{"id":4800,"date":"2021-09-11T11:41:27","date_gmt":"2021-09-11T16:11:27","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/wp_temp\/?p=4800"},"modified":"2021-09-11T11:46:46","modified_gmt":"2021-09-11T16:16:46","slug":"a-40-anos-lecciones-de-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=4800","title":{"rendered":"A 40 a\u00f1os del golpe militar &#8211; Lecciones de Chile"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Hoy se cumplen hoy 48 a\u00f1os del golpe militar reaccionario que derroc\u00f3 el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende en Chile, el 11 de setiembre de 1973. El golpe, organizado por la burgues\u00eda chilena con la participaci\u00f3n, colaboraci\u00f3n y aliento de Washington ahog\u00f3 en sangre el intento de los obreros y campesinos chilenos de liberarse de sus cadenas. Es necesario honrar la memoria de nuestros m\u00e1rtires al mismo tiempo que aprendemos las lecciones de las derrotas. Ahora que los j\u00f3venes y trabajadores de Chile protagonizan de nuevo luchas ejemplares que enfrentan el legado del pinochetismo, republicamos el documento \u00abLecciones de Chile\u00bb escrito por Alan Woods en 1979.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"line-height: 1.3em;\">Burgues\u00eda y terratenientes<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conquista de Chile, iniciada en 1536-37 por Diego de Almagro y, m\u00e1s tarde, por Pedro de Valdivia, se llev\u00f3 a cabo con la misma brutalidad que en otras partes del continente americano. Pero los conquistadores no encontraron en Chile ning\u00fan \u00abEl Dorado\u00bb. Los dep\u00f3sitos de oro, m\u00e1s bien escasos, no compensaron las costosas guerras con los indios araucanos, que hicieron de Chile un territorio deficitario para la Corona espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El clima del pa\u00eds, tanto en el norte como en el sur, dificultaba el desarrollo de la agricultura. Mientras que M\u00e9xico y Per\u00fa atrajeron a los elementos m\u00e1s aventureros e imaginativos de la clase dominante castellana, Chile no ofrec\u00eda las mismas perspectivas de enriquecimiento y prestigio personal. Por otra parte, los araucanos resistieron heroicamente hasta 1880, dando muestras de una gran inteligencia y fortaleza de \u00e1nimo, cambiando su t\u00e1ctica militar y su modo de vida seg\u00fan cambiaban las condiciones de lucha. Su \u00abpacificaci\u00f3n\u00bb s\u00f3lo se logr\u00f3 mediante una pol\u00edtica de exterminaci\u00f3n sistem\u00e1tica. En las guerras sanguinarias contra los indios se ve claramente el aut\u00e9ntico car\u00e1cter de los terratenientes chilenos, un car\u00e1cter forjado en la conquista y reducci\u00f3n a la esclavitud de la poblaci\u00f3n, m\u00e9todos a los que se acostumbr\u00f3 durante siglos considerando a los indios como seres inferiores, poco menos que animales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta misma mentalidad de raza superior ha caracterizado a la clase dominante chilena hasta el momento actual. Tras su piel \u00abcivilizada\u00bb y \u00abculta\u00bb se oculta la mentalidad del conquistador y del amo feudal, con la salvedad de que, hoy en d\u00eda, los \u00abhidalgos\u00bbchilenos y sus aliados burgueses no son ni m\u00e1s ni menos que agentes de segunda del imperialismo, del que dependen voluntariamente aunque de forma vergonzante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante siglos, la mejor tierra cultivable del pa\u00eds, concentrada en la parte central, estaba dividida en enormes latifundios privados (haciendas o fundos) establecidos despu\u00e9s de la conquista y que en algunos casos superaban las 5.000 hect\u00e1reas. Tan s\u00f3lo una \u00ednfima parte pertenec\u00eda a los peque\u00f1os campesinos, que apenas pod\u00edan vivir de ellas. Seg\u00fan el censo de 1925, estas haciendas ocupaban casi el 90% de toda la tierra de la regi\u00f3n. En el valle del r\u00edo Aconcagua, cerca de Valpara\u00edso, el 98% de la tierra estaba en manos de un 3% de los propietarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema de la tierra, junto con el de la emancipaci\u00f3n del pa\u00eds del imperialismo, siempre ha sido el problema central de la sociedad chilena. Siempre ha habido escasez de tierra cultivable: en el Norte, por insuficiencia de lluvia; en el Sur, por exceso de la misma. S\u00f3lo la regi\u00f3n central ofrec\u00eda buenas posibilidades para el desarrollo de una agricultura pr\u00f3spera de tipo mediterr\u00e1neo basada en la producci\u00f3n de vino, aceitunas, fruta&#8230; Pero precisamente el mayor obst\u00e1culo para este desarrollo ha sido la concentraci\u00f3n de la tierra cultivable en manos de los grandes terratenientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los grandes terrateniente siempre fueron ganaderos. La mayor parte de la tierra se dedic\u00f3 al cultivo de alfalfa y otros tipos de forrajes para el ganado. Con la mano de obra barata que proporcionaba una poblaci\u00f3n agr\u00edcola que malviv\u00eda en condiciones cercanas a la servidumbre feudal, los latifundistas no ten\u00edan el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s en modernizar la agricultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9todos rudimentarios de los grandes terrateniente fueron el factor principal que impidi\u00f3 el desarrollo agr\u00edcola. Aunque en el sur chileno, a partir de 1850, los inmigrantes alemanes establecieron minifundios, basados en la producci\u00f3n de trigo y vacas lecheras, en la mayor parte del pa\u00eds no exist\u00eda una clase numerosa de campesinos pr\u00f3speros, sino una clara divisi\u00f3n entre los grandes terratenientes y sus \u00abinquilinos\u00bb, que viv\u00edan en condiciones semifeudales, con una clase numerosa de semiproletarios rurales, los \u00abrotos\u00bb, sometidos a la explotaci\u00f3n m\u00e1s brutal y viviendo en condiciones infrahumanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de otros pa\u00edses, Chile nunca conoci\u00f3 una reforma agraria digna de tal nombre. A partir de 1925 y especialmente de 1945 se intent\u00f3 dividir las grandes haciendas. Pero estos intentos, muy parciales adem\u00e1s, no fueron consecuencia de una revoluci\u00f3n (M\u00e9xico) o de la pol\u00edtica del gobierno (Bolivia), sino de la iniciativa de los propios latifundistas, que se dieron cuenta de que en algunos casos era m\u00e1s rentable dividir sus tierras y venderlas en parcelas. La mentalidad feudal de los terratenientes chilenos no represent\u00f3 ning\u00fan obst\u00e1culo serio a la hora de participar en la especulaci\u00f3n m\u00e1s descarada. Los terratenientes vendieron una parte de sus tierras e invirtieron sus ganancias en negocios urbanos. Controlaban los bancos y otras instituciones financieras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma mucho m\u00e1s clara que en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, en Chile, los intereses de los grandes terratenientes, los banqueros y los capitalistas se funden totalmente en una oligarqu\u00eda poderosa que controla toda la vida econ\u00f3mica del pa\u00eds, junto con el imperialismo. Resulta casi imposible establecer una l\u00ednea clara de demarcaci\u00f3n entre los grandes terrateniente y la burgues\u00eda chilenos, que r\u00e1pidamente se percataron de su comuni\u00f3n de intereses y se unieron en un bloque m\u00e1s o menos homog\u00e9neo, opuesto a cambios radicales en la estructura de la sociedad. Esto explica la ausencia en Chile de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa y la frustraci\u00f3n de todos los intentos de llevar a cabo una aut\u00e9ntica reforma agraria, como una de las tareas hist\u00f3ricas m\u00e1s importantes de dicha revoluci\u00f3n. La consecuci\u00f3n en el pasado de una serie de derechos democr\u00e1ticos fue resultado de la existencia de una clase obrera fuerte y unos sindicatos poderosos. Las presiones de la clase obrera obligaron a la oligarqu\u00eda a hacer una serie de concesiones, cosa que les fue posible gracias a la situaci\u00f3n relativamente privilegiada de la econom\u00eda chilena en el per\u00edodo transcurrido entre las dos guerras mundiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la conquista de la independencia, en 1818, los mejores y m\u00e1s radicalizados elementos del Ej\u00e9rcito, fuertemente influidos por el ejemplo de la Revoluci\u00f3n francesa, intentaron llevar a cabo una serie de reformas que atentaban contra los intereses de la Iglesia y los grandes terratenientes. Pero sus intentos chocaron con la resistencia de los \u00abpelucones\u00bb, la fracci\u00f3n feudalista, que impusieron la Constituci\u00f3n reaccionaria de 1833.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo de elementos capitalistas provoc\u00f3 un enfrentamiento entre liberales y conservadores en la segunda mitad de siglo XIX. Pero a finales de ese siglo se fusionaron, reparti\u00e9ndose el bot\u00edn gracias al control del gobierno y el Estado. Un factor importante en esta fusi\u00f3n fueron las guerras constantes con Per\u00fa y Bolivia por la posesi\u00f3n de los recursos minerales de la zona norte. La guerra del Pac\u00edfico en 1883 resolvi\u00f3 la cuesti\u00f3n a favor de Chile. Con la conquista del desierto de Atacama, importantes yacimientos de nitratos pasaron a manos de la oligarqu\u00eda chilena. Chile tom\u00f3 posesi\u00f3n de las antiguas provincias peruanas de Tacna y Arica, con el compromiso de celebrar un refer\u00e9ndum (que, por supuesto, nunca tuvo lugar). Los capitalistas chilenos no ve\u00edan ninguna raz\u00f3n para enfrentarse con la clase feudal y la casta militar (a la que las victorias b\u00e9licas hab\u00edan abierto unas perspectivas de enriquecimiento sin precedente) y se contentaron con compartir el poder con ellas, que a su vez no vacilaron en participar en los negocios de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, desde el mismo instante de su nacimiento, la burgues\u00eda nacional chilena mostr\u00f3 todos los s\u00edntomas de una degeneraci\u00f3n servil. En vez de luchar consecuentemente contra el poder de los grandes terratenientes, se conformaron con una alianza servil, entregando a los terratenientes la mejor parte del poder estatal y compartiendo con ellos la riqueza extra\u00edda de la sobreexplotaci\u00f3n de los obreros y campesinos, as\u00ed como el bot\u00edn de las guerras fronterizas. Los burgueses pose\u00edan tierras y los terratenientes ten\u00edan acciones en la industria, la miner\u00eda y el comercio: ambas clases estaban estrechamente vinculadas mediante la banca y los intereses financieros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todas estas razones, la burgues\u00eda chilena fue incapaz de llevar a cabo las tareas fundamentales de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa, como hab\u00edan hecho las burgues\u00edas inglesa y francesa en los siglos XVII y XVIII respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alianza entre burgues\u00eda y latifundistas se vio fortalecida tras la victoria militar de 1883 y la derrota final de los indios araucanos en la misma d\u00e9cada. Esta alianza les hab\u00eda dado resultados muy satisfactorios: expansi\u00f3n de las fronteras nacionales y enorme aumento de la riqueza nacional, derivada de los nitratos. El \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb entre las distintas fracciones de la clase dominante encontr\u00f3 su expresi\u00f3n en el terreno de la pol\u00edtica con un largo per\u00edodo de parlamentarismo. El boom econ\u00f3mico mundial de 1891-1913 dio a la clase dominante chilena un cierto margen de maniobra. La neutralidad de Chile en la I Guerra Mundial tambi\u00e9n produjo una serie de beneficios econ\u00f3micos. La fusi\u00f3n de los intereses de la banca, los terratenientes y los grandes industriales era total. No exist\u00edan diferencias fundamentales entre los partidos pol\u00edticos representados en el Parlamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cifras siguientes demuestran el secreto de la \u00abdemocracia\u00bb chilena de aquel entonces:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Producci\u00f3n de nitratos (en toneladas)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1892: &#8230;&#8230;.. 300.000<br \/>\n1896: &#8230;&#8230;.. 1.000.000<br \/>\nPromedio anual 1901-10: 1.720.000<br \/>\nPromedio anual 1911-20: 2.500.000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aumento del comercio mundial y la demanda de nitratos chilenos hicieron subir el precio de este producto, que aument\u00f3 un 75% entre 1910 y 1918. Algo parecido ocurri\u00f3 con el cobre, que poco a poco fue desplazando a los nitratos como principal exportaci\u00f3n del pa\u00eds. La producci\u00f3n anual de cobre pas\u00f3 de 33.000 toneladas\/a\u00f1o, de media entre 1901 y 1910, a 68.000 toneladas\/a\u00f1o entre 1911 y 1920. El valor total del comercio exterior pas\u00f3 de 140 millones de pesos en 1896 a 580 millones en 1906.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero de la misma forma que la burgues\u00eda chilena fue totalmente incapaz de llevar a cabo una reforma agraria, en el terreno de la industria y la miner\u00eda se entreg\u00f3 de la forma m\u00e1s servil al imperialismo extranjero, a pesar de esa \u00abedad de oro\u00bb del capitalismo chileno. Ya en los a\u00f1os de la I Guerra Mundial, el 50% de las inversiones en la miner\u00eda eran for\u00e1neas. Muy pronto, el imperialismo, sobre todo el norteamericano, se adue\u00f1\u00f3 de la industria del cobre. En 1904, la mina\u00a0<em>El Teniente<\/em>, que produc\u00eda una tercera parte del total nacional, pas\u00f3 a manos de una empresa norteamericana.\u00a0<em>Chuquicamata<\/em>, que produc\u00eda alrededor de la mitad del total nacional, fue comprada por otra empresa norteamericana en 1912. En 1927, Anaconda compr\u00f3\u00a0<em>Potrerillos<\/em>, que representaba 1\/6 de la producci\u00f3n nacional de cobre. Durante m\u00e1s de medio siglo, compa\u00f1\u00edas como Anaconda y Kennecott Copper han llevado a cabo una aut\u00e9ntica sangr\u00eda de los recursos minerales del pa\u00eds, acumulando inmensas fortunas a costa de la clase trabajadora chilena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Control imperialista<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocurri\u00f3 lo mismo en otros sectores, como el hierro, abundante y de calidad. Bethlehem Steel tom\u00f3 el control de\u00a0<em>El Tojo<\/em>\u00a0en 1913 y la explot\u00f3 hasta agotarla. La mayor parte del hierro chileno viaj\u00f3 a EEUU.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este aspecto, la burgues\u00eda chilena tambi\u00e9n ha dado suficientes muestras de su total incapacidad para llevar a cabo otra de las tareas fundamentales de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa: la emancipaci\u00f3n del pa\u00eds del dominio del imperialismo. Antes de la Primera Guerra Mundial, Chile era un pa\u00eds semisat\u00e9lite del imperialismo brit\u00e1nico; despu\u00e9s de la Segunda, la burgues\u00eda cambi\u00f3 de yugo y pas\u00f3 a depender del norteamericano. Esta gente, a la que hoy en d\u00eda se le llena la boca hablando de la \u00abpatria\u00bb y del nacional\u00bb, es y ha sido siempre totalmente incapaz de emancipar a Chile de su dependencia humillante del imperialismo. Desde el primer momento han sido felices con el papel de administradores locales de los intereses imperialistas, los botones de las grandes multinacionales. Bajo el dominio de la burgues\u00eda, toda la enorme riqueza de Chile ha sido saqueada por los imperialistas o despilfarrada por la oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni siquiera han sido capaces de modernizar el pa\u00eds y desarrollar una infraestructura m\u00ednimamente decente, como demuestra la condici\u00f3n deplorable de las carreteras. Las pocas buenas carreteras que hay en el Norte fueron construidas por las empresas mineras extranjeras. La mayor parte de las exportaciones chilenas son transportadas por buques extranjeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto demuestra la necesidad de llevar a cabo en Chile toda una serie de tareas hist\u00f3ricas que en Europa Occidental se resolvieron ya hace mucho tiempo, en la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa. Pero toda la historia de Chile demuestra contundentemente la total incapacidad de la burgues\u00eda \u00abnacional\u00bb para llevarlas a cabo. Aunque ya antes de la I Guerra Mundial, el capitalismo se hab\u00eda convertido en la fuerza decisiva del pa\u00eds, desde su nacimiento est\u00e1 vinculado de forma decisiva, por un lado, a los intereses imperialistas y, por otro, a los de los grandes terratenientes, a trav\u00e9s de los bancos y el comercio. Esta es precisamente la raz\u00f3n por la que la burgues\u00eda \u00abnacional\u00bb nunca fue capaz de llevar a cabo las tareas hist\u00f3ricas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa y jam\u00e1s ser\u00e1 capaz de hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo se pod\u00eda plantear seriamente luchar contra el control imperialista del pa\u00eds, cuando los intereses vitales de la burgues\u00eda chilena depend\u00edan de las inversiones extranjeras y del comercio extranjero? \u00bfC\u00f3mo se pod\u00eda plantear una aut\u00e9ntica reforma agraria, cuando una parte importante de su capital proven\u00eda de los terratenientes, con quienes los burgueses estaban vinculados por miles de lazos econ\u00f3micos, pol\u00edticos, familiares, de educaci\u00f3n, etc.?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la burgues\u00eda era incapaz de llevar a cabo esas tareas hist\u00f3ricas, \u00bfqu\u00e9 otra clase social pod\u00eda hacerlo? \u00bfEl campesinado? Las masas campesinas, dispersas, analfabetas y sometidas durante siglos a la opresi\u00f3n m\u00e1s brutal, s\u00f3lo eran capaces de llevar a cabo, peri\u00f3dicamente, actos de rebeld\u00eda desesperada, sin ninguna posibilidad de \u00e9xito a no ser que encontraran una direcci\u00f3n consciente en otra clase social, basada en los centros neur\u00e1lgicos del pa\u00eds, las ciudades. El campesinado, la clase m\u00e1s heterog\u00e9nea de la sociedad, siempre ha sido la clase menos capacitada para jugar un papel pol\u00edtico independiente. O act\u00faa bajo la direcci\u00f3n de la burgues\u00eda o bajo la del proletariado. De hecho, la lucha por la hegemon\u00eda pol\u00edtica del campesinado es una cuesti\u00f3n clave para la revoluci\u00f3n socialista en Chile. Pero el primer paso en este sentido es reconocer la imposibilidad de que esta clase social pueda jugar un papel independiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLa clase media? Los representantes pol\u00edticos de la clase media no ten\u00edan nada que ver con los jacobinos franceses, los peque\u00f1o-burgueses revolucionarios del siglo XVIII que conformaron la punta de lanza de la revoluci\u00f3n de 1789. El largo per\u00edodo de\u00a0<em>boom<\/em>\u00a0econ\u00f3mico de 1891-1918 permiti\u00f3 a la oligarqu\u00eda chilena un amplio margen de maniobra para comprar la lealtad de la clase media, ofreci\u00e9ndoles carreras burocr\u00e1ticas en la Administraci\u00f3n. As\u00ed surgi\u00f3 toda una nueva casta de pol\u00edticos profesionales. Los pol\u00edticos \u00abliberales\u00bb de la clase media se vend\u00edan a la oligarqu\u00eda por poco dinero. La clase media chilena, desde aquel entonces, consider\u00f3 la pol\u00edtica como un negocio muy rentable: esto ha sido m\u00e1s verdad todav\u00eda para los llamados pol\u00edticos \u00abprogresistas\u00bb de la burgues\u00eda: los \u00abliberales\u00bb, \u00abradicales\u00bb y \u00abdemocristianos\u00bb, que participaban plenamente en el espect\u00e1culo repugnante de corrupci\u00f3n y prostituci\u00f3n, mientras las masas obreras y campesinas permanec\u00edan como meros espectadores pasivos del juego parlamentario. Los representantes pol\u00edticos de la clase media estab\u00e1n atados de pies y manos al carro de la oligarqu\u00eda que les garantizaba puestos en la administraci\u00f3n. Para ellos el sistema funcionaba bastante bien. Desde el principio, los \u00abliberales\u00bb chilenos han sido la bota de izquierdas de la oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El ascenso del movimiento obrero y la revoluci\u00f3n rusa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, el auge de la econom\u00eda chilena conllev\u00f3 el desarrollo de la industria y de la clase obrera, motivando que masas de campesinos pobres emigraran a las ciudades. En 1907, el 43,2% de la poblaci\u00f3n viv\u00eda en centros urbanos; en 1920, hab\u00eda subido al 46,4%. El 14% de la poblaci\u00f3n total del pa\u00eds viv\u00eda en la capital, Santiago. Este proceso acelerado de proletarizaci\u00f3n condujo a los primeros intentos de organizar a la clase obrera, empezando en el terreno sindical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya a principios de siglo, Luis Emilio Recabarren encabeza el proceso de organizaci\u00f3n en las minas de nitratos. M\u00e1s tarde, en 1910, se forma la Federaci\u00f3n Obrera Chilena (FOCh). Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Recabarren intenta dar la primera expresi\u00f3n pol\u00edtica al movimiento obrero chileno, con la formaci\u00f3n del Partido Obrero Socialista (POS) en Iquique.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero fueron los acontecimientos que siguieron a la I Guerra Mundial, sobre todo la Revoluci\u00f3n rusa, los que provocaron una enorme radicalizaci\u00f3n de la joven clase obrera chilena. La recesi\u00f3n mundial que empez\u00f3 en 1918 provoc\u00f3 una ca\u00edda de los precios del cobre y los nitratos. Todas las contradicciones sociales ocultas en el per\u00edodo anterior surgieron a la superficie. Entre 1913 y 1923, los salarios reales de los trabajadores se redujeron un 10% a consecuencia de la inflaci\u00f3n. La importancia de este per\u00edodo de radicalizaci\u00f3n qued\u00f3 demostrada por la ola de huelgas que hubo entre 1911 y 1920: se contabilizaron 293.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el acontecimiento clave en el proceso de toma de conciencia de los trabajadores chilenos fue la Revoluci\u00f3n de Octubre. En un ambiente generalizado de radicalizaci\u00f3n, el POS se declara a favor de la Revoluci\u00f3n rusa y en 1922 acepta las 21 condiciones para ingresar en la Internacional Comunista, cambiando su denominaci\u00f3n por la de Partido Comunista de Chile (PCCh).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os siguientes, la sociedad chilena vivi\u00f3 una crisis permanente a todos los niveles, lo que daba enormes posibilidades para el triunfo de la revoluci\u00f3n socialista. Las ilusiones de las masas en los pol\u00edticos \u00abprogresistas\u00bb de la burgues\u00eda se vieron frustradas tras las elecciones de 1918. El gobierno de la Alianza Liberal de Alessandri Palma demostr\u00f3 su total incapacidad para solucionar ni uno solo de los problemas de la clase obrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajadores aprendieron, mediante una experiencia amarga, a desconfiar totalmente de los pol\u00edticos \u00abliberales\u00bb de la burgues\u00eda. El poder econ\u00f3mico permanec\u00eda en manos de los monopolios y los terratenientes. La crisis econ\u00f3mica iba de mal en peor. Con el creciente control imperialista de la econom\u00eda, qued\u00f3 patente para todos que la burgues\u00eda chilena no era m\u00e1s que la sucursal local de los capitalistas extranjeros. La inestabilidad pol\u00edtica se vio reflejada en una serie de pronunciamientos y en el cambio de Constituci\u00f3n en 1925.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La recesi\u00f3n mundial de 1929 golpe\u00f3 duramente a Chile, oblig\u00e1ndole a abandonar el patr\u00f3n oro y repudiar la deuda exterior. Ese a\u00f1o, la producci\u00f3n minera s\u00f3lo alcanz\u00f3 el 52% del promedio del per\u00edodo 1927-29. El desempleo aumen-t\u00f3 masivamente. De los 91.000 mineros que hab\u00eda en 1929, s\u00f3lo quedaban 31.000 a finales de 1931.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El descontento, generalizado a todos los niveles de la sociedad, encontr\u00f3 su expresi\u00f3n m\u00e1s clara en una ola de agitaci\u00f3n entre los estudiantes universitarios. En general, los estudiantes y los intelectuales son un bar\u00f3metro muy sensible de las contradicciones y tensiones en el seno de la sociedad. Lenin explicaba que las condiciones objetivas para que pudiera hacerse la revoluci\u00f3n socialista son cuatro: en primer lugar, que la clase dominante pierda confianza en s\u00ed misma y no pueda seguir ejerciendo su dominio con los mismos m\u00e9todos de antes. Segundo, que las clases medias, la reserva social de la reacci\u00f3n, est\u00e9n vacilando o sean por lo menos neutrales. Tercero, que la clase obrera est\u00e9 dispuesta a luchar por la transformaci\u00f3n radical y decisiva de la sociedad. Y cuarto, que exista un partido revolucionario, con una direcci\u00f3n revolucionaria capaz de dirigir a las masas hacia la toma del poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis de la clase dominante chilena se puso de manifiesto por la crisis gubernamental permanente que caracteriz\u00f3 la d\u00e9cada de los 20. El fermento entre los estudiantes reflejaba el descontento generalizado entre la clase media. A las protestas de los estudiantes se sumaron los m\u00e9dicos y otros sectores profesionales. Hubo una serie de manifestaciones violentas que condujeron al colapso de la dictadura de Ib\u00e1\u00f1ez, que huy\u00f3 del pa\u00eds. Si hubiese existido un aut\u00e9ntico partido revolucionario de masas en Chile, la situaci\u00f3n prerrevolucionaria se hubiera podido transformar en una situaci\u00f3n revolucionaria, con la toma del poder por parte de la clase trabajadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tragedia de la clase obrera chilena fue que la consolidaci\u00f3n del Partido Comunista coincidi\u00f3 con la degeneraci\u00f3n estalinista de la URSS. El mismo proceso se dio en todos los partidos de la Internacional Comunista, que segu\u00edan ciegamente la l\u00ednea pol\u00edtica determinada por los intereses de la burocracia rusa. A partir de 1928, la Internacional, creada bajo la pol\u00edtica leninista del internacionalismo proletario, aprob\u00f3 oficialmente la teor\u00eda estalinista del \u00absocialismo en un solo pa\u00eds\u00bb, lo que convirti\u00f3 a los partidos comunistas en meros instrumentos de la pol\u00edtica exterior de la burocracia rusa. Este fue el factor decisivo en la degeneraci\u00f3n nacional-reformista de todos los partidos de la Internacional Comunista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, siguiendo las instrucciones de la camarilla estalinista de Mosc\u00fa, los partidos de la Internacional aprobaron la locura ultraizquierdista del llamado \u00abtercer per\u00edodo\u00bb, seg\u00fan la cual todas las dem\u00e1s organizaciones de la clase obrera eran \u00absocialfascistas\u00bb. Esta pol\u00edtica fue la causa del terrible fracaso de la clase obrera alemana en 1933. En los dem\u00e1s pa\u00edses, los partidos comunistas perdieron su base entre las masas a consecuencia de esta locura, que iba directamente en contra de la pol\u00edtica de frente \u00fanico predicada por Lenin. Tambi\u00e9n en Chile los resultados de la pol\u00edtica estalinista fueron funestos. El PCCh se vio reducido a un grup\u00fasculo sectario, aislado de las masas en el momento decisivo y totalmente incapaz de dar una direcci\u00f3n seria al movimiento revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como consecuencia de la ausencia de un partido revolucionario de masas, la oportunidad se perdi\u00f3. El breve gobierno \u00absocialista\u00bb de Carlos D\u00e1vila fue derrocado por el golpe de Estado de Arturo Alessandri en septiembre de 1932. Es interesante recalcar que los radicales, el partido \u00abliberal\u00bb de la burgues\u00eda chilena, apoy\u00f3 a Alessandri. De hecho, en los a\u00f1os 30, el Partido Radical fue controlado por una camarilla de terratenientes y grandes capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno D\u00e1vila hab\u00eda proclamado la \u00abRep\u00fablica Socialista\u00bb en Chile, pero al no contar con el apoyo activo de las masas qued\u00f3 suspendido en el aire. A veces un \u00abpronunciamiento\u00bb es suficiente para llevar a cabo un cambio radical, sin romper con el orden burgu\u00e9s, pero la revoluci\u00f3n socialista tiene que basarse en el movimiento consciente de la clase obrera. En este contexto, Adonis Sep\u00falveda comenta en su art\u00edculo sobre la historia del PSCh:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<strong>El movimiento no se hab\u00eda sostenido en las masas, no se entreg\u00f3 armas al pueblo para defender el gobierno, no hab\u00eda un partido que vanguardizara la resoluci\u00f3n de lucha de los trabajadores<\/strong>\u00ab. (<em>Socialismo chileno<\/em>, mayo 1976, n\u00ba 1, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia de estos acontecimientos convenci\u00f3 a los mejores luchadores de la clase obrera chilena de la necesidad urgente de un nuevo partido, un partido que realmente defendiera los intereses de la clase obrera, que no se basara ni en el reformismo socialdem\u00f3crata de la Segunda Internacional ni en la perversi\u00f3n estalinista de la Tercera, sino que hab\u00eda que volver a las aut\u00e9nticas ideas del marxismo-leninismo, del bolchevismo y la Revoluci\u00f3n de Octubre. A esta iniciativa se sumaron tambi\u00e9n muchos cuadros del viejo POS, descontentos con la l\u00ednea estalinista del PCCh.