{"id":2892,"date":"2009-04-27T12:03:24","date_gmt":"2009-04-27T12:03:24","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=2892"},"modified":"2009-04-27T12:03:24","modified_gmt":"2009-04-27T12:03:24","slug":"alan-woods-94504","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=2892","title":{"rendered":"El Tratado de Versalles. La paz para acabar con toda la paz"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">Hace noventa a&ntilde;os los representantes de las potencias imperialistas vencedoras se reunieron en Par&iacute;s para determinar el destino del mundo entero. El Tratado de Versalles formalmente termin&oacute; con el estado de guerra entre Alemania y las potencias Aliadas (tambi&eacute;n conocidas como la Entente). Cost&oacute; seis meses de disputa en la Conferencia de Paz de Par&iacute;s concluir el tratado de paz. Finalmente se firm&oacute; el 28 de junio de 1919, exactamente cinco a&ntilde;os despu&eacute;s del asesinato del Archiduque Francisco Fernando.<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace noventa a&ntilde;os los representantes de las potencias imperialistas vencedoras se reunieron en Par&iacute;s para determinar el destino del mundo entero. El Tratado de Versalles formalmente termin&oacute; con el estado de guerra entre Alemania y las potencias Aliadas (tambi&eacute;n conocidas como la Entente). Cost&oacute; seis meses de disputa en la Conferencia de Paz de Par&iacute;s concluir el tratado de paz. Finalmente se firm&oacute; el 28 de junio de 1919, exactamente cinco a&ntilde;os despu&eacute;s del asesinato del Archiduque Francisco Fernando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tratado de Versalles fue uno de los tratados m&aacute;s escandalosos y agresivo de la historia. Fue un acto flagrante de saqueo perpetrado por una banda de ladrones contra una Alemania indefensa, postrada y sangrante. Entre sus numerosas cl&aacute;usulas se requer&iacute;a a Alemania y sus aliados aceptar toda la responsabilidad de la guerra y, bajo los t&eacute;rminos de los art&iacute;culos 231-248, desarmarse, hacer concesiones territoriales sustanciales y pagar las reparaciones de las potencias de la Entente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hechos de Versalles son muy ilustrativos porque revelan el funcionamiento interno de la diplomacia imperialista, la cruda realidad del poder pol&iacute;tico y los intereses materiales que se esconden detr&aacute;s de las floridas frases sobre Libertad, Humanitarismo, Pacifismo y Democracia. En el secreto de la sala de negociaciones, los l&iacute;deres del \u00abmundo civilizado\u00bb regatean como comerciantes en un mercado medieval, as&iacute; es como se dividen Europa y el mundo entero en esferas de intereses. Este hecho prepar&oacute; la base para conflictos posteriores que llevaron directamente a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La revoluci&oacute;n alemana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El combate real hab&iacute;a terminado con el armisticio firmado el 11 de noviembre de 1918. Lo que oblig&oacute; al Estado Mayor alem&aacute;n a poner fin a las hostilidades fue el estallido de la revoluci&oacute;n alemana. Despu&eacute;s de cuatro horas de horrible carnicer&iacute;a, todo en el Frente Occidental, el ej&eacute;rcito alem&aacute;n desgastado por la guerra comenz&oacute; a desintegrarse. La disciplina se rompi&oacute;, los soldados se negaban a obedecer a sus oficiales y las deserciones se hab&iacute;an convertido en una epidemia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mot&iacute;n m&aacute;s serio tuvo lugar entre los marineros, tradicionalmente el sector m&aacute;s combativo y proletario de las fuerzas armadas. En noviembre de 1918 la flota de Alta Mar alemana se amotin&oacute; debido al rumor de que los barcos, y sus tripulaciones, iban a ser sacrificadas en la batalla con las armadas conjuntas brit&aacute;nica y norteamericana. Los marineros alemanes se amotinaron y se fueron a tierra para unirse a los trabajadores revolucionarios en Kiel y otras ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el momento de la verdad, el poderoso imperio alem&aacute;n colaps&oacute; como un castillo de naipes. Los trabajadores y marineros establecieron el Consejo Obrero de Kiel, el equivalente a los soviets rusos. El 4 de noviembre, Kiel estaba en manos de los amotinados que arrestaron a los oficiales y los desarmaron. Delegaciones de trabajadores y marineros fueron a los otros puertos: Hamburgo, Wilhelshaven, Rostok, Luebeck, Brubsbuttel, Cuxhaven, Rundesberg, Bremerhaven, Warnenberg y Greeestemunde. No se permit&iacute;a entrar a ning&uacute;n barco a puerto a menos que llevara la bandera roja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La casta de oficiales estaba impotente, el Estado estaba suspendido en medio del aire y el poder estaba en la calle esperando que alguien lo recogiera. La clase dominante alemana inmediatamente comprendi&oacute; que la resistencia era imposible. En su lugar, decidieron deshacerse del k&aacute;iser y basarse en los dirigentes socialdem&oacute;cratas como el &uacute;nico baluarte que quedaba del \u00aborden\u00bb. El Estado Mayor alem&aacute;n prepar&oacute; un golpe palaciego, el k&aacute;iser fue puesto en un tren camino de Holanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La clase dominante alemana era consciente de que el principal peligro estaba en el frente interno. Se hizo un intento poco entusiasta de entregar el poder al pr&iacute;ncipe Max. Sin embargo, el poder real estaba en manos de los Consejos Obreros. Para evitar que los trabajadores establecieran un gobierno revolucionario, el Estado Mayor alem&aacute;n pidi&oacute; los servicios del ala de derechas socialdem&oacute;crata, Gustav Noske, que fue a Kiel para tomar el control de la situaci&oacute;n y desviar a los trabajadores y marineros revolucionarios hacia canales \u00abseguros\u00bb (es decir burgueses). Los ladrones imperialistas reunidos en Par&iacute;s estaban igualmente alarmados porque toda la historia demuestra que la revoluci&oacute;n es contagiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Comienzan las conversaciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las negociaciones entre las potencias aliadas comenzaron el 18 de enero de 1919 en los lujos alrededores del Sal&oacute;n de l&#8217;Horloge en el Ministerio de Exteriores franc&eacute;s, en el Quai d&#8217;Orsay en Par&iacute;s. Para empezar en las negociaciones hab&iacute;a no menos de 70 delegados de 27 pa&iacute;ses. Todos ten&iacute;an su propia agenda y todos exig&iacute;an un pedazo del pastel. Sin embargo, hab&iacute;a dos ausentes importantes: las potencias derrotadas: Alemania, Austria y Hungr&iacute;a, que fueron excluidas de las negociaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, la conferencia fue un fraude. La mayor&iacute;a de los 70 delegados no ten&iacute;an absolutamente nada que decir en el proceso que ya estaba determinado por un pu&ntilde;ado de grandes potencias: Gran Breta&ntilde;a, Francia y EEUU. Las naciones m&aacute;s peque&ntilde;as se comportaron como los parientes pobres que taz&oacute;n en mano, en la puerta de un rico, esperan recibir algo por su paciencia y buen comportamiento hasta marzo de 1919, los asuntos reales estuvieron dirigidos por el llamado Consejo de los Diez, formado por las cinco naciones vencedoras: EEUU, Francia, Gran Breta&ntilde;a, Italia y Jap&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, como se demostr&oacute; incluso este organismo era inconveniente para