{"id":5995,"date":"2018-03-25T10:46:24","date_gmt":"2018-03-25T15:16:24","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/?p=5995"},"modified":"2018-04-03T00:24:20","modified_gmt":"2018-04-03T04:54:20","slug":"la-republica-sovietica-hungara-de-1919-la-revolucion-olvidada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=5995","title":{"rendered":"La rep\u00fablica sovi\u00e9tica h\u00fangara de 1919. La revoluci\u00f3n olvidada"},"content":{"rendered":"<section><\/section>\n<section><\/section>\n<section><\/section>\n<section><\/section>\n<section><\/section>\n<section class=\"article-content col-md-8 col-md-offset-2 pull-none\">El 21 de marzo de 1919, se proclam\u00f3 la Rep\u00fablica sovi\u00e9tica h\u00fangara. El 1 de agosto, ciento treinta y tres d\u00edas despu\u00e9s, este cap\u00edtulo heroico de la historia de la clase obrera h\u00fangara, termin\u00f3 con la entrada en Budapest del ej\u00e9rcito blanco rumano. Si el proletariado h\u00fangaro hubiera triunfado, habr\u00eda terminado con el aislamiento de la Rep\u00fablica obrera rusa.Junto a la revoluci\u00f3n h\u00fangara la breve experiencia de la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica B\u00e1vara, desde el 7 de abril hasta el 1 de mayo de 1919, demostr\u00f3 que la marea de la revoluci\u00f3n que se estaba extendiendo de Oriente a Occidente, parec\u00eda tener un impulso irresistible. Si se hubiera consolidado el estado obrero h\u00fangaro, en pocos meses, la revoluci\u00f3n habr\u00eda llegado a Viena y Berl\u00edn, donde la clase obrera estaba en una situaci\u00f3n de fermento revolucionario. El triunfo de la revoluci\u00f3n alemana habr\u00eda cambiado el curso de la historia humana.La revoluci\u00f3n h\u00fangara de 1919 ha entrado en los anales de la historia como otro episodio heroico similar a la Comuna de Par\u00eds en 1871.Hoy en d\u00eda, estudiar las causas de su fracaso, nos ayudar\u00e1 a comprender los procesos que llevan hacia la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad, y tambi\u00e9n a estar mejor equipados para la lucha por el socialismo.<\/p>\n<h2>El atraso hist\u00f3rico de Hungr\u00eda<\/h2>\n<p>En 1919, la sociedad h\u00fangara se caracterizaba por ser una estructura arcaica que a lo largo de los siglos se hab\u00eda mantenido m\u00e1s o menos intacta.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n sangrienta lleg\u00f3 tras la derrota de la Revuelta Campesina de 1514, y con ella la ley h\u00fangara incluida en el C\u00f3digo Tripartito de Werboczi, que divid\u00eda la poblaci\u00f3n h\u00fangara en tres castas fijas, la peque\u00f1a y gran nobleza, el clero y los \u201cplebeyos\u201d.<\/p>\n<p>Durante 150 a\u00f1os Hungr\u00eda languideci\u00f3 bajo dominio otomano. Hasta que finalmente en 1687 entregan la corona h\u00fangara a los Habsburgo austriacos (por l\u00ednea masculina).<\/p>\n<p>Durante generaciones, los h\u00fangaros lucharon por el derecho a existir como naci\u00f3n. El intento m\u00e1s serio de liberarse del yugo austriaco lleg\u00f3 con la oleada revolucionaria europea de 1848. Pero la burgues\u00eda y la nobleza h\u00fangaras eran tan d\u00e9biles que fueron incapaces de liberar a Hungr\u00eda de la opresi\u00f3n extranjera.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la derrota de 1848, la opresi\u00f3n nacional de Hungr\u00eda se intensific\u00f3 con la ejecuci\u00f3n de 10.000 h\u00fangaros.<\/p>\n<p>Se prohibieron los peri\u00f3dicos h\u00fangaros mientras los austriacos controlaban f\u00e9rreamente las escuelas h\u00fangaras. Las propiedades confiscadas a los rebeldes h\u00fangaros fueron entregadas a los arist\u00f3cratas de la corte vienesa. Entraron en el pa\u00eds miles de policias y esp\u00edas. La naci\u00f3n h\u00fangara sufri\u00f3 la humillaci\u00f3n de la censura Habsburgo y la germanizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s lleg\u00f3 el ascenso de Prusia y en 1866 la derrota humillante de Austria a manos de Bismarck. El emperador Francisco Jos\u00e9 intent\u00f3 llegar a un acuerdo con la aristocracia h\u00fangara, que cristaliz\u00f3 en el famoso compromiso \u201cAusgleich\u201d de 1867.<\/p>\n<p>Con este compromiso el imperio Habsburgo a partir de ese momento, estar\u00eda formado por dos \u201cpueblos gobernantes\u201d -austriacos y magiares (h\u00fangaros)-, dos \u201cpueblos de segunda clase\u201d -croatas y polacos-, seis pueblos sin derechos -checos, eslovacos, rumanos, rutenios, eslovenos y serbios-. La clase dominante magiar apoyaba a los Habsburgo y permit\u00edan a estos \u00faltimos explotar y oprimir a las nacionalidades que viv\u00edan en la mitad de su imperio.<\/p>\n<p>La sociedad h\u00fangara se caracterizaba por sus relaciones semifeudales y la concentraci\u00f3n de poder en manos de un peque\u00f1o n\u00famero de nobles ricos -el 5% de la poblaci\u00f3n ten\u00eda el 85% de la tierra- La servidumbre en teor\u00eda estaba abolida, en la pr\u00e1ctica, los trabajadores de los veinte millones de acres propiedad de los grandes terratenientes, viv\u00edan y trabajaban en condiciones de servidumbre.<\/p>\n<p>Estas grandes fincas no se pod\u00edan vender ni dividir. Un ejemplo del car\u00e1cter feudal de la ley h\u00fangara era que la familia Esterhazy, ten\u00eda en perpetuidad cien mil acres de tierra. Una prueba del nivel de desarrollo social h\u00fangaro, es que la mayor\u00eda de estas \u201cfincas\u201d se crearon a partir de 1869, es decir, en el per\u00edodo en el que, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos desaparec\u00edan los \u00faltimos restos de las relaciones feudales de la tierra.<\/p>\n<p>Tres cuartas partes del campesinado eran campesinos pobres y trabajadores agr\u00edcolas -entre 2,5 y 4 millones-, la mayor\u00eda viv\u00eda en la pobreza. La vida normal de un campesino era levantarse a las dos o tres de la madrugada en pleno invierno, trabajar hasta las nueve o diez de la noche, vivir de cortezas de pan y tocino rancio, dormir en un agujero cavado en la tierra con una azad\u00f3n y sin vacaciones ni descanso.<\/p>\n<p>Una familia campesina media, viv\u00eda en una caba\u00f1a con una sola habitaci\u00f3n y a menudo era compartida por dos familias o m\u00e1s, algunas de veces en una habitaci\u00f3n conviv\u00edan entre veinte y veinticinco personas. Seis ni\u00f1os de cada diez mor\u00edan antes de cumplir el primer a\u00f1o de vida. La tuberculosis provocada por el hambre, era tan com\u00fan que era conocida en Europa como \u201cel mal h\u00fangaro\u201d.<\/p>\n<p>La \u00fanica vez en su vida que un campesino ten\u00eda unas botas, era cuando se incorporaba al ej\u00e9rcito, y all\u00ed sufr\u00eda los abusos racistas y la violencia f\u00edsica de los oficiales austriacos. Los azotes y los golpes tambi\u00e9n eran la norma en las fincas agr\u00edcolas. De acuerdo con una ley \u201cliberal\u201d, los propietarios agr\u00edcolas pod\u00edan golpear a los sirvientes entre doce y dieciocho a\u00f1os de edad, pero s\u00f3lo de forma que \u201clas heridas no tardaran m\u00e1s de ocho d\u00edas en curar\u201d.<\/p>\n<p>Una minor\u00eda de campesinos ten\u00eda peque\u00f1as parcelas de tierra de aproximadamente un acre. Pero estos \u201cpeque\u00f1os propietarios\u201d no pod\u00edan mantener a su familia con el producto de su tierra y ten\u00edan que alquilarse y trabajar para otros. En el \u00faltimo pelda\u00f1o se encontraban los \u201ccsiras\u201d o vaqueros: \u201cEl trabajo de los csiras\u2026 es el m\u00e1s duro. Cuatro a\u00f1os de trabajo duro y de respirar esti\u00e9rcol en los establos, destru\u00edan los pulmones de los csiras. \u00c9stos ten\u00edan suerte si consegu\u00edan salir antes de empezar a escupir sangre. Pero muchos se quedaban, y se convert\u00edan en los que iban al pueblo a vivir de la limosna\u201d.<\/p>\n<p>La necesidad de tierra, junto con la cuesti\u00f3n nacional, fue siempre la fuerza motriz de la revoluci\u00f3n en Hungr\u00eda, plagada con una historia de revueltas campesinas reprimidas brutalmente. En la revoluci\u00f3n de 1848 se intent\u00f3 distribuir los pastos comunes entre los campesinos y confiscar las grandes propiedades. Pero la victoria de los Habsburgo, tambi\u00e9n fue la victoria de los grandes terratenientes que conformar\u00edan un baluarte s\u00f3lido de la reacci\u00f3n en Hungr\u00eda, convirti\u00e9ndose en los agentes locales del imperialismo austriaco en suelo h\u00fangaro.