{"id":3378,"date":"2010-08-20T21:04:40","date_gmt":"2010-08-20T21:04:40","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=3378"},"modified":"2010-08-20T21:04:40","modified_gmt":"2010-08-20T21:04:40","slug":"en-memoria-de-leon-trotsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=3378","title":{"rendered":"A 70 a\u00f1os de su asesinato: En memoria de Le\u00f3n Trotsky"},"content":{"rendered":"<table style=\"width: 191px; height: 226px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3365\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky_retrato.jpg\" alt=\"trotsky_retrato\" width=\"173\" height=\"216\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lev Davidovich Bronstein&nbsp;<em>Trotsky&nbsp;<\/em>fue, junto con Lenin, uno de los dos grandes marxistas del siglo XX. Dedic&oacute; toda su vida a la causa de la clase obrera y del socialismo internacional. &iexcl;Y qu&eacute; vida! Desde su m&aacute;s temprana juventud -cuando trabajaba por la noche elaborando volantes ilegales para las huelgas, lo que le acarrear&iacute;a su primer encarcelamiento y el destierro siberiano- hasta agosto de 1940, cuando fue asesinado por un agente de Stalin, trabaj&oacute; duro e incesantemente por la causa del movimiento revolucionario. Para conmemorar el 70&ordm; aniversario de su asesinato, publicamos un largo trabajo biogr&aacute;fico sobre Trotsky escrito por&nbsp;Alan Woods en el a&ntilde;o 2000, que mantiene plena su vigencia y actualidad.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En la Revoluci&oacute;n Rusa de 1905 fue presidente del S&oacute;viet de San Petersburgo. De nuevo fue desterrado a Siberia, de donde escap&oacute; una vez m&aacute;s para continuar, ya desde el exilio europeo, con su actividad revolucionaria. Durante la Primera Guerra Mundial, Trotsky defendi&oacute; una posici&oacute;n aut&eacute;nticamente internacionalista y escribi&oacute; el manifiesto de Zimmerwald, que intent&oacute; unificar a todos los revolucionarios que se opon&iacute;an a la guerra. En octubre de 1917 fue el organizador de la insurrecci&oacute;n en Petrogrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n de Octubre, Trotsky fue el primer Comisario del Pueblo de Asuntos Exteriores y estuvo a cargo de las negociaciones con los alemanes en Brest-Litovsk. Durante la sangrienta guerra civil, cuando la Rusia sovi&eacute;tica fue invadida por veinti&uacute;n ej&eacute;rcitos extranjeros y la revoluci&oacute;n estaba en peligro, Trotsky no s&oacute;lo organiz&oacute; el Ej&eacute;rcito Rojo, sino que dirigi&oacute; personalmente la lucha contra los contrarrevolucionarios blancos, viajando miles de kil&oacute;metros a bordo del famoso tren blindado. Trotsky ser&iacute;a Comisario de Guerra hasta 1925. \u00abMostradme otro hombre capaz de organizar en un a&ntilde;o un ej&eacute;rcito ejemplar y adem&aacute;s conseguir el reconocimiento de los especialistas militares\u00bb<em>. <\/em>Estas palabras de Lenin citadas en las memorias de M&aacute;ximo Gorki demuestran la actitud de aqu&eacute;l hacia Trotsky.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El papel de Trotsky en la consolidaci&oacute;n del primer Estado obrero del mundo no se limit&oacute; s&oacute;lo al aspecto militar. Tambi&eacute;n fue importante, junto con Lenin, para la construcci&oacute;n de la Tercera Internacional. Trotsky escribi&oacute; los manifiestos y la mayor&iacute;a de las declaraciones pol&iacute;ticas m&aacute;s importantes de sus primeros cuatro congresos. En el per&iacute;odo de reconstrucci&oacute;n econ&oacute;mica, Trotsky reorganiz&oacute; el sistema ferroviario, que estaba hecho a&ntilde;icos. Adem&aacute;s fue un escritor prol&iacute;fico que encontr&oacute; tiempo para escribir importantes obras sobre pol&iacute;tica, tambi&eacute;n sobre arte o literatura (<em>Literatura y revoluci&oacute;n<\/em>) e incluso sobre los problemas a los que se enfrentaban las masas en la vida cotidiana durante el per&iacute;odo de transici&oacute;n (<em>Problemas de la vida cotidiana<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En 1924, tras la muerte de Lenin, encabez&oacute; la lucha contra la degeneraci&oacute;n burocr&aacute;tica del Estado sovi&eacute;tico -lucha ya iniciada por Lenin desde su lecho de muerte-. Durante ella, Trotsky fue el primer defensor de la implantaci&oacute;n de los planes quinquenales, frente a la oposici&oacute;n de Stalin y sus seguidores. Despu&eacute;s, solamente Trotsky seguir&iacute;a defendiendo las tradiciones revolucionarias, democr&aacute;ticas e internacionalistas de Octubre. Fue el &uacute;nico que aplic&oacute; el an&aacute;lisis cient&iacute;fico marxista a la degeneraci&oacute;n burocr&aacute;tica de la Revoluci&oacute;n Rusa, plasm&aacute;ndolo en obras como&nbsp;<em>La revoluci&oacute;n traicionada<\/em>,<em> En defensa del marxismo <\/em>y<em> Stalin<\/em>. Sus escritos de 1930 a 1940 son un valioso tesoro de teor&iacute;a marxista donde se abordan los problemas inmediatos del movimiento obrero internacional de la &eacute;poca (la revoluci&oacute;n china, el ascenso de Hitler en Alemania o la guerra civil espa&ntilde;ola) y cuestiones art&iacute;sticas, culturales y filos&oacute;ficas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&iexcl;Esto es m&aacute;s que suficiente para completar varias vidas! A pesar de todo, si examinamos objetivamente la vida de Trotsky, tendr&iacute;amos que estar de acuerdo con la apreciaci&oacute;n que &eacute;l mismo hizo de ella. A pesar de todos los &eacute;xitos conseguidos por &eacute;l, sus &uacute;ltimos diez a&ntilde;os fueron el per&iacute;odo m&aacute;s importante de su vida. Se puede afirmar con absoluta certeza que cumpli&oacute; una tarea que nadie m&aacute;s pod&iacute;a haber hecho: la defensa de las ideas del bolchevismo y de las aut&eacute;nticas tradiciones de Octubre frente a la contrarrevoluci&oacute;n estalinista. &Eacute;sa fue la contribuci&oacute;n m&aacute;s grande e insustituible de Trotsky al marxismo y a la clase obrera mundial. Y &eacute;sa es la tarea que hoy nosotros seguimos realizando. El presente trabajo no pretende ser un relato exhaustivo de la vida y obra de Trotsky (para ello ser&iacute;an necesarios varios vol&uacute;menes), pero si este esbozo, sin duda insuficiente, sirve para estimular a la nueva generaci&oacute;n a leer por s&iacute; misma los escritos de Trotsky, habremos cumplido nuestro objetivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\" align=\"right\">24 de enero de 2000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><strong>Los comienzos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El 26 de agosto de 1879, pocos meses antes del nacimiento de Trotsky, un peque&ntilde;o grupo de revolucionarios, militantes de la organizaci&oacute;n terrorista clandestina Narodnaya Volya(La Voluntad del Pueblo), sentenci&oacute; a muerte al zar Alejandro II. Este ser&iacute;a el inicio de un per&iacute;odo de luchas heroicas de los populistas contra el aparato del Estado protagonizadas por un pu&ntilde;ado de j&oacute;venes, que culminaron con el asesinato del zar el 1 de marzo de 1881. Esos estudiantes y j&oacute;venes intelectuales odiaban la tiran&iacute;a y estaban dispuestos a dar su vida por la emancipaci&oacute;n de la clase obrera, aunque estaban convencidos de que la \u00abpropaganda de los hechos\u00bb era lo &uacute;nico necesario para \u00abprovocar\u00bb la movilizaci&oacute;n de las masas. Quer&iacute;an sustituir el movimiento consciente de la clase obrera por las bombas y ametralladoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Los terroristas rusos asesinaron al zar, pero a pesar de todos sus esfuerzos no consiguieron nada. Lejos de fortalecer el movimiento de masas, los atentados terroristas surt&iacute;an el efecto contrario: fortalec&iacute;an al aparato represivo del Estado, que consigui&oacute; aislar y desmoralizar a los cuadros revolucionarios. Al final, esto signific&oacute; la completa destrucci&oacute;n de Narodnaya Volya. El error de los populistas fue su incapacidad para comprender los procesos fundamentales de la revoluci&oacute;n rusa. Debido a la ausencia de un proletariado fuerte, los populistas consideraban al campesinado como la base<\/p>\n<table style=\"width: 291px; height: 401px;\" border=\"0\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3366\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-joven.jpg\" alt=\"trotsky-joven\" width=\"274\" height=\"390\" style=\"float: right;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-joven.jpg 550w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-joven-210x300.jpg 210w\" sizes=\"(max-width: 274px) 100vw, 274px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">social de la revoluci&oacute;n socialista. Marx y Engels explicaron que la &uacute;nica clase que pod&iacute;a llevar adelante la transformaci&oacute;n socialista de la sociedad era el proletariado. En una sociedad atrasada y semifeudal como la Rusia zarista, el campesinado jugar&iacute;a un papel importante como auxiliar de la clase obrera, pero nunca podr&iacute;a sustituirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 del siglo pasado, la mayor&iacute;a de la juventud rusa no se sent&iacute;a atra&iacute;da por las ideas del marxismo; no ten&iacute;an tiempo para la \u00abteor&iacute;a\u00bb, exig&iacute;an acci&oacute;n. Al no comprender que s&oacute;lo explicando pacientemente las ideas podr&iacute;an ganar a la clase obrera, tomaron las armas esperando destruir al zarismo con la lucha individual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El hermano mayor de Lenin fue un terrorista. Trotsky comenz&oacute; su vida pol&iacute;tica en un grupo populista y probablemente Lenin tambi&eacute;n particip&oacute; de esas ideas. En cualquier caso, el populismo ya se encontraba en declive. En la d&eacute;cada de los 90, la atm&oacute;sfera anterior, impregnada de hero&iacute;smo, se convirti&oacute; en desmoralizaci&oacute;n y pesimismo en los c&iacute;rculos intelectuales. Y mientras tanto, en esa d&eacute;cada, el movimiento obrero entraba en la escena de la historia con una impresionante oleada huelgu&iacute;stica. En pocos a&ntilde;os, la experiencia demostrar&iacute;a la superioridad de los \u00abte&oacute;ricos\u00bb marxistas frente a los \u00abpr&aacute;cticos\u00bb terroristas individuales. El marxismo se extendi&oacute; y consigui&oacute; una enorme influencia entre la clase obrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Al principio fueron peque&ntilde;os c&iacute;rculos y grupos de discusi&oacute;n marxistas, pero el nuevo movimiento ganaba cada vez m&aacute;s popularidad entre los trabajadores. Entre los j&oacute;venes activistas de esa nueva generaci&oacute;n de revolucionarios se encontraba Lev Davidovich Bronstein, quien comenz&oacute; su trayectoria revolucionaria en marzo de 1897 en Nikolaiev, donde construy&oacute; la primera organizaci&oacute;n ilegal de trabajadores, la Liga Obrera del Sur de Rusia<em>.<\/em> Lev Davidovich fue arrestado por primera vez cuando s&oacute;lo ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, pas&oacute; dos a&ntilde;os y medio en prisi&oacute;n y despu&eacute;s fue desterrado a Siberia. Al poco tiempo se fug&oacute;, sali&oacute; de Rusia con un pasaporte falso y se reuni&oacute; con Lenin en Londres. En una de esas iron&iacute;as de la historia, el pasaporte estaba a nombre de uno sus carceleros: Trotsky. Lev Davidovich m&aacute;s tarde ser&iacute;a conocido con ese nombre por el mundo entero.<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><strong>Trotsky e &lsquo;Iskra&#8217;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El joven movimiento socialdem&oacute;crata a&uacute;n se encontraba disperso, casi sin organizaci&oacute;n. Lenin, junto al grupo en el exilio de Plej&aacute;nov (Emancipaci&oacute;n del Trabajo), emprender&iacute;a la tarea de organizar y unir a los numerosos grupos socialdem&oacute;cratas locales del interior de Rusia. Lenin, ayudado por Plej&aacute;nov, lanz&oacute; un peri&oacute;dico,&nbsp;<em>Iskra<\/em> (La Chispa), que jug&oacute; un papel clave en la organizaci&oacute;n y unificaci&oacute;n de una genuina tendencia marxista. Lenin y su infatigable compa&ntilde;era, Nadezhda Krupskaya, se encargaban de la elaboraci&oacute;n y distribuci&oacute;n del peri&oacute;dico y de las respuestas a la voluminosa correspondencia llegada desde el interior de Rusia. A pesar de todos los obst&aacute;culos, consiguieron introducir clandestinamente el&nbsp;<em>Iskra<\/em> en Rusia. R&aacute;pidamente los aut&eacute;nticos marxistas se aglutinaron en torno a&nbsp;<em>Iskra<\/em>, que en 1903 se hab&iacute;a convertido ya en la tendencia mayoritaria de la socialdemocracia rusa.<\/p>\n<p> En 1902 Trotsky se present&oacute; en la casa londinense de Lenin, donde se reun&iacute;a el equipo de&nbsp;<em>Iskra<\/em>, y all&iacute; empez&oacute; su estrecha colaboraci&oacute;n. El joven revolucionario reci&eacute;n llegado de Rusia no era consciente a&uacute;n de las tensiones dentro del Comit&eacute; de Redacci&oacute;n, donde se produc&iacute;an constantes choques entre Lenin y Plej&aacute;nov por cuestiones organizativas y pol&iacute;ticas. Los antiguos activistas de Emancipaci&oacute;n del Trabajo estaban afectados por el largo per&iacute;odo de exilio, limit&aacute;ndose a un trabajo de propaganda en los m&aacute;rgenes del movimiento obrero ruso. Eran un peque&ntilde;o grupo de intelectuales, sin duda sinceros en sus ideas revolucionarias pero que padec&iacute;an todos los vicios del exilio y de los peque&ntilde;os c&iacute;rculos intelectuales. En ocasiones, sus m&eacute;todos de trabajo se parec&iacute;an m&aacute;s a los de un club de discusi&oacute;n o un grupo de amigos que a los de un partido revolucionario que aspiraba a tomar el poder. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Lenin realizaba el trabajo m&aacute;s importante del grupo y, con la ayuda de Krupskaya, luchaba contra esas tendencias, aunque con pobres resultados. Hab&iacute;a puesto todas sus esperanzas en la convocatoria de un congreso del partido, para que fuese la base obrera quien pusiera orden en \u00absu propia casa\u00bb. Deposito muchas esperanzas en Trotsky, quien debido a su habilidad como escritor se hab&iacute;a ganado el apodo de<em>Pero<\/em> (Pluma).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Lenin buscaba desesperadamente un compa&ntilde;ero joven y capacitado para cooperar con &eacute;l en el Comit&eacute; de Redacci&oacute;n, intentando as&iacute; salir del punto muerto al que hab&iacute;a llegado con los antiguos editores. La aparici&oacute;n de Trotsky, reci&eacute;n fugado de Siberia, fue recibida con entusiasmo por Lenin. Trotsky ten&iacute;a entonces s&oacute;lo 22 a&ntilde;os, pero ya se hab&iacute;a ganado un nombre como escritor marxista. En las primeras ediciones de sus memorias, Krupskaya describe honestamente la actitud entusiasta de Lenin hacia Trotsky. En ediciones posteriores desaparecer&iacute;an las l&iacute;neas que aqu&iacute; reproducimos &iacute;ntegramente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abLas recomendaciones calurosas que se nos hab&iacute;an dado con respecto al &lsquo;aguilucho&#8217; y la primera conversaci&oacute;n sostenida impulsaron a Vladimir Illich a examinar con atenci&oacute;n al reci&eacute;n llegado. Habl&oacute; mucho con &eacute;l y salieron juntos a pasear.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abVladimir Illich interrog&oacute; a Trotsky sobre su viaje a Poltava para ponerse en contacto con<em> El Obrero del Sur<\/em>(que vacilaba entre&nbsp;<em>Iskra<\/em> y sus adversarios), y le gust&oacute; la precisi&oacute;n de las respuestas de Trotsky; el hecho de que &eacute;ste hubiera sabido darse cuenta inmediatamente de la esencia de las divergencias (&#8230;).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abDesde Rusia se reclamaba con insistencia el regreso de Trotsky. Vladimir Illich quer&iacute;a que &eacute;ste se quedara en el extranjero a fin de que aprendiera y prestara su concurso a la labor de&nbsp;<em>Iskra<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abPlej&aacute;nov manifest&oacute; inmediatamente su recelo hacia Trotsky, en el cual ve&iacute;a a un miembro del sector joven de&nbsp;<em>Iskra<\/em> (Lenin, M&aacute;rtov y Potr&eacute;sov), a un disc&iacute;pulo de Lenin. Cuando Vladimir Illich mand&oacute; un art&iacute;culo de Trotsky a Plej&aacute;nov, &eacute;ste contest&oacute;: &lsquo;La pluma de vuestra&nbsp;<em>Pluma<\/em> no me gusta&#8217;. &lsquo;El estilo&#8217;, respondi&oacute; Vladimir Illich, &lsquo;se adquiere; Trotsky es un hombre capaz de aprender y nos ser&aacute; muy &uacute;til\u00bb (Krupskaya,&nbsp;<em>Recuerdo de Lenin<\/em>, p. 92. Editorial Fontamara. Barcelona, 1976).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En marzo de 1903, Lenin solicit&oacute; formalmente la entrada de Trotsky al Comit&eacute; de Redacci&oacute;n. En una carta dirigida a Plej&aacute;nov dec&iacute;a: \u00abPropongo a los miembros del Comit&eacute; de Redacci&oacute;n la cooptaci&oacute;n de&nbsp;<em>Pero<\/em> como miembro pleno de la Redacci&oacute;n (creo que para la cooptaci&oacute;n no basta la mayor&iacute;a, sino la unanimidad).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abNecesitamos un s&eacute;ptimo miembro porque simplificar&iacute;a el voto (seis es un n&uacute;mero par) y reforzar&iacute;a la Redacci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>\u00abPero<\/em> lleva varios meses escribiendo en cada n&uacute;mero. Trabaja para&nbsp;<em>Iskra<\/em> en&eacute;rgicamente, pronuncia conferencias (con un tremendo &eacute;xito), etc. Para nuestro departamento de art&iacute;culos y noticias de actualidad,<em>no s&oacute;lo ser&aacute; muy &uacute;til, sino indispensable. Es un hombre con una capacidad incuestionable, con un convencimiento, una energ&iacute;a y un compromiso por encima de la media.<\/em> Y tambi&eacute;n puede ser muy bueno para la traducci&oacute;n y la literatura popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abDebemos involucrar a los j&oacute;venes: esto les estimular&aacute; y les llevar&aacute; a considerarse escritores profesionales. Una buena prueba de la escasez de &eacute;stos es: 1) la dificultad de encontrar editores de traducci&oacute;n, 2) la escasez de art&iacute;culos que examinen la situaci&oacute;n interna, y 3) la escasez de literatura popular. Y es precisamente en la literatura popular donde a&nbsp;<em>Pero<\/em> le gustar&iacute;a intentarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abPosibles argumentos en contra: 1) juventud, 2) su pr&oacute;ximo (quiz&aacute;s) regreso a Rusia, 3) una pluma con trazos de estilo folletinesco, demasiado pretencioso, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abNo propongo a&nbsp;<em>Pero<\/em> para un puesto independiente, sino para la Redacci&oacute;n. En ella conseguir&aacute; experiencia.&nbsp;<em>No hay duda de que posee la \u00abintuici&oacute;n\u00bb de un hombre del partido, de nuestra tendencia; el conocimiento y la experiencia los podr&aacute; adquirir. Es indiscutible que puede aprovecharlo.<\/em> Es necesario atraerle y animarle\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Pero Plej&aacute;nov sab&iacute;a que Trotsky apoyar&iacute;a a Lenin y que por lo tanto &eacute;l quedar&iacute;a en minor&iacute;a, y vet&oacute; col&eacute;ricamente la propuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abPoco despu&eacute;s\u00bb, a&ntilde;ade Krupskaya, \u00abTrotsky se fue a Par&iacute;s y all&iacute; comenz&oacute; a avanzar y consigui&oacute; un destacable &eacute;xito\u00bb. (<em>Ib&iacute;d.<\/em>).