las grandes potencias. El ascenso del poder asi&aacute;tico del imperialismo japon&eacute;s ya hab&iacute;a puesto sus ojos en una nueva expansi&oacute;n hacia China, que lo que provocaba un conflicto directo con las ambiciones de EEUU y Gran Breta&ntilde;a. Los japoneses intentaron insertar una cl&aacute;usula prescribiendo la discriminaci&oacute;n sobre la base de la raza o nacionalidad, pero fue rechazada, en particular por Australia. Jap&oacute;n y otros abandonaron la reuni&oacute;n y s&oacute;lo quedaron los cuatro grandes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Italia, el m&aacute;s peque&ntilde;o y d&eacute;bil, hab&iacute;a entrado en la guerra tarde y jug&oacute; un papel muy minoritario. Pero ahora hac&iacute;a mucho ruido con sus pretensiones territoriales de Fiume. Como es habitual, cuando un perro peque&ntilde;o hace demasiado ruido y molesta a los grandes, estos &uacute;ltimos gru&ntilde;en y muestran los dientes, entonces el primero huye con el rabo entre las piernas. Cuando se rechazaron estas pretensiones, el primer ministro italiano, Vittorio Orlando, indignado abandon&oacute; las negociaciones (s&oacute;lo regres&oacute; para la firma de junio).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso estuvo totalmente dominado por los l&iacute;deres de los \u00abtres grandes\u00bb: Gran Breta&ntilde;a, Francia y EEUU. David Lloyd George, Georges Clemenceau y el presidente estadounidense, Woodrow, &eacute;stos fueron los que decidieron todo. Las condiciones finales estuvieron determinadas por estos hombres y los intereses que representaban. Sin embargo, fue virtualmente imposible para ellos decidir una posici&oacute;n com&uacute;n porque sus objetivos b&eacute;licos chocaban entre s&iacute;. El resultado fue un compromiso chapucero que no satisfizo a nadie y que prepar&oacute; el camino para nuevas explosiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Consecuencias para Alemania<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 29 de abril la delegaci&oacute;n alemana bajo la direcci&oacute;n del ministro de exteriores Ulrich Graf von Brockdorff-Rantzau lleg&oacute; a Versalles. Parece que ingenuamente esperaban ser invitados a la conferencia para alg&uacute;n tipo de negociaciones. Despu&eacute;s de todo, tras la derrota de Francia en las Guerras Napole&oacute;nicas, el franc&eacute;s Tallyrand fue invitado a participar en el Congreso de Viena, donde utiliz&oacute; sus considerables habilidades para sacar algunas concesiones para Francia. &iexcl;Pero no era 1815!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los representantes alemanes fueron sistem&aacute;ticamente humillados antes de entrar en el sal&oacute;n, donde por primera vez se enfrentaron a la expresi&oacute;n p&eacute;trea de los vencedores. Se leyeron los t&eacute;rminos del tratado. No hubo discusi&oacute;n, ni siquiera se permitieron las preguntas. El 7 de mayo cuando se enfrentaron a las condiciones dictadas por los vencedores, incluida la llamada \u00abCl&aacute;usula de culpabilidad de la guerra\u00bb, el ministro de exteriores Ulrich Graf von Brockdorff-Rantzau replic&oacute; a Clemenceau, Wilson y Lloyd George: \u00abSabemos toda la carga de odio a la que nos enfrentamos aqu&iacute;. Nos exig&iacute;s que confesemos que somos la &uacute;nica parte culpable de la guerra, esa confesi&oacute;n de mi boca ser&iacute;a una mentira\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas protestas no eran in&uacute;tiles. Los alemanes tuvieron que beber la taza de la humillaci&oacute;n hasta las &uacute;ltimas heces. Despu&eacute;s, se retiraron de los procedimientos del Tratado de Versalles, un gesto in&uacute;til y desesperado. En vano el gobierno alem&aacute;n hizo una protesta contra lo que consideraba exigencias injustas y una \u00abviolaci&oacute;n del honor\u00bb. En un acto teatral, el reci&eacute;n elegido canciller socialdem&oacute;crata, Philipp Scheidemann, se neg&oacute; a firmar el tratado y dimiti&oacute;. En un discurso apasionado ante la Asamblea Nacional el 12 de marzo de 1919 calific&oacute; el tratado de \u00abplan homicida\u00bb y exclam&oacute;: \u00ab&iquest;Qu&eacute; la mano que intenta ponernos cadenas como &eacute;stas se marchite? El tratado es inaceptable\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero s&oacute;lo era ret&oacute;rica vac&iacute;a. Alemania fue desarmada, el ej&eacute;rcito deb&iacute;a disolverse y los aliados se preparaban para avanzar. Era una situaci&oacute;n insostenible. La Asamblea Nacional vot&oacute; a favor de firmar el tratado por 237 votos a favor y 138 en contra, con 5 abstenciones. El ministro de exteriores Hermann M&uuml;ller y Johannes Bell viajaron a Versalles para firmar el tratado en nombre de Alemania. El tratado fue firmado el 28 de junio de 1919 y ratificado por la Asamblea Nacional el 9 de julio de 1919 con 209 votos a favor y 116 en contra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el origen de la leyenda negra de la \u00abpu&ntilde;alada en la espalda\u00bb. Los nacionalistas de derechas y ex &#8211; l&iacute;deres militares comenzaron a culpar a los pol&iacute;ticos de Weimar, socialistas, comunistas y a los jud&iacute;os por la supuesta traici&oacute;n nacional de Alemania. Los <em>Criminales de Noviembre<\/em> y la reci&eacute;n formada Rep&uacute;blica de Weimar fueron responsabilizados de la derrota. Esta fue la melod&iacute;a que los nazis y otros nacionalistas de derechas tocar&iacute;an continuamente en el siguiente per&iacute;odo, culpar a los extranjeros, a los jud&iacute;os y \u00abtraidores\u00bb por las miserias y sufrimientos del pueblo alem&aacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los objetivos b&eacute;licos de Francia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los tres grandes el m&aacute;s beligerante fue Francia, que hab&iacute;a perdido m&aacute;s que Gran Breta&ntilde;a y EEUU: aproximadamente 1,5 millones de soldados y se calcula que 400.000 civiles. Una parte importante del frente occidental se hab&iacute;a luchando en territorio franc&eacute;s. Ahora la clase dominante francesa quer&iacute;a venganza. La prensa azuzaba a la opini&oacute;n p&uacute;blica con un fren&eacute;tico chovinismo anti-alem&aacute;n y el primer ministro Georges Clemenceau era implacable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clemenceau estaba decidido a mutilar militar, pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente a Alemania, para que nunca m&aacute;s pudiera invadir Francia. Naturalmente quer&iacute;a recuperar el territorio rico e industrial de Alsacia-Lorraine, que hab&iacute;a sido arrebatado a Francia por Alemania en la Guerra Franco-Prusiana de 1870-1871. Pero el Estado Mayor franc&eacute;s quer&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute;: anhelaban tener Rhineland, que siembre hab&iacute;an considerado como la frontera \u00abnatural\u00bb de Francia con Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Los objetivos b&eacute;licos de Gran Breta&ntilde;a eran diferentes porque sus intereses no eran los de Francia<\/em>. El astuto primer ministro brit&aacute;nico, Lloyd George, apoyaba las reparaciones pero menos que Francia. Quer&iacute;a desangrar a Alemania en inter&eacute;s del capitalismo brit&aacute;nico y reducir su poder econ&oacute;mico y militar. Pero no quer&iacute;a destruir totalmente a Alemania. Era bien consciente de que si Francia consegu&iacute;a su objetivo, se podr&iacute;a convertir en la fuerza m&aacute;s poderosa del continente y la correlaci&oacute;n de fuerzas en Europa