<\/p>\n<h2>El problema de las minor\u00edas nacionales<\/h2>\n<p>Un informe oficial de la poderosa asociaci\u00f3n de terratenientes h\u00fangaros -la OMGE-, fechado en 1894, describe perfectamente la situaci\u00f3n explosiva que exist\u00eda en el campo a finales del siglo XIX:<\/p>\n<p>\u201cLa poblaci\u00f3n de la gran llanura est\u00e1 formada por funcionarios del estado, campesinos ricos y proletariado agrario aislados unos de otros.<\/p>\n<p>El funcionario considera los distritos agr\u00edcolas h\u00fangaros como colonias y por lo tanto su empleo es considerado como un servicio colonial.<\/p>\n<p>Los campesinos ricos en cierta forma, son los guardianes del conservadurismo estable e inatacable, mientras que los trabajadores de la tierra recuerdan las grandes revoluciones hist\u00f3ricas y ven el futuro sin esperanza. No obstante, todav\u00eda est\u00e1n presentes su aspiraciones revolucionarias\u201d.<\/p>\n<p>Los bur\u00f3cratas del gobierno que escribieron este informe no estaban equivocados. A principios del siglo XX, la oleada huelgu\u00edstica de los trabajadores agr\u00edcolas se extendi\u00f3 por todo el pa\u00eds, con frecuencia se enfrentaban con la polic\u00eda. Este proceso culmin\u00f3 con la huelga de diez mil trabajadores de las fincas agr\u00edcolas en 1905 y la huelga general de cien mil \u201cjornaleros libres\u201d en 1906, que terminaron con la llamada a filas de los huelguistas. La \u00fanica posibilidad de escapar a esta miseria era la emigraci\u00f3n. Entre 1891 y 1914 casi 2 millones de h\u00fangaros -el 80% campesinos pobres- abandonaron el pa\u00eds a bordo de barcos rumbo a Estados Unidos.<\/p>\n<p>El problema social en Hungr\u00eda se agudizaba y se complicaba a\u00fan m\u00e1s por la existencia de las minor\u00edas nacionales. En 1919 el pa\u00eds contaba con una poblaci\u00f3n de veinti\u00fan millones de personas, diez millones de h\u00fangaros, dos millones y medio de croatas y eslovenos, tres millones de rumanos, dos millones de alemanes y el resto de la poblaci\u00f3n estaba formada por eslovacos, serbios, ucranios y otras nacionalidades minoritarias.<\/p>\n<p>En Hungr\u00eda el problema nacional no se limitaba s\u00f3lo a la dependencia semicolonial de Austria, tambi\u00e9n inclu\u00eda el problema de la opresi\u00f3n nacional de aquellos que no eran magiares y que viv\u00edan dentro de las fronteras de Hungr\u00eda, la discriminaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las minor\u00edas se ve\u00eda m\u00e1s claramente en el terreno educativo.<\/p>\n<p>En 1900 casi el 39% de la poblaci\u00f3n era analfabeta. Entre los eslovacos la cifra era del 49,9%, entre los serbios del 58,5%, entre los rumanos el 79,6% y entre los ucranios el 85,1%. Los salarios h\u00fangaros eran un 33% inferiores a los austriacos y un 50% inferiores a los alemanes. Los salarios de los trabajadores no magiares eran un 30% inferiores a los de los trabajadores h\u00fangaros.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda h\u00fangara, d\u00e9bil y atrasada, durante toda su historia fue incapaz de enfrentarse a ninguno de los problemas b\u00e1sicos de la sociedad h\u00fangara. El motivo no es dif\u00edcil de comprender. Hungr\u00eda sin duda era la mitad m\u00e1s atrasada de imperio, pero ya hab\u00eda entrado en el proceso de desarrollo capitalista. Junto a las grandes propiedades feudales coexist\u00eda la industria capitalista moderna, gracias a la inversi\u00f3n de los capitalistas extranjeros.<\/p>\n<p>Los bancos dominaban la econom\u00eda h\u00fangara y a trav\u00e9s de ellos el capital financiero austriaco, alem\u00e1n, franc\u00e9s, brit\u00e1nico y estadounidense. El desarrollo del capitalismo situaba a Hungr\u00eda a\u00fan m\u00e1s cerca del dominio del imperialismo austro-alem\u00e1n. Adem\u00e1s la aristocracia feudal ten\u00eda fuertes v\u00ednculos con los grandes negocios y los bancos.<\/p>\n<p>En 1905, en los consejos de administraci\u00f3n de empresas industriales, de transporte y bancos, hab\u00eda 88 condes y 64 barones. Uno de ellos, el conde Istvan Tisza, era el presidente del banco mercantil m\u00e1s grande del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Por todas estas razones, cualquier tentativa de destruir la humillante y secular dependencia de Austria y eliminar las relaciones feudales en el campo, necesariamente presupon\u00eda luchar abiertamente contra el capitalismo, y esto s\u00f3lo lo pod\u00eda hacer la clase obrera, junto con la gran masa de campesinos pobres y jornaleros agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>En v\u00edsperas de la revoluci\u00f3n, Hungr\u00eda era la regi\u00f3n m\u00e1s atrasada del imperio austro-h\u00fangaro; eso la convert\u00eda en la regi\u00f3n donde las tensiones sociales m\u00e1s r\u00e1pidamente entraban en ebullici\u00f3n, y donde la clase dominante ten\u00eda menos capacidad de resistencia ante los envites del cambio social. El proletariado era una minor\u00eda en una sociedad formada sobre todo por campesinos pobres. La relaciones sociales en los pueblos eran tan opresivas que convert\u00edan al campesinado en un poderoso aliado revolucionario de la clase obrera.<\/p>\n<h2>La Primera Guerra Mundial<\/h2>\n<p>El trato brutal y degradante a las minor\u00edas nacionales era el tal\u00f3n de aquiles de la clase dominante h\u00fangara. Era necesaria una fuerza social capaz de galvanizar estas fuerzas y dirigirlas en la lucha final contra la oligarqu\u00eda dominante.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la clase obrera, en virtud del papel que juega en la producci\u00f3n de su cohesi\u00f3n, organizaci\u00f3n y conciencia de clase a pesar de su inferioridad num\u00e9rica, era capaz de cumplir esta tarea.<\/p>\n<p>El proletariado h\u00fangaro era inferior num\u00e9ricamente que sus hermanos austriacos y alemanes. En 1910 s\u00f3lo el 17% de la poblaci\u00f3n trabajaba en la industria, y de \u00e9sta, el 49% trabajaba en f\u00e1bricas con menos de veinte trabajadores.<\/p>\n<p>Poco a poco en Budapest y sus alrededores, se iba extendiendo la gran industria financiada por el capital extranjero.<\/p>\n<p>M\u00e1s del 50% de la industria se concentraba en esta zona. La industria se desarrollaba de forma desigual, por ejemplo, el 37,8% de la fuerza laboral estaba concentrada en grandes industrias con m\u00e1s de quinientos trabajadores. Estos gigantes bastiones del proletariado, jugar\u00edan despu\u00e9s un papel decisivo en los acontecimientos de 1918-1919. Ochenta y dos c\u00e1rteles controlaban la industria h\u00fangara (26 h\u00fangaros y 56 austro-h\u00fangaros).<\/p>\n<p>En v\u00edsperas de la Primera Guerra Mundial, Hungr\u00eda todav\u00eda era una semicolonia de Austria y Alemania, dedicada fundamentalmente a la producci\u00f3n agr\u00edcola destinada a Austria, de la que recib\u00eda a cambio productos industriales. Los intereses de la burgues\u00eda h\u00fangara estaban intr\u00ednsecamente unidos con la polic\u00eda estatal burocr\u00e1tica austro-h\u00fangara y la oligarqu\u00eda terrateniente feudal, y su expresi\u00f3n pol\u00edtica era el Partido Liberal.<\/p>\n<p>Durante decenios la burgues\u00eda h\u00fangara luch\u00f3 para mantener una base de masas, utilizando una fraseolog\u00eda nacionalista para ocultar su impotencia y su servil dependencia de imperialismo austro-alem\u00e1n, que saldr\u00eda a la luz en agosto de 1914.<\/p>\n<p>La guerra imperialista puso a toda la sociedad en tela de juicio. La oligarqu\u00eda y la iglesia la apoyaron con entusiasmo. La guerra contra Serbia tambi\u00e9n recibi\u00f3 las bendiciones del Partido 1848 -el partido de la burgues\u00eda \u201cliberal\u201d\ue83a, que hac\u00eda tiempo hab\u00eda abandonado sus sue\u00f1os juveniles de independencia nacional para caer en brazos de los ladrones imperialistas de Viena y Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Al principio de la guerra -como ocurri\u00f3 en otros pa\u00edses-, la clase obrera qued\u00f3 paralizada por una oleada de chovinismo patri\u00f3tico. Los dirigentes socialdem\u00f3cratas, a pesar de sus anteriores frases de \u201cizquierdas\u201d r\u00e1pidamente se subieron al carro de la burgues\u00eda. Para justificar su postura dec\u00edan que la guerra ten\u00eda el objetivo de \u201cdefender la democracia frente al barbarismo ruso\u201d, incluso llegaron a plantear que era una guerra para \u201creducir la jornada laboral y subir los salarios\u201d; en el fondo defend\u00edan la colaboraci\u00f3n de clases y la \u201cpaz social\u201d.