{"id":3362,"date":"2010-08-19T17:12:11","date_gmt":"2010-08-19T17:12:11","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=3362"},"modified":"2010-08-19T17:12:11","modified_gmt":"2010-08-19T17:12:11","slug":"trotsky-y-la-lucha-antiimperialista-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=3362","title":{"rendered":"Trotsky y la lucha antiimperialista en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<table style=\"width: 230px; height: 127px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3361\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky.jpg\" alt=\"trotsky\" width=\"214\" height=\"168\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este 20 de agosto es el 70 a&ntilde;os anniversario del assesinato del gran revolucionario ruso L&eacute;on Trotsky. Para conmemorarlo publicamos el siguiente estudio de los escritos de Trotsky sobre la lucha antiimperialista en Am&eacute;rica Latina, aparecido en el &uacute;ltimo n&uacute;mero de la revista panamericana de la CMI, Am&eacute;rica Socialista. El estudio de la posici&oacute;n de Le&oacute;n Trotsky sobre la lucha antiimperialista en Am&eacute;rica Latina tiene una gran relevancia para la realidad actual de nuestro continente.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Concretamente, la teor&iacute;a de la Revoluci&oacute;n Permanente, formulada por Trotsky, dot&oacute; al marxismo de la base te&oacute;rica correcta para comprender en toda su amplitud el car&aacute;cter de la lucha antiimperialista de las masas trabajadoras en los pa&iacute;ses ex-coloniales y de capitalismo atrasado.<\/p>\n<p>Por eso debemos comenzar nuestro an&aacute;lisis con una exposici&oacute;n de esta teor&iacute;a, como punto de partida para analizar la aplicaci&oacute;n concreta que hicieron de ella Trotsky y sus partidarios en Am&eacute;rica Latina.<\/p>\n<h4><strong>Vigencia de la teor&iacute;a de la Revoluci&oacute;n Permanente<\/strong><\/h4>\n<p>La condici&oacute;n para sacar a los pa&iacute;ses ex-coloniales y subdesarrollados de su atraso secular, en la &eacute;poca actual de dominaci&oacute;n imperialista, es la consumaci&oacute;n de las tareas democr&aacute;tico-nacionales no resueltas: como la unificaci&oacute;n nacional y liberaci&oacute;n de la dominaci&oacute;n imperialista, plenos derechos democr&aacute;ticos para la poblaci&oacute;n y las minor&iacute;as nacionales oprimidas, la reforma agraria, un desarrollo industrial y cultural avanzado, un sistema de transporte moderno y eficiente, la separaci&oacute;n de la religi&oacute;n del Estado, entre otras.<\/p>\n<p>Pero la burgues&iacute;a nacional de estos pa&iacute;ses est&aacute; totalmente incapacitada para culminar estas tareas al haber llegado demasiado tarde a la cita de la historia y estar su propio desarrollo sofocado por la presencia de un pu&ntilde;ado de potencias imperialistas que dominan el mercado mundial a trav&eacute;s de empresas multinacionales. Adem&aacute;s, las burgues&iacute;as nacionales, resultantes de la fusi&oacute;n de la vieja oligarqu&iacute;a terrateniente con la burgues&iacute;a financiera e industrial, est&aacute;n vinculadas al capital monopolista imperialista por diferentes v&iacute;as, a menudo enlazadas entre s&iacute;: como suministradoras de materias primas y bienes semielaborados a los pa&iacute;ses imperialistas y multinacionales extranjeras, participando en negocios comunes con empresas extranjeras, o actuando como agente de los negocios imperialistas en el pa&iacute;s.<\/p>\n<p>Por eso, las tareas democr&aacute;tico-nacionales inconclusas s&oacute;lo pueden ser terminadas por la clase obrera en el poder a trav&eacute;s de la revoluci&oacute;n socialista y sus organismos democr&aacute;ticos de poder (soviets), con el apoyo del campesinado pobre y dem&aacute;s clases populares oprimidas de la sociedad. Al expropiar el capital extranjero y a la gran burgues&iacute;a nacional, la clase obrera podr&iacute;a comenzar a resolverse los acuciantes problemas que ahogan a la sociedad, por medio de la planificaci&oacute;n democr&aacute;tica de la econom&iacute;a y el desarrollo de las fuerzas productivas.<\/p>\n<p>Aunque pueden existir contradicciones y rivalidades de intereses entre el imperialismo y la burgues&iacute;a nacional de un pa&iacute;s capitalista atrasado, la experiencia hist&oacute;rica demuestra que la burgues&iacute;a nacional teme m&aacute;s a las clases oprimidas de su pa&iacute;s que a su rival imperialista, una vez que las masas trabajadoras son movilizadas y puestas en pie por el conflicto desatado con el imperialismo. Por eso, la burgues&iacute;a nacional termina traicionando a las masas populares, indefectiblemente, para volverse a cobijar bajo el ala de su amo imperialista.<\/p>\n<p>La teor&iacute;a de la revoluci&oacute;n permanente, por lo tanto, considera como falsas y enemigas de los intereses de la clase obrera y del pueblo pobre las teor&iacute;as de colaboraci&oacute;n de clases, como la teor&iacute;a reformista de las dos etapas (&ldquo;primero un&aacute;monos con la burgues&iacute;a progresista para alcanzar la liberaci&oacute;n nacional y la democracia, y luego lucharemos por el socialismo&rdquo;) que tantas derrotas y sufrimientos ha tra&iacute;do a las masas trabajadoras de nuestro continente, y m&aacute;s all&aacute;.<\/p>\n<p>La teor&iacute;a de la Revoluci&oacute;n Permanente contiene otra implicaci&oacute;n transcendental: la revoluci&oacute;n socialista triunfante en un pa&iacute;s de capitalismo atrasado, para no perecer aislada o degenerar burocr&aacute;ticamente, debe encontrar un eco en los pa&iacute;ses de su entorno a trav&eacute;s de un proceso revolucionario internacional que culmine en los pa&iacute;ses capitalistas m&aacute;s desarrollados, quienes tambi&eacute;n enfrentar&iacute;an contradicciones de clase agudas como resultado de la crisis general del capitalismo.<\/p>\n<p>As&iacute;, la revoluci&oacute;n que comienza en un pa&iacute;s atrasado aislado y culmina en la revoluci&oacute;n socialista mundial adquiere un desarrollo ininterrumpido, permanente; de ah&iacute; el nombre de Revoluci&oacute;n Permanente que Le&oacute;n Trotsky le dio a esta teor&iacute;a, adoptando una expresi&oacute;n acu&ntilde;ada por Marx despu&eacute;s de la fracasada revoluci&oacute;n alemana de 1848.