{"id":3712,"date":"2011-04-06T17:29:15","date_gmt":"2011-04-06T17:29:15","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=3712"},"modified":"2011-04-06T17:29:15","modified_gmt":"2011-04-06T17:29:15","slug":"corriente-marxista-internacional-1935","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=3712","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n \u00e1rabe \u2013 Manifiesto de la Corriente Marxista Internacional. Primera parte: \u00a1Revoluci\u00f3n hasta la victoria! \u00a1Thawra hatta&#8217;l nasr!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci&oacute;n &Aacute;rabe es una fuente de inspiraci&oacute;n para trabajadores y j&oacute;venes de todos los lugares. Ha sacudido a todos los pa&iacute;ses de Oriente Medio y el norte de &Aacute;frica hasta sus cimientos y sus reverberaciones est&aacute;n sinti&eacute;ndose en todo el mundo. Estos dram&aacute;ticos acontecimientos marcan un punto de inflexi&oacute;n decisivo en la historia humana. Estos acontecimientos no son accidentes aislados del proceso general de la revoluci&oacute;n mundial.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"caption\" src=\"http:\/\/www.marxist.com\/images\/stories\/thumbnails\/10626_31_January-darkroom_productions.jpg\" alt=\"Cairo, 31 de Enero. Foto: Darkroom Productions\" width=\"250\" height=\"167\" style=\"float: right;\" \/>Lo que est&aacute; aconteciendo ante nosotros son los primeros episodios de la revoluci&oacute;n socialista mundial. El mismo proceso general se desarrollar&aacute;, aunque a distintos ritmos, alrededor del planeta. Inevitablemente habr&aacute; alzas y bajas, derrotas as&iacute; como victorias, decepciones as&iacute; como &eacute;xitos. Debemos estar preparados para ello. Pero la tendencia general ir&aacute; hacia una mayor aceleraci&oacute;n de la lucha de clases a escala mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los maravillosos movimientos de las masas en T&uacute;nez y Egipto solo son el comienzo. Acontecimientos revolucionarios est&aacute;n a la orden del d&iacute;a y ning&uacute;n pa&iacute;s puede considerarse inmune al proceso general. Las revoluciones en el mundo &aacute;rabe son una manifestaci&oacute;n de la crisis del capitalismo a escala mundial. Los acontecimientos en T&uacute;nez y Egipto muestran a los pa&iacute;ses capitalistas avanzados su futuro como en un espejo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">T&uacute;nez<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">T&uacute;nez era aparentemente el pa&iacute;s &aacute;rabe m&aacute;s estable. Su econom&iacute;a estaba en expansi&oacute;n y los inversores extranjeros obten&iacute;an jugosos beneficios. El presidente Zine al-Abidine Bel Ali gobernaba con mano de hierro. Parec&iacute;a que todo iba bien en el mejor de los mundos capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los comentaristas burgueses miran superficialmente y no ven los procesos que est&aacute;n teniendo lugar en las profundidades de la sociedad. De ah&iacute; que estuvieran ciegos ante los procesos del norte de &Aacute;frica. Denegaron toda posibilidad de una revoluci&oacute;n en T&uacute;nez. Ahora todos los estrategas burgueses, economistas, acad&eacute;micos y &ldquo;expertos&rdquo; hacen exhibici&oacute;n p&uacute;blica de su perplejidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pa&iacute;s explot&oacute; tras la autoinmolaci&oacute;n del joven desempleado Mohamed Bouazizi. Hegel se&ntilde;al&oacute; que la necesidad se expresa a trav&eacute;s del accidente. Este no era el &uacute;nico caso de suicidio por desesperaci&oacute;n de un joven desempleado en T&uacute;nez. Pero en esta ocasi&oacute;n tuvo efectos inesperados. Las masas salieron a la calle y comenzaron una revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera reacci&oacute;n del r&eacute;gimen fue aplastar la rebeli&oacute;n por la fuerza. Cuando esto no funcion&oacute;, recurrieron a las concesiones que solo sirvieron para echar le&ntilde;a al fuego. La fuerte represi&oacute;n policial no detuvo a las masas. El r&eacute;gimen no us&oacute; al ej&eacute;rcito porque no pod&iacute;a usarlo. Un choque sangriento y hubiera saltado en pedazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La clase obrera tunecina lanz&oacute; una ola de huelgas regionales que culmin&oacute; en una huelga nacional. Llegado a este punto, Ben Ali tuvo que volar a Arabia Saud&iacute;. Esta fue la primera victoria de la Revoluci&oacute;n &Aacute;rabe. Lo cambi&oacute; todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Ben Ali huy&oacute; hubo un vac&iacute;o de poder que debi&oacute; ser llenado por los comit&eacute;s revolucionarios. Estos comit&eacute;s tomaron el poder a nivel local y, en algunos lugares, a nivel regional. En Redeyef, en la cuenca minera de fosfato de Gafsa, no existe otra autoridad que la de los sindicatos. La comisar&iacute;a de polic&iacute;a fue quemada, el juez huy&oacute;, y el ayuntamiento fue tomado por el sindicato local que ahora tiene su sede ah&iacute;. M&iacute;tines de masas tienen lugar en la principal plaza a la que asisten l&iacute;deres sindicales regularmente. Han creado comit&eacute;s para organizar el transporte, el orden p&uacute;blico, los servicios locales, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las masas no se satisficieron o pacificaron con su victoria inicial. Han salido a la calle en gran n&uacute;mero contra todo intento de recrear el viejo orden bajo un nombre distinto. Todos los viejos partidos han sido completamente desacreditados. Cuando Gannouchi<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" name=\"sdfootnote1anc\" href=\"#sdfootnote1sym\">1<\/a><\/sup> intent&oacute; instalar nuevos gobernadores en las regiones, el pueblo los rechaz&oacute;. Cientos de miles protestaron y tuvieron que retirarlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En T&uacute;nez la lava de la revoluci&oacute;n no se ha enfriado todav&iacute;a. Los trabajadores est&aacute;n exigiendo la confiscaci&oacute;n de la riqueza de la familia de Ben Ali. Dado que &eacute;sta controlaba vastos sectores de la econom&iacute;a, esto es un desaf&iacute;o directo al dominio de la clase capitalista en T&uacute;nez. La confiscaci&oacute;n de la propiedad de la camarilla de Ben Ali es una reivindicaci&oacute;n socialista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajadores tunecinos han echado a los patrones impopulares. El izquierdista <em>Frente 14 de enero<\/em> ha hecho un llamamiento para la celebraci&oacute;n de una asamblea nacional de comit&eacute;s revolucionarios. Esta es una reivindicaci&oacute;n correcta, pero no se han tomado pasos concretos para tal fin. A pesar de la ausencia de direcci&oacute;n, la revoluci&oacute;n contin&uacute;a avanzando a grandes pasos, derrocando a Gannouchi y elevando al movimiento a nuevas alturas. Nuestra consigna debe ser: <em>&iexcl;thawra hatta<\/em><em>&#8216;<\/em><em>l nasr!