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed ser\u00eda conveniente resumir algunos de los puntos m\u00e1s sobresalientes de la vieja Declaraci\u00f3n de Principios del PSCh.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abM\u00e9todos de interpretaci\u00f3n:\u00a0<\/strong><br \/>\nEl Partido acepta como m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n de la realidad el marxismo, enriquecido y rectificado por todos los aportes cient\u00edficos del constante devenir social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Luchas de Clases:\u00a0<\/strong><br \/>\nLa actual organizaci\u00f3n capitalista divide a la sociedad humana en dos clases cada d\u00eda m\u00e1s definidas. Una clase que se ha apropiado de los medios de producci\u00f3n y que los explota en su beneficio y otra clase que trabaja, que produce y que no tiene otro medio de vida que su salario. La necesidad de la clase trabajadora de conquistar su bienestar econ\u00f3mico y el af\u00e1n de la clase poseedora de conservar sus privilegios determinan la lucha entre estas clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Estado:\u00a0<\/strong><br \/>\nLa clase capitalista est\u00e1 representada por el Estado actual, que es un organismo de opresi\u00f3n de una clase sobre otra. Eliminadas las clases, debe desaparecer el car\u00e1cter opresor del Estado, limit\u00e1ndose a guiar, armonizar y proteger las actividades de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Transformaci\u00f3n del r\u00e9gimen:\u00a0<\/strong><br \/>\nEl r\u00e9gimen de producci\u00f3n capitalista, basado en la propiedad privada de la tierra, de los instrumentos de producci\u00f3n, de cambio, de cr\u00e9dito y de transporte, debe necesariamente ser reemplazado por un r\u00e9gimen econ\u00f3mico socialista en que dicha propiedad privada se transforme en colectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Dictadura de los trabajadores:\u00a0<\/strong><br \/>\nDurante el proceso de transformaci\u00f3n total del sistema es necesaria una dictadura de los trabajadores organizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transformaci\u00f3n evolutiva por medio del sistema democr\u00e1tico no es posible porque la clase dominante se ha organizado en cuerpos civiles armados y ha erigido su propia dictadura para mantener a los trabajadores en la miseria y en la ignorancia e impedir su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Internacionalismo y antiimperialismo econ\u00f3mico:\u00a0<\/strong><br \/>\nLa doctrina socialista es de car\u00e1cter internacional y exige una acci\u00f3n solidaria y coordinada de los trabajadores del mundo. Para realizar este postulado,\u00a0<strong>el Partido Socialista propugnar\u00e1 la unidad econ\u00f3mica y pol\u00edtica de los pueblos de Am\u00e9rica Latina para llegar a la Federaci\u00f3n de las Rep\u00fablicas Socialistas del Continente y a la creaci\u00f3n de una pol\u00edtica antiimperialista<\/strong>\u00ab. (<em>Socialismo chileno<\/em>, pp. 15-16, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos principios b\u00e1sicos se mantuvieron inscritos en el carn\u00e9 de cada militante del PSCh durante los primeros 25 a\u00f1os de su existencia. A partir de la victoria de Hitler en Alemania, la pol\u00edtica exterior de la burocracia rusa dio un nuevo giro. En un primer momento, Stalin intent\u00f3 llegar a un acuerdo con Berl\u00edn, pero al fracasar lanz\u00f3 una nueva pol\u00edtica, basada en la idea de una alianza con \u00ablos pa\u00edses democr\u00e1ticos\u00bb (fundamentalmente con el imperialismo franc\u00e9s e ingl\u00e9s) en contra de Alemania. De la noche a la ma\u00f1ana, los partidos \u00abcomunistas\u00bb recibieron nuevas \u00f3rdenes: acabar con la pol\u00edtica anterior del \u00abtercer per\u00edodo\u00bb y entrar en pactos y alianzas no s\u00f3lo con los partidos socialdem\u00f3cratas (que hasta ayer eran calificados de \u00absocialfascistas\u00bb), sino tambi\u00e9n con los partidos \u00abprogresistas\u00bb de la burgues\u00eda, para atajar el peligro del fascismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Frente Popular<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, los dirigentes de los partidos \u00abcomunistas\u00bb se convirtieron en los aliados m\u00e1s fervientes de la burgues\u00eda \u00abliberal\u00bb. Lenin hab\u00eda luchado toda su vida contra esta pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n con los llamados elementos \u00abprogresistas\u00bb de la burgues\u00eda, neg\u00e1ndose, tras la Revoluci\u00f3n de Febrero en Rusia, a entrar en el gobierno provisional en coalici\u00f3n con los liberales burgueses. Los mencheviques y socialrevolucionarios en aquel entonces justificaron su entrada en el gobierno provisional __la primera edici\u00f3n de frente popular en la historia__ alegando que en Rusia, un pa\u00eds atrasado donde la clase obrera era una peque\u00f1a minor\u00eda de la poblaci\u00f3n, las tareas inmediatas eran las de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa y que, por tanto, los socialistas deb\u00edan aliarse con los partidos burgueses \u00abprogresistas\u00bb para luchar contra los restos del feudalismo y la contrarrevoluci\u00f3n fascista. La respuesta de Lenin fue tajante: ninguna confianza en la burgues\u00eda, ning\u00fan apoyo al gobierno provisional, desconfiar sobre todo de los elementos burgueses m\u00e1s \u00abradicales\u00bb, como Kerensky, ning\u00fan acercamiento a los dem\u00e1s partidos (se refer\u00eda a los mencheviques, fundamentalmente). En otras palabras, confiar exclusivamente en las fuerzas de la clase obrera organizada en los consejos obreros (s\u00f3viets), como \u00fanico poder capaz de derrotar a la reacci\u00f3n, conquistar las libertades democr\u00e1ticas, llevar a cabo todas las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa en alianza con las masas de campesinos pobres mediante la toma del poder y, a continuaci\u00f3n, pasar de una forma ininterrumpida a la revoluci\u00f3n socialista, la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda y el inicio de la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad. Lenin y los bolcheviques comprend\u00edan que la construcci\u00f3n del socialismo no era posible en un solo pa\u00eds, y menos en un pa\u00eds atrasado como la Rusia de aquel entonces, y por eso plantearon la necesidad imperativa de la extensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n a otros pa\u00edses, sobre todo a los pa\u00edses desarrollados de Europa. Por eso fue creada la III Internacional, la Internacional Comunista, que proclam\u00f3 la necesidad de la revoluci\u00f3n mundial, los Estados Unidos Socialistas de Europa y por \u00faltimo la Federaci\u00f3n Socialista Mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo Lenin y Trotsky, la Internacional Comunista aglutin\u00f3 a los elementos m\u00e1s revolucionarios y conscientes de la clase obrera del mundo. Aprendiendo de la experiencia funesta de la II Internacional (que en palabras de Lenin no era una internacional, sino \u00abuna oficina de correos\u00bb, por la escasa vinculaci\u00f3n entre los distintos partidos nacionales), los bolcheviques volvieron al concepto de internacional que ten\u00edan Marx y Engels en los tiempos de la Asociaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores: El partido mundial de la revoluci\u00f3n socialista, con una pol\u00edtica, una estrategia y una direcci\u00f3n comunes. Esta idea no supon\u00eda en absoluto una concepci\u00f3n antidemocr\u00e1tica, ni tampoco la hegemon\u00eda de un partido sobre los dem\u00e1s. Al contrario. En los primeros cuatro congresos de la III Internacional, los debates internos demuestran la existencia de un amplio margen de democracia interna, de libertad de discusi\u00f3n, donde incluso el partido m\u00e1s peque\u00f1o pod\u00eda expresar sus diferencias con la pol\u00edtica del partido m\u00e1s grande, el partido bolchevique. Hab\u00eda una amplia autonom\u00eda para las secciones nacionales, dentro de la pol\u00edtica general establecida por los congresos de la Internacional, que hasta la muerte de Lenin se celebraban anualmente, a pesar de todas las dificultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica de la Revoluci\u00f3n Rusa, que se produjo debido al aislamiento de un Estado obrero en un pa\u00eds atrasado, esta situaci\u00f3n vari\u00f3 totalmente. El proceso de estalinizaci\u00f3n del Partido Comunista ruso fue seguido por un proceso paralelo en la Internacional. Todos los militantes cr\u00edticos fueron eliminados burocr\u00e1ticamente, cosa que nunca se dio en los tiempos de Lenin. Los dirigentes de la Internacional se convirtieron en funcionarios estalinistas cuyo \u00fanico fin era aplicar las \u00f3rdenes de Mosc\u00fa. Antes, estos elementos hab\u00edan llevado a cabo la pol\u00edtica ultraizquierdista del \u00abtercer per\u00edodo\u00bb. Ahora, sin ning\u00fan tipo de problema, dieron un giro de 180\u00ba, hacia la pol\u00edtica de \u00abfrente popular\u00bb, una pol\u00edtica que Trotsky hab\u00eda caracterizado correctamente como \u00abuna caricatura maliciosa del menchevismo\u00bb y \u00abuna conspiraci\u00f3n rompehuelgas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los estalinistas chilenos no pod\u00edan llevar a cabo su pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n entre las clases sin la participaci\u00f3n de los socialistas. Los trabajadores chilenos hab\u00edan aprendido a desconfiar totalmente de los pol\u00edticos \u00abliberales\u00bb de la burgues\u00eda. La creaci\u00f3n del PSCh era la expresi\u00f3n del deseo instintivo de la clase obrera, por la necesidad de una pol\u00edtica de independencia de clase. La pol\u00edtica declarada de los socialistas era la del frente \u00fanico de trabajadores, que propugnaba la candidatura de Marmaduke Grove, destacado l\u00edder del movimiento obrero detenido por el gobierno y elegido senador por Santiago con el lema \u00abde la c\u00e1rcel al Senado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El esp\u00edritu revolucionario del movimiento de aquel entonces fue expresado en las famosas palabras de Grove: \u00abCuando lleguemos al poder, nos faltar\u00e1n faroles para colgar a la oligarqu\u00eda\u00bb. Estas palabras reflejaban el ambiente entre los trabajadores y dem\u00e1s sectores oprimidos de la sociedad chilena, que estaban buscando el camino de la Revoluci\u00f3n Socialista, no el de la colaboraci\u00f3n con la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La radicalizaci\u00f3n de las masas y la crisis del capitalismo empujaron a la oligarqu\u00eda a buscar \u00abla soluci\u00f3n final\u00bb, al igual que en Alemania, Italia o Espa\u00f1a, organizando y armando a las bandas fascistas. El gobierno bonapartista de Alessandri no hab\u00eda resuelto ninguno de los problemas de la sociedad chilena. Pero el movimiento fascista se encontr\u00f3 con la resistencia heroica de la clase obrera: las milicias obreras del Partido y las Juventudes socialistas, \u00ablos camisas de acero\u00bb, que lucharon contra los fascistas en todo Chile. Asustado, el mismo Alessandri se vio obligado a actuar contra los fascistas cuando \u00e9stos intentaron un golpe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fracaso del intento fascista, la crisis del gobierno Alessandri y la creciente ola de radicalizaci\u00f3n de las masas crearon de nuevo condiciones muy favorables para una ofensiva de la clase obrera. Pero los estalinistas chilenos jugaron un papel totalmente nefasto. Desgraciadamente, los dirigentes del PSCh fueron totalmente incapaces de ofrecer una alternativa. Los estalinistas tomaron la iniciativa, presionando fuertemente sobre la direcci\u00f3n del PSCh para que aceptara un frente popular con el Partido Radical. Esta idea iba contra todos los principios del partido y se encontr\u00f3 con la oposici\u00f3n decidida de la base obrera, que comprend\u00eda instintivamente el car\u00e1cter traicionero de los liberales burgueses y quer\u00eda un gobierno de los trabajadores. En palabras de Adonis Sep\u00falveda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando los cambios en la estrategia del movimiento obrero colocan en el tapete de la discusi\u00f3n la formaci\u00f3n del Frente Popular, el Partido Socialista se resiste a esta alianza que entrega la hegemon\u00eda del movimiento obrero a determinados sectores de la burgues\u00eda. Tiene a esa altura un profundo arraigo popular y un l\u00edder carism\u00e1tico. Hay un empuje inmenso en su militancia.<strong>Ning\u00fan socialista acepta que se entregue el liderazgo a otra fuerza<\/strong>\u00ab. (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 20, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, la falta de experiencia de los j\u00f3venes cuadros y las vacilaciones de la direcci\u00f3n del PSCh, que no supieron resistir las insistentes presiones de los estalinistas, condujeron al error fatal de entrar en el Frente Popular, a pesar de la oposici\u00f3n de la base y en abierta contradicci\u00f3n con los principios y la pol\u00edtica del partido. En el Congreso extraordinario convocado en 1938, al secretario general, \u00d3scar Schnake, le cost\u00f3 cinco horas que los delegados aceptasen la retirada de la candidatura de M. Grove, que se hab\u00eda agitado desde 1936.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Decisi\u00f3n desastrosa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta decisi\u00f3n, tr\u00e1gicamente err\u00f3nea, tuvo consecuencias desastrosas para el socialismo chileno y para toda la clase trabajadora. De la entrada de los socialistas en el gobierno del Frente Popular, que gan\u00f3 las elecciones de 1938, Sep\u00falveda saca las siguientes conclusiones:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl joven partido no resiste la colaboraci\u00f3n de clases. Sus sectores menos maduros y m\u00e1s oportunistas se \u00abengolosinan\u00bb con el aparato del Estado y olvidan los objetivos que motivan su instalaci\u00f3n en \u00e9l. Afloran las debilidades y el reformismo de algunos dirigentes, que hab\u00edan permanecido ocultos en las duras luchas de los primeros a\u00f1os. Los de mayor formaci\u00f3n marxista y fuerte conciencia de clase combaten con firmeza la ola reformista que invade al Partido. La Juventud, combativa y revolucionaria, est\u00e1 a la cabeza de la lucha interna por la recuperaci\u00f3n doctrinaria. La base reacciona con vehemencia ante la corrupci\u00f3n y el compromiso con el status que se desata en las altas cumbres burocr\u00e1ticas. El inconformismo no es de grupos radicalizados, sino de antiguos contingentes obreros. La expulsi\u00f3n del Comit\u00e9 Central de la Juventud es la gota que desborda el vaso: se produce la m\u00e1s grave escisi\u00f3n de los 43 a\u00f1os de la vida del socialismo\u00bb. (<em>Socialismo chileno<\/em>, pp. 20-21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de todos los acuerdos del partido, el liderazgo de la coalici\u00f3n gubernamental pas\u00f3 a manos de los pol\u00edticos burgueses del Partido Radical. Bajo la presi\u00f3n de las masas, el Frente Popular hizo ciertas reformas, pero a continuaci\u00f3n opt\u00f3 por una pol\u00edtica de contrarreformas que provoc\u00f3 enfrentamientos abiertos con el movimiento obrero. Un documento oficial del PSCh, publicado en abril de 1978 para conmemorar el 45 aniversario de su fundaci\u00f3n, recuerda la respuesta obrera a las medidas antiobreras tomadas por el gobierno:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa clase obrera de Santiago respondi\u00f3 al decreto primitivo con una vigorosa movilizaci\u00f3n de masas, tr\u00e1gicamente reprimida por la fuerza p\u00fablica. A la masacre sigui\u00f3 un paro general, la renuncia del gabinete y, como primer acto de una descabellada aventura entre la direcci\u00f3n del PSCh y ciertos sectores de las fuerzas armadas, se sell\u00f3 una coalici\u00f3n bastarda carente de principios, de programa y de base popular. En el congreso de 1946 todos los dirigentes fueron dr\u00e1sticamente sustituidos\u00bb. (<em>45 aniversario del PSCh<\/em>, pp. 4-5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el primer momento, la participaci\u00f3n de los dirigentes socialistas en una coalici\u00f3n con la burgues\u00eda hab\u00eda sido una aventura sin principios que tuvo consecuencias catastr\u00f3ficas para el partido. Empieza una serie de crisis internas y escisiones. El partido s\u00f3lo se salv\u00f3 gracias a las Juventudes Socialistas y los marxistas, quienes lucharon contra la pol\u00edtica colaboracionista de la direcci\u00f3n y a favor de una pol\u00edtica revolucionaria, de independencia de clase. En las elecciones presidenciales de 1946, los estalinistas chilenos vuelven a apoyar una candidatura burguesa y entran en el gobierno de Gabriel Gonz\u00e1lez con los liberales y radicales. Al cabo de dos a\u00f1os reciben su recompensa: expulsi\u00f3n del gobierno e ilegalizaci\u00f3n hasta 1958.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, el gobierno Gonz\u00e1lez demuestra a todo el mundo el car\u00e1cter netamente reaccionario de la burgues\u00eda \u00abliberal\u00bb chilena. Este gobierno \u00abradical\u00bb, \u00abde izquierdas\u00bb, resulta ser el instrumento m\u00e1s servil en manos del imperialismo norteamericano y la oligarqu\u00eda chilena. En una conferencia sobre su programa, celebrada en 1947, los socialistas chilenos subrayaron \u00abla falta de independencia demostrada por la burgues\u00eda para enfrentarse al imperialismo y a las oligarqu\u00edas criollas\u00bb y aprueba nuevamente la pol\u00edtica del Frente de Trabajadores contra la de colaboraci\u00f3n con la burgues\u00eda liberal. Es interesante citar algunas l\u00edneas del Programa aprobado en esa conferencia, que recogen la experiencia del movimiento obrero chileno en las d\u00e9cadas anteriores y sacan una serie de conclusiones muy importantes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Revoluci\u00f3n socialista<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCorresponde en el momento actual a los partidos socialistas y afines de Am\u00e9rica Latina llevar a cabo en nuestros pa\u00edses semicoloniales las realizaciones econ\u00f3micas y los cambios jur\u00eddicos que en otras partes ha impulsado y dirigido la burgues\u00eda. Las condiciones anormales y contradictorias en que nos debatimos, determinadas por el retraso de nuestra evoluci\u00f3n econ\u00f3mica social en medio de una crisis al parecer definitiva del capitalismo, exigen una aceleraci\u00f3n del proceso de la vida colectiva; tenemos que acortar las etapas mediante esfuerzos nacionales y solidarios para el aprovechamiento planificado del trabajo, de la t\u00e9cnica y del capital que tengamos a nuestra disposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso material, en naciones m\u00e1s favorecidas, ha sido el efecto del espont\u00e1neo juego de fuerzas vitales y sociales en tensi\u00f3n creadora. Entre nosotros, tendr\u00e1 que ser el resultado de la organizaci\u00f3n de la actividad colectiva, hecha con un criterio t\u00e9cnico y dirigida con un prop\u00f3sito social. El giro de los sucesos mundiales y la urgencia de los problemas internos no dan ocasi\u00f3n para esperar.\u00a0<strong>Por ineludible imperativo de las circunstancias hist\u00f3ricas, las grandes transformaciones econ\u00f3micas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa (reforma agraria, industrializaci\u00f3n, liberaci\u00f3n nacional) se realizar\u00e1n en nuestros pa\u00edses latinoamericanos a trav\u00e9s de la revoluci\u00f3n socialista<\/strong>\u00ab. (El subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Independencia de clase<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia de sucesivos gobiernos burgueses daba la raz\u00f3n a estas tesis. Despu\u00e9s de los a\u00f1os de vacas gordas que hubo durante la Segunda Guerra Mundial y algo despu\u00e9s, el precio del cobre empez\u00f3 a caer nuevamente, provocando una crisis en la econom\u00eda nacional. El nivel de empleo en la industria chilena en 1949 qued\u00f3 por debajo del nivel de 1947. La inflaci\u00f3n sigui\u00f3 aumentando y los capitalistas chilenos amasaron fortunas especulando con la divisa nacional. El 75% de la tierra cultivable permanec\u00eda en manos del 5% de la poblaci\u00f3n y el capital estadounidense aument\u00f3 su influencia en la industria nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, se logra la reunificaci\u00f3n del movimiento sindical, dividido desde 1946, con la creaci\u00f3n de la Central \u00danica de Trabajadores (CUT) en 1953, que en su declaraci\u00f3n de principios proclama como meta principal la organizaci\u00f3n de todos los trabajadores del campo y de la ciudad \u00abpara luchar contra la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, hasta llegar al socialismo \u00edntegro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os 50, los socialistas chilenos llegan a la siguiente conclusi\u00f3n, sobre la base de toda su experiencia anterior:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsta situaci\u00f3n se disputa en torno a las posibilidades de colaboraci\u00f3n con gobiernos no representantes de los trabajadores, caracterizando \u00e9sto a la trayectoria hist\u00f3rica del socialismo, hasta que, enfrentado a su pobre porvenir ideol\u00f3gico, decide rebuscar en sus principios una pol\u00edtica que le trace una perspectiva de independencia ideol\u00f3gica, de clase, y que fundamentalmente representa a los trabajadores. Es as\u00ed como aparece en Agosto de 1956 la nombrada tesis del Frente de los Trabajadores,\u00a0<strong>cuya fundamental y primera lecci\u00f3n es que la burgues\u00eda no es en nuestros pa\u00edses una clase revolucionaria. Lo son, en cambio, los trabajadores industriales y mineros, los campesinos, la peque\u00f1a burgues\u00eda intelectual, los artesanos y operarios independientes, todos los sectores de la poblaci\u00f3n cuyos intereses chocan con el orden establecido. Y en este conjunto cada vez juega un papel m\u00e1s determinante la clase obrera. Por su organizaci\u00f3n, su experiencia sindical y pol\u00edtica, su sentido de clase, es el n\u00facleo m\u00e1s resuelto de la lucha social<\/strong>\u00ab. (<em>45 aniversario del PSCh<\/em>, p.9, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo documento afirma:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMuchos detalles objetivos est\u00e1n por alcanzarse y deben constituir, por tanto, metas vitales para Chile,\u00a0<strong>pero negamos que nuestra incipiente y an\u00e9mica burgues\u00eda tenga independencia y capacidad para conquistarlos. Es aqu\u00ed una clase tributaria del imperialismo, profundamente ligada a los terratenientes, usufructuaria ileg\u00edtima de privilegios econ\u00f3micos que ya carecen de toda justificaci\u00f3n. Concluimos, entonces, que \u00fanicamente las clases explotadas, los trabajadores manuales e intelectuales, pueden asumir esa misi\u00f3n en t\u00e9rminos de conformar una sociedad nueva, sostenida por una estructura productiva, moderna y progresista<\/strong>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo se explica que \u00abla tarea de nuestra generaci\u00f3n no consiste en realizar la \u00faltima etapa de las transformaciones democr\u00e1tico-burguesas, sino dar el primer paso en la revoluci\u00f3n socialista\u00bb. En realidad, las tareas fundamentales de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa en Chile s\u00f3lo pueden ser llevadas a cabo mediante la toma del poder de la clase trabajadora, a la cabeza de las masas de campesinos pobres y dem\u00e1s sectores oprimidos de la sociedad. Pero un gobierno obrero en Chile no podr\u00eda limitarse a las tareas democr\u00e1tico-burguesas, dado que \u00e9stas supondr\u00edan un ataque contra el sistema capitalista y conducir\u00edan de forma ininterrumpida a la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las elecciones presidenciales de 1958, Salvador Allende, candidato com\u00fan del PSCh y el PCCh bajo las siglas FRAP (Frente de Acci\u00f3n Popular), obtuvo 356.000 votos, a s\u00f3lo 30.000 del candidato burgu\u00e9s, Alessandri. El gobierno de derechas llev\u00f3 a cabo un programa de austeridad, que pesaba sobre las espaldas de la clase obrera. La respuesta fue una ola de huelgas contra la represi\u00f3n gubernamental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, en el FRAP se ve nuevamente la tendencia de los dirigentes socialistas a claudicar ante las presiones del PCCh. En el programa com\u00fan se nota un cambio fundamental con respecto al programa del Partido Socialista. Como dice el documento\u00a0<em>45 aniversario del PSCh<\/em>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNuevamente es dif\u00edcil identificar los principios del socialismo implementados [aplicados] en la trayectoria del FRAP, incluidos en ella que ya es una nebulosa de principios y en la que es imposible reconocer los del partido (&#8230;) 20 a\u00f1os m\u00e1s tarde tenemos una pol\u00edtica correcta nacional e internacional, una identificaci\u00f3n social adecuada: el Frente de Trabajadores, que es absolutamente consecuente con nuestros principios, pero nos hemos desgastado en el camino compartido; en el que cada alianza nos ha ido ablandando y haci\u00e9ndonos claudicar y por tercera vez volvemos a decidir err\u00f3neamente, volvemos a pactar olvid\u00e1ndonos de la clase trabajadora, de la lucha de clases, de que la burgues\u00eda no es revolucionaria y aunque est\u00e1 escrito en nuestros principios, en nuestros informes a los Congresos, en las pol\u00e9micas interpartidarias, volvemos a establecer una santa alianza que contradice los postulados b\u00e1sicos de nuestro partido y del Frente de los Trabajadores. Nace as\u00ed una nueva coalici\u00f3n, la posibilidad de la unidad popular\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra vez m\u00e1s, los dirigentes del partido \u00abcomunista\u00bb insisten en sus tesis del car\u00e1cter democr\u00e1tico-burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n chilena y la necesidad de buscar pactos y alianzas con los llamados partidos burgueses \u00abprogresistas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, de nuevo, los dirigentes socialistas no supieron resistir las presiones. Aunque evidentemente sus intenciones eran buenas (mantener como fuera la unidad de las fuerzas principales de la clase obrera chilena), los dirigentes del PSCh pagaron un precio demasiado alto, cuyos resultados s\u00f3lo quedaron en evidencia con el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que est\u00e1 claro es que para dirigir a la clase obrera hacia la toma del poder no es suficiente tener unos principios ideol\u00f3gicos m\u00e1s o menos correctos. Por supuesto, sin ideas claras, sin un programa revolucionario, sin principios marxistas y sin perspectivas correctas, nunca ser\u00e1 posible construir el partido revolucionario ni hacer la revoluci\u00f3n socialista. Pero tambi\u00e9n hace falta una direcci\u00f3n revolucionaria, una direcci\u00f3n bolchevique, que no vacile en los momentos decisivos, que no pierda de vista el objetivo principal de la revoluci\u00f3n y que, bajo la apariencia de \u00abacuerdos t\u00e1cticos\u00bb o la \u00abunidad\u00bb, no haga concesiones en cuestiones de principios. Lenin, en este aspecto, siempre se mostraba totalmente intransigente. M\u00e1s de una vez se le acus\u00f3 de \u00absectarismo\u00bb y \u00abdogmatismo\u00bb por negarse a entrar en acuerdos de principios, y no s\u00f3lo con los burgueses (\u00e9sto se da por supuesto), sino tambi\u00e9n con otros partidos obreros. El ejemplo m\u00e1s claro es la actitud que adopt\u00f3 en 1917 hacia los mencheviques, que precisamente lo acusaban de \u00absectarismo\u00bb y de \u00abromper la unidad del campo revolucionario\u00bb. Tales acusaciones nunca deben asustar a una direcci\u00f3n revolucionaria. Lenin comprend\u00eda perfectamente la necesidad de pactos y acuerdos temporales con otros partidos obreros. Pero la consigna de Lenin era siempre: \u00abmarchar separados, golpear juntos\u00bb. Nunca confundir los distintos programas y las distintas banderas de los partidos obreros cuando \u00e9stos se ponen de acuerdo sobre alguna acci\u00f3n concreta. La tragedia del socialismo chileno durante toda su historia ha sido que, despu\u00e9s de sacar una serie de conclusiones correctas de la experiencia de lucha, sus dirigentes siempre claudicaron en cuestiones fundamentales ante las exigencias de los estalinistas, que en cada ocasi\u00f3n lograron dominar el frente com\u00fan que un\u00eda a ambos partidos, imponiendo sus ideas, sus programas y sus criterios. Y esta receta ha conducido siempre al fracaso m\u00e1s absoluto de la clase obrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica reaccionaria del gobierno Alessandri produjo una ola de radicalizaci\u00f3n en el pa\u00eds, reflejada en el movimiento huelgu\u00edstico El ritmo anual de crecimiento econ\u00f3mico oscilaba alrededor del 4,5%. Mientras que la inflaci\u00f3n aument\u00f3 enormemente, el salario real del obrero permanec\u00eda pr\u00e1cticamente al mismo nivel que en 1945. El 60% de la poblaci\u00f3n recib\u00eda s\u00f3lo el 20% de la renta nacional. La situaci\u00f3n en el campo era tan mala que, en las provincias agr\u00edcolas m\u00e1s ricas, el 7% de los terratenientes pose\u00edan m\u00e1s del 90% de la tierra. En general, alrededor de un 86% de toda la tierra cultivable del pa\u00eds estaba concentrada en un 10% aproximadamente de las entidades agr\u00edcolas. A pesar de todas las promesas de reforma agraria, las condiciones de los campesinos pobres, los \u00abinquilinos\u00bb y los \u00abafuerinos\u00bb, segu\u00edan exactamente como antes: miseria, hambre, analfabetismo, enfermedades end\u00e9micas y alcoholismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Gobierno Frei<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el control asfixiante de la agricultura por los latifundistas condujo a que Chile tiene que importar productos agr\u00edcolas para alimentar a su pueblo, a pesar de tener m\u00e1s tierra cultivable perc\u00e1pita que muchos pa\u00edses europeos. La raz\u00f3n no es dif\u00edcil de entender. Los latifundistas emplean mano de obra barata en vez de maquinaria y no se preocupan ni lo m\u00e1s m\u00ednimo de modernizar sus explotaciones. De esta forma, los sueldos de hambre del campesinado chileno son tambi\u00e9n la causa principal del bajo nivel de productividad de la agricultura chilena. La necesidad urgente de una profunda reforma agraria en Chile ha sido evidente durante d\u00e9cadas. Pero ninguno de los gobiernos \u00abprogresistas\u00bb de la burgues\u00eda fue capaz de abordar el problema seriamente, por las razones anteriormente explicadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque en las d\u00e9cadas anteriores el proceso de urbanizaci\u00f3n se hab\u00eda intensificado (52% de poblaci\u00f3n urbana en 1940; 66% en 1960), en v\u00edsperas de las elecciones presidenciales de 1964 el campesinado todav\u00eda representaba alrededor del 30% de la poblaci\u00f3n activa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ola de huelgas y el alto grado de conciencia de la clase obrera chilena fueron una advertencia para la burgues\u00eda de lo que podr\u00eda suceder en dichas elecciones. El gobierno Alessandri estaba totalmente desprestigiado. La oligarqu\u00eda necesitaba una alternativa pol\u00edtica capaz de parar el avance de los partidos obreros. Esta alternativa fue la Democracia Cristiana (DC).