<\/p>\n<p>El triunfo de la revoluci&oacute;n socialista en la Rusia de 1917 confirm&oacute; brillantemente la perspectiva de Trotsky y la validez cient&iacute;fica de la teor&iacute;a de la Revoluci&oacute;n Permanente. La revoluci&oacute;n triunf&oacute; en un pa&iacute;s muy atrasado y expropi&oacute; a los capitalistas y terratenientes rusos y extranjeros, y desat&oacute; la revoluci&oacute;n en Europa y gran parte de Asia. Lamentablemente, la ausencia de partidos revolucionarios de masas con direcciones a la altura de las tareas que la Historia requer&iacute;a frustr&oacute; el triunfo de la revoluci&oacute;n socialista fuera de Rusia, que qued&oacute; aislada, lo cual prepar&oacute; las condiciones para la posterior degeneraci&oacute;n burocr&aacute;tica y totalitaria de la revoluci&oacute;n sovi&eacute;tica.<\/p>\n<p>De una manera distorsionada, la teor&iacute;a de la Revoluci&oacute;n Permanente encontr&oacute; su expresi&oacute;n en China, Cuba y otros pa&iacute;ses donde el capitalismo fue derrocado, aunque no por la acci&oacute;n dirigente de la clase obrera sino por ej&eacute;rcitos guerrilleros con una base campesina, lo que junto a la presi&oacute;n de la burocracia estalinista de la URSS, favorecieron la aparici&oacute;n de deformaciones burocr&aacute;ticas en la revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p>M&aacute;s actualmente, el hecho quela Revoluci&oacute;n Bolivariana en Venezuela haya puesto en discusi&oacute;n su car&aacute;cter socialista, si bien a&uacute;n dista de estar completada, subraya la tendencia socialista inherente a cualquier revoluci&oacute;n en la &eacute;poca moderna.<\/p>\n<h4><strong>Trotsky en Latinoam&eacute;rica<\/strong><\/h4>\n<p>Trotsky arrib&oacute; a M&eacute;xico en enero de 1937 procedente de Noruega. En su exilio mexicano, Trotsky pudo prestar una atenci&oacute;n concreta a los problemas de la revoluci&oacute;n latinoamericana. &Eacute;l mismo lo admiti&oacute; cuando desembarc&oacute; en el puerto mexicano de Tampico: &ldquo;Quiero estudiar exhaustivamente la situaci&oacute;n de M&eacute;xico y de Am&eacute;rica Latina, ya que es muy poco lo que s&eacute; al respecto&rdquo;<sup><a name=\"_ftnref1\" href=\"http:\/\/www.marxist.com\/trotsky-y-lucha-antiimperialista-america-latina.htm#_ftn1\">[1]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Pero el inter&eacute;s de Trotsky por Am&eacute;rica Latina a fines de los a&ntilde;os 30 del siglo pasado, se asentaba en s&oacute;lidas bases objetivas y subjetivas.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista pol&iacute;tico subjetivo, a mediados de los a&ntilde;os 30, la Liga Comunista Internacional<sup><a name=\"_ftnref2\" href=\"http:\/\/www.marxist.com\/trotsky-y-lucha-antiimperialista-america-latina.htm#_ftn2\">[2]<\/a><\/sup> contaba con grupos en muchos pa&iacute;ses latinoamericanos: M&eacute;xico, Brasil, Chile, Cuba, Argentina, Puerto Rico, Bolivia, Uruguay, Colombia, Venezuela, Costa Rica y Panam&aacute;; que atravesaban diferentes etapas de desarrollo, siendo los m&aacute;s importantes los de Brasil, Chile y Cuba. En estos dos &uacute;ltimos pa&iacute;ses, los trotskistas llegaron a superar en n&uacute;mero de militantes, durante alg&uacute;n tiempo, a los partidos comunistas oficiales.<\/p>\n<p>En el plano objetivo, Am&eacute;rica Latina hab&iacute;a conocido un cierto desarrollo industrial desde comienzos del siglo XX, y m&aacute;s aceleradamente a partir de la Primera Guerra Mundial, que dio lugar al nacimiento de un proletariado joven y muy combativo que hab&iacute;a protagonizado grandes luchas y hab&iacute;a sido sometido tambi&eacute;n a represiones <a class=\"thumbnail\" href=\"http:\/\/www.marxist.com\/images\/stories\/latin_american_revolution.jpg\" target=\"_blank\" title=\"Trotsky y la lucha antiimperialista en Am&eacute;rica Latina\" rel=\"lightbox[8682]\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.marxist.com\/images\/stories\/latin_american_revolution.jpg\" alt=\"Trotsky y la lucha antiimperialista en Am&eacute;rica Latina\" style=\"float: right; margin-left: 5px; margin-right: 5px;\" \/><\/a>sangrientas feroces por parte de la clase dominante y las empresas extranjeras asentadas en sus pa&iacute;ses.<\/p>\n<p>Latinoam&eacute;rica jugaba ya un papel muy importante en el suministro de materias primas (petr&oacute;leo, caucho, esta&ntilde;o, manganeso, n&iacute;quel, carne, trigo, etc.) y en la generaci&oacute;n de un mercado para las mercanc&iacute;as de los pa&iacute;ses imperialistas; pero, adem&aacute;s, emerg&iacute;a como un &aacute;rea estrat&eacute;gica y diplom&aacute;tica de gran importancia para estas potencias imperialistas en la antesala de la 2&ordf; Guerra Mundial, cuyo estallido era inminente.<\/p>\n<p>Casi todos los pa&iacute;ses latinoamericanos entraban en la categor&iacute;a de pa&iacute;ses atrasados, con un campesinado pobre numeroso y relaciones semifeudales en el campo, combinado con un cierto desarrollo industrial en las ciudades m&aacute;s importantes.<\/p>\n<p>Incluso pa&iacute;ses como Argentina, Uruguay o Chile, que ten&iacute;an el mayor desarrollo industrial del continente, con una poblaci&oacute;n mayoritariamente urbana y un campesinado poco numeroso, y cuyas tareas democr&aacute;tico-nacionales hab&iacute;an sido resueltas en un grado mayor que las de los dem&aacute;s pa&iacute;ses latinoamericanos, no pod&iacute;an ocultar su humillante dependencia del capital extranjero y de la diplomacia imperialista.