<\/p>\n<table style=\"width: 243px; height: 294px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3367\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1902.jpg\" alt=\"trotsky-1902\" width=\"228\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1902.jpg 348w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1902-241x300.jpg 241w\" sizes=\"(max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Estas l&iacute;neas de la compa&ntilde;era de toda la vida de Lenin son m&aacute;s significativas si tenemos en cuenta que se escribieron en 1930, cuando Trotsky ya hab&iacute;a sido expulsado del Partido, viv&iacute;a exiliado en Turqu&iacute;a y estaba totalmente proscrito en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Lo que salv&oacute; a Krupskaya de la c&oacute;lera de Stalin fue el hecho de ser la viuda de Lenin. M&aacute;s tarde, la intolerable presi&oacute;n le obligar&iacute;a a inclinar la cabeza y a aceptar pasivamente la falsificaci&oacute;n de la historia, aunque se neg&oacute; firmemente a unirse al coro de glorificaci&oacute;n de Stalin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Por desgracia, esa primera colaboraci&oacute;n entre Lenin y Trotsky se interrumpi&oacute; bruscamente debido a la escisi&oacute;n ocurrida en el II Congreso del Partido Obrero Socialdem&oacute;crata de Rusia (POSDR), celebrado en 1903.<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><strong>El Segundo Congreso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Se han escrito muchas tonter&iacute;as sobre el famoso II Congreso del POSDR, dejando sin explicar las causas de la escisi&oacute;n. Todo partido revolucionario atraviesa una larga etapa de trabajo propagand&iacute;stico y formaci&oacute;n de cuadros. Este per&iacute;odo conlleva inevitablemente h&aacute;bitos y formas de pensar que en un momento determinado pueden convertirse en un obst&aacute;culo para trasformar el partido en una organizaci&oacute;n de masas. Si cuando cambia la situaci&oacute;n objetiva el partido no es capaz de cambiar esos m&eacute;todos, corre el riesgo de convertirse en una secta osificada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En el II Congreso, la lucha entre los dos sectores de&nbsp;<em>Iskra <\/em>sorprendi&oacute; a todos, incluso a los que estaban directamente implicados. El motivo fue la incompatibilidad entre la posici&oacute;n de Lenin -consolidar un partido de masas revolucionario con cierto grado de disciplina y eficacia- y la de los militantes del antiguo Grupo para la Emancipa-ci&oacute;n del Trabajo, que se sent&iacute;an c&oacute;modos en la rutina, no ve&iacute;an la necesidad de hacer cambios y achacaban el problema a cuestiones personales de Lenin: \u00abquerer ser el centro de atenci&oacute;n\u00bb, \u00abtendencias bonapartistas\u00bb, \u00abul-tracentralismo\u00bb y cosas por el estilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Es una ley hist&oacute;rica que las tendencias peque&ntilde;o-burguesas son org&aacute;nicamente incapaces de separar las cuestiones pol&iacute;ticas de las personales. Cuando Lenin, por motivos completamente justificados, propuso la destituci&oacute;n de Axelrod, Zas&uacute;lich y Potr&eacute;sov del Comit&eacute; de Redacci&oacute;n de&nbsp;<em>Iskra<\/em>, &eacute;stos se lo tomaron como un insulto personal y montaron un esc&aacute;ndalo. Por desgracia los \u00abviejos\u00bb activistas se las arreglaron para impresionar a Trotsky, por aquel entonces joven e inexperto, que no comprendi&oacute; la situaci&oacute;n y acept&oacute; sin m&aacute;s las acusaciones de Zas&uacute;lich, Axelrod y dem&aacute;s. Esta tendencia, denominada \u00abblanda\u00bb y representada por M&aacute;rtov, surgi&oacute; como una minor&iacute;a y despu&eacute;s del congreso se neg&oacute; a aceptar las decisiones y a participar en el Comit&eacute; Central y el Comit&eacute; de Redacci&oacute;n. Los esfuerzos de Lenin, tras el congreso, para llegar a un compromiso fracasaron debido a la oposici&oacute;n de la minor&iacute;a. Plej&aacute;nov, que en el congreso apoy&oacute; a Lenin, no resisti&oacute; las presiones de sus antiguos compa&ntilde;eros y amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Al principio, Trotsky apoy&oacute; a la minor&iacute;a frente a Lenin, y esto fue lo que cre&oacute; la impresi&oacute;n equivocada de que Trotsky era un menchevique. No obstante, en el II Congreso, bolchevismo y menchevismo no surgieron como dos tendencias pol&iacute;ticas claramente definidas. Las diferencias pol&iacute;ticas entre ambas tendencias comenzaron a surgir un a&ntilde;o despu&eacute;s, pero no tuvieron nada que ver con la cuesti&oacute;n del centralismo, sino con la cuesti&oacute;n clave de la estrategia revolucionaria: colaboraci&oacute;n con la burgues&iacute;a liberal o independencia de clase. Finalmente, en 1904, Lenin lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que era necesario organizar los \u00abcomit&eacute;s de la mayor&iacute;a\u00bb (bolcheviques) para salvar lo que quedaba. La escisi&oacute;n del partido era un hecho consumado.<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><strong>Trotsky en 1905<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En v&iacute;spera de la guerra ruso-japonesa, el pa&iacute;s viv&iacute;a un fermento prerrevolucionario. A la oleada huelgu&iacute;stica le siguieron las manifestaciones estudiantiles. La agitaci&oacute;n afectaba a la burgues&iacute;a liberal, que lanz&oacute; una campa&ntilde;a de banquetes pol&iacute;ticos basada en los&nbsp;<em>zemstvos<\/em>, entes de administraci&oacute;n local en las zonas rurales que serv&iacute;an de plataforma a los liberales. Entonces surgi&oacute; el debate de cu&aacute;l deber&iacute;a ser la posici&oacute;n de los marxistas respecto a la campa&ntilde;a de los liberales. Los mencheviques estaban a favor de apoyarlos totalmente; los bolcheviques se opon&iacute;an en&eacute;rgicamente a darles cualquier clase de apoyo y en su prensa criticaban la campa&ntilde;a y denunciaban a los liberales ante la clase obrera. Tan pronto como surgieron las diferencias pol&iacute;ticas, Trotsky estuvo de acuerdo con los bolcheviques y rompi&oacute; con los mencheviques. Desde ese momento y hasta 1917, Trotsky estuvo organizativamente al margen de ambas facciones, aunque en todas las cuestiones pol&iacute;ticas siempre estuvo m&aacute;s cerca de los bolcheviques.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La situaci&oacute;n revolucionaria maduraba r&aacute;pidamente. Las derrotas militares del ej&eacute;rcito zarista aumentaron el descontento, que estallar&iacute;a en una manifestaci&oacute;n en San Petersburgo el 9 de enero de 1905, que fue brutalmente reprimida. As&iacute; comenz&oacute; la Revoluci&oacute;n de 1905, donde Trotsky jug&oacute; un papel prominente. Lunacharsky, que entonces era un colaborador pr&oacute;ximo de Lenin, escribi&oacute; en sus memorias: \u00abDebo decir que de todos los dirigentes socialdem&oacute;cratas de 1905-06, sin duda Trotsky demostr&oacute;, a pesar de su juventud, que era el mejor preparado. De todos, era el que menos llevaba el cu&ntilde;o de la emigraci&oacute;n. Trotsky comprend&iacute;a mejor que nadie lo que significaba dirigir la lucha pol&iacute;tica contra el Estado. Trotsky emergi&oacute; de la revoluci&oacute;n y consigui&oacute; un enorme grado de popularidad, que ni Lenin ni M&aacute;rtov disfrutaban. Plej&aacute;nov perdi&oacute; bastante por las tendencias liberales que en &eacute;l se dejaban ver\u00bb(Lunacharsky, citado por Trotsky en<em>Mi vida<\/em>, p. 146. Ed. Pluma. Bogot&aacute;, 1979).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Este no es lugar para analizar en detalle la revoluci&oacute;n de 1905; nos remitimos a la obra de Trotsky&nbsp;<em>1905. Resultados y perspectivas<\/em>, todo un cl&aacute;sico del marxismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Con s&oacute;lo 26 a&ntilde;os, Trotsky fue presidente del S&oacute;viet de Diputados Obreros de San Petersburgo, el m&aacute;s importante de lo que Lenin describi&oacute; como \u00ab&oacute;rganos embrionarios de poder revolucionario\u00bb. La mayor&iacute;a de los manifiestos y resoluciones del S&oacute;viet fueron escritos por Trotsky, que tambi&eacute;n fue el editor de su peri&oacute;dico,&nbsp;<em>Izvestia<\/em>. En las ocasiones importantes hablaba tanto para los bolcheviques o los mencheviques como para el S&oacute;viet en su conjunto. Con todo, los bolcheviques de San Petersburgo no fueron capaces de apreciar la importancia del S&oacute;viet y por ello ten&iacute;an escasa representaci&oacute;n en &eacute;l. Lenin, desde su exilio en Suecia, escribi&oacute; al peri&oacute;dico bolchevique&nbsp;<em>Novaya Zhizn<\/em> (Vida nueva) animando a los bolcheviques a que tuvieran una actitud m&aacute;s positiva hacia el S&oacute;viet, pero la carta no vio la luz del d&iacute;a hasta treinta y cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s. Esta situaci&oacute;n se volver&iacute;a a repetir en cada coyuntura pol&iacute;tica importante de la historia de la Revoluci&oacute;n Rusa: los dirigentes del partido del interior de Rusia se caracterizaron por su confusi&oacute;n y sus vacilaciones cada vez que se enfrentaron a la necesidad de tomar una decisi&oacute;n audaz sin la direcci&oacute;n de Lenin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En 1905, Trotsky se hizo cargo del peri&oacute;dico&nbsp;<em>Russkaya Gazeta<\/em> (La gaceta rusa) y lo transform&oacute; en el popular peri&oacute;dico revolucionario<em>Nachalo<\/em> (Comienzo), de gran circulaci&oacute;n, donde expresaba sus opiniones sobre la revoluci&oacute;n, muy pr&oacute;ximas a las bolcheviques y en directa oposici&oacute;n a las mencheviques. Era natural que, a pesar de la agria disputa del II Congreso, el trabajo de los bolcheviques y el de Trotsky coincidieran en la revoluci&oacute;n. El&nbsp;<em>Nachalo<\/em> de Trotsky y el bolchevique&nbsp;<em>Novaya<\/em> <em>Zhizn<\/em>, editado por Lenin, trabajaron conjuntamente y se apoyaron mutuamente frente a los ataques de la reacci&oacute;n, dejando a un lado las pol&eacute;micas.&nbsp;<em>Novaya<\/em> <em>Zhizn<\/em> salud&oacute; as&iacute; la aparici&oacute;n del primer n&uacute;mero de&nbsp;<em>Nachalo<\/em>: \u00abHa salido el primer ejemplar de&nbsp;<em>Nachalo<\/em>. Damos la bienvenida a un compa&ntilde;ero de lucha. El primer ejemplar es extraordinario por la brillante descripci&oacute;n de la huelga de octubre escrita por el camarada Trotsky\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Lunacharsky recuerda que cuando alguien le habl&oacute; a Lenin del &eacute;xito de Trotsky en el S&oacute;viet, el rostro de Lenin se ensombreci&oacute; durante un momento, y despu&eacute;s dijo: \u00abBien, el compa&ntilde;ero Trotsky lo ha conseguido gracias a su incansable e impresionante trabajo\u00bb. A&ntilde;os despu&eacute;s, Lenin en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n escribir&iacute;a positivamente del&nbsp;<em>Nachalo<\/em> de Trotsky en 1905.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Despu&eacute;s de la derrota de la revoluci&oacute;n, Trotsky fue arrestado junto con los dem&aacute;s miembros del S&oacute;viet de San Petersburgo y, una vez m&aacute;s, enviado a Siberia. Desde el banquillo de los acusados, Trotsky pronunci&oacute; un incendiario discurso que se convirti&oacute; en una acusaci&oacute;n al r&eacute;gimen zarista. Al final fue condenado a \u00abdeportaci&oacute;n perpetua\u00bb, pero s&oacute;lo estuvo en Siberia ocho d&iacute;as, antes de volver a escapar. De nuevo se dirigi&oacute; al exilio -en esta ocasi&oacute;n a Austria-, donde continu&oacute; con su actividad revolucionaria. En Viena public&oacute; un peri&oacute;dico llamado&nbsp;<em>Pravda<\/em> (La verdad). Con un estilo sencillo y atractivo, la&nbsp;<em>Pravda <\/em>de Trotsky pronto consigui&oacute; una popularidad mayor que ninguna otra publicaci&oacute;n socialdem&oacute;crata de su tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Los a&ntilde;os de reacci&oacute;n que siguieron a la derrota de la revoluci&oacute;n fueron con toda probabilidad el per&iacute;odo m&aacute;s dif&iacute;cil de la historia del movimiento obrero ruso. Despu&eacute;s de la lucha, las masas estaban exhaustas y los intelectuales desmoralizados. Exist&iacute;a un ambiente general de des&aacute;nimo, pesimismo e incluso desesperaci&oacute;n. Hubo incluso suicidios. En esta situaci&oacute;n de reacci&oacute;n generalizada, las ideas m&iacute;sticas y religiosas se propagaron como una nube negra entre los c&iacute;rculos intelectuales e incluso encontraron eco entre el movimiento obrero, traducido en una serie de intentos de revisar las ideas filos&oacute;ficas del marxismo. En estos dif&iacute;ciles a&ntilde;os, Lenin se dedic&oacute; a librar una lucha implacable contra el revisionismo para defender la teor&iacute;a y los principios marxistas. Pero fue Trotsky quien dot&oacute; a la revoluci&oacute;n rusa de la base te&oacute;rica necesaria para recuperarse de la derrota de 1905 y continuar hasta la victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>La revoluci&oacute;n permanente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La Revoluci&oacute;n de 1905 sac&oacute; a la luz las diferencias entre bolchevismo y menchevismo -entre reformismo y revoluci&oacute;n, colaboraci&oacute;n de clases y marxismo-. El tema crucial fue la actitud del movimiento revolucionario hacia la burgues&iacute;a y los llamados partidos \u00abliberales\u00bb. Por este motivo, Trotsky rompi&oacute; en 1904 con los mencheviques. Al igual que Lenin, Trotsky se opon&iacute;a a la colaboraci&oacute;n de clases propugnada por Plej&aacute;nov y sus seguidores, al mismo tiempo que se&ntilde;alaban al proletariado y al campesinado como las &uacute;nicas fuerzas capaces de llevar la revoluci&oacute;n hasta el final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Ya antes de 1905, durante los debates sobre las alianzas de clase, Trotsky hab&iacute;a desarrollado las l&iacute;neas generales de la&nbsp;<em>teor&iacute;a de la revoluci&oacute;n permanente<\/em>, una de las contribuciones m&aacute;s brillantes al pensamiento marxista. &iquest;En qu&eacute; consist&iacute;a esta teor&iacute;a? Los mencheviques razonaban que la revoluci&oacute;n rusa tendr&iacute;a una naturaleza<\/p>\n<table style=\"width: 335px; height: 458px;\" border=\"0\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3368\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1915.jpg\" alt=\"trotsky-1915\" width=\"311\" height=\"436\" style=\"float: right;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1915.jpg 520w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1915-214x300.jpg 214w\" sizes=\"(max-width: 311px) 100vw, 311px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">democr&aacute;tico-burguesa y que, por tanto, la clase obrera no pod&iacute;a aspirar a la toma del poder y deb&iacute;a apoyar a la burgues&iacute;a liberal. Los mencheviques, con esta forma mec&aacute;nica de pensar, parodiaban las ideas de Marx sobre el desarrollo de la sociedad. La teor&iacute;a menchevique de las \u00abetapas\u00bb situaba la revoluci&oacute;n socialista en un futuro lejano. Mientras &eacute;sta llegaba, la clase obrera ten&iacute;a que comportarse como un ap&eacute;ndice de la burgues&iacute;a \u00abliberal\u00bb. Esta es la misma teor&iacute;a reformista que muchos a&ntilde;os despu&eacute;s llevar&iacute;a a la derrota de la clase obrera en China (1927), Espa&ntilde;a (1936-39), Indonesia (1965) o Chile (1973).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Ya en 1848, Marx observ&oacute; que la burgues&iacute;a \u00abdemocr&aacute;tico-revolucionaria\u00bb alemana era incapaz de jugar un papel revolucionario en la lucha contra el feudalismo, con el que prefer&iacute;a negociar por temor al movimiento revolucionario de los trabajadores. De hecho, el propio Marx anticip&oacute; la \u00abrevoluci&oacute;n permanente\u00bb. Siguiendo los pasos de Marx -que calific&oacute; a los partidos \u00abdemocr&aacute;ticos\u00bb burgueses como \u00abm&aacute;s peligrosos para los trabajadores que los antiguos liberales\u00bb-, Lenin explic&oacute; que la burgues&iacute;a rusa, lejos de ser un aliado de los trabajadores,&nbsp;<em>inevitablemente<\/em> se alinear&iacute;a con la contrarrevoluci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abLa burgues&iacute;a en su mayor&iacute;a\u00bb -escrib&iacute;a en 1905- \u00abse volver&aacute; inevitablemente del lado de la contrarrevoluci&oacute;n, del lado de la autocracia, contra la revoluci&oacute;n, contra el pueblo, en cuanto sean satisfechos sus intereses estrechos y ego&iacute;stas, en cuanto &lsquo;d&eacute; la espalda&#8217; a la democracia consecuente&nbsp;<em>(y ahora comienza a darle la espalda)<\/em>\u00ab(Lenin,&nbsp;<em>Obras Escogidas, <\/em>vol. 1, p. 549. Ed. Progreso. Mosc&uacute;, 1961).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&iquest;Qu&eacute; clase social, en opini&oacute;n de Lenin, encabezar&iacute;a la revoluci&oacute;n democr&aacute;tico-burguesa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abQueda &lsquo;el pueblo&#8217;, es decir, el proletariado y los campesinos: s&oacute;lo el proletariado es capaz de ir seguro hasta eso, el proletariado lucha en vanguardia por la rep&uacute;blica, rechazando con desprecio los consejos, necios e indignos de &eacute;l, de quienes le dicen que tenga cuidado de no asustar a la burgues&iacute;a\u00bb(<em>Ib&iacute;d.<\/em>)<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&iquest;Contra qui&eacute;n van dirigidas estas palabras? &iquest;Contra Trotsky y la revoluci&oacute;n permanente? Veamos lo que escrib&iacute;a Trotsky en aquel entonces:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abEsto conduce a que la &lsquo;lucha por los intereses de toda Rusia corresponda a la&nbsp;<em>&uacute;nica clase fuerte actualmente existente<\/em>, al proletariado industrial. Como consecuencia de esto al proletariado industrial le corresponde una gran importancia pol&iacute;tica; por lo tanto, la lucha en Rusia por la liberaci&oacute;n del pulpo asfixiante del absolutismo ha llegado a ser un&nbsp;<em>duelo entre &eacute;ste y la clase de obreros industriales<\/em>, un duelo en el cual el campesinado otorga un apoyo importante pero sin que pueda desempe&ntilde;ar un papel dirigente\u00bb (Trotsky,&nbsp;<em>1905. Resultados y perspectivas<\/em>, vol. 2, p. 174. Ed. Ruedo Ib&eacute;rico. Francia, 1971. Subrayado en el original).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Y contin&uacute;a:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abArmar la revoluci&oacute;n significa en Rusia, antes que nada, armar a los obreros. Como los liberales lo sab&iacute;an y lo tem&iacute;an, prefer&iacute;an desistir de crear las milicias. Sin combate, pues, abandonaron estas posiciones al absolutismo igual que el burgu&eacute;s Thiers abandon&oacute; Par&iacute;s y Francia a Bismarck con el &uacute;nico objeto de no tener que armar a los obreros\u00bb.(<em>Ib&iacute;d.<\/em>, p. 168).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Las posiciones de Lenin y Trotsky respecto a la actitud hacia los partidos burgueses coincidieron totalmente. Ambos se opusieron a los mencheviques, que justificaban la subordinaci&oacute;n del partido obrero a la burgues&iacute;a por la naturaleza burguesa de la revoluci&oacute;n. En su lucha contra la colaboraci&oacute;n de clases, tanto Lenin como Trotsky explicaron que s&oacute;lo la clase obrera, en alianza con las masas campesinas, podr&iacute;a acometer las tareas de la revoluci&oacute;n democr&aacute;tico-burguesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&iquest;C&oacute;mo pod&iacute;an los trabajadores llegar al poder en un pa&iacute;s atrasado y semifeudal como la Rusia zarista? Trotsky respondi&oacute; a esto en 1905: \u00abEs posible que el proletariado de un pa&iacute;s econ&oacute;micamente atrasado llegue antes al poder que en un pa&iacute;s capitalista evolucionado (&#8230;) En nuestra opini&oacute;n la revoluci&oacute;n rusa crear&aacute; las condiciones bajo las cuales el poder puede pasar a manos del proletariado (y, en el caso de una victoria de la revoluci&oacute;n, as&iacute;&nbsp;<em>tiene que ser<\/em>) antes de que los pol&iacute;ticos del liberalismo burgu&eacute;s tengan la oportunidad de hacer un despliegue completo de su genio pol&iacute;tico\u00bb (<em>1905<\/em>.