{"id":269,"date":"2004-08-20T00:00:00","date_gmt":"2004-08-20T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=269"},"modified":"2004-08-20T00:00:00","modified_gmt":"2004-08-20T00:00:00","slug":"tres-concepciones-de-la-revoluciusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=269","title":{"rendered":"Tres concepciones de la revoluci\u00f3n rusa"},"content":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n de 1905 no s\u00f3lo fue el \u00abensayo general de 1917\u00bb, sino tambi\u00e9n el laboratorio del que surgieron todos los agrupamientos fundamentales del pensamiento pol\u00edtico ruso y en el que se esbozaron o tomaron forma todas las tendencias y matices <!--more--> La revoluci\u00f3n de 1905 no s\u00f3lo fue el &quot;ensayo general de 1917&quot;, sino tambi\u00e9n el laboratorio del que surgieron todos los agrupamientos fundamentales del pensamiento pol\u00edtico ruso y en el que se esbozaron o tomaron forma todas las tendencias y matices del marxismo. En el centro de las divergencias y de las disputas estaba la cuesti\u00f3n del car\u00e1cter hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n rusa y de sus v\u00edas futuras de desarrollo. Esta lucha de concepciones y pron\u00f3sticos no tiene en s\u00ed misma relaci\u00f3n directa con la biograf\u00eda de Stalin, que no tuvo un papel independiente en estos debates. Los pocos art\u00edculos propagand\u00edsticos que escribi\u00f3 sobre este tema no tienen el menor inter\u00e9s te\u00f3rico. Decenas de bolcheviques divulgaron por escrito estas mismas ideas, y lo hicieron de forma mucho m\u00e1s adecuada. Una exposici\u00f3n cr\u00edtica de la concepci\u00f3n revolucionaria del bolchevismo deber\u00eda, por la naturaleza misma de las cosas, tener su sitio en una biograf\u00eda de Lenin. Sin embargo, las teor\u00edas tienen su propio destino. <\/p>\n<p>As\u00ed como durante el per\u00edodo de la primera revoluci\u00f3n y posteriormente, hasta 1923, mientras las doctrinas revolucionarias se elaboraban y aplicaban, Stalin no tuvo una posici\u00f3n independiente, a partir de 1924 la situaci\u00f3n cambia bruscamente. Es a partir de este momento cuando empieza la \u00e9poca de la reacci\u00f3n burocr\u00e1tica y de la en\u00e9rgica revisi\u00f3n del pasado. La trama de la revoluci\u00f3n se desenvuelve al rev\u00e9s. Las viejas doctrinas se ven sometidas a nuevas valoraciones o a nuevas interpretaciones. De forma completamente inesperada, la atenci\u00f3n se centra, de entrada, en la concepci\u00f3n de la &quot;revoluci\u00f3n permanente&quot;, como fuente de todos los errores del trotskismo. De ah\u00ed en adelante, durante algunos a\u00f1os, la cr\u00edtica de esta concepci\u00f3n constituye el contenido principal de la obra te\u00f3rica cit venio verbo de Stalin y sus colaboradores. Puede decirse incluso que todo el estalinismo se desarroll\u00f3, en el plano te\u00f3rico, a trav\u00e9s de la cr\u00edtica de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente tal como se formul\u00f3 en 1905. Por consiguiente, el an\u00e1lisis de esta teor\u00eda, distinta de las de los mencheviques y los bolcheviques, ha de figurar forzosamente en este libro, aunque s\u00f3lo sea en forma de ap\u00e9ndice. <\/p>\n<p>* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * <\/p>\n<p>El desarrollo de Rusia se caracteriza ante todo por su estado atrasado. Sin embargo, un estado hist\u00f3ricamente atrasado no implica una simple reproducci\u00f3n, con un retraso de uno o dos siglos, del desarrollo de los pa\u00edses avanzados. Engendra una constituci\u00f3n social &quot;combinada&quot;, totalmente nueva, en la que las \u00faltimas conquistas de la t\u00e9cnica y de la estructura capitalista se implantan en unas relaciones de barbarie feudal y prefeudal, transform\u00e1ndolas y domin\u00e1ndolas, creando as\u00ed una situaci\u00f3n muy particular de relaciones rec\u00edprocas entre las clases. Ocurre lo mismo en la esfera de las ideas. Precisamente por el retraso de su situaci\u00f3n hist\u00f3rica, se da el caso de que Rusia haya sido el \u00fanico pa\u00eds en que el marxismo, como doctrina, y la socialdemocracia, como partido, alcanzaran un desarrollo poderoso antes incluso de la revoluci\u00f3n burguesa. No puede ser m\u00e1s natural que, precisamente en Rusia, el problema de la correlaci\u00f3n entre la lucha por la democracia y la lucha por el socialismo se haya sometido a un profundo an\u00e1lisis te\u00f3rico. <\/p>\n<p>Los narodniki, esencialmente idealistas dem\u00f3cratas, se negaron a considerar como burguesa la revoluci\u00f3n en curso. La calificaron de &quot;democr\u00e1tica&quot;, tratando de ocultar, mediante una f\u00f3rmula pol\u00edtica neutra, su contenido social, no s\u00f3lo a los dem\u00e1s, sino a s\u00ed mismos. Pero el fundador del marxismo ruso, Plej\u00e1nov, en su lucha ideol\u00f3gica contra los narodniki, determin\u00f3, hacia 1880, que Rusia no ten\u00eda por qu\u00e9 esperar una v\u00eda de desarrollo privilegiada; que, como las dem\u00e1s naciones &quot;profanas&quot;, deber\u00eda atravesar el purgatorio del capitalismo, y que ser\u00eda precisamente siguiendo esta v\u00eda como adquirir\u00eda la libertad pol\u00edtica, indispensable para la lucha del proletariado por el socialismo. Plej\u00e1nov no s\u00f3lo separaba, en cuanto tarea, la revoluci\u00f3n burguesa de la revoluci\u00f3n socialista  \u2014que remit\u00eda a un futuro indeterminado \u2014, sino que atribu\u00eda a cada una de ellas combinaciones de fuerzas completamente distintas. <\/p>\n<p>La libertad pol\u00edtica deb\u00eda realizarla el proletariado, aliado con la burgues\u00eda liberal; al cabo de algunas d\u00e9cadas, tras haberse alcanzado un nivel m\u00e1s elevado de desarrollo capitalista, el proletariado llevar\u00eda a cabo, en lucha directa contra la burgues\u00eda, la revoluci\u00f3n socialista. <\/p>\n<p>Lenin, por su parte, escrib\u00eda a finales de 1904: &quot;Al intelectual ruso sigue pareci\u00e9ndole que reconocer como burguesa nuestra revoluci\u00f3n significa descolorarla, degradarla, rebajar\u00eda&#8230; Para el proletariado, la lucha por la libertad pol\u00edtica y por la rep\u00fablica democr\u00e1tica en el seno de la sociedad burguesa es simplemente un estadio necesario en su lucha por la revoluci\u00f3n socialista&quot;. <\/p>\n<p>&quot;Los marxistas est\u00e1n absolutamente convencidos, escrib\u00eda en 1905, del car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n rusa. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Significa que las transformaciones democr\u00e1ticas que se han convertido en indispensables para Rusia no significan en s\u00ed mismas una tentativa de minar al capitalismo, de minar la revoluci\u00f3n burguesa, sino que, por el contrario, abren la v\u00eda, por primera vez, de forma v\u00e1lida, a un desarrollo del capitalismo amplio y r\u00e1pido, europeo y no asi\u00e1tico. Har\u00e1n posible, por primera vez, el dominio de la burgues\u00eda como clase&#8230;&quot;. <\/p>\n<p>&quot;No podemos saltarnos el marco democr\u00e1tico burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n rusa, insist\u00eda, pero s\u00ed podemos ampliar este marco en proporciones colosales&quot;. <\/p>\n<p>Es decir, podemos crear, en el seno de la sociedad burguesa, condiciones mucho m\u00e1s favorables para la lucha futura del proletariado. Dentro de estos l\u00edmites, Lenin coincid\u00eda con Plej\u00e1nov. El car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n serv\u00eda de punto de partida a las dos fracciones de la socialdemocracia. <\/p>\n<p>Es perfectamente natural que, en estas condiciones, Koba1 no rebasara, en su propaganda, estas f\u00f3rmulas corrientes que constitu\u00edan la propiedad com\u00fan de los bolcheviques y los mencheviques. <\/p>\n<p>&quot;La Asamblea Constituyente, escrib\u00eda en enero de 1905, elegida por sufragio universal, igual, directo y secreto; es por eso por lo que debemos luchar ahora. Tan s\u00f3lo esta Asamblea nos traer\u00e1 la rep\u00fablica democr\u00e1tica que tan urgentemente necesitamos en nuestra lucha por el socialismo&quot;. La rep\u00fablica burguesa como arena de una lucha de clases de larga duraci\u00f3n por el objetivo socialista: esa es la perspectiva. <\/p>\n<p>En 1907, es decir, despu\u00e9s de innumerables discusiones en la prensa, en Petersburgo y en el extranjero, y despu\u00e9s de una seria puesta a prueba de las previsiones te\u00f3ricas en las experiencias de la primera revoluci\u00f3n, Stalin escrib\u00eda: <\/p>\n<p>&quot;Que nuestra revoluci\u00f3n es burguesa; que debe terminar con la destrucci\u00f3n del orden feudal y no del orden capitalista; que puede verse coronada tan s\u00f3lo por la rep\u00fablica democr\u00e1tica; sobre estos puntos, seg\u00fan parece, est\u00e1n todos de acuerdo en nuestro partido&quot;. <\/p>\n<p>Stalin no hablaba de aquello con lo que la revoluci\u00f3n empieza, sino de aquello en lo que desemboca, y lo limitaba por anticipado, de forma totalmente categ\u00f3rica, a &quot;s\u00f3lo la rep\u00fablica democr\u00e1tica&quot;. En vano buscar\u00edamos en sus escritos aunque s\u00f3lo fuera una alusi\u00f3n a una perspectiva cualquiera de revoluci\u00f3n socialista relacionada con un vuelco de la democracia. \u00c9sta fue su posici\u00f3n hasta los comienzos de la revoluci\u00f3n de febrero de 1917, hasta la llegada de Lenin a Petrogrado. <\/p>\n<p>Para Plej\u00e1nov, Axelrod y, en general, los dirigentes mencheviques, la caracterizaci\u00f3n sociol\u00f3gica de la revoluci\u00f3n como burguesa era, por encima de todo, pol\u00edticamente v\u00e1lida, porque imped\u00eda por anticipado que se provocara a la burgues\u00eda con el fantasma del socialismo y que se la &quot;repeliera&quot; al campo de la reacci\u00f3n. &quot;Las relaciones sociales en Rusia han madurado \u00fanicamente para la revoluci\u00f3n burguesa&quot;, declaraba en el Congreso de Unificaci\u00f3n Axelrod, el jefe t\u00e1ctico del menchevismo. &quot;Dada la carencia absoluta de derechos pol\u00edticos en nuestro pa\u00eds, es imposible plantear una lucha directa por el poder pol\u00edtico entre el proletariado y las dem\u00e1s clases&#8230; El proletariado lucha para obtener condiciones de desarrollo burgu\u00e9s. Las condiciones hist\u00f3ricas objetivas hacen que el destino de nuestro proletariado sea colaborar irremisiblemente con la burgues\u00eda en su lucha contra el enemigo com\u00fan&quot;. El contenido de la revoluci\u00f3n rusa se limitaba as\u00ed anticipadamente a las transformaciones compatibles con los intereses y las perspectivas de la burgues\u00eda liberal. <\/p>\n<p>Es precisamente en este punto donde empieza el desacuerdo fundamental entre las dos fracciones. El bolchevismo se negaba en redondo a reconocer que la burgues\u00eda rusa fuera capaz de llevar hasta el fin su propia revoluci\u00f3n. Lenin, con una fuerza y consistencia infinitamente mayores que Plej\u00e1nov, considera la cuesti\u00f3n agraria como el problema central del vuelco democr\u00e1tico en Rusia. &quot;El punto crucial de la revoluci\u00f3n rusa, repet\u00eda, es la cuesti\u00f3n agraria. Las conclusiones relativas a la derrota o la victoria deben basarse&#8230; en la estimaci\u00f3n de la condici\u00f3n de las masas en la lucha por la tierra&quot;. Igual que Plej\u00e1nov, Lenin consideraba al campesinado como una clase peque\u00f1o-burguesa, y el programa agrario de los campesinos como un programa de progreso burgu\u00e9s. &quot;La nacionalizaci\u00f3n es una medida burguesa&quot;, insist\u00eda en el Congreso de Unificaci\u00f3n. &quot;Dar\u00e1 un impulso al desarrollo del capitalismo; aumentar\u00e1 la agudeza de la lucha de clases; reforzar\u00e1 la movilizaci\u00f3n de la tierra; provocar\u00e1 una afluencia de capitales en la agricultura; har\u00e1 descender el precio del grano&quot;. A pesar del indiscutible car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n agraria, la burgues\u00eda rusa segu\u00eda siendo hostil a la expropiaci\u00f3n de las grandes propiedades, y, precisamente por esto, era favorable a un compromiso con la monarqu\u00eda sobre la base de una constituci\u00f3n seg\u00fan el modelo prusiano. Lenin opuso, a la posici\u00f3n de Plej\u00e1nov, que preconizaba una alianza entre el proletariado y la burgues\u00eda, la idea de una alianza entre el proletariado y el campesinado. Proclam\u00f3 que la tarea de la colaboraci\u00f3n revolucionaria de estas dos clases consist\u00eda en establecer una &quot;dictadura democr\u00e1tica&quot;, como \u00fanico medio de barrer radicalmente de Rusia todos los residuos feudales, crear un sistema de campesinos libres y abrir la v\u00eda al desarrollo del capitalismo sobre la base del modelo americano y no al prusiano. <\/p>\n<p>La victoria de la revoluci\u00f3n, escrib\u00eda, s\u00f3lo puede consagrarla una dictadura, ya que la realizaci\u00f3n de transformaciones que el proletariado y el campesinado necesitan de forma urgente e inmediata provocar\u00e1 la resistencia desesperada de los terratenientes, de los grandes capitalistas y del zarismo. Sin dictadura, ser\u00e1 imposible romper esta resistencia y repeler las tentativas contrarrevolucionarias. Pero esta dictadura, naturalmente, no ser\u00e1 socialista, sino democr\u00e1tica. No podr\u00e1 tocar (sin toda una serie de estadios transitorios del desarrollo revolucionario) las bases del capitalismo. En el mejor de los casos, no podr\u00e1 m\u00e1s que realizar una repartici\u00f3n radical de la propiedad territorial a favor del campesinado, introducir un r\u00e9gimen democr\u00e1tico consistente y total, que llegue hasta la instituci\u00f3n de la rep\u00fablica, extirpar todos los rasgos asi\u00e1ticos y feudales, no s\u00f3lo de la vida cotidiana de la aldea, sino tambi\u00e9n de la f\u00e1brica, inaugurar mejoras serias en la situaci\u00f3n de los trabajadores, elevando su nivel de vida, y, por encima de todo, llevar a cabo la conflagraci\u00f3n revolucionaria en Europa. <\/p>\n<p>Cr\u00edtica de las concepciones de Lenin <\/p>\n<p>La concepci\u00f3n de Lenin representaba un enorme paso adelante en la medida en que preconizaba, no reformas constitucionales, sino la reforma agraria como tarea principal de la revoluci\u00f3n, e indicaba para su realizaci\u00f3n la \u00fanica combinaci\u00f3n realista de fuerzas sociales. Sin embargo, el punto flaco de la concepci\u00f3n de Lenin estaba en la contradicci\u00f3n interna que comportaba la idea de &quot;dictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado&quot;. El propio Lenin restring\u00eda los l\u00edmites fundamentales de esta &quot;dictadura&quot; al calificarla abiertamente de &quot;burguesa&quot;. Quer\u00eda decir con ello que el proletariado, en el curso de la futura revoluci\u00f3n, se ver\u00eda obligado, para salvaguardar su alianza con el campesinado, a renunciar a emprender directamente las tareas socialistas. Pero esto significar\u00eda para el proletariado renunciar a su propia dictadura. La situaci\u00f3n implicar\u00eda, por consiguiente, la dictadura del campesinado, aunque se realizara con participaci\u00f3n de los obreros. <\/p>\n<p>Esto es precisamente lo que Lenin dec\u00eda algunas veces. En la Conferencia de Estocolmo, por ejemplo, refutando los argumentos de Plej\u00e1nov, que se hab\u00eda manifestado contra la &quot;utop\u00eda&quot; de la toma del poder, Lenin declar\u00f3: &quot;\u00bfQu\u00e9 programa estamos discutiendo? El programa agrario. \u00bfQui\u00e9n asumir\u00e1 la toma del poder seg\u00fan este programa? El campesinado revolucionario&quot;. <\/p>\n<p>\u00bfAcaso mezcla Lenin el poder del proletariado con este campesinado? No, responde, refiri\u00e9ndose a sus propias consignas. Lenin diferencia completamente el poder socialista del proletariado del poder democr\u00e1tico burgu\u00e9s del campesinado. &quot;\u00a1Pero vamos a ver!