<\/p>\n<p>Consecuentemente con este an&aacute;lisis, la Liga Comunista Internacional ya hab&iacute;a establecido las tareas y el programa general para los marxistas revolucionarios de America Latina. As&iacute;, en junio de 1934, la LCI publicaba una importante declaraci&oacute;n con el t&iacute;tulo: &ldquo;La guerra y la Cuarta Internacional&rdquo;, en uno de cuyos apartados establec&iacute;a:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;Sud y Centroam&eacute;rica s&oacute;lo podr&aacute;n liquidar el atraso y la esclavitud uniendo sus estados en una &uacute;nica y poderosa federaci&oacute;n. Pero no ser&aacute; la atrasada burgues&iacute;a sudamericana, agencia totalmente venal del imperialismo extranjero, quien cumplir&aacute; esta tarea, sino el joven proletariado sudamericano, llamado a dirigir a las masas oprimidas. Por lo tanto, la consigna que debe guiar la lucha contra la violencia y las intrigas del imperialismo mundial y contra la sangrienta domina&shy;ci&oacute;n de las camarillas compradoras nativas es <em>Por los estados unidos sovi&eacute;ticos de Sud y Centroam&eacute;rica<\/em>&rdquo;. (<em>La guerra y la cuarta Internacional<\/em>, 10 de junio 1934).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>De esta manera, el car&aacute;cter de la futura revoluci&oacute;n latinoamericana quedaba claramente establecido y se correspond&iacute;a completamente con lo planteado en las tesis de la Revoluci&oacute;n Permanente. La burgues&iacute;a latinoamericana era caracterizada como atrasada y agente del imperialismo, correspondi&eacute;ndole al joven proletariado latinoamericano la tarea doble de desembarazarse de la asfixia imperialista y de terminar con la explotaci&oacute;n de las burgues&iacute;as nativa y extranjera, mediante la toma del poder. Al mismo tiempo, rechazaba cualquier tipo de salida &ldquo;nacional&rdquo; y abogaba por la unidad socialista (sovi&eacute;tica) de Am&eacute;rica Latina.<\/p>\n<h4><strong>El bonapartismo &ldquo;sui generis&rdquo;<\/strong><\/h4>\n<p>De toda la participaci&oacute;n de Trotsky en las pol&eacute;micas y debates sobre la revoluci&oacute;n latinoamericana durante su estad&iacute;a en M&eacute;xico, fueron dos asuntos los que ocuparon principalmente su atenci&oacute;n. Por un lado, la actitud hacia el gobierno mexicano de L&aacute;zaro C&aacute;rdenas, un gobierno que cont&oacute; con un apoyo de masas en la poblaci&oacute;n y tom&oacute; medidas audaces contra los intereses imperialistas en M&eacute;xico. Y por otro, los debates y pol&eacute;micas que sostuvo con el APRA peruano (Alianza Popular Revolucionaria Americana), que por aquellos d&iacute;as se postulaba a s&iacute; mismo como el heraldo del nacionalismo revolucionario antiimperialista latinoamericano. Creemos que las posiciones de Trotsky sobre ambos temas arrojan mucha luz a los marxistas sobre fen&oacute;menos hist&oacute;ricos actuales.<\/p>\n<p>A mediados de los a&ntilde;os 30 comenzaba a darse un fen&oacute;meno peculiar como fue la proliferaci&oacute;n, en casi todos los pa&iacute;ses latinoamericanos, de gobiernos bonapartistas de diverso tipo: desde presidencias &ldquo;fuertes&rdquo; ejercidas por civiles hasta dictaduras militares extremadamente represivas.<\/p>\n<p>Las bases materiales que daban origen a tales reg&iacute;menes fueron explicadas por Le&oacute;n Trotsky:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;En los pa&iacute;ses industrialmente atrasados el capital extranjero juega un rol decisivo. De ah&iacute; la relativa debilidad de la burgues&iacute;a <em>nacional <\/em>en relaci&oacute;n al prole&shy;tariado <em>nacional. <\/em>Esto crea condiciones especiales de poder estatal. El gobierno gira entre el capital extran&shy;jero y el nacional, entre la relativamente d&eacute;bil burgue&shy;s&iacute;a nacional y el relativamente poderoso proletariado. Esto le da al gobierno un car&aacute;cter bonapartista &ldquo;sui generis&rdquo;, de &iacute;ndole particular. Se eleva, por as&iacute; decirlo, por encima de las clases. En realidad, puede gobernar o bien convirti&eacute;ndose en instrumento del capitalismo extran&shy;jero y sometiendo al proletariado con las cadenas de una dictadura policial, o maniobrando con el proletariado, llegando incluso a hacerle concesiones, ga&shy;nando de este modo la posibilidad de disponer de cierta libertad en relaci&oacute;n a los capitalistas extranjeros. La actual pol&iacute;tica [del gobierno mexicano] se ubica en la segunda alternativa; sus mayores conquistas son la expropiaci&oacute;n de los ferrocarriles y de las com&shy;pa&ntilde;&iacute;as petroleras&rdquo;. (<em>La industria nacionalizada y la administraci&oacute;n obrera.<\/em> 12 de mayo 1939).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Trotsky ubicaba al r&eacute;gimen de C&aacute;rdenas en el bonapartismo &ldquo;de izquierda&rdquo; que se apoyaba en los trabajadores y campesinos para golpear al imperialismo con vistas a garantizar un desenvolvimiento m&aacute;s libre a la d&eacute;bil burgues&iacute;a mexicana que, en palabras de Trotsky, era mucho m&aacute;s raqu&iacute;tica, social y econ&oacute;micamente, que la burgues&iacute;a rusa de 1917<sup><a name=\"_ftnref3\" href=\"http:\/\/www.marxist.com\/trotsky-y-lucha-antiimperialista-america-latina.htm#_ftn3\">[3]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Es importante detenerse en esto. No fue la burgues&iacute;a mexicana, d&eacute;bil y miedosa, sino un sector del aparato del Estado comandado por oficiales del ej&eacute;rcito que se hab&iacute;an formado al calor de la revoluci&oacute;n mexicana de 1910-1920, como L&aacute;zaro C&aacute;rdenas y Francisco M&uacute;jica, quien tom&oacute; medidas contra intereses imperialistas y terratenientes del pa&iacute;s que abr&iacute;an nuevas perspectivas de desarrollo al capitalismo mexicano.<\/p>\n<p>En modo alguno la aparici&oacute;n de este tipo de gobiernos en una serie de pa&iacute;ses a lo largo de los a&ntilde;os 30, 40 y 50 del siglo pasado (C&aacute;rdenas en M&eacute;xico, Per&oacute;n en Argentina, Arbenz en Guatemala, etc.) fue un resultado necesario e inevitable condicionado por el desarrollo objetivo del capitalismo. Pese a la disparidad de desarrollo capitalista de estos pa&iacute;ses entre s&iacute;, la clase obrera jugaba ya un papel importante en la vida econ&oacute;mica y social a trav&eacute;s de sus organizaciones de masas, principalmente los sindicatos. Fue la orfandad pol&iacute;tica en que se encontraba el proletariado en estos pa&iacute;ses, favorecido por la degeneraci&oacute;n nacional-reformista de los partidos comunistas locales, lo que permiti&oacute; a personalidades como el General L&aacute;zaro C&aacute;rdenas, y otras, utilizar las aspiraciones revolucionarias de las masas trabajadoras para encumbrarse en el poder. En la medida que no pod&iacute;a existir una &ldquo;tercera v&iacute;a&rdquo; entre capitalismo y socialismo, sus medidas para limitar el saqueo del pa&iacute;s por el capital extranjero y sus ataques contra los sectores m&aacute;s par&aacute;sitos de la burgues&iacute;a nacional (los terratenientes, principalmente) elevaron el nivel de vida de las masas, ampliaron el mercado interno del pa&iacute;s y abrieron objetivamente un camino m&aacute;s amplio al desarrollo de la peque&ntilde;a y la mediana burgues&iacute;a local.