{"id":4765,"date":"2013-08-05T21:17:18","date_gmt":"2013-08-05T21:17:18","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=4765"},"modified":"2013-08-05T21:17:18","modified_gmt":"2013-08-05T21:17:18","slug":"la-lucla-de-clases-en-la-independencia-mexicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=4765","title":{"rendered":"M\u00e9xico: La lucha de clases en la Revoluci\u00f3n de Independencia Mexicana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/files\/independencia2.jpg\" alt=\"Independencia Mexicana\" width=\"250\" height=\"187\" style=\"margin-left: 12px; margin-right: 12px; float: left;\" \/>La Revoluci&oacute;n de Independencia fue la eclosi&oacute;n de una serie de contradicciones sociales que, por un lado, fracturaron al bloque olig&aacute;rquico que dominaba en La Nueva Espa&ntilde;a &ndash;bloque encabezado por la aristocracia criolla y una minor&iacute;a peninsular (gachupines)- y por el otro, abrieron las compuertas a una insurrecci&oacute;n popular &ndash;protagonizada por las comunidades ind&iacute;genas, proletarios rurales, mineros, artesanos, rancheros- acaudillados por una peque&ntilde;a burgues&iacute;a criolla ilustrada. Gracias a estas condiciones la insurrecci&oacute;n popular &ndash;desde 1810 hasta 1815- no fue una simple jacquerie campesina aislada y las intrigas palaciegas no quedaron en episodios anecd&oacute;ticos.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As&iacute; la Revoluci&oacute;n de Independencia en M&eacute;xico, en su per&iacute;odo de ascenso popular, fue una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n social que la distingue de los procesos que simult&aacute;neamente protagonizaban solos los arist&oacute;cratas en Buenos Aires, Quito y Santa Fe de Bogot&aacute;.&nbsp; Esta lucha heroica debe ser recordada para sacar las lecciones pertinentes y remembrar a sus verdaderos h&eacute;roes y protagonistas: el pueblo en armas y sus caudillos ilustrados. Es una historia que s&oacute;lo puede ser cabalmente comprendida como una lucha de clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta formidable explosi&oacute;n social fue preparada por el ascenso econ&oacute;mico, cultural y demogr&aacute;fico acontecido durante la segunda mitad del siglo XVIII &ndash;crecimiento que hizo surgir un incipiente sentido de nacionalidad en algunos sectores-, por las reformas borb&oacute;nica que afectaban a los intereses criollos, por una dolorosa disoluci&oacute;n de las comunidades ind&iacute;genas a favor de grandes haciendas y por el ascenso de nuevas aspiraciones burguesas y peque&ntilde;oburguesas que chocaban con un orden tributario y feudal. Adem&aacute;s esas aspiraciones fueron alimentadas por el ejemplo de la Revoluci&oacute;n Francesa, la Independencia de EUA y sus ideales ilustrados.&nbsp; El catalizador inmediato de esta revoluci&oacute;n fue la invasi&oacute;n napole&oacute;nica a Espa&ntilde;a, pero &eacute;sta fue un accidente hist&oacute;rico que abri&oacute; las compuertas a lo inevitable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda mitad del siglo XVIII ser&aacute; el escenario de un desarrollo econ&oacute;mico que minar&iacute;a las bases del dominio colonial de la Nueva Espa&ntilde;a. En los primeros dos siglos de la colonia las formas de explotaci&oacute;n se hab&iacute;an basado en el tributo y expoliaci&oacute;n de las comunidades ind&iacute;genas. En esencia la conquista consisti&oacute; en la sustituci&oacute;n del Tlatoani por los representantes del rey espa&ntilde;ol quienes ahora se encargaban de la extracci&oacute;n del tributo. La encomienda y el repartimiento &ndash;base de la explotaci&oacute;n colonial- no eran otra cosa que&nbsp; tributo en especie y en trabajo respectivamente. Por eso la administraci&oacute;n colonial se preocup&oacute; por proteger con leyes especiales la existencia de las comunidades ind&iacute;genas, blindando a &eacute;stas de la esclavitud yeximiendo, como individuos,a los ind&iacute;genas del diezmo y alcabalas para poderlos explotar mejor desde sus comunidades. Fueron algunos frailes como Alonso de la Veracruz y Vasco de Quiroga quienes impulsaron la protecci&oacute;n de los indios de una explotaci&oacute;n rapaz; m&aacute;s all&aacute; de las posibles buenas intenciones se trataba de proyectos funcionales para el sistema colonial. Se dice que Vasco de Quiroga se inspir&oacute; en Tom&aacute;s Moro para impulsar las comunidades ind&iacute;genas pur&eacute;pechas en Michoac&aacute;n pero lo cierto es que los pueblos ind&iacute;genas viv&iacute;an en comunidades colectivistas desde muchos siglos atr&aacute;s, comunidades que, curiosamente, el imperio espa&ntilde;ol estaba interesado en preservar. Era necesario volver productivos a los pueblos indios despu&eacute;s de que la conquista y las epidemias hubieran acabado con el 95% de la poblaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo el siglo XVIII fue escenario del desarrollo comercial y minero m&aacute;s importante de la historia colonial transformando la correlaci&oacute;n de fuerzas. La producci&oacute;n minera se triplic&oacute;, se desarroll&oacute; la producci&oacute;n manufacturera, se dio un crecimiento demogr&aacute;fico notable y se vivi&oacute; un importante desarrollo de haciendas feudales que se fueron convirtiendo en parte importante de la econom&iacute;a colonial. No es casual que los primeros y principales focos de la insurrecci&oacute;n se concentraran en el centro del pa&iacute;s y en el Baj&iacute;o: aquellos lugares que vivieron un notable desarrollo econ&oacute;mico y eran centros culturales de ideas ilustradas, sobre todo colegios jesuitas. Como en toda sociedad dividida en clases el desarrollo econ&oacute;mico exacerb&oacute; las contradicciones de clase, las contradicciones entre la base econ&oacute;mica y, por otra parte, la superestructura estatal y jur&iacute;dica se volvieron intolerables. El desarrollo econ&oacute;mico colonial benefici&oacute;, sobre todo, al sector comercial parasitario que monopolizaba el comercio de los metales preciosos y de la cochinilla (colorante) principales productos de exportaci&oacute;n mientras que el desarrollo de las haciendas, las minas y las manufacturas no se vio reflejado en una relativa expresi&oacute;n jur&iacute;dica de su influencia. Los invasores se hab&iacute;an encargado de preservar y fijar estas contradicciones mediante la imposici&oacute;n de r&iacute;gidas divisiones raciales y de casta que no eran otra cosa que la expresi&oacute;n jur&iacute;dica e ideol&oacute;gica, de raigambre precapitalista, de divisiones de clase y-como toda expresi&oacute;n jur&iacute;dica- lasdivisiones clasistas se expresaban de forma distorsionada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las castas y las clases sociales.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo, la dominaci&oacute;n de castas expresaba con cierta fidelidadla explotaci&oacute;n de clases. Sobre una poblaci&oacute;n estimada de unos 6 millones de habitantes, unos 20 mil gachupines &ndash;quienes representaban apenas al 1.5% de la poblaci&oacute;n colonial- monopolizaban los puestos en la alta burocracia estatal, en la alta jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica &ndash; y la Iglesia era el principal banquero de la Colonia- el comercio de ultramar y la pujante industria minera; se trataba sobre todo de bur&oacute;cratas al servicio del imperio espa&ntilde;ol, y de una naciente burgues&iacute;a compradora y parasitaria que no estaba interesada en el desarrollo comercial y cultural de la Nueva Espa&ntilde;a, sus privilegios depend&iacute;an del dominio colonial. Alrededor de un mill&oacute;n de criollos concentrados en las ciudades, que representaban un 18% de la poblaci&oacute;n, estaban divididos en sectores de clase, en la punta social, se trata de algunos cientos, estaba la aristocracia: grandes hacendados y mineros privilegiados que, sin embargo, estaban expropiados de ciertos derechos pol&iacute;ticos que eran monopolizados por los gachupines, aqu&eacute;llos ser&aacute;n los que intentar&aacute;n una revoluci&oacute;n palaciega sin intervenci&oacute;n de las masas, cuando &eacute;stas entren en escena los arist&oacute;cratas se pasar&aacute;n al lado de la reacci&oacute;n colonial. La mayor parte de los criollos pertenec&iacute;an a la peque&ntilde;a burgues&iacute;a: peque&ntilde;os hacendados, rancheros, peque&ntilde;os comerciantes, mineros medianos; este sector al no gozar de ninguna prebenda se refugiabaa menudo en las academias como &uacute;nico medio de ascenso social, formando una notable capa intelectual que progres&oacute; de la cr&iacute;tica a la escol&aacute;stica medieval a la cr&iacute;tica del orden social vigente; de este sector surgir&aacute;n la mayor parte de los caudillos jacobinos de la insurrecci&oacute;n popular; no es casualidad que Hidalgo, Morelos, Matamoros y Ray&oacute;n fueran curas de pueblo surgidos de los colegios jesuitas o franciscanos y que Allende y Aldama fueran peque&ntilde;os hacendados e industriales. Poco m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de mestizos y mulatos &ndash;un 22% de la poblaci&oacute;n colonial- pertenec&iacute;an a una embrionaria clase trabajadora desprendida de las comunidades ind&iacute;genas: mineros, peones de hacienda; la figura del P&iacute;pila representa fielmente a este sector social. Finalmente el 64% de la poblaci&oacute;n era, adem&aacute;s de una minor&iacute;a de esclavos negros, el pueblo ind&iacute;gena que viv&iacute;a expoliado en sus comunidades, azotado por hambrunas peri&oacute;dicas y a cuyas penurias se le agreg&oacute; el despojo producto del crecimiento de las haciendas, la prohibici&oacute;n de talar madera en los dominios hacendarios, la imposibilidad de acceder a tierras f&eacute;rtiles y alimentar adecuadamente a una poblaci&oacute;n en crecimiento, de los pueblos surg&iacute;an oleadas de desocupados: los &ldquo;pelados&rdquo;, &ldquo;l&eacute;peros&rdquo; y vagabundos. Estos dos &uacute;ltimos sectores &ndash;las comunidades ind&iacute;genas y los trabajadores (incluidos los esclavos)- ser&aacute;n la dinamita que explotar&aacute; por la chispa causada por la ruptura de las c&uacute;pulas ycuya energ&iacute;a ser&aacute; encauzada pol&iacute;ticamente por la peque&ntilde;a burgues&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de la colonia est&aacute; marcada por explosiones y rebeliones ind&iacute;genas y campesinas. &ldquo;Las luchas de los indios sedentarios por la preservaci&oacute;n de sus comunidades, iniciadas desde los primeros a&ntilde;os de la Colonia, constituyen el principio embrionario de los movimientos campesinos en M&eacute;xico (&hellip;) los comuneros sostuvieron una lucha que a trav&eacute;s de los siglos fue perdiendo su car&aacute;cter de enfrentamiento entre conquistados y conquistadores para tomar cada vez m&aacute;s el de explotados contra explotadores.<a name=\"_ftnref1\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a>&rdquo; As&iacute;, por ejemplo, en marzo de 1660 doscientos poblados de ind&iacute;genas en Tehuantepec se alzaron y lograron establecer un gobierno aut&oacute;nomo que dur&oacute; un a&ntilde;o. Incluso la rebeli&oacute;n de los &ldquo;machetes&rdquo; de 1799&nbsp; prefigura el contenido de la rebeli&oacute;n de Hidalgo, los rebeldes &ndash;labradores y artesanos-, pretenden abrir las c&aacute;rceles, matar gachupines y &ldquo;convocar al pueblo bajo la imagen de la virgen de Guadalupe.