{"id":4037,"date":"2011-10-10T14:07:19","date_gmt":"2011-10-10T14:07:19","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=4037"},"modified":"2018-03-19T16:48:55","modified_gmt":"2018-03-19T16:48:55","slug":"trotsky-y-la-internacional-revolucionaria-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=4037","title":{"rendered":"Trotsky y la lucha por una Internacional revolucionaria (1933-1946). Cuarta parte."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4030\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rcp-banner-1947.jpg\" alt=\"rcp-banner-1947\" width=\"151\" height=\"249\" style=\"margin-right: 7px; float: left;\" \/>En la cuarta y &uacute;ltima parte del art&iacute;culo sobre la lucha de Trotsky y sus seguidores por una aut&eacute;ntica Internacional revolucionaria, se hace un estudio de las situaciones revolucionarias que se presentaron en Europa durante 1943 y 1945, y c&oacute;mo estas posibilidades fueron secuestradas y desviadas por las fuerzas dominantes dentro del movimiento obrero: los reformistas y los estalinistas. Esta traici&oacute;n contundente abri&oacute; el camino para una nueva situaci&oacute;n a nivel mundial que la mayor&iacute;a de los seguidores de Trotsky no fueron capaces de comprender.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La perspectiva central de Lev Davidovich era que la Segunda Guerra Mundial, al igual que la primera, terminase con una oleada revolucionaria en los principales pa&iacute;ses capitalistas. Recordando que la Tercera Internacional se hab&iacute;a fundado en la pr&aacute;ctica sobre la base del movimiento revolucionario de la postguerra en pa&iacute;ses como Alemania, Francia, Italia, etc., el &ldquo;viejo&rdquo; hizo la previsi&oacute;n en 1938 que, en el espacio de tiempo de una d&eacute;cada, no quedar&iacute;a piedra sobre piedra de las viejas Internacionales (la Segunda reformista y la Tercera estalinista), y que la Cuarta Internacional se transformar&iacute;a en la fuerza revolucionaria dominante en el planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los acontecimientos en Europa, y tambi&eacute;n en el mundo colonial, confirmaron <em>parte<\/em> de esta perspectiva, aunque tambi&eacute;n se vieron elementos contradictorios fundados en el propio resultado de la guerra que dificultaron enormemente el trabajo de las fuerzas bolcheviques-leninistas.<\/p>\n<h4 style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: justify;\"><strong>Grecia: La revoluci&oacute;n estrangulada<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Guerra Civil griega fue un acontecimiento que desenmascar&oacute; con toda claridad la enga&ntilde;osa propaganda de los imperialistas sobre una supuesta &ldquo;guerra por la democracia&rdquo;. Durante a&ntilde;os, el movimiento obrero griego hab&iacute;a sido fuertemente reprimido por la dictadura de Metaxas, lo que se vio reforzado por la ocupaci&oacute;n de Grecia desde 1940 por las fuerzas italianas y alemanas del Tercer Reich. Pero ya a finales de 1941 comenzaron a verse huelgas sectoriales e incluso marchas obreras en las calles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la clandestinidad, se form&oacute; el movimiento de resistencia griego, el EAM, cuya ala armada era el ELAS (ej&eacute;rcito nacional de liberaci&oacute;n). El partido comunista griego, el KKE, sin contacto regular con Mosc&uacute;, jug&oacute; un papel destacado en este movimiento y levant&oacute; correctamente la consigna de una asamblea constituyente para decidir sobre el futuro del pa&iacute;s, sin la intervenci&oacute;n extranjera ni de los italianos y alemanes ni del imperialismo brit&aacute;nico. No obstante, el EAM fue fundado sobre la base frentepopulista de &ldquo;unidad nacional&rdquo;, neg&aacute;ndose a diferenciar entre las clases y a vincular firmemente las reivindicaciones democr&aacute;ticas con la emancipaci&oacute;n de la clase trabajadora griega.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-4031\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/grecia-guerra-civil.jpg\" alt=\"grecia-guerra-civil\" width=\"300\" height=\"247\" style=\"float: right; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" \/>A&uacute;n as&iacute;, la heroica resistencia de los trabajadores y campesinos comenz&oacute; a dejarse sentir en el pa&iacute;s. Los partisanos del ELAS tomaron una ciudad tras otra y cuando los brit&aacute;nicos llegaron a Grecia, el pa&iacute;s ya estaba efectivamente tomado por las fuerzas armadas de la EAM. La clase obrera griega tambi&eacute;n actu&oacute; decisivamente para derrotar la ocupaci&oacute;n; el 25 de junio de 1943 se dio una gran huelga general en Atenas que efectivamente impidi&oacute; el fusilamiento de l&iacute;deres obreros del tranv&iacute;a que hab&iacute;an sido encarcelados y condenados a muerte por haber organizado una huelga anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Mosc&uacute;, Stalin estaba extremadamente preocupado por la situaci&oacute;n. <em>Quer&iacute;a evitar la revoluci&oacute;n en Grecia a toda costa<\/em> ya que no solo pondr&iacute;a en peligro su alianza con los imperialistas brit&aacute;nicos y norteamericanos, sino tambi&eacute;n porque una sola revoluci&oacute;n en un pa&iacute;s europeo podr&iacute;a desencadenar un poderoso movimiento en todo el continente, desestabilizando completamente la situaci&oacute;n. Por este motivo mand&oacute; a un emisario, el coronel Popov, que lleg&oacute; a Grecia poco despu&eacute;s la ca&iacute;da definitiva del r&eacute;gimen ocupante alem&aacute;n-italiano en octubre de 1944, para ordenar que los comunistas abandonaran cualquier pretexto de lucha de clases y que obedecieran al nuevo gobierno de coalici&oacute;n de Georgios Papandreu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"The_Dekemvriana\"><\/a>Pero el 3 de diciembre de 1944 se lleg&oacute; a una confrontaci&oacute;n directa entre los &ldquo;libertadores&rdquo; brit&aacute;nicos y los seguidores del EAM, cuando los primeros atacaron una marcha pac&iacute;fica de los &uacute;ltimos en Atenas y mataron a 28 manifestantes e hirieron a otros 148. Esto fue el comienzo de los acontecimientos llamados <em>Dekemvriana.