&nbsp;<em>Resultados y perspectivas<\/em>, vol. 2, pp. 171-2. Ed. Ruedo Ib&eacute;rico. Francia, 1971. Subrayado en el original).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&iquest;Significa esto, como m&aacute;s tarde pretendieron los estalinistas, que Trotsky neg&oacute; la naturaleza burguesa de la revoluci&oacute;n? El propio Trotsky responde: \u00abEn la revoluci&oacute;n de comienzos del siglo XX, pese a ser igualmente burguesa en virtud de sus tareas objetivas inmediatas, se bosquej&oacute; como perspectiva pr&oacute;xima la inevitabilidad o, por lo menos, la probabilidad del dominio pol&iacute;tico del proletariado. El propio proletariado se ocupar&aacute;, con toda seguridad, de que este dominio no llegue a ser un &lsquo;episodio&#8217; meramente pasajero tal como lo pretenden algunos filisteos realistas. Pero ahora podemos ya formular la pregunta: &iquest;Tiene que fracasar forzosamente la dictadura del proletariado entre los l&iacute;mites que determina la revoluci&oacute;n burguesa o puede percibir, en las condiciones dadas de la&nbsp;<em>historia universal<\/em>, la perspectiva de una victoria despu&eacute;s de haber reventado este marco limitado? Aqu&iacute; nos urgen algunas cuestiones t&aacute;cticas:&nbsp;<em>&iquest;Debemos dirigir la acci&oacute;n conscientemente hacia un gobierno obrero, en la medida en que el desarrollo revolucionario nos acerque a esta etapa, o bien tenemos que considerar, en dicho momento, el poder pol&iacute;tico como una desgracia que la revoluci&oacute;n quiere cargar sobre los obreros, siendo preferible evitarla?\u00bb<\/em>(<em>Ib&iacute;d.<\/em>, p. 175. El segundo subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En 1905, solamente Trotsky planteaba la necesidad de la revoluci&oacute;n socialista en Rusia de una forma clara y audaz y era el &uacute;nico que defend&iacute;a la posibilidad de su triunfo en Rusia antes que en Europa Occidental. Lenin todav&iacute;a no ten&iacute;a una postura clara. En l&iacute;neas generales, la posici&oacute;n de Trotsky estaba muy pr&oacute;xima a la de los bolcheviques, como m&aacute;s tarde admiti&oacute; el propio Lenin. Doce a&ntilde;os despu&eacute;s, la Historia demostrar&iacute;a que estaba en lo cierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>La reunificaci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En el per&iacute;odo de auge revolucionario, las dos facciones se reunificaron, pero fue una unidad m&aacute;s formal que real y cuando vino el reflujo la tendencia oportunista rebrot&oacute; entre los mencheviques, como refleja la famosa frase de Plej&aacute;nov sobre la actitud de los trabajadores en las jornadas huelgu&iacute;sticas de 1905: \u00abLos trabajadores no deber&iacute;an haber tomado las armas\u00bb. Las diferencias resurgieron abruptamente y de nuevo Trotsky se encontr&oacute; en una posici&oacute;n pol&iacute;tica muy similar a la de los bolcheviques.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Las diferencias entre Lenin y Trotsky en ese per&iacute;odo estuvieron motivadas por las tendencias \u00abconciliadoras\u00bb de &eacute;ste. Utilizando una expresi&oacute;n poco amable, podemos decir que Trotsky era un \u00abvendedor de la unidad\u00bb, aunque no era el &uacute;nico. Desde&nbsp;<em>Nachalo<\/em>, Trotsky defend&iacute;a consecuentemente la reunificaci&oacute;n e intentaba mantenerse alejado de la lucha fraccional, pero antes del IV Congreso (el llamado \u00abcongreso de unificaci&oacute;n\u00bb, celebrado en Estocolmo en mayo de 1906) fue arrestado y encarcelado por su papel en el S&oacute;viet. El avance de la revoluci&oacute;n dio un impulso tremendo al movimiento de reunificaci&oacute;n de las fuerzas del marxismo ruso. Los trabajadores mencheviques y bolcheviques luchaban hombro con hombro con las mismas consignas, los comit&eacute;s del partido rivales se un&iacute;an espont&aacute;neamente. La revoluci&oacute;n uni&oacute; a los trabajadores de ambas facciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La segunda mitad de 1905 se caracteriz&oacute; por un proceso continuo y espont&aacute;neo de unidad desde la base. Sin esperar directrices desde arriba, las organizaciones menchevique y bolchevique del POSDR simplemente se unieron. Esto en parte reflejaba el instinto natural de los trabajadores a la unidad, pero tambi&eacute;n influy&oacute; que los dirigentes mencheviques se vieran obligados a girar a la izquierda por la presi&oacute;n de su propia base. Al final, a sugerencia del Comit&eacute; Central bolchevique, incluido Lenin, se dio un paso hacia la reunificaci&oacute;n. En diciembre de 1905, ambas direcciones estaban en la pr&aacute;ctica fusionadas y exist&iacute;a un &uacute;nico Comit&eacute; Central.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En el momento de celebraci&oacute;n del congreso de unificaci&oacute;n la oleada revolucionaria ya estaba menguando, y con ella el esp&iacute;ritu de lucha y los discursos \u00abizquierdistas\u00bb de los mencheviques. Era inevitable el conflicto entre los revolucionarios consecuentes y aquellos que ya abandonaban a las masas y se acomodaban a la reacci&oacute;n. La derrota de la insurrecci&oacute;n de Mosc&uacute; en diciembre de 1905 hab&iacute;a marcado el principio del fin de la revoluci&oacute;n y un cambio decisivo en la actitud de los llamados \u00abliberales\u00bb. La burgues&iacute;a se uni&oacute; contra la \u00ablocura\u00bb de diciembre. En realidad, los liberales ya se hab&iacute;an pasado a la reacci&oacute;n en octubre, despu&eacute;s de que el zar concediera una nueva Constituci&oacute;n, pero ahora aparec&iacute;an con su verdadero rostro. No fue la primera vez en la historia que se vio este fen&oacute;meno. Como Marx y Engels explicaron, ocurri&oacute; exactamente lo mismo en la revoluci&oacute;n alemana de 1848.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Los mencheviques representaban la capitulaci&oacute;n ante la burgues&iacute;a liberal, que en la pr&aacute;ctica apoyaba abiertamente a la monarqu&iacute;a y se rend&iacute;a a la autocracia. Esa era precisamente la cuesti&oacute;n central de las diferencias de Lenin con los mencheviques: \u00abEl ala de derechas de nuestro partido no cree en la victoria completa del momento -la revoluci&oacute;n democr&aacute;tico-burguesa en Rusia-; tiene miedo a la victoria (&#8230;) Han llegado a la conclusi&oacute;n equivocada debido a la idea equivocada de lo que en realidad es una vulgarizaci&oacute;n del marxismo: que s&oacute;lo la burgues&iacute;a puede &lsquo;hacer&#8217; independientemente la revoluci&oacute;n burguesa o s&oacute;lo ella puede encabezarla. Los socialdem&oacute;cratas de derechas no comprenden el papel del proletariado como vanguardia de la lucha por la victoria completa y decisiva de la revoluci&oacute;n burguesa\u00bb (Lenin,<em> Collected Works<\/em>, vol. 10, pp. 337-38).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Al igual que Trotsky, Lenin estaba a favor de la unidad organizativa, pero bajo ning&uacute;n concepto era partidario de abandonar la lucha ideol&oacute;gica, y manten&iacute;a una posici&oacute;n firme en todas las cuestiones b&aacute;sicas de t&aacute;cticas y perspectivas. Aunque formalmente unido, el partido estaba en la pr&aacute;ctica dividido en dos tendencias opuestas, la revolucionaria y la oportunista -el reformismo o la revoluci&oacute;n, la colaboraci&oacute;n de clases o la pol&iacute;tica proletaria independiente-. Estas eran las cuestiones b&aacute;sicas que separaban al bolchevismo del menchevismo, representadas en la actitud hacia la Duma (parlamento) y los partidos burgueses. Lenin y Trotsky mantuvieron la misma posici&oacute;n sobre estas cuestiones fundamentales, como el propio Lenin se&ntilde;alar&iacute;a en el V Congreso del POSDR (Londres, 1907). En el transcurso del debate sobre la actitud hacia los partidos burgueses, Lenin coment&oacute; lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abTrotsky expres&oacute; por escrito [su acuerdo con la opini&oacute;n de] la comunidad econ&oacute;mica de intereses entre el proletariado y el campesinado en la actual revoluci&oacute;n en Rusia. Trotsky reconoc&iacute;a la inutilidad de un bloque de izquierda con la burgues&iacute;a liberal. Estos hechos me bastan para reconocer que Trotsky est&aacute; m&aacute;s cercano a nuestras ideas (&#8230;) coincidimos en los puntos fundamentales de la actitud hacia los partidos burgueses\u00bb.<\/p>\n<table style=\"width: 377px; height: 275px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3369\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/1919-lenin.jpg\" alt=\"1919-lenin\" width=\"357\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/1919-lenin.jpg 602w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/1919-lenin-300x223.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 357px) 100vw, 357px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><em>Trotsky con Lenin y K&aacute;menev en 1919<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Partiendo de un punto de vista diferente, Trotsky luchaba por lo mismo que Lenin. Su peri&oacute;dico&nbsp;<em>Pravda<\/em>, publicado en Viena, disfrutaba de una gran popularidad. Varios dirigentes bolcheviques estaban a favor de utilizar&nbsp;<em>Pravda <\/em>para conseguir la uni&oacute;n de aquellos bolcheviques y mencheviques partidarios de la unidad del partido. K&aacute;menev y Zin&oacute;viev, en ese momento los m&aacute;s estrechos colaboradores de Lenin, ten&iacute;an la intenci&oacute;n de que&nbsp;<em>Proletari<\/em> (El proletario) sustituyese a&nbsp;<em>Pravda<\/em> y fuera aceptado como el &oacute;rgano oficial del Comit&eacute; Central del POSDR. Otros, como Tomsky, tambi&eacute;n apoyaron la propuesta, que se aprob&oacute; con la oposici&oacute;n de Lenin, que propuso la creaci&oacute;n de un peri&oacute;dico bolchevique y una publicaci&oacute;n te&oacute;rica mensual. Al final se lleg&oacute; al acuerdo de que&nbsp;<em>Proletari<\/em> siguiera apareciendo, pero por un per&iacute;odo no superior a un mes. Mientras tanto se entablar&iacute;an negociaciones con Trotsky para intentar convertir&nbsp;<em>Pravda<\/em> en el &oacute;rgano oficial del Comit&eacute; Central del POSDR. Este detalle demuestra la fuerza que ten&iacute;an las tendencias conciliadoras en las filas de los bolcheviques y tambi&eacute;n dice mucho sobre la actitud de los bolcheviques hacia Trotsky en aquel entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El error fundamental de Trotsky en ese per&iacute;odo -como hemos se&ntilde;alado- fue su \u00abconciliacionismo\u00bb, pensar que era posible unir a bolcheviques y mencheviques. Esta idea fue lo que se denomin&oacute;&nbsp;<em>trotskismo<\/em>. Trotsky utiliz&oacute; la<em> Pravda<\/em> para ese objetivo y parece que durante un tiempo tuvo &eacute;xito. Muchos dirigentes bolcheviques estaban de acuerdo con &eacute;l en la cuesti&oacute;n. En el Comit&eacute; Central, los bolcheviques N. A. Rozhkov y V. P. Noguin eran conciliadores, al igual que K&aacute;menev y Zin&oacute;viev, miembros del Comit&eacute; de Redacci&oacute;n de&nbsp;<em>Sotsial-Demokrat <\/em>(El socialdem&oacute;crata).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La acalorada denuncia de Lenin del \u00abtrotskismo\u00bb (conciliaci&oacute;n) en ese mo-mento iba dirigida contra aquellos bolcheviques que se inclinaban hacia esa posici&oacute;n. En la carta a Zin&oacute;viev del 11 (24) de agosto de 1909 y en otros escritos de ese per&iacute;odo, Lenin hace referencia Trotsky en t&eacute;rminos muy duros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Lenin estaba molesto con &eacute;l por su rechazo a unirse a la tendencia bolchevique aunque no exist&iacute;an diferencias pol&iacute;ticas que les separasen. Trotsky cre&iacute;a que, tarde o temprano, una nueva oleada revolucionaria empujar&iacute;a a los mejores elementos de ambas tendencias a unir sus fuerzas. Trotsky cometi&oacute; el error m&aacute;s serio de su vida al mantener esta postura conciliadora, y &eacute;l mismo lo admitir&iacute;a m&aacute;s tarde. Sin embargo no deber&iacute;amos olvidar que las cosas en ese momento no estaban tan claras. El propio Lenin, en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, intent&oacute; acercarse a determinadas sectores de los mencheviques. En 1908 lleg&oacute; a un acuerdo con Plej&aacute;nov y a \u00abla so&ntilde;ada alianza con M&aacute;rtov\u00bb, como la calific&oacute; Lunacharsky. Pero la experiencia demostrar&iacute;a que era inviable porque ambas tendencias evolucionaban en sentidos opuestos. Tarde o temprano la ruptura ser&iacute;a inevitable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La iniciativa de Trotsky para conseguir la unidad del movimiento se concret&oacute; en la celebraci&oacute;n de un pleno extraordinario para echar a los liquidadores de derechas y los&nbsp;<em>otzovistas<\/em> de ultraizquierda e intentar conseguir la unidad entre los mencheviques de izquierda y los bolcheviques. Lenin se opuso a la iniciativa. Se negaba a participar en un pleno con elementos que de hecho se hab&iacute;an situado al margen del partido. El escepticismo de Lenin estaba plenamente justificado. El giro a la derecha de los mencheviques hab&iacute;a ido demasiado lejos. Los mencheviques de izquierda (M&aacute;rtov) se negaron a romper con su ala de derechas y la tentativa de unidad fracas&oacute; pronto debido a las diferencias irreconciliables. M&aacute;s tarde, Trotsky reconocer&iacute;a sinceramente su error. Lenin sac&oacute; las conclusiones necesarias y rompi&oacute; con los mencheviques en 1912, la aut&eacute;ntica fecha de formaci&oacute;n del Partido Bolchevique.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En 1911 se abri&oacute; un nuevo per&iacute;odo de luchas que contin&uacute;o hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial. La reci&eacute;n despertada clase obrera r&aacute;pidamente gravit&oacute; a la izquierda. En estas circunstancias, el v&iacute;nculo con los mencheviques era un obst&aacute;culo para el desarrollo del partido. Los acontecimientos justificaban totalmente la ruptura con ellos y la organizaci&oacute;n de un partido separado. Pronto los bolcheviques representaron la mayor&iacute;a decisiva de la clase obrera: en el per&iacute;odo 1912-14, cuatro quintas partes de los trabajadores organizados en San Petersburgo apoyaban a los bolcheviques. La publicaci&oacute;n de un peri&oacute;dico bolchevique diario jug&oacute; un papel decisivo. El nombre elegido (<em>Pravda<\/em>) amarg&oacute; las relaciones con Trotsky, pero las protestas de &eacute;ste fueron en vano. A la mayor&iacute;a de los activistas obreros les era indiferente y los mencheviques estaban desacreditados por su pol&iacute;tica de colaboraci&oacute;n con la burgues&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Trotsky, una vez m&aacute;s, se declar&oacute; contrario a la escisi&oacute;n, intentaba en vano conseguir la unidad. Este ser&iacute;a un error que le separar&iacute;a moment&aacute;neamente de Lenin, pero fue un error honesto, el error de un genuino revolucionario cuyo &uacute;nico inter&eacute;s era la causa. En 1924 reconocer&iacute;a con franqueza su error. Trotsky escribi&oacute; al Bur&oacute; de la Historia del Partido:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abComo he declarado en muchas ocasiones, en mis discrepancias con el bolchevismo en toda una serie de cuestiones fundamentales, el error fue s&oacute;lo por mi parte. Para describir a grandes rasgos la naturaleza y el alcance de mis antiguas discrepancias con el bolchevismo, dir&eacute; que durante el per&iacute;odo de mi permanec&iacute;a fuera del Partido Bolchevique, en ese momento en que mis diferencias con el bolchevismo alcanzaron su nivel m&aacute;s alto, la distancia que me separaba de las posiciones de Lenin nunca fue tan grande como la que separa la actual posici&oacute;n de Stalin-Bujarin de los fundamentos del marxismo y el leninismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">De esta forma tan honesta, Trotsky explica sus propios errores y reconoce que Lenin tuvo la posici&oacute;n correcta desde el principio. Sin embargo los acontecimientos pronto convertir&iacute;an las antiguas diferencias entre Lenin y Trotsky en irrelevantes. La escisi&oacute;n en Rusia fue s&oacute;lo el anticipo de otra escisi&oacute;n mayor de car&aacute;cter internacional que tendr&iacute;a lugar dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, ante la que Lenin y Trotsky estar&iacute;an en el mismo bando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>La Primera Guerra<\/strong><strong> Mundial<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La decisi&oacute;n de los dirigentes de los partidos de la Internacional Socialista de apoyar a \u00absus\u00bb respectivas burgues&iacute;as nacionales en 1914 fue la mayor traici&oacute;n en la historia del movimiento obrero mundial. Cay&oacute; como un rayo, conmocionando y desorientando a la base de la Internacional, hasta el punto que signific&oacute; su colapso. Desde agosto de 1914, la cuesti&oacute;n de la guerra concentr&oacute; la atenci&oacute;n de los socialistas de todos los pa&iacute;ses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Muy pocas personas consiguieron en ese momento mantener la orientaci&oacute;n correcta. Lenin en Rusia, Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht en Alemania, James Connolly en Irlanda, John MacLane en Escocia y los dirigentes socialdem&oacute;cratas serbios fueron excepciones a la regla. Desde el principio, Trotsky adopt&oacute; una postura claramente revolucionaria ante la guerra, como se puede comprobar en su libro&nbsp;<em>La guerra y la Internacional. En 1915, Trotsky redact&oacute; el manifiesto de la Conferencia de Zimmerwald, que reuni&oacute; a todos los socialistas opuestos a la guerra, que lo aprobaron por unanimidad a pesar de las diferencias existentes entre ellos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En Par&iacute;s, Trotsky publicaba el peri&oacute;dico&nbsp;<em>Nashe Slovo<\/em> (Nuestra palabra), que defend&iacute;a los principios del internacionalismo. S&oacute;lo ten&iacute;a un pu&ntilde;ado de colaboradores y todav&iacute;a menos dinero, pero con enormes sacrificios consiguieron publicarlo diariamente, un &eacute;xito no igualado por ninguna otra tendencia del movimiento obrero ruso del momento, incluidos los bolcheviques. Durante dos a&ntilde;os y medio, bajo el ojo vigilante de la censura,&nbsp;<em>Nashe Slovo<\/em> llev&oacute; una existencia precaria, hasta que las autoridades francesas, bajo presi&oacute;n del gobierno ruso, lo clausuraron. Durante un mot&iacute;n en la flota rusa en Tol&oacute;n, se encontraron ejemplares de&nbsp;<em>Nashe Slovo<\/em> en poder de algunos de los marineros, lo que fue utilizado como excusa por las autoridades francesas para deportar a Trotsky a finales de 1916. Despu&eacute;s de un breve per&iacute;odo en Espa&ntilde;a, incluida una estancia en prisi&oacute;n, de nuevo fue deportado a Nueva York, donde colabor&oacute; con Bujarin y otros revolucionarios rusos en la publicaci&oacute;n del peri&oacute;dico&nbsp;<em>Novy Mir<\/em> (Nuevo mundo). Todav&iacute;a estaba trabajando en este peri&oacute;dico cuando llegaron los primeros informes confusos sobre el alzamiento en Petrogrado. Hab&iacute;a comenzado la segunda Revoluci&oacute;n Rusa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>Lenin y Trotsky en 1917<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La pol&iacute;tica revolucionaria es una ciencia. El estudio de las revoluciones pasadas es la manera de preparar la del futuro. La teor&iacute;a no es optativa, sino una gu&iacute;a vital para la acci&oacute;n. Cuando antes de la Primera Guerra Mundial Trotsky defendi&oacute; la posibilidad de una revoluci&oacute;n proletaria en Rusia antes que en Europa Occidental, nadie le tom&oacute; en serio. S&oacute;lo en octubre de 1917 se demostr&oacute; la superioridad del m&eacute;todo marxista aplicado por Trotsky. Al inicio de la Revoluci&oacute;n de Febrero, Lenin estaba en Suiza y Trotsky en Nueva York. Aunque muy alejados de la revoluci&oacute;n y entre s&iacute;, ambos llegaron a las mismas conclusiones. Los art&iacute;culos de Trotsky en&nbsp;<em>Novy Mir<\/em> y las&nbsp;<em>Cartas desde lejos<\/em> de Lenin son pr&aacute;cticamente id&eacute;nticos en las cuestiones fundamentales relativas a la revoluci&oacute;n: la actitud hacia el campesinado, la burgues&iacute;a liberal, el gobierno provisional y la revoluci&oacute;n mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">A pesar de todos los intentos de los estalinistas de falsificar la realidad levantando una muralla china entre Lenin y Trotsky, los hechos hablan por s&iacute; mismos:&nbsp;<em>en el momento decisivo de la revoluci&oacute;n, trotskismo y leninismo eran una misma cosa.