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Democracia Cristiana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ejemplo muy claro de la debilidad de la burgues\u00eda chilena y de la creciente radicalizaci\u00f3n de la sociedad, tanto en el campo como en la ciudad, las elecciones de 1964 se redujeron a una pugna entre los democristianos, representados por Frei, y el FRAP, representado por Allende. Ambas partes lucharon bajo la bandera de una reforma radical de la sociedad chilena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los democristianos, los representantes m\u00e1s h\u00e1biles de los intereses de la oligarqu\u00eda, utilizaron una demagogia muy \u00abizquierdista\u00bb para ganar los votos de las masas peque\u00f1o-burguesas de la ciudad y, sobre todo, del campo. El campesinado, y la clase media en general, no es una clase homog\u00e9nea, como lo son la clase obrera o la burgues\u00eda. Hay campesinos pobres, campesinos ricos y toda una serie de capas intermedias. En sus capas superiores, los campesinos se acercan a la burgues\u00eda, mientras que los campesinos pobres, los \u00abinquilinos\u00bb y los \u00abafuerinos\u00bb, son los aliados naturales del proletariado. Partidos burgueses \u00abliberales\u00bb como la Democracia Cristiana tienen su influencia entre las masas de campesinos y la clase media mediante las capas privilegiadas de dicha clase: los abogados, profesores, intelectuales, m\u00e9dicos y, por supuesto, los curas, los que \u00absaben hablar bien\u00bb, las \u00abfuerzas vivas\u00bb de cada pueblo, ante los que el campesino se acostumbra desde peque\u00f1o a descubrirse, que a veces son capaces de emplear una verborrea muy radical, incluso \u00abrevolucionaria\u00bb, con el fin de mantener su influencia entre las masas. Se presentan ante los campesinos y peque\u00f1os comerciantes como los \u00abamigos del pueblo\u00bb, los interlocutores entre el pueblo y las autoridades, los defensores de la gente pobre y humilde. Pero una vez elegidos, estos elementos acomodados se ponen inevitablemente al servicio del gran capital de la forma m\u00e1s servil. De hecho, \u00e9sta es su verdadera funci\u00f3n: la de correa de transmisi\u00f3n entre los monopolistas y los grandes banqueros, por un lado, y las masas de la clase media, por otro. La utilidad de estos explotadores pol\u00edticos de la clase media por el gran Capital depende de su capacidad para enga\u00f1ar y confundir a los millones de campesinos, peque\u00f1os comerciantes y obreros pol\u00edticamente atrasados, mujeres, etc. La revoluci\u00f3n socialista s\u00f3lo es posible cuando el control asfixiante de los liberales y \u00abdemocristianos\u00bb sobre la clase media y el campesinado se rompe. No obstante, la pol\u00edtica totalmente antileninista del Partido \u00abComunista\u00bb de Chile se ha basado desde hace mucho tiempo en la necesidad de una alianza con estos enemigos viscerales del socialismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como s\u00edntoma claro del fermento social y el descontento de las masas, baste recordar que el lema de la Democracia Cristiana en 1964 era ni m\u00e1s ni menos que \u00abRevoluci\u00f3n en libertad\u00bb. Y efectivamente, las masas depositaron su confianza en Frei, que obtuvo la mayor\u00eda absoluta: un 56% de los 2,5 millones de votos. Los resultados de las elecciones al Congreso al a\u00f1o siguiente confirmaron el triunfo de la DC, que pas\u00f3 de 23 esca\u00f1os a 82. Por otra parte, los partidos de derechas sufrieron una derrota total. Todas las esperanzas de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estaban puestas en la \u00abRevoluci\u00f3n en libertad\u00bb: la reforma agraria y la chilenizaci\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia del gobierno Frei puso de relieve nuevamente la incapacidad de los liberales burgueses para llevar a cabo las tareas m\u00e1s urgentes de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa. Bajo Frei, el Estado obtuvo el control de un 51% de las acciones de las grandes compa\u00f1\u00edas norteamericanas de cobre, pero esto en modo alguno elimin\u00f3 el control sofocante del imperialismo estadounidense sobre la econom\u00eda chilena. La reforma agraria avanzaba a paso de tortuga. Sus resultados est\u00e1n resumidos en las siguientes palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDesde el punto de vista cuantitativo, la acci\u00f3n del gobierno de la Democracia Cristiana favoreci\u00f3, en lo que respecta a la distribuci\u00f3n de la tierra, a unas 28.000 familias campesinas, que quedaron organizadas en asentamientos o cooperativas de reforma agraria en los 1.300 predios expropiados o destinados a la reforma agraria, y ten\u00edan una superficie global de 3,4 millones de hect\u00e1reas. Esto representaba el 13% del total de tierras cultivadas en Chile o el 14,5% de las tierras productivas, y los beneficiados constitu\u00edan entre el 5 y el 10% de las familias campesinas sin tierra o con tierra insuficiente. La propia meta que se hab\u00eda fijado el gobierno dem\u00f3crata-cristiano para su per\u00edodo de 6 a\u00f1os era dar acceso a la tierra a 100.000 familias campesinas, lo que significa que realizo 1\/3 de su programa en este aspecto\u00bb. (<em>Chile-Am\u00e9rica<\/em>\u00a0n\u00ba 25-26-27, p. 26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros aspectos del programa de Frei, como la intervenci\u00f3n estatal en el sector bancario, quedaron sin cumplir. Las masas de obreros y campesinos hab\u00edan pasado por la escuela de la DC y comprendieron lo que era: un fraude gigantesco. Lo que quer\u00edan era una transformaci\u00f3n profunda de la sociedad; lo que hab\u00edan conseguido era la continuaci\u00f3n del dominio imperialista y olig\u00e1rquico bajo una fachada m\u00e1s \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb. El verdadero papel de la DC, la defensora m\u00e1s fiel de la oligarqu\u00eda, qued\u00f3 demostrado en la represi\u00f3n brutal de obreros y campesinos. Entre las v\u00edctimas de la mina de El Salvador (el tercer yacimiento cupr\u00edfero, con 5.634 trabajadores) y Puerto Montt hab\u00eda m\u00e1s de 20 socialistas, asesinados por las \u00abfuerzas del orden\u00bb del gobierno Frei.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fracaso de la<\/strong>\u00a0<strong>Democracia Cristiana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la derrota electoral del 64, los dirigentes del Partido \u00abComunista\u00bb plantearon la posibilidad de una colaboraci\u00f3n con el gobierno democristiano. Las consecuencias desastrosas que esto hubiera tenido son evidentes. En palabras de A. Sep\u00falveda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sucedido despu\u00e9s de la elecci\u00f3n presidencial de 1964 si el Partido accede o se orienta a un acuerdo con el partido gobernante? S\u00f3lo el sometimiento de la clase obrera a la hegemon\u00eda burguesa por un largo per\u00edodo (&#8230;) Si \u00e9sta [la conducta del PSCh frente a la DC] hubiese sido de colaboraci\u00f3n directa, de apoyo cr\u00edtico o de oposici\u00f3n simplemente legislativa, no habr\u00edamos debilitado su base social de sustentaci\u00f3n y no se habr\u00eda abierto paso la alternativa popular\u00bb. (<em>Socialismo chileno<\/em>, pp. 26, 27 y 28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El apoyo de la Democracia Cristiana entre las masas iba desapareciendo r\u00e1pidamente. El descontento y el fermento entre la peque\u00f1a burgues\u00eda tuvieron su reflejo en el seno del propio partido de Frei, que sufri\u00f3 una escisi\u00f3n por la izquierda, que constituy\u00f3 el MAPU y evolucion\u00f3 hacia una postura radicalizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas condiciones se intenta otra vez reconstruir un frente electoral entre PSCh y PCCh. En la mesa redonda, cuando se lanz\u00f3 la idea de la Unidad Popular (UP) hubo una discrepancia entre los representantes socialistas y comunistas. Estos \u00faltimos ve\u00edan la cuesti\u00f3n del socialismo en Chile como \u00abuna perspectiva indefinida en el tiempo\u00bb. (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras Allende, sin duda, cre\u00eda sinceramente en la posibilidad de la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad por la v\u00eda parlamentaria, para los dirigentes estalinistas la cuesti\u00f3n del socialismo ni siquiera surg\u00eda. El resultado fue un documento incoherente y lleno de ambig\u00fcedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsta mesa redonda de conversaciones terminar\u00eda por llamarse \u2018Unidad Popular\u2019. Esta mesa redonda obtuvo como resultado el programa de gobierno de la UP. Programa que en lo esencial recoge los planteamientos contradictorios de dos proyectos pol\u00edtico diferentes: el car\u00e1cter socialista y el car\u00e1cter democr\u00e1tico-burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n chilena, el primero defendido por el PS. Esta contradicci\u00f3n estar\u00e1 presente a lo largo de todo el gobierno de la UP\u00bb. (45 aniversario del PSCh, p. 16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Unidad Popular<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl triunfo del 4 de Septiembre y la aplicaci\u00f3n consecuente del programa desata un proceso revolucionario que coloca a las clases en una situaci\u00f3n de tensi\u00f3n hist\u00f3rica: revoluci\u00f3n o contrarrevoluci\u00f3n. No son s\u00f3lo las realizaciones del Gobierno Popular, o el programa mismo, a lo que temen las clases dominantes, sino a la din\u00e1mica revolucionaria de las masas que pone en peligro doblemente el sistema capitalista. Temen sobre todo a la direcci\u00f3n obrera del proceso, expresada por el predominio socialista-comunista en el Gobierno, en la UP y en el movimiento de masas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSin embargo es este \u00faltimo elemento subjetivo -el factor de la direcci\u00f3n- el que no sabe responder a la nueva realidad conformada por la Revoluci\u00f3n en marcha, realidad que sobrepasa los objetivos expl\u00edcitos que la Unidad Popular se traza en 1968\u00bb. (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La coalici\u00f3n de la Unidad Popular inclu\u00eda no s\u00f3lo al PCCh y al PSCh, sino tambi\u00e9n a toda una serie de peque\u00f1os partidos y grup\u00fasculos peque\u00f1o-burgueses (MAPU, API, SDS y Partido Radical) de muy escasa implantaci\u00f3n en las masas. Los radicales, en el momento de su entrada en la coalici\u00f3n, eran indudablemente un partido burgu\u00e9s, que m\u00e1s tarde se escinde bajo la presi\u00f3n de las masas. A diferencia del Frente Popular de los a\u00f1os 30, en que el viejo Partido Radical era la fuerza mayoritaria, ahora los radicales de Alberto Baltra eran una secta, mientras que las fuerzas dominantes de la coalici\u00f3n eran los partidos obreros, PSCh y PCCh. No obstante, a los dirigentes estalinistas les interesaba la presencia de los radicales en el gobierno, no por su importancia electoral, sino como una disculpa para no llevar a cabo un programa socialista. \u00abNo podemos ir demasiado r\u00e1pidamente porque esto puede significar una ruptura de la coalici\u00f3n\u00bb. La misma t\u00e1ctica ha sido empleada por los dirigentes del PC y del PS en Francia, tambi\u00e9n con el min\u00fasculo partido radical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contra la Unidad Popular se presentan los dos partidos de la burgues\u00eda: el Partido Nacional, de Alessandri, los representantes abiertos de la oligarqu\u00eda, y la Democracia Cristiana, representada por Tomic, que a la desesperada intentaba recuperar la imagen de partido de \u00abizquierdas\u00bb, abogando por la \u00abnacionalizaci\u00f3n total de la industria del cobre\u00bb y de los bancos extranjeros y la \u00abaceleraci\u00f3n\u00bb de la reforma agraria. Pero esta vez las masas no se dejaron enga\u00f1ar por las falsas promesas de los democristianos. Los resultados de las elecciones fueron los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Allende &#8230;&#8230;&#8230; 1.075.616 (36,3%)<br \/>\nAlessandri &#8230;.. 1.036.278 (34,9%)<br \/>\nTomic &#8230;&#8230;&#8230;&#8230; 824.849 (27,8%)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El colapso abismal del voto de la DC demuestra claramente el proceso de polarizaci\u00f3n entre las clases en la sociedad chilena. De hecho, los democristianos ya hab\u00edan perdido su mayor\u00eda absoluta en las elecciones al Congreso de marzo de 1969. De un total de 150 esca\u00f1os en el Congreso y 50 en el Senado, hubo los siguientes resultados (ver cuadro 1, los resultados de las elecciones de 1965 se dan entre par\u00e9ntesis).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado de las elecciones de 1970 significaron que la Unidad Popular hab\u00eda ganado, pero sin la mayor\u00eda absoluta. Esto fue utilizado por la derecha para imponer condiciones a Allende antes de permitirle formar gobierno. Los dirigentes de la Unidad Popular ten\u00edan dos alternativas: o bien rechazar el chantaje de la burgues\u00eda, denunciar sus sucios manejos para impedir la voluntad popular y organizar movilizaciones masivas a lo largo y ancho del pa\u00eds, haciendo un llamamiento a las masas, o bien claudicar ante las presiones y aceptar las condiciones impuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos militantes socialistas estaban indignados por esta maniobra de la burgues\u00eda. E indudablemente la indignaci\u00f3n de las masas hubiera sido todav\u00eda mayor si los dirigentes de la UP hubiesen organizado una campa\u00f1a de movilizaciones y explicaciones. Ya en julio de 1970 la CUT amenazaba con una huelga general. En aquellos momentos, la clase obrera se hab\u00eda convertido en una mayor\u00eda decisiva de la sociedad: el 75% de la poblaci\u00f3n activa eran asalariados, fundamentalmente urbanos (en las industrias y en los servicios), menos del 25% se dedicaba a la agricultura. El poder del movimiento obrero en Chile ya hab\u00eda sido demostrado en las olas de huelgas bajo los gobiernos de Ib\u00e1\u00f1ez y Alessandri. Los trabajadores sab\u00edan que la campa\u00f1a electoral se hab\u00eda caracterizado por todo tipo de trucos y manejos sucios contra la UP promovidos por el imperialismo y la oligarqu\u00eda. El intento de bloquear el acceso de Allende al gobierno hubiera sido la se\u00f1al para un movimiento sin precedentes que hubiera provocado una radicalizaci\u00f3n a lo largo y ancho del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, para los marxistas, si bien los resultados electorales tienen importancia como bar\u00f3metro del grado de conciencia de las masas, no pueden ser nunca el \u00fanico factor, ni siquiera el factor determinante en nuestra estrategia. Los marxistas no somos anarquistas. Por eso participamos y estamos dispuestos a utilizar todos los mecanismos de la democracia burguesa e incluso a intentar cambiar la sociedad de modo pac\u00edfico, mediante la legislaci\u00f3n parlamentaria, en la medida en que se nos permite hacerlo. Sin embargo, toda la historia, y sobre todo la historia de Chile, demuestra c\u00f3mo la clase dominante est\u00e1 dispuesta a tolerar la existencia de la democracia y su utilizaci\u00f3n por los socialistas s\u00f3lo dentro de ciertos l\u00edmites claramente marcados. En el momento en que la burgues\u00eda ve amenazado su poder y sus privilegios, no vacila en romper unilateralmente con las \u00abreglas del juego\u00bb (reglas establecidas por ellos en defensa de su poder y sus privilegios) y destruir las conquistas democr\u00e1ticas de la clase trabajadora. No, los socialistas no somos anarquistas. Pero s\u00ed somos realistas y hemos aprendido algo de la historia. En este aspecto, lleva raz\u00f3n el compa\u00f1ero Sep\u00falveda cuando afirma:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn la cuesti\u00f3n del Poder no se trata de correlaci\u00f3n de fuerzas num\u00e9ricas, de tener la mayor\u00eda. Por ejemplo, si en marzo de 1973 obtenemos un 51% o un 55%, \u00bfsignifica que el imperialismo y la gran burgues\u00eda dejan de preparar el golpe, no contin\u00faan desarrollando fuerzas para derrocarnos? Por lo menos, la experiencia hist\u00f3rica demuestra que, aun estando en minor\u00eda, la reacci\u00f3n defiende por la violencia su predominio de clase\u00bb (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos compa\u00f1eros socialistas, y probablemente comunistas tambi\u00e9n, preve\u00edan la trampa que la burgues\u00eda estaba preparando con sus famosas condiciones. El principal protagonista de este manejo era, por supuesto, la Democracia Cristiana, que nuevamente puso de relieve su aut\u00e9ntica naturaleza de defensora m\u00e1s h\u00e1bil de los intereses de sus amos, los grandes capitalistas, los banqueros y el imperialismo norteamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo la presi\u00f3n insistente del secretario general del PCCh, Luis Corval\u00e1n, y compa\u00f1\u00eda, Allende se puso de acuerdo con la DC y acept\u00f3 el llamado \u00abpacto de garant\u00edas constitucionales\u00bb, prohibiendo por \u00abanticonstitucional\u00bb la formaci\u00f3n de \u00abmilicias privadas\u00bb o el nombramiento como oficiales de miembros de las Fuerzas Armadas no formados en las academias militares. Por otra parte, no se pod\u00eda hacer ning\u00fan tipo de cambio en el Ej\u00e9rcito de Tierra, del Aire, la Marina o la Polic\u00eda Nacional, salvo con la aprobaci\u00f3n del Congreso, donde los partidos burgueses todav\u00eda ten\u00edan la mayor\u00eda. De esta forma, Allende y los dem\u00e1s dirigentes de la UP cayeron en la trampa desde el primer momento, olvidando los principios fundamentales del marxismo y el programa de fundaci\u00f3n del socialismo chileno:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa transformaci\u00f3n evolutiva por medio del sistema democr\u00e1tico no es posible porque la clase dominante se ha organizado en cuerpos civiles armados y ha erigido su propia dictadura para mantener a los trabajadores en la miseria y en la ignorancia e impedir su emancipaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Teor\u00eda del Estado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lenin hab\u00eda explicado repetidas veces que el Estado consiste fundamentalmente en \u00abgrupos de hombres armados en defensa de la propiedad\u00bb. La aceptaci\u00f3n del \u00abpacto de garant\u00edas constitucionales\u00bb por parte de los dirigentes de la UP signific\u00f3 un compromiso, por su parte, de no armar a la clase trabajadora y de no tocar ninguna parte del aparato represivo erigido por la burgues\u00eda \u00abpara mantener a los trabajadores en la miseria y en la ignorancia e impedir su emancipaci\u00f3n\u00bb. Pero entonces, \u00bfc\u00f3mo les iba a ser posible llevar a cabo una lucha seria contra la oligarqu\u00eda y el imperialismo? Durante todo el per\u00edodo de gobierno de la UP, los dirigentes del PSCh y, sobre todo, del PCCh se enga\u00f1aron a s\u00ed mismos y, por lo tanto, enga\u00f1aron a las masas de obreros y campesinos cuando hicieron hincapi\u00e9 en el car\u00e1cter \u00abpatri\u00f3tico\u00bb e imparcial de su casta militar. Pensaban, de una forma totalmente ut\u00f3pica, neutralizar a los generales y almirantes con buenas palabras, medallas y aumentos salariales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aparato estatal, y sobre todo la casta militar, no est\u00e1 por encima de las clases y la sociedad, sino que es un \u00f3rgano de represi\u00f3n en manos de la clase dominante. Los altos mandos del ej\u00e9rcito, en Chile como en cualquier otro pa\u00eds, est\u00e1n vinculados estrechamente, por miles de lazos (de clase, familiares, de educaci\u00f3n, intereses econ\u00f3micos, etc.) con la alta burgues\u00eda, los banqueros y los terratenientes. Todo esto es el abec\u00e9 para un marxista. Por otra parte, la burgues\u00eda y sus representantes pol\u00edticos, los democristianos, lo comprend\u00edan perfectamente. El \u00abpacto\u00bb no era una cuesti\u00f3n secundaria, un detalle o un capricho. Era el centro del asunto, como se vio claramente tres a\u00f1os despu\u00e9s con unas consecuencias catastr\u00f3ficas para la clase obrera y todo el pueblo chileno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, la formaci\u00f3n del gobierno de la UP abri\u00f3 una nueva etapa en el proceso revolucionario en Chile. Al igual que en Espa\u00f1a en l936, el programa inicial del gobierno se vio muy r\u00e1pidamente sobrepasado por el movimiento de las masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDurante el primer a\u00f1o y medio de gobierno, la aplicaci\u00f3n de medidas de car\u00e1cter democr\u00e1tico-burgu\u00e9s agota r\u00e1pidamente el esquema de reformas de la UP y las masas comienzan a exigir la aplicaci\u00f3n del programa en materias como econom\u00eda, salud, educaci\u00f3n o vivienda. Es as\u00ed como estas masas comienzan a movilizarse en torno a aspiraciones como el paso a manos de los trabajadores de los grandes monopolios textiles, madereros, etc. Aspiraciones que el gobierno s\u00f3lo puede cumplir en parte, dado su grado de compromiso con la oposici\u00f3n y los obst\u00e1culos que el reformismo militante en las propias filas de la UP pone a la consecuci\u00f3n de estos objetivos.\u00a0<strong>Es en este punto donde los sectores reformistas inician una acci\u00f3n que tiende a paralizar toda iniciativa que movilice a las masas tras objetivos o perspectivas socialistas y revolucionarias, y audazmente imponen a sus representantes en la direcci\u00f3n del aparato econ\u00f3mico, utilizando a la CUT para estos fines. Todo esto tiene como consecuencia un divorcio entre los objetivos de las masas y los objetivos del gobierno<\/strong>\u00ab. (<em>45 aniversario del PSCh<\/em>, p. 17, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Presi\u00f3n de las masas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo la presi\u00f3n de las masas, el gobierno de la UP fue bastante m\u00e1s lejos de lo previsto por muchos de sus dirigentes. El esquema mecanicista del estalinismo de una divisi\u00f3n artificial entre las tareas democr\u00e1tico-burguesas y las tareas de la revoluci\u00f3n proletaria qued\u00f3 roto por el movimiento de las masas. El gobierno Allende llev\u00f3 a cabo medidas importantes de nacionalizaci\u00f3n, que representaban un duro golpe contra los intereses de la oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las medidas de chilenizaci\u00f3n del gobierno Frei hab\u00edan reducido al 49% la industria del cobre en manos de los grandes monopolios norteamericanos, como Anaconda o Kennecott Copper, a los que Frei pag\u00f3 enormes indemnizaciones (80 millones de d\u00f3lares a Kennecott Copper entre 1967 y 1969 s\u00f3lo por\u00a0<em>El Teniente<\/em>). Los trabajadores chilenos se vieron sobrecargados por este peso. En julio de l97l, Allende explic\u00f3 que los monopolios estadounidenses hab\u00edan invertido entre 50 y 80 millones de d\u00f3lares en Chile y que sus ganancias ascendieron a 1.566 millones de d\u00f3lares. Por lo tanto, dichas empresas deb\u00edan a Chile unos 642 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nacionalizaci\u00f3n del cobre en julio de 1971 represent\u00f3 un gran avance. Asimismo se nacionalizaron la industria del carb\u00f3n, las minas de hierro y de nitratos, la industria textil, ITT, INASA, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una serie de reformas sociales en beneficio de la clase trabajadora tambi\u00e9n sirvieron para aumentar dr\u00e1sticamente el apoyo popular del gobierno: distribuci\u00f3n gratuita de leche a los ni\u00f1os en los colegios, congelaci\u00f3n de los alquileres y precios, aumento de salarios y pensiones&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas medidas a su vez dieron un enorme empuje al movimiento de las masas. Por fin los sectores m\u00e1s atrasados, apol\u00edticos y ap\u00e1ticos de la sociedad vieron un gobierno que actuaba en su beneficio. El resultado fue una creciente ola de radicalizaci\u00f3n en el campo y en la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La incapacidad del gobierno Frei para llevar a cabo una reforma agraria seria fue una de las principales razones de la victoria electoral de Allende. En v\u00edsperas de las elecciones, la situaci\u00f3n en el campo se caracteriz\u00f3, en palabras del ex ministro de Agricultura de la UP, Jacques Chonchol, por \u00abuna frustraci\u00f3n creciente\u00bb. \u00c9l mismo explica c\u00f3mo la puesta en marcha de la nueva reforma agraria se debi\u00f3 a la fuerte presi\u00f3n de las masas rurales:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl primer aspecto que tuvo que abordar el gobierno de la Unidad Popular en su pol\u00edtica agraria fue el de\u00a0<strong>acelerar el proceso de las expropiaciones para responder a la presi\u00f3n e inquietud de los campesinos. \u00c9stos, en efecto, pensaban que puesto que el nuevo gobierno era de los trabajadores, todas sus diversas aspiraciones de acceso a la tierra deb\u00edan ser satisfechas del modo m\u00e1s r\u00e1pido posible<\/strong>\u00ab. (<em>Chile-Am\u00e9rica<\/em>, n\u00ba 25-26-27, pp. 27-28, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, los latifundistas empezaron una campa\u00f1a sistem\u00e1tica de sabotaje, abandonando sus tierras y desmantelando las instalaciones de sus haciendas. Muchos de ellos ya estaban financiando grupos armados de la ultraderecha con el fin de resistirse a la reforma agraria. Pablo Goebels, un gran terrateniente de la provincia de Caut\u00edn, afirm\u00f3 p\u00fablicamente que cualquier funcionario del gobierno que intentara expropiar sus tierras ser\u00eda recibido con ametralladoras. Seg\u00fan un informe oficial de la polic\u00eda, \u00e1s de 2.000 hombres han sido reclutados en comandos de asalto con el fin de provocar el fracaso del sistema de transporte, interrupciones en el abastecimiento de agua, gas y electricidad, y de esta manera causar un descontento generalizado\u00bb. (<em>Militant<\/em>, 1\/10\/71).