<\/em> El tema central del conflicto era la posesi&oacute;n de las armas. Los integrantes del ELAS se negaron a entregarlas a las fuerzas brit&aacute;nicas y, consecuentemente, los ministros del EAM salieron del gobierno de coalici&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente, Churchill defini&oacute; a los rebeldes del EAM-ELAS en Grecia &ndash; quienes en su mayor&iacute;a eran miembros del KKE &ndash; como &ldquo;trotskistas&rdquo;. En un discurso ante la C&aacute;mara de los Comunes, dijo lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Creo que &#8216;trotskismo&#8217; es una definici&oacute;n mejor del comunismo griego y de algunas otras sectas, que el t&eacute;rmino habitual. Tiene la ventaja de ser igualmente odiado en Rusia&rdquo;<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote1anc\" href=\"#sdendnote1sym\"><sup>i<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo Churchill, con la aceptaci&oacute;n expl&iacute;cita de Stalin, viaj&oacute; a Grecia en la navidad de 1944 para dirigir la represi&oacute;n contra la revoluci&oacute;n griega. En su libro de memorias, el primer ministro brit&aacute;nico explica c&oacute;mo Stalin y &eacute;l decidieron la divisi&oacute;n de Europa entre ellos en un peque&ntilde;o papel en el lapso de unos minutos<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote2anc\" href=\"#sdendnote2sym\"><sup>ii<\/sup><\/a><\/sup>. Tambi&eacute;n relata c&oacute;mo la URSS mantuvo un silencio total sobre la virulenta represi&oacute;n de la revoluci&oacute;n griega:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Stalin se adhiri&oacute; estricta y lealmente al acuerdo de octubre con nosotros, y durante todas las largas semanas de lucha contra los comunistas en las calles de Atenas no sali&oacute; ni una palabra de reproche en <em>Pravda<\/em> ni en <em>Izvestia<\/em>&rdquo;<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote3anc\" href=\"#sdendnote3sym\"><sup>iii<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar del acuerdo de conciliaci&oacute;n que se firm&oacute; en Varkiza el 15 de febrero de 1945, con el apoyo del KKE, las fuerzas del ELAS en Atenas rechazaron el desarme y el conflicto dur&oacute; hasta la victoria decisiva de la contrarrevoluci&oacute;n en 1949.<\/p>\n<h4 style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: justify;\"><strong>Italia: El movimiento partisano y el estalinismo<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ca&iacute;da y el ajusticiamiento del dictador fascista Mussolini en 1943, a manos de las masas insurgentes de Roma, abri&oacute; una nueva etapa en la revoluci&oacute;n italiana. El movimiento partisano, en su mayor parte dirigido por el PC italiano, consist&iacute;a de m&aacute;s de 100 mil hombres armados y lograron conquistar grandes partes del pa&iacute;s sin la ayuda de las fuerzas de los aliados. Incluso dirigentes comunistas como Luigi Longo, admitieron que exist&iacute;a una situaci&oacute;n de doble poder con ciudades enteras controladas por el movimiento de resistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuvieron lugar huelgas de masas en Mil&aacute;n, G&eacute;nova, Bolonia, Tur&iacute;n y otras ciudades claves. Los ferrocarriles del norte del pa&iacute;s quedaron paralizados por d&iacute;as por la huelga de sus trabajadores. Las masas asaltaron las viejos c&aacute;rceles fascistas y liberaron a todos los prisioneros pol&iacute;ticos. Los viejos locales fascistas fueron saqueados y las grandes imprentas tomadas por los trabajadores en Mil&aacute;n y otras localidades. Toda aquella persona que se vest&iacute;a con el uniforme o s&iacute;mbolos fascistas fue atacada en las calles<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote4anc\" href=\"#sdendnote4sym\"><sup>iv<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4032\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/italia-partisanos.jpg\" alt=\"italia-partisanos\" width=\"206\" height=\"291\" style=\"margin-right: 7px; float: left;\" \/>El desembargo de tropas aliadas al sur de Sicilia, fue en realidad otra medida desesperada para controlar la situaci&oacute;n. Los aliados intentaron formar un gobierno de coalici&oacute;n, pero con el conocido fascista, el mariscal Badoglio, a la cabeza y con el simult&aacute;neo restablecimiento de la monarqu&iacute;a. &iexcl;Esto expone claramente la mentirosa propaganda sobre una &ldquo;guerra por la democracia&rdquo;! Presionados por las masas tuvieron que retroceder y proponer un gobierno dirigido por Bonomi con la participaci&oacute;n directa del Partido Comunista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el r&eacute;gimen fascista en este momento estaba claramente cayendo, los aliados comenzaron a bombardear Mil&aacute;n entre el 12 y el 15 de agosto &iquest;Por qu&eacute;? Mil&aacute;n hab&iacute;a sido el centro de las huelgas y de las marchas de masas, la clase obrera estaba disputando abiertamente el poder. En esta situaci&oacute;n, los aliados intentaron debilitar el esp&iacute;ritu combativo del proletariado con una destrucci&oacute;n mayor de los barrios obreros milaneses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci&oacute;n era extremadamente grave para la burgues&iacute;a italiana y solo fue mediante la llegada de Togliatti, el Secretario General del PCI, que lograron formar un gobierno de coalici&oacute;n estable. Se firm&oacute; el &ldquo;Protocolo de Roma&rdquo; y el movimiento partisano se comprometi&oacute; a acatar los &oacute;rdenes de las tropas anglo-americanas. En el peri&oacute;dico estalinista ingl&eacute;s <em>Daily Worker, <\/em>el corresponsal en Italia, James S. Allen, denomin&oacute; a los ej&eacute;rcitos de los imperialismos brit&aacute;nico y norteamericano como &ldquo;amigos del pueblo italiano&rdquo;<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote5anc\" href=\"#sdendnote5sym\"><sup>v<\/sup><\/a><\/sup><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A&ntilde;os m&aacute;s tarde, el propio Togliatti explic&oacute; la l&iacute;nea del PCI durante la fracasada revoluci&oacute;n italiana:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Si nos reprochan no haber sabido tomar el poder o habernos dejado excluir del gobierno les dir&eacute;is que no pod&iacute;amos transformar Italia en una nueva Grecia; no solamente por nuestro inter&eacute;s sino por el de los mismos sovi&eacute;ticos&rdquo;<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote6anc\" href=\"#sdendnote6sym\"><sup>vi<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<h4 style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: justify;\"><strong>Dinamarca, la huelga general revolucionaria y la insurrecci&oacute;n de Copenhague<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un caso muy desconocido, pero en realidad bastante sintom&aacute;tico de toda la situaci&oacute;n europea, son los acontecimientos que se vivieron en Dinamarca entre 1943 y 1945. Ubicada al norte de Alemania, y con el control de todo el tr&aacute;fico mar&iacute;timo entre el mar B&aacute;ltico y el Atl&aacute;ntico, la ocupaci&oacute;n de esta peque&ntilde;a naci&oacute;n se volvi&oacute; una necesidad absoluta para Hitler.