{"id":3295,"date":"2010-06-23T02:17:32","date_gmt":"2010-06-23T02:17:32","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=3295"},"modified":"2010-06-23T02:17:32","modified_gmt":"2010-06-23T02:17:32","slug":"teoria-historia-de-la-filosofia-capitulos-i-y-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=3295","title":{"rendered":"Teor\u00eda: Historia de la Filosof\u00eda (Cap\u00edtulos I y II)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-3294\" style=\"float: left;\" alt=\"filosofos_griegos_sombra4\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/filosofos_griegos_sombra4.jpg\" height=\"104\" width=\"120\" \/>Cualquiera que desee comprender la vida no como una serie de accidentes&nbsp; sin sentido ni como una rutina irreflexiva debe ocuparse de la filosof\u00eda,&nbsp; esto es, del pensamiento a un nivel superior al de los problemas inmediatos de la vida cotidiana. Tan s\u00f3lo de esta forma nos elevamos a una altura&nbsp; desde la que comenzamos a realizar nuestro potencial como seres&nbsp; humanos conscientes, dispuestos y capaces de tomar las riendas de nuestro destino. Este trabajo fue escrito como una parte del libro <em>Raz\u00f3n y Revoluci\u00f3n<\/em>, publicado en el 1995, pero por su amplitud el autor decidi\u00f3 sacarlo del libro y publicarlo aparte. Publicamos por primera vez en castellano los cap\u00edtulos I y II de <em>Historia de la Filosofia<\/em>.  <!--more-->  <\/p>\n<p> 1. \u00bfNecesitamos una filosof\u00eda?<br \/> 2. Los primeros dial\u00e9cticos<br \/> 3. Arist\u00f3teles y el final de la filosof\u00eda griega cl\u00e1sica<br \/> 4. El Renacimiento<br \/> 5. Descartes, Spinoza y Leibniz<br \/> 6. La filosof\u00eda del siglo XX<br \/> 7. Ap\u00e9ndice: La filosof\u00eda isl\u00e1mica e hind\u00fa <\/p>\n<h2><strong>Cap\u00edtulo I. \u00bfNecesitamos una filosof\u00eda?<\/strong><\/h2>\n<p>Antes de empezar, uno podr\u00eda preguntarse: \u00bfEs realmente necesario preocuparnos de complicadas cuestiones cient\u00edficas y filos\u00f3ficas? Semejante pregunta admite dos respuestas.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/mexico.elmilitante.org\/files\/Filosofia.jpg\" style=\"border: 1px solid black; margin: 5px; float: right;\" height=\"280\" width=\"322\" \/>Si lo que se quiere decir es si hace falta saber estas cosas para la vida cotidiana, la respuesta es, evidentemente, no. Pero si aspiramos a lograr una comprensi\u00f3n racional del mundo en que vivimos y de los procesos fundamentales en la naturaleza, la sociedad y nuestra propia forma de pensar, entonces la cosa se presenta de una forma totalmente distinta.<\/p>\n<p> Aunque parezca extra\u00f1o, todos tenemos una filosof\u00eda. Una filosof\u00eda es una manera de interpretar el mundo. Todos creemos que sabemos distinguir entre el bien y el mal. Sin embargo, es una cuesti\u00f3n harto complicada que ha ocupado la atenci\u00f3n de las grandes mentes a lo largo de la historia. Cuando nos vemos enfrentados con hechos tan terribles como la guerra fratricida en la ex Yugoslavia, el resurgimiento del desempleo o las masacres en Ruanda, muchos confesar\u00e1n que no entienden de esas cosas y, a menudo, recurrir\u00e1n a vagas referencias a la \u201cnaturaleza humana\u201d. Pero, \u00bfen qu\u00e9 consiste esa misteriosa naturaleza humana que se presenta como la fuente de todos nuestros males y se alega que es eternamente inmutable? Esta es una cuesti\u00f3n profundamente filos\u00f3fica que pocos intentar\u00edan contestar, a no ser que tuvieran inclinaciones religiosas, en cuyo caso dir\u00edan que Dios, en su sabidur\u00eda, nos cre\u00f3 as\u00ed. Por qu\u00e9 a alguien se le ocurrir\u00eda adorar a un Ser que crea a los hombres s\u00f3lo para gastarles tales faenas es otro asunto.<\/p>\n<p> Los que mantienen con obstinaci\u00f3n que ellos no tienen ninguna filosof\u00eda se equivocan. La naturaleza aborrece el vac\u00edo. Las personas que carecen de un punto de vista filos\u00f3fico elaborado y coherente reflejar\u00e1n inevitablemente las ideas y los prejuicios de la sociedad y el entorno en que viven. Esto significa, en este contexto dado, que sus cabezas estar\u00e1n repletas de las ideas que absorben de la prensa, la televisi\u00f3n, el p\u00falpito y el aula, las cuales reflejan fielmente los intereses y la moral de la clase dominante.<br \/> Por lo com\u00fan, la mayor\u00eda de la gente logra \u201cir tirando\u201d, hasta que alg\u00fan gran evento les obliga a reconsiderar las ideas y valores a que est\u00e1n acostumbrados&nbsp; desde su infancia. La crisis de la sociedad les obliga a cuestionar muchas cosas&nbsp; que daban por supuestas, haciendo que ideas&nbsp; aparentemente remotas&nbsp; se vuelvan de repente tremendamente relevantes. <\/p>\n<p> Cualquiera que desee comprender la vida no como una serie de accidentes&nbsp; sin sentido ni como una rutina irreflexiva debe ocuparse de la filosof\u00eda,&nbsp; esto es, del pensamiento a un nivel superior al de los problemas inmediatos de la vida cotidiana. Tan s\u00f3lo de esta forma nos elevamos a una altura&nbsp; desde la que comenzamos a realizar nuestro potencial como seres&nbsp; humanos conscientes, dispuestos y capaces de tomar las riendas de nuestro destino.<\/p>\n<p>En general se comprende que cualquier empresa que merezca la pena en la vida requiere esfuerzo. La propia naturaleza de la filosof\u00eda implica ciertas dificultades para su estudio, ya que trata de cosas muy alejadas del mundo de la experiencia normal. Incluso los t\u00e9rminos utilizados presentan dificultades porque su significado puede ser diferente al com\u00fan, aunque esto tambi\u00e9n es verdad para cualquier materia especializada, desde el psicoan\u00e1lisis hasta la mec\u00e1nica.<\/p>\n<p>El segundo obst\u00e1culo es m\u00e1s grave. En el siglo pasado, cuando Marx y Engels publicaron por primera vez sus escritos sobre materialismo dial\u00e9ctico, pod\u00edan dar por supuesto que muchos de sus lectores ten\u00edan por lo menos unos conocimientos b\u00e1sicos de filosof\u00eda cl\u00e1sica, incluido Hegel. Actualmente no es posible hacer semejante suposici\u00f3n. La filosof\u00eda ya no ocupa el lugar del pasado, puesto que la especulaci\u00f3n sobre la naturaleza del universo y la vida fue asumida hace tiempo por las ciencias naturales. La posesi\u00f3n de potentes radiotelescopios y naves espaciales vuelve innecesarias las conjeturas sobre la naturaleza y la extensi\u00f3n de nuestro sistema solar. Incluso los misterios del alma humana se est\u00e1n poniendo paulatinamente al descubierto mediante el progreso de la neurobiolog\u00eda y la psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n en el terreno de las ciencias sociales es mucho menos satisfactoria, debido sobre todo a que el deseo de conseguir conocimientos exactos a menudo decrece en la medida en que la ciencia toca los enormes intereses materiales que dominan la vida de la gente. Los grandes avances realizados por Marx y Engels en el terreno del an\u00e1lisis socio-hist\u00f3rico y econ\u00f3mico quedan fuera del \u00e1mbito de este libro. Baste con se\u00f1alar que, a pesar de los ataques constantes y frecuentemente maliciosos a que estuvieron sometidas desde el primer momento, las teor\u00edas del marxismo en la esfera social han sido el factor decisivo en el desarrollo de las ciencias sociales modernas. En cuanto a su vitalidad, est\u00e1 demostrada por el hecho de que los ataques no s\u00f3lo contin\u00faan, sino que tienden a arreciar con el paso del tiempo.<\/p>\n<p>En \u00e9pocas pasadas, el desarrollo de la ciencia, que siempre ha estado estrechamente vinculado al de las fuerzas productivas, no hab\u00eda alcanzado un nivel suficientemente alto como para permitir que las personas entendiesen el mundo en que viv\u00edan. En ausencia de un conocimiento cient\u00edfico o de los medios materiales para obtenerlo, se vieron obligados a depender del \u00fanico instrumento que pose\u00edan para interpretar el mundo y, as\u00ed, conquistarlo: la mente humana. La lucha para comprender el mundo se identificaba con la lucha de la humanidad para elevarse sobre una existencia meramente animal, ganar el control sobre las fuerzas ciegas de la naturaleza y liberarse (en el sentido real, no legalista, de la palabra). Esta lucha es como un hilo conductor rojo que recorre toda la historia de la humanidad.<\/p>\n<p> <strong>El papel de la religi\u00f3n<\/strong><br \/> \u00abEl hombre est\u00e1 totalmente loco. No sabr\u00eda c\u00f3mo crear un gusano, y crea dioses por docenas\u00bb. (Montaigne.)<\/p>\n<p>\u00abToda mitolog\u00eda supera, domina y transforma las fuerzas de la naturaleza en la imaginaci\u00f3n y mediante la imaginaci\u00f3n; por lo tanto desaparece con la llegada de la aut\u00e9ntica dominaci\u00f3n sobre ellas\u00bb. (Marx.)<\/p>\n<p>Los animales no tienen religi\u00f3n, y en el pasado se dec\u00eda que \u00e9sa era la principal diferencia entre hombres y bestias. Pero \u00e9sta es s\u00f3lo otra forma de decir que \u00fanicamente los seres humanos poseen conciencia en el sentido pleno de la palabra. En los \u00faltimos a\u00f1os ha habido una reacci\u00f3n contra la idea del Hombre como Creaci\u00f3n \u00fanica y especial. Al fin y al cabo, el ser humano evolucion\u00f3 de los animales y en muchos aspectos sigue siendo animal. No solamente compartimos con otros animales muchas de las funciones corporales, sino que la diferencia gen\u00e9tica entre humanos y chimpanc\u00e9s es menor del dos por ciento. He aqu\u00ed una respuesta devastadora a las tonter\u00edas de los creacionistas.<\/p>\n<p>Las \u00faltimas investigaciones con chimpanc\u00e9s bonobos (los primates m\u00e1s afines a los humanos) han demostrado fuera de toda duda que son capaces de un nivel de actividad mental similar en algunos aspectos al de un ni\u00f1o. Esto prueba claramente el parentesco entre los seres humanos y los primates superiores, pero aqu\u00ed la analog\u00eda empieza a resquebrajarse. Pese a todos los esfuerzos de los experimentadores, los bonobos cautivos no han sido capaces de hablar ni de labrar una herramienta de piedra remotamente similar a los utensilios m\u00e1s simples creados por los hom\u00ednidos primitivos. Esa diferencia gen\u00e9tica del dos por ciento que separa a los humanos de los chimpanc\u00e9s marca el salto cualitativo del animal al humano. Esto se logr\u00f3 no por obra y gracia de un Creador, sino por el desarrollo del cerebro a trav\u00e9s del trabajo manual.<\/p>\n<p>La destreza para hacer incluso las herramientas de piedra m\u00e1s simples implica un nivel muy alto de habilidad mental y pensamiento abstracto. El seleccionar la piedra adecuada, elegir el \u00e1ngulo correcto para golpear y usar la cantidad de fuerza precisa son acciones intelectuales muy complejas. Requieren un grado de planificaci\u00f3n y previsi\u00f3n que no se encuentra ni en los primates m\u00e1s avanzados. No obstante, el uso y la manufactura de herramientas de piedra no fueron resultado de una planificaci\u00f3n consciente, sino una imposici\u00f3n de la necesidad. No fue la conciencia la que cre\u00f3 la humanidad, sino que las condiciones necesarias para la existencia humana condujeron a un cerebro m\u00e1s grande, al habla y a la cultura, incluida la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>La necesidad de entender el mundo estaba estrechamente vinculada a la necesidad de sobrevivir. Aquellos hom\u00ednidos primitivos que descubrieron el uso de raspadores de piedra para descuartizar cad\u00e1veres de animales de piel gruesa obtuvieron una considerable ventaja sobre aquellos que no tuvieron acceso a esta fuente abundante de grasas y prote\u00ednas. Los que perfeccionaron sus herramientas de piedra y descubrieron los mejores yacimientos tuvieron m\u00e1s posibilidades de sobrevivir que los que no lo hicieron. Con el desarrollo de la t\u00e9cnica vino la expansi\u00f3n de la mente y la necesidad de explicar los fen\u00f3menos naturales que gobernaban sus vidas. A trav\u00e9s de millones de a\u00f1os, mediante aproximaciones sucesivas, nuestros antepasados comenzaron a establecer ciertas relaciones entre las cosas. Empezaron a hacer abstracciones, esto es, a generalizar a partir de la experiencia y la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Durante siglos, la cuesti\u00f3n central de la filosof\u00eda ha sido la relaci\u00f3n entre el pensamiento y el ser. La mayor\u00eda de las personas pasan sus vidas sin siquiera contemplar este problema. Piensan y act\u00faan, hablan y trabajan sin la menor dificultad. Es m\u00e1s, ni se les ocurrir\u00eda considerar incompatibles las dos actividades humanas m\u00e1s b\u00e1sicas, que en la pr\u00e1ctica son inseparables. Si excluimos reacciones simples condicionadas fisiol\u00f3gicamente, como los actos reflejos, incluso la acci\u00f3n m\u00e1s elemental exige un cierto grado de pensamiento.<\/p>\n<p>En cierto modo, esto es verdad no s\u00f3lo para los humanos, sino tambi\u00e9n para los animales (pensemos en un gato apostado a la espera de un rat\u00f3n). No obstante, la planificaci\u00f3n y el pensamiento humanos tienen un car\u00e1cter cualitativamente superior a cualquier actividad mental de incluso el simio m\u00e1s avanzado.<br \/> Este hecho est\u00e1 estrechamente vinculado a la capacidad del pensamiento abstracto, que permite a los seres humanos ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de la situaci\u00f3n inmediata dada por nuestros sentidos. Podemos imaginar situaciones no s\u00f3lo en el pasado (los animales tambi\u00e9n tienen memoria, como el perro, que tiembla a la vista de un garrote), sino tambi\u00e9n en el futuro. Podemos predecir situaciones complejas, planificar, y as\u00ed determinar el resultado y hasta cierto punto controlar nuestros destinos. <\/p>\n<p>Aunque normalmente no pensamos en ello, esto representa una conquista colosal que separa a la humanidad del resto de la naturaleza. \u201cLo t\u00edpico del razonamiento humano\u201d, dice el profesor Gordon Childe, \u201ces que puede ir much\u00edsimo m\u00e1s lejos de la situaci\u00f3n actual, presente, que el razonamiento de cualquier otro animal\u201d.6 De esta capacidad nacen las m\u00faltiples creaciones de la civilizaci\u00f3n: la cultura, el arte, la m\u00fasica, la literatura, la ciencia, la filosof\u00eda, la religi\u00f3n. Tambi\u00e9n damos por supuesto que todo esto no cae del cielo, sino que es el producto de millones de a\u00f1os de desarrollo.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo griego Anax\u00e1goras (500-428 a.C.), en una deducci\u00f3n brillante, afirm\u00f3 que el desarrollo mental del hombre depend\u00eda de la emancipaci\u00f3n de las manos. Engels, en su importante art\u00edculo El papel del trabajo en la transformaci\u00f3n del mono en hombre, explic\u00f3 la forma exacta en que se logr\u00f3 dicha transformaci\u00f3n. Demostr\u00f3 que la postura vertical, la liberaci\u00f3n de las manos para el trabajo, la forma de la mano, con el pulgar opuesto a los otros dedos de forma que permit\u00eda agarrar, fueron los requisitos fisiol\u00f3gicos para la manufactura de herramientas, que a su vez fue el principal est\u00edmulo para el desarrollo del cerebro. Incluso el habla, que es inseparable del pensamiento, surge de las exigencias de la producci\u00f3n social, de la necesidad de cooperar para realizar funciones complejas. Estas teor\u00edas de Engels se han visto confirmadas brillantemente por los \u00faltimos descubrimientos de la paleontolog\u00eda, que demuestran que los simios hom\u00ednidos aparecieron en \u00c1frica bastante antes de lo que se pensaba y que ten\u00edan cerebros no m\u00e1s grandes que los de un chimpanc\u00e9 actual. Es decir, el desarrollo del cerebro vino despu\u00e9s de la producci\u00f3n de herramientas y a consecuencia de \u00e9sta. As\u00ed, no es verdad que \u201cEn el principio, era la Palabra\u201d, sino, en frase del poeta alem\u00e1n Goethe, \u201cEn el principio, era el Hecho\u201d.<\/p>\n<p>La capacidad de manejar pensamientos abstractos es inseparable del habla. El c\u00e9lebre prehistoriador Gordon Childe comenta:<\/p>\n<p>\u201cEl razonamiento y todo lo que podemos llamar pensamiento, inclusive el del chimpanc\u00e9, hace intervenir en las operaciones mentales lo que los psic\u00f3logos llaman im\u00e1genes. Una imagen visual, la representaci\u00f3n mental de una banana, por ejemplo, ha de ser siempre la representaci\u00f3n de una banana determinada en un conjunto determinado. Una palabra, por el contrario, seg\u00fan lo explicado, es m\u00e1s general y abstracta, pues ha eliminado precisamente esos rasgos accidentales que dan individualidad a cualquier banana real. Las im\u00e1genes mentales de las palabras (representaciones del sonido o de los movimientos musculares que intervienen en su pronunciaci\u00f3n) constituyen \u2018fichas\u2019 muy c\u00f3modas en el proceso del pensamiento. El pensar con su ayuda posee necesariamente esa cualidad de abstracci\u00f3n y generalidad que parece faltar en el pensamiento animal. Los hombres pueden pensar, lo mismo que hablar, sobre la clase de objetos llamados \u2018bananas\u2019; el chimpanc\u00e9 nunca va m\u00e1s all\u00e1 de \u2018esa banana en ese tubo\u2019. De tal suerte el instrumento social denominado lenguaje ha contribuido a lo que se denomina grandilocuentemente \u2018la emancipaci\u00f3n del hombre de la esclavitud de lo concreto\u201d. G. Childe, Qu\u00e9 sucedi\u00f3 en la historia. Editorial Pl\u00e9yade, Buenos Aires, 1975, pp. 25-6)<\/p>\n<p>Los humanos primitivos, despu\u00e9s de largo tiempo, formaron la idea general de, por ejemplo, una planta o un animal. Esto surgi\u00f3 de la observaci\u00f3n concreta de muchas plantas y animales particulares. Pero cuando llegamos al concepto general de \u201cplanta\u201d, ya no vemos delante de nosotros esta o aquella flor o arbusto, sino lo que es com\u00fan a todas ellas. Comprendemos la esencia de una planta, su ser interior. Comparado con esto, los rasgos peculiares de las plantas individuales parecen secundarios e inestables. Lo que es permanente y universal est\u00e1 contenido en el concepto general. Jam\u00e1s podemos ver una planta como tal, opuesta a flores y arbustos particulares. Es una abstracci\u00f3n de la mente.<\/p>\n<p>Sin embargo, es una expresi\u00f3n m\u00e1s profunda y verdadera de lo que es esencial a la naturaleza de la planta cuando se la despoja de todos los rasgos secundarios.<br \/> No obstante, las abstracciones de los humanos primitivos distan mucho de tener un car\u00e1cter cient\u00edfico. Eran exploraciones tentativas, como las impresiones de un ni\u00f1o: suposiciones e hip\u00f3tesis a veces incorrectas, pero siempre audaces e imaginativas. Para nuestros antepasados remotos, el Sol era un ser supremo que unas veces les calentaba y otras les quemaba. La Tierra era un gigante adormecido. El fuego era un animal feroz que les mord\u00eda cuando lo tocaban.<\/p>\n<p>Los humanos primitivos conocieron los truenos y los rel\u00e1mpagos, les asustar\u00edan, como todav\u00eda hoy asustan a los animales y a algunas personas. Pero, a diferencia de los animales, los humanos buscaron una explicaci\u00f3n general del fen\u00f3meno. Dada la ausencia de cualquier conocimiento cient\u00edfico, la explicaci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda ser sobrenatural: alg\u00fan dios golpeando un yunque con su martillo.<\/p>\n<p>Para nosotros, semejantes explicaciones resultan simplemente divertidas, como las explicaciones ingenuas de los ni\u00f1os. No obstante, en ese per\u00edodo eran hip\u00f3tesis extraordinariamente importantes, un intento de encontrar una causa racional para el fen\u00f3meno distinguiendo entre la experiencia inmediata y lo que hab\u00eda tras ella.<\/p>\n<p>La forma m\u00e1s caracter\u00edstica de las religiones primitivas es el animismo \u2014 la noci\u00f3n de que todo objeto, animado o inanimado, posee un esp\u00edritu\u2014. Vemos el mismo tipo de reacci\u00f3n en un ni\u00f1o cuando pega a una mesa contra la que se ha golpeado la cabeza. De la misma manera, los humanos primitivos y ciertas tribus actuales piden perd\u00f3n a un \u00e1rbol antes de talarlo. El animismo pertenece a un per\u00edodo en el que la humanidad a\u00fan no se hab\u00eda separado plenamente del mundo animal y de la naturaleza. La proximidad de los humanos al mundo de los animales est\u00e1 demostrada por la frescura y belleza del arte rupestre, donde los caballos, ciervos y bisontes est\u00e1n pintados con una naturalidad que ning\u00fan artista moderno es capaz de lograr. Se trata de la infancia del g\u00e9nero humano, que ha desaparecido y nunca volver\u00e1. Tan s\u00f3lo podemos imaginar la psicolog\u00eda de nuestros antepasados remotos. Pero mediante una combinaci\u00f3n de los descubrimientos de la paleontolog\u00eda y la antropolog\u00eda es posible reconstruir, por lo menos a grandes rasgos, el mundo del que hemos surgido.<\/p>\n<p>En su estudio antropol\u00f3gico cl\u00e1sico de los or\u00edgenes de la magia y la religi\u00f3n, James G. Frazer escribe:<br \/> \u201cEl salvaje concibe con dificultad la distinci\u00f3n entre lo natural y lo sobrenatural, com\u00fanmente aceptada por los pueblos ya m\u00e1s avanzados.<br \/> Para \u00e9l, el mundo est\u00e1 funcionando en gran parte merced a ciertos agentes sobrenaturales&nbsp; que son seres personales que act\u00faan por impulsos y motivos semejantes a los suyos propios y, como \u00e9l, propensos a modificarlos por apelaciones a su piedad, a sus deseos y temores. <\/p>\n<p>En un mundo as\u00ed concebido no ve limitaciones a su poder de influir sobre el curso de los acontecimientos en beneficio propio. Las oraciones, promesas o amenazas a los dioses pueden asegurarle buen tiempo y abundantes cosechas; y si aconteciera, como muchas veces se ha cre\u00eddo, que un dios llegase a encarnar en su misma persona, ya no necesitar\u00eda apelar a seres m\u00e1s altos. \u00c9l, el propio salvaje, posee en s\u00ed mismo todos los poderes necesarios para acrecentar su propio bienestar y el de su pr\u00f3jimo\u201d. (Sir James Frazer, La rama dorada. Magia y religi\u00f3n. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. Madrid. 1981, p. 33)<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de que el alma existe separada y aparte del cuerpo viene directamente de los tiempos m\u00e1s remotos. El origen de esta idea es evidente.<br \/> Cuando dormimos, el alma parece abandonar el cuerpo y vagar en nuestros sue\u00f1os. Por extensi\u00f3n, la similitud entre la muerte y el sue\u00f1o \u2014\u201cgemelo de la muerte\u201d, como lo llam\u00f3 Shakespeare\u2014 sugiere la idea de que el alma podr\u00eda seguir existiendo despu\u00e9s de la muerte. As\u00ed fue c\u00f3mo los humanos primitivos concluyeron que el interior de sus cuerpos albergaba algo, el alma, que mandaba sobre el cuerpo y pod\u00eda hacer todo tipo de cosas incre\u00edbles, incluso cuando el cuerpo estaba dormido. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n observaron c\u00f3mo palabras llenas de sabidur\u00eda manaban de las bocas de los ancianos y concluyeron que, mientras que el cuerpo perece, el alma sigue viviendo. Para gente acostumbrada a los desplazamientos, la muerte era vista como una migraci\u00f3n del alma, que necesitaba comida y utensilios para el viaje.