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el primer momento la clase dominante chilena estuvo haciendo sus preparativos para un golpe. Como explica el mismo art\u00edculo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMientras que Allende predica la \u2018responsabilidad\u2019 y la \u2018disciplina\u2019 a las masas, la reacci\u00f3n est\u00e1 acumulando fuerzas para un golpe. Profundamente deprimidos por la victoria de Allende y asustados por el movimiento de las masas, los terratenientes y los capitalistas comprenden la imposibilidad de derrocar a Allende inmediatamente. Est\u00e1n dispuestos a esperar. No obstante, se est\u00e1n haciendo preparativos cuidadosos, se est\u00e1n recogiendo armas, los altos mandos del cuartel general est\u00e1n conspirando. El peligro es muy real\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resistencia del Estado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00fanica forma de desarmar a la reacci\u00f3n y aplastar la resistencia de los grandes terratenientes hubiera sido armar a los campesinos pobres, organiz\u00e1ndolos en comit\u00e9s de acci\u00f3n para ocupar las tierras, con el apoyo del gobierno. Ante un movimiento poderoso de las masas armadas, los terratenientes y sus matones hubiesen sido derrotados, con un m\u00ednimo derramamiento de sangre. De hecho, esta era la \u00fanica v\u00eda posible para defender las conquistas obtenidas por las masas con la Unidad Popular. Pero los dirigentes de la UP desconfiaban totalmente de la iniciativa revolucionaria de las masas y estaban atemorizados por la idea de \u00abprovocar a la reacci\u00f3n\u00bb. Por eso se opon\u00edan tajantemente a cada intento por parte de los campesinos pobres de llevar a cabo \u00abocupaciones ilegales\u00bb, incluso mandando a las \u00abfuerzas del orden p\u00fablico\u00bb para desalojar a los campesinos que hab\u00edan llevado a cabo tales acciones. Hoy en d\u00eda, algunos de los dirigentes de la UP intentan justificarse, alegando que estos movimientos estaban organizados por grupos ultraizquierdistas y que, a veces, los campesinos \u00abse pasaban\u00bb, ocupando no s\u00f3lo las tierras de los latifundistas, sino tambi\u00e9n de campesinos medios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indudablemente, cualquier movimiento revolucionario, sobre todo por parte de las capas m\u00e1s oprimidas y atrasadas de la poblaci\u00f3n, siempre tiende a \u00abpasarse\u00bb y, hasta cierto punto, estos \u00abexcesos\u00bb son inevitables. Tambi\u00e9n puede ser cierto que algunos grup\u00fasculos ultraizquierdistas se aprovecharan del movimiento espont\u00e1neo de los campesinos para aumentar su influencia. Pero la responsabilidad por esta situaci\u00f3n es totalmente de los dirigentes de la UP, y principalmente del PCCh y del PSCh.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mejor forma de evitar abusos y \u00abexcesos\u00bb, minimizar la violencia y la sangre y asegurar la transferencia m\u00e1s pac\u00edfica y ordenada posible de los latifundios a los campesinos pobres era que los mismos dirigentes obreros, en vez de denunciar estas \u00abacciones ilegales\u00bb y mandar a la polic\u00eda para \u00abrestablecer el orden\u00bb, se hubiesen puesto a la cabeza del movimiento de las masas, d\u00e1ndole un car\u00e1cter organizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacques Chonchol, en el art\u00edculo anteriormente mencionado, intenta minimizar la importancia de los consejos campesinos. Sin embargo, \u00e9l mismo explica las razones que impidieron la potenciaci\u00f3n y generalizaci\u00f3n de estos organismos de poder popular en el campo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abBuscando su ampliaci\u00f3n para hacer participar a estos grupos, se inici\u00f3 adem\u00e1s una lucha pol\u00edtica entre la UP y la Democracia Cristiana, y entre los propios partidos de la Unidad Popular, para tratar de controlar los consejos, lo que llev\u00f3 posteriormente a algunos partidos de la UP a no apoyar la organizaci\u00f3n de los Consejos Campesinos\u00bb. (<em>Chile-Am\u00e9rica<\/em>, p. 32, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Una afirmaci\u00f3n incre\u00edble! Algunos de los dirigentes de la UP se opon\u00edan a la creaci\u00f3n de los consejos campesinos porque exist\u00eda una lucha por la hegemon\u00eda pol\u00edtica en estos organismos. Pero, \u00bfacaso no existe la misma lucha en cada f\u00e1brica, en cada barrio obrero, en cada convocatoria electoral, en cada sindicato? Y, sin embargo, los dirigentes de la UP no abogaban por la abolici\u00f3n de los sindicatos y el parlamento. La verdadera raz\u00f3n fue que \u00abalgunos dirigentes\u00bb de la UP desconfiaban del movimiento de las masas campesinas y ten\u00edan miedo de que se les escapara de las manos. El deber elemental de los dirigentes obreros era apoyar cada iniciativa revolucionaria de las masas de campesinos pobres, potenciar activamente la creaci\u00f3n de los consejos campesinos, pese a todas las dificultades, y luchar en su seno por una pol\u00edtica socialista revolucionaria, contra la influencia funesta de los democristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el primer momento los dirigentes de la UP pon\u00edan toda su confianza en la legalidad burguesa dejando intacto todo el viejo aparato estatal. Esto tuvo consecuencias desastrosas para la reforma agraria, como admite el propio Jacques Chonchol:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAdem\u00e1s de esto, las limitaciones jur\u00eddicas del gobierno le imped\u00edan dar a los Consejos Campesinos, si no era a trav\u00e9s de una ley que no ten\u00eda posibilidades de hacer aprobar por ser minoritario en el Parlamento, fuero para sus dirigentes y financiamiento para su trabajo\u00bb (<em>Chile-Am\u00e9rica<\/em>, p. 32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter ut\u00f3pico de la idea de la utilizaci\u00f3n del viejo aparato burocr\u00e1tico del Estado burgu\u00e9s para llevar a cabo la reforma agraria queda reconocido impl\u00edcitamente, aunque con pocas ganas, en las siguientes palabras de Chonchol, que admite que los \u00abConsejos Campesinos\u00bb a menudo chocaban con la resistencia del aparato burocr\u00e1tico:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe igual modo, uno de los problemas que el gobierno de la UP no pudo resolver, a pesar de los intentos hechos, fue el del funcionamiento del aparato burocr\u00e1tico del Estado (&#8230;) Para todo el proceso de cambio agrario, que inclu\u00eda problemas tan diversos como el de las expropiaciones, el de la asistencia t\u00e9cnica y crediticia a los campesinos, el de la reorganizaci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico entre la agricultura y el resto de la sociedad, etc., se requer\u00eda dar al aparato burocr\u00e1tico, que ten\u00eda una considerable responsabilidad en todo el proceso de cambio (!), un dinamismo, una coherencia y una eficacia muy superiores a lo que hab\u00eda sido su comportamiento tradicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVarios intentos se hicieron durante el gobierno de UP para lograr este objetivo,\u00a0<strong>pero, en definitiva, las limitaciones legales, la resistencia de la burocracia a cambiar sus h\u00e1bitos, la diferencia de clases entre los bur\u00f3cratas y los campesinos, la ubicaci\u00f3n urbana de gran parte de esta burocracia agraria y las luchas partidistas impidieron avanzar de un modo significativo en la transformaci\u00f3n de la burocracia tradicional en un cuerpo m\u00e1s org\u00e1nico (?) y eficiente al servicio del proceso de la transformaci\u00f3n agraria<\/strong>\u00ab. (<em>Chile-Am\u00e9rica<\/em>, p. 33, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los argumentos de Chonchol demuestran claramente la imposibilidad de llevar a cabo un cambio radical e irreversible de las relaciones sociales en el campo chileno a no ser como consecuencia de la lucha revolucionaria del campesinado armado contra la contrarrevoluci\u00f3n y la organizaci\u00f3n de los consejos campesinos, estrechamente vinculados con los sindicatos campesinos y las organizaciones de la clase obrera en las ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a pesar de todo, por las presiones de las masas (ya antes del 1 de enero de 1971 hubo entre 250-300 ocupaciones \u00abno oficiales\u00bb), el gobierno de la UP llev\u00f3 a cabo la reforma agraria m\u00e1s profunda de toda la historia de Chile. En palabras de Chonchol:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn estas circunstancias, el gobierno de la UP se fij\u00f3 para 1971 una meta de mil predios a expropiar, que era casi tanto como lo hecho por el gobierno dem\u00f3crata-cristiano durante sus 6 a\u00f1os de ejercicio (1.139 predios) y que significaba casi cuadruplicar las expropiaciones de 1970 (273 predios con 634.000 hect\u00e1reas hab\u00edan sido expropiados por el gobierno Frei en 1970). Esto implicaba un enorme esfuerzo del sistema burocr\u00e1tico del Estado, dadas las complejidades y limitaciones del proceso de expropiaci\u00f3n contemplado en la ley 16.640. A pesar de ello, y bajo la presi\u00f3n campesina, la aceleraci\u00f3n del proceso debi\u00f3 ser a\u00fan mayor, y al final de 1971 se hab\u00edan expropiado 1.378 predios con 2.600.000 hect\u00e1reas. Este ritmo se aceler\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en 1972, a\u00f1o en que se expropiaron m\u00e1s de 2.000 predios con unas 2.800.000 hect\u00e1reas, con lo que pr\u00e1cticamente se termin\u00f3 con el gran latifundio en Chile. En l973, hasta el golpe de Estado, se expropiaron otros 1.050 predios, sobre todo predios mal explotados de tama\u00f1o medio y latifundios remanentes, con 1.200.000 hect\u00e1reas\u00bb (<em>Chile-Am\u00e9rica<\/em>, p. 28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las medidas tomadas por el gobierno Allende en beneficio de las masas de obreros y campesinos provocaron una enorme ola de entusiasmo popular, claramente reflejado en los resultados de las elecciones municipales del 4 de abril de 1971 (ver cuadro 2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que en las elecciones presidenciales Allende s\u00f3lo obtuvo el 36,3% de los votos, ahora los partidos de la UP consiguieron el 49,7% de los votos, frente al 48,05 de la oposici\u00f3n combinada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ola de radicalizaci\u00f3n en el pa\u00eds tuvo su expresi\u00f3n en el surgimiento de incipientes \u00f3rganos de poder obrero en las f\u00e1bricas y en los barrios obreros. En el campo hubo intentos, por parte de los campesinos pobres, de ocupar tierras. Este fermento en las masas populares tambi\u00e9n sacudi\u00f3 a los partidos tradicionales de la clase media, provocando una serie de convulsiones y escisiones en su seno. Siete diputados de la DC abandonaron sus filas para formar un nuevo partido, el MIC (Izquierda Cristiana), al que se adhiri\u00f3 una parte de las juventudes del partido, quienes se declararon a favor de \u00abla construcci\u00f3n del socialismo\u00bb con el gobierno de la UP. El Partido Radical sufri\u00f3 una escisi\u00f3n por la derecha tras el 25 Congreso, cuando el Partido formalmente se declar\u00f3 a favor de \u00abla lucha de clases y la necesidad de terminar la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre\u00bb. Alberto Baltra, que protagoniz\u00f3 la formaci\u00f3n del MRI \u00abpara representar los intereses de la clase media\u00bb, tampoco se atrevi\u00f3 inmediatamente a manifestarse abiertamente contra el gobierno de la UP. La corriente popular a favor del gobierno era demasiado fuerte incluso entre las masas de la peque\u00f1a burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, la correlaci\u00f3n de fuerzas en el parlamento no era m\u00e1s que un p\u00e1lido reflejo de la enorme fortaleza del movimiento obrero y campesino en aquel momento. Todas las condiciones objetivas para la transformaci\u00f3n pac\u00edfica de la sociedad chilena estaban dadas. La clase dominante estaba desmoralizada y vacilaba. El movimiento de las masas estaba en auge, y de hecho ya hab\u00eda dejado muy atr\u00e1s los esquemas reformistas de las direcciones obreras. La clase media, y sobre todo el campesinado, miraba con esperanza hacia el gobierno. Los dirigentes socialistas y comunistas ocupaban puestos claves del gobierno y la administraci\u00f3n p\u00fablica. Ten\u00edan la ventaja de ser el gobierno leg\u00edtimo del pa\u00eds, lo que facilitaba la tarea de la revoluci\u00f3n socialista de cara a las masas m\u00e1s atrasadas de la clase media. Incluso en las fuerzas armadas, la Unidad Popular ten\u00eda mucho apoyo, no s\u00f3lo entre los soldados y marineros, sino incluso entre amplios sectores de los suboficiales, que apoyaban al PSCh o al PCCh. El presidente de la Rep\u00fablica pod\u00eda convocar un refer\u00e9ndum sobre temas importantes. No se puede imaginar una situaci\u00f3n objetiva m\u00e1s favorable. No obstante, las direcciones del PSCh y del PCCh no aprovecharon el momento para dar el golpe definitivo y acabar con el poder de la oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta situaci\u00f3n, surgieron elementos de doble poder en la sociedad chilena:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn este punto es muy importante destacar que la contradicci\u00f3n fundamental est\u00e1 dada por la aspiraci\u00f3n del poder popular de las masas expresadas en los llamados comandos comunales, cordones industriales, asambleas populares, formas de control de abastecimiento de alimentos, consejo de administraci\u00f3n de empresas, etc.\u00bb (<em>45 aniversario del PSCh<\/em>, p. 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, los dirigentes del movimiento obrero dejaron todas las palancas del poder en manos de la clase dominante. No se atrevieron a tocar el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda. \u00abLa Unidad Popular tiene el poder Ejecutivo\u00bb, dice Sep\u00falveda, \u00abpero el enemigo controla toda la institucionalidad burguesa y se escuda en ella para sus preparativos contrarrevolucionarios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno ten\u00eda poderes legales para convocar un plebiscito y unas nuevas elecciones legislativas, que sin duda alguna hubieran significado una victoria decisiva para los partidos obreros. Pero en un momento tan favorable, los dirigentes de la UP desperdiciaron la oportunidad, confiando ciegamente en la \u00abbuena voluntad\u00bb del enemigo de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La contraofensiva burguesa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa Unidad Popular triunfa con un 36% el 4 de septiembre. El 5 de noviembre, despu\u00e9s del asesinato del Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito, general Ren\u00e9 Schmeider, el Presidente Allende asume [el poder] ante una burgues\u00eda dividida y aterrada. Las propias Fuerzas Armadas esperan una limpieza a fondo. No se mueve a nadie. Se inicia la aplicaci\u00f3n de las l\u00edneas generales del Programa y de las 40 medidas. A cinco meses de ejercicio de gobierno se realizan las elecciones de regidores: la UP obtiene el 51% de los votos\u00bb (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 38).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, los dirigentes de la UP perdieron la mejor oportunidad de conseguir una transformaci\u00f3n relativamente pac\u00edfica de la sociedad: la convocatoria de unas nuevas elecciones, la consecuci\u00f3n de una mayor\u00eda absoluta que hubiera quitado a los partidos burgueses su \u00faltimo pretexto legal para bloquear la legislaci\u00f3n socialista y un llamamiento desde el gobierno a toda la clase obrera y al campesinado para llevar a cabo la total eliminaci\u00f3n del poder de los capitalistas y terratenientes en Chile, armando a los obreros y campesinos en defensa de sus conquistas democr\u00e1ticas, econ\u00f3micas y sociales y organizando de forma generalizada por todo el pa\u00eds consejos de obreros, campesinos, soldados, amas de casa y peque\u00f1os comerciantes para organizar la producci\u00f3n y vigilar el mantenimiento del orden revolucionario. Estos consejos, democr\u00e1ticamente elegidos y revocables en todo momento, se constituir\u00edan finalmente en los aut\u00e9nticos \u00f3rganos del poder de los obreros y campesinos chilenos. Enfrentadas a un movimiento revolucionario de estas caracter\u00edsticas, la clase dominante, la casta militar y la burocracia estatal hubieran quedado suspendidas en el aire, sin ning\u00fan tipo de base social. Pero los dirigentes de los principales partidos obreros, al olvidar los principios m\u00e1s elementales del marxismo y desaprovechar la oportunidad, dejaron que la iniciativa pasase a manos de la reacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Utilizando su control de la prensa, la oligarqu\u00eda chilena, con el apoyo activo de la CIA, empieza su contraofensiva en las p\u00e1ginas de\u00a0<em>El Mercurio<\/em>. La Democracia Cristiana intensifica su campa\u00f1a contra el gobierno en alianza con el Partido Nacional, exigiendo el \u00abdesarme de todos los grupos armados\u00bb. Esta gente, l\u00f3gicamente, estaba pensando s\u00f3lo en los grupos de izquierda, ya que \u00abPatria y Libertad\u00bby otros grupos fascistas llevaban a cabo sus provocaciones terroristas en las calles con impunidad. As\u00ed, se establece una conveniente divisi\u00f3n del trabajo entre la oposici\u00f3n \u00abrespetable\u00bb de la DC, que sistem\u00e1ticamente bloquea las nuevas leyes, y los fascistas, que siembran el terror y la confusi\u00f3n en las calles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los capitalistas y terratenientes chilenos boicotearon la econom\u00eda nacional. El imperialismo estadounidense cort\u00f3 toda ayuda econ\u00f3mica al gobierno Allende e intent\u00f3 organizar un boicot mundial al cobre chileno. Las nacionalizaciones, llevadas a cabo de forma parcial y sin una planificaci\u00f3n econ\u00f3mica global, dieron lugar a convulsiones, provocando un enorme aumento de la inflaci\u00f3n, que elimin\u00f3 las ventajas de los incrementos salariales y afect\u00f3 seriamente a la clase media. Muy r\u00e1pidamente, la simpat\u00eda de las capas medias hacia el nuevo gobierno se convirti\u00f3 en una creciente oposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ofensiva de la contrarrevoluci\u00f3n empieza con el paro de los camiones, en octubre de 1972. Las masas de la clase trabajadora, comprendiendo el peligro, responden con unas movilizaciones impresionantes, que logran frustrar el intento contrarrevolucionario, pero \u00bfc\u00f3mo actuaron los dirigentes? Con una remodelaci\u00f3n del gobierno para por primera vez incluir a representantes de la casta militar en el gabinete.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente, el triunfo logrado por la movilizaci\u00f3n y la iniciativa de la clase trabajadora se convierte en una derrota a causa de la bancarrota y la miop\u00eda reformista de sus dirigentes. \u00abSe llama a las Fuerzas Armadas como \u00e1rbitros en un conflicto que ten\u00eda un vencedor\u00bb, comenta A. Sep\u00falveda con amargura. El Comit\u00e9 Central del Partido Socialista, expresando la indignaci\u00f3n de la base obrera contra la capitulaci\u00f3n del gobierno, protesta contra \u00abesa salida que escamotea una victoria en una fase decisiva del proceso\u00bb (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 40).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conspiraciones golpistas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre el paro de octubre y el 4 de marzo, hay cuatro meses de preparaci\u00f3n contrarrevolucionaria: propaganda contra el \u00abdesabastecimiento\u00bb y el \u00abmercado negro\u00bb provocado artificialmente por la burgues\u00eda. Al mismo tiempo, se intensifican las conspiraciones golpistas en los cuarteles. En esta situaci\u00f3n, los dirigentes de la UP, empe\u00f1ados en sus esquemas reformistas y confiando ciegamente en la \u00ablealtad\u00bb de los generales \u00abpatriotas\u00bb, se muestran totalmente impotentes para parar la ofensiva de la derecha. A pesar de todo, la Unidad Popular obtuvo el 44% de los votos en las elecciones de marzo de 1973. \u00abEn el primer momento, que el pueblo considera un triunfo, el enemigo est\u00e1 apabullado. Es la ocasi\u00f3n de lanzarse a la ofensiva&#8230; Es lo que plantea el Partido Socialista. Pero no hay ofensiva\u00bb (<em>Socialismo chileno<\/em>, pp. 40-41).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indudablemente, las bases obreras, tanto del PSCh como del PCCh, quer\u00edan pasar a la ofensiva. Los trabajadores estaban pendientes de una palabra de sus dirigentes para salir a la calle y aplastar a la reacci\u00f3n, Ped\u00edan armas, pero s\u00f3lo consiguieron buenas palabras, promesas y llamamientos a la disciplina, la responsabilidad, la serenidad. Sin embargo, como dice Sep\u00falveda, ya en marzo de 1973 el proletariado \u00abno quer\u00eda m\u00e1s desfiles, aspiraba al poder\u00bb. (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 41).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el documento del PSCh anteriormente citado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl gobierno de la UP, enfrentado a la insurrecci\u00f3n de la burgues\u00eda, no es capaz, por las posiciones reformistas, de resolver a favor de la revoluci\u00f3n chilena, con acciones organizadas de masas, de poner fin a esta ofensiva, y desde la conciliaci\u00f3n trata de posponer el desenlace de una situaci\u00f3n que se hace cada vez m\u00e1s insostenible\u00bb (<em>45 aniversario del PSCh<\/em>, p. 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La base obrera del PSCh, siguiendo su instinto de clase, se opuso tajantemente a la entrada de militares en el gobierno. De esta manera, los obreros socialistas demostraron que comprend\u00edan mucho mejor que su direcci\u00f3n lo que estaba pasando en el pa\u00eds. La capitulaci\u00f3n de los dirigentes de la UP en noviembre s\u00f3lo estimul\u00f3 el apetito de los reaccionarios. Los resultados de las elecciones de marzo s\u00f3lo sirvieron para aplazar el desenlace fatal. Si la contrarrevoluci\u00f3n s\u00f3lo hubiera dependido de los dirigentes, habr\u00eda triunfado en Chile casi un a\u00f1o antes. Afortunadamente, el enorme poder del movimiento obrero y su gran nivel de combatividad hizo vacilar a las fuerzas reaccionarias. Como dijo el periodista ingl\u00e9s Laurence Whitehead, en un art\u00edculo en\u00a0<em>The Economist<\/em>(30\/7\/73):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi hasta ahora el ej\u00e9rcito chileno se ha detenido, la explicaci\u00f3n no hay que buscarla en ninguna tradici\u00f3n nacional peculiar, sino en el poder formidable ahora adquirido por el movimiento obrero\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prueba de este enorme poder fue el fracaso rotundo del \u00abtancazo\u00bb del d\u00eda 29 de junio. En cuesti\u00f3n de horas, miles de trabajadores hicieron huelgas, ocuparon las f\u00e1bricas y, dejando piquetes para guardar las f\u00e1bricas ocupadas, marcharon hasta el Palacio de la Moneda. \u00abOtra coyuntura extraordinaria para avanzar y golpear\u00bb, afirma Sep\u00falveda. \u00abLos campesinos estaban a la vista. Abortado el movimiento, los parlamentarios de derechas temblaban en los pasillos del Congreso\u00bb (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 41).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00bfcu\u00e1l fue la reacci\u00f3n de la direcci\u00f3n? Allende hizo un llamamiento a los trabajadores para que volviesen a trabajar. La polic\u00eda dispers\u00f3 a las masas que circulaban sin rumbo fijo por las calles de la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este comportamiento del gobierno dio \u00e1nimo a las fuerzas reaccionarias, que se lanzaron nuevamente a la lucha con otra huelga de los camioneros. Los trabajadores respondieron con una huelga general de 24 horas el d\u00eda 9 de agosto. Como se dec\u00eda en un art\u00edculo en\u00a0<em>Militant<\/em>\u00a0(17\/8\/73): \u00ab<strong>No falta el \u00e1nimo o la voluntad para luchar. Lo que falta es la direcci\u00f3n<\/strong>\u00ab. Casi tres a\u00f1os despu\u00e9s, el dirigente socialista Adonis Sep\u00falveda, mirando hacia atr\u00e1s, llega a la misma conclusi\u00f3n: \u00ab<strong>La direcci\u00f3n del movimiento no entregar\u00eda orientaci\u00f3n alguna. Tampoco la CUT<\/strong>\u00bb (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 41, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Falta de direcci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed estaba la tragedia de la clase obrera chilena. A pesar de todo el enorme poder que descansaba en sus manos, a pesar del \u00e1nimo de lucha y el hero\u00edsmo de los trabajadores, sus direcciones les fallaron en el momento decisivo. En cambio, los representantes de la clase burguesa actuaban de forma seria. Poco les importaban \u00ablas reglas del juego\u00bb. Sab\u00edan que sus intereses de clase estaban en juego y actuaron contundentemente para defenderlos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl enemigo siempre supo lo que ten\u00eda que hacer\u00bb, a\u00f1ade Sep\u00falveda. \u00abRetrocedi\u00f3 o avanz\u00f3 tras sus objetivos de acuerdo con las circunstancias. Contrariamente a la UP, no perdi\u00f3 una oportunidad para ganar terreno. Organiz\u00f3 con decisi\u00f3n y seriamente el golpe y lo asest\u00f3 en el momento m\u00e1s propicio: en el de mayor paradojizaci\u00f3n y cuando las contradicciones sobre qu\u00e9 hacer ten\u00edan virtualmente paralizada la direcci\u00f3n\u00bb (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 42).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s Sep\u00falveda exagera la inteligencia y perspicacia de la clase dominante chilena, pero lo que s\u00ed es verdad es que si los dirigentes obreros chilenos hubiesen defendido los intereses de la clase obrera con la cuarta parte de la seriedad de los pol\u00edticos burgueses, el proletariado chileno pod\u00eda haber tomado el poder no una, sino tres o cuatro veces, durante el per\u00edodo de la Unidad Popular. Las condiciones objetivas estaban dadas, la voluntad de luchar estaba presente. S\u00f3lo faltaba una aut\u00e9ntica direcci\u00f3n revolucionaria, con la voluntad y la capacidad de llevar a la pr\u00e1ctica una pol\u00edtica marxista-leninista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los intentos por parte de Allende y los dem\u00e1s dirigentes de la UP de llegar a un acuerdo con la reacci\u00f3n, pactando con la Democracia Cristiana y dejando entrar a los militares en el Gobierno, s\u00f3lo sirvieron para desorientar a la clase obrera y animar a los contrarrevolucionarios. Una gran parte de la responsabilidad por esta pol\u00edtica la tienen Corval\u00e1n y los dirigentes del Partido Comunista de Chile que, desde el primer momento, presionaron a Allende y los dirigentes socialistas para seguir ese camino desastroso. Tras el fracaso del \u00abtancazo\u00bb de junio, Corval\u00e1n dio un discurso, ir\u00f3nicamente republicado en la revista del PC brit\u00e1nico\u00a0<em>Marxism Today<\/em>\u00a0en septiembre de 1973, en el que alaba \u00abla acci\u00f3n r\u00e1pida y decidida del comandante en jefe del Ej\u00e9rcito, la lealtad de las Fuerzas Armadas y la polic\u00eda\u00bb. Rechazando tajantemente la idea de que su partido estaba a favor de una milicia obrera, Corval\u00e1n contesta: \u00ab\u00a1No, se\u00f1ores! Seguimos apoyando el car\u00e1cter absolutamente profesional de las instituciones armadas. Sus enemigos no est\u00e1n en las filas del pueblo, sino en el campo de la reacci\u00f3n\u00bb. Pero Allende y los dirigentes del PSCh tambi\u00e9n ten\u00edan una gran responsabilidad en lo sucedido, ya que hab\u00edan aceptado la misma pol\u00edtica. Por ejemplo, el d\u00eda 24 de junio, Allende \u00abpidi\u00f3 a sus adherentes entablar un di\u00e1logo con aquellos grupos de la oposici\u00f3n que tambi\u00e9n quer\u00edan la transformaci\u00f3n del pa\u00eds\u00bb (se refer\u00eda a los mismos democristianos que precisamente en esos momentos estaban apoyando a los conspiradores fascistas) e \u00abhizo una advertencia contra la clasificaci\u00f3n de las Fuerzas Armadas de \u2018reaccionarias\u2019 y evitando as\u00ed que \u00e9stas se convirtieran en una fuerza din\u00e1mica en el desarrollo de Chile\u00bb. \u00a1Y esto s\u00f3lo cinco d\u00edas antes del \u00abtancazo\u00bb del 29 de junio!