<a name=\"_ftnref2\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn2\" title=\"\">[2]<\/a>&rdquo; Pero ahora esas explosiones encontrar&aacute;n un cauce pol&iacute;tico y cobraran dimensiones desconocidas hasta entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, los alineamientos pol&iacute;ticos, los intereses expresados, las etapas de la lucha, el ascenso y ca&iacute;da de los dirigentes en la Revoluci&oacute;n de Independenciaest&aacute;n condicionados por intereses de clase y de sectores de clase, s&oacute;lo as&iacute; podemos comprender c&oacute;mo el movimiento evolucionar&aacute; de las moderadas demandas mon&aacute;rquicas por la autonom&iacute;a de una aristocracia criolla, hasta reivindicaciones radicales y cuasi-socialistas de un Morelos -quien hac&iacute;a eco de las comunidades campesinas y de un naciente proletariado minero y rural-.&nbsp; S&oacute;lo as&iacute; podemos comprender c&oacute;mo es posible que Hidalgo &ndash;quien adem&aacute;s de ilustrado cura de pueblo era un peque&ntilde;o productor de uvas y ceda- comenzara la insurrecci&oacute;n en nombre de Fernando VIIpara despu&eacute;s abolir&nbsp; la esclavitud y las castas feudales; s&oacute;lo as&iacute; podemos comprender c&oacute;mo fue posible que Iturbide, un personaje conservador y corrupto,combatidor voluntario de Hidalgo, Morelos y Guerrero, terminara proclamando la independencia de M&eacute;xico. La evoluci&oacute;n pol&iacute;tica del proceso revolucionariose explica por la intervenci&oacute;n, influencia, ascenso y descenso del movimiento de las masas populares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La revoluci&oacute;n palaciega<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la derrota con los ingleses- en la Guerra de los Siete A&ntilde;os- el reinado del Borb&oacute;n Carlos III busc&oacute; la manera de compensar las p&eacute;rdidas con una mayor extracci&oacute;n de recursos de su principal colonia la Nueva Espa&ntilde;a, sobre todo mediante la imposici&oacute;n de impuestos y pr&eacute;stamos forzosos. Una C&eacute;dula promulgada en 1804 obligaba a la iglesia principal prestamista y banquero- a cobrar los pr&eacute;stamos otorgados y a la venta de propiedades para que esos capitales se fueran a Espa&ntilde;a, pr&aacute;cticamente descapitalizando a la Colonia. Estas medidas representaban una pesada losa para los hacendados, rancheros y medianos comerciantes porque &eacute;stos eran los principales deudores de la Iglesia cuyas instituciones financieras (las capellan&iacute;as) eran los principales acreedores, muchos tuvieron que rematar sus propiedades. Por otra parte, las medidas tend&iacute;an a beneficiar a los grandes comerciantes que fueron los &uacute;nicos que pod&iacute;an comprar las propiedades en quiebra. Los grandes comerciantes gachupines estaban representados en el consulado de Comercio, principal baluarte de la reacci&oacute;n. Estas medidas abrieron una grieta en la clase dominante: entre la aristocracia criolla &ndash;organizada sobre todo en los ayuntamientos- y los grandes comerciantes peninsulares, sostenes de la dominaci&oacute;n colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio, la aristocracia criolla trat&oacute; de resolver sus problem&aacute;tica diplom&aacute;ticamente, mediante pat&eacute;ticas &ldquo;representaciones&rdquo; (cartas) al rey y al Virreyremitidas por agrupaciones que tend&iacute;an a expresar los intereses de los comerciantes y propietarios criollos: &ldquo;el Tribunal de Miner&iacute;a, Ayuntamientos, asociaciones de rancheros y comerciantes, hacendados, etc.<a name=\"_ftnref3\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn3\" title=\"\">[3]<\/a>&rdquo; Conforme pasa el tiempo las cartas de la aristocracia criolla comienzan a representar al conjunto de los intereses de los grandes y peque&ntilde;os propietarios, incluso de los trabajadores, se dibuja en sus textos una incipiente noci&oacute;n de naci&oacute;n en el sentido de erigirse como el portavoz de aquellos sectores burgueses que quer&iacute;an eliminar las barreras a sus negocios invocando a las masas populares como &ldquo;petate del muerto&rdquo;: &ldquo;Los medianos, los pobres labradores, mineros y comerciantes son los que, en fuerza de trabajo, industria y econom&iacute;a, mantienen la corriente giro de estas profesiones[&hellip;] si a &eacute;stos se les priva del principal o mejor diremos el &uacute;nico auxilio que tienen para principiar, seguir y prosperar&nbsp; en sus respectivas carreras, que es el dinero de obras p&iacute;as, indefectiblemente vienen a su ruina.<a name=\"_ftnref4\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn4\" title=\"\">[4]<\/a>&rdquo;La respuesta del virrey Iturrigaray ante las moderadas protestas de la aristocracia fue la represi&oacute;n selectiva y los o&iacute;dos sordos, por ejemplo, separ&oacute; de su puesto al corregidor de Quer&eacute;taro, Miguel Dom&iacute;nguez, por escribir una de esas cartas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La efervescencia en las c&uacute;pulas va a adquirir mayor relieve a&uacute;n con la noticia de la invasi&oacute;n napole&oacute;nica a Espa&ntilde;ay la renuncia obligada de Carlos IV &ndash;quien no pudo imponer a su favorito Manuel Godoy- como tambi&eacute;n de su sucesor FernandoVII y, finalmente, la imposici&oacute;n de Jos&eacute; Bonaparte, hermano de Napole&oacute;n; imposici&oacute;n que ocasiona una insurrecci&oacute;n popular en Asturias, Aranjuez y Zaragozadonde se nombran juntas revolucionarias. Aprovechando el pretexto del vac&iacute;o de poder la aristocracia criolla va a proponer la autonom&iacute;a de la Nueva Espa&ntilde;a para salvaguardar el reinado de Fernando VII como un primer intento bastante t&iacute;mido de independencia frente a la metr&oacute;poli. Ser&aacute; esa t&iacute;mida demanda de la autonom&iacute;a la que abrir&aacute; las compuertas de una revoluci&oacute;n no deseada por los arist&oacute;cratas. Las pretensionesde autonom&iacute;a ser&aacute;n&nbsp; apoyadas por el corrupto virrey Iturrigaray &ndash;el mismo que hab&iacute;a reprimido esas mismas pretensiones- quien sent&iacute;a c&oacute;mo su puesto de poder &ndash;dado por el defenestrado Godoy- peligraba ante la renuncia de Carlos IV y estaba necesitado de alg&uacute;n asidero para ser declarado m&aacute;xima autoridad. As&iacute;, apoy&aacute;ndose en los ayuntamientos dominados por la aristocracia criolla (hacendados, mineros) convoca a una junta de autoridades en la Ciudad de M&eacute;xico en donde los criollos estar&iacute;an en condiciones de igualdad frente a los comerciantes peninsulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los debates de la junta del 9 de agosto criollos ilustrados como Francisco Primo de Verdad y Ramos defienden la noci&oacute;n de soberan&iacute;a del pueblo para justificar la autonom&iacute;a de la Nueva Espa&ntilde;a en tanto no se restituya el reinado de Fernando VII. Sin embargo no nos enga&ntilde;emos: la noci&oacute;n de soberan&iacute;a que los sectores m&aacute;s avanzados de esa junta tienen no incluye al pueblo sino &uacute;nicamente los ayuntamientos en donde los ricos criollos tienen preeminencia. S&oacute;lo el fraile Melchor de Talamantes se atreve a escribir abiertamente que estas reuniones deben ser el primer paso a una futura independencia de Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi nadie se atreve a ir m&aacute;s all&aacute; de la autonom&iacute;a, no obstante los inquisidores intuyen lo peligroso de la situaci&oacute;n y ventodo mucho m&aacute;s claro que los criollos mismos; Prado y Obejero, un inquisidor, escribe premonitoriamente: &ldquo;Aunque no hay en el reino un esp&iacute;ritu declarado de independencia frente al Trono, se ha manifestado lo bastante al querer igualar este reino y sus derechos con el de la metr&oacute;poli, que a sostenerla se dirigen esas juntas, que si la consiguen, es el primer paso para avanzar otro y otro hasta la absoluta independencia<a name=\"_ftnref5\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn5\" title=\"\">[5]<\/a>.&rdquo; La verdad es que tanto los peninsulares como los criollos temen al pueblo y su entrada en escena, temor que expresan abiertamente. Una an&eacute;cdota relatada por Villoro basta para ilustrar el temor compartido por los de &ldquo;derecha&rdquo; y los de &ldquo;izquierda&rdquo;: &ldquo;Un d&iacute;a, ante el ayuntamiento de M&eacute;xico, se presenta un indio que por ser descendiente de Moctezuma reclama el trono de sus mayores.<a name=\"_ftnref6\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn6\" title=\"\">[6]<\/a>&rdquo; &iquest;Qu&eacute; suceder&aacute; cuando el pueblo completo reclame &ldquo;el trono de sus mayores&rdquo;? Cuando eso suceda la aristocracia criolla se volver&aacute; en brazos de la reacci&oacute;n colonial y as&iacute; veremos que uno de los m&aacute;s doctos impulsores de los ideales ilustrados, que tanto influyera en Hidalgo, el Obispo Diego Jos&eacute; Abad, ser&aacute; el mismo que excomulgar&aacute; a su antiguo pupilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aristocracia desea la autonom&iacute;a pero teme en mayor medida la entrada en escena de las masas pobres; por ello, a pesar de gozar de una excelente correlaci&oacute;n de fuerzas a su favor, no convoca a la movilizaci&oacute;n de las masas para defender un futuro congreso, sino que conf&iacute;a en sus componendas palaciegas con Iturrigaray, no se arma ni se moviliza; mientrasque, en contraste, la reacci&oacute;n del Consulado y la alta jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica &ndash;la inquisici&oacute;n- conspira para derribar al Virrey. El golpe de Yermo se consuma el 15 de septiembre: el Virrey es aprehendido junto con Primo de Verdad y otros intelectuales y se impone&nbsp; a un Virrey (Pedro Garibay) adicto a los intereses peninsulares. Un nuevo intento&nbsp; ser&aacute; disuelto de Valladolid un a&ntilde;o despu&eacute;s (1809) &ndash;intento encabezado por personajes como el capit&aacute;n Jos&eacute; Mariano Michelena y el cl&eacute;rigo franciscano Vicente de Santamar&iacute;a- con la novedad de que las consignas, m&aacute;s influidas por la clase media que por la aristocracia, se estaban radicalizando: una junta gobernar&iacute;a en nombre de Fernando VII, los gachupines ser&aacute;n separados del gobierno, confiscados en sus posesiones y los indios ser&aacute;n eximidos del tributo. La inminente irrupci&oacute;n de las masas volver&aacute; realidad parte de esas demandas y las radicalizar&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s. Ser&aacute; el cura Hidalgo el que abra las puertas de la revoluci&oacute;n. Dice Enrique Semo: &ldquo;El partido conservador independentista hab&iacute;a perdido la iniciativa y la direcci&oacute;n; el estallido de 1810 iba a arrojarlo en brazos de la reacci&oacute;n colonialista. La revoluci&oacute;n de independencia se har&aacute; sin &eacute;l e incluso contra &eacute;l.<a name=\"_ftnref7\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn7\" title=\"\">[7]<\/a>&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La tercera es la vencida: la improvisada conspiraci&oacute;n de Quer&eacute;taro.