<\/em> &#8211; &iexcl;Revoluci&oacute;n hasta la victoria!<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La Revoluci&oacute;n Egipcia<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">T&uacute;nez dio el pistoletazo de salida a la revoluci&oacute;n &aacute;rabe, pero es un peque&ntilde;o pa&iacute;s perif&eacute;rico del Magreb. Egipto, en cambio, es un vasto pa&iacute;s de 82 millones de habitantes, y est&aacute; en el coraz&oacute;n del mundo &aacute;rabe. Su numeroso y militante proletariado ha mostrado su esp&iacute;ritu revolucionario muchas veces. La revoluci&oacute;n egipcia sin duda reflejaba la influencia tunecina pero tambi&eacute;n estaba basada en otros factores: alto nivel de desempleo, ca&iacute;da en los niveles de vida y odio hacia un Gobierno corrupto y represivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T&uacute;nez actu&oacute; como catalizador. Pero un catalizador solo funciona cuando todas las condiciones necesarias est&aacute;n presentes. La revoluci&oacute;n tunecina mostr&oacute; lo que se puede conseguir. Pero ser&iacute;a completamente falso asumir que esta fue la &uacute;nica, incluso la principal causa. Las condiciones para una explosi&oacute;n revolucionaria han madurado ya en todos estos pa&iacute;ses. Todo lo que hac&iacute;a falta era una simple chispa para prender fuego al polvor&iacute;n. T&uacute;nez la provey&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento en Egipto mostr&oacute; el maravilloso hero&iacute;smo de las masas. Las fuerzas de seguridad no pudieron usar balas contra la principal manifestaci&oacute;n en la plaza Tahrir por miedo a que se crease un escenario como el de T&uacute;nez. El r&eacute;gimen imagin&oacute; que ser&iacute;a suficiente, como en el pasado, con romper unas cuantas cabezas. Pero eso no fue suficiente. El ambiente hab&iacute;a cambiado. La cantidad se transform&oacute; en calidad. El viejo miedo hab&iacute;a desaparecido. En esta ocasi&oacute;n no fue el pueblo, sino la polic&iacute;a quien tuvo que huir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto condujo directamente a la ocupaci&oacute;n de la plaza Tahrir. El r&eacute;gimen envi&oacute; al ej&eacute;rcito, pero los soldados fraternizaron con las masas. El ej&eacute;rcito egipcio est&aacute; compuesto por reclutas. Los escalafones superiores del ej&eacute;rcito, los generales, son corruptos, son parte del r&eacute;gimen. Sin embargo, las bases se han extra&iacute;do de entre los trabajadores y los campesinos pobres. Y los oficiales de medio y bajo rango provienen de la clase media y est&aacute;n abiertos a la presi&oacute;n de las masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los partidos de oposici&oacute;n demandaron reformas que inclu&iacute;an la disoluci&oacute;n del Parlamento salido de las elecciones fraudulentas en diciembre, la convocatoria a nuevas elecciones y una declaraci&oacute;n de Mubarak de que ni &eacute;l ni su hijo se presentar&iacute;an para presidente en las elecciones previstas para septiembre. Pero, en realidad, los dirigentes iban a remolque de las masas. El movimiento super&oacute; con creces esas demandas. El pueblo revolucionario no aceptar&iacute;a nada menos que la inmediata destituci&oacute;n de Mubarak y la disoluci&oacute;n completa de su r&eacute;gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzando con demandas elementales, como el fin de las leyes de emergencia, la destituci&oacute;n del ministro de Interior y una subida del salario m&iacute;nimo, los manifestantes, envalentonados, elevaron sus consignas a un nivel mayor, m&aacute;s revolucionario: &ldquo;&iexcl;Abajo con Mubarak! &iexcl;El pueblo exige la ca&iacute;da del r&eacute;gimen!&rdquo; o simplemente &ldquo;&iexcl;Fuera!&rdquo;. En este sentido, la conciencia revolucionaria de las masas avanz&oacute; a pasos agigantados.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Estado y la revoluci&oacute;n<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es in&uacute;til intentar explicar los acontecimientos en Egipto y T&uacute;nez sin el papel central de las masas, que fueron la fuerza motriz de los acontecimientos desde el comienzo hasta el final. Los &ldquo;expertos&rdquo; burgueses y peque&ntilde;o burgueses ahora intentan restar importancia a la acci&oacute;n de las masas. Solo ven lo que est&aacute; pasando en la superficie. Para ellos solo es una cuesti&oacute;n de un &ldquo;golpe&rdquo;, del &ldquo;ej&eacute;rcito traspasando el poder a s&iacute; mismo&rdquo;. Los mismos historiadores burgueses nos aseguran que la Revoluci&oacute;n Bolchevique en 1917 fue &ldquo;solo un golpe&rdquo;. No son capaces de mirar la historia a la cara y, sin embargo, est&aacute;n fascinados por su trasero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su &ldquo;profundo&rdquo; an&aacute;lisis es superficial en el sentido m&aacute;s literal de la palabra. Para los fil&oacute;sofos burgueses en general todo existe solo en su apariencia externa. Es como tratar de comprender el movimiento de las olas sin molestarse en estudiar las corrientes oce&aacute;nicas submarinas. Incluso despu&eacute;s de que las masas hubieran tomado las calles de El Cairo, Hillary Clinton insist&iacute;a en que Egipto era estable. Basaba su conclusi&oacute;n en el hecho de que el Estado y su aparato represivo se manten&iacute;an intactos. Sin embargo, en s&oacute;lo dos semanas estaba en ruinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de un poderoso aparato represivo estatal no es una garant&iacute;a contra la revoluci&oacute;n, y puede ser justo lo contrario. En una democracia burguesa la clase dominante tiene ciertas v&aacute;lvulas de seguridad que pueden avisar de que la situaci&oacute;n se est&aacute; yendo fuera de control. Pero en un r&eacute;gimen dictatorial o totalitario no hay oportunidad de que el pueblo exprese sus sentimientos dentro del sistema pol&iacute;tico. Por tanto, pueden darse levantamientos repentinamente, sin avisar, e inmediatamente tomar una forma extrema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Fuerzas Armadas constitu&iacute;an el principal soporte del viejo r&eacute;gimen. Pero como cualquier otro ej&eacute;rcito, reflejaba a la sociedad y cay&oacute; bajo la influencia de las masas. Sobre el papel era una fuerza formidable. Sin embargo, los ej&eacute;rcitos est&aacute;n compuestos de seres humanos y est&aacute;n sujetos a las mismas presiones que cualquier otro estrato social o instituci&oacute;n. En el momento de la verdad, ni Mubarak ni Ben Ali pudieron usar al ej&eacute;rcito contra el pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ej&eacute;rcitos de muchos pa&iacute;ses &aacute;rabes no son iguales a los de los pa&iacute;ses capitalistas desarrollados. Son tambi&eacute;n, en &uacute;ltima instancia, ej&eacute;rcitos capitalistas, cuerpos de hombres armados en defensa de la propiedad privada. Sin embargo, al mismo tiempo, tambi&eacute;n son el producto de la revoluci&oacute;n colonial. Por supuesto, la c&uacute;pula del ej&eacute;rcito representa los intereses de las clases dominantes, pero, como hemos visto en Egipto, los soldados rasos y oficiales de rango menor est&aacute;n mucho m&aacute;s cercanos a la gente trabajadora y ante una insurrecci&oacute;n revolucionaria pueden pasarse a la revoluci&oacute;n. Vimos esto en el golpe de Estado de Nasser en 1952.