{"id":4758,"date":"2013-08-01T16:47:51","date_gmt":"2013-08-01T16:47:51","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=4758"},"modified":"2013-08-01T16:47:51","modified_gmt":"2013-08-01T16:47:51","slug":"egipto-brasil-turquia-temblores-revolucionarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=4758","title":{"rendered":"Egipto, Brasil, Turqu\u00eda: Temblores revolucionarios a nivel mundial &#8211; Declaraci\u00f3n de la CMI sobre el momento actual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.luchadeclases.org\/images\/Egipto_Tahrir_30_06_13.jpg\" alt=\"Egipto\" width=\"250\" height=\"135\" style=\"margin-left: 12px; margin-right: 12px; float: right;\" \/>\u00abEsa tendencia que crece con la revoluci&oacute;n, que es capaz de prever el ma&ntilde;ana y el pasado ma&ntilde;ana, que se propone metas claras y sabe c&oacute;mo lograrlas\u00bb. (Trotsky, Sobre la pol&iacute;tica del KAPD [Partido Comunista Alem&aacute;n], discurso pronunciado en la sesi&oacute;n del CEIC, 24 de noviembre de 1920).<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Egipto Tahrir 30 06 13Los dram&aacute;ticos acontecimientos en Turqu&iacute;a, Brasil y Egipto son una indicaci&oacute;n gr&aacute;fica de la situaci&oacute;n completamente nueva en la que hemos entrado a escala mundial. Necesitamos examinar estos procesos fundamentales para evitar cualquier tendencia que nos haga caer en la rutina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han producido siete recesiones desde la Segunda Guerra Mundial, pero la actual recesi&oacute;n es la m&aacute;s grave de la historia. La tasa de recuperaci&oacute;n es mucho m&aacute;s lenta que cualquiera de las ca&iacute;das en los &uacute;ltimos cien a&ntilde;os. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s del comienzo de la crisis, la econom&iacute;a mundial sigue sumida en la recesi&oacute;n y el estancamiento.<\/p>\n<p>La recuperaci&oacute;n en Estados Unidos es extremadamente lenta y fr&aacute;gil. Europa est&aacute; en una profunda recesi&oacute;n. Su antiguo motor de crecimiento, Alemania, est&aacute; al borde de la recesi&oacute;n. Las econom&iacute;as m&aacute;s d&eacute;biles del sur de Europa est&aacute;n en una depresi&oacute;n profunda. Mientras tanto, la desaceleraci&oacute;n de la econom&iacute;a china est&aacute; provocando inquietud, y las llamadas econom&iacute;as BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sud&aacute;frica) tambi&eacute;n est&aacute;n entrando en crisis.<\/p>\n<p>Norteam&eacute;rica, Europa y Jap&oacute;n representan el 90% de la riqueza de los hogares. Si estos pa&iacute;ses no consumen, China no puede producir. Y si China no produce (al menos en la misma medida), pa&iacute;ses como Brasil, Argentina y Australia no pueden vender sus materias primas.<\/p>\n<p>De este modo, la globalizaci&oacute;n se manifiesta como una crisis global del capitalismo. La enorme acumulaci&oacute;n de la deuda act&uacute;a como un lastre colosal para la econom&iacute;a, evitando cualquier recuperaci&oacute;n significativa. En todas partes, en los niveles de vida est&aacute;ndar, baja la demanda y se profundiza la crisis.<\/p>\n<p>Los intentos de la Reserva Federal de Estados Unidos por mantener los tipos de inter&eacute;s bajos y la inyecci&oacute;n de liquidez en la econom&iacute;a (\u00abflexibilizaci&oacute;n cuantitativa\u00bb) han demostrado ser in&uacute;tiles para aumentar la producci&oacute;n. Los capitalistas reciben pr&eacute;stamos a bajo inter&eacute;s y los usan para especular en los mercados burs&aacute;tiles. O los usan para apoderarse de otras empresas, o para comprar acciones en las suyas propias y subir el precio de las acciones. Esto explica el auge en la bolsa de valores en un momento en el que la econom&iacute;a estadounidense apenas experimenta un lento crecimiento.<\/p>\n<p>La flexibilizaci&oacute;n cuantitativa fue una apuesta colosal. Se calcul&oacute; que no habr&iacute;a inflaci&oacute;n mientras los mercados no tuvieran cambios\/se mantuvieran estables. As&iacute;, se inyect&oacute; m&aacute;s dinero en la econom&iacute;a, con la esperanza de conseguir una reactivaci&oacute;n (como un drogadicto que se droga para &ldquo;colocarse&rdquo;). Es una pol&iacute;tica conforme a la ley de los rendimientos decrecientes. El rendimiento se produce, necesit&aacute;ndose cantidades m&aacute;s grandes para producir los mismos resultados.<\/p>\n<p>Los monetaristas se&ntilde;alaron (correctamente) que, tarde o temprano, la \u00abflexibilizaci&oacute;n cuantitativa\u00bb provocar&aacute; una explosi&oacute;n de la inflaci&oacute;n. Lo que, a su vez, conducir&aacute; a un fuerte aumento de los tipos de inter&eacute;s, como un hombre dando un frenazo en su coche y una nueva bajada m&aacute;s profunda. Tan pronto como la Reserva Federal anunci&oacute; su intenci&oacute;n de poner fin a la flexibilizaci&oacute;n cuantitativa, se produjeron fuertes ca&iacute;das en los mercados burs&aacute;tiles en todo el mundo. Esto pone de manifiesto el nerviosismo de la burgues&iacute;a y la naturaleza extremadamente fr&aacute;gil de la \u00abrecuperaci&oacute;n\u00bb.<\/p>\n<p>La crisis actual no tiene realmente ning&uacute;n precedente en lo que respecta a su magnitud y su car&aacute;cter global. Es cierto que no hay ninguna crisis final del capitalismo. Pero la simple afirmaci&oacute;n de que el capitalismo puede recuperarse de la crisis no nos dice nada acerca de la fase espec&iacute;fica que est&aacute; sufriendo el sistema.