<\/p>\n<p>Al principio estos esp\u00edritus no ten\u00edan una morada fija. Simplemente erraban, la mayor\u00eda de las veces causando molestias y obligando a los vivos a hacer todo lo que pod\u00edan por deshacerse de ellos. He aqu\u00ed el origen de las ceremonias religiosas. Finalmente surgi\u00f3 la idea de que mediante la oraci\u00f3n podr\u00eda conseguirse la ayuda de estos esp\u00edritus. En esta etapa, la religi\u00f3n (magia), el arte y la ciencia no se diferenciaban. No teniendo los medios para conseguir un aut\u00e9ntico poder sobre el medio ambiente, los humanos primitivos intentaron obtener sus fines por medio de una relaci\u00f3n m\u00e1gica con la naturaleza, y as\u00ed someterla a su voluntad.<\/p>\n<p>La actitud de los humanos primitivos hacia sus dioses-esp\u00edritus y fetiches era bastante pr\u00e1ctica. La intenci\u00f3n de los rezos era obtener resultados. Un hombre har\u00eda una imagen con sus propias manos y se postrar\u00eda ante ella. Pero si no consegu\u00eda el resultado deseado, la maldec\u00eda y la golpeaba para obtener mediante la violencia lo que no hab\u00eda conseguido con s\u00faplicas. En ese mundo extra\u00f1o de sue\u00f1os y fantasmas, un mundo de religi\u00f3n, la mente primitiva ve\u00eda cada acontecimiento como la obra de esp\u00edritus invisibles. Cada arbusto o cada riachuelo eran una criatura viviente, amistosa u hostil. Cada suceso fortuito, cada sue\u00f1o, dolor o sensaci\u00f3n estaba causado por un esp\u00edritu. Las explicaciones religiosas llenaban el vac\u00edo que dejaba la falta de conocimiento de las leyes de la naturaleza. Incluso la muerte no era vista como un evento natural, sino como el resultado de alguna ofensa causada a los dioses.<\/p>\n<p>Durante casi toda la existencia del g\u00e9nero humano, la mente ha estado llena de este tipo de cosas. Y no s\u00f3lo en lo que a la gente le gusta considerar como sociedades primitivas. Las creencias supersticiosas contin\u00faan existiendo hoy, aunque con diferente disfraz. Bajo el fino barniz de civilizaci\u00f3n se esconden tendencias e ideas irracionales primitivas que tienen su ra\u00edz en un pasado remoto que ha sido en parte olvidado, pero que no est\u00e1 todav\u00eda superado. No ser\u00e1n desarraigadas definitivamente de la conciencia humana hasta que hombres y mujeres no establezcan un firme control sobre sus condiciones de existencia.<\/p>\n<p> <strong> La divisi\u00f3n del trabajo<\/strong><br \/> Frazer se\u00f1ala que la divisi\u00f3n entre trabajo manual y trabajo intelectual en la sociedad primitiva est\u00e1 invariablemente vinculada a la formaci\u00f3n de una casta de sacerdotes, hechiceros o magos:<\/p>\n<p>\u201cEl progreso social, seg\u00fan creemos, consiste principalmente en una diferenciaci\u00f3n progresiva de funciones; dicho m\u00e1s sencillamente, en una divisi\u00f3n del trabajo. La obra que en la sociedad primitiva se hace por todos igual y por todos igualmente mal o muy cerca de ello, se distribuye gradualmente entre las diferentes clases de trabajadores, que la ejecutan cada vez con mayor perfecci\u00f3n; y as\u00ed, tanto m\u00e1s cuanto que los productos materiales o inmateriales de esta labor especializada van siendo gozados por todos, la sociedad en conjunto se beneficia de la especializaci\u00f3n creciente. Ahora, ya, los magos o curanderos aparecen constituyendo la clase profesional o artificial m\u00e1s antigua en la evoluci\u00f3n de la sociedad, pues hechiceros se encuentran en cada una de las tribus salvajes conocidas por nosotros, y entre los m\u00e1s incultos salvajes, como los australianos abor\u00edgenes, es la \u00fanica clase profesional que existe\u201d. (Ib\u00edd. pp 137-8)<\/p>\n<p>El dualismo, que separa el alma del cuerpo, la mente de la materia, el pensamiento del hecho, recibi\u00f3 un fuerte impulso con el desarrollo de la divisi\u00f3n del trabajo en una etapa dada de la evoluci\u00f3n social. La separaci\u00f3n entre trabajo manual y trabajo intelectual coincidi\u00f3 con la divisi\u00f3n de la sociedad en clases y marc\u00f3 un gran avance en el desarrollo humano. Por primera vez, una minor\u00eda de la sociedad se vio liberada de la necesidad de trabajar para obtener su sustento. La posesi\u00f3n de la mercanc\u00eda m\u00e1s preciada, el ocio, signific\u00f3 que los hombres pod\u00edan dedicar sus vidas al estudio de las estrellas. Como el fil\u00f3sofo materialista alem\u00e1n Ludwig Feuerbach explica, la ciencia te\u00f3rica aut\u00e9ntica comienza con la cosmolog\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cEl animal es s\u00f3lo sensible al rayo de luz que inmediatamente afecta a la vida; mientras que el hombre percibe la luz, para \u00e9l f\u00edsicamente indiferente, de la estrella m\u00e1s remota. Tan s\u00f3lo el hombre posee pasiones y alegr\u00edas desinteresadas y puramente intelectuales; s\u00f3lo el ojo del hombre mantiene festivales te\u00f3ricos. El ojo que contempla los cielos estrellados, que medita sobre aquella luz al mismo tiempo in\u00fatil e inocua que no tiene nada en com\u00fan con la Tierra y sus necesidades; este ojo ve en aquella luz su propia naturaleza, sus propios or\u00edgenes. El ojo es celestial por su propia naturaleza. De aqu\u00ed que el hombre se eleve por encima de la tierra s\u00f3lo con el ojo; de aqu\u00ed que la teor\u00eda comience con la contemplaci\u00f3n de los cielos.<br \/> Los primeros fil\u00f3sofos eran astr\u00f3nomos\u201d. (Ludwig Feuerbach. The essence of Christianity. p. 5)<\/p>\n<p>Aunque en esta etapa temprana esto todav\u00eda estaba mezclado con la religi\u00f3n y los requerimientos e intereses de una casta sacerdotal, tambi\u00e9n signific\u00f3 el nacimiento de la civilizaci\u00f3n humana. Arist\u00f3teles ya lo hab\u00eda entendido cuando escribi\u00f3: \u201cAdem\u00e1s, estas artes te\u00f3ricas evolucionaron en lugares donde los hombres ten\u00edan un super\u00e1vit de tiempo libre: por ejemplo, las matem\u00e1ticas tienen su origen en Egipto, donde una casta sacerdotal gozaba del ocio necesario\u201d.11<\/p>\n<p>El conocimiento es una fuente de poder. En cualquier sociedad en que el arte, la ciencia y el gobierno son el monopolio de unos pocos, esa minor\u00eda usar\u00e1 y abusar\u00e1 de su poder en su propio beneficio. La inundaci\u00f3n anual del Nilo era un asunto de vida o muerte para los egipcios, cuyas cosechas depend\u00edan de ello.<br \/> La pericia de los sacerdotes egipcios para predecir, apoy\u00e1ndose en observaciones astron\u00f3micas, cu\u00e1ndo se desbordar\u00eda el Nilo debi\u00f3 de haber incrementado enormemente su prestigio y poder sobre la sociedad. El arte de escribir, una invenci\u00f3n muy poderosa, era un secreto celosamente guardado por la casta sacerdotal:<\/p>\n<p>\u201cSumeria descubri\u00f3 la escritura; los sacerdotes sumerios hicieron conjeturas acerca de que el futuro pudiera estar escrito por alg\u00fan procedimiento oculto en los acontecimientos presentes que ten\u00edan lugar a nuestro alrededor. Hasta llegaron a sistematizar esta creencia, mezclando elementos m\u00e1gicos y racionales\u201d.(I. Prigogine e I. Stengers. Order Out of Chaos, Man\u2019s New Dialogue with Nature. p. 4)<\/p>\n<p>La posterior profundizaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo hizo surgir un abismo insalvable entre la \u00e9lite intelectual y la mayor\u00eda de la humanidad, condenada a trabajar con sus propias manos. El intelectual, sea sacerdote babil\u00f3nico o f\u00edsico te\u00f3rico moderno, s\u00f3lo conoce un tipo de trabajo: el mental.<\/p>\n<p>En el curso de milenios, la superioridad de este \u00faltimo sobre el trabajo manual \u201cpuro y duro\u201d ha echado ra\u00edces profundas y adquirido la fuerza de un prejuicio. Lenguaje, palabras y pensamientos se han revestido de poderes m\u00edsticos. La cultura se ha vuelto el monopolio de una \u00e9lite privilegiada que guarda celosamente sus secretos, usando y abusando de su posici\u00f3n en su propio inter\u00e9s.<\/p>\n<p>En la antig\u00fcedad, la aristocracia intelectual no hizo ning\u00fan intento de ocultar su desprecio por el trabajo f\u00edsico. El siguiente extracto de un texto egipcio conocido como La s\u00e1tira sobre los oficios, escrito alrededor de 2000 a.C., se cree que es la exhortaci\u00f3n de un padre a su hijo, al que quiere enviar a la escuela para formarse como escriba:<\/p>\n<p>La misma actitud prevalec\u00eda entre los griegos:\u201cHe visto c\u00f3mo se maltrata al hombre que trabaja \u2014deber\u00edas poner tu coraz\u00f3n en la b\u00fasqueda de la escritura\u2014. He observado c\u00f3mo uno podr\u00eda ser rescatado de sus deberes \u2014\u00a1presta atenci\u00f3n! No hay nada que supere a la escritura\u2014 . (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cHe visto al metal\u00fargico trabajando en la boca del horno. Sus dedos eran similares a cocodrilos; ol\u00eda peor que una hueva de pescado. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cEl peque\u00f1o constructor lleva barro. (&#8230;) Est\u00e1 m\u00e1s sucio que las vi\u00f1as o los cerdos de tanto pisotear el barro. Su ropa est\u00e1 tiesa de la arcilla. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cEl fabricante de flechas es muy infeliz cuando entra en el desierto [en busca de pedernal]. M\u00e1s grande es lo que da a su burro que lo que posteriormente [vale] su trabajo. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cEl lavandero que lava ropa en la orilla [del r\u00edo] es el vecino del cocodrilo. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Presta atenci\u00f3n! No hay ninguna profesi\u00f3n sin patr\u00f3n, excepto para el escriba: \u00e9l es el patr\u00f3n. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Presta atenci\u00f3n! No hay ning\u00fan escriba al que le falte comida de la propiedad de la Casa del Rey \u2014\u00a1vida, prosperidad, salud!\u2014. (&#8230;) Su padre y su madre alaban a dios, puesto que \u00e9l est\u00e1 en el sendero de los vivientes. \u00a1Contempla estas cosas! Yo [las he puesto] ante ti y ante los hijos de tus hijos\u201d. (Citado por Margret Donaldson, Children\u2019s Minds. p. 84)<\/p>\n<p>\u201cLas llamadas artes mec\u00e1nicas\u201d, dice Jenofonte, \u201cllevan un estigma social y con raz\u00f3n son despreciadas en nuestras ciudades, puesto que estas artes da\u00f1an los cuerpos de los que trabajan en ellas o de los que act\u00faan como capataces, conden\u00e1ndoles a una vida sedentaria de puertas adentro y, en algunos casos, a pasar todo el d\u00eda al lado de la chimenea. Esta degeneraci\u00f3n f\u00edsica asimismo da pie a un deterioro del alma. Adem\u00e1s, los que trabajan en estos oficios simplemente no tienen tiempo para dedicarse a los deberes de la amistad o de la ciudadan\u00eda. En consecuencia, son considerados como malos amigos y malos patriotas, y en algunas ciudades, sobre todo las m\u00e1s guerreras, no es legal que un ciudadano se dedique al trabajo manual\u201d. (Oeconomicusm iv, 203, citado en B. Farrington, Greek Science, pp. 28-9)<\/p>\n<p>El divorcio radical entre trabajo intelectual y manual profundiza la ilusi\u00f3n de una existencia independiente de las ideas, los pensamientos y las palabras.<\/p>\n<p>Este concepto err\u00f3neo es el meollo de toda religi\u00f3n e idealismo filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>No fue Dios quien cre\u00f3 el hombre a su propia imagen y semejanza, sino, por el contrario, fue el hombre quien cre\u00f3 dioses a imagen y semejanza suya.<br \/> Ludwig Feuerbach dijo que si los p\u00e1jaros tuviesen una religi\u00f3n, su dios tendr\u00eda alas. \u201cLa religi\u00f3n es un sue\u00f1o en el que nuestras propias concepciones y emociones se nos presentan como existencias separadas, como seres al margen de nosotros mismos. La mente religiosa no distingue entre lo subjetivo y lo objetivo, no tiene dudas; tiene la capacidad no de discernir cosas diferentes a ella misma, sino de ver sus propias concepciones fuera de s\u00ed misma, como seres independientes\u201d. Esto era algo que hombres como Jen\u00f3fanes de Colof\u00f3n (565- hacia 470 a. C.) entendi\u00f3 cuando escribi\u00f3: \u201cHomero y Hes\u00edodo han atribuido a los dioses cada acci\u00f3n vergonzosa y deshonesta entre los hombres: el robo, el adulterio, el enga\u00f1o (&#8230;) Los et\u00edopes hacen sus dioses negros y con nariz chata, y los tracios hacen los suyos con ojos grises y pelo rojo (&#8230;) Si los animales pudieran pintar y hacer cosas como los hombres, los caballos y los bueyes tambi\u00e9n har\u00edan dioses a su propia imagen\u201d.<br \/> Los mitos de la creaci\u00f3n, que existen en casi todas las religiones, inevitablemente toman sus im\u00e1genes de la vida real, por ejemplo, la imagen del alfarero que da forma a la arcilla amorfa. En opini\u00f3n de Gordon Childe, la historia de la Creaci\u00f3n en el primer libro del G\u00e9nesis refleja que en Mesopotamia la tierra fue separada de las aguas \u201cen el Principio\u201d, pero no mediante la intervenci\u00f3n divina:<\/p>\n<p> \u201cLa tierra sobre la cual las grandes ciudades de Babilonia se alzar\u00edan ten\u00eda que crearse en el sentido literal de la palabra; el antepasado prehist\u00f3rico de la Erech b\u00edblica fue construido encima de una especie de plataforma de juncos entrecruzados sobre el barro aluvial. El libro hebreo del G\u00e9nesis nos ha familiarizado con una tradici\u00f3n bastante m\u00e1s antigua de la condici\u00f3n pr\u00edstina de Sumeria \u2014un \u2018caos\u2019 en el cual las fronteras entre el agua y la tierra todav\u00eda eran fluidas\u2014. Un incidente esencial en \u2018la Creaci\u00f3n\u2019 es la separaci\u00f3n de estos elementos. Sin embargo, no fue ning\u00fan dios, sino los propios protosumerios quienes crearon la tierra: cavaron canales para irrigar los campos y drenar la marisma, construyeron diques y plataformas elevadas por encima del nivel de inundaci\u00f3n para proteger a los hombres y al ganado de las aguas, despejaron las extensiones de juncos y exploraron los canales que las cruzaban. La persistencia tenaz del recuerdo de esta lucha es un indicio del grado de esfuerzo que supuso para los antiguos sumerios. Su recompensa era una fuente garantizada de nutritivos d\u00e1tiles, una abundante cosecha de los campos que hab\u00edan drenado y pastos permanentes para sus reba\u00f1os\u201d. (Gordon Childe. Man Makes himself, pp. 107-8)<\/p>\n<p>Los intentos m\u00e1s ancestrales del hombre de explicar el mundo y su lugar en \u00e9l estaban mezclados con la mitolog\u00eda. Los babilonios cre\u00edan que el dios del caos, Marduc, hab\u00eda creado el Orden, separando la tierra del agua y el cielo de la tierra. Los jud\u00edos tomaron de los babilonios el mito b\u00edblico de la Creaci\u00f3n y m\u00e1s tarde lo transmitieron a la cultura cristiana. La aut\u00e9ntica historia del pensamiento cient\u00edfico empieza cuando el hombre aprende a prescindir de la mitolog\u00eda e intenta comprender racionalmente la naturaleza, sin la intervenci\u00f3n de los dioses. En ese momento comienza la aut\u00e9ntica lucha por la emancipaci\u00f3n de la humanidad de la esclavitud material y espiritual.<\/p>\n<p>El advenimiento de la filosof\u00eda represent\u00f3 una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n en el pensamiento humano. Al igual que tantos otros elementos de la civilizaci\u00f3n moderna, la filosof\u00eda se lo debemos a la Grecia antigua. Si bien es verdad que los indios, los chinos, y m\u00e1s tarde los \u00e1rabes, tambi\u00e9n hicieron importantes avances, fueron los griegos quienes llevaron la filosof\u00eda y la ciencia a su punto \u00e1lgido antes del Renacimiento. La historia del pensamiento griego durante el per\u00edodo de 400 a\u00f1os que arranca en la mitad del siglo VII a. de C., constituye una de las p\u00e1ginas m\u00e1s impresionantes en los anales de la historia humana.<\/p>\n<p>En este per\u00edodo aparecen una larga serie de h\u00e9roes, pioneros en el desarrollo del pensamiento. Los griegos, antes que Col\u00f3n, descubrieron que la tierra era redonda. Antes que Darwin, afirmaron que los humanos hab\u00edan evolucionado de los peces. Hicieron extraordinarios descubrimientos en matem\u00e1ticas, especialmente en geometr\u00eda, y para superarlos fueron necesarios m\u00e1s de mil a\u00f1os. Fue uno de los momentos m\u00e1s decisivos de la historia del pensamiento humano, el inicio de la verdadera ciencia.<\/p>\n<p> <strong>El nacimiento de la filosof\u00eda<\/strong><br \/> La filosof\u00eda occidental naci\u00f3 bajo el cielo azul del Egeo. Los siglos VII y VIII a. C. fueron a\u00f1os agitados y de r\u00e1pida expansi\u00f3n econ\u00f3mica del Mediterr\u00e1neo oriental. Los griegos de las islas Jonias que resid\u00edan en la costa de Turqu\u00eda, manten\u00edan una pr\u00f3spera relaci\u00f3n comercial con Egipto, Babilonia y Lidia. El dinero -una invenci\u00f3n lidia-, fue introducido en Europa a trav\u00e9s del Egeo, aproximadamente en el 625 a. C., y estimul\u00f3 enormemente el comercio y como consecuencia, mientras unos acumulaban grandes riquezas, otros, s\u00f3lo obten\u00edan miseria y esclavitud.<\/p>\n<p>Los primeros fil\u00f3sofos griegos representan el verdadero punto de partida de la filosof\u00eda. El primer intento de luchar y liberarse de los antiguos l\u00edmites de la superstici\u00f3n y el mito, de prescindir de dioses y divinidades, por primera vez el ser humano se enfrentaba cara a cara con la naturaleza.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n econ\u00f3mica provoc\u00f3 nuevas contradicciones sociales. El colapso de la vieja sociedad patriarcal provoc\u00f3 el choque entre ricos y pobres.<\/p>\n<p>La vieja aristocracia se enfrent\u00f3 al descontento de las masas y a la oposici\u00f3n de los tiranos, a menudo, eran los propios nobles disidentes siempre dispuestos a ponerse a la cabeza de las insurrecciones populares. Fue un per\u00edodo de gran inestabilidad, en el que hombres y mujeres empezaron a poner en tela de juicio las viejas creencias. El siguiente pasaje describe la situaci\u00f3n en Atenas en aquella \u00e9poca:<\/p>\n<p>\u201cEn los a\u00f1os malos (los campesinos) ten\u00edan que pedir prestado a sus ricos vecinos; con la aparici\u00f3n del dinero en vez de pedir prestado un saco de grano, al viejo estilo de buena vecindad, ten\u00edan que pedir prestado el grano necesario antes de la cosecha, cuando a\u00fan estaba barato, sino tendr\u00edan que pagar elevados intereses, lo que provoc\u00f3 una gran indignaci\u00f3n en Megara. En el a\u00f1o 600, mientras los ricos exportaban a los mercados del Egeo o Corinto, los pobres permanec\u00edan hambrientos.<br \/> Muchos, demasiados, perd\u00edan su tierra o se empe\u00f1aban como prenda de sus deudas, e incluso perd\u00edan su libertad; al acreedor, como \u00faltimo recurso ante al deudor insolvente le quedaba la posibilidad de entregarse \u00e9l y su familia como esclavos&#8230; La ley era muy severa, era la ley del rico\u201d. (A. R. Burn; The Pelican History of Greece, p. 119).<\/p>\n<p>Draco recopil\u00f3 estas leyes en un c\u00f3digo, de ah\u00ed procede la expresi\u00f3n \u201ccondiciones draconianas\u201d.<\/p>\n<p>El siglo VI a. C. fue un per\u00edodo turbulento y tambi\u00e9n el del declive de las rep\u00fablicas Jonias de Asia Menor, un siglo caracterizado por la crisis social y por una feroz lucha de clases entre ricos y pobres, entre dominadores y esclavos.<\/p>\n<p>\u201cEn Mileto\u201d, escribe Rostovtzeff, \u201cel pueblo result\u00f3 primero victorioso, asesinando a las esposas e hijos de los arist\u00f3cratas; despu\u00e9s dominaron los arist\u00f3cratas que quemaron vivos a sus enemigos y alumbraron las plazas de la ciudad con antorchas vivientes\u201d. (Citado por Bertrand Russel, Historia de la filosof\u00eda occidental. Madrid. Editorial Espasa, 1997. p. 62).<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca, estas condiciones sociales eran las normales en la mayor\u00eda de las ciudades griegas de Asia Menor. Los h\u00e9roes de esa \u00e9poca nada ten\u00edan en com\u00fan con la idea posterior del fil\u00f3sofo, aislado del resto de la humanidad en su torre de marfil. Estos \u201chombres sabios\u201d no eran s\u00f3lo pensadores, eran escritores, no s\u00f3lo eran te\u00f3ricos, eran tambi\u00e9n hombres pr\u00e1cticos. Del primero de ellos, Tales de Mileto (640-546 a. C.), no sabemos pr\u00e1cticamente nada, salvo que fue al final de su vida cuando se aproxim\u00f3 a la filosof\u00eda, se dedic\u00f3 al comercio, a la ingenier\u00eda, a la geometr\u00eda y a la astronom\u00eda (se dice que predijo un eclipse, que seg\u00fan los astr\u00f3nomos ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 585 a. C.).<\/p>\n<p>No se puede negar que los primeros fil\u00f3sofos griegos eran materialistas. Dieron la espalda a la mitolog\u00eda, se dedicaron a buscar el principio general del funcionamiento de la naturaleza, a partir de la observaci\u00f3n de la propia naturaleza. Los griegos posteriores les llamaron hilozo\u00edstas, que se podr\u00eda traducir por: los que piensan que la materia est\u00e1 animada. Esta concepci\u00f3n de la materia en movimiento es sorprendentemente moderna y muy superior a la concepci\u00f3n de los f\u00edsicos mecanicistas del siglo XVIII. Debido a la ausencia de modernos instrumentos cient\u00edficos, con frecuencia sus teor\u00edas tuvieron el car\u00e1cter de inspiradas conjeturas. A pesar de todo, teniendo en cuenta la ausencia de recursos, es realmente asombroso lo que llegaron a aproximarse a la comprensi\u00f3n del aut\u00e9ntico funcionamiento de la naturaleza. El fil\u00f3sofo Anaximandro (610-545 a. C.), afirm\u00f3 que tanto el hombre como el resto de los dem\u00e1s animales hab\u00edan evolucionado de un pez que abandon\u00f3 el agua para salir a la tierra.<\/p>\n<p>Ser\u00eda un error pensar que estos fil\u00f3sofos eran religiosos porque utilizasen la palabra \u201cdios\u201d (theos) para referirse a la sustancia primaria. J. Burnet dice que esta palabra era similar a los antiguos ep\u00edtetos hom\u00e9ricos: \u201ceterno\u201d, \u201cinmortal\u201d, etc. Incluso Homero, utiliza la palabra en diferentes sentidos. Desde Hesiodo a la teogenia est\u00e1 claro que muchos de los \u201cdioses\u201d nunca fueron adorados, eran meras personificaciones apropiadas para los fen\u00f3menos naturales o incluso para las pasiones humanas. <\/p>\n<p>Las religiones primitivas miraban al cielo como algo divino y lo separaban de la tierra. Los fil\u00f3sofos jonios rompieron radicalmente con esta concepci\u00f3n. Se basaron en la multitud de descubrimientos de la cosmolog\u00eda babil\u00f3nica y egipcia, rechazaron el elemento m\u00edtico que confund\u00eda la astronom\u00eda con la astrolog\u00eda. La tendencia general de la filosof\u00eda griega antes de S\u00f3crates era la b\u00fasqueda de los principios fundamentales de la naturaleza:<\/p>\n<p>\u201cLa naturaleza es lo que est\u00e1 m\u00e1s cerca de nosotros, se encuentra m\u00e1s cerca del ojo, es lo m\u00e1s palpable, es lo que primero que atrae el esp\u00edritu de investigaci\u00f3n. En sus distintas formas, en su multiplicidad, el pensamiento debe encontrar el inicio de un principio fundamental permanente. \u00bfCu\u00e1l es este principio? \u00bfCu\u00e1l es exactamente el elemento b\u00e1sico natural?\u201d. (Schwgler, History of Philosophy. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos dieron explicaciones diferentes a esta cuesti\u00f3n. Por ejemplo, Tales sosten\u00eda que la base de todas las cosas era el agua, esta afirmaci\u00f3n fue un gran paso adelante del pensamiento humano. Ya hac\u00eda tiempo que los babilonios anticiparon la idea de que todas las cosas proced\u00edan del agua. Su mito de la creaci\u00f3n fue el modelo que sigui\u00f3 la historia de la creaci\u00f3n hebrea del primer libro del G\u00e9nesis. \u201cTodas las tierras eran mar hasta que Marduk, el creador babilonio, separ\u00f3 la tierra del mar\u201d. La diferencia es que no hay Marduk, ni creador divino externo a la naturaleza, por primera vez se explica la naturaleza en t\u00e9rminos puramente materialistas, es decir, en t\u00e9rminos de la propia naturaleza.