<\/p>\n<p>Pero la guerra era interminable y poco a poco la penosa realidad llegaba a los hogares de los trabajadores y campesinos. La guerra para \u201creducir la jornada laboral\u201d, en la pr\u00e1ctica, para los trabajadores representaba trabajar sesenta horas semanales. Los ni\u00f1os entre diez y doce a\u00f1os de edad, trabajaban doce horas diarias o m\u00e1s en las f\u00e1bricas. Los beneficios sub\u00edan y los salarios bajaban. En 1916 el valor de la moneda h\u00fangara era un 51% inferior al de antes de la guerra, y continuaba su descenso. La guerra tambi\u00e9n signific\u00f3 el colapso de la industria.<\/p>\n<p>Las condiciones en el frente todav\u00eda eran peores. En el invierno de 1914-15, cientos de miles de soldados h\u00fangaros perecieron en los C\u00e1rpatos a causa del fr\u00edo intenso. En la guerra murieron m\u00e1s de dos millones de h\u00fangaros.<\/p>\n<p>En muchas ocasiones era tal el descontento entre las tropas h\u00fangaras que iban a la fuerza al campo de batalla con los soldados alemanes y austriacos apunt\u00e1ndoles a la espalda. Seg\u00fan se acercaba el final de la guerra aumentaba el n\u00famero de deserciones.<\/p>\n<h2>Los efectos de la Revoluci\u00f3n de Octubre<\/h2>\n<p>Entre 1915 y 1916, las huelgas se intensificaron. El cansancio de las masas se un\u00eda a la opresi\u00f3n nacional. El fermento revolucionario en las f\u00e1bricas, barracones del ej\u00e9rcito y en los barrios obreros provoc\u00f3 divisiones internas dentro de las mismas filas de la clase dominante.<\/p>\n<p>A principios de 1915, el conde Karolyi fund\u00f3 el Partido de la Independencia antialem\u00e1n que ten\u00eda un car\u00e1cter pacifista, e intent\u00f3 ponerse en contacto con los aliados. Esto demostraba que los sectores m\u00e1s perspicaces de la burgues\u00eda, presagiaban ya la derrota alemana, y estaban dispuestos a echarse en brazos del imperialismo anglo-franc\u00e9s y entregar el poder a las bayonetas aliadas.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de febrero en Rusia dio un enorme impuls\u00f3 al movimiento revolucionario h\u00fangaro. El 1 de mayo de 1917, comenz\u00f3 una oleada de huelgas y manifestaciones que consiguieron el 23 de mayo, derribar al gobierno reaccionario del conde Tsiza. El conde Esterhazy form\u00f3 un nuevo gobierno que intent\u00f3 maniobrar entre las clases para controlar la situaci\u00f3n. El gobierno era una coalici\u00f3n que inclu\u00eda a diferentes grupos de la burgues\u00eda y contaba con el apoyo, desde fuera, de los dirigentes del SDP (Partido Socialdem\u00f3crata H\u00fangaro).<\/p>\n<p>Los trabajadores interpretaron, correctamente, este movimiento como una muestra de debilidad e intentaron aprovechar la situaci\u00f3n. El nuevo gobierno se enfrent\u00f3 a una oleada de huelgas espont\u00e1neas que cont\u00f3 con la oposici\u00f3n de los dirigentes sindicales \u201cmoderados\u201d. Uno de estos dirigentes, Samu Jasza m\u00e1s tarde reconoci\u00f3 que: \u201cEn 1917 hubo muchas huelgas a pesar de la insistencia de los sindicatos en que no se deber\u00eda interrumpir el trabajo\u201d. Estos dirigentes obreros \u201carrepentidos\u201d tuvieron que \u201ccoger la delantera\u201d porque sino, corr\u00edan el riesgo de perder toda su influencia entre los trabajadores.<\/p>\n<p>La victoria de la revoluci\u00f3n de octubre en Rusia tuvo un efecto electrizante en Hungr\u00eda. La magistral agitaci\u00f3n antib\u00e9lica de los bolcheviques durante las negociaciones de paz de Brest-Litovsk, encontr\u00f3 un gran eco entre las masas de trabajadores, campesinos y soldados cansados de la guerra. La reivindicaci\u00f3n de \u201cpaz sin anexiones, ni indemnizaciones\u201d encontr\u00f3 eco en las f\u00e1bricas, en los pueblos y en las trincheras. En esta situaci\u00f3n el partido antib\u00e9lico de la burgues\u00eda dirigido por Karolyi -el \u201cKerensky h\u00fangaro\u201d-, gan\u00f3 influencia entre las masas.<\/p>\n<p>El fermento en las f\u00e1bricas encontr\u00f3 su expresi\u00f3n en una huelga general contra la guerra, el 18 de enero de 1918 en Budapest. Los m\u00edtines eran masivos y adem\u00e1s participaban muchos soldados. La oleada huelgu\u00edstica de enero se extendi\u00f3 como una bola de fuego a Austria, Hungr\u00eda y Alemania. Fue precisamente el peligro de la revoluci\u00f3n, lo que oblig\u00f3 al representante austriaco en Brest-Litovsk -Czernin-, a defender una postura conciliadora con respecto al gobierno bolchevique, aunque despu\u00e9s fue desautorizado por el estado mayor alem\u00e1n, en concreto por el general Hoffman.<\/p>\n<p>Por el mismo motivo, el gobierno h\u00fangaro se dio prisa en conceder el derecho al voto. Como siempre, la clase dominante s\u00f3lo estaba dispuesta a hacer reformas serias si su poder y privilegios estaban amenazados.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda estaba aterrorizada. Lo mismo les ocurr\u00eda a los dirigentes obreros que hab\u00edan apoyado la guerra y que se opon\u00edan a cada uno de los movimientos de los trabajadores.<\/p>\n<p>Los dirigentes socialdem\u00f3cratas impresionados por la r\u00e1pida extensi\u00f3n de la huelga general, la desconvocaron cuatro d\u00edas despu\u00e9s de su inicio, el 21 de enero. Est\u00e1 traici\u00f3n agudiz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s las divisiones en la base del SDP y fortaleci\u00f3 la oposici\u00f3n de izquierdas dentro del partido.<\/p>\n<p>El despertar de los sectores oprimidos m\u00e1s atrasados e inertes, sobre todo las mujeres obreras, demostraba la intensificaci\u00f3n de la insurrecci\u00f3n revolucionaria. El heroico papel que jugaron las mujeres obreras en estos acontecimientos qued\u00f3 reflejado en una circular secreta del Ministerio de Guerra del 3 de mayo de 1918:<\/p>\n<p>\u201cLas mujeres obreras no s\u00f3lo interrumpen con frecuencia e incluso paralizan la producci\u00f3n en las f\u00e1bricas, adem\u00e1s hacen discursos inflamatorios, participan en las manifestaciones, marchan en primera l\u00ednea con sus hijos en brazos y se comportan de una forma insultante hacia los representantes de la ley\u201d.<\/p>\n<p>El 20 de junio de 1918, varios trabajadores fueron heridos por los disparos de la polic\u00eda, y estall\u00f3 otra huelga general. Los trabajadores formaron soviets o consejos obreros, para luchar mejor por sus reivindicaciones: paz, sufragio universal, todo el poder a los soviets. La huelga se extendi\u00f3 desde Budapest al resto de centros industriales del pa\u00eds. Una vez m\u00e1s, diez d\u00edas despu\u00e9s del inicio de la huelga, la direcci\u00f3n la desconvoc\u00f3.<\/p>\n<p>Las masas estaban dispuestas a tomar el poder, pero a cada paso se encontraban con el freno de sus propios dirigentes. Sin embargo, las insoportables condiciones de vida, la furia acumulada y las frustraciones pasadas, conducir\u00edan inexorablemente a una nueva explosi\u00f3n social en el oto\u00f1o de 1918.<\/p>\n<p>La ca\u00edda del frente b\u00falgaro provoc\u00f3 una nueva oleada de deserciones que se convertir\u00eda en una aut\u00e9ntica sangr\u00eda para el ej\u00e9rcito. Estallaron insurrecciones y motines en el ej\u00e9rcito y en la armada. Las bandas de desertores armados se un\u00edan a los huelguistas y campesinos en sus choques con la polic\u00eda y participaban en las ocupaciones de tierras. Cuando ya era evidente que la guerra estaba perdida, los motines se generalizaron.<\/p>\n<p>El aparato del estado se desintegr\u00f3 hundido por su propio peso. El gobierno de Budapest estaba suspendido en el aire y el poder estaba en las calles.<\/p>\n<p>En medio de las huelgas, motines y manifestaciones callejeras, la clase dominante estaba dividida. En el parlamento se produc\u00edan acaloradas discusiones, el 17 de octubre el conde Tisza completamente desmoralizado anunci\u00f3: \u201chemos perdido la guerra\u201d. La oligarqu\u00eda terrateniente burguesa, sent\u00eda que el suelo se hund\u00eda bajo sus pies y buscaba desesperadamente una segunda l\u00ednea de defensa, y la encontr\u00f3 en su antiguo enemigo: Karolyi.<\/p>\n<p>El 28 de octubre en Budapest, hubo una gigantesca manifestaci\u00f3n para exigir la independencia de Hungr\u00eda. El 29 de octubre se proclam\u00f3 la rep\u00fablica. El 30 de octubre estall\u00f3 en Budapest una insurrecci\u00f3n de trabajadores, soldados, marineros y estudiantes.<\/p>\n<p>El gobierno se parec\u00eda a un castillo de naipes y nadie quer\u00eda mover un dedo en su defensa. Los insurgentes hab\u00edan tomado las calles y gritaban consignas como: \u201clarga vida a una Hungr\u00eda independiente y democr\u00e1tica\u201d\u2026 \u201c\u00a1Abajo los condes!