{"id":2868,"date":"2009-04-16T16:47:33","date_gmt":"2009-04-16T16:47:33","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2868"},"modified":"2009-04-16T16:47:33","modified_gmt":"2009-04-16T16:47:33","slug":"rubrivera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2868","title":{"rendered":"La crisis de 1929 y sus repercusiones en la revoluci\u00f3n latinoamericana"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">La crisis de 1929 tuvo repercusiones que se extendieron por todo el globo, es muy com&uacute;n escuchar comentarios relacionados con los acontecimientos pol&iacute;ticos derivados<span>&nbsp; <\/span>tanto en Europa como en Estados Unidos. No obstante resulta muy interesante revisar sus repercusiones pol&iacute;ticas en Am&eacute;rica Latina.<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p align=\"justify\">La crisis de 1929 tuvo repercusiones que se extendieron por todo el globo, es muy com&uacute;n escuchar comentarios relacionados con los acontecimientos pol&iacute;ticos derivados<span>&nbsp; <\/span>tanto en Europa como en Estados Unidos. No obstante resulta muy interesante revisar sus repercusiones pol&iacute;ticas en Am&eacute;rica Latina.<span style=\"line-height: 1.3em;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos recordar que el desarrollo del capitalismo latinoamericano, salvo en raras excepciones como M&eacute;xico, no vivi&oacute; procesos de car&aacute;cter revolucionario. La burgues&iacute;a que se gest&oacute; sobre la base de la convivencia de los terratenientes y los capitales imperialistas, era brutalmente reaccionaria y durante mucho tiempo trat&oacute; de preservar las relaciones serviles a&uacute;n en el marco de la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as para el consumo internacional.<span style=\"line-height: 1.3em;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">La posguerra signific&oacute; una &eacute;poca dorada para la burgues&iacute;a olig&aacute;rquica latinoamericana, no obstante la crisis del 29 signific&oacute; un duro golpe para este modelo de explotaci&oacute;n capitalista. \u00abEn Argentina el ingreso por habitante disminuy&oacute; cerca de 20% entre 1929 y 1934 y s&oacute;lo en 1946 recuper&oacute; el nivel alcanzado antes de la crisis; en Uruguay, todav&iacute;a en 1943 tal ingreso era inferior al de quince a&ntilde;os antes; en Chile, en 1937 el producto interno bruto a&uacute;n no hab&iacute;a recuperado, en t&eacute;rminos absolutos, el nivel de 1929\u00bb (Agust&iacute;n Cueva, El desarrollo del capitalismo en Am&eacute;rica Latina., P&aacute;g. 173)<span style=\"line-height: 1.3em;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">M&eacute;xico no vivi&oacute; una excepci&oacute;n; apenas en 1929 se hab&iacute;a logrado recuperar el nivel de producci&oacute;n del periodo inmediato anterior a la revoluci&oacute;n. La nueva sacudida del 29 gener&oacute; una ambiente explosivo que se manifest&oacute; en el auge de lucha de clases de los treintas.<span style=\"line-height: 1.3em;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">En general una crisis genera miedo e inmovilidad en las masas trabajadoras, no obstante en el caso latinoamericano el efecto fue un severo shock que tuvo profundas repercusiones pol&iacute;ticas.<span style=\"line-height: 1.3em;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Las masas latinoamericanas reci&eacute;n hab&iacute;an construido sus propios partidos comunistas y en muchos casos como en Cuba, M&eacute;xico, Chile, Centroam&eacute;rica, estaban en v&iacute;as de convertirse en partidos de masas. No obstante, la degeneraci&oacute;n estalinista signific&oacute; un obst&aacute;culo que no pudieron salvar.<span style=\"line-height: 1.3em;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Despu&eacute;s de shock que signific&oacute; en un primer momento la crisis las masas se levantaron por todo el continente, no hubo un solo r&eacute;gimen estable en toda Am&eacute;rica:<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En M&eacute;xico la radicalizaci&oacute;n del movimiento llev&oacute; a la construcci&oacute;n de frentes de lucha obreros y campesinos de car&aacute;cter nacional y a movilizaciones proletarias inmensas; el partido comunista, a&uacute;n sumergido en enfermedad sectaria logr&oacute; integrar frentes de masas como el Comit&eacute; de Defensa Proletario y despu&eacute;s la Central de Trabajadores de M&eacute;xico, en cuyas