un s&iacute;mbolo odiado del capitalismo. Un comisario de polic&iacute;a fue asesinado en Lyon por un cami&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez metidos en la lucha, los trabajadores comenzaron a tomar iniciativas que iban m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de una huelga normal. Un elemento clave en la ecuaci&oacute;n fueron los medios de comunicaci&oacute;n de masas. Formalmente, eran armas poderosas en manos del Estado. Pero tambi&eacute;n depend&iacute;an de los trabajadores que manejaban las emisoras de radio y televisi&oacute;n. El 25 de mayo, la radiotelevisi&oacute;n estatal, la ORTF, se puso en huelga. Suprimieron las noticias de las ocho de la tarde. Los impresores y los periodistas impusieron una especie de control obrero sobre la prensa. Los peri&oacute;dicos burgueses ten&iacute;an que someter sus editoriales al escrutinio y deb&iacute;an publicar las declaraciones de los comit&eacute;s obreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Asamblea Nacional discuti&oacute; la crisis universitaria y las batallas del Barrio Latino. Pero los debates en los salones de la asamblea ya eran irrelevantes. El poder se hab&iacute;a escapado de las manos de los legisladores y ahora estaba en las calles. El 24 de mayo, el presidente De Gaulle anunci&oacute; un refer&eacute;ndum en la radio y la televisi&oacute;n. El plan de De Gaulle de celebrar un refer&eacute;ndum fue frustrado por la acci&oacute;n de los trabajadores. El general fue incapaz incluso de conseguir imprimir las papeletas del refer&eacute;ndum debido a la huelga de los trabajadores de imprenta franceses y la negativa de sus colegas belgas a actuar como esquiroles. Este no fue el &uacute;nico ejemplo de solidaridad internacional. Los conductores de tren alemanes y belgas deten&iacute;an sus trenes en la frontera francesa para no romper la huelga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuerzas de la reacci&oacute;n, hasta ese momento aturdidas y obligadas a estar a la defensiva, comenzaron a organizarse. Se crearon los Comit&eacute;s de Defensa de la Rep&uacute;blica, CDR, como un intento de movilizar a la clase media contra los trabajadores y estudiantes. La correlaci&oacute;n de fuerzas de clase no es una cuesti&oacute;n puramente num&eacute;rica del tama&ntilde;o de la clase obrera respecto al campesinado y la clase media en general. Una vez el proletariado entra en la lucha decisiva y demuestra ser una fuerza poderosa en la sociedad, atrae r&aacute;pidamente a la masa explotada de campesinos y peque&ntilde;os comerciantes que son v&iacute;ctimas de los bancos y los monopolios. Este hecho era evidente en 1968, cuando los campesinos levantaron bloqueos de carreteras alrededor de Nantes y distribu&iacute;an comida gratis a los huelguistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">El mito del \u00abEstado fuerte\u00bb<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento pill&oacute; totalmente desprevenidos a la clase dominante y al gobierno. Estaban aterrorizados ante el movimiento de los estudiantes, Pompidou admit&iacute;a en sus memorias: \u00abAlgunos&#8230; han pensado que al reabrir la Sorbona y liberar a los estudiantes yo hab&iacute;a demostrado debilidad y hab&iacute;a puesto en marcha de nuevo la agitaci&oacute;n. Yo responder&iacute;a simplemente lo siguiente: supongamos que, el lunes 13 de mayo la Sorbona hubiera seguido cerrada bajo protecci&oacute;n policial. &iquest;Qui&eacute;n se puede imaginar que la multitud, avanzando hacia Denfert-Rocearau no habr&iacute;a conseguido entrar llev&aacute;ndose todo por delante como un rio en una inundaci&oacute;n? Prefer&iacute;a dar la Sorbona a los estudiantes que verla tomada por la fuerza\u00bb. (G. Pompidou. <em>Por R&eacute;tablir une Verit&eacute;<\/em>. pp. 184-185).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra parte a&ntilde;ade: \u00abLa crisis era infinitamente m&aacute;s seria y m&aacute;s profunda; el r&eacute;gimen se mantendr&iacute;a o ser&iacute;a derrocado, pero no pod&iacute;a ser salvado con una simple remodelaci&oacute;n ministerial. <em>No era mi posici&oacute;n la que se pon&iacute;a en duda. Era el general De Gaulle, la Quinta Rep&uacute;blica y, hasta cierto punto, el propio poder republicano<\/em>\u00ab. (Ib&iacute;d., p. 197. El subrayado es m&iacute;o).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iquest;A qu&eacute; se refer&iacute;a Pompidou cuando hablaba de que \u00abel propio poder republicano\u00bb estaba en peligro? Lo que quer&iacute;a decir es que el Estado burgu&eacute;s estaba en peligro de ser derrocado. Y en esta idea, ten&iacute;a bastante raz&oacute;n. M&aacute;s adelante Pompidou intent&oacute; difuminar la crisis reabriendo la Sorbona, pero el movimiento simplemente fue a m&aacute;s, con una manifestaci&oacute;n de 250.000 personas. Aterrorizado de que los estudiantes pudieran unirse a los obreros y tomar el Elys&eacute;e, el palacio presidencial fue evacuado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Gaulle, inicialmente, deposit&oacute; su confianza en los dirigentes estalinistas para salvar la situaci&oacute;n. A su Ayudante de Campo Naval, Fran&ccedil;ois Flohic, le dijo: \u00ab<em>No te preocupes, Flohic, los