se alterar&iacute;a. Eso no conven&iacute;a al imperialismo brit&aacute;nico que quer&iacute;a mantener a Alemania frente a Francia y mantener a ambos en jaque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de estas consideraciones estrat&eacute;gicas, tambi&eacute;n estaban los intereses econ&oacute;micos brit&aacute;nicos. Antes de la guerra, Alemania hab&iacute;a sido el principal competidor de Gran Breta&ntilde;a, pero tambi&eacute;n su mayor socio comercial y, por tanto, la propuesta francesa de destruir la industria alemana no conven&iacute;a a los intereses a largo plazo del capitalismo brit&aacute;nico. No obstante, la perspectiva de saquear a una derrotada Alemania tambi&eacute;n era algo dif&iacute;cil de resistir. As&iacute; que Lloyd George quer&iacute;a aumentar la parte de las reparaciones alemanas de Gran Breta&ntilde;a exigiendo una compensaci&oacute;n por el gran n&uacute;mero de viudas, hu&eacute;rfanos y mutilados incapacitados para trabajar debido a las heridas, provocados por la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre el supremo oportunista pol&iacute;tico de Lloyd George apoy&oacute; la consigna \u00abcolgar al k&aacute;iser\u00bb para contentar a su poblaci&oacute;n y ganar votos en casa. Lloyd George estaba irritado por el supuesto idealismo de Woodrow Wilson. Los brit&aacute;nicos y los franceses apoyaron tratados secretos y bloqueos navales a los que se opon&iacute;a Wilson. En particular, la propuesta del presidente norteamericano de \u00abautodeterminaci&oacute;n\u00bb no gustaba a Lloyd George. Los imperialistas brit&aacute;nicos, como los franceses, quer&iacute;an preservar su imperio. Si la idea de la autodeterminaci&oacute;n era aplicable a Europa (Checoslovaquia, Yugoslavia), &iexcl;por qu&eacute; no deber&iacute;a ser aplicable a las colonias brit&aacute;nicas y francesas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l&iacute;deres de Europa no se dejaban enloquecer por las ideas de Wilson. Ten&iacute;an la suficiente experiencia para leer entre l&iacute;neas y distinguir entre realidad y ficci&oacute;n. Pod&iacute;an ver que detr&aacute;s de la cortina de humo del idealismo hab&iacute;a intereses muy s&oacute;lidos. Sab&iacute;an que el ascendente poder de EEUU estaba estirando sus m&uacute;sculos y que llegar&iacute;a el d&iacute;a en que pondr&iacute;a a prueba su fuerza contra ellos. La lucha mundial por los mercados les enfrentar&iacute;a, como hab&iacute;a sucedido con Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr&aacute;s de las bonitas palabras sobre la autodeterminaci&oacute;n estaba la amenaza de romper los viejos imperios europeos en beneficio de EEUU. Ahora por primera vez este pa&iacute;s interfer&iacute;a en los asuntos internos de Europa y tomaba partido por Alemania contra Gran Breta&ntilde;a y Francia. &iquest;Qu&eacute; sab&iacute;an los norteamericanos sobre la guerra? Hab&iacute;an llegado en el &uacute;ltimo minuto y cambiado la correlaci&oacute;n de fuerzas contra Alemania. Pero no hab&iacute;an sacrificado lo mismo que Francia y Gran Breta&ntilde;a. No hab&iacute;an invadido su territorio, no hab&iacute;an bombardeado y destruido sus ciudades. &iexcl;Y nos quieren dar lecciones sobre justicia y humanidad! &iexcl;Eso es intolerable!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los objetivos b&eacute;licos de EEUU<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EEUU se estaba convirtiendo en la naci&oacute;n m&aacute;s poderosa sobre el planeta. Ya se hab&iacute;a embarcado en su carrera de expansi&oacute;n imperialista con sus guerras con M&eacute;xico, pero el proceso experiment&oacute; un salto cualitativo con la guerra con Espa&ntilde;a, la ocupaci&oacute;n de Cuba y Filipinas a finales del siglo XIX. Sin embargo, siendo un enorme pa&iacute;s con un enorme mercado interno, un sector de la burgues&iacute;a estadounidense y un gran sector de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a segu&iacute;an inclinados hacia el aislacionismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Exist&iacute;a un poderoso sentimiento anti-intervencionista antes y despu&eacute;s de que EEUU entrasen en la guerra en abril de 1917. Cuando termin&oacute; la guerra, muchos norteamericanos estaban entusiasmados por librarse de los asuntos europeos tan r&aacute;pidamente como fuese posible. EEUU adopt&oacute; una posici&oacute;n m&aacute;s conciliadora con relaci&oacute;n a la cuesti&oacute;n de las reparaciones alemanas, lo que les llev&oacute; a enfrentarse con los brit&aacute;nicos y en particular con los imperialistas franceses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de los escombros ensangrentados de Europa, muchos miraban al gigante trasatl&aacute;ntico en busca de alg&uacute;n signo de esperanza. La ret&oacute;rica confusa pacifista y democr&aacute;tica de Woodrow Wilson toc&oacute; la fibra de los corazones y las mentes de millones de personas en Europa cansada de la guerra, particularmente en los pa&iacute;ses derrotados y en las peque&ntilde;as naciones que luchaban por hacerse valer. As&iacute; que, al principio, Wilson fue considerado un h&eacute;roe, muy parecido a Barak Obama en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La similitud entre sus discursos es asombrosa: una combinaci&oacute;n de frases altisonantes, idealismo y populismo que suena muy bien y est&aacute;n totalmente vac&iacute;os de contenido real. Cuando lleg&oacute; por primera vez a Europa, Wilson fue recibido por enormes multitudes que le vitoreaban. Pero este entusiasmo no dur&oacute; mucho. Detr&aacute;s de las maravillosas frases estaban los mismos viejos intereses de las grandes potencias y las s&oacute;rdidas intrigas diplom&aacute;ticas continuaron como siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso antes del final de la guerra, Woodrow Wilson plante&oacute; sus Catorce Puntos que present&oacute; en su discurso en la Conferencia de Paz de Par&iacute;s. Es interesante especular hasta que punto Wilson cre&iacute;a en su propia ret&oacute;rica. Parec&iacute;a ser s&oacute;lo un acad&eacute;mico provinciano con una mentalidad estrecha y formalista coloreada con una gran dosis de sentimentalismo y moralina cristiana. Su manera de hablar, que se parec&iacute;a a un peque&ntilde;o predicador, ten&iacute;a el mismo efecto en los o&iacute;dos del curtido Clemenceau y del risue&ntilde;o c&iacute;nico Lloyd George que el taladro de un dentista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio escucharon en silencio como les hablaba sobre la necesidad de la moralidad en los asuntos mundiales, de la justicia y la humanidad para los enemigos derrotados y del derecho de autodeterminaci&oacute;n para las peque&ntilde;as naciones. No sab&iacute;an qui&eacute;n era Wilson, pero s&iacute; sab&iacute;an que EEUU era el pa&iacute;s que ten&iacute;a el destino de Europa en la palma de la mano y, por tanto, se tragaron su orgullo y contuvieron su indignaci&oacute;n, limit&aacute;ndose a comentarios ir&oacute;nicos en los pasillos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EEUU quer&iacute;a la paz y la estabilidad en Europa para garantizar el &eacute;xito de las futuras oportunidades comerciales y recoger con esperanza algunas de las enormes deudas que hab&iacute;an contra&iacute;do los europeos. La destrucci&oacute;n la vida econ&oacute;mica de Alemania no entraba en estos planes. La mayor&iacute;a de las reparaciones ir&iacute;an a Francia, Gran Breta&ntilde;a y B&eacute;lgica. EEUU pod&iacute;a ser magn&aacute;nimo con los alemanes, &iexcl;no