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No cabe la menor duda de que las intenciones de Salvador Allende y los dem\u00e1s dirigentes de la UP eran honradas. Deseaban sinceramente un \u00abcambio pac\u00edfico y sin traumas\u00bb de la sociedad. Desgraciadamente, para hacer la revoluci\u00f3n socialista, no basta con tener buenas intenciones. Como muy bien dice uno de los dirigentes del Partido Socialista de Chile (Interior) en un art\u00edculo publicado en\u00a0<em>Nuevo Claridad<\/em>\u00a0(n\u00ba 24, abril 1978):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi los procesos fueran medidos por intenciones, tendr\u00edamos que afirmar que la intenci\u00f3n de la UP era la de construir el socialismo en Chile, pero sin embargo tenemos fascismo y dictadura\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, algunos de los dirigentes de la UP en el exilio intentan autojustificarse aproximadamente de la forma siguiente: \u00abSi hubi\u00e9semos luchado, hubiera significado una guerra civil sangrienta, con miles de muertos\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 ir\u00f3nicas suenan estas palabras hoy! Miles de obreros y campesinos, la flor y nata de la clase trabajadora, han sido exterminados, torturados, llevados a los campos de concentraci\u00f3n o simplemente han \u00abdesaparecido\u00bb. Y se sigue insistiendo en la necesidad de evitar la violencia \u00abcueste lo que cueste\u00bb. Desde luego, ning\u00fan socialista quiere la violencia. Todos nosotros queremos una transformaci\u00f3n \u00abpac\u00edfica y sin traumas\u00bb, pero tambi\u00e9n hemos aprendido algo de la historia: que jam\u00e1s ninguna clase dominante ha renunciado a su poder y sus privilegios sin luchar ferozmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los obreros socialistas y comunistas quer\u00edan luchar contra la reacci\u00f3n. Esto qued\u00f3 claramente demostrado el d\u00eda 4 de septiembre, cuando 800.000 obreros, muchos de ellos armados con palos, desfilaron por las calles de Santiago. Adonis Sep\u00falveda describe as\u00ed los acontecimientos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLas capas atrasadas suburbanas y campesinas, muchas due\u00f1as de casas de los sectores m\u00e1s pobres, no estaban inscritos, pero eran parte de la fuerza social de la Unidad Popular. El d\u00eda 29 de junio responden al intento de golpe con una formidable demostraci\u00f3n de fuerzas. El Presidente de la Rep\u00fablica estuvo m\u00e1s de cinco minutos en los balcones de la Moneda sin poder iniciar sus palabras ante los gritos ensordecedores de las masas exigiendo el cierre del Parlamento. El d\u00eda 4 de septiembre, siete d\u00edas antes del golpe, en todos los poblados y ciudades de Chile se realizan fabulosas concentraciones de apoyo al Gobierno. En Santiago desfilan 800.000 personas enfervorizadas y exigiendo: \u2018Mano dura, mano dura, no vivimos por las puras\u2019, \u2018Crear, crear, poder popular\u2019, \u2018Allende, Allende, el pueblo te defiende\u2019 (<em>Socialismo chileno<\/em>, pp. 36-37).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajadores chilenos confiaban en sus dirigentes, a quienes pidieron armas y una estrategia de lucha. Si en vez de palos hubieran tenido armas, aunque fuesen pocas y deficientes, la historia de Chile habr\u00eda sido muy diferente. La manifestaci\u00f3n gigantesca del 4 de septiembre demuestra que la clase obrera no hab\u00eda perdido su voluntad de lucha, sino que ped\u00eda armas para resistir. Desgraciadamente, sus dirigentes, en vez de armas, les ofrecieron buenas palabras y les instaron a retornar a sus casas, cosa que s\u00f3lo sirvi\u00f3 para debilitarlos de cara al golpe inminente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed es donde, naturalmente, surge el problema del ej\u00e9rcito. Seg\u00fan algunas fuentes, Allende pregunt\u00f3 a Altamirano: \u00abY \u00bfcu\u00e1ntos hombres hacen falta para mover un tanque?\u00bb. Sin embargo, \u00e9sta es una forma totalmente err\u00f3nea de plantear la cuesti\u00f3n. Si el ej\u00e9rcito se pudiese reducir siempre a \u00abtantos generales controlando tantas bayonetas\u00bb, ninguna revoluci\u00f3n hubiera sido posible en la historia. Pero como dijo una vez el rey Federico de Prusia: \u00abCuando estas bayonetas empiecen a pensar, estamos perdidos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el ej\u00e9rcito chileno hab\u00eda muchos soldados, cabos, incluso oficiales, que simpatizaban con la UP. Muchos incluso ten\u00edan carn\u00e9 socialista o comunista. El intento de sublevaci\u00f3n de los marineros de izquierdas, el 7 de agosto, daba una idea de lo que ser\u00eda posible en caso de un llamamiento serio de Allende a las tropas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, hasta el \u00faltimo momento Allende confi\u00f3 en que los generales no romper\u00edan la legalidad e incluso que defender\u00edan su gobierno. Como una iron\u00eda macabra de la historia, poco antes del golpe, el mismo Allende nombr\u00f3 a los generales Leigh Guzm\u00e1n y Pinochet, jefes de las Fuerzas A\u00e9reas y del Ej\u00e9rcito, respectivamente. Hasta el final, cuando ya los tanques estaban en la calle, Allende ped\u00eda a los trabajadores calma y \u00abserenidad\u00bb, mientras \u00e9l intentaba, en vano, telefonear a Pinochet.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El error fundamental de los dirigentes de la UP fue pensar que el Estado burgu\u00e9s podr\u00eda adoptar una actitud \u00abimparcial\u00bb en el desarrollo de la lucha de clases y que Chile era un caso excepcional debido a las tradiciones \u00abdemocr\u00e1ticas\u00bb de sus Fuerzas Armadas. Estas ilusiones fueron fomentadas hasta el \u00faltimo momento por los propios militares. Poco antes del golpe, tras su nombramiento, el general Leigh Guzm\u00e1n pronunci\u00f3 un discurso y afirm\u00f3 que las Fuerzas Armadas \u00abnunca romper\u00edan con su tradici\u00f3n de respetar al gobierno legalmente constituido\u00bb. Estas mismas ilusiones las ten\u00edan los dirigentes de la UP, sobre todo los del PCCh. Desde el primer momento, Corval\u00e1n insisti\u00f3 machaconamente en la \u00abprofesionalidad\u00bb y el \u00abpatriotismo\u00bb de los militares chilenos. En un art\u00edculo publicado en\u00a0<em>World Marxist Review<\/em>\u00a0(diciembre 1970), Corval\u00e1n hizo hincapi\u00e9 en el car\u00e1cter especial de las Fuerzas Armadas chilenas, que \u00abmanten\u00edan su esp\u00edritu de profesionalismo, su respeto hacia la Constituci\u00f3n y la ley\u00bb. Seg\u00fan \u00e9l, ser\u00eda incorrecto decir \u00abque son los servidores leales de los imperialistas y las clases superiores\u00bb. Nuevamente, en noviembre de 1972, en la misma revista, Corval\u00e1n insiste que \u00aba pesar de su diversidad, los militares tienen unos valores morales comunes: respeto hacia la Constituci\u00f3n y la ley, y la lealtad hacia el gobierno elegido\u00bb. El mismo Corval\u00e1n escribi\u00f3 en el diario del PC brit\u00e1nico\u00a0<em>The Morning Star<\/em>\u00a0(29\/12\/70): \u00abMantener la inevitabilidad de un enfrentamiento armado implica la formaci\u00f3n inmediata de una milicia popular armada. En la actual situaci\u00f3n, esto equivaldr\u00eda a un desaf\u00edo al ej\u00e9rcito (&#8230;) [\u00e9ste] debe de ser ganado a la causa del progreso en Chile y no empujado hacia el otro lado de las barricadas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ganar a los soldados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los dirigentes de la UP hubiesen dedicado la d\u00e9cima parte de las energ\u00edas que gastaron en intentar ganarse la confianza y el respeto de la casta militar, a un trabajo serio para ganarse a la base del ej\u00e9rcito, la derrota del 11 de septiembre hubiera sido totalmente imposible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Allende hubiese utilizado su enorme prestigio personal y su autoridad legal como Presidente de la Rep\u00fablica para hacer un llamamiento a las filas del ej\u00e9rcito, por encima de las cabezas de los generales, el desenlace de la situaci\u00f3n hubiera sido muy diferente. Las filas del ej\u00e9rcito, una vez enfrentadas con el movimiento de las masas, hubieran sufrido inevitablemente una serie de tensiones y divisiones. Aunque en cualquier ej\u00e9rcito la c\u00fapula de la casta militar est\u00e9 vinculada a la clase dominante, la base est\u00e1 siempre cerca de la clase obrera y el campesinado. Los soldados y marineros simpatizaban con el movimiento obrero y con el gobierno de la UP. Pero detr\u00e1s del soldado est\u00e1 el oficial con su pistola y su bast\u00f3n de mando. Para que se produzca un movimiento de solidaridad activa en el seno del ej\u00e9rcito es necesario que los soldados est\u00e9n convencidos de la firme voluntad de los obreros para llevar la lucha hasta el final, hasta sus \u00faltimas consecuencias. En pocas palabras, que conf\u00eden en el \u00e9xito. De no ser as\u00ed, el temor a los oficiales ser\u00e1 suficiente para mantener la disciplina entre la tropa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el 11 de septiembre s\u00f3lo una minor\u00eda de los soldados participara activamente en el golpe, mientras que la mayor\u00eda quedaron encerrados en sus cuarteles, indica que Pinochet entend\u00eda mucho mejor que Allende las tensiones existentes dentro del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en ausencia de una resistencia masiva y feroz, no exist\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima posibilidad de atraer a los soldados que, de modo pasivo, simpatizaban con la causa obrera. En este sentido, los m\u00e9todos \u00abpacifistas\u00bb del reformismo siempre conducen a unos resultados diametralmente opuestos a los previstos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, en el exilio, muchas de las personas que ten\u00edan una responsabilidad personal en la situaci\u00f3n intentan justificarse de cualquier manera. Uno de los argumentos utilizados es que la clase obrera, en el momento decisivo, se encontraba \u00abaislada\u00bb. Contestando a esto, Sep\u00falveda dice: \u00abLa clase obrera no estaba aislada. Lo cierto es que mostraba signos de cansancio. No ve\u00eda recompensados sus esfuerzos ante las contemplaciones que se ten\u00edan con el enemigo.\u00a0<strong>Estaba cansada de desfiles. Quer\u00eda acciones reales para liquidar el conflicto social y no percib\u00eda voluntad en su Direcci\u00f3n Pol\u00edtica. Pero estaba pronta a combatir a la primera orden. El d\u00eda 11, y en algunos casos hasta el d\u00eda 12 y 13, se quedaron esperando<\/strong>\u00bb (<em>Socialismo chileno<\/em>, p. 37, el subrayado es nuestro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las masas, abandonadas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Tanto el PSCh como el PCCh ten\u00edan armas y, te\u00f3ricamente, una pol\u00edtica militar. Pero a la hora de la verdad, las armas no aparecieron, la pol\u00edtica militar no sirvi\u00f3 para nada y la mayor parte de los dirigentes huyeron, abandonando a las bases a su suerte. Fue un fin indigno para tres a\u00f1os de luchas heroicas de la clase obrera y el campesinado chilenos. Hay quienes dicen que la muerte de Allende \u00absalv\u00f3 el honor\u00bb del socialismo chileno. Como si se tratase de una cuesti\u00f3n abstracta y moral, de \u00abhonor\u00bb, y no de la victoria o el fracaso de la revoluci\u00f3n socialista; como si se tratase de la vida o muerte de un hombre, en un d\u00eda en que la flor y nata de la clase obrera chilena fue masacrada sin poder defenderse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indudablemente, que Salvador Allende permaneciese hasta la muerte en el Palacio de la Moneda le honra, a diferencia de muchos otros que abandonaron a sus militantes, para luego, a continuaci\u00f3n, desde un c\u00f3modo exilio, escribir sesudos art\u00edculos sobre \u00abla heroica resistencia de Chile\u00bb. Salvador Allende es un m\u00e1rtir del movimiento obrero. Pero toda la simpat\u00eda del mundo no puede cambiar lo que pas\u00f3 el d\u00eda 11 de septiembre de 1973, ni absolver a Allende de su parte de responsabilidad en lo sucedido. Los intentos de desviar la atenci\u00f3n de los trabajadores de lo que realmente ocurri\u00f3 y por qu\u00e9 ocurri\u00f3, por medio de sentimentalismos y mitos, son indignos de socialistas y revolucionarios. Si realmente queremos rendir honor a la memoria de Allende y de los miles de hombres y mujeres sin nombre ni apellido que cayeron muertos aquel d\u00eda y despu\u00e9s por la causa de la clase obrera, nuestro primer deber es aprender de la experiencia para no repetirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de r\u00e9gimen?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la historia demuestra que no hay nada peor para la clase obrera que claudicar sin lucha. Viendo la paralizaci\u00f3n de sus organizaciones en el momento de la verdad, las masas caen en una profunda desmoralizaci\u00f3n. Una derrota despu\u00e9s de una lucha heroica, como la Comuna de Par\u00eds o la Revoluci\u00f3n de Asturias en 1934, tiene efectos menos da\u00f1inos, al dejar una tradici\u00f3n sobre la cual las pr\u00f3ximas generaciones pueden reconstruir el movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ejemplo m\u00e1s terrible de este proceso fue Alemania en 1933. Utilizando casi los mismos argumentos que los dirigentes de la UP, los dirigentes de la socialdemocracia alemana dejaron a Hitler subir al poder \u00absin romper un cristal\u00bb, como \u00e9l mismo coment\u00f3 despu\u00e9s. \u00bfCu\u00e1les fueron los resultados de la actitud pac\u00edfica y conciliadora de los dirigentes obreros en Alemania? El movimiento obrero alem\u00e1n -anteriormente el m\u00e1s poderoso del mundo- se desintegr\u00f3 totalmente de la noche a la ma\u00f1ana. El des\u00e1nimo y la desorientaci\u00f3n de la clase obrera alemana, a consecuencia de la pol\u00edtica miope de sus dirigentes, son la explicaci\u00f3n m\u00e1s fundamental de su pasividad bajo la tiran\u00eda hitleriana y de la casi total ausencia de una resistencia organizada contra los nazis en Alemania, contrariamente a lo que aconteci\u00f3 en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el golpe del 11 de septiembre, mucha gente caracteriz\u00f3 el r\u00e9gimen de Pinochet como fascista. Y, de hecho, los m\u00e9todos empleados contra la clase obrera por la Junta -los asesinatos, las torturas, los campos de concentraci\u00f3n- son los mismos m\u00e9todos empleados en el pasado por Hitler, Mussolini o Franco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero entre Chile y Alemania, sin embargo, hay diferencias fundamentales. En primer lugar, las condiciones en Chile en v\u00edsperas del golpe eran mucho m\u00e1s favorables para el movimiento obrero que en Alemania. La clase obrera alemana hab\u00eda sufrido ya una serie de derrotas muy graves entre 19l9 y 1933. Por el contrario, en Chile los trabajadores hab\u00edan derrotado varios intentos contrarrevolucionarios en los meses anteriores y el 4 de septiembre, s\u00f3lo una semana antes del golpe, hab\u00edan hecho una nueva demostraci\u00f3n de su voluntad de lucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la diferencia fundamental fue que Hitler se basaba en un movimiento de masas, el \u00abnacionalsocialismo\u00bb, que contaba con el apoyo activo de millones de peque\u00f1o-burgueses frustrados y centenares de miles de l\u00fampenes armados y organizados en las SA (\u00abcamisas pardas\u00bb). Es precisamente esta base de masas la que distingue al fascismo de otras formas de reacci\u00f3n, por muy violentas y sangrientas que \u00e9stas sean. El objetivo del fascismo es la total destrucci\u00f3n de las organizaciones obreras, la erradicaci\u00f3n completa de los embriones de la nueva sociedad en el seno de la vieja. Pero los instrumentos normales del Estado burgu\u00e9s no bastan para esta tarea. La base del Estado es demasiado estrecha para lograr la total atomizaci\u00f3n del proletariado. Para conseguirlo, es necesaria una base de masas entre la poblaci\u00f3n: por eso el fascismo se caracteriza, en un primer momento, por ser un movimiento de masas de la peque\u00f1a burgues\u00eda, que \u00abse vuelve loca\u00bb como resultado de la crisis del capitalismo y, perdiendo confianza en la capacidad de la lucha obrera para ofrecer una alternativa viable, busca una salida en el fascismo, con su demagogia radical y su \u00absocialismo nacional\u00bb. Es esta base de masas la que da una relativa estabilidad a un r\u00e9gimen fascista y permite la total destrucci\u00f3n del movimiento obrero (en Alemania, clausuraron hasta los clubes de ajedrez de los trabajadores). El fascismo dur\u00f3 12 a\u00f1os en Alemania, 20 en Italia y casi 40 en Espa\u00f1a, si bien es verdad que finalmente, el r\u00e9gimen franquista se hab\u00eda convertido en una dictadura policiaco-militar que se sosten\u00eda por la inercia temporal de las masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El r\u00e9gimen de Pinochet nunca tuvo una base de masas comparable a los reg\u00edmenes fascistas tradicionales. Grupos fascistas, como Patria y Libertad, sembraban el terror y la confusi\u00f3n, pero fueron minoritarios. No jugaban ning\u00fan papel independiente, eran meros chacales de la reacci\u00f3n que preparaban el camino para la intervenci\u00f3n militar. Eran ni m\u00e1s ni menos que un arma auxiliar del Estado burgu\u00e9s. Ni siquiera llegaron a tener la misma fuerza que la Falange Espa\u00f1ola en los a\u00f1os 30.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que cuando se produjo el golpe de Estado, un cierto sector de las capas medias, golpeadas por una inflaci\u00f3n que superaba el 300% y desmoralizadas por la pol\u00edtica del gobierno de la UP, miraban con una cierta simpat\u00eda hacia los militares, de quienes esperaban una soluci\u00f3n a sus problemas econ\u00f3micos. Pero en ning\u00fan momento este apoyo pasivo se puede comparar con los movimientos fascistas de los a\u00f1os 30. El golpe de Pinochet fue un golpe militar con las mismas caracter\u00edsticas que muchos otros golpes de Estado, pero con una diferencia terrible: su car\u00e1cter particularmente sangriento y salvaje fue algo nuevo, incluso en Am\u00e9rica Latina. La explicaci\u00f3n de este hecho consiste en el miedo que hab\u00eda tenido la clase dominante con el gobierno de Allende, que bajo la presi\u00f3n de las masas hab\u00eda llegado mucho m\u00e1s lejos de lo previsto. Los capitalistas y terratenientes se vengaron de una forma terrible con el fin de \u00abdarles un buen escarmiento\u00bb. Por otra parte, la propia fuerza del movimiento obrero hizo que la burgues\u00eda, para doblegarlo, tuviese que llevar a cabo una represi\u00f3n m\u00e1s sangrienta y masiva que en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un r\u00e9gimen bonapartista<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una dictadura policiaco-militar basada en \u00abel dominio de la espada\u00bb es r\u00e9gimen bonapartista. Pero el r\u00e9gimen bonapartista en Chile, por las razones anteriormente mencionadas, tiene necesariamente un car\u00e1cter particularmente virulento. Es un r\u00e9gimen bonapartista que intenta imitar los m\u00e9todos del fascismo. Pero Pinochet no tiene, y nunca tuvo, la base social de masas que har\u00eda falta para llevar a cabo la tarea central del fascismo: la destrucci\u00f3n total del movimiento obrero y la atomizaci\u00f3n de la clase trabajadora. A pesar de su car\u00e1cter extraordinariamente represivo, el r\u00e9gimen de la Junta es intr\u00ednsecamente inestable y no tiene la m\u00e1s m\u00ednima posibilidad de durar tanto tiempo como los reg\u00edmenes de Hitler y Mussolini. M\u00e1s bien se trata de un r\u00e9gimen del tipo de la \u00abdictadura de los coroneles\u00bb en Grecia, que a duras penas dur\u00f3 7 a\u00f1os, sin poder solucionar nada para el capitalismo griego, y finalmente sufri\u00f3 un colapso que abri\u00f3 el camino a una nueva ola de radicalizaci\u00f3n y convulsiones sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ha dado, a corto plazo, una apariencia falsa de estabilidad y solidez a la Junta es el profundo des\u00e1nimo de las masas chilenas y su sentimiento de impotencia ante la reacci\u00f3n triunfante, tras el colapso de las organizaciones obreras. La terrible masacre de los cuadros obreros y la desarticulaci\u00f3n de sus partidos y sindicatos crearon un ambiente generalizado de desorientaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta situaci\u00f3n, la crisis econ\u00f3mica, el desempleo y el hambre, lejos de estimular la lucha, sirvieron para apagar todav\u00eda m\u00e1s los \u00e1nimos de los trabajadores. Este des\u00e1nimo, y su consiguiente inercia, es lo que explica que la dictadura prolongue su vida, a pesar de todos sus problemas y contradicciones internas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era ir\u00f3nico ver c\u00f3mo, en los meses siguientes al 11 de septiembre, los mismos dirigentes que se hab\u00edan negado sistem\u00e1ticamente a armar a los obreros y campesinos cuando eso era la clave para la victoria, ahora se dedicaban, normalmente desde lugares distantes y seguros, a escribir art\u00edculos sobre la necesidad de la lucha armada contra la dictadura. M\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s del golpe, un portavoz del PCCh declar\u00f3 a\u00a0<em>La Stampa<\/em>\u00a0que \u00ablas organizaciones de izquierda chilenas todav\u00eda poseen cantidades importantes de armas\u00bb y que \u00abse est\u00e1 llevando a cabo una lucha para derrumbar el r\u00e9gimen militar\u00bb. \u00a1En qu\u00e9 mundo de sue\u00f1os viv\u00edan estos h\u00e9roes del exilio!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde luego, la \u00faltima cosa que se deb\u00eda haber planteado en esta situaci\u00f3n era la lucha armada, la guerra de guerrillas o el terrorismo individual. Los resultados logrados por los grupos minoritarios que propugnaban esta idea en Chile han sido totalmente negativos: la p\u00e9rdida innecesaria y sin sentido de una serie de compa\u00f1eros j\u00f3venes y heroicos, pero totalmente equivocados en sus planteamientos, y la desarticulaci\u00f3n de los grupos en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, los peque\u00f1os n\u00facleos de cuadros obreros, tanto socialistas como comunistas, empezaron, de la forma m\u00e1s lenta y penosa, a desarrollar un trabajo serio en la clandestinidad. Estos compa\u00f1eros, a diferencia de los dirigentes en el exilio, nunca han intentado ocultar con palabras bonitas la terrible situaci\u00f3n, sino que hablan honradamente de la realidad de \u00abun pueblo sojuzgado, oprimido, hambriento y aterrorizado\u00bb. Los mejores elementos de la clase obrera, en las c\u00e1rceles, en la clandestinidad, en los campos de concentraci\u00f3n, est\u00e1n intentando cumplir con su deber fundamental: sacar conclusiones correctas de su terrible experiencia. Desgraciadamente, parece que muchos de los viejos dirigentes no saben, o no quieren, hacer lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Crisis econ\u00f3mica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desgracia de la dictadura chilena fue que el golpe de Estado tuvo lugar en v\u00edsperas de la recesi\u00f3n mundial m\u00e1s grave desde el final de la II Guerra Mundial. La econom\u00eda chilena, que siempre ha dependido totalmente de sus exportaciones, sufri\u00f3 unos efectos muy graves a consecuencia de la ca\u00edda de la demanda de cobre en los mercados exteriores, que provoc\u00f3 un descenso estrepitoso de su precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los dos a\u00f1os anteriores a la recesi\u00f3n de 1974-75, las exportaciones de cobre representaban casi el 75% del total de las exportaciones del pa\u00eds. El valor de las exportaciones de cobre en 1975 era un 45% m\u00e1s bajo que en 1974 y un 34% m\u00e1s bajo que el promedio de 1973-74. En 1975, el d\u00e9ficit exterior se cifraba en alrededor de 400 millones de d\u00f3lares (436.000.000 pesos chilenos; un peso chileno = 1,15 d\u00f3lares en 1976). S\u00f3lo la generosidad del imperialismo mundial salv\u00f3 a la Junta de la bancarrota. En junio de 1976, el FMI aprob\u00f3 una ayuda de 79 millones de pesos para compensar el d\u00e9ficit comercial de 1975. En diciembre del mismo a\u00f1o, el Banco Mundial, a instancias de EEUU y la Rep\u00fablica Federal Alemana, aprob\u00f3 dos pr\u00e9stamos por un total de 60 millones de d\u00f3lares, el cuarto y quinto pr\u00e9stamos desde el golpe de Estado. En mayo de 1976, un grupo de 16 bancos estadounidenses y canadienses concedieron un pr\u00e9stamo de 125 millones de d\u00f3lares en tres a\u00f1os y medio. En julio de ese mismo a\u00f1o, el InterAmerican Development Bank aprob\u00f3 otro pr\u00e9stamo de 20 millones de d\u00f3lares, con un plazo de 20 a\u00f1os. En sus primeros cuatro a\u00f1os, la Junta recibi\u00f3 aproximadamente un bill\u00f3n de d\u00f3lares en pr\u00e9stamos de bancos privados estadounidenses. Todo esto contrasta con el boicot sistem\u00e1tico al gobierno Allende por el imperialismo mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actitud del imperialismo no es dif\u00edcil de comprender. Nada m\u00e1s llegar al poder, la Junta empez\u00f3 a destruir sistem\u00e1ticamente las conquistas de la clase obrera, devolviendo las f\u00e1bricas nacionalizadas a sus antiguos propietarios y las tierras a los latifundistas. La pol\u00edtica econ\u00f3mica de la Junta es la de la famosa \u00abEscuela Econ\u00f3mica de Chicago\u00bb, de Milton Friedman, que, entre otras cosas, defiende las \u00abpuertas abiertas\u00bb a las inversiones extranjeras. Nuevamente, Chile se ve sometido a la humillaci\u00f3n de una doble explotaci\u00f3n: la de los capitalistas y latifundistas chilenos y la de los grandes monopolios norteamericanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el golpe de Estado, Friedman visit\u00f3 Chile y recomend\u00f3 fr\u00edamente la reducci\u00f3n en un 20% de los gastos estatales y el despido de funcionarios p\u00fablicos. Se devalu\u00f3 el peso. El coste de la vida aument\u00f3 el 340\u20197% en 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica de \u00abpuertas abiertas\u00bb y los intentos de atraer al capital extranjero condujeron al enfrentamiento con los dem\u00e1s pa\u00edses del Pacto Andino, que era un intento de protegerse de la explotaci\u00f3n imperialista. Chile lo abandon\u00f3 en octubre de 1976.