<\/em> Tanto para Lenin como para Trotsky, 1917 fue el punto de inflexi&oacute;n que convirti&oacute; en irrelevantes las antiguas pol&eacute;micas entre ambos. Por esa raz&oacute;n, Lenin nunca se refiri&oacute; a ellas despu&eacute;s de 1917. De hecho, en su &uacute;ltimo discurso al Partido Comunista Ruso (el famoso&nbsp;<em>Testa-mento de Lenin<\/em>, oculto durante d&eacute;cadas por los estalinistas),&nbsp;<em>advert&iacute;a de que no se deb&iacute;a utilizar contra Trotsky su pasado no bolchevique. Esas fueron las &uacute;ltimas palabras de Lenin respecto a Trotsky y su relaci&oacute;n con el Partido Bolchevique antes de 1917.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Con la &uacute;nica excepci&oacute;n de Lenin, los dirigentes bolcheviques no comprend&iacute;an la situaci&oacute;n, y los acontecimientos les superaban. Es una ley hist&oacute;rica que en una situaci&oacute;n revolucionaria el partido y sobre todo su direcci&oacute;n sufren la intensa presi&oacute;n de los enemigos de clase, de la \u00abopini&oacute;n p&uacute;blica\u00bb burguesa e incluso de los prejuicios de las masas obreras. Ninguno de los dirigentes bolcheviques en Petrogrado fue capaz de resistir esas presiones, ninguno plante&oacute; que la revoluci&oacute;n &uacute;nicamente pod&iacute;a llegar hasta el final con la toma del poder por parte del proletariado. Todos hab&iacute;an abandonado la perspectiva de clase, adoptando simplemente una vulgar postura democr&aacute;tica. Stalin era partidario de apoyar \u00abcr&iacute;ticamente\u00bb al Gobierno Provisional y de unirse a los mencheviques. K&aacute;menev, Rikov, Molotov, etc. compart&iacute;an su postura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">S&oacute;lo tras la llegada de Lenin el Partido Bolchevique cambi&oacute; de postura, despu&eacute;s de una lucha interna alrededor de las&nbsp;<em>Tesis de Abril<\/em>, publicadas en&nbsp;<em>Pravda<\/em> con su &uacute;nica firma. Nadie estaba dispuesto a que le identificaran con esa postura. No comprend&iacute;an el m&eacute;todo de Lenin y hac&iacute;an un fetiche de las consignas de 1905. El \u00abcrimen\u00bb de Trotsky fue prever los acontecimientos. En 1917, los propios acontecimientos demostraron la correcci&oacute;n de la teor&iacute;a de la revoluci&oacute;n permanente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Desde entonces nada separ&oacute; pol&iacute;ticamente a Lenin y Trotsky. Todas las diferencias del pasado dejaron de existir. Cuando Trotsky regres&oacute; a Petrogrado en mayo de 1917, Lenin y Zin&oacute;viev asistieron a la ceremonia de bienvenida organizada por el Comit&eacute; Interdistrito. En aquella reuni&oacute;n, Trotsky manifest&oacute; que la unidad de bolcheviques y mencheviques ya no significaba nada. S&oacute;lo aquellos que hab&iacute;an roto con el socialpatriotismo pod&iacute;an unirse bajo la bandera de una nueva Internacional. En realidad, desde su llegada, Trotsky habl&oacute; y actu&oacute; al lado de los bolcheviques. El bolchevique Rask&oacute;lnikov lo recordar&iacute;a como sigue:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abLe&oacute;n Davidovich, Trotsky, en esos momentos formalmente no era militante de nuestro partido, pero en la pr&aacute;ctica desde el primer d&iacute;a de su llegada de Am&eacute;rica trabaj&oacute;<\/p>\n<table style=\"width: 243px; height: 318px;\" border=\"0\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3370\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/Trotsky_Lenin.jpg\" alt=\"Trotsky_Lenin\" width=\"223\" height=\"296\" style=\"float: right;\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><em>Lenin y Trotsky en 1920<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">constantemente dentro de &eacute;l. En cualquier caso inmediatamente despu&eacute;s de su primer discurso en el S&oacute;viet todos le consideramos uno de los dirigentes de nuestro partido\u00bb (<em>Proletarskaya Revolutsia<\/em>, p. 71. 1923).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Con relaci&oacute;n a las controversias pasadas, se&ntilde;al&oacute;: \u00abLos ecos de las antiguas discrepancias en el per&iacute;odo previo a la guerra hab&iacute;an desaparecido totalmente. No exist&iacute;an diferencias entre la t&aacute;ctica de Lenin y Trotsky. Esa fusi&oacute;n, que ya se observaba durante la guerra, se demostr&oacute; totalmente desde el momento en que Trotsky regres&oacute; a Rusia. A partir de su primer discurso p&uacute;blico, todos nosotros, antiguos leninistas, le consider&aacute;bamos uno de los nuestros\u00bb (<em>Ib&iacute;d.<\/em>, p. 150).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Si Trotsky no ingres&oacute; inmediatamente en el Partido Bolchevique no fue por las antiguas discrepancias, sino porque quer&iacute;a que tambi&eacute;n entrase el Comit&eacute; Interdistrito, que agrupaba aproximadamente a 4.000 trabajadores de Petrogrado y a muchas figuras prominentes de la izquierda, como Uritsky, Joffe, Lunacharsky, Riazanov, Volodarsky y otros que posteriormente jugaron un importante papel en la direcci&oacute;n bolchevique. Como Trotsky explic&oacute; en su testimonio ante la Comisi&oacute;n Dewey:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abTrabajaba junto al Partido Bolchevique. Exist&iacute;a un grupo en Petrogrado que program&aacute;ticamente defend&iacute;a lo mismo que el Partido Bolchevique, pero organizativamente era independiente. Consult&eacute; a Lenin si ser&iacute;a mejor que yo entrara al Partido Bolchevique inmediatamente o con esa organizaci&oacute;n obrera de tres mil o cuatro mil militantes revolucionarios\u00bb (<em>The case of Leon Trotsky<\/em>, p. 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El Congreso de los S&oacute;viets de toda Rusia celebrado a principios de junio todav&iacute;a estuvo dominado por los mencheviques y socialrevolucionarios. El historiador E. H. Carr, refiri&eacute;ndose a Trotsky y al Comit&eacute; Interdistrito<em>,<\/em> hace la siguiente observaci&oacute;n: \u00abTrotsky y Lunacharsky estaban entre los diez delegados de los &lsquo;socialdem&oacute;cratas unidos&#8217; que apoyaron un&aacute;nimemente a los bolcheviques durante las tres semanas que dur&oacute; el congreso\u00bb (E. H. Carr,&nbsp;<em>La revoluci&oacute;n bolchevique (1927-1923),<\/em> vol. 1, p. 106. Alianza Universidad).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Para acelerar la entrada del Comit&eacute; Interdistrito al partido, a la que se opon&iacute;an algunos miembros de la direcci&oacute;n, Trotsky escribi&oacute; en&nbsp;<em>Pravda <\/em>la siguiente declaraci&oacute;n: \u00abEn mi opini&oacute;n, actualmente [julio], no hay diferencias ni de principios ni t&aacute;cticas entre el Interdistrito y las organizaciones bolcheviques.&nbsp;<em>Por consiguiente no existen motivos que justifiquen la existencia separada de ambas organizaciones\u00bb<\/em>.(El subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En mayo de 1917, incluso antes de su adhesi&oacute;n formal al Partido Bolchevique, Lenin propuso a Trotsky como jefe de redacci&oacute;n de&nbsp;<em>Pravda<\/em> y de paso record&oacute; la excelente calidad del&nbsp;<em>Russkaya Gazzeta<\/em> (el peri&oacute;dico que Trotsky dirig&iacute;a y que en 1905 se transformar&iacute;a en el&nbsp;<em>Nachalo<\/em>). Este hecho fue recogido en 1923 en&nbsp;<em>Krasnaya Letopis<\/em> (La Cr&oacute;nica Roja) n&ordm;3. Aunque la propuesta no fue aceptada por el comit&eacute; de redacci&oacute;n de&nbsp;<em>Pravda<\/em>, demuestra la actitud de Lenin hacia Trotsky en ese momento. Estaba tan ansioso de que Trotsky y sus colaboradores se unieran a los bolcheviques que estaba dispuesto a ofrecerles sin condiciones puestos de direcci&oacute;n en el Partido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Cuando el Comit&eacute; Interdistrito se fusion&oacute; con el Partido Bolchevique, para considerar los a&ntilde;os de militancia en el partido se tuvo en cuanta la fecha de entrada al Comit&eacute; Interdistrito<em>,<\/em> lo que signific&oacute; admitir que no exist&iacute;an diferencias importantes entre ambos grupos. Una nota en las obras de Lenin publicadas en Rusia despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n dice lo siguiente: \u00abSobre la cuesti&oacute;n de la guerra, el Comit&eacute; Interdistrito sosten&iacute;a una postura internacionalista y sus t&aacute;cticas estaban cercanas a los bolcheviques\u00bb (<em>Collected Works<\/em>, vol. 14, p. 448).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Despu&eacute;s de las Jornadas de Julio, la reacci&oacute;n tom&oacute; la iniciativa durante un tiempo. En los d&iacute;as m&aacute;s dif&iacute;ciles, el partido estaba en la clandestinidad, Lenin y Zin&oacute;viev se vieron obligados a pasar a Finlandia, K&aacute;menev estaba en la c&aacute;rcel y los bolcheviques sufr&iacute;an una campa&ntilde;a de calumnias acus&aacute;ndolos de ser agentes alemanes. Trotsky sali&oacute; p&uacute;blicamente en su defensa y se identific&oacute; con sus posturas. En esos tiempos dif&iacute;ciles y peligrosos, Trotsky escribi&oacute; una carta al Gobierno Provisional, que por su valor la reproducimos &iacute;ntegramente porque sirve para arrojar luz sobre las relaciones de Trotsky con los bolcheviques en 1917. La carta est&aacute; fechada el 23 de julio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abCiudadanos ministros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>He tenido conocimiento de que se ha publicado una orden, en relaci&oacute;n con los acontecimientos de los pasados 16 y 17 de julio, decretando el arresto de Lenin, Zin&oacute;viev y K&aacute;menev, pero no el m&iacute;o, por lo que desear&iacute;a solicitar su atenci&oacute;n para los puntos siguientes:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>1) Coincido con las principales tesis de Lenin, Zin&oacute;viev y K&aacute;menev, y las he defendido en el peri&oacute;dico<\/em>Vperiod&nbsp;<em>y en mis discursos p&uacute;blicos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>2) Mi postura hacia los acontecimientos del 16 y 17 de julio ha sido id&eacute;ntica a la mantenida por ellos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>a) Tanto K&aacute;menev y Zin&oacute;viev como yo conocimos por primera vez los planes propuestos por el regimiento de ametralladoras y otros m&aacute;s en el mitin conjunto de los Bur&oacute;s de los Comit&eacute;s Ejecutivos el 16 de julio. Actuamos inmediatamente para detener a los soldados. Zin&oacute;viev y K&aacute;menev poni&eacute;ndose en contacto con los bolcheviques y yo, con la organizaci&oacute;n \u00abinterdistritos\u00bb, a la que pertenezco.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>b) Cuando, a pesar de nuestros esfuerzos, la manifestaci&oacute;n se realiz&oacute;, mis camaradas bolcheviques y yo pronunciamos numerosos discursos a favor de la principal exigencia de la multitud: \u00abtodo el poder a los s&oacute;viets\u00bb, pero a la vez exhortamos a los manifestantes, tanto a los soldados como a los civiles, a regresar a sus casas y cuarteles en forma pac&iacute;fica y ordenada.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>c) En una conferencia celebrada en el Palacio de T&aacute;urida, muy avanzada la noche del 16 al 17 de julio, entre los bolcheviques y la organizaci&oacute;n interdistritos, apoy&eacute; la posici&oacute;n, hecha por K&aacute;menev, de que se deb&iacute;a hacer todo lo posible para evitar una nueva manifestaci&oacute;n el 17 de julio. Sin embargo, cuando a trav&eacute;s de los agitadores que llegaban de los distintos distritos supimos que los regimientos y los obreros ya hab&iacute;an decidido la salida y que era imposible detener a la multitud hasta que se hubiera resuelto la crisis gubernamental, todos los all&iacute; presentes estuvimos de acuerdo en que lo mejor que pod&iacute;amos hacer era dirigir la manifestaci&oacute;n de forma pac&iacute;fica y pedir a las masas que dejaran sus fusiles en casa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>d) A lo largo del 17 de julio, d&iacute;a que pas&eacute; en el Palacio T&aacute;urida, tanto yo como los camaradas bolcheviques exhortamos m&aacute;s de una vez a la multitud para que actuase seg&uacute;n esta l&iacute;nea.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">3) El hecho de que yo no est&eacute; conectado a&nbsp;<em>Pravda<\/em> y no sea miembro del Partido Bolchevique no se debe a diferencias pol&iacute;ticas, sino a ciertas circunstancias de la historia de nuestro partido que han perdido ahora toda importancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">4) El intento de los diarios de dar la impresi&oacute;n de que yo he declarado &lsquo;no tener nada que ver&#8217; con los bolcheviques tiene tanto de verdad como el informe seg&uacute;n el cual he pedido a las autoridades protecci&oacute;n de la &lsquo;violencia del populacho&#8217;, o como el resto de los falsos rumores extendidos por la misma prensa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>5) Por todo lo que he declarado, resulta evidente que no me pueden excluir l&oacute;gicamente de la orden de arresto que han lanzado contra Lenin, K&aacute;menev y Zin&oacute;viev. Tampoco puede haber ninguna duda en sus mentes de que soy un enemigo del Gobierno Provisional tan irreconciliable como los camaradas anteriormente nombrados. Dej&aacute;ndome al margen, &uacute;nicamente se consigue subrayar el prop&oacute;sito contrarrevolucionario que est&aacute; tras el ataque a Lenin, Zin&oacute;viev y K&aacute;menev\u00bb<\/em> (Le&oacute;n Trotsky,&nbsp;<em>La era de la revoluci&oacute;n permanente<\/em>, pp. 98-99. Editorial Akal. Madrid, 1976. El subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En ese per&iacute;odo, Trotsky expres&oacute; su acuerdo con la posici&oacute;n de los bolcheviques en docenas de ocasiones y lleg&oacute; a ser encarcelado a consecuencia de ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>Trotsky y la Revoluci&oacute;n de Octubre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">No es posible aqu&iacute; hacer justicia al papel de Trotsky durante la Revoluci&oacute;n de Octubre. Hoy su papel es universalmente reconocido. Pero lo que s&iacute; podemos decir es que la Revoluci&oacute;n Rusa demuestra la enorme importancia del factor subjetivo y el papel del individuo en la historia. El marxismo es determinista pero no fatalista. Los viejos populistas rusos y los terroristas eran ut&oacute;picos voluntariosos. Imaginaban que toda la historia depend&iacute;a de la voluntad de los individuos, \u00abgrandes hombres\u00bb o h&eacute;roes, ajena a la situaci&oacute;n objetiva y las leyes hist&oacute;ricas. Plej&aacute;nov y los marxistas rusos libraron una lucha implacable contra la interpretaci&oacute;n idealista de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Dicho esto, hay que a&ntilde;adir que existen momentos en la historia de la sociedad en los que todos los factores objetivos necesarios para la revoluci&oacute;n han madurado y, por tanto, el factor subjetivo -su preparaci&oacute;n consciente, la direcci&oacute;n revolucionaria- se convierte en el factor decisivo. En esos momentos todo el proceso hist&oacute;rico depende de las actividades de un peque&ntilde;o grupo de individuos e incluso de una sola persona. Engels explic&oacute; que hay per&iacute;odos hist&oacute;ricos en los que veinte a&ntilde;os equivalen a un d&iacute;a, en los cuales aparentemente no ocurre nada, en los que a pesar de que haya mucha actividad la situaci&oacute;n no cambia. Pero tambi&eacute;n dijo que hay otros per&iacute;odos en los que la historia de veinte a&ntilde;os se concentra en el espacio de unas pocas semanas o incluso d&iacute;as. Si no existe un partido revolucionario con una direcci&oacute;n revolucionaria que aproveche la situaci&oacute;n, ese momento se puede perder y ser&iacute;a necesario el paso de a&ntilde;os para que se presente una nueva oportunidad.<\/p>\n<table style=\"width: 350px; height: 482px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3371\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky_4_mayo_1917_arriba_en_tren.jpg\" alt=\"trotsky_4_mayo_1917_arriba_en_tren\" width=\"325\" height=\"472\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky_4_mayo_1917_arriba_en_tren.jpg 400w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky_4_mayo_1917_arriba_en_tren-207x300.jpg 207w\" sizes=\"(max-width: 325px) 100vw, 325px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><em>Trotsky llega a Petersburgo en Mayo de 1917<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En el breve espacio de nueve meses, entre febrero y octubre de 1917, se evidenci&oacute; con total claridad la importancia de las cuestiones de la clase, el partido y la direcci&oacute;n. El Partido Bolchevique fue el partido m&aacute;s revolucionario de la historia. Sin embargo, a pesar de la enorme experiencia y fortaleza acumuladas por su direcci&oacute;n, en el momento decisivo los dirigentes de Petrogrado vacilaron. En &uacute;ltima instancia, el destino de la revoluci&oacute;n descans&oacute; sobre los hombros de dos personas: Lenin y Trotsky. Sin ellos la Revoluci&oacute;n de Octubre no habr&iacute;a ocurrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">A primera vista esta afirmaci&oacute;n contradice la teor&iacute;a marxista sobre el papel del individuo en la historia, pero no es as&iacute;. En aquella situaci&oacute;n, sin el partido, Lenin y Trotsky no podr&iacute;an haber hecho absolutamente nada. Les hab&iacute;a costado casi dos d&eacute;cadas de trabajo construir y perfeccionar el instrumento, ganar autoridad entre la clase obrera y echar profundas ra&iacute;ces entre las masas, en las f&aacute;bricas, en los barracones del ej&eacute;rcito y en los barrios obreros. Un solo individuo, por muy grande que fuese, nunca podr&iacute;a haber sustituido al partido, que no se puede improvisar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La clase obrera necesita un partido para cambiar la sociedad. Si no hay un partido revolucionario capaz de dar una direcci&oacute;n consciente a la energ&iacute;a revolucionaria de la clase, &eacute;sta se despilfarra, de la misma forma que se disipa el vapor si no existe el pist&oacute;n. Por otra parte, todo partido tiene su lado conservador. En realidad, en algunas ocasiones, los revolucionarios pueden ser las personas m&aacute;s conservadoras. Este conservadurismo se desarrolla a consecuencia de a&ntilde;os de trabajo rutinario, absolutamente imprescindible pero que puede llevar a determinados h&aacute;bitos y tradiciones que en una situaci&oacute;n revolucionaria podr&iacute;an actuar como un freno si la direcci&oacute;n no es capaz de superarlas. En el momento decisivo, cuando la situaci&oacute;n exige un cambio profundo en la orientaci&oacute;n del partido -el paso del trabajo rutinario a la toma del poder-, las viejas costumbres pueden entrar en conflicto con las necesidades de la nueva situaci&oacute;n. Es precisamente en este contexto en el que el papel de la direcci&oacute;n es vital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Un partido, como &oacute;rgano de lucha de una clase contra otra, en cierta forma se puede comparar a un ej&eacute;rcito. El partido tambi&eacute;n tiene sus generales, tenientes, cabos y soldados. Tanto en la revoluci&oacute;n como en la guerra, el factor tiempo es una cuesti&oacute;n de vida o muerte. Sin Lenin y Trotsky, los bolcheviques sin duda habr&iacute;an corregido sus errores, pero &iquest;cu&aacute;ndo y a qu&eacute; precio? La revoluci&oacute;n no puede esperar a que el partido corrija sus errores porque el precio de las dudas y los retrasos es la derrota. Esto qued&oacute; demostrado en Alemania durante el proceso revolucionario de 1923.