\u201d\u2026 \u201c\u00a1No m\u00e1s guerras!\u201d\u2026 \u201c\u00a1S\u00f3lo aceptamos \u00f3rdenes del consejo de soldados!\u201d. Al caer la noche del 31 de octubre, los insurgentes hab\u00edan ocupado todas las posiciones estrat\u00e9gicas y liberado a todos los prisioneros pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n hab\u00eda triunfado r\u00e1pida y pac\u00edficamente. La clase dominante no ofreci\u00f3 ninguna resistencia. Fue una insurrecci\u00f3n de masas espont\u00e1nea, como la revoluci\u00f3n de febrero en Rusia, pero sin direcci\u00f3n y sin un programa claro. Los dirigentes obreros no hicieron nada, excepto ser un freno a la revoluci\u00f3n a la que tem\u00edan como la peste.<\/p>\n<p>Las masas de trabajadores, soldados y campesinos, carec\u00edan de programa y de un partido revolucionario, pero los buscaban a ciegas. A lo mejor, no comprend\u00edan claramente lo que quer\u00edan, pero sab\u00edan muy bien lo que no quer\u00edan. No quer\u00edan el dominio de la oligarqu\u00eda privilegiada y corrupta; no quer\u00edan la monarqu\u00eda o cualquiera de sus sustitutos; no quer\u00edan las relaciones de tierra feudales y la opresi\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>En la lucha comprendieron r\u00e1pidamente que no era posible ninguna soluci\u00f3n parcial a sus problemas y que era inevitable reconstruir completamente la sociedad, para eliminar todo la suciedad acumulada durante siglos de opresi\u00f3n feudal y humillaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>Los trabajadores exig\u00edan la rep\u00fablica. Los pol\u00edticos liberales del Partido 1848 y los dirigentes obreros reformistas resistieron tanto como pudieron. Las masas agarraron por el cuello a estos \u201crevolucionarios\u201d renuentes, y los empujaron al gobierno.<\/p>\n<h2>La revoluci\u00f3n incruenta<\/h2>\n<p>Una vez en el poder, estos \u201crevolucionarios\u201d se dedicaron a defender el sistema de la clase dominante y sus privilegios. El terror a las masas era cien veces mayor que su aversi\u00f3n a la reacci\u00f3n feudal, y para mantener la situaci\u00f3n se agarraron con todas sus fuerzas a los pocos puntos de apoyo que les quedaban.<\/p>\n<p>Al darse cuenta de que todo su futuro como clase privilegiada estaba en manos de la odiada burgues\u00eda liberal y sus socios socialdem\u00f3cratas, los banqueros, los oligarcas feudales, los obispos y los generales se unieron alrededor del \u201cKerensky h\u00fangaro\u201d, ocultos detr\u00e1s de un disfraz de \u201cdem\u00f3cratas\u201d. Los trabajadores y soldados, como ocurri\u00f3 en Rusia despu\u00e9s de febrero de 1917, depositaron todas sus esperanzas en sus organizaciones: los soviets.<\/p>\n<p>Igual que en Rusia, en Hungr\u00eda exist\u00edan elementos de doble poder. Pero a diferencia de Rusia, no exist\u00eda un partido bolchevique capaz de conducir la situaci\u00f3n prerrevolucionaria en direcci\u00f3n hacia la revoluci\u00f3n socialista. Los reformistas de izquierdas del SDP, confundidos y sin un programa claro, fueron incapaces de jugar un papel independiente. Mientras, los dirigentes reformistas de derechas apuntalaban a Karolyi y restauraban las antiguas relaciones de clase disfrazadas de revoluci\u00f3n \u201cdemocr\u00e1tico burguesa\u201d.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, los \u201cte\u00f3ricos\u201d de los partidos comunistas, caracterizan esta revoluci\u00f3n como \u201cdemocr\u00e1tico burguesa\u201d. Pero la burgues\u00eda no jug\u00f3 ning\u00fan papel en la revoluci\u00f3n, no ten\u00eda ninguna intenci\u00f3n de tomar el poder, ni tampoco quer\u00eda destruir el antiguo estado semifeudal, incluso se resisti\u00f3 a la proclamaci\u00f3n de una rep\u00fablica burguesa.<\/p>\n<p>En todo momento, la iniciativa parti\u00f3 de los trabajadores y soldados que obligaron a los liberales a tomar el poder, a pesar de s\u00ed mismos, y a emprender desde abajo las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa. En otras palabras, no fue una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa, fue una revoluci\u00f3n socialista truncada por la ausencia de una genuina direcci\u00f3n revolucionaria y por la traici\u00f3n de los dirigentes socialdem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>El gobierno burgu\u00e9s de Karolyi, que no hizo ni pudo, llevar adelante las tareas fundamentales de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa en Hungr\u00eda, demostr\u00f3 ser mil veces m\u00e1s d\u00e9bil e impotente que el gobierno provisional en Rusia.<\/p>\n<p>El proletariado era la \u00fanica fuerza organizada de la sociedad, el poder estaba en manos de los trabajadores y soldados, armados y organizados en los soviets. Los dirigentes \u201cmoderados\u201d del SDP y los sindicatos, bloquearon el camino con su pol\u00edtica de \u201cposponer la lucha de clases\u201d a favor de la \u201cdefensa de la democracia\u201d, etc..<\/p>\n<p>Al igual que los mencheviques rusos en 1917, y despu\u00e9s los estalinistas en todo el mundo, los dirigentes socialdem\u00f3cratas h\u00fangaros pidieron a los trabajadores y campesinos que dejaran a un lado la lucha por el socialismo para consolidar en primer lugar la democracia (burguesa).<\/p>\n<p>No comprend\u00edan que las contradicciones existentes en el seno de la sociedad, hab\u00edan creado tal polarizaci\u00f3n social, que s\u00f3lo dejaba dos opciones: o la clase obrera se pon\u00eda la cabeza de todas las capas oprimidas y explotadas de la sociedad para derrocar a la burgues\u00eda, acabar con el ficticio \u201cConsejo Nacional\u201d de Karolyi y aplastar sin piedad a las fuerzas de la reacci\u00f3n que le apoyaban, o estos \u00faltimos aprovechar\u00edan la situaci\u00f3n para recuperar su fortaleza, reagruparse y lanzar una nueva contraofensiva que arrojar\u00eda a un lado el guante de terciopelo \u201cdemocr\u00e1tico\u201d para ense\u00f1ar el pu\u00f1o de la reacci\u00f3n fascista.<\/p>\n<p>No exist\u00eda un \u201ccamino intermedio\u201d. O los trabajadores triunfaban y establec\u00edan una aut\u00e9ntica democracia obrera, o la clase dominante se vengar\u00eda. No hab\u00eda otra salida. Mientras los defensores del \u201ccamino intermedio\u201d estaba firmemente sentados en sus poltronas. Korolyi disfrutaba de cierta popularidad, sobre todo entre las masas de la peque\u00f1o burgues\u00eda gracias a su anterior oposici\u00f3n a la guerra.<\/p>\n<p>Al principio, el SDP creci\u00f3 a pasos agigantados. Las masas reci\u00e9n despertadas a la vida pol\u00edtica, entraban en las organizaciones obreras, inconscientes del papel que jugar\u00eda la direcci\u00f3n. No s\u00f3lo trabajadores, muchos intelectuales, profesionales, incluso polic\u00edas y funcionarios entraron en el SDP, algunos por motivos honrados, otros como una \u201cp\u00f3liza de seguros\u201d para lo que pasara en el futuro. De repente, socialdem\u00f3cratas y republicanos, hasta ahora perseguidos como radicales peligrosos, se convirtieron en pilares de la respetabilidad y salvadores de la sociedad.<\/p>\n<p>Ahora que la causa de la monarqu\u00eda estaba perdida, todos los elementos reaccionarios de la sociedad se reunieron alrededor de la bandera de la rep\u00fablica burguesa, apoyada incondicionalmente por Karolyi y los socialdem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>Pero las masas no quer\u00edan perder m\u00e1s tiempo en salvar el gran abismo que las separaba de la rep\u00fablica que ellas quer\u00edan y la rep\u00fablica que hab\u00edan conseguido. Envalentonados por el \u00e9xito, los trabajadores tomaron las calles para defender sus reivindicaciones de clase, a pesar de los fren\u00e9ticos llamamientos a la calma que les hac\u00edan sus dirigentes. El 16 de noviembre se celebr\u00f3 una gigantesca manifestaci\u00f3n en la que participaron cientos de miles de personas a las puertas del parlamento para exigir la rep\u00fablica socialista.<\/p>\n<p>Las masas hab\u00edan puesto fin a cuatrocientos a\u00f1os de imperio Habsburgo, y ahora el poder estaba en manos de sus viejos amos con nuevo hombre. Los soldados llegaron desde el frente a Budapest, en los hombros llevaban prendidas las insignias que hab\u00edan quitado a sus oficiales. Las calles de la capital estaban llenas de tropas amotinadas: trescientos mil soldados que esperaban su desmovilizaci\u00f3n y en las calles atacaban a los oficiales y a la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>El gobierno Karolyi s\u00f3lo era nominal. No contaba con el apoyo del ej\u00e9rcito. Las armas estaban en manos de los trabajadores. La econom\u00eda hab\u00eda colapsado, los aliados bloqueaban el pa\u00eds, la situaci\u00f3n era cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Para pacificar a las masas, el gobierno Karolyi aprob\u00f3 la reforma agraria, el objetivo era distribuir la tierra entre los trabajadores y el gobierno compensar\u00eda econ\u00f3micamente a los antiguos propietarios.