consignas figuraba la lucha por el socialismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En El Salvador la radicalizaci&oacute;n llev&oacute; al crecimiento del Partido Comunista de Centroam&eacute;rica que en pocos a&ntilde;os pas&oacute; de decenas a miles de activistas. Lamentablemente el joven partido, victima de las directivas extremistas de la Internacional Comunista, se vio arrastrado por los acontecimientos sin poder ponerse al frente de la insurrecci&oacute;n de 1932. Cuenta Roque Dalton que una flota de barcos norteamericanos esperaba frente a las costas para actuar en el caso de que el ej&eacute;rcito salvadore&ntilde;o no fuera capaz de aplastar la insurrecci&oacute;n comunista. No fue necesario, debido a la falta de preparaci&oacute;n la insurrecci&oacute;n fue derrotada y sus dirigentes, as&iacute; como m&aacute;s de 30 mil trabajadores, la mayor&iacute;a del campo, fueron ejecutados en una de las masacres m&aacute;s crueles que hasta ese entonces se tuvieran memoria.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El Nicaragua la lucha de Sandino obligaba al retiro de las tropas norteamericanas, no obstante los militares \u00abnacionalistas\u00bb<span>&nbsp; <\/span>encabezados por Somoza no dudaron en traicionar al \u00abgeneral de hombres libres\u00bb y asesinarlo para sumir a Nicaragua en una larga noche dictatorial. Nuevamente los Estados Unidos dieron su benepl&aacute;cito; Roosevelt, no sin una dosis de realismo. Afirm&oacute;: \u00abs&iacute;, Somoza es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En Brasil la crisis social se hab&iacute;a desatado tambi&eacute;n durante los a&ntilde;os veintes, periodo durante el cual se desatan insurrecciones por parte de j&oacute;venes oficiales, los tenentes (tenientes). La m&aacute;s conocida, debido a que se transform&oacute; en un movimiento que recorri&oacute; gran parte del territorio brasile&ntilde;o y no logr&oacute; ser aplastada por el ej&eacute;rcito, fue la dirigida por el capit&aacute;n Luis Carlos Prestes. Al final estalla la revoluci&oacute;n de 1930 que pese a la forma que esta asume, s&iacute; logra trastocar para siempre la direcci&oacute;n pol&iacute;tica que la oligarqu&iacute;a brasile&ntilde;a ejerc&iacute;a desde la &eacute;poca colonial, es cierto que el proceso de 1930 surge como un conflicto entre diversas facciones de la oligarqu&iacute;a y que al final surge Getulio Vargas como la figura que la burgues&iacute;a nacional emplea para capear el temporal. No obstante el proceso no se detiene en 1930, la crisis pol&iacute;tica se profundiza y ello incluy&oacute; la mal orquestada insurrecci&oacute;n comunista dirigida por Prestes en junio de 1935. La salida bonapartista de 1937 con la proclamaci&oacute;n del Estado Novo, marc&oacute; el final de un proceso y una derrota muy costosa que pudo ser evitada. Nuevamente el Partido Comunista Brasile&ntilde;o tuvo gran responsabilidad al actuar en el momento equivocado por las razones equivocadas, facilitando al gobierno de Vargas el combate a los comunistas y al conjunto del movimiento obrero.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En Chile las convulsiones sociales cestadas a lo largo de los a&ntilde;os veintes desembocan en la rep&uacute;blica socialista de junio de 1932 presidida por Carlos D&aacute;vila. Lamentablemente, el Partido Comunista de Chile consideraba que todo aquello que no fueran ellos mismos, era reaccionario, lo que facilit&oacute; el asilamiento de la rep&uacute;blica socialista la cual fue aplastada con un golpe de Estado en septiembre de 1932 encabezado por Arturo Alessandr&iacute;. Cierto es tambi&eacute;n que el Gobierno de D&aacute;vila no hizo nada para entregar armas al pueblo ni exist&iacute;a una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica de masas que fungiera como estructura fundamental de una transformaci&oacute;n social, por lo que el gobierno de D&aacute;vila se vio suspendido en el aire. No obstante es evidente que el proceso se da en los marcos de un proceso revolucionario a nivel continental y un triunfo en Chile o en cualquier otro pa&iacute;s en ese momento hubiese modificado toda la situaci&oacute;n. Al final, a pesar de la derrota el elemento m&aacute;s importante de aquel episodio fue la necesidad de un partido marxista, como lo pretendi&oacute; ser en sus inicios el Partido Socialista creado poco despu&eacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En Cuba mientras