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Para comprender el papel clave que Trotsky jug&oacute; en 1917 es suficiente leer cualquier peri&oacute;dico de la &eacute;poca o cualquier libro hist&oacute;rico, sea amistoso u hostil. Tomemos como ejemplos las siguientes l&iacute;neas escritas s&oacute;lo doce meses despu&eacute;s de que los bolcheviques llegaran al poder:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abTodo el trabajo pr&aacute;ctico de organizaci&oacute;n de la insurrecci&oacute;n se hizo bajo la direcci&oacute;n directa del camarada Trotsky -presidente del S&oacute;viet de Petrogrado-. Se puede afirmar con total seguridad que el partido est&aacute; en deuda, en primer lugar y sobre todo, con el camarada Trotsky por la rapidez con que la guarnici&oacute;n se pas&oacute; al lado de los s&oacute;viets y por la forma de organizar el trabajo del Comit&eacute; Militar Revolucionario\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Este pasaje fue escrito por Stalin en el primer aniversario de la Revoluci&oacute;n de Octubre. M&aacute;s tarde, Stalin volver&iacute;a a escribir: \u00abEl camarada Trotsky no jug&oacute; ning&uacute;n papel importante ni en el partido ni en la insurrecci&oacute;n de Octubre, y no otra cosa se pod&iacute;a esperar de quien en el per&iacute;odo de Octubre era un hombre relativamente nuevo en nuestro partido\u00bb (<em>Stalin&#8217;s Works<\/em>. Mosc&uacute;, 1953).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">M&aacute;s tarde, no s&oacute;lo Trotsky sino todo el estado mayor de Lenin fueron acusados de ser agentes de Hitler y de querer restaurar el capitalismo en la URSS. En realidad, setenta y cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de Octubre, como Trotsky predijo, fueron los herederos de Stalin los que liquidaron la URSS y todas las conquistas de la Revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Para ser exactos, ni siquiera la primera apreciaci&oacute;n de Stalin hace justicia al papel de Trotsky en la Revoluci&oacute;n de Octubre. En el per&iacute;odo clave, de septiembre a octubre, Lenin pas&oacute; la mayor parte del tiempo en la clandestinidad y el peso de la preparaci&oacute;n pol&iacute;tica y organizativa de la insurrecci&oacute;n recay&oacute; sobre Trotsky. La mayor&iacute;a de los antiguos seguidores de Lenin -K&aacute;menev, Zin&oacute;viev, Stalin, etc.- eran contrarios a la toma del poder o ten&iacute;an una posici&oacute;n vacilante y ambigua. Zin&oacute;viev y K&aacute;menev llevaron su oposici&oacute;n a la insurrecci&oacute;n tan lejos que hicieron p&uacute;blicos los planes en la prensa ajena al partido. Basta leer la correspondencia de Lenin con el Comit&eacute; Central para comprender la lucha que libr&oacute; para superar la resistencia de la direcci&oacute;n bolchevique. En cierto momento incluso lleg&oacute; a amenazar con dimitir y apelar a la base del partido por encima del Comit&eacute; Central. En esta lucha, Trotsky y el Comit&eacute; Interdistrito apoyaron la l&iacute;nea revolucionaria de Lenin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Una de las obras m&aacute;s c&eacute;lebres sobre la revoluci&oacute;n rusa es&nbsp;<em>Diez d&iacute;as que estremecieron al mundo<\/em>, de John Reed. Lenin describi&oacute; este libro en la introducci&oacute;n como \u00abla exposici&oacute;n m&aacute;s fidedigna y gr&aacute;fica\u00bb de aquellos hechos y recomend&oacute; que se publicasen \u00abmillones de copias y traducirlo a todas las lenguas\u00bb. Bajo Stalin, el libro desapareci&oacute; de las publicaciones de los partidos comunistas. La raz&oacute;n no es dif&iacute;cil de comprender. Una ojeada a su contenido demuestra que el autor menciona 63 veces a Lenin, 53 a Trotsky, 8 a K&aacute;menev, 7 a Zin&oacute;viev y s&oacute;lo 2 veces a Bujarin y Stalin. Esto refleja con cierta precisi&oacute;n la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En la lucha pol&iacute;tica dentro del partido, que se prolong&oacute; m&aacute;s all&aacute; de Octubre, el principal argumento de los conciliadores fue que los bolcheviques no deb&iacute;an tomar el poder por s&iacute; mismos, sino que deb&iacute;an formar una coalici&oacute;n con otros partidos \u00absocialistas\u00bb(mencheviques y socialrevolucionarios). En la pr&aacute;ctica eso supondr&iacute;a devolver el poder a la burgues&iacute;a, como en Alemania en noviembre de 1918. John Reed describe la situaci&oacute;n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abEl Congreso deb&iacute;a reunirse a la una y el gran sal&oacute;n de sesiones estaba lleno desde hac&iacute;a rato. Sin embargo, a las siete, el Bur&oacute; no hab&iacute;a aparecido todav&iacute;a (&#8230;) Los bolcheviques y la izquierda socialrevolucionaria deliberaban en sus propias salas. Durante toda la tarde, Lenin y Trotsky hab&iacute;an tenido que combatir las tendencias hacia una componenda. Una buena parte de los bolcheviques opinaba que deb&iacute;an hacerse las concesiones necesarias para lograr constituir un gobierno de coalici&oacute;n socialista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&#8211; No podemos aguantar -exclamaban-. Son demasiados contra nosotros. No contamos con los hombres necesarios. Quedaremos aislados y se desplomar&aacute; todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>As&iacute; se manifestaban K&aacute;menev, Riazanov y otros.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Pero Lenin, con Trotsky a su lado, se manten&iacute;a firme como una roca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&#8211; Quienes deseen llegar a un arreglo, que acepten nuestro programa y los admitiremos. Nosotros no cederemos ni una pulgada. Si hay camaradas aqu&iacute; que no tienen el valor y la voluntad de atreverse a lo que nosotros nos atrevemos, &iexcl;que vayan a reunirse con los cobardes y conciliadores! &iexcl;Con el apoyo de los obreros y los soldados seguiremos adelante!\u00bb (<em>Diez d&iacute;as que estremecieron el mundo, <\/em>p. 123. Ed. Grijalbo. Barcelona, 1985)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Era tal el grado de afinidad entre Lenin y Trotsky que las masas con frecuencia se refer&iacute;an al Partido Bolche-vique como \u00abel partido de Lenin y Trotsky\u00bb. En una reuni&oacute;n del Comit&eacute; de Petrogrado el 14 de noviembre de 1917, Lenin expuso que las tendencias conciliadoras en la direcci&oacute;n del partido&nbsp;<em>constitu&iacute;an un peligro incluso despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n de Octubre. <\/em>El 14 de noviembre, once d&iacute;as despu&eacute;s de la triunfante insurrecci&oacute;n, tres miembros del Comit&eacute; Central (K&aacute;-menev, Zin&oacute;viev y Noguin) dimitieron en protesta por la pol&iacute;tica del partido, publicando un ultim&aacute;tum en el que exig&iacute;an la formaci&oacute;n de un gobierno de coalici&oacute;n con mencheviques y socialrevolucionarios, \u00abo si no, un gobierno puramente bolchevique s&oacute;lo podr&iacute;a mantenerse aplicando una pol&iacute;tica de terror\u00bb. Acababan su declaraci&oacute;n con un llamamiento a los trabajadores para formar una \u00abcoalici&oacute;n inmediata\u00bb bajo la consigna \u00ablarga vida al gobierno de todos los partidos del S&oacute;viet\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Parec&iacute;a que esta crisis en las filas del partido acabar&iacute;a por destruir las conquistas de Octubre. Lenin pidi&oacute; la expulsi&oacute;n de los dirigentes desleales y fue precisamente en ese momento cuando pronunci&oacute; el discurso que acaba as&iacute;: \u00ab&iexcl;Ning&uacute;n compromiso! Un gobierno bolchevique homog&eacute;neo\u00bb. En el texto original del discurso aparecen adem&aacute;s las siguientes palabras: \u00abSobre la coalici&oacute;n, lo &uacute;nico que puedo decir es que Trotsky dijo hace ya tiempo que era imposible una uni&oacute;n. Trotsky lo comprendi&oacute; y a partir de ese momento<em>no ha habido otro bolchevique mejor\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Tras la muerte de Lenin, la camarilla dominante (Stalin, K&aacute;menev y Zin&oacute;viev) comenz&oacute; una campa&ntilde;a de falsificaciones destinada a minimizar el papel de Trotsky en la revoluci&oacute;n. Para conseguirlo, inventaron la leyenda del \u00abtrotskismo\u00bb y metieron una cu&ntilde;a entre las posiciones de Trotsky y las de Lenin y los \u00ableninistas\u00bb (ellos mismos). Los historiadores a sueldo revolvieron en la basura de las viejas pol&eacute;micas hac&iacute;a tiempo olvidadas por aquellos que participaron en ellas:&nbsp;<em>olvidadas porque todas las discrepancias quedaron resueltas por la experiencia de Octubre y por lo tanto no ten&iacute;an otro inter&eacute;s que el puramente hist&oacute;rico.<\/em> Pero el obst&aacute;culo m&aacute;s serio en el camino de los ep&iacute;gonos fue la propia Revoluci&oacute;n de Octubre. Poco a poco lo eliminaron, borrando el nombre de Trotsky de los libros, reescribiendo la historia y, por &uacute;ltimo, suprimiendo totalmente incluso las m&aacute;s inocuas menciones al papel de Trotsky.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>Trotsky y el Ej&eacute;rcito Rojo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Antes de la revoluci&oacute;n, ni Lenin ni Trotsky sab&iacute;an mucho de t&aacute;cticas b&eacute;licas. A Trotsky se le pidi&oacute; que se hiciera cargo de los asuntos militares en un momento en que la revoluci&oacute;n estaba en grave peligro. El viejo ej&eacute;rcito zarista se hab&iacute;a desintegrado sin que hubiese nada para sustituirlo. La joven rep&uacute;blica sovi&eacute;tica estaba invadida por veinti&uacute;n ej&eacute;rcitos imperialistas. En cierto momento, el Estado sovi&eacute;tico qued&oacute; reducido a la franja de territorio entre Mosc&uacute; y Petrogrado y poco m&aacute;s. Al final se consigui&oacute; superar esta situaci&oacute;n adversa y el Estado obrero logr&oacute; sobrevivir. Este &eacute;xito se logr&oacute; en gran medida gracias al trabajo infatigable de Trotsky al frente del Ej&eacute;rcito Rojo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En septiembre de 1918, cuando en palabras de Trotsky el poder del S&oacute;viet estaba en su nivel m&aacute;s bajo, el gobierno aprob&oacute; un decreto especial declarando en peligro a la Rusia socialista. En ese dif&iacute;cil momento se envi&oacute; a Trotsky al decisivo frente oriental, donde la situaci&oacute;n militar era catastr&oacute;fica. Simbirsk y Kaz&aacute;n estaban en manos de los blancos. El tren blindado de Trotsky s&oacute;lo pod&iacute;a llegar hasta Simbirsk, a las afueras de Kaz&aacute;n. Las fuerzas enemigas eran superiores tanto en n&uacute;mero como en organizaci&oacute;n. Algunas compa&ntilde;&iacute;as blancas estaban compuestas exclusivamente de oficiales y compet&iacute;an en mejores condiciones que las mal entrenadas y poco disciplinadas fuerzas rojas. Entre las tropas cundi&oacute; el p&aacute;nico y se retiraban en desorden. \u00abEl mismo suelo parec&iacute;a estar infectado de p&aacute;nico\u00bb. M&aacute;s tarde, Trotsky reconocer&iacute;a en su biograf&iacute;a: \u00abLos nuevos destacamentos rojos llegaban con energ&iacute;a, pero r&aacute;pidamente se hund&iacute;an en la inercia de la retirada. Se comenz&oacute; a extender el rumor entre el campesinado local de que los s&oacute;viets estaban condenados. Los curas y los tenderos levantaban cabeza. En los pueblos, los elementos revolucionarios se escond&iacute;an. Todo se desmoronaba. No hab&iacute;a un solo palmo de tierra firme. La situaci&oacute;n parec&iacute;a desesperada\u00bb (<em>Ib&iacute;d<\/em>.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&Eacute;sa era la situaci&oacute;n que a su llegada se encontraron Trotsky y sus agitadores. Pero, en una semana, Trotsky regres&oacute; victorioso de Kaz&aacute;n tras conseguir el primer y decisivo &eacute;xito militar de la revoluci&oacute;n. En un discurso al S&oacute;viet de Petrogrado para pedir voluntarios para el Ej&eacute;rcito Rojo, describi&oacute; la situaci&oacute;n en el frente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abEl cuadro que presenci&eacute; ante mis ojos era el de las noches m&aacute;s tristes y tr&aacute;gicas de Kaz&aacute;n, cuando las fuerzas de j&oacute;venes reclutas se retiraban presas del p&aacute;nico. Eso ocurr&iacute;a en la primera mitad de agosto, cuando sufrimos los mayores contratiempos. Lleg&oacute; un destacamento de comunistas: m&aacute;s de cincuenta hombres, cincuenta y seis, creo. Entre ellos algunos que nunca antes de ese d&iacute;a hab&iacute;an tenido un fusil en las manos. Hab&iacute;a hombres de cuarenta a&ntilde;os o m&aacute;s, pero la mayor&iacute;a eran chicos de dieciocho, diecinueve o veinte a&ntilde;os. Recuerdo a uno de dieciocho a&ntilde;os con la cara tranquila, un comunista de Petrogrado que apareci&oacute; en el cuartel general de noche, fusil en mano y nos relat&oacute; c&oacute;mo un regimiento hab&iacute;a desertado de su posici&oacute;n y ellos hab&iacute;an ocupado su lugar, y dijo: &lsquo;Somos comuneros&#8217;.De este destacamento de<\/p>\n<table style=\"width: 494px; height: 324px;\" border=\"0\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3372\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1920-lenin.jpg\" alt=\"trotsky-1920-lenin\" width=\"469\" height=\"314\" style=\"float: right;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1920-lenin.jpg 638w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1920-lenin-300x201.jpg 300w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1920-lenin-175x117.jpg 175w\" sizes=\"(max-width: 469px) 100vw, 469px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">cincuenta hombres regresaron doce, pero, camaradas, crearon un ej&eacute;rcito, de estos trabajadores de Petrogrado y Mosc&uacute;, destacamentos de cincuenta o sesenta hombres que ocuparon posiciones abandonadas, regresaron doce. Murieron an&oacute;nimamente, al igual que la mayor&iacute;a de los h&eacute;roes de la clase obrera. Nuestro problema y deber es esforzarnos por restablecer sus nombres en la memoria de la clase obrera. Muchos murieron aqu&iacute; y no se les conoce por su nombre, sino por lo que hicieron por nosotros en ese Ej&eacute;rcito Rojo que defiende la Rusia sovi&eacute;tica y las conquistas de la clase obrera, esa ciudadela, esa fortaleza de la revoluci&oacute;n internacional que ahora representa nuestra Rusia sovi&eacute;tica. Desde ese momento, camaradas, nuestra situaci&oacute;n es, como ya sab&eacute;is, incomparablemente mejor en el frente oriental, all&iacute; donde el peligro era mayor con los checoslovacos y los guardias blancos dirigi&eacute;ndose hacia Simbirsk y Kaz&aacute;n, amenaz&aacute;ndonos en direcci&oacute;n hacia Nijny, en la otra hacia Vologda, Rasoslavl y Arc&aacute;ngel, y as&iacute; unirse a la expedici&oacute;n anglo-francesa. Por eso nuestros mayores esfuerzos van dirigidos al frente oriental, y hemos obtenido buenos resultados\u00bb (<em>Leon Trotsky speaks<\/em>, p. 126).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Despu&eacute;s de la liberaci&oacute;n de Kaz&aacute;n, Simbirsk, Khvalynsk y otras ciudades de la regi&oacute;n del Volga, a Trotsky se le encomend&oacute; la tarea de coordinar y dirigir la guerra en los muchos frentes abiertos en ese vasto pa&iacute;s. Reorganiz&oacute; las fuerzas armadas de la Revoluci&oacute;n e instaur&oacute; el juramento del Ej&eacute;rcito Rojo, en el que todo soldado juraba lealtad a la revoluci&oacute;n mundial. Pero su &eacute;xito m&aacute;s destacable fue conseguir que un gran n&uacute;mero de oficiales del ej&eacute;rcito zarista colaborase con la revoluci&oacute;n. De no ser as&iacute;, no hubiera sido posible encontrar los cuadros militares necesarios para dirigir a m&aacute;s de quince ej&eacute;rcitos en diferentes frentes. Por supuesto, al final, algunos de ellos fueron traidores y otros sirvieron con desgana o por rutina. Pero lo m&aacute;s sorprendente fue el gran n&uacute;mero de oficiales que se pas&oacute; al lado de la revoluci&oacute;n, a la que sirvieron lealmente. Algunos, como Tujachevsky -un genio militar- se convertir&iacute;a en un comunista convencido. Casi todos fueron asesinados por Stalin en las purgas de 1937.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El &eacute;xito de Trotsky con los antiguos oficiales cogi&oacute; por sorpresa incluso a Lenin. Cuando durante la guerra civil le pregunt&oacute; a Trotsky si era mejor reemplazar a los antiguos oficiales zaristas, controlados por comisarios pol&iacute;ticos, y sustituirlos por otros, comunistas, Trotsky respondi&oacute;:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00ab- Me preguntaba usted si no convendr&iacute;a que separ&aacute;semos a todos los antiguos oficiales. &iquest;Sabe usted cu&aacute;ntos sirven actualmente en el ej&eacute;rcito?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&#8211; No, no lo s&eacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&#8211; &iquest;Cu&aacute;ntos, aproximadamente, calcula usted?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&#8211; No tengo idea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&#8211; Pues no bajar&aacute;n de treinta mil. Por cada traidor habr&aacute; cien personas seguras y por cada desertor, dos o tres ca&iacute;dos en el campo de batalla. &iquest;Por qui&eacute;n quiere usted que los sustituyamos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abA los pocos d&iacute;as, Lenin pronunci&oacute; un discurso acerca de los problemas que planteaba la reconstrucci&oacute;n socialista del Estado en el que dijo: &lsquo;Cuando hace poco tiempo el camarada Trotsky hubo de decirme, concisamente, que el n&uacute;mero de oficiales que serv&iacute;an en el departamento de guerra ascend&iacute;a a varias docenas de millares, comprend&iacute;, de un modo concreto, d&oacute;nde est&aacute; el secreto de poner al servicio de nuestra causa al enemigo (&#8230;) y c&oacute;mo es necesario construir el comunismo utilizando los mismos ladrillos que el capitalismo ten&iacute;a preparados contra nosotros\u00bb (Trotsky,&nbsp;<em>Mi vida<\/em>, p. 348. Ed. Pluma. Bogot&aacute;, 1979).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Los logros de Trotsky fueron reconocidos incluso por enemigos declarados de la Revoluci&oacute;n, entre ellos los oficiales y diplom&aacute;ticos alemanes. Max Bauer calific&oacute; a Trotsky como \u00abun organizador militar y un l&iacute;der (&#8230;) Cre&oacute; un nuevo ej&eacute;rcito de la nada en medio de duras batallas. La forma en que despu&eacute;s organiz&oacute; y entren&oacute; a su ej&eacute;rcito es completamente napole&oacute;nica\u00bb. El general Hoffmann llegar&iacute;a a la misma conclusi&oacute;n: \u00abIncluso desde un punto de vista puramente militar es asombroso c&oacute;mo fue posible que las tropas rojas, reci&eacute;n reclutadas, aplastaran a las fuerzas de los generales blancos y las eliminaran totalmente\u00bb (E.H. Carr,&nbsp;<em>La revoluci&oacute;n bolchevique 1917-23<\/em>, vol. 3, p. 326).