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci&oacute;n ha provocado una crisis en el Estado. Las tensiones fueron creciendo entre el ej&eacute;rcito y la polic&iacute;a, y entre la polic&iacute;a y los manifestantes. Este es el motivo por el que el Consejo Militar al final se deshizo de Mubarak. El ej&eacute;rcito claramente fue sacudido por los acontecimientos y mostr&oacute; signos de ruptura bajo la presi&oacute;n de las masas. Hubo casos de oficiales que tiraron sus armas y se unieron a los manifestantes en la plaza Tahrir. Bajo esas circunstancias ni siquiera puede hablarse de usar el ej&eacute;rcito contra el pueblo revolucionario.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El papel del proletariado<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante las primeras dos semanas el poder estuvo en las calles. Sin embargo, habiendo ganado el poder en las calles, los l&iacute;deres del movimiento no supieron que hacer con &eacute;l. La idea de que todo lo que se necesitaba era congregar a un n&uacute;mero grande de personas en la plaza Tahrir era totalmente err&oacute;nea. En primer lugar, no tomaba en cuenta la cuesti&oacute;n del poder del Estado. Y sin embargo esa es la cuesti&oacute;n central que decide todas las otras cuestiones. En segundo lugar, era una estrategia pasiva, cuando lo que hac&iacute;a falta era una estrategia activa y ofensiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En T&uacute;nez las manifestaciones de masas forzaron a Ben Ali al exilio y derrocaron al partido gobernante. Esto convenci&oacute; a muchos egipcios de que su r&eacute;gimen pod&iacute;a ser igualmente fr&aacute;gil. El problema era que Mubarak se negaba a irse. A pesar de todos los esfuerzos sobrehumanos y el coraje de los manifestantes, las manifestaciones en s&iacute; mismas no consiguieron derrocar a Mubarak. Las manifestaciones de masas son importantes porque son una forma de poner a las masas, aparentemente inertes, en pie, de darles conciencia de su propio poder. Sin embargo, el movimiento no pod&iacute;a vencer a menos que fuese elevado a un nuevo y m&aacute;s alto nivel. Solo la clase obrera pod&iacute;a hacer esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este despertar del proletariado hab&iacute;a sido expresado en una oleada de huelgas y protestas en los a&ntilde;os recientes. Ha sido uno de los factores principales que ha preparado la revoluci&oacute;n. Tambi&eacute;n es la clave de su victoria. La dram&aacute;tica entrada del proletariado egipcio en la escena de la historia marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en el destino de la revoluci&oacute;n. Eso es lo que salv&oacute; la revoluci&oacute;n y condujo a la ca&iacute;da de Mubarak. En una ciudad tras otra los trabajadores de Egipto organizaron huelgas y ocupaciones de f&aacute;brica. Expulsaron a los odiados patrones y a los dirigentes sindicales corruptos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci&oacute;n salt&oacute; a un nivel superior. Pas&oacute; de una manifestaci&oacute;n a una insurrecci&oacute;n nacional. &iquest;Que conclusi&oacute;n hay que sacar de esto? S&oacute;lo &eacute;sta: <em>que la lucha por la democracia solo puede triunfar en la medida en que est&eacute; liderada por el proletariado, los millones de trabajadores que producen la riqueza de la sociedad y, sin cuyo permiso, no brilla&nbsp;una bombilla, no suena un tel&eacute;fono y no gira una rueda<\/em>.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El despertar de la naci&oacute;n egipcia<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El marxismo no tiene nada en com&uacute;n con el determinismo econ&oacute;mico. El desempleo masivo y la pobreza son un asunto explosivo. Sin embargo, hab&iacute;a algo m&aacute;s presente en la ecuaci&oacute;n revolucionaria: algo m&aacute;s escurridizo, que no puede ser cuantificado pero que no es una causa menor de descontento que las privaciones materiales. Es el ardiente sentimiento de humillaci&oacute;n en los corazones y mentes de un antiguo y noble pueblo dominado por el imperialismo durante generaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe el mismo sentimiento general de humillaci&oacute;n en todos los pueblos &aacute;rabes, esclavizados y oprimidos por el imperialismo por m&aacute;s de 100 a&ntilde;os, subordinados a los dictados, primero de las potencias europeas, despu&eacute;s, del gigante transatl&aacute;ntico. Este sentimiento puede encontrar una expresi&oacute;n distorsionada en forma de fundamentalismo isl&aacute;mico que rechaza todo lo occidental como al diablo. Sin embargo, el aumento del islamismo en a&ntilde;os recientes fue solo la expresi&oacute;n del fracaso de la izquierda en ofrecer una alternativa genuinamente socialista a los apremiantes problemas de las masas &aacute;rabes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las d&eacute;cadas de 1950 y 1960, el sue&ntilde;o de Gamal Abdel Nasser del socialismo &aacute;rabe y el <em>panarabismo<\/em> aviv&oacute; las esperanzas de las masas &aacute;rabes en todas partes. Egipto se convirti&oacute; en un faro de esperanza para las masas &aacute;rabes oprimidas. Sin embargo, Nasser no llev&oacute; el programa a su conclusi&oacute;n l&oacute;gica, y bajo Anwar Sadat fue revertido. Egipto se convirti&oacute; en un pe&oacute;n de la pol&iacute;tica de superpotencia de los EEUU. En las tres d&eacute;cadas de la direcci&oacute;n de Mubarak, estas tendencias se multiplicaron por mil. Mubarak fue un t&iacute;tere de los EEUU e Israel y traicion&oacute; vergonzosamente a la causa palestina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las &uacute;ltimas tres o cuatro d&eacute;cadas la psicolog&iacute;a &aacute;rabe ha sido te&ntilde;ida de decepci&oacute;n, derrotas y humillaci&oacute;n. Sin embargo, ahora la rueda de la historia ha girado 180 grados y todo est&aacute; cambiando. La idea de la revoluci&oacute;n tiene un significado muy concreto en el mundo &aacute;rabe hoy. Est&aacute; atrayendo las mentes de millones y convirti&eacute;ndose en una fuerza material. Las ideas que solo conectaban con