&quot;, exclama, &quot;\u00bfacaso es posible una revoluci\u00f3n campesina sin la toma del poder por el campesinado revolucionario?&quot;. En esta f\u00f3rmula pol\u00e9mica, Lenin revela con particular claridad la vulnerabilidad de su posici\u00f3n. <\/p>\n<p>El campesinado est\u00e1 disperso en la superficie de un pa\u00eds inmenso cuyos puntos de reuni\u00f3n son las ciudades. El campesinado es incapaz de formular por s\u00ed mismo sus propios intereses, ya que sus intereses tienen, en cada distrito, un aspecto distinto. El v\u00ednculo econ\u00f3mico entre las provincias est\u00e1 dado por el mercado y por los ferrocarriles, pero uno y otros est\u00e1n en manos de las ciudades. Tratando de emanciparse de las limitaciones de la aldea y de generalizar sus propios intereses, el campesinado cae ineluctablemente bajo la dependencia de la ciudad. Por \u00faltimo, el campesinado tambi\u00e9n es heterog\u00e9neo en sus relaciones sociales: la capa de los kulaks intenta, l\u00f3gicamente, arrastrarlo a una alianza con la burgues\u00eda de las ciudades, mientras que las capas de campesinos pobres se inclinan hacia los trabajadores urbanos. En estas condiciones, el campesinado como tal es completamente incapaz de conquistar el poder. <\/p>\n<p>Cierto que en la China antigua hubo revoluciones que llevaron al poder al campesinado o, m\u00e1s exactamente, que otorgaron el poder a los jefes militares de las sublevaciones campesinas. Esto condujo cada vez a un nuevo reparto de la tierra y a la instauraci\u00f3n de una nueva dinast\u00eda &quot;campesina&quot;; una vez se llegaba a este punto, la historia volv\u00eda a comenzar por el principio. La nueva concentraci\u00f3n de la tierra, la nueva aristocracia, el nuevo sistema de usura provocaban una nueva sublevaci\u00f3n. Mientras la revoluci\u00f3n conserve su car\u00e1cter puramente campesino, la sociedad es incapaz de escapar de este circulo vicioso. <\/p>\n<p>Esta es la base de la historia antigua de Asia, incluyendo la historia rusa antigua. En Europa, desde el comienzo de la decadencia de la Edad Media, cada sublevaci\u00f3n campesina victoriosa llevaba al poder, no a un gobierno campesino, sino a un partido urbano de izquierda. Una sublevaci\u00f3n campesina resultaba victoriosa exactamente en la misma medida en que lograba reforzar la posici\u00f3n de la secci\u00f3n revolucionaria de la poblaci\u00f3n urbana. En la Rusia burguesa del siglo XX no podr\u00eda ni hablarse de la toma del poder por el campesinado revolucionario. <\/p>\n<p>La opini\u00f3n de Lenin sobre el liberalismo <\/p>\n<p>La actitud respecto a la burgues\u00eda liberal era, como se ha dicho m\u00e1s arriba, la piedra de toque en la diferenciaci\u00f3n entre los revolucionarios y los oportunistas en las filas de la socialdemocracia. <\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el car\u00e1cter del futuro gobierno provisional revolucionario? \u00bfAnte qu\u00e9 tareas se encontrar\u00eda? \u00bfEn qu\u00e9 orden? <\/p>\n<p>Estas cuestiones important\u00edsimas no pod\u00edan plantearse correctamente sino en base al car\u00e1cter fundamental de la pol\u00edtica del proletariado, y el car\u00e1cter de esta pol\u00edtica estaba a su vez determinado ante todo por la actitud respecto a la burgues\u00eda liberal. <\/p>\n<p>Sin ninguna duda, Plej\u00e1nov cerraba obstinadamente los ojos ante la conclusi\u00f3n fundamental de la historia pol\u00edtica del siglo XIX: cada vez que el proletariado avanza como fuerza independiente, la burgues\u00eda se refugia en el campo de la contrarrevoluci\u00f3n: y cuanta m\u00e1s audacia despliegan las masas en su lucha, tanto m\u00e1s r\u00e1pida es la degeneraci\u00f3n reaccionar\u00eda del liberalismo. Nadie ha podido hasta ahora inventar un medio eficaz para detener los efectos de la ley de la lucha de clases. <\/p>\n<p>&quot;Debemos buscar el apoyo de los partidos no proletarios&quot;, repet\u00eda Plej\u00e1nov durante los a\u00f1os de la primera revoluci\u00f3n, &quot;y no repelerlos con acciones sin tacto&quot;. <\/p>\n<p>Con mon\u00f3tonos sermones de esta especie, el fil\u00f3sofo del marxismo demostraba que la din\u00e1mica viva de la sociedad le resultaba inaccesible. <\/p>\n<p>Las &quot;faltas de tacto&quot; pueden repeler a un intelectual, susceptible como individuo. A las clases y los partidos los repelen los intereses sociales. <\/p>\n<p>&quot;Puede decirse con seguridad, respond\u00eda Lenin a Plej\u00e1nov, que los liberales y los terratenientes perdonar\u00e1n millones de &quot;faltas de tacto&quot;, pero no perdonar\u00e1n un solo intento de quitarles la tierra. <\/p>\n<p>Y no tan s\u00f3lo los terratenientes. Las cumbres de la burgues\u00eda est\u00e1n unidas a los terratenientes por la unidad de intereses de propiedad, y, m\u00e1s estrechamente, por el sistema bancario. Las eminencias de la peque\u00f1a burgues\u00eda y de la intelligentsia dependen material y moralmente de los propietarios grandes y medianos. Temen el movimiento independiente de las masas. <\/p>\n<p>Sin embargo, para derrocar al zarismo, era preciso llevar a varias decenas de millones de oprimidos a un asalto revolucionario heroico, abnegado, que no se detuviera ante nada. Las masas s\u00f3lo pueden levantarse por la insurrecci\u00f3n, bajo la bandera de sus propios intereses y, por consiguiente, con un esp\u00edritu de irreconciliable hostilidad hacia las clases explotadoras, empezando por los terratenientes. La &quot;repulsi\u00f3n&quot; de la burgues\u00eda opositora respecto a los obreros y los campesinos revolucionarios era pues una ley inmanente a la revoluci\u00f3n misma, y no pod\u00eda evitarse con recursos diplom\u00e1ticos ni con &quot;tacto&quot;. <\/p>\n<p>Cada mes que pasaba confirmaba la apreciaci\u00f3n leninista del liberalismo. En contra de las esperanzas de los mencheviques, los cadetes no s\u00f3lo no estaban dispuestos a ocupar su puesto en cabeza de la revoluci\u00f3n &quot;burguesa&quot; sino que, por el contrario, descubr\u00edan cada vez m\u00e1s su misi\u00f3n hist\u00f3rica en la lucha contra ella. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s del aplastamiento de la sublevaci\u00f3n de diciembre, los liberales, que ocupaban la primera fila pol\u00edtica en la ef\u00edmera Duma, intentaron con todas sus energ\u00edas justificarse ante la monarqu\u00eda y disculparse por la poca firmeza de su conducta contrarrevolucionaria en oto\u00f1o de 1905, cuando el peligro amenazaba los m\u00e1s sagrados puntales de la &quot;cultura&quot;. <\/p>\n<p>El jefe de los liberales, Miliukov, que manten\u00eda negociaciones secretas con el Palacio de Invierno, demostr\u00f3 perfectamente, en la prensa, que, a finales de 1905, los cadetes no pod\u00edan aparecer siquiera ante las masas. &quot;Los que ahora censuran al partido [cadete]&quot; escrib\u00eda, &quot;porque no protest\u00f3, en su momento, organizando asambleas contra las ilusiones revolucionarias del trotskismo&#8230; sencillamente no comprenden, o no recuerdan, el clima que reinaba entonces en las reuniones democr\u00e1ticas p\u00fablicas durante las asambleas&quot;. <\/p>\n<p>Por &quot;ilusiones del trotskismo&quot;, el jefe liberal entend\u00eda la pol\u00edtica independiente del proletariado, que atrajo a los soviets las simpat\u00edas de las capas m\u00e1s bajas de las ciudades, de los soldados, de los campesinos y de todos los oprimidos, y que, por esto mismo, provocaba la repulsi\u00f3n de la &quot;sociedad culta&quot;. <\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n de los mencheviques se desarroll\u00f3 en l\u00edneas paralelas. Cada vez con mayor frecuencia ten\u00edan que justificarse ante los liberales por haber formado bloque con Trotsky en 1905. Las explicaciones de Martov, el talentoso publicista de los mencheviques, se resum\u00edan en que era necesario hacer concesiones a las &quot;ilusiones revolucionarias&quot; de las masas. <\/p>\n<p>En Tiflis, los agrupamientos pol\u00edticos se formaron sobre la misma base de principios qu\u00e9 en Petersburgo. &quot;Aplastar la reacci\u00f3n&quot;, escrib\u00eda Jordania, el jefe de los mencheviques del C\u00e1ucaso, &quot;para obtener y consolidar la Constituci\u00f3n: esto depender\u00e1 de la unificaci\u00f3n consciente y de los esfuerzos hacia un mismo objetivo de las fuerzas del proletariado y de la burgues\u00eda&#8230; Cierto que el campesinado se ver\u00e1 arrastrado al movimiento, al que dar\u00e1 un car\u00e1cter elemental, pero el papel decisivo lo desempe\u00f1ar\u00e1n sin embargo estas dos clases, mientras que el movimiento agrario les llevar\u00e1 el agua a su molino&quot;. <\/p>\n<p>Lenin se burlaba de los temores de Jordania en relaci\u00f3n a que una pol\u00edtica irreconciliable frente a la burgues\u00eda condenara a la impotencia a los obreros. &quot;Jordania discute la cuesti\u00f3n de un posible aislamiento del proletariado en el curso de un vuelco democr\u00e1tico, y se olvida&#8230; del campesinado&quot;. <\/p>\n<p>Entre todos los aliados posibles del proletariado s\u00f3lo conoce y flirtea con los terratenientes liberales. \u00a1Y no conoce a los campesinos! \u00a1Y eso en el C\u00e1ucaso! Las refutaciones de Lenin, aunque correctas en principio, simplifican el problema en un punto. Jordania no hab\u00eda &quot;olvidado&quot; al campesinado, ni, como la insinuaci\u00f3n del mismo Lenin deja adivinar, pod\u00eda olvidarlo en el C\u00e1ucaso, donde, en aquel tiempo, el campesinado estaba sublev\u00e1ndose con el empuje de un hurac\u00e1n bajo la bandera de los mencheviques. Jordania, sin embargo, no ve\u00eda en el campesinado tanto a un aliado pol\u00edtico como un ariete hist\u00f3rico que pod\u00eda y deb\u00eda ser utilizado por la burgues\u00eda aliada con el proletariado. No cre\u00eda que el campesinado pudiera convertirse en una fuerza dirigente o siquiera independiente en la revoluci\u00f3n, y en esto no se equivocaba; pero tampoco cre\u00eda que el proletariado pudiera conducir a la victoria la sublevaci\u00f3n campesina, y \u00e9ste era su fatal error. La teor\u00eda menchevique de alianza del proletariado y la burgues\u00eda significaba en realidad el sometimiento de los obreros y los campesinos a los liberales. El utopismo reaccionario de este programa ven\u00eda determinado por el hecho de que el avanzado grado de desmembramiento de las clases paralizaba por anticipado a la burgues\u00eda como factor revolucionario. En esta cuesti\u00f3n fundamental, eran los bolcheviques los que ten\u00edan raz\u00f3n en toda la l\u00ednea: tras una alianza con la burgues\u00eda liberal, los socialdem\u00f3cratas se ver\u00edan conducidos inevitablemente a oponerse al movimiento revolucionario de los obreros y los campesinos. En 1905, los mencheviques no ten\u00edan a\u00fan el valor suficiente para sacar todas las conclusiones necesarias de su teor\u00eda de la revoluci\u00f3n &quot;burguesa&quot;. En 1917, llevaron sus ideas hasta su conclusi\u00f3n l\u00f3gica, y se partieron la cabeza. <\/p>\n<p>En la cuesti\u00f3n de la posici\u00f3n respecto a los liberales, Stalin, durante los a\u00f1os de la primera revoluci\u00f3n, estuvo al lado de Lenin. Hay que decir que, en aquel per\u00edodo, incluso la mayor\u00eda de los mencheviques de base estaba m\u00e1s pr\u00f3xima a Lenin que a Plej\u00e1nov en lo relativo a la burgues\u00eda opositora. Una actitud despectiva hacia los liberales era parte integrante de la tradici\u00f3n literaria del radicalismo intelectual. Pero en vano nos esforzar\u00edamos por encontrar alguna contribuci\u00f3n independiente de Koba a esta cuesti\u00f3n, un an\u00e1lisis de las relaciones sociales en el C\u00e1ucaso, argumentos nuevos o tan siquiera una nueva manera de formular los viejos. Jordania, el l\u00edder de los mencheviques del C\u00e1ucaso, era mucho m\u00e1s independiente respecto a Plej\u00e1nov que Stalin respecto a Lenin. &quot;En vano intentan los se\u00f1ores liberales&quot; escrib\u00eda Koba tras el 9 de enero, &quot;salvar el trono tambaleante del zar. \u00a1En vano tienden al zar una mano salvadora! <\/p>\n<p>Las masas populares sublevadas se disponen a la revoluci\u00f3n y no a reconciliarse con el zar&#8230; S\u00ed, se\u00f1ores, vuestros esfuerzos son en vano. La Revoluci\u00f3n Rusa es inevitable, tan inevitable como que salga el sol. \u00bfPod\u00e9is impedir al sol que salga? \u00a1Ah\u00ed est\u00e1 la cuesti\u00f3n!&quot; Y as\u00ed todo. Koba era incapaz de alcanzar un nivel m\u00e1s alto. Dos a\u00f1os y medio m\u00e1s tarde, imitando a Lenin casi literalmente, escrib\u00eda: &quot;La burgues\u00eda liberal rusa es contrarrevolucionaria. No podr\u00eda ser la fuerza motriz, ni, mucho menos, el l\u00edder de la revoluci\u00f3n. Es el enemigo jurado de la revoluci\u00f3n, y debe librarse una lucha tenaz contra ella&quot;. Sin embargo, precisamente en esta cuesti\u00f3n fundamental iba a sufrir Stalin una metamorfosis completa durante los diez a\u00f1os siguientes, encar\u00e1ndose a la revoluci\u00f3n de febrero de 1917 como partidario de hacer bloque con la burgues\u00eda liberal y, por consiguiente, como campe\u00f3n de la unificaci\u00f3n de mencheviques y bolcheviques en un solo partido. Tan s\u00f3lo la llegada de Lenin del extranjero puso fin bruscamente a la pol\u00edtica independiente de Stalin, a la que calificaba de burla del marxismo. <\/p>\n<p>El campesinado y el socialismo <\/p>\n<p>Los narodniki consideraban a los obreros y a los campesinos simplemente como &quot;trabajadores&quot; y &quot;explotados&quot;, interesados por igual en el socialismo. Los marxistas consideraban al campesino como un peque\u00f1o burgu\u00e9s, capaz de convertirse en socialista tan s\u00f3lo en la medida en que, material o espiritualmente, deja de ser un campesino. Los narodniki, con su sentimentalismo caracter\u00edstico, ve\u00edan en esta caracterizaci\u00f3n sociol\u00f3gica una condena moral del campesinado. <\/p>\n<p>Fue en esta