{"id":2612,"date":"2008-11-17T12:11:50","date_gmt":"2008-11-17T12:11:50","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2612"},"modified":"2008-11-17T12:11:50","modified_gmt":"2008-11-17T12:11:50","slug":"alan-woods-27750","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2612","title":{"rendered":"Reformismo o revoluci\u00f3n: Cap\u00edtulo 2 Filosof\u00eda y ciencia"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\"> <img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2611\" style=\"margin: 5px; float: left\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/filosofia_y_ciencia_3.jpg\" alt=\"filosofia_y_ciencia_3.jpg\" title=\"filosofia_y_ciencia_3.jpg\" width=\"167\" height=\"162\" \/>La crisis del sistema capitalista es el reflejo de la crisis de los valores burgueses, moralidad, religi&#243;n, pol&#237;tica y filosof&#237;a. El pesimismo que aflige a la burgues&#237;a y sus ide&#243;logos en este per&#237;odo es manifestado en la pobreza de su pensamiento, la trivialidad de su arte y el vac&#237;o de sus valores espirituales. Es expresado en la filosof&#237;a desgraciada de postmodernismo, que se imagina ser superior a toda la filosof&#237;a anterior, cuando en realidad es infinitamente inferior. <\/div>\n<p>  <!--more--> <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2604\" style=\"margin: 5px; float: left; width: 199px; height: 282px\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/rforev.jpg\" alt=\"rforev.jpg\" title=\"rforev.jpg\" width=\"199\" height=\"282\" \/> <strong>CAPITULOII<\/strong> <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> &#160; <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <strong>Filosof&#237;a y ciencia<\/strong>&#160; <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"> <strong><span>La crisis de la filosof&#237;a moderna<\/span><\/strong> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"right\"> <em><span>Polonio: &#191;Qu&#233; le&#233;is, mi se&#241;or?<\/span><\/em> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"right\"> <em><span>Hamlet: Palabras, palabras, palabras.<\/span><\/em> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"right\"> <span>&#160;(Shakespeare, <em>Hamlet<\/em>, Acto II, Escena II.)<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>La crisis del sistema capitalista se refleja en una crisis de los valores burgueses, la moralidad, la religi&#243;n, la pol&#237;tica y la filosof&#237;a. El pesimismo que aflige a la burgues&#237;a y a sus ide&#243;logos en este periodo se manifiesta en la pobreza de su pensamiento, la trivialidad de su arte y el vac&#237;o de sus valores espirituales. Se expresa en el espantajo filos&#243;fico posmodernista, que se imagina superior a toda la filosof&#237;a anterior, cuando en realidad es absolutamente inferior. En su juventud, la burgues&#237;a fue capaz de producir grandes pensadores: Locke, Hobbes, Kant, Hegel, Adam Smith y Ricardo. En la &#233;poca de su declive es s&#243;lo capaz de producir pigmeos intelectuales. Hablan del fin de las ideolog&#237;as y de la historia. No creen en el progreso, porque la burgues&#237;a hace ya tiempo que dej&#243; de ser progresista. Cuando hablan del fin de la historia, lo hacen porque han acabado en un callej&#243;n sin salida hist&#243;rico y no ven luz alguna al final del t&#250;nel. Hablan del fin de las ideolog&#237;as, porque ya no son capaces de producir una.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Los fil&#243;sofos burgueses contempor&#225;neos imaginan que han acabado con la vieja filosof&#237;a (o metaf&#237;sica, como la llaman con desd&#233;n), pero su imaginaria victoria es como la del sastrecillo valiente de los hermanos Grimm, que &#8220;mat&#243; a siete de un solo golpe&#8221;. Una pena que las siete v&#237;ctimas del sastrecillo fueran moscas, y no hombres. Nuestros fil&#243;sofos contempor&#225;neos son, por utilizar la expresi&#243;n alemana, unos simples matapulgas (flohknacker). La filosof&#237;a burguesa contempor&#225;nea supone la total disoluci&#243;n de la filosof&#237;a, reduci&#233;ndola por completo a la sem&#225;ntica<em> <\/em>(el estudio del significado de las palabras). Esta eterna discusi&#243;n sobre las minucias de los distintos significados recuerda sobremanera a esos interminables debates de los escol&#225;sticos medievales a prop&#243;sito del sexo de los &#225;ngeles y sobre cu&#225;ntos de &#233;stos pod&#237;an bailar en la punta de una aguja.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Esta comparaci&#243;n no es tan absurda como podr&#237;a parecer. En verdad, los escol&#225;sticos no eran tontos e hicieron algunos progresos en l&#243;gica y sem&#225;ntica (como hacen sus equivalentes modernos). El problema es que en su obsesi&#243;n por las formas, olvidaron por completo el contenido. En tanto en cuanto se siguieran las reglas formales, el contenido pod&#237;a ser tan absurdo como uno quisiera. El hecho de que a toda esta quisquilloser&#237;a y juegos de palabras se le haya concedido el rango de filosof&#237;a es prueba del declinar del pensamiento burgu&#233;s moderno. Hegel escribi&#243; en <em>Fenomenolog&#237;a<\/em>: &#8220;Por lo poco con lo que el esp&#237;ritu humano se siente satisfecho, podemos juzgar la medida de su p&#233;rdida&#8221;. Ese podr&#237;a ser un epitafio apropiado para la filosof&#237;a burguesa posterior a Hegel.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>La filosof&#237;a burguesa contempor&#225;nea alega haber resuelto todos los grandes problemas filos&#243;ficos del pasado. &#191;C&#243;mo ha logrado tal proeza? Analizando las palabras. Todas las grandes batallas de la Primera y Segunda Guerras Mundiales junto a Austerlitz y Waterloo palidecen ante tama&#241;a victoria. &#191;Pero qu&#233; es el lenguaje sino ideas expresadas en el discurso? Si decimos que lo &#250;nico que podemos conocer es el lenguaje, lo &#250;nico que hacemos es restablecer de una manera diferente la vieja y desgastada noci&#243;n del idealismo subjetivo, la cual afirma que s&#243;lo podemos conocer las ideas o, m&#225;s correctamente, <em>mis<\/em> ideas. Filos&#243;ficamente, esto es un callej&#243;n sin salida y, como Lenin explic&#243; hace ya alg&#250;n tiempo, s&#243;lo puede conducir al solipsismo, es decir, a la noci&#243;n de que <em>s&#243;lo yo existo<\/em>.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>El obrero trabaja con sus herramientas y las materias primas que la naturaleza le suministra. Con la ayuda de estas cosas materiales, el hombre transforma el mundo y controla su entorno. Y, transformando el mundo en torno suyo, el hombre se ha transformado tambi&#233;n a s&#237; mismo. Gradualmente, el hombre se ha elevado por encima del nivel de los animales hasta llegar a ser humano. Es esta incesante actividad humana &#8211;la creatividad que nace del trabajo colectivo humano&#8211; lo que nos ha convertido en lo que somos. Es la base de todo progreso humano, cultura y conocimiento.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>El alba&#241;il trabaja con ladrillos, el pintor con pintura, el herrero con hierro y el carpintero con madera. Pero el intelectual trabaja s&#243;lo con palabras. Se gana el pan diariamente con ellas, llenan su vida y le ofrecen trabajo y placer. Le enardecen o deprimen, le dan y le quitan su reputaci&#243;n. Act&#250;an como un hechizo m&#225;gico, y encantos y hechizos han de ser invocados <em>con palabras<\/em>. Tambi&#233;n le dan poder sobre otros seres humanos. En las sociedades m&#225;s primitivas ciertas palabras eran tab&#250;, como ocurre tambi&#233;n ahora. A los antiguos israelitas no se les permit&#237;a pronunciar el nombre de su Dios. Ahora no se nos permite pronunciar la palabra &#8220;capitalismo&#8221;. Debemos decir, por el contrario, &#8220;la econom&#237;a de libre mercado&#8221;.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>En s&#237; mismo esto es producto del desarrollo de las fuerzas productivas y de las condiciones materiales para el desarrollo social humano. Una vez que los medios de producci&#243;n se han desarrollado hasta un cierto nivel, se genera una plusval&#237;a. La divisi&#243;n del trabajo (presente en las primeras sociedades de forma embrionaria) es la base sobre la que se levanta una clase de individuos que, libres de la necesidad de trabajar para producir su manutenci&#243;n, pueden dedicarse a actividades especializadas. Con un mayor desarrollo de la capacidad productiva de la sociedad, viene una mayor intensificaci&#243;n de la divisi&#243;n social del trabajo, expresada en el surgir de las castas y las clases. La sociedad se divide entre quienes gobiernan y aquellos que son gobernados, explotadores y explotados. En ese punto la conciencia adquiere una vida propia e independiente. Se abre una brecha entre el trabajo mental y manual. Los sacerdotes y escribas del antiguo Egipto fueron conscientes del poder material de las ideas y las palabras, que les confer&#237;an poder y autoridad sobre sus semejantes. La divisi&#243;n de la sociedad entre pensadores y hacedores data de aquella &#233;poca, como Arist&#243;teles se&#241;ala en su obra <em>Metaf&#237;sica<\/em>. Desde esos tiempos remotos, las capas privilegiadas que disfrutaban el monopolio de la cultura han considerado el trabajo manual con desprecio.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Para el intelectual, la realidad est&#225; hecha de palabras. Para &#233;l, es cierto que &#8220;Al principio fue el verbo, y el verbo era con Dios y el verbo era Dios&#8221;. La idea &#8211;o m&#225;s correctamente, el prejuicio&#8211; del intelectual que otorga a las palabras una importancia sobrenatural, es meramente un reflejo de las condiciones reales de la existencia de &#233;ste. En el post-modernismo la narrativa es todo, y s&#243;lo podemos conocer el mundo a trav&#233;s de las palabras de los individuos. Aqu&#237;, el lenguaje no aparece como un fen&#243;meno que conecta a la gente con el mundo y entre s&#237;, sino como algo que los separa y a&#237;sla. Es una barrera, m&#225;s all&#225; de la cual no podemos conocer nada.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>La mistificaci&#243;n de la palabra por el intelectual no es, por tanto, nueva. Tiene sus ra&#237;ces en la divisi&#243;n entre trabajo mental y manual. Pero en la filosof&#237;a burguesa contempor&#225;nea ha adquirido su &#250;ltima expresi&#243;n. Esto no parece sorprendente, dado que la brecha entre ricos y pobres, entre los que tienen y los que no, entre &#8220;cultos&#8221; e ignorantes es mayor ahora que nunca antes en la Historia. Las masas han sido expropiadas, no s&#243;lo f&#237;sicamente, sino tambi&#233;n moral y culturalmente. El lenguaje de la ciencia es completamente inaccesible para la gran mayor&#237;a de ciudadanos educados, no hablemos ya de los no educados. Y la situaci&#243;n es a&#250;n peor con la filosof&#237;a, que est&#225; completamente empantanada en un miasma de oscurantismo terminol&#243;gico, que, comparado con &#233;l, el lenguaje de los escol&#225;sticos medievales se revela como modelo de claridad. La prosa del profesor Dieterich es una muestra perfecta de este g&#233;nero literario.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <strong><span>La necesidad de la dial&#233;ctica<\/span><\/strong> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>La filosof&#237;a burguesa moderna se ha convertido en algo &#225;rido y atrofiado. Est&#225; lejos de la realidad y muestra un absoluto desprecio por la vida de la gente corriente. No es sorprendente, por tanto, que la gente la trate tambi&#233;n con desprecio. En ning&#250;n otro momento de la historia la filosof&#237;a ha parecido tan irrelevante como en el presente. La total bancarrota de la filosof&#237;a burguesa moderna puede ser explicada en parte por el hecho de que Hegel llev&#243; la filosof&#237;a tradicional a sus l&#237;mites, dejando muy poco espacio para continuar desarrollando la filosof&#237;a como filosof&#237;a. Pero la raz&#243;n m&#225;s importante para esta crisis de la filosof&#237;a es el desarrollo de la ciencia. Durante miles de a&#241;os, los humanos hemos intentado entender el mundo en el que vivimos. Esta constante b&#250;squeda de la verdad es parte esencial del ser humano. Pero durante la mayor parte de nuestra Historia, este intento de comprender el funcionamiento del universo no cont&#243; con las herramientas necesarias. El insuficiente desarrollo de las fuerzas productivas, la ciencia y la tecnolog&#237;a signific&#243; que el &#250;nico instrumento disponible era el cerebro humano &#8211;un instrumento verdaderamente maravilloso, es cierto, pero no totalmente adecuado para la inmensidad de tal tarea&#8211;.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>S&#243;lo en los &#250;ltimos dos siglos, m&#225;s o menos desde la revoluci&#243;n industrial, el desarrollo de la ciencia nos ha provisto de las herramientas necesarias para enfrentarnos al estudio de la naturaleza con una base firme. En particular, los espectaculares avances de la ciencia y la tecnolog&#237;a en los &#250;ltimos cincuenta a&#241;os han dejado en la sombra cualquier otro periodo hist&#243;rico de avances humanos. En tales condiciones, las viejas especulaciones filos&#243;ficas sobre la naturaleza de la vida y el universo resultan inocentes e incluso rid&#237;culas. &#191;Se puede decir que la ciencia se ha liberado de una vez por todas de la filosof&#237;a? A esta pregunta Engels respondi&#243; afirmativamente, pero a&#241;adi&#243; que lo que segu&#237;a siendo v&#225;lido dentro de la filosof&#237;a eran la l&#243;gica formal y la dial&#233;ctica. La ciencia todav&#237;a necesita de una metodolog&#237;a que le permita ahorrar tiempo y evitar errores innecesarios.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>En los escritos filos&#243;ficos de Marx y Engels no encontramos un sistema filos&#243;fico, sino una serie de brillantes elementos de comprensi&#243;n que, marcando un camino a seguir, si fueran desarrollados, proveer&#237;an a la ciencia de un arma metodol&#243;gica de gran valor. Desgraciadamente, esta tarea nunca ha sido llevada a cabo seriamente. Con todos sus colosales recursos, la Uni&#243;n Sovi&#233;tica no lo hizo. Las ideas profundas de Marx y Engels acerca de la filosof&#237;a y la ciencia no han sido seriamente trabajadas y elaboradas. &#191;Significa esto que la dial&#233;ctica ha permanecido totalmente ausente del desarrollo cient&#237;fico moderno? En absoluto, la ciencia moderna nos ofrece una gran cantidad de ejemplos que demuestran la validez de la dial&#233;ctica. Los &#250;ltimos desarrollos en las teor&#237;as del caos, de la complejidad y de la ubicuidad tienen un claro car&#225;cter dial&#233;ctico.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>La dial&#233;ctica nos ense&#241;a a estudiar las cosas en movimiento, no est&#225;ticamente; en su vida, no en su muerte. Todo desarrollo est&#225; enraizado en etapas anteriores, y, a la vez, es el embri&#243;n y punto de partida de nuevos desarrollos &#8211;una interminable red de relaciones que se refuerzan y perpet&#250;an&#8211;. Hegel ya hab&#237;a desarrollado esta idea en su <em>L&#243;gica<\/em> y en otras obras. La dial&#233;ctica estudia las cosas y los procesos en todas sus interconexiones. Esto es importante como metodolog&#237;a en &#225;reas tales como la morfolog&#237;a animal. No es posible modificar una parte de la anatom&#237;a sin producir cambios en todas las dem&#225;s.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Es imposible comprender la historia sin el m&#233;todo dial&#233;ctico. Esto puede apreciarse en la propia historia de la ciencia. Un gran avance en la aplicaci&#243;n del m&#233;todo dial&#233;ctico a la historia de la ciencia fue la publicaci&#243;n del extraordinario libro de T.S. Khun, <em>La estructura de las revoluciones cient&#237;ficas<\/em>. &#201;ste demostraba lo inevitable de las revoluciones cient&#237;ficas y mostraba de forma aproximada el mecanismo por el cual ocurren. &#8220;Todo lo que existe merece perecer&#8221; es una afirmaci&#243;n cierta no s&#243;lo para organismo vivos, sino tambi&#233;n para las teor&#237;as cient&#237;ficas, incluyendo aquellas que actualmente consideramos como verdades absolutas.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <strong><span>Una visi&#243;n din&#225;mica del mundo<\/span><\/strong> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>La dial&#233;ctica es un m&#233;todo de pensamiento e interpretaci&#243;n del mundo, tanto natural como social. Es una manera de mirar al universo, que surge del axioma que afirma que todo est&#225; en constante estado de cambio y flujo. Pero no s&#243;lo eso. La dial&#233;ctica explica que el cambio y el movimiento implican contradicci&#243;n y que s&#243;lo a trav&#233;s de la contradicci&#243;n pueden &#233;stos tener lugar. De tal modo, en vez de una l&#237;nea ininterrumpida de suave progreso, tenemos una l&#237;nea que es repentina y explosivamente interrumpida por periodos en los que, los cambios graduales acumulados (cambio cuantitativo) sufren una r&#225;pida aceleraci&#243;n, en los que la cantidad es transformada en calidad. La dial&#233;ctica es la l&#243;gica de la contradicci&#243;n.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>La proposici&#243;n fundamental de la dial&#233;ctica es que todo est&#225; en constante proceso de cambio, movimiento y desarrollo. Incluso cuando nos parece que nada ocurre, en realidad, la materia est&#225; cambiando siempre. Mol&#233;culas, &#225;tomos y part&#237;culas subat&#243;micas est&#225;n constantemente cambiando de lugar y de forma, y siempre en movimiento. La dial&#233;ctica es as&#237; una interpretaci&#243;n esencialmente din&#225;mica de los fen&#243;menos y procesos que ocurren a todos los niveles, tanto en la materia org&#225;nica como en la inorg&#225;nica. Es, como dec&#237;a Engels, la ley m&#225;s general de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano. Cuando por primera vez contemplamos el mundo a nuestro alrededor, vemos una inmensa e incre&#237;blemente compleja serie de fen&#243;menos, una intrincada red de cambio aparentemente sin fin, de causa y efecto, de acci&#243;n y reacci&#243;n. La fuerza motriz de la investigaci&#243;n cient&#237;fica es el deseo de obtener una comprensi&#243;n racional de este laberinto enloquecedor, comprenderlo para conquistarlo. Buscamos leyes que puedan separar lo general de lo particular, lo accidental de lo necesario, que nos permitan comprender las fuerzas que dan pie a los fen&#243;menos con los que nos enfrentamos.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Los cr&#237;ticos burgueses del marxismo (y tambi&#233;n los revisionistas) han concentrado sus ataques contra la dial&#233;ctica, que constituye su fundamento metodol&#243;gico. Uno de los puntos clave de este ataque es la afirmaci&#243;n de que Engels se bas&#243; en la ciencia antigua, la ciencia del siglo XIX, que ha quedado completamente obsoleta por los descubrimientos de la ciencia moderna (teor&#237;a de la relatividad y f&#237;sica qu&#225;ntica). Este argumento, repetido por el camarada Dieterich como parte de su asalto general contra los principios b&#225;sicos del marxismo, es enteramente falso. En primer lugar, Marx y Engels no eran en absoluto acr&#237;ticos con la ciencia del siglo XIX, y respecto a muchas cuestiones se adelantaron a su tiempo. En segundo lugar, los resultados de la ciencia moderna han vindicado enteramente el enfoque dial&#233;ctico. Esto es un libro sellado con siete cerraduras para nuestro Heinz, quien muestra que su comprensi&#243;n de la ciencia moderna es tan pobre como su comprensi&#243;n de la filosof&#237;a marxista.