unos pocos, est&aacute;n ahora convenciendo y movilizando a millones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las revoluciones son grandes clarificadoras. Ponen a prueba a todas las tendencias. De un d&iacute;a para otro las ideas del terrorismo individual o del fundamentalismo isl&aacute;mico han sido barridas por el torrente revolucionario. La revoluci&oacute;n ha reavivado ideas medio olvidadas. Promete una vuelta a las viejas tradiciones de socialismo y nacionalismo pan&aacute;rabe, las cuales nunca han desaparecido completamente de la conciencia popular. No es un accidente que antiguas canciones de resistencia est&aacute;n siendo revividas. Im&aacute;genes de Nasser han aparecido en las manifestaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos presenciando un nuevo renacer &aacute;rabe. Una nueva conciencia se est&aacute; forjando al calor de la lucha. Las reivindicaciones democr&aacute;ticas son fundamentales para las masas en estas circunstancias. Gente que ha sido esclavizada durante mucho tiempo, finalmente aparta a un lado la vieja mentalidad pasiva y fatalista y se eleva a su verdadera estatura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede apreciarse el mismo proceso en cada huelga, pues una huelga se asemeja a una revoluci&oacute;n en miniatura y una revoluci&oacute;n se asemeja a una huelga de toda la sociedad contra sus opresores. Una vez que entran en acci&oacute;n, hombres y mujeres redescubren su dignidad humana. Comienzan a tomar su destino con sus propias manos y exigen sus derechos: &ldquo;exigimos ser tratados con respeto&rdquo;. Tal es la esencia de cada revoluci&oacute;n genuina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci&oacute;n est&aacute; elevando la conciencia a un nivel superior. Est&aacute; minando las bases de los reaccionarios que han confundido a las masas y aturdido sus sentidos con los humos venenosos del fundamentalismo religioso. A pesar de la propaganda mentirosa de los imperialistas, los islamistas han jugado poco o ning&uacute;n papel en la revoluci&oacute;n en T&uacute;nez y Egipto. La revoluci&oacute;n desprecia el sectarismo. Trasciende toda divisi&oacute;n y une a hombres y mujeres, j&oacute;venes y viejos, musulmanes y cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento revolucionario trasciende a la religi&oacute;n. Trasciende al g&eacute;nero. Lleva a la mujer &aacute;rabe a las calles para luchar hombro con hombro con los hombres. Trasciende toda divisi&oacute;n nacional, &eacute;tnica y ling&uuml;&iacute;stica. Defiende a las minor&iacute;as oprimidas. Hace confluir a todas las fuerzas vivas de la naci&oacute;n &aacute;rabe y las une en la lucha com&uacute;n. Permite al pueblo revolucionario elevarse a su verdadera altura, recuperar su dignidad y regocijarse en su libertad. Hombres y mujeres pueden alzar sus frentes y decir con orgullo: &ldquo;Nunca m&aacute;s seremos esclavos&rdquo;.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los l&iacute;mites de la espontaneidad<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci&oacute;n en T&uacute;nez y Egipto vino de abajo. No estuvo organizada por ninguno de los partidos pol&iacute;ticos existentes ni sus l&iacute;deres. Todos ellos fueron dejados muy por detr&aacute;s por un movimiento que no hab&iacute;an previsto y para el que no estaban preparados en absoluto. Si hay una lecci&oacute;n que sacar de la experiencia de la revoluci&oacute;n egipcia es &eacute;sta: el pueblo revolucionario no puede confiar m&aacute;s que en s&iacute; mismo &ndash;<em>Confianza en vuestra propia fuerza, vuestra propia solidaridad, vuestro propio coraje, vuestra propia organizaci&oacute;n<\/em>&ndash;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando miramos a Egipto, la comparaci&oacute;n hist&oacute;rica que inmediatamente viene a la mente es Barcelona en 1936. Sin partido, sin direcci&oacute;n, sin programa ni plan, los trabajadores atacaron los cuarteles con extraordinaria valent&iacute;a y aplastaron a los fascistas. Salvaron la situaci&oacute;n y pod&iacute;an haber tomado el poder. Sin embargo, la cuesti&oacute;n es precisamente: &iquest;Por qu&eacute; no tomaron el poder? La respuesta es la ausencia de direcci&oacute;n. M&aacute;s exactamente, fueron abandonados por los dirigentes anarquistas de la CNT en los cuales depositaron su confianza. &iexcl;Quien tenga ilusiones en el anarquismo deber&iacute;a estudiar la historia de la revoluci&oacute;n Espa&ntilde;ola!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A primera vista, los movimientos en T&uacute;nez y Egipto parecen ser revoluciones espont&aacute;neas sin organizaci&oacute;n ni direcci&oacute;n. Sin embargo, esta definici&oacute;n realmente no es exacta. El movimiento fue solo parcialmente espont&aacute;neo. Fue llevado a cabo por ciertos grupos e individuos. Ten&iacute;a dirigentes que tomaron iniciativas, lanzaron consignas, convocaron manifestaciones y huelgas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha hecho mucho &eacute;nfasis en el papel de las redes sociales como Facebook y Twitter en T&uacute;nez y Egipto (y anteriormente en Ir&aacute;n). Sin duda, las nuevas tecnolog&iacute;as han jugado un papel y son extremadamente &uacute;tiles para los revolucionarios y hacen imposible para Estados como Egipto retener el monopolio informativo que una vez disfrutaron. Sin embargo, los que exageran el aspecto puramente tecnol&oacute;gico de las cosas distorsionan la esencia real de la revoluci&oacute;n, es decir, el papel de las masas y la clase obrera en particular. Eso sucede porque desean presentar la revoluci&oacute;n como un asunto principalmente de la clase media, dirigida exclusivamente por intelectuales y entusiastas de Internet. Esto es completamente falso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, solo una peque&ntilde;a parte de la poblaci&oacute;n tiene acceso a Internet. En segundo lugar, el r&eacute;gimen pr&aacute;cticamente desconect&oacute; Internet e interrumpi&oacute; las l&iacute;neas de tel&eacute;fono m&oacute;vil. Ello no detuvo al movimiento un solo minuto. Sin Internet ni tel&eacute;fonos m&oacute;viles la gente organiz&oacute; manifestaciones usando una tecnolog&iacute;a muy vieja, conocida como voz humana. La misma tecnolog&iacute;a fue usada para llevar a cabo la Revoluci&oacute;n Francesa y la Revoluci&oacute;n Rusa, donde desgraciadamente&nbsp;no ten&iacute;an acceso a Facebook ni Twitter, pero a&uacute;n as&iacute; se hizo un trabajo tolerablemente bueno. Un papel incluso mayor que Facebook, sin embargo, fue jugado por <em>Al Jazeera<\/em>. Millones de personas pudieron ver los acontecimientos en el mismo momento en que suced&iacute;an, d&iacute;a a d&iacute;a, hora a hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto, no es verdad decir que la