<\/p>\n<p>La pregunta a la que debemos responder es: &iquest;Cu&aacute;nto tiempo durar&aacute;? &iquest;De qu&eacute; manera se encontrar&aacute; una soluci&oacute;n? &iquest;Y a qu&eacute; coste? Algunos economistas burgueses est&aacute;n pronosticando que nos llevar&aacute; 20 a&ntilde;os resolver la crisis del euro. Dos d&eacute;cadas de austeridad y ca&iacute;da en los niveles de vida significa una explosi&oacute;n de la lucha de clases en todas partes. Esto es lo que teme la clase gobernante.<\/p>\n<p>No s&oacute;lo no pueden evitar nuevas reformas; No pueden permitir la existencia de los avances logrados en el pasado. Es el escenario para la lucha de clases. Por lo tanto, nos enfrentamos a un futuro de a&ntilde;os, probablemente d&eacute;cadas, de ca&iacute;da de los niveles de vida. Esto tendr&aacute; un profundo efecto en la conciencia de la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Desde Turqu&iacute;a a Brasil<\/strong><\/p>\n<p>El auge del capitalismo enmascar&oacute; las contradicciones subyacentes en la sociedad, pero no las elimin&oacute;. Los beneficios de la bonanza econ&oacute;mica no se distribuyeron uniformemente. Seg&uacute;n la ONU, el 2% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n posee m&aacute;s de la mitad de la riqueza mundial, mientras que la mitad m&aacute;s pobre de la poblaci&oacute;n posee apenas el 1% de la riqueza mundial.<\/p>\n<p>Se ha abierto un abismo infranqueable entre ricos y pobres en todas partes. En palabras de Marx: \u00abla acumulaci&oacute;n de la riqueza en un polo es, por lo tanto, la acumulaci&oacute;n al mismo tiempo de la miseria, el trabajo esclavo agonizante, la ignorancia, la brutalidad, la degradaci&oacute;n mental, en el polo opuesto, es decir, del lado de la clase que produce su propio producto en forma de capital\u00bb. (El Capital, Vol.1, 25:4)<\/p>\n<p>Este es el contexto econ&oacute;mico de las explosiones sociales en Turqu&iacute;a y Brasil, que representan un cambio repentino de la situaci&oacute;n. Ambos pa&iacute;ses se pusieron como modelos de crecimiento econ&oacute;mico y estabilidad pol&iacute;tica y social. Ahora todo se ha convertido en su contrario.<\/p>\n<p>El impasse del capitalismo se est&aacute; expresando mediante saltos repentinos en la conciencia de las masas. La situaci&oacute;n trae impl&iacute;cita cambios dr&aacute;sticos y repentinos para los que debemos estar preparados. En todas partes, se cuece la rabia a fuego lento bajo la superficie, explotando de forma masiva en T&uacute;nez, Egipto, Espa&ntilde;a, Grecia, Turqu&iacute;a, Bulgaria, Rumania, Brasil y dem&aacute;s pa&iacute;ses. Rusia, China y Arabia Saudita se enfrentan a situaciones similares.<\/p>\n<p>Lo que vemos es el comienzo de la revoluci&oacute;n mundial. Lo que sucede en un pa&iacute;s tiene un gran efecto en la conciencia en otros pa&iacute;ses. Los m&eacute;todos modernos de comunicaci&oacute;n permiten difundir los acontecimientos a gran velocidad. La revoluci&oacute;n salta en un pa&iacute;s tras otro ignorando las viejas fronteras.<\/p>\n<p>Estas explosiones se han producido de forma accidental por asuntos que no guardan aparentemente relaci&oacute;n: un plan para construir un centro comercial en un parque en Estambul, un aumento de las tarifas de autob&uacute;s en Sao Paulo. Pero en realidad, son reflejos del mismo fen&oacute;meno: la necesidad se expresa a trav&eacute;s del accidente. Es un reflejo de las contradicciones que se han ido acumulando durante d&eacute;cadas bajo la superficie. Cuando el proceso alcanza un punto cr&iacute;tico, cualquier peque&ntilde;o incidente puede poner a las masas en movimiento.<\/p>\n<p>Los acontecimientos en Turqu&iacute;a pillaron totalmente por sorpresa a los analistas del sistema. En cuesti&oacute;n de d&iacute;as, hubo protestas masivas similares en Brasil, el gigante econ&oacute;mico de Am&eacute;rica Latina, con cientos de miles de personas en las calles. Fueron las mayores manifestaciones desde hace 20 a&ntilde;os, que exhiben las contradicciones producidas por una sanidad y educaci&oacute;n insuficientes y una corrupci&oacute;n galopante.<\/p>\n<p>La falta de organizaci&oacute;n y liderazgo adecuados es lo que protege a la burgues&iacute;a. Esto se demuestra m&aacute;s claramente en el caso de Egipto.<\/p>\n<p><strong>La segunda Revoluci&oacute;n egipcia<\/strong><\/p>\n<p>Per&iacute;odos de fuerte lucha de clases van a alternarse con per&iacute;odos de cansancio, apat&iacute;a, estancamiento e, incluso, reacci&oacute;n. Pero es s&oacute;lo el preludio de nuevos acontecimientos, a&uacute;n m&aacute;s explosivos. Es el caso, claramente, de la Revoluci&oacute;n egipcia.<\/p>\n<p>En Egipto, despu&eacute;s de meses de decepci&oacute;n y cansancio, 17 millones de personas salieron a las calles en un levantamiento popular sin precedentes. Sin un partido, sin organizaci&oacute;n ni direcci&oacute;n, lograron en pocos d&iacute;as derrocar al odiado gobierno de Morsi.<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci&oacute;n occidentales intentaron caracterizarlo de golpe de Estado. Pero un golpe de Estado es, por definici&oacute;n, un movimiento de una peque&ntilde;a minor&iacute;a que conspira para tomar el poder a espaldas de la gente. En Egipto, la gente revolucionaria tom&oacute; las calles y fue la verdadera fuerza motriz detr&aacute;s de los acontecimientos.