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Al camarada Dieterich le gusta citar a Hegel. Hace esto, como es habitual, para impresionar al lector con su colosal erudici&#243;n. Hegel era un genio del pensamiento. Hizo importantes descubrimientos y desarroll&#243; la dial&#233;ctica a un nivel nuevo y m&#225;s elevado. Pero en Hegel la dial&#233;ctica aparec&#237;a de forma mistificada, idealista. La dial&#233;ctica hegeliana era, por citar a Engels, el mayor aborto de la historia del pensamiento. Para recuperar lo que era importante de la dial&#233;ctica hegeliana, Marx hubo de desnudarla de todo idealismo y colocarla sobre una s&#243;lida base materialista. Hegel ya hab&#237;a elaborado las leyes de la dial&#233;ctica en los primeros a&#241;os del siglo XIX. Sin embargo, fueron Marx y Engels quienes primero concedieron a la dial&#233;ctica una base cient&#237;fica, es decir, materialista. &#8220;Hegel escribi&#243; antes que Darwin y que Marx&#8221;, escribi&#243; Trotsky, &#8220;gracias al poderoso impulso dado al pensamiento por la revoluci&#243;n francesa, Hegel anticip&#243; el movimiento general de la ciencia. Pero porque s&#243;lo era una anticipaci&#243;n, aunque fuera la de un genio, recibi&#243; de Hegel un car&#225;cter idealista. Hegel oper&#243; con sombras ideol&#243;gicas como si fueran una realidad perfecta. Marx demostr&#243; que el movimiento de esta ideolog&#237;a de sombras no reflejaba nada salvo el movimiento de los cuerpos materiales&#8221;. (Le&#243;n Trotsky, <em>En defensa del marxismo<\/em>. Barcelona. Editorial Fontamara. 1977. p. 79)<\/span> <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En los escritos de Hegel hay muchos ejemplos llamativos de la ley de la dial&#233;ctica, que est&#225;n sacados de la historia y la naturaleza. Pero su idealismo dio necesariamente a su dial&#233;ctica un car&#225;cter altamente abstracto y arbitrario. Para que la dial&#233;ctica sirviera a la &#8220;idea absoluta&#8221;, Hegel se vio forzado a imponer un esquema sobre la naturaleza y la sociedad, en total contradicci&#243;n con el propio m&#233;todo dial&#233;ctico, que requiere que derivemos las leyes de los fen&#243;menos dados a trav&#233;s de un escrupuloso an&#225;lisis del objeto de estudio, como Marx hizo en <em>El Capital<\/em>. As&#237;, lejos de regurgitar los conceptos idealistas de Hegel superpuestos arbitrariamente sobre la historia y la sociedad, como sus cr&#237;ticos a menudo afirman, el m&#233;todo de Marx era precisamente el contrario. Como &#233;l mismo explica:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Mi m&#233;todo dial&#233;ctico difiere del hegeliano no s&#243;lo por su fundamento, sino que es directamente su opuesto. Para Hegel, el proceso del pensamiento, que incluso transforma en sujeto independiente con el nombre de &#8216;idea&#8217;, es el demiurgo de lo real, que no constituye m&#225;s que su fen&#243;meno externo. Para mi, por el contrario, lo ideal no es m&#225;s que lo material transferido y traducido en el cerebro humano&#8221;. (Carlos Marx, <em>El Capital<\/em>, <em>Ep&#237;logo a la segunda edici&#243;n alemana<\/em>. Madrid. Editorial Akal. 1976. pp. 29-30.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El lector que quiera estudiar las leyes de la dial&#233;ctica y ver c&#243;mo se aplican a una gran variedad de campos y materias deber&#237;a leer el <em>Anti-D&#252;hring <\/em>y <em>La dial&#233;ctica de la naturaleza<\/em>, de Engels. En mi libro <em>Raz&#243;n y revoluci&#243;n<\/em>, del que el presidente Ch&#225;vez ha hecho comentarios positivos en varias ocasiones, he intentado mostrar, con ejemplos de la ciencia moderna, c&#243;mo el materialismo dial&#233;ctico ha sido completamente vindicado por los &#250;ltimos descubrimientos de la f&#237;sica, la qu&#237;mica, la biolog&#237;a, la paleontolog&#237;a, la geolog&#237;a y le gen&#233;tica.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Las leyes de la dial&#233;ctica pueden, grosso modo, ser reducidas a estas tres:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La ley de la transformaci&#243;n de la cantidad en calidad y viceversa.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La ley de la interpenetraci&#243;n de los opuestos.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La ley de la negaci&#243;n de la negaci&#243;n.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En <em>La dial&#233;ctica de la naturaleza<\/em>, Engels escribe: &#8220;Las tres han sido desarrolladas por Hegel, en su manera idealista, como simples leyes del <em>pensamiento: <\/em>la primera, en la primera parte de la <em>L&#243;gica, <\/em>en la teor&#237;a del Ser; la segunda ocupa toda la segunda parte, con mucho la m&#225;s importante de todas, de su<em> L&#243;gica, <\/em>la teor&#237;a de la Esencia; la tercera, finalmente, figura como la ley fundamental que preside la estructura de todo el sistema. El error reside en que estas leyes son impuestas, como leyes del pensamiento, a la naturaleza y a la historia, en vez de derivarlas de ellas. De ah&#237; proviene toda la construcci&#243;n forzada y que, no pocas veces, pone los pelos de punta: el mundo, qui&#233;ralo o no, tiene que organizarse con arreglo a un sistema discursivo, que s&#243;lo es, a su vez, producto de una determinada fase de desarrollo del pensamiento humano. Pero, si invertimos los t&#233;rminos, todo resulta sencillo y las leyes dial&#233;cticas, que en la filosof&#237;a idealista parec&#237;an algo extraordinariamente misterioso, resultan inmediatamente sencillas y claras como la luz del sol&#8221;. (Federico Engels. <em>La dial&#233;ctica de la naturaleza. <\/em>La Habana. Editorial Ciencia y Educaci&#243;n. 1991. p. 41. El subrayado en el original)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En los &#250;ltimos a&#241;os, la crisis de la ideolog&#237;a burguesa ha sido expresada, entre otras cosas, por una deriva hacia el idealismo, el misticismo y la superstici&#243;n. As&#237;, la filosof&#237;a tiene una gran importancia para la pol&#237;tica, al igual que para la ciencia. Para desenmascarar la naturaleza reaccionaria de la ideolog&#237;a burguesa, uno debe poseer una ideolog&#237;a revolucionaria consistente, una filosof&#237;a revolucionaria. Habiendo expuesto brevemente las ideas b&#225;sicas de la filosof&#237;a marxista, posemos ahora nuestra atenci&#243;n en las ideas filos&#243;ficas enteramente nuevas y originales del camarada Dieterich.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <strong><span>La &#8216;filosof&#237;a de la praxis&#8217;<\/span><\/strong> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Como el camarada Dieterich ha inventado un socialismo totalmente nuevo y original, debe tambi&#233;n inventar una filosof&#237;a novedosa que lo acompa&#241;e. Ha bautizado a &#233;sta <em>la filosof&#237;a de la praxis<\/em>, que es ni m&#225;s ni menos que un intento de construir un &#8220;Nuevo Proyecto Hist&#243;rico (NPH) para la liberaci&#243;n de la humanidad&#8221;, de la que nos informa que &#8220;en su n&#250;cleo cognitivo ese NPH tiene que resolver tres complejas dimensiones estrat&#233;gicas de la evoluci&#243;n humana: la cient&#237;fico-cr&#237;tica, la &#233;tica y la est&#233;tica&#8221;. (Dieterich, <em>La Revoluci&#243;n Mundial pasa por Hugo Ch&#225;vez<\/em>, 5\/3\/2005.) Nadie sabe de d&#243;nde ha salido esta Nueva Filosof&#237;a de la Praxis. No hay menci&#243;n alguna a ella en el discurso de Ch&#225;vez sobre el que el camarada Dieterich supuestamente estaba comentando. Sea lo que fuera, lo que la denominada Nueva Filosof&#237;a de la Praxis<em> <\/em>signifique, nos asegura que &#8220;requiere la concurrencia de los mejores esfuerzos de la humanidad&#8221;, (Ib&#237;d.) comenzando, por supuesto, por el propio Heinz Dieterich.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#191;Necesitamos una filosof&#237;a nueva? Eso implicar&#237;a que el materialismo dial&#233;ctico ya no es v&#225;lido. En ning&#250;n lugar nos dice el camarada Dieterich por qu&#233; &#233;ste deber&#237;a ser el caso. Todos los descubrimientos m&#225;s recientes de la ciencia, desde el &#8220;equilibrio puntuado&#8221;, de Stephen Jay Gould, en el terreno de la evoluci&#243;n, a los &#250;ltimos avances en la teor&#237;a del caos, han confirmado la completa validez del m&#233;todo dial&#233;ctico. Esta es otra de esas afirmaciones gratuitas de Dieterich, que precisamente denota una actitud <em>fr&#237;vola e irresponsable<\/em> hacia la teor&#237;a. A pesar de haber inventado la novedosa <em>filosof&#237;a de la praxis<\/em>, Dieterich sigue haciendo referencias al materialismo dial&#233;ctico. Pero no hay ni un solo &#225;tomo de materialismo en todos sus escritos &#8211;todo su enfoque es puramente idealista en el peor sentido de la palabra&#8211;. Tampoco hay ni rastro de dial&#233;ctica &#8211;a menos que nos refiramos a la <em>dial&#233;ctica del sofismo<\/em>, es decir, al<em> vacuo juego de palabras<\/em>&#8211;.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Una vez m&#225;s, sus pretensiones de originalidad resultan no ser totalmente correctas. El t&#233;rmino &#8220;filosof&#237;a de la praxis&#8221; est&#225; copiado del celebrado marxista italiano Gramsci, quien s&#243;lo lo usaba para burlar la atenci&#243;n de los censores fascistas. M&#225;s tarde, en Europa ciertos intelectuales peque&#241;o burgueses encontraron el t&#233;rmino &#8220;praxis&#8221; irresistible (porque nadie sab&#237;a lo que significaba) y empezaron a repetirlo como papagayos. Nuestro Heinz contin&#250;a ahora con la misma ruidosa tradici&#243;n. Sabemos, por tanto, <em>c&#243;mo se llama<\/em>, pero todav&#237;a no sabemos <em>lo que es<\/em>. Esto, en general, es bastante consistente con el socialismo del siglo XXI. Ni carne ni pescado, como la se&#241;ora Quickley en <em>Enrique IV<\/em> de Shakespeare, cuyo sexo era tan indeterminado que &#8220;un hombre no sabr&#237;a por donde tomarla&#8221;.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>De hecho, no se adhiere a m&#233;todo alguno, sino que, tomando de aqu&#237; y all&#225; (nada en su pensamiento es original), lo echa todo al puchero, como un aprendiz de cocinero que prepara un guisado con las sobras de la comida del d&#237;a anterior. Todo su m&#233;todo (en tanto en cuanto podemos hablar de m&#233;todo en medio de este serpenteo amorfo) est&#225; profundamente impregnado del m&#233;todo de la filosof&#237;a burguesa contempor&#225;nea<em>.<\/em> &#161;Y este eclecticismo superficial se nos presenta como algo enteramente nuevo y original! Mostraremos c&#243;mo esta supuesta filosof&#237;a no tiene nada en com&#250;n con la filosof&#237;a revolucionaria y marxista del materialismo dial&#233;ctico. Nada nuevo ni original, todo ha sido tomado directamente de la escuela filos&#243;fica burguesa m&#225;s superficial y vac&#237;a de toda la modernidad, el postmodernismo. A primera vista, esto parece extra&#241;o, porque en m&#225;s de una ocasi&#243;n, Dieterich ha criticado el postmodernismo. Pero, como sabemos, su lema es: una de cal y otra de arena. He aqu&#237; lo que escribe Heinz acerca del postmodernismo:<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&quot;De hecho, una extra&#241;a moda intelectual se ha apoderado de una gran parte de la clase pensante global y de los l&#237;deres de &#8216;izquierda&#8217;, que los hace columpiarse con alegre frivolidad entre posiciones de un crudo empirismo decimon&#243;nico y las falacias del posmodernismo reciente, enriquecidos con a&#241;ejas f&#243;rmulas anarquoides y poses de un falso escepticismo agn&#243;stico&quot;. Sobre la influencia da&#241;ina de la llamada filosof&#237;a del postmodernismo, estamos de total acuerdo con el camarada Dieterich, quien, tomamos nota, no se incluye a s&#237; mismo como parte de la &#8220;clase pensante global&#8221; (quienquiera que &#233;sta sea). Nuestro Heinz contin&#250;a sus diatribas contra el postmodernismo y todas sus obras: &quot;El segundo polo de la supuesta contradicci&#243;n, la prescripci&#243;n de no caer en &#8216;grandiosas profec&#237;as globales de largo plazo&#8217;, nos regresa bruscamente a la ideolog&#237;a de los &#8216;metarrelatos&#8217; y de las &#8216;grandes narrativas&#8217; del posmodernismo burgu&#233;s que, por falta de sustancia, no merece mayor consideraci&#243;n discursiva&quot;. (Dieterich, <em>Entre topos y gallinas. La bancarrota de la &#8220;izquierda&#8221; y sus intelectuales<\/em>, en <em>Rebeli&#243;n<\/em>, 28\/2\/2004.)<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Como los inquisidores medievales, Heinz castiga a los posmodernistas a la hoguera de la condenaci&#243;n eterna, donde se encontrar&#225;n con un final bien merecido. Pero para gran consternaci&#243;n del lector, habiendo echado a patadas el postmodernismo por la puerta principal, lo readmite inmediatamente por la puerta de atr&#225;s. Aunque no les cree dignos de consideraci&#243;n discursiva, silenciosamente se apropia del lenguaje, el m&#233;todo y el contenido de los posmodernistas como parte integral de la filosof&#237;a de la praxis, como pronto veremos. Este m&#233;todo nos recuerda el proverbio japon&#233;s acerca de un carnicero deshonesto: &#8220;&#161;Usted cuelga una cabeza de oveja y vende carne de perro!&#8221;<\/span> <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>&#191;No m&#225;s ideolog&#237;a?<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Heinz Dieterich hace tiempo que ha abandonado las posiciones marxistas, y ha ca&#237;do bajo la influencia de las ideas burguesas de &#250;ltima moda &#8211;incluido, como veremos, el posmodernismo&#8211;. Ha tomado prestada la noci&#243;n del &#8220;fin de las ideolog&#237;as&#8221; del postmodernismo sin ni siquiera reconocer su deuda. En sus escritos habla acerca de la sociedad &#8220;postcapitalista&#8221; y claramente se considera con el proponente principal del &#8220;poscomunismo&#8221; y el &#8220;posmarxismo&#8221;. Sin embargo, nadie, excepto Heinz Dieterich, tiene la menor idea de en qu&#233; consiste todo eso. Esto sin duda le reafirma en su convicci&#243;n de que somos <em>gente muy mediocre<\/em>, dado que carecemos de la capacidad de reconocer la genialidad, incluso cuando &#233;sta se revela ante nuestros ojos. Dieterich afirma que la ideolog&#237;a en general &#8211;es decir, toda ideolog&#237;a&#8211; es una <em>falsa conciencia<\/em>, y atribuye esta idea err&#243;nea a Marx, quien dijo justo lo contrario. Si aceptamos esta idea, aterrizaremos inevitablemente en una posici&#243;n burguesa reaccionaria. En su juventud, como hemos visto, la burgues&#237;a pose&#237;a una ideolog&#237;a revolucionaria. En Inglaterra y en Francia defend&#237;a el materialismo (en Inglaterra, en forma del empirismo) y someti&#243; la reaccionaria ideolog&#237;a feudo-medieval a una cr&#237;tica despiadada. Pero ahora, en la &#233;poca de su decadencia senil, la burgues&#237;a es incapaz de producir grandes ideas. Es s&#243;lo capaz de producir <em>pensadores mediocres<\/em> que producen <em>ideas mediocres<\/em>.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#191;Es cierto que Marx consider&#243; a toda ideolog&#237;a como &#8220;objetivamente falsa conciencia&#8221;? No, no es cierto en absoluto. <em>El marxismo es en s&#237; mismo una ideolog&#237;a<\/em>, y una que representa una conciencia que refleja la realidad con certeza y precisi&#243;n. Las tendencias en la sociedad encuentran su reflejo en la ideolog&#237;a, incluyendo la ciencia. Ideas reaccionarias pueden ser expresadas en la ciencia; por ejemplo, teor&#237;as reaccionarias en gen&#233;tica intentan ofrecer una base cient&#237;fica para el racismo. Marx explica que las ideas dominantes de cada &#233;poca son aquellas de la clase dominante. Pero en todas las &#233;pocas hay tambi&#233;n otras ideas (incluyendo ideolog&#237;as), que expresan las aspiraciones de la clase revolucionaria que lucha por afirmarse. El hecho de que la burgues&#237;a en la primera d&#233;cada del siglo XXI haya agotado su papel progresista y se haya convertido en un freno para el desarrollo de la civilizaci&#243;n se expresa con precisi&#243;n en la pobreza de la cultura burguesa. Esto, a su vez, se expresa en la total ausencia de escuelas de filosof&#237;a burguesa dignas de tal nombre. Incapaz de grandes pensamientos, la burgues&#237;a llega a la conclusi&#243;n (perfectamente l&#243;gica desde su punto de vista) de que <em>los grandes pensamientos ya no son posibles<\/em>.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Esta estrechez de miras de la burgues&#237;a encuentra plena expresi&#243;n en la llamada filosof&#237;a del postmodernismo, que es meramente una tediosa repetici&#243;n en filosof&#237;a de la idea del <em>fin de la historia<\/em>, que se expresa como <em>el fin de las ideolog&#237;as<\/em>. Todos los libros y art&#237;culos de Heinz Dieterich est&#225;n impregnados del esp&#237;ritu de esta filosof&#237;a burguesa. Y esto no es casual. La intelectualidad peque&#241;o burguesa (en tanto en cuanto no rompa con su clase y adopte la perspectiva de la clase obrera) tiende a reflejar las ideas y estados de &#225;nimo de la burgues&#237;a. Los acad&#233;micos que viven en el enrarecido mundo de las universidades dan a estas ideas &#8211;que son una expresi&#243;n deformada de las aut&#233;nticas relaciones sociales&#8211; una forma abstracta e &#8220;ideol&#243;gica&#8221; (es decir, fantasiosa). Despu&#233;s las devuelven a la burgues&#237;a, quien pone a buen uso toda esta &#8220;sabidur&#237;a&#8221; universitaria, utiliz&#225;ndola para enga&#241;ar y desorientar a la juventud estudiantil y levantar una nueva barrera entre &#233;sta y el marxismo.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;&#161;Basta de ideolog&#237;as!&#8221; es el nuevo lema de la burgues&#237;a y la intelectualidad peque&#241;o burguesa. &#8220;&#161;Las viejas ideas est&#225;n anticuadas!&#8221; (lo que se aplica en su mayor parte a las &#8220;viejas ideas&#8221; del marxismo, por supuesto). &#8220;&#161;Dadnos nuevas ideas!&#8221;, gritan a coro de forma ensordecedora. Gritan tan alto y lo repiten tan a menudo como pueden, con la esperanza de que nadie note la evidente ausencia de esas &#8220;nuevas ideas&#8221;. Severamente nos ordenan que no prestemos atenci&#243;n a las &#8220;viejas ideas&#8221;, pero, cuando pedimos alguna evidencia sobre las novedosas y asombrosas ideas que habr&#225;n de transformar nuestras vidas para siempre, somos obsequiados con una mirada de desprecio. &#8220;&#161;No sea tan vulgar! Todav&#237;a estamos busc&#225;ndolas. Y si nunca las encontramos, tampoco importa, dado que la ideolog&#237;a es s&#243;lo <em>falsa conciencia<\/em>&#8221;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>&#8216;Falsa conciencia&#8217;<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Desde un punto de vista marxista, en tanto en cuanto es posible hablar de &#8220;falsa conciencia&#8221;, esto se refiere, no a la ideolog&#237;a en general, sino a un tipo espec&#237;fico de ideolog&#237;a que existe en la conciencia de los grupos y clases explotados y sirve para justificar y perpetuar esa explotaci&#243;n. El mejor ejemplo de falsa conciencia es la religi&#243;n, una influencia muy poderosa en las vidas de los hombres y las mujeres, basada en una idea completamente distorsionada y alienada de la relaci&#243;n de la humanidad con la naturaleza. La filosof&#237;a idealista es tambi&#233;n una forma de falsa conciencia (de hecho, todas las formas de idealismo, a la larga, conducen a la religi&#243;n).