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00abprograma de austeridad\u00bb de abril de 1975 condujo a una situaci\u00f3n verdaderamente catastr\u00f3fica. Seg\u00fan las cifras oficiales publicadas en 1976, en 1975 el Producto Interior Bruto cay\u00f3 un 16,2% y la producci\u00f3n industrial un 25%. La inflaci\u00f3n se cifraba en el 340\u20197% (380% en 1974). A finales del 76, la inflaci\u00f3n hab\u00eda bajado hasta el 174\u20193%, pero esta mejora relativa se deb\u00eda, m\u00e1s que nada, a la falta de demanda y a la situaci\u00f3n totalmente deprimida de la econom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Condiciones insoportables<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de 1976, seg\u00fan c\u00e1lculos oficiales, el desempleo superaba el 23% (50% en algunos sectores). Las cifras del paro siguen siendo muy altas, a pesar de la \u00abrecuperaci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb de los \u00faltimos a\u00f1os. En un informe con fecha 6 de julio de 1978, el presidente del Banco Central de Chile, Alvaro Bardon, intenta demostrar que ha habido una cierta mejora a este respecto. Da las siguientes cifras del desempleo en Santiago en los \u00faltimos a\u00f1os:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 junio 1972: 2,3%<br \/>\n\u00b7 junio 1973: 2,3%<br \/>\n\u00b7 junio 1974: 7,5%<br \/>\n\u00b7 junio 1975: 12,0%<br \/>\n\u00b7 junio 1976: 13,4%<br \/>\n\u00b7 junio 1977: 10,2%<br \/>\n\u00b7 junio 1978: 9,4%<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8230; y a\u00f1ade la siguiente divisi\u00f3n por actividades de los obreros y parados en el gran Santiago en junio de 1978:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ramo<\/strong>\u00a0<strong>Parados<\/strong>\u00a0<strong>Ocupados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Industria \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 84.900\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 325.000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Construcci\u00f3n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a025.900\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a077.500<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a03.500\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a020.000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Servicios\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a061.400\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0725.600<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8.500 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.300<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este banquero conservador afirma, de manera triunfalista, que \u00abnos acercamos a niveles normales, como son los del a\u00f1o 1969\u00bb (el subrayado es nuestro). Seg\u00fan datos publicados en una encuesta de un departamento de la Universidad de Chile, comparando datos de 1974 y 1977, el nivel de desempleo aument\u00f3 de 9\u20197% al 13\u20192%, y los parados, del 6\u20191% al 9\u20199%. No obstante, las cifras oficiales son una falsificaci\u00f3n de la aut\u00e9ntica realidad. Seg\u00fan un grupo de diputados del SPD alem\u00e1n que visitaron Chile recientemente, el aut\u00e9ntico nivel de paro en estos momentos puede oscilar en torno al 30%, y no el 12-13% que dice el gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa est\u00e1 fuera de duda: la clase trabajadora chilena vive en unas condiciones totalmente insoportables de miseria, hambre y paro. La ca\u00edda de sectores de la poblaci\u00f3n en unas condiciones de subproletarizaci\u00f3n se demuestra por el aumento de la prostituci\u00f3n y la mendicidad en todas las poblaciones del pa\u00eds. Todas las conquistas econ\u00f3micas y sociales de la Unidad Popular quedaron destruidas el 11 de septiembre. El aumento constante de la inflaci\u00f3n (aunque a un ritmo menos acelerado, por las razones anteriormente explicadas) hace el coste de la vida insoportable para la clase obrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de todas las medidas econ\u00f3micas del gobierno, la econom\u00eda chilena sigue en un callej\u00f3n sin salida. De hecho, los \u00abm\u00e9todos de Chicago\u00bb han agravado la situaci\u00f3n, aumentando el desempleo y la miseria, destruyendo el mercado interior y minando la base de la industria nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las perspectivas para el capitalismo chileno no son nada halag\u00fce\u00f1as en estos momentos. El d\u00e9ficit comercial exterior era de 196 millones de d\u00f3lares en el primer semestre de 1978, con un aumento de las importaciones y un descenso de las exportaciones. Los mercados m\u00e1s importantes para las exportaciones chilenas son Brasil, EEUU y Argentina. En estos momentos, el gobierno chileno est\u00e1 en conflicto con todos estos pa\u00edses. En el caso de Argentina, las tensiones han llegado a la ruptura de relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas. La inestabilidad de la Junta se traduce en una crisis de confianza de la burgues\u00eda chilena, cuyo reflejo m\u00e1s claro fue una bajada de los valores burs\u00e1tiles en un 2% en una sola semana de junio de este a\u00f1o. Seg\u00fan el presidente de la Bolsa de Santiago, en una entrevista en\u00a0<em>La Segunda<\/em>, confes\u00f3 que la ca\u00edda de la Bolsa fue \u00abel reflejo de la situaci\u00f3n pol\u00edtica interna y externa de nuestro pa\u00eds\u00bb. Todo esto demuestra el nerviosismo de los capitalistas chilenos, su falta de confianza y su pesimismo ante el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El r\u00e9gimen bonapartista de Per\u00f3n en la Argentina dur\u00f3 muchos a\u00f1os y logr\u00f3 una base de apoyo de masas gracias a los sindicatos peronistas y al auge econ\u00f3mico de la posguerra, que estimul\u00f3 la demanda de los productos argentinos (carne de vaca) en los mercados mundiales. Pero el r\u00e9gimen de Pinochet ha surgido, precisamente, al mismo tiempo que la recesi\u00f3n internacional y el colapso del precio del cobre. Los a\u00f1os 1972-74 eran a\u00f1os de r\u00e9cord para el precio de este producto. El precio del cobre cay\u00f3 estrepitosamente en 1974-75. En los \u00faltimos dos a\u00f1os ha habido una ligera recuperaci\u00f3n, pero todav\u00eda no ha alcanzado el nivel anterior. El peri\u00f3dico londinense\u00a0<em>The Times\u00a0<\/em>(4\/4\/78) comenta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn t\u00e9rminos reales, los ingresos del cobre est\u00e1n a su nivel m\u00e1s bajo, y la primera aut\u00e9ntica evidencia de reducciones masivas de la producci\u00f3n ahora est\u00e1 surgiendo a la luz\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principales pa\u00edses productores de cobre, organizados en la CIPEC, est\u00e1n reduciendo la producci\u00f3n para mantener los precios. Pero Chile, el pa\u00eds que m\u00e1s cobre exporta, se neg\u00f3 a entrar en la CIPEC. Se ve que la Junta tiene miedo de una reducci\u00f3n dr\u00e1stica de la producci\u00f3n de cobre, por los efectos sociales que podr\u00eda tener. EEUU sigue siendo el mercado m\u00e1s importante para el cobre chileno. Parad\u00f3jicamente, EEUU, adem\u00e1s de ser el pa\u00eds que m\u00e1s cobre importa, es tambi\u00e9n el pa\u00eds que m\u00e1s cobre produce. El problema es que el cobre \u00abmade in USA\u00bb es caro y poco competitivo. Los monopolios del cobre afincados en EEUU est\u00e1n presionando sobre Carter para restringir las importaciones de pa\u00edses tercermundistas. Estas tendencias proteccionistas van a tener consecuencias catastr\u00f3ficas para Chile. La devaluaci\u00f3n, de hecho, del d\u00f3lar estadounidense en los \u00faltimos meses es una medida proteccionista disfrazada que va a tener repercusiones muy graves para las exportaciones y la econom\u00eda chilena en general en los pr\u00f3ximos meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Crisis de la Junta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada r\u00e9gimen bonapartista tiende necesariamente a expresarse mediante el poder personal de un solo hombre, el \u00abhombre fuerte\u00bb, que representa a \u00abla Naci\u00f3n\u00bb por encima de \u00abintereses de clase o partido\u00bb. Las cr\u00edticas de Leigh Guzm\u00e1n hacia el \u00abcaudillismo\u00bb de Pinochet se explican en primer lugar por el descontento de un sector de la casta militar, que se siente marginado del poder. Su parte del \u00abpastel\u00bb no se corresponde con sus aspiraciones. Pero esta lucha gangsteril entre diferentes camarillas tiene un alcance mucho mayor que el enfado personal de \u00e9ste u otro militar de la Junta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los elementos descontentos, aglutinados en torno a Leigh, intentan buscar puntos de apoyo en la sociedad aprovech\u00e1ndose del descontento general y dando a entender que su oposici\u00f3n a Pinochet representa, de alguna manera, una opci\u00f3n m\u00e1s \u00abliberal\u00bb dentro de la Junta. A pesar de su creciente aislamiento, el Bonaparte chileno, rodeado por su camarilla de vulgares arribistas militares y aplaudido con fuerza por las masas de j\u00f3venes bien subvencionados, tiene ilusiones de grandeza. Pinochet vive en un mundo totalmente irreal, como un emperador romano, con sus sue\u00f1os de una \u00abnueva institucionalidad\u00bb y \u00abuna democracia autoritaria, protegida, integradora, tecnificada y de aut\u00e9ntica participaci\u00f3n social\u00bb. Seg\u00fan la nueva \u00abConstituci\u00f3n Pinochet\u00bb, la vuelta a \u00abla normalidad\u00bb tendr\u00e1 tres etapas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1- Recuperaci\u00f3n (1973\/80)<br \/>\n2- Transici\u00f3n (1980\/84)<br \/>\n3- Normalidad o Consolidaci\u00f3n (1985)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Seg\u00fan este esquema, no habr\u00eda elecciones presidenciales por voto popular hasta 1991!, y aun as\u00ed, el aut\u00e9ntico poder permanecer\u00eda en manos de los militares, los partidos \u00abmarxistas\u00bb seguir\u00edan prohibidos y las actividades de los dem\u00e1s estar\u00edan muy restringidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los representantes m\u00e1s astutos de la burgues\u00eda comprenden perfectamente el enorme peligro que para el capitalismo chileno representan los sue\u00f1os de Pinochet. La crisis econ\u00f3mica, las crecientes tensiones sociales, la recuperaci\u00f3n lenta pero segura de la clase obrera y la total carencia de una base social de masas de la Junta preocupan hondamente a la burgues\u00eda m\u00e1s inteligente y, sobre todo, a Washington.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estrategas del imperialismo norteamericano calculan de una forma totalmente fr\u00eda las posibilidades de supervivencia del actual gobierno y las consecuencias de su ca\u00edda sobre las inversiones norteamericanas en Chile, que despu\u00e9s del golpe volvieron a ser importantes. Washington est\u00e1 preocupado por la situaci\u00f3n en toda Latinoam\u00e9rica. Los imperialistas tienen sus agentes en Chile infiltrados a todos los niveles, hasta en el propio gobierno, y est\u00e1n perfectamente informados de la situaci\u00f3n interna. Saben que actualmente la dictadura no tiene apoyo en ning\u00fan sector importante de la sociedad. Se mantiene s\u00f3lo por la inercia temporal de las masas, deprimidas por los efectos de la crisis econ\u00f3mica, el hambre y la miseria. Pero la prolongaci\u00f3n de la represi\u00f3n puede provocar una explosi\u00f3n revolucionaria en un momento determinado, que pondr\u00eda en peligro no s\u00f3lo la dictadura, sino la existencia del capitalismo en Chile, con graves repercusiones en todos los dem\u00e1s pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Esta es la aut\u00e9ntica explicaci\u00f3n del cambio de la pol\u00edtica exterior de EEUU y su inter\u00e9s inesperado en los \u00abderechos humanos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El asesinato de Orlando Letelier sirvi\u00f3 como disculpa a Washington para presionar a Pinochet, con el fin de obligarle a modificar su pol\u00edtica. Indudablemente, la polic\u00eda pol\u00edtica del r\u00e9gimen (la DINA) se hab\u00eda pasado. Una cosa es masacrar a miles de obreros y campesinos en Chile, y otra, muy diferente, crearle problemas a la Administraci\u00f3n Carter asesinando a plena luz del d\u00eda y en el centro de Washington a un ex diplom\u00e1tico chileno que, adem\u00e1s, gozaba de buenas relaciones con la Administraci\u00f3n estadounidense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con grandes esperanzas en el apoyo de Washington y de determinados sectores de la oligarqu\u00eda chilena y la casta militar, Leigh se lanz\u00f3 a la lucha el 18 de julio en el peri\u00f3dico italiano\u00a0<em>Corriere della Sera<\/em>. Leyendo entre l\u00edneas este art\u00edculo y otras declaraciones suyas, se ve claramente el miedo del sector m\u00e1s inteligente de la burgues\u00eda a una explosi\u00f3n en Chile, cuando advierte que \u00ab<strong>existe el riesgo de que el pueblo busque v\u00edas de salida violentas a la actual situaci\u00f3n<\/strong>\u00bb (el subrayado es nuestro) y afirma: \u00abYa es tarde, pero es necesario de todas maneras un programa para el retorno a la normalidad, indicando tiempo y modo, todo\u00bb. Y Leigh plantea un per\u00edodo de transici\u00f3n de cinco a\u00f1os (\u00abno es posible un traspaso r\u00e1pido al poder civil\u00bb), abogando por la legalidad de partidos burgueses como la Democracia Cristiana y aquellos partidos obreros que \u00abact\u00faan a la escandinava\u00bb (!).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fracaso miserable de este intento de una \u00abrevoluci\u00f3n de palacio\u00bb no tard\u00f3 en producirse. La estupidez de Leigh dio a Pinochet el pretexto que necesitaba para quitarle de en medio y llevar a cabo una limpia de los altos mandos de las FFAA chilenas. \u00abEstoy firme, muy firme, en el gobierno\u00bb afirm\u00f3 Pinochet m\u00e1s tarde. Pero el episodio Leigh hab\u00eda puesto de manifiesto las divisiones y las tensiones en el seno de la Junta. El nerviosismo de los militares qued\u00f3 demostrado por el hecho de que las Fuerzas Armadas y la polic\u00eda permanec\u00edan acuarteladas en primer grado y que cerca del Ministerio de Defensa hab\u00eda un fuerte cord\u00f3n militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alarmada por las alteraciones en el seno de la Junta, la prensa reaccionaria (<em>El Mercurio<\/em>\u00a0y\u00a0<em>La Tercera<\/em>) llam\u00f3 desesperadamente a la \u00abunidad nacional\u00bb insistiendo en una \u00abconciliaci\u00f3n de opciones dentro de la junta de gobierno\u00bb. El sentido de p\u00e1nico en los c\u00edrculos reaccionarios se recoge perfectamente en las palabras de\u00a0<em>La Tercera<\/em>: \u00abSi la unidad no se mantiene -ellos lo saben mejor que nadie- horas negras esperan a Chile. Todo el esfuerzo realizado se habr\u00e1 perdido\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, el espect\u00e1culo de una lucha en el seno de la Junta fue una muestra muy clara de la inestabilidad del actual r\u00e9gimen. Ma\u00f1ana, inevitablemente, surgir\u00e1n nuevas crisis, nuevas tensiones y nuevas escisiones, bajo la presi\u00f3n intolerable de las contradicciones acumuladas de la sociedad chilena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los portavoces de la Junta insisten machaconamente en la \u00ababsoluta tranquilidad que existe en el pa\u00eds\u00bb. La represi\u00f3n ha disminuido un tanto en los \u00faltimos meses. La DINA ahora ha sido bautizada con otro nombre, la CNI (seg\u00fan su director, el general Odlavier Mena, \u00abb\u00e1sicamente, en ese aspecto, no son diferentes\u00bb(!). Pero no hace falta profundizar mucho para ver los primeros s\u00edntomas de una recuperaci\u00f3n de las masas, cinco a\u00f1os despu\u00e9s del trauma del 11 de septiembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lenta recuperaci\u00f3n de las masas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fermento estudiantil, el movimiento cada vez m\u00e1s abierto pro derechos civiles de los familiares de los desaparecidos o el creciente distanciamiento entre la Iglesia y la Junta son s\u00edntomas claros de un descontento generalizado en el seno de las masas. El efecto del terror y de la represi\u00f3n es cada vez menor. Si bien es verdad que sigue habiendo miedo, ya no es igual que antes. La situaci\u00f3n puede cambiar de forma inesperada. Y de hecho, hay s\u00edntomas -todav\u00eda no son m\u00e1s que s\u00edntomas- de que el cambio est\u00e1 empezando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El r\u00e9gimen bonapartista de Pinochet, que se basa fundamentalmente en el aparato estatal, intenta lograr una cierta independencia, equilibr\u00e1ndose entre las clases. De esta forma, Pinochet pretend\u00eda ganar puntos de apoyo en las masas, utilizando a ciertas capas de la burocracia sindical. Tras el golpe de Estado, las viejas organizaciones sindicales de clase fueron ilegalizadas y sus dirigentes detenidos o asesinados. No obstante, el movimiento sindical sigui\u00f3 existiendo bajo la Junta. El mero hecho de la existencia de sindicatos, aunque con unos dirigentes sindicales nombrados a dedo por los militares, es otra prueba m\u00e1s del car\u00e1cter bonapartista del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pinochet ten\u00eda la idea de un movimiento sindical \u00abdomesticado\u00bb, pero, en la actual situaci\u00f3n de crisis econ\u00f3mica que padece el pa\u00eds, el intento se ha vuelto contra sus autores. Los bur\u00f3cratas sindicales, aparte de actuar como agentes de la Junta en el seno del movimiento obrero, tambi\u00e9n tienen sus propios intereses, que no siempre coinciden con los del r\u00e9gimen. En condiciones de crisis, y sometidos a la presi\u00f3n de la base, algunos de estos elementos, empezando como \u00abinterlocutores\u00bb o \u00abintermediarios\u00bb entre el gobierno, los patrones y los obreros, pueden adoptar posturas de semioposici\u00f3n o incluso de oposici\u00f3n abierta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un dato muy significativo de la situaci\u00f3n en Chile es el alto nivel de organizaci\u00f3n sindical que sigue existiendo, a pesar de todo. Seg\u00fan las cifras oficiales, en el verano de 1978 hab\u00eda m\u00e1s de un mill\u00f3n de trabajadores afiliados a 7.047 sindicatos, que se distribu\u00edan as\u00ed: 235.000 trabajadores en 819 sindicatos industriales, 283.000 en 877 sindicatos de trabajadores agr\u00edcolas, 495.000 en 4.144 sindicatos profesionales y 13.000 en 207 sindicatos de empleados agr\u00edcolas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vieja organizaci\u00f3n unitaria de los trabajadores, la CUT, dej\u00f3 de existir el mismo d\u00eda del golpe, salvo como un aparato burocr\u00e1tico. La Junta puso de dirigentes sindicales a una serie de democristianos de derechas, quienes defend\u00edan a la Junta y su pol\u00edtica sindical ante la OIT y las organizaciones sindicales mundiales. Pero el control de la burocracia sindical, y por tanto de la Democracia Cristiana, s\u00f3lo exist\u00eda por arriba. La Junta no fue capaz de destruir las organizaciones de los trabajadores en el \u00e1mbito local. Y, a pesar de todo, el nivel de afiliaci\u00f3n no ha disminuido de forma significativa. Antes del golpe, la CUT ten\u00eda 1.800.000 afiliados. Se calcula que ahora, entre las diferentes organizaciones sindicales, puede haber hasta 1.200.000 afiliados. El enorme peligro que esto puede representar para la Junta en un momento determinado fue expresado por Nicanor, el ex ministro de Trabajo, cuando coment\u00f3 que \u00ablos obreros no tienen qu\u00e9 comer y hay un mill\u00f3n de sindicalistas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Descontento laboral<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un claro s\u00edntoma de la recuperaci\u00f3n del \u00e1nimo de la clase obrera fueron las movilizaciones que tuvieron lugar el 10 de mayo de este a\u00f1o. Pese a la prohibici\u00f3n gubernamental, los sindicatos lograron concentrar en Santiago a 30.000 obreros. Se celebraron asambleas en las f\u00e1bricas y otros actos en otros lugares del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de las enormes dificultades para organizar una huelga en Chile, hay agitaci\u00f3n dentro de las f\u00e1bricas. Ha habido paros de cinco o diez minutos para presionar a los patrones. Poco a poco se pierde el miedo. Los obreros se hacen m\u00e1s audaces y discurren nuevas formas de lucha y protesta. En la mina de Chichiquemata, en el norte, se organiza una \u00abhuelga de hambre\u00bb: los trabajadores se niegan a comer en los comedores de la empresa. Esta forma de protesta se extiende a El Teniente, una mina clave en la que durante meses ha habido un fermento entre los trabajadores, como recogi\u00f3 la prensa: \u00abhay inquietud econ\u00f3mica en\u00a0<em>El Teniente<\/em>\u00a0(&#8230;) porque hace cinco a\u00f1os y medio que estamos sin convenci\u00f3n colectiva\u00bb (revista\u00a0<em>Hoy<\/em>). \u00abEl mi\u00e9rcoles 2 de noviembre de 1977, mil doscientos, de cuatro mil trabajadores del yacimiento cupr\u00edfero de\u00a0<em>El Teniente<\/em>\u00a0no se presentaron a su trabajo. D\u00edas antes se hab\u00edan repartido panfletos y aparecieron rayados en los muros invitando a no salir a trabajar el d\u00eda 2&#8243;. (<em>Revista de<\/em>\u00a0<em>Am\u00e9rica Contempor\u00e1nea<\/em>\u00a0n\u00ba 7, diciembre 1977, p. 21). Esta acci\u00f3n oblig\u00f3 a la patronal a conceder un anticipo de un bono de producci\u00f3n correspondiente a diciembre. Al mismo tiempo, fueron despedidos 49 mineros, \u00abante la indiferencia de la Confederaci\u00f3n de los Trabajadores del Cobre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma fuente informa que \u00aben una asamblea de tres mil trabajadores del sindicato\u00a0<em>Sevell y Minas<\/em>, realizada a mediados de noviembre, pidieron la dimisi\u00f3n del presidente del sindicato por sus declaraciones justificativas ante la patronal\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos datos demuestran claramente el inicio de un proceso de reactivaci\u00f3n del movimiento sindical. Las condiciones intolerables de la clase trabajadora, con una tasa de inflaci\u00f3n que oficialmente super\u00f3 el 60% en 1977, provocan una actitud cada vez m\u00e1s cr\u00edtica de la burocracia sindical. Muchas familias obreras s\u00f3lo pueden comer una vez al d\u00eda. Los trabajadores y sus familias se sostienen con t\u00e9 y pan. La desesperaci\u00f3n se convierte en rebeld\u00eda, como demuestra el caso de\u00a0<em>El Teniente<\/em>. En vano, los bur\u00f3cratas del sindicato del cobre (cuyo l\u00edder, Guillermo Medina, es miembro del Consejo del Estado) se opusieron al paro, alegando que \u00ablo ocurrido el d\u00eda 2 es el producto de activistas pol\u00edticos que se aprovechan del descontento de los mineros\u00bb. En vano se toman represalias contra los dirigentes locales de los obreros, con despidos y destierros a lugares remotos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El descontento laboral se extiende a otros sectores, como los estibadores portuarios que pr\u00e1cticamente al mismo tiempo organizaron una huelga de celo que lleg\u00f3 a disminuir la productividad del puerto de Valpara\u00edso en un 50%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fermento en la base y el descontento generalizado de los trabajadores empieza a tener repercusiones en el seno de la propia burocracia. En una reuni\u00f3n en el Teatro Caupolic\u00e1n, de Santiago, durante una conmemoraci\u00f3n, los dirigentes de la Federaci\u00f3n de Trabajadores de la Construcci\u00f3n, Madera y Edificaci\u00f3n, dieron voz al descontento de la base: \u00abcon 1.411 pesos que es el m\u00ednimo de un jornalero, sacamos plata para dos kilos de pan diarios; en una familia de cinco a siete personas se tendr\u00eda que gastar la mitad en puro pan\u00bb. (<em>Revista de Am\u00e9rica Contempor\u00e1nea<\/em>, p. 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la penosa situaci\u00f3n de los trabajadores queda reflejada en que un 10% de las muertes en el pa\u00eds se deben a accidentes de trabajo, tr\u00e1nsito y caseros. Este nivel es uno de los m\u00e1s altos en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El descontento de las masas llega a tener eco incluso en las p\u00e1ginas de la prensa burguesa. El 17 de julio de 1978, La Tercera denunci\u00f3 la persecuci\u00f3n de los trabajadores de la mina El Salvador. Seg\u00fan Bernardino Castillo, presidente de la Confederaci\u00f3n de Trabajadores del Cobre: \u00abNo s\u00f3lo los mandos medios, sino tambi\u00e9n otros superiores, est\u00e1n persiguiendo sistem\u00e1ticamente a los trabajadores del cobre, humill\u00e1ndolos, procediendo a despidos arbitrarios, violando disposiciones legales y neg\u00e1ndose a aceptar planteamientos laborales justos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Miedo de la burgues\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Castillo a\u00f1ade: \u00ab&#8230; he decidido defender los derechos de los miembros de la Confederaci\u00f3n (!), afrontando todas las consecuencias. No me importan en absoluto las medidas que pueden adoptar en mi contra. Por el momento, los trabajadores mantienen la calma, pero me manifiestan a diario su malestar y su inquietud\u00bb. (<em>La Tercera<\/em>, 17\/7\/78).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas pocas palabras se ven todas las presiones de la base obrera sobre la burocracia sindical, que, al tiempo que se ve obligada a distanciarse de la Junta y la patronal, hace una serie de advertencias. Al igual que en\u00a0<em>El Teniente<\/em>, tambi\u00e9n en\u00a0<em>El Salvador<\/em>\u00a0hubo una huelga en noviembre de 1977, disfrazada de \u00ababsentismo laboral\u00bb, por cuestiones econ\u00f3micas y los malos tratos infligidos por los mandos.\u00a0<em>La Tercera<\/em>\u00a0\u00absimpatiza\u00bb con los trabajadores, afirmando que los mandos \u00abest\u00e1n desafiando directamente la posici\u00f3n de las autoridades (!) sobre la materia\u00bb y que \u00abcon sus erradas actitudes s\u00f3lo contribuyen a generar intranquilidad social\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal \u00abinter\u00e9s benevolente\u00bb por los problemas de los mineros demuestra el miedo creciente de la burgues\u00eda ante un posible resurgimiento del movimiento obrero, especialmente en el sector del cobre, que supone el 60% de los ingresos en divisas para el presupuesto nacional. \u00c9sta es la causa de las peticiones de la prensa burguesa al gobierno para que \u00abinvestigue las denuncias laborales\u00bb, para evitar cualquier perspectiva de conflicto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El miedo de la burgues\u00eda se extiende a la Junta. No por casualidad, desde el primer momento, Leigh Guzm\u00e1n centr\u00f3 sus cr\u00edticas al gobierno en la pol\u00edtica econ\u00f3mica. Ya en agosto de 1975, Leigh se quej\u00f3 de que la pol\u00edtica econ\u00f3mica de la Junta estaba \u00abcausando sufrimientos intensos en las clases m\u00e1s desfavorecidas (&#8230;) El coste social de esta pol\u00edtica supera lo que yo esperaba. La cesant\u00eda [desempleo] est\u00e1 alcanzando unos niveles m\u00e1s altos de los previstos y las clases m\u00e1s pobres sufren de una forma intensa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, las l\u00e1grimas de cocodrilo de este militar reaccionario no est\u00e1n provocadas por ning\u00fan remordimiento de conciencia, sino por el miedo a las consecuencias sociales que pueda provocar esta situaci\u00f3n. El mismo Pinochet ha convocado reuniones con los bur\u00f3cratas sindicales repetidas veces este a\u00f1o, para enterarse de la situaci\u00f3n e intentar buscar una salida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, la burocracia sindical estar\u00eda encantada de poder llegar a un entendimiento con el gobierno y la patronal. Pero la situaci\u00f3n catastr\u00f3fica del capitalismo chileno no les deja un margen de maniobra lo suficientemente amplio. Los empresarios no est\u00e1n dispuestos a hacer concesiones; los trabajadores y sus familias no est\u00e1n en condiciones de aguantar m\u00e1s. Es una receta acabada para una explosi\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes sindicales de los funcionarios p\u00fablicos califican de \u00abinsuficiente\u00bb un incremento salarial del 10%. Insisten en que su \u00abpetici\u00f3n\u00bb es urgente \u00abporque la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de los empleados fiscales es dif\u00edcil\u00bb. El presidente de Fentema (Federaci\u00f3n Nacional de Trabajadores Electrometal\u00fargicos y Automotrices), en una carta dirigida a\u00a0<em>La Tercera\u00a0<\/em>(10\/7\/78), atribuye la disminuci\u00f3n del poder adquisitivo a \u00abla falta de negociaci\u00f3n colectiva con los empresarios y las facilidades para despedir personal\u00bb. En esta carta, Castro tambi\u00e9n describe de forma gr\u00e1fica los efectos de la pol\u00edtica econ\u00f3mica de la escuela de Chicago y la \u00abpuerta abierta\u00bb, cuando se\u00f1ala que \u00ab&#8230; las importaciones masivas en detrimento de la industria nacional y el deterioro del poder adquisitivo son los factores b\u00e1sicos del desempleo y de la recesi\u00f3n econ\u00f3mica. Fentema ha sido uno de los principales perjudicados, pasando de 12.000 afiliados en 1973 a s\u00f3lo 7.000 en junio del 78. La cesant\u00eda en el gremio se debe a la reducci\u00f3n de empresas armadoras (de 14 a 3 hoy) y a la rebaja arancelaria de importadoras de las electr\u00f3nicas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Acuerdo imposible<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda 28 de Junio, la Federaci\u00f3n Nacional de Comercio (Fenatrobeco) envi\u00f3 a Pinochet una carta solicitando el restablecimiento de las \u00abconquistas laborales obtenidas tras largos a\u00f1os de lucha\u00bb, derogadas por un decreto-ley publicado poco antes, que, como se dice ingenuamente en su carta, \u00abno concuerda con lo que Vd. ha reiterado en varias oportunidades, de que se respetar\u00e1n todos los derechos adquiridos por los trabajadores\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema para la burocracia sindical es que no es posible llegar a un acuerdo con el gobierno y los capitalistas en la actual situaci\u00f3n de crisis. Los dirigentes sindicales se ven obligados a enfrentarse con la dictadura, en parte bajo la presi\u00f3n de la clase obrera, que empieza a despertar a la lucha, en parte en defensa de sus propios intereses. Por ejemplo, el uso de decretos-leyes en el terreno sindical hace ilusoria e innecesaria la existencia de la burocracia sindical: se les priva de su papel de \u00abintermediarios\u00bb. \u00c9sta es otra de las razones de la ola de protestas enviadas a Pinochet por los dirigentes sindicales en los \u00faltimos meses. Por eso, la Coordinadora Nacional Sindical (CNS), que antes ten\u00eda unas relaciones privilegiadas con la Junta y \u00abrepresentaba\u00bb a m\u00e1s de un mill\u00f3n de sindicalistas chilenos, se vio obligada a rechazar las modificaciones introducidas por el decreto-ley n\u00ba 2.200, del 15 de junio, por \u00abregresivas y contrarias a los intereses laborales\u00bb. La burocracia de la CNS envi\u00f3 una carta al ministro de Trabajo, con fecha del 7 de junio, firmada entre otros por los presidentes del sindicato \u00fanico nacional gr\u00e1fico, de la pintura, de la Confederaci\u00f3n \u00abUnidad Obrero-Campesina\u00bb, de los metal\u00fargicos y de los mineros, que dice textualmente: \u00abrechazamos categ\u00f3ricamente estas normas, ya que constituyen un nuevo ment\u00eds a las promesas de respeto a los derechos adquiridos de los trabajadores (&#8230;) No podemos aceptar la eliminaci\u00f3n de la inmovilidad del empleo, ya que deja al trabajador atado de pies y manos, al aceptar o no que lo exploten descaradamente, a ser despedido sin tr\u00e1mites (&#8230;) de esa forma se ha empezado a aplicar el Plan Kelly sobre el desempleo, propuesto por el gobierno alg\u00fan tiempo atr\u00e1s que fuera rechazado por todos los sectores del movimiento sindical, Incluso aquellos que son afines al gobierno\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo manifestaron que con el vencimiento del convenio colectivo \u00abperdemos todo lo que se hab\u00eda ido conquistando a\u00f1o a a\u00f1o\u00bb y que, para debilitar la organizaci\u00f3n sindical, \u00abse limita el fuero de los dirigentes, en t\u00e9rminos que lo hacen ilusorio, igual que sucede con el fuero maternal\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referente al aumento salarial del 10% en el mes de julio, anteriormente mencionado: \u00abreiteramos que los reajustes no compensan el alza real del coste de la vida y los trabajadores no podemos seguir subsistiendo con los salarios de hambre que ganamos, que atentan contra nuestra dignidad de seres humanos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y finalmente: \u00abporque la situaci\u00f3n se hace insostenible (&#8230;) en breve plazo presentaremos al gobierno un documento que contendr\u00e1 las peticiones que consideramos indispensables para que la clase trabajadora pueda subsistir, entre ellas un aumento sustancial de las remuneraciones de los obreros, empleados y profesionales que representamos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis ahora abierta entre Pinochet y los l\u00edderes sindicales \u00abrespetables\u00bb de tendencia democristiana, que hace poco se contaban entre los m\u00e1s fervientes adherentes al gobierno militar, es un claro s\u00edntoma del creciente aislamiento de la Junta. La crisis econ\u00f3mica, el paro, el hambre y la miseria, agravada por la aplicaci\u00f3n rigurosa de la locura de Milton Friedman, han servido para polarizar a toda la clase obrera, al campesinado y a grandes sectores de la clase media en contra del gobierno. S\u00f3lo la inercia temporal de las masas mantiene a Pinochet en el poder. Pero se ve claramente c\u00f3mo el proceso molecular de toma de consciencia de la clase obrera va acumulando fuerzas bajo la apariencia superficial de \u00abcalma y tranquilidad\u00bb. El distanciamiento cada vez mayor entre la Junta y los bur\u00f3cratas sindicales, la Iglesia, la Democracia Cristiana, etc. es un claro s\u00edntoma de este proceso, que amenaza, en un momento dado, con una nueva erupci\u00f3n de protesta generalizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Democracia Cristiana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la situaci\u00f3n de los obreros es penosa, la de los campesinos y sus familias es mil veces peor. La reforma agraria ha sido sistem\u00e1ticamente minada por la Junta, que ha devuelto las mejores tierras expropiadas a los antiguos latifundistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHasta el 31 de julio de 1976, de los 5.809 predios expropiados, con una superficie de 9.965.868 hect\u00e1reas f\u00edsicas, equivalentes a 895.752 hect\u00e1reas de riego b\u00e1sicas, se han devuelto a sus antiguos propietarios 1.415 predios \u00edntegramente, con 1.992.217 hect\u00e1reas f\u00edsicas, equivalentes a 117.775 hect\u00e1reas de riego b\u00e1sicas, y adem\u00e1s se han efectuado devoluciones parciales de 2.109 predios con 649.159 hect\u00e1reas f\u00edsicas, equivalentes a 104.959 hect\u00e1reas de riego b\u00e1sicas: en consecuencia, se ha devuelto, en total, hasta el 31 de julio de 1976, una superficie de 2.641.377 hect\u00e1reas f\u00edsicas, equivalentes a 222.736 hect\u00e1reas de riego b\u00e1sicas, poco m\u00e1s de un 25% de toda la tierra expropiada por la reforma agraria durante los gobiernos de Frei y Allende\u00bb. (<em>Chile-Am\u00e9rica<\/em>, nov. 1976-enero 1977, p. 35)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Enrique Mellado, presidente de la Confederaci\u00f3n \u00abEl Triunfo Campesino\u00bb, de tendencia democristiana, incluso los campesinos que siguen teniendo tierras viven mal: \u00abSe quedan con el casco solamente. Sin animales, sin maquinaria. Tienen apenas para procurarse abono, semillas, fertilizantes, pesticidas y el diario sustento. Las familias del sector reformado apenas est\u00e1n subsistiendo. Hay gente que dice que nadie se muere de hambre en el campo porque hay de todo. La verdad es que se cosech\u00f3 uno o dos productos y nadie puede vivir comiendo parotos y papas todo el a\u00f1o\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preguntando sobre los asalariados del campo, Mellado contesta: \u00abYo dir\u00eda que es el sector que est\u00e1 peor en el pa\u00eds. Ganan el m\u00ednimo establecido por la ley: 600 pesos aproximadamente\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y sobre el desempleo en el campo: \u00abEn las encuestas oficiales de desempleo, la agricultura aparece junto a otros rubios y no se puede, por lo tanto, precisar en qu\u00e9 grado ha afectado la desocupaci\u00f3n a los trabajadores agr\u00edcolas. \u00bfHay cesantes en el campo? -Claro que s\u00ed, y el latigazo m\u00e1s fuerte lo ha sufrido el sector reformado por el sistema de propiedad que est\u00e1 propiciando el gobierno. La tierra que se divide necesariamente es insuficiente para la gente que la trabaja. Un 25% de los trabajadores agr\u00edcolas, como m\u00ednimo, quedan sin trabajo cuando se asigna un predio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY qu\u00e9 hace un campesino cesante? -Se queda sin tierra y sin casa. Trabaja en el empleo m\u00ednimo y se allega a los parientes que viven m\u00e1s cerca\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a continuaci\u00f3n, este dirigente campesino democristiano hace una observaci\u00f3n muy significativa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLo que pasa es que los patrones volvieron a tener la sart\u00e9n por el mango y el gobierno no hizo nada para evitarlo. Entonces, \u00bfpara qu\u00e9 y para qui\u00e9nes fue el pronunciamiento militar? Para m\u00ed significaba justicia para todos\u00bb. (Chile-Am\u00e9rica, p. 36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica econ\u00f3mica del gobierno ha fracasado tambi\u00e9n en la agricultura. Seg\u00fan la revista\u00a0<em>Ercilla<\/em>\u00a0(20\/9\/76), que cita c\u00e1lculos de distintos expertos, la producci\u00f3n agr\u00edcola ha ca\u00eddo de forma dr\u00e1stica despu\u00e9s del golpe de Estado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abFijando la base 100 para 1971, la de 1974 seria 81\u20196; la de 1975, 83\u20194; y la de 1976 desciende a 73\u20198. De modo que la producci\u00f3n agr\u00edcola por habitante del a\u00f1o 1976 ser\u00eda un 10\u20194% inferior a la de 1975 y un 26\u20194 inferior a la de 1971. Eso con un pa\u00eds en \u2019, \u2018pacificado\u2019, sin \u2018conflicto de clases\u2019 y sin paro de camioneros\u00bb. (Chile-Am\u00e9rica, p. 37).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El intento de aplicar los m\u00e9todos de la \u00ablibre empresa\u00bb y la \u00abpuerta abierta\u00bb ha significado la depauperaci\u00f3n de amplios sectores de la clase obrera y el campesinado, e incluso la ruina para ciertos sectores de la misma burgues\u00eda. La incapacidad de los capitalistas chilenos para competir con la avalancha de importaciones extranjeras ha provocado una cadena de cierres de f\u00e1bricas. Incluso algunos sectores de los grandes agricultores han sufrido los efectos de dicha pol\u00edtica. Domingo Dur\u00e1n, dirigente de los terratenientes del sur de Chile, dijo que la pol\u00edtica del ministro de Hacienda \u00abllevar\u00eda a la ruina a la agricultura nacional\u00bb, y aclar\u00f3 que \u00abla importaci\u00f3n aprobada de vino argentino por el Banco Central, significa la apertura hacia una pol\u00edtica que conduce a un serio colapso de nuestra agricultura\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profundo descontento de las masas de obreros, campesinos y peque\u00f1os propietarios se ve reflejado en el cambio de actitud de la jerarqu\u00eda de la Iglesia y la Democracia Cristiana de cara al r\u00e9gimen. Antes, durante y despu\u00e9s del golpe de Estado, la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica se puso abiertamente del lado de la reacci\u00f3n. El 28 de septiembre de 1974, un a\u00f1o despu\u00e9s del golpe, cuando la represi\u00f3n, la tortura y las masacres estaban en pleno apogeo, el comit\u00e9 permanente del Episcopado de Chile, dirigido por el cardenal Ra\u00fal Silva Henr\u00edquez, ofreci\u00f3 a la Junta su \u00abcooperaci\u00f3n en el desarrollo espiritual y material de Chile\u00bb, afirmando la voluntad de la Iglesia chilena de participar en la \u00abpacificaci\u00f3n espiritual\u00bb del pa\u00eds. Pero bajo la presi\u00f3n de las masas de trabajadores, campesinos y capas medias, la Iglesia se ha visto obligada a distanciarse cada vez m\u00e1s de la dictadura, haciendo cr\u00edticas ya no s\u00f3lo referentes a los desaparecidos y los detenidos, sino tambi\u00e9n a la pol\u00edtica econ\u00f3mica del gobierno. La Vicar\u00eda de la Solidaridad ha sido acusada de recoger fondos para financiar huelgas. La heroica campa\u00f1a llevada a cabo por las familias de los desaparecidos es otro s\u00edntoma de que el miedo a la represi\u00f3n est\u00e1 disminuyendo poco a poco. El d\u00eda 19 de julio de 1978 se celebr\u00f3 en pleno centro de Santiago una manifestaci\u00f3n pac\u00edfica a favor de los derechos humanos, la democracia y la libertad. La manifestaci\u00f3n, de cerca de un centenar de j\u00f3venes universitarios, se autodisolvi\u00f3 r\u00e1pidamente sin que hubiera intervenci\u00f3n por parte de los carabineros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creciente oposici\u00f3n de las masas, el fermento de las capas medias y los claros s\u00edntomas de divisi\u00f3n y debilidad en el seno de la Junta permiten a los liberales burgueses levantar una t\u00edmida y temblorosa voz contra los \u00abexcesos\u00bb de la dictadura. En un discurso, el 1 de julio de 1978, el presidente de la Asociaci\u00f3n Nacional de Prensa se permiti\u00f3 el lujo de expresar una tibia protesta contra la censura: \u00abLa prensa no deb\u00eda ser controlada por leyes especiales. La situaci\u00f3n que en la actualidad vive el pa\u00eds no justifica la existencia de algunas disposiciones restrictivas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n tambi\u00e9n explica el cambio de postura de la Democracia Cristiana. Este partido de los explotadores pol\u00edticos de la clase media juega a situarse, en tiempos \u00abnormales\u00bb, entre los \u00abconservadores\u00bb por un lado y los \u00abmarxistas\u00bb por otro. Como vimos antes, su papel es el de enga\u00f1ar y confundir a los millones de campesinos, peque\u00f1os comerciantes y obreros pol\u00edticamente atrasados, para mantenerlos bajo el dominio del gran capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papel totalmente contrarrevolucionario de la DC fue suficientemente demostrado por su actitud hacia el gobierno Allende. En la primera etapa, los parlamentarios democristianos actuaron como complemento \u00abrespetable\u00bb de los grupos fascistas, boicoteando sistem\u00e1ticamente al gobierno de la UP. El voto de censura del Congreso contra el gobierno Allende facilit\u00f3 enormemente la tarea de la contrarrevoluci\u00f3n, dando luz verde a Pinochet, pues ya ten\u00eda un pretexto \u00abconstitucional\u00bb para intervenir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del 11 de septiembre, los dirigentes democristianos esperaban que los militares les agradecieran su ayuda. Desgraciadamente para ellos, hay muy poca gratitud en la pol\u00edtica. Destruido el viejo equilibrio, y con una dictadura militar feroz instalada en el poder, los servicios de los \u00abintermediarios\u00bb democristianos no eran interesantes. A pesar de todos sus intentos de acercarse a la Junta, Pinochet se re\u00eda de ellos abiertamente, calific\u00e1ndoles, no sin raz\u00f3n, de \u00abpol\u00edticos desplazados del poder que ahora intentan mantenerse a flote\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco, la represi\u00f3n empez\u00f3 a alcanzar a los democristianos tambi\u00e9n, aunque, desde luego, no de la misma manera que a obreros y campesinos. A estos se\u00f1ores ni los fusilaban ni los torturaban. Simplemente los \u00abdesplazaron del poder\u00bb. Perdieron sus esca\u00f1os y su situaci\u00f3n privilegiada en la vida pol\u00edtica. Como mucho, algunos de ellos sufrieron un destierro relativamente c\u00f3modo en el interior del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez rechazados sus servicios, la obsesi\u00f3n com\u00fan de los dirigentes de la DC fue volver cuanto antes a la \u00abnormalidad\u00bb, o sea, tener nuevamente sus morros metidos en la pocilga, temporalmente ocupada por otros. Adem\u00e1s, estos habilidosos se percataron de que el r\u00e9gimen de Pinochet no pod\u00eda durar siempre, y que cualquier elemento comprometido con \u00e9l perder\u00eda toda credibilidad ante las masas. Un viejo zorro como Frei comprendi\u00f3 que, aunque hoy sus servicios eran superfluos para la burgues\u00eda, ma\u00f1ana, tras la ca\u00edda de Pinochet, iban a ser m\u00e1s necesarios que nunca. Por eso, c\u00ednicos profesionales como \u00e9l est\u00e1n buscando su nuevo \u00abcertificado de buena conducta democr\u00e1tica\u00bb de cara al futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 13 de julio de 1978, Frei sali\u00f3 en las p\u00e1ginas del semanario<em>\u00a0Hoy\u00a0<\/em>con un art\u00edculo titulado \u00abEl retorno a la democracia\u00bb, en el que advierte a la clase dominante de los peligros que supone para ella la continuaci\u00f3n del r\u00e9gimen dictatorial. Analizando la experiencia de Portugal, Alemania, Italia y Espa\u00f1a, llega a la conclusi\u00f3n de que \u00abtodos los esfuerzos por destruir o aniquilar a las fuerzas pol\u00edticas han resultado est\u00e9riles\u00bb y que \u00abmientras m\u00e1s se prolonguen, m\u00e1s vigorosas renacen las fuerzas democr\u00e1ticas antag\u00f3nicas o las que mejor trabajen en la clandestinidad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estas palabras, el dirigente de la DC quiere advertirles a los capitalistas y terratenientes chilenos que la dictadura no ha servido para destruir el movimiento obrero, pero s\u00ed para radicalizarlo cada vez m\u00e1s, empujando a las masas hacia \u00abfuerzas democr\u00e1ticas antag\u00f3nicas\u00bb (?) o \u00ablas que mejor trabajen en la clandestinidad\u00bb, que no son precisamente los l\u00edderes \u00abmoderados\u00bb de la DC o la socialdemocracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los \u00abbuenos consejos\u00bb de Frei<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mismo art\u00edculo, Frei adopta su postura de siempre, de \u00abinterlocutor entre las clases\u00bb: \u00abEl retorno a la democracia no s\u00f3lo es resistido por sus enemigos confesos y declarados, sino tambi\u00e9n por sectores del pa\u00eds que, creyendo en el r\u00e9gimen democr\u00e1tico, temen que \u00e9ste signifique volver al pasado y repetir los b\u00e1sicos errores que condujeron a su ca\u00edda (&#8230;) por otra parte, sectores que pertenecen al gobierno temen que su salida provoque un clima de persecuciones, revanchismo y odios en su contra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frei pretende tranquilizar a la burgues\u00eda, que aunque no le importaba prescindir de los servicios de Pinochet, que cada vez sirven para menos, est\u00e1 atemorizada por la idea de una nueva edici\u00f3n del gobierno Allende, con nuevas nacionalizaciones y expropiaciones de las tierras, con la consecuente radicalizaci\u00f3n de las masas. Por otra parte, este gran representante de la moralidad cristiana asegura a los torturadores, violadores y asesinos de la Junta que no se pretende en absoluto crear un clima de \u00abpersecuciones, revanchismo y odios en su contra\u00bb. En otras palabras, el retorno a la \u00abdemocracia\u00bb, propugnada por la DC significa, en primer lugar, una garant\u00eda firme de respeto a la propiedad de los grandes monopolistas y los latifundistas, y un perd\u00f3n general para todas las bestias fascistas que durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os han convertido Chile en un infierno para las familias obreras y campesinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Hipocres\u00eda de los democristianos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras Frei da sus \u00abbuenos consejos\u00bb a la oligarqu\u00eda y la Junta, su partido predica a las masas oprimidas, con el aut\u00e9ntico esp\u00edritu de Poncio Pilatos: \u00abLa DC, inspirada en la no violencia [\u00bftambi\u00e9n el 11 de septiembre?] impulsa a los chilenos a recuperar la plenitud de sus derechos [\u00bfqui\u00e9nes participaron en su destrucci\u00f3n?], a restaurar las instituciones democr\u00e1ticas b\u00e1sicas [en primer lugar, el \u2018pan de cada d\u00eda\u2019 del grupo parlamentario democristiano] y a trazarse una perspectiva de convivencia sin odios ni venganzas [eso es: nos detienen, nos torturan, nos matan con balas y con hambre, y nosotros a mirar para otro lado]\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de declaraciones deber\u00edan llenar de indignaci\u00f3n a cualquier obrero. No obstante, parece ser que hay ciertos dirigentes del movimiento obrero que se toman las palabras de Frei y compa\u00f1\u00eda muy en serio. Los dirigentes del Partido \u00abComunista\u00bb de Chile, aunque parezca mentira, tienen como punto fundamental en su estrategia para Chile una alianza&#8230; con la Democracia Cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes del PCCh, y sus amigos en el Kremlin, tienen un enorme inter\u00e9s en lavar la imagen \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb de los democristianos. En los \u00faltimos cinco a\u00f1os han empleado sus considerables medios de propaganda para evitar que el movimiento obrero, tanto en Chile como internacionalmente, sacase las conclusiones correctas de la experiencia del gobierno de la UP. Radio Mosc\u00fa, a trav\u00e9s de su programa \u00abEscucha, Chile\u00bb, hace unos esfuerzos tremendos para pintar a los democristianos con los colores m\u00e1s atractivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a estos elementos, los democristianos lograron puntos claves en el movimiento sindical en Chile tras el 11 de septiembre. La direcci\u00f3n del PCCh considera a esta gente como \u00abaliados democr\u00e1ticos\u00bb en la lucha com\u00fan contra Pinochet. Pero, \u00bfqu\u00e9 actividades concretas realiza esta gente? \u00a1Frei se entrevista con la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de la ONU! Este tipo de actividades no plantea demasiados problemas para un pol\u00edtico \u00abresponsable\u00bb. Los militantes socialistas y comunistas sufren en los campos de concentraci\u00f3n, los obreros y campesinos se mueren de hambre y los mineros luchan heroicamente contra el gobierno y los patronos. Y Frei se sienta en un c\u00f3modo despacho, en Santiago, para charlar un rato con los se\u00f1ores de la ONU \u00a1Y \u00e9sta es la propuesta de \u00f3n de trabajo\u00bb entre la clase obrera y los pol\u00edticos liberales de la burgues\u00eda! Desde Venezuela, la Democracia Cristiana hace llamamientos para la creaci\u00f3n de un \u00abmovimiento nacional para la restauraci\u00f3n de la democracia\u00bb. Pero al mismo tiempo, plantean una transici\u00f3n gradual, sin \u00abm\u00e9todos armados, conspiradores o clandestinos\u00bb. \u00c9sta es la t\u00f3nica general de la DC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa est\u00e1 clara: si dependiese s\u00f3lo de estos se\u00f1ores, la dictadura de Pinochet durar\u00eda hasta el a\u00f1o 2000. Y, no obstante, una gran parte de los antiguos dirigentes de la UP, sobre todo los dirigentes del mal llamado Partido Comunista, insisten en una alianza con la DC como la \u00fanica forma de acabar con la dictadura. Han sacado las conclusiones m\u00e1s err\u00f3neas de la experiencia de la UP. Son como los Borbones en Francia, que no aprendieron nada y lo olvidaron todo. La l\u00ednea que propugnan -mil veces peor que la pol\u00edtica anterior- s\u00f3lo conducir\u00eda a nuevos fracasos y nuevas derrotas sangrientas para la clase obrera chilena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfUna alternativa socialdem\u00f3crata?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un dato muy positivo en la actual situaci\u00f3n de Chile es que el Partido Socialista, que ha salido renovado en el interior del pa\u00eds desde el 11 de septiembre, ha visto la necesidad de una pol\u00edtica de independencia de clase, basada en las mejores tradiciones del PSCh, y recogida en la consigna central del Partido: \u00abFe en nosotros mismos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque nadie puede prever exactamente cu\u00e1ndo va a suceder, la ca\u00edda de Pinochet y un nuevo per\u00edodo de movilizaciones de masas son inevitables. Precisamente porque comprenden \u00e9sto, los estrategas de la burgues\u00eda y del imperialismo, que durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os han mantenido su dominio mediante los m\u00e9todos fascistas de Pinochet, est\u00e1n preparando una alternativa por medio de Frei y la DC, cuyo papel ser\u00e1 el de mantener el poder y los privilegios de los terratenientes, banqueros y capitalistas pero con otros m\u00e9todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actual direcci\u00f3n del PSCh insiste, con toda la raz\u00f3n, en la necesidad de un frente \u00fanico de los trabajadores como la \u00fanica manera de llevar a cabo la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad. En cambio, los l\u00edderes del PCCh, y algunos de los antiguos dirigentes socialistas fuertemente ligados a este partido, insisten en que la tarea inmediata del movimiento obrero chileno es la conquista de las libertades democr\u00e1ticas, y no la revoluci\u00f3n socialista, y que, por tanto, es necesario aliarse con los sectores \u00abprogresistas\u00bb de la burgues\u00eda, y en primer lugar, con la DC. \u00a1Como si fuera posible construir una muralla china entre la lucha contra la dictadura y la lucha contra la oligarqu\u00eda que la sostiene! Toda la historia de Chile demuestra que la lucha contra la Junta Militar, si se lleva hasta sus \u00faltimas consecuencias, necesariamente implica tambi\u00e9n una lucha contra los intereses econ\u00f3micos que la sostienen en el poder: los terratenientes, banqueros y grandes monopolios. En otras palabras, una lucha revolucionaria contra el capitalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea confusa de alianzas con los capitalistas \u00abbuenos\u00bb contra los capitalistas \u00abmalos\u00bb se origina al no comprender el car\u00e1cter de clase de la sociedad. No s\u00f3lo se trata de lo que dicen los dirigentes de los distintos partidos pol\u00edticos, sino de los intereses de clase que est\u00e1n detr\u00e1s de ellos. A pesar del enfrentamiento entre ellos, Frei y Pinochet sirven al mismo amo: el gran capital y el imperialismo. La burgues\u00eda no tiene prejuicios sobre qu\u00e9 sistema de gobierno es el mejor. Es muy flexible en su modo de dominar a la clase obrera. A veces le conviene la \u00abdemocracia\u00bb, y por eso mantiene sus servidores \u00abdemocr\u00e1ticos\u00bb. En otros momentos le va mejor la dictadura, y para eso est\u00e1n los Pinochet y los Videla. A los banqueros y capitalistas estos cambios no les importan siempre y cuando mantengan su poder y sus privilegios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actitud de los socialistas chilenos hacia los pactos con los partidos burgueses \u00abdemocr\u00e1ticos\u00bb es una cuesti\u00f3n vital para el futuro del movimiento obrero. Cualquier ambig\u00fcedad o falta de claridad sobre este punto en estos momentos, se pagar\u00e1 m\u00e1s tarde con sangre, sudor y l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un pa\u00eds como Chile, est\u00e1 claro que el proletariado no s\u00f3lo tiene la posibilidad, sino tambi\u00e9n el deber de formar frentes de acci\u00f3n com\u00fan con otros sectores oprimidos de la sociedad, fundamentalmente con los campesinos pobres y las masas oprimidas de la peque\u00f1a burgues\u00eda. Pero de ah\u00ed a plantear alianzas, incluso coyunturales, con una inexistente \u00abburgues\u00eda progresista\u00bb, hay una enorme distancia. La inmensa mayor\u00eda de los campesinos y peque\u00f1os comerciantes sufren bajo la explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n de los bancos y los grandes monopolios. Precisamente por eso, estos sectores son los aliados naturales de la clase obrera. En cambio, los supuestos sectores \u00abprogresistas\u00bb de la burgues\u00eda, es decir, los liberales y democristianos, son ni m\u00e1s ni menos que la bota izquierda del gran capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Inestabilidad de la Junta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entrando en alianzas, incluso coyunturales, con estos elementos, estar\u00edamos diciendo a los campesinos y peque\u00f1os comerciantes: \u00abEsta gente ahora son nuestros aliados. Pod\u00e9is olvidar lo que hicieron antes. Todo fue un peque\u00f1o malentendido. Pero ahora van por el buen camino y pod\u00e9is confiar en ellos\u00bb. Pero lo que deber\u00edamos decir es todo lo contrario: \u00abEstos son los hombres que ayudaron a Pinochet a subir al poder. Sus manos est\u00e1n manchadas con la sangre de obreros y campesinos. Ahora quieren enga\u00f1arnos otra vez. Son los representantes m\u00e1s sutiles, m\u00e1s demag\u00f3gicos y, por lo tanto, los m\u00e1s traicioneros, de los bancos y los monopolios. Si quer\u00e9is luchar por el pan y por la libertad, rechazad sus ofrecimientos y confiad s\u00f3lo en vuestras propias fuerzas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo as\u00ed los socialistas chilenos ayudar\u00e1n a los obreros y campesinos a comprender el aut\u00e9ntico papel de la DC. S\u00f3lo se puede luchar por la hegemon\u00eda pol\u00edtica entre la clase media luchando a sangre y fuego contra los intentos de los liberales de seducir a las masas de la peque\u00f1a burgues\u00eda con su propaganda hip\u00f3crita y traicionera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El actual r\u00e9gimen es mucho m\u00e1s inestable de lo que pueda parecer a simple vista. Precisamente \u00e9sta es la explicaci\u00f3n del intento por parte de Washington de distanciarse de Pinochet. Los estrategas del imperialismo no tienen la m\u00e1s m\u00ednima confianza en la capacidad de supervivencia de la Junta. El actual conflicto con Argentina sobre el canal de Beagle es una muestra m\u00e1s de esta inestabilidad. Mediante un enfrentamiento con el gobierno militar de Buenos Aires, Pinochet intenta desviar la atenci\u00f3n de las enormes contradicciones internas de la sociedad chilena. Indudablemente, la regi\u00f3n en cuesti\u00f3n tiene un considerable inter\u00e9s para ambos pa\u00edses. Pero tambi\u00e9n es verdad que a Pinochet le interesa utilizar la cuesti\u00f3n de la misma manera que Franco utilizaba la de Gibraltar, como una forma conveniente para distraer la atenci\u00f3n de la gente de la crisis interna e intentar fomentar un falso sentido de \u00absolidaridad nacional ante el agresor exterior\u00bb. Por otra parte, ambos reg\u00edmenes deben de estar temblando al pensar en la posibilidad de que el actual enfrentamiento belicoso se convierta en un conflicto militar de verdad. Dada la correlaci\u00f3n de fuerzas, no cabe duda de que una guerra entre Chile y Argentina (que no se puede excluir como una posibilidad te\u00f3rica, aunque parece poco probable, salvo en una situaci\u00f3n muy cr\u00edtica en Santiago), ser\u00eda de corta duraci\u00f3n y acabar\u00eda con la derrota de Chile. Como dice\u00a0<em>El Pa\u00eds<\/em>\u00a0(13\/12\/78): \u00aben dotaci\u00f3n humana, la diferencia a favor de Argentina es notable\u00bb:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ARGENTINA<\/strong>\u00a0<strong>CHILE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ej\u00e9rcito\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 80.000 hom.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 50.000 hom.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 32.900 hom.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 24.000 hom.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aire\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 17.000 hom. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 11.000 hom.