ten&iacute;an que reconstruir sus ciudades y pueblos destruidos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En EEUU la desilusi&oacute;n con la guerra provoc&oacute; una reacci&oacute;n contra Wilson. Los aislacionistas, encabezados por Henry Cabot Lodge, lanzaron una ofensiva en el Senado contra el tratado que vot&oacute; contra su ratificaci&oacute;n. Como un hombre viejo, enfermo y amargado,<span>&nbsp; <\/span>Wilson se neg&oacute; a apoyar el tratado con las reservas impuestas por el Senado. Muri&oacute; poco despu&eacute;s, el sucesor de Wilson, Warren G. Harding, continu&oacute; la oposici&oacute;n norteamericana a la Liga de las Naciones. Su administraci&oacute;n despu&eacute;s colaps&oacute; en medio de un esc&aacute;ndalo de corrupci&oacute;n sin precedentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las reparaciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los t&eacute;rminos del tratado en realidad eran draconianos. La mayor parte del tratado establec&iacute;a las reparaciones que Alemania pagar&iacute;a a los Aliados. La cuant&iacute;a total de las reparaciones de guerra exig&iacute;an a Alemania la asombrosa cantidad de 226.000 millones de reichsmarks en oro. Era una cantidad imposible de pagar para Alemania, un hecho que m&aacute;s tarde fue t&aacute;citamente aceptado por una Comisi&oacute;n de Reparaciones Inter-Aliadas. En 1921 se redujo a 132.000 reichsmarks, a&uacute;n as&iacute;, esa cifra era una ruina para Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las reparaciones se pagaron de varias formas, incluido carb&oacute;n, acero, productos agr&iacute;colas e incluso propiedad intelectual<span>&nbsp; <\/span>(por ejemplo la patente de la aspirina) y, en una parte no peque&ntilde;a en reparaciones monetarias de tal magnitud que provocaron hiperinflaci&oacute;n, como ocurri&oacute; en la posguerra alemana (ver la inflaci&oacute;n alemana en los a&ntilde;os veinte), de esta manera decrec&iacute;an los beneficios de Francia y Gran Breta&ntilde;a. Alemania a&uacute;n no ha terminado de pagar sus reparaciones de la Primera Guerra Mundial, eso suceder&aacute; en el a&ntilde;o 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El joven John Maynard Keynes hab&iacute;a sido el principal representante del Tesoro Brit&aacute;nico en la Conferencia de Paz de Par&iacute;s. Furioso porque se hab&iacute;an ignorado sus sugerencias sobre las reparaciones, public&oacute; una obra condenatoria de la conferencia, <em>Las consecuencias econ&oacute;micas de la paz<\/em> (1919). En este famoso libro hace referencia al Tratado de Versalles como una \u00abpaz cartaginense\u00bb. Su argumento era que la carga de las reparaciones arruinar&iacute;a a Alemania y arrastrar&iacute;a al resto de Europa. Desde un punto de vista capitalista ten&iacute;a bastante raz&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las condiciones del tratado eran tan violentas que fueron consideradas un&aacute;nimemente como inaceptables por todos los partidos pol&iacute;ticos. El socialdem&oacute;crata Phillip Scheidemann se neg&oacute; a firmar el tratado y dimiti&oacute;. Pero otros socialdem&oacute;cratas lo aceptaron. Las principales v&iacute;ctimas, como siempre, fueron los trabajadores. La destrozada econom&iacute;a alemana era tan d&eacute;bil que s&oacute;lo un peque&ntilde;o porcentaje de las reparaciones se pagaron en moneda fuerte. Incluso el pago de un peque&ntilde;o porcentaje de las reparaciones originales a&uacute;n representaba una carga intolerable para la econom&iacute;a alemana y fue la causa de la hiperinflaci&oacute;n que posteriormente hundi&oacute; la econom&iacute;a en un pozo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abLa culpabilidad de Alemania\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se intent&oacute; echar toda la responsabilidad de los sufrimientos de la guerra sobre los hombros del antiguo emperador alem&aacute;n, Guillermo II. Los brit&aacute;nicos y los franceses bramaban y divagaban. Iba a ser tratado como un criminal de guerra. Sin embrago, al final, no se hizo nada y el anterior k&aacute;iser acab&oacute; sus d&iacute;as en un exilio c&oacute;modo en Holanda. Pero si Guillermo escap&oacute; ileso, el pueblo alem&aacute;n no escap&oacute; tan bien. El art&iacute;culo 231 (la \u00abcl&aacute;usula de culpabilidad de guerra\u00bb) situaba toda la responsabilidad de la guerra sobre Alemania, que ser&iacute;a responsable de todo el da&ntilde;o provocado a la poblaci&oacute;n civil de los aliados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo restricciones militares. El pre&aacute;mbulo de la Parte V del tratado afirma: \u00abCon el objeto de hacer posible la preparaci&oacute;n de una limitaci&oacute;n general de los armamentos de todas las naciones Alemania se compromete a observar estrictamente las cl&aacute;usulas militares, navales y a&eacute;reas que a continuaci&oacute;n se estipulan\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuerzas armadas alemanas no pod&iacute;an superar los 100.000 soldados y se elimin&oacute; el servicio militar obligatorio. Los hombres alistados se reten&iacute;an por lo menos durante doce a&ntilde;os, los oficiales 25 a&ntilde;os. Las fuerzas navales alemanes se limitar&iacute;an a 15.000 hombres, 6 nav&iacute;os de guerra (no m&aacute;s de 10.000 toneladas de desplazamiento cada uno), 6 cruceros (no m&aacute;s de 6.000 toneladas de desplazamiento cada uno), 6 destructores (no m&aacute;s de 800 toneladas de desplazamiento cada uno) y 12 torpederos (no m&aacute;s de 200 toneladas cada uno). No se inclu&iacute;a ning&uacute;n submarino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La manufactura, la importaci&oacute;n y la exportaci&oacute;n de armas y gas venenoso se prohib&iacute;an. Los aviones armados, los tanques y los carros blindados estaban prohibidos. Como tambi&eacute;n lo estaban los bloqueos de puertos. Estas decisiones dejaban a Alemania indefensa ante posibles ataques externos. Sus territorios quedaban a merced de una Francia vengativa en occidente y una din&aacute;mica reci&eacute;n independiente segunda Rep&uacute;blica Polaca en el este.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en vista de la creciente amenaza de la revoluci&oacute;n alemana, los Aliados decidieron permitir al Reichswehr mantener 100.000 ametralladoras para ser utilizadas contra la clase obrera alemana. Estas armas fueron utilizadas por los Freikorps fascistas para reprimir el movimiento revolucionario en Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu&eacute;s estaban las pretensiones territoriales, principalmente destinadas al debilitamiento de Alemania y el fortalecimiento de Francia. Para ello era necesaria una Polonia independiente. Clemenceau estaba convencido de que Alemania ten&iacute;a \u00ab20 millones de personas de m&aacute;s\u00bb. As&iacute; que Prusia occidental fue cedida a los polcados, de esta manera se daba a Polonia acceso al Mar B&aacute;ltico a trav&eacute;s del \u00abCorredor Polaco\u00bb. Prusia oriental se separaban de Alemania. Adem&aacute;s, Alemania ten&iacute;a que entregar todas sus colonias, se prohibi&oacute; la uni&oacute;n de Alemania con Austria para formar una naci&oacute;n m&aacute;s grande y recuperar el territorio perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Schleswig del Norte regresaba a Dinamarca despu&eacute;s de un plebiscito el 14 de febrero de 1920, mientras que Schleswig Central opt&oacute; por permanecer en Alemania en un refer&eacute;ndum separado celebrado el 14 de marzo de 1920. Alsacia-Lorraine