<\/p>\n<p>En una revoluci&oacute;n genuina, es el movimiento fundamental de las masas el que proporciona la fuerza motriz. El marxismo, a diferencia del anarquismo, no venera la espontaneidad, la cual tiene sus puntos fuertes, pero tambi&eacute;n sus debilidades. Debemos entender sus limitaciones.<\/p>\n<p>En Egipto, las masas podr&iacute;an han tomado el poder a finales de junio. De hecho, ten&iacute;an el poder en sus manos, pero no eran conscientes de ello. Esta situaci&oacute;n guarda un parecido con la de febrero de 1917, en Rusia. Lenin se&ntilde;al&oacute; que la &uacute;nica raz&oacute;n por la que los trabajadores no tomaron el poder entonces no tuvo nada que ver con las condiciones objetivas, sino que fue debido al factor subjetivo:<\/p>\n<p>\u00ab&iquest;Por qu&eacute; no toman el poder? Steklov dice: por esta raz&oacute;n. Eso es una tonter&iacute;a. El hecho es que el proletariado no est&aacute; organizado y no tienesuficiente consciencia declase. Debemos admitirlo: la fuerza material est&aacute; en manos del proletariado pero la burgues&iacute;a result&oacute; estar preparada y con consciencia de clase. Es un hecho monstruoso y deber&iacute;a admitirse abierta y francamente y la gente deber&iacute;a saber que no tomaron el poder porque estaban desorganizados y no eran suficientemente conscientes\u00bb. (Lenin: Obras, Vol. 36, p&aacute;gina 437, el &eacute;nfasis es nuestro)<\/p>\n<p>Los trabajadores y j&oacute;venes egipcios est&aacute;n aprendiendo en la escuela de la Revoluci&oacute;n. Es por ello que el levantamiento de junio fue mucho m&aacute;s amplio, m&aacute;s profundo, m&aacute;s r&aacute;pido y m&aacute;s consciente que la primera revoluci&oacute;n que ocurri&oacute; hace dos a&ntilde;os. Pero todav&iacute;a les falta la experiencia necesaria y la teor&iacute;a revolucionaria que les permitir&iacute;a lograr una victoria r&aacute;pida y relativamente indolora.<\/p>\n<p>La situaci&oacute;n es de estancamiento en el que ninguna de las dos partes puede reclamar la victoria total. Es lo que ha hecho que el ej&eacute;rcito se eleve por encima de la sociedad y se presente como el &aacute;rbitro supremo de la naci&oacute;n, cuando, en realidad, el verdadero poder estaba en las calles. La confianza que algunas personas expresan en el papel del ej&eacute;rcito son muestras de extrema ingenuidad. El bonapartismo representa un grave peligro para la Revoluci&oacute;n egipcia. Dicha ingenuidad desaparecer&aacute; de la conciencia de las masas en la dura escuela de la vida.<\/p>\n<p>Los Hermanos Musulmanes, contrarrevolucionarios abiertamente, han sido expulsados del poder, pero debido a los l&iacute;mites de la naturaleza puramente espont&aacute;nea (es decir, desorganizada), la Revoluci&oacute;n no ha podido tomar el poder. Por un lado, los reaccionarios islamistas est&aacute;n organizando una rebeli&oacute;n contrarrevolucionaria que amenaza con sumir al pa&iacute;s en una guerra civil. Por otro lado, los elementos burgueses, los generales y los imperialistas, est&aacute;n maniobrando para robar a las masas la victoria que ganaron con su sangre.<\/p>\n<p>La Revoluci&oacute;n era lo suficientemente fuerte como para lograr el objetivo inmediato: el derrocamiento de Morsi y de los Hermanos Musulmanes. Pero no fue lo suficientemente fuerte para evitar que los generales y la burgues&iacute;a robaran los frutos de su victoria. Tendr&aacute; que pasar por otra dura experiencia para alcanzar el nivel que es necesario para cambiar el curso de la historia.<\/p>\n<p>Una Revoluci&oacute;n permite a las personas aprender r&aacute;pidamente. Si hace dos a&ntilde;os hubiera existido en Egipto el equivalente del Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky, incluso, solamente, con los 8.000 miembros que ten&iacute;a en febrero de 1917, la situaci&oacute;n habr&iacute;a sido totalmente distinta. Pero no exist&iacute;a tal partido. Tendr&aacute; que construirse al calor de los acontecimientos.<\/p>\n<p>Los estrategas del Capital se alarmaron seriamente por estos acontecimientos. Dejando a un lado los elementos irrelevantes y accidentales, estos movimientos se produjeron por la misma raz&oacute;n. Lo que tenemos aqu&iacute; es un fen&oacute;meno internacional: una tendencia hacia un movimiento revolucionario mundial. Se ven desarrollos similares en Europa.<\/p>\n<p><strong>La crisis del euro<\/strong><\/p>\n<p>La crisis en Europa expresa m&aacute;s dram&aacute;ticamente la enfermedad del capitalismo mundial. La idea era hacer que la clase obrera pagara la crisis mediante la imposici&oacute;n de pol&iacute;ticas de austeridad. Pero la voluntad de las masas de aceptar m&aacute;s reducciones en los niveles de vida tiene l&iacute;mites concretos, y &eacute;stos se est&aacute;n alcanzando. En Portugal, la presi&oacute;n constante en los niveles de vida ha provocado el aumento de las tensiones sociales y pol&iacute;ticas, expresadas en una huelga general y manifestaciones masivas que sumieron al gobierno en la crisis.<\/p>\n<p>El euro no es la causa de la crisis, pero todos los intentos de salvar al euro han obligado a adoptar la l&iacute;nea de la austeridad salvaje (\u00abdevaluaci&oacute;n interna\u00bb), lo que provoca una recesi&oacute;n cada vez m&aacute;s profunda. Como resultado, el desempleo aumenta, la econom&iacute;a enferma, se ingresan menos impuestos, y los d&eacute;ficits aumentan inexorablemente.