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el comienzo de la ocupaci&oacute;n, el 9 de abril de 1941, los socialdem&oacute;cratas pactaron con el ej&eacute;rcito alem&aacute;n, dejando al pa&iacute;s sin defensa y entregando el poder al dominio nazi sin disparar un tiro. Era una repetici&oacute;n de la cobard&iacute;a de P&eacute;tain en Francia, un desarrollo que Trotsky hab&iacute;a previsto brillantemente. Como en las otras zonas ocupadas, la explotaci&oacute;n de la clase obrera se intensific&oacute; ya que el pa&iacute;s sirvi&oacute; como retaguardia alemana, forzado a proveer el ej&eacute;rcito del <em>wehrmacht<\/em> con comida y armamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-4033\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/huelga-general-odense-1943.jpg\" alt=\"huelga-general-odense-1943\" width=\"285\" height=\"300\" style=\"float: right; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/huelga-general-odense-1943.jpg 352w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/huelga-general-odense-1943-285x300.jpg 285w\" sizes=\"(max-width: 285px) 100vw, 285px\" \/>En la clandestinidad se formaron centenares de c&iacute;rculos de resistencia a la ocupaci&oacute;n nazi, la mayor parte de ellos organizados por el Partido Comunista que hab&iacute;a sido ilegalizado y cuyos dirigentes fueron encarcelados a partir de junio de 1941, salvo algunos que lograron esconderse y seguir la lucha desde la clandestinidad. Durante los cuatro a&ntilde;os de ocupaci&oacute;n alemana, se efectuaron 2.674 actos de sabotaje industrial<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote7anc\" href=\"#sdendnote7sym\"><sup>vii<\/sup><\/a><\/sup> (bombas contra el sistema ferroviario y el transporte de armamentos, etc.). Pero lo m&aacute;s importante fue el maravilloso movimiento de la clase obrera que comenz&oacute; con la huelga general de julio-agosto de 1943 contra la presencia de un barco de guerra alem&aacute;n en el puerto de Odense. R&aacute;pidamente, la huelga se extendi&oacute; de Odense a ciudades importantes como Esbjerg, Kolding y Vejle y posteriormente hubo manifestaciones en la capital, Copenhague.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el ej&eacute;rcito alem&aacute;n, con la ayuda de los socialdem&oacute;cratas, consigui&oacute; poner fin a este movimiento a trav&eacute;s de la represi&oacute;n, el descontento en la clase obrera no disminuy&oacute;. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, al finales de julio de 1944, estallaron las famosas &ldquo;huelgas populares&rdquo;, comenzando como una protesta de los trabajadores del B&amp;W en el puerto de Copenhague contra las restricciones al movimiento nocturno, que hab&iacute;an impuesto los invasores alemanes. R&aacute;pidamente, esto se convirti&oacute; en una insurrecci&oacute;n en los barrios obreros m&aacute;s importantes de la ciudad; Los trabajadores de la capital danesa levantaron barricadas y durante d&iacute;as hubo enfrentamientos sangrientos en Copenhague. Solo tras haber cedido en todas las demandas de la protesta, se hizo una tregua temporal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el fin del imperio de Hitler era inminente, hacia marzo de 1945, se cre&oacute; una situaci&oacute;n de vac&iacute;o de poder en Dinamarca. Los comit&eacute;s de la resistencia, dirigidos en su mayor parte por el Partido Comunista, estaban armados y solo mediante su colaboraci&oacute;n fue posible que los ingleses controlaran la situaci&oacute;n. Incluso los historiadores m&aacute;s conservadores, hablan de un m&iacute;nimo de 43 mil milicianos armados. La clase obrera danesa estaba rompiendo con el Partido Socialdem&oacute;crata y pasando en masa al Partido Comunista, que antes de la ocupaci&oacute;n hab&iacute;a sido una organizaci&oacute;n min&uacute;scula sin representaci&oacute;n parlamentaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las consignas de los trabajadores no eran solo de car&aacute;cter democr&aacute;tico sino por encima de todo de car&aacute;cter social; reivindicaban que se recuperara todo el poder adquisitivo perdido durante la ocupaci&oacute;n, y la expropiaci&oacute;n de todos los capitalistas que hab&iacute;an colaborado con los invasores (incluido M&aelig;rsk, el m&aacute;ximo representante de la burgues&iacute;a danesa). Estas demandas estuvieron presentes en una marcha hist&oacute;rica el 4 de julio de 1945 con m&aacute;s de 100 mil trabajadores en la Plaza de Christiansborg en Copenhague. Fue solo tras la aparici&oacute;n de los parlamentarios comunistas que lograron persuadir a las masas, cuando la gente abandon&oacute; la plaza. El estalinismo hab&iacute;a traicionado otra revoluci&oacute;n<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote8anc\" href=\"#sdendnote8sym\"><sup>viii<\/sup><\/a><\/sup>. <strong><br \/><\/strong><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Repercusiones en el mundo colonial<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo fen&oacute;meno que hemos explicado en los casos de Italia, Grecia y Dinamarca vimos reflejado en pa&iacute;ses como Finlandia, B&eacute;lgica, y en el derrocamiento por v&iacute;a electoral del gobierno conservador en Gran Breta&ntilde;a y la llegada al poder del Partido Laborista. Pero la oleada revolucionaria que sigui&oacute; al fin de la guerra no se restringi&oacute; a Europa. En los pa&iacute;ses bajo dominio imperialista vimos un movimiento realmente sin precedentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como mencionamos en la parte anterior de este articulo, este fue el caso en la India donde el imperialismo brit&aacute;nico se vio enfrentado a la mayor sublevaci&oacute;n de la historia de su marina. El 18 de febrero de 1946, los marineros del barco de guerra brit&aacute;nico HMS Talwaar, ubicado en el puerto de Bombay, se declararon en huelga a causa de las malas condiciones de los alimentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R&aacute;pidamente, la huelga se extendi&oacute; a las patrullas terrestres de Bombay y los soldados tomaron varias guarniciones