de nuevo pas&oacute; a ser soberan&iacute;a francesa sin un plebiscito a partir de la fecha del armisticio, el 11 de noviembre de 1918. Pero en la cuesti&oacute;n de Rhineland, Clemenceau sufri&oacute; una derrota. El Estado Mayor franc&eacute;s dej&oacute; claro que esperaban recibir Rhineland. Pero Lloyd George no pensaba lo mismo. Rhineland deb&iacute;a convertirse en una zona desmilitarizada administrada conjuntamente por Francia y Gran Breta&ntilde;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor parte de la provincia prusiana de Posen (ahora Poznan) y de Prusia occidental, que Prusia se anexion&oacute; en las Particiones de Polonia (1772-1795), fueron cedidas a Polonia. La regi&oacute;n de Hlucinsko (Hultschin) de Alta Silesia fue a Checoslovaquia (una regi&oacute;n de 316 o 343 metros cuatros y 49.000 habitantes) sin un plebiscito. La parte oriental de Alta Silesia tambi&eacute;n fue a Polonia. La zona de las ciudades de Eupen y Malmedy se entreg&oacute; a B&eacute;lgica, que tambi&eacute;n recibi&oacute; la l&iacute;nea ferroviaria de Vennbahn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La regi&oacute;n de Soldau en Prusia Oriental fue entregada en Oriental. La parte norte de Prusia Oriental conocida como Territorio Memel, fue puesta bajo el control de Francia y m&aacute;s tarde ocupada por Lituania. La provincia de Saarland pas&oacute; a estar bajo el control de la Liga de las Naciones durante quince a&ntilde;os, despu&eacute;s un plebiscito entre Francia y Alemania decidir&iacute;a a qu&eacute; pa&iacute;s pertenecer&iacute;a. Durante este tiempo, el carb&oacute;n producido en esa regi&oacute;n se enviar&iacute;a a Francia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El puerto de Danzig con el delta del r&iacute;o Fistula en el Mar B&aacute;ltico ser&iacute;a una Ciudad Libre de Danzig bajo la administraci&oacute;n permanente de la Liga de las Naciones sin ning&uacute;n plebiscito. Los gobiernos austriaco y alem&aacute;n ten&iacute;an que reconocer y respetar estrictamente la independencia de Austria. La unificaci&oacute;n de ambos pa&iacute;ses estaba estrictamente prohibida, aunque se supiera que la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n estaba a favor de la misma. Hubo otros \u00abajustes\u00bb m&aacute;s peque&ntilde;os a costa de Alemania y sus aliados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los bolcheviques y Versalles<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, la Rusia sovi&eacute;tica fue excluida de las conversaciones de paz de Par&iacute;s. La raz&oacute;n formal fue que ya hab&iacute;a negociado la paz por separado con Alemania. En el Tratado de Brest-Litovsk (marzo 1918) Alemania hab&iacute;a quitado un tercio de la poblaci&oacute;n de Rusia, la mitad de las empresas industriales de Rusia y nueve d&eacute;cimas partes de las minas de carb&oacute;n rusas, junto con una indemnizaci&oacute;n de seis mil millones de marcos. Pero aunque f&iacute;sicamente ausente, la presencia de Rusia se dej&oacute; sentir en todas las deliberaciones de la Conferencia de Paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lenin y los bolcheviques se basaban en la perspectiva de la revoluci&oacute;n mundial que se mover&iacute;a hacia el oeste, a trav&eacute;s de Europa Central hasta Alemania, Francia y el conjunto de Europa. Hoy en d&iacute;a est&aacute; de moda presentar esto como una idea ut&oacute;pica, pero los vencedores en Versalles se lo tomaron muy en serio. La revoluci&oacute;n rusa tuvo un efecto poderoso sobre la clase obrera alemana que se levant&oacute; en una revoluci&oacute;n exactamente doce meses despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n de Octubre. Ya hemos descrito la revoluci&oacute;n alemana de noviembre de 1918. &Eacute;sta fue seguida por una oleada revolucionaria que recorri&oacute; Europa. En Hungr&iacute;a y en Baviera se proclamaron rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La raz&oacute;n real de la exclusi&oacute;n de Rusia que las potencias imperialistas eran los enemigos jurados del bolchevismo, al que ve&iacute;an correctamente como la amenaza m&aacute;s peligrosa para sus intereses. Incluso mientras las grandes potencias estaban sentadas alrededor de la mesa de negociaci&oacute;n, se luchaba por el mapa del mundo como perros que pelean por un hueso, las llamas de la revoluci&oacute;n se extend&iacute;an a Alemania, se declar&oacute; una rep&uacute;blica sovi&eacute;tica en Hungr&iacute;a y tambi&eacute;n en Baviera, el Ej&eacute;rcito Ruso de Trotsky estaba golpeando a las fuerzas contrarrevolucionarias Blancas. Las fuerzas brit&aacute;nicas, norteamericanas, japonesas y francesas estaban interviniendo activamente en el bando de los Blancos en lo que era una cruzada anti-bolchevique.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto explica la rapidez con que la clase dominante alemana capitul&oacute; ante los Aliados. Sin embargo, esperaban que se pudiera alcanzar un acuerdo razonable. Despu&eacute;s de todo, el k&aacute;iser se hab&iacute;a ido de Alemania y ahora ten&iacute;a un gobierno democr&aacute;tico. Adem&aacute;s, los alemanes, y especialmente los dirigentes socialdem&oacute;cratas, ten&iacute;an grandes esperanzas en el presidente estadounidense Woodwow Wilson y sus Catorce Puntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1919, Lenin todav&iacute;a esperaba que la revoluci&oacute;n sovi&eacute;tica en Viena supusiera un apoyo para la Hungr&iacute;a sovi&eacute;tica. Todas sus esperanzas estaban situadas en una revoluci&oacute;n en Alemania. En <em>La enfermedad infantil de &lsquo;izquierdismo&#8217; en el comunismo<\/em> Lenin escrib&iacute;a:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa revoluci&oacute;n sovi&eacute;tica en Alemania reforzar&aacute; el movimiento sovi&eacute;tico internacional, que es el reducto m&aacute;s fuerte (y el &uacute;nico seguro e invencible, de una potencia universal) contra el Tratado de Versalles, contra el imperialismo internacional en general\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero criticaba duramente a los comunistas de izquierdas alemanes por su idea de \u00abning&uacute;n compromiso\u00bb, incluido el rechazo del Tratado de Versalles y la llamada Guerra Popular Alemana contra la Entente. Lenin depositaba sus esperanzas firmemente sobre la revoluci&oacute;n en Alemania:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPoner obligatoriamente, a toda costa y en seguida, la liberaci&oacute;n del Tratado de Versalles en el primer plano, antes que le cuesti&oacute;n de la liberaci&oacute;n del yugo imperialista de los dem&aacute;s pa&iacute;ses oprimidos por el imperialismo, es una manifestaci&oacute;n de nacionalismo peque&ntilde;oburgu&eacute;s (digno de los Kautsky, Hilferding, Otto Bauer y compa&ntilde;&iacute;a), pero no de internacionalismo revolucionario. El derrumbamiento de la burgues&iacute;a en cualquiera de los grandes pa&iacute;ses europeos, Alemania inclusive, es un acontecimiento tan favorable para la revoluci&oacute;n internacional, que, para que esto ocurra, se puede y se debe dejar vivir por alg&uacute;n tiempo m&aacute;s el Tratado de Versalles, si es, necesario. Si Rusia por s&iacute; sola ha podido resistir durante algunos meses con provecho para la revoluci&oacute;n el Tratado de Brest, no es ning&uacute;n imposible el que la Alemania Sovi&eacute;tica, aliada con la Rusia Sovi&eacute;tica, pueda soportar m&aacute;s tiempo, con provecho para la revoluci&oacute;n, el Tratado de Versalles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos imperialistas de Francia, Inglaterra, etc., quieren provocar a los comunistas alemanes, tendi&eacute;ndoles este lazo: &lsquo;decid que no firmar&eacute;is el Tratado de Versalles&#8217;. Y los comunistas &lsquo;de izquierda&#8217; se dejan coger como ni&ntilde;os en el lazo que les han tendido, en vez de maniobrar con destreza contra un enemigo p&eacute;rfido, y en el momento actual m&aacute;s fuerte, en vez de decirle: &lsquo;ahora firmaremos el Tratado de Versalles&#8217;. Atarnos de antemano las manos, declarar francamente al enemigo, actualmente mejor armado que nosotros, si vamos a luchar con &eacute;l y en qu&eacute; momento, es una tonter&iacute;a y no tiene nada de revolucionario. Aceptar el combate a sabiendas de que ofrece ventaja al enemigo y no a nosotros, es un crimen, y no sirven para nada los pol&iacute;ticos de la clase revolucionaria que no saben &lsquo;maniobrar&#8217;, que no saben proceder &lsquo;por acuerdos y compromisos&#8217; con el fin de evitar un combate que es desfavorable de antemano\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobra decir que los bolcheviques consideraban esto como un acto de saqueo imperialista, incluso m&aacute;s violento que el Tratado de Brest Litovsk. Pero comprend&iacute;an que los imperialistas (especialmente los franceses) buscaban una excusa para invadir Alemania, que habr&iacute;a representado un rev&eacute;s para la revoluci&oacute;n. Al flirtear con el nacionalismo alem&aacute;n, los comunistas de izquierda abandonaban la pol&iacute;tica del internacionalismo proletario revolucionario a favor del \u00abbolchevismo nacional\u00bb que Lenin consideraba como una abominaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que los socialdem&oacute;cratas de derechas como Noske, Scheidemann y Ebert se posicionaron junto con la clase dominante alemana y el imperialismo, y los socialdem&oacute;cratas de izquierda (los independientes) adoptaron una posici&oacute;n vacilante y ambigua, Lenin y Trotsky abordaban todas las cuestiones desde el punto de vista de la revoluci&oacute;n internacional. Para Lenin no se trataba de estar a favor o en contra del Tratado de Versalles, sino c&oacute;mo preparar las condiciones m&aacute;s favorables para que los trabajadores alemanes tomaran el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las perspectivas para Alemania de Lenin se confirmaron en 1923, cuando Alemania dej&oacute; de pagar las reparaciones \u00abacordadas\u00bb en el Tratado de Versalles. Como resultado, las fuerzas francesas y belgas ocuparon el Rhur, el coraz&oacute;n de la industria alemana. Los trabajadores alemanes lanzaron una campa&ntilde;a de resistencia pasiva, neg&aacute;ndose a trabajar en las f&aacute;bricas mientras &eacute;stas permaneciesen en manos francesas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La moneda alemana no val&iacute;a nada, para comprar una caja de cerillas era necesaria una carretilla llena de billetes. La clase media estaba en una situaci&oacute;n de fermento revolucionario y los socialdem&oacute;cratas desacreditados. El Partido Comunista crec&iacute;a a saltos agigantados y surgi&oacute; la cuesti&oacute;n del poder. Incluso los fascistas dec&iacute;an que primero tomar&aacute;n el poder los comunistas, despu&eacute;s ser&aacute; nuestro turno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, los dirigentes del Partido Comunista Alem&aacute;n vacilaron y no consiguieron llevar a cabo una acci&oacute;n decisiva. Miraron a Mosc&uacute; en busca de consejo pero Lenin estaba incapacitado debido a su enfermedad y Trotsky estaba enfermo. Los dirigentes alemanes en su lugar miraron a Stalin y Zinoviev, quienes les aconsejaron que no intentaran tomar el poder. Y as&iacute; se perdi&oacute; una oportunidad excepcionalmente favorable. Las masas quedaron desencantadas y se alejaron del Partido Comunista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis pas&oacute; y el capitalismo alem&aacute;n comenz&oacute; a recuperarse, benefici&aacute;ndose de la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica de Europa y de la ayuda de EEUU. Pero las contradicciones b&aacute;sicas ro&iacute;an las entra&ntilde;as de la Rep&uacute;blica de Weimar. La burgues&iacute;a alemana, alarmada por la creciente fuerza de los socialistas y comunistas, comenz&oacute; a prepararse para el momento decisivo final con la clase obrera. El resultado final fue el ascenso de Hitler, la destrucci&oacute;n del poderoso movimiento obrero alem&aacute;n y la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los efectos en Francia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tratado de Versalles fue a costa del pueblo alem&aacute;n, pero el pueblo brit&aacute;nico y franc&eacute;s tampoco se benefici&oacute; de ello. En esa &eacute;poca, en la <em>Resoluci&oacute;n sobre el Tratado de Versalles<\/em>, escrita para el Cuarto Congreso de la Comintern, noviembre-diciembre de 1922, Trotsky escrib&iacute;a el siguiente an&aacute;lisis prof&eacute;tico:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAparentemente, de todos los pa&iacute;ses victoriosos, Francia es el que m&aacute;s aument&oacute; su poder&iacute;o (&#8230;) Pero la base econ&oacute;mica de Francia, su escasa poblaci&oacute;n que disminuye cada vez m&aacute;s, su enorme deuda interna y externa y su dependencia econ&oacute;mica con respecto a Inglaterra y EEUU, no ofrecen un fundamento suficiente a su sed inextinguible de expansi&oacute;n imperialista. Desde el punto de vista del poder pol&iacute;tico, es obstaculizada por el poder&iacute;o de Inglaterra en todas las bases navales importantes, por el monopolio del petr&oacute;leo detentado por Inglaterra y EEUU. Desde el punto de vista econ&oacute;mico, su enriquecimiento en mineral de hierro procurado por el tratado de Versalles pierde su valor debido a que las minas de carb&oacute;n de la cuenca del Rhur siguen perteneciendo a Alemania. La esperanza de reordenar las finanzas quebrantadas de Francia con ayuda de las reparaciones pagadas por Alemania es ilusoria. Todos los expertos financieros reconocen un&aacute;nimemente que Alemania no podr&aacute; pagar las sumas que Francia necesita para sanear sus finanzas. S&oacute;lo le resta a la burgues&iacute;a francesa un camino: reducir el nivel de vida del proletariado franc&eacute;s al nivel del proletariado alem&aacute;n. El hambre del trabajador alem&aacute;n es una imagen de la miseria que amenaza en el futuro al obrero franc&eacute;s. La devaluaci&oacute;n del franco provocada intencionalmente por algunos medios de la gran industrias francesa constituir&aacute; una forma de arrojar sobre los hombros del proletariado franc&eacute;s las cargas de la guerra luego de que se compruebe que la obra de paz de Versalles es impracticable\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de toda su terquedad, Clemenceau no hab&iacute;a conseguido lo que hab&iacute;a prometido. El mariscal Foch no ocultaba su amargura ante el fracaso de no conseguir Rhineland. Se quejaba de que Alemania hab&iacute;a escapado demasiado bien (&iexcl;) y declar&oacute;: \u00abEsto no es paz. Es un armisticio de veinte a&ntilde;os\u00bb. La prensa francesa azuzaba los sentimientos de resentimiento y desencanto, Clemenceau fue echado del cargo en las elecciones de enero de 1920.