{"id":2719,"date":"2009-01-15T13:55:47","date_gmt":"2009-01-15T13:55:47","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2719"},"modified":"2009-01-15T13:55:47","modified_gmt":"2009-01-15T13:55:47","slug":"rosa-luxemburgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2719","title":{"rendered":"Discurso ante el congreso de fundaci\u00f3n del Partido Comunista Alem\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><span><em><span style=\"color: #800000\">[El &#250;ltimo discurso de Rosa Luxemburgo fue traducido al ingl&#233;s por Cedar y Ed&#233;n Paul. Esta versi&#243;n fue publicada en 1943 en The New International (La nueva Internacional).]<\/span><\/em><\/p>\n<p> <\/span> <\/p>\n<div align=\"justify\"> <img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2717\" style=\"margin: 5px; float: left; width: 150px; height: 233px\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/rosa_liebknecht.gif\" alt=\"rosa_liebknecht.gif\" title=\"rosa_liebknecht.gif\" width=\"150\" height=\"233\" \/><span>&#161;Camaradas! Hoy tenemos la tarea de discutir y aprobar un programa. Al emprender esta tarea no nos motiva &#250;nicamente el hecho de que ayer fundamos un partido nuevo, y que un partido nuevo debe formular un programa. Grandes movimientos hist&#243;ricos fueron las causas determinantes de las deliberaciones de hoy. Ha llegado el momento de fundar todo el programa socialista del proletariado sobre nuevas bases. Nos encontramos ante una situaci&#243;n similar a la de Marx y Engels cuando escribieron su Manifiesto Comunista, hace setenta a&#241;os. Como todos saben, el Manifiesto Comunista trata del socialismo, de la realizaci&#243;n de los objetivos socialistas, como tarea inmediata de la revoluci&#243;n proletaria. Esta fue la idea presentada por Marx y Engels en la revoluci&#243;n de 1848; as&#237;, tambi&#233;n, concibieron la base para la acci&#243;n proletaria en el campo internacional. Junto con todos los dirigentes del movimiento obrero, tanto Marx como Engels cre&#237;an que estaba planteada la realizaci&#243;n inmediata del socialismo. Bastaba provocar una revoluci&#243;n pol&#237;tica, tomar el poder pol&#237;tico del Estado y el socialismo pasar&#237;a inmediatamente del reino del pensamiento al reino de carne y hueso.<\/span> <\/div>\n<p>  <!--more--> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><em><span style=\"color: #800000\">[El &#250;ltimo discurso de Rosa Luxemburgo fue traducido al ingl&#233;s por Cedar y Ed&#233;n Paul. Esta versi&#243;n fue publicada en 1943 en The New International (La nueva Internacional).]<\/span><\/em><\/p>\n<p> <\/span><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2718\" style=\"margin: 5px; float: left; width: 150px; height: 150px\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/rosa02.jpg\" alt=\"rosa02.jpg\" title=\"rosa02.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><span>&#161;Camaradas! Hoy tenemos la tarea de discutir y aprobar un programa. Al emprender esta tarea no nos motiva &#250;nicamente el hecho de que ayer fundamos un partido nuevo, y que un partido nuevo debe formular un programa. Grandes movimientos hist&#243;ricos fueron las causas determinantes de las deliberaciones de hoy. Ha llegado el momento de fundar todo el programa socialista del proletariado sobre nuevas bases. Nos encontramos ante una situaci&#243;n similar a la de Marx y Engels cuando escribieron su Manifiesto Comunista, hace setenta a&#241;os. Como todos saben, el Manifiesto Comunista trata del socialismo, de la realizaci&#243;n de los objetivos socialistas, como tarea inmediata de la revoluci&#243;n proletaria. Esta fue la idea presentada por Marx y Engels en la revoluci&#243;n de 1848; as&#237;, tambi&#233;n, concibieron la base para la acci&#243;n proletaria en el campo internacional. Junto con todos los dirigentes del movimiento obrero, tanto Marx como Engels cre&#237;an que estaba planteada la realizaci&#243;n inmediata del socialismo. Bastaba provocar una revoluci&#243;n pol&#237;tica, tomar el poder pol&#237;tico del Estado y el socialismo pasar&#237;a inmediatamente del reino del pensamiento al reino de carne y hueso.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Posteriormente, como sab&#233;is, Marx y Engels revisaron totalmente esta perspectiva. En el prefacio conjunto a la reedici&#243;n del Manifiesto Comunista del a&#241;o 1872, encontramos el siguiente pasaje: &quot;[&#8230;] no se concede importancia exclusiva a las medidas revolucionarias enumeradas al final del cap&#237;tulo II. Este pasaje tendr&#237;a que ser redactado hoy de distinta manera, en m&#225;s de un aspecto. Dado el desarrollo colosal de la gran industria en los &#250;ltimos veinticinco a&#241;os, y con &#233;ste, el de la organizaci&#243;n del partido de la clase obrera; dadas las experiencias pr&#225;cticas, primero de la revoluci&#243;n de febrero y despu&#233;s, en mayor grado aun, de la Comuna de Par&#237;s, que eleva por primera vez al proletariado, durante dos meses, al Poder pol&#237;tico, este programa ha envejecido en algunos de sus puntos. La Comuna ha demostrado, sobre todo, que &quot;la clase obrera no puede simplemente tomar posesi&#243;n de la m&#225;quina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines&#8217;.&quot;<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &#191;Cu&#225;l es el pasaje que habr&#237;a que redactar de manera distinta, por hallarse perimido? El que dice as&#237;:<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;El proletariado se valdr&#225; de su dominaci&#243;n pol&#237;tica para ir arrancando gradualmente a la burgues&#237;a todo el capital, para centralizar todos los instrumentos de producci&#243;n en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para aumentar con la mayor rapidez posible la suma de las fuerzas productivas.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;Esto, naturalmente, no podr&#225; cumplirse al principio m&#225;s que por una violaci&#243;n desp&#243;tica del derecho de propiedad y de las relaciones burguesas de producci&#243;n, es decir, por la adopci&#243;n de medidas que desde el punto de vista econ&#243;mico parecer&#225;n insuficientes e insostenibles, pero que en el curso del movimiento se sobrepasar&#225;n a s&#237; mismas y ser&#225;n indispensables como medio para transformar radicalmente todo el modo de producci&#243;n.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;Estas medidas, naturalmente, ser&#225;n diferentes en los diversos pa&#237;ses.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;Sin embargo, en los pa&#237;ses m&#225;s avanzados podr&#225;n ser puestas en pr&#225;ctica casi en todas partes las siguientes medidas:<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;1 &#8211; Expropiaci&#243;n de la propiedad territorial y empleo de la renta de la tierra para los gastos del Estado.<br \/> &#8211; 417 &#8211;<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;2 &#8211; Fuerte impuesto progresivo.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160;<br \/> <span>&quot;3 &#8211; Abolici&#243;n del derecho de herencia.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;4 &#8211; Confiscaci&#243;n de toda la propiedad de los emigrados y sediciosos.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;5 &#8211; Centralizaci&#243;n del cr&#233;dito en manos del Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y monopolio exclusivo.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;6 &#8211; Centralizaci&#243;n en manos del Estado de todos los medios de transporte.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;7 &#8211; Multiplicaci&#243;n de las empresas fabriles pertenecientes al Estado y de los instrumentos de producci&#243;n; roturaci&#243;n de los terrenos incultos y mejoramiento de las tierras, seg&#250;n un plan general.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;8 &#8211; Obligaci&#243;n de trabajar para todos; organizaci&#243;n de ej&#233;rcitos industriales, particularmente para la agricultura.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;9 &#8211; Combinaci&#243;n de agricultura y la industria; medidas encaminadas a hacer desaparecer gradualmente la oposici&#243;n entre la ciudad y el campo.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;10 &#8211; Educaci&#243;n p&#250;blica y gratuita de todos los ni&#241;os; abolici&#243;n del trabajo de &#233;stos en las f&#225;bricas tal como se practica hoy; r&#233;gimen de educaci&#243;n combinado con la producci&#243;n material, etc&#233;tera, etc&#233;tera&quot;.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Con pocas variantes estas son, como sab&#233;is, las tareas que se nos plantean hoy. Llevando adelante estas medidas tendremos que construir el socialismo. Entre el d&#237;a en que se formul&#243; el programa citado y la hora actual median setenta a&#241;os de desarrollo capitalista y la evoluci&#243;n del proceso hist&#243;rico nos ha devuelto a la posici&#243;n que Marx y Engels desecharon por err&#243;nea en 1872. En ese momento exist&#237;an muy buenas razones para creer que la posici&#243;n anterior era err&#243;nea. La evoluci&#243;n posterior del capital, empero, ha convertido el error de 1872 en la realidad de hoy, de modo que nuestro objetivo inmediato es cumplir la tarea que Marx y Engels pensaron que tendr&#237;an que cumplir en 1848. Pero entre ese momento del proceso, ese comienzo de 1848, y nuestras posiciones y tareas inmediatas, media toda la evoluci&#243;n no s&#243;lo del capitalismo, sino tambi&#233;n del movimiento obrero socialista. Han intervenido, sobre todo, los procesos ya mencionados de Alemania, el pa&#237;s m&#225;s importante del proletariado moderno.