{"id":3599,"date":"2011-02-03T16:01:41","date_gmt":"2011-02-03T16:01:41","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=3599"},"modified":"2011-02-03T16:01:41","modified_gmt":"2011-02-03T16:01:41","slug":"revolucion-alemana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=3599","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n alemana de 1918-23, lecciones para Venezuela"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-3587\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Rosa_Luxemburg.jpg\" alt=\"Rosa_Luxemburg\" width=\"207\" height=\"250\" style=\"float: left; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Rosa_Luxemburg.jpg 688w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Rosa_Luxemburg-249x300.jpg 249w\" sizes=\"(max-width: 207px) 100vw, 207px\" \/><\/strong>El estudio de la experiencia hist&oacute;rica de otros procesos revolucionarios ocupa un lugar esencial en la preparaci&oacute;n de los cuadros marxistas. El futuro de la revoluci&oacute;n venezolana depende en gran medida de la formaci&oacute;n de una nueva capa de luchadores revolucionarios, capaces de llevar la revoluci&oacute;n hasta su triunfo. Es por este motivo que publicamos el siguiente trabajo que pretende dar a conocer las similitudes entre La Revoluci&oacute;n Alemana 1918-1923 y la Revoluci&oacute;n Bolivariana en Venezuela y los debates sobre la t&aacute;ctica a emplear en cada momento.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de entrar en nuestro tema, ser&iacute;a conveniente preguntar: &iquest;por qu&eacute; estamos tratando de acontecimientos hist&oacute;ricos que sucedieron hace m&aacute;s de 90 a&ntilde;os en otra parte del mundo, al parecer muy distintos a la Venezuela de hoy?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta es la siguiente: Los revolucionarios estudiamos la historia no para ser sabios acad&eacute;micos, sino para comprender las ense&ntilde;anzas vitales que &eacute;sta nos d&eacute; y utilizarlas como herramientas pr&aacute;cticas en la lucha de clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de las revoluciones es muy rica en lecciones y, como espero poder demostrar, la revoluci&oacute;n alemana en particular. Alemania era entre 1918 y 1923 el centro de atenci&oacute;n y esperanza de todos los revolucionarios del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">En esos a&ntilde;os las posibilidades para completar la revoluci&oacute;n socialista eran inmensamente mejores que las de Rusia de 1917. La clase obrera era much&iacute;simo m&aacute;s fuerte y el Partido Comunista m&aacute;s numeroso. Pero desafortunadamente los trabajadores alemanes fueron incapaces de tomar el poder. &iquest;Qu&eacute; es lo que fall&oacute;? La respuesta a esa pregunta la encontraremos m&aacute;s adelante y en ella podremos encontrar una buena cantidad de lecciones para los revolucionarios de hoy en Venezuela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">No podemos entrar en todos los detalles. La revoluci&oacute;n alemana es evidentemente un tema ampl&iacute;simo. Para los que quieran saber m&aacute;s, recomiendo un libro titulado Revoluci&oacute;n en Alemania de Pierre Brou&eacute;, un historiador marxista franc&eacute;s. (Parte de este libro est&aacute; traducido al castellano y publicado por la editorial A. Redonda, Barcelona 1973. El libro completo s&oacute;lo est&aacute; disponible en franc&eacute;s e ingl&eacute;s.)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta imposible en este espacio hacer un balance detallado sobre la historia de la revoluci&oacute;n alemana. Por lo tanto, es preferible dedicar este art&iacute;culo a algunos aspectos claves, sobre todo los que tienen una relevancia especial para la situaci&oacute;n actual en Venezuela. La revoluci&oacute;n alemana plante&oacute; a los revolucionarios cuestiones te&oacute;ricas muy complicadas y, en algunos sentidos, nuevas. Entre ellas destacan:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La cuesti&oacute;n del frente &uacute;nico.<\/li>\n<li>El surgimiento del fascismo y c&oacute;mo combatirlo.<\/li>\n<li>Las relaciones de las masas con sus organizaciones tradicionales.<\/li>\n<li>El papel de los soviets y de los comit&eacute;s de f&aacute;brica.<\/li>\n<li>El arte de la insurrecci&oacute;n.<\/li>\n<li>Discusiones sobre el ultra-izquierdismo y la t&aacute;ctica revolucionaria en general.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>1914-1918: Hacia una situaci&oacute;n revolucionaria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alemania era al principio del siglo XX un pa&iacute;s con una clase obrera numerosa y esta cont&oacute; con un partido enorme, el SPD (Partido Socialdem&oacute;crata Alem&aacute;n), y con sindicatos en todo el pa&iacute;s. Durante muchos a&ntilde;os el SPD defend&iacute;a la revoluci&oacute;n proletaria como la &uacute;nica salida de la crisis capitalista. Antes de la guerra, en 1914, el partido ten&iacute;a 1.085.905 militantes y en las elecciones de 1912 los candidatos del partido hab&iacute;an recibido unos 4.250.000 votos.<\/p>\n<p>Pero con esta fuerza gigantesca tambi&eacute;n se extendi&oacute; el aparato organizativo del SPD. Para los 90 diarios que publicaban ten&iacute;an 267 periodistas a tiempo completo, junto con 3.000 obreros para la maquetaci&oacute;n y la impresi&oacute;n. Aparte de esto, la mayor&iacute;a de sus 110 diputados eran profesionales a tiempo completo igual que la mayor&iacute;a de sus 2.886 consejos regionales.<\/p>\n<p>Esto, por supuesto, no fue un problema mientras el aparato se utilizaba para fines revolucionarios y bajo el control democr&aacute;tico de los obreros y la base del partido. De hecho, el propio Lenin en su famoso escrito &iquest;Qu&eacute; hacer? utiliz&oacute; la organizaci&oacute;n del SPD alem&aacute;n, con sus revolucionarios profesionales, como un modelo a seguir. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3588\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/revolucion-alemania.jpg\" alt=\"revolucion-alemania\" width=\"400\" height=\"263\" style=\"float: right; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/revolucion-alemania.jpg 500w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/revolucion-alemania-300x197.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Pero, poco a poco, los dirigentes del SPD empezaron a distanciarse de la clase y el aparato se transform&oacute; en su contrario. Esto ten&iacute;a una base material ya que sus salarios y modo de vida como funcionarios empezaron a elevarse por encima de las condiciones de la propia clase obrera. El marxismo se&ntilde;ala que el ser social determina la conciencia. Una de sus primeras expresiones fue el surgimiento de las ideas revisionistas de Bernstein, uno de los fundadores del reformismo, y m&aacute;s tarde de toda la direcci&oacute;n del partido. Las ideas de Bernstein eran parecidas en muchos aspectos a las que defienden hoy en Venezuela intelectuales como Heinz Dieterich.<\/p>\n<p>La Primera Guerra Mundial estall&oacute; en 1914. Como hemos explicado muchas veces, son los grandes acontecimientos los que ponen a prueba cualquier partido y tendencia pol&iacute;tica y las revoluciones y las guerras son los acontecimientos m&aacute;s importantes en la historia.<\/p>\n<p>En el momento decisivo, los l&iacute;deres del SPD dejaron todas sus consignas revolucionarias a un lado y votaron en el parlamento a favor de los cr&eacute;ditos para la guerra. Esta fue una traici&oacute;n sin precedentes. Lenin no pod&iacute;a creerlo y pensaba que el ejemplar del peri&oacute;dico del partido, Vorw&ouml;rts, anunciando esta decisi&oacute;n, era una falsificaci&oacute;n hecha por los altos mandos del ej&eacute;rcito alem&aacute;n. <\/p>\n<p>No obstante, pese a la traici&oacute;n de la burocracia reformista del SPD, que paraliz&oacute; a los trabajadores y los arrastr&oacute; a la guerra, &eacute;sta iba a tener un efecto importante sobre la conciencia de la clase obrera. Los continuos desastres en el frente de batalla, el malestar y el descontento de los soldados y la situaci&oacute;n de miseria en los barrios obreros de las ciudades impuls&oacute; al proletariado a intentar cambiar la sociedad. <\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Rosa Luxemburgo y los espartaquistas<\/strong><\/span><br \/>Hubo un grupo de camaradas que manten&iacute;an las posturas del internacionalismo proletario frente a esta burda traici&oacute;n. Se trata principalmente de los partidarios de Rosa Luxemburgo, una marxista revolucionaria de origen polaco, organizados en lo que m&aacute;s tarde iba a llamarse &ldquo;La liga espartaquista&rdquo;. A este grupo se sum&oacute; Carlos Liebknecht, un conocido diputado que era el &uacute;nico que hab&iacute;a roto la disciplina y votado en contra de la guerra en el parlamento.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">No podemos profundizar, en este breve espacio, sobre las ideas de Rosa Luxemburgo, pero la lectura de sus escritos es altamente recomendable para todo revolucionario. En concreto su folleto <em>Reforma o revoluci&oacute;n<\/em> constituye un pilar fundamental en el arsenal del marxismo y tiene una relevancia particular en la lucha contra la derecha end&oacute;gena en el movimiento bolivariano de Venezuela.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, Rosa Luxemburgo cometi&oacute; ciertos errores pol&iacute;ticos y organizativos que m&aacute;s tarde jugaron en su contra. Durante los a&ntilde;os anteriores hab&iacute;a mantenido una pol&eacute;mica con Lenin sobre varios temas de gran importancia. El m&aacute;s importante en mi opini&oacute;n fue sobre el car&aacute;cter del partido y la necesidad de educar a los cuadros.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-3589\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/spartakusbund_1916.jpg\" alt=\"spartakusbund_1916\" width=\"288\" height=\"400\" style=\"float: left; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/spartakusbund_1916.jpg 323w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/spartakusbund_1916-216x300.jpg 216w\" sizes=\"(max-width: 288px) 100vw, 288px\" \/>El SPD era la organizaci&oacute;n decisiva de la clase obrera a pesar de que su direcci&oacute;n apoyaba a la burgues&iacute;a alemana. Rosa Luxemburgo y sus camaradas se manten&iacute;an, correctamente, dentro del partido. Lucharon por ganar al m&aacute;ximo n&uacute;mero de obreros para las ideas del marxismo genuino. Su gran carencia era otra. El problema fundamental fue que no hicieron el trabajo suficiente, de forma sistem&aacute;tica, para organizar la tendencia marxista, educar a los cuadros espartaquistas y tener una publicaci&oacute;n regular como grupo.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n podemos decir que hab&iacute;an calculado mal el desarrollo del SPD. Pensaban que la lucha iba a continuar dentro del partido a&uacute;n cuando un sector importante estaba al borde de la escisi&oacute;n. Ese sector &ndash;liderado por importantes diputados y reformistas de izquierda&ndash; dio el paso en 1916 y fundaron el USPD, el Partido Socialdem&oacute;crata Independiente.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; tenemos una lecci&oacute;n importante para Venezuela. Por un lado, es necesario tener una tendencia marxista organizada si queremos luchar contra la derecha end&oacute;gena. Paul Levi, un espartaquista que m&aacute;s tarde presidi&oacute; el Partido Comunista alem&aacute;n, dijo en 1920: &ldquo;Somos muchos los que nos arrepentimos de no haber empezado a formar el n&uacute;cleo del Partido Comunista en 1903&rdquo; (el mismo a&ntilde;o en el que se form&oacute; el n&uacute;cleo del bolchevismo en Rusia). Si en Venezuela no construimos una corriente marxista dentro del PSUV, con una publicaci&oacute;n regular y una educaci&oacute;n de cuadros marxista, ser&aacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil actuar e intervenir en las luchas que decidir&aacute;n el destino de la revoluci&oacute;n. <\/p>\n<p>Por otro lado, esto demuestra que las discusiones sobre perspectivas son important&iacute;simas y seg&uacute;n la conclusi&oacute;n que cada uno saque tendr&aacute; una importancia decisiva a la hora de actuar. Tener perspectivas equivocadas puede resultar en errores serios en la intervenci&oacute;n pr&aacute;ctica en la lucha de clases.<\/p>\n<p>Rosa y sus compa&ntilde;eros fueron a participar en el USPD, pero no hab&iacute;an previsto su formaci&oacute;n y, por tanto, no se hab&iacute;an preparado para ella. Mientras que 170.000 miembros se quedaron en el SPD, 120.000 (incluidos 33 diputados) pasaron a formar parte del USPD. El USPD era un partido centrista; en palabras, sus dirigentes apoyaban posturas revolucionarias, pero en la pr&aacute;ctica se inclinaron a pactar con los bur&oacute;cratas del SPD.<br \/><strong><br \/><span style=\"font-size: 12pt;\">1918: A&ntilde;o de revoluci&oacute;n<\/span><\/strong><br \/>Los acontecimientos internacionales ten&iacute;an un efecto important&iacute;simo sobre la conciencia del proletariado alem&aacute;n. La Revoluci&oacute;n Rusa de octubre 1917, donde los soviets de las masas obreras, campesinas y soldados, dirigidos por los bolcheviques, tomaron el poder, atrajo el entusiasmo de los obreros alemanes. Por otro lado, las continuas derrotas, el caos y la descomposici&oacute;n del ej&eacute;rcito alem&aacute;n en el frente occidental aumentaron la desconfianza de las masas hacia el r&eacute;gimen existente.<\/p>\n<p>Cuando el Estado Mayor del Ej&eacute;rcito alem&aacute;n prepar&oacute; una &uacute;ltima batalla, movilizando a los marineros para frenar el avance del enemigo, esto provoc&oacute; un movimiento revolucionario; los marineros de la ciudad de Kiel, apoyados por el USPD y el SPD en la ciudad, tomaron las calles, y fusionaron su comit&eacute; con el consejo obrero que en la pr&aacute;ctica mantuvo el poder en la ciudad. El movimiento se extendi&oacute; por todo el pa&iacute;s; motines sacudieron divisi&oacute;n tras divisi&oacute;n del ej&eacute;rcito, se constituyeron consejos de soldados y trabajadores en una ciudad tras otra, haci&eacute;ndose due&ntilde;os de las mismas. Aunque Carlos Liebknecht proclam&oacute; la victoria de la revoluci&oacute;n socialista el 11 de noviembre, el movimiento fue r&aacute;pidamente desviado por la direcci&oacute;n del SPD con la ayuda de los dirigentes centristas del USPD que formaron un gobierno conjunto.<\/p>\n<p>Sin entrar en detalles, es necesario precisar que la revoluci&oacute;n de noviembre en Alemania ten&iacute;a muchos rasgos comunes con la revoluci&oacute;n de febrero en Rusia. Es decir, las masas, sin experiencia y entrando en la vida pol&iacute;tica por primera vez, no ten&iacute;an totalmente claro la necesidad de romper con la burgues&iacute;a. De hecho, hubo muchas ilusiones democr&aacute;ticas y un grado de confianza en los dirigentes del SPD, que prometieron mejoras para la clase obrera pero con reformas y sin una lucha directa contra la burgues&iacute;a, etc. Para resumir, la clase obrera ten&iacute;a el poder en sus manos pero no era consciente de ello y entreg&oacute; el poder a los dirigentes del SPD que trabajaban a los &oacute;rdenes de la burgues&iacute;a alemana.<\/p>\n<p>Esto en s&iacute; mismo no era un problema. En el desarrollo de la toma de conciencia de la clase obrera eso es un estadio muy normal. Despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n de febrero en Rusia, Lenin pensaba que era necesario explicar pacientemente el programa bolchevique y construir las fuerzas revolucionarias para poder conquistar el apoyo de las masas en los soviets y luego pasar a la toma del poder.<br \/><span style=\"font-size: 12pt;\"><br \/><\/span><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">El ultra-izquierdismo: una advertencia seria para Venezuela<\/span><br \/><\/strong>Sin embargo, en Alemania hubo un alto n&uacute;mero de activistas dentro de las filas espartaquistas que no entend&iacute;a este estado de &aacute;nimo de las masas y el desarrollo de la conciencia. Desesperados por el, al parecer, lento ritmo de la revoluci&oacute;n buscaron soluciones r&aacute;pidas.<\/p>\n<p>Muchos de estos j&oacute;venes, y no tan j&oacute;venes, revolucionarios espartaquistas expresaron su impotencia frente a los reformistas con impaciencia. Se plantearon la toma del poder pasando por alto la tarea de conquistar el apoyo de las masas y sin considerar seriamente el estado de &aacute;nimo ni el nivel de conciencia del proletariado en esos momentos.<\/p>\n<p>En los periodos de revoluci&oacute;n y contrarrevoluci&oacute;n el peligro del ultra-izquierdismo siempre est&aacute; presente. La revoluci&oacute;n alemana es una clara muestra de esto y tambi&eacute;n una advertencia important&iacute;sima para Venezuela.<\/p>\n<p>Para los marxistas siempre es fundamental resaltar que la clase obrera, la juventud y el campesinado se componen de distintas capas que sacan conclusiones a ritmos distintos. Los sectores m&aacute;s avanzados, entre ellos los activistas en el movimiento obrero, se dan cuenta de la traici&oacute;n de los dirigentes reformistas much&iacute;simo m&aacute;s r&aacute;pido que el resto. Por lo general, los obreros son muy fieles a sus organizaciones y a los dirigentes que los han despertado a la vida pol&iacute;tica. Requieren grandes acontecimientos para romper con ellos y buscar una alternativa.<\/p>\n<p>En las filas espartaquistas la impaciencia aument&oacute;. Los espartaquistas, a pesar de los deseos de Rosa Luxemburgo y Leo Jogiches (otro dirigente importante espartaquista), decidieron formar el partido comunista en diciembre 1918, pero sin una preparaci&oacute;n seria ni un esfuerzo para ganar el m&aacute;ximo apoyo. Por ejemplo, la red de delegados revolucionarios, la vanguardia del movimiento obrero en Berl&iacute;n, que hab&iacute;a planteado una serie de condiciones justas para poder integrarse en el nuevo partido, fue rechazada. As&iacute;, desperdiciaron la posibilidad de agrupar en sus filas a un sector decisivo de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>El congreso fundacional del KDP(S) &ndash;Partido Comunista de Alemania (espartaquista)&ndash; ten&iacute;a el apoyo de los bolcheviques, quienes enviaron a Carlos Radek como delegado. No obstante, el congreso no apoy&oacute; los m&eacute;todos que hab&iacute;an empleado los bolcheviques durante la revoluci&oacute;n rusa. Por el contrario, los elementos sectarios vencieron a Rosa Luxemburgo y Carlos Liebknecht en los puntos m&aacute;s decisivos: se rechaz&oacute; participar en elecciones parlamentarias y trabajar dentro de los sindicatos con predominancia del SPD. <\/p>\n<p>En Venezuela tambi&eacute;n hoy en d&iacute;a es muy necesario discutir estas cuestiones de t&aacute;ctica revolucionaria. Si rechazamos participar en el movimiento tradicional de los sindicatos para formar sindicatos &ldquo;puros&rdquo; estar&iacute;amos condenados al aislamiento. Rechazar, por ejemplo, participar en la UNT o colaborar con las corrientes de esta central ser&iacute;a un error de grandes dimensiones. En el mismo sentido, ser&iacute;a una estupidez negarse a entrar en el PSUV y construir una tendencia marxista dentro del mismo. <\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n del parlamentarismo tambi&eacute;n es important&iacute;sima. Los marxistas sabemos, por supuesto, que las cuestiones fundamentales no se resuelven en el parlamento, sino en las calles y en las f&aacute;bricas. Sin embargo, pensamos que la clase obrera debe utilizar cualquier espacio para promover el mensaje revolucionario. Mientras los revolucionarios no tengamos la fuerza para derribar a una instituci&oacute;n, es decir, mientras que todav&iacute;a no tengamos la mayor&iacute;a de la clase ganada para nuestro programa, utilizaremos todos los espacios para agitar por nuestras ideas y ganar a la m&aacute;xima cantidad de partidarios. Pero todo esto no fue tomado en cuenta por la mayor&iacute;a en el congreso del KPD(S). Veremos m&aacute;s adelante el resultado destructivo de los m&eacute;todos ultraizquierdistas. <br \/><span style=\"font-size: 12pt;\"><br \/><\/span><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Enero de 1919: La vanguardia cae en la trampa<\/span><br \/><\/strong>A pesar de los resultados confusos del congreso fundacional en diciembre, no todo estaba perdido para los comunistas alemanes. El mes de diciembre produce una intensificaci&oacute;n de la lucha de clases. El USPD fue expulsado del gobierno por Ebert, el canciller del SPD. Aunque se orden&oacute; la entrada de diez divisiones militares a Berl&iacute;n para asegurar el dominio de la reacci&oacute;n, los soldados se negaron a hacerlo influenciados por la propaganda revolucionaria. Las ilusiones democr&aacute;ticas de noviembre poco a poco se estaban disipando. La burgues&iacute;a alemana era consciente de este hecho. Utilizaron el tiempo para formar los Freikorps, bandas paramilitares que pronto contaron con 80.000 miembros en Berl&iacute;n. <\/p>\n<p>En enero viene la provocaci&oacute;n decisiva de la derecha: En Berl&iacute;n destituyen a Emil Eichhorn, un conocido dirigente izquierdista del USPD, que era el jefe de la polic&iacute;a en la capital alemana. El USPD y el KPD(S) responden con la convocatoria de una manifestaci&oacute;n el 5 de enero. Centenares de miles de obreros asisten a la manifestaci&oacute;n. Pero los revolucionarios no tienen ning&uacute;n plan consciente ni una orientaci&oacute;n clara que d&eacute; una continuidad a la lucha. Dejan transcurrir el d&iacute;a debatiendo interminablemente mientras miles de obreros regresan a sus casas. <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3590\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Karl_Liebknecht_im_Wahlkampf.jpeg\" alt=\"Karl_Liebknecht_im_Wahlkampf\" width=\"400\" height=\"288\" style=\"float: right; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Karl_Liebknecht_im_Wahlkampf.jpeg 640w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Karl_Liebknecht_im_Wahlkampf-300x216.