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la cobertura de reuniones para&nbsp; inocentes tertulias sobre cultura y arte, un nuevo intento de conspiraci&oacute;n, impulsado por el peque&ntilde;o hacendado y militar Ignacio Allende, se organiza en Quer&eacute;taro;los convocados se juntan en la Academia de Literatura del prebistero Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez y en el sal&oacute;n de los Dom&iacute;nguez, pero en realidad las tertulias chocolateras est&aacute;n llenas de inflamadas y ardorosas consignas contra los gachupines. Conspiran el destituido corregidor Miguel Dom&iacute;nguez, su esposa Do&ntilde;a Josefa, los abogados Parra, Laso y Altamirano, militares medios &ndash;y peque&ntilde;os propietarios- como Arias, Abasolo, Lanzagorta, Allende y Aldama; peque&ntilde;os comerciantes como Epigmenio y Emeterio Gonz&aacute;lez y otros eclesi&aacute;sticos como el ilustre jesuita, peque&ntilde;o propietario de vi&ntilde;edos yel exrector del Colegio de San Nicol&aacute;s: Miguel Hidalgo, quien se ha implicado despu&eacute;s de muchas dudas. La composici&oacute;n es fundamentalmente de clase media y aunque inicialmente los conspiradores insisten en la vieja idea de que la &ldquo;junta nacional&rdquo; le conservar&aacute; el trono a Fernando VII; Epigmenio y Emeterio &ndash;m&aacute;s serios y radicales- ya proponen medidas como la distribuci&oacute;n de tierras entre los campesinos, ellos se encargan de fabricar armas a los insurgentes. La idea es insurreccionar a algunos sectores del ej&eacute;rcito y la oficialidad con las masas populares apoyando pero en segundo plano. Sin embargo la conjura es descubierta, los conspiradores eran unos improvisados rodeados de informantes. Nadie esperaba mucho de ellos, los soplones y los rumores informaban que: &ldquo;la cosa est&aacute; en manos de gente poco temible (&hellip;) que organizaban bailes entre los soldados de Celaya para conquistarlos, que le&iacute;an poemas, o que provocaban en las fiestas insultando a los gachupines y hablaban de independencia y revoluci&oacute;n.<a name=\"_ftnref8\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn8\" title=\"\">[8]<\/a>&rdquo; En su mayor&iacute;a se trataba de &ldquo;revolucionarios de sal&oacute;n&rdquo; que desertar&aacute;n, casi todos, al primer embate. Arias, al saber descubierto el alzamiento &ndash;que, dec&iacute;amos, no preocupaba demasiado a las autoridades- se acerca al alcalde de Quer&eacute;taro y denuncia a sus compa&ntilde;eros, &ldquo;con muy contadas excepciones, todos los detenidos se dedicaron a denunciarse entre ellos, a involucrar a los ausentes y a declararse inocentes. Salva la jornada las declaraciones de Epigmenio Gonz&aacute;lez, asumiendo su responsabilidad en una independencia en la que cre&iacute;a; y el caso de T&eacute;llez, quien fingi&oacute; que se hab&iacute;a vuelto loco y tocaba un piano inexistente mientras lo careaba el capit&aacute;n Arias.<a name=\"_ftnref9\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn9\" title=\"\">[9]<\/a>&rdquo;&nbsp; El pusil&aacute;nime excorregidor Miguel Dom&iacute;nguez colabora en las detenciones para salvar su pellejo &ndash;posteriormente enrolar&aacute; a uno de sus hijos en el ej&eacute;rcito realista para combatir a los insurrectos-y encerr&oacute; a su mujer para evitar que lo comprometiera, pero Do&ntilde;a Josefa, demostrando tener &ldquo;las faldas bien puestas&rdquo;, env&iacute;a varios recados a Aldama sobre que la conjura hab&iacute;a sido descubierta y los cabecillas ser&iacute;an detenidos. Aunque, al parecer, los recados nunca llegaron a su destino este valiente gesto, junto con el hecho de que se neg&oacute; aceptar el cargo de Dama de Honor que le ofreci&oacute; el impostor Iturbide, le vali&oacute; a Do&ntilde;a Josefa su lugar en la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;La verdad es que era la conspiraci&oacute;n m&aacute;s condenada al fracaso que hab&iacute;a tenido lugar jam&aacute;s en nuestra tierra [dice Taibo]. Nuca antes un grupo clandestino hab&iacute;a estado tan repleto de indecisos, rodeado de traidores, soplones, advenedisos.<a name=\"_ftnref10\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn10\" title=\"\">[10]<\/a>&rdquo;Sin embargo,Hidalgo, quien hasta ese momento era un personaje secundario, cobrar&aacute; dimensiones insospechadas por su contacto con las masas y por su determinaci&oacute;n en llamarlas a la insurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El enigm&aacute;tico grito de Hidalgo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El descubrimiento de la conspiraci&oacute;n de Quer&eacute;taro hace que Hidalgo decida, la noche del 15 de septiembre, adelantar la fecha del alzamiento del primero de octubre, como estaba inicialmente planeado, al 16 de septiembre. As&iacute; la madrugada del 16 de septiembre de 1810 el cura convoca a los feligreses de su curato y lanza el famoso grito de Dolores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con un serm&oacute;n condenatorio pregonado por Fray Diego de Bringas, aliado del conservador Calleja,&nbsp; lo que Hidalgo grit&oacute; a la multitud fue:&nbsp;<em>&ldquo;&iexcl;Americanos oprimidos! Lleg&oacute; ya el suspirado d&iacute;a de salir del cautiverio y romper las duras cadenas con las que nos hac&iacute;an gemir los gachupines. La Espa&ntilde;a se ha perdido. Los gachupines por aqu&eacute;l odio con el que nos aborrecen han determinado degollar inhumanamente a los criollos, entregar este florid&iacute;smo reino a los franceses e introducir en &eacute;l las herej&iacute;as. La patria nos llama a su defensa. Los derechos inviolables de Fernando VII nos piden de justicia que le conservemos estos preciosos dominios. Y la religi&oacute;n santa que profesamos nos pide a gritos que sacrifiquemos la vida antes que ver manchada su pureza. Hemos averiguado estas verdades, hemos hallado e interceptado la correspondencia de los gachupines con Bonaparte. &iexcl;Guerra eterna, pues, contra los gachupines! Y para p&uacute;blica manifestaci&oacute;n que defendemos una causa santa y justa, escogemos por nuestra patrona a Mar&iacute;a Sant&iacute;sima de Guadalupe. &iexcl;Viva Am&eacute;rica! &iexcl;Viva Fernando XVII! &iexcl;Viva la religi&oacute;n y mueran los gachupines!&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra versi&oacute;n, menos grandilocuente, la dio el cl&eacute;rigo liberal independentista Fray Servando teresa de Mier:&nbsp;<em>&ldquo;Hoy, deb&iacute;a ser mi primer serm&oacute;n de desagravios; pero ser&aacute; el &uacute;ltimo que os haga en mi vida. No hay remedio: est&aacute; visto que los europeos nos entregan a los franceses; veis premiados a los que prendieron al Virrey y relevaron al Arzobispo, porque nos defend&iacute;an. El corregidor, porque es criollo, est&aacute; preso. &iexcl;Adi&oacute;s, religi&oacute;n! Jacobinos, ser&eacute;is imp&iacute;os. &iexcl;Adios Fernando VII! Ser&eacute;is de Napole&oacute;n &ndash;No, Padre, gritaron los indios, defend&aacute;monos: &iexcl;Viva la virgen deGuadalupe! &iexcl;Viva Fernando XVII! &ndash;Vivan, pues, y seguid a vuestro cura, que siempre se ha desvelado por vuestra felicidad.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambas versiones coinciden en que la arenga de Hidalgo se orientaba en contra de los gachupines y a favor de Fernando XVII pero, como se&ntilde;ala Enrique Semo, hay que tener cuidado de ver detr&aacute;s de la consigna reaccionaria el contenido revolucionario. S&oacute;lo la frivolidad est&uacute;pida y superficial de algunos &ldquo;historiadores&rdquo; puede intentar denigrar la figura de este cura revolucionario deteni&eacute;ndose en lo anecd&oacute;tico olvidando el contenido y los intereses de clase. Aunque Hidalgo pudo haber arengado contra las &ldquo;herej&iacute;as jacobinas&rdquo; no existen dudas que &eacute;l mismo era seguidor de la Revoluci&oacute;n Francesa, traductor de herejes como Moliere, lector de Diderot, Voltaire y Rousseau; un hombre con ideas y actitudes muy avanzadas para su tiempo, todo un hereje. Ser&aacute; un caudillo que sabe siete idiomas incluidas tres lenguas ind&iacute;genas:&nbsp;<em>&ldquo;<\/em><em>Hablaba franc&eacute;s, italiano, espa&ntilde;ol y lat&iacute;n, lenguas que le permiten entrar en contacto con la Ilustraci&oacute;n europea y con las ideas revolucionarias francesas Pero, al mismo tiempo, tambi&eacute;n hablaba pur&eacute;pecha, otom&iacute; y n&aacute;huatl, destreza que le permiti&oacute; conectarse con las comunidades ind&iacute;genas; esto da una imagen del personaje much&iacute;simo m&aacute;s s&oacute;lida que cualquier otra caracter&iacute;stica<a name=\"_ftnref11\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn11\" title=\"\"><strong>[11]<\/strong><\/a>&rdquo;<\/em>;un cura que ten&iacute;a dos hijas con dos mujeres diferentes, que ense&ntilde;aba en sus seminarios a desconfiar de la escol&aacute;stica y los dogmas medievales, a leer racionalmente la biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hidalgo hab&iacute;a sido hasta entonces un personaje secundario en la conspiraci&oacute;n de Quer&eacute;taro, &uacute;til para Allende por sus contactos tanto con la aristocracia criolla como con el pueblo. Su arenga no hizo sino recoger las consignas de sus predecesores sin a&ntilde;adirles nada m&aacute;s, pero al hacerlo a&ntilde;adi&oacute; todo y lo transform&oacute; todo: la intervenci&oacute;n de las masas populares que hasta entonces se hab&iacute;an mantenido marginadas. Hidalgo demostr&oacute; con sus actos que era un revolucionario que estaba muy por encima de los timoratos cobardes que hab&iacute;an levantado la bandera autonomista con anterioridad. Es necesario, adem&aacute;s, comprender que las consignas iniciales reflejaban a&uacute;n de una manera confusa los verdaderos intereses de clase de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a criolla y, sobre todo, de las incultas y confusas masas populares que apenas se empezaban a sacudir un letargo de cientos de a&ntilde;os. Seguramente Hidalgo tuvo que arengar algo que fuera comprensible para las masas ind&iacute;genas a las que quer&iacute;a levantar, por ello apel&oacute; al arraigado sentido religioso de los ind&iacute;genas. Las masas sab&iacute;an lo que no quer&iacute;an -la opresi&oacute;n- pero no sab&iacute;an claramente a&uacute;n lo que quer&iacute;an.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paradoja del simbolismo de Fernando VII se disipa cuando consideramos el proceso contradictorio de toma de consciencia de las masas. &iexcl;Las revoluciones suele obrar y desatarse por medios misteriosos! Para muchos sectores de ind&iacute;genas, criollos y mestizos,Fernando VII era la representaci&oacute;n confusa de un cambio, no era el favorito del odiado rey &ndash;Manuel Godoy- sino de un sucesor que inicialmente no hab&iacute;a contado con el visto bueno del tirano a pesar de ser su hijo. Por eso cuando se difunden las noticias de la insurrecci&oacute;n&nbsp; contra la invasi&oacute;n en Espa&ntilde;a&nbsp; las masas en la capital festejaron durante tres d&iacute;as paseando la figura de Fernando VII. Un soneto popular, citado por Semo, expresa los anhelos confusos de las masas en esos momentos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre gachup&iacute;n queda extinguido,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El del criollo tambi&eacute;n es sepultado,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El del indio y dem&aacute;s ya no es mentado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en Fernando todos se han unido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[&hellip;] En las tropas de VIVAS que han formado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el plebeyo el noble se enlazaba;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vanidad del rico la dexaba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yendo con el m&aacute;s pobre lado a lado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el necio inspiente el decorado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eclesi&aacute;tico docto, igual gritaba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIVA FERNANDO, VIVA, y no le obstaba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A acompa&ntilde;ar a un indio enfrazado<a name=\"_ftnref12\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn12\" title=\"\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda revoluci&oacute;n conoce episodios donde el &aacute;nimo popular se expresa en la forma de un carnaval de unidad, embriaguez que ser&aacute; interrumpida amargamente conforme surjan las contradicciones que yacen en la sociedad y los explotados aprendan, virtud a los golpes duros del movimiento, que deben deshacerse de las viejas, caducas y confusas formas en que se visti&oacute; inicialmente su deseo revolucionario.