comunistas les mantendr&aacute;n bajo control<\/em>\u00ab. (Phillippe Alexandre. <em>L&#8217;Elys&eacute;e en p&eacute;ril<\/em>. P. 299). &iquest;Qu&eacute; es lo que demuestran estas palabras? Ni m&aacute;s ni menos que el sistema capitalista no podr&iacute;a existir sin el apoyo de los dirigentes obreros reformistas (y estalinistas). Este apoyo les es mucho m&aacute;s valioso que cualquier cantidad de tanques y polic&iacute;as. De Gaulle, como burgu&eacute;s inteligente, lo entend&iacute;a perfectamente. En un intento de demostrar su suprema indiferencia hacia los acontecimientos en Francia, el presidente De Gaulle hizo una visita de estado a Rumania, donde fue recibido con los brazos abiertos por el \u00abcomunista\u00bb Ceausescu. Sin embargo, la confianza del general no durar&iacute;a demasiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esencia de una revoluci&oacute;n es que las masas empiezan a participar activamente en los acontecimientos, comienzan a tomar los asuntos en sus propias manos. De regreso a Francia, los dirigentes \u00abcomunistas\u00bb estaban perdiendo el control. A bandera roja ondeaba en las f&aacute;bricas, escuelas, universidades, bolsas de trabajo, incluso en los observatorios astron&oacute;micos. El gobierno era impotente, estaba suspendido en el aire debido a la insurrecci&oacute;n. El \u00abEstado fuerte\u00bb gaullista estaba paralizado. El poder realmente estaba en las manos de la clase obrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los informes del r&aacute;pido deterioro de la situaci&oacute;n en Par&iacute;s conmocionaron a De Gaulle. Frente a la creciente marea de rebeli&oacute;n el presidente tuvo que abandonar su pose de indiferencia, interrumpir su viaje a Ruman&iacute;a y regresar r&aacute;pidamente a Francia. En el palacio del Elys&eacute;e, el presidente De Gaulle pronunci&oacute; las inmortales palabras: <em>La r&eacute;forme, oui; la chienlit, non<\/em> (&iexcl;La reforma s&iacute;, los mocosos, no!). La palabra <em>chienlit<\/em> es dif&iacute;cil de traducir pero significa un ni&ntilde;o que todav&iacute;a no ha aprendido a utilizar un orinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al utilizar este lenguaje, De Gaulle expresaba su desprecio por los \u00abchicos\u00bb en las calles. Pero el movimiento hab&iacute;a ya ido m&aacute;s all&aacute; de la etapa de manifestaciones estudiantiles. Era como una enorme bola de nieve rodando hacia abajo por una monta&ntilde;a escarpada, ganando fuerza e impulso a cada momento. Capas sociales de lo m&aacute;s inesperadas se vieron arrastradas por el torbellino de lucha revolucionaria. Los profesionales del cine ocuparon el Festival de Cine de Cannes. Importantes directores de cine franceses retiraron sus pel&iacute;culas de la competici&oacute;n y el jurado dimiti&oacute;, obligando al cierre del festival.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 20 de mayo se calcula que 10 millones estaban en huelga, el pa&iacute;s se encontraba pr&aacute;cticamente paralizado. El 22 de mayo fracas&oacute; una moci&oacute;n de censura presentada por los partidos de la oposici&oacute;n, les faltaron 11 votos para conseguir la mayor&iacute;a en la Asamblea Nacional. El gobierno estaba en una situaci&oacute;n inestable y De Gaulle sumido en la desesperaci&oacute;n. Fue precisamente en este momento cuando los dirigentes de las confederaciones sindicales lanzaron una cuerda de salvamento a De Gaulle haciendo una declaraci&oacute;n en la que mostraban su disposici&oacute;n a negociar con la asociaci&oacute;n de empresarios<span>&nbsp; <\/span>y el gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Asamblea Nacional aprob&oacute; una amnist&iacute;a para los manifestantes. &iexcl;Naturalmente! Despu&eacute;s de no conseguir aplastar el movimiento mediante la represi&oacute;n, las autoridades recurrieron a las concesiones para intentar enfriar la situaci&oacute;n y ganar tiempo. De esta manera, tanto el gobierno como los dirigentes sindicales colaboraron para desviar el movimiento revolucionario y encauzarlo hacia canales seguros. Mientras ofrec&iacute;an concesiones a los dirigentes estudiantiles y sindicales, el Estado continuaba con la represi&oacute;n selectiva dirigida contra los que consideraba elementos subversivos. Daniel Cohn-Bendit, al estudiante anarquista le retiraron su permiso de residencia. Fue un movimiento est&uacute;pido porque la influencia real de Cohn-Bendit en el movimiento era m&iacute;nima. Pero la acci&oacute;n del gobierno consigui&oacute; provocar una manifestaci&oacute;n de masas en Par&iacute;s para protestar por esta medida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">De Gaulle desmoralizado<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bi&oacute;grafo de De Gaulle, Charles Williams, describe de manera gr&aacute;fica su estado de &aacute;nimo en la v&iacute;spera de su discurso a la naci&oacute;n del 24 de mayo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo hay duda de que despu&eacute;s de la excitaci&oacute;n de Rumania, <em>el general estaba profundamente conmocionado por lo que se encontr&oacute; a su regreso a Francia.