revoluci&oacute;n egipcia no tuviera dirigentes. Hubo una especie de direcci&oacute;n desde el principio. Consist&iacute;a en una amplia coalici&oacute;n de m&aacute;s de una docena de peque&ntilde;os partidos y grupos de activistas. Ellos lanzaron un llamamiento por Facebook para un &ldquo;d&iacute;a de furia&rdquo; coincidiendo con el D&iacute;a de la Polic&iacute;a, el 25 de Enero. En torno a 80.000 internautas egipcios firmaron, prometiendo salir a las calles para exigir reformas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto en T&uacute;nez como en Egipto al principio las manifestaciones fueron convocadas por grupos principalmente de j&oacute;venes que proporcionaron la direcci&oacute;n que los partidos &ldquo;oficiales&rdquo; de oposici&oacute;n no proveyeron. <em>The Economist<\/em> se refiere al &ldquo;surgimiento de grupos sin una coordinaci&oacute;n estricta presionando por reformas, dirigidos v&iacute;a Internet por j&oacute;venes de apariencia generalmente secular pero sin ninguna ideolog&iacute;a en particular. Algunos se unieron en torno a los derechos laborales. Otros defend&iacute;an los derechos humanos o la libertad acad&eacute;mica&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As&iacute;, pues, estas acciones fueron realizadas por una minor&iacute;a decisiva y, por tanto, no fueron puramente espont&aacute;neas. Pero esto era tan solo la punta de un iceberg muy grande. La simpat&iacute;a p&uacute;blica estaba del lado de los manifestantes. La protesta nacional se volvi&oacute; una insurrecci&oacute;n general contra el r&eacute;gimen de Mubarak, con protestas de masas simult&aacute;neas por todo Egipto. De hecho, existi&oacute; una especie de direcci&oacute;n, aunque no con las ideas muy claras. Sin embargo, tanto en T&uacute;nez como en Egipto la respuesta de las masas tom&oacute; a los organizadores por sorpresa, que ni so&ntilde;aron con obtener tal apoyo. Ninguno de los organizadores previ&oacute; la enorme cantidad de gente que respondi&oacute; al llamamiento, y menos a&uacute;n esperaban que la polic&iacute;a les dejase ir muy lejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que el car&aacute;cter &ldquo;espont&aacute;neo&rdquo; de la revoluci&oacute;n provey&oacute; de cierta protecci&oacute;n contra el Estado, y en este sentido fue positivo. Sin embargo, la ausencia de una direcci&oacute;n adecuada es tambi&eacute;n una seria debilidad que tiene efectos muy negativos m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de que en ambos casos las masas lograran derrocar a Ben Ali y a Mubarak sin la ayuda de una direcci&oacute;n consciente es un testimonio elocuente del colosal potencial revolucionario de la clase trabajadora en todos los pa&iacute;ses. Sin embargo, esta afirmaci&oacute;n no agota la cuesti&oacute;n en consideraci&oacute;n de ning&uacute;n modo. La debilidad de un movimiento puramente espont&aacute;neo se vio en Ir&aacute;n, donde a pesar del tremendo hero&iacute;smo de las masas, la revoluci&oacute;n acab&oacute; en derrota, al menos por ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El argumento de que &ldquo;no necesitamos l&iacute;deres&rdquo; no soporta el menor an&aacute;lisis. Incluso en una huelga de media hora en una empresa, hay siempre una direcci&oacute;n. Los trabajadores elegir&aacute;n a gente en la que conf&iacute;an para que los representen y para organizar la huelga. Aquellos elegidos no son elementos accidentales o arbitrarios, sino generalmente los trabajadores m&aacute;s decididos, experimentados e inteligentes. As&iacute; es como son seleccionados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La direcci&oacute;n es importante, y el partido es importante. Un ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os comprender&iacute;a esta afirmaci&oacute;n, que es el ABC del marxismo. Sin embargo, despu&eacute;s de A, B, y C vienen otras letras en el alfabeto. Algunos que se consideran a s&iacute; mismos marxistas imaginan que a menos que un partido marxista est&eacute; a la cabeza del proletariado ni siquiera se puede hablar de una revoluci&oacute;n. Tal pedanter&iacute;a rid&iacute;cula no tiene nada en com&uacute;n con el marxismo. La revoluci&oacute;n no se desarrollar&aacute; de forma ordenada, con un partido revolucionario conduciendo a las masas con una batuta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1917 Lenin dijo que la clase trabajadora es siempre mucho m&aacute;s revolucionaria que incluso el partido m&aacute;s revolucionario. La experiencia de la Revoluci&oacute;n Rusa demostr&oacute; que ten&iacute;a raz&oacute;n. Recordemos que en abril de 1917 Lenin tuvo que apelar a los trabajadores sobre las cabezas del Comit&eacute; Central bolchevique, que adopt&oacute; una actitud conservadora ante la cuesti&oacute;n de la revoluci&oacute;n proletaria en Rusia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma mentalidad conservadora, la misma desconfianza aristocr&aacute;tica en las masas, puede verse en muchos de esos que se consideran a s&iacute; mismos la &ldquo;vanguardia&rdquo; de la clase pero que, en la pr&aacute;ctica, act&uacute;an como freno al movimiento en una situaci&oacute;n decisiva. Sea suficiente con referirnos al triste papel de la llamada vanguardia en Ir&aacute;n, la cual ha sobrevivido a la revoluci&oacute;n de 1979, pero estuvo al margen de las masas revolucionarias que salieron a las calles por millones para desafiar al r&eacute;gimen en 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iquest;Dicen los marxistas que a menos y que hasta que un partido revolucionario se construya y est&eacute; a la cabeza de la clase trabajadora la revoluci&oacute;n es imposible? No, nunca hemos dicho tal cosa. La revoluci&oacute;n procede de acuerdo a sus propias leyes, que se desarrollan independientemente del deseo de los revolucionarios. Una revoluci&oacute;n ocurrir&aacute; cuando todas las condiciones objetivas est&eacute;n presentes. Las masas no pueden esperar hasta que el partido revolucionario sea construido. Sin embardo, una vez que todas las condiciones objetivas est&aacute;n presentes, el factor de la direcci&oacute;n es totalmente decisivo. Muy a menudo significa la diferencia entre victoria y derrota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci&oacute;n es una lucha de fuerzas vivas. La victoria no est&aacute; predeterminada. De hecho, en cierto punto, la revoluci&oacute;n egipcia estuvo muy cerca de la derrota. T&aacute;cticamente hablando, permanecer en la plaza Tahrir no fue la mejor opci&oacute;n. Mostr&oacute; las limitadas perspectivas de los organizadores. Mubarak casi se mostr&oacute; m&aacute;s h&aacute;bil que el movimiento, comprando a algunas capas y movilizando a matones lumpemproletarios para realizar salvajes ataques. Pudo haber triunfado. Tan solo la intervenci&oacute;n decisiva de las masas y, particularmente, la intervenci&oacute;n de la clase obrera, evitaron la derrota.