<\/p>\n<p>El propio Karolyi era un terrateniente y entreg\u00f3 sus tierras al campesinado. Pero el resto de su clase no sigui\u00f3 este ejemplo. Como en otras tantas medidas de este gobierno, la reforma agraria se qued\u00f3 en el tintero. Con relaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de la tierra y al problema de las nacionalidades oprimidas, la democracia burguesa h\u00fangara hab\u00eda llegado tarde y con las manos vac\u00edas. Como el propio Karolyi reconoci\u00f3 m\u00e1s tarde: \u201cla situaci\u00f3n hab\u00eda cambiado radicalmente, lo que pod\u00eda haber sido para nosotros una oferta extremadamente liberal, se hab\u00eda convertido en un completo anacronismo. Las minor\u00edas de ayer se consideraban los vencedores de ma\u00f1ana, y se negaban a dar ninguna soluci\u00f3n dentro del marco del reino h\u00fangaro, el mismo nombre para ellos era una ofensa \u201c.<\/p>\n<p>\u201cDemasiado poco y demasiado tarde\u201d, ser\u00eda el epitafio de la democracia burguesa en Hungr\u00eda. Lleg\u00f3 al poder cuando la historia ya hab\u00eda puesto en el orden del d\u00eda la revoluci\u00f3n proletaria como la \u00fanica soluci\u00f3n para aquellos problemas que la burgues\u00eda era incapaz de solucionar. Adem\u00e1s al creciente descontento que exist\u00eda en el pa\u00eds hab\u00eda que a\u00f1adir una nueva amenaza desde el exterior.<\/p>\n<h2>La ca\u00edda de Karolyi<\/h2>\n<p>Durante la Primera Guerra Mundial, la burgues\u00eda nacional de Europa del Este y Central -incluida Hungr\u00eda-, se hab\u00eda alistado bajo la bandera del imperialismo alem\u00e1n. Derrotada Alemania y desintegrado el imperio austro-h\u00fangaro, las clases dominantes de estos peque\u00f1os pa\u00edses buscaban los favores del imperialismo anglo-franc\u00e9s-estadounidense, y al mismo tiempo se peleaban entre ellas para ver qui\u00e9n pod\u00eda conseguir m\u00e1s territorio de sus vecinos.<\/p>\n<p>La \u201cdoctrina Wilson\u201d del imperialismo estadounidense, prest\u00f3 un flaco servicio a la democracia y al derecho de autodeterminaci\u00f3n de las peque\u00f1as naciones, y fue la excusa adecuada para el inicio de peque\u00f1as guerras de rapi\u00f1a que s\u00f3lo sirvieron para balcanizar Europa del Este y Central, y para atar a\u00fan m\u00e1s estos pa\u00edses a las directrices del imperialismo anglo-franc\u00e9s-estadounidense, ahora a trav\u00e9s de los bancos, ferrocarriles y trusts.<\/p>\n<p>La consigna de los Estados Socialistas Unidos de Europa, defendida por la reci\u00e9n formada Internacional Comunista, era la \u00fanica esperanza para los pueblos de Europa, divididos por guerras sangrientas, el hambre y el colapso econ\u00f3mico. S\u00f3lo el \u00e9xito de la revoluci\u00f3n socialista podr\u00eda ofrecer una soluci\u00f3n al callej\u00f3n sin salida en el que estaban inmersos los peque\u00f1os pa\u00edses de Europa.<\/p>\n<p>La clase dominante de Hungr\u00eda intent\u00f3 protegerse de la tormenta ocult\u00e1ndose detr\u00e1s de la democracia parlamentaria. Pero las convulsiones sociales que origin\u00f3 la guerra no admit\u00edan soluciones intermedias. M\u00e1s r\u00e1pido a\u00fan que el gobierno provisional ruso, el gobierno Karolyi entr\u00f3 en bancarrota.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda Lenin: \u201cLa burgues\u00eda h\u00fangara admiti\u00f3 ante el mundo entero que renunciaba voluntariamente y que el \u00fanico poder en el mundo capaz de guiar a la naci\u00f3n en un momento de crisis, era el poder sovi\u00e9tico\u201d. (Lenin. Obras completas. Vol 29. p. 270).<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de la ca\u00edda del gobierno, el 20 de marzo de 1919, lleg\u00f3 un ultim\u00e1tum -en nombre de los aliados- al r\u00e9gimen de Karolyi, exig\u00edan que Hungr\u00eda aceptara una nueva frontera. Unos meses antes del armisticio, Hungr\u00eda ya hab\u00eda aceptado p\u00e9rdidas humillantes de su territorio. Ahora los aliados reunidos en Par\u00eds, quer\u00edan las tierras que ocupaban m\u00e1s de dos millones de h\u00fangaros.<\/p>\n<p>El gobierno Karolyi intent\u00f3 impedirlo, para ello sugiri\u00f3 la celebraci\u00f3n de un refer\u00e9ndum, pero esta propuesta fue rechazada. Los aliados exig\u00edan una respuesta inmediata. Karolyi, presionado dentro y fuera del pa\u00eds y consciente de su propia impotencia, se neg\u00f3 a tomar cualquier decisi\u00f3n o responsabilidad en los asuntos de la naci\u00f3n y dimiti\u00f3.<\/p>\n<p>Con la dimisi\u00f3n de Karolyi, la burgues\u00eda h\u00fangara reconoc\u00eda una vez m\u00e1s su completa incapacidad para guiar a la naci\u00f3n en un momento decisivo. Al d\u00eda siguiente -21 de marzo-, se proclam\u00f3 la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica H\u00fangara. El proletariado tom\u00f3 el poder sin un disparo.<\/p>\n<p>La repentina ca\u00edda de Karolyi dio un giro brusco a la situaci\u00f3n del Partido Comunista H\u00fangaro. Con tan s\u00f3lo cuatro meses de existencia, se encontr\u00f3 de repente frente al problema de la toma del poder. Los dirigentes de este partido eran j\u00f3venes e inexpertos. Sus ideas, como ocurr\u00eda en otros partidos comunistas de reciente formaci\u00f3n, eran una mezcla de ultraizquierdismo juvenil y sindicalismo.<\/p>\n<p>Su impaciencia les llev\u00f3 a pasar por alto la din\u00e1mica del proceso revolucionario y la complicada interrelaci\u00f3n entre las clases, el partido y su direcci\u00f3n. En cierta forma, esto era comprensible. La diferencia con el Partido Bolchevique ruso es que \u00e9ste contaba con d\u00e9cadas de existencia. Tras de s\u00ed ten\u00eda las experiencias de la revoluci\u00f3n 1905 y el trabajo en situaciones muy variadas.<\/p>\n<p>Pero los nuevos partidos de la Internacional Comunista en la mayor\u00eda de los casos eran muy j\u00f3venes, su base era inexperta y hab\u00edan entrado en contacto con las ideas del bolchevismo durante el periodo tormentoso que sigui\u00f3 a la revoluci\u00f3n de octubre. No hab\u00edan tenido tiempo para orientarse, para adquirir la experiencia y autoridad necesarias ante los ojos de las masas, y de repente se encontraban inmersos en el movimiento revolucionario de 1918-19. En ninguna otra parte la transici\u00f3n fue tan abrupta como en Hungr\u00eda.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes dirigentes del PC, la mayor\u00eda reci\u00e9n llegados de Rusia, demostraron valor, iniciativa y energ\u00eda. Pero desde el principio, su confusi\u00f3n en las cuestiones te\u00f3ricas les hizo cometer errores serios en temas fundamentales que despu\u00e9s tendr\u00edan consecuencias desastrosas.<\/p>\n<p>En la cuesti\u00f3n clave de la tierra, defend\u00edan la confiscaci\u00f3n de las grandes propiedades, pero se opon\u00edan a la distribuci\u00f3n de la tierra entre los campesinos. Seg\u00fan ellos esto favorecer\u00eda el desarrollo de peque\u00f1os propietarios e impedir\u00eda la extensi\u00f3n de las ideas socialistas en el campo. En la cuesti\u00f3n nacional, en lugar de defender el derecho de autodeterminaci\u00f3n, defend\u00edan el \u201cautodesarrollo proletario\u201d.<\/p>\n<p>El clima revolucionario hizo que los comunistas ganaran terreno r\u00e1pidamente a pesar de sus errores, sus ideas penetraron en los barracones, f\u00e1bricas, y sindicatos, hasta entonces dominados por los dirigentes obreros reformistas.<\/p>\n<p>El ambiente entre las masas permiti\u00f3 al PC crecer de forma explosiva en cuesti\u00f3n de semanas, no s\u00f3lo entre el proletariado de Budapest, tambi\u00e9n en Szeged, la segunda ciudad m\u00e1s grande del pa\u00eds -basti\u00f3n del SDP-. Pero lo m\u00e1s importante es que la organizaci\u00f3n juvenil del SDP entr\u00f3 en bloque en el Partido Comunista en diciembre de 1918.