<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La clase dominante hace uso de este tipo de ideolog&#237;a para perpetuar su dominio. Para combatir la ideolog&#237;a reaccionaria de la clase dominante es necesario defender una ideolog&#237;a revolucionaria alternativa. El marxismo, basado en el materialismo dial&#233;ctico, es precisamente tal ideolog&#237;a revolucionaria. Pero antes del marxismo tambi&#233;n hubo pensadores de vanguardia que intentaron luchar contra las ideas reaccionarias de la clase dominante y defendieron una ideolog&#237;a revolucionaria. Este fue el caso de los grandes fil&#243;sofos materialistas en la Francia prerrevolucionaria, quienes, con sus atrevidas ideas revolucionarias, prepararon el camino que condujo a la toma de la Bastilla.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La gran ventaja de usar el t&#233;rmino &#8220;falsa conciencia&#8221; es que puede ser usado como un insulto. En c&#237;rculos universitarios no se usan t&#233;rminos vulgares, como &#8220;sinverg&#252;enza&#8221; o &#8220;imb&#233;cil&#8221;, que suenan demasiado plebeyos. Pero siempre se puede decir de alguien que tiene <em>falsa conciencia<\/em> para describirlo, que significa, m&#225;s o menos, que no sabe d&#243;nde est&#225;n sus intereses &#8211;aunque t&#250; s&#237; lo sepas&#8211;. Es decir, uno puede llamar a alguien <em>imb&#233;cil <\/em>sin necesidad de abandonar las buenas maneras.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Dieterich err&#243;neamente atribuye la expresi&#243;n falsa conciencia a Marx, quien nunca la us&#243;. Engels la us&#243; una sola vez en 1893, en una carta privada a Mehring. Us&#243; el t&#233;rmino para explicar c&#243;mo ni Marx ni &#233;l hab&#237;an enfatizado lo suficiente en sus escritos el papel que desempe&#241;a el pensamiento en determinar la acci&#243;n social. En 1920 Luk&#225;cs introdujo la noci&#243;n de falsa conciencia como concepto para explicar <em>por qu&#233; la clase trabajadora no es revolucionaria. <\/em>Defini&#243; &#8220;falsa conciencia&#8221; en contraposici&#243;n a una &#8220;conciencia imputada&#8221;, un t&#233;rmino jur&#237;dico que se refiere a lo que la gente pensar&#237;a de s&#237; misma si tuviera la informaci&#243;n suficiente y el tiempo para reflexionar sobre ella, lo que &#8220;deber&#237;an saber&#8221;, por decirlo de alguna manera. En su ensayo, <em>Sobre la conciencia de clase<\/em>,<em> <\/em>leemos:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Puede parecer como si (&#8230;) estuvi&#233;ramos denegando a la consciencia un papel decisivo en el proceso hist&#243;rico. Es cierto que los reflejos conscientes de los diferentes estadios de crecimiento econ&#243;mico siguen siendo hechos hist&#243;ricos de la mayor importancia; es cierto que mientras el propio materialismo dial&#233;ctico es producto de este proceso, &#233;ste no niega que los hombres mismos materializan sus acciones hist&#243;ricas y que lo hacen conscientemente. Pero como Engels enfatiz&#243; en una carta a Mehring, esta consciencia es falsa. Sin embargo, el m&#233;todo dial&#233;ctico no nos permite proclamar simplemente la &#8216;falsedad&#8217; de esta consciencia y persistir en una confrontaci&#243;n inflexible entre verdadero y falso. Al contrario, requiere de nosotros que investiguemos esta &#8216;falsa consciencia&#8217; concretamente como un aspecto de la totalidad hist&#243;rica y como una fase en el proceso hist&#243;rico&#8221;. (En la edici&#243;n inglesa)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Al menos Luk&#225;cs us&#243; comillas donde quiera que usara el t&#233;rmino &#8220;falsa conciencia&#8221;. Tuvimos que esperar la llegada del ultra-revisionista Hubert Marcuse y los dem&#225;s esnobs intelectuales de la llamada Escuela de Frankfurt para revivir la &#8220;falsa conciencia&#8221;. &#191;C&#243;mo podr&#237;a uno explicar la estabilidad del capitalismo en los primeros a&#241;os de la d&#233;cada de los sesenta del pasado siglo? Marcuse no percibi&#243; el pernicioso papel de los l&#237;deres socialdem&#243;cratas y estalinistas de la clase obrera. En vez de eso, culp&#243; a la clase obrera europea por su supuesto &#8220;aburguesamiento&#8221; y &#8220;americanizaci&#243;n&#8221;, en libros como <em>El hombre unidimensional<\/em>. Estas ideas profundamente antimarxistas expresaban la desorientaci&#243;n y frustraci&#243;n de la peque&#241;a burgues&#237;a radical en las universidades europeas del momento. Denigraron a la clase obrera de Europa y buscaron &#8220;otras fuerzas&#8221; como motores de la revoluci&#243;n, tales como los estudiantes (ellos mismos, por ejemplo), el lumpemproletariado y el campesinado del tercer mundo. Miraban con desprecio no disimulado a la clase obrera de sus propios pa&#237;ses, con la que no ten&#237;an contacto alguno y a la que no comprend&#237;an lo m&#225;s m&#237;nimo.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Estos pseudo-revolucionarios estaban completamente divorciados de la realidad &#8211;entonces igual que hoy&#8211;. Viv&#237;an en un mundo de ensue&#241;o habitado por partidos revolucionarios fantasmas compuestos por tres hombres y un perro. Pasaban sus d&#237;as en la universidad hablando sin cesar sobre la revoluci&#243;n, involucr&#225;ndose en debates sin fin sobre esta o aquella oscura teor&#237;a. Como dijo Hegel: &#8220;De la nada, a trav&#233;s de la nada, hacia la nada&#8221;. Es una descripci&#243;n muy acertada de esos estudiantes radicales de los a&#241;os 60 que acabaron en su mayor&#237;a convertidos en unos c&#237;nicos y en unos burgueses reaccionarios de la peor cala&#241;a. La falsedad de estas ideas fue revelada por la magn&#237;fica huelga general revolucionaria de mayo de 1968 en Francia. La clase obrera pas&#243; a ocupar las f&#225;bricas. Aunque hab&#237;a menos de cuatro millones de obreros organizados en sindicatos, diez millones ocuparon las f&#225;bricas a lo largo y ancho de Francia.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La clase dominante fue sorprendida con la guardia bajada. El &#8220;hombre fuerte&#8221;, De Gaulle, estaba desmoralizado. Le dijo al Embajador de los EEUU: &#8220;Todo est&#225; perdido y en unos d&#237;as los comunistas estar&#225;n en el poder&#8221;. Esto deber&#237;a haber sido as&#237;, pero los l&#237;deres estalinistas del Partido Comunista Franc&#233;s traicionaron al movimiento, y la oportunidad se perdi&#243;. Este no es el lugar para entrar en detalles acerca de la huelga general francesa. Baste decir que todas esas tonter&#237;as acerca de la &#8220;falsa conciencia&#8221; y el car&#225;cter supuestamente no revolucionario de la clase obrera, tan asiduamente repetido por Marcuse y aceptado por gente como Ernest Mandel y Heinz Dieterich, fue reventado por la realidad. A pesar de ello, 40 a&#241;os despu&#233;s, Heinz Dieterich repite las mismas tonter&#237;as, y tiene la osad&#237;a de atribu&#237;rselas a Marx.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>&#161;Se buscan genios!<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El principal problema al que la humanidad se enfrenta en la primera d&#233;cada del siglo XXI, seg&#250;n Dieterich, es, por una parte, <em>la mediocridad intelectual<\/em> y, por otra, <em>la escasez de genios<\/em>. Habiendo rendido homenaje a Ch&#225;vez con algunas frases ret&#243;ricas, no puede sino hacer algunos comentarios agradables sobre los fundadores del socialismo cient&#237;fico. Les da generosas palmaditas en la espalda, pero luego se queja: &#8220;Lamentablemente no hay ning&#250;n Karl Marx o Friedrich Engels a la vista, quienes tuvieron la genialidad de concebir en apenas tres meses la ruta cr&#237;tica hacia la sociedad postcapitalista, plasmada en el &#8216;Manifiesto Comunista&#8217; (1847)&#8221;. (Dieterich, <em>La Revoluci&#243;n Mundial pasa por Hugo Ch&#225;vez<\/em>, 5\/3\/2005) &#191;Qui&#233;n, entonces, puede ayudarnos a salir de nuestros problemas, incluso si esto llevara un poco m&#225;s de tres meses? El lector tiene que pensar largo y tendido antes de encontrarle respuesta. Entre tanto, Heinz contin&#250;a lament&#225;ndose de la cr&#243;nica escasez de genios en el siglo XXI:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Tampoco se vislumbra a un Albert Einstein, quien en el mismo lapso de tiempo sent&#243; las bases del mundo postnewtoniano (1905) con la teor&#237;a cu&#225;ntica (en marzo) y la teor&#237;a de la relatividad (en junio)&#8221;. Y as&#237; concluye con un profundo suspiro: &#8220;Al carecer de estos pensadores extraordinarios que en tiempo de gesti&#243;n record resolvieron inc&#243;gnitas fundamentales de una realidad virtual &#8211;el perfil de un futuro antisist&#233;mico&#8211; que el resto de los cient&#237;ficos ni siquiera hab&#237;a planteado, nosotros, los mortales, tenemos que echar mano del Esp&#237;ritu Mundial, la famosa criatura de Hegel. No estamos hablando, por supuesto, de uno de esos fantasmas teologizados o esot&#233;ricos del oscurantismo que recorren el mundo, sino del Esp&#237;ritu Colectivo de la Humanidad en su <em>Gestalt <\/em>o concreci&#243;n emp&#237;rica&#8221;. (Ib&#237;d.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>De Marx a trav&#233;s de Einstein, retornamos a la visi&#243;n del mundo de Hegel. El gran fil&#243;sofo alem&#225;n fue, sin duda alguna, un genio cuyos trabajos contienen muchos elementos que ayudan a una comprensi&#243;n m&#225;s profunda de la historia. Pero la visi&#243;n del mundo de Hegel ten&#237;a tambi&#233;n un lado d&#233;bil, impregnado de idealismo y una visi&#243;n m&#237;stica de la historia. Marx dec&#237;a que en Hegel encontr&#243; a la dial&#233;ctica al rev&#233;s. &#201;l, por tanto, procedi&#243; a darle la vuelta, asent&#225;ndola sobre sus pies. &#191;De qu&#233; manera se acerca nuestro Heinz a Hegel? Agarra firmemente al anciano por el cuello de su camisa y le sienta de nuevo sobre su cabeza idealista.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El modo en el que Dieterich enfoca todas las cuestiones es completamente &#8220;Hegeliano&#8221; &#8211;en el sentido negativo de la palabra&#8211;. Al igual que en econom&#237;a y en pol&#237;tica pretende empujarnos de vuelta a las anticuadas ideas premarxistas del socialismo ut&#243;pico, en filosof&#237;a pretende mandarnos de vuelta a los pantanos del idealismo y la mistificaci&#243;n. Es la <em>d&#233;bil cara idealista de Hegel<\/em>, y no la semilla racional de su pensamiento, lo que impresiona a nuestro Heinz. El &#8220;Esp&#237;ritu Mundial&#8221; hegeliano es precisamente un ejemplo de su idealismo y su mistificaci&#243;n de la historia. Es precisamente este fantasma esot&#233;rico hegeliano lo que atrae al fundador del socialismo del siglo XXI. <\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Pero, &#191;c&#243;mo se usa el recurso del m&#233;todo del Esp&#237;ritu Mundial en la pr&#225;ctica? &#191;C&#243;mo se le &#8216;echa mano&#8217;? &#191;Y cu&#225;l es el equivalente funcional cient&#237;fico de las mistificaciones comunicativas divinas de los cat&#243;licos, el rezo y la eucarist&#237;a, en esta misi&#243;n de evolucionar la teor&#237;a socialista del siglo XXI?&#8221; (Ib&#237;d.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>A estas alturas s&#243;lo nos queda exclamar: &#161;Que Hegel nos ayude! &#161;Nuestro Heinz no necesit&#243; tres meses, sino s&#243;lo una fracci&#243;n de segundo para pasar de Marx a Einstein, de Einstein a Hegel, y del Esp&#237;ritu Mundial de Hegel a los rezos cat&#243;licos y la Eucarist&#237;a! Si existe el m&#225;s m&#237;nimo &#225;tomo de l&#243;gica o coherencia en este enrevesado razonamiento, har&#237;a falta un genio como el fundador del Socialismo del siglo XXI para descubrirlo. Contin&#250;a su r&#225;pido descenso a los abismos del delirio de la siguiente manera: &#8220;Marx dec&#237;a que la humanidad s&#243;lo se plantea tareas que est&#225; en condiciones de resolver. Esta afirmaci&#243;n es correcta, porque en la conciencia o pre-conciencia que permite la interrogante, est&#225; &#8216;escondida&#8217; su respuesta&#8221;. (Ib&#237;d.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Sea lo que fuera lo que Marx dijera o no dijera, es muy dudoso que podamos encontrar respuesta a pregunta alguna en los escritos de Heinz Dieterich. Nuestro amigo imagina que toda la historia est&#225; determinada, no por factores objetivos, sino por Proyectos Hist&#243;ricos que, pareciera, est&#225;n<em> <\/em>escondidos en &#8220;la conciencia o pre-conciencia&#8221;<em>. <\/em>M&#225;s tarde examinaremos la teor&#237;a de la Historia del camarada Dieterich. Pero primero hemos de hacer una pregunta. Sabemos qu&#233; es la conciencia, pero &#191;qu&#233; diablos es la &#8220;pre-conciencia&#8221;? Si es que significa algo, debe referirse a un estado embrionario de la conciencia, como los procesos mentales de un ni&#241;o reci&#233;n nacido. Un beb&#233;, como sabemos, es incapaz de pensar coherentemente y s&#243;lo puede expresarse en un <em>balbuceo sin sentido<\/em>, que es todo lo que tenemos aqu&#237;. Como sabemos, Heinz se considera un experto int&#233;rprete. El &#250;nico problema es que sus interpretaciones normalmente son err&#243;neas, y &#233;sta no es una excepci&#243;n. Como de costumbre, no presenta las ideas de Marx correctamente, sino que les da una interpretaci&#243;n <em>dieterichiana<\/em>. He aqu&#237; lo que Marx escribi&#243; realmente en el conocido pasaje del <em>Pr&#243;logo a la contribuci&#243;n a la cr&#237;tica de la econom&#237;a pol&#237;tica<\/em>, que el camarada Dieterich parafrasea y en el proceso malinterpreta:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;En la producci&#243;n social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producci&#243;n que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producci&#243;n forma la estructura econ&#243;mica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jur&#237;dica y pol&#237;tica y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producci&#243;n de la vida material condiciona el proceso de la vida social pol&#237;tica y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicci&#243;n con las relaciones de producci&#243;n existentes o, lo que no es m&#225;s que la expresi&#243;n jur&#237;dica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta all&#237;. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre as&#237; una &#233;poca de revoluci&#243;n social. Al cambiar la base econ&#243;mica se transforma, m&#225;s o menos r&#225;pidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones econ&#243;micas de producci&#243;n y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jur&#237;dicas, pol&#237;ticas, religiosas, art&#237;sticas o filos&#243;ficas, en un a palabra las formas ideol&#243;gicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que &#233;l piensa de s&#237;, no podemos juzgar tampoco a estas &#233;pocas de transformaci&#243;n por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producci&#243;n. Ninguna formaci&#243;n social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jam&#225;s aparecen nuevas y m&#225;s elevadas relaciones de producci&#243;n antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua&#8221;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Por eso, la humanidad se propone siempre &#250;nicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrar&#225; siempre que estos objetivos s&#243;lo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se est&#225;n gestando, las condiciones materiales para su realizaci&#243;n&#8221;. (Carlos Marx. <em>Contribuci&#243;n a la cr&#237;tica de la econom&#237;a pol&#237;tica<\/em>. Madrid. Editorial Comunicaci&#243;n. 1978. pp. 43-44)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>S&#237;, Marx dijo que la humanidad &#8220;s&#243;lo se plantea tareas que est&#225; en condiciones de resolver&#8221;, (para usar el parafraseo de Dieterich). Pero esto no era porque la respuesta estuviera &#8220;escondida&#8221; en la conciencia o la &#8220;pre-conciencia&#8221; (sea eso lo que fuera). No es en absoluto una cuesti&#243;n de conciencia, sino del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, que en un cierto estadio entran en conflicto con las condiciones legales y sociales existentes (&#8220;el marco de la sociedad antigua&#8221;). Aqu&#237;, una vez m&#225;s, Dieterich o no comprende o tergiversa a Marx, y le hace decir <em>exactamente lo opuesto <\/em>de lo que dijo.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;El modo de producci&#243;n de la vida material condiciona el proceso de la vida social pol&#237;tica y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia&#8221;. (Ib&#237;d.)No hay ambig&#252;edad alguna. Esto est&#225; perfectamente claro, &#191;no? A&#250;n as&#237;, Dieterich se las arregla para darle a todo la vuelta. En vez de hacer la conciencia dependiente del desarrollo de las fuerzas productivas, hace a lo que est&#225; &#8220;escondido en la conciencia&#8221; la base de toda la historia humana. En otras palabras, convierte a Marx en un triste idealista.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>&#8216;Mediocridad&#8217;<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Heinz se refiere a la mediocridad de las ciencias sociales y la filosof&#237;a de &#8220;los pa&#237;ses del socialismo hist&#243;rico&#8221;, que, nos informa, est&#225; &#237;ntimamente &#8220;vinculada al actual problema de transici&#243;n cubana&#8221;.<strong> <\/strong>&#8220;De hecho&#8221;, nos dice, &#8220;constituye, junto al problema cibern&#233;tico del Partido-Estado, una de sus dos ra&#237;ces m&#225;s profundas&#8221;.<strong> <\/strong>Aqu&#237; lo tenemos, pues. La ca&#237;da de la Uni&#243;n Sovi&#233;tica se debi&#243; a la <em>mediocridad de sus ciencias sociales y su filosof&#237;a<\/em>. Aqu&#237; el m&#233;todo idealista de Heinz Dieterich aparece en toda su crudeza. Permit&#225;monos corregirle educadamente con una peque&#241;a dosis de materialismo. <em>No fue la mediocridad de las ciencias sociales y de la filosof&#237;a lo que caus&#243; la degeneraci&#243;n burocr&#225;tica de la Uni&#243;n Sovi&#233;tica, sino que fue la degeneraci&#243;n burocr&#225;tica la causa de la mediocridad de las ciencias sociales y la filosof&#237;a de la URSS y el resto de los llamados pa&#237;ses del socialismo hist&#243;rico<\/em>.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Un r&#233;gimen burocr&#225;tico y totalitario es mediocre por su propia esencia. El rasgo esencial de cualquier maquinaria burocr&#225;tica es la rutina. Al funcionario le gusta realizar su trabajo sin que nadie le interrumpa, sin inoportunas preguntas y sin el molesto escrutinio del p&#250;blico &#8211;es decir, de la gente que se encuentra fuera de los estrechos rangos de los Mandarines&#8211;. Al bur&#243;crata le gustan las normas y las regulaciones, e insiste en que se sigan al pie de la letra. El mundo del libre pensamiento, las amplias generalizaciones filos&#243;ficas o la imaginaci&#243;n art&#237;stica le es completamente extra&#241;o. El esp&#237;ritu vivo del arte, la literatura y la ciencia es libertad para discutir, para experimentar, para cometer errores y aprender de ellos. El ahogo de la libre discusi&#243;n impone severas restricciones en el desarrollo de la ciencia y esto significa la muerte de todo verdadero arte. En tanto en cuanto el arte y la ciencia hicieron importantes avances en la Uni&#243;n Sovi&#233;tica (y &#233;se fue el caso) esto fue gracias al est&#237;mulo colosal que la Revoluci&#243;n de Octubre y la econom&#237;a nacionalizada y planificada imprimieron a la educaci&#243;n y la cultura en general. Pero estos logros fueron conquistados a pesar de la burocracia, no gracias a ella. Lo mismo se puede decir de la econom&#237;a planificada en general.