<\/p>\n<p>Y no obstante, los sectores decisivos de la burgues&iacute;a nacional terminaron conspirando con el imperialismo norteamericano en todos estos pa&iacute;ses para sustituir esos gobiernos &ldquo;semiindependientes&rdquo; por otros m&aacute;s afines a los intereses imperialistas y olig&aacute;rquicos que disciplinaran al movimiento de masas. En el caso de C&aacute;rdenas, tal desplazamiento se dio por &ldquo;v&iacute;as democr&aacute;ticas&rdquo;; en los casos de Per&oacute;n y Arbenz, e incluso en el caso de Vargas en Brasil, que comenz&oacute; siendo un bonapartista de derecha y termin&oacute; escapando al control del imperialismo norteamericano, lo fueron por medio de golpes militares sangrientos y conatos de guerra civil. Desde entonces, la burgues&iacute;a nacional en todos estos pa&iacute;ses sell&oacute;, con sangre, su alineamiento con el imperialismo.<\/p>\n<h4><strong>El gobierno de L&aacute;zaro C&aacute;rdenas<\/strong><\/h4>\n<p>&iquest;Qu&eacute; actitud recomend&oacute; Trotsky a sus partidarios en M&eacute;xico, y a nivel internacional, hacia este tipo de gobiernos? Esto se derivaba del an&aacute;lisis de clase de este tipo de reg&iacute;menes:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;El M&eacute;xico semicolonial est&aacute; luchando por su independencia nacional, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Tal es el significado b&aacute;sico de la revoluci&oacute;n mejicana en <em>esta<\/em> etapa. Los magnates del petr&oacute;leo no son capitalistas de base, no son burgueses corrientes. Habi&eacute;ndose apoderado de las mayores riquezas naturales de un pa&iacute;s extranjero, sostenidos por sus billones y apoyados por las fuerzas militares y diplom&aacute;ticas de sus metr&oacute;polis, hacen lo posible por establecer en el pa&iacute;s subyugado un r&eacute;gimen de feudalismo imperialista, sometiendo la legislaci&oacute;n, la jurisprudencia y la administraci&oacute;n. Bajo estas condiciones, la expropiaci&oacute;n es el &uacute;nico medio efectivo para salvaguardar la independencia nacional y las condiciones elementales de democracia.<\/p>\n<p>&ldquo;Qu&eacute; direcci&oacute;n tome el posterior desarrollo econ&oacute;mico de M&eacute;xico depende, decisivamente, de factores de car&aacute;cter internacional. Pero esto es cuesti&oacute;n del futuro. La revoluci&oacute;n mejicana est&aacute; ahora realizando el mismo trabajo que, por ejemplo, hicieron los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica en tres cuartos de siglo, empezando con la Guerra Revolucionaria de la Independencia y terminando con la Guerra Civil por la abolici&oacute;n de la esclavitud y la unidad nacional.&rdquo; (<em>M&eacute;xico y el imperialismo brit&aacute;nico<\/em>. 5 Junio 1938).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Partiendo del car&aacute;cter progresivo y antiimperialista de las reformas introducidas por el gobierno de C&aacute;rdenas &ldquo;en <em>esta<\/em> etapa&rdquo;, Trotsky planteaba que, en un contexto donde el proletariado &ndash;pese a jugar un papel econ&oacute;mico y social importante&ndash; se encontraba rodeado de un mar de campesinos, y ambos ten&iacute;an ilusiones en el gobierno de C&aacute;rdenas, la &uacute;nica t&aacute;ctica viable para los trotskistas era establecer un frente &uacute;nico con el movimiento de masas que se agrupaba alrededor del presidente L&aacute;zaro C&aacute;rdenas, a condici&oacute;n de no mezclar las banderas y de conservar su libertad de cr&iacute;tica. Esta era la &uacute;nica manera de hacer pie en las masas y agrupar a la vanguardia de trabajadores avanzados.<\/p>\n<p>En el art&iacute;culo citado, Trotsky explicaba:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;Sin sucumbir a las ilusiones y sin temer a las calumnias, los obreros avanzados apoyar&aacute;n completamente al pueblo mejicano en su lucha contra los imperialistas. La expropiaci&oacute;n del petr&oacute;leo no es ni socialista ni comunista. Es una medida de defensa nacional altamente progresista&hellip;<\/p>\n<p>&ldquo;&hellip; El proletariado internacional no tiene ninguna raz&oacute;n para identificar su programa con el programa del gobierno mejicano &hellip; Sin renunciar a su propia identidad, todas las organizaciones honestas de la clase obrera en el mundo entero, y principalmente en Gran Breta&ntilde;a, tienen el deber de asumir una posici&oacute;n irreconciliable contra los ladrones imperialistas, su diplomacia, su prensa y sus a&uacute;licos fascistas&#8230; La lucha por el petr&oacute;leo mejicano es s&oacute;lo una de las escaramuzas de vanguardia de las futuras batallas entre los opresores y los oprimidos.&rdquo; (<em>&Iacute;bid.<\/em>)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Adem&aacute;s, hab&iacute;a que agitar por un programa de transici&oacute;n al socialismo, donde las demandas democr&aacute;ticas jugaran un papel importante, y esperar a los choques y enfrentamientos entre sectores de aparato del Estado, y de fracciones de &eacute;ste con la burgues&iacute;a nacional, que reflejar&iacute;an las presiones de la burgues&iacute;a nacional para cobijarse de vuelta bajo el ala del imperialismo. El pron&oacute;stico de Trotsky era que esto crear&iacute;a condiciones para el desarrollo de un movimiento independiente del proletariado que podr&iacute;a ser aprovechado por una corriente marxista revolucionaria que en el per&iacute;odo previo hubiera organizado una tendencia significativa en los sindicatos, las f&aacute;bricas y el transporte.