<\/p>\n<p>Hay una creciente divisi&oacute;n entre Alemania y los pa&iacute;ses m&aacute;s d&eacute;biles del sur de Europa y tambi&eacute;n entre Alemania y Francia, que, debido a su debilidad, se coloca m&aacute;s cerca del sur. Alemania desea poner todo el peso de la crisis sobre los hombros de los miembros m&aacute;s d&eacute;biles de la eurozona, lo que provoca severas tensiones en su unidad. No es imposible que dichas tensiones conduzcan finalmente a la ruptura, no s&oacute;lo de la eurozona, sino de la propia UE.<\/p>\n<p>Esta perspectiva horroriza a la burgues&iacute;a, no s&oacute;lo de este lado del Atl&aacute;ntico, sino tambi&eacute;n en los Estados Unidos. Si se rompe la UE, se abrir&iacute;a la puerta a las guerras de divisas, las devaluaciones competitivas y las guerras comerciales que preparar&iacute;an la escena para una depresi&oacute;n profunda con efectos catastr&oacute;ficos a escala mundial.<\/p>\n<p>Muchos economistas est&aacute;n hablando ahora, abiertamente, de la posibilidad de la desintegraci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea. Por temor a la alternativa y, contra todo pron&oacute;stico, puede que consigan permanecer unidos, pero incluso si as&iacute; sucede, no quedar&aacute; mucho del proyecto original.<\/p>\n<p>La lucha de clases se est&aacute; intensificando. Las explosiones revolucionarias est&aacute;n a la orden del d&iacute;a en Europa. El potencial revolucionario en Europa es m&aacute;s claro en pa&iacute;ses como Grecia, Espa&ntilde;a e Italia. Pero Francia no est&aacute; muy lejos, y los disturbios en Gran Breta&ntilde;a fueron una advertencia de que tales eventos son posibles en el pa&iacute;s en el pr&oacute;ximo per&iacute;odo.<\/p>\n<p>La burgues&iacute;a se enfrenta a un grave problema: deben poner fin a todas las concesiones que se hicieron en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os. Pero el equilibrio de la relaci&oacute;n de fuerzas es muy desfavorable para ellos.<\/p>\n<p>En pa&iacute;ses como Grecia, se puede decir que la revoluci&oacute;n ha entrado ya en su primera fase. El proceso es, naturalmente, desigual, desarroll&aacute;ndose con mayor velocidad e intensidad en algunos pa&iacute;ses, especialmente en el sur de Europa y a un ritmo m&aacute;s lento en aquellos pa&iacute;ses que han acumulado una &ldquo;capa de grasa&rdquo; en el &uacute;ltimo per&iacute;odo. Pero, en todas partes, el proceso se est&aacute; moviendo en la misma direcci&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>Grecia<\/strong><\/p>\n<p>En Grecia, el movimiento se dirige hacia la revoluci&oacute;n. Los trabajadores y j&oacute;venes han demostrado una gran determinaci&oacute;n y voluntad de lucha, pero no tienen un programa definido para cambiar la sociedad. Es lo que quieren pero no saben c&oacute;mo expresarlo, eso es todo. Con una fuerte organizaci&oacute;n marxista Grecia estar&iacute;a en v&iacute;speras de la insurrecci&oacute;n. Pero nuestras peque&ntilde;as fuerzas no son lo suficientemente potentes como para proporcionar el liderazgo necesario.<\/p>\n<p>Ha habido una tregua temporal de los trabajadores despu&eacute;s de una huelga general de 24 horas tras otra sin lograr nada. El humor sigue siendo revolucionario. El sindicato reformista y los dirigentes estalinistas est&aacute;n frenando al pueblo. Pero la lucha por salvar la compa&ntilde;&iacute;a de radiodifusi&oacute;n del Estado (ERT) muestra que el movimiento puede explotar en cualquier momento. Nada se ha resuelto.<\/p>\n<p>El gobierno de Samaras es d&eacute;bil y turbulento. Samaras es puramente emp&iacute;rico. Se tambalea de una crisis a otra sin una idea clara de ad&oacute;nde va. El gobierno es demasiado d&eacute;bil para hacer lo que debe hacerse. Est&aacute; dividido y no puede durar. Tarde o temprano la burgues&iacute;a tendr&aacute; que pasar el c&aacute;liz envenenado a Tsipras y SYRIZA.<\/p>\n<p>Sin duda, a una secci&oacute;n de la clase dirigente le gustar&iacute;a avanzar hacia la reacci&oacute;n. Pero saben que esto significar&iacute;a la guerra civil, que no estar&iacute;an seguros de ganar. As&iacute; que enviar&aacute;n a los trabajadores a la escuela del reformismo a aprender una lecci&oacute;n. Ser&aacute; muy doloroso. Un gobierno de SYRIZA se encontrar&iacute;a con una clara alternativa: romper con la burgues&iacute;a y defender los intereses de la clase obrera, o capitular ante las presiones de la burgues&iacute;a y llevar a cabo las pol&iacute;ticas dictadas por la Troika. No hay tercera v&iacute;a.<\/p>\n<p>Tsipras se hizo muy popular porque parec&iacute;a defender pol&iacute;ticas radicales, romper con el Memor&aacute;ndum, etc.. Pero a medida que se acerca al poder, ha moderado su lenguaje. Tiene cuidado de no prometer demasiado para no asustar a la burgues&iacute;a y apaciguar las expectativas de las masas.<\/p>\n<p>Sin embargo, las expectativas ser&aacute;n muy grandes. Si un gobierno de coalici&oacute;n de izquierda liderado por SYRIZA es incapaz de tomar las medidas necesarias contra las grandes empresas, provocar&aacute; una ola de amarga desilusi&oacute;n, preparando el camino para una coalici&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s derechista, posiblemente entre la Nueva Democracia y Amanecer Dorado (Khrysi Argi).