&nbsp;<em>&ldquo;Para representarse el futuro, el pueblo usa s&iacute;mbolos del pasado. El mito de Fernando VII es una semilla revolucionaria en una envoltura conservadora. Es utilizado por la reacci&oacute;n y tambi&eacute;n por los revolucionarios, con objetivos opuestos.<a name=\"_ftnref13\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn13\" title=\"\"><strong>[13]<\/strong><\/a>&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La revoluci&oacute;n en marcha, las consignas se transforman.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M&aacute;s all&aacute; de la efectividad ret&oacute;rica de su arenga &ndash;que uno s&oacute;lo puede vagamente imaginarse- Hidalgo ha desencadenado y convocado al vendaval de una revoluci&oacute;n imparable. A su llamado a misa &ndash;que se convierte en un llamado a la revoluci&oacute;n-acuden algunos cientos o algunas decenas de indios; conforme la &ldquo;bola&rdquo; avance, liberando c&aacute;rceles y haci&eacute;ndose justicia por su propia mano, se sumar&aacute;n pueblos, peones, mineros, rancheros; armados con dagas, palos, hondas y piedras &ndash;pero sobre todo con su determinaci&oacute;n para llegar hasta donde ning&uacute;n criollo hab&iacute;a querido llegar-; rebasando en su cauce a los soldados profesionales de las legiones criollas convocadas por Allende y Aldama. Para cuando tomen Celaya la avalancha popular sumar&aacute; unas cien mil personas. Nunca antes una insurrecci&oacute;n popular hab&iacute;a cobrado tales dimensiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas condiciones las l&aacute;grimas de cocodrilo por los excesos de la &ldquo;chusma&rdquo; &ndash;que a su paso ajusticiaba a gachupines- no hacen sino ignorar que un odio contenido durante siglos contra los opresores hab&iacute;a sido liberado de golpe e ignoran convenientemente que la crueldad de los realistas era infinitamente superior. Carlos Mar&iacute;a de Bustamante relata c&oacute;mo Calleja levanta donde pasa &ldquo;multitud&rdquo; de horcas para ejecutar a decenas, &ldquo;diezmando a los que pesca sin juicio.<a name=\"_ftnref14\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn14\" title=\"\">[14]<\/a>&rdquo; Es conocida tambi&eacute;n la crueldad del realista Iturbide &ndash;el mismo oportunista que proclamar&aacute; la independencia- quien propone al virrey esperar pacientemente a que las comunidades simpatizantes de la rebeli&oacute;n siembren para incautarles las cosechas o ceba su furia contra las esposas e hijos de los insurgentes a las que encarcela &ndash;muchas mueren en la c&aacute;rcel &ndash;si no se unen con sus maridos en el campo de batalla, tambi&eacute;n son violadas por sus soldados. Para las masas insurrectas los ricos y gachupines son la encarnaci&oacute;n del mal que los ha subyugado durante generaciones. Taibo relata una an&eacute;cdota muy reveladora de c&oacute;mo las masas conceb&iacute;an la lucha de clases:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;[&hellip;] despu&eacute;s de la toma de Guanajuato por los insurgentes, andaban por las calles algunos indios de las huestes de Hidalgo baj&aacute;ndole los pantalones a los realistas muertos. El sentido de tal investigaci&oacute;n no era robar a los gachupines difuntos, sino averiguar si era cierto lo que se dec&iacute;a, que los defensores de Guanajuato eran demonios, porque s&oacute;lo los diablos pod&iacute;an querer defender tanto abuso e injusticia y maldad pura, y la cosa era comprobable porque deber&iacute;an tener rabo. Todav&iacute;a estamos los mexicanos en esta danza macabra, buscando el rabo a los demonios y todav&iacute;a es mucha nuestra decepci&oacute;n y desconcierto, al igual que la de los ind&iacute;genas del ej&eacute;rcito insurgente, al encontrar tantas nalgas rosadas sin rabo<a name=\"_ftnref15\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn15\" title=\"\">[15]<\/a>.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez consumada la toma de Celaya el camino a la principal ciudad minera est&aacute; abierto para los insurgentes, &ldquo;los mineros, la plebe de la ciudad y veinte mil indios de los pueblos aleda&ntilde;os y se suman a las huestes que avanzan. La vor&aacute;gine revolucionaria parece atraer a todo el pueblo. Ante la ciudada abandonada, el intendente se refugia, con la guarnici&oacute;n local y los ricos europeos en la alh&oacute;ndiga. In&uacute;til. La plebe asalta la plaza y deg&uuml;ella a los europeos.<a name=\"_ftnref16\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn16\" title=\"\">[16]<\/a>&nbsp;&rdquo; La figura del P&iacute;pila, un heroico minero que protegi&eacute;ndose con una losa en la espalda logra quemar la puerta del inaccesible fuerte, ha tratado de ser borrada por los historiadores de derecha -desde Lucas Alam&aacute;n hasta Krauze- quiz&aacute; porque a la derecha siempre le resultan molestos&nbsp; incluso los vestigios m&aacute;s primitivos de la unidad campesina y proletaria;pero los testimonios de los protagonistas &ndash;rese&ntilde;ados por Taibo II- demuestran que &ldquo;el minero incendiario<a name=\"_ftnref17\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn17\" title=\"\">[17]<\/a>&rdquo; s&iacute; existi&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda Hidalgo y, sobre todo, Allende intentaron moldear a esa masa de acuerdo a sus perspectivas y evitar excesos, pero en realidad fue Hidalgo el que fue moldeado por las masas de las que ahora era el caudillo y portavoz. En ese vendaval la figura de Fernando VII caer&aacute; a segundo plano &ndash;para enojo de Allende- y su lugar ser&aacute; ocupado por consignas revolucionarias.&nbsp; Por primera vez en Am&eacute;rica la consiga de la abolici&oacute;n de las castas y la esclavitud ser&aacute; levantada, por primera vez los ind&iacute;genas tendr&aacute;n a un caudillo que les promete devolverles sus tierras arrebatadas por las grandes haciendas, eliminar el tributo que los ha tenido sometidos por siglos, por primera vez en su vida los indios comer&aacute;n la carne de las reses u ovejas expropiadas a los latifundistas y grandes rancheros. La lucha de clases se expresa simb&oacute;licamente, tambi&eacute;n, en la morena Virgen de Guadalupe estandarte de las masas frente a la rubia Virgen de los Remedios enarbolada por la reacci&oacute;n.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras proclamas de Hidalgo pretenden ganar a la insurrecci&oacute;n a los criollos medianos y grandes, pretenden ganar a los soldados criollos que le combaten, se&ntilde;alan que su &uacute;nico objetivo es derribar del poder a los gachupines para instaurar un gobierno criollo e, incluso, ofrecen respetar sus haciendas; no se pretende, seg&uacute;n Hidalgo, ninguna revoluci&oacute;n<em>: &ldquo;si quer&eacute;is ser felices, desertaos de las tropas de los europeos y venid a uniros con nosotros, dejad que se defiendan solos los ultramarinos y ver&eacute;is esto acabado en un d&iacute;a sin perjuicio de ellos ni vuestro, y sin que perezca ni un solo individuo; pues nuestro &aacute;nimo es s&oacute;lo despojarlos del mando, sin ultrajar sus personas y haciendas.<a name=\"_ftnref18\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn18\" title=\"\"><strong>[18]<\/strong><\/a>&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero incluso en &eacute;stas se advierte que el movimiento barrera todo obst&aacute;culo que se oponga en su camino&nbsp;<em>&ldquo;[&hellip;] con sumo dolor de nuestro coraz&oacute;n protestamos que pelearemos contra todos los que se opongan a nuestras justas pretensiones, sean quienes fuesen; y para evitar des&oacute;rdenes y efusi&oacute;n de sangre, observaremos inviolablemente las leyes de la guerra y de gentes para todos en lo de adelante.<a name=\"_ftnref19\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn19\" title=\"\"><strong>[19]<\/strong><\/a>&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo que trata de convencer y evitar excesos, no se detiene para cumplir con las aspiraciones de su base plebeya aunque ello vaya en contra de los hacendados criollos, en Guadalajara emite un decreto para devolver la tierra a los indios entreg&aacute;ndolas a&nbsp;<em>&ldquo;los referidos naturales las tierras para su cultivo; sin que para lo sucesivo, puedan arrendarse, pues es mi voluntad que su goce sea &uacute;nicamente de los naturales en sus respectivos pueblos.<a name=\"_ftnref20\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn20\" title=\"\"><strong>[20]<\/strong><\/a>&rdquo;<\/em>&nbsp;Y emite uno de los decretos m&aacute;s progresistas de su tiempo, la primera vez que se proh&iacute;be la esclavitud en el continente, el tributo y las castas quedan abolidos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&ldquo;1.- que todos los due&ntilde;os de esclavos deber&aacute;n darles libertad, dentro del t&eacute;rmino de diez d&iacute;as, so pena de muerte, la que se les aplicar&aacute; por trasgresi&oacute;n de este art&iacute;culo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2.-Que cese para lo sucesivo, la contribuci&oacute;n de tributos, respecto de las castas que lo pagan y toda exacci&oacute;n que a los indios se les exija. [&hellip;]<a name=\"_ftnref21\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn21\" title=\"\"><strong>[21]<\/strong><\/a>&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas conmovedoras medidas ser&aacute;n retomadas y profundizadas por Morelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un error garrafal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu&eacute;s de la toma de Guanajuato sigue Valladolid, la &uacute;ltima batalla para obtener las llaves de la Capital se da en el Monte de las Cruces. Unos dos mil cuatrocientos realistas &ndash;incluidos soldados profesionales espa&ntilde;oles y un capit&aacute;n llamado Agust&iacute;n de Iturbide- se enfrentan a unos 100 mil indios y mujeres desorganizados, armados con piedras, hondas y garrotes &ndash;la opini&oacute;n de Allende de utilizar para la batalla solamente a los tres mil soldados profesionales que hab&iacute;an desertado y a los rancheros a caballo no prevaleci&oacute;, no pod&iacute;a impedirse que los indios pelearan- los ca&ntilde;ones realistas hicieron estragos pero el sitio sobre los realistas se estrech&oacute; y cuando el general Trujillo es derrotado s&oacute;lo le quedaron vivos cincuenta hombres. Un ej&eacute;rcito poderoso hab&iacute;a sido derrotado por una &ldquo;chusma&rdquo; de indios mal armados que no sab&iacute;an disparar pero que sab&iacute;an utilizar la daga en la batalla cuerpo a cuerpo y que luchaban por su emancipaci&oacute;n. El camino a la Ciudad, por el rumbo de Cuajimalpa, estaba allanado, el triunfo de los insurgentes parec&iacute;a al alcance de la mano. Inexplicablemente Hidalgo decide retirarse y regresa, junto con Allende, a Celaya, decisi&oacute;n que, muy probablemente, dilat&oacute; la guerra de independencia diez a&ntilde;os y facilit&oacute; que la aristocracia reaccionaria tomara la iniciativa en ella una vez que las masas fueron derrotadas.