y levantaron banderas rojas. En 48 horas, este episodio se repiti&oacute; en una divisi&oacute;n tras otras, en 74 barcos de guerra, 20 flotas y 22 unidades de la marina, incluyendo tropas de Calcuta, Karachi, Madr&aacute;s, Coch&iacute;n y Vishakapatam<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote9anc\" href=\"#sdendnote9sym\"><sup>ix<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, la pol&iacute;tica de colaboraci&oacute;n con el imperialismo por parte de los estalinistas del Partido Comunista de la India, y tambi&eacute;n por parte de Gandi y de los nacionalistas burgueses, signific&oacute; el aislamiento de la rebeli&oacute;n de los marineros. No se pudo vincular la lucha con las grandes huelgas que tuvieron lugar en el sector textil, y cuando los imperialistas brit&aacute;nicos comenzaron a reprimir a sangre fr&iacute;a, matando a 228 marineros y dejando un saldo de 1,046 heridos, el movimiento se qued&oacute; sin otra alternativa que la rendici&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4034\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/calcutta-1946.jpg\" alt=\"calcutta-1946\" width=\"300\" height=\"252\" style=\"float: left; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/calcutta-1946.jpg 371w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/calcutta-1946-300x252.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>A pesar de todo eso, se dieron grandes movimientos de los trabajadores en la India, entre ellos 60 mil trabajadores ferroviarios que fueron a la huelga y, posteriormente, 100,000 trabajadores del servicio de correos. Tambi&eacute;n se vio una huelga regional en Bombay, organizada inicialmente por el Partido Comunista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El imperialismo brit&aacute;nico estaba seriamente preocupado y decidi&oacute; mandar una comisi&oacute;n especial para intentar utilizar los antagonismos religiosos para evitar la revoluci&oacute;n socialista a toda costa. Fue en este contexto que surgi&oacute; la criminal divisi&oacute;n de la India, con la creaci&oacute;n de un estado musulm&aacute;n (Pakist&aacute;n) en agosto de 1947, y la posterior masacre que tuvo lugar. De esta manera se aniquil&oacute; la revoluci&oacute;n del sub-continente con la aceptaci&oacute;n expl&iacute;cita del estalinismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras partes del mundo colonial, el mismo fermento caus&oacute; estallidos revolucionarios. En Argentina, los trabajadores de Buenos Aires derrotaron una intentona golpista contra el gobierno nacionalista de Juan Domingo Per&oacute;n, radicalizando as&iacute; el proceso de lucha de clases en este pa&iacute;s y debilitando seriamente al imperialismo brit&aacute;nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En China vimos la guerra campesina de las fuerzas de Mao Zedong que termin&oacute; con el dominio de Chang-Kai-Shek en 1949. La emancipaci&oacute;n de China de las cadenas del imperialismo, a pesar del r&eacute;gimen estalinista de Mao, fue un acontecimiento absolutamente progresista y debe considerarse parte de la misma oleada revolucionaria del mundo colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&Aacute;frica tambi&eacute;n se vio afectada por el ambiente revolucionario con un crecimiento notable del movimiento a favor de la independencia, entre ellos en Argelia contra los franceses, y en Egipto donde un ala nacionalista-revolucionaria dentro del ej&eacute;rcito se organiz&oacute; alrededor de Nasser, preparando a su vez su llegada al poder en 1952.<\/p>\n<h4 style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: justify;\"><strong>El estalinismo y el reformismo &ndash; <\/strong><strong>&iquest;D<\/strong><strong>ebilitados o reforzados?<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para resumir, podemos decir que la perspectiva de Trotsky de una enorme oleada revolucionaria tras la guerra fue confirmada por el desarrollo de los acontecimientos. Pero esto no result&oacute;, salvo en casos muy excepcionales, en un crecimiento explosivo de las fuerzas del trotskismo. La Cuarta Internacional no qued&oacute; como la &ldquo;fuerza pol&iacute;tica dominante del planeta&rdquo;, y ni el estalinismo ni el reformismo socialdem&oacute;crata colapsaron como corrientes en el movimiento obrero. Evidentemente, esto requiere una explicaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante recordar que cualquier perspectiva es condicional y su pron&oacute;stico depende de toda una serie de factores. Si estos factores cambien, el resultado tambi&eacute;n puede alterarse. Para entender esto, es imprescindible analizar a fondo el resultado militar de la guerra, que sorprendi&oacute; a todos, incluidos los estrategas militares m&aacute;s avanzados y los propios presidentes de los EE.UU. y Gran Breta&ntilde;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-4035\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Reichstag_flag.jpg\" alt=\"Reichstag_flag\" width=\"300\" height=\"264\" style=\"float: right; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Reichstag_flag.jpg 320w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Reichstag_flag-300x264.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>En realidad casi toda la guerra contra Hitler tuvo lugar en el frente oriental, en suelo ruso. Los imperialistas brit&aacute;nicos estaban luchando por sus intereses en el norte de &Aacute;frica y los norteamericanos por el control del pac&iacute;fico en su guerra contra Jap&oacute;n. Todas las batallas decisivas tuvieron lugar entre Rusia y Alemania, siendo las m&aacute;s importantes las de Estalingrado y Kursk en 1942-43. Despu&eacute;s esto, el ej&eacute;rcito rojo avanz&oacute;, haciendo retroceder a los alemanes a una velocidad muy alta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los imperialistas hab&iacute;an esperado que Rusia y Alemania se destruyeran mutuamente para asegurar las condiciones para el dominio total con Europa por parte de los aliados. Pero la guerra se desarroll&oacute; de otra manera, sobre todo por las dos grandes ventajas sovi&eacute;ticas: la econom&iacute;a planificada y la heroica resistencia de las masas, que permitieron reagrupar las fuerzas y derrotar a los invasores alemanes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El llamado &ldquo;D&iacute;a-D&rdquo; con el desembarco de tropas aliadas en el norte de Francia en julio de 1944, no fue un acto para &ldquo;liberar los pueblos europeos del fascismo&rdquo;, sino un acto desesperado de los imperialistas para no dejar que toda Europa quedara en manos de los sovi&eacute;ticos. A&uacute;n as&iacute;, fueron los rusos quienes llegaron primero a Berl&iacute;n e hicieron ondear la bandera roja en el edificio del Reichstag.