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Una vez pasado el 5 de enero, los comunistas se inclinan al ultra-izquierdismo. Sin consultar a la direcci&oacute;n del KPD(S), Liebknech y Pieck (otro dirigente comunista) firman una declaraci&oacute;n junto con miembros de la coordinadora revolucionaria, donde explican que su objetivo inmediato es derrocar al gobierno, pero sin haber hecho preparaciones ser&iacute;as ni un esfuerzo para ganar a la mayor&iacute;a en los comit&eacute;s de obreros y soldados. Muchos edificios importantes de la ciudad fueron tomados por los comunistas y la insurrecci&oacute;n tuvo una repercusi&oacute;n en la vanguardia. Pero esto no fue suficiente. <\/p>\n<p>Carlos Radek y Leo Jogiches junto con otros espartaquistas, como Paul Levi, intentaron convencer a Rosa Luxemburgo y a Carlos Liebknecht &ndash;los dos dirigentes m&aacute;s reconocidos y con m&aacute;s autoridad&ndash; a realizar una retirada t&aacute;ctica temporal. Aunque Rosa Luxemburgo se opuso a empezar la lucha para derrocar el gobierno, una vez en plena batalla ella no entend&iacute;a la necesidad de llevar a cabo una retirada. La clase dominante aprovecha el momento; empieza la represi&oacute;n y env&iacute;an a los Freikorps para detener y matar a Rosa Luxemburgo y Carlos Liebknecht.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; vemos la consecuencia directa de la falta de trabajo paciente de educaci&oacute;n de los cuadros por parte de los dirigentes espartaquistas. En los momentos decisivos se vieron desbordados por los obreros a la izquierda, impacientes por la falta de acci&oacute;n pero sin un c&aacute;lculo sobrio de las posibilidades de realizar una insurrecci&oacute;n exitosa. Como dijo Radek en una carta comparando la insurrecci&oacute;n alemana de enero 1919 con las &ldquo;jornadas de julio&rdquo; en Rusia de 1917 (una batalla muy parecida donde parte de la vanguardia en San Petersburgo estaba impaciente y lanz&oacute; una lucha prematura):<\/p>\n<p>&ldquo;Nada puede impedir al m&aacute;s d&eacute;bil batirse en retirada frente a una fuerza superior. En julio de 1917, cuando &eacute;ramos infinitamente m&aacute;s fuertes de lo que sois ahora vosotros, intentamos retener con todas nuestras fuerzas a las masas, y como no lo conseguimos, las condujimos con esfuerzos inauditos, hacia la retirada, huyendo de una batalla sin esperanza&rdquo;. (Citado en P.Brou&eacute;, The German Revolution, p&aacute;g.251.)<\/p>\n<p>Seg&uacute;n Radek, era necesaria una retirada temporal, parecida a la que hicieron los bolcheviques en 1917 y con el mismo objetivo; el KPD(S) deber&iacute;a empezar una campa&ntilde;a para ganar a la mayor&iacute;a en los consejos de obreros y soldados. Pero sus valiosos consejos no fueron escuchados; los dirigentes espartaquistas continuaron la insurrecci&oacute;n e hicieron de la defensa del edificio ocupado de Vorw&auml;rts (el peri&oacute;dico Socialdem&oacute;crata) un principio de honor.<\/p>\n<p>El doble asesinato de Luxemburgo y Liebknecht tuvo lugar el 15 de enero 1919. Los dos l&iacute;deres revolucionarios m&aacute;s importantes del proletariado alem&aacute;n fueron eliminados igual que Leo Jogiches dos meses m&aacute;s tarde, en marzo 1919. Franz Mehring, otro dirigente importante de los espartaquistas muri&oacute; de un ataque al coraz&oacute;n poco despu&eacute;s. <\/p>\n<p>A pesar de todas las diferencias que Lenin hab&iacute;a tenido a lo largo de los a&ntilde;os con Rosa, &eacute;ste la calific&oacute; como un &ldquo;&aacute;guila&rdquo; de la clase obrera. En un art&iacute;culo de 1922 defendi&oacute; a Rosa contra los que quer&iacute;an tergiversar su memoria de la siguiente manera:<\/p>\n<p>\u00abVamos a contestar a esto con dos l&iacute;neas de una estupenda f&aacute;bula rusa: un &aacute;guila puede en ocasiones descender m&aacute;s bajo que una gallina, pero una gallina jam&aacute;s podr&aacute; ascender a la altura que puede hacerlo un &aacute;guila. Rosa Luxemburgo se equivoc&oacute; en la cuesti&oacute;n de la independencia de Polonia; se equivoc&oacute; en 1903 cuando enjuici&oacute; al menchevismo&hellip; [describe toda una serie de equivocaciones]. Pero a pesar de todas esas faltas fue y sigue siendo un &aacute;guila; y no solamente su recuerdo ser&aacute; siempre venerado por los comunistas de todo el mundo, sino que su biograf&iacute;a y la edici&oacute;n de sus obras completas (con las que los comunistas alemanes se retrasan en forma inexplicable, lo que parcialmente se puede disculpar pensando en la ins&oacute;lita cantidad de v&iacute;ctimas que han registrado en su lucha) representar&aacute;n una valiosa lecci&oacute;n para la educaci&oacute;n de muchas generaciones de comunistas de todo el mundo\u00bb. (Escrito en febrero de 1922, publicado en Pravda n&uacute;m. 87, 16 de abril de 1924.)<br \/><span style=\"font-size: 12pt;\"><br \/><\/span><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Reconstruyendo el partido<\/span><br \/><\/strong>No es una exageraci&oacute;n decir que para el proletariado alem&aacute;n, la p&eacute;rdida de Rosa Luxemburgo en 1919 constituye una verdadera tragedia. A pesar de ciertos errores, ella era la dirigente con mayor potencial y capacidad te&oacute;rica y pol&iacute;tica para poder dirigir a los comunistas hac&iacute;a una revoluci&oacute;n proletaria exitosa.<\/p>\n<table style=\"text-align: left;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody style=\"text-align: left;\">\n<tr style=\"text-align: left;\">\n<td style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-3591\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/levi-paul.jpg\" alt=\"levi-paul\" width=\"282\" height=\"400\" style=\"float: left; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/levi-paul.jpg 300w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/levi-paul-212x300.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 282px) 100vw, 282px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr style=\"text-align: left;\">\n<td style=\"text-align: left;\"><em>Paul Levi<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">El KPD(S), de haber seguido el consejo de Radek, es muy probable que hubiera podido reagrupar sus fuerzas y dar una batalla en los comit&eacute;s de obreros y soldados para ganar la mayor&iacute;a y as&iacute; preparar la batalla final para la toma del poder que hubiese podido venir en un corto plazo. Recordemos que en Rusia apenas pasaron tres meses entre las jornadas de julio y la insurrecci&oacute;n de octubre de 1917.<\/p>\n<p>Sin embargo, con este rotundo fracaso, el KPD(S) hab&iacute;a perdido cuatro de sus dirigentes principales: Luxemburgo, Liebknecht, Mehring y Jogiches. <\/p>\n<p>El hombre que reorganiz&oacute; el partido fue Paul Levi, un espartaquista que hab&iacute;a sido el abogado de Luxemburgo. Su preocupaci&oacute;n inmediata era evitar el ultraizquierdismo e intentar ganar a los sectores rebeldes dentro del USPD. Los que formaban el ala de izquierda de este partido, compuesto fundamentalmente de delegados sindicales, estaban muy inspirados por la revoluci&oacute;n rusa, pero no hab&iacute;an apoyado la fundaci&oacute;n del Partido Comunista alem&aacute;n porque les asust&oacute; su composici&oacute;n altamente sectaria.<\/p>\n<p>Pero despu&eacute;s de la derrota de 1919 entendieron que era necesario unir fuerzas contra la reacci&oacute;n burguesa. Levi hizo un esfuerzo importante para ganar a los independientes; en octubre de 1920 el USPD celebr&oacute; su famoso congreso de Halle donde la mayor&iacute;a se afili&oacute; a la Internacional Comunista. El resultado fue una fusi&oacute;n que dio nacimiento a VKPD (Partido Comunista Unido de Alemania). Habiendo quedado reducido a un grupo relativamente peque&ntilde;o tras la derrota de enero de 1919, los comunistas contaron despu&eacute;s de la fusi&oacute;n con un partido de m&aacute;s de 400.000 militantes.<br \/><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">&nbsp;<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><br \/>&iquest;Qu&eacute; es el frente &uacute;nico? <\/span><br \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los grandes aportes de la revoluci&oacute;n alemana a la experiencia de la clase obrera mundial y a los revolucionarios fue la t&aacute;ctica del frente &uacute;nico. Ciertamente, esa t&aacute;ctica hab&iacute;a sido desarrollada en Rusia por los bolcheviques mediante un llamado a los SR y a los mencheviques a luchar por concluir la revoluci&oacute;n proponiendo que la clase obrera, de un modo unificado, tomara el poder a trav&eacute;s de los Soviets. Pero fue la revoluci&oacute;n alemana la que desarroll&oacute; esta t&aacute;ctica de una forma significativa.<\/p>\n<p>La existencia en Alemania de un partido socialdem&oacute;crata que todav&iacute;a ten&iacute;a apoyo entre las masas, la necesidad de los comunistas de ganar a las bases de obreros que segu&iacute;an en el SPD y la propia necesidad de luchar por las cuestiones inmediatas, llev&oacute; al joven Partido Comunista a emplear el m&eacute;todo de buscar un frente com&uacute;n en la lucha inmediata de los trabajadores contra los patronos.<\/p>\n<p>En 1922, Radek, uno de los dirigentes de la Internacional Comunista y su delegado en Alemania, hizo un llamado directo a los socialdem&oacute;cratas explicando el frente &uacute;nico as&iacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Nos sentamos con vosotros en la misma mesa, queremos luchar con vosotros y esta lucha ser&aacute; la que decida si se trata de una maniobra en beneficio de la Internacional Comunista, como pretend&eacute;is, o bien de un torrente que reunir&aacute; a la clase obrera. (&hellip;) Si luch&aacute;is con nosotros y con el proletariado de todos los pa&iacute;ses &ndash;no ya por la dictadura, no pedimos tanto&ndash; sino, por el trozo de pan y contra la decadencia del mundo, el proletariado cerrar&aacute; sus filas en la lucha y entonces podremos juzgaros no ya en base a un pasado terrible, sino refiri&eacute;ndonos a unas acciones completamente nuevas. (&hellip;) Intentaremos luchar juntos, no ya por amor hacia vosotros, sino por la inflexible urgencia del momento que nos est&aacute; impulsando y que os obliga a negociar en esta sala con los mismos comunistas de carne y hueso que os han llamado criminales&rdquo;. (Citado en P.Brou&eacute;, El partido bolchevique, p&aacute;gina 453.) <\/p>\n<p>El frente &uacute;nico es una t&aacute;ctica de lucha; los revolucionarios unimos nuestras fuerzas con los reformistas en la lucha concreta, manteniendo en todo momento el derecho a plantear y defender nuestras propias posturas y bajo nuestra propia bandera. En el calor de la lucha los revolucionarios queremos mostrar que somos los luchadores m&aacute;s ardientes y as&iacute; demostrar en la pr&aacute;ctica la superioridad de nuestros m&eacute;todos y pol&iacute;tica para ganar las luchas obreras y avanzar hacia el socialismo. <\/p>\n<p>Para resumir, decimos a los reformistas: &ldquo;No estamos de acuerdo con vuestras pol&iacute;ticas pero vamos a ver en la lucha pr&aacute;ctica cu&aacute;les son los m&eacute;todos que sirven y los que no. Luchemos juntos contra el enemigo com&uacute;n y en esa lucha veremos c&oacute;mo derrotarlo&rdquo;.<\/p>\n<table style=\"text-align: right;\" border=\"0\" align=\"right\">\n<tbody style=\"text-align: left;\">\n<tr style=\"text-align: left;\">\n<td style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3592\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/fundacion-internacional-communista.jpg\" alt=\"fundacion-internacional-communista\" width=\"400\" height=\"230\" style=\"margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/fundacion-internacional-communista.jpg 597w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/fundacion-internacional-communista-300x172.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr style=\"text-align: left;\">\n<td style=\"text-align: left;\"><em>Fundaci&oacute;n de la Internacional Communista, Mosc&uacute;, 1919.<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Venezuela la falta de aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo del frente &uacute;nico por parte de dirigentes de la UNT como Orlando Chirino ha significado un retroceso grave para el movimiento obrero. Para estos sectarios este m&eacute;todo es como un libro completamente cerrado. No entienden la necesidad de proponer acci&oacute;n conjunta a las otras corrientes sindicales en la UNT que, a pesar de todo, mantienen un apoyo entre sectores de los obreros. En lugar de proponer lucha conjunta, por ejemplo, sobre la base de la ocupaci&oacute;n de f&aacute;bricas y contra el sabotaje de los patronos, lo que han hecho es pelear contra las dem&aacute;s sectores sobre cuestiones organizativas en la UNT. Esto ha jugado un papel muy negativo en el movimiento ya que ha significado un freno para que la clase obrera pueda ponerse al frente de la revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p>El frente &uacute;nico en la actualidad es una herramienta muy necesaria en la revoluci&oacute;n venezolana. Los marxistas de la CMI y los trabajadores organizados en el Frente Bicentenario de F&aacute;bricas Bajo Control Obrero hacemos un llamado al frente &uacute;nico en la UNT, invitando a todas las corrientes sindicales a llevar a cabo una lucha por la ocupaci&oacute;n de f&aacute;bricas y contra el sabotaje patronal. <\/p>\n<p>Igual que en la Venezuela de hoy, tambi&eacute;n hab&iacute;a gente en Alemania &ndash;en el partido y en la Internacional Comunista&ndash; que no comprend&iacute;a esa t&aacute;ctica. La primera vez que esta cuesti&oacute;n se present&oacute; fue a finales de 1920 y principios de 1921, cuando el VKPD hab&iacute;a ganado la mayor&iacute;a en la central regional sindical en Stuttgart. En aquella ocasi&oacute;n los comunistas hab&iacute;an lanzado un programa con algunos puntos b&aacute;sicos:<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Por una lucha contra la subida de precios de alimentos<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Por una cuenta de inventario de lo que se produce<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Por una subida en los ayudas a los desempleados<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Por la implantaci&oacute;n de impuestos a las grandes propiedades<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Control obrero sobre las reservas de materia prima y su distribuci&oacute;n<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Desarme de las milicias reaccionarias y armamento del proletariado.<\/p>\n<p>Ninguno de estos puntos era revolucionario en s&iacute; mismo, pero correspond&iacute;an a las necesidades inmediatas de la clase obrera. Lo m&aacute;s importante es notar que se trata de un programa pol&iacute;tico de acci&oacute;n y no de una batalla sobre cuestiones organizativas. Los comunistas en Stuttgart ganaron la mayor&iacute;a en el sindicato metal&uacute;rgico, no llamando a elecciones sindicales (como lo hizo la C-CURA en la UNT durante 2006-07), sino a trav&eacute;s de un programa de lucha que coincid&iacute;a con las preocupaciones inmediatas de los trabajadores.<\/p>\n<p>Sin embargo, ese programa de acci&oacute;n en Alemania provoc&oacute; un debate fuerte dentro del partido alem&aacute;n y la Internacional Comunista. <\/p>\n<p>Mientras la mayor&iacute;a dirigida por Paul Levi (y Carlos Radek) apoyaba este programa, hubo un sector importante (&ldquo;los izquierdistas&rdquo;) en torno a Ruth Fischer que rechazaron el programa con el argumento de que esto iba a aumentar las ilusiones en los reformistas. <\/p>\n<p>La mayor&iacute;a del Partido Comunista pensaba que el ejemplo de Stuttgart era muy positivo y que se podr&iacute;a utilizar de forma general. Bajo la direcci&oacute;n de Paul Levi, el VKPD lanz&oacute; una &ldquo;carta abierta&rdquo; a las dem&aacute;s organizaciones obreras reformistas llamando a un frente &uacute;nico para defender a la clase obrera contra la reacci&oacute;n sobre la base del programa de Stuttgart. Esto provoc&oacute; la rabia tambi&eacute;n de algunos l&iacute;deres de la Internacional Comunista. Al inicio, el bur&oacute; reducido de la ejecutiva de la Internacional, presionado por Bujarin y Zin&oacute;viev, conden&oacute; la &ldquo;carta abierta&rdquo; y acord&oacute; censurar la decisi&oacute;n de su publicaci&oacute;n. S&oacute;lo gracias a la intervenci&oacute;n directa de Lenin se abri&oacute; de nuevo el debate y m&aacute;s tarde se desarroll&oacute; en el III Congreso de la Internacional en junio de 1921.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Otra vez sobre el ultra-izquierdismo; el golpe de Kapp y la acci&oacute;n de marzo<\/span><br \/><\/strong>Sin embargo, las discusiones sobre el m&eacute;todo a emplear en las nuevas circunstancias continuaron. No s&oacute;lo hab&iacute;a un ala importante dentro del VKPD que defend&iacute;a m&eacute;todos ultraizquierdistas (llamados a abandonar el trabajo en los sindicatos tradicionales, el rechazo al parlamentarismo, etc.), sino tambi&eacute;n exist&iacute;a un partido &ndash;el KAPD&ndash; que se hab&iacute;a escindido del Partido Comunista. Este partido ten&iacute;a apoyo en varios lugares del pa&iacute;s y defend&iacute;a los acuerdos originales del congreso fundador (de diciembre 1918) del Partido Comunista alem&aacute;n en donde los ultraizquierdistas hab&iacute;an ganado la mayor&iacute;a. <\/p>\n<p>Lenin pensaba que era necesario dar una batalla en el terreno ideol&oacute;gico contra esta tendencia. En su opini&oacute;n, la presencia de estas tendencias era normal en un partido joven, cuando todav&iacute;a estuviera atravesando los problemas a los que los bolcheviques se hab&iacute;an enfrentado antes de la victoria de octubre.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no pensaba en expulsar a los ultraizquierdistas, sino convencerlos con argumentos pol&iacute;ticos y ganarlos a su posici&oacute;n. Tambi&eacute;n consideraba que los ultraizquierdistas podr&iacute;an ser un contrapeso contra los sectores &ldquo;conservadores&rdquo; del partido. Con los acontecimientos posteriores en 1923, veremos a qu&eacute; se refer&iacute;a.