&nbsp;<em>&ldquo;Casi doscientos a&ntilde;os m&aacute;s tarde [se&ntilde;ala Paco Taibo] los historiadores seguimos discutiendo con don Miguel. No nos convence eso de que el ej&eacute;rcito de Calleja se acercaba viajando a matacaballo desde san Luis Potos&iacute;, o lo de que no se contaba con artiller&iacute;a porque no se ten&iacute;an municiones. Intuimos que ten&iacute;a miedo al deg&uuml;ello, al saqueo a la barbarie. No lo podemos saber. Dejar&aacute; incumplida su promesa de llegar al Z&oacute;calo, hacer suyo el palacio Virreinal y luego irle a pedir cuentas al tribunal de la Santa Inquisici&oacute;n. L&aacute;stima<a name=\"_ftnref22\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn22\" title=\"\"><strong>[22]<\/strong><\/a>.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa decisi&oacute;n ser&aacute; decisiva para la suerte de Hidalgo, Allende y Aldama. Muestra las limitaciones de los caudillos peque&ntilde;oburgueses, especialmente Hidalgo, quien se encontraba bajo la fuerte presi&oacute;n de las masas y, al mismo tiempo, bajo la influencia de hacendados como Allende quien no supo asimilar el radicalismo de las masas y las nuevas consignas que de &eacute;stas surg&iacute;an. El caso es que Hidalgo y Allende se dividen; Hidalgo es destituido del mando por Allende y Aldama e incluso se habla de que Allende intenta envenenar a Hidalgo. Las contradicciones de clase se hacen evidentes. Una vez en Celaya,Allende, con el grueso de las tropas profesionales se dirige a Guanajuato, e Hidalgo a Valladolid. A pesar de que estallan levantamientos populares en Zacatecas y en el sur con Morelos a la cabeza, el grueso de la masa que sigue a Hidalgo disminuye, quiz&aacute; por las derrotas militares, quiz&aacute; desmotivada por las indecisiones; mientras que las fuerzas realistas se rearman, recuperan Guanajuato y a las afueras de Guadalajara, en Puente de Calder&oacute;n,unos 6 mil realistas propinan un decisiva derrota- el 16 de enero de 1811- a Hidalgo y Allende, los caudillos escapan pero son detenidos en Monclova (Coahuila).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para sepultar su ejemplo y, sobre todo, a la revoluci&oacute;n que convoc&oacute;, la reacci&oacute;n realista &ndash;encabezada por el ex amigo de Hidalgo, execrable traidor quien dict&oacute; la excomuni&oacute;n: el Obispo Diego Jos&eacute; Abad &#8211; &nbsp;no se conform&oacute; con torturar horriblemente a Hidalgo -rasp&aacute;ndole el cuero cabelludo y arranc&aacute;ndole las yemas de los dedos, martirio que Hidalgo enfrent&oacute; con suma dignidad- sino que antes de fusilarlo condenaron, literalmente, sus entra&ntilde;as, su alma y denigraron su figura de forma tan inaudita y grotesca que s&oacute;lo enaltece la memoria de ese gran revolucionario y constituye, m&aacute;s bien, una condena a los reaccionarios, mochos, potentados y traidores de todos los tiempos, sin olvidar a la maldita jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[&hellip;] Sea condenado Miguel Hidalgo y Costilla, en dondequiera que est&eacute;, en la casa o en el campo, en el camino o en las veredas, en los bosques o en el agua, y a&uacute;n en la iglesia. Que sea maldito en la vida o en la muerte, en el comer o en el beber; en el ayuno o en la sed, en el dormir, en la vigilia y andando, estando de pie o sentado; estando acostado o andando, mingiendo o cantando, y en toda sangr&iacute;a. Que sea maldito en su pelo, que sea maldito en su cerebro, que sea maldito en la corona de su cabeza y en sus sienes; en su frente y en sus o&iacute;dos, en sus cejas y en sus mejillas, en sus quijadas y en sus narices, en sus dientes anteriores y en sus molares, en sus labios y en su garganta, en sus hombros y en sus mu&ntilde;ecas, en sus brazos, en sus manos y en sus dedos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que sea condenado en su boca, en su pecho y en su coraz&oacute;n y en todas las v&iacute;sceras de su cuerpo. Que sea condenado en sus venas y en sus muslos, en sus caderas, en sus rodillas, en sus piernas, pies y en las u&ntilde;as de sus pies. Que sea maldito en todas las junturas y articulaciones de su cuerpo, desde arriba de su cabeza hasta la planta de su pie; que no haya nada bueno en &eacute;l. Que el hijo del Dios viviente, con toda la gloria de su majestad, lo maldiga. Y que el cielo, con todos los poderes que en &eacute;l se mueven, se levanten contra &eacute;l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente exhibieron las cabezas de Hidalgo, Allende, Aldama y Jim&eacute;nez en cada una de las cuatro esquinas de ese s&iacute;mbolo de la insurrecci&oacute;n, primer gran &eacute;xito de la rebeli&oacute;n del cura Hidalgo,la Alh&oacute;ndiga de Granaditas. Ah&iacute; permanecieron durante 10 a&ntilde;os hasta que las retir&oacute; el pueblo en 1821 una vez alcanzado un remedo de independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La revoluci&oacute;n se profundiza: el radicalismo de Morelos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la cruel represi&oacute;n no pudo apagar las llamas de la insurrecci&oacute;n cuya flama pervive y se vuelve m&aacute;s amenazante en el sur, con Morelos como caudillo. Morelos era cura en el pueblode Cuar&aacute;cuaro Michoac&aacute;n, producto de un enlace extra&ntilde;o y at&iacute;pico: hijo de un carpinterode ascendencia india y una mujer criolla. Matrimonio extra&ntilde;o porque la mayor parte de los mestizos en la Nueva Espa&ntilde;a eran literalmente producto de violaciones &ndash;por ello todos somos &ldquo;hijos de la chingada&rdquo;- o hijos &ldquo;ileg&iacute;timos&rdquo;de espa&ntilde;oles o criollos con sus criadas indias. El&nbsp; joven Morelos trabaj&oacute; como campesino y arriero en la hacienda de un t&iacute;o, aprendi&oacute; letras de su abuelo materno quien era maestro de escuela; con la esperanza de ascender en la escala social se matricula en el Colegio de San Nicol&aacute;s en Valladolid para prepararse como cura en un momento en que Hidalgo era rector del colegio; logra graduarse como bachiller y obtener el curato en el marginal pueblo de Churumuco y luego el de Car&aacute;cuaro. Aunque logr&oacute; hacerse de un negocio de ganado, Morelos es el s&iacute;mbolo de mestizo trabajador, cura de pueblo que apenas y logra ara&ntilde;ar la clase media gracias a la herencia de su madre criolla. Aunque no es tan docto como Hidalgo su biograf&iacute;a lo convierte en un personaje mucho m&aacute;s receptivo y susceptible de expresar el sentimiento popular y la opresi&oacute;n racial que &eacute;l mismo hab&iacute;a sufrido. Inicialmente las aspiraciones revolucionarias de Morelos no superan el trillado clich&eacute; de guardarle el trono a Fernando VII, pero eso cambiar&aacute;. Cuando las huestes de Hidalgo se dirigen a la Ciudad de M&eacute;xico Morelos se entrevista con Hidalgo y este le comisiona, nada menos, que levantar el sur en armas y tomar el importante puerto de Acapulco que Morelos conoc&iacute;a muy bien, ya que como arriero hab&iacute;a visitado el puerto en innumerables ocasiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morelos se dedica a levantar un cuerpo de tropas populares que alcanz&oacute; una mejor organizaci&oacute;n pol&iacute;tico militar que la del ej&eacute;rcito de Hidalgo. Su ej&eacute;rcito comienza con unos 25 hombres, armados con lanzas y algunas escopetas, convocados en su curato de Caracuaro; para cuando toma Tecpan sumar&aacute; 2000 hombres. Se trata de partidas guerrilleras bien organizadas que no se enfrentan &ndash;como lo hizo la &ldquo;masa&rdquo; de Hidalgo- en suelo abierto.&nbsp; Su base social es la misma: campesinos, negros y mulatos, peones de hacienda a los que se suman los esclavos de Veracruz al mando de Hermenegildo Galeana y una caballer&iacute;a de rancheros formada en Jantetelco al mando del cura Mariano Matamoros, mientras que el cura Ignacio L&oacute;pez Ray&oacute;n &ndash;secretario de Hidalgo- se levanta en Zacatecasy Zit&aacute;cuaro con indios flecheros. Galeana y Matamoros ser&aacute;n &ndash;de acuerdo a Villoro-&ldquo;los brazos izquierdo y derecho&rdquo; de Morelos. Aunque no logra su objetivo inicial de tomar Acapulco, con un ej&eacute;rcito m&aacute;s compacto y mejor organizado, Morelos logra grandes &eacute;xitos militares: &ldquo;En mayo de 1811 ocupa Chilpancingo y Tixtla, sube por Taxco y Tehuac&aacute;n y para diciembre toma Cuautla. En febrero del siguiente a&ntilde;o, Calleja trata de dar el golpe definitivo a la revoluci&oacute;n y emprende el sitio de Cuautla. La batalla dura tres meses. Los insurgentes no pueden triunfar, pero logran agotar a las tropas realistas, cosa que les permite evacuar ordenadamente la ciudad. El sitio de Cuautla aumenta considerablemente el prestigio de Morelos, quien controla y gobierna gran parte del sur.<a name=\"_ftnref23\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn23\" title=\"\">[23]<\/a>&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los campesinos retoman sus tierras y, siguiendo la estela de Hidalgo, Morelos decreta la abolici&oacute;n de las castas, la esclavitud y el tributo, se plantea la futura eliminaci&oacute;n de los estancos y las alcabalas feudales. Entre sus primeros decretos podemos leer lo siguiente: &ldquo;[&hellip;] hago p&uacute;blico y notorio a todos los moradores de esta Am&eacute;rica el establecimiento de un nuevo gobierno por el cual, a excepci&oacute;n de los europeos todos los dem&aacute;s avisamos, no se nombran en calidad de indios, mulatos, ni castas, sino todos generalmente americanos. Nadie pagar&aacute; tributo, ni habr&aacute; esclavos en lo sucesivo, y todos los que los tengan sus amos ser&aacute;n castigados. No hay cajas de comunidad, y los indios percibir&aacute;n las rentas de las tierras como las suyas propias en lo que son las tierras. Todo americano que deba cualquier cantidad a los europeos no est&aacute; obligado a pag&aacute;rsela; pero si al contrario debe el europeo, pagar&aacute; con todo rigor lo que debe al americano [&hellip;]<a name=\"_ftnref24\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn24\" title=\"\">[24]<\/a>&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi&oacute;n Moreloslogra imponer &ndash;a diferencia de Hidalgo quien no tuvo mucho tiempo para aplicar sus decretos- algunas de estas medidas en los territorios que controla, incluso va m&aacute;s all&aacute; que Hidalgo y sus predecesores: por primera vez, de manera franca,declara que el objetivo de la revoluci&oacute;n es la total independencia de An&aacute;huac desechando de una vez por todas el espantajo anticuado de Fernando VII, para instaurar en su lugar una rep&uacute;blica tomando como ejemplo la Revoluci&oacute;n Francesa &ndash;sobre este tema versar&aacute;n las diferencias con Ray&oacute;n-. Le escribe a Ray&oacute;n\u00bb<em>Que se le quite la m&aacute;scara a la independencia, eliminemos la menci&oacute;n del Rey\u00bb<\/em>.El ideal que se cristaliza en el pensamiento de Morelos, que va evolucionando desde el punto donde se qued&oacute; Hidalgo hasta rebasarlo &ndash;y que se manifiestas en&nbsp;<em>Sentimientos de la naci&oacute;n-<\/em>&nbsp;era elde una rep&uacute;blica democr&aacute;tica, con valores cristianos igualitarios &ndash;con sus tres poderes ejecutivo, legislativo y judicial- cuya base fuera la peque&ntilde;a propiedad. Morelos expone estas ideas en el congreso de Chilpancingo o de An&aacute;huac el 14 de septiembre de 1813. Estas notables ideas avanzadas de corte peque&ntilde;oburgu&eacute;s se combinaban con un socialismo ut&oacute;pico que empezaba apenas a esbozarse:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Entre los papeles abandonados por los insurgentes en Cuautla se encontr&oacute; un plan escrito probablemente por alguno de los partidarios de Morelos, que reflejaba ideas populares. En &eacute;l se pide que se consideren como enemigos de la naci&oacute;n a&nbsp;<em>todoslos ricos nobles y empleados de primer orden, criollos y gachupines<\/em>, que se incauten todas las propiedades y se destruyan las minas. Estas medidas, aparentemente an&aacute;rquicas, tienen empero por objeto&nbsp;<em>un sistema liberal nuevo frente al partido realista<\/em>, y obedecen a un proyecto preciso aunque sumamente ingenuo: los bienes incautados a los ricos se repartir&aacute;n por igual entre los vecinos pobres, de modo que<em>nadie enriquezca en lo particular y todos queden socorridos en lo general<\/em>. La medida a la que se concede mayor importancia es la siguiente:&nbsp;<em>deben inutilizarse todas las haciendas grandes, cuyos terrenos laboriosos pasen de dos leguas cuando mucho, porque el beneficio mayor de la agricultura consiste en que muchos se dediquen a beneficiar con separaci&oacute;n un corto terreno.