tanto, la revoluci&oacute;n tambi&eacute;n da la cara. Ya durante los veintes el marxismo cubano enfrent&oacute; la dictadura de machado construyendo al Partido Comunista y varios sindicatos. El asesinato de Mella en M&eacute;xico no par&oacute; la revoluci&oacute;n, en 1930 las manifestaciones de decenas de miles de trabajadores exigiendo poner fin a la dictadura se suceden una tras otra. As&iacute; llega el a&ntilde;o de 1933. Con la mayor&iacute;a en los sindicatos y con decenas de miles de militantes, el PC ten&iacute;a la clave de la situaci&oacute;n, no obstante cometi&oacute; error tras error; en primer lugar no reconoci&oacute; la situaci&oacute;n revolucionaria que se estaba desarrollando y en lugar de plantear un programa para la toma del poder se&ntilde;alaba que dado que la revoluci&oacute;n ser&iacute;a nacional, lo que correspond&iacute;a a los comunistas era lograr mejoras materiales, por lo cual ante el estallido de una huelga general pact&oacute; una salida negociada con el gobierno de machado. (S. Tutino, L\u00bbOttobre cubano, P&aacute;g. 65).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En agosto estall&oacute; la huelga en el transporte, la cual el dictador busca sofocar violentamente, como suele acontecer en estos casos, los soldados se reh&uacute;san a intervenir sum&aacute;ndose de este modo a la revuelta que termina por derribar a Machado. Los acontecimientos toman al PC totalmente por sorpresa y pretendiendo recuperar las posiciones perdidas da un giro utraizquierdista. No obstante sectores de la oficialidad hab&iacute;an aprovechado las circunstancias para aparecer como &aacute;rbitros en el seno del gobierno, de entre ellos surge, por cierto, Batista. Sin duda la burgues&iacute;a estaba muy dividida entre s&iacute;, los gobiernos formados s&oacute;lo duraban algunos meses y se abr&iacute;a el espacio para un nuevo dictador, mientras tanto los comunistas eran fieramente reprimidos producto de los errores de su direcci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;Democracia o socialismo? <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos hemos detenido un poco m&aacute;s en los acontecimientos pol&iacute;ticos de los a&ntilde;os treintas para demostrar que la lucha contra el sistema capitalista implantado por la alianza entre la oligarqu&iacute;a y el imperialismo fue ferozmente combatido por las masas latinoamericanas y estos acontecimientos constituyeron una verdadera revoluci&oacute;n continental.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">La proximidad de la guerra imped&iacute;a una acci&oacute;n contundente del imperialismo, como pasar&iacute;a decenios despu&eacute;s, al mismo tiempo la t&iacute;mida burgues&iacute;a emergente resultaba como beneficiaria de la pol&iacute;tica unas veces ultraizquierdista y la m&aacute;s de las veces abiertamente claudicante, que ten&iacute;an los partidos mal llamados comunistas.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">La naturaleza aborrece el vac&iacute;o, las masas se hab&iacute;an levantado contra el capitalismo olig&aacute;rquico pero los partidos comunistas hab&iacute;an desperdiciado la oportunidad de avanzar al frente. Marxistas como Agust&iacute;n Cueva consideran el resultado de este proceso como producto del car&aacute;cter \u00absemicampesino\u00bb del proletariado (Cueva, El desarrollo del Capitalismo en Am&eacute;rica Latina, P&aacute;g. 157). Cueva considera que las derrotas del proletariado fueron una mal necesario en su proceso de conformaci&oacute;n en clase en s&iacute; y que el car&aacute;cter francamente socialista de la lucha proletaria se verificar&aacute; en el marco de la crisis del populismo o capitalismo de Estado que result&oacute; de la mayor&iacute;a de las luchas antioligarquicas.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En nuestra opini&oacute;n una revisi&oacute;n de los acontecimientos de ese periodo conceden en todos los casos grandes posibilidades de triunfo al proceso revolucionario. En todos los casos el establecimiento de ese \u00abcapitalismo de Estado\u00bb conocido como populismo no fue sino resultado de la derrota de la revoluci&oacute;n, es decir signific&oacute; una salida reaccionaria en el marco de la imposibilidad de que la oligarqu&iacute;a retomara el control y de la necesidad de responder a las demandas de las masas que se hab&iacute;an levantado y a las necesidades mismas de los capitalistas, en particular la creaci&oacute;n de una infraestructura m&iacute;nima que posibilitara su desarrollo.