<\/p>\n<p>Esta fue la orientaci&oacute;n general que Trotsky plante&oacute; a sus seguidores. Sin embargo, una fracci&oacute;n ultraizquierdista del grupo trotskista mexicano, dirigida por Luciano Galicia, desde&ntilde;aba las ilusiones democr&aacute;ticas de las masas y atac&oacute; de manera sectaria al gobierno de C&aacute;rdenas por indemnizar a los antiguos due&ntilde;os de los ferrocarriles y a las compa&ntilde;&iacute;as petroleras expropiadas; de la misma forma que hoy d&iacute;a las sectas ultraizquierdistas se burlan de las nacionalizaciones llevadas a cabo por el Presidente Hugo Ch&aacute;vez y atacan con sa&ntilde;a a su gobierno.<\/p>\n<p>Trotsky y la direcci&oacute;n de la IV Internacional condenaron sin contemplaciones las posiciones ultraizquierdistas de Galicia y sus seguidores quienes, meses antes, hab&iacute;an llamado al &ldquo;sabotaje&rdquo; y la &ldquo;acci&oacute;n directa&rdquo; para oponerse a la suba de precios.<\/p>\n<p>Se daba la paradoja de que mientras representantes oficiales de la IV Internacional participaban en m&iacute;tines p&uacute;blicos dentro de M&eacute;xico en apoyo a las nacionalizaciones de los ferrocarriles y del petr&oacute;leo, Galicia y sus amigos se dedicaban a pegar carteles en las calles, en nombre del grupo trotskista mexicano, para denunciar al gobierno de C&aacute;rdenas por indemnizar a las empresas nacionalizadas.<\/p>\n<p>Trotsky escribi&oacute; a sus partidarios: &ldquo;Vuestra participaci&oacute;n en el mitin aqu&iacute; tuvo un resultado \u00abinesperado\u00bb. Galicia, en nombre de la Liga restaurada, public&oacute; un manifiesto en el cual atacaba a C&aacute;rdenas por su pol&iacute;tica de compensar a los capitalistas expropiados y coloc&oacute; este manifiesto principalmente en los muros de la Casa del Pueblo. Tal es la &lsquo;pol&iacute;tica&rsquo; de esta gente&rdquo;. (<em>Por la reorganizaci&oacute;n de la secci&oacute;n mejicana<\/em>. 15 Abril 1938).<\/p>\n<p>Ante el peligro de caer en el descr&eacute;dito y de ver ensuciada la bandera de la IV Internacional delante de los obreros y campesinos mexicanos Trotsky rompi&oacute; con los ultraizquierdistas, y el Secretariado Internacional de la LCI acord&oacute; reorganizar la secci&oacute;n mexicana. La propia Conferencia fundacional de la IV Internacional, celebrada unos meses despu&eacute;s, conden&oacute; las actividades del grupo de Galicia y ratific&oacute; su expulsi&oacute;n de las filas de la IV Internacional.<\/p>\n<p>Un aspecto destacado de la lucha antiimperialista de Trotsky en Am&eacute;rica Latina fue denunciar la demagogia &ldquo;democr&aacute;tica&rdquo; del imperialismo representado por EEUU, Gran Breta&ntilde;a, Francia, etc. que buscaban justificar el saqueo del continente en aras de la &ldquo;democracia&rdquo; y la &ldquo;libertad&rdquo;. Trotsky se&ntilde;al&oacute; que todos los pa&iacute;ses imperialistas, fueran &ldquo;dem&oacute;cratas&rdquo; o &ldquo;fascistas&rdquo; ocultaban sus intereses bajo m&aacute;scaras diversas para tratar de esclavizar naciones y continentes enteros, apropiarse de sus recursos e incorporarlos a la &oacute;rbita de su diplomacia. Trotsky insist&iacute;a que la verdadera contradicci&oacute;n no era entre pa&iacute;ses &ldquo;democr&aacute;ticos&rdquo; y &ldquo;fascistas&rdquo;, sino entre naciones imperialistas y naciones oprimidas; pero, siguiendo la teor&iacute;a de la Revoluci&oacute;n Permanente, encontraba la soluci&oacute;n a esta contradicci&oacute;n en el triunfo de la revoluci&oacute;n socialista mundial.<\/p>\n<p>Espec&iacute;ficamente, entabl&oacute; una lucha contra los estalinistas y denunci&oacute; su claudicaci&oacute;n frente a los imperialismos &ldquo;democr&aacute;ticos&rdquo;. Hasta la v&iacute;spera del inicio de la 2&ordf; Guerra Mundial, en septiembre de 1939, cuando se firm&oacute; el infame pacto Molotov-Ribbentrop entre la Alemania nazi y la URSS estalinista, la burocracia del Kremlin hab&iacute;a apostado toda su pol&iacute;tica exterior a congraciarse con las potencias &ldquo;democr&aacute;ticas&rdquo; en un supuesto &ldquo;frente antifascista&rdquo; contra Alemania e Italia. Stalin estaba aterrorizado ante la perspectiva de una invasi&oacute;n de la URSS por la Alemania nazi y no ten&iacute;a ninguna confianza en la victoria sovi&eacute;tica. A cambio, la URSS se compromet&iacute;a a descarrilar cualquier proceso revolucionario que amenazara los intereses de las potencias &ldquo;democr&aacute;ticas&rdquo;, como lo hizo en la Guerra Civil espa&ntilde;ola de 1936-1939. Las pol&iacute;ticas de los Partidos Comunistas locales quedaban as&iacute; subordinadas a los estrechos intereses nacionales de la burocracia rusa.<\/p>\n<p>En una entrevista con el trotskista argentino, Mateo Fossa, Trotsky explicaba: &ldquo;En sus negociaciones con los imperialistas, los pa&iacute;ses latinoamericanos s&oacute;lo les sirven al Kremlin de moneditas para el cambio menudo. A Washington, Londres y Par&iacute;s Stalin les dice: &lsquo;Recon&oacute;zcanme como su igual y yo les ayudar&eacute; a aplastar el movimiento revolucionario de las colonias y semicolonias; para eso tengo a mi servicio a centenares de agentes como Lombardo Toledano&rsquo; [dirigente de la Central de Trabajadores Mexicanos]. El stalinismo se ha transformado en la lepra del movimiento de liberaci&oacute;n&rdquo; (<em>La lucha antiimperialista es la clave de la liberaci&oacute;n<sup>. <\/sup>Una entrevista con Mateo Fossa<\/em>. 23 Septiembre 1938).<\/p>\n<h4><strong>Debates con el APRA<\/strong><\/h4>\n<p>Los debates que mantuvo Trotsky con el APRA peruano guardan una rabiosa actualidad porque, hasta cierto punto, las posiciones defendidas por el APRA en aquella &eacute;poca encuentran un eco hoy en sectores nacionalistas de la izquierda latinoamericana.