<a name=\"_ftnref25\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn25\" title=\"\"><strong>[25]<\/strong><\/a>&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que Morelos declara, en sus&ldquo;Sentimientos de la Naci&oacute;n&rdquo;, al catolicismo como &uacute;nica religi&oacute;n posiblepero este hecho expresa la base campesina de Morelos y el que la ilustraci&oacute;n en la Nueva Espa&ntilde;a jam&aacute;s alcanz&oacute; una expresi&oacute;n materialista o atea. Algunos de los ilustrados franceses fueron materialistas porque tuvieron tras de s&iacute; la experiencia de las revoluciones burguesas en Holanda, Inglaterra y la guerra de Independencia en Estados Unidos; pero el atraso econ&oacute;mico y la dependencia ideol&oacute;gica con la Iglesia &ndash;quien monopolizaba la cultura y la educaci&oacute;n- hizo que en la Colonia novohispana la ilustraci&oacute;n s&oacute;lo fuera racionalista y de&iacute;sta, como lo fue en Holanda e Inglaterra. Reclamarle a Morelos por su fanatismo religioso es pedirle peras al olmo. Casi todos los principales caudillos e ide&oacute;logos de la revoluci&oacute;n de independencia fueron curas o religiosos jesuitas, franciscanos, dominicos e, incluso, algunos masones; estuvieron implicados cientos de curas de pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sumamente interesante es el hecho de que Morelos intentara borrar las diferencias de casta que separaban al pueblo y a sus aliados, intuyendo que la revoluci&oacute;n se establec&iacute;a entre clases y no entre castas o razas &ndash;esa excrecencia ideol&oacute;gica precapitalista que ser&aacute; retomada por los nazis-en esto Morelos era tan tajante que a aqu&eacute;llos que intentaban inocular entre las tropas el veneno racista eran ejecutados. En un temprano decreto publicado en octubre de 1811 &ndash;donde todav&iacute;a se enarbolaba la consigna fernandista- se lee<em>: &ldquo;[&hellip;] se sigue [&hellip;] que no hay motivo para que las que se llaman castas quieran destruirse unos contra otros, los blancos contra los negros, o &eacute;stos contra los naturales, pues ser&iacute;a el yerro mayor que podr&iacute;an cometer los hombres [&hellip;] Que siendo los blancos los primeros representantes del reino y los que primero tomaron las armas en defensa de los naturales de los pueblos y dem&aacute;s castas, uniform&aacute;ndonos con ellos, deben ser los blancos, por este m&eacute;rito, el objeto de nuestra gratitud y no del odio que se quiere formar contra ellos.<a name=\"_ftnref26\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn26\" title=\"\"><strong>[26]<\/strong><\/a>&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las ilusiones reformistas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraste, L&oacute;pez Ray&oacute;n y otros como Jos&eacute; Maria Liceaga &ndash;desde la Suprema Junta Nacional de Am&eacute;rica- no son tan radicales y en su af&aacute;n por ganar a la aristocracia criollaa la causa independentista &ndash;cosa que nunca logran- moderan el discurso dando francos pasos atr&aacute;s con respecto al nivel de consciencia logrado por el movimiento. Ray&oacute;n &ndash;junto con una serie de intelectuales liberales- sigue insistiendo en la pertinencia de sostener la consigna de resguardarle el trono a Fernando VII, &iexcl;tratan de convencer a Calleja! e incluso ofrece dejar intacto el poder econ&oacute;mico de la aristocracia criolla.&nbsp; Morelos en un intento correcto por unificar a los insurgentes y dotarlos de un programa pol&iacute;ticoacabado, y tambi&eacute;n para debatir las diferencias,&nbsp; convoca a un Congreso en Chilpancingo. La idea es correcta pero naufragar&aacute; por la composici&oacute;n social de los congresistas,&nbsp; por las limitaciones de &eacute;stos y su intento de arrebatar la hegemon&iacute;a a las masas para concentrarla en un Congreso inoperante de la clase media. Si bien Morelos expone sus ideas&nbsp; &ndash;y estas son aprobadas por la mayor&iacute;a- el grueso de los congresistas eran intelectuales liberales que sab&iacute;an escribir y hablar bien pero estaban alejados de las masas quienes eran el verdadero sost&eacute;n de su radicalismo y de la revoluci&oacute;n.Son brillantes criollos letrados que poyan y asesoran a&nbsp; la rebeli&oacute;n pero no deber&iacute;an ni pod&iacute;an dirigirla: Quintana Roo, Jos&eacute; Mar&iacute;a Cos, Bustamante, Liceaga, Fray Servando Teresa de Mier, Fern&aacute;ndez de Lizardi, etc. Es verdad que este congreso logra concretar en el papel la primera Constituci&oacute;n republicana de An&aacute;huac &ndash;recordemos que en estas fechas M&eacute;xico era llamado Am&eacute;rica o An&aacute;huac- conocida como Constituci&oacute;n de Apatzing&aacute;n, cosa nada desde&ntilde;able; sin embargo, el Congreso ata las manos a Morelos &ndash;quien se proclama Siervo de la Naci&oacute;n- haciendo recaer decisiones pol&iacute;ticas y militares en un grupo de intelectuales inocuos, paralizando, as&iacute;, al caudillo en un momento cr&iacute;tico de enfrentamiento militar. Se dedica a establecer decretos impracticables mientras Morelos recibe derrotas decisivas por parte de Iturbide. Adem&aacute;s el Congreso no retoma las medidas agrarias que eran necesarias para sostener el &aacute;nimo de los campesinos insurrectos &ndash;pues muchos de los congresistas estaban ligados a hacendados medianos- tr&aacute;gicamente Morelos ser&aacute; apresado el 5 de noviembre de 1815 mientras protege heroicamente la huida de los diputados de ese fardo prematuro, moderado e inoperante en que se hab&iacute;a convertido el Congreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto, como dicen, que el &ldquo;hubiera&rdquo; es el verbo m&aacute;s tonto que existe, pero m&aacute;s ciego es aqu&eacute;l que no saca lecciones de la historia y se queda en la superficialidad supuestamente &ldquo;objetiva&rdquo;.&nbsp; Los &ldquo;hubiera&rdquo; son indispensables para aprender, nosotros no prescindiremos de ellos: si Morelos hubiera garantizado una mayor presencia de fuerzas plebeyas en el Congresoy si la constituyente hubiera combinado las propuestas pol&iacute;ticas avanzadas con la necesidad de ganar la guerra &ndash;es decir si hubiera combinado lo pol&iacute;tico con lo militar- quiz&aacute; la Constituci&oacute;n de Apatzing&aacute;n habr&iacute;a sido de hecho la verdadera declaraci&oacute;n de independencia, ahorr&aacute;ndonos d&eacute;cadas de luchas entre conservadores y liberales.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser capturado Morelos env&iacute;a una carta a su hijo Juan Nepomuceno &ndash;el mismo que traicionar&aacute; la causa de su padre y se unir&aacute; a los conservadores que buscaban rey en Europa-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Tepecuacuilco, noviembre 13, 1815.<br \/>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi querido hijo Juan:<br \/>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez en los momentos que &eacute;sta escribo, muy distante estar&aacute;s de mi muerte pr&oacute;xima. El d&iacute;a 5 de este mes de los muertos he sido tomado prisionero por los gachupines y marcho para ser juzgado por el caribe de Calleja.<br \/>Morir es nada, cuando por la patria se muere, y yo he cumplido como debo con mi conciencia y como americano. Dios salve a mi patria, cuya esperanza va conmigo a la tumba.<br \/>S&aacute;lvate t&uacute; y espero ser&aacute;s de los que contribuyan con los que quedan a&uacute;n a terminar la obra que el inmortal Hidalgo comenz&oacute; [&hellip;]<a name=\"_ftnref27\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn27\" title=\"\">[27]<\/a>&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sentencia original para Morelos dispon&iacute;a fusilarlo por la espalda, exponer su cabeza en una jaula en la Plaza&nbsp;Mayor de M&eacute;xico y que su mano derecha deb&iacute;a ser enviada a Oaxaca como escarmiento p&uacute;blico,pero Calleja, para evitar provocaciones que incendiar&aacute;n la rebeli&oacute;n que quer&iacute;a aplastar, modifica la sentencia: s&oacute;lo ser&aacute; fusilado sin mutilaci&oacute;n de cuerpo. Morelos es fusilado el 22 de diciembre de 1815 en san Crist&oacute;bal Ecatepec. En la &ldquo;Gazeta de M&eacute;xico&rdquo; al d&iacute;a siguiente se lee: &ldquo;Hoy 22 fue pasado por las armas este infame cabecilla, cuyas atrocidades sin ejemplo han llenado de luto estos pa&iacute;ses.<a name=\"_ftnref28\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn28\" title=\"\">[28]<\/a>&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La aristocracia usurpa la revoluci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la muerte de Morelos &ndash;y sus lugartenientes Matamoros y Hermenegildo Galeana- la fase popular del movimiento independentista termina, y ya sin el peligro de las masas los oportunistas asoman la cabeza, el sue&ntilde;o de Ray&oacute;n puede realizarse: una independencia encabezada por los arist&oacute;cratas criollos. A&uacute;n cuando reductos de la revoluci&oacute;n popular contin&uacute;an en el sur con Guerrero, Nicol&aacute;s Bravo y Guadalupe Victoria &ndash; y rel&aacute;mpagos ef&iacute;meros volver&aacute;n a brillar con la expedici&oacute;n del espa&ntilde;ol Javier Mina- de ahora en adelante la reacci&oacute;n secuestrar&aacute; el movimiento revolucionario e impondr&aacute; una independencia controlada por arriba y totalmente despojada de sus reivindicaciones sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco Javier Mina es un guerrillero Espa&ntilde;ol que particip&oacute; en las revueltas en contra de la invasi&oacute;n francesa a Espa&ntilde;a; cuando Fernando VII deroga la liberal Constituci&oacute;n de C&aacute;diz de 1812 le declara la guerra al absolutismo, es convencido por Fray Servando Teresa de Mier de las justeza de la lucha independentista en M&eacute;xico y forma una expedici&oacute;n para apoyar a los insurgentes, desembarca en Soto la Marina Tamaulipas y se suma a los reductos insurgentes encabezados por Pedro Moreno en Guanajuato. No obstante Mina se involucr&oacute; en una revoluci&oacute;n en reflujo y, a pesar de algunos &eacute;xitos militares, sus consignas no conectaron con las masas, sus proclamas reivindicaban la Constituci&oacute;n de C&aacute;diz que era desconocida y ajena a la poblaci&oacute;n; lo que deseaba &ndash;y as&iacute; lo hace saber en su manifiesto- era un gobierno liberal que se complementara comercial e industrialmente con su par en Espa&ntilde;a. Muere fusilado el 11 de noviembre de 1817. A pesar de todo, Mina es la representaci&oacute;n de un temprano revolucionario internacionalista que, como Bolivar, demuestra que algunos caudillos burgueses de aquella &eacute;poca no ten&iacute;an limitaciones chovinistas ni estrechamente nacionalistas. Las causas revolucionarias no tienen patria. Estas palabras suyas son un buen epitafio para este revolucionario:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Esta tierra fue dos veces inundadaen sangre por espa&ntilde;oles serviles, vasallos abyectos de un rey; pero hubo tambi&eacute;n espa&ntilde;oles liberales y patriotas que sacrificaron su reposo y su vida por nuestro bien.