<\/p>\n<p>La idea de la naturaleza reducida al agua no es tan inveros\u00edmil como podr\u00eda parecer. Aparte de que la gran mayor\u00eda de la superficie de la tierra est\u00e1 formada por agua, los jonios se dieron cuenta que el agua es algo esencial para todas las formas de vida. La mayor parte del volumen de nuestro cuerpo es agua, morir\u00edamos r\u00e1pidamente si nos privamos de ella. Adem\u00e1s el agua cambia de forma, pasa de l\u00edquido a s\u00f3lido o vapor.<\/p>\n<p>\u201cNo es dif\u00edcil suponer que los fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos influyeron en Tales a la hora de formular sus teor\u00edas. De todas las cosas que conocemos, el agua es la que parece tener las formas m\u00e1s variadas. Nos son familiares sus formas, s\u00f3lido, l\u00edquido y vapor. Tales pudo haberse dado cuenta de ello observando como ante sus ojos el agua regresaba de nuevo al agua. La evaporaci\u00f3n sugiere de manera natural que el fuego de los cuerpos celestiales se conserva gracias a la humedad que extraen del mar. El agua cae de nuevo en forma de lluvia, y al final, como pensaban los primeros cosm\u00f3logos, regresa a la tierra. Este proceso era algo natural para aquellos hombres familiarizados con los r\u00edos de Egipto que formaban el Delta, y los torrentes de Asia Menor que bajaban por los largos dep\u00f3sitos aluviales\u201d. (O. J. Burnet; Los primeros fil\u00f3sofos griegos).<\/p>\n<p><strong>Anaximandro<\/strong><br \/> A Tales le siguieron otros fil\u00f3sofos que postularon diferentes teor\u00edas sobre la estructura b\u00e1sica de la materia. Anaximandro naci\u00f3 en Samos, donde vivi\u00f3 tambi\u00e9n el famoso Pit\u00e1goras. Dicen que escribi\u00f3 sobre la naturaleza, las estrellas fijas, la esfera de la tierra y otros temas. Elabor\u00f3 algo parecido a un mapa que mostraba el l\u00edmite de la tierra y el mar, cre\u00f3 varios inventos matem\u00e1ticos, incluyendo un cuadrante solar y una carta de navegaci\u00f3n astron\u00f3mica. Al igual que Tales, Anaximandro consideraba que la naturaleza era real.<\/p>\n<p>De igual manera se aproxim\u00f3 al tema desde un punto de vista estrictamente materialista, sin recurrir a los dioses o cualquier otro elemento sobrenatural. Pero a diferencia de su contempor\u00e1neo, Tales no encontr\u00f3 la respuesta en una forma concreta de materia como el agua. Seg\u00fan relata Di\u00f3genes, \u201cRecurri\u00f3 al Infinito (lo indeterminado) como elemento principal; no lo concretaba en el agua u otra materia\u201d. (Hegel. Filosof\u00eda de la Historia, Vol. I). \u201cEs el principio de todo, transform\u00e1ndose continuamente; a trav\u00e9s de mundos infinitos o dioses que salen de \u00e9l y que al mismo tiempo desaparecen\u201d. (Ib\u00edd.).<\/p>\n<p>Estas idean situaron por primera vez el estudio del universo en el camino de la ciencia, permiti\u00f3 a los primeros fil\u00f3sofos griegos hacer descubrimientos excepcionales, muy avanzados para su tiempo. Primero descubrieron que el mundo era redondo y que no descansaba sobre nada, la tierra no era el centro del universo y giraba junto a los otros planetas alrededor del centro. De acuerdo con otro contempor\u00e1neo, Hip\u00f3lito, Anaximandro pensaba que la tierra se mov\u00eda libremente y nada la pod\u00eda detener porque era equidistante a todo, ten\u00eda forma redonda y era hueca como una columna, as\u00ed unos nos encontramos en una cara de la tierra mientras los dem\u00e1s est\u00e1n en la otra. Tambi\u00e9n descubri\u00f3 la teor\u00eda de los eclipses lunar y solar.<\/p>\n<p>Con todas sus carencias y deficiencias, estas ideas representaban una concepci\u00f3n audaz de la naturaleza y el universo, sorprendente y original, m\u00e1s cerca de la realidad que el ciego misticismo de la Edad Media, un per\u00edodo en el que de nuevo, el pensamiento humano caer\u00eda aprisionado bajo el dogma religioso. Estos importantes avances no fueron s\u00f3lo resultado de sus conjeturas, fueron tambi\u00e9n consecuencia del pensamiento, la investigaci\u00f3n y la experimentaci\u00f3n minuciosa. Dos mil a\u00f1os antes que Darwin, Anaximandro se adelant\u00f3 a la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n gracias a sus sorprendentes descubrimientos en biolog\u00eda marina. <\/p>\n<p>El historiador A. E. Burn cree que esto no fue accidental, sino el resultado de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cHicieron observaciones de embriones y tambi\u00e9n de f\u00f3siles, como hicieron algunos de sus sucesores, aunque no podemos afirmarlo con certeza\u201d. (A. R. Burn, The Pelican History of Greece).<\/p>\n<p>Anaximandro revolucion\u00f3 el pensamiento humano. En lugar de limitarse a una forma concreta de la materia se ocup\u00f3 del concepto de materia en general, como si se tratara de un concepto filos\u00f3fico. Esta sustancia universal es eterna e infinita que se encuentra en constante evoluci\u00f3n y cambio. Toda la mir\u00edada de formas de seres distintos que percibimos a trav\u00e9s de nuestros sentidos, son diferentes expresiones de la misma sustancia b\u00e1sica. Esta idea era tan ins\u00f3lita que para muchos resultaba incomprensible. Plutarco se quej\u00f3 de que Anaximandro no concret\u00f3 si uno de los elementos de su infinito era agua, tierra, aire o fuego. Pero precisamente este car\u00e1cter de la teor\u00eda fue lo que hizo \u00e9poca.<\/p>\n<p> <strong>Anax\u00edmenes<\/strong><br \/> El \u00faltimo del gran tr\u00edo de materialistas jonios fue Anax\u00edmenes (585-528 a. C.). Se dice que naci\u00f3 cuando Tales \u201cflorec\u00eda\u201d y \u201cfloreci\u00f3\u201d cuando Tales mor\u00eda.<\/p>\n<p>M\u00e1s joven que Anaximandro, a diferencia de este \u00faltimo e igual que Tales, tom\u00f3 un solo elemento -el aire- como la sustancia absoluta, de la que todo proced\u00eda y a la que todo se reduc\u00eda. El uso de la palabra \u201caire\u201d (aer) por Anax\u00edmenes, difiere sustancialmente del uso moderno de la palabra. Anax\u00edmenes inclu\u00eda el vapor, la bruma e incluso la oscuridad. Muchos traductores prefieren utilizar la palabra \u201cbruma\u201d.<\/p>\n<p>A primera vista esta idea podr\u00eda parecer un paso atr\u00e1s en comparaci\u00f3n con la concepci\u00f3n general de la materia propuesta por Anaximandro, pero su visi\u00f3n de la materia dio un paso adelante m\u00e1s.<\/p>\n<p>Anax\u00edmenes intent\u00f3 demostrar que el \u201caire\u201d era la sustancia universal que se transformaba mediante un proceso al que denomin\u00f3 enrarificaci\u00f3n o condensaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Cuando el aire se enrarece se convierte en fuego y cuando se condensa se convierte en viento. Una nueva condensaci\u00f3n producir\u00e1 las nubes, la tierra y las piedras. Si comparamos su concepci\u00f3n del universo con la de Anaximandro, \u00e9sta es inferior (por ejemplo pensaba que el mundo ten\u00eda forma de tabla), sin embargo su filosof\u00eda representaba un paso adelante por que intentaba ir m\u00e1s all\u00e1 de la afirmaci\u00f3n general de la naturaleza de la materia.<\/p>\n<p>Intent\u00f3 dar una determinaci\u00f3n m\u00e1s precisa, no s\u00f3lo cualitativa, tambi\u00e9n cuantitativamente, a trav\u00e9s del proceso de enrarificaci\u00f3n y condensaci\u00f3n:<br \/> \u201cObservad esta sucesi\u00f3n de pensadores, con su l\u00f3gica, el aluvi\u00f3n de ideas, el poder de abstracci\u00f3n, la forma en que se enfrentan a los problemas. Cuando Tales redujo las distintas apariencias de las cosas a un Primer Principio, fue un gran paso adelante en el pensamiento humano.<\/p>\n<p>Otro gran avance fue la elecci\u00f3n de Anaximandro, no eligi\u00f3 como Primer Principio una forma visible como el agua, eligi\u00f3 un concepto: lo Indeterminado. Pero esta teor\u00eda no satisfac\u00eda a Anax\u00edmenes. Anaximandro para explicar la forma en que emerg\u00edan todas las cosas a partir de lo Indeterminado, utiliz\u00f3 una sencilla met\u00e1fora. Se trataba de un proceso de \u2018clasificaci\u00f3n\u2019. Anax\u00edmenes cre\u00eda que era necesario algo m\u00e1s y fue m\u00e1s all\u00e1 con las ideas complementarias de enrarificaci\u00f3n y condensaci\u00f3n, porque \u00e9stas pod\u00edan explicar la transformaci\u00f3n de los cambios cuantitativos en cambios cualitativos\u201d. (B. Farrington, op. cit. p. 39).<\/p>\n<p>Debido al nivel tecnol\u00f3gico de la \u00e9poca era imposible para Anax\u00edmenes caracterizar con m\u00e1s precisi\u00f3n el fen\u00f3meno en cuesti\u00f3n. Es f\u00e1cil se\u00f1alar ahora los fallos e incluso los puntos absurdos de sus ideas, pero hacerlo ser\u00eda un error.<\/p>\n<p>No se puede culpar a los primeros fil\u00f3sofos griegos de no esbozar con m\u00e1s detalle el mundo, para ello hubo que esperar dos mil a\u00f1os y todo gracias al avance econ\u00f3mico, tecnol\u00f3gico y cient\u00edfico. Estos grandes pioneros del pensamiento humano prestaron un servicio inestimable a la humanidad, la permitieron escapar de las antiguas costumbres de la superstici\u00f3n religiosa y de esta forma, crear las bases sin las que habr\u00eda sido impensable todo el avance cient\u00edfico y cultural de la humanidad.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n general del universo y la naturaleza, elaborada por estos grandes y revolucionarios pensadores, en muchos aspectos se acercaban a la realidad. El problema resid\u00eda en que debido al nivel de desarrollo de la producci\u00f3n y la tecnolog\u00eda, no ten\u00edan los medios necesarios para demostrar sus hip\u00f3tesis y dotarlas de una base s\u00f3lida. Se adelantaron a muchas cosas que s\u00f3lo la pudo demostrar la ciencia moderna, porque requer\u00edan un mayor desarrollo de la ciencia y la t\u00e9cnica. Para Anax\u00edmenes el \u201caire\u201d, es s\u00f3lo la taquigraf\u00eda de la materia, su forma m\u00e1s simple y b\u00e1sica. Como se\u00f1ala Erwin Schrsdinger, uno de los fundadores de la f\u00edsica moderna: <\/p>\n<p>\u201cEl dijo que hab\u00eda conseguido disociar el gas hidr\u00f3geno y no estar\u00eda muy alejado de nuestra visi\u00f3n actual\u201d. (A. R. Burn, p. 131).<\/p>\n<p>Los primeros fil\u00f3sofos jonios de la naturaleza con total seguridad llegaron tan lejos como pudieron en su explicaci\u00f3n del funcionamiento de la naturaleza, y lo hicieron a trav\u00e9s de la raz\u00f3n especulativa. Hicieron grandes generalizaciones, encaminadas en la direcci\u00f3n correcta. Pero para seguir avanzando era necesario examinar las cosas con mas detalle, analizar la naturaleza trozo a trozo. Arist\u00f3teles y los pensadores griegos alejandrinos lo hicieron m\u00e1s tarde. Una parte importante de su tarea fue considerar la naturaleza desde un punto de vista cuantitativo, y aqu\u00ed, los fil\u00f3sofos Pitag\u00f3ricos jugaron sin duda un papel decisivo.<\/p>\n<p>Anax\u00edmenes ya se hab\u00eda encaminado en esta direcci\u00f3n, intent\u00f3 explicar la relaci\u00f3n entre los cambios de cantidad a calidad en el seno de la naturaleza (enrarificaci\u00f3n y condensaci\u00f3n). Pero este m\u00e9todo ya hab\u00eda alcanzado y agotado sus l\u00edmites:<\/p>\n<p>\u201cEl triunfo de la escuela J\u00f3nica original consisti\u00f3 en que lleg\u00f3 a trazar un cuadro de c\u00f3mo hab\u00eda llegado a existir el universo y, de su funcionamiento, sin la intervenci\u00f3n de los dioses o el destino. Su debilidad b\u00e1sica fue su vaguedad y car\u00e1cter puramente descriptivo y cualitativo. No pod\u00eda conducir por s\u00ed mismo a ninguna parte ni pod\u00eda hacerse con \u00e9l nada concreto. Para ello era necesario la introducci\u00f3n del n\u00famero y la cantidad\u201d. (J. D. Bernal. Historia Social de la Ciencia. Barcelona. Ediciones pen\u00ednsula, 1989. p. 149).<br \/> <strong> <br \/> Del materialismo al idealismo<\/strong><br \/> El per\u00edodo de auge de la antigua filosof\u00eda griega se caracteriz\u00f3 por una profunda crisis en la sociedad, y se destac\u00f3 por el cuestionamiento general de las antiguas creencias, incluida la religi\u00f3n. La crisis de las creencias religiosas provoc\u00f3 el auge de las tendencias ateas, y el surgimiento de un punto de vista genuinamente cient\u00edfico basado en el materialismo. Sin embargo, como siempre ocurre en la sociedad, el proceso tuvo un car\u00e1cter contradictorio. Junto a las tendencias racionalistas y cient\u00edficas coexist\u00eda la tendencia contraria, una tendencia hacia el misticismo y la irracionalidad. En los tiempos de crisis de la sociedad romana ocurri\u00f3 un fen\u00f3meno similar, durante el \u00faltimo per\u00edodo de la Rep\u00fablica se diseminaron r\u00e1pidamente las religiones orientales, y una entre muchas fue el cristianismo.<\/p>\n<p>Las masas de campesinos y esclavos viv\u00edan tiempos de crisis social y los dioses del Olimpo parec\u00edan algo lejanos. Esta era una religi\u00f3n para las clases superiores. En la otra vida no exist\u00eda perspectiva de una recompensa futura al sufrimiento terrenal. El inframundo griego era un lugar triste, habitado por almas muertas. Los nuevos cultos, con su mim\u00e9tico baile y su canci\u00f3n coral (el origen real de la tragedia griega), sus misterios (el verbo \u201cmyo\u201d significaba mantener la boca cerrada), la promesa de vida despu\u00e9s de la muerte, todo esto era m\u00e1s atractivo para las masas. El culto a Dionisio era muy popular, era el dios del vino (Baco para los romanos) y su culto inclu\u00eda org\u00edas de bebida, evidentemente resultaba m\u00e1s atractivo que los antiguos dioses de Olimpia.<\/p>\n<p>Como ocurri\u00f3 en el per\u00edodo de declive del Imperio Romano, y como ocurre en el per\u00edodo actual de declive capitalista, se extendieron todo tipo de cultos misteriosos, mezclados con los nuevos ritos ex\u00f3ticos importados de Tracia, Asia Menor y probablemente de Egipto. El culto a Orfeo adquiri\u00f3 bastante importancia, era un culto m\u00e1s sofisticado que Dionisio, con muchos puntos en com\u00fan con el movimiento pitag\u00f3rico, ambos cre\u00edan en la transmigraci\u00f3n de las almas. Ten\u00edan ritos de purificaci\u00f3n, incluyendo el ayuno excepto para prop\u00f3sitos sacramentales. Su visi\u00f3n del hombre era dualista: \u201cel desdoblamiento del cuerpo y del alma\u201d, cre\u00edan que el hombre se divid\u00eda en cielo y tierra.<\/p>\n<p>Estas ideas eran tan similares a las doctrinas pitag\u00f3ricas que algunos autores como Bury, mantienen que los pitag\u00f3ricos en realidad eran una rama del movimiento \u00f3rfico. Sin duda es una exageraci\u00f3n. A pesar de sus elementos m\u00edsticos, la escuela pitag\u00f3rica contribuy\u00f3 de manera importante al desarrollo del pensamiento humano, en especial a las matem\u00e1ticas. No se puede descartar que fueran una secta religiosa, sin embargo, es imposible oponerse a la conclusi\u00f3n de que las concepciones idealistas del pitagorismo no son s\u00f3lo eco de una perspectiva religiosa del mundo, sino que son consecuencia de ella. <br \/> Bertrand Russell esboza el desarrollo del idealismo y respalda el misticismo de la religi\u00f3n \u00f3rfica.<\/p>\n<p> \u201cEl pitagorismo fue un movimiento de reforma dentro del orfismo, el orfismo a su vez, una reforma de la adoraci\u00f3n a Dionisio. Los elementos \u00f3rficos de Pit\u00e1goras entraron en la filosof\u00eda de Plat\u00f3n, y despu\u00e9s de Plat\u00f3n entraron en la filosof\u00eda con un grado religioso\u201d. (B. Russell. Op. Cit.).<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n entre el trabajo mental y manual alcanza su extrema expresi\u00f3n con la extensi\u00f3n de la esclavitud. Este fen\u00f3meno estaba relacionado directamente con la expansi\u00f3n del orfismo. La esclavitud es una forma extrema de alienaci\u00f3n, bajo el capitalismo, el trabajador \u201clibre\u201d se aliena de su fuerza de trabajo, y ante \u00e9l exist\u00eda una fuerza separada y hostil -el Capital-. Sin embargo, en la esclavitud el esclavo pierde su propia existencia como ser humano. No es nada, no es persona, s\u00f3lo una \u201cherramienta sin voz\u201d. El producto de su trabajo, cuerpo, mente y alma son propiedad de otro que dispone de \u00e9l sin tener en cuenta sus deseos. Los deseos insatisfechos del esclavo, su extrema alienaci\u00f3n del mundo y de \u00e9l mismo, hacen que aparezca un sentimiento de rechazo hacia el mundo y todos sus mecanismos. El mundo material es malo. La vida es un valle de l\u00e1grimas, la felicidad y la liberaci\u00f3n del duro trabajo s\u00f3lo se encuentran en la muerte. El alma se libera de su prisi\u00f3n corporal y se libera.<\/p>\n<p>En todos los per\u00edodos de declive social, los hombres y las mujeres tienen dos opciones: se enfrentan a la realidad y luchan por transformarla o aceptan que no hay salida y se resignan ante su destino. Estas dos perspectivas contrapuestas son el reflejo inevitable de dos filosof\u00edas antag\u00f3nicas: el materialismo y el idealismo. Si deseamos cambiar el mundo, es necesario comprenderlo. Debemos mirar a la realidad, el alegre optimismo de los primeros materialistas griegos era caracter\u00edstico de esta visi\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Primero quer\u00edan conocer para despu\u00e9s transformarlo todo. La ruptura del viejo orden, el surgimiento de la esclavitud y un sentido general de inseguridad llevaron al pesimismo y la introversi\u00f3n. Ante la ausencia de una alternativa clara, gan\u00f3 terreno la tendencia a buscar una salida fuera de la realidad y a buscar la salvaci\u00f3n individual en el misticismo. Las clases m\u00e1s bajas fijaron la vista en los cultos misteriosos, Demeter, dios del trigo, Dionisio, dios del vino, y m\u00e1s tarde el culto a Orfeo. Las clases superiores tampoco eran inmunes a los problemas de la \u00e9poca. Eran per\u00edodos agitados, las ciudades pr\u00f3speras se pod\u00edan ver reducidas a cenizas de la noche a la ma\u00f1ana y sus ciudadanos asesinados o vendidos como esclavos.<\/p>\n<p>La ciudad de S\u00edbaris era una poderosa rival comercial de Crotona y era reconocida por su lujo y abundancia. Las clases m\u00e1s altas pose\u00edan tanta riqueza que se narraban todo tipo grandes historias sobre el estilo de vida de los \u201csibaritas\u201d. Un ejemplo t\u00edpico era aquel joven sibarita que al acostarse se quej\u00f3 porque un p\u00e9talo de rosa le arrugaba la cama. Se dec\u00eda que conduc\u00edan el vino desde el muelle a trav\u00e9s de ca\u00f1er\u00edas. Dejando a un lado el elemento de exageraci\u00f3n, est\u00e1 claro que era una ciudad muy pr\u00f3spera donde los ricos viv\u00edan una vida de gran lujo. Sin embargo, el aumento de las desigualdades sociales provoc\u00f3 una feroz lucha de clases.<\/p>\n<p>Fue un per\u00edodo en el que se intensific\u00f3 enormemente la divisi\u00f3n del trabajo, acompa\u00f1ada por el r\u00e1pido crecimiento de la esclavitud y el abismo cada vez mayor entre ricos y pobres. Los barrios industriales y residenciales estaban separados. Pero los altos muros y los guardas no salvaron a los ricos ciudadanos de S\u00edbaris. Como en otras ciudades-estado, estall\u00f3 una revoluci\u00f3n, el \u201ctirano\u201d Telys, lleg\u00f3 al poder con el apoyo de las masas. Esto dar\u00eda a Crotona la excusa para declarar la guerra a su rival, en un momento en que \u00e9sta se encontraba debilitada por las divisiones internas, despu\u00e9s de setenta d\u00edas de campa\u00f1as la ciudad cay\u00f3 en sus manos. \u201cLa destruyeron totalmente, cambiando el curso del r\u00edo, mientras los supervivientes se dispersaban, en su mayor parte hacia la costa oriental. La barbarie de esta guerra es m\u00e1s f\u00e1cil comprenderla cuando se ve como una guerra de clases\u201d. (A. R. Burn. Op. cit.).<\/p>\n<p>Es en este contexto, donde debemos situar el ascenso de la escuela pitag\u00f3rica de filosof\u00eda. Como en el per\u00edodo de declive del Imperio Romano, un sector de la clase dominante era presa de un sentimiento de ansiedad, temor y perplejidad. Los antiguos dioses no ofrec\u00edan consuelo o esperanza de distribuci\u00f3n, tanto al rico como al pobre. Incluso las cosas buenas de la vida perd\u00edan parte de su atractivo para los hombres y mujeres que se ve\u00edan sentados al borde del abismo. En estas condiciones de inseguridad general, donde los estados m\u00e1s fuertes y pr\u00f3speros pod\u00edan caer derrocados en un breve espacio de tiempo, las doctrinas de Pit\u00e1goras sintonizaron con un sector de la clase dominante, a pesar de su car\u00e1cter asc\u00e9tico o quiz\u00e1 debido al mismo. La naturaleza esot\u00e9rica o intelectual de este movimiento no ten\u00eda atractivo para las masas que segu\u00edan ampliamente el culto Orfico.<\/p>\n<p><strong>La escuela de Pit\u00e1goras<\/strong><br \/> Es m\u00e1s acertado hablar de la escuela antes que de su fundador, porque es dif\u00edcil desenmara\u00f1ar la filosof\u00eda de Pit\u00e1goras de los mitos y oscurantismo de sus seguidores. No han perdurado fragmentos escritos por \u00e9l, incluso se duda de la propia existencia de Pit\u00e1goras. A pesar de todo su escuela cal\u00f3 profundamente en el pensamiento griego.<\/p>\n<p>Se dice que Pit\u00e1goras era originario de la isla de Samos, una pr\u00f3spera potencia comercial similar a Miletos. Pol\u00edcrates, su dictador local (\u201ctirano\u201d), derroc\u00f3 a la aristocracia agr\u00edcola y gobernaba con el apoyo de la clase comercial.<\/p>\n<p>El historiador Herodotos dec\u00eda de \u00e9l que robaba indiscriminadamente a todos los hombres y que sus amigos le estaban muy agradecido si les devolv\u00eda la propiedad que les hab\u00eda robado. Parece ser que en su juventud Pit\u00e1goras trabaj\u00f3 como un Ohilo-Sophos (amante de la sabidur\u00eda) bajo el mecenazgo de Pol\u00edcrates. Viaj\u00f3 a Egipto, donde parece ser se inici\u00f3 en una casta sacerdotal egipcia. En el a\u00f1o 530 a. C., huy\u00f3 a Crotona, en el sur de Italia, para escapar de la lucha civil y la amenaza de los persas en Jonia.<\/p>\n<p>La exuberancia del mito y la f\u00e1bula hacen casi imposible decir con certeza algo sobre el hombre. Su escuela fue una extraordinaria mezcla de investigaci\u00f3n matem\u00e1tica y cient\u00edfica, y de secta religioso-mon\u00e1stica. La comunidad se reg\u00eda con normas mon\u00e1sticas, con estrictas reglas que inclu\u00edan entre otras cosas no comer alubias; no recoger lo que se hab\u00eda ca\u00eddo; no remover el fuego con hierro; no pasar sobre un travesa\u00f1o, etc., La meta era escapar del mundo, buscar la salvaci\u00f3n en una vida pac\u00edfica dedicada a la contemplaci\u00f3n basada en las matem\u00e1ticas, a \u00e9stas \u00faltimas los pitag\u00f3ricos las atribu\u00edan cualidades m\u00edsticas. Probablemente tuviesen influencias orientales ya que los pitag\u00f3ricos tambi\u00e9n cre\u00edan en la transmigraci\u00f3n de las almas.