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Esta evoluci&#243;n de la clase obrera asumi&#243; formas peculiares. Cuando, despu&#233;s de las desilusiones de 1848, Marx y Engels desecharon la idea de que el proletariado pod&#237;a realizar en forma inmediata el socialismo, surgieron en todos los pa&#237;ses partidos socialistas inspirados en objetivos muy distintos. Se proclam&#243; que el objetivo inmediato de dichos partidos era el trabajo local, la mezquina lucha cotidiana en los campos pol&#237;tico e industrial.&#160;(Citado de Carlos Marx &#8211; Federico Engels, <em>El Manifiesto Comunista,<\/em> Bs. As., Pluma, 1974, pp. 26 y 89-90).<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> As&#237;, de a poco, se ir&#237;an creando ej&#233;rcitos proletarios, los que estar&#237;an prontos a construir el socialismo apenas madurara el proceso capitalista. El programa socialista qued&#243;, por lo tanto, apoyado sobre cimientos totalmente distintos, y en Alemania el cambio asumi&#243; una forma t&#237;pica y peculiar. Hasta el colapso del 4 de agosto de 1914, la socialdemocracia alemana defend&#237;a el programa de Erfurt, en virtud del cual las llamadas consignas m&#237;nimas pasaban a primer plano, mientras que el socialismo pasaba a ser un lucero distante.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Sin embargo, mucho m&#225;s importante que la letra de un programa es la forma en que se lo interpreta en la pr&#225;ctica. En este sentido debe otorgarse gran importancia a uno de los documentos hist&#243;ricos del movimiento obrero alem&#225;n: el prefacio escrito por Federico Engels a la edici&#243;n de 1895 de Las luchas de clases en Francia, de Marx. No es s&#243;lo en base a consideraciones hist&#243;ricas que vuelvo a plantear la cuesti&#243;n. Se trata de un problema de suma actualidad. Es nuestro deber perentorio volver a colocar nuestro programa sobre las bases sentadas por Marx y por Engels en 1848. En vista de los cambios ocurridos desde entonces en el proceso hist&#243;rico, nos corresponde emprender una cautelosa revisi&#243;n de las posiciones que llevaron a la socialdemocracia alemana al desastre del 4 de agosto<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Dicha revisi&#243;n es la tarea que nos ocupa hoy oficialmente.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &#191;C&#243;mo encaraba Engels el problema en su c&#233;lebre prefacio a Las luchas de clases en Francia, escrito en 1895, doce a&#241;os despu&#233;s de la muerte de Marx? En primer lugar, recordando el a&#241;o 1848, demostr&#243; que la creencia en la inminencia de la revoluci&#243;n socialista ya hab&#237;a quedado perimida. Dijo:<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;La historia nos ha dado un ment&#237;s, a nosotros y a cuantos pensaban de un modo parecido. Ha puesto de manifiesto que, por aquel entonces, el estado del desarrollo econ&#243;mico en el continente distaba mucho de estar maduro para poder eliminar la producci&#243;n capitalista; lo ha demostrado por medio de la revoluci&#243;n econ&#243;mica que desde 1848 se ha adue&#241;ado de todo el continente, dando, por primera vez, verdadera carta de ciudadan&#237;a a la gran industria en Francia, Austria, Hungr&#237;a, Polonia y &#250;ltimamente Rusia, y haciendo de Alemania un pa&#237;s industrial de primer orden. Y todo sobre la base capitalista, lo cual quiere decir que esta base ten&#237;a todav&#237;a, en 1848, gran capacidad de expansi&#243;n.&quot;<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Despu&#233;s de resumir los cambios que sobrevinieron en el per&#237;odo intermedio, Engels analiza las tareas inmediatas del Partido Socialdem&#243;crata. &quot;Como Marx predijo, la guerra de 1870 a 1871 y la derrota de la Comuna desplazaron por el momento de Francia a Alemania el centro de gravedad del movimiento obrero europeo. En Francia, naturalmente, &#233;ste necesitaba a&#241;os para reponerse de la sangr&#237;a de 1871. En cambio en Alemania, donde la industria -impulsada como una planta de invernadero por el man&#225; de los cinco mil millones pagados por Francia- se desarrollaba cada vez m&#225;s r&#225;pidamente, la socialdemocracia crec&#237;a todav&#237;a m&#225;s a prisa y con m&#225;s persistencia. Gracias a la inteligencia con que los obreros alemanes supieron utilizar el sufragio universal, implantado en 1866, el crecimiento asombroso del partido se ofrece en forma indiscutible, a los ojos del mundo entero&quot;.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Luego viene la famosa enumeraci&#243;n que muestra el crecimiento de los votos del partido en elecci&#243;n tras elecci&#243;n, hasta llegar a cifras millonadas. Del an&#225;lisis de este proceso Engels saca la siguiente conclusi&#243;n: &quot;Pero con este eficaz empleo del sufragio universal entr&#243; en acci&#243;n un m&#233;todo de lucha proletario totalmente nuevo, que se sigui&#243; desarrollando con rapidez. Al comprobarse que las instituciones estatales en las que se organiza la dominaci&#243;n de la burgues&#237;a ofrecen nuevas posibilidades a la clase obrera para luchar contra las mismas instituciones, se tom&#243; parte en las elecciones a las dietas provinciales, a los organismos municipales, a los tribunales industriales, se le disput&#243; a la burgues&#237;a cada puesto, en cuya provisi&#243;n mezclaba su voz una parte suficiente del proletariado. As&#237; se dio el caso de que la burgues&#237;a y el gobierno llegasen a temer mucho m&#225;s la actuaci&#243;n legal que la actuaci&#243;n ilegal del partido obrero, m&#225;s los &#233;xitos electorales que los &#233;xitos insurreccionales&quot;.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Engels a&#241;ade una cr&#237;tica minuciosa a la ilusi&#243;n de que bajo las condiciones que crea el capitalismo moderno el proletariado puede aportar algo a la revoluci&#243;n en la lucha callejera. Sin embargo, me parece que, visto que hoy nos encontramos en medio de una revoluci&#243;n caracterizada por la lucha callejera, y todo lo que &#233;sta significa, es hora de librarnos de las posiciones que han guiado la pol&#237;tica oficial de la socialdemocracia alemana hasta nuestros d&#237;as, de las posiciones responsables de lo que ocurri&#243; el 4 de agosto de 1914. [&#161;Muy bien, muy bien!] Con ello no quiero decir que, en virtud de estas palabras, Engels debe compartir la responsabilidad por todo el curso de la evoluci&#243;n socialista de Alemania. Simplemente llamo vuestra atenci&#243;n hacia una de las citas cl&#225;sicas que apuntala la posici&#243;n prevaleciente en la socialdemocracia alemana, posici&#243;n que result&#243; fatal para el movimiento. Como experto en ciencia militar, Engels demuestra en este prefacio que es una ilusi&#243;n pura creer que los obreros pod&#237;an, dado el estado de la t&#233;cnica militar y la industria en ese momento, y en vista de las caracter&#237;sticas de las grandes ciudades, realizar con &#233;xito la revoluci&#243;n mediante el combate en las calles. Dos conclusiones importantes surgir&#225;n de ese razonamiento. En primer lugar, se contrapuso la lucha parlamentaria a la acci&#243;n revolucionaria directa del proletariado, y se se&#241;al&#243; que aquella es la &#250;nica forma pr&#225;ctica de llevar adelante la lucha de clases. La consecuencia l&#243;gica de la cr&#237;tica fue el parlamentarismo, y nada m&#225;s que el parlamentarismo.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> En segundo lugar, a la m&#225;quina militar, a la organizaci&#243;n m&#225;s poderosa del estado clasista, a todo el cuerpo de proletarios en uniforme, se lo declar&#243;, aprior&#237;sticamente, inaccesible a la influencia socialista. Cuando en su prefacio Engels declara que, debido al actual desarrollo de gigantescos ej&#233;rcitos, es una locura pensar que los proletarios puedan hacer frente a soldados armados de ametralladoras y equipados seg&#250;n el &#250;ltimo grito de la t&#233;cnica, &#233;sto se basa obviamente en la premisa de que cualquiera que se haga soldado se vuelve, de golpe y para siempre, partidario de la clase dominante.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Ser&#237;a absolutamente incomprensible, a la luz de la experiencia contempor&#225;nea, que un dirigente de la talla de Engels cometiera semejante error, si no conoci&#233;ramos las circunstancias hist&#243;ricas en que se escribi&#243; este documento hist&#243;rico. En reivindicaci&#243;n de nuestros dos grandes maestros, y sobre todo de Engels, que muri&#243; doce a&#241;os despu&#233;s de Marx y fue siempre un fiel exegeta de las teor&#237;as y de la reputaci&#243;n de su gran colaborador, debo recordaros que Engels escribi&#243; este prefacio bajo una fuerte presi&#243;n del bloque parlamentario. En esa &#233;poca en Alemania, en los primeros a&#241;os de la d&#233;cada del noventa, luego de la derogaci&#243;n de las leyes antisocialistas, surgi&#243; una fuerte corriente hacia la izquierda, el movimiento de los que quer&#237;an evitar que el partido quedara totalmente absorbido por la lucha parlamentaria. Bebel y sus secuaces quer&#237;an argumentos convincentes, respaldados por la gran autoridad de Engels; quer&#237;an una declaraci&#243;n que les permitiera mantener a los elementos revolucionarios bajo su f&#233;rreo control.