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-3593\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/spartacus_fight.jpg\" alt=\"spartacus_fight\" width=\"400\" height=\"307\" style=\"float: left; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" \/>En 1919 Lenin escribi&oacute; su famosa obra <em>La enfermedad infantil del &ldquo;izquierdismo&rdquo; en el comunism<\/em>o. Es un libro excelente donde el autor utiliza la experiencia del trabajo de los bolcheviques en Rusia y la revoluci&oacute;n para mostrar que el m&eacute;todo del ultraizquierdismo no aportaba nada a la lucha por el socialismo y aislaba a los comunistas. Varios cap&iacute;tulos del libro est&aacute;n dedicados expl&iacute;citamente a combatir las ideas de los ultraizquierdistas en el PC alem&aacute;n. <\/p>\n<p>Pero los ultraizquierdistas segu&iacute;an defendiendo su pol&iacute;tica divisionista y sectaria y ten&iacute;an un efecto muy negativo en el partido alem&aacute;n. Paul Levi y Clara Zetkin luchaban junto con otros miembros de la direcci&oacute;n para frenar el avance de los sectarios en el partido. Pero en las pruebas importantes de la lucha de clases el partido continu&oacute; cometiendo una serie de errores graves. <\/p>\n<p>En 1920 una parte de la burgues&iacute;a intent&oacute; dar un golpe de Estado contra la rep&uacute;blica, el llamado golpe de Kapp (por el general que lo encabez&oacute;). Levi, que en aquel momento era el presidente del partido, estaba en la c&aacute;rcel y as&iacute; la decisi&oacute;n sobre qu&eacute; hacer estuvo en manos del resto de los miembros del Zentrale (el bur&oacute; pol&iacute;tico). En lugar de llamar a la clase obrera a derrotar el golpe reaccionario y ponerse al frente del movimiento, manteniendo su independencia de clase y la lucha por el socialismo, el Zentrale public&oacute; una declaraci&oacute;n diciendo que no hab&iacute;a diferencia entre Kapp y la rep&uacute;blica y que los comunistas eran neutrales en este conflicto. Llamaron al proletariado a mantenerse en la &ldquo;pasividad&rdquo;. No obstante, la reacci&oacute;n de la clase obrera fue impresionante; los obreros de Berl&iacute;n y de muchas otras ciudades fueron a la huelga general y derrotaron el golpe. Una vez m&aacute;s, la posici&oacute;n del partido hab&iacute;a impedido aprovecharse de una posibilidad hist&oacute;rica para conquistar el apoyo de las masas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del golpe de Kapp la direcci&oacute;n admiti&oacute; que hab&iacute;a cometido un error, pero los debates y enfrentamientos entre las distintas alas se volv&iacute;an cada vez m&aacute;s violentos. Al inicio de 1921, Levi y Da&uuml;mmig dimitieron de la presidencia del partido para dar una batalla en las filas de la base contra los ultraizquierdistas. Lenin apoyaba las posiciones pol&iacute;ticas de Levi en su lucha contra los ultraizquierdistas, pero pensaba que era una locura dimitir de la direcci&oacute;n y en una carta llam&oacute; a Levi a rectificar esto.<\/p>\n<p>La siguiente prueba de fuego del VKPD se dio en marzo de 1921. En este mes lleg&oacute; un nuevo emisario de la Internacional Comunista; el famoso Bela Kun. Un activista del partido h&uacute;ngaro que hab&iacute;a sido enviado a Alemania por Zin&oacute;viev, Bela Kun se instal&oacute; en Berl&iacute;n y a trav&eacute;s de discusiones convenci&oacute; a los dirigentes alemanes de su &ldquo;teor&iacute;a de la ofensiva&rdquo;, seg&uacute;n la cual era necesario provocar enfrentamientos violentos con el Estado burgu&eacute;s, generar represi&oacute;n y as&iacute; &ldquo;activar&rdquo; y &ldquo;encender&rdquo; a la clase obrera a la insurrecci&oacute;n armada. En otras palabras, pensaba que los revolucionarios podr&iacute;an por s&iacute; mismos producir una situaci&oacute;n revolucionaria.<\/p>\n<p>Con esta &ldquo;teor&iacute;a&rdquo; en la maleta, los alemanes fueron convencidos a dar el paso; el 27 de marzo los dirigentes del partido decidieron lanzar una &ldquo;ofensiva revolucionaria&rdquo; en defensa de los mineros de Alemania central, donde las fuerzas del orden hab&iacute;an ocupado la cuenca minera de Mansfeld. Llamaron a la clase obrera de toda Alemania a tomar armas en sus manos. Pero hab&iacute;an calculado muy mal el ambiente entre las masas, que ahora no estaban dispuestas en estos momentos a luchar por una insurrecci&oacute;n armada. La llamada &ldquo;ofensiva revolucionaria&rdquo; fracas&oacute; por completo. El resultado fue que el partido perdi&oacute; m&aacute;s de 200.000 miembros en unas semanas y que la represi&oacute;n se extendi&oacute;; alrededor de 900 militantes fueron encarcelados.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; vemos otra lecci&oacute;n important&iacute;sima para Venezuela hoy en d&iacute;a. Es imprescindible para una direcci&oacute;n revolucionaria saber estimar la situaci&oacute;n en cada momento y lanzar las consignas adecuadas para poder ganar el apoyo de las masas. Como Lenin dijo despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n de febrero en Rusia, es necesario &ldquo;explicar pacientemente&rdquo; nuestras ideas a las masas, luchando hombro a hombro con ellas y ayud&aacute;ndoles a sacar todas las conclusiones. <\/p>\n<p>En realidad, la parte m&aacute;s importante de una insurrecci&oacute;n no es el aspecto militar sino la tarea pol&iacute;tica. Una minor&iacute;a, por muy revolucionario que sea su programa, no puede tomar el poder sin el apoyo de la mayor&iacute;a de la clase obrera. Resulta imposible &ldquo;fabricar&rdquo; una situaci&oacute;n revolucionaria artificialmente, mediante provocaciones y &ldquo;ofensivas&rdquo;. Y aqu&iacute; tenemos una gran lecci&oacute;n: El factor m&aacute;s importante que hizo posible la victoria de la revoluci&oacute;n rusa fue el hecho de que los bolcheviques hab&iacute;an ganado la mayor&iacute;a en los soviets (los consejos de obreros, soldados y campesinos) y, por lo tanto, el gobierno provisional de Kerensky no pudo movilizar ninguna resistencia seria frente a la insurrecci&oacute;n de octubre.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">El enfoque de Lenin y Trotsky durante 1921-22<\/span><br \/><\/strong>El fracaso de la acci&oacute;n de marzo era evidente y encontr&oacute; protestas feroces entre una capa de los comunistas. Paul Levi lanz&oacute; una cr&iacute;tica que por lo general era correcta, llamando a volver a la pol&iacute;tica del frente &uacute;nico y a dejar de lado las tonter&iacute;as de la &ldquo;teor&iacute;a de la ofensiva&rdquo;. Sin embargo, cometi&oacute; el gran error de hacer su cr&iacute;tica p&uacute;blica. Esto pas&oacute; en una situaci&oacute;n en que el partido estaba siendo atacado en todos los frentes, y cuando l&iacute;deres regionales y nacionales del partido estaban siendo encarcelados. Muchos comunistas en las filas del partido se solidarizaron con los puntos de vista de Levi, pero rechazaron la forma tan violenta de su cr&iacute;tica y el que la hiciera p&uacute;blica. La direcci&oacute;n tom&oacute; la decisi&oacute;n de expulsarle del partido. <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3594\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/internacional-comunista.jpg\" alt=\"internacional-comunista\" width=\"400\" height=\"312\" style=\"float: right; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/internacional-comunista.jpg 431w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/internacional-comunista-300x234.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Lenin y Trotsky pensaban que la acci&oacute;n de marzo hab&iacute;a sido un aut&eacute;ntico desastre. Para poder convencer tanto al partido ruso como a la Internacional en su conjunto formaron un bloque antes del tercer congreso de la Internacional que se celebr&oacute; en junio de 1921. Estaban dispuestos a reconocer la expulsi&oacute;n de Paul Levi por indisciplina, pero d&aacute;ndole la raz&oacute;n en sus argumentos pol&iacute;ticos. Lenin en una carta le aconsej&oacute; seguir trabajando solidariamente con el partido y defenderlo p&uacute;blicamente, qued&aacute;ndose un tiempo fuera del partido y luego pedir su reingreso. Pero Levi rechaz&oacute; este consejo y continu&oacute; atacando al partido, volviendo al SPD.<\/p>\n<p>En el tercer congreso de la Internacional, Lenin y Trotsky lanzaron una lucha. En una sesi&oacute;n del congreso, Lenin conden&oacute; la actuaci&oacute;n de Bela Kun. En sus memorias, V&iacute;ctor Serge escribe que nunca hab&iacute;a o&iacute;do la palabra &ldquo;est&uacute;pido&rdquo; tantas veces en un discurso. Pero al mismo tiempo, Lenin y Trotsky utilizaron el congreso y las resoluciones finales para educar a los cuadros. En su opini&oacute;n era necesario dar un giro brusco; en lugar de buscar atajos, el partido ten&iacute;a que emplear el m&eacute;todo del frente &uacute;nico para ganar a la mayor&iacute;a de la clase obrera y atraer la atenci&oacute;n de las bases del SPD. Esto estaba vinculado a un peque&ntilde;o cambio de perspectivas; en su opini&oacute;n el capitalismo mundial se hab&iacute;a recuperado temporalmente de la crisis revolucionaria que sigui&oacute; a la guerra e iba a haber una peque&ntilde;a demora de la revoluci&oacute;n. En este lapso de tiempo la tarea de los comunistas era ganar la m&aacute;xima influencia a trav&eacute;s del trabajo paciente en los sindicatos, en las luchas cotidianas de obreros, j&oacute;venes y desempleados y as&iacute; prepararse sistem&aacute;ticamente para la siguiente oportunidad revolucionaria que sin duda vendr&iacute;a pronto. En otras palabras, la consigna era: &ldquo;conquistar a las masas para despu&eacute;s conquistar el poder&rdquo;.<\/p>\n<p>Armados con esta nueva pol&iacute;tica, los dirigentes alemanes liderados por Brandler intentaron recomponer las fuerzas del partido, con resultados excelentes. A lo largo de la segunda mitad de 1921 y de todo el a&ntilde;o 1922 conquistaron una posici&oacute;n tras otra; de los 200.000 miembros perdidos despu&eacute;s de la acci&oacute;n de marzo de 1921, el partido hab&iacute;a reconquistado m&aacute;s de 100.000. Las Juventudes Comunistas tambi&eacute;n crecieron y alcanzaron los 30.000 miembros. El partido ten&iacute;a 38 peri&oacute;dicos diarios con 338.626 subscriptores. Pero a&uacute;n m&aacute;s importante que estas cifras era la influencia del KPD en el frente sindical. La t&aacute;ctica del frente &uacute;nico permiti&oacute; al partido ganar la mayor&iacute;a en el sindicato de trabajadores manuales e intelectuales que contaba con 80.000 miembros, al igual que en el sindicato de los marineros y cargadores. A pesar de la fuerte resistencia de los socialdem&oacute;cratas de derecha, los comunistas tambi&eacute;n hicieron enormes avances dentro de los sindicatos con mayor&iacute;a reformista. En el congreso del ADGB (la central obrera alemana) tuvieron 90 delegados de un total de 694 y ten&iacute;an la mayor&iacute;a en 60 consejos locales de la central sindical. En todos estos resultados vemos una vez m&aacute;s en la pr&aacute;ctica la validez de los m&eacute;todos de Lenin y Trotsky.<br \/><span style=\"font-size: 12pt;\"><br \/><\/span><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">La crisis de 1923<\/span><br \/><\/strong>1923 fue un a&ntilde;o decisivo en la historia del pa&iacute;s. Alemania se vio conmocionada por una crisis profunda tanto en el terreno militar como en el econ&oacute;mico, social y pol&iacute;tico. En enero el gobierno franc&eacute;s decidi&oacute; ocupar un territorio de Alemania, el Ruhr, como una compensaci&oacute;n por la falta de pagos de reparaciones de guerra que el Estado alem&aacute;n deb&iacute;a pagar a los vencedores. El gobierno alem&aacute;n de Cuno anunci&oacute; una pol&iacute;tica de &ldquo;resistencia pasiva&rdquo;, totalmente incapaz de resolver los problemas en el Ruhr.<\/p>\n<p>La crisis econ&oacute;mica provoc&oacute; un aumento espectacular de la inflaci&oacute;n. El 3 de febrero un huevo costaba 300 marcos, el 5 costaba 420 marcos, el 10 3.400 marcos, el 27 7.000 marcos. El 8 de agosto el precio de un huevo alcanz&oacute; &iexcl;30.000 marcos!<\/p>\n<p>El banco nacional dej&oacute; de conceder cr&eacute;ditos a los peque&ntilde;os comerciantes. La peque&ntilde;a burgues&iacute;a y las capas medias fueron arruinadas completamente. El salario real de un obrero metal&uacute;rgico cay&oacute; en el espacio de solo seis meses de 30 a 14 d&oacute;lares. <\/p>\n<p>En esta situaci&oacute;n el partido comunista creci&oacute; en todos los frentes; las juventudes del partido llegaron a 70.000 afiliados y el peri&oacute;dico comunista Die Rote Fahne super&oacute; el nivel de edici&oacute;n del peri&oacute;dico socialdem&oacute;crata Vorw&auml;rts. El n&uacute;mero de fracciones sindicales del KPD en los sindicatos reformistas aument&oacute; de 4.000 a 6.000 a lo largo de unos meses. Tambi&eacute;n organizaron las &ldquo;centurias proletarias&rdquo;, milicias obreras con una fuerza considerable en todo el pa&iacute;s, con el fin de mantenerse vigilantes frente a los fascistas y la contrarrevoluci&oacute;n. <\/p>\n<p>En realidad, podemos afirmar que los comunistas alemanes en la primavera de 1923 estaban en pleno rumbo hacia una ruptura del dominio reformista sobre la clase obrera en Alemania. En este sentido se present&oacute; un desaf&iacute;o important&iacute;simo para el partido que iba a ser uno de los aspectos decisivos en determinar el destino de la revoluci&oacute;n alemana: la lucha contra el fascismo.<br \/><span style=\"font-size: 12pt;\"><br \/><\/span><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Qu&eacute; es el fascismo y c&oacute;mo combatirlo<\/span><br \/><\/strong>La crisis no s&oacute;lo hab&iacute;a dado mayor apoyo a los comunistas, sino tambi&eacute;n a los fascistas. &iquest;Qu&eacute; es el fascismo? El fascismo es un movimiento cuyo objetivo es la destrucci&oacute;n de las organizaciones de la clase obrera, sus sindicatos y sus partidos. Utiliza la desesperaci&oacute;n de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a, el campesinado y las capas m&aacute;s atrasadas del proletariado para movilizarlos y aplastar con una mano de hierro a las organizaciones obreras. En momentos determinados de la historia, la burgues&iacute;a ve al fascismo como la &uacute;nica salida que puede salvar a su sistema.<\/p>\n<table style=\"width: 448px; height: 296px;\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3595\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/edificio-antifascista-1923.jpg\" alt=\"edificio-antifascista-1923\" width=\"400\" height=\"245\" style=\"margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/edificio-antifascista-1923.jpg 748w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/edificio-antifascista-1923-300x184.jpg 300w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/edificio-antifascista-1923-700x430.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><em>Edificio de la primera coordinadora antifascista, Berlin, 1923<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Venezuela hemos visto a la oposici&oacute;n contrarrevolucionaria utilizar elementos del fascismo. Durante la lucha sobre la RCTV en abril de 2007 se formaron bandas fascistas en varias universidades del pa&iacute;s que quemaron edificios y pelearon con la polic&iacute;a en las calles. Como se&ntilde;al&aacute;bamos desde la CMI en aquel entonces, los fascistas en Venezuela ten&iacute;an y siguen teniendo hoy muy poca fuerza, pero si analizamos lo que pas&oacute; en Alemania, vemos que los fascistas tambi&eacute;n ten&iacute;an muy poco apoyo al inicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El partido Nazi, liderado desde 1923 por un relativamente desconocido ex-coronel del ej&eacute;rcito, Adolfo Hitler, ten&iacute;a apenas 15.000 miembros a finales de 1922. Pero a lo largo de 1923 &ndash;en el contexto de crisis econ&oacute;mica y desesperaci&oacute;n de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a&ndash; creci&oacute; r&aacute;pidamente y alcanz&oacute; los 50.000 miembros en noviembre de 1923, incluidas las SA &ndash;fuerzas de choque que estaban armadas hasta los dientes&ndash;.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; respuesta dieron los comunistas alemanes a este movimiento? Al inicio, los dirigentes del KPD &ndash;inspirados en gran parte por Radek&ndash; emplearon una pol&iacute;tica muy correcta de confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica con los Nazis. Distribuyeron volantes entre las masas influenciadas por los nazis y en todo momento intentaron entrar en discusi&oacute;n con ellas. Su objetivo era captar la atenci&oacute;n de las masas de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a y los lumpen proletarios para poder desviarlos de la v&iacute;a nacionalista y acercarlos a la revoluci&oacute;n y mostrar que la clase obrera era la &uacute;nica clase capaz de salvar el futuro de la naci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por supuesto, esto era s&oacute;lo una parte del trabajo anti-fascista. Lo principal era mostrar que los revolucionarios y el movimiento obrero gobernaban las calles y eran las fuerzas m&aacute;s poderosas en la sociedad. Igual que en el caso de Venezuela, el fascismo s&oacute;lo pudo surgir y ganar espacio cuando las direcciones del movimiento revolucionario dejaron a las masas en pasividad. Como manifestamos desde la CMI en un volante de 2007 sobre las bandas fascistas: &ldquo;Es cierto que los revolucionarios somos mayor&iacute;a, pero si esa mayor&iacute;a no act&uacute;a contra la minor&iacute;a esta puede llegar a dominar&rdquo;.<\/p>\n<p>En el primer instante, Brandler y la direcci&oacute;n del PC alem&aacute;n entendieron esto. Convocaron un &ldquo;d&iacute;a de acci&oacute;n anti-fascista&rdquo; con manifestaciones en las calles para el 29 de julio. Este llamado tuvo un efecto impresionante; los sindicatos de base apoyaron la iniciativa, igual que muchas organizaciones locales del SPD (que as&iacute; rechazaron el llamado de sus dirigentes a oponerse a las manifestaciones).<\/p>\n<p>Pero el gobierno alem&aacute;n de Cuno prohibi&oacute; la celebraci&oacute;n de las manifestaciones planificadas. Los l&iacute;deres alemanes vacilaron, no sab&iacute;an si podr&iacute;an derrotar la prohibici&oacute;n o no. Claramente estaban frente a un momento decisivo, pero tem&iacute;an caer en una acci&oacute;n prematura. Mandaron una carta a Mosc&uacute; para solicitar el consejo de los bolcheviques. Todos los dirigentes principales, menos Radek, estaban ausentes. Stalin respondi&oacute; con una carta llamando a la calma; &ldquo;Aparte de esto, toda la informaci&oacute;n que tenemos a nuestra disposici&oacute;n indica que el fascismo es d&eacute;bil en Alemania. En mi opini&oacute;n los [comunistas] alemanes deben ser frenados, no empujados&rdquo;. (Citado en P.Brou&eacute;, The German Revolution, p&aacute;gina 740, mi traducci&oacute;n al castellano, PL.)<\/p>\n<p>Radek en el &uacute;ltimo momento envi&oacute; la recomendaci&oacute;n oficial de la Internacional Comunista de abandonar los planes de manifestaciones en las calles y as&iacute; el d&iacute;a anti-fascista se desarroll&oacute; con m&iacute;tines bajo techo, etc. A&uacute;n as&iacute;, tuvieron una asistencia muy buena con 200.000 en Berl&iacute;n, 60.000 en Chemnitz, 30.000 en Leipzig, 25.000 en Gotha, 20.000 en Dresden y un total de 100.000 para la regi&oacute;n de W&uuml;rttemberg. <\/p>\n<p>Aqu&iacute; vemos otra vez c&oacute;mo los errores fundamentales siempre tienen su origen en perspectivas falsas. Por un lado, estaba la estupidez de Stalin que no entend&iacute;a el peligro fascista, ni el sentimiento entre los obreros para combatirlo. Por otro lado, tanto Radek como Stalin no comprendieron la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social de Alemania y, en consecuencia, de la correlaci&oacute;n de fuerzas.<\/p>\n<p>Es un hecho que el gobierno de Cuno cay&oacute; el 11 de agosto tras una huelga general de los trabajadores, apenas dos semanas despu&eacute;s del d&iacute;a anti-fascista. Est&aacute; claro que si los comunistas se hubiesen enfrentado a la prohibici&oacute;n y seguido adelante con las manifestaciones, les habr&iacute;a sido posible unir a la clase obrera alemana y preparar la ca&iacute;da del gobierno de una manera organizada, lo cual hubiera podido ser el comienzo de un poder obrero. Pero otro error fatal en las perspectivas, tanto de los dirigentes alemanes como de Stalin, Radek y, no podemos olvidar, de Zin&oacute;viev, impidi&oacute; que el KPD se aprovechase de esa oportunidad hist&oacute;rica. No es una casualidad que Zin&oacute;viev en su discurso en el ECCI (el comit&eacute; ejecutivo de la Internacional Comunista) de junio dijera:<\/p>\n<p>&ldquo;Alemania est&aacute; al borde de la revoluci&oacute;n. Esto no significa que la revoluci&oacute;n vendr&aacute; en un mes o en un a&ntilde;o. Quiz&aacute;s ser&aacute; necesario mucho m&aacute;s tiempo&rdquo;. (Citado en P.Brou&eacute;, The German Revolution. P&aacute;gina 731, mi traducci&oacute;n al castellano, PL.)