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1820 insurrecciones populares en Espa&ntilde;a obligan al rey Fernando VII a restituir las cortes liberales, que hab&iacute;an sido suprimidas por la reacci&oacute;n. Se impuso la supresi&oacute;n de los fueros de la Iglesia, la abolici&oacute;n de las &oacute;rdenes mon&aacute;sticas, la reducci&oacute;n de los diezmos. Las noticias sobre posibles pol&iacute;ticas liberales en la colonia preocupan a los sectores m&aacute;s reaccionarios de la oligarqu&iacute;a incluido el virrey Apodaca y Mat&iacute;as de Monteagudo presidente de la Santa Inquisici&oacute;n; Monteagudo convoca a grandes comerciantes y empresarios en lo que se conoce como la conspiraci&oacute;n de la Profesa para oponerse a cualquier cambio de corte liberal. De acuerdo a Belarmino Fern&aacute;ndez, Iturbide mantiene relaciones con el inquisidor Monteagudo y el Virrey que, en secreto, apoya la conspiraci&oacute;n.Fernando VII informa al Virrey que tuvo que firmar el juramento restituyendo las cortes con &ldquo;opresi&oacute;n&rdquo; y &ldquo;violencia.<a name=\"_ftnref29\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn29\" title=\"\">[29]<\/a>&rdquo; Un documento demostrar&iacute;a que fue el reyFernando VII un impulsor de una independencia reaccionaria &ndash;aunque luego intentar&aacute; una reconquista fallida-:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Mi querido Apodaca: Tengo noticias positivas de que vos y mis amados vasallos los americanos, detestando el nombre de constituci&oacute;n, s&oacute;lo apreci&aacute;is mi real nombre; &eacute;ste se ha hecho odioso en la mayor parte de los espa&ntilde;oles&hellip;para que yo pueda lograr de la grande complacencia de verme libre de grandes peligros (&hellip;); y de la de poder usar libremente de la autoridad que Dios tiene depositada en m&iacute;, os encargo (&hellip;) pong&aacute;is de vuestra parte todo el empe&ntilde;o posible (&hellip;) para que ese reino quede independiente de &eacute;ste; pero, c&oacute;mo lograrlo, sean necesario valerse de todas las inventivas que pueda sugerir la astucia (&hellip;) a vuestro cargo queda el hacerlo con la perspicacia u sagacidad de que es susceptible vuestro talento (&hellip;); que en entretanto yo meditar&eacute; el modo de escaparme de inc&oacute;gnito y presentarme cuando convenga.<a name=\"_ftnref30\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn30\" title=\"\">[30]<\/a>&rdquo;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no existe acuerdo entre los historiadores sobre la veracidad de esta sorprendente carta &ndash;que forma parte del archivo personal de Apodaca- lo cierto es quela reacci&oacute;n en su conjunto se inclina por una suerte de autonom&iacute;a mon&aacute;rquica. Pareciera que el tiempo no ha pasado y estamos en 1808, con la salvedad de que ahora se suman, junto con la aristocracia criolla, algunos de los sectores m&aacute;s podridos de la reacci&oacute;n peninsular, altos mandos del ej&eacute;rcito y la iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para 1818 Vicente Guerrero y Pedro Asencio mantienen los &uacute;ltimos reductos de la revoluci&oacute;n.Guerrero muestra tener m&aacute;s habilidades militares que pol&iacute;ticas y ser un total ingenuo: subordina las reivindicaciones sociales a la l&oacute;gica de romper su aislamiento, su alianza con el oportunista Iturbide &ndash;simbolizada en el abrazo de Acatempan- deja la hegemon&iacute;a total a las fuerzas m&aacute;s reaccionarias del pa&iacute;s que est&aacute;n interesadas en declarar la independencia desde arriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iturbide es un realista reaccionario y cruel que literalmente ha combatido a Hidalgo, Morelos y es el jefe de la &uacute;ltima campa&ntilde;a militar contra Guerrero. Fue contactado por Allende en la conspiraci&oacute;n de Quer&eacute;taro, porque pertenec&iacute;a a la aristocracia criolla, pero la combati&oacute; ferozmente. &ldquo;Hizo guerra de exterminio, arrasando pueblos, masacrando patriotas, encarcelando mujeres por el hecho de ser parientes de insurrectos (&hellip;) se fusilaron centenares de guerrilleros insurgentes sin juicio alguno<a name=\"_ftnref31\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn31\" title=\"\">[31]<\/a>.&rdquo; Iturbide es un corrupto: como comandante contrainsurgente en Quer&eacute;taro aprovecha sus cargos para convertirse en comerciante de azogue, monopolista de algod&oacute;n y grano que como jefe militar obliga a comprar, adem&aacute;s de encarecer artificialmente el producto deteniendo el transporte de sus competidores. Despu&eacute;s de desastrosas derrotas contra Guerrero comienza a conspirar para proclamar la autonom&iacute;a tan deseada por la reacci&oacute;n. Las cartas que env&iacute;a a Guerrero &ndash;quien, a decir verdad, tuvo la iniciativa en estas componendas sin principios &#8211; se parecen al silbido de una serpiente venenosa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&ldquo;Estimado amigo: No dudo en darle a Vd. Ese t&iacute;tulo, porque la firmeza y el valer son las cualidades primeras que constituyen el car&aacute;cter del hombre de bien y me lisongeo de darle Vd. En breve un abrazo que confirme mi espresion (&hellip;) para que le d&eacute; por m&iacute; las ideasque ser&iacute;a muy largo de explicar con pluma; y en este lugar solo asegurar&eacute; a Vd que dirigi&eacute;ndonos Vd. Y yo a un mismo fin, nos resta &uacute;nicamente acordar por un plan bien sistemado, los medios que nos deben conducir indubitablemente y por el camino mas corto<a name=\"_ftnref32\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn32\" title=\"\"><strong>[32]<\/strong><\/a>.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Plan de Iguala &ndash;tristemente aceptado por Guerrero- es absolutamente reaccionario y vac&iacute;o de cualquier contenido popular, el cual impondr&aacute; representantes&nbsp; que pertenecen, en su totalidad, al antiguo r&eacute;gimen, aqu&iacute; sus puntos centrales:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;1.-La religi&oacute;n cat&oacute;lica, apost&oacute;lica y romana, sin tolerancia de otra alguna&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.- Fernando VII, y en su caso los de su dinast&iacute;a o de otra reinante ser&aacute;n los emperadores&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14.- El clero secular y regular, (ser&aacute;) conservado en todos sus fueros y propiedades<a name=\"_ftnref33\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftn33\" title=\"\">[33]<\/a>.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La independencia desde arriba es tan reaccionaria que el Ej&eacute;rcito Trigarante de Iturbide &ndash;de las tres garant&iacute;as por eso de religi&oacute;n cat&oacute;lica, independencia y uni&oacute;n- pr&aacute;cticamente no entabla batallas relevantes y el podrido r&eacute;gimen se le rinde a su paso; incluso el &uacute;ltimo Virrey Juan O Donoj&uacute; acepta lo inevitable. El ej&eacute;rcito de Iturbide es el mismo ej&eacute;rcito contrainsurgente lo que significa que el Estado Novohispano se desintegra. Como se&ntilde;al&oacute; Engels: el Estado no es m&aacute;s que un grupo de hombres armados al servicio de una clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu&eacute;s de la batalla de Tacubaya,el 27 de septiembre de 1821, se consuma la independencia fallida. Con ello el cumplimiento de las demandas liberales y populares &ndash;enarboladas por Hidalgo y, sobre todo, por Morelos- acerca de la rep&uacute;blica, la democracia, el reparto agrario, la eliminaci&oacute;n de la explotaci&oacute;n a los ind&iacute;genas, el rompimiento del poder material de la iglesia, la liquidaci&oacute;n de las trabas feudales, etc. tendr&aacute;n que esperar a las reformas juaristas e incluso hasta la revoluci&oacute;n de 1910 y al cardenismo. Los ricos hacendados que usurpan a las masas la consigna de la independencia &ndash;hay que recordar que los criollos ricos s&oacute;lo hab&iacute;an aspirado a la autonom&iacute;a mon&aacute;rquica- ser&aacute;n los conservadores reaccionarios del siglo XIX; los liberales peque&ntilde;o burgueses &ndash;herederos de los insurgentes- tendr&aacute;n que convocar y apoyarse de nuevo en la masas, en largas y sangrientas batallas, para lograr algunos de los objetivos que se planteaban desde el Congreso de Chilpancingo. As&iacute; la revoluci&oacute;n democr&aacute;tico burguesa en nuestro pa&iacute;s se plantear&aacute; en una serie de episodios repartidos en m&aacute;s de cien a&ntilde;os de luchas, algunas de cuyas tareas &ndash;por ejemplo la independencia nacional con respecto al imperialismo, la cuesti&oacute;n agraria- siguen pendientes. La diferencia es que en nuestros d&iacute;as es el proletariado &ndash;y no la burgues&iacute;a- a quien le corresponde&nbsp; encabezar esa lucha que debe ya trascender al caduco sistema capitalista. El c&iacute;rculo se cierra reencontrando la semilla socialista que se encontraba en el movimiento de Morelos con la teor&iacute;a madura y desarrollada del marxismo de nuestro tiempo.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los realistas de la colonia, los herederos de la conquista espa&ntilde;ola, se convirtieron en los conservadores del siglo XIX &ndash;representaban a la misma clase social: una burgues&iacute;a dependiente e improductiva fusionada con los hacendados y a una burocracia militar onerosa- se convirtieron, despu&eacute;s, en los porfiristas de finales de ese siglo. Los trasnochados porfiristas &ndash;golpeados por la revoluci&oacute;n de 1910 pero no derrotados- se agruparon en el PAN como reacci&oacute;n ante las reformas cardenistas. Una nueva burgues&iacute;a amamantada por el Estado se aglutin&oacute; en torno al PRI que logra corporativizar a organizaciones campesinas y obreras. Literalmente observamos un cord&oacute;n umbilical que une a los reaccionarios y vendepatrias de ayer y de hoy. Vemos la misma pusilanimidad y su convicci&oacute;n de entregarse a intereses trasnacionales, caracter&iacute;sticas basadas en su deseo de mantener sus fuentes de privilegios. Pero las masas populares en M&eacute;xico tambi&eacute;n tienen sus tradiciones que mantienen una cierta continuidad: los caudillos insurgentes apoyados por las masas se convirtieron en los liberales progresistas que encabezaron la Guerra de Reforma, lucharon y vencieron al invasor franc&eacute;s. Aunque algunos se fusionaron con el porfirismo, otros, como los Flores Mag&oacute;n, radicalizaron el liberalismo y lo convirtieron en anticapitalismo; dirigentes campesinos como Zapata implementaron lo que Morelos esboz&oacute; &ndash;el reparto agrario-; los trabajadores -que los Flores Mag&oacute;n intentaron representar- protagonizaron importantes luchas a trav&eacute;s del siglo XX y XXI- desde la huelga de Cananea y la expropiaci&oacute;n petrolera hasta la huelga ferrocarrilera y lalucha del SME- . Si bien es cierto que el pueblo mexicano tiene una tradici&oacute;n de lucha que debe rescatar y reivindicar, es a&uacute;n m&aacute;s cierto que la batalla de nuestros d&iacute;as no puede ser la simple repetici&oacute;n de las demandas liberales de un Hidalgo y de un Ju&aacute;rez. Cada fruta tiene su estaci&oacute;n. La nuestra debe ser una revoluci&oacute;n socialista o naufragar&aacute;. Lo que pervive de aquellas batallas por la independencia es la necesidad de no dudar, de &ldquo;tomar la plaza&rdquo; cuando el movimiento la tiene en sus manos, de organizarse lo mejor posible, la certeza de que no se puede pactar con el enemigo ni contar solamente con la clase media, que las revoluciones deben tener una visi&oacute;n internacionalista, de que los momentos cumbres de la lucha se dan cuando las masas intervienen y de que s&oacute;lo se puede ganar con una revoluci&oacute;n que llegue hasta el final. Si Morena aspira a conservar su memoria hist&oacute;rica no debe olvidar estas lecciones.