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Era t&#237;pico de la situaci&#243;n del partido en esa &#233;poca que los parlamentarios socialistas tuvieran la &#250;ltima palabra, tanto en la teor&#237;a como en la pr&#225;ctica. Aseguraron a Engels, que viv&#237;a en el extranjero y naturalmente acept&#243; de buena fe, que era absolutamente indispensable salvaguardar al movimiento obrero alem&#225;n de caer en el anarquismo: y as&#237; lo obligaron a escribir en el tono que ellos quer&#237;an. De ah&#237; en m&#225;s la t&#225;ctica expuesta por Engels en 1895 gui&#243; a los socialdem&#243;cratas alemanes en todo lo que hicieron y dejaron de hacer hasta el inevitable final acaecido el 4 de agosto de 1914. El prefacio fue la proclamaci&#243;n formal de la t&#225;ctica nada-m&#225;s-que-parlamentarismo. Engels muri&#243; ese mismo a&#241;o y no tuvo, por lo tanto, oportunidad de analizar las consecuencias pr&#225;cticas de su teor&#237;a. Quienes conocen las obras de Marx y Engels, quienes est&#225;n familiarizados con el esp&#237;ritu verdaderamente revolucionario que anima todas sus ense&#241;anzas y escritos, tendr&#225;n la certeza de que Engels hubiera sido uno de los primeros en protestar contra la corrupci&#243;n del parlamentarismo y contra el derroche de energ&#237;as del movimiento obrero, caracter&#237;stico de Alemania en las d&#233;cadas que precedieron a la guerra.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> El cuatro de agosto no surgi&#243; de la nada, como un trueno en un cielo azul; lo que sucedi&#243; ese d&#237;a no fue un giro casual de los acontecimientos, sino la consecuencia l&#243;gica de lo que los socialistas alemanes ven&#237;an haciendo d&#237;a tras d&#237;a, durante muchos a&#241;os. [&#161;Muy bien, muy bien!] Estoy convencida de que si Engels y Marx vivieran hoy protestar&#237;an con todo vigor, y utilizar&#237;an todas las fuerzas a su alcance para impedir que el partido se arroje al abismo. Pero despu&#233;s de la muerte de Engels en 1895, la direcci&#243;n del partido en materia de teor&#237;a pas&#243; a manos de Kautsky. Resultado de este cambio fue que en los sucesivos congresos anuales del partido las protestas en&#233;rgicas del ala izquierda contra la pol&#237;tica del parlamentarismo puro, sus advertencias perentorias acerca de la esterilidad e inutilidad de semejante pol&#237;tica, fueron tachadas de anarquismo, socialismo anarquizante o, al menos, antimarxismo. Lo que oficialmente se llamaba marxismo se convirti&#243; en una capa para encubrir todo tipo de oportunismo, para rehuir consecuentemente la lucha de clases revolucionaria, para todo tipo de medidas a medias. As&#237;, la socialdemocracia y el movimiento obrero alemanes, as&#237; como tambi&#233;n el movimiento sindical, fueron condenados a languidecer en el marco de la sociedad capitalista. Ya ning&#250;n socialista ni sindicalista alem&#225;n hac&#237;a el menor intento serio de derrocar las instituciones capitalistas ni de descomponer la maquinaria capitalista.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Pero ahora llegamos a un punto, camaradas, en que podemos decir que nos hemos reencontrado con Marx, que marchamos nuevamente bajo su bandera. Si declaramos hoy que la tarea inmediata del proletariado es convertir el socialismo en una realidad viva y destruir el capitalismo hasta su ra&#237;z, al hablar as&#237; nos colocamos en el mismo terreno que ocuparon Marx y Engels en 1848; asumimos una posici&#243;n cuyos principios ellos jam&#225;s abandonaron. Por fin queda claro qu&#233; es el verdadero marxismo, y qu&#233; ha sido el marxismo sustituto. [Aplausos]. Hablo de ese marxismo sustituto que durante tanto tiempo ha sido el marxismo oficial de la socialdemocracia. Ya veis a qu&#233; conduce esta clase de marxismo, el marxismo de los secuaces de Ebert, David y dem&#225;s. Estos son los representantes oficiales de lo que durante a&#241;os se ha proclamado como marxismo inmaculado. Pero en realidad el marxismo no pod&#237;a se&#241;alar esta direcci&#243;n, no pod&#237;a haber llevado a los marxistas a dedicarse a actividades contrarrevolucionarias codo a codo con tipos como Scheidemann. El verdadero marxismo tambi&#233;n vuelve sus armas contra quienes pretenden falsificarlo. Cavando como un topo bajo los cimientos de la sociedad burguesa, ha trabajado tan bien que hoy m&#225;s de la mitad del proletariado alem&#225;n marcha bajo nuestro estandarte, el pend&#243;n enhiesto de la revoluci&#243;n. Inclusive en el bando contrario, inclusive all&#237; donde parece imperar la contrarrevoluci&#243;n, tenemos partidarios y futuros camaradas de armas.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Perm&#237;taseme repetir, entonces, que la evoluci&#243;n del proceso hist&#243;rico nos ha conducido de vuelta a la ubicaci&#243;n de Marx y Engels de 1848, cuando enarbolaron por primera vez la bandera del socialismo internacional. Estamos donde estuvieron ellos, pero con la ventaja adicional de setenta a&#241;os de desarrollo capitalista a nuestras espaldas. Hace setenta a&#241;os, para quienes revisaron los errores e ilusiones de 1848, parec&#237;a que al proletariado le aguardaba un camino interminable por recorrer antes de tener la esperanza, siquiera, de realizar el socialismo. Casi no es necesario que diga que a ning&#250;n pensador serio se le ha ocurrido jam&#225;s ponerle fecha a la ca&#237;da del capitalismo; pero despu&#233;s de las derrotas de 1848 esa ca&#237;da parec&#237;a estar en un futuro distante. Esa creencia se desprende tambi&#233;n de cada frase del prefacio que Engels escribi&#243; en 1895. Estamos ahora en condiciones de hacer el balance y podemos ver que el lapso ha sido breve si lo comparamos con el curso de la lucha de clases a trav&#233;s de la historia. El desarrollo capitalista en gran escala ha llegado tan lejos en setenta a&#241;os, que hoy nos podemos proponer seriamente liquidar al capitalismo de una vez por todas. No s&#243;lo estamos en condiciones de cumplir esta tarea, no s&#243;lo es un deber para con el proletariado, sino que nuestra soluci&#243;n le ofrece a la humanidad la &#250;nica v&#237;a para escapar a la destrucci&#243;n. [Fuertes aplausos.]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Despu&#233;s de la guerra, &#191;qu&#233; ha quedado de la burgues&#237;a sino un gigantesco mont&#243;n de basura? Formalmente, desde luego, todos los medios de producci&#243;n y la mayor parte de los instrumentos de poder, pr&#225;cticamente todos los instrumentos decisivos de poder, est&#225;n a&#250;n en manos de las clases dominantes. No nos hacemos ilusiones. Pero lo que nuestros gobernantes podr&#225;n obtener con el ejercicio de sus poderes, m&#225;s all&#225; de sus esfuerzos fren&#233;ticos por reimplantar su sistema de expoliaci&#243;n mediante la sangre y la masacre, no ser&#225; m&#225;s que el caos. Las cosas han llegado a un punto tal que a la humanidad se le plantean hoy dos alternativas: perecer en el caos o encontrar su salvaci&#243;n en el socialismo. El resultado de la gran guerra es que a las clases capitalistas les es imposible salir de sus dificultades mientras sigan en el poder. Comprendemos ahora la verdad que encerraba la frase que formularon por primera vez Marx y Engels como base cient&#237;fica del socialismo, en la gran carta de nuestro movimiento, el Manifiesto Comunista. El socialismo, dijeron, se volver&#225; una necesidad hist&#243;rica. El socialismo es inevitable, no s&#243;lo porque los proletarios ya no est&#225;n dispuestos a vivir bajo las condiciones que les impone la clase capitalista, sino tambi&#233;n porque si el proletariado no cumple con sus deberes de clase, si no construye el socialismo, nos hundiremos todos juntos. [Aplausos prolongados]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Aqu&#237; ten&#233;is las bases generales del programa que adoptamos hoy oficialmente, cuyo proyecto hab&#233;is le&#237;do todos en el folleto &#191;Was will der Spartakusbund? [&#191;Qu&#233; quiere la Liga Espartaco?]. Nuestro programa se opone deliberadamente al principio rector del programa de Erfurt; se opone tajantemente a la separaci&#243;n de las consignas inmediatas, llamadas m&#237;nimas, formuladas para la lucha pol&#237;tica y econ&#243;mica, del objetivo socialista formulado como programa m&#225;ximo. En oposici&#243;n deliberada al programa de Erfurt liquidamos los resultados de un proceso de setenta a&#241;os, liquidamos, sobre todo, los resultados primarios de la guerra, declarando que no conocemos los programas m&#225;ximos y m&#237;nimos; s&#243;lo conocemos una cosa, el socialismo; esto es lo m&#237;nimo que vamos a conseguir. [&#161;Bien, bien!]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> No propongo entrar en los detalles del programa. Llevar&#237;a demasiado tiempo, y vosotros podr&#233;is formaros vuestras propias opiniones respecto a los detalles. La tarea que me incumbe es simplemente exponer los aspectos m&#225;s generales que distinguen a nuestro programa de lo que ha sido hasta hoy el programa oficial de la socialdemocracia alemana. Considero, no obstante, de primordial importancia que nos pongamos de acuerdo en nuestra apreciaci&#243;n de las circunstancias concretas del momento, de las t&#225;cticas que debemos adoptar, de las medidas pr&#225;cticas a tomar, a la luz del desarrollo del proceso revolucionario hasta el momento y tambi&#233;n del probable curso futuro de los acontecimientos. Hemos de juzgar la situaci&#243;n pol&#237;tica desde la perspectiva que acabo de caracterizar, desde la perspectiva de quienes apuntan a la realizaci&#243;n inmediata del socialismo, de quienes est&#225;n decididos a subordinar todo lo dem&#225;s a ese fin.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Nuestro congreso, el congreso de lo que puedo llamar con orgullo el &#250;nico partido socialista revolucionario del proletariado alem&#225;n, casualmente coincide con una crisis en el proceso de la revoluci&#243;n alemana. Digo &quot;casualmente coincide&quot;; pero, en verdad, la coincidencia no es casual. Despu&#233;s de los sucesos de los &#250;ltimos d&#237;as podemos afirmar que el tel&#243;n ha descendido sobre el primer acto de la revoluci&#243;n alemana. Est&#225; comenzando el segundo acto, y tenemos el deber com&#250;n de hacer un autoexamen y una autocr&#237;tica. Nos moveremos m&#225;s sabiamente en el futuro, y ganaremos un &#237;mpetu adicional para seguir avanzando, si analizamos cuidadosamente todo lo que hicimos y dejamos de hacer. Analicemos, pues, cuidadosamente, los acontecimientos del primer acto de la revoluci&#243;n.