{"id":2876,"date":"2009-04-16T17:49:11","date_gmt":"2009-04-16T17:49:11","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2876"},"modified":"2009-04-16T17:49:11","modified_gmt":"2009-04-16T17:49:11","slug":"alan-woods-8085","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2876","title":{"rendered":"Espartaco: un verdadero representante del proletariado de la antig\u00fcedad"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\"> <img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2873\" style=\"margin: 5px; float: left\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/spartacus-representative-of-proletariat-thumb.gif\" alt=\"spartacus-representative-of-proletariat-thumb.gif\" title=\"spartacus-representative-of-proletariat-thumb.gif\" width=\"132\" height=\"190\" \/>En el primer siglo antes de Cristo un esclavo llamado Espartaco amenaz&#243; el poder&#237;o de Roma. Espartaco (190 a. C-71 a. C) fue el l&#237;der (o posiblemente uno de varios l&#237;deres) de la masiva insurrecci&#243;n esclava conocida como la Tercera Guerra Servil. Bajo su direcci&#243;n, una min&#250;scula banda de gladiadores rebeldes creci&#243; hasta convertirse en un enorme ej&#233;rcito revolucionario que ascendi&#243; a 100.000 personas. Al final fue necesaria toda la fuerza del ej&#233;rcito romano para aplastar la rebeli&#243;n. <\/div>\n<p>  <!--more--> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2874\" style=\"margin: 5px; float: left; width: 350px; height: 393px\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/spartacus-representative-of-proletariat-3.gif\" alt=\"spartacus-representative-of-proletariat-3.gif\" title=\"spartacus-representative-of-proletariat-3.gif\" width=\"350\" height=\"393\" \/>En el primer siglo antes de Cristo un esclavo llamado Espartaco amenaz&#243; el poder&#237;o de Roma. Espartaco (190 a. C-71 a. C) fue el l&#237;der (o posiblemente uno de varios l&#237;deres) de la masiva insurrecci&#243;n esclava conocida como la Tercera Guerra Servil. Bajo su direcci&#243;n, una min&#250;scula banda de gladiadores rebeldes creci&#243; hasta convertirse en un enorme ej&#233;rcito revolucionario que ascendi&#243; a 100.000 personas. Al final fue necesaria toda la fuerza del ej&#233;rcito romano para aplastar la rebeli&#243;n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> A pesar de la bien merecida fama de gran l&#237;der revolucionario y uno de los generales m&#225;s excepcionales de la antig&#252;edad, no se sabe mucho del Espartaco hombre. Siempre son los victoriosos los que escriben la historia y la voz de los esclavos a lo largo de los siglos s&#243;lo se puede escuchar a trav&#233;s de los relatos de los opresores. Disponemos de la escasa informaci&#243;n procedente de sus enemigos mortales. Los registros hist&#243;ricos que han sobrevivido est&#225;n todos escritos por historiadores romanos y, por tanto, hostiles. Con frecuencia son contradictorios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Hubo otros l&#237;deres de la revuelta cuyos nombres han llegado a nosotros: Criso, Casto, C&#225;nico y Enomao, gladiadores de Galia y Germania. Pero de &#233;stos a&#250;n se sabe menos. La historia siempre est&#225; escrita por los vencedores y reflejan fielmente los intereses, la psicolog&#237;a y parcialidad clasista de la clase dominante. Intentar comprender a Espartaco a partir de estas fuentes es como pretender comprender a Lenin y Trotsky a partir de los escritos injuriosos de los enemigos burgueses de la Revoluci&#243;n Rusa. A trav&#233;s de este espejo distorsionado s&#243;lo se pueden conseguir visiones frustrantes del verdadero Espartaco. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Plutarco escribe lo siguiente: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;Tomaron un sitio naturalmente fuerte y eligieron tres caudillos, de los cuales era el primero Espartaco, natural de un pueblo n&#243;mada de Tracia, pero no s&#243;lo de gran talento y extraordinarias fuerzas, sino aun en el juicio y en la dulzura muy superior a su suerte, y m&#225;s propiamente Griego que de semejante naci&#243;n&quot;. (Plutarco. <em>Vidas paralelas. Vida de Sacro<\/em>). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Estas palabras de un enemigo de Espartaco tienen una visi&#243;n personalmente favorable que requiere una explicaci&#243;n. No es dif&#237;cil de encontrar. Un hombre que derrot&#243; a un ej&#233;rcito romano tras otro y puso de rodillas a la rep&#250;blica deb&#237;a poseer unas cualidades extraordinarias. S&#243;lo de esta manera los comentaristas romanos podr&#237;an comenzar a aceptar el hecho de que &quot;simples esclavos&quot; derrotaran a sus invencibles legiones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Otros historiadores romanos intentan presentarle como un sanguinario, exactamente por la misma raz&#243;n. Se dice que estaba dotado de atributos sobrehumanos. Dicen que su esposa fue una sacerdotisa y otras cosas por el estilo. Todo esto claramente forma parte de la propaganda romana que pretende presentar a Espartaco como alguien muy especial y, de esta manera, minimizar el sentido de verg&#252;enza y humillaci&#243;n sentido por la clase dominante derrotada por trabajadores agr&#237;colas, criados y gladiadores. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Los or&#237;genes reales de Espartaco no est&#225;n claros porque las fuentes antiguas no se ponen de acuerdo sobre su procedencia, aunque probablemente era nativo de Tracia (ahora Bulgaria). Parece que ten&#237;a formaci&#243;n y experiencia militar, puede que hubiera pertenecido al ej&#233;rcito romano en calidad de mercenario. Plutarco tambi&#233;n dice que la esposa de Espartaco, una sacerdotisa, fue esclavizada por &#233;l. En cualquier caso, fue esclavizado y vendido en una subasta a un entrenador de gladiadores en Capua. Apio dice que &#233;l era &quot;tracio de nacimiento, que hab&#237;a servido como soldado con los romanos, pero que fue hecho prisionero y vendido para gladiador&quot;. Flores dice que &quot;se hab&#237;a convertido en soldado romano, de soldado a desertor y ladr&#243;n, m&#225;s tarde, debido a su fuerza, fue un gladiador&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <strong>La rebeli&#243;n de los gladiadores<\/strong> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> En el momento de la insurrecci&#243;n de Espartaco, la rep&#250;blica romana entraba en un per&#237;odo de agitaci&#243;n que pondr&#237;a fin al dominio de los c&#233;sares. Los territorios romanos se expand&#237;an al este y al oeste; generales ambiciosos se hac&#237;an un nombre combatiendo en Espa&#241;a o Macedonia, despu&#233;s se forjaban en Roma una carrera pol&#237;tica. Roma era una sociedad militarista: se escenificaban batallas en el nuevo entretenimiento popular del combate gladiador. <span>&#160;<\/span>Mientras se idolatraban a los gladiadores de &#233;xito, en t&#233;rminos de estatus social estaban un poco por encima de los convictos; en realidad, algunos gladiadores eran criminales convictos. Otros eran esclavos. En aquella &#233;poca la esclavitud afectaba a un tercio de la poblaci&#243;n de Italia. Los esclavos estaban sujetos al castigo extremo y arbitrario de sus propietarios; mientras que apenas se recurr&#237;a a la pena de muerte (y ejecutada de manera humanitaria) para los romanos libres, los esclavos eran rutinariamente crucificados. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Espartaco fue entrenado en la escuela de gladiadores (ludus) cercana a Capua, pertenec&#237;a a L&#233;ntulo Baciato. Fue aqu&#237; cuando en el a&#241;o 73 a. C Espartaco encabez&#243; una revuelta de 74 gladiadores, se armados, dominaron a sus guardianes y escaparon. As&#237; es como Plutarco lo relata en la secci&#243;n de su <em>Historia de Roma<\/em>, <em>La vida de Craso<\/em>: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;La sedici&#243;n de los gladiadores y la devastaci&#243;n de la Italia, a la que muchos dan el nombre de guerra de Espartaco, tuvo entonces origen con el motivo siguiente: un cierto L&#233;ntulo Baciato manten&#237;a en Capua gladiadores, de los cuales muchos eran Galos y Tracios; y como para el objeto de combatir, no porque hubiesen hecho nada malo, sino por pura injusticia de su due&#241;o, se les tuviese en un encierro, se confabularon hasta unos doscientos para fugarse; hubo quien los denunciara, mas, con todo, los que llegaron a adivinarlo y pudieron anticiparse, que eran hasta setenta y ocho, tomando en una cocina cuchillos y asadores, lograron escaparse. Casualmente en el camino encontraron unos carros que conduelan a otra ciudad armas de las que son propias de los gladiadores; rob&#225;ronlas, y ya mejor armados tomaron un sitio naturalmente fuerte y eligieron tres caudillos, de los cuales era el primero Espartaco, natural de un pueblo n&#243;mada de Tracia, pero no s&#243;lo de gran talento y extraordinarias fuerzas, sino aun en el juicio y en la dulzura muy superior a su suerte, y m&#225;s propiamente Griego que de semejante naci&#243;n&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> As&#237;, armados con cuchillos de cocina y un carro lleno de armas que hab&#237;an capturado, los esclavos huyeron a las laderas del Monte Vesubio, cerca del actual N&#225;poles. Las noticias de la explosi&#243;n animaron a otros a seguirles. Una continua afluencia de esclavos rurales pronto se uni&#243; a los amotinados, cuyo n&#250;mero comenz&#243; a aumentar. El grupo domin&#243; la regi&#243;n, asaltaban las granjas en busca de alimento y suministros. De esta manera los rebeldes comenzaron a conseguir peque&#241;as victorias que llevaron a cosas m&#225;s grandes. Plutarco contin&#250;a su relato: &quot;La primera ventaja que alcanzaron fue rechazar a los que contra ellos salieron de Capua; y tom&#225;ndoles gran copia de armas de guerra, hicieron cambio con extraordinario placer, arrojando las otras armas b&#225;rbaras y afrentosas de los gladiadores&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Casi se puede dibujar el j&#250;bilo de estas primeras victorias y el gozo con el que los gladiadores desechaban el odiado uniforme de su mercader y se vest&#237;an como aut&#233;nticos soldados, no como esclavos. Este peque&#241;o detalle revela algo mucho m&#225;s importante que las armas y el equipamiento. Revela la creciente confianza, el rechazo no s&#243;lo de la situaci&#243;n servil sino tambi&#233;n de la mentalidad servil. Vemos lo mismo en toda huelga y en cada revoluci&#243;n en la historia, cuando los trabajadores corrientes, los descendientes lineales de los esclavos, se ponen a su verdadera altura y comienzan a pensar y actuar como hombres y mujeres libres. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Este mot&#237;n esclavo de ninguna manera fue un acontecimiento &#250;nico. Cuando llegaron las noticias a Roma, &#233;stas provocaron cierta preocupaci&#243;n, pero no causaron sorpresa ni excesiva alarma. En el siglo anterior dos revueltas esclavas, ambas en Sicilia, hab&#237;an costado la vida de decenas de miles. No hay duda de que las mentes de los augustos senadores que ten&#237;an el control del mundo en sus manos pensaban que el resultado de esta insurrecci&#243;n no ser&#237;a diferente. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> En primer lugar, por tanto, las autoridades romanas no ten&#237;an a Espartaco en tal alto aprecio como los comentaristas posteriores. El Senado ni siquiera se molest&#243; en enviar una legi&#243;n para reprimir a los rebeldes, s&#243;lo envi&#243; una milicia de unos 3.000 a las &#243;rdenes del pretor Claudio Glaber. Evidentemente consideraban que se trataba s&#243;lo de una simple operaci&#243;n policial y que se podr&#237;a tratar f&#225;cilmente. Pensaban que ser&#237;a m&#225;s que suficiente para reprimir a un peque&#241;o n&#250;mero de esclavos mal armados. Pero el campamento de Espartaco se hab&#237;a convertido en un im&#225;n para los esclavos de las zonas circundantes, se hab&#237;an unido a &#233;l varios miles de esclavos. A diferencia de los soldados romanos y sus oficiales, los esclavos luchaban una batalla desesperada por la supervivencia. En contraste, los generales romanos subestimaron al enemigo y al principio estaban demasiado relajados. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Es bien conocido el hecho de que los revolucionarios s&#243;lo pueden ganar pasando a la ofensiva y demostrando la mayor de las audacias. Los romanos rodearon a los rebeldes en Vesubio, bloquearon su huida. Los esclavos se encontraron rodeados en una monta&#241;a accesible s&#243;lo por un paso estrecho y dif&#237;cil, que los romanos manten&#237;an vigilado, &quot;rodeado por todos los lados de precipicios abruptos y resbaladizos&quot;. En un impresionante golpe t&#225;ctico, Espartaco ten&#237;a cuerdas hechas de sarmientos y con sus hombres descendieron por un acantilado al otro lado del volc&#225;n, hasta ponerse a espaldas de los soldados romanos y lanzaron un ataque sorpresa. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Plutarco describe la situaci&#243;n: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;Por todas las dem&#225;s partes, el sitio no ten&#237;a m&#225;s que rocas cortadas y grandes despe&#241;aderos; pero como en la cima hubiese parrales nacidos espont&#225;neamente, cortaron los que se hallaban cercados los sarmientos m&#225;s fuertes y robustos, y formando con ellos escalas consistentes y de grande extensi&#243;n, tanto que suspendidas por arriba de las puntas de las rocas tocaban por el otro extremo en el suelo, bajaron por ellas todos con seguridad, a excepci&#243;n de uno s&#243;lo, que fue preciso se quedara, a causa de las armas. Mas &#233;ste las descolg&#243; luego que los otros bajaron, y despu&#233;s tambi&#233;n &#233;l se puso en salvo. De nada de esto tuvieron ni el menor indicio los Romanos, y al hallarse tan repentinamente envueltos, sobresaltados con este incidente, dieron a huir, y aquellos les tomaron el campamento&quot;. (Ib&#237;d). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Claudio Glaber, esperando una victoria f&#225;cil sobre un pu&#241;ado de esclavos, probablemente no se molest&#243; en tomar la precauci&#243;n elemental de fortificar su campamento. Ni siquiera puso puestos de centinelas adecuados para mantener la perspectiva. Los romanos pagaron un precio elevado por esta negligencia. La mayor&#237;a de ellos fueron asesinados en sus camas, incluido el pretor Caludio Glaber. Fue una derrota ignominiosa para los romanos. Los esclavos ahora pose&#237;an armas y armaduras. M&#225;s importante a&#250;n, desarrollaron el sentimiento de que pod&#237;an luchar y ganar. Esta fue la mayor conquista. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <strong>Espartaco se dirige al norte<\/strong> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Espartaco era excelente en las t&#225;cticas militares, lo que tiende a confirmar la idea de que hab&#237;a servido como soldado auxiliar bajo los estandartes de Roma. Si esto es cierto, habr&#237;a estado familiarizado con las t&#225;cticas del ej&#233;rcito romano y esto, junto con la audacia es una cualidad necesaria para un revolucionario, lo que le convert&#237;a en un formidable enemigo. Sin embargo, su ej&#233;rcito estaba formado principalmente por antiguos trabajadores esclavos mal armados y entrenados. Este hecho determinaba las t&#225;cticas que al principio eran defensivas. Se ocultaron en los frondosos bosques del Monte Vesubio hasta que lleg&#243; el momento en que estaban entrenados adecuadamente para el enfrentamiento decisivo con el ej&#233;rcito romano. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Consciente de que el tiempo se agotaba antes de que llegase una batalla nueva y m&#225;s seria, Espartaco deleg&#243; en<img decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-2873\" style=\"margin: 5px; float: right\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/spartacus-representative-of-proletariat-thumb.gif\" alt=\"spartacus-representative-of-proletariat-thumb.gif\" title=\"spartacus-representative-of-proletariat-thumb.gif\" width=\"132\" height=\"190\" \/> los gladiadores la tarea de formar peque&#241;os grupos, que despu&#233;s formaban a otros peque&#241;os grupos y as&#237; sucesivamente. De esta manera fue capaz de crear a partir de cero y en cuesti&#243;n de semanas un ej&#233;rcito totalmente entrenado. El ej&#233;rcito esclavo carec&#237;a de experiencia militar pero estaba formado por el hero&#237;smo de la gente que lucha por su propia supervivencia, que literalmente no tiene nada que perder excepto sus cadenas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Hubo muchas escaramuzas con el ej&#233;rcito romano, todas terminaron en victoria. Publia Varinio, el pretor, fue enviado contra ellos acompa&#241;ado con dos mil hombres que combatieron y fueron derrotados. Despu&#233;s fue enviado Cosinio con unas &quot;fuerzas considerables&quot;, por poco le capturan cuando se ba&#241;aba en Salenas. Se escap&#243; con gran dificultad mientras Espartaco se apropiaba personalmente del bagaje de Cosinio. Los esclavos siguieron la retirada de los romanos matando a muchos. Finalmente, asaltaron el campamento romano y lo capturaron, el propio Cosinio fue asesinado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Con cada victoria aumentaba la moral de los rebeldes. Los informes al Senado en Roma eran sombr&#237;os. Poco a poco, la verdad comenz&#243; a aparecer en las mentes de incluso aquellos arist&#243;cratas m&#225;s est&#250;pidos, se enfrentaban al enemigo m&#225;s peligroso, uno que pose&#237;a una gran n&#250;mero de reservas infiltradas en el coraz&#243;n mismo del campo enemigo, en cada granja, en cada familia hab&#237;a esclavos, cada de uno de los cuales era un rebelde en potencial, al que se deb&#237;a mirar con recelo y temor. Despu&#233;s de esta exitosa batalla creci&#243; la fama de Espartaco. El mensaje para todos era claro: los romanos ya no eran invencibles. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Un gran n&#250;mero de esclavos escaparon para unirse y pronto la peque&#241;a banda de rebeldes aument&#243; hasta convertirse en un ej&#233;rcito. Seg&#250;n algunos relatos, el ej&#233;rcito esclavo finalmente ascend&#237;a a 140.000 esclavos fugados, sol&#237;an vivir en unas condiciones duras, curtidos por a&#241;os de trabajo pesado y con nada que perder luchando contra sus antiguos amos. Plutarco escribe lo siguiente: &quot;Reuni&#233;ronseles all&#237; muchos vaqueros y otros pastores de aquella comarca, gentes de expeditas manos y de ligeros pies; as&#237;, armaron a unos, y a otros los destinaron a comunicar avisos o a las tropas ligeras&quot;. La palabra &quot;muchos&quot; deber&#237;a leerse como decenas de miles. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> El ej&#233;rcito de Espartaco pas&#243; el invierno del a&#241;o 73 a. C acampado en la costa sur de Italia, en todo momento acumulando hombres, soldados y moral. En la primavera, se dirigieron al norte; el audaz plan era marchar a lo largo de Italia, cruzar los Alpes y escapar a la Galia (actualmente Francia, entonces una gran parte fuera del control romano). Seg&#250;n Plutarco: &quot;Con todo, ech&#243;, como hombre prudente, sus cuentas, y conociendo serle imposible superar todo el poder de Roma, condujo su ej&#233;rcito a los Alpes, pareci&#233;ndole que deb&#237;an ponerse al otro lado y encaminarse todos a sus casas, unos a la Tracia y otros a la Galia&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <strong>Divisiones entre los esclavos<\/strong> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> El Senado, ahora totalmente alarmado, envi&#243; dos legiones a las &#243;rdenes de los c&#243;nsules Lucio Gelio Publ&#237;cola y Cneo Cornelio L&#233;ntulo Clodiano contra los esclavos. Espartaco se enfrentaba a su mayor desaf&#237;o hasta ese momento: un ej&#233;rcito de dos legiones, 10.000 hombres, al mando de Casio Longino, el gobernador de la Galia Cispadana (&quot;Galia de este lado de los Alpes&quot;, actualmente el norte de Italia). Los romanos lograron una victoria cuando derrotaron al contingente galo dirigido por Criso. La raz&#243;n de este rev&#233;s fue las divisiones en las filas de los rebeldes. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> No deb&#237;a ser f&#225;cil mantener la unidad y la disciplina en un ej&#233;rcito de esclavos procedentes de distintos lugares, que hablaban diferentes lenguas y profesaban cultos distintos. Conseguir eso requer&#237;a de un l&#237;der con una estatura colosal y no siempre lo consigui&#243;. Criso y los galos se hab&#237;an negado a marchar bajo la direcci&#243;n de Espartaco. Parece que Criso quer&#237;a quedarse en Italia, seducido por la perspectiva del saqueo. Espartaco quer&#237;a continuar hacia el norte hasta la Galia, como se&#241;ala Plutarco: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;Mas ellos, fuertes con el n&#250;mero y llenos de arrogancia, no le dieron o&#237;dos, sino que se entregaron a talar la Italia. En este estado, no fue s&#243;lo la humillaci&#243;n y la verg&#252;enza de aquella rebeli&#243;n la que irrit&#243; al Senado, sino que, por temor y por consideraci&#243;n al peligro, como a una de las guerras m&#225;s arriesgadas y dif&#237;ciles, hizo salir a aquella a los dos c&#243;nsules&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> El comentarista romano comprend&#237;a la ra&#237;z del problema. Algunos de los l&#237;deres de los rebeldes estaban excesivamente confiados, intoxicados por sus primeros &#233;xitos. Por esta raz&#243;n Criso abandon&#243; a Espartaco, llev&#225;ndose consigo a unos 30.000 galos y germanos. Esta divisi&#243;n fue un error desastroso: Criso fue derrotado por Publ&#237;cola y cay&#243; en la batalla. Los galos pagaron un precio terrible y 20.000 fueron asesinados. Fue la primera advertencia de las consecuencias peligrosas que tendr&#237;an las divisiones en las filas del ej&#233;rcito esclavo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> A pesar de las acciones desastrosas de Criso, Espartaco orden&#243; una ceremonia funeraria en honor del l&#237;der galo, incluido un combate de gladiadores entre soldados romanos capturados. Este detalle revela la nobleza de car&#225;cter y las verdaderas dotes de direcci&#243;n. M&#225;s tarde Espartaco derrot&#243; primero a L&#233;ntulo y despu&#233;s a Publ&#237;cola, como relata Plutarco: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;De &#233;stos, Gelio cay&#243; repentinamente sobre las gentes de Germania, que por orgullo y soberbia se hab&#237;an separado de las de Espartaco, y las deshizo y desbarat&#243; del todo. Prop&#250;sose L&#233;ntulo envolver a Espartaco con grandes divisiones; pero &#233;l se decidi&#243; a hacerle frente, y, d&#225;ndole batalla, venci&#243; a sus legados y se apoder&#243; de todo el bagaje. Retirado a los Alpes, fue en su busca Casio, pretor de la Galia Cispadana, con diez mil hombres que ten&#237;a; pero trabada batalla, fue igualmente vencido, perdiendo mucha gente, y salv&#225;ndose &#233;l mismo con gran dificultad&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Fue un duro golpe para el prestigio romano y sacudi&#243; la confianza del Senado. No s&#243;lo hab&#237;an masacrado a su ej&#233;rcito, sino que Espartaco hab&#237;a capturado las fascias, el s&#237;mbolo de la autoridad romana (de las que se deriva la palabra fascismo). En Mutina (ahora M&#243;dena), los esclavos derrotaron a otra legi&#243;n dirigida por Cayo Casio Longino, el gobernador de la Galia Cispaldana. El l&#237;der de los esclavos ahora parec&#237;a ser totalmente invencible. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <strong>Los esclavos cambian de direcci&#243;n<\/strong> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Lo que ocurri&#243; despu&#233;s es uno de los grandes misterios de la historia. Los esclavos ten&#237;an a la vista los Alpes y pod&#237;an haberlos cruzado hacia la Galia y entrado en Germania, donde podr&#237;an haber escapado del dominio romano, o incluso a Espa&#241;a donde exist&#237;a una furiosa rebeli&#243;n. Entonces, por alguna raz&#243;n, el plan cambi&#243; y Espartaco retrocedi&#243;: su ej&#233;rcito de nuevo march&#243; a lo largo de Italia. &#191;Cu&#225;l fue la causa de este cambio? No lo sabemos. Quiz&#225;s se desanimaron ante la perspectiva de conseguir que un ej&#233;rcito atravesara los Alpes, o quiz&#225; los esclavos estaban borrachos de &#233;xito y les embriag&#243; la visi&#243;n del saqueo de las ricas ciudades italianas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Sin embargo, los acontecimientos no siguieron el plan de Espartaco. Ahora el ej&#233;rcito de Espartaco estaba plagado de muchos seguidores, incluidas mujeres, ni&#241;os y ancianos que se hab&#237;an unido a los rebeldes con la esperanza de escapar de una vida de servidumbre. Los seguidores que no combat&#237;an pod&#237;an ascender a unas 10.000 personas, todas deb&#237;an ser alimentadas. Este hecho deb&#237;a complicar considerablemente sus movimientos. Adem&#225;s, los romanos yo no comet&#237;an el error de subestimar las cualidades de su enemigo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Cuando el Senado supo que Espartaco hab&#237;a conseguido nuevas victorias sobre los ej&#233;rcitos de la Rep&#250;blica, se enfurecieron con los c&#243;nsules y les ordenaron mantenerse al margen del conflicto. En lugar su lugar, pusieron a cargo de la guerra a Marco Licinio Craso. Era el hombre m&#225;s rico de Roma, un pol&#237;tico ambicioso y sediento de gloria. Craso no era un loco y no comet&#237;a el error de subestimar a sus oponentes. Su objetivo fue construir cuidadosamente sus fuerzas y evitar una batalla decisiva, confiando en que finalmente los recursos superiores y la riqueza de Roma agotar&#237;an a los rebeldes y crear&#237;a las condiciones favorables para una victoria militar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> No obstante, muchos de los que se unieron a &#233;l en busca de gloria no compart&#237;an su comprensi&#243;n del enemigo al que se enfrentaban. Eran j&#243;venes petimetres ricos que no eran conscientes contra qui&#233;n luchaban. Deb&#237;an salir tras los esclavos con el mismo esp&#237;ritu con el que se embarcar&#237;an en la caza del zorro. Plutarco nos dice: &quot;Una gran parte de los nobles que fueron voluntarios con &#233;l en parte lo hac&#237;an por amistad y en parte para conseguir honor&quot;. Una vez m&#225;s, este exceso de confianza fue una receta para el desastre. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Mientras Craso permanec&#237;a en las fronteras de Picena a la espera de la llegada de Espartaco, &#233;l envi&#243; a su legado Munio con dos legiones para observar los movimientos del enemigo, pero le dio &#243;rdenes estrictas de no entrometerse ni emprender ninguna escaramuza. Se les orden&#243; capturar una peque&#241;a colina, pero que lo hiciera lo m&#225;s silenciosamente posible para no alertar al enemigo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Demasiado confiado, a la primera oportunidad, el legadode Craso se uni&#243; a la batalla y fue severamente derrotado. Habr&#237;an sido aniquilados de no haber sido por el hecho de que Craso apareci&#243; inmediatamente y particip&#243; en la batalla. Demostr&#243; ser uno de los m&#225;s sangrientos. Un gran n&#250;mero de sus hombres murieron y otros tantos s&#243;lo salvaron la vida abandonando sus armas y huyendo de manera vergonzosa. Plutarco escribe: &quot;muertos doce mil y trescientos hombres, se hall&#243; que dos solos estaban heridos por la espalda, habiendo