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso en la Conferencia de Paz aparecieron las diferencias entre Gran Breta&ntilde;a y Francia. Como hemos visto, a los intereses de Gran Breta&ntilde;a no interesaba desangrar totalmente Alemania. La ruina de Alemania ten&iacute;a efectos negativos sobre la econom&iacute;a brit&aacute;nica que experimentaba una recesi&oacute;n, con desempleo de masas y profundizaci&oacute;n de la lucha de clases. Lo mismo se aplicaba a Francia, y que finalmente llev&oacute; a los imperialistas franceses a ocupar el Rhur en 1923. Esto no resolv&iacute;a los problemas de Francia sino que creaba simplemente las condiciones para nuevas explosiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora se dice vulgarmente que el estrangulamiento de Alemania prepar&oacute; el camino para el ascenso de Hitler. En realidad, se pod&iacute;a haber evitado una nueva guerra mundial con la revoluci&oacute;n. Pero los dirigentes de las organizaciones de masas al impedir la revoluci&oacute;n hicieron posible una nueva guerra. La pol&iacute;tica practicada tanto por estalinistas como por socialdem&oacute;cratas dej&oacute; impotente al movimiento obrero alem&aacute;n y permiti&oacute; la llegada al poder de Hitler en 1933.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde ese momento era inevitable una nueva guerra. Los peores temores de la clase dominante francesa se confirmaron cuando Hitler lanz&oacute; un programa destinado a reconstruir el poder&iacute;o econ&oacute;mico y militar de Alemania. En 1934, cinco a&ntilde;os antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Trotsky declar&oacute; lo siguiente en las tesis <em>La guerra y la Cuarta Internacional<\/em>: \u00abEl desastre de la Liga de las Naciones est&aacute; indi&shy;solublemente ligado con el comienzo del colapso de la hegemon&iacute;a francesa en el continente europeo. Como era de esperar, la potencia demogr&aacute;fica y econ&oacute;mica de Francia demostr&oacute; ser una base demasiado estrecha para el sistema de Versalles\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La cuesti&oacute;n nacional y el sionismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es materia de especulaci&oacute;n hasta que punto Woodrow Wilson cre&iacute;a en sus planes idealistas. Lo que s&iacute; es cierto es que sus llamamientos demag&oacute;gicos a la autodeterminaci&oacute;n ten&iacute;an como objetivo la ruptura de los viejos imperios europeos y que eso interesaba al imperialismo norteamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que los imperialistas proclaman la autodeterminaci&oacute;n el resultado son nuevas injusticias, nuevas contradicciones, nuevas opresiones y guerras. Este es un ejemplo cl&aacute;sico. El Tratado de Versalles signific&oacute; el desmembramiento del Imperio Austro-H&uacute;ngaro y la creaci&oacute;n de nuevos estados como Yugoslavia, Polonia y Checoslovaquia. Pero la cuesti&oacute;n nacional siempre ha sido utilizada por el imperialismo para sus propios intereses. En manos de las grandes potencias el derecho de autodeterminaci&oacute;n es s&oacute;lo calderilla para ser cambiado por algo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creaci&oacute;n de nuevos estados en Europa fue acompa&ntilde;ada de nuevas injusticias, crueldad y opresi&oacute;n nacional. Millones de alemanes de Sudentenland y en Posen-Prusia occidental fueron puestos bajo gobierno extranjero en un entorno hostil, donde el acoso y la violaci&oacute;n de derechos por parte de las autoridades est&aacute;n documentados. Del 1.058.000 alemanes de Pose-Prusia Occidental en 1921, 758.867 tuvieron que huir de sus casas en los cinco a&ntilde;os siguientes debido al acoso polaco. Esto &uacute;ltimo sirvi&oacute; como excusa para las anexiones de Checoslovaquia y zonas de Polonia por parte de Hitler.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>&nbsp;<\/span>Aunque la principal esfera de operaciones estaba en Europa, en realidad la Primera Guerra Mundial se luch&oacute; a escala global. Tuvo repercusiones serias en Asia. El art&iacute;culo 156 del tratado transfer&iacute;a las concesiones alemanas en Shandong (que formaba parte de China) a Jap&oacute;n, en lugar de devolv&eacute;rselas a China. Esta atrocidad provoc&oacute; manifestaciones y un movimiento cultural conocido como el Movimiento Cuatro de Mayo, que fue el punto de partida de un auge del movimiento revolucionario en China.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Turqu&iacute;a hab&iacute;a sido aliada de Alemania, tambi&eacute;n sufri&oacute; la p&eacute;rdida de muchas de sus antiguas posesiones. El anterior Imperio Otomano estaba dividido entre los vencedores, que hab&iacute;an estado observando su decadencia durante mucho tiempo, como buitres hambrientos esperando que un animal herido muera. Los imperialistas franceses y brit&aacute;nicos ten&iacute;an puestos sus ojos en Oriente Medio. Eso anim&oacute; a los &aacute;rabes a levantarse en una revuelta contra sus dominadores turcos (esta es la s&oacute;rdida realidad detr&aacute;s de las haza&ntilde;as de Lawrence de Arabia), ofreci&eacute;ndoles la independencia para ocupar sus tierras despu&eacute;s de la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Congreso Mundial Sionista intent&oacute; influir en la pol&iacute;tica de los gobiernos brit&aacute;nico y norteamericano hacia el Imperio Otomano, y especialmente en Palestina, en inter&eacute;s de los sionistas. El resultado fue la Declaraci&oacute;n de Balfour. Con su habitual cinismo, el imperialismo brit&aacute;nico prometi&oacute; Palestina a los jud&iacute;os, pero tambi&eacute;n a los &aacute;rabes. Se puede trazar la historia sangrienta de la lucha entre palestinos y &aacute;rabes a esta traici&oacute;n imperialista, las consecuencias se dejan sentir hoy en d&iacute;a. Esta es la cruda realidad que est&aacute; detr&aacute;s de la demagogia sobre la autodeterminaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Posdata: La cocina de ladrones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tratado de Versalles llev&oacute; a la creaci&oacute;n de la Liga de las Naciones, una organizaci&oacute;n que pretend&iacute;a arbitrar las disputas internacionales y evitar as&iacute; futuras guerras. Fue un acuerdo principalmente de Gran Breta&ntilde;a y Francia para calmar al presidente Wilson y complacer sus prejuicios pacifistas. Tambi&eacute;n ten&iacute;a la ventaja de presentar m&aacute;s favorablemente ante la opini&oacute;n p&uacute;blica a los vencedores de Versalles. Estos imperialistas depredadores fueron presentados a la opini&oacute;n p&uacute;blica como \u00abhombres de paz\u00bb, al mismo tiempo que saqueaban Alemania y participaban en una intervenci&oacute;n sangrienta contra la Rusia sovi&eacute;tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pacto de la Liga de las Naciones fue dise&ntilde;ado para producir la impresi&oacute;n de que el objetivo de esta organizaci&oacute;n iba a combatir la agresi&oacute;n, reducir el armamento, consolidar la paz y la seguridad. Las metas de la Liga inclu&iacute;an el sostenimiento de los Derechos del Hombre, el desarme, evitar la guerra a trav&eacute;s de la seguridad colectiva, dirimir las disputas entre los pa&iacute;ses mediante la negociaci&oacute;n, la diplomacia y mejorar la igualdad global de vida. Wilson pretend&iacute;a que &eacute;l podr&iacute;a \u00abpronosticar con absoluta certeza que dentro de otra generaci&oacute;n habr&aacute; otra guerra mundial si las naciones del mundo no acuerdan el m&eacute;todo mediante el cual podr&aacute;n evitarla\u00bb. Para empezar, como resultado del creciente ambiente de aislacionismo, EEUU no se uni&oacute; a la Liga de las Naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pr&aacute;ctica, sin embargo, sus