<\/em> Durante los siguientes tres d&iacute;as, a un visitante que no lo hab&iacute;a visto durante alg&uacute;n tiempo, <em>le pareci&oacute; viejo e indeciso, su andar encorvado m&aacute;s acentuado. Parec&iacute;a como si todo eso estuviese siendo demasiado para &eacute;l<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl discurso del 24 de mayo, cuando se produjo, fue un fracaso total. <em>El general parec&iacute;a y sonaba insincero, asustado<\/em>. Es cierto, &eacute;l anunci&oacute; un refer&eacute;ndum sobre la &lsquo;participaci&oacute;n&#8217;, pero no estaba claro cu&aacute;l iba a ser el contenido concreto de la pregunta y, a aquellos que le escucharon, les son&oacute; sospechosamente como un truco. Dijo que era el deber del Estado asegurar el orden p&uacute;blico, pero a su voz le faltaba su vieja resonancia y sus frases, aunque todav&iacute;a utilizaban el viejo lenguaje solemne, de alguna manera, ya no llevaban la misma convicci&oacute;n. <em>Se present&oacute; como un hombre viejo, cansado y herido<\/em>. Sab&iacute;a que hab&iacute;a perdido. &lsquo;He fallado el objetivo&#8217;, dijo esa noche. Lo mejor que Pompidou le pudo decir fue: &lsquo;Pod&iacute;a haber sido peor&#8217;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero el estado de &aacute;nimo de De Gaulle en la ma&ntilde;ana del 25 de mayo hab&iacute;a empeorado. Estaba, en palabras de uno de sus ministros, &lsquo;postrado, encorvado y envejecido&#8217;. Repet&iacute;a una y otra vez, &lsquo;esto es un l&iacute;o&#8217;. Otro ministro le encontr&oacute; <em>como un hombre viejo que no &lsquo;ten&iacute;a sentido por el futuro<\/em>&#8216;. El general envi&oacute; a buscar a su hijo Phillippe, que encontr&oacute; a su padre &lsquo;cansado&#8217; y se dio cuenta de que casi no hab&iacute;a dormido. Phillippe sugiri&oacute; que su podr&iacute;a irse al puerto atl&aacute;ntico de Brest, sombras de 1940, pero le dijeron que no se rendir&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<em>Desde el 25 al 28 de mayo, De gaulle se mantuvo en un estado de profundo pesimismo<\/em>. Las negociaciones de Pompidou con los sindicatos hab&iacute;an sido una farsa. Simplemente les hab&iacute;a dado todo lo que ped&iacute;an: enormes aumentos salariales y beneficios sociales, y un aumento del salario m&iacute;nimo del 35%. El &uacute;nico obst&aacute;culo era que, incluso despu&eacute;s de haber firmado, la CGT insisti&oacute; en que ten&iacute;an que ser ratificados por sus militantes. George S&eacute;guy, el dirigente de la CGT, se fue r&aacute;pidamente hacia el barrio parisino de Billancourt, donde 12.000 trabajadores de la Renault estaban en huelga. Cuando se les plante&oacute; el acuerdo, humillaron a S&eacute;guy rechaz&aacute;ndolo de plano. Los llamados acuerdos de Grenelle fueron abortados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Consejo de Ministros se reuni&oacute; a las 3 de la tarde del 27 de mayo, poco despu&eacute;s de que los trabajadores de Renault rechazaran los acuerdos de Grenelle. El general lo presid&iacute;a, pero se not&oacute; que so coraz&oacute;n y su mente estaban en otra parte. Miraba a sus ministros sin verles, sus manos listas en la mesa frente a &eacute;l, sus hombros hundidos, aparentemente &lsquo;totalmente indiferente&#8217; a lo que pasaba a su alrededor. Hubo una discusi&oacute;n sobre el refer&eacute;ndum, el general aparentemente s&oacute;lo escuch&oacute; trozos de ella\u00bb. <span>(C. Williams. <em>The Last Great Frenchman. A life of General De Gaulle<\/em>. <\/span>Pp. 463-4-5. El subrayado es m&iacute;o).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos extractos de una biograf&iacute;a favorable a De Gaulle, pinta una imagen intensa de la total desorientaci&oacute;n, p&aacute;nico y desmoralizaci&oacute;n en la que estaba inmerso. Seg&uacute;n el embajador norteamericano, De Gaulle le dijo: \u00abel juego se ha acabado. En unos pocos d&iacute;as los comunistas estar&aacute;n en el poder\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">&iquest;Intervenci&oacute;n militar?<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci&oacute;n hab&iacute;a alcanzando un punto donde ya no se pod&iacute;a resolver por m&eacute;todos parlamentarios normales. &iquest;Qu&eacute; se pod&iacute;a hacer? La intervenci&oacute;n militar fue una de las opciones barajadas por De Gaulle desde el mismo comienzo de la huelga general. En las primeras etapas de la huelga, se hicieron planes para detener y encarcelar a m&aacute;s de 20.000 activistas de izquierda en el estadio de invierno, donde habr&iacute;a sufrido un destino similar al de sus hom&oacute;logos chilenos cinco a&ntilde;os despu&eacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la operaci&oacute;n nunca se puso en pr&aacute;ctica. Estos planes del gobierno franc&eacute;s son similares a los planes de todas las clases dominantes en la historia cuando se enfrentan a la revoluci&oacute;n. El gobierno del zar Nicol&aacute;s (\u00abel sangriento\u00bb como le llamaban) no estaba falto de estos planes militares de contingencia antes de febrero de 1917. Pero otra cosa bien distinta era llevar estos planes a la pr&aacute;ctica, como descubri&oacute; Nicol&aacute;s a su propia costa. Lo que es decisivo en una revoluci&oacute;n no son los planes del r&eacute;gimen, sino la correlaci&oacute;n real de fuerzas en la sociedad. De Gaulle era un burgu&eacute;s bastante astuto, plenamente consciente de la situaci&oacute;n real (aunque, como veremos, al principio la subestim&oacute; y como resultado cometi&oacute; un error muy serio. Como todos los dem&aacute;s, tampoco esperaba que los trabajadores franceses se movieran).