<\/p>\n<p>En contraste con la alegre mundaner\u00eda de los materialistas jonios, en los pitag\u00f3ricos encontramos todos los elementos de la visi\u00f3n idealista del mundo que posteriormente desarroll\u00f3 Plat\u00f3n, posteriormente apropiada por la Cristiandad y que paraliz\u00f3 durante muchos siglos el desarrollo del esp\u00edritu de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. <\/p>\n<p>El esp\u00edritu de esta ideolog\u00eda lo expresa acertadamente B. Russell:<\/p>\n<p>\u201cSomos extra\u00f1os en este mundo, el cuerpo es la tumba del alma, y sin embargo, no debemos intentar escaparnos por el suicidio: porque somos reba\u00f1o de Dios que es nuestro pastor, y sin su mandato no tenemos derecho a desaparecer. En esta vida, hay tres clases de hombres, lo mismo que hay tres clases de personas que van a los Juegos Ol\u00edmpicos. La m\u00e1s baja es la que va a comprar y vender, la segunda la que va a tomar parte de la competencia. Pero los mejores son los que solamente van a contemplar. La mas grande purificaci\u00f3n es por tanto la ciencia desinteresada, y el hombre que se dedica a ella, el verdadero fil\u00f3sofo, el que se libera m\u00e1s eficazmente de la \u201crueda del nacimiento\u201d. (Russell, op. Cit. P. 70).<\/p>\n<p>Esta filosof\u00eda, con sus fuertes tonos elitistas y mon\u00e1sticos, tuvo mucha influencia entre las clases ricas de Crotona, aunque no renunciaron a comer alubias u otras cosas. El hilo com\u00fan es la separaci\u00f3n radical del alma y el cuerpo. Esta idea hunde sus ra\u00edces en una concepci\u00f3n prehist\u00f3rica del lugar que ocupa el hombre en la naturaleza, y a lo largo de la historia ha presentado diferentes formas. Volvi\u00f3 a resurgir en uno los tratados hipocr\u00e1ticos:<\/p>\n<p>\u201cCuando el cuerpo est\u00e1 despierto, el alma no es su propia se\u00f1ora, sino que sirve al cuerpo, su atenci\u00f3n se divide entre los diferentes sentidos corporales, \u2018vista, o\u00eddo, tacto, despertar y todas las acciones corporales\u2019, que privan a la mente de su independencia. Pero cuando el cuerpo est\u00e1 en reposo, el alma despierta, se agita y mantiene su propia casa y realiza por s\u00ed misma todas las actividades del cuerpo. En el sue\u00f1o, el cuerpo no siente, pero el alma despierta sabe todo, ve lo que tiene que ser visto, oye lo que tiene que ser o\u00eddo, anda, toca, se aflige, recuerda, en una palabra, todas las funciones del cuerpo y del alma, del mismo modo que el alma las interpreta en el sue\u00f1o. Por lo tanto, aquel que sabe interpretarlo es muy sabio\u201d.<\/p>\n<p>En contraste con los fil\u00f3sofos materialistas jonios que volvieron la espalda, deliberadamente, a la religi\u00f3n y la mitolog\u00eda, los pitag\u00f3ricos tomaron la idea del misterioso culto \u00f3rfico, \u00e9ste cre\u00eda que el alma podr\u00eda liberarse del cuerpo a trav\u00e9s del \u201c\u00e9xtasis\u201d (la palabra ektasis significa \u201capartarse\u201d). S\u00f3lo cuando el alma deja la prisi\u00f3n corporal puede expresar su verdadera naturaleza. La muerte era vida y la vida era muerte. Desde su principio el idealismo filos\u00f3fico, junto con su gemela, la religi\u00f3n, represent\u00f3 una retroversi\u00f3n de la verdadera relaci\u00f3n entre el pensamiento y el ser, el hombre y la naturaleza, las personas y las cosas, retroversi\u00f3n que ha persistido hasta la actualidad, de una forma u otra, con resultados muy perniciosos.<\/p>\n<p> <strong>La doctrina pitag\u00f3rica<\/strong><br \/> A pesar de su car\u00e1cter m\u00edstico, la doctrina pitag\u00f3rica supone un paso adelante en el desarrollo de la filosof\u00eda. No nos debe extra\u00f1ar. En la evoluci\u00f3n del pensamiento humano hay muchos ejemplos de la b\u00fasqueda de metas irracionales y acient\u00edficas que han hecho avanzar la causa de la ciencia. Durante siglos los alquimistas se esforzaron, infructuosamente, en descubrir la \u201cpiedra filosofal\u201d. Esta busqueda termin\u00f3 en fracaso, sin embargo, en este proceso consiguieron hacer descubrimientos muy importantes, sobre todo en el terreno de la experimentaci\u00f3n, sentar\u00edan las bases para el posterior desarrollo de la ciencia moderna y, en especial, la qu\u00edmica.<\/p>\n<p>La tendencia filos\u00f3fica jonia estuvo caracterizada por el intento de generalizar a partir de la experiencia del mundo real. Pit\u00e1goras y sus seguidores intentaron comprender la naturaleza de las cosas a trav\u00e9s de un camino diferente. Schwegler lo relata de la siguiente forma:<\/p>\n<p>\u201cNos encontramos ante la misma abstracci\u00f3n, pero a un nivel superior, cuando se aparta la mirada de la concreci\u00f3n sensorial de la materia; cuando la atenci\u00f3n ya no est\u00e1 en el aspecto cualitativo de la materia, como el agua, aire, etc., sino en su medida y relaciones cuantitativas; cuando la reflexi\u00f3n no se dirige a lo material, sino la forma y el orden que ocupan las cosas en el espacio\u201d. (Schwegler, History of Philosophy. P. 11).<\/p>\n<p>El progreso del pensamiento humano est\u00e1 estrechamente ligado a la capacidad de hacer abstracciones de la realidad, a la capacidad de extraer conclusiones a partir de una multitud de detalles. La realidad tiene muchas caras, y por tanto es posible interpretarla de muchas formas diferentes, reflejando \u00e9ste o aqu\u00e9l elemento de la verdad. En la historia de la filosof\u00eda hemos visto con mucha frecuencia a grandes pensadores que se han aferrado a un solo aspecto de la realidad, lo han elevado al rango de verdad absoluta y final y s\u00f3lo consigue desaparecer con la siguiente generaci\u00f3n de pensadores, quienes a su vez repiten el mismo proceso. Sin embargo, el auge o declive de las grandes escuelas filos\u00f3ficas y teor\u00edas cient\u00edficas representa el desarrollo y enriquecimiento del pensamiento humano a trav\u00e9s de un proceso interminable de aproximaciones sucesivas.<\/p>\n<p>Los pitag\u00f3ricos se acercaban al mundo desde el punto de vista del n\u00famero y de las relaciones cuantitativas. Para Pit\u00e1goras \u201ctodas las cosas son n\u00fameros\u201d. Esta idea estaba ligada a la b\u00fasqueda de la armon\u00eda subyacente del universo.<\/p>\n<p>Cre\u00edan que el n\u00famero era el elemento a trav\u00e9s del cual se desarrollaban todas las cosas. A pesar del elemento m\u00edstico, lograron descubrimientos importantes que estimularon el desarrollo de las matem\u00e1ticas, y en especial, el desarrollo de la geometr\u00eda. Inventaron el t\u00e9rmino impar, los n\u00fameros impares pod\u00edan incluso ser masculinos y femeninos. Las mujeres no eran admitidas en la comunidad, debido a la naturaleza de los n\u00fameros impares les confirieron un car\u00e1cter divino e incluso exist\u00edan n\u00famero \u00a1terrenales! De los pitag\u00f3ricos tambi\u00e9n proceden el cuadrado y el cubo de los n\u00fameros, descubrieron la progresi\u00f3n arm\u00f3nica de la escala musical, el largo de una cuerda y el tono de su nota vibrante.<\/p>\n<p>Los pitag\u00f3ricos no pusieron en pr\u00e1ctica sus ideas, s\u00f3lo estaban interesados en lo puramente geom\u00e9trico, abstracto y m\u00edstico. A\u00fan as\u00ed, tuvieron una gran influencia en el pensamiento filos\u00f3fico posterior. La m\u00edstica de las matem\u00e1ticas es similar a una materia esot\u00e9rica, inaccesible para los mortales corrientes, y ha perdurado hasta nuestros d\u00edas. Se transmiti\u00f3 a trav\u00e9s de la filosof\u00eda de Plat\u00f3n, quien a la entrada de su escuela puso la siguiente inscripci\u00f3n: \u201cNadie que ignore la geometr\u00eda puede entrar aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u2019La cosmolog\u00eda de los Pitag\u00f3ricos\u2019, escribe el profesor Farrington, \u2018es muy curiosa e importante. Al contrario que los jonios, trataron de describir el universo en t\u00e9rminos del comportamiento de determinados elementos materiales y procesos f\u00edsicos. Lo describieron casi exclusivamente en t\u00e9rminos num\u00e9ricos. Los n\u00fameros constitu\u00edan la parte fundamental de la que estaba compuesta su mundo. Llamaron al punto Uno, a la l\u00ednea Dos, a la superficie Tres y al s\u00f3lido Cuatro, seg\u00fan el n\u00famero m\u00ednimo de puntos necesario para definir cada una de estas dimensiones\u201d.<\/p>\n<p>\u201cIncluso en las matem\u00e1ticas es muy evidente el elemento m\u00edstico. Los pitag\u00f3ricos relacionaban la inmortalidad del alma con las eternas formas de los n\u00fameros, atribuy\u00e9ndole particularmente al n\u00famero 10 = 1 + 2 + 3 + 4. El universo, seg\u00fan ellos, est\u00e1 hecho solamente de n\u00fameros. Esta forma de idealismo extremado se relaciona con la magia cabal\u00edstica de los n\u00fameros, invocada todav\u00eda en la trinidad, los cuatro evangelistas, los siete pecados capitales y el n\u00famero de la bestia apocal\u00edptica. Tambi\u00e9n est\u00e1 patente en la moderna f\u00edsica matem\u00e1tica cuando sus adeptos intentan hacer de Dios el matem\u00e1tico supremo\u201d (J. D. Bernal, Op. Cit.p\u00e1g. 151).<\/p>\n<p>La historia de la ciencia se caracteriza por un feroz partidismo que a veces raya el fanatismo, en muchas ocasiones se ha visto en la defensa de escuelas de pensamiento, a las que se presentan como portadoras de la verdad absoluta y la cima del conocimiento humano hasta ese momento. S\u00f3lo el desarrollo de la propia ciencia puede revelar las limitaciones y contradicciones internas de una teor\u00eda determinada, negada despu\u00e9s por su contraria, a su vez negada otra vez, y as\u00ed en una sucesi\u00f3n infinita. Este proceso es precisamente la dial\u00e9ctica de la historia de la ciencia, que durante siglos camin\u00f3 al un\u00edsono con la historia de la filosof\u00eda, y al principio, en la pr\u00e1ctica, a penas se diferenciaban.<\/p>\n<p> <strong>Todas las cosas son n\u00fameros<\/strong><br \/> El desarrollo del aspecto cuantitativo de la investigaci\u00f3n natural tuvo sin duda una importancia crucial. Sin \u00e9l, la ciencia habr\u00eda seguido hundida en meras generalidades y no habr\u00eda podido avanzar m\u00e1s. Cada vez que consigue dar un paso adelante aparece una tendencia inevitable a lanzar proclamas exageradas en nombre de ella. Sobre todo all\u00ed donde la ciencia a\u00fan se entremezclaba con la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los pitag\u00f3ricos ve\u00edan en el n\u00famero \u201crelaciones cuantitativas\u201d y la esencia de todas las cosas. \u201cTodas las cosas son n\u00fameros\u201d. Es verdad que es posible explicar muchos fen\u00f3menos naturales en t\u00e9rminos matem\u00e1ticos. Pero incluso los modelos matem\u00e1ticos m\u00e1s avanzados son s\u00f3lo aproximaciones al mundo real. Ya hace tiempo que es evidente la insuficiencia de este tipo de aproximaci\u00f3n cuantitativa. Hegel era un idealista convencido y un matem\u00e1tico formidable, por lo tanto, se podr\u00eda haber esperado de \u00e9l entusiasmo hacia la escuela pitag\u00f3rica, pero ocurri\u00f3 todo lo contrario. Hegel despreciaba el hecho de reducir el mundo a simples relaciones cuantitativas.<\/p>\n<p>Desde los tiempos de Pit\u00e1goras se han hecho las afirmaciones m\u00e1s extravagantes en nombre de las matem\u00e1ticas, se las presentan como la reina de las ciencias, la llave m\u00e1gica que abre todas las puertas del universo. Liberadas de todo contacto con la tosca realidad material, las matem\u00e1ticas parece que se elevaran a los cielos y all\u00ed adquirieran una existencia cuasi divina, sin obedecer a ninguna regla, salvo a s\u00ed mismas. El gran matem\u00e1tico Henri Poincar, en los primeros a\u00f1os de este siglo, dec\u00eda que las leyes de la ciencia no guardaban relaci\u00f3n con el mundo real, que representaban convenciones arbitrarias destinadas a describir un fen\u00f3meno determinado de la forma m\u00e1s conveniente y \u201c\u00fatil\u201d. Ahora muchos f\u00edsicos afirman abiertamente que la validez de sus modelos matem\u00e1ticos no dependen de la verificaci\u00f3n emp\u00edrica, sino de las cualidades est\u00e9ticas de sus ecuaciones.<\/p>\n<p>Las teor\u00edas matem\u00e1ticas, por un lado, fueron fuente de tremendos avances cient\u00edficos y por otro, origen de numerosos errores y malinterpretaciones que han tenido, y tienen, consecuencias profundamente negativas. El error fundamental es intentar reducir el funcionamiento complejo, din\u00e1mico y contradictorio de la naturaleza a algo est\u00e1tico, a simples y ordenadas f\u00f3rmulas cuantitativas. Empezando por los pitag\u00f3ricos, se presenta a la naturaleza de una manera formalista, como un punto unidimensional que se convierte en l\u00ednea, que se convierte en un plano, un cubo, una esfera, etc. A simple vista, el mundo de las matem\u00e1ticas puras es un pensamiento absoluto, sin ning\u00fan contacto con las cosas materiales. Pero como se\u00f1al\u00f3 Engels, esta presunci\u00f3n est\u00e1 muy alejada de la realidad. Utilizamos el sistema decimal, no por una deducci\u00f3n l\u00f3gica o por la \u201clibre voluntad\u201d, sino porque tenemos diez dedos. La palabra \u201cdigital\u201d proviene de la palabra latina que designa a los dedos. Hoy en d\u00eda, un escolar contar\u00e1 en secreto con sus dedos materiales por debajo del pupitre, antes de llegar a la respuesta de un problema matem\u00e1tico abstracto. El ni\u00f1o inconscientemente refleja la forma en que los primeros humanos aprendieron a contar.<\/p>\n<p>Los or\u00edgenes materiales de las abstracciones matem\u00e1ticas no eran un secreto para Arist\u00f3teles:<\/p>\n<p>\u201cLos matem\u00e1ticos investigan abstracciones. Eliminan todas las cualidades razonables como el peso, la densidad, la temperatura, etc., dejan s\u00f3lo las cualidades cuantitativas (una, dos \u00f3 tres dimensiones) y sus atributos esenciales (&#8230;) Los objetos matem\u00e1ticos no pueden existir aparte de las cosas sensibles (por ejemplo lo material) (&#8230;). No tenemos experiencia de nada que consista en l\u00edneas, planos o puntos, y deber\u00edamos tenerlas si estas cosas fueran sustancias materiales, l\u00edneas, etc., Podr\u00eda ser importante una definici\u00f3n para el cuerpo, pero no tan importante como para la sustancia\u201d. (Arist\u00f3teles. Metaf\u00edsica. Madrid. Espasa Calpe. 1979. p. 120-251-253)<\/p>\n<p>El desarrollo de las matem\u00e1ticas es el resultado de las propias necesidades materiales humanas. El primer hombre al principio ten\u00eda s\u00f3lo diez n\u00fameros, precisamente porque contaba, como lo hace un ni\u00f1o peque\u00f1o con sus dedos. La excepci\u00f3n fueron los mayas de Am\u00e9rica Central que ten\u00edan un sistema num\u00e9rico basado en el veinte y no en el diez, con toda probabilidad esto se deb\u00eda a que contaban con los dedos del pie y la mano. El primer hombre, viv\u00eda en una sociedad cazadora y recolectora, sin dinero o propiedad privada, no ten\u00eda necesidad de grandes n\u00fameros. Para expresar un n\u00famero mayor que diez, simplemente combinaba algunos de los diez sonidos relacionados con sus dedos. De esta forma, uno m\u00e1s que diez es expresado por \u201cuno-diez\u201d, (und\u00e9cimo en Lat\u00edn o ein-lifon en teut\u00f3nico), se convierte en once en el ingl\u00e9s moderno. Los dem\u00e1s n\u00fameros son s\u00f3lo combinaciones de los diez sonidos originales, con la excepci\u00f3n de cinco a\u00f1adidos: cien, mil, mill\u00f3n, bill\u00f3n y trill\u00f3n.<\/p>\n<p>El gran fil\u00f3sofo materialista ingl\u00e9s del siglo XVII, Thomas Hobbes, comprendi\u00f3 el aut\u00e9ntico origen de los n\u00fameros: \u201cHubo un tiempo en que no se utilizaban los nombres de los n\u00fameros, y los hombres utilizaban los dedos de una o de ambas manos para contar aquellas cosas de las que deseaban llevar la cuenta, ahora en cualquier pa\u00eds nuestras palabras numerales son diez y en algunos cinco\u201d. (Hobbes. Del ciudadano y Leviat\u00e1n. Madrid. Editorial Tecnos. 1999. p. 14. ).<\/p>\n<p>\u201cS\u00f3lo porque el hombre primitivo invent\u00f3 el mismo n\u00famero de sonidos numerales como dedos ten\u00eda su mano, hoy nuestra escala numeral es decimal, es decir, una escala basada en diez, y que consiste en repeticiones interminables de los primeros diez sonidos b\u00e1sicos numerales. Si los hombres hubieran tenido doce dedos, en vez de diez, sin duda tendr\u00edamos hoy una escala numeral d\u00faodecimal, basada en el doce, y consistente en repeticiones interminables de los doce sonidos numerales b\u00e1sicos\u201d. (A. Hooper. Makers of Mathematics. p. 4- 5. En la edici\u00f3n inglesa). El sistema duodecimal tiene ciertas ventajas en comparaci\u00f3n con el decimal, ya que diez s\u00f3lo puede ser dividido exactamente entre dos y cinco, mientras el doce puede ser dividido exactamente entre dos, tres, cuatro y seis.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros romanos son representaciones pict\u00f3ricas de los dedos. Probablemente el s\u00edmbolo del cinco represente el hueco entre el pulgar y el resto de los dedos. La palabra \u201cc\u00e1lculo\u201d (de la que deriva \u201ccalcular\u201d) significa en lat\u00edn, \u201cguijarro\u201d, est\u00e1 relacionada con el m\u00e9todo de contar abalorios de piedra en un \u00e1baco. Estos y otros incontables ejemplos sirven para ilustrar que las matem\u00e1ticas no derivan de una operaci\u00f3n de la mente humana, sino que es el producto de un largo proceso de evoluci\u00f3n social -tantear, observar y experimentar-, que poco a poco se va separando como un cuerpo independiente del conocimiento y adquiere un car\u00e1cter abstracto.<\/p>\n<p>Del mismo modo, nuestros sistemas actuales de peso y medida derivan de objetos materiales. El origen de la unidad inglesa de medida, \u201cpie\u201d, es evidente, igual que la palabra espa\u00f1ola \u201cpulgada\u201d, que significa un pulgar. El origen de los s\u00edmbolos matem\u00e1ticos m\u00e1s b\u00e1sicos + y \u2013 no tienen nada que ver con las matem\u00e1ticas, eran los signos utilizados en la Edad Media por los comerciantes para calcular el exceso o defecto de cantidades de mercanc\u00edas en los almacenes.<\/p>\n<p>La necesidad de construir viviendas para protegerse de los elementos oblig\u00f3 al hombre primitivo a encontrar la manera mejor y m\u00e1s pr\u00e1ctica de cortar madera, y con ello el descubrimiento del \u00e1ngulo recto y la escuadra de carpintero. La necesidad de construir una casa a nivel del suelo llev\u00f3 a la invenci\u00f3n de todo tipo de instrumentos de nivelado y que se han encontrado en las tumbas egipcias y romanas, y que consist\u00edan en tres piezas de madera unidas en un tri\u00e1ngulo is\u00f3sceles con una cuerda atada al v\u00e9rtice. Estas simples herramientas fueron utilizadas en la construcci\u00f3n de las pir\u00e1mides. Los sacerdotes egipcios acumularon una gran cantidad de conocimiento derivado de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La palabra \u201cgeometr\u00eda\u201d delata tambi\u00e9n sus or\u00edgenes pr\u00e1cticos. Significa \u201cmedida de la tierra\u201d. La virtud de los griegos fue proporcionar una expresi\u00f3n te\u00f3rica a estos descubrimientos. Pero al presentar sus teoremas como un producto puro de la deducci\u00f3n l\u00f3gica, se enga\u00f1aron a s\u00ed mismos y tambi\u00e9n a las futuras generaciones.<\/p>\n<p>Las matem\u00e1ticas surgen de la realidad material, y si \u00e9ste no fuera el caso no tendr\u00edan aplicaci\u00f3n. Incluso el famoso teorema de Pit\u00e1goras, conocido por cualquier escolar, en el tri\u00e1ngulo rect\u00e1ngulo, la suma de los cuadrados de los dos catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa, este teorema fue puesto en pr\u00e1ctica por los egipcios.<\/p>\n<p>Los pitag\u00f3ricos rompieron con la tradici\u00f3n materialista jonia que generalizaba a partir de la experiencia del mundo real, los pitag\u00f3ricos afirmaban que las m\u00e1s altas verdades de las matem\u00e1ticas no pod\u00edan derivar del mundo de la experiencia sensorial, sino s\u00f3lo del trabajo de la raz\u00f3n pura, a trav\u00e9s de la deducci\u00f3n. Empezando por ciertos puntos fundamentales, que hay que tomarlos por verdad, el fil\u00f3sofo razonaba a trav\u00e9s de una serie de etapas l\u00f3gicas hasta llegar a una conclusi\u00f3n, utilizando s\u00f3lo hechos que est\u00e1n de acuerdo con los primeros principios, o que se deriven de ellos. Esto era conocido como razonamiento a priori, de la frase latina que significa: \u201clo que viene primero\u201d.<\/p>\n<p>Utilizando la deducci\u00f3n y el razonamiento a priori, los pitag\u00f3ricos intentaron establecer un modelo de universo basado en las formas perfectas y gobernado por la armon\u00eda divina. El problema es que las formas del mundo real son cualquier cosa menos perfectas. Por ejemplo, pensaban que los cuerpos celestiales eran esferas perfectas que se mov\u00edan en c\u00edrculos perfectos. Esto fue un avance revolucionario para su tiempo, pero ninguna de estas afirmaciones era correcta. El intento de imponer una armon\u00eda perfecta al universo, y de esta forma liberarlo de la contradicci\u00f3n, colaps\u00f3 incluso en t\u00e9rminos matem\u00e1ticos. Las contradicciones internas comenzaron a salir a la superficie y llevaron la escuela pitag\u00f3rica a la crisis.<\/p>\n<p>A mediados del siglo V, Hipio de Metapontum, descubri\u00f3 que las relaciones cuantitativas entre el lado y la diagonal de figuras simples, como el cuadrado y el pent\u00e1gono regular no se pod\u00edan medir, es decir, no se pueden expresar como una raz\u00f3n de un n\u00famero, no importa lo grande que sea. La ra\u00edz cuadrada de dos no se puede expresar en ning\u00fan n\u00famero. Es lo que los matem\u00e1ticos llaman n\u00famero irracional. Este descubrimiento hundi\u00f3 la teor\u00eda en la confusi\u00f3n. Hiterto, el pitag\u00f3rico, pensaba que el mundo estaba construido por puntos con magnitud. Aunque no era posible decir de cuantos puntos constaba una l\u00ednea determinada, si supon\u00eda que era un n\u00famero finito. Ahora bien, si la diagonal y el lado son inconmensurables, entonces las l\u00edneas son divisibles infinitamente y los peque\u00f1os puntos de los que est\u00e1 formado el universo no existen.<\/p>\n<p>Desde este momento, la escuela pitag\u00f3rica entr\u00f3 en declive. Se dividi\u00f3 en dos facciones rivales, uno de las cuales se hundi\u00f3 en las especulaciones matem\u00e1ticas m\u00e1s oscuras, la otra intent\u00f3 superar la contradicci\u00f3n mediante ingeniosas innovaciones matem\u00e1ticas que establecieron las bases para el desarrollo de las ciencias cuantitativas.<\/p>\n<h2>Cap\u00edtulo II. Los primeros dial\u00e9cticos<\/h2>\n<p>Hoy, m\u00e1s de cien a\u00f1os despu\u00e9s de Darwin, en general, se acepta la idea de que todo cambia. Pero no siempre fue as\u00ed. La teor\u00eda de la evoluci\u00f3n y de la selecci\u00f3n natural tuvo que librar una larga y amarga batalla contra los defensores de la concepci\u00f3n b\u00edblica, que sosten\u00eda que todas las especies fueron creadas por Dios en siete d\u00edas, y que \u00e9stas eran fijas e inmutables. Durante muchos siglos la Iglesia domin\u00f3 la ciencia e impuso la idea de que la tierra era el centro del universo. Aquellos que no estaban de acuerdo eran quemados en la hoguera.<\/p>\n<p>Incluso hoy en d\u00eda, la idea del cambio se entiende de una forma superficial y parcial. Se interpreta la evoluci\u00f3n como un cambio lento y gradual que excluye los saltos repentinos. Se presupone que en la naturaleza no existen las contradicciones y all\u00ed donde surgen, el pensamiento humano las atribuye a un error subjetivo. Pero las contradicciones abundan en todos los niveles de la naturaleza y conforman la base del movimiento y el cambio. Los primeros pensadores s\u00ed comprendieron este proceso que ya se puede encontrar en la filosof\u00eda budista. Tambi\u00e9n es el eje central de la antigua noci\u00f3n china del ying y el yang. En el siglo IV a. C, Hui Shih escribi\u00f3 las siguientes l\u00edneas:<\/p>\n<p>\u201cEl cielo est\u00e1 al mismo nivel que la tierra; las monta\u00f1as est\u00e1n al mismo nivel que los pantanos. El sol est\u00e1 exactamente en el mediod\u00eda; todas las criaturas est\u00e1n moribundas\u201d. (G. Thomshon. The First Philosophers. P. 69).