<\/p>\n<p>Alarmados por el r\u00e1pido crecimiento del Partido Comunista y que amenazaba con socavar su posici\u00f3n entre la clase obrera, los dirigentes socialdem\u00f3cratas iniciaron una campa\u00f1a contra los bolcheviques \u201crusos\u201d y la \u201ccontrarrevoluci\u00f3n de la izquierda\u201d. Como hicieron los mencheviques rusos, los dirigentes socialdem\u00f3cratas h\u00fangaros consideraban que Hungr\u00eda no estaba \u201cmadura\u201d para la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Defend\u00edan el cambio pac\u00edfico y gradual, sin saltos bruscos: Hungr\u00eda pasar\u00eda en primer lugar, a trav\u00e9s de un periodo de democracia burguesa y posteriormente, quiz\u00e1 despu\u00e9s de cincuenta o cien a\u00f1os, la sociedad h\u00fangara estar\u00eda \u201cpreparada\u201d para socialismo. Desgraciadamente, para los ide\u00f3logos del gradualismo, los acontecimientos tomaron la direcci\u00f3n contraria. Al ver que la democracia burguesa no era la soluci\u00f3n a sus problemas, las masas entraron de nuevo en acci\u00f3n y comenz\u00f3 una oleada de ocupaciones de f\u00e1brica.<\/p>\n<p>En muchos centros de trabajo se impuso el control obrero. Hab\u00eda constantes manifestaciones callejeras de trabajadores, soldados y parados. A finales de enero de 1919, hubo choques sangrientos entre soldados leales al gobierno y los huelguistas. El descontento lleg\u00f3 tambi\u00e9n al ej\u00e9rcito. La cuesti\u00f3n nacional resurgi\u00f3 con una intensidad renovada debido a la insurrecci\u00f3n revolucionaria en Ucrania occidental. Las promesas de Karolyi de conceder la autonom\u00eda, lejos de frenar el movimiento a\u00f1adieron m\u00e1s combustible a las llamas.<\/p>\n<p>Siguiendo el ejemplo de Noske y Scheidemann en Alemania -en enero de ese mismo a\u00f1o Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht fueron asesinados con la connivencia de los dirigentes socialdem\u00f3cratas-, la direcci\u00f3n del SDP inici\u00f3 una campa\u00f1a anticomunista que culmin\u00f3 con una provocaci\u00f3n similar a las jornadas de julio en Rusia, en este caso, arrestaron a la direcci\u00f3n del Partido Comunista, Bela Kun y sus compa\u00f1eros fueron torturados salvajemente en la prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el gobierno hab\u00eda calculado mal. En una situaci\u00f3n revolucionaria el ambiente de las masas puede cambiar r\u00e1pidamente. Los arrestos sirvieron para sacar a la luz el papel contrarrevolucionario de los dirigentes socialdem\u00f3cratas en el gobierno. Las masas hab\u00edan depositado sus esperanzas en los dirigentes del SDP, y ahora \u00e9stos les hab\u00edan traicionado.<\/p>\n<p>El Partido Comunista, que ya no era una peque\u00f1a minor\u00eda, ahora ten\u00eda la mayor\u00eda en las zonas claves del movimiento obrero. Los trabajadores sacaron una sencilla conclusi\u00f3n: si este gobierno est\u00e1 contra el bolchevismo debemos estar contra el gobierno. En todos los m\u00edtines p\u00fablicos los dirigentes del SDP eran abucheados por las masas.<\/p>\n<p>Incluso socialdem\u00f3cratas como Erno Garami, admitieron despu\u00e9s que \u201cel arresto de los dirigentes bolcheviques no s\u00f3lo no los debilit\u00f3, sino que fortaleci\u00f3 su capacidad de lucha\u201d. Wilhelm Bohm tambi\u00e9n lleg\u00f3 a escribir que: \u201cprivado de sus dirigentes, el movimiento bolchevique gan\u00f3 nueva fuerza\u201d.<\/p>\n<p>El movimiento obrero ahora miraba hacia el Partido Comunista. Los arrestos sirvieron de catalizador del descontento y frustraci\u00f3n acumulados entre las masas. En el mes de marzo apareci\u00f3 la tendencia a la insurrecci\u00f3n armada. En Szeged, el 10 de marzo, el soviet local tom\u00f3 el control de la ciudad, r\u00e1pidamente la siguieron otras ciudades. Los campesinos tomaron las tierras del Conde Esterhazy, sin esperar el decreto del gobierno.<\/p>\n<p>Debido al inesperado giro de los acontecimientos, los dirigentes reformistas intentaron desviar el movimiento hacia canales m\u00e1s inocuos y comenzaron a defender la consigna de la asamblea constituyente. Pero el empuje de las masas superaba a los dirigentes del SDP. Los batallones pesados de trabajadores de las grandes f\u00e1bricas de Budapest apoyaban al Partido Comunista.<\/p>\n<p>Los trabajadores sacaban conclusiones revolucionarias de la situaci\u00f3n. Hab\u00edan terminado con cuatrocientos a\u00f1os de dominio Habsburgo con su propia fuerza y organizaci\u00f3n. Los soviets obreros estaban armados y el gobierno no pod\u00eda depender del ej\u00e9rcito para luchar.<\/p>\n<p>Las masas hab\u00edan pasado por la dura escuela de la guerra, la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n enmascarada de democracia, y ahora estaban preparadas para la lucha decisiva. En este clima las ideas moderadas de los dirigentes del SDP no encontraban ning\u00fan eco.<\/p>\n<p>Los trabajadores comprendieron perfectamente que los dirigentes socialdem\u00f3cratas s\u00f3lo quer\u00edan desviar su atenci\u00f3n del objetivo central: la cuesti\u00f3n del poder. La impaciencia de los trabajadores ante el papel que jugaban los dirigentes socialdem\u00f3cratas se expres\u00f3 en la negativa de los impresores de Budapest a imprimir el peri\u00f3dico del SDP, Nepszava. Los impresores comenzaron una huelga el 20 de marzo, el mismo d\u00eda que los Aliados lanzaban su ultim\u00e1tum a Karolyi. El d\u00eda 21, la huelga de impresores se hab\u00eda convertido en huelga general para exigir la liberaci\u00f3n de los dirigentes comunistas y el traspaso del poder a la clase obrera.<\/p>\n<p>Este movimiento espont\u00e1neo provoc\u00f3 una escisi\u00f3n en la direcci\u00f3n del SDP. Un sector de la direcci\u00f3n, identificado abiertamente con la burgues\u00eda, estaba dispuesto a jugar el mismo papel contrarrevolucionario que Noske y Scheidemann en Alemania. Otros eran m\u00e1s cautos.<\/p>\n<p>Los liberales burgueses desmoralizados entregaron el poder a los dirigentes reformistas, y \u00e9stos aceptaron el regalo con las manos temblorosas. La burgues\u00eda deposit\u00f3 toda la responsabilidad sobre los hombros de los socialdem\u00f3cratas \u201cmoderados\u201d. Pero \u00e9stos siempre deseosos de aceptar su \u201cdeber patri\u00f3tico\u201d, tambi\u00e9n estaban en una posici\u00f3n bastante d\u00e9bil.<\/p>\n<p>Su influencia entre las masas era pr\u00e1cticamente nula. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edan mantenerse en el poder? Despu\u00e9s lleg\u00f3 un acontecimiento sin precedentes en la historia: los dirigentes del SDP, a\u00fan en el gobierno, fueron a la c\u00e1rcel a visitar y negociar con los dirigentes del PC a los que ellos mismos hab\u00edan encarcelado poco antes. Este hecho por s\u00ed mismo, demuestra el cambio en la correlaci\u00f3n de fuerzas de clase que se produce en una situaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<h2>Los avisos de Lenin<\/h2>\n<p>Al principio, los dirigentes del SDP pidieron apoyo al Partido Comunista desde fuera del gobierno. Cuando lo rechazaron, la reformistas propusieron la fusi\u00f3n de ambos partidos. La propuesta era formar un gobierno de coalici\u00f3n disfrazado de Partido Socialista \u201cUnido\u201d. Los astutos viejos zorros que dirig\u00edan el SDP estaban dispuestos a firmar, estaban a favor de cualquier cosa, no importaba lo radical que sonase, s\u00f3lo quer\u00edan llegar a un acuerdo.<\/p>\n<p>De repente los exponentes del \u201crealismo\u201d se convirtieron a la dictadura del proletariado, al poder sovi\u00e9tico, a la revoluci\u00f3n, todo val\u00eda para conseguir que los comunistas entraran en el gobierno. Realmente los socialdem\u00f3cratas con este movimiento s\u00f3lo reconoc\u00edan la verdadera situaci\u00f3n. Mientras que los dirigentes comunistas negociaban la unidad con los socialdem\u00f3cratas, los trabajadores de Budapest llevaban adelante una revoluci\u00f3n pac\u00edfica, y el gobierno no ofrec\u00eda ninguna resistencia. El PC y el SDP se unieron cuando el poder ya estaba en manos de la clase obrera armada.<\/p>\n<p>Para conseguir esta unificaci\u00f3n, los dirigentes del PC cometieron un grave error que la clase obrera pagar\u00eda despu\u00e9s. Mientras Bela Kun, el dirigente de los comunistas h\u00fangaros, intentaba calmar a los trabajadores con llamamientos a la unidad como \u201ccondici\u00f3n previa para conseguir el poder obrero\u201d, muchos militantes comunistas confusos se opusieron. Al intentar encontrar una soluci\u00f3n \u201cf\u00e1cil\u201d al problema de la construcci\u00f3n del partido y un \u201catajo\u201d al poder, Bela Kun cay\u00f3 en la trampa. Faltos de confianza en s\u00ed mismos, en su programa pol\u00edtico y en la clase obrera, los dirigentes del PC se fusionaron con los socialdem\u00f3cratas de la peor de las maneras imaginables.