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Dimitri Volkogonov, a pesar de su hostilidad hacia el bolchevismo, dir&iacute;a lo siguiente: \u00abSu tren viajaba de un frente a otro; trabajaba duro para asegurar los suministros para las tropas, su implicaci&oacute;n personal en el uso de los comisarios militares en el frente tuvo resultados positivos. Adem&aacute;s los jefes del ej&eacute;rcito le ve&iacute;an como el &lsquo;segundo hombre&#8217; de la rep&uacute;blica sovi&eacute;tica, un importante oficial pol&iacute;tico y del Estado, un hombre con una enorme autoridad personal. Su papel en el terreno estrat&eacute;gico fue m&aacute;s pol&iacute;tico que militar\u00bb (Dimitri Volkogonov,&nbsp;<em>Trotsky: the etenal revolutionary<\/em>, p<em>.<\/em> 140).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Demos la &uacute;ltima palabra acerca del papel de Trotsky en la Revoluci&oacute;n Rusa y la guerra civil a Lunacharsky, el veterano bolchevique que se convertir&iacute;a en el primer Comisario Sovi&eacute;tico de Educaci&oacute;n y Cultura: \u00abSer&iacute;a un gran error pensar que el otro gran l&iacute;der de la revoluci&oacute;n rusa es inferior en todo a su colega [Lenin]: por ejemplo, hay aspectos en los que Trotsky sobrepasa indiscutiblemente a Lenin, es m&aacute;s brillante, m&aacute;s claro y m&aacute;s activo. Lenin era el m&aacute;s adecuado para ocupar la Presidencia de los Comisarios del Consejo del Pueblo y guiar la revoluci&oacute;n mundial con ese toque de genialidad, pero nunca hubiera podido cumplir la tit&aacute;nica misi&oacute;n que Trotsky soport&oacute; sobre sus hombros, con aquellos traslados de lugar en lugar, aquellos asombrosos discursos que preced&iacute;an a las &oacute;rdenes en el acto, el papel de galvanizador incesante de un ej&eacute;rcito d&eacute;bil, ahora en un punto, despu&eacute;s en otro. No hay un hombre sobre la Tierra que pudiera haber reemplazado a Trotsky en este papel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abEn toda gran revoluci&oacute;n las personas siempre encuentran el actor adecuado para actuar en cada parte, y uno de los signos de grandeza de nuestra revoluci&oacute;n es el hecho de que el Partido Comunista los haya creado en sus propias filas, los haya pedido prestado a otros partidos y haya incorporado en sus propios organismos las suficientes personalidades excepcionales que fueron encajadas para cumplir cualquier funci&oacute;n pol&iacute;tica que se les demandase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abY dos de los m&aacute;s fuertes, identificados completamente con sus respectivos papeles, son Lenin y Trotsky\u00bb (Lunacharsky,&nbsp;<em>Revolutionary Silhouttes<\/em>, pp. 68-69).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>La lucha de Trotsky contra la burocracia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La Revoluci&oacute;n de Octubre fue el acontecimiento m&aacute;s importante de la historia de la humanidad. Por vez primera -si excluimos la breve experiencia de la Comuna de Par&iacute;s en 1871- las masas oprimidas tomaron su destino en sus propias manos y emprendieron la tarea de transformar la sociedad. La revoluci&oacute;n socialista es totalmente diferente de cualquier otra revoluci&oacute;n de la historia porque, por primera vez, el factor subjetivo -la conciencia de la clase- se convierte en la fuerza motriz del desarrollo social. La explicaci&oacute;n hay que buscarla en las diferentes relaciones de producci&oacute;n. Bajo el capitalismo, las fuerzas del mercado funcionan de una forma incontrolada, sin planificaci&oacute;n ni intervenci&oacute;n estatal. La revoluci&oacute;n socialista pone fin a la anarqu&iacute;a de la producci&oacute;n e implanta el control y la planificaci&oacute;n por parte de la sociedad. El resultado es que, despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n, el factor subjetivo se convierte tambi&eacute;n en el factor decisivo. En palabras de Engels, el socialismo es \u00abel salto del reino de la necesidad al de la libertad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Pero la conciencia de las masas no es algo separado de las condiciones materiales de vida, del nivel de cultura, de la jornada laboral, etc. Por eso Marx y Engels insistieron en que los requisitos materiales previos para conseguir el socialismo depend&iacute;an del desarrollo de las fuerzas productivas. Las protestas mencheviques contra la Revoluci&oacute;n de Octubre, argumentando que las condiciones materiales para el socialismo estaban ausentes en Rusia, ten&iacute;an una parte de verdad. No obstante, las condiciones objetivas s&iacute; exist&iacute;an internacionalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Para los bolcheviques, el internacionalismo no era una cuesti&oacute;n sentimental. Lenin repiti&oacute; en cientos de ocasiones que si la revoluci&oacute;n rusa no se extend&iacute;a a otros pa&iacute;ses ser&iacute;a su fin. Tras ella hubo una oleada revolucionaria y se dieron situaciones revolucionarias en muchos pa&iacute;ses (Alemania, Hungr&iacute;a, Italia, Francia, etc.) pero, dada la ausencia de partidos marxistas de masas, todos esos movimientos terminaron derrotados. O, para ser m&aacute;s exactos, en Alemania y otros pa&iacute;ses fueron traicionadas por los dirigentes socialdem&oacute;cratas. Debido a esa traici&oacute;n, la revoluci&oacute;n qued&oacute; aislada en un pa&iacute;s atrasado, donde las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n eran atroces. S&oacute;lo en un a&ntilde;o murieron de hambre seis millones de personas. En 1921, al final de la guerra civil, la clase obrera estaba exhausta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En esa situaci&oacute;n, la reacci&oacute;n era inevitable. Los resultados conseguidos no se correspond&iacute;an con las expectativas de las masas. Una buena parte de los obreros m&aacute;s conscientes y militantes falleci&oacute; en la guerra civil. Otros, absorbidos por las tareas de administraci&oacute;n de la industria y el Estado, se fueron divorciando poco a poco de los trabajadores, a la par que el aparato del Estado se elevaba gradualmente por encima de la clase obrera. Cada paso atr&aacute;s de la clase obrera estimulaba a los bur&oacute;cratas y arribistas. En ese contexto, surgi&oacute; una casta burocr&aacute;tica que se sent&iacute;a satisfecha con su propia posici&oacute;n y estaba en desacuerdo con las ideas \u00abut&oacute;picas\u00bb de la revoluci&oacute;n mundial. Estos elementos abrazaron con entusiasmo la teor&iacute;a del \u00absocialismo en un solo pa&iacute;s\u00bb, esbozada por primera vez en 1923.<\/p>\n<table style=\"width: 368px; height: 275px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-3373\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-redsquare-1920.jpg\" alt=\"trotsky-redsquare-1920\" width=\"349\" height=\"265\" style=\"float: left;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-redsquare-1920.jpg 600w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-redsquare-1920-300x229.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 349px) 100vw, 349px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El marxismo explica que las ideas no caen del cielo. Si una idea obtiene un apoyo de masas es porque necesariamente refleja los intereses de una clase o casta social. Actualmente los historiadores burgueses tratan de presentar la lucha entre Stalin y Trotsky como un \u00abdebate\u00bb sobre cuestiones te&oacute;ricas en el que, por oscuros motivos, Stalin gan&oacute; y Trotsky perdi&oacute;. Pero el factor determinante en la historia no es la lucha entre las ideas, sino entre los intereses de clase y las fuerzas materiales. La victoria de Stalin no se debi&oacute; a su superioridad intelectual (en realidad, de todos los l&iacute;deres bolcheviques, Stalin era el m&aacute;s mediocre en las cuestiones te&oacute;ricas), pero las ideas que defendi&oacute; representaban los intereses y privilegios de la nueva casta burocr&aacute;tica surgida, mientras que Trotsky y la Oposici&oacute;n de Izquierda defend&iacute;an las ideas de Octubre y los intereses de la clase obrera, que se vio obligada a replegarse ante la ofensiva lanzada por la burocracia, la peque&ntilde;a burgues&iacute;a y los&nbsp;<em>kulaks<\/em> (campesinos ricos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Las ideas y acciones de Stalin tampoco estaban planeadas de antemano. En las primeras etapas, ni &eacute;l mismo sab&iacute;a hacia d&oacute;nde se dirig&iacute;a. En realidad, si lo hubiera conocido en 1923 cuando se gestaba el proceso que lideraba, lo m&aacute;s probable es que nunca hubiera tomado ese camino. Lenin era consciente del peligro e intent&oacute; avisar de la amenaza que representaba la burocracia. En el XI Congreso, present&oacute; ante el partido una contundente acusaci&oacute;n contra la burocratizaci&oacute;n del aparato del Estado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abTomemos Mosc&uacute;, con sus 4.700 comunistas en puestos de responsabilidad. Si consideramos la enorme m&aacute;quina burocr&aacute;tica, ese enorme gigante, debemos preguntarnos: &iquest;qui&eacute;n dirige a qui&eacute;n? Dudo mucho que se pueda decir sinceramente que los comunistas dirigen al enorme gigante.&nbsp;<em>A decir verdad no est&aacute;n dirigiendo, les est&aacute;n dirigiendo\u00bb<\/em> (Lenin,&nbsp;<em>Collected Works<\/em>, vol. 33, p. 288. El subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Para lograr apartar a los bur&oacute;cratas y arribistas de los aparatos del Estado y el partido, se cre&oacute; el Rabkrin (Comisariado de Inspecci&oacute;n Obrera y Campesina), al frente del cual se situ&oacute; a Stalin porque Lenin cre&iacute;a necesario poner al frente a un organizador fuerte que llevase con rigor esa tarea y Stalin parec&iacute;a cualificado por su &eacute;xito como organizador del partido. En pocos a&ntilde;os, Stalin ocup&oacute; distintos puestos organizativos: dirigi&oacute; el Rabkrin y fue miembro del Comit&eacute; Central, del Politbur&oacute;, del Bur&oacute; de Organizaci&oacute;n y del Secretariado del partido. Pero su estrecha perspectiva organizativa y la ambici&oacute;n personal hicieron que en breve espacio de tiempo apareciese como el portavoz de la burocracia en la direcci&oacute;n del partido, no como su adversario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">A principios de 1920, Trotsky critic&oacute; el trabajo del Rabkrin porque, en vez de ser una herramienta de lucha contra la burocracia, se hab&iacute;a convertido en su criadero. Al principio Lenin defendi&oacute; el Rabkrin. Su enfermedad le imped&iacute;a darse cuenta de lo que se estaba incubando. Stalin utiliz&oacute; su atribuci&oacute;n de seleccionar al personal para los puestos de direcci&oacute;n en el Estado y el partido para rodearse de aliados y funcionarios serviles, nulidades pol&iacute;ticas que le estaban agradecidas por su ascenso. En sus manos, el Rabkrin se convirti&oacute; en un instrumento para defender su propia posici&oacute;n y eliminar a sus rivales pol&iacute;ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Lenin se dio cuenta de la terrible situaci&oacute;n cuando descubri&oacute; las manipulaciones de Stalin en Georgia. Sin el conocimiento de Lenin ni del Politbur&oacute;, Stalin, junto con sus secuaces Dzerzhinsky y Ordjonikidze, dio un&nbsp;<em>golpe de Estado<\/em> en el partido en Georgia, purgando a los mejores cuadros del bolchevismo georgiano. Cuando al final se dio cuenta de lo que ocurr&iacute;a, Lenin se enfureci&oacute;. Desde su lecho de convalecencia, dict&oacute; a finales de 1922 una serie de notas a sus secretarias sobre \u00ablas cuestiones de la autonom&iacute;a en la Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Las notas de Lenin son una contundente acusaci&oacute;n a la arrogancia burocr&aacute;tica y chovinista de Stalin y su camarilla. Pero Lenin no trat&oacute; el incidente como un fen&oacute;meno accidental, sino como la expresi&oacute;n del corrupto y reaccionario nacionalismo de la burocracia sovi&eacute;tica. Vale la pena citar textualmente las palabras de Lenin:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abSe afirma que era necesaria la unidad del aparato. &iquest;De d&oacute;nde emanaban esas afirmaciones? &iquest;No proven&iacute;an acaso del mismo aparato de Rusia, que, como ya lo dije en un n&uacute;mero anterior de mi diario, tomamos del zarismo, limit&aacute;ndonos a recubrirlo ligeramente con un barniz sovi&eacute;tico?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abSin duda alguna, habr&iacute;amos debido esperar con esa medida hasta el d&iacute;a en que pudi&eacute;ramos decir que respondemos de nuestro aparato porque es nuestro. Pero ahora, en conciencia, debemos decir lo contrario: que denominamos nuestro a un aparato que, en conciencia, nos es fundamentalmente extra&ntilde;o y que representa una mezcolanza de supervivencias burguesas y zaristas; que nos fue en absoluto imposible transformarlo en cinco a&ntilde;os, ya que no cont&aacute;bamos con la ayuda de otros pa&iacute;ses y predominaban las &lsquo;ocupaciones&#8217; militares y la lucha contra el hambre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abEn tales condiciones es muy natural que &lsquo;la libertad de salir de la Uni&oacute;n&#8217;, que nos sirve de justificaci&oacute;n, aparezca como una f&oacute;rmula burocr&aacute;tica incapaz de defender a los miembros de otras nacionalidades de Rusia contra la invasi&oacute;n del hombre aut&eacute;nticamente ruso, del chovinista gran ruso, de ese canalla y ese opresor que es en el fondo el bur&oacute;crata ruso. No es dudoso que los obreros sovi&eacute;ticos y sovietizados, que se encuentran en proporci&oacute;n &iacute;nfima, lleguen a ahogarse en ese oc&eacute;ano de la morralla gran rusa chovinista, como una mosca en la leche\u00bb(Lenin,&nbsp;<em>Contra la burocracia<\/em>, p. 141. Siglo XXI. Buenos Aires, 1974).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Despu&eacute;s del asunto georgiano, Lenin utiliz&oacute; toda su autoridad para intentar quitar a Stalin de la secretar&iacute;a general del partido, que ostentaba desde 1922, tras la muerte de Sverdlov. Sin embargo el principal temor de Lenin, ahora mayor que antes, era una divisi&oacute;n abierta en la direcci&oacute;n, que en las condiciones existentes podr&iacute;a conducir a la ruptura del partido seg&uacute;n los diferentes intereses de clase. Por tanto, intentando confinar la lucha a la direcci&oacute;n, las notas anteriores y el resto del material de Lenin contra la burocracia no se hicieran p&uacute;blicos. Lenin escrib&iacute;a en secreto a los bolcheviques de Georgia (enviaba tambi&eacute;n copias a Trotsky y K&aacute;menev) y, como no pod&iacute;a seguir personalmente el asunto, escribi&oacute; a Trotsky para pedirle que defendiese a los georgianos en el Comit&eacute; Central. Durante su enfermedad sigui&oacute; luchando contra el proceso de burocratizaci&oacute;n e incluso le propuso a Trotsky formar un bloque para luchar contra Stalin en el XXI Congreso del partido. Pero Lenin muri&oacute; antes de poder llevar adelante sus planes. Su carta al Congreso, en la que califica a Trotsky como el miembro del Comit&eacute; Central m&aacute;s capacitado y exige la destituci&oacute;n de Stalin como secretario general, fue censurada por la camarilla dirigente y durante d&eacute;cadas no vio la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><strong>&lsquo;El socialismo en un solo pa&iacute;s&#8217;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Incluso con la participaci&oacute;n de Lenin el proceso no se habr&iacute;a desarrollado de forma sustancialmente diferente. Las causas no se hallaban en los individuos, sino en la situaci&oacute;n objetiva de un pa&iacute;s atrasado, hambriento y aislado por el retraso de la revoluci&oacute;n socialista en Occidente. Tras la muerte de Lenin, el grupo dirigente (la&nbsp;<em>troika<\/em>) -inicialmente formada por K&aacute;menev, Zin&oacute;viev y Stalin- ignor&oacute; la advertencia de Lenin y, en su lugar, emprendieron una campa&ntilde;a contra el&nbsp;<em>trotskismo<\/em>, que en la pr&aacute;ctica significaba renegar de las ideas de Lenin y de la Revoluci&oacute;n de Octubre. Inconscientemente reflejaban las presiones del estrato ascendente de funcionarios privilegiados que robaban los bienes de la revoluci&oacute;n y deseaban poner fin al per&iacute;odo de democracia obrera. La reacci&oacute;n peque&ntilde;o-burguesa contra Octubre encontr&oacute; su expresi&oacute;n en la campa&ntilde;a contra el&nbsp;<em>trotskismo<\/em> y sobre todo en la teor&iacute;a antileninista del \u00absocialismo en un solo pa&iacute;s\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Aunque Rusia era un pa&iacute;s atrasado, no habr&iacute;a tenido esos problemas si Octubre hubiera sido el preludio de la revoluci&oacute;n socialista mundial, que era el objetivo del Partido Bolchevique con Lenin y Trotsky. El internacionalismo no era un gesto sentimental, estaba enraizado en el car&aacute;cter internacional del capitalismo y la lucha de clases. En palabras de Trotsky: \u00abEl socialismo es la organizaci&oacute;n de la producci&oacute;n social planificada destinada a satisfacer las necesidades humanas. La propiedad colectiva de los medios de producci&oacute;n no es el socialismo, s&oacute;lo es su premisa legal. El problema de una sociedad socialista no se puede abstraer del car&aacute;cter mundial de las fuerzas productivas en la actual etapa de desarrollo humano\u00bb(Trotsky,&nbsp;<em>Historia de la revoluci&oacute;n rusa<\/em>, vol. 2, p. 570. Ed. Zyx. Madrid, 1973). La Revoluci&oacute;n de Octubre era considerada como el principio de un nuevo orden socialista mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La teor&iacute;a antimarxista del socialismo en un solo pa&iacute;s, que Stalin expuso en oto&ntilde;o de 1924, iba dirigida contra todo lo que defend&iacute;an los bolcheviques y la Internacional Comunista. &iquest;C&oacute;mo era posible construir el socialismo en un solo pa&iacute;s, sobre todo en un pa&iacute;s extremamente atrasado como Rusia? Este pensamiento jam&aacute;s entr&oacute; en la cabeza de ning&uacute;n bolchevique, ni siquiera de Stalin hasta 1924. Todav&iacute;a en abril de ese a&ntilde;o, Stalin escribi&oacute; en su libro<em> Los fundamentos del leninismo<\/em>: \u00abPara derrocar<\/p>\n<table style=\"width: 351px; height: 306px;\" border=\"0\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3374\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1936.jpg\" alt=\"trotsky-1936\" width=\"331\" height=\"299\" style=\"float: right;\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">a la burgues&iacute;a no basta el esfuerzo de un solo pa&iacute;s -la historia de nuestra revoluci&oacute;n lo testifica-. Para la victoria final del socialismo, para la organizaci&oacute;n de la producci&oacute;n socialista, no bastan los esfuerzos de un pa&iacute;s, en especial de un pa&iacute;s campesino como el nuestro. Por eso debemos conseguir el apoyo del proletariado de los pa&iacute;ses desarrollados\u00bb. Pocos meses despu&eacute;s desaparec&iacute;an estas l&iacute;neas y en su lugar aparec&iacute;a lo contrario: \u00abDespu&eacute;s de consolidar su poder y direcci&oacute;n, el campesinado, siguiendo la estela del proletariado de un pa&iacute;s victorioso, puede construir una sociedad socialista\u00bb (<em>Los fundamentos del leninismo<\/em>, p. 39. Pek&iacute;n, 1975).