l\u00ednea que durante dos generaciones se libr\u00f3 la lucha principal entre las tendencias revolucionarias de Rusia. Para la comprensi\u00f3n de las futuras divergencias entre el estalinismo y el trotskismo, es preciso subrayar una vez m\u00e1s que Lenin, conforme a toda la tradici\u00f3n marxista, ni por un instante consider\u00f3 al campesinado como un aliado socialista del proletariado. Al contrario: para \u00e9l, la imposibilidad de la revoluci\u00f3n socialista en Rusia se deduc\u00eda precisamente del colosal predominio del campesinado. Esta concepci\u00f3n se encuentra en todos aquellos de sus art\u00edculos que se refieren, directa o indirectamente, a la cuesti\u00f3n agraria. &quot;Sostenemos el movimiento del campesinado&quot;, escrib\u00eda Lenin en septiembre de 1905, &quot;en la medida en que es un movimiento democr\u00e1tico revolucionario. Estamos dispuestos (ahora, de inmediato) a entrar en combate contra \u00e9l en la medida en que se muestre reaccionario, antiproletario. Toda la sustancia del marxismo se encuentra en esta doble tarea. Lenin ve\u00eda al aliado socialista en el proletariado occidental y, en parte, en los elementos semiproletarios de la aldea rusa, pero en ning\u00fan caso en el campesinado como tal. &quot;Sostenemos del comienzo al fin, con todos los medios, incluida la confiscaci\u00f3n&quot;, repet\u00eda con su insistencia caracter\u00edstica, &quot;al campesino en general contra el terrateniente, y despu\u00e9s (y ni siquiera despu\u00e9s, sino al mismo tiempo) sostenemos al proletariado contra el campesino en general&quot;. <\/p>\n<p>&quot;El campesinado vencer\u00e1 en el curso de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa&quot;, escrib\u00eda en marzo de 1906, &quot;agotando as\u00ed por completo su empuje revolucionario como campesinado. El proletariado vencer\u00e1 en el curso de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa, y con ello no har\u00e1 sino demostrar su verdadero empuje socialista revolucionario&quot;. &quot;El movimiento del campesinado&quot;, repet\u00eda en mayo del mismo a\u00f1o, &quot;es el movimiento de una clase distinta, no es una lucha contra las bases del capitalismo, sino orientada a barrer todos los residuos del sistema feudal&quot;. <\/p>\n<p>Este punto de vista puede encontrarse en Lenin de articulo en articulo, de a\u00f1o en a\u00f1o, de volumen en volumen. El lenguaje y los ejemplos var\u00edan; la idea fundamental es siempre la misma. No pod\u00eda ser de otro modo. Si Lenin hubiera visto en el campesinado a un aliado socialista, no hubiera tenido el menor motivo para insistir en el car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n y circunscribir &quot;la dictadura del proletariado y el campesinado&quot; a los estrechos l\u00edmites de unas tareas puramente democr\u00e1ticas. En los casos en que Lenin acusaba al autor de estas l\u00edneas de &quot;subestimar&quot; al campesinado, no se refer\u00eda en absoluto a mi negativa a reconocer las tendencias socialistas del campesinado, sino, por el contrario, a mi reconocimiento inadecuado  \u2014seg\u00fan el punto de vista de Lenin \u2014 de la independencia democr\u00e1tica burguesa del campesinado, de su capacidad de crear su propio poder impidiendo con ello la instauraci\u00f3n de la dictadura socialista del proletariado. <\/p>\n<p>La reevaluaci\u00f3n de esta cuesti\u00f3n no volvi\u00f3 a ponerse sobre la mesa sino en los a\u00f1os de la reacci\u00f3n thermidoriana, cuyo inicio coincidi\u00f3 aproximadamente con la enfermedad y muerte de Lenin. A partir de entonces, se proclam\u00f3 que la alianza de los obreros y los campesinos rusos era en s\u00ed misma una garant\u00eda suficiente contra los peligros de restauraci\u00f3n y una prenda inmutable de la realizaci\u00f3n del socialismo dentro de los l\u00edmites de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Al reemplazar la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n internacional por la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds, Stalin se puso a designar la evaluaci\u00f3n marxista del papel del campesinado bajo el t\u00e9rmino de &quot;trotskismo&quot;, y no s\u00f3lo en relaci\u00f3n al presente, sino a todo el pasado tambi\u00e9n. <\/p>\n<p>Es admisible, naturalmente, plantear la cuesti\u00f3n de si el punto de vista marxista cl\u00e1sico sobre el papel del campesinado ha demostrado o no ser err\u00f3neo. Este tema nos llevar\u00eda mucho m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de este estudio. Basta con constatar aqu\u00ed que el marxismo nunca ha dado a su estimaci\u00f3n del campesinado como clase no socialista un car\u00e1cter absoluto y est\u00e1tico. El mismo Marx dec\u00eda que el campesino no s\u00f3lo ten\u00eda supersticiones, sino tambi\u00e9n capacidad de razonar. El r\u00e9gimen de dictadura del proletariado abri\u00f3 posibilidades muy amplias de influir sobre el campesinado y reeducarlo. La historia no ha agotado a\u00fan los l\u00edmites de estas posibilidades. <\/p>\n<p>Sin embargo, queda ya claro que el papel cada vez m\u00e1s importante de la coerci\u00f3n estatal en la URSS no ha refutado, sino que, fundamentalmente, ha confirmado la posici\u00f3n respecto al campesinado que distingu\u00eda a los marxistas rusos de los narodniki. Sin embargo, cualquiera que sea hoy la situaci\u00f3n en este terreno despu\u00e9s de veinte a\u00f1os del nuevo r\u00e9gimen, sigue siendo indudable que, hasta la Revoluci\u00f3n de Octubre, o, m\u00e1s exactamente, hasta 1924, no hubo nadie en el campo marxista  \u2014y menos Lenin que cualquier otro \u2014 que viera en el campesinado un factor socialista de desarrollo. Sin la ayuda de la revoluci\u00f3n proletaria en Occidente, repet\u00eda Lenin, la restauraci\u00f3n es inevitable. No se equivocaba: la burocracia estalinista no es otra cosa que la primera fase de la restauraci\u00f3n burguesa. <\/p>\n<p>La concepci\u00f3n trotskista <\/p>\n<p>Hemos analizado hasta aqu\u00ed los puntos de partida de las dos fracciones fundamentales de la socialdemocracia rusa. Pero desde el amanecer de la primera revoluci\u00f3n se hab\u00eda formulado una tercera posici\u00f3n. Nos vemos obligados a exponerla ahora con toda la amplitud necesaria, no s\u00f3lo porque encontr\u00f3 una confirmaci\u00f3n en el curso de los acontecimientos de 1917, sino, sobre todo, porque siete a\u00f1os despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Octubre esta concepci\u00f3n, tras haber sido desvirtuada de arriba a abajo, se puso a desempe\u00f1ar un papel totalmente imprevisto en la evoluci\u00f3n de la pol\u00edtica de Stalin y de la burocracia rusa en su conjunto. <\/p>\n<p>A comienzos de 1905, se public\u00f3 en Ginebra un folleto de Trotsky. Este folleto conten\u00eda un an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n pol\u00edtica tal como se presentaba en invierno de 1904. El autor llegaba a la conclusi\u00f3n de que la campa\u00f1a independiente de los liberales de peticiones y banquetes hab\u00eda agotado todas sus posibilidades; de que la intelligentsia radical, que hab\u00eda puesto en ellos todas sus esperanzas, hab\u00eda llegado junto con ellos a un callej\u00f3n sin salida; de que el movimiento campesino estaba creando condiciones propicias de victoria, pero era incapaz de asegurarla; de que no pod\u00eda llegarse a una soluci\u00f3n decisiva m\u00e1s que con el levantamiento armado del proletariado, y de que la fase