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf&iacute;a:<span style=\"line-height: 1.3em;\">&nbsp;<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bartra, R.&nbsp;<em>Estructura Agraria y clases sociales en M&eacute;xico<\/em>, Era, M&eacute;xico, 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Belarmino Fern&aacute;ndez,&nbsp;<em>Azcapotzalco 1821, la &uacute;ltima batalla de una independencia fallida<\/em>, Brigada para leer en libertad, M&eacute;xico, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beuchot, M. (compilador),&nbsp;<em>Fil&oacute;sofos mexicanos del siglo XVIII<\/em>, UNAM, M&eacute;xico, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bustamante, A.&nbsp;&nbsp;<em>Cuadro Hist&oacute;rico de la revoluci&oacute;n de la Am&eacute;rica mexicana<\/em>, archivo PDF en internet.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la Torre Villar, E.&nbsp;<em>&nbsp;la independencia de M&eacute;xico<\/em>, FCE, M&eacute;xico, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gonz&aacute;lez G&oacute;mez, F.&nbsp;<em>Los brazos de Morelos<\/em>, Brigada para leer en libertad, M&eacute;xico, 2013.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gonz&aacute;lez Lezama. R.&nbsp; &ldquo;Muerte de Jos&eacute; Mar&iacute;a Morelos&rdquo; en:&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a class=\"ext\" href=\"http:\/\/www.inehrm.gob.mx\/Portal\/PtMain.php?pagina=exp-fusilamiento-de-morelos-articulo\" target=\"_blank\">http:\/\/www.inehrm.gob.mx\/Portal\/PtMain.php?pagina=exp-fusilamiento-de-morelos-articulo<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miguel &Aacute;ngel Gallo,&nbsp;<em>Independencia, M&eacute;xico independiente<\/em>&nbsp;(Historia de M&eacute;xico en historietas tomo 2), Ediciones Quinto Sol, M&eacute;xico, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rivapalacio, V. Prieto, G. (y otros)&nbsp;<em>Morelos el machete de la naci&oacute;n<\/em>, brigada para leer en libertad, M&eacute;xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Semo, E.&nbsp;<em>Historia del capitalismo en M&eacute;xico, los or&iacute;genes. 1521\/1763<\/em>, Era, M&eacute;xico, 1981.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Semo, E.&nbsp;<em>Historia mexicana, Econom&iacute;a y lucha de clases<\/em>, Era, M&eacute;xico, 1981.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Taibo II, &ldquo;15 verdades sobre Miguel Hidalgo&rdquo;, Revista emeequis, 06 de septiembre de 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Taibo II. P.&nbsp;<em>El cura Hidalgo<\/em>, brigada para leer en libertad, M&eacute;xico, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Van Young, E.&nbsp;<em>la crisis del orden colonial<\/em>, Alianza Editorial, M&eacute;xico, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Villoro, L.&nbsp;<em>&ldquo;La Revoluci&oacute;n de independencia&rdquo;Historia general de M&eacute;xico<\/em>, Colmex, M&eacute;xico, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong style=\"line-height: 1.3em;\">Citas:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;Semo, E.&nbsp;<em>Historia del capitalismo en M&eacute;xico<\/em>, p. 79.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;Villoro, L.&nbsp;<em>&ldquo;La Revoluci&oacute;n de independencia&rdquo;Historia general de M&eacute;xico<\/em>, p. 507.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref3\">[3]<\/a>&nbsp;Semo, E.&nbsp;<em>Historia mexicana, Econom&iacute;a y lucha de clases<\/em>, p.203.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref4\">[4]<\/a>Semo, E.&nbsp;<em>Historia mexicana, Econom&iacute;a y lucha de clases<\/em>, p. 205.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref5\">[5]<\/a>&nbsp;Citado por Villoro, en&nbsp;<em>&ldquo;La Revoluci&oacute;n de independencia&rdquo;Historia general de M&eacute;xico<\/em>, p. 502.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref6\">[6]<\/a>&nbsp; Villoro, L.&nbsp;<em>&ldquo;La Revoluci&oacute;n de independencia&rdquo;Historia general de M&eacute;xico<\/em>, p. 502.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref7\">[7]<\/a>&nbsp;Semo, E.&nbsp;<em>Historia mexicana, Econom&iacute;a y lucha de clases<\/em>, p. 231.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&lt;ahref=\u00bbhttp:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref8&#8243; \u00ab\u00bb&gt;[8]&nbsp;Taibo II, P.&nbsp;<em>El cura Hidalgo<\/em>, p. 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref9\">[9]<\/a>&nbsp;Taibo II, P.&nbsp;<em>El cura Hidalgo<\/em>, p. 21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref10\">[10]<\/a>&nbsp;TaiboII, P.&nbsp;<em>El cura Hidalgo<\/em>, p. 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref11\">[11]<\/a>&nbsp;Taibo II, &ldquo;15 verdades sobre Miguel Hidalgo&rdquo;, p.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref12\">[12]<\/a>&nbsp;Semo, E.&nbsp;<em>Historia mexicana, Econom&iacute;a y lucha de clases<\/em>, p. 221.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref13\">[13]<\/a>&nbsp;Semo, E.&nbsp;<em>Historia mexicana, Econom&iacute;a y lucha de clases<\/em>, p. 222.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref14\">[14]<\/a>Bustamante<em>Cuadro Hist&oacute;rico de la revoluci&oacute;n de la Am&eacute;rica mexicana<\/em>, carta s&eacute;ptima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref15\">[15]<\/a>&nbsp;Taibo II. P.&nbsp;<em>El cura Hidalgo<\/em>, p. 39.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref16\">[16]<\/a>&nbsp;Villoro. L.&nbsp;<em>&ldquo;La Revoluci&oacute;n de independencia&rdquo;Historia general de M&eacute;xico<\/em>, p. 505.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref17\">[17]<\/a>&nbsp;Taibo II. P.&nbsp;<em>El cura Hidalgo<\/em>, pp. 35-38.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref18\">[18]<\/a>&nbsp;Proclama del cura Hidalgo a la Naci&oacute;n Americana (1810), documento contenido en&nbsp;<em>la independencia de M&eacute;xico<\/em>&nbsp;de De la Torre Villar, E. p. 215.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref19\">[19]<\/a>&nbsp;Proclama del cura Hidalgo a la Naci&oacute;n Americana (1810), documento contenido en&nbsp;<em>la independencia de M&eacute;xico<\/em>&nbsp;de De la Torre Villar, E. p. 215.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref20\">[20]<\/a>&nbsp;Decreto de Hidalgo en el que ordena la devoluci&oacute;n de las tierras a los pueblos ind&iacute;genas (5 de diciembre de 1810), documento contenido en&nbsp;<em>la independencia de M&eacute;xico<\/em>&nbsp;de De la Torre Villar, E. pp. 215-216.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref21\">[21]<\/a>&nbsp;Decreto de Hidalgo contra la esclavitud, las gabelas y el papel sellado (6 de diciembre de 1810), documento contenido en&nbsp;<em>la independencia de M&eacute;xico<\/em>&nbsp;de De la Torre Villar, E. p.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn22\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref22\">[22]<\/a>&nbsp;Taibo II,&nbsp;<em>El cura Hidalgo<\/em>, p. 50.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref23\">[23]<\/a>&nbsp;Villoro. L.&nbsp;<em>&ldquo;La Revoluci&oacute;n de independencia&rdquo;Historia general de M&eacute;xico<\/em>, p. 508.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref24\">[24]<\/a>&nbsp;&ldquo;Bando aboliendo las castas y la esclavitud entre los mexicanos&rdquo; documento contenido en&nbsp;<em>la independencia de M&eacute;xico<\/em>&nbsp;de De la Torre Villar, E. p. 219.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn25\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref25\">[25]<\/a>&nbsp;Villoro. L.&nbsp;<em>&ldquo;La Revoluci&oacute;n de independencia&rdquo;Historia general de M&eacute;xico<\/em>, pp. 510-511.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn26\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref26\">[26]<\/a>&nbsp;&ldquo;Decreto de Morelos que contiene varias medidas, particularmente sobre la guerra de castas (13 de octubre de 1811)&rdquo; documento contenido en&nbsp;<em>la independencia de M&eacute;xico<\/em>&nbsp;de De la Torre Villar, E. p.221.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn27\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref27\">[27]<\/a>&nbsp;Citado en: Gonz&aacute;lez Lezama. R.&nbsp; &ldquo;Muerte de Jos&eacute; Mar&iacute;a Morelos&rdquo;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a class=\"ext\" href=\"http:\/\/www.inehrm.gob.mx\/Portal\/PtMain.php?pagina=exp-fusilamiento-de-morelos-articulo\" target=\"_blank\">http:\/\/www.inehrm.gob.mx\/Portal\/PtMain.php?pagina=exp-fusilamiento-de-morelos-articulo<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn28\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref28\">[28]<\/a>&nbsp;Citado en: Gonz&aacute;lez Lezama. R.&nbsp; &ldquo;Muerte de Jos&eacute; Mar&iacute;a Morelos&rdquo;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a class=\"ext\" href=\"http:\/\/www.inehrm.gob.mx\/Portal\/PtMain.php?pagina=exp-fusilamiento-de-morelos-articulo\" target=\"_blank\">http:\/\/www.inehrm.gob.mx\/Portal\/PtMain.php?pagina=exp-fusilamiento-de-morelos-articulo<\/a>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn29\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref29\">[29]<\/a>&nbsp;Belarmino Fern&aacute;ndez,&nbsp;<em>Azcapotzalco 1821, la &uacute;ltima batalla de una independencia fallida<\/em>, p. 25.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn30\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref30\">[30]<\/a>&nbsp;Belarmino Fern&aacute;ndez,&nbsp;<em>Azcapotzalco 1821, la &uacute;ltima batalla de una independencia fallida<\/em>, pp. 40-41.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn31\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref31\">[31]<\/a>&nbsp;Taibo II. P.&nbsp;<em>El cura Hidalgo<\/em>, p. 91.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn32\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref32\">[32]<\/a>&nbsp;Belarmino Fern&aacute;ndez,&nbsp;<em>Azcapotzalco 1821, la &uacute;ltima batalla de una independencia fallida<\/em>, p. 37.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn33\" href=\"http:\/\/laizquierdasocialista.org\/node\/3004#_ftnref33\">[33]<\/a>&nbsp;Belarmino Fern&aacute;ndez,&nbsp;<em>Azcapotzalco 1821, la &uacute;ltima batalla de una independencia fallida<\/em>, p 40.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Revoluci&oacute;n de Independencia fue la eclosi&oacute;n de una serie de contradicciones sociales que, por un lado, fracturaron al bloque olig&aacute;rquico que dominaba en La Nueva Espa&ntilde;a &ndash;bloque encabezado por la aristocracia criolla y una minor&iacute;a peninsular (gachupines)- y por el otro, abrieron las compuertas a una insurrecci&oacute;n popular &ndash;protagonizada por las comunidades ind&iacute;genas, proletarios &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-4765","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mexico"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4765","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4765"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4765\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4765"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=4765"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=4765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}