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Esto es cierto de cualquier burocracia, incluso en el Estado m&#225;s democr&#225;tico. Pero en un pa&#237;s donde la burocracia ha tomado el poder y se ha constituido en una casta dominante, estas reglas se convierten en leyes absolutas. En la Rusia de Stalin, todo era controlado por la burocracia. La burocracia exig&#237;a obediencia absoluta a su dominio. El culto a Stalin, el Gran L&#237;der y Maestro, era s&#243;lo una expresi&#243;n de esto. La burocracia se postr&#243; delante del L&#237;der y, a su vez, esperaba que las masas se postraran ante del Estado, es decir, la burocracia. La casta de usurpadores vio cualquier manifestaci&#243;n de pensamiento libre como subversivo. Servilismo, amiguismo<strong> <\/strong>y conformismo intelectual eran la norma. Los efectos negativos de tal r&#233;gimen sobre el arte y la ciencia son evidentes. Ninguna parte de la vida cultural o intelectual se libr&#243; de la atenci&#243;n de los bur&#243;cratas. En ausencia de partidos o tendencias de oposici&#243;n, aquellos buscaron signos de pensamiento cr&#237;tico en otros campos: filosof&#237;a, econom&#237;a pol&#237;tica, arte, literatura e, incluso, m&#250;sica. Todos los aspectos de la vida cultural eran vigilados por sabuesos inquisitoriales como Zhdanov.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Cuando el camarada Dieterich se queja de la mediocridad del pensamiento de la URSS, deber&#237;a explicar la base material para ello. No lo hace. No puede hacerlo, porque no enfoca esta cuesti&#243;n desde un punto de vista marxista, sino que lo hace como un idealista de lo m&#225;s superficial. Habiendo sido incapaz de explicar la degeneraci&#243;n burocr&#225;tica en la Uni&#243;n Sovi&#233;tica, nuestro amigo pasa a afirmar que esta misma mediocridad tambi&#233;n existe en Cuba, lo que amenaza con socavar tambi&#233;n la revoluci&#243;n all&#237;. El autor de este libro no conoce lo suficientemente bien las ciencias sociales y la filosof&#237;a cubanas para emitir una opini&#243;n informada sobre sus m&#233;ritos. Pero en todas mis relaciones con intelectuales cubanos nunca he tenido la impresi&#243;n de mediocridad. Bien al contrario, la impresi&#243;n que tengo es la de una vida intelectual vibrante, con sed de ideas y disposici&#243;n al debate y la discusi&#243;n.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Es cierto que en el pasado el colosal potencial de los intelectuales cubanos estaba limitado por todo tipo de mezquinas restricciones burocr&#225;ticas y por la censura. Una capa de oficiales bur&#243;cratas se adjudicaron el derecho a sofocar el debate y la discusi&#243;n, forzando a Cuba en la camisa de fuerza del estalinismo, en l&#237;nea con la URSS. Pero las cosas han cambiado mucho &#250;ltimamente. A principios de 2007, cuando uno de esos viejos censores estalinistas fue entrevistado en la televisi&#243;n cubana, hubo una reacci&#243;n espont&#225;nea con protestas de cientos de escritores, artistas e intelectuales cubanos que, en presencia del Ministro de Cultura, exigieron que no hubiera retorno a los viejos malos tiempos. &#161;Ning&#250;n signo de &#8220;mediocridad&#8221; ah&#237;! No obstante, Heinz Dieterich nos asegura que son decididamente mediocres, y &#233;l deber&#237;a saberlo. &#191;Cu&#225;l es la raz&#243;n para tan triste estado de cosas? El camarada Dieterich nos informa de que: &#8220;La raz&#243;n de esta mediocridad la comparte con la filosof&#237;a latinoamericana. Ambas nacen de la mistificaci&#243;n de la verdad hist&#243;rica. Son, en el sentido de Marx, ideolog&#237;a, es decir, conciencia objetivamente falsa&#8221;. (Dieterich. <em>La disyuntiva de Cuba: capitalismo o nuevo socialismo<\/em>.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#161;Horror de horrores! Es suficientemente triste que a uno le hagan consciente del lamentable estado de las ciencias sociales y la filosof&#237;a en Cuba, pero parece adem&#225;s que la misma terrible situaci&#243;n existe a lo largo y a lo ancho del continente latinoamericano.<em> <\/em>Se nos informa de que el continente entero est&#225; infectado con la misma mediocridad, que aparentemente es fruto de la &#8220;mistificaci&#243;n de la verdad hist&#243;rica&#8221; y la ideolog&#237;a, o la &#8220;conciencia objetivamente falsa&#8221;. La filosof&#237;a latinoamericana, dice (con pocas excepciones) &#8220;es hija del mito&#160;fundacional de la &#233;lite criolla, que se basa en tres grandes mentiras hist&#243;ricas: a) el &#8216;descubrimiento&#8217; de Am&#233;rica por los europeos; b) el homo novo del mestizaje y c) la misi&#243;n evangelizadora de la Iglesia Cat&#243;lica&#8221;. (Ib&#237;d.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#191;A qu&#233; fil&#243;sofos latinoamericanos se est&#225; refiriendo Heinz Dieterich? Lo desconocemos, y &#233;l tampoco hace ning&#250;n esfuerzo para iluminarnos con relaci&#243;n a ello. Dado que no cita fuentes, estamos obligados a tomar por buena su palabra de que toda la filosof&#237;a de Am&#233;rica Latina (con s&#243;lo algunas excepciones, que desgraciadamente tampoco son nombradas) es mediocre, &#8220;mistificaci&#243;n de la verdad hist&#243;rica&#8221; e ideolog&#237;a, o &#8220;conciencia objetivamente falsa&#8221;. &#161;Dixit Dieterich! Dieterich ha hablado, y todos tenemos que aceptar todo lo que dice sin rechistar, o seremos acusados de mediocridad, mistificaci&#243;n<em> <\/em>o cosas mucho m&#225;s desagradables. Como ahora sabemos, esto es un elemento bastante t&#237;pico en el m&#233;todo de Dieterich: haz una afirmaci&#243;n sin sustanciar (cuanto m&#225;s escandalosa, mejor), luego insulta a quien la cuestione y m&#225;s tarde pasa a la siguiente afirmaci&#243;n indocumentada. No sabemos si esto es o no mediocre, pero ciertamente no es el mejor ejemplo de rigor cient&#237;fico que uno pueda pensar.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>&#191;Es el pensamiento latinoamericano &#8216;mediocre&#8217;?<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En Am&#233;rica Latina, como en cualquier otra parte del mundo, ha habido siempre dos ideolog&#237;as: la ideolog&#237;a de la clase dominante y la ideolog&#237;a de las masas oprimidas y los hombres y las mujeres que defend&#237;an sus intereses y luchaban contra la reacci&#243;n. El continente ha producido muchos revolucionarios y pensadores de vanguardia, no s&#243;lo marxistas, sino brillantes dem&#243;cratas revolucionarios como Mart&#237;, Bol&#237;var, Miranda y otros. &#191;Eran todos ellos pensadores mediocres? &#191;Se situaban en defensa de una falsa conciencia? &#201;sta parece ser la opini&#243;n del camarada Dieterich. Lamentablemente, no podemos darle la raz&#243;n. Am&#233;rica Latina ha producido pensadores muy brillantes y originales.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Sabemos poco sobre el pensamiento temprano de este continente. Pero de lo que ha sobrevivido del holocausto cultural, sabemos que las culturas ind&#237;genas, particularmente los aztecas, mayas, incas y tupi-guaran&#237;, produjeron interesantes y sofisticados sistemas de pensamiento mucho antes de la llegada de los europeos. Las cosmolog&#237;as ind&#237;genas conten&#237;an abundantes complejidades y sutilezas e importantes elementos de comprensi&#243;n de los fen&#243;menos del mundo natural.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Los incas gobernaron sobre el mayor imperio de la tierra hasta que el &#250;ltimo emperador, Atahualpa, fue asesinado por los conquistadores espa&#241;oles en 1533. La civilizaci&#243;n inca de los Andes fue extremadamente avanzada, pero por mucho tiempo se pens&#243; que no pose&#237;a escritura, aparte de la de hilos elaboradamente anudados conocida como <em>khipu<\/em>. Los arque&#243;logos pensaban de ellos que eran la &#250;nica gran civilizaci&#243;n de la Edad de Bronce sin lenguaje escrito. Se pensaba que el <em>khipu<\/em> era s&#243;lo un sistema simple para anotar cuentas. Sin embargo, el profesor Gary Urton, un antrop&#243;logo de la universidad de Harvard, especialista en estudios precolombinos, cuestiona este punto de vista. En su libro <em>Signos del inca Khipu<\/em>, el profesor Urton sostiene que los incas inventaron un lenguaje escrito en la forma de un c&#243;digo con siete bits de informaci&#243;n binaria para almacenar informaci&#243;n, y esto m&#225;s de 500 a&#241;os antes de la invenci&#243;n del ordenador.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Los mayas, adem&#225;s de sus hermosos templos, compleja escritura jerogl&#237;fica, exquisitas joyas y esculturas, delicada orfebrer&#237;a y sofisticados trabajos de arte, hicieron asombrosos descubrimientos cient&#237;ficos, que son tan interesantes como los del antiguo Egipto. Esta gente pose&#237;a incre&#237;bles conocimientos sobre plantas y sobre el sistema solar. Sus matem&#225;ticas pose&#237;an una gran precisi&#243;n. El sistema contable maya estaba por delante del usado en Europa. Usaban el cero y crearon un sistema vigesimal (con base en el 20) separando los d&#237;gitos en grupos de cinco unidades. Los manuscritos que se conservan muestran que los mayas hab&#237;an calculado el movimiento de Venus alrededor del Sol (584 d&#237;as). Tambi&#233;n calcularon el de la Tierra en 365,2420 d&#237;as. Esto es m&#225;s preciso que el calendario gregoriano que en aquella &#233;poca se usaba en Europa. Desgraciadamente, no muchos de estos brillantes manuscritos sobrevivieron. El obispo espa&#241;ol Diego de Landa consign&#243; a la hoguera todos los manuscritos y obras de arte mayas que pudo encontrar, porque pensaba que todo lo que conten&#237;an eran supersticiones y mentiras del diablo. Lo poco que nos ha quedado, revela lo que el mundo ha perdido a consecuencia del vandalismo cultural de la Iglesia.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Las destructivas actividades de los espa&#241;oles pronto redujeron a los orgullosos pueblos de Mesoam&#233;rica<strong> <\/strong>a una miserable condici&#243;n de servidumbre y desesperaci&#243;n. La esclavitud f&#237;sica era acompa&#241;ada de desmoralizaci&#243;n, enfermedad, depresi&#243;n y alcoholismo. Pero el genocidio de los pueblos nativos de Am&#233;rica no se detuvo en la exterminaci&#243;n f&#237;sica. Implicaba tambi&#233;n el intento de destruir su arte, religi&#243;n y cultura. Para erradicar todo vestigio de la cultura nativa, los espa&#241;oles construyeron iglesias cristianas sobre los restos de sus pir&#225;mides y centros de culto. Podemos apreciar la perfecta ejecuci&#243;n del arte mexicano anterior a la conquista, pero s&#243;lo de forma tenue podemos apreciar la idea que yace detr&#225;s. Estas obras de arte son m&#225;s que meras representaciones: son s&#237;mbolos religiosos. Estas impresionantes im&#225;genes de dioses de piedra contienen una idea. La serpiente, por ejemplo, representa el renacimiento a trav&#233;s del cambio de piel: al igual que la siembra crece y renace cada a&#241;o, as&#237; lo hace tambi&#233;n la serpiente.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Pero inmediatamente encontramos una contradicci&#243;n aqu&#237;. Las enormes mand&#237;bulas de la serpiente se abren de par en par dispuestas a devorar cualquier cosa que se encuentre a su alcance. Dentro hay oscuridad y destrucci&#243;n &#8211;el final de todas las cosas&#8211;. Esta es una representaci&#243;n del ciclo eterno de vida y muerte. Es una perfecta representaci&#243;n art&#237;stica de la unidad de los opuestos, retratando el equilibrio de la naturaleza. No puede haber vida sin muerte. De hecho, comenzamos a morir en el momento en que nacemos. Esta contradicci&#243;n yace en el coraz&#243;n del arte de Mesoam&#233;rica. Contemplamos una constante repetici&#243;n de pares opuestos: vida y muerte, d&#237;a y noche, la muerte es el sol cuando se oculta, etc. Aqu&#237;, de una forma primitiva y mistificada, ya encontramos los elementos embrionarios del pensamiento dial&#233;ctico. Es una manera simple de expresar las contradicciones reales que existen en todos los niveles de la naturaleza, el pensamiento y la sociedad. Es el amanecer de la genuina conciencia humana, esforz&#225;ndose por comprender el funcionamiento del universo. En esta lucha no se ha liberado todav&#237;a de la religi&#243;n. En esta temprana etapa, el arte, la ciencia y la religi&#243;n son realmente aspectos diferentes de una misma cosa.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Despu&#233;s de que los conquistadores esclavizaran a los aztecas a sangre y fuego, hordas de sacerdotes fan&#225;ticos descendieron sobre ellos, como una plaga de langostas hambrientas, &#225;vidos de almas cautivas. No contentos con robar a los nativos de Am&#233;rica sus tierras y riquezas, se dispusieron a destruir sus almas. La agon&#237;a de este pueblo extraordinario es transmitida en los conmovedores versos del poeta azteca:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <em><span>&#8220;El humo se alza, la niebla se extiende.<\/span><\/em> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <em><span>Llorad, amigos y sabed que por sus actos<\/span><\/em> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <em><span>Nuestra historia perdimos&#8221;.<\/span><\/em> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>Filosof&#237;a y acci&#243;n<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El poeta alem&#225;n Goethe escribi&#243;: <em>Am Anfang war die Tat <\/em>(En el principio fue el acto). Una de las peculiaridades del pensamiento filos&#243;fico y social en Am&#233;rica Latina es que desde sus tempranos inicios siempre estuvo ligado a la acci&#243;n. Mientras que en Europa la filosof&#237;a se desarroll&#243; en la tranquila atm&#243;sfera del claustro y la universidad, en Am&#233;rica Latina se desarroll&#243; en gran parte en la lucha. El contraste entre &#8220;hombre de ideas&#8221; y &#8220;hombre de acci&#243;n&#8221;, tan claramente definido en la tradici&#243;n europea, es abolido de forma radical. La agudeza de las contradicciones sociales hizo que tan clara distinci&#243;n fuera casi imposible.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La filosof&#237;a acad&#233;mica empez&#243; en el siglo XVI, cuando la Iglesia Cat&#243;lica comenz&#243; a fundar escuelas, monasterios, conventos y seminarios en Am&#233;rica Latina. Ya en el siglo XVI, Am&#233;rica Latina produjo pensadores notables y originales, como el monje dominico Bartolom&#233; de las Casas. Aunque naci&#243;n en Sevilla, se volvi&#243; famoso por su trabajo en el Nuevo Mundo. &#201;l era un pensador original, con ideas muy avanzadas para su &#233;poca, y un temprano progresista que defend&#237;a los derechos de los pueblos ind&#237;genas y africanos, as&#237; como su cultura. Las ideas ilustradas de este gran hombre abandonaron inmediatamente la tranquilidad del claustro y entraron en el mundo social y pol&#237;tico.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Es cierto que desde el siglo XVII en adelante, el pensamiento acad&#233;mico y filos&#243;fico se us&#243; en general para mantener el statu quo. El escolasticismo era la tendencia dominante, y la principal tarea de la &#8220;ciencia&#8221; oficial consist&#237;a en justificar y proteger la fe cat&#243;lica frente al protestantismo y la ciencia. No obstante, incluso en ese tiempo, hubo varias figuras filos&#243;ficas notables, como Antonio Rubio, cuyos estudios sobre l&#243;gica son tremendamente avanzados para su &#233;poca. &#191;Y qu&#233; hemos de decir sobre Juana In&#233;s de la Cruz? A pesar de todos los problemas a los que se enfrentaban las mujeres en aquel entonces, no s&#243;lo fue una poetisa de categor&#237;a, sino que pose&#237;a una brillante mente filos&#243;fica y podr&#237;a, con justicia, ser considerada una de las primeras pensadoras feministas de Am&#233;rica.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>A mediados del siglo XVIII, nuevos vientos que soplaban provenientes de la Francia prerrevolucionaria, donde la Ilustraci&#243;n se desarrollaba a toda velocidad, infundieron nuevo vigor al pensamiento en Am&#233;rica Latina. Esto tuvo cierta influencia dentro de la Iglesia en este continente, donde ya desde De las Casas, siempre hab&#237;a habido una tendencia progresista, al igual que una reaccionaria. Una generaci&#243;n de jesuitas intent&#243; romper con el pensamiento de Arist&#243;teles para modernizarlo, pero la expulsi&#243;n de los jesuitas en 1767 desbarat&#243; todo esto e hizo retroceder el desarrollo de la filosof&#237;a en Am&#233;rica Latina.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El siglo XIX estuvo dominado por los &#8220;hombres de acci&#243;n&#8221; &#8211;los libertadores&#8211;. La explicaci&#243;n es bien sencilla. Lo que estaba en el orden del d&#237;a era la liberaci&#243;n de los pueblos de Am&#233;rica Latina y el Caribe del yugo del dominio extranjero. Esto s&#243;lo pod&#237;a lograrse por medios revolucionarios &#8211;a trav&#233;s de la guerra revolucionaria&#8211;. Brasil fue el &#250;nico pa&#237;s latinoamericano que adquiri&#243; su independencia sin guerra. Hubo destacadas figuras como Jos&#233; de San Mart&#237;n y Jos&#233; Miguel Carrera, Antonio Jos&#233; de Sucre, Bernardo O&#8217;Higgins, Jos&#233; Gervasio Artigas, quienes ven&#237;an principalmente de los burgues&#237;a criolla (gentes nacidas en Am&#233;rica de origen europeo, generalmente con antepasados espa&#241;oles o portugueses). En todos los casos estuvieron influidos por el liberalismo y las ideas pol&#237;ticas y filos&#243;ficas de vanguardia en Europa.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Una guerra revolucionaria se diferencia de cualquier otra guerra porque es inseparable de las ideas. Para que los oprimidos se liberen de la esclavitud, deben ser primero despertados por una gran idea. Una revoluci&#243;n sin una ideolog&#237;a revolucionaria es una contradicci&#243;n. Los libertadores fueron hombres de acci&#243;n, no eunucos universitarios, pero todos se inspiraron en una idea. &#201;sta vino directamente de los ideales revolucionarios de la Revoluci&#243;n Francesa: libertad, igualdad, fraternidad. El revolucionario venezolano Francisco de Miranda (1750-1816), considerado como un precursor de Sim&#243;n Bol&#237;var, concibi&#243; un plan visionario para la liberaci&#243;n y unificaci&#243;n de toda la Am&#233;rica hisp&#225;nica.