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lejos de debilitar al estalinismo, el avance hist&oacute;rico del ej&eacute;rcito rojo, liberando todo Europa del Este de la ocupaci&oacute;n alemana, lo reforz&oacute; como corriente pol&iacute;tica en el movimiento obrero. Muchos trabajadores pensaban que el ej&eacute;rcito rojo estaba sembrando semillas del socialismo en cada pa&iacute;s liberado. La situaci&oacute;n cre&oacute; una tremenda confusi&oacute;n, incluso en las filas del trotskismo, donde muchos activistas comenzaron a tener ilusiones en el estalinismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el otro lado, la ayuda econ&oacute;mica del imperialismo norteamericano, el llamado Plan Marshall, jug&oacute; un cierto papel en reforzar la autoridad del reformismo socialdem&oacute;crata. Los l&iacute;deres socialdem&oacute;cratas prometieron grandes reformas en los pa&iacute;ses de Europa occidental y en algunos pa&iacute;ses, como Gran Breta&ntilde;a, las masas de trabajadores giraron hac&iacute;a ellos, esperando una transformaci&oacute;n radical de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue as&iacute;, sobre la base del fortalecimiento del estalinismo y del reformismo y de su capacidad para traicionar las revoluciones, que se pudo consolidar, temporalmente, el capitalismo. Esta fue la base pol&iacute;tica que posibilit&oacute; el gran boom econ&oacute;mico que sigui&oacute; a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<h4 style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: justify;\"><strong>Las tesis catastr&oacute;ficas de Canon y c&iacute;a.<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iquest;Que hicieron los seguidores de Trotsky frente a esta realidad? Lejos de reconocer la nueva situaci&oacute;n y cambiar la t&aacute;ctica de acuerdo con ella, los principales dirigentes de la Cuarta Internacional mantuvieron la vieja perspectiva y repitieron las mismas frases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, James Cannon, el dirigente del SWP norteamericano, neg&oacute; que la guerra hubiera terminado. En segundo lugar, insisti&oacute; junto al dirigente belga Ernest Mandel, en la imposibilidad de una recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica del capitalismo a nivel mundial. En las &ldquo;Perspectivas sobre la revoluci&oacute;n americana&rdquo;, escritas en 1946, Cannon predijo una contracci&oacute;n inmediata en la econom&iacute;a norteamericana:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;El imperialismo norteamericano, que se mostr&oacute; incapaz de recuperarse de su crisis y estabilizarse en los diez a&ntilde;os anteriores al estallido de la Segunda Guerra Mundial, est&aacute; y&eacute;ndose hacia una explosi&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s catastr&oacute;fica en la actual etapa de postguerra&rdquo;<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote10anc\" href=\"#sdendnote10sym\"><sup>x<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mismas ideas se repet&iacute;an en todos los escritos de los principales dirigentes de la Cuarta Internacional, con muy pocas excepciones. En la resoluci&oacute;n principal de la conferencia mundial de la Cuarta Internacional, celebrada en Paris en 1946, la misma perspectiva equivocada estuvo presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem&aacute;s, hab&iacute;a otros errores fundamentales en este texto. En el borrador original se dec&iacute;a que la URSS hab&iacute;a emergido debilitada de la guerra y que &ldquo;<em>podr&iacute;a caer como resultado de una combinaci&oacute;n de presi&oacute;n econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y diplom&aacute;tica, y las amenazas militares del imperialismo norteamericano y brit&aacute;nico.<\/em>&rdquo;<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote11anc\" href=\"#sdendnote11sym\"><sup>xi<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensamos que estas l&iacute;neas hablan por si solas. En un momento donde las fuerzas armadas de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica hab&iacute;an logrado quiz&aacute;s la mayor victoria en la historia de batallas militares, estos se&ntilde;ores &iexcl;pensaban que el r&eacute;gimen estalinista podr&iacute;a caer por presiones diplom&aacute;ticas y amenazas militares!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como si estas malinterpretaciones no fueran suficientes, Cannon, Frank, Pablo, Mandel y los otros principales dirigentes, tambi&eacute;n declararon que la burgues&iacute;a no pod&iacute;a gobernar en los pa&iacute;ses europeos &iexcl;sino a trav&eacute;s de dictaduras militares bonapartistas!<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote12anc\" href=\"#sdendnote12sym\"><sup>xii<\/sup><\/a><\/sup> La &uacute;nica base para este argumento era que las potencias aliadas hab&iacute;an intentado llegar a un acuerdo para instalar una dictadura en Italia en 1944 despu&eacute;s la ca&iacute;da de Mussolini con el general Badoglio a la cabecera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta concepci&oacute;n choc&oacute; otra vez con la realidad que se viv&iacute;a en Europa. Lejos de poder instalar dictaduras, la burgues&iacute;a estaba de hecho en una posici&oacute;n d&oacute;nde ten&iacute;a que gobernar a trav&eacute;s de la democracia burguesa, por la simple raz&oacute;n de que <em>no ten&iacute;a la fuerza para destruir las poderosas organizaciones de la clase obrera<\/em>. En esta situaci&oacute;n decidi&oacute; usar otra t&aacute;ctica, el viejo m&eacute;todo de la colaboraci&oacute;n de clases, en la forma de gobiernos de frente popular.