<\/p>\n<p>Trotsky, al principio, mantuvo una actitud cuidadosa hacia el APRA y lleg&oacute; a tener a sus dirigentes en cierta estima, hasta el punto que consider&oacute; la posibilidad de alcanzar acuerdos de frente &uacute;nico con ellos. En la entrevista anteriormente citada, Trotsky se pronunciaba del siguiente modo:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;No conozco al aprismo como para arriesgar un juicio definitivo. En Per&uacute; la actividad de este partido es ilegal y por lo tanto dif&iacute;cil de observar. En el con&shy;greso de setiembre contra la guerra y el fascismo, el APRA, junto con los delegados de Puerto Rico, adopt&oacute; una posici&oacute;n que, hasta donde yo la puedo juzgar, fue valiosa y correcta &hellip; Creo que los acuerdos con los apristas, para determinadas tareas pr&aacute;cticas, son posibles y deseables a condici&oacute;n de mantener una total independencia organizativa.&rdquo; (<em>&Iacute;bid<\/em>).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Sin embargo, Trotsky termin&oacute; d&aacute;ndole completamente la espalda al APRA y a sus dirigentes cuando dejaron al descubierto su demagogia e insuficiencia peque&ntilde;oburguesa, y sus ilusiones en el imperialismo norteamericano como garante de la &ldquo;democracia&rdquo; en el continente.<\/p>\n<p>Trotsky juzg&oacute; muy duramente los prejuicios peque&ntilde;oburgueses de los dirigentes del APRA contra los obreros de los pa&iacute;ses imperialistas, y particularmente de los Estados Unidos, cuando aqu&eacute;llos insist&iacute;an en que los trabajadores norteamericanos no se interesaban por la lucha antiimperialista de las masas latinoamericanas y, por lo tanto, no ten&iacute;a sentido buscar ning&uacute;n tipo de alianza con ellos.<\/p>\n<p>Trotsky explic&oacute; que los pueblos coloniales y ex-coloniales ten&iacute;an los mismos enemigos que los obreros de los pa&iacute;ses imperialistas: las burgues&iacute;as imperialistas de EEUU, Europa y Jap&oacute;n. De ah&iacute; que, objetivamente, deb&iacute;an buscar una alianza para mejor combatir y tumbar al enemigo com&uacute;n.<\/p>\n<p>En este sentido, el &ldquo;Manifiesto de la Cuarta Internacional sobre la guerra imperialista y la revoluci&oacute;n proletaria mundial&rdquo;, publicado en Mayo de 1940 y redactado por Trotsky, se&ntilde;alaba:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;S&oacute;lo bajo su propia direcci&oacute;n revolucionaria el proleta&shy;riado de las colonias y las semicolonias podr&aacute; lograr la colaboraci&oacute;n firme del proletariado de los centros metro&shy;politanos y de la clase obrera mundial. S&oacute;lo esta colabo&shy;raci&oacute;n podr&aacute; llevar a los pueblos oprimidos a su emanci&shy;paci&oacute;n final y completa con el derrocamiento del impe&shy;rialismo en todo el mundo. Un triunfo del proletariado internacional librar&iacute;a a los pa&iacute;ses coloniales de un largo y trabajoso per&iacute;odo de desarrollo capitalista, abri&eacute;ndoles la posibilidad de llegar al socialismo junto con el proletaria&shy;do de los pa&iacute;ses avanzados.<\/p>\n<p>&ldquo;La perspectiva de la revoluci&oacute;n permanente no signifi&shy;ca de ninguna manera que los pa&iacute;ses atrasados tengan que esperar de los adelantados la se&ntilde;al de partida, ni que los pueblos coloniales tengan que aguardar pacientemente que el proletariado de los centros metropolitanos los libere. El que se ayuda consigue ayuda. Los obreros deben desarrollar la lucha revolucionaria en todos los pa&iacute;ses, coloniales o imperialistas, donde haya condiciones favorables, y as&iacute; dar el ejemplo a los trabajadores de los dem&aacute;s pa&iacute;ses. S&oacute;lo la iniciativa y la actividad, la decisi&oacute;n y la valent&iacute;a podr&aacute;n materializar realmente la consigna &lsquo;&iexcl;Obreros del mundo, un&iacute;os!&rsquo;&rdquo;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Uno de los dirigentes del APRA, Guillermo Vegas Le&oacute;n, se jactaba diciendo que el gobierno nacionalista de L&aacute;zaro C&aacute;rdenas en M&eacute;xico no hab&iacute;a necesitado la colaboraci&oacute;n del proletariado norteamericano para nacionalizar el petr&oacute;leo, y que por lo tanto tampoco se necesitar&iacute;a la ayuda de los obreros de los pa&iacute;ses imperialistas para proseguir las reformas democr&aacute;ticas que M&eacute;xico y los dem&aacute;s pa&iacute;ses latinoamericanos demandaban.<\/p>\n<p>Trotsky respondi&oacute; a las tesis de Vegas Le&oacute;n en un art&iacute;culo titulado &ldquo;<em>La ignorancia no es una herramienta revolucionaria&rdquo;<\/em> (30 enero 1939), en el que afirmaba: &ldquo;Todo este razonamiento demuestra que el publicista del APRA no comprende el abec&eacute; de un problema que es de importancia fundamental para su partido, es decir, la relaci&oacute;n entre los pa&iacute;ses imperialistas y los semicoloniales&rdquo;<\/p>\n<p>Efectivamente, el grado de emancipaci&oacute;n econ&oacute;mica que M&eacute;xico alcanzaba con la expropiaci&oacute;n del petr&oacute;leo de las manos brit&aacute;nicas s&oacute;lo ten&iacute;a un car&aacute;cter relativo y condicional, dado que M&eacute;xico segu&iacute;a dependiendo de su venta a los pa&iacute;ses imperialistas; adem&aacute;s, la expropiaci&oacute;n podr&iacute;a revertirse en un marco desfavorable de relaci&oacute;n de fuerzas &ndash; presiones diplom&aacute;ticas o militares, un golpe de estado proimperialista, derrotas y retrocesos del proletariado mundial, etc. Trotsky a&ntilde;ad&iacute;a:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;Este es uno de los aspectos de la cuesti&oacute;n. Pero tambi&eacute;n hay otro. &iquest;Por qu&eacute; pudo el gobierno mexicano realizar con &eacute;xito las expropiaciones, al menos por el momento? Sobre todo, a causa del antagonismo entre Estados Unidos e Inglaterra. No hab&iacute;a que temer una intervenci&oacute;n activa, inmediata, de parte de Inglaterra. Pero &eacute;ste es un problema menor. El gobierno mexicano tambi&eacute;n consideraba improbable la intervenci&oacute;n militar de su vecino del norte cuando decret&oacute; la expropiaci&oacute;n. &iquest;Sobre qu&eacute; base se apoyaban esos c&aacute;lculos? Sobre la actual orientaci&oacute;n de la Casa Blanca: el <em>\u00abNew Deal\u00bb<\/em> en la pol&iacute;tica interna iba acompa&ntilde;ado de la pol&iacute;tica de \u00abbuena vecindad\u00bb en las relaciones exteriores.<\/p>\n<p>&ldquo;Evidentemente Vegas Le&oacute;n no entiende que la actual pol&iacute;tica de la Casa Blanca est&aacute; determinada por la profunda crisis del capitalismo norteamericano y por el <em>crecimiento de las<\/em> <em>tendencias radicales en la clase obrera<\/em>&rdquo; (<em>Ib&iacute;d.