<\/p>\n<p>Bajo estas condiciones, Amanecer Dorado crecer&iacute;a a la derecha, y el KKE crecer&iacute;a a la izquierda. Por un per&iacute;odo determinado, se suceder&aacute; un gobierno inestable tras otro. Coaliciones de izquierda dar&aacute;n paso a coaliciones de derecha. Pero ninguna combinaci&oacute;n de fuerzas parlamentarias puede solucionar la crisis.<\/p>\n<p>La clase gobernante griega proceder&aacute; con cuidado, examinando el terreno a trav&eacute;s de la introducci&oacute;n gradual de leyes reaccionarias y medidas para restringir los derechos democr&aacute;ticos. Intentar&aacute; avanzar hacia el bonapartismo parlamentario antes de imponer una dictadura abierta.<\/p>\n<p>Pero mucho antes de que la reacci&oacute;n pueda tener &eacute;xito, habr&aacute; toda una serie de explosiones sociales, en las que se plantear&aacute; la cuesti&oacute;n del poder. Bajo tales condiciones, la tendencia revolucionaria puede construir r&aacute;pidamente sus fuerzas. La secci&oacute;n griega tiene una enorme responsabilidad sobre sus hombros, la cuesti&oacute;n griega debe colocarse en el primer orden del d&iacute;a de la agenda de la Internacional.<\/p>\n<p><strong>Nivel de conciencia<\/strong><\/p>\n<p>Hay una contradicci&oacute;n entre el nivel de conciencia del movimiento y las tareas que impone la historia. S&oacute;lo puede resolverse por la experiencia de las masas.<\/p>\n<p>El nivel de conciencia tiende siempre a ir por detr&aacute;s de los acontecimientos. Pero la conciencia puede avanzar de un golpe. Ese es el significado real de una revoluci&oacute;n. La esencia de una revoluci&oacute;n es el cambio radical del estado de &aacute;nimo de las masas. Las explosiones pueden ocurrir de repente, sin previo aviso, inesperadamente. Ese fue el significado de los acontecimientos en Turqu&iacute;a y Brasil.<\/p>\n<p>A medida que la crisis se agrava, el estado de &aacute;nimo de las masas cambia. En todas partes, hay una reacci&oacute;n contra las pol&iacute;ticas de austeridad. Esto lo sabe una secci&oacute;n de la burgues&iacute;a. Hay l&iacute;mites concretos a lo que la gente puede soportar. Estos l&iacute;mites se est&aacute;n alcanzando.<\/p>\n<p>En el per&iacute;odo de boom, a pesar del exceso de trabajo y mayor explotaci&oacute;n, muchos trabajadores podr&iacute;an encontrar una salida a trav&eacute;s de soluciones individuales, como las horas extras. Ahora esa v&iacute;a est&aacute; bloqueada. S&oacute;lo a trav&eacute;s de la lucha ser&aacute; posible defender las condiciones existentes y, sin duda, garantizar mejoras. Ahora la psicolog&iacute;a de los trabajadores est&aacute; cambiando fundamentalmente. Hay un sentimiento de ira y amargura.<\/p>\n<p>Un sector tras otro se va incorporando a la lucha. Sectores que en el pasado se habr&iacute;an considerado como clase media se han sumado al proletariado tradicional: profesores, funcionarios, m&eacute;dicos, enfermeras, etc..<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de relativa paz social, los trabajadores necesitan un per&iacute;odo preliminar para estirar sus m&uacute;sculos, como un atleta cuyos m&uacute;sculos se han quedado algo r&iacute;gidos. La escuela de huelgas de masas y manifestaciones es una preparaci&oacute;n para cosas m&aacute;s serias. En general, la clase obrera s&oacute;lo puede aprender de la experiencia.<\/p>\n<p>El inicio de la crisis sorprendi&oacute; inicialmente a los trabajadores, que no la esperaban. Quedaron traumatizados e incapaces de reaccionar en muchos casos. Pero eso est&aacute; cambiando ahora. En un pa&iacute;s tras otro, los trabajadores y la juventud est&aacute;n tomando el camino de la lucha y a trav&eacute;s de esa experiencia, empiezan a sentirse a s&iacute; mismos como clase.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un per&iacute;odo, todas las viejas ilusiones reformistas desaparecer&aacute;n de la conciencia de la clase obrera, que se curtir&aacute; en la lucha. Tarde o temprano, esto tendr&aacute; un efecto dentro de las organizaciones de masas.<\/p>\n<p><strong>Las organizaciones de masas<\/strong><\/p>\n<p>Las organizaciones de masas est&aacute;n muy por detr&aacute;s de los acontecimientos. En la d&eacute;cada de los 30&rsquo; (y tambi&eacute;n de los 70&rsquo;), las tendencias centristas emergieron muy r&aacute;pidamente en los partidos de los trabajadores. No estamos todav&iacute;a en ese escenario. Por el contrario, el estado de &aacute;nimo de rabia que existe en las masas apenas se refleja en sus organizaciones.<\/p>\n<p>Es una paradoja que las mismas organizaciones creadas por la clase obrera para cambiar la sociedad se hayan convertido en enormes obst&aacute;culos en el camino de la clase obrera. D&eacute;cadas de auge capitalista han llevado a todas estas organizaciones a un proceso de degeneraci&oacute;n extrema, tanto a los partidos pol&iacute;ticos (socialdem&oacute;cratas y antiguos partidos \u00abcomunistas\u00bb) como a los sindicatos.<\/p>\n<p>La dial&eacute;ctica de la historia se ha vengado cruelmente contra los reformistas y estalinistas. Precisamente en un momento en el que se derrumba el sistema capitalista, los l&iacute;deres reformistas abrazan el \u00abmercado\u00bb a&uacute;n m&aacute;s que antes. Est&aacute;n destinados a hundirse con &eacute;l. Es una receta acabada para la crisis en todas estas organizaciones en el futuro.