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> La movilizaci&#243;n comenz&#243; el 9 de noviembre. La caracter&#237;stica de la revoluci&#243;n del 9 de noviembre fue su insuficiencia y debilidad. Esto no debe sorprendernos. La revoluci&#243;n vino despu&#233;s de cuatro arios de guerra, cuatro a&#241;os durante los cuales, bajo la tutela de la socialdemocracia y los sindicatos, el proletariado alem&#225;n se comport&#243; con intolerable ignominia y repudi&#243; sus obligaciones socialistas hasta un punto inigualado en el resto del mundo. Nosotros, los marxistas, que nos guiamos por el principio de la evoluci&#243;n hist&#243;rica, no podr&#237;amos esperar que en la Alemania que contempl&#243; el horrendo espect&#225;culo del 4 de agosto, y que durante cuatro a&#241;os cosech&#243; lo que se sembr&#243; ese d&#237;a, apareciera repentinamente, el 9 de noviembre de 1918, una revoluci&#243;n gloriosa, inspirada en una conciencia de clase definida, dirigida hacia un objetivo concebido con toda claridad. Lo que ocurri&#243; el 9 de noviembre fue, en menor medida, el triunfo de un nuevo principio; apenas un poco m&#225;s que la ca&#237;da del sistema imperialista existente. [&#161;Muy bien!]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Hab&#237;a llegado el momento de la ca&#237;da del imperialismo, un coloso con pies de barro, que se resquebrajaba por dentro. La secuela de esta ca&#237;da fue una movilizaci&#243;n m&#225;s o menos ca&#243;tica, desprovista de un plan razonado. La &#250;nica fuente de unidad, el &#250;nico principio persistente y salvador fue la consigna &quot;Por consejos de obreros y soldados&quot;. Esa era la consigna de la revoluci&#243;n con la cual, a pesar de la insuficiencia y debilidad de la primera fase, inmediatamente reclam&#243; el derecho de contarse entre las revoluciones obreras socialistas. A quienes participaron en la revoluci&#243;n del 9 de noviembre, y sin embargo arrojan calumnias sobre los bolcheviques rusos, no podemos dejar de preguntarles: &quot;&#191;D&#243;nde aprendisteis el alfabeto de vuestra revoluci&#243;n? &#191;Acaso no fueron tos rusos quienes os ense&#241;aron a pedir consejos de obreros y soldados?&quot; [Aplausos]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Esos pigmeos que hoy, en su car&#225;cter de dirigentes de un gobierno que falsamente llaman socialista, consideran que una de sus tareas principales es unirse a los imperialistas ingleses en su ataque asesino contra los bolcheviques, han sido delegados de los consejos de obreros y soldados, reconociendo as&#237; que la Revoluci&#243;n Rusa cre&#243; las primeras consignas de la revoluci&#243;n mundial. El estudio de la situaci&#243;n imperante nos permite predecir con certeza que, cualquiera que sea el pa&#237;s donde estalle la pr&#243;xima revoluci&#243;n proletaria despu&#233;s de Alemania, el primer paso ser&#225; la formaci&#243;n de consejos de obreros y soldados. [Murmullos de aprobaci&#243;n].<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> He aqu&#237; el v&#237;nculo que une internacionalmente a nuestro movimiento. Este es el lema que distingue tajantemente a nuestra revoluci&#243;n de todas las revoluciones anteriores, las revoluciones burguesas. El 9 de noviembre, el primer grito de la revoluci&#243;n, instintivo como el llanto de un reci&#233;n nacido, fue por consejos de obreros y soldados. Ese fue nuestro grito de guerra com&#250;n, y s&#243;lo a trav&#233;s de los consejos podemos aspirar a la realizaci&#243;n del socialismo. Pero es caracter&#237;stico de los rasgos contradictorios de nuestra revoluci&#243;n, caracter&#237;stico de las contradicciones que acompa&#241;an a toda revoluci&#243;n, que en el momento de lanzarse este poderoso, conmovedor e instintivo grito, la revoluci&#243;n era tan insuficiente, tan d&#233;bil, tan falta de iniciativa, tan falta de claridad en cuanto a sus propios objetivos, que el 10 de noviembre nuestros revolucionarios permitieron que escaparan de sus manos casi la mitad de los instrumentos de poder que hab&#237;an tomado el 9 de noviembre. De esto aprendemos, por un lado, que nuestra revoluci&#243;n est&#225; sujeta a la arbitraria ley del determinismo hist&#243;rico, ley que garantiza que, a pesar de las dificultades y complicaciones, a pesar de todos nuestros errores, avanzaremos sin embargo paso a paso hacia nuestra meta. Por otra parte, debemos reconocer, al comparar este espl&#233;ndido grito de guerra con la insuficiencia de los resultados obtenidos, que estos no fueron m&#225;s que los primeros pasos infantiles y vacilantes de la revoluci&#243;n, que tiene muchas tareas dif&#237;ciles que cumplir y un largo camino por recorrer antes de poder realizar las primeras consignas.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Las semanas que transcurrieron entre el 9 de noviembre y el d&#237;a de hoy est&#225;n plagadas de toda clase de ilusiones. La primera ilusi&#243;n de los obreros y soldados que hicieron la revoluci&#243;n fue creer en la posibilidad de unidad bajo la bandera de lo que se hace llamar socialismo. &#191;D&#243;nde se refleja mejor la debilidad de la revoluci&#243;n del 9 de noviembre que en el hecho de que desde el comienzo de direcci&#243;n pas&#243; a manos de individuos que pocas horas antes de que &#233;sta estallara hab&#237;an resuelto que su principal deber era lanzar advertencias en contra de la revoluci&#243;n [&#161;muy bien!], tratar de imposibilitar su realizaci&#243;n; a manos de tipos de la cala&#241;a de Ebert, Scheideman y Hasse?204 Una de las ideas directrices de la revoluci&#243;n del 9 de noviembre era la de unificar a las distintas tendencias socialistas. Dicha uni&#243;n deb&#237;a efectuarse por aclamaci&#243;n. Esta ilusi&#243;n se cobr&#243; una venganza sangrienta, y los acontecimientos de los &#250;ltimos d&#237;as provocaron un amargo despertar; pero el autoenga&#241;o fue universal, y afect&#243; a los grupos de Ebert y Scheideman y a la burgues&#237;a tanto como a nosotros.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Hubo otra ilusi&#243;n, que tambi&#233;n afect&#243; a la burgues&#237;a, durante este acto inicial de la revoluci&#243;n: creyeron que mediante la combinaci&#243;n Ebert-Hasse, mediante el gobierno autotitulado socialista, realmente podr&#237;an frenar a las masas proletarias y estrangular la revoluci&#243;n socialista. Otra ilusi&#243;n sufrieron tambi&#233;n los miembros del gobierno de Scheideman-Ebert al pensar que con la ayuda de los soldados que volv&#237;an del frente podr&#237;an controlar a los obreros y reprimir toda manifestaci&#243;n de la lucha de clases 204 Hugo Haase (1863-1922): sucesor de Bebel en la conducci&#243;n del PSD. Pacifista durante la guerra, pero se disciplin&#243; al partido y vot&#243; a favor del presupuesto de guerra, renunciando a su cargo partidario en 1915. Encabez&#243; el Partido Socialista Independiente en 1916, y fue ministro del gobierno de coalici&#243;n formado despu&#233;s de la abdicaci&#243;n del kaiser Guillermo, en noviembre de 1918.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span> Renunci&#243; a fines de diciembre en protesta por el curso contrarrevolucionario del gobierno. Fue asesinado en 1919.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> socialista. Tales son las distintas y variadas ilusiones que explican los recientes acontecimientos. Una tras otra, se han disipado. Se ha demostrado claramente que la uni&#243;n de Hasse con Ebert-Scheideman bajo la bandera del &quot;socialismo&quot; no es sino la hoja de parra que le da visos de decencia a la pol&#237;tica contrarrevolucionaria. Nosotros mismos, como siempre sucede durante las revoluciones, nos hemos curado de nuestras ilusiones.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Existe un procedimiento revolucionario definitivo mediante el cual se libera al pueblo de las ilusiones pero, desgraciadamente, la cura exige sangr&#237;as. En la Alemania revolucionaria los acontecimientos siguieron el curso que es caracter&#237;stico de todas las revoluciones. El derramamiento de sangre del 6 de diciembre en la calle Chaussee, la masacre del 24 de diciembre, les mostraron la verdad al grueso de las masas populares. A trav&#233;s de estos hechos aprendieron que lo que se hace llamar gobierno socialista es el gobierno de la contrarrevoluci&#243;n. Comprendieron que quienquiera que tolere semejante estado de cosas conspira contra el proletariado y contra el socialismo. [Aplausos].<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Ha desaparecido tambi&#233;n la ilusi&#243;n abrigada por los se&#241;ores Ebert, Scheideman y C&#237;a. de que, con la ayuda de los soldados que vuelven del frente podr&#225;n someter a los obreros para siempre. &#191;Cu&#225;l ha sido el resultado de las experiencias del 6 y el 24 de diciembre? &#218;ltimamente es notable como ha cundido la desilusi&#243;n en la soldadesca. Estos hombres comienzan a mirar con ojos cr&#237;ticos a quienes los usaron de carne de ca&#241;&#243;n contra el proletariado socialista. En esto vemos otra vez la aplicaci&#243;n de la ley de que la revoluci&#243;n socialista sufre un determinado proceso objetivo, una ley seg&#250;n la cual los batallones del movimiento obrero aprenden, a trav&#233;s de la amarga experiencia, a reconocer el verdadero camino de la revoluci&#243;n. Nuevas unidades de soldados han sido tra&#237;das a Berl&#237;n, nuevos destacamentos de carne de ca&#241;&#243;n, fuerzas adicionales para aplastar a los proletarios socialistas, con el resultado de que, de un cuartel tras otro, vienen los pedidos de folletos y volantes del grupo Espartaco.