<\/em>). Y continuaba:<\/p>\n<p>&ldquo;Roosevelt aplica la misma pol&iacute;tica a las relaciones internacionales, sobre todo a Am&eacute;rica Latina: hacer concesiones secun&shy;darias para no perder en los problemas importantes. Justamente estas relaciones pol&iacute;ticas internacio&shy;nales posibilitaron que la expropiaci&oacute;n del petr&oacute;leo por M&eacute;xico no provocara una intervenci&oacute;n militar ni un bloqueo econ&oacute;mico. En otras palabras, se pudo realizar un avance pacifico en el camino hacia la emancipaci&oacute;n econ&oacute;mica gracias a la pol&iacute;tica m&aacute;s activa y agresiva de grandes sectores del proletariado norteamericano&rdquo; (<em>Ib&iacute;d.<\/em>).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Y conclu&iacute;a:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;En esencia, esta cuesti&oacute;n s&oacute;lo se podr&aacute; resolver por un abierto conflicto de fuerzas, es decir por la revoluci&oacute;n, o para ser m&aacute;s exactos por una serie de revoluciones En esas luchas contra el imperialismo participaran, por un lado, el imperialismo norteame&shy;ricano en defensa propia; por otro, los pueblos de Am&eacute;rica Latina, que luchan por su emancipaci&oacute;n, y que <em>precisamente por esa raz&oacute;n <\/em>apoyar&aacute;n la lucha del proletariado norteamericano&rdquo; (<em>Ib&iacute;d.<\/em>)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Unos meses antes, el principal dirigente del APRA, Ra&uacute;l Haya de la Torre, public&oacute; un art&iacute;culo en la revista argentina <em>Claridad <\/em>en la que, luego de considerar al eje fascista Alemania-Italia-Jap&oacute;n como el principal peligro para los pueblos latinoamericanos, declaraba: \u00abEn caso de agresi&oacute;n, estamos seguros de que Estados Unidos -el guardi&aacute;n de nuestra libertad- nos defender&aacute; &hellip; En tanto Estados Unidos sea fuerte y est&eacute; alerta, ese peligro no ser&aacute; inmediato, pero&#8230; ser&aacute; un peligro\u00bb. Trotsky le respondi&oacute; yendo al meollo de la cuesti&oacute;n:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;&iquest;En qu&eacute; sentido se puede calificar a Estados Unidos de &lsquo;guardi&aacute;n de la libertad&rsquo; de los mismos pueblos a los que explota? Solamente en el sentido de que Estados Unidos est&aacute; dispuesto a \u00abdefender\u00bb a los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina de la dominaci&oacute;n <em>europea o japonesa. <\/em>Pero cada uno de esos actos de &lsquo;defensa&rsquo; implica la sumisi&oacute;n total del pa&iacute;s \u00abdefendido\u00bb (<em>Haya de la Torre y la democracia: &iquest;Un programa de lucha militante o de adaptaci&oacute;n al imperialismo norteamericano?<\/em> 9 noviembre 1938).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Y conclu&iacute;a:<\/p>\n<blockquote>\n<p>&ldquo;Si se considera que la burgues&iacute;a imperialista norteamericana es el &lsquo;guar&shy;di&aacute;n&rsquo; de la libertad de los pueblos coloniales no se puede buscar una alianza con los trabajadores norte&shy;americanos. Esa subestimaci&oacute;n del rol del proletariado internacional en la cuesti&oacute;n colonial surge inevitable&shy;mente del intento de <em>no asustar a la burgues&iacute;a imperia&shy;lista &lsquo;democr&aacute;tica&rsquo;, <\/em>sobre todo a la de Estados Unidos. Est&aacute; claro que quien espera encontrar un aliado en Roosevelt no puede transformarse en aliado de la vanguardia proletaria internacional. Esta es la l&iacute;nea divisoria fundamental entre la pol&iacute;tica de la lucha revolucionaria y la pol&iacute;tica de la conciliaci&oacute;n sin prin&shy;cipios&rdquo; (<em>Ib&iacute;d<\/em>.).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>La historia posterior del APRA no ha hecho m&aacute;s que confirmar el papel de esta organizaci&oacute;n como un instrumento a favor de los intereses imperialistas en la regi&oacute;n, y en el Per&uacute; en particular.<\/p>\n<h4><strong>Lucha anti-imperialista y lucha de clases<\/strong><\/h4>\n<p>Es necesario establecer algunas conclusiones de las posiciones planteadas por Le&oacute;n Trotsky sobre la realidad latinoamericana en los a&ntilde;os 30. Si bien es correcta su distinci&oacute;n, siguiendo a Lenin, entre naciones opresoras y naciones oprimidas, en modo alguno esto significa que los marxistas estemos obligados a dar apoyo, del tipo que sea, <em>y<\/em> <em>bajo cualquier circunstancia<\/em>, a todos los gobiernos latinoamericanos o de cualquier pa&iacute;s ex-colonial que, circunstancialmente, entren en conflicto con el imperialismo, como suelen hacer las sectas ultraizquierdistas. Lo que s&iacute; constituye una pol&iacute;tica de principios es denunciar y combatir al imperialismo como enemigo <em>bajo cualquier circunstancia<\/em>,pero depender&aacute; de factores concretos: como el car&aacute;cter o la orientaci&oacute;n de clase del gobierno que colisiona con el imperialismo, su relaci&oacute;n con las masas oprimidas de su pa&iacute;s, la situaci&oacute;n concreta de la lucha de clases dentro del pa&iacute;s y en los pa&iacute;ses de su entorno, etc. lo que determinar&aacute; el grado de apoyo o de no apoyo de los marxistas a dichos gobiernos y, por lo tanto, de las t&aacute;cticas y consignas que debamos plantear en cada caso concreto; incluida la de plantear una alternativa obrera independiente a la de ambos contendientes. En definitiva, los conflictos con el imperialismo y a lucha anti-imperialista en general, como cualquier aspecto de la lucha y de las reivindicaciones democr&aacute;tico-nacionales, est&aacute;n supeditados para los marxistas al inter&eacute;s supremo de la lucha de la clase obrera para hacer avanzar la revoluci&oacute;n socialista, en cada pa&iacute;s e internacionalmente.