<\/p>\n<p>Fue una fusi\u00f3n burocr\u00e1tica por arriba, en lugar de una verdadera unificaci\u00f3n de las bases, con un trabajo paciente por parte de los antiguos dirigentes para convencer a los trabajadores de la unificaci\u00f3n. Los comunistas ten\u00edan m\u00e1s influencia entre los sectores decisivos del proletariado que los reformistas, \u00e9stos \u00faltimos estaban comprometidos por su colaboraci\u00f3n en el gobierno de la burgues\u00eda y por acciones represivas contra los trabajadores y plantearon la fusi\u00f3n cuando estaban en peligro y la revoluci\u00f3n ya era una realidad. Su intenci\u00f3n era preservar su prestigio y privilegios apostando por el caballo ganador. S\u00f3lo los elementos abiertamente m\u00e1s contrarrevolucionarios, encabezados por Erno Garami, se negaron a participar en la unificaci\u00f3n. Entre los que se opusieron a la fusi\u00f3n, hab\u00eda luchadores honestos de izquierdas y curtidos bur\u00f3cratas de la derecha.<\/p>\n<p>A pesar de la ausencia de informaci\u00f3n, y de las grandes distancias que le separaban de los acontecimientos en Hungr\u00eda, Lenin inmediatamente fue consciente del peligro:<\/p>\n<p>\u201cLa primera comunicaci\u00f3n que hemos recibido sobre el tema [la unificaci\u00f3n ] nos hace temer que, quiz\u00e1 los llamados socialistas, socialtraidores, han recurrido a alguna artima\u00f1a, para embaucar a los comunistas, aprovech\u00e1ndose de que \u00e9stos estaban en prisi\u00f3n\u201d (Obras Completas. Vol. 29. p. 242. En la edici\u00f3n rusa).<\/p>\n<p>En un telegrama a Bela Kun, Lenin planteaba sus dudas con relaci\u00f3n a la unificaci\u00f3n en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>\u201cLes ruego nos informen de las garant\u00edas existentes de que el nuevo gobierno h\u00fangaro ser\u00e1 un gobierno verdaderamente comunista, y no s\u00f3lo socialista, es decir, un gobierno de socialtraidores. \u00bfTendr\u00e1n los comunistas mayor\u00eda en el gobierno? \u00bfCu\u00e1ndo se celebrar\u00e1 el congreso de los soviets? \u00bfEn qu\u00e9 consiste realmente el reconocimiento de la dictadura del proletariado por parte de los socialistas?<\/p>\n<p>Ser\u00eda un error aplicar las mismas t\u00e1cticas rusas, imitar cada peque\u00f1o detalle, e imponerlas a las condiciones particulares de la revoluci\u00f3n h\u00fangara. Mi deber es advertirles de estos errores, pero me gustar\u00eda conocer qu\u00e9 garant\u00edas tienen\u201d. (Ib\u00edd. P. 203).<\/p>\n<p>Bela Kun respondi\u00f3 a las preguntas de Lenin con afirmaciones categ\u00f3ricas. Pero Lenin no estaba convencido, en el primer congreso de la Internacional Comunista celebrado poco despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n h\u00fangara, Lenin avis\u00f3 al comunista h\u00fangaro Laszlo Rudas:<\/p>\n<p>\u201cConsidero esta unificaci\u00f3n un peligro. \u00bfNo habr\u00eda sido mejor formar un bloque en el cual ambos partidos mantuviese su independencia? De esta forma los comunistas podr\u00edan aparecer ante las masas como un partido independiente. As\u00ed podr\u00edan aumentar su fortalezas d\u00eda a d\u00eda, y en el caso de necesidad, si los socialdem\u00f3cratas no cumplen con sus deberes revolucionarios, entonces se puede plantear una escisi\u00f3n\u201d. (Szabad Nep. 21\/1\/1949).<\/p>\n<p>El aviso de Lenin a los comunistas h\u00fangaros no ten\u00eda nada que ver con la intransigencia sectaria. Lenin defend\u00eda la unificaci\u00f3n, pero hab\u00eda que hacerla de una forma adecuada, con un programa revolucionario claro y excluyendo a los viejos dirigentes de la derecha. El error no fue la unificaci\u00f3n con los socialdem\u00f3cratas, sino mezclar las banderas y los programas en una f\u00f3rmula intermedia.<\/p>\n<p>Los comunistas h\u00fangaros liquidaron el partido en el SDP, los dirigentes socialdem\u00f3cratas se llevaron la parte del le\u00f3n de los puestos de direcci\u00f3n del partido, los sindicatos y del gobierno. Pero la actuaci\u00f3n de Bela Kun y sus compa\u00f1eros, que eran los elementos m\u00e1s avanzados y revolucionarios de la clase, obedec\u00eda fundamentalmente a su atraso pol\u00edtico.<\/p>\n<p>El error result\u00f3 fatal. Demuestra exactamente lo que habr\u00eda ocurrido en Rusia, si los bolcheviques se hubieran fusionado con los mencheviques despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de febrero, como defend\u00edan Stalin y Kamenev, o si hubieran cedido en noviembre de 1917 a las presiones que recibieron para formar un \u201cgobierno de coalici\u00f3n con todos los partidos sovi\u00e9ticos\u201d, a la que se resistieron con \u00e9xito Lenin y Trotsky.<\/p>\n<h2>Los errores de los comunistas h\u00fangaros<\/h2>\n<p>Es ley de toda revoluci\u00f3n, que en el momento decisivo, cuando llega la cuesti\u00f3n de la toma del poder, la direcci\u00f3n del partido revolucionario tiende a caer bajo la presi\u00f3n y la influencia de clases ajenas, a la presi\u00f3n de la \u201copini\u00f3n p\u00fablica\u201d burguesa e incluso de las capas m\u00e1s atrasadas de la clase obrera. Los dirigentes bolcheviques en Petrogrado en febrero de 1917, no ten\u00edan mucha m\u00e1s experiencia que los dirigentes comunistas h\u00fangaros en marzo de 1919; Kamenev y Stalin tambi\u00e9n tomaron la l\u00ednea de menor resistencia, y apoyaron el gobierno provisional y la unidad con los mencheviques.<\/p>\n<p>El temor a quedarse \u201caislados\u201d, a aparecer ante los ojos de las masas como \u201csectarios\u201d ejerce una gran presi\u00f3n en la direcci\u00f3n revolucionaria. S\u00f3lo con una visi\u00f3n clara del proceso revolucionario en su conjunto, se pueden resistir estas presiones. Los j\u00f3venes e inexpertos dirigentes comunistas h\u00fangaros carec\u00edan de la perspicacia y firmeza pol\u00edtica necesarias, dudaron en el momento decisivo y lo perdieron todo.<\/p>\n<p>Si se hubieran mantenido firmes, con una identidad independiente, si hubieran seguido el consejo de Lenin de formar una alianza con los dirigentes del SDP, mientras trabajaban pacientemente para convencer a los trabajadores socialdem\u00f3cratas de la correcci\u00f3n de sus ideas y programa, habr\u00edan ganado r\u00e1pidamente a la gran mayor\u00eda de los trabajadores y a los elementos m\u00e1s honestos de sus dirigentes, y habr\u00edan aislado y excluido a los corruptos arribistas. Lo que impidi\u00f3 que el Partido Comunista hiciera esto fue precisamente su deseo de buscar un \u201catajo\u201d.<\/p>\n<p>El nuevo gobierno obrero h\u00fangaro ten\u00eda importantes ventajas. La revoluci\u00f3n, contrariamente a todos los argumentos que siempre han planteado los reformistas sobre la violencia, fue totalmente pac\u00edfica. La burgues\u00eda estaba tan desmoralizada que no pod\u00eda ofrecer ning\u00fan tipo de resistencia. Las masas se identificaban con el nuevo gobierno, no s\u00f3lo los trabajadores y los campesinos pobres, tambi\u00e9n -a diferencia que en Rusia-, contaban con el apoyo de un sector importante de la intelligentsia que, debido a sus antiguas tradiciones nacional-revolucionarias, apoyaban la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otro lado, la Rep\u00fablica obrera de Hungr\u00eda, naci\u00f3 en un momento cr\u00edtico del imperialismo mundial. La misma base del sistema temblaba por los golpes de la revoluci\u00f3n.1919 fue un a\u00f1o fat\u00eddico para la historia de la humanidad. Despu\u00e9s de las insurrecciones revolucionarias de enero en Berl\u00edn, Austria entr\u00f3 en una etapa de fermento revolucionario y se proclam\u00f3 la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica de Bavaria.<\/p>\n<p>En Francia, el periodo de desmovilizaci\u00f3n estuvo acompa\u00f1ado por una gran tensi\u00f3n. En Gran Breta\u00f1a, los delegados de empresa estaban en su apogeo. Hubo luchas por las cuarenta horas semanales y la campa\u00f1a \u201cLas manos fuera de Rusia\u201d, con motines en el ej\u00e9rcito y la rebeli\u00f3n del Clyde.<\/p>\n<p>Seg\u00fan pasaba el a\u00f1o tambi\u00e9n estallaron grandes movimientos huelgu\u00edsticos en Holanda, Noruega, Suecia, Yugoslavia, Rumania, Checoslovaquia, Polonia, Italia e incluso en Estados Unidos. Con una pol\u00edtica y orientaci\u00f3n correctas, la revoluci\u00f3n h\u00fangara hab\u00eda llevado las llam\u00e1s de la revoluci\u00f3n al coraz\u00f3n de Europa, y eso lo sab\u00edan perfectamente los estrategas del imperialismo.