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Gaulle estaba al borde de un abismo. Aterrorizado por el inmenso alcance del movimiento, el general era completamente pesimista. Estaba convencido de que los dirigentes comunistas llevar&iacute;an al poder. Innumerables testigos confirman que De Gaulle estaba totalmente postrado y desmoralizado, que al menos en dos ocasiones contempl&oacute; la idea de huir del pa&iacute;s. Su propio hijo le pidi&oacute; que escapara a trav&eacute;s de Brest, otras fuentes dicen que consider&oacute; la posibilidad de quedarse en Alemania Occidental, donde ten&iacute;a que ir a visitar al general Masseu. De Gaulle era un pol&iacute;tico inteligente y calculador que nunca actuaba por impulsos y, raramente, perd&iacute;a los nervios. Si le dijo al embajador norteamericano: \u00abel juego se ha acabado. En unos pocos d&iacute;as los comunistas estar&aacute;n en el poder\u00bb, es porque lo cre&iacute;a. Y no s&oacute;lo &eacute;l, sino tambi&eacute;n la mayor&iacute;a de la clase dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el papel, De Gaulle ten&iacute;a a su disposici&oacute;n una maquinaria formidable de represi&oacute;n. Hab&iacute;a unos 144.000 polic&iacute;as (armados) de distintas categor&iacute;as, incluidos 13.500 de la tristemente famosa polic&iacute;a antidisturbios CRS, y unos 261.000 soldados estacionados en Francia o en Alemania Occidental. Si se aborda la cuesti&oacute;n<span>&nbsp; <\/span>desde un punto de vista puramente cuantitativo, entonces habr&iacute;a que descartar no s&oacute;lo la posibilidad de una transformaci&oacute;n pac&iacute;fica, sino tambi&eacute;n de la revoluci&oacute;n en general, y no s&oacute;lo en Francia en 1968. Desde este punto de vista, ninguna revoluci&oacute;n habr&iacute;a triunfado jam&aacute;s en toda la historia. Pero la cuesti&oacute;n no se puede plantear de esta manera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En toda revoluci&oacute;n se levantan voces que intentan asustar a la clase oprimida con el espectro de la violencia, el derramamiento de<span>&nbsp; <\/span>sangre y la \u00abinevitabilidad de la guerra civil\u00bb. K&aacute;menev y Zinoviev hablaban exactamente de la misma forma en v&iacute;speras de la insurrecci&oacute;n de Octubre. Heinz Dieterich y los reformistas en Venezuela hoy utilizan la misma l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n para intentar poner freno a la revoluci&oacute;n venezolana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos adversarios de la insurrecci&oacute;n, incluso en las mismas filas del Partido Bolchevique, encontraban sin embargo bastantes motivos para sus deducciones pesimistas. Zinoviev y K&aacute;menev advert&iacute;an que no hab&iacute;a que subestimar las fuerzas del adversario. &lsquo;Petrogrado decide, pero en Petrogrado los enemigos disponen de fuerzas importantes: cinco mil junkers perfectamente armados y que saben batirse; un Estado Mayo, batallones de choque, cosacos y una parte importante de la guarnici&oacute;n, m&aacute;s una considerable artiller&iacute;a dispuesta en abanico alrededor de Petrogrado. Adem&aacute;s, es casi seguro que los adversario intentar&aacute;n traer tropas del frente con la ayuda del Comit&eacute; Ejecutivo central&#8230;'\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trotsky respondi&oacute; a las objeciones de K&aacute;menev y Zinoviev de la siguiente forma: \u00abLa lista suena imponente, pero s&oacute;lo es una lista. Si un ej&eacute;rcito, en conjunto, es un reflejo de la sociedad, entonces cuando la sociedad abiertamente se divide, ambos ej&eacute;rcitos son copias de los dos bandos en combate. El ej&eacute;rcito de los poseedores llevaban dentro el gusano del aislamiento y la disgregaci&oacute;n\u00bb. (Le&oacute;n Trotsky. <em>Historia de la Revoluci&oacute;n Rusa<\/em>. P. 1042).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presa del p&aacute;nico De Gaulle de repente desapareci&oacute;, viaj&oacute; a Alemania donde mantuvo una reuni&oacute;n secreta con el general Massu, el hombre a cargo de las tropas francesas estacionadas en Baden-Wurttemberg. El contenido preciso de estas conversaciones nunca se conoci&oacute;, pero no hace falta demasiada imaginaci&oacute;n para hacerse una idea de lo que le pregunt&oacute;: \u00ab&iquest;Podemos basarnos en el ej&eacute;rcito?\u00bb La respuesta no se encuentra recogida en ninguna de las fuentes escritas por razones obvias. Sin embargo, <em>The Times<\/em>, envi&oacute; a su corresponsal a Alemania para entrevistar a los soldados franceses, la gran mayor&iacute;a eran hijos de la clase obrera que cumpl&iacute;an el servicio militar obligatorio. Uno de los entrevistados por <em>The Times<\/em> respondi&oacute; a la pregunta de si abrir&iacute;a fuego contra los trabajadores: \u00ab&iexcl;Nunca! Pienso que sus m&eacute;todos [de los trabajadores] pueden ser algo duros, pero yo soy el hijo de un trabajador\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su editorial <em>The Times<\/em> hac&iacute;a la siguiente pregunta: \u00ab&iquest;Puede De Gaulle utilizar el ej&eacute;rcito?