<\/p>\n<h4><strong>La lucha anti-imperialista y la construcci&oacute;n del partido revolucionario<\/strong><\/h4>\n<p>Otra de las conclusiones que debemos extraer est&aacute; vinculada a la construcci&oacute;n del partido revolucionario. Trotsky se&ntilde;alaba que movimientos pol&iacute;ticos como el PRM de C&aacute;rdenas (antecesor del PRI mexicano) o el APRA eran una especie de Frente Popular bajo la forma de partido, en el sentido que eran organizaciones policlasistas que inclu&iacute;an desde fracciones de la burgues&iacute;a hasta sectores del proletariado. Trotsky consideraba que, enfrentados al imperialismo, estos partidos-Frente Popular ten&iacute;an un cierto car&aacute;cter progresista del que carec&iacute;an los frentes populares organizados en Europa en los a&ntilde;os 30 para abortar la revoluci&oacute;n. Aunque Trotsky planteaba que los n&uacute;cleos de la IV Internacional deber&iacute;an organizarse independientemente de esas organizaciones, insist&iacute;a en que mantuvieran una actitud amistosa hacia el movimiento de masas, y opusieran de manera cuidadosa el programa cient&iacute;fico del marxismo al programa amorfo y vacilante del nacionalismo peque&ntilde;oburgu&eacute;s, te&ntilde;ido con f&oacute;rmulas semisocialistas, de estas organizaciones.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, Trotsky no se ataba a f&oacute;rmulas organizativas r&iacute;gidas y lleg&oacute;, incluso, a proponer hipot&eacute;ticamente un trabajo fraccional dentro del APRA: &ldquo;Por supuesto no podemos entrar en un partido as&iacute;; pero podemos crear un n&uacute;cleo dentro de &eacute;l para poder ganarnos a los trabajadores y separarlos de la burgues&iacute;a&rdquo; (<em>Discusi&oacute;n sobre Am&eacute;rica Latina<\/em>. 4 noviembre 1938).<\/p>\n<p dir=\"LTR\" align=\"JUSTIFY\">Esto tiene relevancia para sacar lecciones del trabajo de los marxistas en movimientos pol&iacute;ticos de masas de car&aacute;cter nacionalista donde la clase obrera s&iacute; constituye la fracci&oacute;n mayoritaria y decisiva de dichos movimientos, que no fue el caso del PRM ni del APRA, pero s&iacute; el del<em> peronismo<\/em> en Argentina hasta los a&ntilde;os 70 del siglo pasado, y experiencias similares. Tambi&eacute;n es v&aacute;lido para el PSUV de Venezuela, pese a que este partido tiene caracter&iacute;sticas diferentes a las de los movimientos reci&eacute;n mencionados.<\/p>\n<p dir=\"LTR\" align=\"JUSTIFY\">En todos estos casos, cuando los marxistas agrupan a una fracci&oacute;n muy peque&ntilde;a de la clase trabajadora, no s&oacute;lo est&aacute; justificado un trabajo a largo plazo dentro de estas organizaciones, con la condici&oacute;n de no diluirse y mostrar un perfil claro, sino que es una absoluta necesidad para penetrar en las masas obreras y construir en el seno de las mismas s&oacute;lidas fracciones marxistas que permitan agrupar a las capas m&aacute;s avanzadas de la clase y de la juventud revolucionaria, como un trabajo preparatorio para la formaci&oacute;n de partidos obreros revolucionarios de masas en un estadio posterior, a partir de la escisi&oacute;n de estos movimientos de masas en l&iacute;neas de clase cuando la revoluci&oacute;n alcance un punto decisivo.<\/p>\n<h4><strong>Corolario<\/strong><\/h4>\n<p>El fermento revolucionario que sacude nuestro subcontinente nos obliga a los marxistas intervenir en los movimientos de masas con las t&aacute;cticas y las consignas m&aacute;s correctas para conectar con las capas m&aacute;s avanzadas de la clase obrera y hacer avanzar la lucha por la transformaci&oacute;n socialista de la sociedad. Extraer las principales conclusiones de la intervenci&oacute;n de Le&oacute;n Trotsky en los problemas de la revoluci&oacute;n latinoamericana de su &eacute;poca resulta muy &uacute;til, por lo tanto, para abordar los desaf&iacute;os que nos plantea la revoluci&oacute;n latinoamericana en la nuestra.<\/p>\n<hr \/>\n<p><a name=\"_ftn1\" href=\"http:\/\/www.marxist.com\/trotsky-y-lucha-antiimperialista-america-latina.htm#_ftnref1\">[1]<\/a> <em>Declaraciones en Tampico<\/em>, 9 de enero 1937 (Escritos Latinoamericanos, Ed. CEIP. P&aacute;g. 31)<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\" href=\"http:\/\/www.marxist.com\/trotsky-y-lucha-antiimperialista-america-latina.htm#_ftnref2\">[2]<\/a> Nombre adoptado por la Oposici&oacute;n de Izquierda Internacional en 1934 cuando tom&oacute; la decisi&oacute;n de iniciar la tarea de fundar una Cuarta Internacional, al margen de la Tercera Internacional estalinista, tras constatar la degeneraci&oacute;n irreversible de esta organizaci&oacute;n despu&eacute;s de la toma del poder por Hitler en Alemania. El nombre de Liga Comunista Internacional fue sustituido por el de Cuarta Internacional, cuando &eacute;sta fue fundada en septiembre de 1938 en Par&iacute;s. La Oposici&oacute;n de Izquierda Internacional fue lanzada por Trotsky en 1929, tras su exilio de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, para organizar la lucha de sus seguidores contra el estalinismo dominante en los Partidos Comunistas y la Internacional Comunista, donde estaban siendo expulsados y perseguidos.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\" href=\"http:\/\/www.marxist.com\/trotsky-y-lucha-antiimperialista-america-latina.htm#_ftnref3\">[3]<\/a> <em>Sobre el segundo plan sexenal en M&eacute;xico<\/em> (Le&oacute;n Trotsky, 14 de marzo 1939)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 20 de agosto es el 70 a&ntilde;os anniversario del assesinato del gran revolucionario ruso L&eacute;on Trotsky. Para conmemorarlo publicamos el siguiente estudio de los escritos de Trotsky sobre la lucha antiimperialista en Am&eacute;rica Latina, aparecido en el &uacute;ltimo n&uacute;mero de la revista panamericana de la CMI, Am&eacute;rica Socialista. El estudio de la posici&oacute;n de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3361,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-3362","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria-marxista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3362"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3362\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3362"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=3362"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=3362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}