<\/p>\n<p>Veamos tambi\u00e9n los siguientes fragmentos escritos por el fundador de la filosof\u00eda dial\u00e9ctica griega, Her\u00e1clito (544-484 a. C.):<\/p>\n<p>\u201cEl fuego vive de la muerte del aire y el aire vive de la muerte del fuego; El agua vive de la muerte de la tierra y la tierra vive de la muerte del agua\u201d.<br \/> Para nosotros es vivir y morir, dormir y despertar, ser joven y viejo; a todo cambio le sucede otro\u201d. \u201cParamos y no pasamos el mismo r\u00edo; estamos y no estamos\u201d.<br \/> Con Her\u00e1clito las contradictorias afirmaciones de los fil\u00f3sofos jonios adquieren una expresi\u00f3n dial\u00e9ctica. \u201cAqu\u00ed vemos tierra. No hay proposici\u00f3n de Her\u00e1clito que no haya adoptado en mi L\u00f3gica\u201d (Hegel. History of Philosophy. Vol. I. p. 279. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Pese a su importancia s\u00f3lo han llegado a nosotros 130 fragmentos de la filosof\u00eda de Her\u00e1clito, escritos adem\u00e1s con un estilo afor\u00edstico bastante dif\u00edciles de leer. A Her\u00e1clito se le conoc\u00eda por \u201cel oscuro\u201d, debido a la oscuridad de sus escritos. Parece que eligiera deliberadamente que su filosof\u00eda fuera inaccesible. S\u00f3crates coment\u00f3 ir\u00f3nicamente: \u201cen todo lo que comprend\u00eda era excelente, en lo que no cre\u00eda lo era igualmente, pero el libro requer\u00eda un nadador resistente\u201d. (Schwegler, op. cit. p.20).<br \/> Engels, en el Anti-D\u00fchring hace la siguiente apreciaci\u00f3n de la perspectiva dial\u00e9ctica que tiene Her\u00e1clito del mundo:<\/p>\n<p>\u201cCuando sometemos a la consideraci\u00f3n del pensamiento la naturaleza o la historia humana, o nuestra propia actividad espiritual, se nos ofrece por de pronto la estampa de un infinito entrelazamiento de conexiones e interacciones, en el cual nada permanece siendo lo que era, ni como era ni donde era, sino que todo se mueve, se transforma, deviene y perece. <\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n del mundo, primaria e ingenua, pero correcta en cuanto a la causa, es la de la antigua filosof\u00eda griega, y ha sido claramente formulada por vez primera por Her\u00e1clito: todo esto y no es, pues todo fluye, se encuentra en constante modificaci\u00f3n, sumido en constante devenir y perecer\u201d (Engels. Anti-D\u00fchring; Barcelona. Editorial Cr\u00edtica.1977. p. 20).<\/p>\n<p>Her\u00e1clito vivi\u00f3 en Efeso, en medio del violento siglo V a. C., un per\u00edodo de guerra y lucha civil. Se sabe poco de su vida, excepto que proced\u00eda de una familia aristocr\u00e1tica. <\/p>\n<p>La naturaleza del per\u00edodo en el que vivi\u00f3 se refleja en uno de sus fragmentos: \u201cLa guerra es el padre de todo y el rey de todas las cosas; a algunos ha hecho Dioses y a otros hombres; a algunos esclavos y a otros libres\u201d. (Los fragmentos que aqu\u00ed se citan proceden de la edici\u00f3n Baywater, reproducida en Early greek philosophers de Burnet). Her\u00e1clito aqu\u00ed no hace referencia a la guerra en la sociedad humana, sino al papel de la contradicci\u00f3n interna en todos los niveles de la naturaleza, por eso la mejor traducci\u00f3n es \u201clucha\u201d. Seg\u00fan Her\u00e1clito \u201cdebemos darnos cuenta que la guerra es com\u00fan a todos, la lucha es justicia, que todas las cosas nacen y mueren a trav\u00e9s de la lucha\u201d. Todas las cosas contienen la contradicci\u00f3n que impulsa su desarrollo. Sin contradicci\u00f3n no existir\u00eda movimiento ni vida.<\/p>\n<p>Her\u00e1clito fue el primero en plantear la unidad de contrarios. Los pitag\u00f3ricos elaboraron una tabla de diez ant\u00edtesis:<\/p>\n<p>1) Los finito y lo infinito<br \/> 2) Lo impar y lo par<br \/> 3) El uno y lo mucho<br \/> 4) La derecha y la izquierda<br \/> 5) Lo masculino y lo femenino<br \/> 6) Lo m\u00f3vil y lo inm\u00f3vil<br \/> 7) Lo recto y lo tortuoso<br \/> 8) Luz y oscuridad<br \/> 9) Bueno y malo<br \/> 10) El cuadrado y el paralelogramo<\/p>\n<p>Estos conceptos son importantes pero los pitag\u00f3ricos no los desarrollaron, se conformaban con su simple enumeraci\u00f3n. Los pitag\u00f3ricos defend\u00edan la uni\u00f3n de contrarios a trav\u00e9s de un \u201csignificado\u201d y as\u00ed se eliminaba la contradicci\u00f3n, buscaban el t\u00e9rmino medio. Para responder a la interpretaci\u00f3n pitag\u00f3rica Her\u00e1clito utiliza una imagen a\u00fan m\u00e1s asombrosa y bella.<\/p>\n<p>\u201cEl hombre no sabe lo que concuerda con s\u00ed mismo. Es una serie de armoniosas tensiones contradictorias entre s\u00ed, como el arco y la lira. En la contradicci\u00f3n se encuentra el fundamento de todo. El deseo de eliminar la contradicci\u00f3n en realidad presupondr\u00eda la eliminaci\u00f3n de todo movimiento y vida, por eso \u2018Homero se equivoc\u00f3 al afirmar: \u2018\u00a1Si la lucha entre dioses y hombres pereciera!\u2019. No comprend\u00eda que estaba rezando por la destrucci\u00f3n del universo; porque si se hubiera escuchado su rezo, todas las cosas habr\u00edan perecido&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Estos pensamientos eran profundos pero chocaban con la experiencia cotidiana y con el \u201csentido com\u00fan\u201d. \u00bfC\u00f3mo una cosa puede ser y no ser al mismo tiempo? \u00bfC\u00f3mo puede una cosa vivir y morir al mismo tiempo? Her\u00e1clito se burlaba de estos argumentos:<\/p>\n<p>\u201cDe sabios es escuchar, no a mi, sino a mi Palabra, y confesar que todas las cosas son una\u201d&#8230; \u201cAunque esta Palabra es verdad eternamente, todav\u00eda el hombre es incapaz de comprenderla cuando la escucha por primera vez\u201d&#8230; \u201cAunque todas las cosas llegan a pasar seg\u00fan esta palabra, el hombre parece que no tuviera experiencia en ella, cuando hacen juicios de palabras y escritura como yo hago, dividen cada cosa seg\u00fan su clase y muestran fielmente lo que es\u201d&#8230; \u201cPero otros hombres no saben lo que hacen cuando despiertan y olvidan que estaban dormidos\u201d&#8230; \u201cLocos cuando escuchan como los sordos; de ellos se dice son testigos por que est\u00e1n ausentes cuando est\u00e1n presentes\u201d&#8230; \u201cLos ojos y los o\u00eddos son malos testigos para los hombres si tienen almas que comprenden su lenguaje\u201d&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quieren decir estas palabras?. En griego palabra se dice \u201clogos\u201d y de ella deriva la l\u00f3gica. A pesar de su apariencia m\u00edstica, el comentario de Her\u00e1clito es un llamamiento a la objetividad racional. No me escuchen a m\u00ed, dice Her\u00e1clito, sino a las leyes objetivas de la naturaleza que \u00e9l describe. Este es el significado esencial: Y \u201c\u00bftodas las cosas son una?\u201d. En la historia de la filosof\u00eda hay dos formas de interpretar la realidad: como una \u00fanica sustancia que se expresa de formas diferentes (monismo, de la palabra griega que significa simple); o como dos sustancias totalmente diferentes, esp\u00edritu y materia (conocido como dualismo). Los primeros fil\u00f3sofos griegos eran materialistas monistas. Posteriormente, los pitag\u00f3ricos adoptaron el dualismo, que supuestamente se basaba en la existencia de un abismo insalvable entre la mente (el esp\u00edritu) y la materia. Este es el sello de todo idealismo y hunde sus ra\u00edces en las supersticiones primitivas de los salvajes que cre\u00edan que durante el sue\u00f1o el alma abandonaba el cuerpo.<\/p>\n<p>El pasaje de arriba es una pol\u00e9mica contra el dualismo filos\u00f3fico de los pitag\u00f3ricos, Her\u00e1clito defend\u00eda la visi\u00f3n del antiguo monismo jonio -existe una unidad material subyacente a la naturaleza-. El universo no se cre\u00f3, siempre ha existido, a trav\u00e9s de un continuo proceso de flujo y cambio, a trav\u00e9s de \u00e9l las cosas se transforman en su contrario, la causa se convierte en efecto y el efecto en causa. La contradicci\u00f3n es la base de todo. Para alcanzar la verdad es necesario ir m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y tener en cuenta las tendencias contradictorias internas de un fen\u00f3meno concreto y as\u00ed poder comprender sus fuerzas motrices internas.<\/p>\n<p>La inteligencia com\u00fan, por su parte, se conforma con la realidad que le muestra el sentido de percepci\u00f3n y acepta los \u201chechos\u201d sin m\u00e1s. Pero esta percepci\u00f3n, en el mejor de los casos, es limitada y puede ser una fuente de interminables errores. Por ejemplo, \u201cpara el \u2018sentido com\u00fan\u2019 el mundo es plano y el sol gira alrededor de la tierra. La verdadera naturaleza de las cosas no siempre es evidente. Como se\u00f1ala Her\u00e1clito \u201ca la naturaleza le gusta ocultarse\u201d.<\/p>\n<p>Para alcanzar la verdad es necesario saber como interpretar la informaci\u00f3n que llega a nuestros sentidos. \u201cSi no esperas lo inesperado no lo encontrar\u00e1s\u201d. \u201cLos que buscan oro para encontrar un poco tendr\u00e1n que remover mucha arena\u201d.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de Her\u00e1clito se basa en la idea de que \u201ctodo fluye\u201d. \u201cNo puedes pasar dos veces el mismo r\u00edo; sus aguas frescas est\u00e1n pasando siempre ante t\u00ed\u201d. Esta visi\u00f3n del universo era din\u00e1mica, todo lo contrario a la concepci\u00f3n idealista y est\u00e1tica de los pitag\u00f3ricos. Her\u00e1clito busca la sustancia material que sustenta el universo, sigue los pasos de Tales y Anax\u00edmenes y elige el elemento m\u00e1s fugaz y esquivo, el fuego.<\/p>\n<p>Para la mente com\u00fan es dif\u00edcil aceptar que todo se encuentra en un estado de constante flujo, que no hay nada fijo y permanente, excepto, el movimiento y el cambio. El pensamiento humano, en general, es innatamente conservador. El deseo de asirse a algo s\u00f3lido, concreto y seguro se encuentra arraigado en un instinto profundo, similar al instinto de conservaci\u00f3n. La esperanza de encontrar una vida despu\u00e9s de la muerte, la creencia en un alma inmortal, es fruto del rechazo a creer que todas las cosas tienen un: \u201cpanda rhei\u201d (todo fluye). El hombre, tercamente, busca alcanzar la libertad negando las leyes de la naturaleza, invent\u00e1ndose privilegios imaginarios. La verdadera libertad \u2013como explic\u00f3 Hegel-, consiste en la comprensi\u00f3n correcta de estas leyes y actuar en consecuencia. La gran aportaci\u00f3n de Her\u00e1clito fue que por primera vez elabor\u00f3 una perspectiva dial\u00e9ctica del mundo.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de Her\u00e1clito, incluso en vida, fue recibida con gran incredulidad y hostilidad. Her\u00e1clito cambi\u00f3 la concepci\u00f3n, no s\u00f3lo de la religi\u00f3n y de la tradici\u00f3n, tambi\u00e9n de la mentalidad y el \u201csentido com\u00fan\u201d que no ve m\u00e1s all\u00e1 de sus narices. En los 2.500 a\u00f1os siguientes, se ha intentado refutarla una y otra vez:<\/p>\n<p>\u201cLa ciencia como la filosof\u00eda, ha intentado evadirse de la doctrina del flujo perpetuo, encontrando un substrato permanente en medio de los fen\u00f3menos cambiantes. La qu\u00edmica parec\u00eda cumplir este deseo. Se vio que el fuego, aparentemente destructor, solamente transforma: los elementos se combinan nuevamente, pero cada \u00e1tomo que exist\u00eda antes de la combusti\u00f3n existe a\u00fan cuando el proceso se realiza. Por consiguiente, se supuso que los \u00e1tomos eran indestructibles y que todo cambio en el mundo f\u00edsico consiste meramente en una nueva disposici\u00f3n de elementos persistentes. Esta idea predomin\u00f3 hasta que el descubrimiento de la radiactividad hizo ver que los \u00e1tomos pod\u00edan desintegrarse.<\/p>\n<p>Sin darse por vencidos, los f\u00edsicos inventaron unidades nuevas, m\u00e1s peque\u00f1as, llamadas electrones y protones, de los cuales se componen los \u00e1tomos, y durante a\u00f1os se supuso que estas unidades pose\u00edan la indestructibilidad antes atribuida a los \u00e1tomos. Desgraciadamente, parec\u00eda que los protones y electrones pod\u00edan chocar y estallar, formando no una sustancia nueva sino una onda de energ\u00eda que se extiende por el universo con la velocidad de la luz. <\/p>\n<p>La energ\u00eda ten\u00eda que sustituir a la sustancia respecto a la permanencia. Pero la energ\u00eda distinta a la sustancia, no representa el refinamiento de la noci\u00f3n vulgar de una cosa, es meramente una caracter\u00edstica de procesos f\u00edsicos. Puede arbitrariamente identificarse con el fuego de Her\u00e1clito, pero se trata de la acci\u00f3n de arder, no de la que arde. \u201cLo que arde\u201d ha desaparecido en la f\u00edsica moderna.<\/p>\n<p>Pasando de lo peque\u00f1o a lo grande, la astronom\u00eda ya no admite que se consideren los astros como duraderos. Los planetas proceden del Sol y el Sol de una nebulosa. Ha durado y durar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s, pero m\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde, probablemente dentro de un mill\u00f3n de millones de a\u00f1os, estallar\u00e1, destruyendo todos los planetas. Por lo menos as\u00ed lo afirman los astr\u00f3nomos. Acaso, mientras se acerca el d\u00eda fatal, encontrar\u00e1n alg\u00fan error en sus c\u00e1lculos\u201d. (B. Russell. Op. Cit. p. 84-85)<\/p>\n<p> <strong>Los el\u00e9atas<\/strong><br \/> En la antig\u00fcedad se cre\u00eda que la filosof\u00eda de Her\u00e1clito era una reacci\u00f3n contra las ideas de Parm\u00e9nides (540-470 a. C.). Ahora la opini\u00f3n predominante es la contraria, la escuela el\u00e9ata fue una reacci\u00f3n contra la filosof\u00eda de Her\u00e1clito.<\/p>\n<p>Los el\u00e9atas intentaron refutar la idea de que \u201ctodo fluye\u201d y afirmaron lo contrario: nada cambia, el movimiento es s\u00f3lo una ilusi\u00f3n. Estamos ante un buen ejemplo del car\u00e1cter dial\u00e9ctico de la evoluci\u00f3n del pensamiento humano y de la historia de la filosof\u00eda en particular. Su desarrollo no sigue una l\u00ednea recta, se desarrolla a trav\u00e9s de la contradicci\u00f3n, se propone una teor\u00eda y \u00e9sta a su vez es negada por su contraria, hasta que de nuevo otra teor\u00eda la niega, y a veces, el proceso regresa al punto de partida. <\/p>\n<p>Sin embargo, esta aparente regresi\u00f3n a las viejas ideas no significa que el desarrollo intelectual sea un c\u00edrculo cerrado.<\/p>\n<p>Todo lo contrario, el proceso dial\u00e9ctico nunca se repite de la misma forma, el proceso cient\u00edfico de controversia, discusi\u00f3n y constante revisi\u00f3n de postulados, a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n, ayudan a profundizar nuestra comprensi\u00f3n y nos acercan a la verdad.<\/p>\n<p>Elia (o Velia) era una colonia griega del sur de Italia fundada en el a\u00f1o 540 a. C. por emigrantes procedentes de la invasi\u00f3n persa de Jonia. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, la escuela el\u00e9ata fue fundada por Xen\u00f3fenes. Sin embargo, no est\u00e1 clara su relaci\u00f3n con la escuela, su contribuci\u00f3n se vio eclipsada por sus m\u00e1s destacados representantes, Parm\u00e9nides y Zen\u00f3n (460 a. C.). Mientras que los pitag\u00f3ricos abstra\u00edan de la materia todas las cualidades excepto el n\u00famero, los el\u00e9atas dieron un paso m\u00e1s, llevaron el proceso a su extremo, establecieron una concepci\u00f3n completamente abstracta del ser, lo despojaron de todas las manifestaciones concretas, excepto su existencia desnuda. \u201cS\u00f3lo es el ser; el no ser (se convierte) no es\u201d. Un ser puro, limitado, inmutable, sin caracter\u00edsticas distintivas, \u00e9sta es la esencia del pensamiento el\u00e9ata.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n del universo est\u00e1 dise\u00f1ada para eliminar todas las contradicciones, toda la mutabilidad y todo el movimiento. Dentro de su marco de referencia, es una filosof\u00eda consistente, s\u00f3lo hay un problema, que entra directamente en contradicci\u00f3n con toda la experiencia humana. Nada de esto preocup\u00f3 a Parm\u00e9nides. Si el entendimiento humano no puede comprender esta idea, pues peor para el entendimiento humano. Zen\u00f3n elabor\u00f3 una famosa serie de paradojas con la intenci\u00f3n de demostrar la imposibilidad del movimiento. <\/p>\n<p>Seg\u00fan la leyenda, Di\u00f3genes rebati\u00f3 las ideas de Zen\u00f3n sencillamente andando por una habitaci\u00f3n. Pero cuantas generaciones de l\u00f3gicos se han formado en las ideas de Zen\u00f3n, ideas dif\u00edciles de resolver en t\u00e9rminos te\u00f3ricos.<br \/> Hegel afirma que la intenci\u00f3n real de Zen\u00f3n no era negar la realidad del movimiento, sino extraer la contradicci\u00f3n presente en el movimiento y la forma en que se refleja en el pensamiento. En este sentido, parad\u00f3jicamente, los el\u00e9atas tambi\u00e9n eran fil\u00f3sofos dial\u00e9cticos. Hegel intenta defender a Zen\u00f3n de la cr\u00edtica de Arist\u00f3teles con las siguientes palabras:<\/p>\n<p>\u201cLa cuesti\u00f3n no es que exista el movimiento; la existencia del movimiento es sensorialmente tan cierta como que hay elefantes; Zen\u00f3n no niega el movimiento en este sentido. Zen\u00f3n hace referencia a su realidad. El movimiento, se considera incierto porque su concepci\u00f3n supone una contradicci\u00f3n; lo que quiere decir es que no se puede predecir el Ser verdadero\u201d (Hegel. History of Philosophy. Vol. 1. p. 266. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Para contrarrestar el argumento de Zen\u00f3n no basta demostrar la existencia del movimiento como lo hizo Di\u00f3genes. Es necesario partir de sus premisas, agotar el an\u00e1lisis del movimiento y llevarlo hasta sus \u00faltimas consecuencias, hasta el punto en que se transforme en su contrario. Ese es el aut\u00e9ntico m\u00e9todo de razonamiento dial\u00e9ctico, no basta con afirmar lo contrario y menos a\u00fan recurrir a la caricatura. La realidad es que las paradojas de Zen\u00f3n tienen bases racionales y no se pueden resolver con el m\u00e9todo de la l\u00f3gica formal, s\u00f3lo se pueden resolver de una forma dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p> <strong>\u201cAquiles el r\u00e1pido\u201d<\/strong><br \/> Zen\u00f3n \u201crechazaba\u201d el movimiento. Dec\u00eda que un cuerpo en movimiento antes de alcanzar un punto concreto, debe primero haber recorrido la mitad de la distancia. Y antes deber\u00eda recorrer la mitad de esa mitad y as\u00ed infinitamente.<\/p>\n<p>De esta forma, cuando dos cuerpos est\u00e1n movi\u00e9ndose en la misma direcci\u00f3n y el de detr\u00e1s se encuentra a una distancia fija del primero y se mueve a mayor velocidad, se supone que este \u00faltimo superar\u00e1 al primero. Pero Zen\u00f3n dec\u00eda que \u201cel m\u00e1s r\u00e1pido nunca podr\u00e1 alcanzar al m\u00e1s lento\u201d. Esta idea la expres\u00f3 en la famosa paradoja de \u2018Aquiles el r\u00e1pido\u2019. <\/p>\n<p>Imaginemos una carrera entre Aquiles y una tortuga. Supongamos que Aquiles puede correr diez veces m\u00e1s r\u00e1pido que la tortuga que lleva una ventaja de mil metros. En el tiempo que Aquiles recorre mil metros, la tortuga se encontrar\u00e1 cien metros delante de Aquiles; cuando \u00e9ste haya recorrido otros cien metros, la tortuga estar\u00e1 un metro por delante; cuando \u00e9l haya cubierto esa distancia, la tortuga estar\u00e1 a una d\u00e9cima parte de un metro por delante y as\u00ed infinitamente. Desde el punto de vista del sentido com\u00fan cotidiano esto parece absurdo. <\/p>\n<p>Es evidente que \u00a1Aquiles alcanzar\u00e1 a la tortuga! Arist\u00f3teles comentaba al respecto que \u201cesta prueba afirma la divisibilidad interminable, pero esto es falso, el cuerpo r\u00e1pido alcanzar\u00e1 al lento s\u00ed los l\u00edmites establecidos lo permiten\u201d. Hegel cita estas palabras y comenta:<\/p>\n<p>\u201cEsta respuesta es correcta y contiene todo lo que se puede decir. En esta representaci\u00f3n hay dos per\u00edodos de tiempo y dos distancias, separadas una de la otra: limitadas en relaci\u00f3n la una a la otra\u201d y despu\u00e9s a\u00f1ade: \u201ccuando admitimos que ese tiempo y ese espacio est\u00e1n relacionados uno con el otro como algo continuo, son dos, pero no dos distintos sino id\u00e9nticos\u201d. (Hegel, op. Cit. p. 273).<\/p>\n<p>Las paradojas de Zen\u00f3n no demuestran que el movimiento sea una ilusi\u00f3n o que Aquiles no alcance a la tortuga, pero s\u00ed revelan brillantemente los l\u00edmites del pensamiento conocido como l\u00f3gica formal. El intento de eliminar toda la contradicci\u00f3n de la realidad, como hicieron los el\u00e9atas, inevitablemente conduce a esta clase de paradojas insolubles, o antimonio, como m\u00e1s tarde las denomin\u00f3 Kant. Para demostrar que una l\u00ednea no estaba formada por un n\u00famero infinito de puntos, Zen\u00f3n dec\u00eda que si esto fuera as\u00ed, entonces Aquiles nunca alcanzar\u00eda a la tortuga. Como explica Alfred Hooper:<\/p>\n<p>\u201cEsta paradoja todav\u00eda deja perplejo incluso a aquel que sabe que es posible encontrar la suma de una serie infinita de n\u00fameros, con la formaci\u00f3n de una progresi\u00f3n geom\u00e9trica con una raz\u00f3n menor a 1 y cuyos t\u00e9rminos se van haciendo m\u00e1s y m\u00e1s peque\u00f1os para \u201cconverger\u201d en un valor limitado\u201d. (A. Hooper. Makers of Mathematics. P. 237. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Zen\u00f3n descubri\u00f3 una contradicci\u00f3n del pensamiento matem\u00e1tico y habr\u00eda que esperar a\u00fan dos mil a\u00f1os m\u00e1s para encontrar la soluci\u00f3n. La contradicci\u00f3n est\u00e1 relacionada con el uso del infinito. Desde Pit\u00e1goras al descubrimiento del c\u00e1lculo diferencial e integral en el siglo XVII, los matem\u00e1ticos realizaron grandes malabarismos para evitar el uso del concepto de infinito. S\u00f3lo el genial Arqu\u00edmedes se aproxim\u00f3 a la cuesti\u00f3n y lo evit\u00f3 con la utilizaci\u00f3n de m\u00e9todos indirectos.<\/p>\n<p>Los pitag\u00f3ricos tropezaron con la ra\u00edz cuadrada de dos porque no pod\u00eda expresarse como un n\u00famero perfecto. Inventaron formas ingeniosas para realizar aproximaciones sucesivas. No importa lo lejos que llegue el proceso porque nunca habr\u00e1 una respuesta exacta. El resultado siempre es el camino intermedio entre dos n\u00fameros. Seg\u00fan se va descendiendo en la lista, m\u00e1s cerca se est\u00e1 del valor de la ra\u00edz cuadrada de dos. Pero este proceso de aproximaciones sucesivas podr\u00eda continuar indefinidamente, y no llegar\u00edamos a un resultado exacto que se pueda expresar como un n\u00famero entero.<\/p>\n<p>Los pitag\u00f3ricos tuvieron que abandonar la concepci\u00f3n de una l\u00ednea formada por un n\u00famero finito de puntos muy peque\u00f1os, y aceptaron la existencia de una l\u00ednea formada por un n\u00famero infinito de puntos sin dimensi\u00f3n. Parm\u00e9nides trat\u00f3 el tema desde una perspectiva diferente, propuso que la l\u00ednea era indivisible. Para demostrarlo Zen\u00f3n intent\u00f3 demostrar las consecuencias absurdas que se derivan del concepto de divisibilidad infinita.<\/p>\n<p>Siglos despu\u00e9s, los matem\u00e1ticos trabajaron con una idea m\u00e1s clara del infinito -a partir de Kepler en el siglo XVII-, simplemente dejaron a un lado las objeciones l\u00f3gicas, utilizaron el infinito en sus c\u00e1lculos y consiguieron resultados extraordinarios. Estas paradojas surg\u00edan cuando se trataba el problema de la continuidad.