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El problema de la direcci&oacute;n.<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las masas nunca tienen un plan acabado al principio de una revoluci&oacute;n. Aprenden a trav&eacute;s de la lucha. Puede que no sepan exactamente lo que quieren, pero saben muy bien lo que no quieren. Y esto es suficiente para empujar al movimiento hacia delante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La direcci&oacute;n es un elemento muy importante en la guerra. Esto no significa que sea el &uacute;nico. Ni los l&iacute;deres m&aacute;s brillantes pueden garantizar el &eacute;xito si las condiciones objetivas son desfavorables. Y algunas veces es posible ganar una batalla con malos generales. En una revoluci&oacute;n, que es la m&aacute;s alta expresi&oacute;n de la guerra entre clases, la clase trabajadora tiene la ventaja de su n&uacute;mero y de que controla sectores clave del aparato productivo de la sociedad. Sin embargo, la clase dominante posee muchas otras ventajas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado es un aparato para el mantenimiento de la dictadura de una minor&iacute;a de explotadores sobra la mayor&iacute;a explotada. La clase dominante tiene muchas otras poderosas palancas en sus manos: la prensa, la radio y la televisi&oacute;n, las escuelas y las universidades, la burocracia estatal y tambi&eacute;n la burocracia espiritual y la &ldquo;polic&iacute;a del pensamiento&rdquo; en las mezquitas e iglesias. Hay que a&ntilde;adir el ej&eacute;rcito de consejeros profesionales, pol&iacute;ticos, economistas y otros especialistas en el arte de la manipulaci&oacute;n y el enga&ntilde;o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el objetivo de luchar contra este aparato de represi&oacute;n, que ha sido construido y perfeccionado durante muchas d&eacute;cadas, la clase trabajadora debe desarrollar sus propias organizaciones, lideradas por una experimentada y decidida direcci&oacute;n que haya absorbido las lecciones de la historia y est&eacute; preparada para cualquier eventualidad. Decir que es posible derrotar a la clase dominante y a su Estado sin organizaci&oacute;n ni direcci&oacute;n es como invitar a un ej&eacute;rcito a ir a la batalla desentrenado y sin preparaci&oacute;n a enfrentarse a una fuerza profesional dirigida por oficiales experimentados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mayor&iacute;a de los casos, tal conflicto acabar&aacute; en derrota. Sin embargo, incluso si la revoluci&oacute;n consigue derrocar al enemigo a la primera embestida, no ser&aacute; suficiente para garantizar la victoria final. El enemigo se reagrupar&aacute;, reorganizar&aacute;, modificar&aacute; sus t&aacute;cticas, y se preparar&aacute; para una contraofensiva, que ser&aacute; mucho m&aacute;s peligrosa porque las masas se habr&aacute;n desmovilizado creyendo que la guerra hab&iacute;a sido ganada. Lo que al principio pareci&oacute; ser un momento de triunfo y alegr&iacute;a resultar&aacute; ser un momento de extremo peligro para el destino de la revoluci&oacute;n, y la ausencia de una direcci&oacute;n adecuada en tal caso demostrar&aacute; ser su tal&oacute;n de Aquiles, una debilidad fatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La direcci&oacute;n del movimiento de protesta contiene diversos elementos y diferentes tendencias ideol&oacute;gicas. En &uacute;ltima instancia, esto refleja diferentes intereses de clase. Al principio, esto pasa desapercibido por el llamamiento general a la &ldquo;unidad&rdquo;. Sin embargo, el desarrollo de la revoluci&oacute;n inevitablemente provocar&aacute; un proceso de diferenciaci&oacute;n interna. Los elementos burgueses y los &ldquo;dem&oacute;cratas&rdquo; de clase media aceptar&aacute;n las migajas que ofrezca el r&eacute;gimen. Se comprometer&aacute;n y entrar&aacute;n en acuerdos a las espaldas de las masas. En cierto punto, desertar&aacute;n de la revoluci&oacute;n y se pasar&aacute;n al campo de la reacci&oacute;n. Esto ya est&aacute; sucediendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final, son los elementos revolucionarios m&aacute;s decididos los que pueden garantizar la victoria final de la revoluci&oacute;n: aquellos que no est&aacute;n dispuestos a ceder y est&aacute;n deseando ir hasta el fin. Nuevas explosiones est&aacute;n impl&iacute;citas en la situaci&oacute;n. Al final, un lado u otro ha de triunfar. La situaci&oacute;n objetiva est&aacute; madura para que la clase obrera asuma el poder. Solo la ausencia del factor subjetivo &ndash;el partido revolucionario y la direcci&oacute;n&ndash; ha evitado que esto suceda. Solucionar el problema de la direcci&oacute;n es por tanto el problema central de la revoluci&oacute;n.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Intrigas en las alturas<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue la insurrecci&oacute;n nacional la que persuadi&oacute; a los generales de que solo la marcha de Mubarak podr&iacute;a calmar las calles de Egipto y restaurar el &ldquo;orden&rdquo;. Esa fue, y contin&uacute;a siendo, su obsesi&oacute;n suprema. Toda la palabrer&iacute;a sobre democracia es meramente una hoja de parra para ocultar este hecho. Los generales fueron parte del viejo r&eacute;gimen y participaron en todo el trabajo sucio de corrupci&oacute;n y represi&oacute;n. Temen a la revoluci&oacute;n como a la peste y solo quieren volver a la &ldquo;normalidad&rdquo;, es decir, volver al viejo r&eacute;gimen con un nombre diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La clase dominante tiene muchas estrategias para derrotar a la revoluci&oacute;n. Si no puede hacerlo por la fuerza, recurrir&aacute; a la astucia. Cuando la clase dominante se enfrenta a la perspectiva de perderlo todo, siempre ofrecer&aacute; concesiones. Los derrocamientos de Ben Ali y Mubarak fueron una gran victoria, pero fueron solo los primeros actos del drama revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los representantes del viejo r&eacute;gimen contin&uacute;an en posiciones de poder; el viejo aparato estatal, el ej&eacute;rcito, la polic&iacute;a y la burocracia est&aacute;n todav&iacute;a intactos. Los imperialistas est&aacute;n intrigando con la c&uacute;pula del ej&eacute;rcito y los viejos l&iacute;deres para robarles a las masas todo lo que han ganado. Ofrecen compromiso, pero un compromiso que mantendr&iacute;a su poder y privilegios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Derrotado en las calles, el viejo r&eacute;gimen est&aacute; esforz&aacute;ndose por hallar un milagro, es decir, tratar de enga&ntilde;ar a los l&iacute;deres de la oposici&oacute;n de forma que ellos puedan enga&ntilde;ar a las masas. La idea es que una vez que la iniciativa est&eacute; en las manos de los &ldquo;negociadores&rdquo;, las masas pasen a ser espectadoras. Las decisiones reales ser&aacute;n tomadas en otro lugar, a puertas cerradas, a la espalda del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres del viejo r&eacute;gimen est&aacute;n lentamente comenzando a recobrar su nervio. Han empezado a sentirse m&aacute;s seguros y a redoblar sus maniobras e intrigas, bas&aacute;ndose en los sectores m&aacute;s moderados de la oposici&oacute;n. Las masas se sienten preocupadas. No quieren que el movimiento sea secuestrado por pol&iacute;ticos profesionales y carreristas que est&aacute;n regateando con los generales como mercaderes en un bazar. Sin embargo, la pregunta sigue siendo: &iquest;C&oacute;mo hacer avanzar la revoluci&oacute;n?, &iquest;Qu&eacute; hay que hacer?