siguiente en esta v\u00eda seria la huelga general. <\/p>\n<p>El folleto se titulaba Antes del 9 de enero, porque hab\u00eda sido escrito antes del Domingo Sangriento de Petersburgo. La poderosa oleada de huelgas que se desencaden\u00f3 despu\u00e9s de esa fecha, junto con los conflictos armados iniciales que la acompa\u00f1aron, eran una confirmaci\u00f3n indiscutible del pron\u00f3stico estrat\u00e9gico del folleto. <\/p>\n<p>El prefacio de mi trabajo lo hab\u00eda escrito Parvus, un emigrado ruso que por entonces hab\u00eda logrado convertirse en un escritor alem\u00e1n eminente. La personalidad de Parvus estaba dotada de un don creador excepcional, y era tan capaz de verse influenciado por las ideas de los dem\u00e1s como de enriquecer a los dem\u00e1s con sus ideas. Le faltaban el equilibrio interior y el suficiente amor al trabajo para ofrecer al movimiento obrero una contribuci\u00f3n digna de su talento como pensador y como escritor. Ejerci\u00f3 una indudable influencia sobre mi desarrollo personal, en particular en lo referente a la comprensi\u00f3n social-revolucionaria de nuestra \u00e9poca. Algunos a\u00f1os antes de nuestro primer encuentro, Parvus hab\u00eda defendido apasionadamente la idea de una huelga general en Alemania. Pero como el pa\u00eds atravesaba una prolongada crisis industrial, la socialdemocracia se hab\u00eda adaptado al r\u00e9gimen de los Hohenzollern, y la propaganda revolucionaria de un extranjero no encontraba m\u00e1s que una indiferencia ir\u00f3nica. Cuando ley\u00f3, dos d\u00edas despu\u00e9s de los acontecimientos sangrientos de Petersburgo, mi folleto, a\u00fan manuscrito, Parvus se vio seducido por la idea del papel excepcional que el proletariado de la atrasada Rusia estaba destinado a desempe\u00f1ar. <\/p>\n<p>Los pocos d\u00edas que pasamos juntos en Munich estuvieron dedicados a conversaciones que a los dos nos sirvieron para clarificar muchas cosas, y que nos acercaron personalmente el uno al otro. El prefacio a mi folleto, escrito en aquella \u00e9poca por Parvus, ha pasado a la historia de la Revoluci\u00f3n Rusa. En unas pocas p\u00e1ginas, puso a la luz las particularidades sociales de la atrasada Rusia que, desde luego, ya se conoc\u00edan antes, pero de las que nadie hab\u00eda sacado las conclusiones necesarias. <\/p>\n<p>&quot;El radicalismo pol\u00edtico de Europa Occidental&quot;, escrib\u00eda Parvus, &quot;estaba basado en su origen  \u2014es un hecho conocido \u2014 en la peque\u00f1a burgues\u00eda, es decir, en los artesanos y, en general, en la parte de la burgues\u00eda que hab\u00eda sido tocada por el desarrollo industrial pero que, al mismo tiempo, se ve\u00eda expoliada por la clase capitalista. <\/p>\n<p>&quot;En Rusia, durante el per\u00edodo precapitalista, las ciudades se desarrollaron mucho m\u00e1s seg\u00fan el modelo chino que seg\u00fan el europeo. Eran centros de funcionarios, con un car\u00e1cter puramente administrativo, sin la menor significaci\u00f3n pol\u00edtica, y, en lo concerniente a las relaciones econ\u00f3micas, serv\u00edan de centros de transacci\u00f3n, de bazares, para su entorno de terratenientes y campesinos. Su desarrollo era a\u00fan insignificante cuando fue detenido por el proceso capitalista, que empez\u00f3 a crear grandes ciudades a su propia imagen, es decir, ciudades industriales y centros del tr\u00e1fico mundial&#8230; <\/p>\n<p>&quot;Exactamente la misma raz\u00f3n que ha atajado el desarrollo de la democracia peque\u00f1o burguesa sirvi\u00f3 para aumentar la conciencia de clase del proletariado de Rusia: el d\u00e9bil desarrollo de la forma artesanal de producci\u00f3n. El proletariado se concentr\u00f3 inmediatamente en las f\u00e1bricas&#8230; <\/p>\n<p>&quot;Las masas campesinas se ver\u00e1n arrastradas al movimiento en proporci\u00f3n siempre creciente. Pero s\u00f3lo son capaces de aumentar la anarqu\u00eda pol\u00edtica del pa\u00eds, debilitando as\u00ed al gobierno; no podr\u00edan constituir ning\u00fan ej\u00e9rcito revolucionario s\u00f3lidamente cohesionado. Por lo tanto, con el desarrollo de la revoluci\u00f3n, una parte cada vez mayor del trabajo pol\u00edtico ser\u00e1 incumbencia del proletariado, y, al mismo tiempo, su conciencia pol\u00edtica ir\u00e1 ampli\u00e1ndose, su energ\u00eda pol\u00edtica aumentar\u00e1. <\/p>\n<p>&quot;La socialdemocracia se encontrar\u00e1 ante este dilema: o asumir la responsabilidad del gobierno provisional, o mantenerse al margen del movimiento obrero. Los trabajadores considerar\u00e1n a este gobierno como su gobierno, independientemente de c\u00f3mo se comporte la socialdemocracia&#8230; El vuelco revolucionario no puede ser, en Rusia, m\u00e1s que obra del proletariado. El gobierno provisional revolucionario ser\u00e1 en Rusia el gobierno de una democracia obrera. Si la socialdemocracia se pone a la cabeza del movimiento revolucionario del proletariado ruso, ese gobierno ser\u00e1 entonces socialdem\u00f3crata&#8230; <\/p>\n<p>&quot;El gobierno provisional socialdem\u00f3crata no podr\u00e1 realizar un vuelco socialista en Rusia, pero el mismo proceso de liquidaci\u00f3n de la autocracia y la instauraci\u00f3n de una rep\u00fablica democr\u00e1tica le proporcionar\u00e1n un terreno favorable para el trabajo pol\u00edtico&quot;. <\/p>\n<p>Volv\u00ed a encontrarme con Parvus, esta vez en Petersburgo, cuando ard\u00edan los acontecimientos revolucionarios de oto\u00f1o de 1905. Manteniendo una independencia organizativa respecto a las dos fracciones, publicamos juntos un diario obrero de masas  \u2014el Russkoie Slovo \u2014 y, en coalici\u00f3n con los mencheviques, un gran diario pol\u00edtico  \u2014Natchalo \u2014. La teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente se ha asociado habitualmente a los nombres de &quot;Parvus y Trotsky&quot;. S\u00f3lo es parcialmente exacto. El per\u00edodo del apogeo revolucionario de Parvus corresponde a fines del pasado siglo, cuando se encontraba en cabeza de la lucha contra el &quot;revisionismo&quot;, es decir, contra la desviaci\u00f3n oportunista de la teor\u00eda de Marx. <\/p>\n<p>El fracaso de las tentativas de empujar a la socialdemocracia alemana hacia la v\u00eda de una pol\u00edtica m\u00e1s resuelta min\u00f3 su optimismo. Ante la perspectiva de la revoluci\u00f3n socialista en Occidente, Parvus empez\u00f3 a reaccionar haciendo cada vez m\u00e1s reservas. En esa \u00e9poca consideraba que &quot;el gobierno provisional socialdem\u00f3crata no podr\u00e1 realizar un vuelco socialista en Rusia&quot;. Sus pron\u00f3sticos, por consiguiente, no se\u00f1alaban la transformaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en revoluci\u00f3n socialista, sino tan s\u00f3lo la instauraci\u00f3n en Rusia de un r\u00e9gimen de democracia obrera de tipo australiano, en el que sobre la base de un sistema de econom\u00eda agr\u00edcola se hab\u00eda establecido por primera vez un gobierno obrero que no rebasaba el marco de un r\u00e9gimen burgu\u00e9s. <\/p>\n<p>Yo no compart\u00eda sus opiniones en cuanto a esta conclusi\u00f3n. La democracia australiana, que se hab\u00eda desarrollado org\u00e1nicamente sobre la tierra virgen de un continente nuevo, asumi\u00f3 en seguida un car\u00e1cter conservador y subordin\u00f3 a ella a un proletariado joven pero absolutamente privilegiado. La democracia rusa, por el contrario, s\u00f3lo pod\u00eda florecer como resultado de una grandiosa conmoci\u00f3n revolucionaria