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Esto se&#241;ala el fin del primer acto. Las esperanzas de Ebert y Scheideman de dominar al proletariado con la ayuda de los elementos reaccionarios de la soldadesca, ya han sido frustradas en gran medida. Lo que les aguarda para el futuro muy pr&#243;ximo es la creciente difusi&#243;n de las tendencias revolucionarias en los cuarteles. As&#237; aumentar&#225;n las fuerzas del proletariado combatiente a la vez que disminuyen las de los contrarrevolucionarios. Como consecuencia de estos cambios tendr&#225; que desaparecer la ilusi&#243;n que anima a la burgues&#237;a, la clase dominante. Al leer los peri&#243;dicos de los &#250;ltimos d&#237;as, los de las jornadas posteriores a los incidentes del 24 de diciembre, no se puede dejar de percibir sentimientos de desilusi&#243;n combinados con indignaci&#243;n, fruto de que los secuaces de la burgues&#237;a, los que ocupan los puestos de poder, han resultado ineficaces. [&#161;Muy bien!]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Se esperaba de Ebert y Scheideman que demostraran ser los hombres fuertes, buenos domadores de leones. &#191;Qu&#233; han logrado? Han reprimido unos cuantos disturbios sin importancia, con el resultado de que la hidra de la revoluci&#243;n ha levantado su cabeza con m&#225;s decisi&#243;n que nunca. Por lo tanto la desilusi&#243;n es mutua, o mejor dicho, universal. Los obreros han perdido la ilusi&#243;n que los llev&#243; a creer que la uni&#243;n de Hasse con Ebert-Scheideman equivaldr&#237;a a un gobierno socialista. Ebert y Scheideman han perdido la ilusi&#243;n que los indujo a imaginar que con la ayuda de los proletarios en uniforme militar podr&#237;an controlar permanentemente a los proletarios de ropa civil. La clase media ha perdido la ilusi&#243;n de que, por intermedio de Ebert, Scheideman y Hasse, pueden enga&#241;ar a toda la revoluci&#243;n socialista alemana respecto de los objetivos que busca. Todas estas cosas poseen una fuerza negativa, y lo que queda de ellas son los retazos y harapos de las ilusiones perdidas. Pero es en verdad un gran aporte a la causa del proletariado que de la primera fase de la revoluci&#243;n no queden sino retazos y harapos, porque nada hay m&#225;s da&#241;ino que una ilusi&#243;n, a la vez que nada sirve tanto a la causa revolucionaria como la verdad desnuda.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Es apropiado que recuerde las palabras de uno de nuestros escritores cl&#225;sicos, un hombre que no era un revolucionario proletario sino un esp&#237;ritu revolucionario proveniente de la clase media. Me refiero a Lessing, y paso a citar un pasaje que siempre ha suscitado mi inter&#233;s y simpat&#237;a: &quot;No s&#233; si es un deber sacrificar la felicidad y la vida en aras de la verdad [&#8230;] Pero si s&#233; que tenemos el deber, si queremos ense&#241;ar la verdad, de ense&#241;arla completa o no ense&#241;arla, ense&#241;arla con claridad y franqueza, sin equ&#237;vocos ni reservas, inspirados por la plena confianza en su poder [&#8230;] Cuanto m&#225;s grosero el error, m&#225;s corto y directo es el camino que conduce a la verdad. Pero un error altamente sofisticado nos alienar&#225; permanentemente de la verdad, tanto m&#225;s cu&#225;nto m&#225;s nos cueste comprender que se trata de un error [&#8230;] Quien piense en llevar a la humanidad la verdad enmascarada y pintarrajeada, puede ser el alcahuete de la verdad, pero jam&#225;s ha sido su amante.&quot; Camaradas, los se&#241;ores Haase, Dittmann,205 etc&#233;tera, han querido traernos la revoluci&#243;n, implantar el socialismo, cubierto con una m&#225;scara, untado de carm&#237;n; han as&#237; demostrado ser los alcahuetes de la contrarrevoluci&#243;n.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> 205 Wilhelm Dittman (1874-1954): socialdem&#243;crata alem&#225;n, muy ligado a Haase. En 1916 secretario de la Hermandad Obrera Socialdem&#243;crata, luego dirigente del PSI. Apoy&#243; el ingreso del PSI a la Comintern (ver n. 150), pero se neg&#243; a aceptar los 21 puntos estipulados por dicha organizaci&#243;n para la afiliaci&#243;n.<br \/> Hoy estas m&#225;scaras han ca&#237;do, y lo que en verdad se ofrec&#237;a se revela en la pol&#237;tica brutal y dura de los se&#241;ores Ebert y Scheidemann. Hoy ni el m&#225;s necio puede equivocarse. Lo que ofrece es la contrarrevoluci&#243;n, en toda su repugnante desnudez.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> El primer acto ha terminado. &#191;Cu&#225;les son las posibilidades para el futuro? No se trata, desde luego, de hacer profec&#237;as. S&#243;lo podemos tratar de deducir las consecuencias l&#243;gicas de lo ocurrido, para sacar conclusiones en cuanto a las probabilidades futuras y as&#237; adaptar nuestras t&#225;cticas a dichas probabilidades. &#191;A d&#243;nde conduce, aparentemente, ese camino? Podemos sacar algunos indicios de las &#250;ltimas declaraciones del gobierno de Ebert-Scheidemann, declaraciones libres de ambig&#252;edad. &#191;Qu&#233; har&#225;, posiblemente, este autotitulado gobierno socialista ahora que, como acabo de demostrar, las ilusiones se han disipado? D&#237;a a d&#237;a el gobierno pierde m&#225;s y m&#225;s el apoyo de las amplias masas proletarias. Fuera de la peque&#241;a burgues&#237;a, apenas les quedan algunos peque&#241;os remanentes del movimiento obrero, y dudo mucho que &#233;stos &#250;ltimos sigan prestando ayuda a Ebert-Scheidemann por mucho tiempo.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> El gobierno tambi&#233;n pierde cada vez m&#225;s el apoyo del ej&#233;rcito, puesto que los soldados han tomado la senda del autoexamen y la autocr&#237;tica. Las consecuencias de este proceso podr&#225;n parecer al comienzo algo lentas, pero los llevar&#225;n irresistiblemente a la adquisici&#243;n de una mentalidad plenamente socialista. En cuanto a la burgues&#237;a, Eberr y Scheidemann tambi&#233;n han perdido la confianza de este sector, al no mostrarse lo suficientemente fuertes. &#191;Qu&#233; pueden hacer? No tardar&#225;n en poner fin a la comedia de la pol&#237;tica socialista. Cuando le&#225;is el nuevo programa de estos caballeros, ver&#233;is que marchan a todo vapor hacia la segunda fase, la de la contrarrevoluci&#243;n abierta o, se puede decir tambi&#233;n, hacia la restauraci&#243;n de las condiciones preexistentes, prerrevolucionarias.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &#191;Cu&#225;l es el programa del nuevo gobierno? Propone la elecci&#243;n de un presidente que ocupar&#237;a una posici&#243;n intermedia entre la del rey de Inglaterra y la del presidente de Estados Unidos [&#161;Bravo!] Vendr&#237;a a ser una especie de Rey Ebert. En segundo lugar, proponen reimplantar el consejo federal. Pod&#233;is leer hoy las exigencias independientes que formulan los gobiernos del sur de Alemania, exigencias que subrayan el car&#225;cter federal de reino alem&#225;n. La reimplantaci&#243;n del viejo consejo federal, conjuntamente por supuesto, con su viejo ap&#233;ndice, el Reichstag, es cuesti&#243;n de un par de semanas, a lo sumo. Camaradas, Ebert y Scheidemann se dirigen as&#237; a la reimplantaci&#243;n usa y llana de las condiciones existentes antes del 9 de noviembre. Pero han entrado as&#237; en una aguda pendiente, y es posible que no tarden en encontrarse en el fondo del abismo, con todos los huesos rotos. Porque para el 9 de noviembre las condiciones que imperaban antes estaban ya perimidas, y hoy Alemania se encuentra a muchas millas de distancias de la posibilidad de restablecerlas.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Para conseguir el respaldo de la &#250;nica clase cuyos intereses representa realmente este gobierno, para conseguir el apoyo de la burgues&#237;a -apoyo que les ha sido retirado en virtud de los recientes sucesos- Ebert y Scheidemann se ver&#225;n obligados a aplicar una pol&#237;tica cada vez m&#225;s contrarrevolucionaria. Las exigencias de los estados alemanes del sur, publicadas hoy en los diarios berlineses, expresan francamente su deseo de lograr &quot;mayor seguridad&quot; para el reino alem&#225;n. Esto significa, en t&#233;rminos sencillos, que desean que se declare el estado de sitio para contener a los elementos &quot;anarquistas, turbulentos y bolchevistas&quot;; en otras palabras, para contener a los socialistas. La presi&#243;n de las circunstancias obligar&#225;n a Ebert y Scheidemann a recurrir a la dictadura, con o sin estado de sitio. As&#237;, como resultado del proceso anterior, por la simple l&#243;gica de los acontecimientos y en funci&#243;n de las fuerzas que controlan a Ebert y Scheidemann, en el segundo acto de la revoluci&#243;n tendremos una oposici&#243;n de tendencias mucho m&#225;s pronunciada y una lucha de clases m&#225;s acentuada. [&#161;Bravo!] Esta intensificaci&#243;n del conflicto no se producir&#225; solamente en virtud de que las influencias pol&#237;ticas que acabo de mencionar provocar&#225;n, al disiparse todas las ilusiones, un combate de cuerpo a cuerpo entre la revoluci&#243;n y la contrarrevoluci&#243;n. Adem&#225;s, de las profundidades vienen las llamas de un nuevo incendio, las llamas de la lucha econ&#243;mica.