<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Mosc&uacute; y la revoluci&oacute;n alemana<\/span><br \/><\/strong>Despu&eacute;s de la ca&iacute;da del gobierno de Cuno, tanto los comunistas alemanes como los bolcheviques se dieron cuenta del cambio dr&aacute;stico en la situaci&oacute;n. Brandler y otros dirigentes del KPD fueron a Mosc&uacute; a finales de agosto y se quedaron all&aacute; un mes para discutir qu&eacute; hacer. Todos estaban de acuerdo en que ya era hora de pasar a planificar la insurrecci&oacute;n armada. Trotsky plante&oacute; que era necesario fijar un d&iacute;a para la insurrecci&oacute;n, pero los alemanes no estaban de acuerdo y quer&iacute;an tener mano libre para decidir el momento adecuado.<\/p>\n<p>Un hecho importante, pero muy poco conocido, es que Brandler propuso que Trotsky viniera a Alemania para ayudar en la ejecuci&oacute;n de la insurrecci&oacute;n, teniendo en cuenta su papel en el octubre ruso. Esto fue rechazado por Stalin, Zin&oacute;viev y Bujarin. La lucha por el poder en el partido ruso ya estaba empezando y el &ldquo;triunvirato&rdquo; (Stalin, K&aacute;menev y Zin&oacute;viev) quer&iacute;a disminuir el prestigio de Trotsky a toda costa.<\/p>\n<p>Al final se acord&oacute; que los rusos enviaran ayuda t&eacute;cnica y militar para hacer las preparaciones. Tambi&eacute;n se decidi&oacute; que el KPD entrase en los gobiernos regionales de Sajonia y Turingia donde, junto con los socialdem&oacute;cratas de izquierdas, ten&iacute;a la mayor&iacute;a, para as&iacute; provocar una represi&oacute;n por parte del gobierno nacional que podr&iacute;a ser utilizado como excusa para empezar la insurrecci&oacute;n armada por parte de los comit&eacute;s de f&aacute;brica.<\/p>\n<p>En principio, esta t&aacute;ctica elaborada en Mosc&uacute; era correcta, pero depend&iacute;a de la aplicaci&oacute;n concreta de sus protagonistas, es decir, depend&iacute;a de las cualidades de los dirigentes alemanes en los momentos decisivos. Como veremos, estos camaradas fallaron por completo en esta gran tarea. <br \/><span style=\"font-size: 12pt;\"><br \/><\/span><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">La cuesti&oacute;n de los soviets vs. comit&eacute;s de f&aacute;brica<\/span><br \/><\/strong>Durante todo el a&ntilde;o 1923 los comit&eacute;s de f&aacute;bricas hab&iacute;an crecido en Alemania, junto con &ldquo;comit&eacute;s de control&rdquo;. Eran &oacute;rganos de doble poder que surgieron fruto de las necesidades inmediatas en las f&aacute;bricas y en las comunidades: para detener el sabotaje econ&oacute;mico de los patronos, para luchar contra el desabastecimiento, contra la subida de precios, la especulaci&oacute;n, etc. y por el control obrero tanto en las f&aacute;bricas como en la distribuci&oacute;n de comida en los barrios obreros.<\/p>\n<table style=\"width: 166px; height: 234px;\" border=\"0\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3596\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/hbrandler.jpg\" alt=\"hbrandler\" width=\"150\" height=\"200\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Heinrich Brandler<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los meses anteriores al verano, el KPD ten&iacute;a la mayor&iacute;a en 2.000 de estos comit&eacute;s. En agosto, cuando la crisis se agudiz&oacute;, se organiz&oacute; el congreso de comit&eacute;s de f&aacute;bricas &ndash;que representaba a unos 20.000 comit&eacute;s de todo el pa&iacute;s&ndash; que convoc&oacute; la huelga general que derroc&oacute; al gobierno de Cuno. <\/p>\n<p>Durante el mes de septiembre, en las discusiones que mantuvieron los dirigentes del KPD con los bolcheviques en Mosc&uacute;, surgi&oacute; la cuesti&oacute;n de si era necesario o no empezar a construir Soviets en Alemania. Trotsky explic&oacute; que era necesario abandonar el fetichismo ante cualquier &oacute;rgano y entender el contexto concreto. En su opini&oacute;n, los comit&eacute;s de f&aacute;brica en Alemania pod&iacute;an servir perfectamente para la misma tarea que hab&iacute;an acometido los soviets en Rusia. En <em>Lecciones de Octubre<\/em> escribe lo siguiente:<\/p>\n<p>&ldquo;En nuestro pa&iacute;s, tanto en 1905 como en 1917, los Soviets de diputados obreros surgieron del movimiento mismo como su forma de organizaci&oacute;n natural a un cierto nivel de lucha. Pero los partidos j&oacute;venes europeos que han aceptado m&aacute;s o menos los Soviets como &ldquo;doctrina&rdquo;, como &ldquo;principio&rdquo;, estar&aacute;n siempre expuestos al peligro de un concepto fetichista de los mismos en el sentido de factores aut&oacute;nomos de la Revoluci&oacute;n. Porque, a pesar de la inmensa ventaja que ofrecen como organismo de lucha por el Poder, es perfectamente posible que se desarrolle la insurrecci&oacute;n sobre la base de otra forma org&aacute;nica (comit&eacute;s de f&aacute;bricas, sindicatos) y que no surjan los Soviets como &oacute;rgano del Poder sino en el momento de la insurrecci&oacute;n o a&uacute;n despu&eacute;s de la victoria&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Desde este punto de vista, resulta muy instructiva la lucha que emprendi&oacute; Lenin contra el fetichismo sovietista luego de las jornadas de Julio. Como en julio se tornaron los Soviets, dirigidos por socialistas revolucionarios y mencheviques, en organismos que impulsaban francamente a los soldados a la ofensiva y persegu&iacute;an a los bolcheviques, pod&iacute;a y deb&iacute;a buscarse otros caminos al movimiento revolucionario de las masas obreras. Lenin indicaba los comit&eacute;s de f&aacute;bricas como organismos de la lucha por el Poder. (Ver, por ejemplo, las memorias de Orjonikije*). Es muy probable que el movimiento hubiera seguido esta l&iacute;nea de conducta sin la sublevaci&oacute;n de Kornilov, la cual oblig&oacute; a los Soviets conciliadores a defenderse por s&iacute; y permiti&oacute; a los bolcheviques insuflarles de nuevo el esp&iacute;ritu revolucionario, lig&aacute;ndolos bien a las masas por mediaci&oacute;n de su izquierda, o sea del bolchevismo&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Tiene tal cuesti&oacute;n una inmensa importancia internacional, seg&uacute;n lo ha demostrado la reciente experiencia de Alemania. En este pa&iacute;s se crearon varias veces Soviets como &oacute;rganos de la insurrecci&oacute;n, del Poder&#8230; sin poder. Se dio el resultado de que en 1923 comenzara el movimiento de las masas proletarias y semiproletarias a agruparse alrededor de los comit&eacute;s de f&aacute;bricas, que en el fondo ejecutaban las mismas funciones que las que entre nosotros incumb&iacute;an a los Soviets en el per&iacute;odo anterior a la lucha directa por el Poder. Sin embargo, en agosto y septiembre, propusieron algunos compa&ntilde;eros proceder inmediatamente a la creaci&oacute;n de Soviets en Alemania. Tras de largos y ardientes debates se rechaz&oacute; su propuesta, y con raz&oacute;n. Como ya se hab&iacute;an convertido los comit&eacute;s de f&aacute;bricas en puntos efectivos de concentraci&oacute;n de las masas revolucionarias, los Soviets habr&iacute;an desempe&ntilde;ado en el per&iacute;odo preparatorio un papel paralelo al de estos comit&eacute;s y no tendr&iacute;an sino una forma sin contenido. As&iacute;, pues, no habr&iacute;an hecho m&aacute;s que desviar el pensamiento de las tareas materiales de la insurrecci&oacute;n (ej&eacute;rcito, polic&iacute;a, centurias, ferrocarriles, etc&eacute;tera) para volver a fijarlo en una forma de organizaci&oacute;n aut&oacute;noma&rdquo;. (Le&oacute;n Trotsky, <em>Lecciones de Octubre<\/em>.) <\/p>\n<p>En Venezuela el fetichismo por una forma determinada de organizaci&oacute;n obrera tambi&eacute;n ha jugado un papel muy negativo. En un art&iacute;culo del 2008 explicamos que dirigentes como Orlando Chirino han rechazado el llamado por la conformaci&oacute;n de consejos obreros y as&iacute; han desaprovechado una oportunidad hist&oacute;rica para llevar adelante las tareas fundamentales que hoy tiene por delante la clase obrera venezolana: la lucha contra el desabastecimiento, contra el sabotaje patronal y por la extensi&oacute;n del control obrero y las ocupaciones de f&aacute;bricas.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">El octubre alem&aacute;n<\/span><br \/><\/strong>A principios de octubre 1923 Brandler volvi&oacute; a Alemania. En Mosc&uacute; los camaradas hab&iacute;an hecho un plan detallado para la toma de poder. Los comunistas primero ten&iacute;an que integrarse en los gobiernos regionales de Sajonia y Turingia. En ambos lugares los socialdem&oacute;cratas de izquierdas estaban en el poder pero amenazados por el gobierno central y su ej&eacute;rcito, el Reichswehr. En ambas zonas, el proletariado quer&iacute;a defender su poder contra la represi&oacute;n del gobierno central.<\/p>\n<p>El 8 de octubre, en un discurso militante en el parlamento, un diputado comunista desafi&oacute; a la burgues&iacute;a alemana directamente, anunciando la incorporaci&oacute;n de los comunistas a los gobiernos regionales de Sajonia y Turingia. La idea de los comunistas era aprovechar la defensa armada de estas dos zonas para hacer un llamado militante al proletariado de toda Alemania a tomar el poder. Decenas de t&eacute;cnicos y especialistas rusos fueron enviados de Rusia de forma clandestina para preparar la insurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-3597\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/100975.jpg\" alt=\"100975\" width=\"400\" height=\"254\" style=\"float: left; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/100975.jpg 426w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/100975-300x190.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>El gobierno central, a trav&eacute;s de su general M&uuml;ller, empez&oacute; a amenazar a la &ldquo;Sajonia roja&rdquo;, prohibiendo manifestaciones en las calles y suspendiendo la publicaci&oacute;n de peri&oacute;dicos comunistas. El KPD pensaba que ya lleg&oacute; la hora; el 22 de octubre en un congreso de los consejos de f&aacute;bricas en todo el pa&iacute;s promovieron la consigna de huelga general en todo el pa&iacute;s para defender a Sajonia. Pero los socialdem&oacute;cratas de izquierdas vacilaron y esta vacilaci&oacute;n se transmiti&oacute; a Brandler, que retrocedi&oacute; en su propuesta de llamar a una huelga general en el congreso.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del congreso de Chemnitz, la decisi&oacute;n de lanzar la huelga general como el inicio de la insurrecci&oacute;n armada fue cancelada por el Zentrale del KPD. En su opini&oacute;n era imposible empezar la huelga general y la insurrecci&oacute;n sin el apoyo incondicional de los socialdem&oacute;cratas de izquierdas. Por lo tanto, hicieron un llamado a todas las fuerzas comunistas a retroceder y a abandonar los planes insurreccionales.<\/p>\n<p>Sin embargo, este llamado a retroceder no lleg&oacute; a tiempo a Hamburgo. All&iacute; los comunistas ejecutaron el plan durante la madrugada del 23 de octubre; tomaron el control de edificios estrat&eacute;gicos y desarmaron a grupos de la polic&iacute;a. R&aacute;pidamente la noticia sobre el retroceso del KPD lleg&oacute; a la ciudad. Los insurgentes retrocedieron, pero no pudieron evitar la represi&oacute;n del estado mayor alem&aacute;n que result&oacute; en 21 muertos y centenares de heridos y encarcelados. <\/p>\n<p>El gobierno central expuls&oacute; a los ministros del gobierno regional en Sajonia y al d&iacute;a siguiente, 30 de octubre, los socialdem&oacute;cratas de izquierda en Sajonia, liderados por Zeigner, capitularon y dimitieron para dar lugar a un gobierno socialdem&oacute;crata sin los comunistas. &ldquo;Sajonia Roja&rdquo; estaba hecha trizas. La direcci&oacute;n del KPD demostr&oacute; nuevamente ser impotente frente a las tareas inmensas que hab&iacute;an llegado en un momento decisivo.<\/p>\n<p>En realidad, los comunistas hab&iacute;an calculado mal la situaci&oacute;n otra vez. Si el KPD no hubiese confiado en los socialdem&oacute;cratas de izquierda y hubiera preparado la insurrecci&oacute;n bien, teniendo en cuenta la posible vacilaci&oacute;n de estos, hubiese sido posible ganar a la mayor&iacute;a y llevar a cabo la revoluci&oacute;n independientemente de los dirigentes socialdem&oacute;cratas de izquierda. Pero en lugar de esto, el octubre alem&aacute;n de 1923 fue llamado el &ldquo;fracaso alem&aacute;n&rdquo;, porque acab&oacute; siendo una derrota sin lucha.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">&iquest;Una tarea condenada por la historia?<\/span><br \/><\/strong>Hay algunos historiadores del campo del reformismo, de la burgues&iacute;a y del propio estalinismo que han pasado ese cap&iacute;tulo triste de la clase obrera alemana completamente por encima. No es una casualidad, pues se trata de un per&iacute;odo que contradice toda su manera abstracta de pensar y todos sus prejuicios contra la revoluci&oacute;n en general.<\/p>\n<p>Otros historiadores mantienen que Alemania no estaba lista para la revoluci&oacute;n proletaria y que &ldquo;no se pod&iacute;a copiar el modelo ruso en tierra alemana&rdquo;. Este argumento es fundamentalmente err&oacute;neo. De hecho, es una idea que intenta evitar la asimilaci&oacute;n de las ense&ntilde;anzas de este per&iacute;odo revolucionario por parte de la clase obrera y los revolucionarios del mundo.<\/p>\n<p>Es radicalmente falso que los bolcheviques intentaran &ldquo;copiar&rdquo; el modelo ruso en Alemania. De hecho, tanto Lenin como Trotsky explicaron muchas veces que Alemania ten&iacute;a rasgos nacionales peculiares importantes y que el partido alem&aacute;n ten&iacute;a que ser consciente de estos. Por ejemplo, explicaron que la burgues&iacute;a alemana era much&iacute;simo m&aacute;s poderosa e inteligente que la rusa y que, por lo tanto, la resistencia frente a la revoluci&oacute;n ser&iacute;a mayor. Sin embargo, en todo momento Lenin y Trotsky entendieron la necesidad de utilizar el m&eacute;todo dial&eacute;ctico para aplicar las lecciones rusas, teniendo en cuenta las peculiaridades alemanas.<\/p>\n<p>En nuestra opini&oacute;n resulta imposible explicar la derrota de 1923 como fruto de alguna &ldquo;complicaci&oacute;n&rdquo; u obst&aacute;culo en la situaci&oacute;n objetiva. Alemania estaba sacudida por una crisis profunda, la inflaci&oacute;n lleg&oacute; a niveles sin precedentes, las masas estaban dispuestas a luchar contra los fascistas, hab&iacute;a una situaci&oacute;n de doble poder establecida por los comit&eacute;s de f&aacute;bricas, la resistencia de los obreros en el Ruhr contra la ocupaci&oacute;n francesa aument&oacute; la militancia, etc. En definitiva, las masas estaban preparadas para dar el golpe decisivo, tomando el poder en sus manos.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Las lecciones del octubre alem&aacute;n y el futuro de la revoluci&oacute;n venezolana <\/span><br \/><\/strong>Entonces, &iquest;c&oacute;mo podemos explicar ese fracaso tan rotundo? Trotsky lo dilucid&oacute; en su obra maravillosa Lecciones de Octubre, en la cual compar&oacute; el octubre de Alemania con el octubre de Rusia en 1917 y, por otro lado, en un cap&iacute;tulo important&iacute;simo de su cr&iacute;tica del programa de la Internacional Comunista de 1928:<\/p>\n<p>&ldquo;En Alemania fue la direcci&oacute;n en su conjunto la que vacil&oacute;, y esta vacilaci&oacute;n se transmiti&oacute; al partido y, a trav&eacute;s de este, a la clase&rdquo;. (Le&oacute;n Trotsky: La internacional comunista despu&eacute;s de Lenin, p&aacute;ginas 173-4.)<\/p>\n<p>Durante todo el a&ntilde;o 1923 &ndash;y se puede decir en todo el proceso de 1918-1923&ndash; el Partido Comunista hab&iacute;a movilizado a las masas y, as&iacute;, hab&iacute;a creado enormes expectativas. Las masas pensaban que ya iba a darse la batalla final, que el partido iba a dar el &uacute;ltimo golpe en octubre de 1923. Cuando eso no se produjo, todo este ambiente de &aacute;nimo entre las masas se convirti&oacute; en su contrario.<\/p>\n<p>Este ejemplo tiene una importancia especial para Venezuela. Explica por qu&eacute; perdimos el refer&eacute;ndum del 2 de diciembre 2007. Igual que en Alemania de 1923, el problema no fue la falta de voluntad de las masas sino la carencia de una direcci&oacute;n que diera el paso decisivo en la lucha por el socialismo. Igual que el Partido Comunista alem&aacute;n, el propio Ch&aacute;vez hab&iacute;a generado unas expectativas enormes entre las masas venezolanas en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. Pero, al no tomar las medidas decisivas para expropiar a la oligarqu&iacute;a y solucionar los problemas &ndash;es decir, al no dar el golpe decisivo para acabar con el capitalismo&ndash;, todo ese ambiente de &aacute;nimo sufri&oacute; un baj&oacute;n y esto se manifest&oacute; en el nivel de abstenci&oacute;n en el refer&eacute;ndum. <\/p>\n<p>Refiri&eacute;ndose a la oportunidad revolucionaria de 1923, Trotsky dijo lo siguiente:<\/p>\n<p>&ldquo;La direcci&oacute;n de la Internacional Comunista no lo tom&oacute; en cuenta a tiempo. El Partido Comunista alem&aacute;n segu&iacute;a todav&iacute;a la consigna del III congreso, consigna que ciertamente lo hab&iacute;a alejado de la v&iacute;a amenazante del putschismo, pero que fue asimilada de forma unilateral. Hemos visto ya que en nuestra &eacute;poca de cambios bruscos, lo m&aacute;s dif&iacute;cil para una direcci&oacute;n revolucionaria es saber, en el momento propicio, tomar el pulso de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, percibir su brusco cambio y accionar la palanca en el momento adecuado. Una direcci&oacute;n revolucionaria no adquiere tales cualidades simplemente prestando juramento a la &uacute;ltima circular de la Internacional Comunista: su conquista exige, adem&aacute;s de las indispensables bases te&oacute;ricas, la experiencia personal y la pr&aacute;ctica de una verdadera autocr&iacute;tica. (&hellip;)<\/p>\n<p>&ldquo;Despu&eacute;s de un giro brusco de los acontecimientos, incluso los partidos m&aacute;s revolucionarios corren el riesgo de dejarse desbordar y de proponer las consignas o los m&eacute;todos de lucha de ayer para tareas y necesidades nuevas&rdquo;. (Le&oacute;n Trotsky: La internacional comunista despu&eacute;s de Lenin, p&aacute;ginas 167 y 172).<\/p>\n<p>Trotsky explica que los dirigentes del Partido Comunista alem&aacute;n se hab&iacute;an quemado muchas veces con el ultra-izquierdismo (en 1919 con la insurrecci&oacute;n espartaquista, en 1920 con el golpe Kapp y en 1921 con la acci&oacute;n de marzo) y, luego, que hab&iacute;an hecho el giro del tercer congreso en 1921 (en gran parte convencidos pol&iacute;ticamente por Lenin) de una forma demasiada dr&aacute;stica, cayendo en el extremo opuesto, tom&aacute;ndolo como una formula aplicable para cualquier situaci&oacute;n. Pero en 1923 la situaci&oacute;n cambi&oacute; radicalmente y era necesario dar un giro brusco en la orientaci&oacute;n del partido, marcando sus diferencias con el SPD m&aacute;s claramente en los comit&eacute;s de f&aacute;bricas, luchando con todas las fuerzas contra los fascistas, combin&aacute;ndolo con la lucha contra la crisis econ&oacute;mica y el desempleo y, sobre todo, pasando de las palabras a la acci&oacute;n y la insurrecci&oacute;n directa en el momento correcto.