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Sim&#243;n Bol&#237;var, &#8220;El libertador&#8221;, fue un general con talento, pero tambi&#233;n un pol&#237;tico, un revolucionario y un hombre de ideas visionarias. Sim&#243;n Rodr&#237;guez, tutor y mentor de Bol&#237;var, fue un fil&#243;sofo y un educador. Rodr&#237;guez vivi&#243; en Italia, Alemania, Prusia, Polonia y Rusia. M&#225;s tarde dir&#237;a, refiri&#233;ndose a aquellos tiempos: &#8220;Permanec&#237; en Europa por m&#225;s de veinte a&#241;os; trabaj&#233; en un laboratorio de qu&#237;mica industrial (&#8230;) concurr&#237; a juntas secretas de car&#225;cter socialista; (&#8230;) estudi&#233; un poco de literatura; aprend&#237; lenguas, y regent&#233; una escuela de primeras letras en un pueblecito de Rusia&#8221;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Llevando a cabo actividades revolucionarias unas d&#233;cadas despu&#233;s, Ezequiel Zamora, el l&#237;der de la Guerra Federal (un alzamiento nacional campesino en las d&#233;cadas de los 40 y 50 del siglo XIX), era bien consciente de las ideas del socialismo ut&#243;pico, que hab&#237;an sido llevadas a Venezuela por exiliados de las revoluciones europeas de 1848. Bajo el lema &#8220;Tierra y hombres libres, horror a la oligarqu&#237;a&#8221; lider&#243; a las masas campesinas inspiradas por el ideal de justicia social. Su visi&#243;n era la de un mundo en el que &quot;No habr&#225; ni pobres ni ricos, ni esclavos ni due&#241;os, ni poderosos ni desde&#241;ados, sino hermanos que, sin descender la frente, se traten de vis a vis, de quien a quien&#8221;. Esta era una forma primitiva de socialismo que no pod&#237;a ir m&#225;s all&#225; de los l&#237;mites impuestos por la Venezuela agraria de mediados del siglo XIX. Sin embargo, la visi&#243;n de Zamora de una revoluci&#243;n campesina contin&#250;a inspirando hasta el d&#237;a de hoy a los campesinos venezolanos en su lucha contra la oligarqu&#237;a, la misma que enga&#241;&#243; a Zamora, asesin&#225;ndole a traici&#243;n y enterrando sus ideales en el Tratado de Coche.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El cubano Jos&#233; Mart&#237; no s&#243;lo fue un luchador revolucionario, sino tambi&#233;n un pensador, escritor y poeta. En muchos c&#237;rculos literarios es considerado el padre del Modernismo, antecediendo e influyendo en poetas como Rub&#233;n Dar&#237;o y Grabriela Mistral. Algunos de sus &#8220;versos sencillos&#8221; parecen contener la premonici&#243;n de su muerte: &#8220;Que no me entierren en lo oscuro\/ A morir como un traidor\/ Yo soy bueno y como bueno\/ Morir&#233; de cara al sol&#8221;. Al detener nuestra mirada en estos grandes revolucionarios latinoamericanos, es imposible separar sus acciones de su ideolog&#237;a, que era la de la revoluci&#243;n democr&#225;tico-burguesa. <em>Encontramos aqu&#237; la unidad revolucionaria de acci&#243;n y pensamiento<\/em>. Es posible decir que, en la mayor&#237;a de los casos, sus acciones eran mucho m&#225;s avanzadas que sus ideas y que aquellas dieron unos resultados m&#225;s permanentes que estas &#250;ltimas. Pero nadie puede decir que fueran mediocres.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Sim&#243;n Bol&#237;var y sus contempor&#225;neos fueron grandes revolucionarios y representaban la ideolog&#237;a m&#225;s avanzada del periodo en el que vivieron: el periodo de la revoluci&#243;n democr&#225;tico-burguesa. Pero la &#233;poca en la que vivimos ahora es la &#233;poca de la revoluci&#243;n proletaria &#8211;la &#233;poca del socialismo&#8211;. Uno buscar&#237;a en vano tal ideolog&#237;a en los escritos de los primeros libertadores, porque su hora todav&#237;a no hab&#237;a llegado. Como mucho, se puede encontrar alguna influencia de los primeros socialistas ut&#243;picos, es decir, ideas socialistas en una forma embrionaria y no desarrollada. La ideolog&#237;a del socialismo naci&#243; despu&#233;s de que la mayor&#237;a de los libertadores hubieran muerto. Pero tan pronto como emergi&#243;, el marxismo encontr&#243; tierra f&#233;rtil en Am&#233;rica Latina, porque describe con precisi&#243;n la realidad del continente. Desde el principio, la filosof&#237;a marxista ha tenido gran influencia en Am&#233;rica Latina, reflejando las aspiraciones revolucionarias de las masas y la juventud e intelectualidad revolucionarias.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El peruano Jos&#233; Antonio Mari&#225;tegui fue un original pensador marxista latinoamericano, respetado internacionalmente por su profunda comprensi&#243;n de las ideas y filosof&#237;a del marxismo. Fue el primero en intentar un an&#225;lisis marxista de la sociedad peruana. Err&#243;neamente pens&#243; que el sistema de propiedad com&#250;n de la tierra en los pueblos de los incas (Ayll&#250;) era comunismo primitivo. En realidad, por encima del Ayll&#250; estaba un aparato de Estado similar a las formaciones del modo de producci&#243;n asi&#225;tico. Sin embargo, su idea de que el Ayll&#250; podr&#237;a servir como base para el socialismo en el campo, una vez la clase obrera hubiese tomado el poder en las ciudades, es incre&#237;blemente similar a los comentarios de Marx a Zasulich sobre el Mir ruso. No era s&#243;lo un pensador profundo, sino tambi&#233;n un hombre de acci&#243;n revolucionario, que fund&#243; el Partido Socialista Peruano (que se uni&#243; a la Internacional Comunista), la primera federaci&#243;n de sindicatos y la primera federaci&#243;n de campesinos de Per&#250;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Otros pensadores y activistas revolucionarios de la misma generaci&#243;n (antes de la degeneraci&#243;n estalinista de los partidos comunistas de Am&#233;rica Latina) fueron, entre otros, Julio Antonio Mella (Fundador del Partido Comunista Cubano y defensor de la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente en Am&#233;rica Latina), Farabundo Mart&#237; (fundador del Partido Comunista de Am&#233;rica Central y del Partido Comunista de El Salvador, que fue asesinado por su intervenci&#243;n en el alzamiento revolucionario de 1932 en ese pa&#237;s), Lu&#237;s Emilio Recabarren (fundador del Partido Socialista Obrero de Chile que luego se uni&#243; a la Internacional Comunista) entre otros.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Por &#250;ltimo, pero en absoluto menos importantes, tenemos a los revolucionarios, Fidel Castro y Ernesto &#8220;Che&#8221; Guevara. &#191;Acaso no hicieron contribuci&#243;n alguna? Che Guevara, en particular, mostr&#243; un gran inter&#233;s en la teor&#237;a marxista y desarroll&#243; una actitud cr&#237;tica hacia el modelo burocr&#225;tico sovi&#233;tico cuando Heinz Dieterich era todav&#237;a un ferviente admirador del &#8220;socialismo realmente existente&#8221;. &#191;Fueron todos estos pensadores &#8220;mediocres&#8221;, como nuestro Heinz sugiere? Podemos estar en desacuerdo con algunas de sus ideas, pero de ninguna manera las describir&#237;amos como mediocres. Algunos podr&#237;an decir, sin embargo, que ese ep&#237;teto se aplica con mayor justificaci&#243;n a los escritos del propio Heinz Dieterich.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>Heinz Dieterich y el universo<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>A Heinz Dieterich le gusta pensar de s&#237; mismo que es un cient&#237;fico y frecuentemente nos proporciona analog&#237;as y ejemplos cient&#237;ficos sacados de campos impresionantemente amplios: f&#237;sica, cosmolog&#237;a, biolog&#237;a, gen&#233;tica, etc. Esto crea una impresi&#243;n de lo m&#225;s favorable e inmediatamente nos reafirma en la creencia de que estamos ante una persona de formidable erudici&#243;n. Como es habitual, usa la terminolog&#237;a m&#225;s complicada y dif&#237;cil que puede encontrar, lo que profundiza a&#250;n m&#225;s nuestro sentimiento de admiraci&#243;n y respeto. Esto nos hace bajar la guardia y anula nuestras facultades cr&#237;ticas. &#191;Qui&#233;nes somos nosotros para discutir con tal autoridad? En uno de sus libros (<em>Identidad nacional y globalizaci&#243;n. La tercera v&#237;a. Crisis en las ciencias sociales<\/em>) afirma con gravedad que es <em>imposible expresar una opini&#243;n sobre cualquier tema a menos que se haya comprendido que vivimos en un universo cil&#237;ndrico<\/em>. Esta implacable afirmaci&#243;n elimina de golpe, al menos, al 99,9 por ciento de la humanidad de la discusi&#243;n sobre el socialismo del siglo XXI &#8211;o sobre cualquier otra cuesti&#243;n&#8211;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Heinz se basa en una autoridad muy respetable: Albert Einstein y su Teor&#237;a de la Relatividad. Esto nos trae a la mente la siguiente an&#233;cdota. Una vez alguien se&#241;al&#243; al celebrado cient&#237;fico ingl&#233;s Eddington que se dec&#237;a que s&#243;lo hab&#237;a tres personas en el mundo que comprendieran a Einstein, a lo que Eddington respondi&#243;: &#8220;&#191;De verdad? &#191;Qui&#233;n es el otro?&#8221; Todos sabemos ahora que esa tercera persona no era otra que Heinz Dieterich, quien, as&#237; parece, es capaz de escribir sobre todas las cosas que hay bajo el sol&#8230; y algunas m&#225;s. La intenci&#243;n es impresionar al lector con una amplitud de conocimiento inigualada desde Leonardo Da Vinci. Pero esta impresi&#243;n inicial se echa a perder con un examen m&#225;s cercano, que revela algunas formulaciones menos que perfectas. Esto nos conduce a sospechar que el conocimiento de nuestro Heinz sobre f&#237;sica, matem&#225;ticas, cosmolog&#237;a y biolog&#237;a quiz&#225;s no sea siempre tan impresionante como a &#233;l le gustar&#237;a que crey&#233;ramos. Por ejemplo, en la p&#225;gina 32 de <em>El Socialismo del Siglo XXI<\/em> escribe:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;1. El universo tiene s&#243;lo dos modos de existir: como sustancia (materia) y como energ&#237;a&#8221;.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Dieterich piensa que la materia y la energ&#237;a son dos cosas diferentes. Esto es err&#243;neo. La teor&#237;a de Einstein de la relatividad especial afirma que la energ&#237;a y la masa son en realidad equivalentes. Esta es una asombrosa confirmaci&#243;n del postulado filos&#243;fico fundamental del materialismo dial&#233;ctico &#8211;el car&#225;cter inseparable de la materia y la energ&#237;a&#8211;. La idea de movimiento (&#8220;energ&#237;a&#8221;) es s&#243;lo el modo de existencia de la materia. La materia y la energ&#237;a no son s&#243;lo dos cosas &#8220;intercambiables&#8221;, como los d&#243;lares se pueden cambiar por euros; son una y la misma sustancia, a la que Einstein caracteriz&#243; como &#8220;masa-energ&#237;a&#8221;. Esta idea es mucho m&#225;s profunda y precisa que la vieja concepci&#243;n mecanicista seg&#250;n la cual, por ejemplo, la fricci&#243;n se transforma en calor. Aqu&#237;, la materia es s&#243;lo una forma particular de energ&#237;a &#8220;congelada&#8221;, mientras que cualquier otra forma de energ&#237;a (incluyendo la luz), tiene una masa asociada. Por esa raz&#243;n, no es acertado decir que la materia &#8220;desaparece&#8221; cuando es transformada en energ&#237;a.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El descubrimiento de Einstein de la ley de equivalencia entre la masa y la energ&#237;a se expresa en su famosa ecuaci&#243;n E=mc<sup>2<\/sup>, que expresa las energ&#237;as colosales atrapadas en el &#225;tomo. Esta es la fuente de toda la energ&#237;a concentrada en el universo. El s&#237;mbolo e representa energ&#237;a (en ergios), m quiere decir masa (en gramos) y c es la velocidad de la luz (en cent&#237;metros por segundo). Para ofrecer un ejemplo concreto de lo que esto significa, la energ&#237;a contenida en un solo gramo de materia es equivalente a la producida al quemar 2.000 toneladas de petr&#243;leo. El conocimiento que Heinz tiene de Einstein no es tan &#237;ntimo como a &#233;l le gustar&#237;a hacernos creer. Esto es confirmado, como hemos visto, por su referencia al &#8220;universo cil&#237;ndrico&#8221; que, seg&#250;n nos asegura, es la piedra angular del conocimiento humano. En la Biblia, Jes&#250;s nos informa de que, a menos que tengamos fe y nos convirtamos en ni&#241;os, jam&#225;s entraremos en el Reino de los Cielos. Por su parte, Heinz Dieterich nos informa de que, a menos que creamos en el Universo Cil&#237;ndrico, nunca seremos admitidos en el reino del socialismo del siglo XXI.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Heinz dice basarse en las ecuaciones de Einstein. Da por supuesto que s&#243;lo un tipo de universo puede ser deducido de las ecuaciones de Einstein. Pero las ecuaciones de Einstein permiten universos diferentes, no s&#243;lo uno como nuestro Heinz imagina. La idea inicial de Einstein fue que el universo era espacialmente esf&#233;rico (&#8220;la superficie de una hiper-esfera con cuatro dimensiones&#8221;) que no cambiaba a lo largo del tiempo, conduciendo a un universo cil&#237;ndrico en el espacio-tiempo. Sin embargo, la soluci&#243;n a las ecuaciones de Einstein depende de <em>inc&#243;gnitas tales como la densidad media del universo<\/em>. Todas est&#225;n basadas en el supuesto de que el universo es homog&#233;neo e isotr&#243;pico. Dependiendo de tus supuestos (si hubo o no Big Bang, si existe o no la materia oscura, etc., etc., etc.) puedes obtener muchas respuestas diferentes.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Seg&#250;n Einstein, el universo real puede tener uno de tres tipos diferentes de evoluci&#243;n, dependiendo de su densidad promedio y de la fuerza de la repulsi&#243;n universal que Einstein postul&#243; (la constante cosmol&#243;gica). Seg&#250;n esta teor&#237;a, puede expandirse desde un punto de singularidad para contraerse de nuevo; puede expandirse indefinidamente desde un punto; o puede contraerse desde un tama&#241;o indefinido hasta formar un di&#225;metro m&#237;nimo y luego expandirse de nuevo. Se permiten tambi&#233;n tres formas diferentes en el espacio. La densidad local del universo determina la curvatura local del tiempo-espacio. Suponiendo que el universo es homog&#233;neo e isotr&#243;pico (lo que es mucho suponer), ser&#237;a posible te&#243;ricamente deducir la geometr&#237;a global del universo, que podr&#237;a ser cerrado como una esfera, liso como un plano, o abierto, dependiendo de la densidad promedio.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>No obstante, todo esto tiene un car&#225;cter te&#243;rico y especulativo. Contrariamente a lo que piensa Heinz Dieterich, las ecuaciones de Einstein no nos dicen nada de la topolog&#237;a del universo, una cuesti&#243;n sobre la cual no existe consenso alguno entre los cient&#237;ficos. Posteriormente, otros te&#243;ricos han aparecido defendiendo formas diferentes, de modo que no hay una forma de la que pudiera decirse que es predominante. Este libro no es el lugar para explicar la actitud filos&#243;fica de los marxistas hacia las &#250;ltimas teor&#237;as de la cosmolog&#237;a. He intentado hacerlo en el libro <em>Raz&#243;n y Revoluci&#243;n<\/em>. Lo que est&#225; claro es que cuestiones tan complicadas como la topolog&#237;a del universo, su pasado y su futuro, siguen siendo enormemente controvertidas y no han sido todav&#237;a resueltas por la cosmolog&#237;a en la actualidad.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Pero todo esto es un asunto de suprema indiferencia para nuestro Heinz. &#201;l quiere un universo cil&#237;ndrico y un universo cil&#237;ndrico tendr&#225;. Y si alguien se atreve a estar en desacuerdo con &#233;l, se le prohibir&#225; autom&#225;ticamente expresar su opini&#243;n, no ya acerca de la forma del universo, sino <em>sobre cualquier otro tema<\/em>. En el Reino Unido hay una sociedad de gente que cree que el mundo es plano (The Flat Earth Society), compuesta por exc&#233;ntricos inofensivos. Invitamos a Heinz Dieterich a que forme una Sociedad de Universalistas Cil&#237;ndricos. Seguro que, al menos, tendr&#225; un miembro.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>&#191;Es el materialismo irrelevante?<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En otra parte de su libro <em>Identidad nacional y globalizaci&#243;n. La tercera v&#237;a. Crisis en las ciencias sociales<\/em>, Heinz Dieterich nos dice en otras tantas palabras que <em>la vieja filosof&#237;a <\/em>(aunque no, por supuesto, su <em>filosof&#237;a de la praxis<\/em>) <em>est&#225; muerta como un f&#243;sil:<\/em><\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Las discusiones sobre idealismo y realismo o materialismo adquieren cada vez m&#225;s el car&#225;cter de extravagancias acad&#233;micas, ante las evidencias elaboradas por la ciencia: ante el maravilloso descubrimiento del Big Bang acerca del origen macroc&#243;smico; ante el cada vez m&#225;s seguro conocimiento sobre el comportamiento de este macrocosmos, compuesto por materia visible e invisible (dark matter), atravesado por ondas de gravitaci&#243;n (Einstein), con &quot;tiempos&quot; estelares, constantes de expansi&#243;n (Hubble) y agujeros negros; el desciframiento microc&#243;smico de los planes de construcci&#243;n de los sistemas biol&#243;gicos, escritos en lenguaje qu&#237;mico de cuatro caracteres (A, T, G, C) del ADN; la l&#243;gica del comportamiento ca&#243;tico de la mol&#233;cula individual del gas que, sin embargo, coexiste perfectamente bien con las leyes macrosc&#243;picas de los gases perfectos; la l&#243;gica de comportamiento de los sistemas sociales humanos que se asemeja en gran medida a la l&#243;gica cu&#225;ntica del comportamiento de los fen&#243;menos del microcosmos; la forma cil&#237;ndrica del universo y la interacci&#243;n entre espacio-tiempo-gravitaci&#243;n descubierta por Einstein; la visibilidad de un &#225;tomo bajo el microscopio electr&#243;nico y la observaci&#243;n mediante t&#233;cnicas de cristalograf&#237;a de un virus del SIDA, atacando a una c&#233;lula del organismo humano; la imagenolog&#237;a de los procesos mentales y el paso de an&#225;lisis cualitativos o conceptuales de estados mentales, como la alegr&#237;a, la ira, el humor, la depresi&#243;n, etc., hacia an&#225;lisis (y remedios) cuantitativos bioqu&#237;micos; la calculaci&#243;n del tiempo mediante relojes que registran las vibraciones de &#225;tomos de cesium que se &quot;zangolotean&quot; 9,2 mil millones de veces por segundo; en fin, ante el c&#250;mulo de esos conocimientos objetivos sobre la realidad, la insistencia en las viejas discusiones de los fil&#243;sofos s&#243;lo puede parecer una necedad&#8221;. (Dieterich, <em>Identidad nacional y globalizaci&#243;n. La tercera v&#237;a. Crisis en las ciencias sociales<\/em>. Editorial Nuestro Tiempo, M&#233;xico, 2000, pp. 63-64.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Aqu&#237;, la ruptura de Dieterich con el marxismo se revela con claridad. Considera que las &#8220;viejas&#8221; discusiones sobre el idealismo y el realismo o el materialismo son meras &#8220;extravagancias acad&#233;micas&#8221; o incluso &#8220;necedades&#8221;. As&#237;, de un plumazo, nuestro Heinz imagina haber liquidado m&#225;s de mil a&#241;os de filosof&#237;a, y, de paso, <em>ha &#8220;liquidado&#8221; tambi&#233;n al marxismo<\/em>, que se basa en la filosof&#237;a del materialismo dial&#233;ctico y es, por tanto, incompatible con cualquier tipo de idealismo. En &#250;ltima instancia, no defender el materialismo frente al idealismo representa <em>una capitulaci&#243;n ante la ideolog&#237;a burguesa<\/em>. Y no hay ninguna duda de que Heinz Dieterich ha tomado esa ruta. Lenin, en uno de sus trabajos m&#225;s importantes, <em>Sobre el significado del materialismo militante<\/em> (1922) criticaba con dureza a aquellos &#8220;que corr&#237;an con frecuencia en pos de las doctrinas filos&#243;ficas reaccionarias en boga, cegados por la apariencia de la supuesta &#8216;&#250;ltima palabra&#8217; de la ciencia europea y sin ser capaces de ver, tras las apariencias, tal o cual variedad de servilismo a la burgues&#237;a, a sus prejuicios y a su car&#225;cter reaccionario burgu&#233;s&#8221;. (Lenin. Obras Escogidas. Vol. III. Mosc&#250;. Editorial Progreso. 