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Fue un rasgo t&#237;pico de la revoluci&#243;n que se mantuviera estrictamente en el campo pol&#237;tico, durante el primer per&#237;odo, hasta el 24 de diciembre. De ah&#237; el car&#225;cter infantil, la insuficiencia, el desgano, la falta de miras de la revoluci&#243;n. Esa fue la primera etapa de una transformaci&#243;n revolucionaria cuyo objetivo principal est&#225; en el campo econ&#243;mico, cuyo objetivo principal es provocar un cambio fundamental en el terreno econ&#243;mico. Sus pasos fueron tan vacilantes como los de los de un ni&#241;o que busca a tientas su camino sin saber a d&#243;nde va; porque en esta etapa, repito, la revoluci&#243;n se mantuvo en un terreno puramente pol&#237;tico. Pero en las &#250;ltimas dos o tres semanas se han producido algunas huelgas, en buena medida espont&#225;neas. Ahora bien, yo considero que la esencia misma de la revoluci&#243;n reside en que las huelgas se extender&#225;n m&#225;s y m&#225;s, hasta constituir, por fin, el foco de la revoluci&#243;n. [Aplausos.] As&#237; tendremos una revoluci&#243;n econ&#243;mica y, junto con ello, una revoluci&#243;n socialista. La lucha por el socialismo debe ser librada por las masas, s&#243;lo por las masas, frente a frente con el capitalismo; se tiene que librar en todos los lugares de trabajo, cada proletario contra su patr&#243;n. S&#243;lo as&#237; podr&#225; ser una revoluci&#243;n socialista.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Los insensatos se hab&#237;an trazado un cuadro muy distinto del curso de los acontecimientos. Imaginaban que bastar&#237;a derribar al viejo gobierno, poner un gobierno socialista a la cabeza de los asuntos de la naci&#243;n, y proclamar el socialismo por decreto. &#191;Otra ilusi&#243;n? El socialismo no puede ser ni ser&#225; creado por decreto; no lo puede crear gobierno alguno, por socialista que sea. El socialismo lo deben crear las masas, lo debe realizar cada proletario. All&#237; donde est&#233;n forjadas las cadenas del capitalismo, deben ser rotas. Eso es lo &#250;nico a lo que se puede llamar socialismo, y es la &#250;nica manera en que &#233;ste puede implantarse.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &#191;Cu&#225;l es la forma eterna de la lucha por el socialismo? La huelga, y es por ello que la fase econ&#243;mica del proceso ha pasado al frente en el segundo acto de la revoluci&#243;n. Podemos estar orgullosos de ello, puesto que nadie nos puede disputar ese honor. Nosotros, los del grupo Espartaco, nosotros, el Partido Comunista Alem&#225;n, somos los &#250;nicos en toda Alemania que estamos de parte de los obreros huelguistas combatientes. [&#161;Muy bien!] hab&#233;is le&#237;do y sido testigos, una y otra vez, de la posici&#243;n de los socialistas independientes respecto a las huelgas. No hab&#237;a diferencias entre la posici&#243;n de Vorwaerts y la de Freiheit. Ambos peri&#243;dicos entonaban el mismo estribillo: Trabajad, el socialismo significa trabajar mucho. &#161;Esto dec&#237;an aunque el capitalismo todav&#237;a est&#225; en el poder! El socialismo no se construye de esa manera, sino en la lucha sin cuartel contra el capitalismo. Sin embargo, vamos que las pretensiones capitalistas encuentran defensores, no solo entre los m&#225;s destacados especuladores sino tambi&#233;n en los socialistas independientes y su &#243;rgano, el Freiheit; vemos que nuestro Partido Comunista es el &#250;nico que apoya a los obreros contra las exacciones del capital. Esto basta para demostrar que hay todos los enemigos implacables de la huelga, salvo quienes levantan con nosotros la plataforma del comunismo revolucionario.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> La conclusi&#243;n a extraer es que durante el segundo acto de la revoluci&#243;n las huelgas no s&#243;lo tender&#225;n a prevalecer, sino que, adem&#225;s, las huelgas pasar&#225;n a ser el rasgo central y el factor decisivo de la revoluci&#243;n, y las cuestiones puramente pol&#237;ticas pasar&#225;n a segundo plano. La consecuencia inevitable ser&#225; que las luchas econ&#243;micas se intensificar&#225;n enormemente. Por ese camino la revoluci&#243;n adquirir&#225; ciertos aspectos que para la burgues&#237;a no son broma. Los integrantes de la clase capitalista est&#225;n bien dispuestos a aceptar las mistificaciones en la esfera pol&#237;tica, donde tales fantochadas son posibles, donde criaturas de la cala&#241;a de Ebert y Scheidemann pueden hacerse pasar por socialistas; pero los horroriza cualquier atentado directo contra sus ganancias.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Por eso, los capitalistas le plantear&#225;n el gobierno de Ebert-Scheidemann las siguientes alternativas. Poned fin a las huelgas -dir&#225;n- poned fin a este movimiento huelgu&#237;stico que amenaza destruirnos; si no, no nos serv&#237;s m&#225;s. Yo creo, por cierto, que el gobierno se ha hundido a s&#237; mismo con sus medidas pol&#237;ticas. Ebert y Scheidemann descubren con tristeza que la burgues&#237;a ya no los necesita m&#225;s. Los capitalistas lo pensar&#225;n dos veces antes de ponerle la capa de armi&#241;o a ese arribista grosero que es Ebert. Si las cosas llegan a un punto tal que se necesite un monarca, dir&#225;n: &quot;No basta tener sangre en las manos para ser rey; tambi&#233;n hay que tener sangre azul en las venas&quot;. [&#161;Muy bien!] Si se llega a esa situaci&#243;n, dir&#225;n: &quot;Ya que necesitamos un rey, no aceptaremos a un arribista que no posee modales regios&quot;. [Risas.]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> No se puede especificar los detalles. Pero no nos preocupan las cuestiones de detalle, la cuesti&#243;n de qu&#233; ocurrir&#225; y cu&#225;ndo, exactamente. B&#225;stenos conocer las l&#237;neas generales del proceso. B&#225;stenos saber que, al primer acto de la revoluci&#243;n, a la fase cuyo rasgo principal ha sido la lucha pol&#237;tica, seguir&#225; una fase caracterizada por la intensificaci&#243;n de la lucha econ&#243;mica, y que tarde o temprano el gobierno de Ebert y Scheidemann se ir&#225; al reino de las sombras.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> No es f&#225;cil predecir que ocurrir&#225; con la Asamblea Nacional durante el segundo acto de la revoluci&#243;n. Quiz&#225;s resulte una nueva escuela para educar a la clase obrera. Pero parece igualmente probable que no llegue a aparecer nunca. Perm&#237;taseme agregar, entre par&#233;ntesis, para ayudarnos a comprender sobre qu&#233; bases defend&#237;amos ayer nuestra posici&#243;n, que objet&#225;bamos &#250;nicamente el limitar nuestra t&#225;ctica a una sola alternativa. No reabrir&#233; toda la discusi&#243;n, pero dir&#233; dos palabras para que ninguno crea que digo blanco y negro al mismo tiempo. Nuestra posici&#243;n de hoy es precisamente la de ayer. No proponemos basar nuestra t&#225;ctica en relaci&#243;n a la Asamblea Nacional sobre algo que es una posibilidad y no una certeza. Nos negamos a jugamos a la &#250;nica carta de que la Asamblea Nacional jam&#225;s llegar&#225; a existir. Queremos estar preparados para todas las eventualidades, inclusive la de utilizar la Asamblea Nacional para los fines revolucionarios, si es que llega a crearse. Se cree o no, nos es indiferente, porque el &#233;xito de la revoluci&#243;n es seguro.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &#191;Qu&#233; quedar&#225;, entonces, del gobierno de Ebert-Schiedemann o de cualquier otro gobierno supuestamente socialdem&#243;crata cuando se haga la revoluci&#243;n? Ya he dicho que las masas obreras est&#225;n alejadas de ellos, y que ya no se puede contar con los soldados para que sirvan de carne de ca&#241;&#243;n de la contrarrevoluci&#243;n. &#191;Qu&#233; podr&#225;n hacer los pobres pigmeos? &#191;C&#243;mo salvar&#225;n la situaci&#243;n? Les quedar&#225; una &#250;ltima oportunidad. Quienes hayan le&#237;do los diarios de hoy habr&#225;n visto cu&#225;les son sus &#250;ltimas reservas, sabr&#225;n a quienes dirigir&#225; contra nosotros la contrarrevoluci&#243;n alemana si se llega a la situaci&#243;n extrema. Habr&#233;is le&#237;do que las tropas alemanas estacionadas en Riga ya marchan hombro a hombro con los ingleses contra los bolcheviques rusos.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Camaradas, tengo en mis manos documentos que echan luz sobre los sucesos de Riga. Todo proviene del cuartel general del octavo ej&#233;rcito, que colabora con el dirigente socialdem&#243;crata y sindical Herr August Winning.206 Se nos dice siempre que los pobres Ebert y Scheidemann son v&#237;ctimas de los aliados. Pero en las &#250;ltimas semanas, desde el comienzo de nuestra revoluci&#243;n, Vorwaerts se ha dado la pol&#237;tica de sugerir que los aliados desean sinceramente aplastar la Revoluci&#243;n Rusa. Tenemos documentos que demuestran c&#243;mo esto ha sido orquestado en detrimento del proletariado ruso y de la revoluci&#243;n alemana. En un telegrama fechado el 26 de diciembre, el Teniente Coronel B&#252;rkner, jefe del estado mayor del octavo ej&#233;rcito, informa sobre las negociaciones que culminaron en este acuerdo en Riga. El telegrama dice:<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;El 23 de diciembre hubo una conversaci&#243;n del plenipotenciario alem&#225;n Winnig con el plenipotenciario brit&#225;nico Monsaquet, ex c&#243;nsul general en Riga. La entrevista se realiz&#243; a bordo del H.M.S. Princess Margaret, con la presencia, por invitaci&#243;n, del comandante de las tropas alemanas. Yo represent&#233; al mando del ej&#233;rcito. El prop&#243;sito de la misma fue ayudar a cumplir las condiciones del armisticio. La conversaci&#243;n vers&#243; sobre lo siguiente:<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;De la parte inglesa: Los buques brit&#225;nicos en Riga supervisar&#225;n el cumplimiento del armisticio. Sobre estas condiciones se basan las siguientes exigencias:<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot; &#8216;1 &#8211; Los alemanes mantendr&#225;n una fuerza en esta regi&#243;n que baste para contener a los bolcheviques y les impida extender la zona que ocupan [&#8230;]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot; &#8216;3 &#8211; El oficial brit&#225;nico recibir&#225; un informe de la disposici&#243;n de las tropas que combaten a los bolcheviques, comprendidos los soldados letones y alemanes, para que el jefe militar naval est&#233; informado. Asimismo se deben comunicar al mismo oficial todas las futuras disposiciones de las tropas que luchan contra los bolcheviques.