<\/p>\n<p>Sin embargo, como vemos en la cita de Trotsky, es necesario saber dar giros bruscos y eso s&oacute;lo se puede hacer si se comprende el materialismo dial&eacute;ctico y se entiende la aplicaci&oacute;n al desarrollo de la revoluci&oacute;n. <\/p>\n<p>Aqu&iacute; vemos la explicaci&oacute;n fundamental de por qu&eacute; fracas&oacute; la revoluci&oacute;n en Alemania: El partido careci&oacute; de una direcci&oacute;n de cuadros experimentados. Si bien es cierto que tambi&eacute;n hubo contradicciones en el Partido Bolchevique de Rusia, no obstante, es verdad que ellos ten&iacute;an una capa amplia de cuadros forjados durante a&ntilde;os y educados pol&iacute;ticamente por Lenin y, sobre todo, que el partido sab&iacute;a responder correctamente a las pruebas decisivas e implementar giros bruscos y repentinos cuando fue necesario. Eso se ve claramente si uno lee el libro de Alan Woods sobre la historia del bolchevismo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-3598\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Kamenev-Lenin-Trotsky.jpg\" alt=\"Kamenev-Lenin-Trotsky\" width=\"400\" height=\"320\" style=\"float: right; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Kamenev-Lenin-Trotsky.jpg 817w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Kamenev-Lenin-Trotsky-300x240.jpg 300w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Kamenev-Lenin-Trotsky-768x615.jpg 768w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Kamenev-Lenin-Trotsky-700x560.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>En Alemania los dirigentes principales ten&iacute;an un nivel pol&iacute;tico mediocre. Brandler era un buen organizador, pero nunca alcanz&oacute; el nivel de Lenin o Trotsky. Lo mismo podemos decir de Thaelheimer y otros a su alrededor. Desde la Internacional, fueron presionados por Stalin y Zin&oacute;viev y, como resultado, abandonaron la lucha sin poner sobre la mesa ninguna opini&oacute;n independiente. Al mismo Radek, quien supuestamente era un cuadro experimentado de la Internacional y su emisario por excelencia en Alemania, le falt&oacute; un criterio independiente para poder actuar en los momentos decisivos. A pesar de ser un luchador honesto, careci&oacute; del nivel pol&iacute;tico necesario y ese se revela m&aacute;s tarde en sus pol&eacute;micas con Trotsky sobre la teor&iacute;a de la revoluci&oacute;n permanente y en su capitulaci&oacute;n frente al estalinismo.<\/p>\n<p>La importancia del papel del individuo en la historia aqu&iacute; se muestra de una forma clara. Alemania ense&ntilde;a que hay algunos momentos decisivos cuando la presencia y actuaci&oacute;n de un individuo puede determinar el resultado. Esto tambi&eacute;n es aplicable a Venezuela. Los cuadros marxistas son imprescindibles.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; es un cuadro marxista? Para nosotros un cuadro marxista es exactamente lo que falt&oacute; en Alemania: Una persona no s&oacute;lo capaz de organizar el trabajo pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n de comprender a fondo de cuestiones te&oacute;ricas, de la dial&eacute;ctica, de c&oacute;mo se desarrolla la lucha de clases y de c&oacute;mo actuar en los momentos decisivos. Eso obviamente requiere una formaci&oacute;n previa; precisamente lo que carecieron los comunistas alemanes.<\/p>\n<p>En Venezuela todav&iacute;a tenemos algo de tiempo para formar un grupo fuerte de cuadros con un car&aacute;cter y esp&iacute;ritu bolcheviques y ya hemos avanzado mucho en ese sentido. La Corriente Marxista Internacional, representada por el peri&oacute;dico Lucha de Clases es la herramienta para formar esos cuadros de los que depende el futuro de nuestra revoluci&oacute;n y en el desarrollo de esa herramienta cada uno de los camaradas es imprescindible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Fuentes:<\/span><br \/>\u25cf&nbsp; Pierre Brou&eacute;, The German Revolution 1917-23, Haymarket Books, 2005<br \/>\u25cf&nbsp; Pierre Brou&eacute;, El Partido Bolchevique, Editorial Ayuso, 1973. ( http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/broue\/1960s\/1962\/bolchevique\/index.htm)<br \/>\u25cf&nbsp; Le&oacute;n Trotsky, Lecciones de Octubre, ( http:\/\/www.ceip.org.ar\/permanente\/Leccionesdeoctubre.htm )<br \/>\u25cf&nbsp; Le&oacute;n Trotsky, La internacional comunista despu&eacute;s de Lenin, editorial Akal<br \/>\u25cf&nbsp; Rob Sewell, Germany &ndash; from revolution to counter-revolution, Fortress Books, 1988<\/p>\n<div id=\"_mcePaste\" style=\"overflow: hidden; position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; text-align: justify;\">Antes de entrar en nuestro tema, ser&iacute;a conveniente preguntar: &iquest;por qu&eacute; estamos tratando de acontecimientos hist&oacute;ricos que sucedieron hace m&aacute;s de 90 a&ntilde;os en otra parte del mundo, al parecer muy distintos a la Venezuela de hoy?<\/p>\n<p>La respuesta es la siguiente: Los revolucionarios estudiamos la historia no para ser sabios acad&eacute;micos, sino para comprender las ense&ntilde;anzas vitales que &eacute;sta nos d&eacute; y utilizarlas como herramientas pr&aacute;cticas en la lucha de clases.<\/p>\n<p>La historia de las revoluciones es muy rica en lecciones y, como espero poder demostrar, la revoluci&oacute;n alemana en particular. Alemania era entre 1918 y 1923 el centro de atenci&oacute;n y esperanza de todos los revolucionarios del mundo.<\/p>\n<p>En esos a&ntilde;os las posibilidades para completar la revoluci&oacute;n socialista eran inmensamente mejores que las de Rusia de 1917. La clase obrera era much&iacute;simo m&aacute;s fuerte y el Partido Comunista m&aacute;s numeroso. Pero desafortunadamente los trabajadores alemanes fueron incapaces de tomar el poder. &iquest;Qu&eacute; es lo que fall&oacute;? La respuesta a esa pregunta la encontraremos m&aacute;s adelante y en ella podremos encontrar una buena cantidad de lecciones para los revolucionarios de hoy en Venezuela.<\/p>\n<p>No podemos entrar en todos los detalles. La revoluci&oacute;n alemana es evidentemente un tema ampl&iacute;simo. Para los que quieran saber m&aacute;s, recomiendo un libro titulado Revoluci&oacute;n en Alemania de Pierre Brou&eacute;, un historiador marxista franc&eacute;s. (Parte de este libro est&aacute; traducido al castellano y publicado por la editorial A. Redonda, Barcelona 1973. El libro completo s&oacute;lo est&aacute; disponible en franc&eacute;s e ingl&eacute;s.)<\/p>\n<p>Resulta imposible en este espacio hacer un balance detallado sobre la historia de la revoluci&oacute;n alemana. Por lo tanto, es preferible dedicar este art&iacute;culo a algunos aspectos claves, sobre todo los que tienen una relevancia especial para la situaci&oacute;n actual en Venezuela. La revoluci&oacute;n alemana plante&oacute; a los revolucionarios cuestiones te&oacute;ricas muy complicadas y, en algunos sentidos, nuevas. Entre ellas destacan:<\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n del frente &uacute;nico.<br \/>El surgimiento del fascismo y c&oacute;mo combatirlo.<br \/>Las relaciones de las masas con sus organizaciones tradicionales.<br \/>El papel de los soviets y de los comit&eacute;s de f&aacute;brica.<br \/>El arte de la insurrecci&oacute;n.<br \/>Discusiones sobre el ultra-izquierdismo y la t&aacute;ctica revolucionaria en general.<\/p>\n<p>1914-1918: Hacia una situaci&oacute;n revolucionaria<\/p>\n<p>Alemania era al principio del siglo XX un pa&iacute;s con una clase obrera numerosa y esta cont&oacute; con un partido enorme, el SPD (Partido Socialdem&oacute;crata Alem&aacute;n), y con sindicatos en todo el pa&iacute;s. Durante muchos a&ntilde;os el SPD defend&iacute;a la revoluci&oacute;n proletaria como la &uacute;nica salida de la crisis capitalista. Antes de la guerra, en 1914, el partido ten&iacute;a 1.085.905 militantes y en las elecciones de 1912 los candidatos del partido hab&iacute;an recibido unos 4.250.000 votos.<\/p>\n<p>Pero con esta fuerza gigantesca tambi&eacute;n se extendi&oacute; el aparato organizativo del SPD. Para los 90 diarios que publicaban ten&iacute;an 267 periodistas a tiempo completo, junto con 3.000 obreros para la maquetaci&oacute;n y la impresi&oacute;n. Aparte de esto, la mayor&iacute;a de sus 110 diputados eran profesionales a tiempo completo igual que la mayor&iacute;a de sus 2.886 consejos regionales.<\/p>\n<p>Esto, por supuesto, no fue un problema mientras el aparato se utilizaba para fines revolucionarios y bajo el control democr&aacute;tico de los obreros y la base del partido. De hecho, el propio Lenin en su famoso escrito &iquest;Qu&eacute; hacer? utiliz&oacute; la organizaci&oacute;n del SPD alem&aacute;n, con sus revolucionarios profesionales, como un modelo a seguir. <\/p>\n<p>Pero, poco a poco, los dirigentes del SPD empezaron a distanciarse de la clase y el aparato se transform&oacute; en su contrario. Esto ten&iacute;a una base material ya que sus salarios y modo de vida como funcionarios empezaron a elevarse por encima de las condiciones de la propia clase obrera. El marxismo se&ntilde;ala que el ser social determina la conciencia. Una de sus primeras expresiones fue el surgimiento de las ideas revisionistas de Bernstein, uno de los fundadores del reformismo, y m&aacute;s tarde de toda la direcci&oacute;n del partido. Las ideas de Bernstein eran parecidas en muchos aspectos a las que defienden hoy en Venezuela intelectuales como Heinz Dieterich.<\/p>\n<p>La Primera Guerra Mundial estall&oacute; en 1914. Como hemos explicado muchas veces, son los grandes acontecimientos los que ponen a prueba cualquier partido y tendencia pol&iacute;tica y las revoluciones y las guerras son los acontecimientos m&aacute;s importantes en la historia.<\/p>\n<p>En el momento decisivo, los l&iacute;deres del SPD dejaron todas sus consignas revolucionarias a un lado y votaron en el parlamento a favor de los cr&eacute;ditos para la guerra. Esta fue una traici&oacute;n sin precedentes. Lenin no pod&iacute;a creerlo y pensaba que el ejemplar del peri&oacute;dico del partido, Vorw&ouml;rts, anunciando esta decisi&oacute;n, era una falsificaci&oacute;n hecha por los altos mandos del ej&eacute;rcito alem&aacute;n. <\/p>\n<p>No obstante, pese a la traici&oacute;n de la burocracia reformista del SPD, que paraliz&oacute; a los trabajadores y los arrastr&oacute; a la guerra, &eacute;sta iba a tener un efecto importante sobre la conciencia de la clase obrera. Los continuos desastres en el frente de batalla, el malestar y el descontento de los soldados y la situaci&oacute;n de miseria en los barrios obreros de las ciudades impuls&oacute; al proletariado a intentar cambiar la sociedad. <\/p>\n<p>Rosa Luxemburgo y los espartaquistas<br \/>Hubo un grupo de camaradas que manten&iacute;an las posturas del internacionalismo proletario frente a esta burda traici&oacute;n. Se trata principalmente de los partidarios de Rosa Luxemburgo, una marxista revolucionaria de origen polaco, organizados en lo que m&aacute;s tarde iba a llamarse &ldquo;La liga espartaquista&rdquo;. A este grupo se sum&oacute; Carlos Liebknecht, un conocido diputado que era el &uacute;nico que hab&iacute;a roto la disciplina y votado en contra de la guerra en el parlamento.<\/p>\n<p>No hay tiempo aqu&iacute; para profundizar sobre las ideas de Rosa Luxemburgo, pero la lectura de sus escritos es altamente recomendable para todo revolucionario. En concreto su folleto Reforma o revoluci&oacute;n constituye un pilar fundamental en el arsenal del marxismo y tiene una relevancia particular en la lucha contra la derecha end&oacute;gena en el movimiento bolivariano de Venezuela.<\/p>\n<p>Sin embargo, Rosa Luxemburgo cometi&oacute; ciertos errores pol&iacute;ticos y organizativos que m&aacute;s tarde jugaron en su contra. Durante los a&ntilde;os anteriores hab&iacute;a mantenido una pol&eacute;mica con Lenin sobre varios temas de gran importancia. El m&aacute;s importante en mi opini&oacute;n fue sobre el car&aacute;cter del partido y la necesidad de educar a los cuadros.<\/p>\n<p>El SPD era la organizaci&oacute;n decisiva de la clase obrera a pesar de que su direcci&oacute;n apoyaba a la burgues&iacute;a alemana. Rosa Luxemburgo y sus camaradas se manten&iacute;an, correctamente, dentro del partido. Lucharon por ganar al m&aacute;ximo n&uacute;mero de obreros para las ideas del marxismo genuino. Su gran carencia era otra. El problema fundamental fue que no hicieron el trabajo suficiente, de forma sistem&aacute;tica, para organizar la tendencia marxista, educar a los cuadros espartaquistas y tener una publicaci&oacute;n regular como grupo.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n podemos decir que hab&iacute;an calculado mal el desarrollo del SPD. Pensaban que la lucha iba a continuar dentro del partido a&uacute;n cuando un sector importante estaba al borde de la escisi&oacute;n. Ese sector &ndash;liderado por importantes diputados y reformistas de izquierda&ndash; dio el paso en 1916 y fundaron el USPD, el Partido Socialdem&oacute;crata Independiente.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; tenemos una lecci&oacute;n importante para Venezuela. Por un lado, es necesario tener una tendencia marxista organizada si queremos luchar contra la derecha end&oacute;gena. Paul Levi, un espartaquista que m&aacute;s tarde presidi&oacute; el Partido Comunista alem&aacute;n, dijo en 1920: &ldquo;Somos muchos los que nos arrepentimos de no haber empezado a formar el n&uacute;cleo del Partido Comunista en 1903&rdquo; (el mismo a&ntilde;o en el que se form&oacute; el n&uacute;cleo del bolchevismo en Rusia). Si en Venezuela no construimos una corriente marxista dentro del PSUV, con una publicaci&oacute;n regular y una educaci&oacute;n de cuadros marxista, ser&aacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil actuar e intervenir en las luchas que decidir&aacute;n el destino de la revoluci&oacute;n. <\/p>\n<p>Por otro lado, esto demuestra que las discusiones sobre perspectivas son important&iacute;simas y seg&uacute;n la conclusi&oacute;n que cada uno saque tendr&aacute; una importancia decisiva a la hora de actuar. Tener perspectivas equivocadas puede resultar en errores serios en la intervenci&oacute;n pr&aacute;ctica en la lucha de clases.<\/p>\n<p>Rosa y sus compa&ntilde;eros fueron a participar en el USPD, pero no hab&iacute;an previsto su formaci&oacute;n y, por tanto, no se hab&iacute;an preparado para ella. Mientras que 170.000 miembros se quedaron en el SPD, 120.000 (incluidos 33 diputados) pasaron a formar parte del USPD. El USPD era un partido centrista; en palabras, sus dirigentes apoyaban posturas revolucionarias, pero en la pr&aacute;ctica se inclinaron a pactar con los bur&oacute;cratas del SPD.<\/p>\n<p>1918: A&ntilde;o de revoluci&oacute;n<br \/>Los acontecimientos internacionales ten&iacute;an un efecto important&iacute;simo sobre la conciencia del proletariado alem&aacute;n. La Revoluci&oacute;n Rusa de octubre 1917, donde los soviets de las masas obreras, campesinas y soldados, dirigidos por los bolcheviques, tomaron el poder, atrajo el entusiasmo de los obreros alemanes. Por otro lado, las continuas derrotas, el caos y la descomposici&oacute;n del ej&eacute;rcito alem&aacute;n en el frente occidental aumentaron la desconfianza de las masas hacia el r&eacute;gimen existente.<\/p>\n<p>Cuando el Estado Mayor del Ej&eacute;rcito alem&aacute;n prepar&oacute; una &uacute;ltima batalla, movilizando a los marineros para frenar el avance del enemigo, esto provoc&oacute; un movimiento revolucionario; los marineros de la ciudad de Kiel, apoyados por el USPD y el SPD en la ciudad, tomaron las calles, y fusionaron su comit&eacute; con el consejo obrero que en la pr&aacute;ctica mantuvo el poder en la ciudad. El movimiento se extendi&oacute; por todo el pa&iacute;s; motines sacudieron divisi&oacute;n tras divisi&oacute;n del ej&eacute;rcito, se constituyeron consejos de soldados y trabajadores en una ciudad tras otra, haci&eacute;ndose due&ntilde;os de las mismas. Aunque Carlos Liebknecht proclam&oacute; la victoria de la revoluci&oacute;n socialista el 11 de noviembre, el movimiento fue r&aacute;pidamente desviado por la direcci&oacute;n del SPD con la ayuda de los dirigentes centristas del USPD que formaron un gobierno conjunto.<\/p>\n<p>Sin entrar en detalles, es necesario precisar que la revoluci&oacute;n de noviembre en Alemania ten&iacute;a muchos rasgos comunes con la revoluci&oacute;n de febrero en Rusia. Es decir, las masas, sin experiencia y entrando en la vida pol&iacute;tica por primera vez, no ten&iacute;an totalmente claro la necesidad de romper con la burgues&iacute;a. De hecho, hubo muchas ilusiones democr&aacute;ticas y un grado de confianza en los dirigentes del SPD, que prometieron mejoras para la clase obrera pero con reformas y sin una lucha directa contra la burgues&iacute;a, etc. Para resumir, la clase obrera ten&iacute;a el poder en sus manos pero no era consciente de ello y entreg&oacute; el poder a los dirigentes del SPD que trabajaban a los &oacute;rdenes de la burgues&iacute;a alemana.<\/p>\n<p>Esto en s&iacute; mismo no era un problema. En el desarrollo de la toma de conciencia de la clase obrera eso es un estadio muy normal. Despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n de febrero en Rusia, Lenin pensaba que era necesario explicar pacientemente el programa bolchevique y construir las fuerzas revolucionarias para poder conquistar el apoyo de las masas en los soviets y luego pasar a la toma del poder.<\/p>\n<p>El ultra-izquierdismo: una advertencia seria para Venezuela<br \/>Sin embargo, en Alemania hubo un alto n&uacute;mero de activistas dentro de las filas espartaquistas que no entend&iacute;a este estado de &aacute;nimo de las masas y el desarrollo de la conciencia. Desesperados por el, al parecer, lento ritmo de la revoluci&oacute;n buscaron soluciones r&aacute;pidas.<\/p>\n<p>Muchos de estos j&oacute;venes, y no tan j&oacute;venes, revolucionarios espartaquistas expresaron su impotencia frente a los reformistas con impaciencia. Se plantearon la toma del poder pasando por alto la tarea de conquistar el apoyo de las masas y sin considerar seriamente el estado de &aacute;nimo ni el nivel de conciencia del proletariado en esos momentos.<\/p>\n<p>En los periodos de revoluci&oacute;n y contrarrevoluci&oacute;n el peligro del ultra-izquierdismo siempre est&aacute; presente. La revoluci&oacute;n alemana es una clara muestra de esto y tambi&eacute;n una advertencia important&iacute;sima para Venezuela.<\/p>\n<p>Para los marxistas siempre es fundamental resaltar que la clase obrera, la juventud y el campesinado se componen de distintas capas que sacan conclusiones a ritmos distintos. Los sectores m&aacute;s avanzados, entre ellos los activistas en el movimiento obrero, se dan cuenta de la traici&oacute;n de los dirigentes reformistas much&iacute;simo m&aacute;s r&aacute;pido que el resto. Por lo general, los obreros son muy fieles a sus organizaciones y a los dirigentes que los han despertado a la vida pol&iacute;tica. Requieren grandes acontecimientos para romper con ellos y buscar una alternativa.