1980. p. 682).<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En el mismo art&#237;culo Lenin escribe: &#8220;Para no abordar semejante fen&#243;meno de un modo inconsciente, debemos comprender que sin una s&#243;lida fundamentaci&#243;n filos&#243;fica ningunas Ciencias Naturales, ning&#250;n materialismo podr&#237;an soportar la lucha contra el empuje de las ideas burguesas y el restablecimiento de la concepci&#243;n burguesa del mundo. Para soportar esta lucha y llevarla a cabo con pleno &#233;xito hasta el fin, el naturalista debe ser un materialista moderno, un partidario consciente del materialismo representado por Marx, es decir, debe ser un materialista dial&#233;ctico&#8221;. (Ib&#237;d. p. 686)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Creemos que Lenin estaba en lo cierto y que Dieterich est&#225; equivocado en la cuesti&#243;n de la filosof&#237;a. Es cierto que los incre&#237;bles avances de la ciencia han resuelto en la pr&#225;ctica muchas de las cuestiones que ocuparon las mentes de los fil&#243;sofos del pasado (recordemos que Isaac Newton, el cient&#237;fico m&#225;s grande del siglo XVIII, se describ&#237;a a s&#237; mismo como un fil&#243;sofo). Las viejas especulaciones sobre la naturaleza del universo han sido en gran medida resueltas por los resultados de las observaciones y los experimentos. Por tanto, seg&#250;n el camarada Dieterich, la discusi&#243;n entre materialismo e idealismo ya no es relevante. &#191;Es esto correcto? No, no lo es. Es cierto que la ciencia y la tecnolog&#237;a se han desarrollado en los &#250;ltimos 200 a&#241;os hasta niveles de los que jam&#225;s se oy&#243; hablar. Pero bajo el capitalismo, el aut&#233;ntico potencial de la ciencia no puede ser realizado. Los avances en ciencia y tecnolog&#237;a est&#225;n completamente subordinados a la codicia del beneficio empresarial. Los intereses de las grandes compa&#241;&#237;as transnacionales prevalecen sobre las necesidades de la humanidad y la ciencia. Los cient&#237;ficos han de servir a los intereses de gigantescas maquinarias militares, produciendo armas de destrucci&#243;n masiva en vez de medicinas y tecnolog&#237;a de la que la humanidad pudiera beneficiarse.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En el periodo de decadencia senil del capitalismo estamos presenciando el resurgir de ideas primitivas, superstici&#243;n, fanatismo religioso (fundamentalismo), misticismo y oscurantismo. Las filosof&#237;as reaccionarias han penetrado incluso el mundo de la ciencia. Cient&#237;ficos genetistas han usado y abusado de la ciencia para justificar la desigualdad, el racismo y la discriminaci&#243;n sexual. Algunos f&#237;sicos han intentado usar descubrimientos como la f&#237;sica cu&#225;ntica para defender posiciones idealistas, m&#237;sticas y reaccionarias. Enfrentados con tal fen&#243;meno, &#191;deber&#237;an los marxistas encogerse de hombros y adoptar la posici&#243;n de neutralidad filos&#243;fica que el camarada Dieterich propone? En un momento en el que la clase dominante est&#225; organizando un ataque feroz contra el marxismo y el materialismo, y cuando el idealismo y el misticismo se extienden como una epidemia venenosa, &#191;es leg&#237;timo abogar por una tregua filos&#243;fica, con el pretexto de que &#8220;las discusiones sobre idealismo y realismo o materialismo adquieren cada vez m&#225;s el car&#225;cter de extravagancias acad&#233;micas&#8221;? &#191;No es esto extremadamente <em>fr&#237;volo e irresponsable<\/em>?<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>Ciencia y filosof&#237;a<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>No hace falta decir que los avances de la ciencia son de suprema importancia. Pero no es el caso que la ciencia pueda prescindir por completo de la filosof&#237;a. Hace ya tiempo que Hegel se&#241;al&#243;: &#8220;De hecho, es la b&#250;squeda de una comprensi&#243;n racional, y no la ambici&#243;n por amasar una monta&#241;a de nuevas adquisiciones, lo que deber&#237;a en cada caso apoderarse de la mente del aprendiz en el estudio de la ciencia&#8221;. (Hegel. <em>Filosof&#237;a de la historia<\/em>, III., Historia Filos&#243;fica.) Hegel sab&#237;a de lo que hablaba. Los cient&#237;ficos estudian hechos, pero los hechos no se seleccionan a s&#237; mismos. Uno debe hacer hip&#243;tesis, y no es indiferente c&#243;mo se llega a estas hip&#243;tesis y por qu&#233; m&#233;todo.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La ciencia no puede separarse de la sociedad, y los cient&#237;ficos pueden ser influidos por ideas filos&#243;ficas y pol&#237;ticas incorrectas. Tomemos un ejemplo de la ciencia paleontol&#243;gica y el estudio de los or&#237;genes humanos. Desde aproximadamente cien a&#241;os, el estudio de los or&#237;genes del hombre fue completamente socavado por la filosof&#237;a idealista prevaleciente. Siguiendo la noci&#243;n idealista de que el cerebro lo determina todo, se asumi&#243; que nuestros primeros antepasados deber&#237;an por necesidad tener un cerebro grande. La b&#250;squeda del &#8220;eslab&#243;n perdido&#8221; se redujo, por lo tanto, a la b&#250;squeda de un f&#243;sil humanoide que exhibiera ese rasgo.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Tan convencidos estaban los antrop&#243;logos de esta teor&#237;a, que fueron enga&#241;ados por el llamado Hombre de Piltdown, que m&#225;s tarde se demostr&#243; no era m&#225;s que una burda falsificaci&#243;n, en la que el cr&#225;neo de un humano fue combinado con la mand&#237;bula de un simio. De hecho, al basarse en el idealismo, la ciencia ha estado siguiendo una pista falsa durante cien a&#241;os. Lo contrario era el caso. <em>El cerebro de los primeros antropoides era del mismo tama&#241;o que el de un chimpanc&#233;<\/em>. Esto ya hab&#237;a sido predicho por Engels hace alrededor de un siglo en su impresionante estudio <em>El papel del trabajo en la transformaci&#243;n del mono en hombre<\/em>.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Engels explic&#243; que los primeros antepasados del hombre se separaron primero de otros simios al adoptar una postura erguida, que liber&#243; sus manos para el trabajo. Esta fue la condici&#243;n previa al desarrollo de la humanidad. Pero el aut&#233;ntico salto cualitativo fue la producci&#243;n de herramientas de piedra. Esto provoc&#243; el desarrollo de la sociedad, el lenguaje y la cultura que de forma definitiva nos diferencia del resto de los animales. Stephen Jay Gould se&#241;al&#243; que si los cient&#237;ficos hubieran prestado m&#225;s atenci&#243;n a lo que Engels hab&#237;a escrito, se hubieran ahorra cien a&#241;os de errores. &#191;Cu&#225;l era el problema aqu&#237;? Era un problema filos&#243;fico: la mayor&#237;a de los cient&#237;ficos segu&#237;a las nociones predominantes del idealismo filos&#243;fico y, por tanto, formularon una hip&#243;tesis incorrecta. Ha habido muchos casos similares en la historia de la ciencia, y esto a&#250;n contin&#250;a siendo as&#237;, como veremos cuando examinemos la teor&#237;a del Big Bang.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Lenin hizo este comentario sobre la relevancia del materialismo dial&#233;ctico: &#8220;Los naturalistas modernos encontrar&#225;n (si saben investigar y si nosotros aprendemos a ayudarles en ello) en la interpretaci&#243;n materialista de la dial&#233;ctica de Hegel una serie de respuestas a las cuestiones filos&#243;ficas que plantea la revoluci&#243;n en las Ciencias Naturales y con las cuales &#8216;caen&#8217; en la reacci&#243;n los admiradores intelectuales de las modas burguesas&#8221;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Sin plantearse semejante tarea y sin cumplirla sistem&#225;ticamente, el materialismo no puede ser materialismo combativo.<a name=\"p613\" title=\"p613\"><\/a> Seguir&#225; siendo, empleando una expresi&#243;n de Schedr&#237;n, no tan combativo, como combatido. Sin ello, los grandes naturalistas seguir&#225;n siendo, con tanta frecuencia como hasta ahora, impotentes en sus conclusiones y generalizaciones filos&#243;ficas, ya que las ciencias naturales progresan con tanta rapidez, atraviesan un periodo de tan profundo viraje revolucionario en todas las ramas, que no pueden pasarse de ninguna manera sin las conclusiones filos&#243;ficas&#8221;. (Lenin, <em>Sobre el significado del materialismo militante<\/em>. Obras Escogidas. Mosc&#250;. Editorial Progreso. 1980. p. 686)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Es sorprendente que de todos los maravillosos descubrimientos de la ciencia moderna que se pueden citar, Dieterich haya elegido el campo donde ha habido la mayor controversia y donde la especulaci&#243;n m&#225;s m&#237;stica e idealista predomina. Nos referimos a la llamada teor&#237;a del Big Bang sobre el origen del universo. Ni que decir tiene que Heinz Dieterich es un firme partidario de esta teor&#237;a:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Con el paradigma del Big Bang que explica y data la existencia del universo en un lejano horizonte de 16 mil millones de a&#241;os (&#8230;) con este conjunto de conocimientos cient&#237;ficos, la insistencia de la prioridad de la idea en el comportamiento del universo &#8212;o como una cualidad ontol&#243;gicamente separada de la sustancia&#8212; es simplemente infantil. En t&#233;rminos cient&#237;ficos, Dios es un placebo, producido por la angustia existencial del ser humano y en nada diferente a otras formas de autosugesti&#243;n y proyecci&#243;n mental del homo sapiens. Que este placebo se haya convertido en un buen negocio para las burocracias teol&#243;gicas que viven de &#233;l o, tambi&#233;n, para muchos fil&#243;sofos que viven del misticismo, no cambia en nada la situaci&#243;n&#8221;. (Heinz Dieterich, <em>Identidad nacional. La tercera v&#237;a. Crisis en las ciencias sociales<\/em>; Editorial Nuestro Tiempo; M&#233;xico, 2000; p&#225;ginas 64-65.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La teor&#237;a del Big Bang es un modelo del que se dice que responde a muchas cuestiones sobre el universo. Pero debemos tener presente que es s&#243;lo una hip&#243;tesis, que ciertamente no responde a <em>todas <\/em>las cuestiones. Tanto es as&#237; que, con el transcurrir del tiempo, m&#225;s y m&#225;s preguntas y discrepancias aparecen. La evidencia contra el Big Bang abunda. Se supone que el Big Bang ha de producir de la nada energ&#237;a en gran escala. Esto contradice una de las leyes de la f&#237;sica m&#225;s rigurosamente validadas: la conservaci&#243;n de la energ&#237;a. Rechazar esta ley b&#225;sica de la conservaci&#243;n para preservar la teor&#237;a del Big Bang es algo que jam&#225;s ser&#237;a aceptado en otros campos de la f&#237;sica. A&#250;n as&#237;, aqu&#237; se acepta sin sentido cr&#237;tico alguno.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En primer lugar, se&#241;alemos que no es correcto referirse a la &#8220;teor&#237;a del Big Bang&#8221;. Ha habido al menos cinco teor&#237;as diferentes, cada una de las cuales ha tenido problemas importantes. Lema&#238;tre, Gamow, Robert Dicke y otros han intentado racionalizar esta teor&#237;a, pero sigue siendo una hip&#243;tesis no validada, abierta a serias objeciones. La mayor parte del trabajo realizado para respaldarla es de un car&#225;cter puramente te&#243;rico, apoy&#225;ndose pesadamente en formulaciones matem&#225;ticas. La evidencia emp&#237;rica a favor de la teor&#237;a del Big Bang sigue siendo bastante tenue. Para encubrir las numerosas contradicciones entre el esquema preconcebido del Big Bang y la evidencia observada se mueven constantemente los palos de la porter&#237;a.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La teor&#237;a del Big Bang se sustenta en un n&#250;mero creciente de entidades hipot&#233;ticas: cosas que nunca hemos observado. La teor&#237;a no puede sobrevivir sin asumir todo tipo de elementos tales como la inflaci&#243;n c&#243;smica, la materia oscura y la energ&#237;a oscura. Sin ellos, habr&#237;a fatales contradicciones entre las observaciones realizadas por los astr&#243;nomos y las predicciones de la teor&#237;a del Big Bang. En ning&#250;n otro campo de la f&#237;sica podr&#237;a ser aceptado este recurso continuo a nuevos objetos hipot&#233;ticos como medio para salvar las distancias entre teor&#237;a y observaci&#243;n. Levantar&#237;a, al menos, serios interrogantes sobre la viabilidad de la teor&#237;a subyacente. Pero Dieterich no tiene ninguna duda ni hace pregunta alguna.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>A pesar de su ferviente admiraci&#243;n por el Big Bang, no es capaz de expresar correctamente la teor&#237;a. Seg&#250;n la &#250;ltima versi&#243;n de la teor&#237;a (conocida como la teor&#237;a de la inflaci&#243;n c&#243;smica), no puede haber nada en el universo m&#225;s viejo de 14 mil millones de a&#241;os, y no 16 mil millones como Heinz afirma. Pero hay evidencias que contradicen esta proposici&#243;n. Ya en 1986, Brent Tully, de la Universidad de Hawai, descubri&#243; enormes aglomeraciones de galaxias (superclusters) con alrededor de mil millones de a&#241;os luz de longitud, 300 millones de a&#241;os luz de anchura y 100 millones de a&#241;os luz de espesor. Para que tan vastos objetos se formaran, se necesitar&#237;an entre 80.000 millones y 100.000 millones de a&#241;os, es decir, cuatro o cinco veces m&#225;s de lo que permitir&#237;a la teor&#237;a del Big Bang. Desde entonces, ha habido otros resultados que tienden a confirmar estas observaciones.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La historia de la ciencia demuestra que incluso una teor&#237;a tan aparentemente segura y amplia como la mec&#225;nica cl&#225;sica de Newton, que durante mucho tiempo fue universalmente aceptada por los cient&#237;ficos como la &#250;ltima palabra, finalmente demostr&#243; ser incompleta y parcial. En un momento determinado, emergen peque&#241;as discrepancias que no pueden ser explicadas. &#201;stas son inicialmente desestimadas como algo trivial o irrelevante, pero finalmente conducen al destronamiento de la teor&#237;a aceptada y a su sustituci&#243;n por una nueva teor&#237;a revolucionaria, que es aceptada hasta que surgen nuevas discrepancias, etc. No hay raz&#243;n alguna para suponer que la situaci&#243;n actual en cosmolog&#237;a y f&#237;sica te&#243;rica ser&#225; diferente. Especialmente, si tenemos en cuenta que el estudio del universo implica numerosos factores desconocidos. Necesariamente, nos basamos en observaciones parciales del universo visible, y muchos errores pueden aparecer como consecuencia de la falta de informaci&#243;n. Hasta cierto punto, esto se puede superar recurriendo a modelos matem&#225;ticos abstractos y a los resultados que ofrece la f&#237;sica de las part&#237;culas, etc. Pero en &#250;ltima instancia, estos resultados deber&#225;n ser contrastados por los experimentos y la observaci&#243;n. Nada puede sustituir a estos &#250;ltimos.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En el pasado, hubo muchas teor&#237;as que fueron aceptadas incondicionalmente por los cient&#237;ficos, porque parec&#237;an explicar algunas cosas, pero result&#243; que esto era falso &#8211;por ejemplo la Teor&#237;a del Flogisto y el &#201;ter&#8211;. Existen paralelismos muy llamativos entre estas teor&#237;as y la idea de materia fr&#237;a y oscura propuesta por los partidarios de la teor&#237;a del Big Bang, <em>con la intenci&#243;n de escamotear el hecho de que no hay suficiente materia en el universo visible que se ajuste a la teor&#237;a<\/em>. Naturalmente, nuestro Heinz acepta esta idea sin rechistar. Se refiere a &#8220;<em>el maravilloso descubrimiento del Big Bang acerca del origen macroc&#243;smico;<\/em> (&#8230;) <em>compuesto por materia visible e invisible (dark matter)<\/em>&#8221;. Desgraciadamente para &#233;l, despu&#233;s de muchos a&#241;os de intentar descubrir esta materia oscura todav&#237;a no ha habido &#233;xito. La &#250;nica materia oscura que existe se encuentra en el cerebro de Heinz Dieterich, donde sirve como fuente inagotable de pensamientos mucho m&#225;s oscura que cualquier cosa conocida por la ciencia o, incluso, la ciencia ficci&#243;n.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>Marx, Engels y la ciencia<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Fue, de hecho, el rechazo de Marx y Engels a la aplicaci&#243;n del determinismo newtoniano &#8211;que es &#250;til para la descripci&#243;n y explicaci&#243;n del movimiento mec&#225;nico, que es el m&#225;s simple de los cambios, pero no para explicar un sistema de din&#225;mica compleja (SDC) como la sociedad&#8211;, lo que les permiti&#243; desarrollar una perspectiva pol&#237;tico-cient&#237;fica <em>sui generis<\/em>, que era la &#250;nica posible para obtener su extraordinaria pugna por el Nuevo Proyecto Hist&#243;rico de las mayor&#237;as de su &#233;poca&#8221;. (Ib&#237;d.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Marx y Engels recibieron calurosamente todos los avances de la ciencia de su tiempo, pero no adoptaron la actitud acr&#237;tica de Heinz Dieterich. Las teor&#237;as dominantes de la f&#237;sica en el siglo XIX eran las del mecanicismo, y estaban enormemente influidas por las ideas elaboradas por Isaac Newton en el siglo XVIII. Marx y Engels, siguiendo a Hegel, eran extremadamente cr&#237;ticos con este enfoque mecanicista sobre el funcionamiento del universo. Al contrario que Heinz, quien toma como buena moneda la teor&#237;a del Big Bang y otros elementos sueltos de la ciencia moderna para luego vulgarizarlos, los fundadores del socialismo cient&#237;fico estaban dispuestos a rechazar algunos puntos de vista predominantes en la ciencia de su &#233;poca, y muchos a&#241;os despu&#233;s se comprob&#243; que estaban en lo cierto.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En la correspondencia de Marx y Engels encontramos frecuentes cr&#237;ticas al m&#233;todo mecanicista de Newton. Enfatizando la naturaleza din&#225;mica del materialismo moderno, Engels escribi&#243;: &#8220;&#8230;el movimiento de la materia no es meramente un burdo movimiento mec&#225;nico, un mero cambio de lugar, es luz y calor, electricidad y tensi&#243;n magn&#233;tica, combinaci&#243;n qu&#237;mica y disociaci&#243;n, vida y, finalmente, consciencia&#8221;. (Engels, <em>Correspondencia<\/em>.) Engels critic&#243; abiertamente la estrechez de las opiniones filos&#243;ficas de Newton, su tendenciosa sobrestimaci&#243;n del m&#233;todo de inducci&#243;n y su actitud negativa hacia las hip&#243;tesis, que &#233;l mismo expres&#243; en su conocida <em>Hypotheses non fingo<\/em> (No invento hip&#243;tesis). Se refer&#237;a a &#233;l como al &#8220;asno inductivo de Newton&#8221; (Engels, <em>Dial&#233;ctica de la Naturaleza<\/em>, Filosof&#237;a natural y ciencia, p. 273).<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En los escritos preparatorios para <em>La dial&#233;ctica de la naturaleza<\/em> leemos lo siguiente: &#8220;La atracci&#243;n y la fuerza centr&#237;fuga de Newton, ejemplo de modo metaf&#237;sico de pensar: el problema no se resuelve; no hace m&#225;s que <em>plantearse, <\/em>present&#225;ndose el planteamiento como soluci&#243;n&#8221;. E inmediatamente debajo sigue: &#8220;<em>La gravitaci&#243;n de Newton<\/em>.