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>&quot; &#8216;4 &#8211; Se debe mantener una fuerza armada en los lugares que se nombran a continuaci&#243;n, para impedir que los bolcheviques se apoderen de ellos o desborden la l&#237;nea que los une: Walk, Wolmar, Wenden, Friedrichstadt, Pensk, Mitau. 206 August Wining (1878-?): sindicalista alem&#225;n, socialdem&#243;crata de la extrema derecha &quot;imperialista&quot;. Cre&#237;a representar los intereses de la clase obrera alemana mediante la conquista del mercado mundial por la industria alemana. Consejero del imperialismo alem&#225;n en la intervenci&#243;n contra los soviets&quot;.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>5 &#8211; El ferrocarril que une Riga con Libau debe ser defendido del ataque bolchevique, y todas las provisiones y comunicaciones brit&#225;nicas que recorran esta l&#237;nea recibir&#225;n trato preferencial&quot;.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Sigue una serie de exigencias adicionales.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Veamos ahora la respuesta de Herr Winnig, plenipotenciario alem&#225;n y dirigente sindical.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> &quot;Aunque no es usual que se exprese el deseo de obligar a un gobierno a mantener la ocupaci&#243;n de un estado extranjero, en este caso desear&#237;amos hacerlo, puesto que se trata de proteger la sangre alemana &#8211; &#161;Los barones del B&#225;ltico! &#8211; Adem&#225;s, consideramos que es nuestro deber moral ayudar al pa&#237;s al que hemos liberado de su estado de dependencia. Sin embargo, es probable que nuestros deseos se vean frustrados, porque nuestros soldados es esta regi&#243;n son en su mayor&#237;a hombres de cierta edad y poco aptos para el servicio y, en virtud del armisticio, muy ansiosos de volver a sus hogares y de poco esp&#237;ritu de lucha; en segundo lugar, los gobiernos del B&#225;ltico tienden a considerar a los alemanes opresores. Pero trataremos de proveer tropas de voluntarios con esp&#237;ritu de combate, y en realidad esto ya se ha hecho en parte&quot;.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Aqu&#237; vemos la contrarrevoluci&#243;n en marcha. Habr&#233;is le&#237;do hace poco de la formaci&#243;n de la Divisi&#243;n de Hierro, destinada a combatir a los bolcheviques en las provincias del B&#225;ltico. En ese momento exist&#237;an dudas respecto de la actitud del gobierno Ebert-Scheidemann. Comprender&#233;is ahora que quien tuvo la iniciativa en la creaci&#243;n de esta fuerza fue el gobierno.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Una palabra m&#225;s respecto de Winnig. No es casual que un dirigente sindical preste semejantes servicios pol&#237;ticos. Podemos decir sin vacilar que los dirigentes sindicales alemanes y los social-dem&#243;cratas alemanes son los canallas m&#225;s infames que el mundo haya conocido. [Gritos y aplausos.] &#191;Sab&#233;is d&#243;nde tendr&#237;an que estar los tipos como Winnig, Ebert y Scheidemann? Seg&#250;n el c&#243;digo penal alem&#225;n que, se nos dice, sigue en vigor, y sigue siendo la base del sistema legal, &#161;deber&#237;an estar en la c&#225;rcel! [Gritos y aplauso.] Porque el c&#243;digo penal alem&#225;n castiga con la c&#225;rcel a quien ponga a soldados alemanes al servicio de una potencia extranjera. Hoy, a la cabeza del gobierno &quot;socialista&quot; alem&#225;n hay hombres que son no s&#243;lo &quot;judas&quot; del movimiento socialista y traidores a la revoluci&#243;n proletaria, sino tambi&#233;n criminales, que no merecen codearse con la gente decente. [Fuertes aplausos.]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Retomando el hilo de mi discurso, es claro que estas maquinaciones, la formaci&#243;n de Divisiones de Hierro y, sobre todo, el acuerdo con los imperialistas brit&#225;nicos, debe considerarse las &#250;ltimas reservas, que ser&#225;n convocadas en caso de necesidad para aplastar al movimiento socialista alem&#225;n. Adem&#225;s, el problema cardinal, el de las perspectivas de paz, est&#225; ligado &#237;ntimamente a este asunto. &#191;A qu&#233; pueden conducir las negociaciones, sino a un nuevo brote de guerra? Mientras esos canallas hacen su comedia en Alemania, queriendo hacernos creer que trabajan horas extras para tratar de negociar la paz, y declarando que los espartaquistas somos los perturbadores de la paz que intranquilizamos a los aliados y la retrasamos, ellos mismos lanzan nuevamente la guerra, una guerra en el este a la que pronto seguir&#225; una guerra en suelo alem&#225;n.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Una vez m&#225;s nos hallamos ante una situaci&#243;n que no puede traer como consecuencia m&#225;s que una etapa de grandes conflictos. Nos incumbe a nosotros defender, no s&#243;lo el socialismo, no s&#243;lo la revoluci&#243;n, sino tambi&#233;n la paz mundial. He aqu&#237; la justificaci&#243;n de la t&#225;ctica que empleamos en todo momento los del grupo Espartaco durante los cuatro a&#241;os de guerra. La paz es la revoluci&#243;n mundial del proletariado. Hay una sola manera de imponer y salvaguardar la paz: &#161;la victoria del proletariado socialista! [Aplausos prolongados.]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>&#191;Cu&#225;les sen las consideraciones t&#225;cticas que debemos deducir de ello? &#191;Cu&#225;l es la mejor manera de enfrentar la situaci&#243;n que probablemente se nos presentar&#225; en el futuro inmediato? Vuestra primera conclusi&#243;n ser&#225; indudablemente la esperanza de una pr&#243;xima ca&#237;da del gobierno Ebert-Scheidemann, y de que ocupe su lugar un gobierno que se declare socialista revolucionario proletario. Yo os pido que no dirij&#225;is nuestra atenci&#243;n hacia la cumbre, sino a la base. No debemos recaer en la ilusi&#243;n de la primera fase de la revoluci&#243;n, la del 9 de noviembre; no debemos pensar que cuando queramos realizar la revoluci&#243;n socialista bastar&#225; con derrocar al gobierno capitalista y poner otro en su lugar. Hay un solo camino hacia la victoria de la revoluci&#243;n proletaria.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Debemos comenzar socavando el gobierno Ebert-Scheidemann, destrozando sus cimientos mediante la movilizaci&#243;n revolucionaria masiva del proletariado. Adem&#225;s, permitidme recordaros algunas de las insuficiencias de la revoluci&#243;n alemana, insuficiencias no superadas al cierre del primer acto de la revoluci&#243;n. Distamos de hallamos en una situaci&#243;n en la que la ca&#237;da del gobierno garantice el triunfo del socialismo. He tratado de demostrar que la revoluci&#243;n del 9 de noviembre fue, ante todo, una revoluci&#243;n pol&#237;tica; mientras que la revoluci&#243;n que cumplir&#225; nuestros objetivos ha de ser, adem&#225;s y sobre todo, una revoluci&#243;n econ&#243;mica. Incluso, el movimiento revolucionario abarc&#243; &#250;nicamente las ciudades, y hasta el d&#237;a de hoy no ha llegado a las zonas rurales. El socialismo ser&#237;a ilusorio si dejara intacto el sistema agrario imperante. Desde la amplia perspectiva de la econom&#237;a socialista, la industria manufacturera no puede remodelarse a menos que se acelere el proceso mediante la transformaci&#243;n socialista de la agricultura. La idea directriz de la transformaci&#243;n econ&#243;mica que construir&#225; el socialismo es la abolici&#243;n de la diferencia y contraste entre la ciudad y el campo. Esta separaci&#243;n, este conflicto, esta contradicci&#243;n es un fen&#243;meno puramente capitalista, y debe desaparecer apenas asumimos el punto de vista socialista.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span><br \/> Si la reconstrucci&#243;n socialista ha de emprenderse con toda la seriedad, nuestra atenci&#243;n debe dirigirse tanto al campo como a los centros industriales, y sin embargo ni siquiera hemos dado el primer paso con respecto a aqu&#233;l. Esto es esencial, no s&#243;lo porque no podemos construir el socialismo sin socializar la agricultura; sino porque, aunque pensemos que ya hemos considerado las &#250;ltimas reservas de la contrarrevoluci&#243;n, queda otra importante que todav&#237;a no hemos tenido en cuenta. Me refiero al campesinado. Precisamente porque el socialismo no los ha tocado a&#250;n, los campesinos constituyen una reserva adicional para la burgues&#237;a contrarrevolucionaria. Lo primero que har&#225;n nuestros enemigos cuando la llama de la antorcha socialista les empiece a quemar los pies, ser&#225; movilizar a los campesinos, defensores fan&#225;ticos de la propiedad privada. Hay una sola manera de adelantarse a esta potencia contrarrevolucionaria amenazante. Debemos llevar la lucha de clases al campo; debemos movilizar al proletariado sin tierras y a los campesinos pobres contra los campesinos ricos. [Fuertes aplausos.]