cuya din\u00e1mica no permitir\u00eda al gobierno obrero, en ning\u00fan caso, permanecer en el marco de la democracia burguesa. Nuestras divergencias, que empezaron poco despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1905, desembocaron en una total ruptura a comienzos de la guerra, cuando Parvus, en quien el esc\u00e9ptico hab\u00eda aniquilado al revolucionario, se coloc\u00f3 al lado del imperialismo alem\u00e1n, convirti\u00e9ndose m\u00e1s tarde en consejero e inspirador del primer presidente de la Rep\u00fablica alemana, Ebert. <\/p>\n<p>La teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente <\/p>\n<p>Tras haber empezado con el folleto Antes del 9 de marzo, volv\u00ed varias veces sobre el tema, desarrollando y justificando la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. Dada la importancia adquirida m\u00e1s tarde por esta teor\u00eda en la evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica del h\u00e9roe de esta biograf\u00eda2, es necesario exponerla aqu\u00ed con citas exactas de mis obras de 1905-1906. <\/p>\n<p>&quot;El centro de poblaci\u00f3n de una ciudad moderna, al menos en el caso de las ciudades con una importancia econ\u00f3mica y pol\u00edtica, lo constituye la clase, esencialmente diferenciada, de los trabajadores asalariados. Es precisamente esta clase, desconocida durante la revoluci\u00f3n francesa, la que est\u00e1 destinada a desempe\u00f1ar un papel decisivo en nuestra revoluci\u00f3n&#8230; En un pa\u00eds m\u00e1s atrasado econ\u00f3micamente, el proletariado puede tomar el poder antes que en un pa\u00eds capitalista avanzado. Pretender establecer una especie de dependencia autom\u00e1tica de la dictadura proletaria respecto a las fuerzas t\u00e9cnicas y a los recursos de un determinado pa\u00eds es un prejuicio que se deriva de un materialismo &quot;econ\u00f3mico&quot; simplificado al m\u00e1ximo. Semejante punto de vista no tiene nada en com\u00fan con el marxismo. Aunque las fuerzas industriales de producci\u00f3n estuvieran diez veces m\u00e1s desarrolladas en los Estados Unidos que en nuestro pa\u00eds, el papel pol\u00edtico del proletariado ruso, su influencia pr\u00f3xima sobre la pol\u00edtica mundial, son incomparablemente mayores que el papel y la importancia del proletariado americano. <\/p>\n<p>&quot;La revoluci\u00f3n rusa, en nuestra opini\u00f3n, crear\u00e1 las condiciones en las que el poder pueda (y, con la victoria de la revoluci\u00f3n, deba) pasar a manos del proletariado antes de que los pol\u00edticos del liberalismo burgu\u00e9s encuentren ocasi\u00f3n de desarrollar plenamente su genio de hombres de Estado&#8230; La burgues\u00eda rusa est\u00e1 cediendo al proletariado todas las posiciones revolucionarias. Tambi\u00e9n tendr\u00e1 que ceder la direcci\u00f3n revolucionaria del campesinado. El proletariado, poseyendo el poder, aparecer\u00e1 al campesinado como una clase emancipadora&#8230; El proletariado, apoy\u00e1ndose en el campesinado, se esforzar\u00e1, con todos los medios a su alcance, en elevar el nivel cultural de la aldea y en desarrollar la conciencia pol\u00edtica del campesinado&#8230; Pero \u00bfno puede quiz\u00e1 el mismo campesinado sumergir al proletariado y ocupar su lugar? Es imposible. Toda la experiencia hist\u00f3rica se levanta contra semejante suposici\u00f3n. Demuestra que el campesinado es completamente incapaz de desempe\u00f1ar un papel pol\u00edtico independiente&#8230; De acuerdo con lo dicho, nuestra manera de enfocar la idea de la &quot;dictadura del proletariado y el campesinado&quot; est\u00e1 clara. La esencia de la cuesti\u00f3n no est\u00e1 en saber si la consideramos admisible en principio, en si creemos deseable o indeseable esta forma de cooperaci\u00f3n. La consideramos irrealizable, al menos en un sentido directo e inmediato&quot;. <\/p>\n<p>Este pasaje demuestra ya hasta qu\u00e9 punto es err\u00f3nea la afirmaci\u00f3n, repetida m\u00e1s tarde hasta la saciedad, de que la concepci\u00f3n aqu\u00ed expuesta &quot;salte por encima de la revoluci\u00f3n burguesa&quot;. &quot;La lucha por la renovaci\u00f3n democr\u00e1tica de Rusia&quot;, escrib\u00ed en aquella \u00e9poca, &quot;ha alcanzado su pleno desarrollo y est\u00e1 conducida por fuerzas que se desenvuelven sobre la base del capitalismo. Est\u00e1 dirigida, directamente y ante todo, contra los obst\u00e1culos feudales que obstruyen la v\u00eda de desarrollo de la sociedad capitalista. <\/p>\n<p>&quot;Sin embargo, la pregunta era: \u00bfQu\u00e9 fuerzas y qu\u00e9 m\u00e9todos son capaces, precisamente, de eliminar esos obst\u00e1culos? Uno puede contestar a todas las preguntas de la revoluci\u00f3n afirmando que nuestra revoluci\u00f3n es burguesa en cuanto a sus fines objetivos, y por consiguiente en cuanto a sus resultados inevitables, y cerrar as\u00ed los ojos ante el hecho de que el principal agente de esta revoluci\u00f3n burguesa es el proletariado, y de que el proletariado se ver\u00e1 llevado al poder por el proceso de la revoluci\u00f3n en su conjunto&#8230; Puede uno abrigar la ilusi\u00f3n de que las condiciones de Rusia no est\u00e1n a\u00fan maduras para una econom\u00eda socialista, y renunciar por tanto a tomar en consideraci\u00f3n el hecho de que el proletariado, cuando haya conquistado el poder, se ver\u00e1 obligado inevitablemente, por la l\u00f3gica misma de su situaci\u00f3n, a introducir una econom\u00eda estatalizada&#8230; <\/p>\n<p>&quot;Entrando en el gobierno, no como rehenes, no impotentes, sino como fuerza dirigente, los representantes del proletariado har\u00e1n desaparecer, por el hecho mismo, la distinci\u00f3n entre el programa m\u00ednimo y el programa m\u00e1ximo, es decir, pondr\u00e1n el colectivismo a la orden del d\u00eda. El punto en que el proletariado se vea detenido en esta direcci\u00f3n depender\u00e1 de la relaci\u00f3n de fuerzas, y de ning\u00fan modo de las intenciones iniciales del partido del proletariado&#8230; <\/p>\n<p>&quot;Pero no es demasiado pronto para plantear la cuesti\u00f3n: \u00bfDebe inevitablemente estrellarse la dictadura del proletariado contra el marco de la revoluci\u00f3n burguesa? \u00bfAcaso no podr\u00eda darse que, sobre unas bases hist\u00f3ricas mundiales determinadas, viera abrirse ante ella la perspectiva de una victoria que se logra rompiendo este estrecho marco? Una cosa puede decirse con seguridad: sin la ayuda directa del proletariado europeo, la clase obrera rusa no podr\u00eda conservar el poder, ni convertir su poder temporal en una dictadura socialista de larga duraci\u00f3n&#8230;&quot;. De ah\u00ed, sin embargo, no se deriva en absoluto un pron\u00f3stico pesimista. &quot;La emancipaci\u00f3n pol\u00edtica de la clase obrera rusa la eleva al rango de gu\u00eda todopoderoso, y la convierte en iniciadora de la liquidaci\u00f3n mundial del capitalismo; para ella ha creado la historia todas las condiciones objetivas necesarias&#8230;&quot; <\/p>\n<p>Respecto a la medida en que la socialdemocracia internacional fuera capaz de cumplir su papel revolucionario, escrib\u00eda en 1906: &quot;Los partidos socialistas europeos  \u2014y ante todo el m\u00e1s poderoso de ellos, el partido alem\u00e1n \u2014 est\u00e1n todos aquejados de conservadurismo. A medida que masas cada vez mayores se incorporan al socialismo y que aumentan la organizaci\u00f3n y la disciplina de estas masas, ese conservadurismo aumenta tambi\u00e9n. <\/p>\n<p>&quot;Por esto