<\/p>\n<p>En las filas espartaquistas la impaciencia aument&oacute;. Los espartaquistas, a pesar de los deseos de Rosa Luxemburgo y Leo Jogiches (otro dirigente importante espartaquista), decidieron formar el partido comunista en diciembre 1918, pero sin una preparaci&oacute;n seria ni un esfuerzo para ganar el m&aacute;ximo apoyo. Por ejemplo, la red de delegados revolucionarios, la vanguardia del movimiento obrero en Berl&iacute;n, que hab&iacute;a planteado una serie de condiciones justas para poder integrarse en el nuevo partido, fue rechazada. As&iacute;, desperdiciaron la posibilidad de agrupar en sus filas a un sector decisivo de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>El congreso fundacional del KDP(S) &ndash;Partido Comunista de Alemania (espartaquista)&ndash; ten&iacute;a el apoyo de los bolcheviques, quienes enviaron a Carlos Radek como delegado. No obstante, el congreso no apoy&oacute; los m&eacute;todos que hab&iacute;an empleado los bolcheviques durante la revoluci&oacute;n rusa. Por el contrario, los elementos sectarios vencieron a Rosa Luxemburgo y Carlos Liebknecht en los puntos m&aacute;s decisivos: se rechaz&oacute; participar en elecciones parlamentarias y trabajar dentro de los sindicatos con predominancia del SPD. <\/p>\n<p>En Venezuela tambi&eacute;n hoy en d&iacute;a es muy necesario discutir estas cuestiones de t&aacute;ctica revolucionaria. Si rechazamos participar en el movimiento tradicional de los sindicatos para formar sindicatos &ldquo;puros&rdquo; estar&iacute;amos condenados al aislamiento. Rechazar, por ejemplo, participar en la UNT o colaborar con las corrientes de esta central ser&iacute;a un error de grandes dimensiones. En el mismo sentido, ser&iacute;a una estupidez negarse a entrar en el PSUV y construir una tendencia marxista dentro del mismo. <\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n del parlamentarismo tambi&eacute;n es important&iacute;sima. Los marxistas sabemos, por supuesto, que las cuestiones fundamentales no se resuelven en el parlamento, sino en las calles y en las f&aacute;bricas. Sin embargo, pensamos que la clase obrera debe utilizar cualquier espacio para promover el mensaje revolucionario. Mientras los revolucionarios no tengamos la fuerza para derribar a una instituci&oacute;n, es decir, mientras que todav&iacute;a no tengamos la mayor&iacute;a de la clase ganada para nuestro programa, utilizaremos todos los espacios para agitar por nuestras ideas y ganar a la m&aacute;xima cantidad de partidarios. Pero todo esto no fue tomado en cuenta por la mayor&iacute;a en el congreso del KPD(S). Veremos m&aacute;s adelante el resultado destructivo de los m&eacute;todos ultraizquierdistas. <\/p>\n<p>Enero de 1919: La vanguardia cae en la trampa<br \/>A pesar de los resultados confusos del congreso fundacional en diciembre, no todo estaba perdido para los comunistas alemanes. El mes de diciembre produce una intensificaci&oacute;n de la lucha de clases. El USPD fue expulsado del gobierno por Ebert, el canciller del SPD. Aunque se orden&oacute; la entrada de diez divisiones militares a Berl&iacute;n para asegurar el dominio de la reacci&oacute;n, los soldados se negaron a hacerlo influenciados por la propaganda revolucionaria. Las ilusiones democr&aacute;ticas de noviembre poco a poco se estaban disipando. La burgues&iacute;a alemana era consciente de este hecho. Utilizaron el tiempo para formar los Freikorps, bandas paramilitares que pronto contaron con 80.000 miembros en Berl&iacute;n. <\/p>\n<p>En enero viene la provocaci&oacute;n decisiva de la derecha: En Berl&iacute;n destituyen a Emil Eichhorn, un conocido dirigente izquierdista del USPD, que era el jefe de la polic&iacute;a en la capital alemana. El USPD y el KPD(S) responden con la convocatoria de una manifestaci&oacute;n el 5 de enero. Centenares de miles de obreros asisten a la manifestaci&oacute;n. Pero los revolucionarios no tienen ning&uacute;n plan consciente ni una orientaci&oacute;n clara que d&eacute; una continuidad a la lucha. Dejan transcurrir el d&iacute;a debatiendo interminablemente mientras miles de obreros regresan a sus casas. <\/p>\n<p>Una vez pasado el 5 de enero, los comunistas se inclinan al ultra-izquierdismo. Sin consultar a la direcci&oacute;n del KPD(S), Liebknech y Pieck (otro dirigente comunista) firman una declaraci&oacute;n junto con miembros de la coordinadora revolucionaria, donde explican que su objetivo inmediato es derrocar al gobierno, pero sin haber hecho preparaciones ser&iacute;as ni un esfuerzo para ganar a la mayor&iacute;a en los comit&eacute;s de obreros y soldados. Muchos edificios importantes de la ciudad fueron tomados por los comunistas y la insurrecci&oacute;n tuvo una repercusi&oacute;n en la vanguardia. Pero esto no fue suficiente. <\/p>\n<p>Carlos Radek y Leo Jogiches junto con otros espartaquistas, como Paul Levi, intentaron convencer a Rosa Luxemburgo y a Carlos Liebknecht &ndash;los dos dirigentes m&aacute;s reconocidos y con m&aacute;s autoridad&ndash; a realizar una retirada t&aacute;ctica temporal. Aunque Rosa Luxemburgo se opuso a empezar la lucha para derrocar el gobierno, una vez en plena batalla ella no entend&iacute;a la necesidad de llevar a cabo una retirada. La clase dominante aprovecha el momento; empieza la represi&oacute;n y env&iacute;an a los Freikorps para detener y matar a Rosa Luxemburgo y Carlos Liebknecht.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; vemos la consecuencia directa de la falta de trabajo paciente de educaci&oacute;n de los cuadros por parte de los dirigentes espartaquistas. En los momentos decisivos se vieron desbordados por los obreros a la izquierda, impacientes por la falta de acci&oacute;n pero sin un c&aacute;lculo sobrio de las posibilidades de realizar una insurrecci&oacute;n exitosa. Como dijo Radek en una carta comparando la insurrecci&oacute;n alemana de enero 1919 con las &ldquo;jornadas de julio&rdquo; en Rusia de 1917 (una batalla muy parecida donde parte de la vanguardia en San Petersburgo estaba impaciente y lanz&oacute; una lucha prematura):<\/p>\n<p>&ldquo;Nada puede impedir al m&aacute;s d&eacute;bil batirse en retirada frente a una fuerza superior. En julio de 1917, cuando &eacute;ramos infinitamente m&aacute;s fuertes de lo que sois ahora vosotros, intentamos retener con todas nuestras fuerzas a las masas, y como no lo conseguimos, las condujimos con esfuerzos inauditos, hacia la retirada, huyendo de una batalla sin esperanza&rdquo;. (Citado en P.Brou&eacute;, The German Revolution, p&aacute;g.251.)<\/p>\n<p>Seg&uacute;n Radek, era necesaria una retirada temporal, parecida a la que hicieron los bolcheviques en 1917 y con el mismo objetivo; el KPD(S) deber&iacute;a empezar una campa&ntilde;a para ganar a la mayor&iacute;a en los consejos de obreros y soldados. Pero sus valiosos consejos no fueron escuchados; los dirigentes espartaquistas continuaron la insurrecci&oacute;n e hicieron de la defensa del edificio ocupado de Vorw&auml;rts (el peri&oacute;dico Socialdem&oacute;crata) un principio de honor.<\/p>\n<p>El doble asesinato de Luxemburgo y Liebknecht tuvo lugar el 15 de enero 1919. Los dos l&iacute;deres revolucionarios m&aacute;s importantes del proletariado alem&aacute;n fueron eliminados igual que Leo Jogiches dos meses m&aacute;s tarde, en marzo 1919. Franz Mehring, otro dirigente importante de los espartaquistas muri&oacute; de un ataque al coraz&oacute;n poco despu&eacute;s. <\/p>\n<p>A pesar de todas las diferencias que Lenin hab&iacute;a tenido a lo largo de los a&ntilde;os con Rosa, &eacute;ste la calific&oacute; como un &ldquo;&aacute;guila&rdquo; de la clase obrera. En un art&iacute;culo de 1922 defendi&oacute; a Rosa contra los que quer&iacute;an tergiversar su memoria de la siguiente manera:<\/p>\n<p>\u00abVamos a contestar a esto con dos l&iacute;neas de una estupenda f&aacute;bula rusa: un &aacute;guila puede en ocasiones descender m&aacute;s bajo que una gallina, pero una gallina jam&aacute;s podr&aacute; ascender a la altura que puede hacerlo un &aacute;guila. Rosa Luxemburgo se equivoc&oacute; en la cuesti&oacute;n de la independencia de Polonia; se equivoc&oacute; en 1903 cuando enjuici&oacute; al menchevismo&hellip; [describe toda una serie de equivocaciones]. Pero a pesar de todas esas faltas fue y sigue siendo un &aacute;guila; y no solamente su recuerdo ser&aacute; siempre venerado por los comunistas de todo el mundo, sino que su biograf&iacute;a y la edici&oacute;n de sus obras completas (con las que los comunistas alemanes se retrasan en forma inexplicable, lo que parcialmente se puede disculpar pensando en la ins&oacute;lita cantidad de v&iacute;ctimas que han registrado en su lucha) representar&aacute;n una valiosa lecci&oacute;n para la educaci&oacute;n de muchas generaciones de comunistas de todo el mundo\u00bb. (Escrito en febrero de 1922, publicado en Pravda n&uacute;m. 87, 16 de abril de 1924.)<\/p>\n<p>Reconstruyendo el partido<br \/>No es una exageraci&oacute;n decir que para el proletariado alem&aacute;n, la p&eacute;rdida de Rosa Luxemburgo en 1919 constituye una verdadera tragedia. A pesar de ciertos errores, ella era la dirigente con mayor potencial y capacidad te&oacute;rica y pol&iacute;tica para poder dirigir a los comunistas hac&iacute;a una revoluci&oacute;n proletaria exitosa. <\/p>\n<p>El KPD(S), de haber seguido el consejo de Radek, es muy probable que hubiera podido reagrupar sus fuerzas y dar una batalla en los comit&eacute;s de obreros y soldados para ganar la mayor&iacute;a y as&iacute; preparar la batalla final para la toma del poder que hubiese podido venir en un corto plazo. Recordemos que en Rusia apenas pasaron tres meses entre las jornadas de julio y la insurrecci&oacute;n de octubre de 1917.<\/p>\n<p>Sin embargo, con este rotundo fracaso, el KPD(S) hab&iacute;a perdido cuatro de sus dirigentes principales: Luxemburgo, Liebknecht, Mehring y Jogiches. <\/p>\n<p>El hombre que reorganiz&oacute; el partido fue Paul Levi, un espartaquista que hab&iacute;a sido el abogado de Luxemburgo. Su preocupaci&oacute;n inmediata era evitar el ultraizquierdismo e intentar ganar a los sectores rebeldes dentro del USPD. Los que formaban el ala de izquierda de este partido, compuesto fundamentalmente de delegados sindicales, estaban muy inspirados por la revoluci&oacute;n rusa, pero no hab&iacute;an apoyado la fundaci&oacute;n del Partido Comunista alem&aacute;n porque les asust&oacute; su composici&oacute;n altamente sectaria.<\/p>\n<p>Pero despu&eacute;s de la derrota de 1919 entendieron que era necesario unir fuerzas contra la reacci&oacute;n burguesa. Levi hizo un esfuerzo importante para ganar a los independientes; en octubre de 1920 el USPD celebr&oacute; su famoso congreso de Halle donde la mayor&iacute;a se afili&oacute; a la Internacional Comunista. El resultado fue una fusi&oacute;n que dio nacimiento a VKPD (Partido Comunista Unido de Alemania). Habiendo quedado reducido a un grupo relativamente peque&ntilde;o tras la derrota de enero de 1919, los comunistas contaron despu&eacute;s de la fusi&oacute;n con un partido de m&aacute;s de 400.000 militantes.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; es el frente &uacute;nico? <br \/>Uno de los grandes aportes de la revoluci&oacute;n alemana a la experiencia de la clase obrera mundial y a los revolucionarios fue la t&aacute;ctica del frente &uacute;nico. Ciertamente, esa t&aacute;ctica hab&iacute;a sido desarrollada en Rusia por los bolcheviques mediante un llamado a los SR y a los mencheviques a luchar por concluir la revoluci&oacute;n proponiendo que la clase obrera, de un modo unificado, tomara el poder a trav&eacute;s de los Soviets. Pero fue la revoluci&oacute;n alemana la que desarroll&oacute; esta t&aacute;ctica de una forma significativa.<\/p>\n<p>La existencia en Alemania de un partido socialdem&oacute;crata que todav&iacute;a ten&iacute;a apoyo entre las masas, la necesidad de los comunistas de ganar a las bases de obreros que segu&iacute;an en el SPD y la propia necesidad de luchar por las cuestiones inmediatas, llev&oacute; al joven Partido Comunista a emplear el m&eacute;todo de buscar un frente com&uacute;n en la lucha inmediata de los trabajadores contra los patronos.<\/p>\n<p>En 1922, Radek, uno de los dirigentes de la Internacional Comunista y su delegado en Alemania, hizo un llamado directo a los socialdem&oacute;cratas explicando el frente &uacute;nico as&iacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Nos sentamos con vosotros en la misma mesa, queremos luchar con vosotros y esta lucha ser&aacute; la que decida si se trata de una maniobra en beneficio de la Internacional Comunista, como pretend&eacute;is, o bien de un torrente que reunir&aacute; a la clase obrera. (&hellip;) Si luch&aacute;is con nosotros y con el proletariado de todos los pa&iacute;ses &ndash;no ya por la dictadura, no pedimos tanto&ndash; sino, por el trozo de pan y contra la decadencia del mundo, el proletariado cerrar&aacute; sus filas en la lucha y entonces podremos juzgaros no ya en base a un pasado terrible, sino refiri&eacute;ndonos a unas acciones completamente nuevas. (&hellip;) Intentaremos luchar juntos, no ya por amor hacia vosotros, sino por la inflexible urgencia del momento que nos est&aacute; impulsando y que os obliga a negociar en esta sala con los mismos comunistas de carne y hueso que os han llamado criminales&rdquo;. (Citado en P.Brou&eacute;, El partido bolchevique, p&aacute;gina 453.) <\/p>\n<p>El frente &uacute;nico es una t&aacute;ctica de lucha; los revolucionarios unimos nuestras fuerzas con los reformistas en la lucha concreta, manteniendo en todo momento el derecho a plantear y defender nuestras propias posturas y bajo nuestra propia bandera. En el calor de la lucha los revolucionarios queremos mostrar que somos los luchadores m&aacute;s ardientes y as&iacute; demostrar en la pr&aacute;ctica la superioridad de nuestros m&eacute;todos y pol&iacute;tica para ganar las luchas obreras y avanzar hacia el socialismo. <\/p>\n<p>Para resumir, decimos a los reformistas: &ldquo;No estamos de acuerdo con vuestras pol&iacute;ticas pero vamos a ver en la lucha pr&aacute;ctica cu&aacute;les son los m&eacute;todos que sirven y los que no. Luchemos juntos contra el enemigo com&uacute;n y en esa lucha veremos c&oacute;mo derrotarlo&rdquo;.<br \/>&nbsp;<br \/>En Venezuela la falta de aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo del frente &uacute;nico por parte de dirigentes de la UNT como Orlando Chirino ha significado un retroceso grave para el movimiento obrero. Para estos sectarios este m&eacute;todo es como un libro completamente cerrado. No entienden la necesidad de proponer acci&oacute;n conjunta a las otras corrientes sindicales en la UNT que, a pesar de todo, mantienen un apoyo entre sectores de los obreros. En lugar de proponer lucha conjunta, por ejemplo, sobre la base de la ocupaci&oacute;n de f&aacute;bricas y contra el sabotaje de los patronos, lo que han hecho es pelear contra las dem&aacute;s sectores sobre cuestiones organizativas en la UNT. Esto ha jugado un papel muy negativo en el movimiento ya que ha significado un freno para que la clase obrera pueda ponerse al frente de la revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p>El frente &uacute;nico en la actualidad es una herramienta muy necesaria en la revoluci&oacute;n venezolana. Los marxistas de la CMI y los trabajadores organizados en el Frente Bicentenario de F&aacute;bricas Bajo Control Obrero hacemos un llamado al frente &uacute;nico en la UNT, invitando a todas las corrientes sindicales a llevar a cabo una lucha por la ocupaci&oacute;n de f&aacute;bricas y contra el sabotaje patronal. <\/p>\n<p>Igual que en la Venezuela de hoy, tambi&eacute;n hab&iacute;a gente en Alemania &ndash;en el partido y en la Internacional Comunista&ndash; que no comprend&iacute;a esa t&aacute;ctica. La primera vez que esta cuesti&oacute;n se present&oacute; fue a finales de 1920 y principios de 1921, cuando el VKPD hab&iacute;a ganado la mayor&iacute;a en la central regional sindical en Stuttgart. En aquella ocasi&oacute;n los comunistas hab&iacute;an lanzado un programa con algunos puntos b&aacute;sicos:<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Por una lucha contra la subida de precios de alimentos<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Por una cuenta de inventario de lo que se produce<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Por una subida en los ayudas a los desempleados<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Por la implantaci&oacute;n de impuestos a las grandes propiedades<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Control obrero sobre las reservas de materia prima y su distribuci&oacute;n<br \/>&middot;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Desarme de las milicias reaccionarias y armamento del proletariado.<\/p>\n<p>Ninguno de estos puntos era revolucionario en s&iacute; mismo, pero correspond&iacute;an a las necesidades inmediatas de la clase obrera. Lo m&aacute;s importante es notar que se trata de un programa pol&iacute;tico de acci&oacute;n y no de una batalla sobre cuestiones organizativas. Los comunistas en Stuttgart ganaron la mayor&iacute;a en el sindicato metal&uacute;rgico, no llamando a elecciones sindicales (como lo hizo la C-CURA en la UNT durante 2006-07), sino a trav&eacute;s de un programa de lucha que coincid&iacute;a con las preocupaciones inmediatas de los trabajadores.<\/p>\n<p>Sin embargo, ese programa de acci&oacute;n en Alemania provoc&oacute; un debate fuerte dentro del partido alem&aacute;n y la Internacional Comunista. <\/p>\n<p>Mientras la mayor&iacute;a dirigida por Paul Levi (y Carlos Radek) apoyaba este programa, hubo un sector importante (&ldquo;los izquierdistas&rdquo;) en torno a Ruth Fischer que rechazaron el programa con el argumento de que esto iba a aumentar las ilusiones en los reformistas. <\/p>\n<p>La mayor&iacute;a del Partido Comunista pensaba que el ejemplo de Stuttgart era muy positivo y que se podr&iacute;a utilizar de forma general. Bajo la direcci&oacute;n de Paul Levi, el VKPD lanz&oacute; una &ldquo;carta abierta&rdquo; a las dem&aacute;s organizaciones obreras reformistas llamando a un frente &uacute;nico para defender a la clase obrera contra la reacci&oacute;n sobre la base del programa de Stuttgart. Esto provoc&oacute; la rabia tambi&eacute;n de algunos l&iacute;deres de la Internacional Comunista. Al inicio, el bur&oacute; reducido de la ejecutiva de la Internacional, presionado por Bujarin y Zin&oacute;viev, conden&oacute; la &ldquo;carta abierta&rdquo; y acord&oacute; censurar la decisi&oacute;n de su publicaci&oacute;n. S&oacute;lo gracias a la intervenci&oacute;n directa de Lenin se abri&oacute; de nuevo el debate y m&aacute;s tarde se desarroll&oacute; en el III Congreso de la Internacional en junio de 1921.<\/p>\n<p>Otra vez sobre el ultra-izquierdismo; el golpe de Kapp y la acci&oacute;n de marzo<br \/>Sin embargo, las discusiones sobre el m&eacute;todo a emplear en las nuevas circunstancias continuaron. No s&oacute;lo hab&iacute;a un ala importante dentro del VKPD que defend&iacute;a m&eacute;todos ultraizquierdistas (llamados a abandonar el trabajo en los sindicatos tradicionales, el rechazo al parlamentarismo, etc.), sino tambi&eacute;n exist&iacute;a un partido &ndash;el KAPD&ndash; que se hab&iacute;a escindido del Partido Comunista. Este partido ten&iacute;a apoyo en varios lugares del pa&iacute;s y defend&iacute;a los acuerdos originales del congreso fundador (de diciembre 1918) del Partido Comunista alem&aacute;n en donde los ultraizquierdistas hab&iacute;an ganado la mayor&iacute;a. <\/p>\n<p>Lenin pensaba que era necesario dar una batalla en el terreno ideol&oacute;gico contra esta tendencia. En su opini&oacute;n, la presencia de estas tendencias era normal en un partido joven, cuando todav&iacute;a estuviera atravesando los problemas a los que los bolcheviques se hab&iacute;an enfrentado antes de la victoria de octubre.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no pensaba en expulsar a los ultraizquierdistas, sino convencerlos con argumentos pol&iacute;ticos y ganarlos a su posici&oacute;n. Tambi&eacute;n consideraba que los ultraizquierdistas podr&iacute;an ser un contrapeso contra los sectores &ldquo;conservadores&rdquo; del partido. Con los acontecimientos posteriores en 1923, veremos a qu&eacute; se refer&iacute;a.<\/p>\n<p>En 1919 Lenin escribi&oacute; su famosa obra La enfermedad infantil del &ldquo;izquierdismo&rdquo; en el comunismo. Es un libro excelente donde el autor utiliza la experiencia del trabajo de los bolcheviques en Rusia y la revoluci&oacute;n para mostrar que el m&eacute;todo del ultraizquierdismo no aportaba nada a la lucha por el socialismo y aislaba a los comunistas. Varios cap&iacute;tulos del libro est&aacute;n dedicados expl&iacute;citamente a combatir las ideas de los ultraizquierdistas en el PC alem&aacute;n. <\/p>\n<p>Pero los ultraizquierdistas segu&iacute;an defendiendo su pol&iacute;tica divisionista y sectaria y ten&iacute;an un efecto muy negativo en el partido alem&aacute;n. Paul Levi y Clara Zetkin luchaban junto con otros miembros de la direcci&oacute;n para frenar el avance de los sectarios en el partido. Pero en las pruebas importantes de la lucha de clases el partido continu&oacute; cometiendo una serie de errores graves. <\/p>\n<p>En 1920 una parte de la burgues&iacute;a intent&oacute; dar un golpe de Estado contra la rep&uacute;blica, el llamado golpe de Kapp (por el general que lo encabez&oacute;). Levi, que en aquel momento era el presidente del partido, estaba en la c&aacute;rcel y as&iacute; la decisi&oacute;n sobre qu&eacute; hacer estuvo en manos del resto de los miembros del Zentrale (el bur&oacute; pol&iacute;tico). En lugar de llamar a la clase obrera a derrotar el golpe reaccionario y ponerse al frente del movimiento, manteniendo su independencia de clase y la lucha por el socialismo, el Zentrale public&oacute; una declaraci&oacute;n diciendo que no hab&iacute;a diferencia entre Kapp y la rep&uacute;blica y que los comunistas eran neutrales en este conflicto. Llamaron al proletariado a mantenerse en la &ldquo;pasividad&rdquo;. No obstante, la reacci&oacute;n de la clase obrera fue impresionante; los obreros de Berl&iacute;n y de muchas otras ciudades fueron a la huelga general y derrotaron el golpe. Una vez m&aacute;s, la posici&oacute;n del partido hab&iacute;a impedido aprovecharse de una posibilidad hist&oacute;rica para conquistar el apoyo de las masas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del golpe de Kapp la direcci&oacute;n admiti&oacute; que hab&iacute;a cometido un error, pero los debates y enfrentamientos entre las distintas alas se volv&iacute;an cada vez m&aacute;s violentos. Al inicio de 1921, Levi y Da&uuml;mmig dimitieron de la presidencia del partido para dar una batalla en las filas de la base contra los ultraizquierdistas. Lenin apoyaba las posiciones pol&iacute;ticas de Levi en su lucha contra los ultraizquierdistas, pero pensaba que era una locura dimitir de la direcci&oacute;n y en una carta llam&oacute; a Levi a rectificar esto.