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>A partir de aqu&#237; podemos deducir qu&#233; tenemos que hacer para garantizar el triunfo de la revoluci&#243;n. Primero y principal, debemos extender en todas direcciones el sistema de consejos obreros. Lo que queda del 9 de noviembre son los comienzos d&#233;biles, y ni siquiera los tenemos todos. Durante la primera fase de la revoluci&#243;n perdimos fuerzas que hab&#237;amos adquirido al comienzo. Sab&#233;is que la contrarrevoluci&#243;n se ha empe&#241;ado en la destrucci&#243;n sistem&#225;tica del sistema de consejos de obreros y soldados. El gobierno contrarrevolucionario de Hesse los ha abolido totalmente; en otras partes el poder ha sido arrancado de sus manos. Entonces, no basta con desarrollar el sistema de consejos de obreros y soldados, sino que debemos inducir a los trabajadores rurales y a los campesinos pobres a adoptar este sistema. Tenemos que tomar el poder, y el problema de la toma del poder se plantea de la siguiente manera: &#191;Qu&#233; puede hacer, en cada lugar de Alemania, cada consejo de obreros y soldados? [&#161;Bravo!] Esa es la fuente de poder. Debemos minar el Estado burgu&#233;s, debemos, en todas partes, poner fin a la separaci&#243;n de poderes p&#250;blicos, a la divisi&#243;n entre los poderes ejecutivo y legislativo. Esos poderes deben unificarse en manos de los consejos de obreros y soldados.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Camaradas, tenemos un campo extenso por cultivar. Debemos construir de abajo hacia arriba, hasta que los consejos de obreros y soldados sean tan fuertes que la ca&#237;da del gobierno Ebert-Scheidemann ser&#225; el &#250;ltimo acto del drama. Para nosotros la conquista del poder no ser&#225; fruto de un solo golpe. Ser&#225; un acto progresivo porque iremos ocupando progresivamente las instituciones del Estado burgu&#233;s, defendiendo con u&#241;as y dientes lo que tomemos. Adem&#225;s, considero, junto con mis colaboradores m&#225;s &#237;ntimos en el partido, que la lucha econ&#243;mica tambi&#233;n estar&#225; en manos de los consejos obreros. La soluci&#243;n de los problemas econ&#243;micos, y la expansi&#243;n del &#225;rea de aplicaci&#243;n de esta soluci&#243;n, deben estar en manos de los consejos obreros. Los consejos deben ejercer todo el poder estatal. &#193; ese fin debemos dirigir nuestras actividades en el futuro inmediato, y es obvio que si aplicamos esta l&#237;nea la lucha no dejar&#225; de intensificarse inmediata y colosalmente. Paso a paso, en lucha cuerpo a cuerpo, en cada provincia, en cada ciudad, en cada aldea, en cada comuna, todos los poderes estatales deben pasar, pieza por pieza, de la burgues&#237;a a los consejos de obreros y soldados.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Pero antes de tomar estas medidas los militantes de nuestro partido y los proletarios en general deben educarse y disciplinarse. Aun en los lugares donde los consejos de obreros y soldados ya existen, no comprenden por qu&#233; existen. [&#161;Muy bien!] Debemos hacer comprender a las masas que el consejo de obreros y soldados debe ser el eje de la maquinaria estatal, que debe concentrar todo el poder en su seno y que debe utilizar dichos poderes para el &#250;nico inmenso prop&#243;sito de realizar la revoluci&#243;n socialista. Todav&#237;a los obreros organizados para formar consejos de obreros y soldados distan mucho de comprender esa perspectiva, y s&#243;lo minor&#237;as proletarias aisladas comprenden las tareas que les incumben. Pero no hay raz&#243;n para quejarse de ello, puesto que es normal. Las masas deben aprender a ejercer el poder, ejerciendo el poder. No hay otro camino. Felizmente, quedaron atr&#225;s los d&#237;as en que nos propon&#237;amos &quot;educar&quot; al proletariado en el socialismo. Parecer&#237;a que los marxistas de la escuela de Kautsky siguen viviendo en esas &#233;pocas pasadas. Educar en el socialismo a las masas proletarias significaba distribuir volantes y folletos, hacer conferencias. Pero &#233;se no es hoy el m&#233;todo de educar a los proletarios. Hoy, los obreros aprender&#225;n en la escuela de la acci&#243;n. [&#161;Muy bien!]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Nuestro evangelio dice: en el principio era el hecho. La acci&#243;n significa para nosotros que los consejos de obreros y soldados deben comprender su misi&#243;n y aprender a convertirse en las &#250;nicas autoridades p&#250;blicas en toda la extensi&#243;n del reino. S&#243;lo as&#237; prepararemos el terreno de modo que todo est&#233; dispuesto cuando llegue la revoluci&#243;n que coronar&#225; nuestra obra. Deliberadamente, y con plena conciencia del significado de estas palabras, os dijimos ayer, os dije yo en particular: &quot;&#161;No cre&#225;is que las cosas ser&#225;n f&#225;ciles en el futuro!&quot; Algunos camaradas imaginan err&#243;neamente que yo sostengo que podemos boicotear la Asamblea Nacional y cruzarnos de brazos. Es imposible, en el tiempo que nos queda, discutir a fondo el problema, pero permitidme decir que yo jam&#225;s quise significar semejante cosa. Yo quise decir que la historia no va a facilitamos la revoluci&#243;n como facilit&#243; las revoluciones burguesas. En esas revoluciones bast&#243; con derrocar el poder oficial central y entregar la autoridad a unas cuantas personas. Pero nosotros debemos trabajar desde abajo. All&#237; se revela el car&#225;cter masivo de nuestra revoluci&#243;n, que busca transformar la estructura de la sociedad. Es una caracter&#237;stica de la revoluci&#243;n proletaria moderna que no debamos conquistar el poder pol&#237;tico desde arriba sino desde abajo.<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>El 9 de noviembre fue un intento, un intento d&#233;bil, desganado, semiconsciente y ca&#243;tico de derrocar la autoridad p&#250;blica y poner fin al dominio de la propiedad privada. Lo que nos incumbe ahora es concentrar deliberadamente todas las fuerzas del proletariado para atacar las bases mismas de la sociedad capitalista. All&#237;, en la base, donde el patr&#243;n enfrenta a sus esclavos asalariados; all&#237;, en la ra&#237;z, donde los &#243;rganos ejecutivos de la propiedad enfrentan a los objetos de su gobierno, a las masas; all&#237;, paso a paso, debemos arrancar el poder de las clases dominantes, tomarlo en nuestras manos. Trabajando con esos m&#233;todos puede parecer que el proceso ser&#225; bastante m&#225;s pesado de lo que imagin&#225;bamos en el primer arrebato de entusiasmo. Creo que debemos comprender con toda claridad las dificultades y complicaciones que aparecen en el camino de la revoluci&#243;n. Espero que en vuestro caso, como en el m&#237;o, la descripci&#243;n de las dificultades enormes que debemos enfrentar, de las inmensas tareas que debemos asumir, no disminuir&#225; el entusiasmo ni paralizar&#225; las energ&#237;as. Todo lo contrario, cuanto mayor la tarea, mayor el fervor con el que concentrar&#233;is vuestras energ&#237;as. Tampoco debemos olvidar que la revoluci&#243;n puede obrar con extraordinaria velocidad. No tratar&#233; de predecir cu&#225;nto tiempo necesitaremos. &#191;Qui&#233;n de nosotros se preocupa por el tiempo, mientras alcance la vida para lograr el objetivo? B&#225;stenos tener claridad acerca del trabajo que nos aguarda; he tratado de bosquejar lo mejor posible, en rasgos generales, el trabajo que tenemos por delante. [Aplausos tumultuosos.]<\/span> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p align=\"justify\"> <strong><span style=\"color: #ff0000\">TEXTOS SOBRE LA REVOLUCI&#211;N ALEMANA, ROSA LUXEMBURGO Y KARL LIEBKNECHT<\/span><\/strong>  <\/p>\n<p> <a href=\"content\/view\/6358\/182\/\" target=\"_self\"> A 90 a&#241;os del asesinato de Rosa Luxemburgo:<\/a>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> <span style=\"font-family: Verdana\"><a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/content\/view\/5280\/1\/\" target=\"_self\">El orden reina en Berl&#237;n (Rosa Luxemburgo)<\/a><\/span>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> <span style=\"font-family: Verdana\"><a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/content\/view\/5281\/1\/\" target=\"_self\">Fuera las manos de Rosa Luxemburgo (Le&#243;n Trotsky)<\/a><\/span>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> <span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif'\"><a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/content\/view\/5282\/1\/\" target=\"_self\"><span style=\"color: windowtext\">Karl Liebknecht &#8211; Rosa Luxemburgo<\/span> (Le&#243;n Trotsky<\/a>)<\/span>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> <span style=\"font-family: 'Verdana','sans-serif'; color: #000000\"><a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/content\/view\/5283\/1\/\" target=\"_self\">Luxemburgo y la Cuarta Internacional (Le&#243;n Trotsky)<\/a><\/span>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> <span style=\"font-size: 9pt; font-family: 'Verdana','sans-serif'\"><a href=\"http:\/\/www.elmilitante.org\/content\/view\/5278\/34\/\" target=\"_self\">De noviembre a enero, la Revoluci&#243;n Alemana de 1918 (Juan Ignacio Ramos)<\/a><\/span>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> <a href=\"http:\/\/www.engels.org\/pdf\/RL_Huelga_masas_DEF.pdf\" target=\"_self\">Huelga de masas, partido y sindicato (Rosa Luxemburgo)<\/a>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> <a href=\"http:\/\/www.engels.org\/libr\/ref_rev\/revolucion1.html\" target=\"_self\">Reforma o revoluci&#243;n (Rosa Luxemburgo)<\/a>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> La<a href=\"http:\/\/www.engels.org\/pdf\/RL_crisis_socialdemocracia.pdf\" target=\"_self\"> crisis de la socialdemocracia (Rosa Luxemburgo)<\/a>  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[El &#250;ltimo discurso de Rosa Luxemburgo fue traducido al ingl&#233;s por Cedar y Ed&#233;n Paul. Esta versi&#243;n fue publicada en 1943 en The New International (La nueva Internacional).] &#161;Camaradas! Hoy tenemos la tarea de discutir y aprobar un programa. 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