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que el movimiento se radicalice, algunos elementos que jugaron un papel dirigente en los primeros momentos quedar&aacute;n atr&aacute;s. Algunos lo abandonar&aacute;n; otros se ir&aacute;n al enemigo. Esto corresponde a diferentes intereses de clase. El pueblo pobre, los desempleados, los trabajadores, los &ldquo;hombres sin propiedad&rdquo; no tienen intereses en mantener el viejo orden. Quieren barrer a un lado, no solo a Mubarak, sino a todo el r&eacute;gimen de opresi&oacute;n, explotaci&oacute;n y desigualdad. Sin embargo, los liberales burgueses ven la lucha por la democracia como el camino a una confortable carrera en el Parlamento. No tienen inter&eacute;s en llevar adelante la revoluci&oacute;n hasta el fin ni en alterar las relaciones de propiedad existentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los liberales burgueses el movimiento de masas es solo moneda de cambio, algo con lo que pueden amenazar al Gobierno para obtener algunas migajas m&aacute;s. Siempre traicionar&aacute;n la revoluci&oacute;n. No debe ponerse ninguna confianza en esa gente. El Baradei ahora dice que se opone a las reformas constitucionales, pero en vez de exigir una asamblea constituyente inmediata dice que las elecciones deben posponerse, que las condiciones no est&aacute;n presentes, que no es el momento oportuno, etc., etc&hellip; Para estos caballeros el momento para la democracia es nunca. &iexcl;<em>Para las masas que han derramado su sangre por la revoluci&oacute;n, el momento para la democracia es ahora!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La CMI declara:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>&iexcl;Ninguna confianza en los generales!<\/li>\n<li>&iexcl;Ninguna confianza en los autodenominados &ldquo;l&iacute;deres&rdquo; que piden que se restaure la &ldquo;normalidad&rdquo;!<\/li>\n<li>&iexcl;Mantener el movimiento de masas!<\/li>\n<li>&iexcl;Organizar y fortalecer los comit&eacute;s revolucionarios!<\/li>\n<li>&iexcl;Por una limpieza a fondo de todos los seguidores del viejo r&eacute;gimen!<\/li>\n<li>&iexcl;Ning&uacute;n acuerdo con el viejo r&eacute;gimen!<\/li>\n<li>El presente &ldquo;r&eacute;gimen provisional&rdquo; no tiene legitimidad y debe ser destituido inmediatamente. &iexcl;Demandamos la convocatoria de una Asamblea Constituyente ahora!<\/li>\n<\/ul>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los Hermanos Musulmanes<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos, incluyendo a Jamenei en Ir&aacute;n, dicen que el movimiento revolucionario que estamos presenciando est&aacute; basado en la religi&oacute;n, que es &ldquo;un resurgir isl&aacute;mico&rdquo;. Sin embargo, claramente, ese no es el caso. Incluso los principales cl&eacute;rigos en Egipto lo reconocen. Temen ser barridos a un lado si no tratan de presentar la revoluci&oacute;n como un movimiento religioso. Es un movimiento de todas las religiones y, por tanto, de ninguna religi&oacute;n. No hab&iacute;a animosidad contra los cristianos en las manifestaciones. No hubo ni una insinuaci&oacute;n de antisemitismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sectarismo religioso es un arma usada por los reaccionarios para confundir al pueblo. Los ataques de diciembre a los cristianos coptos fueron claramente ingeniados por la polic&iacute;a secreta para crear una divisi&oacute;n sectaria, y desviar la atenci&oacute;n de los problemas reales de las masas. Est&aacute;n recurriendo a la misma sucia t&aacute;ctica ahora para dividir a las masas en l&iacute;neas sectarias, fomentando conflictos entre musulmanes y coptos en un intento de dividir y desorientar al pueblo y debilitar la revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las revueltas en T&uacute;nez y Egipto son principalmente seculares y democr&aacute;ticas, y a menudo deliberadamente excluyentes para con los islamistas. La noci&oacute;n de que los Hermanos Musulmanes era la &ldquo;&uacute;nica oposici&oacute;n&rdquo; era totalmente falsa. Las reivindicaciones b&aacute;sicas de los manifestantes egipcios eran empleo, comida y derechos democr&aacute;ticos. Esto no tiene nada que ver con los islamistas y es un puente hacia el socialismo, que tiene hondas ra&iacute;ces en las tradiciones de Egipto y otros pa&iacute;ses &aacute;rabes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguna gente equivocada en la izquierda ha descrito los movimientos en T&uacute;nez y Egipto como revoluciones &ldquo;de clase media&rdquo;. Esos mismos as&iacute; llamados izquierdistas han estado flirteando con grupos reaccionarios como Hezbollah, Hamas y los Hermanos Musulmanes por mucho tiempo. Tratan de justificar su traici&oacute;n al marxismo con la presunta actitud antiimperialista de sus dirigentes. Eso es falso de principio a fin. Los as&iacute; llamados islamistas son antiimperialistas en palabras solo, pero en la pr&aacute;ctica representan una tendencia reaccionaria. Son de hecho la quinta rueda del carro del viejo r&eacute;gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los imperialistas han tratado de usar a los islamistas como al <em>hombre del saco<\/em> para confundir a las masas y ocultar la verdadera naturaleza de la Revoluci&oacute;n &Aacute;rabe. Dicen: &ldquo;&iexcl;Cuidado! Si cae Mubarak, Al Qaeda ocupar&aacute; su lugar&rdquo;. Mubarak le dijo al pueblo egipcio que si se iba ser&iacute;a &ldquo;como Irak&rdquo;. Todo eso no eran m&aacute;s que mentiras. El papel de los fundamentalistas y las organizaciones como los Hermanos Musulmanes ha sido grotescamente exagerado. Tales organizaciones no representan ninguna fuerza de progreso. Pretenden ser antiimperialistas pero defienden los intereses de los terratenientes y capitalistas. En &uacute;ltima instancia, siempre traicionar&aacute;n la causa de los trabajadores y campesinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es