\u00bb y respond&iacute;a a su propia pregunta diciendo que quiz&aacute;s pudiese utilizarlo una vez. En otras palabras, un solo enfrentamiento sangriento bastar&iacute;a para romper en pedazos el ej&eacute;rcito. Esa era la valoraci&oacute;n de los estrategas m&aacute;s duros del capital internacional en aquella &eacute;poca. No hay ninguna raz&oacute;n para dudar de su palabra en esta ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">Crisis del Estado<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 13 de mayo una organizaci&oacute;n sindical de la polic&iacute;a que representaba al 80 por ciento del personal sac&oacute; una declaraci&oacute;n en la que \u00ab&#8230; considera la declaraci&oacute;n del primer ministro como un reconocimiento de que los estudiantes ten&iacute;an raz&oacute;n, y como una renuncia total a las acciones de la fuerza policial que el gobierno mismo ha ordenado. En estas circunstancias es sorprendente que no se buscara un di&aacute;logo efectivo con los estudiantes antes de que se produjesen estos lamentables acontecimientos\u00bb. (<em>Le Monde<\/em>. 15\/5\/1968).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esta era la postura de la polic&iacute;a, el efecto de la revoluci&oacute;n sobre la base del ej&eacute;rcito ser&iacute;a a&uacute;n mayor. Como as&iacute; era, a pesar de la falta de informaci&oacute;n, exist&iacute;an informes sobre del fermento entre las fuerzas armadas e incluso de un mot&iacute;n en la armada. El portaaviones Clemenceau, deb&iacute;a ir al Pac&iacute;fico para una prueba nuclear, de repente dio la vuelta y regres&oacute; sin explicaci&oacute;n a Toulon. Llegaron noticias de un mot&iacute;n a bordo y dijeron que hab&iacute;an \u00abperdido en el mar\u00bb a varios marineros. (<em>Le Canard Enchin&eacute;<\/em>. 19\/6\/68, se public&oacute; un informe completo en <em>Action<\/em> el 14 de junio, pero fue confiscado por las autoridades).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg&uacute;n dice un famoso aforismo de Mao: \u00abel poder emana de la punta del fusil\u00bb. Pero los fusiles son empu&ntilde;ados por soldados que no viven en el vac&iacute;o, sino que est&aacute;n influenciados por el estado de &aacute;nimo de las masas. En cualquier sociedad, la polic&iacute;a es m&aacute;s atrasada que el ej&eacute;rcito. Sin embargo, en Francia, la polic&iacute;a, por citar una editorial de <em>The Times<\/em> (31\/5\/1968) \u00abhierve de descontento\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHierve de descontento por el trato que les da el gobierno\u00bb dice el art&iacute;culo, <em>\u00aby el departamento encargado de la informaci&oacute;n sobre la actividad estudiantil ha estado deliberadamente privando al gobierno de informaci&oacute;n sobre los dirigentes estudiantiles, en apoyo de sus reivindicaciones salariales.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab&#8230; Tampoco la polic&iacute;a ha estado muy impresionada con el comportamiento del gobierno desde que empezaron los disturbios. &lsquo;Est&aacute;n aterrorizado de perder nuestro apoyo&#8217; dijo un hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTal descontento es una de las razones de la aparente inactividad de la polic&iacute;a en Par&iacute;s en estos &uacute;ltimos d&iacute;as. La semana pasada, hombres en diferentes comisar&iacute;as locales se negaron a salir de los cruces y plazas de la capital\u00bb. (<em>The Times<\/em>. 31\/5\/1968. El subrayado es m&iacute;o).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un panfleto publicado por miembros del RIMECA (regimiento de infanter&iacute;a mecanizada) estacionado en Mutzig, cerca de Estrasburgo indica que secciones del ej&eacute;rcito ya estaban siendo afectadas por el ambiente de las masas. Inclu&iacute;a la siguiente secci&oacute;n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abComo todos los soldados de la leva, estamos confinados a los cuarteles. Se nos est&aacute; preparando para intervenir como fuerzas represivas. Los obreros y los j&oacute;venes tienen que saber que los soldados del contingente NUNCA DISPARAR&Aacute;N CONTRA LOS TRABAJADORES. Los Comit&eacute;s de Acci&oacute;n nos oponemos a toda costa a que los soldados rodeen las f&aacute;bricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMa&ntilde;ana o pasado se espera que rodeemos una f&aacute;brica de armamentos cuyos trescientos trabajadores quieren ocupar. CONFRATERNIZAREMOS.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSoldados del contingente &iexcl;formad vuestros comit&eacute;s!\u00bb. (Citado en <em>Revolutionary Reherasals. <\/em>p. 26)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La publicaci&oacute;n de este panfleto claramente fue un ejemplo excepcional de los elementos m&aacute;s revolucionarios entre los conscriptos. Pero, en medio de una revoluci&oacute;n de proporciones tan masivas, &iquest;es posible dudar de que la base del ej&eacute;rcito r&aacute;pidamente se \u00abcontagiar&iacute;a\u00bb del bacilo de la rebeli&oacute;n? Los estrategas del capital internacional no lo dudaban. Ni tampoco sus hom&oacute;logos franceses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">&iquest;Qui&eacute;n salv&oacute; a De Gaulle?