<\/p>\n<h4 style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: justify;\"><strong>La contrarrevoluci&oacute;n en una forma democr&aacute;tica<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas cuestiones no ten&iacute;an un significado meramente acad&eacute;mico, sino que eran de gran importancia para elaborar las consignas y las t&aacute;cticas de los revolucionarios. Como explic&oacute; muchas veces Ted Grant, en la guerra, la calidad de los generales es esencial a la hora de dirigir el avance. Pero en tiempos de dificultades y retrocesos, el papel de la direcci&oacute;n se vuelve a&uacute;n m&aacute;s decisivo. Con buenos generales, se puede hacer un retroceso exitoso para reagrupar los soldados y preparar la pr&oacute;xima batalla, pero con malos generales el retroceso temporal se vuelve en una derrota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab&iacute;a, por supuesto, gente en la Cuarta Internacional que hicieron un balance bastante m&aacute;s sobrio de la correlaci&oacute;n de fuerzas y se opusieron a las tendencias ultraizquierdistas de la mayor&iacute;a. En los Estados Unidos, una minor&iacute;a del SWP dirigida por Albert Goldman (el abogado de Trotsky), F&eacute;lix Morrow (el autor del famoso libro sobre la revoluci&oacute;n espa&ntilde;ola) y Jean Van Heijenoort (Secretario personal de Trotsky durante siete a&ntilde;os), comenzaron desde 1943 a analizar los cambios que tuvieron lugar, comenzando por Italia<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote13anc\" href=\"#sdendnote13sym\"><sup>xiii<\/sup><\/a><\/sup>. Llegaron a algunas conclusiones correctas &ndash; sobre la necesidad de vincular las luchas democr&aacute;ticas con las sociales, la participaci&oacute;n org&aacute;nica en el movimiento armado, la imposibilidad de dictaduras militares en Europa a corto plazo, etc. &ndash; pero tambi&eacute;n cometieron algunos errores, entre ellos el fallido intento de unidad con el Workers&#8217; Party de Max Shatchmann. Posteriormente, casi todos los integrantes del grupo Morrow-Goldman se desilusionaron y abandonaron la pol&iacute;tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, la oposici&oacute;n m&aacute;s consistente, y pol&iacute;ticamente m&aacute;s clarividente, fue por parte del PCR (Partido Comunista Revolucionario, abreviado RCP en ingl&eacute;s), la secci&oacute;n brit&aacute;nica dirigida por Jock Haston y Ted Grant. En sus documentos vemos una defensa meticulosa del m&eacute;todo de Trotsky, aplicado a la nueva realidad en la Europa de la postguerra. En un documento de Marzo de 1945 explicaron que Europa estaba atravesando <em>un per&iacute;odo de contrarrevoluci&oacute;n bajo una forma democr&aacute;tica<\/em><sup><em><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote14anc\" href=\"#sdendnote14sym\"><sup>xiv<\/sup><\/a><\/em><\/sup><em>. <\/em>Subrayaron que, hist&oacute;ricamente, la burgues&iacute;a no solo ha podido liquidar revoluciones con la instalaci&oacute;n de reg&iacute;menes dictatoriales, sino tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la democracia burguesa. Con una claridad incre&iacute;ble, hicieron la analog&iacute;a con el aborto de la primera revoluci&oacute;n alemana en 1918-9 y el r&eacute;gimen Noske-Sheidemann.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra gran muestra de claridad pol&iacute;tica contenida en este documento fue c&oacute;mo el PCR comprendi&oacute; &ldquo;el significado contradictorio&rdquo; del avance de la URSS. Explicaron que, por un lado, las victorias del ej&eacute;rcito rojo hicieron a las masas europeas recordar la revoluci&oacute;n rusa de octubre, pero a la misma vez el triunfo militar permiti&oacute; que la burocracia sovi&eacute;tica estrangulara la revoluci&oacute;n proletaria en Europa. Concluyeron que era perfectamente posible que el estalinismo pudiera sobrevivir por un periodo substancial de tiempo. Incluso llegaron a prever c&oacute;mo Stalin, tres a&ntilde;os despu&eacute;s en 1948, iba a implementar econom&iacute;as planificadas en Europa del Este, pero controladas desde arriba, al estilo bonapartista.<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote15anc\" href=\"#sdendnote15sym\"><sup>xv<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Ted Grant y el PCR no pod&iacute;an prever toda la magnitud del boom de la postguerra (un fen&oacute;meno que iba a influenciar toda la pol&iacute;tica europea hasta 1973), s&iacute; ten&iacute;an claro que no &iacute;bamos a ver una recesi&oacute;n en lo inmediato, sino una recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica del capitalismo. En la pre-conferencia de la Cuarta Internacional en abril de 1946, presentaron unas enmiendas al documento de la mayor&iacute;a que hablan por si mismas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;En oposici&oacute;n a los reformistas y a los estalinistas, quienes buscan cansar a las masas con la perspectiva de un renacimiento del capitalismo y un gran futuro para la democracia, <em>la resoluci&oacute;n de la pre-conferencia Internacional est&aacute; cien por ciento acertada en subrayar la &eacute;poca de declive y de colapso de la econom&iacute;a capitalista mundial<\/em>. Pero en una resoluci&oacute;n que busca orientar a nuestros cuadros <em>en las perspectivas econ&oacute;micas inmediatas &ndash; de la cual se deriva a grandes rasgos la pr&oacute;xima etapa de la lucha de clases, y consecuentemente, nuestra propaganda y t&aacute;cticas inmediatas &ndash; la perspectiva es claramente falsa.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;La teor&iacute;a sobre el colapso espont&aacute;neo del capitalismo es completamente ajena a las concepciones del bolchevismo. Lenin y Trotsky subrayaron una y otra vez que el capitalismo siempre encontrar&iacute;a una salida, en caso de no ser destruido por la intervenci&oacute;n consciente de un partido revolucionario que, a la cabeza de las masas, tomen ventaja de las dificultades y de las crisis del capitalismo para derrocarlo. La experiencia de la Segunda Guerra Mundial subraya la certeza de las concepciones de Lenin y Trotsky&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Dada la paralizaci&oacute;n del proletariado, por la traici&oacute;n de sus organizaciones de masas, el auge c&iacute;clico de las fuerzas productivas, el desgaste de la maquinaria, la degradaci&oacute;n de los salarios, todo conduce a una absorci&oacute;n de las mercanc&iacute;as almacenadas y a la recuperaci&oacute;n, o a la recuperaci&oacute;n parcial de la tasa de ganancia. As&iacute;, el camino est&aacute; preparado para un nuevo auge c&iacute;clico que a su vez genera el fundamento para otra recesi&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(&#8230;)<br \/>&ldquo;No importa cu&aacute;n devastadora sea una recesi&oacute;n, si los trabajadores no logran [el poder], el capitalismo siempre encontrar&aacute; una salida a su estancamiento econ&oacute;mico, al costo de los explotados y de la preparaci&oacute;n de nuevas contradicciones. La crisis mundial del sistema capitalista no termina con el ciclo econ&oacute;mico pero lo da un car&aacute;cter diferente. La teor&iacute;a de los estalinistas, que argumentaban durante la &uacute;ltima crisis que &eacute;sta era la &uacute;ltima crisis del capitalismo de la cual nunca se recuperar&iacute;a, ha sido expuesta totalmente como antimarxista. Hay un peligro grave de que esta teor&iacute;a reaparezca en nuestras filas hoy.