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Un aut&eacute;ntico triunfo de revoluci&oacute;n hubiera significado el avanzar en la completa democratizaci&oacute;n de la sociedad, en el control de los bancos y la industria por parte de los trabajadores, es decir, en la realizaci&oacute;n de medidas de car&aacute;cter socialista, no era que la revoluci&oacute;n no fuera socialista en 1930. De hecho ninguna revoluci&oacute;n empieza con proclamas socialistas, sino luchado contra el sistema establecido, es decir, se engendra como producto de la crisis de una formaci&oacute;n social determinada. Las consignas que llevaron al poder a los bolcheviques eran pan, paz, tierra. No eran socialistas en s&iacute;, no obstante Lenin y Trotsky sab&iacute;an que su realizaci&oacute;n implicaba el avance de la revoluci&oacute;n hacia el socialismo. En el marcos del sistema capitalista en su fase imperialista, es decir con un sistema econ&oacute;mico global esto era v&aacute;lido para Rusia en 1917, mucho m&aacute;s para Am&eacute;rica Latina en los treinta, la cual estaba en algunos casos much&iacute;simo m&aacute;s desarrollada que Rusia en 1917.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Es verdad que la derrota ense&ntilde;a, y sin duda el an&aacute;lisis de las derrotas de los treinta nos sirve ahora y servir&aacute; a los revolucionarios del futuro. No obstante las derrotas no son inevitables, lo mostr&oacute; la revoluci&oacute;n de octubre y experiencias como la cubana de la cual nos ocuparemos en el futuro.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Le&oacute;n Trotsky ocup&aacute;ndose del problema de M&eacute;xico, se&ntilde;alaba algunas cuestiones que son v&aacute;lidas para el peculiar resultado de los procesos revolucionarios de los treinta y a&ntilde;os posteriores:<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abEn los pa&iacute;ses industrialmente atrasados el capital extranjero tiene una funci&oacute;n decisiva. De aqu&iacute; la relativa debilidad de la burgues&iacute;a nacional respecto al proletariado nacional. Esto determina un poder estatal de tipo particular. El gobierno se balancea entre el capital extranjero y el capital ind&iacute;gena, entre la d&eacute;bil burgues&iacute;a nacional y el proletariado relativamente fuerte. Esto proporciona al gobierno un car&aacute;cter bonapartista sui g&eacute;neris, de tipo particular. Se coloca, por as&iacute; decir, por encima de las clases. En realidad puede gobernar o convirti&eacute;ndose en instrumento del capital extranjero y manteniendo encadenado al proletariado con las cadenas de una dictadura polic&iacute;aca o maniobrando con el proletariado y alcanzando incluso a hacerle algunas concesiones, asegur&aacute;ndose en tal modo la posibilidad de una cierta libertad en confrontaciones con algunos capitalistas extranjeros. La pol&iacute;tica actual (de C&aacute;rdenas) se coloca en la segunda categor&iacute;a: sus mayores conquistas son la expropiaci&oacute;n de los ferrocarriles y de la industria petrolera. Estas medidas se colocan directamente sobre el plano del capitalismo de estado. No obstante, en un pa&iacute;s semicolonial, el capitalismo de estado se encuentra bajo la pesada presi&oacute;n del capital privado extranjero y de sus gobiernos y no puede mantenerse sin el apoyo activo de los trabajadores. Por esto sin dejarse escapar de las manos el poder real, intenta de hacer recaer sobre las organizaciones obreras gran parte de las responsabilidades para el funcionamiento en los sectores nacionalizados de la industria.\u00bb (Le&oacute;n Trotsky, Industria nacionalizada y gesti&oacute;n obrera).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El R&iacute;o de la Plata, un caso particular <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Un caso particular en los acontecimientos de los estados latinoamericanos fue El R&iacute;o de la plata. La ausencia de una fuerte econom&iacute;a de car&aacute;cter colonial facilit&oacute; una inserci&oacute;n relativamente m&aacute;s simple de relaciones capitalistas de producci&oacute;n. La propiedad terrateniente de un car&aacute;cter francamente capitalista desde finales del siglo XIX y las necesidades pr&aacute;cticas de la exportaci&oacute;n de productos agropecuarios los llev&oacute; a una industrializaci&oacute;n muy temprana, al grado de que para mediados del