<em> <\/em>Lo mejor que de ella puede decirse es que no explica, sino que ilustra pl&#225;sticamente el estado actual del movimiento planetario. El movimiento es algo dado. Y lo mismo la fuerza de atracci&#243;n del sol. &#191;C&#243;mo explicarse el movimiento, partiendo de estos datos? Por el paralelogramo de las fuerzas, por una fuerza tangencial, convertido ahora en un postulado necesario que <em>debemos <\/em>aceptar. Lo que quiere decir que, supuesta la <em>eternidad <\/em>del estado de cosas existente, necesitamos un <em>primer impulso, <\/em>necesitamos a Dios. Ahora bien, ni el estado planetario actual es eterno, ni el movimiento es originariamente compuesto, sino una <em>simple rotaci&#243;n, <\/em>y el paralelogramo de las fuerzas, aplicado aqu&#237;, resulta falso, por cuanto no se limita a poner en claro la magnitud que constituye todav&#237;a la inc&#243;gnita, la <em>x<\/em>; es decir, por cuanto Newton pretende, no simplemente plantear la cuesti&#243;n, sino resolverla&#8221;. (Federico Engels. <em>La dial&#233;ctica de la naturaleza<\/em>. La Habana. Editorial Ciencia y Educaci&#243;n. 1991. p. 234. El subrayado en el original).<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Estas l&#237;neas demuestran que Marx y Engels no se contentaban con regurgitar las opiniones comunes sobre la ciencia del siglo XIX, sino que ten&#237;an un punto de vista cr&#237;tico e independiente. Mucho antes de que los descubrimientos de la f&#237;sica cu&#225;ntica y la relatividad trajeran consigo la revoluci&#243;n de la f&#237;sica en los primeros a&#241;os del siglo XX, ya hab&#237;an rechazado las ideas prevalecientes del mecanicismo desde el punto de vista del materialismo dial&#233;ctico. En ciertos sentidos estaban m&#225;s adelantados que los cient&#237;ficos de sus tiempos.<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Encontramos un buen ejemplo de esto en el importante campo de la evoluci&#243;n. Marx y Engels sent&#237;an una gran admiraci&#243;n por Charles Darwin. Hasta tal punto de que Marx quer&#237;a dedicar <em>El capital <\/em>al gran cient&#237;fico ingl&#233;s. Pero esto tampoco les impidi&#243; adoptar una posici&#243;n cr&#237;tica en relaci&#243;n a Darwin. En particular, eran cr&#237;ticos del gradualismo de Darwin, que negaba la posibilidad de saltos en la naturaleza. Darwin ve&#237;a la evoluci&#243;n como un proceso lento y gradual, ininterrumpido por cambios bruscos. De hecho, consideraba a la naturaleza de la misma manera que Heinz Dieterich considera hoy a la sociedad.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El notable cient&#237;fico norteamericano Stephen Jay Gould cuestion&#243; la teor&#237;a gradualista de Darwin. En el campo de la paleontolog&#237;a, la revolucionaria teor&#237;a del equilibrio puntuado de Stephen Gould, ahora generalmente aceptada como correcta, ha destronado a la vieja noci&#243;n de la evoluci&#243;n como un proceso lento, gradual, ininterrumpido por cat&#225;strofes repentinas y saltos. Gould estaba influido por las ideas del marxismo y, en particular, por la obra maestra de Engels <em>El papel del trabajo en la transici&#243;n del mono al hombre<\/em>, del que siempre hablaba con gran admiraci&#243;n. De hecho, como hemos visto, Gould se&#241;al&#243; que, si los cient&#237;ficos hubieran prestado m&#225;s atenci&#243;n a lo que Engels hab&#237;a escrito, la investigaci&#243;n sobre los or&#237;genes del hombre se hubieran ahorrado cien a&#241;os de errores. En su libro <em>Desde Darwin<\/em>, comenta sobre el ensayo de Engels, <em>El papel del trabajo en la transici&#243;n del mono al hombre<\/em>, del que dice lo siguiente:<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Ciertamente, el siglo XIX produjo una brillante revelaci&#243;n proveniente de una fuente que, sin duda, sorprender&#225; a muchos lectores &#8211;Federico Engels (un poco de reflexi&#243;n reducir&#225; la sorpresa&#8211;. Engels ten&#237;a gran inter&#233;s en las ciencias naturales y buscaba asentar su filosof&#237;a general del materialismo dial&#233;ctico en cimientos &#8216;positivos&#8217;. No vivi&#243; para completar su <em>Dial&#233;ctica de la naturaleza<\/em>, pero incluy&#243; largos comentarios sobre ciencia en tratados como el <em>Anti-D&#252;hring<\/em>). En 1876, Engels escribi&#243; un ensayo titulado <em>El papel del trabajo en la transformaci&#243;n del mono en hombre<\/em>. Fue publicado p&#243;stumamente en 1896 y, desgraciadamente, no tuvo impacto visible alguno sobre la ciencia occidental&#8221;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;Engels considera tres rasgos fundamentales en la evoluci&#243;n humana: el discurso, un cerebro grande, y la postura erguida. Argumenta que un primer paso debi&#243; ser el descender de los &#225;rboles con la consiguiente evoluci&#243;n a una postura erguida. &#8220;Estos simios una vez en el suelo empezaron a abandonar el h&#225;bito de usar sus manos para moverse y fueron adoptando una postura erguida. Este fue el paso decisivo en la transici&#243;n del simio al mono. La postura erguida liber&#243; las manos para ser usadas como herramientas (trabajo, en la terminolog&#237;a de Engels): el incremento en la inteligencia y el lenguaje vinieron despu&#233;s&#8221;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Gould comprendi&#243; las limitaciones del pensamiento occidental y escribi&#243; que &#8220;prejuicios profundamente enraizados en el pensamiento occidental nos predisponen a seguir buscando un cambio gradual&#8221;. Gould rindi&#243; un c&#225;lido homenaje a Engels por anticipar los descubrimientos que un siglo despu&#233;s de su muerte habr&#237;an de cambiar la faz de la paleontolog&#237;a y la evoluci&#243;n. Engels fue capaz de dar ese importante paso adelante porque se bas&#243; en el m&#233;todo dial&#233;ctico. &#201;ste no es nuevo, sino m&#225;s bien antiguo. M&#225;s viejo que Engels y Marx, y que Hegel. Es tan antiguo como Her&#225;clito &#8211;y eso es muy antiguo&#8211;. A&#250;n as&#237;, es mucho m&#225;s actual que la llamada filosof&#237;a de la praxis que, en la pr&#225;ctica, resulta que ni explica ni anticipa nada.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>Dieterich contra Marx<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Dieterich fija ahora su atenci&#243;n en los fundadores del socialismo cient&#237;fico. En la p&#225;gina 74, Dieterich nos presenta un esquema, que, en su t&#237;pico estilo escol&#225;stico, ocupa una p&#225;gina entera. Compara la revoluci&#243;n cient&#237;fica de Einstein, Plank, Heisenberg, y Gell-Mann respecto a Newton con su propio &#8220;Socialismo te&#243;rico del siglo XXI&#8221; respecto a Marx. Lo &#250;nico bueno de todo esto es el reconocimiento que el propio Dieterich hace del hecho de que <em>su teor&#237;a es bastante diferente tanto en forma como en contenido de la de Marx<\/em>. &#161;Por fin encontramos algo en lo que estamos de acuerdo!<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p style=\"margin-right: -2.8pt\" align=\"justify\"> <span>&#8220;En primer lugar, es necesario distinguir entre los enunciados de alcance regional y temporal limitados (decimon&#243;nicos), y los enunciados universales. Adem&#225;s de esa valorizaci&#243;n en espacio y tiempo hay que tomar en cuenta que, en segundo lugar, existen nuevas realidades objetivas que o no exist&#237;an en los tiempos de Marx y Engels o que no ten&#237;an mucha importancia relativa (p.e., la ecolog&#237;a), y que, por lo tanto, tienen que integrarse en el Nuevo Proyecto Hist&#243;rico de las mayor&#237;as. En tercer lugar, el avance de las ciencias y de su epistemolog&#237;a nos permite determinar la correcta metodolog&#237;a del an&#225;lisis de Marx y Engels, sin violar los elementos estructurales de los procedimientos de la ciencia contempor&#225;nea m&#225;s avanzada. Tal determinaci&#243;n s&#243;lo se puede realizar a partir de las ciencias f&#237;sico-matem&#225;ticas m&#225;s avanzadas y no, desde las interpretaciones cient&#237;ficas de la realidad del siglo XIX que Marx y Engels ten&#237;an a su disposici&#243;n. En cuarto t&#233;rmino, es preciso desarrollar un nuevo discurso, no s&#243;lo en cuanto a sus contenidos, sino en lo referente a sus formas. Finalmente, habr&#225; que integrar las artes, la est&#233;tica, etc&#233;tera en la lucha transformadora por el Nuevo Proyecto Hist&#243;rico de las mayor&#237;as del siglo XXI&#8221;. (Dieterich, <em>Identidad nacional y globalizaci&#243;n. La tercera v&#237;a. Crisis en las ciencias sociales<\/em>, p&#225;gina 61.)<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin-right: -2.8pt\" align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El camarada Dieterich cree que en el caso de Marx y Engels se trataba s&#243;lo de una &#8220;pugna por el Nuevo Proyecto Hist&#243;rico de las mayor&#237;as de su &#233;poca&#8221;. Es decir, estaban intentando hacer <em>exactamente lo mismo que Heinz Dieterich<\/em>. La diferencia es que su Nuevo Proyecto Hist&#243;rico s&#243;lo era adecuado para &#8220;las mayor&#237;as de su &#233;poca&#8221;, y no, claro est&#225;, para el siglo XXI. En otras palabras, sus ideas son viejas, anticuadas y pasadas de moda. Y de todas maneras, s&#243;lo eran capaces de una &#8220;<em>pugna por el Nuevo Proyecto Hist&#243;rico de las mayor&#237;as de su &#233;poca<\/em>&#8221;, mientras que nuestro Heinz <em>ha encontrado realmente uno<\/em>. Naturalmente, el NPH y el Socialismo del siglo XXI son inconmensurablemente superiores a <em>El Manifiesto Comunista<\/em>, <em>El capital<\/em> y todo ese rollo viejo.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En espa&#241;ol la palabra &#8220;decimon&#243;nico&#8221; tiene dos posibles significados: que pertenece al siglo XIX o <em>anticuado<\/em>. No tenemos duda de que Heinz considera que las ideas de Marx y Engels pertenecen al siglo XIX y <em>est&#225;n, por tanto, anticuadas<\/em>. Por el contrario, Heinz Dieterich no est&#225; anticuado en absoluto, sino que es muy moderno. No s&#243;lo ha inventado un Socialismo del siglo XXI enteramente nuevo y original, sino que tambi&#233;n ha inventado un lenguaje del siglo XXI igual de nuevo y original que su Socialismo. Afirma que Marx y Engels tambi&#233;n &#8220;desarrollaron un nuevo discurso&#8221; &#8211;&#8220;discurso&#8221; es una de las palabras de moda tan queridas por los posmodernistas, quienes han causado tan profunda impresi&#243;n en nuestro Heinz&#8211;. Pero el &#8220;discurso&#8221; de Marx y Engels no era para nada nuevo: estaba construido en un buen alem&#225;n de los viejos tiempos, que cualquier persona de inteligencia media podr&#237;a leer y comprender.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Muy por el contrario, el &#8220;nuevo discurso&#8221; del Fundador del Socialismo del siglo XXI es tan enrevesado que nadie puede entenderlo, excepto el propio Dieterich &#8211;e incluso eso es dudoso&#8211;. Es de esperar que en alg&#250;n momento todos los ciudadanos del Socialismo del siglo XXI conversen felizmente entre ellos con este nuevo y universal discurso. Discutir&#225;n en detalle no s&#243;lo de la Econom&#237;a de Equivalencias, sino tambi&#233;n del Arte y la Est&#233;tica y de otros muchos asuntos interesantes. M&#225;s a&#250;n, har&#225;n todo esto sin &#8220;violar los elementos estructurales de los m&#225;s avanzados procedimientos de la ciencia actual&#8221; y evitar&#225;n cuidadosamente hacer &#8220;enunciados de alcance regional y temporal limitados&#8221;. En resumen, todo ser&#225; de lo mejor en el mejor de los mundos del siglo XXI.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>Ciencia o pedanter&#237;a<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En la p&#225;gina 65 del mismo libro leemos: &#8220;Vinculada a esta problem&#225;tica de la abolici&#243;n o banalizaci&#243;n de las grandes interrogantes de la filosof&#237;a, est&#225; el problema de la complejidad de los nuevos paradigmas de las ciencias naturales que hacen pr&#225;cticamente imposible su interpretaci&#243;n filos&#243;fica adecuada para personas que no tengan una profunda y s&#243;lida formaci&#243;n en las ciencias f&#237;sico-matem&#225;ticas y, cada vez m&#225;s, de la biolog&#237;a molecular. Es obvio, que para poder inferir sobre las implicaciones no estrictamente cient&#237;ficas de conocimientos como la forma cil&#237;ndrica del universo, el concepto de espacio-tiempo, la curvatura de espacio y tiempo por los campos de gravitaci&#243;n, etc., se tiene que dominar primero la disciplina cient&#237;fica respectiva&#8221;.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Traducido a simple y llano castellano esto viene a decir: la ciencia moderna es muy complicada y dif&#237;cil de comprender para la gente de a pie. Es incluso m&#225;s dif&#237;cil de comprender cuando se expresa en el nuevo lenguaje del siglo XXI. &#191;Qu&#233; otras perlas de sabidur&#237;a encontramos aqu&#237;? Se nos informa de que para comprender la ciencia ayuda el hecho de haberla estudiado primero, lo que es tambi&#233;n cierto con relaci&#243;n a otras muchas actividades humanas, como la cocina, la carpinter&#237;a, la jardiner&#237;a o el bailar salsa. Por ahora, estamos intentando estudiar la asignatura m&#225;s dif&#237;cil de todas, a saber, los meandros mentales de Heinz Dieterich. Este empe&#241;o nuestro nos ha llevado a trav&#233;s de la curvatura del espacio-tiempo por los campos gravitacionales hasta los mism&#237;simos l&#237;mites del universo cil&#237;ndrico, y m&#225;s all&#225;, donde sin duda alguna encontraremos la misma inscripci&#243;n que se sol&#237;a escribir en los antiguos mapas del mundo: &#8220;A partir de aqu&#237;, monstruos&#8221;. Pero valerosamente nos aventuraremos donde ning&#250;n hombre se ha atrevido a pisar jam&#225;s. &#161;Adelante!<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#8220;S&#243;lo sobre la base de un s&#243;lido conocimiento de este tipo es posible, tratar de transponer las l&#243;gicas [sic], conceptos y m&#233;todos interpretativos usados, digamos, en la f&#237;sica te&#243;rica, a otros campos de investigaci&#243;n como son, por ejemplo, las ciencias de la sociedad. No dominar los complejos paradigmas f&#237;sico-matem&#225;ticos y dar, sin embargo, lecciones y c&#225;tedras sobre sus significados impl&#237;citos para la pol&#237;tica, la est&#233;tica, la &#233;tica, significa simplemente, querer dar el segundo paso antes del primero; procedimiento que s&#243;lo puede terminar en la charlataner&#237;a del discurso nebuloso, de las analog&#237;as sin sentido y de la pretensi&#243;n de la precisi&#243;n, donde impera el pseudoconocimiento&#8221;. (Heinz Dieterich, <em>Identidad nacional y globalizaci&#243;n. La tercera v&#237;a. Crisis en las ciencias sociales<\/em>, Editorial Nuestro Tiempo, M&#233;xico, 2000, p&#225;ginas 65-66.)<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Sin pretenderlo, el camarada Dieterich ha ofrecido aqu&#237; una caracterizaci&#243;n muy precisa de su propia obra. Pero centr&#233;monos en su proposici&#243;n b&#225;sica, que es &#233;sta: para poder expresar una idea sobre la sociedad, la econom&#237;a o la pol&#237;tica, es necesario en primer lugar tener un dominio completo de las matem&#225;ticas, la f&#237;sica y la biolog&#237;a molecular. Ahora bien, nosotros ser&#237;amos los &#250;ltimos en negar que tales conocimientos ser&#237;an extremadamente &#250;tiles. El problema, que tan enf&#225;ticamente ha expresado nuestro amigo, es que cada una de estas esferas del conocimiento es altamente compleja. S&#243;lo para dominar por completo una de ellas necesitar&#237;amos una vida entera de trabajo y estudio. Dominar las tres, requerir&#237;a el tipo de genial capacidad que s&#243;lo el camarada Dieterich afirma poseer. De hecho, ser&#237;a demasiado incluso para &#233;l.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La mera idea de que es imposible hablar sobre la sociedad y la pol&#237;tica, a menos de que se tenga un doctorado en f&#237;sica te&#243;rica es un rid&#237;culo sinsentido. Es muy t&#237;pico de <em>la charlataner&#237;a del discurso nebuloso, de, las analog&#237;as sin sentido y de la pretensi&#243;n de la precisi&#243;n<\/em> que llenan cada una de las p&#225;ginas de los libros del camarada Dieterich. Y su imprudente tentativa al d&#225;rselas de experto en todos y cada uno de estos campos nos conduce precisamente a un lugar donde <em>impera el pseudoconocimiento<\/em>, pues el conocimiento de verdad brilla por su ausencia. Nadie duda de la colosal importancia de los descubrimientos de la ciencia moderna. Pero, en primer lugar, ser&#237;a est&#250;pido pensar que la ciencia ha dicho su &#250;ltima palabra, por ejemplo, sobre la naturaleza del universo (nuestro Heinz piensa que s&#237; lo ha hecho y se est&#225; acomodando en su rinc&#243;n del universo cil&#237;ndrico).<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>De todas maneras, no es en absoluto cierto que las mismas leyes se puedan aplicar a todos los casos. Las leyes que gobiernan la f&#237;sica no son necesariamente las mismas que aquellas que gobiernan la biolog&#237;a, la qu&#237;mica o la geolog&#237;a. En cada caso, las leyes de diferentes fen&#243;menos naturales deben ser derivadas de una cuidada investigaci&#243;n emp&#237;rica de los hechos. Las relaciones dial&#233;cticas en la naturaleza y los diferentes niveles de complejidad encuentran su reflejo en las diferentes ramas de la ciencia. No es posible aplicar las mismas teor&#237;as cient&#237;ficas al movimiento de las part&#237;culas subat&#243;micas y al movimiento de las galaxias. He aqu&#237; la raz&#243;n por la cual Einstein desarroll&#243; dos teor&#237;as completamente separadas: la Teor&#237;a de la Relatividad Especial, que trata de las part&#237;culas subat&#243;micas movi&#233;ndose a grandes velocidades, y la Teor&#237;a de la Relatividad General, que trata de los efectos de la gravitaci&#243;n sobre grandes objetos como las galaxias.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Todo esto, por supuesto, le da lo mismo a nuestro Heinz, pero no a los cient&#237;ficos. Uno puede saber mucho de la Teor&#237;a de la Relatividad, pero no de la f&#237;sica cu&#225;ntica. Las interacciones at&#243;micas y las leyes de la qu&#237;mica determinan las leyes de la bioqu&#237;mica, pero la vida propiamente dicha es cualitativamente diferente. &#191;Puede alguien pensar que es posible expresar las complejidades de la vida en todas sus m&#250;ltiples expresiones en t&#233;rminos qu&#237;micos? No, los dos son diferentes y esa es la raz&#243;n por la que son dos campos de estudio separados. Las leyes de la bioqu&#237;mica explican todos los procesos de la interacci&#243;n humana con su medio. No obstante, la actividad humana y el pensamiento son cualitativamente diferentes a los procesos biol&#243;gicos que los constituyen. Cada persona es el producto de su desarrollo psicol&#243;gico y medioambiental. A&#250;n as&#237;, las complejas interacciones de la suma total de los individuos que conforman una sociedad son tambi&#233;n cualitativamente diferentes. En cada uno de estos casos, el todo es m&#225;s grande que la suma de las partes y obedece a leyes diferentes.