&rdquo;<sup><a class=\"sdendnoteanc\" name=\"sdendnote16anc\" href=\"#sdendnote16sym\"><sup>xvi<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la mayor&iacute;a de los dirigentes de la Cuarta Internacional no hicieron caso a los argumentos del PCR. Su incomprensi&oacute;n caus&oacute; una tremenda confusi&oacute;n en el movimiento trotskista, y toda la historia y evoluci&oacute;n posteriores de la Cuarta Internacional est&aacute; dominada por este hecho. La l&iacute;nea destructiva de subordinarse a todos los movimientos peque&ntilde;o-burgueses &#8211; la adaptaci&oacute;n al guerillerismo y sus consecuencias nefastas en Argentina y Per&uacute;, el flirteo con el estalinismo en Yugoslavia y China, el &ldquo;invento&rdquo; del estudiantado como un nuevo &ldquo;sujeto&rdquo; revolucionario &ndash; todo esto fue el resultado de la incomprensi&oacute;n del nuevo periodo que se abri&oacute; tras la Segunda Guerra Mundial y, por ende, de la &ldquo;b&uacute;squeda&rdquo; de soluciones m&aacute;gicas a los problemas reales en la construcci&oacute;n del partido revolucionario.<\/p>\n<h4 style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: justify;\"><strong>El legado de Trotsky<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El &ldquo;viejo&rdquo; no pod&iacute;a haber previsto todos los acontecimientos en detalle ni la manera c&oacute;mo termin&oacute; la Segunda Guerra Mundial. No obstante, sus escritos dan la clave, el m&eacute;todo dial&eacute;ctico, para entender no solo la nueva situaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n las tareas de los revolucionarios. A pesar del fracaso hist&oacute;rico de los l&iacute;deres de la Cuarta Internacional, que efectivamente destruyeron la organizaci&oacute;n fundada por Trotsky, su lucha por una Internacional revolucionaria no fue en vano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el movimiento marxista experiment&oacute; un gran retroceso despu&eacute;s la guerra, sobre todo con la disoluci&oacute;n del PCR en 1949, el hilo rojo se mantuvo a trav&eacute;s del incansable trabajo de Ted Grant. Los escritos de Ted son la continuaci&oacute;n directa de Trotsky y su continuo an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n mundial ayud&oacute; a toda una generaci&oacute;n comprender la compleja realidad y seguir la lucha contra viento y marea. El hilo rojo continuador entre Ted, quien falleci&oacute; hace tan s&oacute;lo cinco a&ntilde;os, y Trotsky es lo que une a los cuadros agrupados en la Corriente Marxista Internacional con las mejores tradiciones del bolchevismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4036\" src=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/trotsky-mural-diego-rivera.jpg\" alt=\"trotsky-mural-diego-rivera\" width=\"300\" height=\"226\" style=\"float: left; margin-left: 12px; margin-right: 12px;\" srcset=\"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/trotsky-mural-diego-rivera.jpg 501w, https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/trotsky-mural-diego-rivera-300x226.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>A 71 a&ntilde;os de su muerte, muchos de los pron&oacute;sticos de Lev Davidovich se vieron confirmados por el desarrollo de los acontecimientos. La ca&iacute;da de la URSS, cuya posibilidad fue negada durante d&eacute;cadas por los estalinistas, revel&oacute; la imposibilidad de construir el socialismo en un solo pa&iacute;s. Hoy en d&iacute;a, muchos comunistas, entre ellos cubanos, est&aacute;n leyendo los escritos de Trotsky por primera vez, descubriendo c&oacute;mo previ&oacute;, casi sesenta a&ntilde;os antes, el colapso del llamado &ldquo;socialismo real&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ideas de Trotsky tambi&eacute;n est&aacute;n siendo objeto de debate en Venezuela, d&oacute;nde el presidente Ch&aacute;vez lo ha nombrado en varias ocasiones y recomendado la lectura del <em>Programa de transici&oacute;n<\/em>. La revoluci&oacute;n venezolana, que a&uacute;n no ha sido completada, es una confirmaci&oacute;n brillante de la teor&iacute;a de Trotsky de la revoluci&oacute;n permanente, la imposibilidad de que la burgues&iacute;a nacional lleve a cabo una reforma agraria y una industrializaci&oacute;n integral del pa&iacute;s. &Eacute;sta tarea cae sobre los hombros del proletariado venezolano, que actualmente est&aacute; organizando un gran movimiento por el Control Obrero en las industrias b&aacute;sicas y en la compa&ntilde;&iacute;a petrolera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este art&iacute;culo hemos intentado mostrar el m&eacute;todo de Trotsky en la construcci&oacute;n del partido revolucionario. Pensamos que la heroica lucha por una internacional revolucionaria no fue una p&eacute;rdida de tiempo ni un proyecto ut&oacute;pico, sino un intento audaz y valiente por armar una nueva generaci&oacute;n con las herramientas te&oacute;ricas que pudieran asegurar la victoria final. La crisis actual del capitalismo, descrita por los propios comentaristas burgueses como la peor recesi&oacute;n desde la depresi&oacute;n de 1929, nos obliga a estudiar de nuevo el m&eacute;todo de Trotsky. Si este art&iacute;culo ha servido para ayudar en ello, su objetivo se ha cumplido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para leer las partes prev&iacute;as de este art&iacute;culo:<br \/><a href=\"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=3813\">Primera parte<\/a> \/ <a href=\"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=3848\">Segunda parte<\/a> \/ <a href=\"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=3959\">Tercera parte<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote1sym\" href=\"#sdendnote1anc\" style=\"line-height: 1.3em;\">i<\/a><span style=\"line-height: 1.3em;\">Citado en &ldquo;<\/span><em style=\"line-height: 1.3em;\">Guerra y revoluci&oacute;n. Una interpretaci&oacute;n alternativa de la Segunda Guerra Mundial<\/em><span style=\"line-height: 1.3em;\">&rdquo;, CEIP, Buenos Aires, 2004. P&aacute;gina 24.