<\/p>\n<p>En Francia, el apoyo electoral de Hollande se derrumb&oacute; en pocos meses alcanzando los niveles m&aacute;s bajos desde 1958. En Grecia, el Pasok ha sido casi aniquilado. En Italia, el antiguo Partido Comunista (PCI) se ha destruido a s&iacute; mismo y el PRC se desintegrar&aacute; r&aacute;pidamente, castigado por los trabajadores por sus traiciones en el gobierno de coalici&oacute;n de Prodi. En Espa&ntilde;a, el PSOE no gana apoyo a pesar de la impopularidad del gobierno del PP.<\/p>\n<p>En Gran Breta&ntilde;a, los dirigentes laboristas est&aacute;n aterrados ante la perspectiva de llegar al poder. No luchan por una mayor&iacute;a. No hacen promesas de reformas, etc., porque temen que esto animar&aacute; a los trabajadores y sindicatos a exigir m&aacute;s. En sus discursos, no se dirigen a los trabajadores sino a la patronal y a los banqueros, buscando su aprobaci&oacute;n. Han pasado de las reformas a las contrarreformas.<\/p>\n<p>En la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, ha habido un derrumbamiento de la izquierda. Los reformistas de izquierda son emp&iacute;ricos sin esperanza, al igual que el ala de derecha. Son s&oacute;lo dos tipos de empirismo. Se aferran a las anticuadas recetas del keynesianismo. Ninguno habla de socialismo.<\/p>\n<p>La historia ha castigado a los ex-estalinistas por los cr&iacute;menes del pasado. Se han movido bruscamente a la derecha, especialmente despu&eacute;s del colapso de la URSS y ahora no son ni la sombra de lo que fueron. Son profundamente esc&eacute;pticos sobre el socialismo y no tienen fe en la clase obrera.<\/p>\n<p>Los viejos estalinistas fueron al menos una caricatura de un modelo genuino. Ahora son s&oacute;lo una p&aacute;lida imitaci&oacute;n del reformismo. En consecuencia, en un momento en el que el capitalismo est&aacute; en una profunda crisis, cuando las ideas del comunismo deber&iacute;an tener una gran audiencia, se han mostrado impotentes para atraer a las capas m&aacute;s radicalizadas de los trabajadores y la juventud. En algunos pa&iacute;ses han desaparecido totalmente.<\/p>\n<p>Trotsky dijo que la traici&oacute;n est&aacute; impl&iacute;cita en el reformismo. No hablamos necesariamente de una traici&oacute;n consciente pero el hecho es que si uno acepta el capitalismo, tambi&eacute;n debe aceptar las leyes del capitalismo. Bajo estas condiciones, se desarrollar&aacute; un ambiente muy cr&iacute;tico r&aacute;pidamente. En cierto momento, veremos un fermento de discusi&oacute;n en las bases y la cristalizaci&oacute;n de un ala de izquierda.<\/p>\n<p>Los reformistas anhelan un retorno a la \u00abnormalidad\u00bb, pero es un sue&ntilde;o ut&oacute;pico. Administrar el capitalismo en su &eacute;poca de debacle es gestionar una ca&iacute;da general de los niveles de vida. Estos l&iacute;deres reflejan el pasado, no el presente o el futuro. Los trabajadores ya no apoyan incondicionalmente a los l&iacute;deres socialistas y ex-comunistas. Al contrario, hay una actitud cr&iacute;tica e, incluso, un abierto escepticismo hacia ellos.<\/p>\n<p>Eso no significa, como imaginan las sectas, que estos partidos simplemente desaparecer&aacute;n. Los reformistas tienen profundas ra&iacute;ces en la clase y pueden recuperarse incluso en lo que parecen ser situaciones imposibles. Cuando las masas buscan una alternativa, no miran a las sectas, sino que ponen a prueba una y otra vez a los partidos tradicionales bien conocidos y a sus l&iacute;deres, antes de descartarlos finalmente y buscar un nuevo punto pol&iacute;tico de referencia.<\/p>\n<p>Los trabajadores pondr&aacute;n a prueba a un partido y a su l&iacute;der, uno tras otro, en un intento desesperado por encontrar una salida a la crisis. Est&aacute;n descartando a uno tras otro. El p&eacute;ndulo se balancea a la izquierda y a la derecha. En contraste con la d&eacute;cada de 1930 y 1970, la izquierda en la socialdemocracia es d&eacute;bil. Pero a medida que se intensifica la crisis, habr&aacute; una diferenciaci&oacute;n dentro de las organizaciones de masas.<\/p>\n<p>El r&aacute;pido ascenso de SYRIZA en Grecia y los avances de M&eacute;lenchon y el Frente de Izquierda en Francia son una indicaci&oacute;n de los procesos que se repetir&aacute;n a una escala a&uacute;n mayor en el pr&oacute;ximo per&iacute;odo. En ambos casos, sin embargo, los nuevos movimientos de izquierda no cayeron del cielo, sino que surgieron de las divisiones en las organizaciones de masas existentes (el KKE en Grecia y el Partido Socialista en Francia).<\/p>\n<p>Habr&aacute; toda una serie de crisis en los partidos socialistas y comunistas en el futuro, que crear&aacute;n condiciones muy favorables para el crecimiento de las corrientes marxistas de masas.<\/p>\n<p><strong>Los sindicatos<\/strong><\/p>\n<p>Trotsky dijo que los dirigentes sindicales son la fuerza m&aacute;s conservadora en la sociedad. Eso es m&aacute;s cierto que nunca. Sin embargo, los trabajadores no tienen ad&oacute;nde ir. El movimiento de masas puede desarrollarse espont&aacute;neamente, desde abajo, sin liderazgo por arriba. Los trabajadores improvisan todo tipo de campa&ntilde;as y de comit&eacute;s ad hoc.<\/p>\n<p>Los anarquistas y sectas ver&aacute;n estos movimientos como una alternativa a los sindicatos. Pero la clase obrera no puede prescindir de los sindicatos, los cuales se elegir&aacute;n m&aacute;s tarde. Las organizaciones ad hoc tienen un papel que desempe&ntilde;ar, pero no hay sustituto para el paciente trabajo revolucionario para transformar a los sindicatos.