siglo, a&uacute;n luego de quince a&ntilde;os de problemas derivados de la crisis del 29 el porcentaje de trabajadores asalariados en Argentina y Uruguay representaba cerca del 70% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">De forma paralela, este proceso produce una sindicalizaci&oacute;n de una forma much&iacute;simo m&aacute;s basta que en otras regiones latinoamericanas, no obstante esto, las bases del desarrollo capitalista se encuentran en la explotaci&oacute;n de la agroindustria. La crisis de 1929 azota de forma significativa estas econom&iacute;as, por lo que en este periodo lo que encontramos no es una crisis del sistema olig&aacute;rquico semicolonial como se dio en otras regiones latinoamericanas, sino una crisis de la oligarqu&iacute;a capitalista nacional fincada en las exportaciones de materias primas, especialmente alimentos<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La esencia del populismo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Los rasgos generales del proceso de crisis del 29 dio origen en Am&eacute;rica Latina a un prolongado proceso de convulsiones sociales, en muchos casos abiertamente revolucionarias, las cuales al no contar un direcciones proletarias dignas de ese nombre terminaron en las manos de distintos caudillos burgueses; el populismo fue pues un subproducto de las revoluciones abortadas de los treinta que, ante el impasse del capitalismo a nivel mundial, contaron con un cierto margen de maniobra para un cierto balance entre las clases por parte de los gobiernos, en muchos de los casos vinculados directa o indirectamente con el ejercito, la &uacute;nica fuerza del Estado capaz de jugar el<span>&nbsp; <\/span>aparente papel de \u00abarbitro entre las clases\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El proceso resulta contradictorio pero al final ofrece una salida al desarrollo de las fuerzas productivas. Todo proceso revolucionario por deformado que sea lo hace. La burgues&iacute;a nacional no s&oacute;lo no juega un<span>&nbsp; <\/span>papel progresista sino que, en cuanto tienen las condiciones, se vuelve a entregar al capital trasnacional y somete al nuevo proletariado, especialmente cuando el auge de la postguerra se agota.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El populismo es para la burgues&iacute;a un mal necesario, a la larga se convierte en matrona del capitalismo que de otro modo nunca hubiera pasado de una simple burgues&iacute;a compradora de estilo oriental. Una vez que juega su papel la burgues&iacute;a se deshace de &eacute;l como un lim&oacute;n exprimido, no al margen de m&uacute;ltiples conflictos de clase.<\/p>\n<p align=\"justify\">El verdadero drama de esta &eacute;poca es que los partidos comunistas, teniendo todo el potencial para convertirse en fuerzas de masas dirigentes del proletariado y del campesinado se contentaran con ser simples comparsas de los caudillos burgueses. A&uacute;n hoy en d&iacute;a la carga ideolog&iacute;a del caudillismo burgu&eacute;s latinoamericano, sigue constituyendo un obst&aacute;culo para el desarrollo de un autentico movimiento independiente de la clase obrera y del campesinado pobre.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">No obstante la coyuntura actual no deja a la burgues&iacute;a ning&uacute;n espacio para volver a engatusar al movimiento como lo hizo en los treinta y cuarenta, el populismo, visto como lo que es: un movimiento burgu&eacute;s, no se repetir&aacute;, primero porque la gran burgues&iacute;a no est&eacute; interesada en &eacute;l y segundo porque no tiene reformas que ofrecer a las masas.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">No obstante no debemos bajar la guardia, la lucha por un movimiento independiente de los obreros y campesinos pobres no ser&aacute; un debate doctrinario, sino un proceso de lucha en el seno del los movimientos de emancipaci&oacute;n, tengan el origen que tengan. Ser&aacute; ah&iacute;, en la calle, en las barricadas, en la f&aacute;brica tomada, en la lucha del ejido y del barrio, donde el programa del marxismo deber&aacute; demostrar su derecho a prevalecer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis de 1929 tuvo repercusiones que se extendieron por todo el globo, es muy com&uacute;n escuchar comentarios relacionados con los acontecimientos pol&iacute;ticos derivados&nbsp; tanto en Europa como en Estados Unidos. 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