perecido los dem&#225;s en sus mismos puestos, guard&#225;ndolos y peleando con los romanos&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Esta valent&#237;a de los esclavos contrasta con el comportamiento cobarde de los romanos en las primeras batallas, que oblig&#243; a Craso a recuperar el antiguo m&#233;todo romano de castigo: el diezmo. En un intento de restaurar la disciplina, Craso primero reprendi&#243; severamente a Munio. Despu&#233;s arm&#243; de nuevo a los soldados, pero con un gesto humillante les hizo pagar un dep&#243;sito por sus armas, garantizando que partir&#237;an con ellas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Despu&#233;s seleccion&#243; a quinientos hombres que fueron los primeros en huir y los dividi&#243; en cincuenta grupos de diez, orden&#243; a suertes matar a uno de cada grupo, &quot;restableciendo este castigo antiguo de los soldados, interrumpido tiempo hab&#237;a; el cual, adem&#225;s de ir acompa&#241;ada de infamia, tiene no s&#233; qu&#233; de terrible y de triste, por ejecutarse a la vista de todo el ej&#233;rcito&quot;, como relata Plutarco. Este terrible castigo hac&#237;a tiempo que hab&#237;a ca&#237;do en desuso y Craso con su recuperaci&#243;n quer&#237;a demostrar lo que estaba dispuesto a hacer. Desde ese momento cada soldado romano aprendi&#243; a temer a su general m&#225;s que a los esclavos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <strong>Bloqueado<\/strong> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> A finales del a&#241;o 72 a. C, Espartaco y su ej&#233;rcito acamparon en Rhegium (Regio de Calabria), cerca del Estrecho de Mesina. Espartaco intent&#243; llegar a un acuerdo con los piratas de Cilicia para conseguir que los esclavos atravesaran el estrecho hasta Sicilia. Seg&#250;n Plutarco: &quot;intent&#243; pasar a Sicilia e introducir dos mil hombres en aquella isla, con lo que habr&#237;a vuelto a encender en ella la guerra servil, poco antes apagada, y que con peque&#241;o cebo hubiera tenido bastante. Convinieron con &#233;l los de Cilicia y recibieron algunas d&#225;divas: pero al cabo lo enga&#241;aron, haci&#233;ndose sin &#233;l a la vela&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Este hecho demuestra una comprensi&#243;n de las t&#225;cticas y la estrategia. Si hubieran cruzado a Sicilia y alentado all&#237; una nueva rebeli&#243;n esclava, podr&#237;an haber sido capaces de defender la isla frente a Roma. Despu&#233;s de fracasar en su oportunidad de cruzar los Alpes, quiz&#225;s esa era la &#250;nica opci&#243;n que le quedaba. Puede que les hubieran sobornado los agentes de Craso o simplemente que tem&#237;an que al ayudar a los esclavos todo el peso del ej&#233;rcito romano habr&#237;a ca&#237;do sobre sus cabezas. Independientemente de la raz&#243;n, el ej&#233;rcito de Espartaco se encontr&#243; atrapado en Calabria. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Podemos imaginar el terrible golpe que esto represent&#243; para Espartaco y sus seguidores. Fracasado el plan de escapar a Sicilia, la situaci&#243;n de los esclavos era desesperada. A principios del a&#241;o 71 a. C, ocho legiones al mando de Craso fueron lanzadas contra ellos. Ten&#237;an a sus espaldas el mar y ning&#250;n lugar a donde poder escapar. Las peores noticias estaban por llegar. El asesinato de Quinto Sertorio, que hab&#237;a estado liderando una rebeli&#243;n en Espa&#241;a, permiti&#243; al Senado romano retirar a Pompeyo de esa provincia. Y para estar seguros tambi&#233;n retiraron a Marco Terencio Varr&#243;n Luculo de Macedonia. El Estado romano que al principio demostr&#243; un desprecio absoluto hacia los esclavos ahora concentraba todas sus fuerzas contra ellos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Parece que despu&#233;s de una peque&#241;a escaramuza Espartaco hab&#237;a crucificado a un prisionero romano. Los propagandistas romanos citaron este hecho como una prueba de la &quot;naturaleza b&#225;rbara y cruel&quot; de los rebeldes. Sin embargo, la crucifixi&#243;n era el castigo normal para los esclavos. Toda la historia demuestra que los dominadores, no los esclavos, son los que muestran la crueldad m&#225;s b&#225;rbara. Puede que fuera un acto calculado de desaf&#237;o, ya que la crucifixi&#243;n era un m&#233;todo particularmente cruel y degradante de ejecuci&#243;n no utilizado normalmente contra los romanos. Con este acto Espartaco dec&#237;a a sus enemigos: pens&#225;is que las vidas de los esclavos son baratas, pero os haremos pagar muy caros vuestros actos. Este relato, como todos los dem&#225;s publicados por los romanos, pretend&#237;a justificar su represi&#243;n sangrienta de los esclavos. Pero realmente no necesitaban ninguna excusa para hacer lo que estaban decididos a hacer. &#161;Deb&#237;an dar una lecci&#243;n a estos esclavos que todo el mundo nunca olvidar&#237;a! <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> El exceso de confianza jug&#243; un papel en la derrota de la insurrecci&#243;n, como explica Plutarco: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;Retir&#225;base Espartaco, despu&#233;s de la derrota de &#233;stos, hacia los montes Petilinos; Quinto y Escrofa, legado el uno y cuestor el otro de Craso, le persegu&#237;an muy de cerca; mas volviendo contra ellos, fue grande la fuga de los Romanos, que con dificultad pudieron salvar, malherido, al cuestor. Este peque&#241;o triunfo fue justamente el que perdi&#243; a Espartaco, porque inspir&#243; osad&#237;a a sus fugitivos, los cuales ya se desde&#241;aban de batirse en retirada y no quer&#237;an obedecer a los jefes, sino que, poni&#233;ndoles las armas al pecho cuando ya estaban en camino, los obligaron a volver atr&#225;s y a conducirlos por la Lucania contra los Romanos, obrando en esto muy a medida de los deseos de Craso&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> El siempre cauteloso Craso no quer&#237;a una batalla inmediata con enemigos cuya fuerza, coraje e iniciativa hab&#237;an derrotado en muchas ocasiones a los romanos. En lugar de atacar orden&#243; a sus tropas construir un muro a trav&#233;s del istmo, en un intento de matar de hambre a los esclavos y obligarles a la sumisi&#243;n. Toda la destreza tecnol&#243;gica de Roma se reuni&#243; para derrotar a los esclavos. En palabras de Plutarco: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;La obra era grande y dif&#237;cil, pero, contra toda esperanza, la acab&#243; y complet&#243; en muy poco tiempo, abriendo de mar a mar, por medio del estrecho, un foso que ten&#237;a de largo trescientos estadios, y de ancho y profundo, quince pies; sobre el foso construy&#243; un muro de maravillosa altura y espesor&quot;. (Ib&#237;d.,) Con la construcci&#243;n de este muro consegu&#237;a dos objetivos: alejar a sus soldados del ocio desmoralizador y negar al enemigo alimentos y forraje. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Todo este esfuerzo, sin embargo, fue en vano. A pesar de estas espantosas ventajas, Espartaco de nuevo mostr&#243; una extraordinaria gama de t&#225;cticas. En una noche tormentosa, en medio de una tormenta de nieve, Espartaco orden&#243; a sus seguidores llenar parte de la zanja con tierra y ramas de &#225;rboles, el &#250;ltimo estallido de energ&#237;a antes del colapso final de la revuelta. Con este atrevido golpe consigui&#243; romper las l&#237;neas de Craso y escapar hacia Brundisium (ahora Brindisi), donde estaba acampado el ej&#233;rcito de L&#250;culo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Cuando vio que Espartaco se hab&#237;a escapado, Craso qued&#243; aterrorizado ante la posibilidad de que el ej&#233;rcito esclavo se encaminase directamente a Roma. En realidad, esa era probablemente la mejor opci&#243;n para &#233;l, en realidad la &#250;nica: arriesgar todo en un &#250;ltimo golpe desesperado a la cabeza del enemigo. Pero fue imposible debido a nuevas divisiones en las filas de los esclavos. De nuevo parte del ej&#233;rcito de Espartaco se amotin&#243;, abandon&#243; a su comandante y estableci&#243; un campamento sobre el lago Lucano. Otra vez la falta de unidad tuvo consecuencias desastrosas. Craso cay&#243; sobre los esclavos disidentes y les atac&#243; en el lago. Les habr&#237;a masacrado de no ser porque de repente apareci&#243; Espartaco, aglutinando a las tropas y preparados para luchar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"center\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2875\" style=\"margin: 5px; width: 488px; height: 463px\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/spartacus-representative-of-proletariat-2.gif\" alt=\"spartacus-representative-of-proletariat-2.gif\" title=\"spartacus-representative-of-proletariat-2.gif\" width=\"488\" height=\"463\" align=\"middle\" \/>  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <strong>La batalla final<\/strong> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> A pesar de este rev&#233;s, Craso ten&#237;a claro que los esclavos estaban en una situaci&#243;n dif&#237;cil. Sent&#237;a que la victoria estaba a su alcance y Craso comenz&#243; a arrepentirse de su prematura acci&#243;n de escribir al Senado para sacar a L&#250;culo de Tracia y a Pompeyo de Espa&#241;a. Como un pol&#237;tico t&#237;pico de ese per&#237;odo, ve&#237;a la guerra como una manera de ganar el prestigio y la gloria que le ayudar&#237;an a lograr un alto puesto en el Estado, como hizo efectivamente m&#225;s tarde Julio C&#233;sar. Si los otros generales llegaban en el &#250;ltimo momento, antes de la batalla decisiva, parecer&#237;a que ellos y no Craso hab&#237;an ganado la guerra. Eso es lo que ocurri&#243;. Craso gan&#243; la batalla decisiva contra Espartaco pero Pompeyo se llev&#243; toda la gloria. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Por tanto, Craso estaba ansioso por entrar lo antes posible en la batalla: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;Ya hab&#237;a noticias de que se acercaba Pompeyo, y no pocos hac&#237;an correr en los comicios la voz de que aquella victoria le estaba reservada, pues lo mismo ser&#237;a llegar que dar una batalla y poner fin a aquella guerra. D&#225;ndose, por tanto, priesa a combatir y a situarse para ello al lado de los enemigos hizo abrir un foso, el que vinieron a asaltar los esclavos para pelear con los trabajadores&quot;. (Ib&#237;d.,) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Craso ten&#237;a fuerzas superiores y estaban preparadas para combatir la batalla decisiva. Intercept&#243; al ej&#233;rcito de Espartaco y acamp&#243; muy cerca del enemigo en lo que se trataba una provocaci&#243;n obvia para que los esclavos lucharan. Los esclavos estaban obligados a atacar. Espartaco al ver que de todas partes llegaban refuerzos frescos, comprendi&#243; que no hab&#237;a ninguna posibilidad de evitar la batalla. Cada momento que pasaba significaba el fortalecimiento del hueste romano. Cuando observ&#243; que al campamento romano llegaban suministros frescos de cada zona, Espartaco tuvo que dar todo en un &#250;ltimo esfuerzo sobre humano. Carlos Marx m&#225;s tarde utiliz&#243; las siguientes palabras para describir la heroica insurrecci&#243;n de la Comuna de Par&#237;s, los esclavos decidieron &quot;tomar el cielo por asalto&quot;. Por tanto, reuni&#243; a su ej&#233;rcito y se esforz&#243; en elevar el esp&#237;ritu de lucha para la batalla que se avecinaba. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>&#160;<\/span>S&#243;lo podemos imaginarnos su estado mental en este momento fat&#237;dico, cuando todo el destino de la rebeli&#243;n descansaba sobre el resultado de la &#250;ltima batalla. Mostrando las extraordinarias cualidades de un gran comandante, tranquilamente prepar&#243; a su ej&#233;rcito para la orden de luchar. Lo que sigui&#243; despu&#233;s es uno de los hechos m&#225;s conmovedores de la historia. Cuando su caballo estaba ante &#233;l, Espartaco sac&#243; su espada y lo mat&#243; frente a su ej&#233;rcito de esclavos diciendo: &quot;Si ganamos tendremos muchos y mejores caballos del enemigo, y si perdemos no necesitaremos ninguno&quot;. Con este acto Espartaco no s&#243;lo mostraba un gran coraje personal sino tambi&#233;n un desprecio total por su seguridad personal, pero tambi&#233;n lanz&#243; un mensaje contundente a los esclavos: ganamos esta batalla o morimos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Los esclavos lucharon por &#250;ltima vez con un valor desesperado, incluso los historiadores romanos tienen que admitirlo. Pero el resultado de esta batalla nunca estuvo en duda. Seg&#250;n las fuentes romanas, Espartaco se abri&#243; paso a trav&#233;s de la masa de hombres combatiendo y se dirigi&#243; directamente al mismo Craso. En medio de una lluvia mortal de golpes y cubierto de heridas, no alcanz&#243; su objetivo, pero asesin&#243; a dos centuriones que cayeron ante &#233;l. Finalmente, <span>&#160;<\/span>abandonado por aquellos que estaban con &#233;l, cay&#243; sobre el terreno y rodeado por el enemigo, valientemente se defendi&#243; y fue cortado a pedazos. El historiador romano Apio describe la escena de la siguiente manera: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;Espartaco fue herido en el muslo con un arp&#243;n y hundi&#243; su rodilla, manteniendo su escudo frente a &#233;l y protegi&#233;ndose as&#237; contra sus agresores hasta que &#233;l y la gran masa de los que estaban con &#233;l fueron rodeados y asesinados&quot;. (Apio. <em>Las guerras civiles<\/em>). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Despu&#233;s de la batalla, los legionarios encontraron y rescataron en su campamento a 3.000 prisioneros romanos, todos ellos estaban ilesos. Este trato civilizado a los prisioneros romanos contrasta profundamente con el destino sufrido por los seguidores de Espartaco. Craso crucific&#243; a 6.000 esclavos a lo largo de la V&#237;a Apia entre Capua y Roma, una distancia de unos 200 kil&#243;metros. Sus cad&#225;veres alineados a lo largo del camino desde Brundisium a Roma. Como Craso nunca dio la orden de quitar los cad&#225;veres, a&#241;os despu&#233;s de la batalla final todo aquel que viajaba por ese camino se encontraba con este macabro espect&#225;culo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Unos 5.000 esclavos escaparon. Estos restos dispersos del ej&#233;rcito esclavo huyeron al norte y fueron interceptados por Pompeyo en las orillas del r&#237;o Silarus en Lucania cuando regresaba de la Iberia romana. Los esclavos, que en ese momento ya estaban agotados por todos sus esfuerzos, se enfrentaron con las legiones frescas, bien entrenadas y confiadas del general romano m&#225;s importante. Los masacr&#243; y m&#225;s tarde utiliz&#243; la matanza de una banda de esclavos desanimados y agotados por la huida como un pretexto para presentarse como aquel que puso fin a la guerra esclava. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Pompeyo escribi&#243; inmediatamente una carta al Senado pretendiendo que, aunque Craso hab&#237;a derrotado a los esclavos en una batalla campal, &#233;l (Pompeyo) hab&#237;a terminado con la guerra. Consiguientemente, Pompeyo fue honrado por un magn&#237;fico triunfo por su conquista de Sertorius y Espa&#241;a, mientras que a Craso se le negaba el honor del triunfo que tan ardientemente deseaba. En su lugar, tuvo que aceptar un honor menor, recibi&#243; una ovaci&#243;n. De esta manera fuer Pompeyo &quot;el grande&quot; qui&#233;n fue recibido como un h&#233;roe en Roma, mientras que Craso, para su desaz&#243;n, no recibi&#243; ning&#250;n cr&#233;dito ni gloria por salvar a la Rep&#250;blica de Espartaco. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Esta ingratitud nos dice algo sobre la psicolog&#237;a de la clase dominante romana propietaria de esclavos. Estos adinerados sinverg&#252;enzas e hip&#243;crita nunca pod&#237;an admitir que en Espartaco hab&#237;an encontrado a un enemigo que les hizo temblar. Los nobles senadores olvidaron de manera conveniente el terror que el nombre de Espartaco provocaba en sus corazones s&#243;lo unos meses antes. &#191;C&#243;mo una guerra contra un ej&#233;rcito esclavo se merec&#237;a los honores de un triunfo? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Desesperado por ganar el triunfo militar que el Senado le hab&#237;a negado, Craso de nuevo intent&#243; conseguir la gloria en Asia, donde se encontr&#243; con una muerte bien merecida en unas circunstancias ignominiosas. El propio Pompeyo fue asesinado despu&#233;s en Egipto despu&#233;s de su derrota en la guerra civil contra C&#233;sar. Se podr&#237;a llegar a la conclusi&#243;n de que despu&#233;s de todo en la historia existe algo de justicia. Los nombres de estos hombres hoy est&#225;n medio olvidados,<span>&#160; <\/span>mientras que el nombre de Espartaco es honrado y su memoria es apreciada en los corazones de millones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <strong>Mito y realidad<\/strong> <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> La leyenda de Espartaco vivi&#243; mucho tiempo despu&#233;s de su muerte. Para los romanos, la historia de la revuelta esclava fue una advertencia terrible: suger&#237;a que una sociedad construida sobre las espaldas de los esclavas y que somet&#237;a a pueblos enteros un d&#237;a pod&#237;a ser derrocada por ellos. Cuatro siglos despu&#233;s eso es lo que ocurri&#243; exactamente y Roma cay&#243; ante los b&#225;rbaros. La memoria de Espartaco vive como un s&#237;mbolo del poder de las masas oprimidas a la hora de enfrentarse a sus opresores. Mantiene toda su fuerza y es una inspiraci&#243;n para todos aquellos que luchan por sus derechos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> No es casualidad que durante la Primera Guerra Mundial, Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht adoptaran el nombre del revolucionario romano cuando lanzaron la Liga Espartaquista. Carlos Marx tambi&#233;n fue un gran admirador de Espartaco. Marx dec&#237;a que Espartaco era su h&#233;roe, cit&#225;ndole como el &quot;mejor compa&#241;ero que la antig&#252;edad pod&#237;a ofrecer&quot;. En una carta a Engels fechada el 27 de febrero de 1861, Marx dice que estaba leyendo sobre Espartaco en las <em>Guerras Civiles de Roma<\/em> escritas por Apio: &quot;Espartaco&#8230; gran general&#8230; car&#225;cter noble, verdadero representante del antiguo proletariado. Pompeyo verdadera escoria [&#8230;]&quot;. (Marx y Engels. <em>Obras Completas<\/em>. Vol. 41. p. 265. En la edici&#243;n inglesa). Cualquiera que tenga incluso un conocimiento superficial de la historia tendr&#225; dif&#237;cil estar en desacuerdo con esta afirmaci&#243;n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> La figura de Espartaco, y su gran rebeli&#243;n, se ha convertido en una inspiraci&#243;n para mucha literatura y escritores pol&#237;ticos modernos. Howard Fast escribi&#243; una famosa novela sobre la insurrecci&#243;n. Stanley Kubrick adapt&#243; m&#225;s tarde la novela de Howard Fast para hacer su excepcional pel&#237;cula <em>Espartaco<\/em> (1960). En su libro <em>Espartaco<\/em>, F. A. Ridley es desde&#241;oso tanto con Kubrick como con Fast, pero es injusto en ambos casos. Ese es s&#243;lo otro triste ejemplo de c&#243;mo una interpretaci&#243;n estrecha y mec&#225;nica dl marxismo siempre es incapaz de ver bosque por los &#225;rboles. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Fast no intentaba escribir un libro de historia sino una novela hist&#243;rica, as&#237; que pod&#237;a permitirse ciertas libertades, la novela recrea muy bien el esp&#237;ritu del tema. Esto no es historia, sino el mejor tipo de novela hist&#243;rica que representa acontecimientos reales de una manera imaginativa, sin partir seriamente del registro hist&#243;rico. Por supuesto, hay algunas cosas que no son hist&#243;ricas, especialmente en la pel&#237;cula. Contrariamente a la famosa secuencia en la que los supervivientes de la batalla nunca se les pide que identifiquen a Espartaco, porque &#233;l hab&#237;a muerto en el campo de batalla. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Pero debemos tener en mente que se trata de una obra de arte y como tal tiene derecho a cierta libertad a la hora de representar acontecimientos hist&#243;ricos de una manera dram&#225;tica. M&#225;s importante, una obra de arte puede representar una verdad profunda cuando toma como punto de partida el estricto registro hist&#243;rico de acontecimientos. Esta dram&#225;tica escena, cuando uno por uno los esclavos se levantan para desafiar a sus amos, cada uno diciendo: &quot;Yo soy Espartaco&quot;, en realidad contiene una verdad profunda que es aplicable no s&#243;lo a la rebeli&#243;n de Espartaco sino a cada rebeli&#243;n de un pueblo oprimido a lo largo de la historia. Pero la fuerza de Espartaco era precisamente el hecho de que en su persona encarnaba las esperanzas y aspiraciones de las masas de esclavos que deseaban la libertad. Y dentro de cada una de estas rebeliones de esclavos se puede decir que conten&#237;a una peque&#241;a part&#237;cula de Espartaco. En cuanto a la escena de la posterior crucifixi&#243;n en masa, es acertada hist&#243;ricamente. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#191;Lo poco que sabemos de este gran hombre fue lo que escribieron sus enemigos sobre &#233;l? &#191;Qu&#233; sabemos? Conocemos lo suficiente para deducir que Espartaco era un comandante brillante y ten&#237;a un genio para la t&#225;ctica en el campo de batalla. Probablemente, fue el general m&#225;s grande de toda la antig&#252;edad. Pero probablemente, como le presentan la novela y la pel&#237;cula,<span>&#160; <\/span>no fue el l&#237;der revolucionario de una fuerza de combate disciplinada. Si pose&#237;a una estrategia pol&#237;tica claramente definida no lo sabemos. La poca unidad de su ej&#233;rcito excepto el objetivo de la continua supervivencia y al final, la disidencia interna y la total confusi&#243;n sellaron su destino tan seguramente como las fuerzas superiores de Roma. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#191;Fue Espartaco un precursor temprano del comunismo? En su novela, Howard Fast pone las siguientes palabras en boca del l&#237;der esclavo: &quot;Cualquier cosa que tomemos, la tenemos en com&#250;n, ning&#250;n hombre poseer&#225; nada excepto sus armas y vestimentas. Ser&#225; igual que en los viejos tiempos&quot;. De d&#243;nde sac&#243; Fast la idea no lo sabemos, pero no es imposible que en aquella &#233;poca existiera alg&#250;n tipo de comunismo primitivo o ideas igualitarias, de la misma manera que m&#225;s tarde surgieron entre los primeros cristianos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Es posible que las corrientes ut&#243;picas y comunistas estuvieran presentes en la gran revuelta esclava del a&#241;o 71 a. C, basadas en las oscuras memorias de un remoto pasado cuando los hombres eran iguales y la propiedad era una posesi&#243;n com&#250;n. Pero si ese fuera el caso, habr&#237;a sido una visi&#243;n atrasada m&#225;s que progresista, y se habr&#237;a manifestado como un comunismo de consumo (&quot;compartici&#243;n igual&quot;) y no producci&#243;n colectiva. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> En las condiciones concretas, esa opci&#243;n no habr&#237;a hecho avanzar a la sociedad, sino que habr&#237;a retrocedido. El comunismo real (una sociedad sin clases) no se puede construir sobre la base del atraso y la austeridad. Supone un alto desarrollo de las fuerzas productivas, tal que permita a hombre y mujeres liberarse de la carga de trabajo y dispongan del tiempo necesario para desarrollar todo su potencial humano. Estas condiciones no exist&#237;an en tiempos de Espartaco. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#191;Qu&#233; habr&#237;a sucedido si hubiesen ganado los esclavos? De haber conseguido derrocar al Estado romano, el curso de la historia se habr&#237;a alterado de manera significativa. Por supuesto, no es posible decir con exactitud cu&#225;l habr&#237;a sido el resultado. Probablemente habr&#237;an liberado a los esclavos, aunque esto no se puede dar por sentado. Incluso si eso hubiera sucedido, dado el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, la tendencia general s&#243;lo podr&#237;a haber sido en direcci&#243;n a alg&#250;n tipo de feudalismo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Varios siglos despu&#233;s eso comenz&#243; a ocurrir bajo el Imperio, cuando la econom&#237;a esclavista alcanz&#243; sus l&#237;mites y entr&#243; en crisis. Los esclavos fueron &quot;liberados&quot; pero atados a la tierra como siervos (colonii). Si eso hubiera ocurrido antes, probablemente ese desarrollo cultural y econ&#243;mico se habr&#237;a dado m&#225;s r&#225;pidamente y la humanidad podr&#237;a haberse ahorrado los horrores de la Edad Media.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> Sin embargo, eso es s&#243;lo especulaci&#243;n. La realidad es que la sublevaci&#243;n no triunf&#243; y no pod&#237;a hacerlo por varias razones. Marx y Engels en <em>El Manifiesto Comunista<\/em> explicaron que la historia de todas las sociedades existentes es la historia de las luchas de clases: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &quot;Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empe&#241;ados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformaci&#243;n revolucionaria de todo el r&#233;gimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes&quot;. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> El destino del Imperio Romano fue un ejemplo notorio de la segunda variante. La raz&#243;n b&#225;sica por la que fracas&#243; Espartaco al final fue el hecho de que los esclavos no se vincularon con el proletariado de las ciudades. En la medida que &#233;ste ultimo continuo apoyando al Estado, la Victoria de los esclavos era imposible. Pero el proletariado romano, a diferencia del proletariado modern, no era una clase productiva. Era una clase principalmente parasitaria, viv&#237;a del trabajo de los esclavos y depend&#237;a de sus amos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> El fracaso de la revoluci&#243;n romana est&#225; arraigo en este hecho. El resultado final fue el colapso de la Rep&#250;blica y el nacimiento de una tiran&#237;a monstruosa bajo el Imperio, que llev&#243; a un prolongado period de decadencia interna, declive social y economic, y finalmente al colapso en la barbarie. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> El espect&#225;culo de este sector de la poblaci&#243;n m&#225;s explotado con las armas en la mano e infligiendo una derrota tras otra a los ej&#233;rcitos de la potencia m&#225;s grande del mundo es uno de los acontecimientos m&#225;s asombrosos y conmovedores de la historia. Pero esta p&#225;gina gloriosa de la historia nunca se olvidar&#225; en la medida que los hombres y las mujeres est&#233;n motivadas por el amor a la verdad y la justicia. Los ecos de esta titanic insurrecci&#243;n reverberaron durante siglos y a&#250;n son una fuente de inspiraci&#243;n para todos aquellos que hoy contin&#250;an luchando por un mundo mejor. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> &#160; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"> <span>Londres, 20 de marzo de 2009.<\/span> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el primer siglo antes de Cristo un esclavo llamado Espartaco amenaz&#243; el poder&#237;o de Roma. Espartaco (190 a. C-71 a. C) fue el l&#237;der (o posiblemente uno de varios l&#237;deres) de la masiva insurrecci&#243;n esclava conocida como la Tercera Guerra Servil. 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