l&iacute;deres albergaron a los agresores, estimulaba la carrera armament&iacute;stica y los preparativos para la Segunda Guerra Mundial. Lenin denunci&oacute; a la Liga de las Naciones como una \u00abcocina de ladrones\u00bb. La historia posterior de la Liga de las Naciones demostr&oacute; que Lenin ten&iacute;a raz&oacute;n. No evit&oacute; la invasi&oacute;n de Mussolini de Italia o la guerra de Franco contra su propio pueblo. Ni tampoco detuvo la agresi&oacute;n japonesa contra China o los planes expansionistas de Hitler en Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Liga de las Naciones acept&oacute; el acoso de Mussolini a Grecia y tampoco la invasi&oacute;n de Abisinia. El ej&eacute;rcito fascista italiano utiliz&oacute; armas qu&iacute;micas como el gas mostaza contras aldeas indefensas, envenen&oacute; el agua y bombarde&oacute; campamentos de la Cruz Roja. Cuando la Liga de las Naciones se quej&oacute;, Mussolini respondi&oacute; que, como los et&iacute;opes no eran totalmente humanos, las leyes de derechos humanos no se aplicaban. El dictador italiano dijo que: \u00abLa Liga est&aacute; muy bien cuando gritan los gorriones, pero no es buena en absoluto cuando se pelean &aacute;guilas\u00bb. Estas palabras expresaban de manera admirable la situaci&oacute;n real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, la existencia de la Liga de las Naciones no detuvo en absoluto la Segunda Guerra Mundial. En marzo de 1935 Hitler introdujo el servicio militar obligatorio en Alemania, reconstruy&oacute; las fuerzas armadas violando directamente el Tratado de Versalles. En marzo de 1936 de nuevo viol&oacute; el tratado con la reocupaci&oacute;n de la zona desmilitarizad de Rhineland. Continu&oacute; con la anexi&oacute;n de Austria en el Anschluss en marzo de 1938. Estos pasos prepararon el camino para la anexi&oacute;n de Sudetenland y la ocupaci&oacute;n de Checoslovaquia, que llevar&iacute;an a la invasi&oacute;n de Polonia y a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Liga de las Naciones pod&iacute;a servir como foro de discusi&oacute;n en la medida que no estaban en juego los intereses de las principales potencias. Pero cuando se trataba de cuestiones serias era totalmente in&uacute;til. Lo mismo se aplica hoy a la ONU. Lenin describi&oacute; acertadamente la Liga de las Naciones como una \u00abcocina de ladrones\u00bb. La Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no era miembro de la Liga, por buenas razones. A la pregunta: \u00ab&iquest;Por qu&eacute; la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no participa en la Liga de las Naciones?\u00bb Stalin respondi&oacute; en 1927:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no es miembro de la Liga de las Naciones y no participa en su obra, porque la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no est&aacute; dispuesta a compartir la responsabilidad de la pol&iacute;tica imperialista de la Liga de las Naciones, de los &lsquo;mandatos&#8217; distribuidos por la Liga para la explotaci&oacute;n y opresi&oacute;n de los pa&iacute;ses coloniales, de los preparativos y alianzas militares que son abrigadas y santificadas por la Liga, los preparativos que inevitablemente deben llegar a la guerra imperialista. La Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no participa en la Liga porque la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica est&aacute; luchando con todas sus energ&iacute;as contra todos los preparativos de la guerra imperialista. La Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no est&aacute; dispuesta a convertirse en parte de ese camuflaje de las maquinaciones imperialistas representado por la Liga de las Naciones. La Liga es el punto de reuni&oacute;n de los l&iacute;deres imperialistas que tratan sus asuntos detr&aacute;s de bambalinas. Los temas sobre los que oficialmente habla la Liga de las Naciones, son s&oacute;lo frases vac&iacute;as que pretenden enga&ntilde;ar a los trabajadores. Las cuestiones son tratadas por los l&iacute;deres imperialistas detr&aacute;s de bambalinas, es el trabajo real del imperialismo, despu&eacute;s los elocuentes oradores de la Liga de las Naciones hip&oacute;critamente disimulan\u00bb. (<em>Preguntas y respuestas. Una discusi&oacute;n con los delegados extranjeros<\/em>. J. Stalin. Mosc&uacute;. 13 noviembre de 1927).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta respuesta es m&aacute;s o menos correcta, refleja la actitud de Lenin ante la Liga. Sin embargo, m&aacute;s tarde Stalin cambi&oacute; de opini&oacute;n. Despu&eacute;s del triunfo de Hitler intent&oacute; conseguir el apoyo de las supuestas democracias occidentales y se uni&oacute; a la Liga. No le fue bien. D&eacute;bil e indulgente frente a Alemania, al fascismo italiano y al imperialismo japon&eacute;s, la Liga era lo suficiente valiente para expulsar a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica en diciembre de 1939 despu&eacute;s de su invasi&oacute;n de Finlandia. Ese fue su &uacute;ltimo acto significativo. La Segunda Guerra Mundial supuso el colapso ignominioso de la Liga de las Naciones, e incluso la m&aacute;s ignominiosa disoluci&oacute;n de la Internacional Comunista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las guerras imperialistas se luchan por cuestiones muy concretas: el control del mercado, las colonias, materias primas y esferas de influencia. Durante el siglo pasado ha habido muchas de estas guerras, dos de ellas fueron mundiales. La segunda provoc&oacute; la muerte de 55 millones de personas, la gran mayor&iacute;a civiles. Por supuesto, los imperialistas nunca pueden admitir abiertamente los verdaderos motivos que les motivaban. Tienen una inmensa maquinaria de propaganda destinada a convencer a la opini&oacute;n p&uacute;blica de que todas sus guerras son justas, por la defensa de la paz, la civilizaci&oacute;n, la democracia y la cultura. &iexcl;Basta con recordar que la Primera Guerra Mundial se present&oacute; como \u00abla guerra para acabar con todas las guerras\u00bb!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Noventa a&ntilde;os despu&eacute;s del Tratado de Versalles se pueden sacar lecciones valiosas de un an&aacute;lisis marxista de estos acontecimientos, atravesando la niebla de propaganda y mentiras, revelando los verdaderos interese de clase que est&aacute;n detr&aacute;s de las consignas y de la propaganda. Las guerras continuar&aacute;n asolando a la humanidad hasta que el capitalismo sea derrocado. Esa fue la posici&oacute;n de Lenin y sigue siendo v&aacute;lida hoy en d&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Londres, 19 de marzo de 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace noventa a&ntilde;os los representantes de las potencias imperialistas vencedoras se reunieron en Par&iacute;s para determinar el destino del mundo entero. El Tratado de Versalles formalmente termin&oacute; con el estado de guerra entre Alemania y las potencias Aliadas (tambi&eacute;n conocidas como la Entente). Cost&oacute; seis meses de disputa en la Conferencia de Paz de Par&iacute;s &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-2892","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-analisis-marxista"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2892"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2892\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2892"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=2892"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=2892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}