<\/p>\n<p>La mayor&iacute;a de los dirigentes sindicales est&aacute;n viviendo en el pasado y no est&aacute;n preparados en absoluto para el per&iacute;odo en el que hemos entrado. En el momento en el que el sistema capitalista se desmorona por todas partes, se aferran desesperadamente al \u00abmercado\u00bb y tratan de salvarlo a toda costa &ndash; a costa de los trabajadores.<\/p>\n<p>Pero las organizaciones de masas no existen en el vac&iacute;o. Es especialmente cierto para los sindicatos. Habr&aacute; un proceso de selecci&oacute;n, en el cual se eliminar&aacute;n aquellos elementos sin esperanza, desmoralizados, y se reemplazar&aacute;n por gente m&aacute;s joven, m&aacute;s militante, dispuesta a arriesgar su puesto de trabajo en aras de la lucha contra la patronal y defendiendo los derechos de los trabajadores.<\/p>\n<p>Bajo la presi&oacute;n de la base, los l&iacute;deres sindicales tendr&aacute;n que ponerse a la cabeza de la lucha o ser&aacute;n apartados y reemplazados por personas que est&aacute;n m&aacute;s en contacto con los afiliados. Los sindicatos se transformar&aacute;n una y otra vez a lo largo de la lucha.<\/p>\n<p>Ser&iacute;a err&oacute;neo imaginar que ese reformismo est&aacute; totalmente desacreditado incluso ahora. Las masas desear&iacute;an ver reformas. Pero en las condiciones actuales, la lucha se impone incluso para las reformas m&aacute;s peque&ntilde;as. Nuestra cr&iacute;tica a los reformistas no es porque defienden las reformas, sino porque no luchan por ellas y aceptan las contrarreformas &ndash; entreg&aacute;ndose a las presiones de las grandes empresas.<\/p>\n<p><strong>Hacia la Revoluci&oacute;n europea<\/strong><\/p>\n<p>Hace tres a&ntilde;os, el Financial Times habl&oacute; de \u00abtiempos dif&iacute;ciles y peligrosos\u00bb. Estas palabras han resultado ser muy ciertas. La clase gobernante est&aacute; aterrorizada por los efectos sociales y pol&iacute;ticos de la crisis y las medidas que se ver&aacute; obligada a tomar. Los que han salvado la situaci&oacute;n hasta ahora han sido los dirigentes sindicales reformistas, que han demostrado ser los sirvientes m&aacute;s leales y de confianza del Capital.<\/p>\n<p>Las clases se preparan para una confrontaci&oacute;n decisiva. En los pr&oacute;ximos cinco o diez a&ntilde;os veremos los enfrentamientos m&aacute;s graves desde los a&ntilde;os treinta. Hay muchos paralelos entre la situaci&oacute;n actual y la d&eacute;cada de 1930. Pero tambi&eacute;n hay diferencias importantes.<\/p>\n<p>La diferencia principal es el cambio radical en el equilibrio de la correlaci&oacute;n de fuerzas. La clase obrera es ahora una mayor&iacute;a decisiva en todos los pa&iacute;ses capitalistas avanzados y desempe&ntilde;a un papel fundamental en pa&iacute;ses como Turqu&iacute;a, Brasil, Egipto e Indonesia. Antes de la Segunda Guerra Mundial, la burgues&iacute;a europea ten&iacute;a grandes reservas sociales en la forma del campesinado. Eso explica en parte por qu&eacute; pudo desplazarse r&aacute;pidamente en la direcci&oacute;n del fascismo en Italia, Alemania y Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>Ahora, el cambiante equilibrio de la correlaci&oacute;n de fuerzas descarta un r&aacute;pido desenlace. La situaci&oacute;n actual puede durar a&ntilde;os con flujos y reflujos. El movimiento tendr&aacute; una serie de olas, como en Espa&ntilde;a, donde la revoluci&oacute;n comenz&oacute; realmente en 1930, con una ola de huelgas y manifestaciones, incluso antes de la ca&iacute;da de la monarqu&iacute;a en 1931.<\/p>\n<p>En un per&iacute;odo revolucionario como &eacute;ste, todos los estancamientos y derrotas son s&oacute;lo el preludio de nuevas explosiones, desbancando a todos los viejos movimientos. La Revoluci&oacute;n espa&ntilde;ola atraves&oacute; toda una serie de etapas, antes de ser finalmente derrotada en mayo de 1937 en Barcelona.<\/p>\n<p>En siete a&ntilde;os, hubo per&iacute;odos de grandes avances revolucionarios, tales como los de 1931, con la declaraci&oacute;n de la Rep&uacute;blica, pero tambi&eacute;n per&iacute;odos de desesperaci&oacute;n y desilusi&oacute;n. Hubo terribles derrotas como la derrota de la Comuna de Asturias en 1934 e, incluso, reacci&oacute;n profunda, como la del Bienio Negro de 1933-5.<\/p>\n<p>Hoy, en Europa, un proceso similar est&aacute; teniendo lugar en todas partes a un ritmo m&aacute;s lento o m&aacute;s r&aacute;pido y con una mayor o menor intensidad. Grecia es el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil en la cadena del capitalismo europeo, pero hay muchos puntos d&eacute;biles. El proceso en Grecia ha ido m&aacute;s lejos que en cualquier otro lugar, pero s&oacute;lo muestra de una forma particularmente aguda lo que suceder&aacute; en otros pa&iacute;ses europeos.<\/p>\n<p>Mayo de 1968, en Francia, fue la mayor huelga revolucionaria en la historia. Pero en cierta forma fue un acontecimiento bastante ligero. Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de prosperidad, la conciencia de la juventud se caracteriz&oacute; por una cierta ingenuidad. Bajo las condiciones mucho m&aacute;s duras de hoy, ese tipo de infantilismo semi-anarquista desaparecer&iacute;a de la conciencia de la juventud. Esta generaci&oacute;n ser&aacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil que las generaciones anteriores, y las luchas tambi&eacute;n ser&aacute;n m&aacute;s dif&iacute;ciles y m&aacute;s brutales.