<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue en absoluto el ej&eacute;rcito o la polic&iacute;a (que estaban tan desmoralizados que incluso la rama reaccionaria de la inteligencia, como hemos visto, se negaban a colaborar con el gobierno contra los estudiantes) los que salvaron la situaci&oacute;n para el capitalismo franc&eacute;s, sino que fue el comportamiento de los dirigentes sindicales y estalinistas. Esta conclusi&oacute;n no s&oacute;lo es nuestra, sino que encuentra apoyo en la <em>Enciclopedia Brit&aacute;nica<\/em>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe Gaulle parec&iacute;a incapaz de controlar la crisis o comprender su naturaleza. Sin embargo, los dirigentes comunistas y sindicales le proporcionaron un respiro, se opusieron a ning&uacute;n levantamiento m&aacute;s all&aacute;, evidentemente tem&iacute;an la p&eacute;rdida de sus seguidores ante sus rivales m&aacute;s extremistas y anarquistas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arrinconado, Georges Pompidou acept&oacute; negociar con todos. Cuando la clase dominante est&aacute; amenazada con perderlo todo, entonces no le importa desviarse de sus planes originales y est&aacute; dispuesta a hacer grandes concesiones. Para sacar a los trabajadores de las f&aacute;bricas ocupadas y disolver su poder no dudaron en ofrecer a los dirigentes sindicales cosas que superaban lo que estos &uacute;ltimos ped&iacute;an originalmente, subida del salario m&iacute;nimo, reducci&oacute;n de la jornada laboral y de la edad de jubilaci&oacute;n, restauraci&oacute;n del derecho a organizaci&oacute;n, etc., En un intento de aplacar a los estudiantes, Pompidou acept&oacute; la dimisi&oacute;n del Ministro de Educaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto el gobierno como los dirigentes sindicales estaban alarmados por el alcance del movimiento y decididos a detenerlo. El 27 de mayo se lleg&oacute; a un acuerdo entre los sindicatos, las asociaciones de empresarios y el gobierno. Pero los dirigentes sindicales ten&iacute;an la dura tarea de presentar el acuerdo ante los trabajadores. A pesar de las grandes concesiones, los trabajadores de Renault y otras grandes empresas<span>&nbsp; <\/span>se negaron a regresar al trabajo. Recuerdo que estaba en Par&iacute;s en un bar con otras personas mirando las asambleas de masas por televisi&oacute;n dentro de la gigantesca planta de Renault, donde se congregaba un gran n&uacute;mero de trabajadores, algunos de ellos sentados en las gr&uacute;as y caballetes para escuchar a George S&eacute;gui, el secretario general de la CGT, leer una lista de lo que ofrec&iacute;an los empresarios: grandes aumentos salariales, pensiones, reducci&oacute;n de horas y as&iacute; sucesivamente. Pero en medio de su discurso le interrumpieron los trabajadores cantando: \u00ab&iexcl;Gouvernement populaire! &iexcl;Gouvernement populaire!\u00bb Recuerdo que no pudo terminar su intervenci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento los trabajadores ya eran conscientes su propia fuerza, que ten&iacute;an el poder a su alcance y no estaban dispuestos a renunciar a &eacute;l. A las 17 horas, 30.000 estudiantes y trabajadores marcharon desde Boelins al estadio Cherl&eacute;ty, donde celebraban una reuni&oacute;n a la que asist&iacute;a Pierre Mend&eacute;s-France. Ese mismo d&iacute;a la CGT hab&iacute;a convocado, previamente a este acuerdo, una manifestaci&oacute;n que consigui&oacute; a medio mill&oacute;n de trabajadores y estudiantes en las calles de Par&iacute;s. Una vez m&aacute;s, el objetivo de los dirigentes sindicales y del Partido Comunista era proporcionar una v&aacute;lvula de escape al movimiento, controlar lo que se deslizaba de sus manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">La iniciativa pasa a la reacci&oacute;n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 30 de mayo en la radio, el presidente De Gaulle anunci&oacute; la disoluci&oacute;n de la Asamblea Nacional y dijo que las elecciones se celebrar&iacute;an dentro del calendario habitual. George Pompidou seguir&iacute;a como primer ministro. Tambi&eacute;n insinu&oacute; que utilizar&iacute;a la fuerza para mantener el orden si era necesario. Era un mensaje dirigido a los dirigentes sindicales y del Partido Comunista. Les ofrec&iacute;a la perspectiva tentadora de elecciones y una futura oficina ministerial bajo el r&eacute;gimen burgu&eacute;s, y al mismo tiempo era una advertencia de que la burgues&iacute;a no entregar&iacute;a el poder sin luchar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se remodel&oacute; el gabinete y se convocaron elecciones para el 23 y 30 de junio. Al mismo tiempo, De Gaulle intent&oacute; movilizar sus fuerzas fuera del parlamento. Unas decenas de miles de seguidores del gobierno se manifestaron desde la Concordia hasta el &Eacute;toile. Se celebraron manifestaciones similares de apoyo al gobierno en toda Francia. Pero una mirada a las fotograf&iacute;as en los