<\/p>\n<p>Todos los intentos de resolver este problema a trav\u00e9s de teoremas matem\u00e1ticos, como fue la teor\u00eda de series convergentes, s\u00f3lo consiguieron crear nuevas contradicciones. Al final, no se han podido refutar los argumentos de Zen\u00f3n, porque \u00e9stos se basan en una contradicci\u00f3n real que, desde el punto de vista de la l\u00f3gica formal, no se puede resolver. \u201cIncluso los oscuros argumentos presentados por Dedekind (1831-1916), Cantor (1845-1918) y Russell&nbsp; (1872-1970) en su gran esfuerzo por resolver los problemas parad\u00f3jicos del infinito&nbsp; guiados por nuestro concepto de \u201cn\u00fameros\u201d-, s\u00f3lo han tenido como resultado la creaci\u00f3n de nuevas paradojas\u201d. (Hooper, op.cit). El paso adelante lleg\u00f3 en los siglos XVII y XVIII, cuando hombres como Kepler, Cavalieri, Pascal, Wallis, Newton y Leibniz decidieron ignorar las numerosas dificultades suscitadas por la l\u00f3gica formal y se ocuparon de las cantidades infinitesimales. Sin el uso del infinito la matem\u00e1tica moderna y la f\u00edsica, no existir\u00edan.<\/p>\n<p>El problema esencial, el eje de las paradojas de Zen\u00f3n, es la incapacidad de la l\u00f3gica formal de comprender el movimiento. La paradoja de Zen\u00f3n de \u2018la flecha\u2019, parte de la par\u00e1bola trazada por una flecha en movimiento. En un cada uno de los puntos concretos de su trayectoria, Zen\u00f3n considera que la flecha est\u00e1 quieta y por consiguiente se encuentra en reposo; pero la flecha llega a la meta, por lo tanto s\u00ed est\u00e1 en movimiento. Pero una l\u00ednea es formada por una serie de puntos y en cada uno de estos puntos se encuentra la flecha, por lo tanto el movimiento es una ilusi\u00f3n. Hegel dio la respuesta a esta paradoja.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de movimiento necesariamente implica una contradicci\u00f3n. Si se considera el movimiento de un cuerpo, por ejemplo la flecha de Zen\u00f3n, desde un punto a otro, una vez la flecha comienza a moverse ya no se encuentra en un punto A, y al mismo tiempo, ya no se encuentra en el punto B. Entonces \u00bfD\u00f3nde est\u00e1? Afirmar que la flecha est\u00e1 \u201cen el medio\u201d es no decir nada, porque despu\u00e9s se encontrar\u00e1 en otro punto. \u201cEl movimiento implica estar y no estar en un lugar y al mismo tiempo, estar en ambos lugares a la vez; es precisamente la continuidad del espacio y el tiempo lo que en primer lugar permite la existencia del movimiento\u201d. (Hegel, op. Cit). Como acertadamente se\u00f1al\u00f3 Arist\u00f3teles:<\/p>\n<p>\u201cEsta idea surge del hecho de dar por sentado que el tiempo consiste en el ahora; y por esta raz\u00f3n no se corresponden las conclusiones\u201d.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 es el ahora? Si decimos que la flecha est\u00e1 \u201caqu\u00ed\u201d, \u201cahora\u201d y se ha ido. Engels escribe:<\/p>\n<p>\u201cEl movimiento en s\u00ed es una contradicci\u00f3n: incluso un simple cambio mec\u00e1nico de lugar s\u00f3lo se puede suceder gracias a que un cuerpo est\u00e1 tanto en un lugar como en otro y al mismo tiempo, estar y no estar en el mismo lugar. Y precisamente el movimiento es la continua afirmaci\u00f3n y la soluci\u00f3n simult\u00e1nea de esta contradicci\u00f3n\u201d. (Engels. Ib\u00edd.)<\/p>\n<p><strong>Los primeros atomistas<\/strong><br \/> Anax\u00e1goras de Clazomenios, naci\u00f3 en el 500 a. C. en Asia Menor, en el per\u00edodo de las guerras con los medos y el auge de Atenas al mando de Pericles. Anax\u00e1goras se traslad\u00f3 a Atenas, all\u00ed fue contempor\u00e1neo de Esquilos, Sofocles, Arist\u00f3fanes, Di\u00f3genes y Prot\u00e1goras. Anax\u00e1goras fue m\u00e1s que un profundo y original pensador, provoc\u00f3 un gran impacto en la filosof\u00eda de Atenas. Arist\u00f3teles dijo de \u00e9l que era \u201cun hombre sobrio entre borrachos\u201d. Anax\u00e1goras continu\u00f3 la mejor tradici\u00f3n Jonia, cre\u00eda en la experimentaci\u00f3n y la observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cNo hay ninguna duda\u201d, dice Farrington, \u201clo que \u00e9l consideraba sentido de la evidencia es indispensable para la investigaci\u00f3n de la naturaleza, igual que a Empedocles, le preocupaba demostrar la existencia de aquellos procesos f\u00edsicos que son demasiados sutiles para ser percibidos directamente por nuestros sentidos\u201d. (B. Farrington. Greek Science. p. 62. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Realiz\u00f3 descubrimientos cient\u00edficos de primer orden. Cre\u00eda que el sol era una masa de elementos fundidos, como las estrellas, aunque \u00e9stas estaban demasiado lejos para sentir su calor. La luna se encontraba m\u00e1s cerca, estaba formada por el mismo material que la tierra. La luz de la luna era el reflejo del sol y los eclipses se produc\u00edan cuando la luna tapaba la luz del sol. Como le ocurri\u00f3 m\u00e1s tarde a S\u00f3crates, fue acusado de ate\u00edsmo a pesar de que apenas mencion\u00f3 la religi\u00f3n en su cosmolog\u00eda. Estas ideas revolucionarias escandalizaron a los conservadores atenienses y fue desterrado.<\/p>\n<p>Al contrario que Parm\u00e9nides, Anax\u00e1goras defend\u00eda que todo es infinitamente divisible, incluso la cantidad m\u00e1s peque\u00f1a de materia contiene alguna otra clase de elemento. Consideraba que la materia estaba formada por muchas clases de part\u00edculas. Se preguntaba porque al comer el pan \u00e9ste se convierte en huesos, carne, sangre, piel y dem\u00e1s materia. La \u00fanica explicaci\u00f3n deb\u00eda ser que las part\u00edculas de harina conten\u00edan, en alg\u00fan tipo de forma oculta, todos los elementos necesarios para formar el cuerpo y \u00e9stos se reorganizaban en el proceso digestivo.<\/p>\n<p>Cre\u00eda que exist\u00edan un n\u00famero infinito de elementos o \u201cg\u00e9rmenes\u201d. Pero deb\u00eda existir uno que tuviese un papel especial. Este elemento era el nous, normalmente se traduce como \u201cesp\u00edritu\u201d. M\u00e1s ligero que el resto de elementos, es distinto a los dem\u00e1s, no se puede mezclar con nada y tiene la capacidad de penetrar en toda la materia, como un principio organizado y animado. Por esta raz\u00f3n normalmente se considera idealista a Anax\u00e1goras. <\/p>\n<p>Pero est\u00e1 afirmaci\u00f3n est\u00e1 muy lejos de la realidad. El archi-idealista Hegel consideraba que, mientras el nous era un paso importante en direcci\u00f3n al idealismo, \u201cno era precisamente el caso de Anax\u00e1goras\u201d (Hegel. Op. Cit. Vol I. p. 330. En la edici\u00f3n inglesa). El nous de Anax\u00e1goras tambi\u00e9n puede tener una interpretaci\u00f3n materialista: el primer esp\u00edritu en movimiento de la materia o para expresarlo m\u00e1s correctamente, la energ\u00eda. Hegel entend\u00eda que esto no implicaba una inteligencia externa, sino el proceso objetivo que tiene lugar dentro de la naturaleza y que la dado forma y definici\u00f3n.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n de la materia formada por un n\u00famero infinito de min\u00fasculas part\u00edculas, invisibles ante los sentidos, es una generalizaci\u00f3n importante y representa la transici\u00f3n a la teor\u00eda at\u00f3mica -teor\u00eda que represent\u00f3 una extraordinaria anticipaci\u00f3n de la ciencia moderna- los primeros que la plantearon fueron Leucipo (500-440 a. C.) y Dem\u00f3crito (460-370 a. C.). <\/p>\n<p>Este paso adelante es a\u00fan m\u00e1s asombroso si tenemos en cuenta que estos pensadores no ten\u00edan acceso a los actuales microscopios&nbsp; electr\u00f3nicos o cualquier otro tipo de ayuda tecnol\u00f3gica. No contaban con ning\u00fan medio que les permitiera corroborar la teor\u00eda. Sufrieron la ira religiosa, el desprecio de los idealistas y su teor\u00eda fue sepultada por la noche negra de la Edad Media, hasta que como tantas ideas de la antig\u00fcedad, fue de nuevo descubierta por los pensadores del Renacimiento, por ejemplo Gassendi, y jug\u00f3 un papel importante en el est\u00edmulo de una nueva visi\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>De Leucipo se conoce tan poco que incluso se lleg\u00f3 a dudar de su existencia hasta que se descubri\u00f3 un papiro en Hercalaneum. La mayor\u00eda de sus palabras llegaron a nosotros a trav\u00e9s de los escritos de otros fil\u00f3sofos. Leucipo realiz\u00f3 hip\u00f3tesis nuevas y asombrosas, dijo que todo el universo estaba formado por dos cosas: \u00e1tomos y vac\u00edo, un vac\u00edo absoluto. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue el primero que formul\u00f3 la que m\u00e1s tarde fue conocida como la ley de la causalidad y la ley de la raz\u00f3n suficiente. El \u00fanico fragmento que sobrevivi\u00f3 dice lo siguiente: \u201cCero es nada, pero todo tiene un motivo y una necesidad\u201d (Burnet. Early Greek Philosophers. P. 340. En la edici\u00f3n inglesa). Los primeros atomistas eran deterministas. Para ellos la causalidad era el centro de todos los procesos naturales, aunque lo aplicaban de una forma inflexible, recuerdo del posterior determinismo mec\u00e1nico de Laplace. Epicuro despu\u00e9s corregir\u00eda esta inflexibilidad de los primeros atomistas y formul\u00f3 la idea de los \u00e1tomos al caer en el vac\u00edo se desv\u00edan ligeramente, de esta forma introduc\u00eda el accidente en el marco de la necesidad.<\/p>\n<p>Para los atomistas todas las cosas derivaban de un n\u00famero infinito de part\u00edculas fundamentales: el \u201c\u00e1tomo\u201d (\u201cque no puede ser dividido\u201d). Estos \u00e1tomos eran iguales en calidad pero distintos en cantidad, diferenci\u00e1ndose s\u00f3lo en el tama\u00f1o, forma y peso, aunque era imposible ver los \u00e1tomos m\u00e1s peque\u00f1os. En esencia era una idea correcta. Todo el mundo f\u00edsico, desde el carb\u00f3n a los diamantes, desde el cuerpo humano al olor de las rosas, est\u00e1 formado por \u00e1tomos de diferentes tama\u00f1os y pesos, agrupados en mol\u00e9culas.<\/p>\n<p>En la actualidad, la ciencia puede dar una expresi\u00f3n cuantitativa a esta afirmaci\u00f3n. Los atomistas griegos no pod\u00edan hacerlo por el escaso desarrollo de la tecnolog\u00eda, inherente al modo esclavista de producci\u00f3n que imped\u00eda llevar a la pr\u00e1ctica los brillantes inventos de su tiempo, incluida la m\u00e1quina de vapor que permaneci\u00f3 en la categor\u00eda de un juguete curioso. Lo m\u00e1s impresionante es la forma en que estos pensadores anticiparon los principios m\u00e1s importantes de la ciencia del siglo XX.<\/p>\n<p>El famoso f\u00edsico americano Richard P. Feynman destaca el lugar de la teor\u00eda at\u00f3mica en la ciencia actual:<\/p>\n<p>\u201cSi por alg\u00fan cataclismo, todo el conocimiento quedara destruido y s\u00f3lo una sentencia pasara a las siguientes generaciones de criaturas, \u00bfqu\u00e9 enunciado contendr\u00eda la m\u00e1xima informaci\u00f3n en menos palabras?. Yo creo que es la hip\u00f3tesis at\u00f3mica (o el hecho at\u00f3mico, o como quiera que ustedes deseen llamarlo) seg\u00fan la cual todas las cosas est\u00e1n hechas de \u00e1tomos: peque\u00f1as part\u00edculas que se mueven en movimiento perpetuo, atray\u00e9ndose mutuamente cuando est\u00e1n a poca distancia, pero repeli\u00e9ndose al ser apretadas unas contra otras. Ver\u00e1n ustedes que en esa simple sentencia hay una enorme cantidad de informaci\u00f3n acerca del mundo, con tal de que se aplique un poco de imaginaci\u00f3n y reflexi\u00f3n\u201d. (Richard P. Feynman Seis piezas f\u00e1ciles; Barcelona. Editorial Cr\u00edtica. 1998. p. 34. El subrayado en el original)<\/p>\n<p>\u201cTodo est\u00e1 hecho de \u00e1tomos. Esta es la hip\u00f3tesis clave. La hip\u00f3tesis m\u00e1s importante de toda la biolog\u00eda, por ejemplo, es que todo lo que hacen los animales lo hacen los \u00e1tomos. En otras palabras, no hay nada que hagan los seres vivos que no pueda ser comprendido desde el punto de vista de que est\u00e1n hechos de \u00e1tomos que act\u00faan de acuerdo con las leyes de la f\u00edsica. Esto no era conocido desde el principio: se necesit\u00f3 alguna experimentaci\u00f3n y teorizaci\u00f3n para sugerir esta hip\u00f3tesis, pero ahora se acepta, y es la teor\u00eda m\u00e1s \u00fatil para producir nuevas ideas en el campo de la biolog\u00eda.<\/p>\n<p>Si un pedazo de acero o de sal, que consiste en \u00e1tomos colocados uno detr\u00e1s de otro, puede tener propiedades tan interesantes; si el agua -que no es otra cosa que estos peque\u00f1os borrones, un kil\u00f3metro tras otro de la misma cosa sobre la tierra- puede formar olas y espuma y hacer ruidos estruendosos y figuras extra\u00f1as cuando corre sobre el cemento; si todo esto, toda la vida de una corriente de agua, no es otra cosa que un mont\u00f3n de \u00e1tomos, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s es posible?. Si en lugar de disponer los \u00e1tomos siguiendo una pauta definida, repetida una y otra vez, aqu\u00ed y all\u00ed, o incluso formando peque\u00f1os fragmentos de complejidad como los que dan lugar al olor de las violetas, construimos una disposici\u00f3n que es siempre diferente de un lugar a otro, con diferentes tipos de \u00e1tomos compuestos de muchas formas, con cambios continuos y sin repetirse, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s maravilloso podr\u00e1 ser el comportamiento de este objeto?. \u00bfEs posible que este \u201cobjeto\u201d que se pasea de un lado a otro delante de ustedes, habl\u00e1ndoles a ustedes, sea un gran mont\u00f3n de estos \u00e1tomos en una disposici\u00f3n muy compleja, tal que su enorme complejidad sorprenda a la imaginaci\u00f3n con lo que puede hacer?. Cuando decimos que somos un mont\u00f3n de \u00e1tomos no queremos decir que somos meramente un mont\u00f3n de \u00e1tomos, porque un mont\u00f3n de \u00e1tomos que no se repiten de un lugar a otro muy bien podr\u00eda tener las posibilidades que ustedes ven ante s\u00ed en el espejo\u201d. (Ibid, p\u00e1g.: 52-53. El subrayado en el original)<\/p>\n<p>La visi\u00f3n del mundo de los atomistas griegos era materialista por naturaleza, eso les acarre\u00f3 el odio de los idealistas y la religi\u00f3n. Durante siglos, se falsearon y distorsionaron las ideas filos\u00f3ficas de Epicuro, convirti\u00e9ndolas en su contrario. Los atomistas se confesaban ateos, en su concepci\u00f3n del universo no hab\u00eda lugar para Dios. Dem\u00f3crito ve el origen del cambio en la naturaleza de los \u00e1tomos y sus diferentes formas, en su ca\u00edda al vac\u00edo (el \u201cvoid\u201d) y sus interrelaciones mutuas.<br \/> A trav\u00e9s de interminables y diferentes combinaciones se producen cambios constantes y visibles en cualquier parte de la naturaleza, y dotan a las cosas mundanas de transitoriedad. Existen infinitos mundos \u201cnaciendo y agonizando\u201d, no son creados por Dios, nacen y mueren por la necesidad, este proceso se produce de acuerdo con las leyes naturales. El conocimiento de estas leyes y procesos procede principalmente de la percepci\u00f3n sensorial, que s\u00f3lo nos proporciona una comprensi\u00f3n \u201cd\u00e9bil\u201d de la naturaleza. Pero se debe completar y superar con la \u201cbrillante\u201d raz\u00f3n, que nos lleva al conocimiento de la esencia de las cosas, los \u00e1tomos y el vac\u00edo. Los elementos fundamentales de la perspectiva materialista y cient\u00edfica del mundo est\u00e1n presentes en estas pocas l\u00edneas.<\/p>\n<p>Epicuro profundiz\u00f3 y desarroll\u00f3 la filosof\u00eda de Dem\u00f3crito. Al igual que su mentor, neg\u00f3 la interferencia de los dioses en los asuntos terrenales, se bas\u00f3 en la eternidad de la material y en un estado de movimiento contin\u00fao. Sin embargo, rechaz\u00f3 el determinismo mecanicista de Leucipo y Dem\u00f3crito, introdujo la idea de la \u201cdesviaci\u00f3n\u201d espont\u00e1nea de la trayectoria de los \u00e1tomos, para explicar la posibilidad de colisiones entre los \u00e1tomos que se mueven a igual velocidad en el espacio y en el vac\u00edo. Fue un gran paso adelante que sac\u00f3 a la luz la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre la necesidad y la casualidad, una de las cuestiones te\u00f3ricas clave sobre la que los f\u00edsicos modernos est\u00e1n a\u00fan estruj\u00e1ndose el cerebro, a pesar de que hace tiempo Hegel encontr\u00f3 la soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del conocimiento de Epicuro acepta totalmente la informaci\u00f3n que nos proporciona nuestros sentidos. Los sentidos son \u201cheraldos de la verdad\u201d, no hay nada que pueda rebatirlos. Epicuro parte de una suposici\u00f3n correcta, \u2018yo interpreto el mundo a trav\u00e9s de mis sentidos\u2019, pero representa un paso atr\u00e1s con relaci\u00f3n a las ideas de Dem\u00f3crito. Es demasiado parcial. No hay duda de que el sentido de la percepci\u00f3n conforma la base de todo conocimiento, pero tambi\u00e9n es necesario saber c\u00f3mo interpretar correctamente la informaci\u00f3n que nos llega a trav\u00e9s de los sentidos.<\/p>\n<p>Her\u00e1clito expres\u00f3 esta idea cuando dijo:<\/p>\n<p>\u2018los ojos y los o\u00eddos son malos testigos para los hombres que tienen almas b\u00e1rbaras\u2019. La aproximaci\u00f3n emp\u00edrica conduce invariablemente a errores. Seg\u00fan Cicer\u00f3n, Dem\u00f3crito pensaba que el sol era inmensamente largo, mientras Epicuro cre\u00eda que ten\u00eda s\u00f3lo dos pies de di\u00e1metro. Epicuro tambi\u00e9n realiz\u00f3 algunos asombrosos descubrimientos. Gassendi, que podr\u00eda ser considerado el padre del atomismo moderno, elogi\u00f3 a Epicuro porque a trav\u00e9s de sus razonamientos consigui\u00f3 demostrar un hecho que posteriormente fue demostrado por la experimentaci\u00f3n: todos los cuerpos, independientemente de su masa y su peso, caen con la misma velocidad.<\/p>\n<p><strong>Lucrecio y la religi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Epicuro y sus seguidores declararon la guerra a la religi\u00f3n porque alimentaba el temor y la ignorancia de los hombres. El primer libro del gran poema filos\u00f3fico de Lucrecio, De rerum natura, es todo un manifiesto ateo y materialista:<\/p>\n<p>\u201cComo ante sus ojos lastimosamente la vida de los hombres permaneciera abatida sobre la tierra, agobiada bajo la onerosa religi\u00f3n que mostraba su cabeza desde las regiones del cielo amenazando a los mortales desde arriba con su espantoso ce\u00f1o, por primera vez en un var\u00f3n griego se atrevi\u00f3 a dirigirle sus ojos de mortal y a hacerle frente el primero y a \u00e9l no le frenaron ni las consejas en tornos a los dioses ni los rayos ni el cielo con su amenazador estruendo, sino antes bien le espolean la acelerada entereza de su esp\u00edritu hasta desear ser el primero en hacer saltar los firmes cerrojos de las puertas de la naturaleza. En consecuencia, prevaleci\u00f3 la vivida energ\u00eda de su alma y fue m\u00e1s all\u00e1 lejos de las llameantes murallas del mundo y recorri\u00f3 la inmensidad entera con su alma y su mente de donde nos trae, vencedor, a nosotros qu\u00e9 es lo que puede nacer, qu\u00e9 es lo que no, en virtud de qu\u00e9 proporci\u00f3n le est\u00e1 conferida a cada cosa una entidad determinada y su bien fijado t\u00e9rmino.<br \/> Por esto la regiligi\u00f3n, humillada bajo sus pies, en desquite queda aplastada y a nosotros la victoria de \u00e9l nos iguala al cielo\u201d. (Lucrecio.De rerum natura. Extraido de Lucrecio. Madrid. Ediciones del Orto. 2000. p.62)<\/p>\n<p>La filosof\u00eda materialista de Epicuro provoc\u00f3 un gran impacto en el joven Carlos Marx, quien lo eligi\u00f3 como el tema de su tesis doctoral en la universidad. Marx consideraba que el poeta y fil\u00f3sofo romano Lucrecio fue \u201cel \u00fanico de todos los antiguos que comprendi\u00f3 la f\u00edsica de Epicuro\u201d. (Marx y Engels. Obras Escogidas. Vol 1. p. 48. p. 48. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Con un lenguaje po\u00e9tico impactante, Lucrecio defiende la indestructibilidad de la materia,&nbsp; la idea correcta de que la materia no se crea ni se destruye:<\/p>\n<p>\u201cEste espanto y oscuridad del alma, ciertamente necesario es que no los rayos del sol ni los luminosos dardos de la luz los disipen, sino mostrarse de la naturaleza y su explicaci\u00f3n. A partir de aqu\u00ed su primer principio se resumir\u00eda para nosotros en los siguientes extremos: que ninguna cosa de la nada proviene sobrenaturalmente jam\u00e1s. A decir verdad de esta forma el miedo se apodera de los mortales todos, dado que contemplan acaecer muchas cosas en las tierras y en el cielo, de los cuales fen\u00f3menos sus causas de ninguna manera son capaces de ver y piensan suceden por un designio divino. En cuando a ello, una vez que veamos que nada puede ser creado de la nada, entonces lo que perseguimos, de ah\u00ed lo captaremos ya m\u00e1s derechamente al igual que de d\u00f3nde pueda ser creada cada cosa y de qu\u00e9 forma las cosas todas se hacen sin la intervenci\u00f3n de los dioses\u201d. (Lucrecio. Ib\u00edd.).<\/p>\n<p> La ley de la conservaci\u00f3n de la energ\u00eda, demostrada por Mayer, Joule, Helmholz y otros en la mitad del siglo XIX, demuestra que la energ\u00eda no se crea ni se destruye, s\u00f3lo se transforma. Esta ley dot\u00f3 de una base inquebrantable a la idea materialista cuando afirma que la materia no se puede crear ni destruir, esta idea tambi\u00e9n la expres\u00f3 brillantemente Lucrecio:<\/p>\n<p>\u201cEl segundo gran principio es este: la naturaleza resuelve todo en sus \u00e1tomos componentes y nunca reduce nada a la nada. Si todo fuera perecedero en todas sus partes, repentinamente, todo perecer\u00eda y desaparecer\u00eda. No ser\u00eda necesaria la fuerza para separar sus partes y perder sus v\u00ednculos. Como todo est\u00e1 formado por g\u00e9rmenes indestructibles, la naturaleza, obviamente, no deja que nada perezca, hasta que ha encontrado una fuerza que con un golpe lo destruye\u201d. (Ib\u00edd. p. 33 En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n epicurea del mundo se\u00f1ala que el universo es infinito y que la materia no tiene l\u00edmite, tanto externa como internamente:<\/p>\n<p>\u201cSi no existieran estas partes m\u00e1s peque\u00f1as, incluso los cuerpos m\u00e1s peque\u00f1os estar\u00edan formados por un n\u00famero infinito de partes y que podremos partir por la mitad sin ning\u00fan l\u00edmite. \u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre el conjunto del universo y el resto de las cosas? Ninguna en absoluto, en un universo infinito incluso las m\u00e1s peque\u00f1as cosas consisten igualmente en un n\u00famero infinito de partes\u201d. (Ib\u00edd. p. 45. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>\u201cEl universo no tiene l\u00edmite en ninguna direcci\u00f3n. De ser as\u00ed, necesariamente tendr\u00eda que existir un l\u00edmite en alguna parte. Pero una cosa no puede tener l\u00edmite a menos que exista algo fuera de ella, es decir, que el ojo puede seguuirla hasta un determinado punto pero no m\u00e1s all\u00e1. Deber\u00e9is admitir que no existe nada fuera del universo, no puede tener l\u00edmite y por lo tanto, tampoco final o medida\u201d. (Ibid. p. 55. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Si los cient\u00edficos de nuestro siglo hubieran tenido una base filos\u00f3fica firme, nos habr\u00edamos ahorrado los errores de m\u00e9todo m\u00e1s notorios: la b\u00fasqueda de \u201clos ladrillos de la materia\u201d, \u201cel big bang\u201d y su universo finito, el \u201cnacimiento del tiempo\u201d, la igualmente absurda \u201ccreaci\u00f3n continua de la materia\u201d y otras teor\u00edas similares. Con relaci\u00f3n al tiempo Dem\u00f3crito afirm\u00f3 que el tiempo no ten\u00eda origen, que por s\u00ed mismo, no existe al margen del movimiento de las cosas. Esta idea es infinitamente m\u00e1s cient\u00edfica que las ideas de ciertos f\u00edsicos actuales que hablan del supuesto \u201cnacimiento del tiempo\u201d \u00a1hace 20.000 millones de a\u00f1os! Sus aparatos est\u00e1n m\u00e1s avanzados pero su forma de pensar est\u00e1 a a\u00f1os luz de retraso de los primeros materialistas.<\/p>\n<p>La postura materialista de Epicuro desde el principio mereci\u00f3 los ataques m\u00e1s venenosos por parte de la Iglesia. El ap\u00f3stol Pablo le menciona en los Actos de los Ap\u00f3stoles, xvii, 18. En los tiempos de Dante, la acusaci\u00f3n de epicure\u00edsmo significaba negar el Esp\u00edritu Santo y la inmortalidad del alma. En general, a Epicuro se le ha asociado con una filosof\u00eda amoral, hedon\u00edstica y licenciosa, en la que estaban permitidas todas las formas de gula. Todo es calumnia contra Epicuro y su filosof\u00eda.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos de moralidad y \u00e9tica, la filosof\u00eda epicurea es uno de los productos m\u00e1s nobles del esp\u00edritu humano. Parecida al famoso Dictum de Spinoza: \u201cNi re\u00edr ni llorar, sino comprender\u201d. Epicuro pretend\u00eda liberar a la humanidad del miedo, a trav\u00e9s de una comprensi\u00f3n absoluta de la naturaleza y el lugar del hombre en ella. Epicuro se pregunt\u00f3 en qu\u00e9 se basa el miedo y respondi\u00f3, en el miedo a la muerte. Su principal intenci\u00f3n fue eliminar este miedo, y para ello, explic\u00f3 que la muerte en el presente para m\u00ed no es nada y, no ser\u00e1 nada en el futuro porque s\u00e9 que despu\u00e9s de la muerte no puedo saber nada sobre ella. Anim\u00f3 a los hombres a que dejaran de lado el miedo a la muerte y que vivieran plenamente la vida. Esta filosof\u00eda maravillosa y humana, siempre ha sido un pecado para aquellos que desean que los hombres y mujeres aparten la vista de los problemas del mundo real y miren a un te\u00f3rico mundo que existe despu\u00e9s de la muerte, y donde se nos recompensar\u00e1 o castigar\u00e1 seg\u00fan nuestros m\u00e9ritos.<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n de hedonismo contra Epicuro es consecuencia de la actitud vegetativa de los apologistas del cristianismo, contrarios a una filosof\u00eda alegre que ensalza la vida. Y para ello no dudan en sepultar a su enemigo bajo un mont\u00f3n de calumnias. Epicuro, igual que Espinoza, identificaba lo bueno con el placer o la ausencia de pena. Trataba las relaciones humanas desde el punto de vista de la utilidad, que encuentra su m\u00e1s elevada expresi\u00f3n en la amistad. En medio de un per\u00edodo de gran turbulencia social e incertidumbre, predicaba la retirada del mundo y una vida pac\u00edfica de meditaci\u00f3n. Recomendaba a los hombres reducir al m\u00ednimo sus necesidades, alejados de un mundo de lucha, competencia y guerra. Era, naturalmente, una idea ut\u00f3pica, pero nada tiene que ver con la fea y mal\u00e9vola caricatura que los contrarios al materialismo han puesto en circulaci\u00f3n. Epicuro sigui\u00f3 fiel a sus ideales hasta el lecho de muerte, donde escribi\u00f3: \u201cHoy cuando escribo es un d\u00eda feliz&#8230; los dolores que ahora siento&#8230; ya no podr\u00e1n ir a m\u00e1s. Todo esto se opone a la felicidad que el alma experimenta, al recordar nuestras conversaciones de un tiempo pasado\u201d.<\/p>\n<p><strong> El ascenso del Idealismo<\/strong><br \/> La palabra \u201cdial\u00e9ctica\u201d procede del griego \u201cdialektike\u201d, que deriva de \u201cdialegomai\u201d, discutir o conversar. Originariamente significaba el arte de la discusi\u00f3n, en los di\u00e1logos socr\u00e1ticos de Plat\u00f3n se puede encontrar su forma m\u00e1s elevada. Este significado no es casualidad, procede de la propia naturaleza de la democracia ateniense, basada en la amplia libertad de oratoria y debate que exist\u00eda en las asambleas p\u00fablicas. En aquella \u00e9poca surgi\u00f3 una nueva capa de figuras p\u00fablicas, profesores profesionales y oradores de todo tipo, desde valientes librepensadores y fil\u00f3sofos profundos hasta demagogos sin escr\u00fapulos.<\/p>\n<p>Las palabras \u201csofista\u201d y \u201csofister\u00eda\u201d para nuestros o\u00eddos modernos tiene un toque de mala reputaci\u00f3n, sugiri\u00e9ndonos deshonestidad intelectual, enga\u00f1os, y mentiras enmascaradas con frases h\u00e1biles. Realmente, el sofismo termin\u00f3 de esta forma pero no siempre fue as\u00ed. En ciertos aspectos a los sofistas se les podr\u00eda comparar con los fil\u00f3sofos de la Ilustraci\u00f3n Francesa del siglo XVIII. Hab\u00eda racionalistas y librepensadores, contrarios a todos los dogmas y la ortodoxia existente. Su m\u00e1xima era \u201cdudar de todo\u201d. Hab\u00eda que someter a la cr\u00edtica m\u00e1s exhaustiva todas las ideas y cosas existentes en la naturaleza. No hay duda de que estas ideas ten\u00edan un germen dial\u00e9ctico y revolucionario. \u201cEn este nuevo campo los sofistas disfrutaban con juvenil exuberancia el ejercicio del poder de la subjetividad y destru\u00edan con el uso de la dial\u00e9ctica subjetiva todo lo objetivamente establecido. (Schwegler. History of Philosophy. P. 30. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Las actividades de los sofistas reflejaron la vida de Atenas durante el per\u00edodo de la guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta. Eran tanto eruditos como pr\u00e1cticos, y fueron los primeros en cobrar honorarios por la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica se\u00f1ala que las doctrinas de los sofistas s\u00f3lo expresan los mismos principios que guiaban las costumbres de la multitud en sus relaciones sociales y civiles. El odio con el que fueron perseguidos por los estadistas, demostraba los celos que \u00e9stos \u00faltimos ten\u00edan de los sofistas. Se les atac\u00f3 por afirmar que la moralidad y la verdad eran conceptos subjetivos y que cualquier persona pod\u00eda determinarlos seg\u00fan sus preferencias e intereses personales. Lo \u00fanico que hicieron fue decir en voz alta lo que, en la pr\u00e1ctica, era norma establecida. Hoy nos encontramos en la misma situaci\u00f3n, vemos a pol\u00edticos profesionales que no les gusta que les recuerden el c\u00f3digo moral que funciona en realidad en los pasillos del poder.<\/p>\n<p>\u201cLa vida p\u00fablica se convirti\u00f3 en una lucha pasional interesante. Las disputas partidistas que agitaban Atenas durante la guerra del Peloponeso, hab\u00edan adormecido y ahogado el sentimiento moral; cada uno acostumbraba a mirar s\u00f3lo por su propio inter\u00e9s antes que por el inter\u00e9s del estado y el bien com\u00fan, se buscaba la autocomplacencia. El axioma de Prot\u00e1goras, el hombre es la medida de todas las cosas, en la pr\u00e1ctica se segu\u00eda fielmente, era excesiva la influencia de la ret\u00f3rica en las asambleas p\u00fablicas y en la toma de decisiones, los puntos d\u00e9biles eran la codicia, la vanidad y el esp\u00edritu partidista que delataban al astuto y se presentaban demasiadas ocasiones para su ejercicio\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLo que estaba establecido y se hab\u00eda derrumbado, perdi\u00f3 autoridad, la regulaci\u00f3n pol\u00edtica parec\u00eda una restricci\u00f3n arbitraria, un principio moral fruto del entrenamiento pol\u00edtico calculado, la fe en los dioses era una invenci\u00f3n humana para intimidar la libre actividad, la piedad era una ley de origen humano que cada hombre ten\u00eda derecho a modificar a trav\u00e9s del arte de la persuasi\u00f3n. Esta reducci\u00f3n de la necesidad, la universalidad de la naturaleza y raz\u00f3n de la eventualidad del compromiso humano, es el punto principal a trav\u00e9s del cual los sofistas entran en contacto con la conciencia general de las clases ilustradas de la \u00e9poca; es imposible decir que parte de teor\u00eda y qu\u00e9 parte de pr\u00e1ctica hay, si los sofistas s\u00f3lo encontraban la pr\u00e1ctica de la vida en una f\u00f3rmula te\u00f3rica o si la corrupci\u00f3n social era consecuencia de la influencia destructiva que ejercieron los sofistas sobre las ideas de sus contempor\u00e1neos\u201d. (Schwegler. Ib\u00edd. p. 31. En la edici\u00f3n inglesa)<\/p>\n<p>Estos tiempos turbulentos, de constantes cambios, guerras, destrucci\u00f3n e inquietud, encuentran su en el esp\u00edritu inquieto de la contradicci\u00f3n dial\u00e9ctica. El movimiento perturbador del pensamiento, las turbulentas ideas existentes reflejaban las condiciones de Grecia durante la guerra del Peloponeso. De igual manera, la necesidad de ganar en la asamblea o en la corte de justicia con la utilizaci\u00f3n de argumentos inteligentes, crearon la base material para el surgimiento de toda una generaci\u00f3n de oradores profesionales y dial\u00e9cticos.<\/p>\n<p>Pero esto no quiere decir que el contenido inicial del sofismo estuviera determinado por consideraciones tales como conseguir ventajas personales u objetivos pecuniarios, en cualquier caso no lo fue m\u00e1s que el calvinismo. Las condiciones sociales existentes permit\u00edan determinar por adelantado el desarrollo posterior del sofismo.<\/p>\n<p>La primera generaci\u00f3n de sofistas eran aut\u00e9nticos fil\u00f3sofos, con frecuencia se les ha identificado con los pol\u00edticos democr\u00e1ticos y la comprensi\u00f3n materialista de la naturaleza. Eran racionalistas y enciclopedistas como sus sucesores franceses en las d\u00e9cadas previas a 1789. Igualmente, eran h\u00e1biles e ingeniosos y ten\u00edan la habilidad de tener en consideraci\u00f3n todos los aspectos que pod\u00eda tener un problema. Prot\u00e1goras fue c\u00e9lebre como profesor de moral, Gorgias como ret\u00f3rico y pol\u00edtico, Prodicus como gram\u00e1tico y etim\u00f3logo e Hipias como matem\u00e1tico. Se les pod\u00eda encontrar en todas las profesiones y esferas del conocimiento. Paulatinamente, el movimiento -nunca constituy\u00f3 una aut\u00e9ntica escuela-, comenz\u00f3 a degenerar. El \u201chombre sabio\u201d vagaba de ciudad en ciudad buscando un buen salario y un rico patr\u00f3n, y se convirti\u00f3 en una figura despreciable y rid\u00edcula.<\/p>\n<p>La caracter\u00edstica com\u00fan a todas las escuelas anteriores de pensamiento que hemos examinado hasta ahora es la objetividad, la presunci\u00f3n de que la validez de nuestras ideas depend\u00eda de en que medida reflejaban la realidad objetiva y el mundo que nos rodea. El sofismo rompi\u00f3 totalmente con esto y se present\u00f3 como una alternativa de la subjetividad filos\u00f3fica. Esta idea est\u00e1 resumida perfectamente en la frase c\u00e9lebre de Prot\u00e1goras (481-411 a. C.): \u201cEl hombre es la medida de todas las cosas; de lo que es en tanto es y de lo que no es en tanto no es\u201d.<\/p>\n<p>Hay discrepancias en torno al significado exacto de esta frase, tambi\u00e9n se podr\u00eda decir que significaba: \u201cla causa principal (\u201clogoses\u201d) de todas las cosas se encuentra en la materia\u201d. Pero no hay duda de que la tendencia general del sofismo iba en direcci\u00f3n al subjetivismo extremo. Debido a sus fulminantes ataques contra las creencias y prejuicios existentes, en los c\u00edrculos conservadores se les consider\u00f3 subversivos. A Prot\u00e1goras se le expuls\u00f3 de Atenas acusado de ateo y quemaron su libro Sobre los Dioses.<\/p>\n<p>La convicci\u00f3n religiosa y su hom\u00f3loga filos\u00f3fica, el dogmatismo, no son cultura. Incluso el propio Her\u00e1clito, a pesar de su gran sabidur\u00eda, no qued\u00f3 libre del dogmatismo. Por este camino es imposible alcanzar el aut\u00e9ntico progreso. El sofismo, al menos en su primer per\u00edodo, jug\u00f3 un papel positivo, dividi\u00f3 los antiguos dogmas universales en sus partes componentes y confront\u00f3 entre s\u00ed cada una de las partes. Tambi\u00e9n ten\u00eda un aspecto negativo, deformaba los elementos aislados y los sacaba fuera de contexto, de una forma t\u00edpicamente&nbsp; \u201csofista\u201d. Como dice Hegel, \u201cun hombre de cultura, sabe como decir algo de todo y capaz de opinar de todo\u201d. (Hegel. History of Philosophy. Vol. 1. p. 356. En la edici\u00f3n inglesa). Hegel cre\u00eda que los argumentos de Prot\u00e1goras en el di\u00e1logo de Plat\u00f3n que lleva ese nombre eran superiores a los de S\u00f3crates.<\/p>\n<p>Esta clase de esp\u00edritu es totalmente ajeno a la tradici\u00f3n y mentalidad anglosajonas, que aborda todo con sospecha y hast\u00edo. Hegel afirma que el sofismo marca el comienzo de la cultura en el sentido moderno de la palabra. Por cultura se presupone la consideraci\u00f3n racional de las cosas y la posibilidad de elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEn realidad, lo que m\u00e1s impacta en un hombre o persona de cultura es el arte de hablar bien o de dar vueltas a los temas y considerarlos desde diferentes aspectos. El hombre no cultivado encuentra poco placentero reunirse con gente que sabe comprender y expresar sus opiniones con facilidad. Los franceses son buenos oradores en este sentido y los alemanes los llaman charlatanes; pero no es la simple charla lo que provoca este resultado, tambi\u00e9n hay que buscar la cultura. Podremos aprender a fondo un discurso en su totalidad, pero si no tenemos cultura no somos buenos oradores. Los hombres que aprenden franc\u00e9s no s\u00f3lo pueden hablar bien franc\u00e9s, tambi\u00e9n adquieren cultura francesa. Lo que se puede obtener de los sofistas es el poder de mantener los m\u00faltiples puntos de vista que se encuentran presentes en la mente, y de esta forma, obtienen inmediatamente la riqueza de categor\u00edas que se pueden aplicar a un objeto\u201d. (Ib\u00edd. p. 359. En la edici\u00f3n inglesa)<\/p>\n<p>Pese al descr\u00e9dito actual que sufre el sofismo, es el aut\u00e9ntico padre de los actuales abogados, diplom\u00e1ticos y pol\u00edticos profesionales. Podemos observar con bastante y aburrida asiduidad a los pol\u00edticos burgueses dispuestos siempre a defender, con una convicci\u00f3n totalmente aparente, unas ideas ahora y defender exactamente despu\u00e9s lo contrario, y en todos los casos defiende argumentos morales y pr\u00e1cticos impresionantes. El mismo comportamiento se puede ver a diario en los tribunales. \u00bfPor qu\u00e9 molestar al lector con una lista de los ejemplos de las mentiras consumadas, maniobras y practicas enga\u00f1osas que utiliza cualquier cuerpo diplom\u00e1tico en el mundo? \u00a1Todas estas personas tienen los mismos defectos que los sofistas \u00a1pero ninguna de sus virtudes!<\/p>\n<p>Los sofistas se ganaban la vida con su diestra inteligencia y habilidad para argumentar a favor o en contra de casi todo, de la misma forma que los abogados pueden razonar tanto para la defensa como para la acusaci\u00f3n, sin tener en cuenta los derechos intr\u00ednsecos o los errores del caso (el verbo \u201csophizesthai\u201d significa \u201chacer carrera gracias a la habilidad\u201d). Los sofistas eran el prototipo del abogado o del pol\u00edtico profesional actual, aunque fueron mucho m\u00e1s que eso. Incluso en las actividades morales m\u00e1s cuestionables de los sofistas estaba impl\u00edcito un verdadero principio filos\u00f3fico. Como Hegel observa ingeniosamente:<\/p>\n<p>\u201cEn la peor de las acciones existe un punto de vista que es aut\u00e9ntico en esencia; si se le quitan las apariencias, los hombres disculpan y justifican la acci\u00f3n&#8230; Un hombre no requiere tener una gran educaci\u00f3n para encontrar buenas razones que justifiquen sus peores acciones; todo lo que ha ocurrido en el mundo desde Ad\u00e1n ha estado justificado por una buena raz\u00f3n\u201d. (Ibid. p. 369)<\/p>\n<p>En la dial\u00e9ctica sofista destaca la idea de que la verdad tiene muchas caras. Y esta verdad es muy importante y fundamental para el m\u00e9todo dial\u00e9ctico. La diferencia estriba en el uso que se le da. La dial\u00e9ctica objetiva y cient\u00edfica se esfuerza en comprender todos los fen\u00f3menos de una forma amplia [completa].<\/p>\n<p>La dial\u00e9ctica subjetiva, la dial\u00e9ctica del sofismo, toma uno u otro aspecto del conjunto y lo confronta con todo lo dem\u00e1s. De esta forma, se puede negar todo s\u00f3lo con insistir en un aspecto, que por otra parte, por s\u00ed mismo, es perfectamente razonable. Este es el m\u00e9todo utilizado por el charlat\u00e1n legal, el ecl\u00e9ctico y tambi\u00e9n, de una manera m\u00e1s tosca, la forma que adopta el \u201csentido com\u00fan\u201d cuando se hacen suposiciones arbitrarias basadas s\u00f3lo en particularidades.<\/p>\n<p>Los sofistas intentaron utilizar los argumentos de Zen\u00f3n y Her\u00e1clito para justificar sus opiniones, pero lo hicieron de una forma parcial y negativa. Por ejemplo, Her\u00e1clito dijo que es imposible pasar dos veces por el mismo r\u00edo. Uno de sus disc\u00edpulos llegar\u00eda a\u00fan m\u00e1s lejos y afirmar\u00eda que no se puede pasar por el r\u00edo nunca. Esta idea es completamente incorrecta. Her\u00e1clito dec\u00eda que todo es y no es, porque todo est\u00e1 en constante flujo y cambio. La segunda proposici\u00f3n s\u00f3lo toma la mitad de la ecuaci\u00f3n, todo no es. Nada que ver con lo que dec\u00eda Her\u00e1clito. El mundo objetivo existe, pero est\u00e1 en un proceso permanente de movimiento, desarrollo y cambio, en el que nada permanece como era antes.<\/p>\n<p>Los sofistas eran esc\u00e9pticos. \u201cComo los dioses\u201d, escrib\u00eda Prot\u00e1goras, \u201csoy incapaz de decir si existen o no; porque existen demasiadas cosas que me impiden este conocimiento tanto en la oscuridad de la materia, como en la vida tan corta del hombre\u201d. Esta sentencia le cost\u00f3 el destierro de Atenas. La diferencia fundamental con la filosof\u00eda anterior es el subjetivismo sofista. \u201cEl hombre es la medida de todas las cosas\u201d. Esta afirmaci\u00f3n se podr\u00eda interpretar de dos formas, una pr\u00e1ctica y otra te\u00f3rica. <\/p>\n<p>En la primera, perfectamente puede ser una defensa del ego\u00edsmo y del propio inter\u00e9s. En la segunda, representa la teor\u00eda del conocimiento (epistemolog\u00eda) que es subjetiva. El hombre se antepone al mundo objetivo, y al menos en su imaginaci\u00f3n, lo somete a s\u00ed mismo. Su propia raz\u00f3n es la que decide la verdad de lo que est\u00e1 pasando, lo esencial no es lo qu\u00e9 es, sino c\u00f3mo lo veo. Esta es la base de todas las formas de idealismo subjetivo, desde Prot\u00e1goras al Obispo Berkeley, desde Kant a Werner Heisenberg.<\/p>\n<p>El idealista subjetivo, en el fondo, pretende convencernos de que el mundo es incognoscible. Realmente, no podemos comprender la verdad, s\u00f3lo podemos tener opiniones basadas en un criterio subjetivo. \u201cLa verdad\u201d, preguntaba ir\u00f3nicamente Poncio Pilatos, \u201c\u00bfqu\u00e9 es la verdad?\u201d. Es el lenguaje del bur\u00f3crata y pol\u00edtico c\u00ednico, que ocultan sus propios intereses detr\u00e1s de un ligero barniz de \u201cculta\u201d sofister\u00eda. Para expresarlo en t\u00e9rminos filos\u00f3ficos, es una expresi\u00f3n del idealismo subjetivo que niega la posibilidad de conocer realmente el mundo que nos rodea. Uno de los sofistas m\u00e1s famosos, Gorgias de Leontini (483-375 a. C.), expres\u00f3 este punto de vista con mayor claridad en un libro titulado: Sobre la naturaleza o sobre lo que no existe\u201d. El t\u00edtulo lo dice todo, Gorgias se basaba en tres tesis: a) nada existe, b) pero aunque existiera algo, ser\u00eda incognoscible y c) aunque fuera cognoscible, ser\u00eda incomunicable.<\/p>\n<p>Estas ideas que nos parecen absurdas se encuentran presentes, en diferentes formas, en la historia de la filosof\u00eda, incluso en nuestra \u00e9poca, respetables cient\u00edficos llegan a afirmar que los humanos son incapaces de comprender el mundo cu\u00e1ntico de las part\u00edculas subat\u00f3micas, porque los fotones y los electrones se materializan en un lugar concreto s\u00f3lo cuando alguien los observa; es decir, el observador, a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n subjetiva, crea su resultado. De nuevo nos apartamos del mundo de la objetividad para regresar, gracias al idealismo subjetivo, a la esfera del misticismo religioso.<\/p>\n<p>A los cient\u00edficos que hoy en d\u00eda defienden estas ideas, no se les puede disculpar igual que a los sofistas quienes eran los ni\u00f1os de su tiempo. Los primeros intentos de encontrar una explicaci\u00f3n racional al proceso de la naturaleza llegaron a un punto donde ya no se pod\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 s\u00f3lo con el pensamiento. Los pensadores de ese per\u00edodo llegaron a toda una serie de brillantes generalizaciones acerca de la naturaleza del universo. Pero para demostrarlas y desarrollarlas, se requer\u00eda un examen detallado, descomponerlas en sus partes componentes y analizarlas una a una. Los sofistas iniciaron este trabajo y posteriormente, con m\u00e1s rigurosidad, lo hizo Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p>El heroico per\u00edodo de grandes generalizaciones, poco a poco abri\u00f3 el camino a una lenta y concienzuda acumulaci\u00f3n de hechos, a la experimentaci\u00f3n y la observaci\u00f3n. S\u00f3lo por este camino se pod\u00eda demostrar la validez o la falsedad de una hip\u00f3tesis. Antes de alcanzar esta etapa, llegaremos al punto \u00e1lgido del idealismo filos\u00f3fico cl\u00e1sico.<br \/> <strong><br \/> S\u00f3crates y Plat\u00f3n<\/strong><br \/> Al subordinar el mundo objetivo a la subjetividad, los sofistas le despojaron de toda ley inherente y de la necesidad. La \u00fanica fuente de orden, racionalidad y causalidad era el sujeto percibido. Todo era relativo. Por ejemplo, defend\u00edan que la moralidad y la conducta social estaban determinadas por la conveniencia (un visi\u00f3n similar a la defendida por los pragm\u00e1ticos, una filosof\u00eda que encontr\u00f3 un gran apoyo en EEUU y que coincide con la necesidad de compatibilizar la moralidad con la \u00e9tica de la \u201clibre empresa\u201d). Tras\u00edmaco de Calced\u00f3n a finales del siglo V a. C., afirmaba que \u201clo correcto es aquello que es beneficioso para el m\u00e1s fuerte o para el mejor\u201d.<\/p>\n<p>De nuevo lleg\u00f3 otro per\u00edodo de guerra, revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n. En el 411 a. C., despu\u00e9s de cien a\u00f1os de democracia y sistema esclavista, estall\u00f3 una revoluci\u00f3n en Atenas y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde otra contrarrevoluci\u00f3n. Despu\u00e9s lleg\u00f3 otra guerra desastrosa contra Esparta que inici\u00f3 el dominio de los \u201ctreinta tiranos\u201d, en este per\u00edodo el partido aristocr\u00e1tico perpetr\u00f3 numerosas atrocidades. En el 399 a. C., los treinta fueron derrocados y S\u00f3crates, que tuvo la desgracia de haber tenido en su momento a varios de ellos como pupilos y amigos, fue juzgado y sentenciado a muerte.