<\/p>\n<p><strong>Estrategia y t&aacute;cticas<\/strong><\/p>\n<p>Estrategia y t&aacute;cticas no son lo mismo. Es necesario tener una comprensi&oacute;n general de los procesos, pero la aplicaci&oacute;n concreta y pr&aacute;ctica puede ser diferente en cada momento dado, y las t&aacute;cticas incluso pueden entrar en conflicto con la estrategia en determinados per&iacute;odos.<\/p>\n<p>Entendemos que en un determinado momento, la aguda polarizaci&oacute;n en la sociedad se ver&aacute; reflejada en una diferenciaci&oacute;n dentro de las organizaciones de masas, comenzando con los sindicatos.<\/p>\n<p>Las explosiones son inevitables. Pero sin direcci&oacute;n, &eacute;stas no ser&aacute;n suficientes. El movimiento que ocup&oacute; las plazas en Espa&ntilde;a alcanz&oacute; proporciones muy grandes, pero no lleg&oacute; a ninguna parte y se apag&oacute; pronto. Las fuerzas del marxismo son demasiado peque&ntilde;as para determinar el resultado de estos movimientos de masas. En la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, se limitan al nivel de la propaganda. Pero debemos estar preparados.<\/p>\n<p>Debemos desarrollar consignas de transici&oacute;n inteligentes y apropiadas en cada etapa. Pero esto es insuficiente en las condiciones actuales. Interviniendo activamente en cada lucha (huelgas, huelgas generales, manifestaciones masivas, etc.) debemos explicar con paciencia que s&oacute;lo una ruptura radical con el capitalismo puede solucionar el problema.<\/p>\n<p>Una econom&iacute;a planificada nacionalizada solucionar&iacute;a el desempleo introduciendo inmediatamente la semana de cuatro d&iacute;as y seis horas de trabajo sin p&eacute;rdida salarial. Debemos destacar en nuestra propaganda la colosal p&eacute;rdida de producci&oacute;n por los millones de desempleados, el efecto sobre la juventud, las mujeres, etc.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, debemos explicar el enorme potencial productivo de las nuevas tecnolog&iacute;as: la informaci&oacute;n, las computadoras, la producci&oacute;n \u00abjust in time\u00bb, los robots, etc.. Si esto se pusiera en funcionamiento de una manera racional, significar&iacute;a que las personas trabajar&iacute;an menos horas, no m&aacute;s, para la satisfacci&oacute;n de las necesidades humanas.<\/p>\n<p>Debemos buscar los elementos m&aacute;s revolucionarios y educarlos en las ideas del marxismo. En una situaci&oacute;n revolucionaria, un peque&ntilde;o grupo con ideas correctas puede crecer r&aacute;pidamente &ndash; la calidad puede convertirse en cantidad y la cantidad puede convertirse en calidad. La tarea es construir las fuerzas del marxismo con un sentido de urgencia &ndash; en esta etapa no pueden encontrarse en las organizaciones de masas reformistas, por lo general. En esta etapa, los j&oacute;venes, sobre todo, se est&aacute;n radicalizando y abriendo a ideas revolucionarias.<\/p>\n<p>La contradicci&oacute;n entre el nivel de conciencia de las masas y las tareas planteadas por la historia s&oacute;lo puede resolverse a trav&eacute;s de la experiencia de grandes acontecimientos y explosivos. Pero estos est&aacute;n impl&iacute;citos en la situaci&oacute;n. Habr&aacute; giros bruscos y cambios repentinos, especialmente en la conciencia.<\/p>\n<p>En el pasado, las ideas revolucionarias se pod&iacute;an recibir con escepticismo. Ahora la gente est&aacute; buscando estas ideas. En Grecia, el 63% de las personas dice que quieren un cambio fundamental en la sociedad, mientras que el 23% quiere una revoluci&oacute;n. Estas son cifras extraordinarias: en efecto, el 86% ve la revoluci&oacute;n com0 una salida.<\/p>\n<p>Debemos imbuirnos de la idea de un cambio fundamental en la situaci&oacute;n y de la necesidad de un sentido de urgencia en la construcci&oacute;n de una organizaci&oacute;n revolucionaria. Debemos combatir toda tendencia a caer en la rutina. Sobre todo, debemos prestar especial atenci&oacute;n a la teor&iacute;a y a la educaci&oacute;n pol&iacute;tica, sin la cual no somos nada.<\/p>\n<p>Hay grandes posibilidades. Sobre todo, hay capas frescas de la juventud que entran en actividad buscando las ideas del marxismo, no ma&ntilde;ana o el d&iacute;a despu&eacute;s, sino ahora. Debemos encontrarlos, entablar un di&aacute;logo con ellos y ganarlos a las ideas del marxismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEsa tendencia que crece con la revoluci&oacute;n, que es capaz de prever el ma&ntilde;ana y el pasado ma&ntilde;ana, que se propone metas claras y sabe c&oacute;mo lograrlas\u00bb. (Trotsky, Sobre la pol&iacute;tica del KAPD [Partido Comunista Alem&aacute;n], discurso pronunciado en la sesi&oacute;n del CEIC, 24 de noviembre de 1920).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-4758","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacionales"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4758"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4758\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4758"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=4758"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=4758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}