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>&#191;Es posible comprender las leyes que gobiernan la sociedad estudiando la psicolog&#237;a individual de cada uno de sus ciudadanos? S&#243;lo es necesario hacer la pregunta para ver su car&#225;cter completamente absurdo. Uno puede ser un experto en psicolog&#237;a y no entender nada de econom&#237;a, sociolog&#237;a, historia y otras ciencias sociales. No es posible derivar las leyes de la sociedad de las leyes de la f&#237;sica, como el camarada Dieterich imagina. Es cierto, por supuesto, que en &#250;ltima instancia toda la existencia y la actividad humanas se basan en las leyes del movimiento de los &#225;tomos. Somos parte de un universo material, que es un todo continuo, funcionando de acuerdo a sus leyes inherentes. Y no obstante, cuando pasamos del movimiento de los &#225;tomos a la sociedad, hacemos una serie de saltos cualitativos y debemos operar con diferentes leyes a diferentes niveles.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En &#250;ltima instancia la sociedad tiene una base biol&#243;gica y la biolog&#237;a, en &#250;ltima instancia, tiene una base f&#237;sica y qu&#237;mica, pero nadie en su sano juicio intentar&#237;a explicar los complejos movimientos sociales en t&#233;rminos de fuerzas at&#243;micas. Sistemas complejos como la sociedad humana tienen propiedades emergentes que no pueden ser deducidas mediante una examen de las reglas simples de interacci&#243;n de las partes componentes del sistema. Es precisamente este tipo de crudo reduccionismo que ha conducido a algunos a reducir el problema de la delincuencia a las leyes gen&#233;ticas, como los reaccionarios hacen de manera habitual. Semejante reduccionismo no tiene base cient&#237;fica alguna. Quien quiera que intentara tal cosa ser&#237;a considerado, y con raz&#243;n, un necio o un charlat&#225;n por un aut&#233;ntico cient&#237;fico.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Por consiguiente, cuando el camarada Dieterich nos informa severamente de que, a menos que sepamos que el universo es cil&#237;ndrico, no podemos expresar una opini&#243;n &#250;til sobre la sociedad y la lucha de clases, s&#243;lo podemos encogernos de hombros. &#201;ste es precisamente el tipo de banalidad pedante y pretenciosa al que estamos acostumbrados en las obras de este escritor. Muy por el contrario, estamos convencidos de que es enteramente posible llegar a una comprensi&#243;n cient&#237;fica de la sociedad sin entrar en el reino de los universos cil&#237;ndricos o estudiar sus leyes, aunque no dudamos que estas &#250;ltimas ser&#225;n de estudio obligatorio en cada escuela primaria del socialismo del siglo XXI.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <strong><span>Gen&#233;tica y socialismo<\/span><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>Con su caracter&#237;stica pedanter&#237;a, Dieterich emborrona varias hojas de su libro <em>Socialismo del Siglo XXI<\/em>, hablando de ciencia, el universo, materia y energ&#237;a, evoluci&#243;n y otras profundas cuestiones. En apenas seis p&#225;ginas nos da un r&#225;pido paseo por el universo, desde el &#225;tomo, pasando por la c&#233;lula y el organismo humano, hasta el cosmos, entre otros fen&#243;menos. Somos conducidos a velocidad de v&#233;rtigo desde la bacteria<em> <\/em>a la invasi&#243;n de Kosovo. Incluso la lectura m&#225;s superficial de este material es suficiente para plantar algunas dudas en nuestra mente, en cuanto a los conocimientos de Heinz Dieterich sobre ciencia y sociolog&#237;a. Haciendo uso de una l&#243;gica peculiar, Dieterich argumenta que una de las principales razones para la ca&#237;da de la URSS fue que <em>el genoma humano no hab&#237;a sido descubierto todav&#237;a<\/em>. Escribe: &#8220;Los intentos hist&#243;ricos de construir sociedades m&#225;s justas han sido, en cierto sentido, intentos contra el sentido com&#250;n. Sin conocer cient&#237;ficamente el elemento constructivo principal, el ser humano, la voluntad de fundar una sociedad justa equival&#237;a a querer construir el techo de un edificio (una superestructura), antes de tener sus fundamentos y paredes. <\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#8220;No hubo, por supuesto, otro camino posible. Ante la ignorancia sobre &#8216;la naturaleza humana&#8217;, los buenos deseos, las especulaciones metaf&#237;sicas y religiosas y, en lo metodol&#243;gico, los pasos del &#8216;ensayo y error&#8217; tuvieron que suplantar bases m&#225;s firmes de la evoluci&#243;n consciente y planeada de la sociedad. Pese a este camino artesanal del progreso, limitado a la sabidur&#237;a de la experiencia emp&#237;rica y a s&#243;lo un paso del pensamiento &#8216;salvaje&#8217;, los &#250;ltimos milenios han visto avances considerables en muchos aspectos de la existencia humana. Hoy, sin embargo, puede abordarse la tarea con mayor eficiencia, realismo y optimismo que en cualquier otro momento del pasado, porque empezamos a entender sistem&#225;ticamente los dos elementos claves del enigma humano: su genoma y su sistema neuronal&quot;. (Heinz Dieterich, <em>El socialismo del siglo XXI<\/em>; 2.3.1 El conocimiento cient&#237;fico sobre el ser humano, pp. 67-68.)<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#191;Qu&#233; significa todo esto? S&#243;lo lo siguiente: que durante los &#250;ltimos 2.000 a&#241;os no fue posible establecer una sociedad m&#225;s &#8220;justa&#8221; (nos imaginamos que quiere decir socialismo) porque el genoma humano todav&#237;a no hab&#237;a sido descubierto. Consecuentemente, todos los intentos de Lenin y los bolcheviques para cambiar la sociedad estaban condenados a fracasar de antemano, puesto que no entend&#237;an &#8220;los dos elementos claves del enigma humano: su genoma y su sistema neuronal&#8221;. &#161;Ojal&#225; hubiesen tenido la paciencia de esperar otros 90 a&#241;os!<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>&#160;<\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> <span>El genoma humano es ciertamente enormemente importante para los socialistas, pero no por las razones expuestas por Heinz Dieterich. Los descubrimientos realizados por el Proyecto Genoma Humano han confirmado concluyentemente la posici&#243;n del marxismo. Durante d&#233;cadas, un gran n&#250;mero de genetistas ha sostenido que todo, desde la inteligencia a la homosexualidad y la criminalidad, estaba determinado por nuestros genes. Esto era un ejemplo muy bueno de c&#243;mo la ciencia puede separarse de la pol&#237;tica y los intereses de clase, y de c&#243;mo los m&#225;s eminentes cient&#237;ficos pueden ser presionados, consciente o inconscientemente, para servir a la reacci&#243;n. Ahora, sin embargo, el Proyecto del Genoma Humano ha hecho a&#241;icos el mito del racismo. Hay muy poca diferencia entre blancos y negros, indios y chinos.<\/span> <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Sin duda alguna, los genes desempe&#241;an un papel importante, pero no son m&#225;s que la materia prima de la que se desarrolla el car&#225;cter humano. El papel principal lo tienen la sociedad y las interacciones sociales entre hombres y mujeres. No existe nada que se parezca a una moralidad suprahist&#243;rica. La moralidad es socialmente determinada y cambia continuamente a lo largo de la historia. Un reciente documental en el Servicio Mundial de la BBC, <em>La ciencia en acci&#243;n (&#8220;una buena mentira&#8221;)<\/em> trataba de la investigaci&#243;n de un antrop&#243;logo norteamericano sobre las mentiras. Puesto que este cient&#237;fico tambi&#233;n trabajaba con la CIA ayud&#225;ndoles en sus t&#233;cnicas de interrogaci&#243;n, dif&#237;cilmente podr&#237;a ser acusado de tendencias izquierdistas. Su investigaci&#243;n mostraba que la gente es muy mala mintiendo y detectando mentiras. <em>Mentir es algo que los humanos hemos de aprender<\/em>. El investigador tambi&#233;n hizo estudios de tribus aisladas del Amazonas y descubri&#243; que no ment&#237;an. Postul&#243; que en primitivas sociedades cooperativas si uno ment&#237;a o enga&#241;aba ser&#237;a rechazado por el resto del clan. Como los humanos somos unos animales bastante indefensos en soledad, esto supon&#237;a una condena a muerte. Por lo tanto, no hay base evolucionista para la deshonestidad humana; es algo que aprendemos en la sociedad de clases.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Es lo mismo con actitudes tales como el individualismo, el ego&#237;smo, la ausencia de solidaridad, la egolatr&#237;a y la indiferencia hacia el sufrimiento ajeno. Estos rasgos hubieran sido una receta perfecta para la total extinci&#243;n de la raza humana en el paleol&#237;tico, pero ahora son considerados como algo bien &#8220;normal&#8221; en las condiciones inhumanas del capitalismo moderno con mentalidad de ley de la jungla. Margaret Thatcher, la encarnaci&#243;n suprema de la moralidad burguesa, declar&#243;: &#8220;No existe eso que llaman sociedad&#8221;, y ensalz&#243; la avaricia y el ego&#237;smo como ideales a seguir. Veinte a&#241;os despu&#233;s, la burgues&#237;a brit&#225;nica se pregunta por qu&#233; hay una epidemia de crimen, crueldad y asesinatos sin sentido. No deber&#237;a sorprenderse: es s&#243;lo la expresi&#243;n de la podrida moralidad del individualismo burgu&#233;s puesto en pr&#225;ctica en las calles de Londres. Dado que la moralidad es s&#243;lo el reflejo de las condiciones sociales, es in&#250;til hacer llamamientos a los hombres y las mujeres para que sean mejores de lo que son. Es in&#250;til esperar que la gente sea justa, honesta y recta en una sociedad que es manifiestamente injusta, deshonesta y retorcida para la mayor&#237;a. Para alcanzar una nueva moralidad es necesario primero cambiar la sociedad.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Los marxistas, por supuesto, aceptan el importante papel de los genes. Hasta cierto punto, &#233;stos ofrecen la materia prima a partir de la cual los individuos humanos se desarrollan. Pero representan s&#243;lo una parte de una compleja ecuaci&#243;n. El problema surge cuando ciertas personas intentan presentar los genes como el &#250;nico agente condicionante del desarrollo y el comportamiento humanos, como ha venido siendo el caso durante ya bastante tiempo. En realidad, los genes (&#8220;naturaleza&#8221;) y los factores del entorno (&#8220;educaci&#243;n&#8221;) interaccionan el uno sobre el otro, y as&#237;, en este proceso, el papel del entorno, que ha sido negado y minimizado sistem&#225;ticamente por los bi&#243;logos deterministas, es absolutamente crucial.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Las revelaciones del proyecto sobre el genoma humano han resuelto definitivamente la vieja controversia entre &#8220;naturaleza&#8221; y &#8220;educaci&#243;n&#8221;. El n&#250;mero relativamente peque&#241;o de genes en el ser humano excluye la posibilidad de que genes individuales controlen y condicionen las pautas del comportamiento como la criminalidad o la preferencia sexual. Se han extra&#237;do las conclusiones m&#225;s reaccionarias de estos supuestos: por ejemplo que los negros y las mujeres est&#225;n gen&#233;ticamente condicionados a ser menos inteligentes que los blancos y los hombres; y los hombres que violan y asesinan lo hacen, de alguna manera, naturalmente, pues est&#225;n gen&#233;ticamente condicionados a hacerlo; que no tiene sentido malgastar dinero en escuelas y viviendas para los pobres, porque su pobreza est&#225; enraizada en la gen&#233;tica y, por tanto, no puede ser redimida. Sobre todo, concluyen que la existencia de desigualdades es natural e inevitable, y toda tentativa de abolir la sociedad de clases es en vano, ya que, de alguna manera, su causa se encuentra en nuestros genes.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Sin duda alguna, &#233;ste es un avance muy importante en la historia de la ciencia. Pero &#191;acaso existe alguna raz&#243;n para afirmar que el descubrimiento del genoma humano es el secreto que abrir&#225; todas las puertas al progreso del hombre, y que, por consiguiente, su descubrimiento hace posible lograr el socialismo? Esto es justo lo que Heinz Dieterich dice. Seg&#250;n &#233;l, el socialismo no fue posible antes, porque los hombres y las mujeres no ten&#237;an tales conocimientos. Supuestamente, &#233;sta fue tambi&#233;n una de las causas (si no la causa) para el hundimiento del &#8220;socialismo realmente existente&#8221;. &#161;Si Gorbachov hubiera tenido acceso al genoma humano, la historia hubiera sido completamente diferente! Una vez m&#225;s, nos aventuramos en los m&#237;sticos dominios del idealismo en su forma m&#225;s cruda. Es cierto que el genoma humano ha creado las condiciones para un avance espectacular del progreso humano. Permite a la ciencia curar enfermedades que hasta ahora hab&#237;an sido consideradas incurables. Significa que a lo largo de nuestra vida los ciegos ver&#225;n, los inv&#225;lidos andar&#225;n, y otras proezas, que previamente eran consideradas dominio de los milagros religiosos, se podr&#225;n lograr de forma rutinaria por la ciencia. En el futuro, podremos incluso dominar nuestros propios genes y determinar, al menos hasta cierto punto, nuestra evoluci&#243;n biol&#243;gica. Esto puede tener importantes implicaciones para los viajes espaciales y la supervivencia de la raza humana bajo condiciones de cambio, a medida que el planeta se convierta en un lugar m&#225;s inh&#243;spito.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>S&#237;, todo esto es cierto. Pero lo mismo se podr&#237;a decir de muchos otros descubrimientos cient&#237;ficos importantes. &#191;Significa esto que estamos m&#225;s cerca del socialismo &#8211;del salto de la humanidad del reino de la necesidad al reino de la libertad&#8211;? En cierto sentido, s&#237;. Los espectaculares avances de la ciencia y la tecnolog&#237;a crean las condiciones materiales para una revoluci&#243;n cultural y para el completo dominio del medio ambiente, lo que permitir&#237;a afrontar el pr&#243;ximo gran reto de la humanidad: la conquista del espacio. S&#237;, todo esto es cierto en<em> potencia<\/em>. Pero un mero potencial en absoluto nos proporcionar&#225; los resultados anticipados. La existencia de la loter&#237;a significa que puedo convertirme en multimillonario. Pero entre un multimillonario en <em>potencia<\/em> y un multimillonario en <em>realidad<\/em> hay una peque&#241;a diferencia, un hecho que un vistazo a mi saldo bancario mensual me lo hace dolorosamente evidente.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>En el periodo de decadencia senil del capitalismo, los avances de la ciencia y la tecnolog&#237;a no garantizan el avance de la civilizaci&#243;n, sino, al contrario, amenazan su propia existencia. Lo que deber&#237;a traducirse en un incremento de la libertad humana, en la pr&#225;ctica se traduce en una mayor intensificaci&#243;n de la esclavitud. Tomemos s&#243;lo un ejemplo. La introducci&#243;n de nueva maquinaria sirve para incrementar la productividad del trabajo. Y es el incremento de la productividad del trabajo lo que sienta las bases para el progreso humano. Una de las mayores causas del colapso de la URSS fue que, aunque la econom&#237;a sovi&#233;tica alcanz&#243; resultados espectaculares, &#8211;sobrepasando en t&#233;rminos absolutos al occidente en la producci&#243;n de bienes como el acero, el cemento, el carb&#243;n y la electricidad&#8211;, la productividad de la Uni&#243;n Sovi&#233;tica iba a remolque de la de occidente.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>La raz&#243;n de esta diferencia no era que el genoma humano no hab&#237;a sido todav&#237;a descubierto, o que la URSS no tuviera suficientes ordenadores. Era que la burocracia estalinista formaba una corrupta casta dominante que asfixiaba la econom&#237;a nacionalizada y planificada, taponando sus poros y creando un caos colosal con ineficiencia, derroche y mala administraci&#243;n a todos los niveles. En el primer plan quinquenal, la econom&#237;a sovi&#233;tica creci&#243; mucho m&#225;s deprisa que las econom&#237;as capitalistas occidentales, pero en las dos &#250;ltimas d&#233;cadas la tasa de crecimiento se fren&#243; y cay&#243; por debajo de occidente. Al final, a pesar de las enormes ventajas de la econom&#237;a nacionalizada y planificada, la burocracia no pod&#237;a conseguir mejores resultados que el capitalismo. Esto significaba que a la larga estaba destinada al fracaso. He aqu&#237; un claro ejemplo de lo acertado del postulado b&#225;sico del marxismo de que en &#250;ltima instancia la viabilidad de un sistema socioecon&#243;mico dado est&#225; determinada por su capacidad para desarrollar las fuerzas productivas.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>Los genes se modifican s&#243;lo muy lentamente. Tenemos los mismos genes que nuestros antepasados ten&#237;an hace 10.000 o incluso 100.000 a&#241;os. Es decir, el potencial f&#237;sico y mental de los humanos no ha cambiado sustancialmente a lo largo de la Historia. Tenemos exactamente el mismo potencial que los hombres y las mujeres del neol&#237;tico. La pregunta es: &#191;por qu&#233; no se ha realizado este potencial? La respuesta no tiene nada que ver con la gen&#233;tica, y todo que ver con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas. Hegel escribi&#243; que, cuando deseamos ver un roble con su robusto tronco y tupido follaje, no nos sentimos satisfechos si se nos muestra una bellota. Una bellota no es un roble, sino s&#243;lo un roble en potencia. Si ese potencial ser&#225; o no realizado depende de muchos factores: la calidad del suelo, la presencia de agua y luz solar, y de si la bellota acabar&#225; o no en la barriga de un cerdo.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p align=\"justify\"> <span>El camarada Dieterich ni siquiera nos ofrece una bellota, sino <em>s&#243;lo la idea de una bellota;<\/em> no un programa real para establecer el socialismo, sino <em>s&#243;lo un Nuevo Proyecto Hist&#243;rico<\/em>; no la sustancia, sino s&#243;lo la <em>sombra<\/em>. Si se planta una bellota real, bajo condiciones favorables, &#233;sta puede convertirse en un robusto roble. Pero si s&#243;lo se planta la idea de bellota, esto s&#243;lo producir&#225; un roble ideal, es decir, un roble imaginario que s&#243;lo existe en la cabeza de alguien. Bajo la sombra de este imaginario roble del Socialismo del siglo XXI, uno puede sentarse durante horas, so&#241;ando con una sociedad en la que los capitalistas y los trabajadores viven juntos, alegres y felices en una econom&#237;a de equivalencias, en la que la ganancia empresarial habr&#225; desaparecido, donde los c&#237;rculos tienen circunferencias de 362 grados, el universo es un cilindro, los leones yacen en la hierba junto a los corderos, y los cerdos vuelan.<\/span> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<p align=\"justify\"> <a href=\"content\/view\/6301\/182\/\" target=\"_self\">1. Metodolog&#237;a<\/a> &#160; <\/p>\n<p align=\"justify\"> &#160; <\/p>\n<p align=\"right\"> <a href=\"content\/view\/6301\/182\/\" target=\"_self\"><br \/> <\/a>  <\/p>\n<p> <span style=\"font-size: 12pt; font-family: 'Times New Roman'\"><br \/> <\/span> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis del sistema capitalista es el reflejo de la crisis de los valores burgueses, moralidad, religi&#243;n, pol&#237;tica y filosof&#237;a. El pesimismo que aflige a la burgues&#237;a y sus ide&#243;logos en este per&#237;odo es manifestado en la pobreza de su pensamiento, la trivialidad de su arte y el vac&#237;o de sus valores espirituales. 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