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 129.900 hom.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 85.000 hom.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tensiones entre ambos pa\u00edses han aumentado considerablemente, con una guerra comercial ya en marcha. Pero, adem\u00e1s del conflicto con Buenos Aires, Chile tiene tambi\u00e9n disputas territoriales con Per\u00fa, Bolivia (que rompi\u00f3 las relaciones diplom\u00e1ticas con Chile alegando que el gobierno de Santiago no hab\u00eda mostrado \u00absuficiente flexibilidad\u00bb para facilitar a Bolivia el acceso al Pac\u00edfico) e incluso con Brasil, por el Alto Paran\u00e1. Por todas estas razones, la Junta est\u00e1 jugando con fuego en el conflicto con Argentina, como demuestran las siguientes palabras de un portavoz de la Junta: \u00abLe puedo decir que ser\u00eda una locura porque nadie ganar\u00eda, significar\u00eda la destrucci\u00f3n de los pueblos sin ninguna ventaja. As\u00ed no gana Argentina ni Chile\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una guerra entre Chile y Argentina, con la posibilidad de una intervenci\u00f3n armada por parte de Per\u00fa y Bolivia para recuperar sus territorios perdidos, efectivamente ser\u00eda una locura, o mejor dicho una cat\u00e1strofe, con unas repercusiones muy graves para toda Am\u00e9rica Latina. El imperialismo norteamericano har\u00eda todo lo posible para evitarla. No obstante, no hay que olvidar que una \u00ablocura\u00bb parecida, la intervenci\u00f3n de los coroneles griegos en Chipre, provoc\u00f3 la ca\u00edda de la Junta militar en Atenas. En los \u00faltimos meses, seg\u00fan la revista norteamericana\u00a0<em>Business Week<\/em>, Argentina y Chile han gastado cerca de 2.000 millones de d\u00f3lares en preparativos b\u00e9licos. Puede ser que a ambas partes les interese mantener un ambiente de tensi\u00f3n permanente, por motivos pol\u00edticos y como pretexto para justificar las enormes cantidades de dinero derrochadas por sus respectivas FFAA. De todas maneras, un conflicto armado, por breve que fuese, significar\u00eda el colapso de Pinochet.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todas estas razones, la Administraci\u00f3n Carter est\u00e1 intensificando su intento de encontrar una alternativa \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb a Pinochet que salvaguarde los intereses del imperialismo norteamericano en Chile. Los dirigentes democristianos, e incluso algunos de los antiguos dirigentes de la UP, est\u00e1n mirando hacia Washington para solucionar todos sus problemas. Por ejemplo, Benjam\u00edn Teplizki, del Partido Radical y secretario del \u00abComit\u00e9 Chile Democr\u00e1tico\u00bb, dijo a la prensa que cre\u00eda que \u00abla Junta estaba viendo la posibilidad de una retirada negociada, con interlocutores la burgues\u00eda chilena y sectores, por supuesto (!) de los EEUU\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que hay alguna gente que nunca aprende. Pinochet s\u00f3lo considerar\u00e1 la posibilidad de una \u00abretirada\u00bb -negociada o no- cuando el movimiento de las masas le obligue a salir. Por su parte, a pesar de su creciente preocupaci\u00f3n, Washington no tiene ninguna prisa en derrocar a Pinochet, aun suponiendo que estuviese en condiciones de hacerlo. Pero s\u00ed duda de la posibilidad de mantener la situaci\u00f3n bajo control con los brutales m\u00e9todos de antes. Dentro de alg\u00fan tiempo -uno, dos o tres a\u00f1os, dependiendo de la situaci\u00f3n del pa\u00eds, el resurgimiento del movimiento obrero, las divisiones en el seno de la Junta, una aventura militar- va a necesitar un recambio. Por eso, todos los pol\u00edticos \u00abliberales\u00bb y \u00absocialdem\u00f3cratas\u00bb corren a Washington para ofrecer sus servicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed es donde surge un enorme peligro para el movimiento obrero chileno. Tras la ca\u00edda de Pinochet, la idea de los estrategas del imperialismo y de la burgues\u00eda es la formaci\u00f3n de un gobierno de coalici\u00f3n entre la DC y los representantes de la clase obrera. En el exilio, se est\u00e1 potenciando activamente la idea de una colaboraci\u00f3n entre la UP y la DC en un \u00abfrente amplio\u00bb contra la dictadura. Los principales protagonistas de esta idea son (\u00a1c\u00f3mo no!) los dirigentes del PCCh y la burocracia rusa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la burocracia reformista de la II Internacional est\u00e1 mostrando un inter\u00e9s cada vez mayor en \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina, precisamente cuando surgen situaciones revolucionarias y prerrevolucionarias en ambos continentes. Es interesante ver c\u00f3mo la t\u00e1ctica de los socialdem\u00f3cratas y la estrategia del imperialismo estadounidense van en paralelo. Est\u00e1 claro que existen una serie de presiones \u00abdesde fuera\u00bb sobre algunos dirigentes de la II Internacional. No por casualidad el llamado \u00abproyecto socialdem\u00f3crata\u00bb para Am\u00e9rica Latina est\u00e1 surgiendo a la luz precisamente en estos momentos, con la aprobaci\u00f3n de Bonn y de Washington.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El min\u00fasculo Partido Radical, de escasa implantaci\u00f3n entre la clase obrera chilena, no cuenta con base suficiente para la formaci\u00f3n de una coalici\u00f3n con la DC, que de momento mantiene reticencias ante una coalici\u00f3n con el PCCh, que por su parte muestra una gran ansiedad por formarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El PSCh, pues, es una pieza clave en la situaci\u00f3n. Sin la presencia de los socialistas, un gobierno de colaboraci\u00f3n de clase no ser\u00eda viable. Por eso hay enormes presiones para que el PSCh participe en esta nueva conspiraci\u00f3n antiobrera en Chile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, un sector de los antiguos dirigentes socialistas ha cedido a las presiones ejercidas de diversas maneras por los estalinistas, que cuentan con medios muy poderosos, sobre todo en el exilio. El enfrentamiento entre los elementos pro estalinistas, que favorecen abiertamente una pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n de clase, y los cuadros socialistas en Chile que est\u00e1n luchando por la renovaci\u00f3n revolucionaria del partido en el interior ha conducido a una ruptura en el socialismo chileno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un principio, los socialistas que defienden una l\u00ednea de independencia de clase, las ideas del marxismo-leninismo y los propios principios del PSCh en el pasado, aunque constituyen la mayor\u00eda decisiva de las fuerzas socialistas hoy d\u00eda dentro de Chile, cuentan con una serie de desventajas frente a sus adversarios pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El PCCh, que antes del golpe ten\u00eda menos apoyo que el PS, ahora, en la clandestinidad, es el partido obrero con mayor fuerza. Aunque es imposible calcular exactamente la fuerza num\u00e9rica de cada partido, el PCCh no tendr\u00eda menos de 8.000 militantes activos. Adem\u00e1s, cuentan con una infraestructura y unos medios mucho m\u00e1s poderosos que otros partidos y grupos: una imprenta, muchos liberados, una organizaci\u00f3n juvenil activa, varios negocios, un programa de tres horas diarias en Radio Mosc\u00fa, tambi\u00e9n programas en Radio Berl\u00edn y Radio Praga&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Reconstrucci\u00f3n del PSCh en el interior<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aparato del PSCh no ten\u00eda comparaci\u00f3n con el del PCCh. Aunque formalmente basado en las ideas marxista-leninistas, el PSCh nunca asimil\u00f3 realmente los m\u00e9todos organizativos del bolchevismo, sin los cuales el programa m\u00e1s marxista del mundo no sirve para nada. Incluso antes del 11 de septiembre, pese a su superioridad num\u00e9rica y su mayor\u00eda aplastante de votos, el PSCh no ten\u00eda ni el nivel de militancia ni la infraestructura del PCCh. Por lo tanto, el PSCh estaba en p\u00e9simas condiciones para enfrentarse con los problemas del trabajo clandestino. No obstante, los mejores cuadros del socialismo chileno lograron reagruparse en el interior y empezaron la lenta y dif\u00edcil tarea de reconstruir el partido entre la clase obrera y los campesinos. Actualmente el PSCh, si bien es num\u00e9ricamente inferior al PCCh, es la segunda fuerza obrera en la clandestinidad, trabajando en las f\u00e1bricas y los barrios obreros, ayudando a las familias de presos y desaparecidos, etc. A pesar de la falta total de ayuda del exterior (canalizada exclusivamente hacia el sector pro-Mosc\u00fa), los compa\u00f1eros del PSCh logran publicar cuatro revistas en el interior del pa\u00eds:\u00a0<em>Arauco<\/em>, la revista te\u00f3rica del partido (mensual),\u00a0<em>Nosotros, los trabajadores<\/em>, la revista sindical (bimensual),\u00a0<em>Brigada<\/em>, la revista estudiantil (sin periodicidad) y\u00a0<em>Solidaridad<\/em>\u00a0(mensual). En el terreno sindical, tiene implantaci\u00f3n entre los mec\u00e1nicos, el calzado, los panaderos, los obreros del cobre y las confederaciones agr\u00edcolas. Tambi\u00e9n tiene una organizaci\u00f3n juvenil de mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema de los socialistas del interior es que el aparato del partido en el exterior est\u00e1 totalmente dominado por el sector pro estalinista, que se hizo con la direcci\u00f3n en 1971, en alianza con el ala socialdem\u00f3crata del PSCh, por lo que toda la ayuda econ\u00f3mica que env\u00eda desde el exilio llega a manos de sus partidarios, que en el interior son minor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las discrepancias en el seno del campo socialista han provocado una creciente separaci\u00f3n entre las diferentes tendencias, con la escisi\u00f3n de las llamadas \u00abCoordinadoras de grupos regionales\u00bb, que tras formar un nuevo partido se inclinaron hacia el guerrillerismo. En 1975-76, este grupo logr\u00f3 aglutinar a un considerable n\u00famero de militantes socialistas del interior, descontentos con la pol\u00edtica oportunista y pro estalinista de la antigua direcci\u00f3n en el exilio. Pero, inevitablemente, con una orientaci\u00f3n totalmente err\u00f3nea y una l\u00ednea pol\u00edtica confusa, sufri\u00f3 una serie de crisis, luchas internas y escisiones que han conducido a su desintegraci\u00f3n. Sus militantes m\u00e1s serios comprenden la necesidad de volver al PSCh para luchar dentro contra la corriente oportunista, a favor de una aut\u00e9ntica pol\u00edtica marxista-leninista, y no la caricatura guerrillerista de Mao o Castro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy d\u00eda las fuerzas socialistas en el interior, aunque importantes en n\u00famero dadas las dif\u00edciles y peligrosas condiciones de la clandestinidad, son una minor\u00eda en comparaci\u00f3n con las fuerzas del PCCh, que cuentan con unos medios mucho m\u00e1s serios y, por tanto, pueden llevar a cabo un trabajo m\u00e1s eficaz, por lo menos en cuestiones t\u00e9cnicas. Incluso el sector pro estalinista del PSCh, aunque con una implantaci\u00f3n mucho menor en el movimiento obrero que la otra tendencia, cuenta con m\u00e1s medios. Pero todo esto puede cambiar dr\u00e1sticamente en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, a condici\u00f3n de que los compa\u00f1eros del PSCh no claudiquen ante las presiones estalinistas y socialdem\u00f3cratas y mantengan una clara l\u00ednea revolucionaria de independencia de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para un partido marxista-leninista, la organizaci\u00f3n es una cuesti\u00f3n vital, pero no la decisiva. Con el aparato m\u00e1s impresionante del mundo, un partido con una pol\u00edtica err\u00f3nea est\u00e1 condenado al fracaso. Esta lecci\u00f3n la hemos visto m\u00e1s de una vez en la historia. En cambio, con una pol\u00edtica, una estrategia, una t\u00e1ctica y unas perspectivas correctas y unos m\u00e9todos de trabajo bolcheviques, siempre se encontrar\u00e1n los medios necesarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bolchevismo y menchevismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las diferencias entre el bolchevismo y el menchevismo en Rusia no estribaban s\u00f3lo en cuestiones pol\u00edticas (reforma o revoluci\u00f3n, colaboraci\u00f3n con los liberales o independencia de clase), sino que tambi\u00e9n ata\u00f1\u00edan a los m\u00e9todos de trabajo y de organizaci\u00f3n. Antes de 1917, los mencheviques ten\u00edan m\u00e1s medios econ\u00f3micos que los bolcheviques. Los oportunistas rusos, al igual que los chilenos hoy, recib\u00edan grandes cantidades del extranjero, debido al prestigio personal de l\u00edderes como Plej\u00e1nov. Tambi\u00e9n recib\u00edan una ayuda econ\u00f3mica importante de toda una serie de burgueses \u00abprogresistas\u00bb: peque\u00f1o-burgueses, profesores, abogados, etc. Sin embargo, Lenin estaba muy orgulloso de que el partido bolchevique y su diario Pravda estuviesen financiados por las peque\u00f1as aportaciones, los kopeks, de los trabajadores rusos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de todos los problemas y deficiencias, los compa\u00f1eros chilenos tambi\u00e9n pueden sentirse orgullosos de que, durante cinco a\u00f1os y bajo las condiciones m\u00e1s dif\u00edciles imaginables, han logrado construir una organizaci\u00f3n sin ayuda exterior, con el dinero de los obreros chilenos y los sacrificios personales de los militantes y cuadros dirigentes. En \u00faltima instancia, cada centavo que se recoge en las f\u00e1bricas y barrios obreros en Chile vale m\u00e1s que 1.000 d\u00f3lares recogidos por los oportunistas en el exterior. Porque el trabajo de recoger fondos en Chile es un trabajo pol\u00edtico que est\u00e1 sentando las bases de la organizaci\u00f3n de la propia clase trabajadora en el interior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los oportunistas, socialdem\u00f3cratas y pro estalinistas no hay nada que esperar; la gran mayor\u00eda son incorregibles, salvo un cierto n\u00famero de obreros honrados que han estado enga\u00f1ados por el prestigio de los antiguos dirigentes, a quienes apoyan probablemente por cuestiones de sentimentalismo. Es un error imaginar que siempre \u00absiendo m\u00e1s, somos m\u00e1s fuertes\u00bb. A veces, uno m\u00e1s uno puede significar cero, en vez de dos. La unidad es algo que todos queremos y propugnamos, pero que se puede pagar a un precio demasiado alto. El intento de mezclar una pol\u00edtica oportunista con una pol\u00edtica revolucionaria, mediante un \u00abconsenso\u00bb a favor de la unidad, es como intentar mezclar agua y aceite. Los mismos compa\u00f1eros del interior lo han podido comprobar perfectamente con el fracaso de todos los intentos durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os de llegar a la unidad con los oportunistas. Y no hay que pensar que este \u00abfracaso\u00bb ha sido totalmente negativo. Todo el mundo sabe sobre qui\u00e9n recae la responsabilidad de la divisi\u00f3n ahora existente. Pero la \u00fanica unidad que sirve a los intereses del socialismo es la unidad con principios. De no ser as\u00ed, la unificaci\u00f3n de una serie de fracciones, cada una tirando en sentido contrario a las dem\u00e1s, conducir\u00eda a la impotencia. Toda la historia del PSCh lo demuestra. \u00bfPara qu\u00e9 sirven unos principios y un programa revolucionario si, en el momento decisivo, la direcci\u00f3n se muestra incapaz de llevarlo a la pr\u00e1ctica, ya que se ve envuelta en una serie de acuerdos, compromisos y consensos con elementos oportunistas y proburgueses? La ruptura con los oportunistas de toda laya es la precondici\u00f3n para la renovaci\u00f3n del PSCh. Es precisamente en condiciones de adversidad cuando uno distingue a sus verdaderos amigos. Si los socialistas chilenos no son capaces de sacar todas las conclusiones necesarias de la terrible experiencia de los \u00faltimos a\u00f1os, todos los muertos habr\u00e1n sido en vano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que ma\u00f1ana la actual situaci\u00f3n puede cambiar radicalmente. Tras la terrible experiencia de la dictadura, los largos a\u00f1os de hambre, miseria, muerte y represi\u00f3n, muchos obreros y campesinos pensar\u00e1n en los a\u00f1os de la Unidad Popular como un tipo de \u00abedad de oro\u00bb. Parad\u00f3jicamente, las ilusiones en el frentepopulismo podr\u00edan resurgir entre las masas tras la ca\u00edda de Pinochet. En este sentido, la dictadura ha actuado como un enorme freno al avance de la conciencia de la clase obrera y, m\u00e1s todav\u00eda, de las masas atrasadas del campesinado y las capas medias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, en la clandestinidad, los obreros y campesinos identifican como \u00ablos socialistas\u00bb a los compa\u00f1eros que ven a su lado, luchando hombro a hombro contra los patronos y la dictadura. Sobre todo entre los activistas, los dirigentes de la UP exiliados est\u00e1n muy desprestigiados. En este sentido, los \u00abgenerales sin ej\u00e9rcito\u00bb que esperan pacientemente la ca\u00edda de la dictadura en Berl\u00edn, Par\u00eds, Mosc\u00fa o Argel para volver con el triunfo conseguido y repetir los mismos errores que antes, podr\u00edan tener una sorpresa muy desagradable, sobre todo si los compa\u00f1eros del Partido Socialista en Chile logran construir un partido fuerte, m\u00e1s fuerte que ahora, no s\u00f3lo num\u00e9ricamente, no s\u00f3lo organizativamente, sino sobre todo pol\u00edticamente, formando a los cuadros socialistas en un esp\u00edritu de oposici\u00f3n implacable a cualquier pacto o alianza con la burgues\u00eda y a cualquier m\u00ednima concesi\u00f3n a los oportunistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cuadros del PS en Chile han dado enormes pasos adelante. Pero todav\u00eda hay lagunas, no s\u00f3lo en el aparato, sino tambi\u00e9n en su pol\u00edtica, que, a pesar de la insistencia, totalmente necesaria y correcta, en una pol\u00edtica de independencia de clase, todav\u00eda refleja una serie de ambig\u00fcedades y omisiones que, aunque de momento no parecen ser muy importantes, de no resolverse, ma\u00f1ana pueden causar enormes problemas, crisis internas, convulsiones y escisiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un momento determinado, con la ca\u00edda del r\u00e9gimen Pinochet y el resurgimiento del movimiento de las masas, el PSCh se encontrar\u00e1 sometido a enormes presiones. La prensa (burguesa, estalinista y socialdem\u00f3crata), la \u00abopini\u00f3n p\u00fablica\u00bb e incluso los instintos naturales y comprensibles de los propios trabajadores a favor de la \u00abunidad\u00bb presionar\u00e1n fuertemente para que el PSCh entre nuevamente en un \u00abfrente com\u00fan\u00bb con los estalinistas, los socialdem\u00f3cratas y, esta vez probablemente, los democristianos, en \u00abun gobierno de concentraci\u00f3n nacional\u00bb. Si el partido no se ha definido de antemano y muy claramente sobre este punto, es muy probable que no sepa resistir estas presiones. A pesar de la consigna \u00abFe en nosotros mismos\u00bb, habr\u00e1 ciertos compa\u00f1eros, incluso compa\u00f1eros de la direcci\u00f3n del partido, que claudicar\u00e1n ante las presiones: \u00abNos vamos a quedar aislados\u00bb, \u00abno podemos romper la unidad\u00bb, \u00abs\u00f3lo se trata de un acuerdo coyuntural\u00bb, \u00abes una t\u00e1ctica, y mantendremos nuestra independencia program\u00e1tica\u00bb, \u00abvamos a luchar contra la burgues\u00eda dentro del gobierno\u00bb&#8230; Nunca faltar\u00e1n argumentos para justificar el abandono de la pol\u00edtica marxista revolucionaria. \u00c9sta ha sido la experiencia del socialismo chileno durante toda su historia. Y siempre con los mismos resultados catastr\u00f3ficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, es posible que el PSCh, al negarse a entrar en el gobierno de coalici\u00f3n, se viese aislado, a corto plazo, de la mayor\u00eda de la clase obrera. Ser\u00eda acusado de \u00absectario\u00bb, \u00abdogm\u00e1tico\u00bb, \u00abmaximalista\u00bb o cosas peores todav\u00eda. Pero si un partido marxista-leninista, sobre todo su direcci\u00f3n, no es capaz de resistir este tipo de presiones, \u00bfpara qu\u00e9 sirven el Partido y su direcci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, una actitud intransigente hacia un gobierno de coalici\u00f3n con la burgues\u00eda representar\u00eda la \u00fanica manera de ganar a las masas para el Partido y la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las masas aprenden de su experiencia. Muy r\u00e1pidamente, se dar\u00e1n cuenta de que la pol\u00edtica del nuevo gobierno es una pol\u00edtica dictada por la burgues\u00eda, a trav\u00e9s de los ministros democristianos. Incluso siendo una minor\u00eda, estos representantes c\u00ednicos de la burgues\u00eda vetar\u00e1n cualquier legislaci\u00f3n anticapitalista procedente de los partidos obreros, amenazando con dimitir si \u00e9stos insisten en llevar a cabo una pol\u00edtica en defensa de los intereses de la clase trabajadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los art\u00edculos de Frei y todas las declaraciones de la DC indican que el nuevo gobierno de coalici\u00f3n ni siquiera llevar\u00eda a cabo las medidas tomadas por el gobierno de la UP, a no ser que una nueva ola de movilizaciones de masas len obligase a hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas formas, un nuevo gobierno de coalici\u00f3n, bajo condiciones de crisis capitalista, no le solucionar\u00eda nada a la clase trabajadora. Las ilusiones en un supuesto \u00abproyecto socialdem\u00f3crata\u00bb para Chile fracasar\u00e1n r\u00e1pidamente ante la crisis econ\u00f3mica. Como en su d\u00eda explic\u00f3 el programa original de la Unidad Popular:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn Chile, las recetas \u2018reformistas\u2019 y \u2018desarrollistas\u2019 que impuls\u00f3 la Alianza para el Progreso e hizo suyas el gobierno de Frei no han logrado alterar nada importante.\u00a0<strong>En lo fundamental ha sido un nuevo gobierno de la burgues\u00eda al servicio del capitalismo nacional y extranjero, cuyos d\u00e9biles intentos de cambio social naufragaron sin pena ni gloria entre estancamiento econ\u00f3mico, la carest\u00eda y la represi\u00f3n violenta contra el pueblo. Con esto se ha demostrado una vez m\u00e1s, que el reformismo es incapaz de resolver los problemas del pueblo<\/strong>\u00ab, (la \u00faltima frase estaba subrayada en el original).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si todo esto era verdad durante el per\u00edodo del gobierno democristiano de Frei, antes del comienzo de la recesi\u00f3n capitalista mundial, \u00bfno ser\u00e1 mil veces m\u00e1s verdad ahora, con 17 millones de parados en los pa\u00edses capitalistas desarrollados de la OCDE, un estancamiento generalizado de las fuerzas productivas y el comercio mundiales, una escasez de mercados y una ca\u00edda de la demanda y los precios de los productos chilenos en el exterior?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda, el capitalismo chileno no est\u00e1 en condiciones de hacerle concesiones importantes y duraderas a la clase obrera y al campesinado. Incluso si bajo la presi\u00f3n de las masas un gobierno de coalici\u00f3n se viese obligado en sus primeros meses a conceder una serie de reformas, inevitablemente, bajo la presi\u00f3n de la oligarqu\u00eda y del imperialismo, pasar\u00eda a una segunda fase de contrarreformas. Las masas de obreros y campesinos ver\u00edan el crecimiento del paro y la inflaci\u00f3n erosionar\u00eda sus aumentos salariales. Se iniciar\u00eda de nuevo el proceso des\u00e1nimo y desmoralizaci\u00f3n. Pero esta vez, inevitablemente, surgir\u00eda una oposici\u00f3n en la base de los partidos obreros y los sindicatos. Las masas comprender\u00edan que los ministros burgueses de la coalici\u00f3n gubernamental son \u00abun caballo de Troya\u00bb. Crecer\u00eda un movimiento a favor de la expulsi\u00f3n de los ministros democristianos y la formaci\u00f3n de un gobierno de partidos obreros con un programa socialista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el PSCh cometiese el error fatal de entrar en el gobierno, las masas lo identificar\u00edan con la pol\u00edtica antiobrera del mismo. Pero si los socialistas chilenos se mantuviesen firmes y en la oposici\u00f3n, ganar\u00edan apoyo muy r\u00e1pidamente y atraer\u00edan a amplios sectores de la base del PCCh, si como parece inevitable \u00e9ste entra en el gobierno. La consigna \u00abUn gobierno PSCh-PCCh, con un programa socialista y sin los democristianos\u00bb tendr\u00eda un enorme eco en las filas del PCCh.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa est\u00e1 clara. S\u00f3lo hay dos alternativas para Chile: o la revoluci\u00f3n socialista, que aplastar\u00e1 para siempre el poder de los terratenientes, los capitalistas y el imperialismo, o una nueva serie de fracasos y derrotas sangrientas. Para solucionar los problemas urgentes de los obreros y campesinos es necesario llevar a cabo la expropiaci\u00f3n de los banqueros, los terratenientes y los grandes monopolistas y empezar la organizaci\u00f3n planificada de las fuerzas productivas en beneficio de todos. Hace falta un aumento considerable de la tasa de crecimiento econ\u00f3mico para elevar el nivel de vida de las masas. Esto s\u00f3lo es posible cuando el Estado, en manos de los trabajadores, moviliza todos los recursos del pa\u00eds. Y para eso hace falta primero aplastar la resistencia de los capitalistas y terratenientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es la alternativa? Los democristianos, socialdem\u00f3cratas y estalinistas tienen la ilusi\u00f3n de poder construir en Chile una democracia burguesa y una \u00absociedad de consumo\u00bb, al igual que en Alemania Occidental, Inglaterra o EEUU. Pero precisamente en estos pa\u00edses el sistema capitalista ya no es capaz, como antes, de mantener el nivel de vida o incluso el derecho al trabajo. Ah\u00ed est\u00e1n los ocho millones de parados en EEUU y los siete millones en el Mercado Com\u00fan, los ataques contra el nivel de vida y los programas de austeridad en todos estos pa\u00edses y la ola de huelgas en Francia, Italia, Gran Breta\u00f1a, Alemania, EEUU, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de una democracia burguesa y de reformas sociales en Chile en el pasado fue posible gracias a la situaci\u00f3n privilegiada de la econom\u00eda chilena y la demanda de sus productos en el exterior, durante un largo per\u00edodo de tiempo. Con la desaparici\u00f3n de estos factores, todas las contradicciones de la sociedad chilena surgen a la superficie. El gobierno \u00abreformista\u00bb de Frei fue incapaz de solucionarlos. El gobierno Allende intent\u00f3 hacer una revoluci\u00f3n \u00aba medias\u00bb, dejando los puntos claves del poder estatal en manos de la burgues\u00eda, con el resultado que hemos visto. La Junta, con sus matanzas y campos de concentraci\u00f3n, lejos de solucionar los problemas de la sociedad chilena, los ha agravado. Y no cabe la menor duda de que un gobierno de coalici\u00f3n con los liberales burgueses tampoco va a solucionar nada. La alternativa que el capitalismo le ofrece a la clase obrera chilena no es la \u00absociedad de consumo\u00bb, sino el aumento constante del desempleo y la miseria, el estancamiento econ\u00f3mico, el hambre&#8230; no hay ninguna \u00abv\u00eda intermedia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n socialista en Chile ser\u00eda un ejemplo para toda la clase obrera y todos los pueblos oprimidos de Am\u00e9rica Latina. Con un gobierno obrero en Chile, \u00bfcu\u00e1nto tiempo durar\u00edan las dictaduras militares en Argentina, Uruguay, etc.? La extensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista a todos los pa\u00edses del continente tendr\u00eda como resultado los Estados Unidos Socialistas de Am\u00e9rica Latina, uniendo a todos los pueblos en un esfuerzo com\u00fan para realizar el enorme potencial econ\u00f3mico del continente. La planificaci\u00f3n com\u00fan de los inmensos recursos materiales y humanos de Am\u00e9rica Latina permitir\u00eda transformar la vida de todos los pueblos en un par de planes quinquenales. Los Estados Unidos Socialistas de Am\u00e9rica Latina ser\u00edan el primer paso en el triunfo del socialismo internacionalmente y la creaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n Socialista Mundial, que acabar\u00eda definitivamente con la pesadilla del capitalismo y del fascismo y abrir\u00eda una nueva etapa en la historia del hombre: el Socialismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es necesario honrar la memoria de nuestros m\u00e1rtires al mismo tiempo que aprendemos las lecciones de las derrotas. 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