<\/p>\n<p>La siguiente prueba de fuego del VKPD se dio en marzo de 1921. En este mes lleg&oacute; un nuevo emisario de la Internacional Comunista; el famoso Bela Kun. Un activista del partido h&uacute;ngaro que hab&iacute;a sido enviado a Alemania por Zin&oacute;viev, Bela Kun se instal&oacute; en Berl&iacute;n y a trav&eacute;s de discusiones convenci&oacute; a los dirigentes alemanes de su &ldquo;teor&iacute;a de la ofensiva&rdquo;, seg&uacute;n la cual era necesario provocar enfrentamientos violentos con el Estado burgu&eacute;s, generar represi&oacute;n y as&iacute; &ldquo;activar&rdquo; y &ldquo;encender&rdquo; a la clase obrera a la insurrecci&oacute;n armada. En otras palabras, pensaba que los revolucionarios podr&iacute;an por s&iacute; mismos producir una situaci&oacute;n revolucionaria.<\/p>\n<p>Con esta &ldquo;teor&iacute;a&rdquo; en la maleta, los alemanes fueron convencidos a dar el paso; el 27 de marzo los dirigentes del partido decidieron lanzar una &ldquo;ofensiva revolucionaria&rdquo; en defensa de los mineros de Alemania central, donde las fuerzas del orden hab&iacute;an ocupado la cuenca minera de Mansfeld. Llamaron a la clase obrera de toda Alemania a tomar armas en sus manos. Pero hab&iacute;an calculado muy mal el ambiente entre las masas, que ahora no estaban dispuestas en estos momentos a luchar por una insurrecci&oacute;n armada. La llamada &ldquo;ofensiva revolucionaria&rdquo; fracas&oacute; por completo. El resultado fue que el partido perdi&oacute; m&aacute;s de 200.000 miembros en unas semanas y que la represi&oacute;n se extendi&oacute;; alrededor de 900 militantes fueron encarcelados.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; vemos otra lecci&oacute;n important&iacute;sima para Venezuela hoy en d&iacute;a. Es imprescindible para una direcci&oacute;n revolucionaria saber estimar la situaci&oacute;n en cada momento y lanzar las consignas adecuadas para poder ganar el apoyo de las masas. Como Lenin dijo despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n de febrero en Rusia, es necesario &ldquo;explicar pacientemente&rdquo; nuestras ideas a las masas, luchando hombro a hombro con ellas y ayud&aacute;ndoles a sacar todas las conclusiones. <\/p>\n<p>En realidad, la parte m&aacute;s importante de una insurrecci&oacute;n no es el aspecto militar sino la tarea pol&iacute;tica. Una minor&iacute;a, por muy revolucionario que sea su programa, no puede tomar el poder sin el apoyo de la mayor&iacute;a de la clase obrera. Resulta imposible &ldquo;fabricar&rdquo; una situaci&oacute;n revolucionaria artificialmente, mediante provocaciones y &ldquo;ofensivas&rdquo;. Y aqu&iacute; tenemos una gran lecci&oacute;n: El factor m&aacute;s importante que hizo posible la victoria de la revoluci&oacute;n rusa fue el hecho de que los bolcheviques hab&iacute;an ganado la mayor&iacute;a en los soviets (los consejos de obreros, soldados y campesinos) y, por lo tanto, el gobierno provisional de Kerensky no pudo movilizar ninguna resistencia seria frente a la insurrecci&oacute;n de octubre.<\/p>\n<p>El enfoque de Lenin y Trotsky durante 1921-22<\/p>\n<p>El fracaso de la acci&oacute;n de marzo era evidente y encontr&oacute; protestas feroces entre una capa de los comunistas. Paul Levi lanz&oacute; una cr&iacute;tica que por lo general era correcta, llamando a volver a la pol&iacute;tica del frente &uacute;nico y a dejar de lado las tonter&iacute;as de la &ldquo;teor&iacute;a de la ofensiva&rdquo;. Sin embargo, cometi&oacute; el gran error de hacer su cr&iacute;tica p&uacute;blica. Esto pas&oacute; en una situaci&oacute;n en que el partido estaba siendo atacado en todos los frentes, y cuando l&iacute;deres regionales y nacionales del partido estaban siendo encarcelados. Muchos comunistas en las filas del partido se solidarizaron con los puntos de vista de Levi, pero rechazaron la forma tan violenta de su cr&iacute;tica y el que la hiciera p&uacute;blica. La direcci&oacute;n tom&oacute; la decisi&oacute;n de expulsarle del partido. <\/p>\n<p>Lenin y Trotsky pensaban que la acci&oacute;n de marzo hab&iacute;a sido un aut&eacute;ntico desastre. Para poder convencer tanto al partido ruso como a la Internacional en su conjunto formaron un bloque antes del tercer congreso de la Internacional que se celebr&oacute; en junio de 1921. Estaban dispuestos a reconocer la expulsi&oacute;n de Paul Levi por indisciplina, pero d&aacute;ndole la raz&oacute;n en sus argumentos pol&iacute;ticos. Lenin en una carta le aconsej&oacute; seguir trabajando solidariamente con el partido y defenderlo p&uacute;blicamente, qued&aacute;ndose un tiempo fuera del partido y luego pedir su reingreso. Pero Levi rechaz&oacute; este consejo y continu&oacute; atacando al partido, volviendo al SPD.<\/p>\n<p>En el tercer congreso de la Internacional, Lenin y Trotsky lanzaron una lucha. En una sesi&oacute;n del congreso, Lenin conden&oacute; la actuaci&oacute;n de Bela Kun. En sus memorias, V&iacute;ctor Serge escribe que nunca hab&iacute;a o&iacute;do la palabra &ldquo;est&uacute;pido&rdquo; tantas veces en un discurso. Pero al mismo tiempo, Lenin y Trotsky utilizaron el congreso y las resoluciones finales para educar a los cuadros. En su opini&oacute;n era necesario dar un giro brusco; en lugar de buscar atajos, el partido ten&iacute;a que emplear el m&eacute;todo del frente &uacute;nico para ganar a la mayor&iacute;a de la clase obrera y atraer la atenci&oacute;n de las bases del SPD. Esto estaba vinculado a un peque&ntilde;o cambio de perspectivas; en su opini&oacute;n el capitalismo mundial se hab&iacute;a recuperado temporalmente de la crisis revolucionaria que sigui&oacute; a la guerra e iba a haber una peque&ntilde;a demora de la revoluci&oacute;n. En este lapso de tiempo la tarea de los comunistas era ganar la m&aacute;xima influencia a trav&eacute;s del trabajo paciente en los sindicatos, en las luchas cotidianas de obreros, j&oacute;venes y desempleados y as&iacute; prepararse sistem&aacute;ticamente para la siguiente oportunidad revolucionaria que sin duda vendr&iacute;a pronto. En otras palabras, la consigna era: &ldquo;conquistar a las masas para despu&eacute;s conquistar el poder&rdquo;.<\/p>\n<p>Armados con esta nueva pol&iacute;tica, los dirigentes alemanes liderados por Brandler intentaron recomponer las fuerzas del partido, con resultados excelentes. A lo largo de la segunda mitad de 1921 y de todo el a&ntilde;o 1922 conquistaron una posici&oacute;n tras otra; de los 200.000 miembros perdidos despu&eacute;s de la acci&oacute;n de marzo de 1921, el partido hab&iacute;a reconquistado m&aacute;s de 100.000. Las Juventudes Comunistas tambi&eacute;n crecieron y alcanzaron los 30.000 miembros. El partido ten&iacute;a 38 peri&oacute;dicos diarios con 338.626 subscriptores. Pero a&uacute;n m&aacute;s importante que estas cifras era la influencia del KPD en el frente sindical. La t&aacute;ctica del frente &uacute;nico permiti&oacute; al partido ganar la mayor&iacute;a en el sindicato de trabajadores manuales e intelectuales que contaba con 80.000 miembros, al igual que en el sindicato de los marineros y cargadores. A pesar de la fuerte resistencia de los socialdem&oacute;cratas de derecha, los comunistas tambi&eacute;n hicieron enormes avances dentro de los sindicatos con mayor&iacute;a reformista. En el congreso del ADGB (la central obrera alemana) tuvieron 90 delegados de un total de 694 y ten&iacute;an la mayor&iacute;a en 60 consejos locales de la central sindical. En todos estos resultados vemos una vez m&aacute;s en la pr&aacute;ctica la validez de los m&eacute;todos de Lenin y Trotsky.<\/p>\n<p>La crisis de 1923<br \/>1923 fue un a&ntilde;o decisivo en la historia del pa&iacute;s. Alemania se vio conmocionada por una crisis profunda tanto en el terreno militar como en el econ&oacute;mico, social y pol&iacute;tico. En enero el gobierno franc&eacute;s decidi&oacute; ocupar un territorio de Alemania, el Ruhr, como una compensaci&oacute;n por la falta de pagos de reparaciones de guerra que el Estado alem&aacute;n deb&iacute;a pagar a los vencedores. El gobierno alem&aacute;n de Cuno anunci&oacute; una pol&iacute;tica de &ldquo;resistencia pasiva&rdquo;, totalmente incapaz de resolver los problemas en el Ruhr.<\/p>\n<p>La crisis econ&oacute;mica provoc&oacute; un aumento espectacular de la inflaci&oacute;n. El 3 de febrero un huevo costaba 300 marcos, el 5 costaba 420 marcos, el 10 3.400 marcos, el 27 7.000 marcos. El 8 de agosto el precio de un huevo alcanz&oacute; &iexcl;30.000 marcos!<\/p>\n<p>El banco nacional dej&oacute; de conceder cr&eacute;ditos a los peque&ntilde;os comerciantes. La peque&ntilde;a burgues&iacute;a y las capas medias fueron arruinadas completamente. El salario real de un obrero metal&uacute;rgico cay&oacute; en el espacio de solo seis meses de 30 a 14 d&oacute;lares. <\/p>\n<p>En esta situaci&oacute;n el partido comunista creci&oacute; en todos los frentes; las juventudes del partido llegaron a 70.000 afiliados y el peri&oacute;dico comunista Die Rote Fahne super&oacute; el nivel de edici&oacute;n del peri&oacute;dico socialdem&oacute;crata Vorw&auml;rts. El n&uacute;mero de fracciones sindicales del KPD en los sindicatos reformistas aument&oacute; de 4.000 a 6.000 a lo largo de unos meses. Tambi&eacute;n organizaron las &ldquo;centurias proletarias&rdquo;, milicias obreras con una fuerza considerable en todo el pa&iacute;s, con el fin de mantenerse vigilantes frente a los fascistas y la contrarrevoluci&oacute;n. <\/p>\n<p>En realidad, podemos afirmar que los comunistas alemanes en la primavera de 1923 estaban en pleno rumbo hacia una ruptura del dominio reformista sobre la clase obrera en Alemania. En este sentido se present&oacute; un desaf&iacute;o important&iacute;simo para el partido que iba a ser uno de los aspectos decisivos en determinar el destino de la revoluci&oacute;n alemana: la lucha contra el fascismo.<\/p>\n<p>Qu&eacute; es el fascismo y c&oacute;mo combatirlo<br \/>La crisis no s&oacute;lo hab&iacute;a dado mayor apoyo a los comunistas, sino tambi&eacute;n a los fascistas. &iquest;Qu&eacute; es el fascismo? El fascismo es un movimiento cuyo objetivo es la destrucci&oacute;n de las organizaciones de la clase obrera, sus sindicatos y sus partidos. Utiliza la desesperaci&oacute;n de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a, el campesinado y las capas m&aacute;s atrasadas del proletariado para movilizarlos y aplastar con una mano de hierro a las organizaciones obreras. En momentos determinados de la historia, la burgues&iacute;a ve al fascismo como la &uacute;nica salida que puede salvar a su sistema.<\/p>\n<p>En Venezuela hemos visto a la oposici&oacute;n contrarrevolucionaria utilizar elementos del fascismo. Durante la lucha sobre la RCTV en abril de 2007 se formaron bandas fascistas en varias universidades del pa&iacute;s que quemaron edificios y pelearon con la polic&iacute;a en las calles. Como se&ntilde;al&aacute;bamos desde la CMI en aquel entonces, los fascistas en Venezuela ten&iacute;an y siguen teniendo hoy muy poca fuerza, pero si analizamos lo que pas&oacute; en Alemania, vemos que los fascistas tambi&eacute;n ten&iacute;an muy poco apoyo al inicio.<\/p>\n<p>El partido Nazi, liderado desde 1923 por un relativamente desconocido ex-coronel del ej&eacute;rcito, Adolfo Hitler, ten&iacute;a apenas 15.000 miembros a finales de 1922. Pero a lo largo de 1923 &ndash;en el contexto de crisis econ&oacute;mica y desesperaci&oacute;n de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a&ndash; creci&oacute; r&aacute;pidamente y alcanz&oacute; los 50.000 miembros en noviembre de 1923, incluidas las SA &ndash;fuerzas de choque que estaban armadas hasta los dientes&ndash;.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; respuesta dieron los comunistas alemanes a este movimiento? Al inicio, los dirigentes del KPD &ndash;inspirados en gran parte por Radek&ndash; emplearon una pol&iacute;tica muy correcta de confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica con los Nazis. Distribuyeron volantes entre las masas influenciadas por los nazis y en todo momento intentaron entrar en discusi&oacute;n con ellas. Su objetivo era captar la atenci&oacute;n de las masas de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a y los lumpen proletarios para poder desviarlos de la v&iacute;a nacionalista y acercarlos a la revoluci&oacute;n y mostrar que la clase obrera era la &uacute;nica clase capaz de salvar el futuro de la naci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por supuesto, esto era s&oacute;lo una parte del trabajo anti-fascista. Lo principal era mostrar que los revolucionarios y el movimiento obrero gobernaban las calles y eran las fuerzas m&aacute;s poderosas en la sociedad. Igual que en el caso de Venezuela, el fascismo s&oacute;lo pudo surgir y ganar espacio cuando las direcciones del movimiento revolucionario dejaron a las masas en pasividad. Como manifestamos desde la CMI en un volante de 2007 sobre las bandas fascistas: &ldquo;Es cierto que los revolucionarios somos mayor&iacute;a, pero si esa mayor&iacute;a no act&uacute;a contra la minor&iacute;a esta puede llegar a dominar&rdquo;.<\/p>\n<p>En el primer instante, Brandler y la direcci&oacute;n del PC alem&aacute;n entendieron esto. Convocaron un &ldquo;d&iacute;a de acci&oacute;n anti-fascista&rdquo; con manifestaciones en las calles para el 29 de julio. Este llamado tuvo un efecto impresionante; los sindicatos de base apoyaron la iniciativa, igual que muchas organizaciones locales del SPD (que as&iacute; rechazaron el llamado de sus dirigentes a oponerse a las manifestaciones).<\/p>\n<p>Pero el gobierno alem&aacute;n de Cuno prohibi&oacute; la celebraci&oacute;n de las manifestaciones planificadas. Los l&iacute;deres alemanes vacilaron, no sab&iacute;an si podr&iacute;an derrotar la prohibici&oacute;n o no. Claramente estaban frente a un momento decisivo, pero tem&iacute;an caer en una acci&oacute;n prematura. Mandaron una carta a Mosc&uacute; para solicitar el consejo de los bolcheviques. Todos los dirigentes principales, menos Radek, estaban ausentes. Stalin respondi&oacute; con una carta llamando a la calma; &ldquo;Aparte de esto, toda la informaci&oacute;n que tenemos a nuestra disposici&oacute;n indica que el fascismo es d&eacute;bil en Alemania. En mi opini&oacute;n los [comunistas] alemanes deben ser frenados, no empujados&rdquo;. (Citado en P.Brou&eacute;, The German Revolution, p&aacute;gina 740, mi traducci&oacute;n al castellano, PL.)<\/p>\n<p>Radek en el &uacute;ltimo momento envi&oacute; la recomendaci&oacute;n oficial de la Internacional Comunista de abandonar los planes de manifestaciones en las calles y as&iacute; el d&iacute;a anti-fascista se desarroll&oacute; con m&iacute;tines bajo techo, etc. A&uacute;n as&iacute;, tuvieron una asistencia muy buena con 200.000 en Berl&iacute;n, 60.000 en Chemnitz, 30.000 en Leipzig, 25.000 en Gotha, 20.000 en Dresden y un total de 100.000 para la regi&oacute;n de W&uuml;rttemberg. <\/p>\n<p>Aqu&iacute; vemos otra vez c&oacute;mo los errores fundamentales siempre tienen su origen en perspectivas falsas. Por un lado, estaba la estupidez de Stalin que no entend&iacute;a el peligro fascista, ni el sentimiento entre los obreros para combatirlo. Por otro lado, tanto Radek como Stalin no comprendieron la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social de Alemania y, en consecuencia, de la correlaci&oacute;n de fuerzas.<\/p>\n<p>Es un hecho que el gobierno de Cuno cay&oacute; el 11 de agosto tras una huelga general de los trabajadores, apenas dos semanas despu&eacute;s del d&iacute;a anti-fascista. Est&aacute; claro que si los comunistas se hubiesen enfrentado a la prohibici&oacute;n y seguido adelante con las manifestaciones, les habr&iacute;a sido posible unir a la clase obrera alemana y preparar la ca&iacute;da del gobierno de una manera organizada, lo cual hubiera podido ser el comienzo de un poder obrero. Pero otro error fatal en las perspectivas, tanto de los dirigentes alemanes como de Stalin, Radek y, no podemos olvidar, de Zin&oacute;viev, impidi&oacute; que el KPD se aprovechase de esa oportunidad hist&oacute;rica. No es una casualidad que Zin&oacute;viev en su discurso en el ECCI (el comit&eacute; ejecutivo de la Internacional Comunista) de junio dijera:<\/p>\n<p>&ldquo;Alemania est&aacute; al borde de la revoluci&oacute;n. Esto no significa que la revoluci&oacute;n vendr&aacute; en un mes o en un a&ntilde;o. Quiz&aacute;s ser&aacute; necesario mucho m&aacute;s tiempo&rdquo;. (Citado en P.Brou&eacute;, The German Revolution. P&aacute;gina 731, mi traducci&oacute;n al castellano, PL.)<\/p>\n<p>Mosc&uacute; y la revoluci&oacute;n alemana<br \/>Despu&eacute;s de la ca&iacute;da del gobierno de Cuno, tanto los comunistas alemanes como los bolcheviques se dieron cuenta del cambio dr&aacute;stico en la situaci&oacute;n. Brandler y otros dirigentes del KPD fueron a Mosc&uacute; a finales de agosto y se quedaron all&aacute; un mes para discutir qu&eacute; hacer. Todos estaban de acuerdo en que ya era hora de pasar a planificar la insurrecci&oacute;n armada. Trotsky plante&oacute; que era necesario fijar un d&iacute;a para la insurrecci&oacute;n, pero los alemanes no estaban de acuerdo y quer&iacute;an tener mano libre para decidir el momento adecuado.<\/p>\n<p>Un hecho importante, pero muy poco conocido, es que Brandler propuso que Trotsky viniera a Alemania para ayudar en la ejecuci&oacute;n de la insurrecci&oacute;n, teniendo en cuenta su papel en el octubre ruso. Esto fue rechazado por Stalin, Zin&oacute;viev y Bujarin. La lucha por el poder en el partido ruso ya estaba empezando y el &ldquo;triunvirato&rdquo; (Stalin, K&aacute;menev y Zin&oacute;viev) quer&iacute;a disminuir el prestigio de Trotsky a toda costa.<\/p>\n<p>Al final se acord&oacute; que los rusos enviaran ayuda t&eacute;cnica y militar para hacer las preparaciones. Tambi&eacute;n se decidi&oacute; que el KPD entrase en los gobiernos regionales de Sajonia y Turingia donde, junto con los socialdem&oacute;cratas de izquierdas, ten&iacute;a la mayor&iacute;a, para as&iacute; provocar una represi&oacute;n por parte del gobierno nacional que podr&iacute;a ser utilizado como excusa para empezar la insurrecci&oacute;n armada por parte de los comit&eacute;s de f&aacute;brica.<\/p>\n<p>En principio, esta t&aacute;ctica elaborada en Mosc&uacute; era correcta, pero depend&iacute;a de la aplicaci&oacute;n concreta de sus protagonistas, es decir, depend&iacute;a de las cualidades de los dirigentes alemanes en los momentos decisivos. Como veremos, estos camaradas fallaron por completo en esta gran tarea. <\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n de los soviets vs. comit&eacute;s de f&aacute;brica<br \/>Durante todo el a&ntilde;o 1923 los comit&eacute;s de f&aacute;bricas hab&iacute;an crecido en Alemania, junto con &ldquo;comit&eacute;s de control&rdquo;. Eran &oacute;rganos de doble poder que surgieron fruto de las necesidades inmediatas en las f&aacute;bricas y en las comunidades: para detener el sabotaje econ&oacute;mico de los patronos, para luchar contra el desabastecimiento, contra la subida de precios, la especulaci&oacute;n, etc. y por el control obrero tanto en las f&aacute;bricas como en la distribuci&oacute;n de comida en los barrios obreros.