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Esta teor&iacute;a choca con todo lo que Marx, Engels y Lenin defendieron y demuestra lo lejos que lleg&oacute; la reacci&oacute;n burocr&aacute;tica. Con todo, el nuevo programa de Stalin llev&oacute; a una crisis en el triunvirato. K&aacute;menev y Zin&oacute;viev, alarmados por el cariz que estaban tomando las cosas, rompieron con Stalin y se unieron temporalmente con la Oposici&oacute;n de Izquierda de Trotsky en la llamada Oposici&oacute;n Conjunta. En 1926, en una reuni&oacute;n de la Oposici&oacute;n, Krupskaya, la viuda de Lenin, coment&oacute; con amargura: \u00abSi Vladimir estuviese vivo, estar&iacute;a en la c&aacute;rcel\u00bb. La raz&oacute;n principal para la derrota de Trotsky y de la Oposici&oacute;n hay que buscarla en el ambiente entre las masas, que simpatizaban con la oposici&oacute;n pero se encontraban exhaustas y cansadas por los largos a&ntilde;os de guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El surgimiento de una nueva casta dominante tuvo efectos sociales muy profundos. El aislamiento de la revoluci&oacute;n fue la principal raz&oacute;n del ascenso de Stalin y la burocracia, pero al mismo tiempo se convertir&iacute;a en la causa de nuevas derrotas de la revoluci&oacute;n mundial: Bulgaria y Alemania (1923), la huelga general brit&aacute;nica (1926), China (1927) y la m&aacute;s terrible de todas, la de Alemania en 1933. Cada nuevo fracaso profundizaba el des&aacute;nimo de la clase obrera sovi&eacute;tica y estimulaba todav&iacute;a m&aacute;s a los bur&oacute;cratas y arribistas. Despu&eacute;s de la terrible derrota de China, responsabilidad directa de Stalin y Bujarin, comenzaron las expulsiones del PCUS de los partidarios de la Oposici&oacute;n. Incluso antes, ya se persegu&iacute;a sistem&aacute;ticamente a los oposicionistas: se les desped&iacute;a del trabajo, se les condenaba al ostracismo y, en algunos casos, se les indujo al suicidio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Las monstruosas acciones de los estalinistas estaban en total contradicci&oacute;n con las tradiciones democr&aacute;ticas del Partido Bolchevique. Por ejemplo, reventaban las reuniones de la Oposici&oacute;n con la colaboraci&oacute;n de sus rufianes, instigaban campa&ntilde;as maliciosas de mentiras y calumnias en la prensa oficial, persiguieron a los amigos y colaboradores de Trotsky hasta el punto de llevar a la muerte a varios prominentes bolcheviques, como Glazman (inducido al suicido por el chantaje) y Joffe, el famoso diplom&aacute;tico sovi&eacute;tico a quien se neg&oacute; la asistencia m&eacute;dica ante una terrible enfermedad y tambi&eacute;n se suicid&oacute;. En las reuniones del partido, los portavoces de la Oposici&oacute;n sufr&iacute;an los ataques de pandillas de gamberros, casi fascistas, organizadas por el aparato estalinista para intimidarlos. El peri&oacute;dico comunista franc&eacute;s&nbsp;<em>Contre le Courant<\/em> publicaba en los a&ntilde;os 20 los m&eacute;todos utilizados por los estalinistas en los \u00abdebates\u00bb dentro del partido:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abLos bur&oacute;cratas del partido ruso han creado por todo el pa&iacute;s pandillas de reventadores. En cada reuni&oacute;n del partido a las que asiste alg&uacute;n miembro de la Oposici&oacute;n, se sit&uacute;an en la entrada, formando un cerco de hombres armados con silbatos de polic&iacute;a. Cuando el orador de la Oposici&oacute;n pronuncia las primeras palabras, comienzan los silbidos. El alboroto dura hasta que el orador de la Oposici&oacute;n se rinde\u00bb (<em>La verdadera situaci&oacute;n en Rusia<\/em>. Nota al pie de la p&aacute;gina 14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Debido al aislamiento de la revoluci&oacute;n en condiciones terribles de atraso y al cansancio de la clase obrera y su vanguardia, el resultado inevitable fue la victoria de la burocracia estalinista. No fue resultado de la inteligencia o previsi&oacute;n de Stalin, todo lo contrario. Stalin no preve&iacute;a ni comprend&iacute;a nada, sino que actuaba emp&iacute;ricamente, como lo demuestran los constantes zigzags en su pol&iacute;tica. Stalin y su aliado Bujarin dieron un giro a la derecha, intentando apoyarse en los&nbsp;<em>kulaks<\/em>. Trotsky y la Oposici&oacute;n de Izquierda avisaron insistentemente del peligro de esa pol&iacute;tica y defendieron una pol&iacute;tica de industrializaci&oacute;n, planes quinquenales y colectivizaci&oacute;n. En una sesi&oacute;n plenaria del Comit&eacute; Central, en abril de 1927, Stalin atac&oacute; sus propuestas, comparando el plan de electrificaci&oacute;n de la Oposici&oacute;n (el esquema Dnieperstroi) con \u00abofrecer a un campesino un gram&oacute;fono en lugar de una vaca\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Las advertencias de la Oposici&oacute;n fueron correctas. El peligro del&nbsp;<em>kulak<\/em> se tradujo en sabotajes y una huelga de grano que amenazaron con derrocar el poder sovi&eacute;tico y situ&oacute; en el orden del d&iacute;a la contrarrevoluci&oacute;n capitalista. En una reacci&oacute;n de p&aacute;nico, Stalin rompi&oacute; con Bujarin y se lanz&oacute; a una aventura ultraizquierdista. Despu&eacute;s de rechazar desde&ntilde;osamente la propuesta de Trotsky de un plan quinquenal destinado a desarrollar la econom&iacute;a sovi&eacute;tica, de repente, en 1927, dio un giro de ciento ochenta grados e impuso la locura del \u00abplan quinquenal en cuatro a&ntilde;os\u00bb y la colectivizaci&oacute;n forzosa para \u00abexterminar al kulak como clase\u00bb. Esto desorient&oacute; a muchos oposicionistas, que imaginaron que Stalin hab&iacute;a adoptado el programa de la Oposici&oacute;n. Pero la pol&iacute;tica de Stalin s&oacute;lo era una caricatura de la de la Oposici&oacute;n porque su objetivo no era regresar a la democracia sovi&eacute;tica leninista, sino consolidar a la burocracia como casta dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Empezando con K&aacute;menev y Zin&oacute;viev, muchos de los antiguos oposicionistas capitularon ante Stalin, con la esperanza de ser aceptados de nuevo en el partido. Eso era una ilusi&oacute;n. El que se retractaran s&oacute;lo sirvi&oacute; para pavimentar el camino a nuevas exigencias y capitulaciones, hasta la humillaci&oacute;n final de los juicios de Mosc&uacute;, en los que K&aacute;menev, Zin&oacute;viev y otros viejos bolcheviques fueron declarados culpables de los cr&iacute;menes m&aacute;s monstruosos contra la revoluci&oacute;n. Pero sus \u00abconfesiones\u00bb no los salvaron. Sus cabezas fueron entregadas a los verdugos estalinistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Trotsky manten&iacute;a su causa, aunque no ten&iacute;a ninguna ilusi&oacute;n en poder ganar debido a la desfavorable correlaci&oacute;n de fuerzas. Pero luchaba para dejar tras de s&iacute; una bandera, un programa y una tradici&oacute;n para la nueva generaci&oacute;n. Como &eacute;l mismo explica en su biograf&iacute;a: \u00abEl grupo dirigente de la Oposici&oacute;n se enfrentaba al final con los ojos bien abiertos. Nos d&aacute;bamos cuenta de que podr&iacute;amos conseguir que nuestras ideas fueran propiedad com&uacute;n de la nueva generaci&oacute;n, no con la diplomacia ni con las evasivas, sino s&oacute;lo con una lucha abierta sin eludir ninguna de las consecuencias pr&aacute;cticas. Nos dirig&iacute;amos al inevitable desastre, pero confi&aacute;bamos en que preparar&iacute;amos el camino para el triunfo de nuestras ideas en un futuro m&aacute;s lejano\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><strong>La Oposici&oacute;n<\/strong><strong> de Izquierda Internacional<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En 1927 Trotsky fue exiliado a Turqu&iacute;a. Stalin todav&iacute;a no se hab&iacute;a consolidado lo suficiente como para asesinarlo. Entre 1927 y 1933, desde sus distintos lugares de deportaci&oacute;n (primero el destierro en la URSS y despu&eacute;s el exilio), Trotsky dedic&oacute; sus energ&iacute;as a organizar la Oposici&oacute;n de Izquierda Internacional, con el objetivo de regenerar la URSS y la Internacional Comunista. El giro ultraizquierdista de Stalin en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica encontr&oacute; su expresi&oacute;n en el terreno internacional en el \u00absocialfascismo\u00bb y el denominado \u00abtercer per&iacute;odo\u00bb, que supuestamente desembocar&iacute;a en la \u00abcrisis final\u00bb del capitalismo mundial. La Internacional Comunista, siguiendo instrucciones de Mosc&uacute;, calific&oacute; a todos los partidos -sobre todo a los socialdem&oacute;cratas, a los que se caracteriz&oacute; de \u00absocialfascistas\u00bb- como fascistas, excepto a los comunistas. Esta locura obtuvo sus resultados m&aacute;s desastrosos en Alemania, donde llevar&iacute;a directamente a la victoria de Hitler.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La recesi&oacute;n mundial de 1929-33 afect&oacute; de manera especialmente grave a Alemania. El desempleo alcanz&oacute; los ocho millones de personas. Grandes sectores de las capas medias quedaron arruinados. La decepci&oacute;n con los socialdem&oacute;cratas en 1918 y posteriormente con los comunistas en 1923 hicieron que las capas medias alemanas miraran con desesperaci&oacute;n al partido nazi como una alternativa. En las elecciones de septiembre de 1930, los nazis recogieron seis millones y medio de votos. Desde su exilio en Turqu&iacute;a, Trotsky advirti&oacute; una y otra vez del peligro del fascismo y exigi&oacute; a los comunistas alemanes la formaci&oacute;n de un frente &uacute;nico con los socialdem&oacute;cratas para frenar a Hitler. Este mensaje se puede leer en&nbsp;<em>El giro en la Internacional Comunista y la situaci&oacute;n en Alemania<\/em> y otros art&iacute;culos y documentos de la &eacute;poca. Pero el llamamiento a regresar a la pol&iacute;tica leninista del frente &uacute;nico cay&oacute; en saco roto.<\/p>\n<table style=\"width: 341px; height: 272px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-3375\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1939.jpg\" alt=\"trotsky-1939\" width=\"320\" height=\"252\" style=\"float: left;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1939.jpg 320w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-1939-300x236.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Aunque el movimiento obrero alem&aacute;n era el m&aacute;s poderoso del mundo occidental, a la hora de la verdad qued&oacute; paralizado por la pol&iacute;tica de sus dirigentes. En particular, por los dirigentes del estalinista Partido Comunista Alem&aacute;n (KPD), que jug&oacute; un papel pernicioso al dividir el movimiento obrero frente a la amenaza nazi. &iexcl;Incluso lanzaron la consigna \u00abgolpear a los peque&ntilde;os Scheidemann en los patios de recreo de los colegios\u00bb, una incre&iacute;ble provocaci&oacute;n para que los hijos de los comunistas golpearan a los hijos de los socialdem&oacute;cratas! Esta locura alcanz&oacute; su cl&iacute;max en el llamado refer&eacute;ndum rojo. Cuando en 1931 Hitler organiz&oacute; un refer&eacute;ndum para derrocar al gobierno socialdem&oacute;crata de Prusia, el KPD, cumpliendo las &oacute;rdenes de Mosc&uacute;, pidi&oacute; a sus seguidores que apoyaran a los nazis. El peri&oacute;dico estalinista brit&aacute;nico&nbsp;<em>The Daily Worker<\/em> escribi&oacute; despu&eacute;s lo siguiente: \u00abEs significativo que Trotsky saliera en defensa del frente &uacute;nico de los partidos comunista y socialdem&oacute;crata frente al fascismo. Nada m&aacute;s perjudicial y contrarrevolucionario se puede decir en un momento como el actual\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En 1933, el Partido Comunista Alem&aacute;n ten&iacute;a seis millones de partidarios y la socialdemocracia, ocho. Entra ambos sumaban aproximadamente un mill&oacute;n de militantes -una cifra mayor que la Guardia Roja de Petrogrado y Mosc&uacute; en 1917-. Y todav&iacute;a Hitler se permit&iacute;a el lujo de decir: \u00abHe llegado al poder sin romper un cristal\u00bb. Esto represent&oacute; una traici&oacute;n a la clase obrera comparable a la de agosto de 1914. De la noche a la ma&ntilde;ana, las poderosas organizaciones del proletariado alem&aacute;n quedaron reducidas a escombros. Los trabajadores de todo el mundo -y sobre todo de la URSS- pagaron un terrible precio por la traici&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Trotsky esperaba que esa derrota brutal servir&iacute;a para sacudir la Internacional Comunista hasta sus cimientos y abrir un debate en las filas de los partidos comunistas que los regenerar&iacute;a y exculpar&iacute;a a la Oposici&oacute;n. Pero las cosas se desarrollaron de forma diferente. La Internacional Comunista y sus partidos eran tan estalinistas que el debate o la autocr&iacute;tica ya no exist&iacute;an, s&oacute;lo repet&iacute;an las mismas pol&iacute;ticas ya desacreditadas. La l&iacute;nea del KPD -y por lo tanto de Stalin, el gran l&iacute;der, el gran maestro- fue ratificada como la &uacute;nica correcta. Incre&iacute;blemente, los l&iacute;deres comunistas alemanes lanzaron la consigna \u00abDespu&eacute;s de Hitler, nuestro turno\u00bb. El a&ntilde;o siguiente a&uacute;n fue peor. Cuando los fascistas franceses de La Croix de Feu y otros grupos intentaron derrocar el gobierno del radical Deladier, los estalinistas impartieron instrucciones a sus militantes para manifestarse junto con los fascistas contra el \u00abradical-fascista\u00bb Deladier.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Un partido o una Internacional que son incapaces de aprender de sus errores est&aacute;n condenados. La terrible derrota de la clase obrera alemana, fruto tanto de la pol&iacute;tica estalinista como de la socialdem&oacute;crata, se sald&oacute; con una completa ausencia de autocr&iacute;tica o debate en los partidos de la Internacional Comunista, lo que convenci&oacute; a Trotsky de que la Tercera Internacional estaba completamente degenerada. Mientras que en los primeros a&ntilde;os la burocracia todav&iacute;a no estaba consolidada como casta dirigente, ahora era evidente que se hab&iacute;a convertido no s&oacute;lo en una aberraci&oacute;n hist&oacute;rica imposible de corregir con la cr&iacute;tica y la discusi&oacute;n, sino que representaba a la contrarrevoluci&oacute;n triunfante que hab&iacute;a destruido todos los elementos de democracia obrera existentes en la Revoluci&oacute;n de Octubre. Por esa raz&oacute;n, Trotsky propuso la necesidad de crear una nueva Internacional, la Cuarta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>Los Juicios de Mosc&uacute;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">La expresi&oacute;n m&aacute;s clara de la nueva situaci&oacute;n fueron los c&eacute;lebres \u00abJuicios de Mosc&uacute;\u00bb, descritos por Trotsky como una \u00abguerra civil unilateral contra el Partido Bolchevique\u00bb. Entre 1936 y 1938, todos los miembros del Comit&eacute; Central de los tiempos de Lenin que todav&iacute;a viv&iacute;an en la URSS -excepto obviamente el propio Stalin- fueron asesinados. \u00abEl juicio de los 16\u00bb (Zin&oacute;viev, K&aacute;menev, Smirnov,&#8230;) \u00abel juicio de los 17\u00bb (R&aacute;dek, Piatakov, Sok&oacute;lnikov,&#8230;), \u00abel juicio secreto de los oficiales del ej&eacute;rcito\u00bb (Tujachevsky, etc.), \u00abel juicio de los 21\u00bb (Bujarin, Rykov, Rakovsky,&#8230;). Los antiguos compa&ntilde;eros de armas de Lenin fueron acusados de los cr&iacute;menes m&aacute;s grotescos contra la revoluci&oacute;n. Lo normal es que fueran acusados de ser agentes de Hitler, de igual manera que los jacobinos fueron acusados de ser agentes de Inglaterra en el per&iacute;odo de reacci&oacute;n termidoriana en Francia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Los objetivos de la burocracia eran sencillos: destruir completamente todo aquello que pudiera servir para aglutinar el descontento de las masas. Aunque algunos leales servidores de Stalin tambi&eacute;n se vieron implicados en las purgas, la mayor&iacute;a de las miles de personas arrestadas y asesinadas lo fueron por el \u00abcrimen\u00bb de haber estado vinculados directamente con la Revoluci&oacute;n de Octubre. Era peligroso ser amigo, vecino, padre o hijo de un detenido. La condena a muerte de un dirigente de la Oposici&oacute;n conllevaba tambi&eacute;n la de su esposa e hijos mayores de 12 a&ntilde;os. En los campos de concentraci&oacute;n se encontraban familias enteras, incluidos ni&ntilde;os. El general Yakir fue asesinado en 1938. Su hijo pas&oacute; 14 a&ntilde;os con su madre en los campos de concentraci&oacute;n. Uno entre muchos casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El principal acusado -Le&oacute;n Trotsky- no se encontraba presente en los juicios. Despu&eacute;s de que todos los pa&iacute;ses europeos le negasen el asilo, M&eacute;xico lo acogi&oacute;. Desde all&iacute; organiz&oacute; una campa&ntilde;a internacional de protestas contra los juicios de Mosc&uacute;. &iquest;Por qu&eacute; la burocracia estalinista tem&iacute;a tanto a un solo hombre? La Revoluci&oacute;n de Octubre estableci&oacute; un r&eacute;gimen de democracia obrera que dio a los trabajadores la m&aacute;xima libertad. Por otro lado, la burocracia s&oacute;lo pod&iacute;a gobernar destruyendo la democracia obrera e instalando un r&eacute;gimen totalitario. No pod&iacute;a tolerar la m&aacute;s m&iacute;nima libertad de expresi&oacute;n o cr&iacute;tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En apariencia el r&eacute;gimen de Stalin era similar al de Hitler, Franco o Mussolini. Pero exist&iacute;a una diferencia fundamental: la nueva camarilla dominante en la URSS basaba su poder en las nuevas relaciones de propiedad establecidas por la revoluci&oacute;n. Era una situaci&oacute;n contradictoria. Para defender su poder y privilegios esta casta parasitaria ten&iacute;a que defender las nuevas formas de econom&iacute;a nacionalizada que encarnaban las grandes conquistas hist&oacute;ricas de la clase obrera. Los bur&oacute;cratas privilegiados que hab&iacute;an destruido las conquistas pol&iacute;ticas de Octubre y aniquilado al Partido Bolchevique se vieron obligados a mantener la ficci&oacute;n de un \u00abpartido comunista\u00bb, \u00abs&oacute;viets\u00bb, etc., y basarse en la econom&iacute;a planificada y nacionalizada. De esta forma jugaron un papel relativamente progresista y desarrollaron la industria, aunque a un precio diez veces superior al de los pa&iacute;ses burgueses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Los marxistas no defendemos la democracia por razones sentimentales. Como explic&oacute; Trotsky, una econom&iacute;a planificada necesita la democracia como el cuerpo humano necesita el ox&iacute;geno. El asfixiante control de la poderosa burocracia es incompatible con el desarrollo de una econom&iacute;a planificada. La existencia de la burocracia genera inevitablemente todo tipo de corrupci&oacute;n, mala administraci&oacute;n y estafas a todos los niveles. Por esta raz&oacute;n la burocracia, en contraposici&oacute;n a la burgues&iacute;a, no pod&iacute;a tolerar una cr&iacute;tica o pensamiento independiente en cualquier campo, no s&oacute;lo en pol&iacute;tica sino tambi&eacute;n en literatura, m&uacute;sica, ciencia, arte o filosof&iacute;a. Trotsky era una amenaza para la burocracia porque permanec&iacute;a como testigo y recuerdo de las genuinas tradiciones democr&aacute;ticas e internacionalistas del bolchevismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 30, Trotsky analiz&oacute; el nuevo fen&oacute;meno de la burocracia estalinista en su obra cl&aacute;sica&nbsp;<em>La revoluci&oacute;n traicionada<\/em>, donde explic&oacute; la necesidad de una nueva revoluci&oacute;n, una revoluci&oacute;n pol&iacute;tica, para regenerar la URSS. Al igual que todas las clases o castas dominantes de la historia, la burocracia rusa no desaparecer&iacute;a por s&iacute; sola. A principios de 1936, Trotsky advirti&oacute; de que la burocracia estalinista representaba una amenaza mortal para la supervivencia de la URSS. Pronostic&oacute;, con asombrosa certeza, que si la burocracia no era eliminada por la clase obrera, el proceso rematar&iacute;a inevitablemente en una contrarrevoluci&oacute;n capitalista. Con un retraso de cincuenta a&ntilde;os, la predicci&oacute;n de Trotsky se ha cumplido ahora. No satisfechos con los privilegios derivados del saqueo de la econom&iacute;a nacionalizada, los hijos y nietos de los funcionarios estalinistas se han convertido ahora en los propietarios privados de los medios de producci&oacute;n en Rusia y, por tanto, han hundido la tierra de Octubre en una nueva edad oscura de barbarie, como Trotsky previno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Stalin y la casta privilegiada que &eacute;l representaba no pod&iacute;an ignorar a Trotsky porque los delataba como usurpadores y sepultureros de Octubre. La tarea de Trotsky y sus colaboradores representaba un peligro mortal para la burocracia, que respondi&oacute; con una masiva campa&ntilde;a de asesinatos, persecuciones y difamaciones. Se podr&iacute;a buscar en vano en los anales de la historia moderna un paralelo con la persecuci&oacute;n sufrida por los trotskistas a manos de Stalin y su monstruosa maquinaria de matar. Ser&iacute;a necesario remontarnos a la persecuci&oacute;n de los primeros cristianos o a la infame obra de la Inquisici&oacute;n espa&ntilde;ola para encontrarlo. Los verdugos de Stalin silenciaron uno a uno a los colaboradores de Trotsky. Compa&ntilde;eros, amigos y familiares acabaron en el infierno del&nbsp;<em>gulag<\/em> estalinista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Pero incluso all&iacute; los trotskistas permanecieron firmes. S&oacute;lo ellos mantuvieron la organizaci&oacute;n y la disciplina. Lograron seguir los asuntos internacionales, organizar reuniones, grupos de discusi&oacute;n marxista y lucharon por defender sus derechos. Llegaron a organizar manifestaciones y huelgas de hambre, como la del campo de Pechora en 1936, que dur&oacute; ciento treinta y seis d&iacute;as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abLos huelguistas protestaban contra su traslado de sus anteriores lugares de deportaci&oacute;n y contra los castigos que les hab&iacute;an impuesto sin celebraci&oacute;n de proceso p&uacute;blico. Exig&iacute;an una jornada de trabajo de ocho horas, la misma alimentaci&oacute;n para todos los reclusos (independientemente de que hubieran cumplido las normas de producci&oacute;n o no), la separaci&oacute;n de los presos pol&iacute;ticos y los delincuentes comunes y el traslado de los inv&aacute;lidos, las mujeres y los ancianos desde la zona &aacute;rtica a lugares de clima m&aacute;s benigno. La decisi&oacute;n de ir a la huelga se adopt&oacute; en asamblea. Los prisioneros enfermos y los ancianos fueron eximidos, pero &lsquo;estos &uacute;ltimos rechazaron categ&oacute;ricamente la exenci&oacute;n&#8217;. En casi todas las barracas, los que no eran trotskistas respondieron al llamamiento, pero s&oacute;lo &lsquo;en los barracones de los trotskistas fue completa la huelga&#8217;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abLa administraci&oacute;n, temerosa de que la acci&oacute;n pudiera propagarse, traslad&oacute; a los trotskistas a unas chozas semiderruidas a 40 kil&oacute;metros de distancia del campo. De un total de mil huelguistas, varios murieron y s&oacute;lo dos abandonaron la huelga, pero ninguno de los dos era trotskista\u00bb (Isaac Deutscher,&nbsp;<em>El profeta desterrado<\/em>, p. 376. Ed. Era. M&eacute;xico, 1963).