francamente un esc&aacute;ndalo que ciertos grupos de izquierda europeos, e incluso algunos que se llaman a s&iacute; mismos marxistas, hayan apoyado al islamismo. Eso es verdaderamente una traici&oacute;n a la revoluci&oacute;n proletaria. Es cierto que los Hermanos Musulmanes est&aacute;n divididos en l&iacute;neas de clase. La direcci&oacute;n est&aacute; en manos de elementos conservadores, capitalistas y poderosos hombres de negocios; mientras que sus bases incluyen secciones m&aacute;s militantes de la juventud y aquellos que provienen de los entornos m&aacute;s pobres y obreros. Sin embargo, la manera de ganar a estos &uacute;ltimos para el lado de la revoluci&oacute;n no es haciendo alianzas con sus dirigentes capitalistas, ni mucho menos, sino someti&eacute;ndolos a una cr&iacute;tica implacable, para dejar al descubierto sus vac&iacute;os reclamos de antiimperialismo y compromiso con los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso es precisamente lo contrario de lo que esos grupos hicieron cuando estuvieron en alianza con los dirigentes de los Hermanos Musulmanes organizando la conferencia antiguerra de El Cairo. En efecto, esas organizaciones de izquierda estuvieron proveyendo a los dirigentes de los Hermanos Musulmanes de una cobertura de izquierda, autorizando sus falsas credenciales antiimperialistas y, por tanto, fortaleciendo su influencia sobre su propia gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el pasado los Hermanos Musulmanes estuvieron apoyados por la CIA para combatir al movimiento izquierdista nacionalista de Gamal Abdel Nasser. El fundamentalismo isl&aacute;mico fue una creaci&oacute;n de John Foster Dulles y el Departamento de Estado de los EEUU para dividir a la izquierda tras la Guerra de Suez de 1956. Pero, cuando Sadat y Mubarak se convirtieron en marionetas americanas, sus servicios ya no eran necesarios. Hillary Clinton y otros han dicho que los Hermanos Musulmanes no suponen una amenaza, que son gente con la que se puede trabajar. Es un claro indicio de que los imperialistas desean una vez m&aacute;s usar a los islamistas para descabezar la revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma similar, Hamas y Hezbollah fueron creados originalmente para dividir al FPLP y otras tendencias de izquierda en Palestina. M&aacute;s adelante, la CIA cre&oacute; a Osama bin Laden como contrapeso a las fuerzas sovi&eacute;ticas en Afganist&aacute;n. Y ahora est&aacute;n otra vez intrigando con los dirigentes de los Hermanos Musulmanes para descabezar la revoluci&oacute;n en Egipto y enga&ntilde;ar al pueblo. Sin embargo, los Hermanos Musulmanes no son un movimiento homog&eacute;neo y est&aacute; dividi&eacute;ndose en diferentes facciones en l&iacute;neas de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo pobre que apoya a los Hermanos es una cosa. Los dirigentes son otra cosa totalmente distinta. En la d&eacute;cada de 1980, dirigentes de los Hermanos fueron los principales beneficiarios de la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica &ndash;el programa de <em>infitah<\/em> o &ldquo;apertura&rdquo;&ndash; bajo el cual Sadat y, despu&eacute;s, Mubarak desmantelaron el sector estatal, beneficiando al capital privado. Un estudio de hombres de negocios ligados a los Hermanos indica que en la actualidad controlan el 40% de todas las operaciones econ&oacute;micas privadas. Son parte del sistema capitalista y tienen total inter&eacute;s en defenderlo. Su conducta no est&aacute; determinada por el Santo Cor&aacute;n, sino por el inter&eacute;s de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los islamistas de la &ldquo;l&iacute;nea dura&rdquo; est&aacute;n tan asustados por las masas revolucionarias como el propio r&eacute;gimen. Los Hermanos Musulmanes declararon que no negociar&iacute;an con el Gobierno hasta que Mubarak se fuera. Sin embargo, en cuanto el r&eacute;gimen hizo una se&ntilde;al con su dedo me&ntilde;ique, cambiaron su postura. Uno de sus l&iacute;deres fue a la plaza Tahrir, donde los manifestantes estaban resistiendo firmemente y evitando con sus cuerpos que los tanques tomaran la plaza, invit&aacute;ndoles a no enfrentarse al ej&eacute;rcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra actitud hacia esta gente fue desarrollada hace mucho por Lenin, quien advert&iacute;a al Segundo Congreso de la Internacional Comunista:<\/p>\n<blockquote><p>&ldquo;11) En lo que respecta a los Estados y las naciones m&aacute;s atrasados, donde predominan las relaciones feudales o patriarcales y patriarcal-campesinas, es preciso tener presente, en particular:1) la necesidad de que todos los partidos comunistas ayuden al movimiento democr&aacute;tico burgu&eacute;s de liberaci&oacute;n en dichos pa&iacute;ses; el deber de prestar la ayuda m&aacute;s activa incumbe, en primer t&eacute;rmino, a los obreros del pa&iacute;s del que la naci&oacute;n atrasada depende en el aspecto financiero o como colonia;2) <em>la necesidad de luchar contra el clero y dem&aacute;s elementos reaccionarios y medievales, que tienen influencia en los pa&iacute;ses atrasados<\/em>;3) <em>la necesidad de luchar contra el panislamismo y otras corrientes semejantes, que tratan de combinar el movimiento de liberaci&oacute;n contra el imperialismo europeo y norteamericano con el fortalecimiento de las posiciones de los kanes, de los latifundistas, de los mulahs, etc<\/em>. (Lenin, &ldquo;Esbozo inicial de las tesis sobre los problemas nacional y colonial&rdquo;, 5 de Junio de 1920, nuestro &eacute;nfasis).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa es la verdadera postura del marxismo hacia las tendencias religiosas reaccionarias. Esa es la posici&oacute;n que la CMI defiende firmemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La CMI declara:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&iexcl;Por la defensa de la unidad del pueblo revolucionario!<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&iexcl;Abajo con los instigadores de pogromos y los mercaderes de odio!<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&iexcl;Oposici&oacute;n a toda discriminaci&oacute;n religiosa!<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&iexcl;Ning&uacute;n compromiso con tendencias reaccionarias y oscurantistas!<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&iexcl;Todo hombre y mujer debe tener el derecho a practicar cualquier creencia religiosa o ninguna!<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&iexcl;Por la completa separaci&oacute;n de la religi&oacute;n del Estado!<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Revoluci&oacute;n &Aacute;rabe es una fuente de inspiraci&oacute;n para trabajadores y j&oacute;venes de todos los lugares. 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