peri&oacute;dicos revelaba inmediatamente la verdadera naturaleza de estas manifestaciones: alcaldes jubilados engalanados con fajas tricolores, ciudadanos de clase media barrigones, pensionistas y otros restos destartalados y deshechos de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S&oacute;lo hace falta comparar estas fotograf&iacute;as con la masiva manifestaci&oacute;n proletaria unos d&iacute;as antes y basta para descubrir la verdadera correlaci&oacute;n de fuerzas. Todo lo que vivo, fuerte y vibrante de la sociedad francesa se reun&iacute;a bajo la bandera de la revoluci&oacute;n, mientras que todo lo marchito, viejo y decadente estaba al otro lado de las barricadas. Un buen empuj&oacute;n bastar&iacute;a para derribarlo todo. Lo que hac&iacute;a falta era el golpe de gracia final. Pero nunca lleg&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La clase obrera no se puede mantener en una situaci&oacute;n permanente de agitaci&oacute;n. No se puede apagar o encender como si fuera una tapa que se abre y se cierra. Cuando la clase se moviliza para cambiar la sociedad debe llegar hasta el final o fracasa. Ocurre lo mismo que en una huelga. Al principio los trabajadores est&aacute;n entusiasmados y dispuestos a participar en las asambleas de masas. Est&aacute;n dispuestos a luchar y hacer sacrificios. Pero si la huelga no tiene un final a la vista, el ambiente cambia. Empezando por los elementos m&aacute;s d&eacute;biles, el cansancio finalmente llega. La asistencia a las asambleas de masas cae y los trabajadores regresan al trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes sindicales hicieron un buen uso de las concesiones arrojadas apresuradamente por los capitalistas, como un hombre desesperado lanza un salvavidas desde un barco que se hunde. El salario m&iacute;nimo se subi&oacute; a tres francos la hora, aumentaron los salarios y se hicieron otras mejoras. En ausencia de otra perspectiva, muchos trabajadores aceptaron el acuerdo que los dirigentes sindicales presentaban como una victoria. El martes, despu&eacute;s de un fin de semana de vacaciones a principios de junio, la mayor&iacute;a de los huelguistas poco a poco abandonaron y los trabajadores regresaron a sus trabajos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><strong><span style=\"color: #800000;\">1968 fue una revoluci&oacute;n<\/span><\/strong><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iquest;Qu&eacute; es una revoluci&oacute;n? Trotsky explica que una revoluci&oacute;n es una situaci&oacute;n donde la masa de hombres y mujeres normalmente ap&aacute;tica comienza a participar de manera activa en la vida de la sociedad, cuando adquiere consciencia de su fuerza y se mueve para tomar en sus manos su destino. Eso es una revoluci&oacute;n. Y es lo que ocurri&oacute; a una escala colosal en Francia en 1968.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajadores franceses estiraron los m&uacute;sculos, fueron conscientes del enorme poder que ten&iacute;an en sus manos. Aqu&iacute; vimos el poder inmenso de la clase obrera en la sociedad moderna: no se enciende ni una bombilla, no se mueve ninguna rueda y no suena ning&uacute;n tel&eacute;fono sin el premiso de los trabajadores. Mayo de 1968 fue la respuesta final a todos los cobardes y esc&eacute;pticos que dudan de la capacidad del proletariado para cambiar la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La correlaci&oacute;n de fuerzas de clase se expres&oacute; aqu&iacute;, no como un simple potencial o una estad&iacute;stica abstracta, sino como un poder real en las calles y en las f&aacute;bricas. En realidad, el poder estaba en manos de los trabajadores, pero no lo sab&iacute;an. Como cualquier otro ej&eacute;rcito, la clase obrera necesita una direcci&oacute;n. Y eso es lo que estaba ausente en mayo de 1968. Aquellos que deber&iacute;an haber proporcionado la direcci&oacute;n, los dirigentes de las organizaciones de masas de la clase, los sindicatos y el Partido Comunista, no ten&iacute;an la perspectiva de tomar el poder. Su &uacute;nica preocupaci&oacute;n era terminar la huelga lo m&aacute;s r&aacute;pidamente posible, devolver el poder a la burgues&iacute;a y regresar a la \u00abnormalidad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una huelga general es diferente de una huelga normal porque plantea la cuesti&oacute;n del poder. Lo que est&aacute; en juego no es uno u otro aumento salarial sino <em>&iquest;qui&eacute;n es el due&ntilde;o de la casa?