<\/p>\n<p>En los meses anteriores al verano, el KPD ten&iacute;a la mayor&iacute;a en 2.000 de estos comit&eacute;s. En agosto, cuando la crisis se agudiz&oacute;, se organiz&oacute; el congreso de comit&eacute;s de f&aacute;bricas &ndash;que representaba a unos 20.000 comit&eacute;s de todo el pa&iacute;s&ndash; que convoc&oacute; la huelga general que derroc&oacute; al gobierno de Cuno. <\/p>\n<p>Durante el mes de septiembre, en las discusiones que mantuvieron los dirigentes del KPD con los bolcheviques en Mosc&uacute;, surgi&oacute; la cuesti&oacute;n de si era necesario o no empezar a construir Soviets en Alemania. Trotsky explic&oacute; que era necesario abandonar el fetichismo ante cualquier &oacute;rgano y entender el contexto concreto. En su opini&oacute;n, los comit&eacute;s de f&aacute;brica en Alemania pod&iacute;an servir perfectamente para la misma tarea que hab&iacute;an acometido los soviets en Rusia. En Lecciones de Octubre escribe lo siguiente:<br \/>&ldquo;En nuestro pa&iacute;s, tanto en 1905 como en 1917, los Soviets de diputados obreros surgieron del movimiento mismo como su forma de organizaci&oacute;n natural a un cierto nivel de lucha. Pero los partidos j&oacute;venes europeos que han aceptado m&aacute;s o menos los Soviets como &ldquo;doctrina&rdquo;, como &ldquo;principio&rdquo;, estar&aacute;n siempre expuestos al peligro de un concepto fetichista de los mismos en el sentido de factores aut&oacute;nomos de la Revoluci&oacute;n. Porque, a pesar de la inmensa ventaja que ofrecen como organismo de lucha por el Poder, es perfectamente posible que se desarrolle la insurrecci&oacute;n sobre la base de otra forma org&aacute;nica (comit&eacute;s de f&aacute;bricas, sindicatos) y que no surjan los Soviets como &oacute;rgano del Poder sino en el momento de la insurrecci&oacute;n o a&uacute;n despu&eacute;s de la victoria&rdquo;.<br \/>&ldquo;Desde este punto de vista, resulta muy instructiva la lucha que emprendi&oacute; Lenin contra el fetichismo sovietista luego de las jornadas de Julio. Como en julio se tornaron los Soviets, dirigidos por socialistas revolucionarios y mencheviques, en organismos que impulsaban francamente a los soldados a la ofensiva y persegu&iacute;an a los bolcheviques, pod&iacute;a y deb&iacute;a buscarse otros caminos al movimiento revolucionario de las masas obreras. Lenin indicaba los comit&eacute;s de f&aacute;bricas como organismos de la lucha por el Poder. (Ver, por ejemplo, las memorias de Orjonikije*). Es muy probable que el movimiento hubiera seguido esta l&iacute;nea de conducta sin la sublevaci&oacute;n de Kornilov, la cual oblig&oacute; a los Soviets conciliadores a defenderse por s&iacute; y permiti&oacute; a los bolcheviques insuflarles de nuevo el esp&iacute;ritu revolucionario, lig&aacute;ndolos bien a las masas por mediaci&oacute;n de su izquierda, o sea del bolchevismo&rdquo;.<br \/>&ldquo;Tiene tal cuesti&oacute;n una inmensa importancia internacional, seg&uacute;n lo ha demostrado la reciente experiencia de Alemania. En este pa&iacute;s se crearon varias veces Soviets como &oacute;rganos de la insurrecci&oacute;n, del Poder&#8230; sin poder. Se dio el resultado de que en 1923 comenzara el movimiento de las masas proletarias y semiproletarias a agruparse alrededor de los comit&eacute;s de f&aacute;bricas, que en el fondo ejecutaban las mismas funciones que las que entre nosotros incumb&iacute;an a los Soviets en el per&iacute;odo anterior a la lucha directa por el Poder. Sin embargo, en agosto y septiembre, propusieron algunos compa&ntilde;eros proceder inmediatamente a la creaci&oacute;n de Soviets en Alemania. Tras de largos y ardientes debates se rechaz&oacute; su propuesta, y con raz&oacute;n. Como ya se hab&iacute;an convertido los comit&eacute;s de f&aacute;bricas en puntos efectivos de concentraci&oacute;n de las masas revolucionarias, los Soviets habr&iacute;an desempe&ntilde;ado en el per&iacute;odo preparatorio un papel paralelo al de estos comit&eacute;s y no tendr&iacute;an sino una forma sin contenido. As&iacute;, pues, no habr&iacute;an hecho m&aacute;s que desviar el pensamiento de las tareas materiales de la insurrecci&oacute;n (ej&eacute;rcito, polic&iacute;a, centurias, ferrocarriles, etc&eacute;tera) para volver a fijarlo en una forma de organizaci&oacute;n aut&oacute;noma&rdquo;. (Le&oacute;n Trotsky, Lecciones de Octubre.) <br \/>En Venezuela el fetichismo por una forma determinada de organizaci&oacute;n obrera tambi&eacute;n ha jugado un papel muy negativo. En un art&iacute;culo del 2008 explicamos que dirigentes como Orlando Chirino han rechazado el llamado por la conformaci&oacute;n de consejos obreros y as&iacute; han desaprovechado una oportunidad hist&oacute;rica para llevar adelante las tareas fundamentales que hoy tiene por delante la clase obrera venezolana: la lucha contra el desabastecimiento, contra el sabotaje patronal y por la extensi&oacute;n del control obrero y las ocupaciones de f&aacute;bricas.<\/p>\n<p>El octubre alem&aacute;n<\/p>\n<p>A principios de octubre 1923 Brandler volvi&oacute; a Alemania. En Mosc&uacute; los camaradas hab&iacute;an hecho un plan detallado para la toma de poder. Los comunistas primero ten&iacute;an que integrarse en los gobiernos regionales de Sajonia y Turingia. En ambos lugares los socialdem&oacute;cratas de izquierdas estaban en el poder pero amenazados por el gobierno central y su ej&eacute;rcito, el Reichswehr. En ambas zonas, el proletariado quer&iacute;a defender su poder contra la represi&oacute;n del gobierno central.<\/p>\n<p>El 8 de octubre, en un discurso militante en el parlamento, un diputado comunista desafi&oacute; a la burgues&iacute;a alemana directamente, anunciando la incorporaci&oacute;n de los comunistas a los gobiernos regionales de Sajonia y Turingia. La idea de los comunistas era aprovechar la defensa armada de estas dos zonas para hacer un llamado militante al proletariado de toda Alemania a tomar el poder. Decenas de t&eacute;cnicos y especialistas rusos fueron enviados de Rusia de forma clandestina para preparar la insurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p>El gobierno central, a trav&eacute;s de su general M&uuml;ller, empez&oacute; a amenazar a la &ldquo;Sajonia roja&rdquo;, prohibiendo manifestaciones en las calles y suspendiendo la publicaci&oacute;n de peri&oacute;dicos comunistas. El KPD pensaba que ya lleg&oacute; la hora; el 22 de octubre en un congreso de los consejos de f&aacute;bricas en todo el pa&iacute;s promovieron la consigna de huelga general en todo el pa&iacute;s para defender a Sajonia. Pero los socialdem&oacute;cratas de izquierdas vacilaron y esta vacilaci&oacute;n se transmiti&oacute; a Brandler, que retrocedi&oacute; en su propuesta de llamar a una huelga general en el congreso.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del congreso de Chemnitz, la decisi&oacute;n de lanzar la huelga general como el inicio de la insurrecci&oacute;n armada fue cancelada por el Zentrale del KPD. En su opini&oacute;n era imposible empezar la huelga general y la insurrecci&oacute;n sin el apoyo incondicional de los socialdem&oacute;cratas de izquierdas. Por lo tanto, hicieron un llamado a todas las fuerzas comunistas a retroceder y a abandonar los planes insurreccionales.<\/p>\n<p>Sin embargo, este llamado a retroceder no lleg&oacute; a tiempo a Hamburgo. All&iacute; los comunistas ejecutaron el plan durante la madrugada del 23 de octubre; tomaron el control de edificios estrat&eacute;gicos y desarmaron a grupos de la polic&iacute;a. R&aacute;pidamente la noticia sobre el retroceso del KPD lleg&oacute; a la ciudad. Los insurgentes retrocedieron, pero no pudieron evitar la represi&oacute;n del estado mayor alem&aacute;n que result&oacute; en 21 muertos y centenares de heridos y encarcelados. <\/p>\n<p>El gobierno central expuls&oacute; a los ministros del gobierno regional en Sajonia y al d&iacute;a siguiente, 30 de octubre, los socialdem&oacute;cratas de izquierda en Sajonia, liderados por Zeigner, capitularon y dimitieron para dar lugar a un gobierno socialdem&oacute;crata sin los comunistas. &ldquo;Sajonia Roja&rdquo; estaba hecha trizas. La direcci&oacute;n del KPD demostr&oacute; nuevamente ser impotente frente a las tareas inmensas que hab&iacute;an llegado en un momento decisivo.<\/p>\n<p>En realidad, los comunistas hab&iacute;an calculado mal la situaci&oacute;n otra vez. Si el KPD no hubiese confiado en los socialdem&oacute;cratas de izquierda y hubiera preparado la insurrecci&oacute;n bien, teniendo en cuenta la posible vacilaci&oacute;n de estos, hubiese sido posible ganar a la mayor&iacute;a y llevar a cabo la revoluci&oacute;n independientemente de los dirigentes socialdem&oacute;cratas de izquierda. Pero en lugar de esto, el octubre alem&aacute;n de 1923 fue llamado el &ldquo;fracaso alem&aacute;n&rdquo;, porque acab&oacute; siendo una derrota sin lucha.<\/p>\n<p>&iquest;Una tarea condenada por la historia?<\/p>\n<p>Hay algunos historiadores del campo del reformismo, de la burgues&iacute;a y del propio estalinismo que han pasado ese cap&iacute;tulo triste de la clase obrera alemana completamente por encima. No es una casualidad, pues se trata de un per&iacute;odo que contradice toda su manera abstracta de pensar y todos sus prejuicios contra la revoluci&oacute;n en general.<\/p>\n<p>Otros historiadores mantienen que Alemania no estaba lista para la revoluci&oacute;n proletaria y que &ldquo;no se pod&iacute;a copiar el modelo ruso en tierra alemana&rdquo;. Este argumento es fundamentalmente err&oacute;neo. De hecho, es una idea que intenta evitar la asimilaci&oacute;n de las ense&ntilde;anzas de este per&iacute;odo revolucionario por parte de la clase obrera y los revolucionarios del mundo.<\/p>\n<p>Es radicalmente falso que los bolcheviques intentaran &ldquo;copiar&rdquo; el modelo ruso en Alemania. De hecho, tanto Lenin como Trotsky explicaron muchas veces que Alemania ten&iacute;a rasgos nacionales peculiares importantes y que el partido alem&aacute;n ten&iacute;a que ser consciente de estos. Por ejemplo, explicaron que la burgues&iacute;a alemana era much&iacute;simo m&aacute;s poderosa e inteligente que la rusa y que, por lo tanto, la resistencia frente a la revoluci&oacute;n ser&iacute;a mayor. Sin embargo, en todo momento Lenin y Trotsky entendieron la necesidad de utilizar el m&eacute;todo dial&eacute;ctico para aplicar las lecciones rusas, teniendo en cuenta las peculiaridades alemanas.<\/p>\n<p>En nuestra opini&oacute;n resulta imposible explicar la derrota de 1923 como fruto de alguna &ldquo;complicaci&oacute;n&rdquo; u obst&aacute;culo en la situaci&oacute;n objetiva. Alemania estaba sacudida por una crisis profunda, la inflaci&oacute;n lleg&oacute; a niveles sin precedentes, las masas estaban dispuestas a luchar contra los fascistas, hab&iacute;a una situaci&oacute;n de doble poder establecida por los comit&eacute;s de f&aacute;bricas, la resistencia de los obreros en el Ruhr contra la ocupaci&oacute;n francesa aument&oacute; la militancia, etc. En definitiva, las masas estaban preparadas para dar el golpe decisivo, tomando el poder en sus manos.<\/p>\n<p>Las lecciones del octubre alem&aacute;n y el futuro de la revoluci&oacute;n venezolana <\/p>\n<p>Entonces, &iquest;c&oacute;mo podemos explicar ese fracaso tan rotundo? Trotsky lo dilucid&oacute; en su obra maravillosa Lecciones de Octubre, en la cual compar&oacute; el octubre de Alemania con el octubre de Rusia en 1917 y, por otro lado, en un cap&iacute;tulo important&iacute;simo de su cr&iacute;tica del programa de la Internacional Comunista de 1928:<\/p>\n<p>&ldquo;En Alemania fue la direcci&oacute;n en su conjunto la que vacil&oacute;, y esta vacilaci&oacute;n se transmiti&oacute; al partido y, a trav&eacute;s de este, a la clase&rdquo;. (Le&oacute;n Trotsky: La internacional comunista despu&eacute;s de Lenin, p&aacute;ginas 173-4.)<\/p>\n<p>Durante todo el a&ntilde;o 1923 &ndash;y se puede decir en todo el proceso de 1918-1923&ndash; el Partido Comunista hab&iacute;a movilizado a las masas y, as&iacute;, hab&iacute;a creado enormes expectativas. Las masas pensaban que ya iba a darse la batalla final, que el partido iba a dar el &uacute;ltimo golpe en octubre de 1923. Cuando eso no se produjo, todo este ambiente de &aacute;nimo entre las masas se convirti&oacute; en su contrario.<\/p>\n<p>Este ejemplo tiene una importancia especial para Venezuela. Explica por qu&eacute; perdimos el refer&eacute;ndum del 2 de diciembre 2007. Igual que en Alemania de 1923, el problema no fue la falta de voluntad de las masas sino la carencia de una direcci&oacute;n que diera el paso decisivo en la lucha por el socialismo. Igual que el Partido Comunista alem&aacute;n, el propio Ch&aacute;vez hab&iacute;a generado unas expectativas enormes entre las masas venezolanas en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. Pero, al no tomar las medidas decisivas para expropiar a la oligarqu&iacute;a y solucionar los problemas &ndash;es decir, al no dar el golpe decisivo para acabar con el capitalismo&ndash;, todo ese ambiente de &aacute;nimo sufri&oacute; un baj&oacute;n y esto se manifest&oacute; en el nivel de abstenci&oacute;n en el refer&eacute;ndum. <\/p>\n<p>Refiri&eacute;ndose a la oportunidad revolucionaria de 1923, Trotsky dijo lo siguiente:<\/p>\n<p>&ldquo;La direcci&oacute;n de la Internacional Comunista no lo tom&oacute; en cuenta a tiempo. El Partido Comunista alem&aacute;n segu&iacute;a todav&iacute;a la consigna del III congreso, consigna que ciertamente lo hab&iacute;a alejado de la v&iacute;a amenazante del putschismo, pero que fue asimilada de forma unilateral. Hemos visto ya que en nuestra &eacute;poca de cambios bruscos, lo m&aacute;s dif&iacute;cil para una direcci&oacute;n revolucionaria es saber, en el momento propicio, tomar el pulso de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, percibir su brusco cambio y accionar la palanca en el momento adecuado. Una direcci&oacute;n revolucionaria no adquiere tales cualidades simplemente prestando juramento a la &uacute;ltima circular de la Internacional Comunista: su conquista exige, adem&aacute;s de las indispensables bases te&oacute;ricas, la experiencia personal y la pr&aacute;ctica de una verdadera autocr&iacute;tica. (&hellip;)<\/p>\n<p>&ldquo;Despu&eacute;s de un giro brusco de los acontecimientos, incluso los partidos m&aacute;s revolucionarios corren el riesgo de dejarse desbordar y de proponer las consignas o los m&eacute;todos de lucha de ayer para tareas y necesidades nuevas&rdquo;. (Le&oacute;n Trotsky: La internacional comunista despu&eacute;s de Lenin, p&aacute;ginas 167 y 172).<\/p>\n<p>Trotsky explica que los dirigentes del Partido Comunista alem&aacute;n se hab&iacute;an quemado muchas veces con el ultra-izquierdismo (en 1919 con la insurrecci&oacute;n espartaquista, en 1920 con el golpe Kapp y en 1921 con la acci&oacute;n de marzo) y, luego, que hab&iacute;an hecho el giro del tercer congreso en 1921 (en gran parte convencidos pol&iacute;ticamente por Lenin) de una forma demasiada dr&aacute;stica, cayendo en el extremo opuesto, tom&aacute;ndolo como una formula aplicable para cualquier situaci&oacute;n. Pero en 1923 la situaci&oacute;n cambi&oacute; radicalmente y era necesario dar un giro brusco en la orientaci&oacute;n del partido, marcando sus diferencias con el SPD m&aacute;s claramente en los comit&eacute;s de f&aacute;bricas, luchando con todas las fuerzas contra los fascistas, combin&aacute;ndolo con la lucha contra la crisis econ&oacute;mica y el desempleo y, sobre todo, pasando de las palabras a la acci&oacute;n y la insurrecci&oacute;n directa en el momento correcto.<\/p>\n<p>Sin embargo, como vemos en la cita de Trotsky, es necesario saber dar giros bruscos y eso s&oacute;lo se puede hacer si se comprende el materialismo dial&eacute;ctico y se entiende la aplicaci&oacute;n al desarrollo de la revoluci&oacute;n. <\/p>\n<p>Aqu&iacute; vemos la explicaci&oacute;n fundamental de por qu&eacute; fracas&oacute; la revoluci&oacute;n en Alemania: El partido careci&oacute; de una direcci&oacute;n de cuadros experimentados. Si bien es cierto que tambi&eacute;n hubo contradicciones en el Partido Bolchevique de Rusia, no obstante, es verdad que ellos ten&iacute;an una capa amplia de cuadros forjados durante a&ntilde;os y educados pol&iacute;ticamente por Lenin y, sobre todo, que el partido sab&iacute;a responder correctamente a las pruebas decisivas e implementar giros bruscos y repentinos cuando fue necesario. Eso se ve claramente si uno lee el libro de Alan Woods sobre la historia del bolchevismo.<\/p>\n<p>En Alemania los dirigentes principales ten&iacute;an un nivel pol&iacute;tico mediocre. Brandler era un buen organizador, pero nunca alcanz&oacute; el nivel de Lenin o Trotsky. Lo mismo podemos decir de Thaelheimer y otros a su alrededor. Desde la Internacional, fueron presionados por Stalin y Zin&oacute;viev y, como resultado, abandonaron la lucha sin poner sobre la mesa ninguna opini&oacute;n independiente. Al mismo Radek, quien supuestamente era un cuadro experimentado de la Internacional y su emisario por excelencia en Alemania, le falt&oacute; un criterio independiente para poder actuar en los momentos decisivos. A pesar de ser un luchador honesto, careci&oacute; del nivel pol&iacute;tico necesario y ese se revela m&aacute;s tarde en sus pol&eacute;micas con Trotsky sobre la teor&iacute;a de la revoluci&oacute;n permanente y en su capitulaci&oacute;n frente al estalinismo.<\/p>\n<p>La importancia del papel del individuo en la historia aqu&iacute; se muestra de una forma clara. Alemania ense&ntilde;a que hay algunos momentos decisivos cuando la presencia y actuaci&oacute;n de un individuo puede determinar el resultado. Esto tambi&eacute;n es aplicable a Venezuela. Los cuadros marxistas son imprescindibles.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; es un cuadro marxista? Para nosotros un cuadro marxista es exactamente lo que falt&oacute; en Alemania: Una persona no s&oacute;lo capaz de organizar el trabajo pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n de comprender a fondo de cuestiones te&oacute;ricas, de la dial&eacute;ctica, de c&oacute;mo se desarrolla la lucha de clases y de c&oacute;mo actuar en los momentos decisivos. Eso obviamente requiere una formaci&oacute;n previa; precisamente lo que carecieron los comunistas alemanes.<\/p>\n<p>En Venezuela todav&iacute;a tenemos algo de tiempo para formar un grupo fuerte de cuadros con un car&aacute;cter y esp&iacute;ritu bolcheviques y ya hemos avanzado mucho en ese sentido. La Corriente Marxista Internacional, representada por el peri&oacute;dico Lucha de Clases es la herramienta para formar esos cuadros de los que depende el futuro de nuestra revoluci&oacute;n y en el desarrollo de esa herramienta cada uno de los camaradas es imprescindible.<\/p>\n<p>Fuentes:<br \/>\u25cf&nbsp; Pierre Brou&eacute;, The German Revolution 1917-23, Haymarket Books, 2005<br \/>\u25cf&nbsp; Pierre Brou&eacute;, El Partido Bolchevique, Editorial Ayuso, 1973. ( http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/broue\/1960s\/1962\/bolchevique\/index.htm)<br \/>\u25cf&nbsp; Le&oacute;n Trotsky, Lecciones de Octubre, ( http:\/\/www.ceip.org.ar\/permanente\/Leccionesdeoctubre.htm )<br \/>\u25cf&nbsp; Le&oacute;n Trotsky, La internacional comunista despu&eacute;s de Lenin, editorial Akal<br \/>\u25cf&nbsp; Rob Sewell, Germany &ndash; from revolution to counter-revolution, Fortress Books, 1988<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El estudio de la experiencia hist&oacute;rica de otros procesos revolucionarios ocupa un lugar esencial en la preparaci&oacute;n de los cuadros marxistas. El futuro de la revoluci&oacute;n venezolana depende en gran medida de la formaci&oacute;n de una nueva capa de luchadores revolucionarios, capaces de llevar la revoluci&oacute;n hasta su triunfo. 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