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote2sym\" href=\"#sdendnote2anc\">ii<\/a>Winston S. Churchill: &ldquo;Triunfo y traged&iacute;a&rdquo;, pag.228-29<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote3sym\" href=\"#sdendnote3anc\">iii<\/a>Ibid. p&aacute;g. 262<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote4sym\" href=\"#sdendnote4anc\">iv<\/a>Informaciones suministradas por: Ted Grant: <em>The Italian revolution and the tasks of British workers<\/em>, Workers&rsquo; International News, Vol.5 No.12, August 1943: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/grant\/works\/4\/3\/italian_revolution.html\">http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/grant\/works\/4\/3\/italian_revolution.html<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote5sym\" href=\"#sdendnote5anc\">v<\/a>Citado en Felix Morrow: The Italian Revolution, <em>Fourth International,<\/em> New York, September 1943, Vol.4 No.9, pp.263-73.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote6sym\" href=\"#sdendnote6anc\">vi<\/a>Citado en &ldquo;<em>Guerra y revoluci&oacute;n. Una interpretaci&oacute;n alternativa de la Segunda Guerra Mundial<\/em>&rdquo;, CEIP, Buenos Aires, 2004. P&aacute;gina 28.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote7sym\" href=\"#sdendnote7anc\">vii<\/a>Dato suministrado por la <em>encyclopedia leksikon.org<\/em>: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.leksikon.org\/art.php?n=299\">http:\/\/www.leksikon.org\/art.php?n=299<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote8sym\" href=\"#sdendnote8anc\">viii<\/a>A pesar del la pol&iacute;tica conciliadora y traicionera de sus dirigentes, el Partido Comunista dan&eacute;s vio un crecimiento explosivo en su militancia, saltando de 4 mil a 60 mil justo despu&eacute;s la liberaci&oacute;n de Dinamarca. En el plano electoral crecieron del 2,4 al 12,5% del voto en octubre de 1945. Pero una vez que el partido hab&iacute;a revelado sus intenciones reformistas, fue abandonado y perdi&oacute; nueve esca&ntilde;os en las elecciones parlamentarias de octubre de 1947.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote9sym\" href=\"#sdendnote9anc\">ix<\/a>Para una explicaci&oacute;n detallada, recomendamos la lectura de: Lal Khan: <em>Pakistan&#8217;s Other Story<\/em>, Aakar Books, Delhi, 2009. p&aacute;g. 72-83<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote10sym\" href=\"#sdendnote10anc\">x<\/a>James P. Cannon: <em>Theses on the American Revolution<\/em>: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/archive\/cannon\/works\/1946\/thesis.htm\">http:\/\/www.marxists.org\/archive\/cannon\/works\/1946\/thesis.htm<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote11sym\" href=\"#sdendnote11anc\">xi<\/a>Citado en Ted Grant: <em>History of British Trotskyism<\/em>, Wellred, London, 2002, p&aacute;g. 130<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote12sym\" href=\"#sdendnote12anc\">xii<\/a>La posici&oacute;n de la mayor&iacute;a sobre la inevitabilidad de un per&iacute;odo de Bonapartismo en Europa se reflej&oacute; en muchos de sus escritos de aquel entonces, entre ellos los art&iacute;culos de Pierre Frank: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/frank\/1945\/11\/demobonapart.htm\">http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/frank\/1945\/11\/demobonapart.htm<\/a><\/span> y <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/frank\/1945\/11\/bonapart2.htm\">http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/frank\/1945\/11\/bonapart2.htm<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote13sym\" href=\"#sdendnote13anc\">xiii<\/a>Los documentos de la fracci&oacute;n Morrow-Goldman est&aacute;n disponibles en los siguientes archivos: <br \/>F&eacute;lix Morrow: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/\">http:\/\/www.marxists.org\/archive\/morrow-felix\/index.htm<\/a><\/span> <br \/>Albert Goldman: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/frank\/1945\/11\/demobonapart.htm\">http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/goldman\/index.htm<\/a><\/span> <br \/>Jean Van Heijenoort: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/frank\/1945\/11\/demobonapart.htm\">http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/writers\/heijen\/index.htm<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote14sym\" href=\"#sdendnote14anc\">xiv<\/a>&ldquo;<em>El cambio de la correlaci&oacute;n de fuerzas en Europa y el papel de la Cuarta Internacional<\/em>&rdquo;, publicado en: Ted Grant: <em>The Unbroken Thread<\/em>, Fortress Books, London, 1989, p&aacute;g.83-110.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote15sym\" href=\"#sdendnote15anc\">xv<\/a><em>Ibid<\/em>. P&aacute;g, 92-93<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"sdendnotesym\" name=\"sdendnote16sym\" href=\"#sdendnote16anc\">xvi<\/a>&ldquo;<em>Proposed line of amendment to International Conference Resolution &ldquo;New Imperialist Peace and the Building of the Parties of the Fourth International<\/em>&rdquo;&rdquo;. Workers&rsquo; International News, November-December 1946: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/newspape\/win\/vol06\/no10\/amendment2.htm\">http:\/\/www.marxists.org\/history\/etol\/newspape\/win\/vol06\/no10\/amendment2.htm<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la cuarta y &uacute;ltima parte del art&iacute;culo sobre la lucha de Trotsky y sus seguidores por una aut&eacute;ntica Internacional revolucionaria, se hace un estudio de las situaciones revolucionarias que se presentaron en Europa durante 1943 y 1945, y c&oacute;mo estas posibilidades fueron secuestradas y desviadas por las fuerzas dominantes dentro del movimiento obrero: los &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4030,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-4037","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria-marxista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/rcp-banner-1947.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4037"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4037\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5628,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4037\/revisions\/5628"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4030"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4037"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=4037"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=4037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}