<\/em> En el transcurso de la lucha la conciencia de los trabajadores aument&oacute; a una velocidad de v&eacute;rtigo. Empezaron a comprender que no era una huelga normal por reivindicaciones econ&oacute;micas sino algo m&aacute;s grande. Fueron conscientes del poder en sus manos y ve&iacute;an la debilidad de los que se supon&iacute;a representaban todo el poder del Estado. Todo lo que hac&iacute;a falta era que en cada centro de trabajo se eligieran delegados y se vincularan comit&eacute;s de huelga en cada ciudad y regi&oacute;n, culminando con la formaci&oacute;n de un comit&eacute; nacional, que podr&iacute;a haber tomado el poder en sus manos, arrojando al viejo poder estatal al cubo de basura de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nada de esto se hizo y el enorme potencial revolucionario del movimiento se evapor&oacute;, como el vapor se disipa inofensivamente en el aire a menos que se concentre en una caja de pistones. Al final, los trabajadores regresaron al trabajo y la clase dominante concentr&oacute; de nuevo el poder en sus manos. Cuando el movimiento comenz&oacute; a menguar, el Estado inici&oacute; su venganza. Hubo incidentes violentos, sobre todo el 11 de junio cuando hubo 400 heridos, 1.500 detenidos y un manifestante muri&oacute; de un disparo en Montb&eacute;liard. Al d&iacute;a siguiente, se prohibieron las manifestaciones en Francia, poco despu&eacute;s, los estudiantes fueron desalojados del Od&eacute;on y, dos d&iacute;as m&aacute;s tarde, de la Sorbona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces comenz&oacute; la criminalizaci&oacute;n. En la cadena estatal de radio y televisi&oacute;n, ORTF, fueron despedidos 102 periodistas por sus actividades durante los acontecimientos. Enviaron la polic&iacute;a a las universidades de Naterre y la Sorbona para controlar las tarjetas de identificaci&oacute;n de los estudiantes y no se retiraron hasta el 19 de diciembre. Se aprob&oacute; un paquete de medidas de austeridad el 28 de noviembre en la Asamblea Nacional. El Estado que no hab&iacute;a vacilado en aplastar los cr&aacute;neos de los estudiantes y huelguistas en las manifestaciones ahora mostraba clemencia ante los fascistas, los terroristas de extrema derecha de la OAS. Mientras Cohen-Bendit era expulsado de Francia, Georges Bidault pod&iacute;a regresar y Raoul Salan era liberado de prisi&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes reformistas y estalinistas fueron castigados por su cobard&iacute;a y la clase dominante les neg&oacute; los puestos que intensamente anhelaban. La campa&ntilde;a electoral comenz&oacute; el 10 de junio. En la primera vuelta de las elecciones, la federaci&oacute;n de partidos de izquierda y los comunistas perdieron terreno. En la segunda vuelta, una semana m&aacute;s tarde, los partidos de la derecha consiguieron la aplastante mayor&iacute;a. La izquierda perdi&oacute; 61 esca&ntilde;os y los comunistas 39. Pierre Mend&eacute;s-France [una figura hist&oacute;rica de la izquierda francesa] no fue reelegido en Grenoble. El Partido Comunista que en 1968 era el principal partido de la clase obrera francesa, entr&oacute; en declive y fue superado posteriormente por el Partido Socialista, que en 1968 hab&iacute;a conseguido s&oacute;lo el cuatro por ciento de los votos y por tanto parec&iacute;a difunto. El sindicato comunista, CGT, perdi&oacute; apoyo frente a la CFDT que en 1968 hab&iacute;a mantenido una posici&oacute;n m&aacute;s combativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maravilloso movimiento de los trabajadores franceses termin&oacute; as&iacute; en una derrota. Pero las tradiciones de Mayo de 1968 siguen en la conciencia de los trabajadores de Francia y todo el mundo. Hoy, despu&eacute;s de un largo per&iacute;odo de boom econ&oacute;mico, el sistema capitalista de nuevo est&aacute; entrando en una crisis donde saldr&aacute;n a la superficie todas las contradicciones que se han ido acumulando durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os. En toda Europa estar&aacute;n en el orden del d&iacute;a grandes enfrentamientos de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No tenemos tiempo para aquellos ex &#8211; revolucionarios peque&ntilde;o burgueses que hablan de 1968 en t&eacute;rminos sentimentales y nost&aacute;lgicos, como si fuera historia antigua sin ninguna relevancia pr&aacute;ctica para el mundo en el que vivimos. Tarde o temprano los acontecimientos de 1968 reaparecer&aacute;n pero a un nivel incluso superior. &iquest;Cu&aacute;l es el candidato m&aacute;s probable para este escenario? Podr&iacute;a perfectamente ser Francia, pero tambi&eacute;n Italia, Grecia, Portugal, Espa&ntilde;a o cualquier otro pa&iacute;s, y no s&oacute;lo en Europa. Esperamos con impaciencia el futuro. Lo deseamos y nos preparamos para ello. Estamos intentando preparar a la vanguardia as&iacute; la pr&oacute;xima vez triunfaremos. Y ante este aniversario glorioso decimos: <em>La revoluci&oacute;n no ha muerto. &iexcl;Viva la revoluci&oacute;n!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Londres, 1&ordm; de Mayo de 2008<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mayo de 1968 fue la mayor huelga general de la historia. Este poderoso movimiento tuvo lugar en el punto culminante del auge econ&oacute;mico capitalista de la posguerra. Entonces, como ahora, la burgues&iacute;a y sus apologistas se felicitaban por que las revoluciones y la lucha de clases eran cosas del pasado. Por eso, cuando llegaron los &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-2321","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacionales"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2321"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2321\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2321"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=2321"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=2321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}