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Pero la victoria de los presos dur&oacute; poco. El terror de Yezhov pronto tomar&iacute;a nuevos br&iacute;os. Las raciones, ya escasas, se redujeron a solamente 400 gramos diarios de pan, la GPU arm&oacute; a los presos comunes con porras y los incit&oacute; a golpear a los oposicionistas, el n&uacute;mero de ejecuciones arbitrarias aument&oacute;&#8230; Stalin hab&iacute;a optado por la \u00absoluci&oacute;n final\u00bb. A finales de marzo de 1938, los trotskistas, en grupos de veinticinco, eran llevados a la muerte en las soledades heladas de los alrededores del campo de Vorkuta. Durante meses, los asesinatos continuaron. Los carniceros de la GPU hicieron su trabajo y asesinaron hombres, mujeres y ni&ntilde;os. Nadie se salv&oacute;. Un testigo relat&oacute; c&oacute;mo la esposa de un oposicionista caminaba sobre sus muletas hacia el lugar de ejecuci&oacute;n. \u00abDurante todo abril y parte de mayo continuaron las ejecuciones en la tundra. Cada d&iacute;a o cada segundo d&iacute;a, treinta o cuarenta personas eran sacadas (&#8230;) Los altavoces del campo transmit&iacute;an los comunicados. &lsquo;Por agitaci&oacute;n contrarrevolucionaria, sabotaje, bandidaje, negativa a trabajar e intentos de fuga, las siguientes personas ser&aacute;n ejecutadas&#8217;. Una vez, un grupo numeroso, formado por unas cien personas, trotskistas en su mayor&iacute;a, fue sacado del campo (&#8230;) Mientras se alejaban, entonaron&nbsp;<em>LaInternacional<\/em>, y centenares de voces en los barracones se unieron al coro\u00bb(<em>Ib&iacute;d.<\/em>, p. 377).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"line-height: 12.75pt; margin-bottom: 0pt;\"><strong>Un hombre contra el mundo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Para el dirigente de Octubre no hab&iacute;a refugio ni lugar seguro de descanso en el planeta. Una tras otra se le cerraban todas las puertas. Aquellos pa&iacute;ses que se autocalificaban de democracias y les gustaba diferenciarse de los \u00abdictadores\u00bb bolcheviques demostraron no ser m&aacute;s tolerantes que los dem&aacute;s. Gran Breta&ntilde;a, que anteriormente hab&iacute;a dado refugio a Marx, Lenin y al propio Trotsky, le neg&oacute; la entrada a pesar de contar con un gobierno laborista. Francia y Noruega impusieron tales restricciones a los movimientos y actividades de Trotsky que el \u00absantuario\u00bb no pod&iacute;a distinguirse de una prisi&oacute;n. Al final, Trotsky y su fiel compa&ntilde;era, Natalia Sedova, encontraron refugio en M&eacute;xico gracias al gobierno del nacionalista burgu&eacute;s L&aacute;zaro C&aacute;rdenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Pero tampoco en M&eacute;xico estaba a salvo Trotsky. El brazo de la GPU era largo. Al elevar la voz contra la camarilla del Kremlin, Trotsky era un peligro mortal para Stalin, quien, como se ha demostrado, orden&oacute; que cada ma&ntilde;ana estuvieran en su despacho los art&iacute;culos de Trotsky. Jur&oacute; venganza contra su rival. A lo largo de los a&ntilde;os 20, Zin&oacute;viev y K&aacute;menev avisaron a Trotsky: \u00abPiensas que Stalin responder&aacute; a tus ideas. Pero Stalin te golpear&aacute; la cabeza\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">En los a&ntilde;os previos a su asesinato, Trotsky hab&iacute;a presenciado el asesinato de uno de sus hijos, la desaparici&oacute;n de otro, el suicidio de su hija, la masacre de sus amigos y colaboradores dentro y fuera de la URSS y la destrucci&oacute;n de las conquistas pol&iacute;ticas de la Revoluci&oacute;n de Octubre. La hija de Trotsky, Zinaida, se suicid&oacute; debido<\/p>\n<table border=\"0\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3376\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-diego-rivera.jpg\" alt=\"trotsky-diego-rivera\" width=\"503\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-diego-rivera.jpg 503w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-diego-rivera-300x223.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 503px) 100vw, 503px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><em>M&eacute;xico 1938: Trotsky con Diego Rivera (derecha) y Andr&eacute; Beton (izq.)<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">a la persecuci&oacute;n de Stalin. Despu&eacute;s del suicidio de su hija, su primera esposa, Alexandra Sokolovskaya, una mujer extraordinaria que pereci&oacute; en los campos de Stalin, escribi&oacute; una desesperada carta a Trotsky: \u00abNuestras hijas estaban condenadas. Ya no creo en la vida. No creo que crezcan. Espero constantemente alg&uacute;n nuevo desastre\u00bb. Y conclu&iacute;a: \u00abHa sido dif&iacute;cil para m&iacute; escribir y enviar esta carta. Perd&oacute;name por ser cruel contigo, pero t&uacute; tambi&eacute;n debes saberlo todo sobre los nuestros\u00bb(<em>Ib&iacute;d.<\/em>, p. 188).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Le&oacute;n Sedov, el hijo mayor de Trotsky, que jug&oacute; un papel clave en la Oposici&oacute;n de Izquierda Internacional, fue asesinado en febrero de 1938 mientras se recuperaba de una operaci&oacute;n en una cl&iacute;nica de Par&iacute;s. Dos de sus secretarios europeos, Rudolf Klement y Erwin Wolff, tambi&eacute;n fueron asesinados. Ignace Reiss, un oficial de la GPU que rompi&oacute; p&uacute;blicamente con Stalin y se declar&oacute; partidario de Trotsky, fue otra v&iacute;ctima de la maquinaria asesina de Stalin, tiroteado por un agente de la GPU en Suiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">El golpe m&aacute;s doloroso lleg&oacute; con el arresto del hijo menor de Trotsky, Sergei, que permanec&iacute;a en Rusia y se cre&iacute;a a salvo por no estar involucrado en pol&iacute;tica. &iexcl;Esperanza vana! Incapaz de vengarse de su padre, Stalin recurri&oacute; a la tortura m&aacute;s sofisticada: hacer da&ntilde;o a sus hijos. Nadie puede imaginar qu&eacute; tormentos sufrieron Trotsky y Natalia Sedova. S&oacute;lo hace pocos a&ntilde;os sali&oacute; a la luz que Trotsky contempl&oacute; la posibilidad del suicidio, como una salida para salvar a su hijo. Pero se dio cuenta de que no s&oacute;lo no lo salvar&iacute;a, sino que le dar&iacute;a a Stalin lo que buscaba. Trotsky no se equivoc&oacute;. Sergei ya estaba muerto, fusilado en secreto en 1938 por negarse a renegar de su padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Uno por uno, los antiguos colaboradores de Trotsky cayeron v&iacute;ctimas del terror estalinista. Aquellos que se negaban a retractarse eran aniquilados. Pero incluso a los que capitularon, la \u00abconfesi&oacute;n\u00bb no les salv&oacute; la vida; tambi&eacute;n fueron ejecutados. Una de las &uacute;ltimas v&iacute;ctimas de la oposici&oacute;n dentro de la URSS fue el gran marxista balc&aacute;nico y veterano revolucionario Christian Rakovsky. Cuando Trotsky escuch&oacute; sus confesiones, escribi&oacute; en su diario:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abRakovsky fue, en la pr&aacute;ctica, mi &uacute;ltimo contacto con la antigua generaci&oacute;n revolucionaria. Despu&eacute;s de su capitulaci&oacute;n no queda nadie. Incluso aunque mi correspondencia con Rakovsky no llegara, debido a la censura, en el momento de mi deportaci&oacute;n sin embargo la imagen de Rakovsky permanec&iacute;a como un v&iacute;nculo simb&oacute;lico con mis antiguos compa&ntilde;eros de armas. Ahora no queda nadie. Desde hace un tiempo no he sido capaz de satisfacer mi necesidad de intercambiar ideas y discutir problemas con alguien m&aacute;s. He quedado reducido a un di&aacute;logo con los peri&oacute;dicos, o mejor aun que con los peri&oacute;dicos, con los hechos y opiniones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abY a&uacute;n pienso que el trabajo en el que estoy comprometido ahora, a pesar de su naturaleza extremadamente insuficiente y fragmentaria, es el m&aacute;s importante de mi vida, m&aacute;s importante que 1917, m&aacute;s importante que el per&iacute;odo de guerra civil o cualquier otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abPor el bien de la verdad seguir&eacute; en este camino. Aunque yo no hubiera estado presente en 1917 en San Petersburgo, la Revoluci&oacute;n de Octubre hubiera sucedido igualmente,&nbsp;<em>a condici&oacute;n de que Lenin estuviera presente y al mando.<\/em> Si Lenin ni yo hubi&eacute;ramos estado presentes en San Petersburgo, no hubiese habido Revoluci&oacute;n de Octubre: la direcci&oacute;n del Partido Bolchevique habr&iacute;a impedido que sucediera -&iexcl;no tengo la menor duda!-. Si Lenin no hubiera estado en San Petersburgo, dudo que hubiera podido vencer la resistencia de los l&iacute;deres bolcheviques. La lucha contra el \u00abtrotskismo\u00bb (con la revoluci&oacute;n proletaria) habr&iacute;a comenzado en mayo de 1917, y el resultado de la revoluci&oacute;n habr&iacute;a estado en entredicho. Pero, repito, la presencia de Lenin garantiz&oacute; la Revoluci&oacute;n de Octubre y su desarrollo victorioso. Lo mismo se podr&iacute;a decir de la guerra civil, aunque en su primer per&iacute;odo, en especial en el momento de la ca&iacute;da de Simbirsk y Kaz&aacute;n, Lenin tuviera muchas dudas. Pero esto sin duda fue un ambiente pasajero que, con toda probabilidad, nunca le admiti&oacute; a nadie excepto a m&iacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abAs&iacute; que no puedo hablar de la &lsquo;indispensabilidad&#8217; de mi trabajo, incluso en el per&iacute;odo de 1917 a 1921. Pero ahora mi trabajo es &lsquo;indispensable&#8217; en el pleno sentido de la palabra. No es arrogancia. El colapso de las dos Internacionales ha creado un problema que ninguno de los dirigentes de estas Internacionales est&aacute; dispuesto a resolver. Las vicisitudes de mi destino personal me han situado ante este problema y armado con una experiencia importante para ocuparme de &eacute;l. Ahora lo m&aacute;s importante para m&iacute; es llevar adelante la misi&oacute;n de armar a una nueva generaci&oacute;n con el m&eacute;todo revolucionario, por encima de los dirigentes de la Segunda y Tercera Internacional. Y yo estoy totalmente de acuerdo con Lenin (o incluso con Turgeniev) que el peor vicio son m&aacute;s de 55 a&ntilde;os de edad. Necesito al menos cinco a&ntilde;os m&aacute;s de trabajo ininterrumpido para asegurar la sucesi&oacute;n\u00bb (<em>Diary in exile<\/em>, pp. 53-54).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Pero Trotsky no vio cumplido su deseo. Despu&eacute;s de varios intentos, la GPU al final consigui&oacute; poner fin a su vida el 20 de agosto de 1940.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Trotsky permaneci&oacute; a pesar de todo absolutamente firme hasta el final en sus ideas revolucionarias. Su testamento pol&iacute;tico revela el enorme optimismo en el futuro socialista de la humanidad. Pero su aut&eacute;ntico testamento se encuentra en sus libros y escritos, un tesoro de ideas marxistas para la nueva generaci&oacute;n de revolucionarios. Que el espectro del \u00abtrotskismo\u00bb contin&uacute;e obsesionando a los dirigentes burgueses, reformistas y estalinistas es suficiente prueba de la persistencia de las ideas del bolchevismo-leninismo. Esto es en esencia el \u00abtrotskismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Sobre todo en Rusia -la tierra de Octubre-, el trotskismo mantiene toda su vitalidad y cada vez son m&aacute;s los que miran el ejemplo de los trotskistas, descrito por Leopold Trepper, el organizador de la Orquesta Roja, la famosa red de espionaje sovi&eacute;tico en la Alemania nazi, en sus memorias:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\"><em>\u00abTodos los que no se alzaron contra la m&aacute;quina estalinista son responsables, colectivamente responsables de sus cr&iacute;menes. Tampoco yo me libro de este veredicto.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abPero &iquest;qui&eacute;n protest&oacute; en aquella &eacute;poca? &iquest;Qui&eacute;n se levant&oacute; para gritar su hast&iacute;o? Los trotskistas pueden reivindicar este honor. A semejanza de su l&iacute;der, que pag&oacute; su obstinaci&oacute;n con un pioletazo, los trotskistas combatieron totalmente el estalinismo y fueron los &uacute;nicos que lo hicieron. En la &eacute;poca de las grandes purgas, ya s&oacute;lo pod&iacute;an gritar su rebeld&iacute;a en las inmensidades heladas a las que los hab&iacute;an conducido para mejor exterminarlos. En los campos de concentraci&oacute;n, su conducta fue siempre digna e incluso ejemplar. Pero sus voces se perdieron en la tundra siberiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">\u00abHoy d&iacute;a los trotskistas tienen el derecho de acusar a quienes anta&ntilde;o corearon los aullidos de muerte de los lobos. Que no olviden, sin embargo, que pose&iacute;an sobre nosotros la inmensa ventaja de disponer de un sistema pol&iacute;tico coherente, susceptible de sustituir al estalinismo, y al que pod&iacute;an agarrarse en medio de la profunda miseria de la revoluci&oacute;n traicionada. Los trotskistas no &lsquo;confesaban&#8217; porque sab&iacute;an que sus confesiones no servir&iacute;an ni al partido ni al socialismo\u00bb (<em>El gran juego<\/em>, pp. 67-68).<\/p>\n<table style=\"width: 273px; height: 202px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3377\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/Trotsky-graveyard.jpg\" alt=\"Trotsky-graveyard\" width=\"256\" height=\"192\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Ya en 1936 Le&oacute;n Trotsky predijo que la burocracia estalinista, ese tumor cancer&iacute;geno en el organismo del Estado obrero, podr&iacute;a acabar destruyendo todas las conquistas de la revoluci&oacute;n: \u00abLa ca&iacute;da de la actual dictadura burocr&aacute;tica, o es reemplazada por un nuevo poder socialista o significar&aacute; el regreso a las relaciones capitalistas, con un declive catastr&oacute;fico de la industria y la cultura\u00bb(<em>La revoluci&oacute;n traicionada, <\/em>p. 243. Fundaci&oacute;n Federico Engels. Madrid, 1991). Ahora esa predicci&oacute;n se ha cumplido totalmente. Los &uacute;ltimos cinco o seis a&ntilde;os son la prueba de ello. Los dirigentes del llamado Partido Comunista de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, que ayer juraban lealtad a Lenin y al socialismo, hoy son presa del repugnante arrebato de enriquecerse a costa del saqueo sistem&aacute;tico de la propiedad de la URSS. Comparado con esta monstruosa traici&oacute;n, las acciones de los dirigentes socialdem&oacute;cratas en agosto de 1914 parecen un juego de ni&ntilde;os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; line-height: 12.75pt; margin: 7.5pt 0cm 11.25pt;\">Sin embargo, a pesar de las predicciones de Francis Fukuyama, la historia no ha acabado. La naciente burgues&iacute;a rusa ha demostrado ser incapaz de hacer progresar la sociedad y desarrollar las fuerzas productivas. Los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os de la historia de Rusia representan un colapso sin precedentes de las fuerzas productivas y la civilizaci&oacute;n. S&oacute;lo la ausencia de una direcci&oacute;n marxista seria ha evitado el derrocamiento de un r&eacute;gimen corrompido y reaccionario. Los l&iacute;deres ex estalinistas del Partido Comunista de la Federaci&oacute;n Rusa han actuado conscientemente para impedir que la clase obrera tome el poder. No tienen nada en com&uacute;n con las tradiciones de Lenin y el Partido Bolchevique.<\/p>\n<p> A Lenin le gustaba mucho utilizar un proverbio ruso: \u00abLa vida ense&ntilde;a\u00bb. Una vez la clase obrera rusa sea consciente de lo que significa el capitalismo (y cada d&iacute;a que pasa es m&aacute;s consciente), sentir&aacute; una necesidad mayor de regresar a las antiguas tradiciones. Descubrir&aacute;n, a trav&eacute;s de la acci&oacute;n, la herencia de 1905 y 1917, las ideas y el programa de Vladimir Illich y tambi&eacute;n de ese gran dirigente y m&aacute;rtir de la clase obrera llamado Le&oacute;n Trotsky. Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de la represi&oacute;n m&aacute;s terrible, las ideas del bolchevismo-leninismo -las genuinas ideas de Octubre- siguen vivas y vibrantes y no pueden ser destruidas ni con difamaciones ni con las balas de los asesinos. En palabras de Lenin: \u00abEl marxismo es todopoderoso porque tiene raz&oacute;n\u00bb.<\/p><\/div>\n<div id=\"_mcePaste\" style=\"overflow: hidden; position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3366\" src=\"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-joven.jpg\" alt=\"trotsky-joven\" width=\"391\" height=\"557\" style=\"float: right;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-joven.jpg 550w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/trotsky-joven-210x300.jpg 210w\" sizes=\"(max-width: 391px) 100vw, 391px\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lev Davidovich Bronstein&nbsp;Trotsky&nbsp;fue, junto con Lenin, uno de los dos grandes marxistas del siglo XX. Dedic&oacute; toda su vida a la causa de la clase obrera y del socialismo internacional. &iexcl;Y qu&eacute; vida! 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