<\/p>\n<p>A S\u00f3crates (469-399 a. C.) sus contempor\u00e1neos le consideraron un sofista, a pesar de no ense\u00f1ar por dinero. No escribi\u00f3 nada, pero sus ideas han llegado a nosotros a trav\u00e9s de los escritos de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, y ejerci\u00f3 una gran influencia en el desarrollo de la filosof\u00eda. Sus or\u00edgenes fueron humildes; hijo de un picapedrero y una matrona. La fuerza motriz de su vida era el ferviente deseo de alcanzar la verdad, romper todos los fingimientos y la sofister\u00eda mediante un proceso implacable de preguntas y repuestas. Se dice que en su intento de hacer pensar a la gente sobre los principios universales, acud\u00eda tanto a los centros de trabajo de los artesanos y comerciantes como a los centros sofistas para someter a todos al mismo procedimiento.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo era siempre el mismo: propon\u00eda una idea u opini\u00f3n determinada relacionada con las experiencias concretas y los problemas de la vida de la persona, despu\u00e9s, paso a paso, a trav\u00e9s de un proceso riguroso de argumentaci\u00f3n, sacar\u00eda a la luz las contradicciones internas que conten\u00eda la proposici\u00f3n original, mostrar\u00eda sus limitaciones y elevar\u00eda el nivel de la discusi\u00f3n, hasta llegar a una proposici\u00f3n completamente diferente. Esta es la forma cl\u00e1sica de la dial\u00e9ctica de la discusi\u00f3n. Se propone una idea inicial (tesis), a la que despu\u00e9s se responde con una idea contraria (ant\u00edtesis) y por \u00faltimo, despu\u00e9s de examinar la cuesti\u00f3n a fondo, diseccion\u00e1ndola, revelando sus contradicciones internas, llegaremos a una conclusi\u00f3n con un nivel m\u00e1s elevado (s\u00edntesis). Esto puede significar o no que ambas partes lleguen a un acuerdo. Pero en el desarrollo de la propia discusi\u00f3n se profundizar\u00e1 en la comprensi\u00f3n de ambos aspectos y la discusi\u00f3n pasar\u00e1 de un nivel inferior a otro superior.<\/p>\n<p>El proceso dial\u00e9ctico de desarrollo del pensamiento a trav\u00e9s de la contradicci\u00f3n, se puede observar en la historia de la ciencia y la filosof\u00eda. Hegel lo demuestra gr\u00e1ficamente en el prefacio de su obra pionera Fenomenolog\u00eda de la mente:<\/p>\n<p>\u201cCuando la flor brota, el capullo desaparece, podr\u00edamos decir que la flor niega al capullo; igualmente, cuando aparece el fruto, se podr\u00eda explicar la flor como una falsa forma de la existencia de la planta, el fruto, en lugar de la flor, aparece como la verdadera naturaleza. A primera vista, estas etapas no se diferencian; una reemplaza a la otra como seres incompatibles entre s\u00ed. Pero la actividad incesante de su propia naturaleza inherente, hace de ellas, en algunos momentos, una unidad org\u00e1nica donde no s\u00f3lo no se contradicen entre s\u00ed, sino que se necesitan mutuamente y esta misma necesidad de todos los momentos constituye s\u00f3lo y as\u00ed, la semejanza del conjunto. (Hegel. The Phenomenology of Mind. P. 68. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Se puede decir que en los di\u00e1logos socr\u00e1ticos no encontraremos una exposici\u00f3n elaborada de la dial\u00e9ctica, pero s\u00ed encontraremos muchos ejemplos importantes del m\u00e9todo dial\u00e9ctico. La c\u00e9lebre iron\u00eda socr\u00e1tica, no es un truco estil\u00edstico, es el reflejo de la propia dial\u00e9ctica. S\u00f3crates deseaba hacer a las personas conscientes de las contradicciones subyacentes que ten\u00edan sus propias ideas, creencias y prejuicios. A partir de una proposici\u00f3n concreta, deduc\u00eda exactamente lo contrario de lo afirmado en la proposici\u00f3n original. En lugar de limitarse a atacar las ideas de sus contrincantes, a \u00e9stos les colocaba en una situaci\u00f3n en la que ellos mismos llegaban la conclusi\u00f3n contraria. Esta es la base de la iron\u00eda en general. <\/p>\n<p>S\u00f3crates perfeccion\u00f3 el arte de la dial\u00e9ctica de la discusi\u00f3n. Lo vinculaba al arte de la parter\u00eda que ir\u00f3nicamente, dec\u00eda haber aprendido de su madre. Por citar a Hegel: \u201cLa ayuda en el mundo del pensamiento que est\u00e1 contenida en la conciencia de los individuos, la proyecci\u00f3n de lo concreto, de la conciencia no reflejada, la universalidad de lo concreto o de lo postulado universalmente, lo contrario que est\u00e1 impl\u00edcito en \u00e9l\u201d. (Hegel. History of Philosphy. p. 402).<\/p>\n<p>De la misma manera, la tarea de los marxistas no es introducir en la clase obrera una conciencia socialista \u201cdesde fuera\u201d, como algunos imaginan, la tarea es partir de la situaci\u00f3n que existe en ese momento en la conciencia de la clase y demostrar de manera concreta, paso a paso, que los problemas a los que se enfrentan los trabajadores s\u00f3lo se pueden solucionar a trav\u00e9s de la transformaci\u00f3n radical de la sociedad. No se trata de predicar desde fuera, se trata de dar consciencia a la aspiraci\u00f3n inconsciente que tiene la clase obrera de cambiar la sociedad. La diferencia est\u00e1 en que este proceso no s\u00f3lo es fruto del debate en la sala, tambi\u00e9n es fruto de la actividad pr\u00e1ctica, la lucha y la experiencia de la propia clase. El problema esencialmente es el mismo: c\u00f3mo romper los prejuicios existentes y hacer ver a las personas las contradicciones presentes, no s\u00f3lo en su cabeza, sino en el mundo en elque viven -conseguir que vean las cosas como realmente son y no como imaginan que son-.<\/p>\n<p>S\u00f3crates empezar\u00eda con lo m\u00e1s evidente, con lo cotidiano, incluso con los hechos triviales que vemos a trav\u00e9s de nuestros sentidos. Despu\u00e9s los comparar\u00eda con otros, pasar\u00eda de un detalle a otro, y as\u00ed, de forma gradual, eliminar\u00eda todos los aspectos accidentales y secundarios y al final, nos encontrar\u00edamos cara a cara con la esencia de la cuesti\u00f3n. Este es el m\u00e9todo inductivo, proceder de lo particular a lo universal, es el m\u00e9todo m\u00e1s importante para el desarrollo de la ciencia. Concretamente, Arist\u00f3teles concede a S\u00f3crates la invenci\u00f3n (o al menos la perfecci\u00f3n) del m\u00e9todo inductivo y las definiciones l\u00f3gicas tan relacionadas con este m\u00e9todo.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de lo general que se encuentra oculto en lo particular, es uno de los aspectos m\u00e1s importantes del desarrollo del pensamiento humano. Se parte del sentido elemental de la percepci\u00f3n que registra hechos y circunstancias individuales, la mente humana comienza lenta y afanosamente a abstraer estas particularidades, descarta lo no esencial, hasta que, finalmente, llega a una serie de generalizaciones m\u00e1s o menos abstractas. Aunque las \u201cuniversales\u201d no tienen una existencia separada y aparte de las cosas particulares que las expresan, sin embargo, representan la esencia de las cosas, expresan una verdad m\u00e1s aut\u00e9ntica y profunda que lo particular. El avance del pensamiento humano est\u00e1 estrechamente vinculado a la capacidad de generalizar a trav\u00e9s de la experiencia y llegar a ideas abstractas que se corresponden con la naturaleza de la realidad. En su autobiograf\u00eda, Trotsky trata esta cuesti\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cEl sentimiento de superioridad del todo sobre el detalle hab\u00eda de ser, corriendo el tiempo, uno de los elementos m\u00e1s constantes de mi actividad de escritor y de mi credo pol\u00edtico. Nada me era m\u00e1s odioso que el est\u00fapido empirismo y la adoraci\u00f3n del hecho, muchas veces puramente imaginario o mal comprendido. Mi preocupaci\u00f3n era buscar las leyes de los hechos. Esto me llevaba muchas veces, naturalmente, a generalizaciones prematuras y equivocadas sobre todo en aquellos a\u00f1os en que me faltaban todav\u00eda la cultura y la experiencia necesarias. Pero no hab\u00eda absolutamente ning\u00fan campo en el que supiera moverme con m\u00e1s soltura si no era guiado por el hilo de una visi\u00f3n de conjunto\u201d. (Trotsky. Colombia. Editorial Pluma. 1979. p. 75)<\/p>\n<p>El objetivo de S\u00f3crates era proceder, por medio de la argumentaci\u00f3n l\u00f3gica, de lo particular a lo general, para llegar a lo \u201cuniversal\u201d. Para \u00e9l no se trataba de alcanzar las leyes m\u00e1s generales que gobiernan la naturaleza, como era el caso de los primeros fil\u00f3sofos griegos, se trataba de ir m\u00e1s all\u00e1 de la propia investigaci\u00f3n humana, su naturaleza, su pensamiento y sus acciones. La filosof\u00eda de S\u00f3crates no es la filosof\u00eda de la naturaleza, es la filosof\u00eda de la sociedad, y sobre todo, de la \u00e9tica y la moralidad. Su tema favorito es \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo bueno?\u201d. A esta cuesti\u00f3n s\u00f3lo se puede responder de una forma concreta con relaci\u00f3n al desarrollo hist\u00f3rico de la sociedad, porque no existe la moralidad supra-hist\u00f3rica. Se puede ver con claridad en el caso de la antigua Grecia donde el propio lenguaje delata la relatividad hist\u00f3rica de la moralidad. La palabra griega aret\u00e9 significa bondad, su equivalente latina es virtus (de la que procede la palabra inglesa virtue), originalmente quer\u00eda decir algo parecido a una virtud viril y combativa.\u201cPor lo tanto, hubo de pasar mucho tiempo antes de que esa virtud se incorporara al ideal del ciudadano, y m\u00e1s a\u00fan para que se convirtiera en la sumisi\u00f3n cristiana\u201d (J. D. Bernal. Op. Cit. p. 161)<\/p>\n<p>Lo importante no es el contenido de estos di\u00e1logos, sino el m\u00e9todo. Representa el nacimiento de la l\u00f3gica, que originalmente significaba la utilizaci\u00f3n de las palabras (del griego logoi). Al principio, la l\u00f3gica y la dial\u00e9ctica eran lo mismo, una t\u00e9cnica para llegar a la verdad. El m\u00e9todo implicaba descomponer conceptos en sus partes constituyentes, revelar sus contradicciones internas y volverlas a unir de nuevo. Era un proceso din\u00e1mico, con cierto elemento de dramatismo y sorpresa. La primera reacci\u00f3n que se tiene al descubrir una contradicci\u00f3n importante en ideas previamente establecidas es de sorpresa, por ejemplo, la idea de que el movimiento implica estar y no estar en un mismo lugar y al mismo tiempo. La dial\u00e9ctica cambia constantemente lo que a primera vista parece ser incuestionable. Demuestra las limitaciones del pensamiento prosaico, del \u201csentido com\u00fan\u201d y las apelaciones superficiales a los \u201chechos\u201d, que, como se\u00f1al\u00f3 correctamente Trotsky, \u201ca menudo son imaginarios e interpretados err\u00f3neamente\u201d.<\/p>\n<p>La tarea de ir m\u00e1s all\u00e1 de lo particular, de desmenuzar la informaci\u00f3n que nuestros ojos y o\u00eddos nos proporcionan y llegar a generalizaciones abstractas, nos lleva hasta la ra\u00edz del desarrollo y el avance del pensamiento humano, no s\u00f3lo en un sentido hist\u00f3rico, sino en la evoluci\u00f3n de cada individuo en su ardua lucha en el tr\u00e1nsito de la infancia a la madurez consciente. En los escritos de Plat\u00f3n (428-348 a. de C.), la b\u00fasqueda de lo general, lo \u201cuniversal\u201d, se convertir\u00eda en el tema central de la filosof\u00eda y se descarta todo lo dem\u00e1s, casi se puede decir que se convertir\u00eda en una obsesi\u00f3n. En estas obras podemos encontrar pensamientos profundos, un estilo brillante y ejemplos magistrales de la dial\u00e9ctica de la discusi\u00f3n, mezclados con el idealismo m\u00e1s descarado y desconcertante que puede elaborar la mente humana.<\/p>\n<p>Para Plat\u00f3n, los universales del pensamiento, por ejemplo la idea de un c\u00edrculo, tienen una existencia independiente, separada de los objetos particulares que los rodean. Desde un punto de vista materialista, como ya hemos visto, la idea de un c\u00edrculo originalmente procede de la observaci\u00f3n de objetos redondos durante un largo per\u00edodo de tiempo. Plat\u00f3n dec\u00eda que si miramos un objeto redondo, por ejemplo un plato, lo veremos imperfecto. Es s\u00f3lo una copia de mala calidad del c\u00edrculo perfecto que exist\u00eda antes de que el mundo comenzara. Para una clase de intelectuales ricos que trabajaban s\u00f3lo con pensamientos y palabras, era l\u00f3gico que estas ideas para ellos estuvieran dotadas de vida y una fuerza propia.<\/p>\n<p>\u201cEl \u00e9nfasis de la discusi\u00f3n de palabras y sus verdaderos sentidos tend\u00eda a dar a \u00e9stas una realidad independiente de las cosas o acciones a las que se refer\u00edan. Puesto que hay una palabra para expresar la belleza, la belleza misma debe ser una entidad real. De hecho ha de ser m\u00e1s real que cualquier objeto bello. Ning\u00fan objeto bello es siempre bello, pues que lo sea o no es cuesti\u00f3n de opini\u00f3n, en tanto que la belleza no se contiene m\u00e1s que a s\u00ed misma y tiene que existir independientemente de las cosas cambiantes e imperfectas del mundo material. La misma l\u00f3gica se aplica a las cosas concretas: la piedra en general debe ser m\u00e1s real que cualquiera de espec\u00edfica\u201d. (J. D. Bernal. Op. cit. p. 164).<br \/> <strong> <br \/> El idealismo de Plat\u00f3n<\/strong><br \/> En su trabajo Fedom, Plat\u00f3n da a esta idea una forma consciente. Si preguntamos el porqu\u00e9 de una cosa, llegaremos a su esencia, la palabra griega eidos puede traducirse por forma o idea, aunque Arist\u00f3teles la interpreta como \u201cespecie\u201d, que sin duda es preferible desde un punto de vista materialista.<br \/> Ahora regresaremos a nuestro plato. \u00bfPor qu\u00e9 es redondo? o -por utilizar el lenguaje plat\u00f3nico-&nbsp; \u00bfCu\u00e1l es el porqu\u00e9 de su redondez? Se puede responder que la causa de su redondez se encuentra en el alfarero que hace girar un trozo de arcilla sobre un torno y lo moldea con su mano. Pero para Plat\u00f3n, el plato, como el resto de objetos materiales normales, s\u00f3lo es una manifestaci\u00f3n imperfecta de la idea, que en lenguaje sencillo es Dios.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del conocimiento de Plat\u00f3n, que seg\u00fan Arist\u00f3teles es diferente a la teor\u00eda de S\u00f3crates, se basaba en la idea de que el objeto del conocimiento debe ser permanente y eterno, y ya que nada bajo el sol es permanente, entonces debemos buscar el conocimiento estable fuera de este mundo enga\u00f1oso y fugaz de cosas materiales. Di\u00f3genes para ridiculizar la teor\u00eda de las ideas dijo que \u00e9l pod\u00eda ver la taza pero no la \u201ctacedad\u201d, Plat\u00f3n le respondi\u00f3 que esto se deb\u00eda a que \u00e9l ten\u00eda ojos para ver, pero no intelecto. Es verdad que no basta con la percepci\u00f3n sensorial, es necesario ir m\u00e1s all\u00e1 de lo particular, hay que llegar a lo universal. El principal error es pensar que las generalizaciones del intelecto pueden mantenerse por s\u00ed mismas, separadas y confrontadas al mundo material del que, en \u00faltima instancia, derivaban.<br \/> Marx y Engels en La Sagrada Familia explicaron que en el idealismo filos\u00f3fico, las relaciones reales entre el pensamiento y el ser se encuentran al rev\u00e9s:<\/p>\n<p>\u201cPara convertirse en idealista absoluto, el idealista absoluto necesita atravesar constantemente el proceso sof\u00edstico, hacer del mundo exterior un mundo aparente, una simple creaci\u00f3n de su cerebro, explicar posteriormente esta forma imaginaria d\u00e1ndola por lo que es realmente, a fin de poder proclamar al final de cuenta, su existencia \u00fanica, exclusiva, a la que nada molesta, incluso la apariencia de un mundo exterior\u201d. (Marx y Engels. La sagrada familia. Madrid. Akal Editores. 1981. p. 159).<\/p>\n<p>En la misma obra se explica el truco sof\u00edstico:<\/p>\n<p>\u201cCuando, operando con realidades, manzanas, peras, fresas, almendras, yo me formo la noci\u00f3n general fruta: uando, yendo m\u00e1s lejos, me imagino que mi noci\u00f3n abstracta, sacada de las frutas reales, es decir, la fruta, es una entidad que existe fuera de m\u00ed y constituye hasta la verdadera entidad de la manzana, de la pera, yo declaro, en lenguaje especulativo, que la fruta es la sustancia de la pera, de la manzana, de la almendra, etc., Digo, pues, que lo que hay de esencial en la pera o en la manzana, no es el ser pera o manzana. Lo que les es esencial, no es su ser real, concreto, que cae bajo los sentidos, sino la entidad abstracta que he deducido y que les he sustituido, la entidad de mi representaci\u00f3n: la fruta.<\/p>\n<p>Declaro a la manzana la pera, la almendra, etc., simples modos de existencia de la fruta. Mi inteligencia finita, pero obtenida por los sentidos, distingue, es cierto, una manzana de una pera y una pera de una almendra; pero mi raz\u00f3n especulativa declara que esta diferencia sensible es inesencial e indiferente. Ve en la manzana el mismo elemento que en la pera, y en la pera el mismo elemento que en la almendra, es decir, la fruta. Las frutas reales y particulares no son m\u00e1s que frutas aparentes cuya sustancia, la fruta, es la verdadera esencia\u201d. (Ib\u00edd. pp. 71-72).<\/p>\n<p>Lejos de avanzar en la causa del entendimiento humano, el m\u00e9todo idealista no da un solo paso adelante. S\u00f3lo el estudio de lo real, es decir, el mundo material, puede profundizar nuestra comprensi\u00f3n de la naturaleza y nuestro lugar en ella. Al apartar la vista humana de las \u201ctoscas\u201d cosas materiales hacia el reino de la llamada abstracci\u00f3n \u201cpura\u201d, los idealistas, durante siglos, hicieron estragos en el desarrollo de la ciencia.<\/p>\n<p>\u201cDe esta manera no se llega a determinar mayormente nada. El mineralogista que se limitara a declarar que todos los minerales son realmente el mineral, no ser\u00eda mineralogista m\u00e1s que en su imaginaci\u00f3n. A cada mineral, el mineralogista especulativo dice, el mineral, y su ciencia se limita a repetir este t\u00e9rmino tantas veces como hay verdaderos minerales\u201d. (Ib\u00edd).<\/p>\n<p>Al contrario que los primeros fil\u00f3sofos griegos que, en general, fueron materialistas y se propon\u00edan estudiar la naturaleza, Plat\u00f3n volvi\u00f3 conscientemente la espalda al mundo de los sentidos. Nada de experimentos ni de observaci\u00f3n, el camino a la verdad s\u00f3lo se encontraba en la pura deducci\u00f3n y las matem\u00e1ticas. En la puerta de su Academia en Atenas se pod\u00eda leer la siguiente inscripci\u00f3n: \u201cNadie que ignore la geometr\u00eda puede entrar aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Plat\u00f3n animaba a sus estudiantes a que estudiaran las estrellas, pero no como son sino como deber\u00edan ser. Siguiendo los pasos de los pitag\u00f3ricos, pretend\u00eda demostrar la naturaleza divina de los planetas por la existencia de \u00f3rbitas eternamente fijas, la regularidad perfecta de su movimiento circular era la expresi\u00f3n de la armon\u00eda del universo. Esta cosmolog\u00eda, junto con la de Arist\u00f3teles, su gran sucesor, hicieron retroceder dos mil a\u00f1os el desarrollo de la astronom\u00eda. Fue un retroceso para la ciencia, el regreso al misticismo pitag\u00f3rico, en un libro de astronom\u00eda alejandrino escrito por Geminus, podemos leer lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cEsta es la raz\u00f3n de toda la astronom\u00eda&#8230; la presunci\u00f3n de que el sol, la luna y los cinco planetas se mueven a igual velocidad y en c\u00edrculos perfectos en direcci\u00f3n contraria al cosmos. Fueron los pitag\u00f3ricos los primeros en defender estas teor\u00edas que llevar\u00edan a la hip\u00f3tesis del movimiento circular y uniforme del sol, la luna y los planetas. Su idea era que, con relaci\u00f3n a los seres divinos y eternos, era inadmisible suponer un desorden tal como que estos cuerpos se movieran m\u00e1s r\u00e1pida o m\u00e1s lentamente, indistintamente, o que incluso se detuviesen, como ocurre en lo que se llaman las estaciones de los planetas. Incluso en la esfera humana esta irregularidad es incompatible con la forma ordenada de proceder que tiene un caballero. E incluso si las necesidades cotidianas a menudo imponen a los hombres momentos de prisa o vagabundeo, no se puede suponer que estos momentos sean inherentes a la naturaleza incorruptible de las estrellas. Por esta raz\u00f3n definieron su problema como la explicaci\u00f3n del fen\u00f3meno con la hip\u00f3tesis del movimiento circular y uniforme\u201d. (Farringtong. Greek Science. Pp. 95-96. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>Kepler descubri\u00f3 que los planteas se mov\u00edan, pero no en c\u00edrculos, sino en elipses. Incluso como m\u00e1s tarde demostrar\u00eda Newton, tampoco esto era del todo cierto. Las elipses no son perfectas. Pero en los dos milenios anteriores, el dibujo idealista del universo impuso el poder de un dogma imposible de desafiar que durante la mayor\u00eda de ese tiempo encontr\u00f3 el respaldo del formidable poder de la Iglesia.<\/p>\n<p>Resulta significativo que las ideas de Plat\u00f3n s\u00f3lo se conocieran en la Edad Media por un solo trabajo, Timeo, su peor libro. Esta obra representa una completa contrarrevoluci\u00f3n de la filosof\u00eda. Desde Tales, la filosof\u00eda griega se caracteriz\u00f3 por el intento de explicar el mundo en t\u00e9rminos naturales, sin recurrir a dioses o cualquier otro fen\u00f3meno sobrenatural. Timeo no es una obra filos\u00f3fica sino un folleto religioso. En \u00e9l resurge el viejo mito de la creaci\u00f3n. El artesano supremo cre\u00f3 el mundo. La materia estaba formada por tri\u00e1ngulos porque los s\u00f3lidos est\u00e1n limitados por planos y los planos se pueden reducir a tri\u00e1ngulos. El mundo es esf\u00e9rico, se mueve en c\u00edrculos porque el c\u00edrculo es la forma m\u00e1s perfecta. Los hombres que llevan una mala vida, en la pr\u00f3xima vida se reencarnan en mujeres.<\/p>\n<p>En uno de los pasajes m\u00e1s impactantes de la obra podemos encontrar algunas afirmaciones similares a las que hoy defienden los defensores del \u201cbig bang\u201d, Plat\u00f3n escribe sobre del \u201cprincipio del tiempo\u201d:<\/p>\n<p>\u201cEl tiempo y el cielo empezaron a existir en el mismo instante para que se pudieran crear a la vez, para que no se pudieran separar y s\u00f3lo pudieran exisitr conjuntamente. Fue dise\u00f1ado despu\u00e9s que se creara el patr\u00f3n de la naturaleza eterna y se deber\u00eda parecer a \u00e9sta tanto como fuera posible; el patr\u00f3n existe desde la eternidad y el creador del cielo ha existido, existe y existir\u00e1 siempre. Esta era la mente y el pensamiento de Dios cuando cre\u00f3 el tiempo\u201d. (Plat\u00f3n. Los di\u00e1logos de Plat\u00f3n. En la edici\u00f3n de Jowett. Vol. 3. Timeo. P. 242. En la edici\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p>\u00a1No es extra\u00f1o que la iglesia cristiana lo recibiese con los brazos abiertos! A pesar de su aspecto dial\u00e9ctico, la filosof\u00eda plat\u00f3nica, en esencia, es conservadora y refleja la visi\u00f3n del mundo de una elite aristocr\u00e1tica, que sent\u00eda, correctamente, que su mundo se derrumbaba bajo los pies. El deseo de volver la espalda a la realidad, negar la evidencia de los sentidos, asirse a alg\u00fan tipo de estabilidad en medio de la turbulencia y la agitaci\u00f3n, negar el cambio, todo esto corresponde con una profunda necesidad moral y psicol\u00f3gica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cualquiera que desee comprender la vida no como una serie de accidentes&nbsp; sin sentido ni como una rutina irreflexiva debe ocuparse de la filosof\u00eda,&nbsp; esto es, del pensamiento a un nivel superior al de los problemas inmediatos de la vida cotidiana. 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