la socialdemocracia, como organizaci\u00f3n que encarna la experiencia pol\u00edtica, puede, en un momento dado, convertirse en un obst\u00e1culo directo en la v\u00eda del conflicto abierto entre los obreros y la reacci\u00f3n burguesa&#8230;&quot;. En la conclusi\u00f3n de mi an\u00e1lisis expresaba, sin embargo, la seguridad en que &quot;la revoluci\u00f3n en el Este de Europa dotar\u00e1 de idealismo revolucionario al proletariado de Occidente y engendrar\u00e1 en \u00e9l el deseo de hablar &quot;en ruso&quot; a su enemigo&#8230;&quot;. <\/p>\n<p>* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * <\/p>\n<p>Resumamos. El narodnismo, siguiendo la huella de los eslav\u00f3filos, naci\u00f3 de ilusiones acerca de las v\u00edas totalmente originales del desarrollo de Rusia, al margen del capitalismo y de la rep\u00fablica burguesa. El marxismo de Plej\u00e1nov se esforz\u00f3 en demostrar la identidad de principio entre las v\u00edas hist\u00f3ricas de Rusia y Occidente. El programa derivado de ah\u00ed ignor\u00f3 las particularidades, reales y en absoluto m\u00edsticas, de la estructura social de Rusia y de su desarrollo revolucionario. La actitud de los mencheviques ante la revoluci\u00f3n, abstracci\u00f3n hecha de incrustaciones epis\u00f3dicas y desviaciones individuales, puede resumirse as\u00ed: la victoria de la revoluci\u00f3n burguesa s\u00f3lo es concebible bajo la direcci\u00f3n de la burgues\u00eda liberal, y debe poner el poder en sus manos. El r\u00e9gimen democr\u00e1tico permitir\u00e1 entonces al proletariado ruso alcanzar a sus hermanos mayores de Occidente en la v\u00eda de la lucha por el socialismo, con posibilidades de \u00e9xito incomparablemente mayores que antes. <\/p>\n<p>La perspectiva de Lenin puede exponerse brevemente del modo siguiente: la retrasada burgues\u00eda de Rusia es incapaz de consumar su propia revoluci\u00f3n La victoria completa de la revoluci\u00f3n mediante la &quot;dictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado&quot; depurar\u00e1 al pa\u00eds de residuos medievales, imprimir\u00e1 al desarrollo del capitalismo ruso el ritmo del capitalismo americano, reforzar\u00e1 al proletariado de la ciudad y del campo, y abrir\u00e1 amplias posibilidades a la lucha por el socialismo. Por otra parte, la victoria de la revoluci\u00f3n rusa dar\u00e1 un poderoso impulso a la revoluci\u00f3n socialista de Occidente, la cual no s\u00f3lo proteger\u00e1 a Rusia de los peligros de restauraci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n permitir\u00e1 al proletariado ruso lograr la conquista del poder en un plazo hist\u00f3rico relativamente breve. <\/p>\n<p>La perspectiva de la revoluci\u00f3n permanente puede resumirse como sigue: la victoria completa de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en Rusia s\u00f3lo puede concebirse bajo la forma de una dictadura del proletariado apoyado sobre el campesinado. La dictadura del proletariado, que inevitablemente pondr\u00e1 a la orden del d\u00eda no s\u00f3lo tareas democr\u00e1ticas, sino tambi\u00e9n tareas socialistas, dar\u00e1 al mismo tiempo un poderoso impulso a la revoluci\u00f3n socialista internacional. S\u00f3lo la victoria del proletariado de Occidente garantizar\u00e1 a Rusia contra una restauraci\u00f3n burguesa y le proporcionar\u00e1 la posibilidad de llevar a cabo la edificaci\u00f3n socialista. <\/p>\n<p>Estas f\u00f3rmulas concisas revelan, con igual claridad, tanto la homogeneidad de las dos \u00faltimas concepciones en cuanto a su irreconciliable contraposici\u00f3n a la perspectiva liberal  \u2014menchevique \u2014 como la diferencia esencial entre ellas respecto a la cuesti\u00f3n del car\u00e1cter social y las tareas de la &quot;dictadura&quot; nacida de la revoluci\u00f3n. La objeci\u00f3n, tantas veces repetida por los actuales te\u00f3ricos de Mosc\u00fa, de que el programa de la dictadura del proletariado era &quot;prematuro&quot; en 1905, est\u00e1 completamente desprovista de base&#8230; En un sentido emp\u00edrico, el programa de la dictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado demostr\u00f3 igualmente ser &quot;prematuro&quot;. La relaci\u00f3n de fuerzas, desfavorable en la \u00e9poca de la primera revoluci\u00f3n, hac\u00eda imposible, no ya la dictadura del proletariado en cuanto tal, sino, en general, la victoria misma de la revoluci\u00f3n. Sin embargo, todas las tendencias revolucionarias ten\u00edan la esperanza de una victoria completa: sin esta esperanza, la lucha revolucionaria hubiera sido imposible. Las diferencias se refer\u00edan a las perspectivas generales de la revoluci\u00f3n y a la estrategia que de ellas se derivaba. La perspectiva de los mencheviques era completamente err\u00f3nea. Llevaba al proletariado por un camino totalmente equivocado. La perspectiva de los bolcheviques era incompleta: se\u00f1alaba correctamente la direcci\u00f3n general de la lucha, pero caracterizaba incorrectamente sus etapas. La insuficiencia de la perspectiva de los bolcheviques no se revel\u00f3 ya en 1905 por la sencilla raz\u00f3n de que la revoluci\u00f3n misma no conoci\u00f3 un desarrollo m\u00e1s amplio. Pero a principios de 1917, Lenin se vio obligado, en lucha directa contra los cuadros m\u00e1s viejos del partido, a cambiar de perspectiva. <\/p>\n<p>Un pron\u00f3stico pol\u00edtico no puede pretender la misma exactitud que un pron\u00f3stico astron\u00f3mico. Resulta satisfactorio s\u00f3lo con que se\u00f1ale correctamente la l\u00ednea general de desarrollo y permita orientarse en la direcci\u00f3n del proceso real de los acontecimientos, cuya l\u00ednea fundamental habr\u00e1 de desviarse inevitablemente a derecha o izquierda. En este sentido, no es posible dejar de reconocer que la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente ha soportado con \u00e9xito la prueba de la historia. Durante los primeros a\u00f1os del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico nadie lo negaba. Al contrario: el hecho se reconoc\u00eda en numerosas publicaciones oficiales. Pero cuando, en las cumbres apacibles y fosilizadas de la sociedad sovi\u00e9tica, estall\u00f3 la reacci\u00f3n burocr\u00e1tica contra Octubre, estuvo dirigida desde el comienzo contra esta teor\u00eda que, de forma m\u00e1s completa que ninguna otra, reflejaba la primera revoluci\u00f3n proletaria de la historia, y al mismo tiempo revelaba claramente su car\u00e1cter parcial, incompleto y limitado. As\u00ed fue como naci\u00f3, por reacci\u00f3n, la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds, el dogma fundamental del estalinismo. <\/p>\n<p>NOTAS <\/p>\n<p>1.\u2013 Uno de los seud\u00f3nimos de Stalin en la clandestinidad (NdE.). <\/p>\n<p>2.\u2013 El texto iba a formar parte de la biograf\u00eda de Stalin (NdE.).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n de 1905 no s\u00f3lo fue el \u00abensayo general de 1917\u00bb, sino tambi\u00e9n el laboratorio del que surgieron todos los agrupamientos fundamentales del pensamiento pol\u00edtico ruso y en el que se esbozaron o tomaron forma todas las tendencias y matices<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-venezuela"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=269"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/269\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=269"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=269"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}