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, los dirigentes de los comunistas h\u00fangaros cometieron errores que determinar\u00edan el destino de la revoluci\u00f3n. Como ya hemos se\u00f1alado, el partido ten\u00eda una postura completamente equivocada en la cuesti\u00f3n de la tierra y la pusieron en pr\u00e1ctica. De los 9 millones de habitantes de la Rep\u00fablica sovi\u00e9tica h\u00fangara, 4,4 millones trabajaban en la tierra. Hab\u00eda 5.000 grandes terratenientes (1% del total), que pose\u00edan m\u00e1s tierra que el 99% restante. Hab\u00eda un mill\u00f3n de \u201cproletarios rurales\u201d; aproximadamente 700.000 familias de peque\u00f1os campesinos; m\u00e1s de 100.000 campesinos medios. Una pol\u00edtica agraria correcta habr\u00eda puesto a la gran mayor\u00eda de campesinos de parte de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Rusia el decreto sobre de la tierra fue uno de los primeros decretos de los bolcheviques inmediatamente despu\u00e9s de la toma del poder. En Hungr\u00eda el nuevo gobierno tard\u00f3 dos semanas en publicar el decreto de la tierra -mucho tiempo para una situaci\u00f3n revolucionaria- y esto dio a los elementos contrarrevolucionarios de los pueblos, una oportunidad de oro para extender rumores alarmistas y propaganda antisocialista. Peor a\u00fan fue la impaciencia ultra izquierdista de los comunistas h\u00fangaros que provoc\u00f3 el aborto de la reforma agraria.<\/p>\n<p>Bela Kun y sus compa\u00f1eros ve\u00edan la cuesti\u00f3n campesina desde un punto de vista simplemente \u201cecon\u00f3mico\u201d. No hab\u00edan comprendido la naturaleza dial\u00e9ctica de la relaci\u00f3n entre el proletariado y el campesinado y miraban con recelo la pol\u00edtica bolchevique rusa de distribuci\u00f3n de la tierra entre los campesinos, que a corto plazo afianz\u00f3 el desarrollo de peque\u00f1os elementos de propiedad en los pueblos, pero que consigui\u00f3 galvanizar a las masas de campesinos pobres alrededor de la bandera de la revoluci\u00f3n socialista. \u201cTibor [Szamuely] y yo\u201d, escrib\u00eda Bela Kun despu\u00e9s de la derrota de la revoluci\u00f3n, \u201ccre\u00edamos que nuestra pol\u00edtica agraria era m\u00e1s inteligente que la de los bolcheviques rusos, porque nosotros no divid\u00edamos las grandes propiedades entre los campesinos sino que instal\u00e1bamos en ellas la producci\u00f3n socialista, bas\u00e1ndonos en los trabajadores rurales para no convertirles en enemigos del proletariado, gracias a que no les convert\u00edamos en propietarios de tierra\u201d<\/p>\n<p>La impaciencia y el impresionismo de los dirigentes del PC les llev\u00f3 a exagerar e idealizar los elementos de \u201cconciencia socialista\u201d existentes entre el campesinado h\u00fangaro, este error ya lo hab\u00edan cometido los narodniks rusos en el siglo anterior. Tibor Szemuely expres\u00f3 estas ilusiones en una reuni\u00f3n en Rusia en mayo de 1919 en un discurso publicado por Izvestia el 5 de mayo:<\/p>\n<p>\u201cLa idea de organizar comunas agrarias fue recibida con gran simpat\u00eda. Entre el campesinado h\u00fangaro no hay grupos que luchen contra esta idea\u201d. (El subrayado es m\u00edo).<\/p>\n<h2>\u201cSocialismo ahora\u201d<\/h2>\n<p>En realidad, el campesino por su forma de existencia y su papel en la producci\u00f3n es la clase menos capaz de desarrollar una conciencia colectiva. Algunos comunistas h\u00fangaros comprend\u00edan esto mejor que Bela Kun. En un art\u00edculo publicado en el primer n\u00famero de Communist International, Laszlo Rudas se\u00f1alaba que el campesino pobre y de clase media era \u201cen el mejor de los casos indiferente al destino de la dictadura del proletariado\u201d.<\/p>\n<p>Esta observaci\u00f3n sin embargo, es s\u00f3lo relativamente correcta.\u00bfPor qu\u00e9 los campesinos medios y pobres rusos no fueron indiferentes al destino del estado obrero ruso? Los bolcheviques rusos al distribuir la tierra sab\u00edan que los campesinos defender\u00edan el estado obrero porque as\u00ed defender\u00edan tambi\u00e9n sus parcelas de tierra contra los grandes terratenientes que apoyaban a los ej\u00e9rcitos blancos. La \u201cconciencia socialista\u201d aqu\u00ed no tiene nada que ver.<\/p>\n<p>Los bolcheviques, dirigidos por Lenin y Trotsky, utilizaron diestramente la cuesti\u00f3n de la tierra para convencer a las masas campesinas y ganarlas a la revoluci\u00f3n socialista. Lejos de convertir a los campesinos en enemigos, la pol\u00edtica agraria de los bolcheviques los convirti\u00f3 en entusiastas defensores de la revoluci\u00f3n. Sin esta alianza, los bolcheviques habr\u00edan sobrevivido lo mismo que la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica H\u00fangara.<\/p>\n<p>La postura de los dirigentes socialdem\u00f3cratas sobre esta cuesti\u00f3n no era mucho mejor, incluso era peor que la de Bela Kun. En Nepszava, el \u00f3rgano del partido unido, controlado por los socialdem\u00f3cratas aparec\u00eda lo siguiente: \u201cEstamos orgullosos de la soluci\u00f3n que hemos dado al problema agrario\u2026 hemos podido solucionar la cuesti\u00f3n gracias a una circunstancia afortunada.[!] En nuestro pa\u00eds, la producci\u00f3n socialista agr\u00edcola no es una utop\u00eda. Una buena parte de la tierra cultivada ha estado entregada a la producci\u00f3n colectiva\u201d. (6\/6\/1919).<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, estos bur\u00f3cratas conservadores por naturaleza, estaban aterrorizados ante cualquier tipo de iniciativa de las masas. Para estos elementos, las ideas planteadas por Marx y Engels, y que los bolcheviques pusieron en pr\u00e1ctica en Rusia, la \u201csegunda edici\u00f3n de la guerra campesina\u201d como arma auxiliar de la revoluci\u00f3n proletaria, era un anatema. Los dirigentes del Partido Socialdem\u00f3crata apoyaban la colectivizaci\u00f3n, pero sin entusiasmo revolucionario, tan solo como un medio posible de evitar el \u201cdesorden\u201d en los pueblos.<\/p>\n<p>Pusieron en pr\u00e1ctica la reforma agraria a trav\u00e9s de m\u00e9todos burocr\u00e1ticos. En el fondo de sus corazones, los socialdem\u00f3cratas se opon\u00edan a la confiscaci\u00f3n de la tierra, a\u00f1os despu\u00e9s el conde Karolyi revel\u00f3 que no s\u00f3lo los terratenientes y la iglesia se opon\u00edan a la reforma agraria, tambi\u00e9n los dirigentes del SDP. El resultado fue un aborto. Pusieron al frente de las granjas colectivas a los \u201ccomisarios de producci\u00f3n\u201d. En algunos casos \u00e9stos no eran otros que los antiguos terratenientes, que viv\u00edan en su antigua casa y a quienes los campesinos segu\u00edan llamando \u201camo\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pod\u00edan los campesinos pobres y jornaleros agr\u00edcolas apoyar esta situaci\u00f3n? Para ellos nada fundamental hab\u00eda cambiado. Esto es lo que explica la indiferencia de los campesinos pobres y medios \u201cen el mejor de los casos\u201d ante la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>A los pobres aldeanos no les convenc\u00eda la nueva situaci\u00f3n, \u00e9sta se parec\u00eda a la que exist\u00eda anteriormente, solamente hab\u00edan cambiado los nombres. Los peque\u00f1os propietarios recelaban de las intenciones del gobierno y estaban influenciados por la propaganda lanzada por los campesinos ricos y los terratenientes; \u00e9stos les dec\u00edan a los peque\u00f1os campesinos que el gobierno deseaba nacionalizar tambi\u00e9n su tierra. Mientras que la pol\u00edtica de Lenin hab\u00eda triunfado, hab\u00eda conseguido poner una cu\u00f1a entre el peque\u00f1o campesino y los kulaks, la pol\u00edtica \u201cinteligente\u201d de Bela Kun, s\u00f3lo consigui\u00f3 unir a los peque\u00f1os campesinos y a los kulaks en un bloqueo hostil contra la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El fracaso de la pol\u00edtica agraria tuvo serios resultados en otros campos. El gobierno, consciente de la hostilidad y la indiferencia de la mayor\u00eda de los campesinos, no ten\u00eda la suficiente confianza como para requisar el grano, como hab\u00edan hecho los bolcheviques en Rusia. Esto cre\u00f3 serios problemas de suministro en las ciudades y en el ej\u00e9rcito Rojo, comenzando a aparecer la escasez de comida y ropa. El error result\u00f3 tr\u00e1gico.<\/p>\n<p>En los meses siguientes, el gobierno en lugar de concentrar todos sus esfuerzos en ampliar su base de apoyo y librar una lucha despiadada contra los contrarrevolucionarios, malgast\u00f3 tiempo y energ\u00edas en todo tipo de cuestiones secundarias. Debido a la presi\u00f3n insistente de Lenin, implantaron la jornada laboral de 8 horas junto con varias reformas que mejoraban las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se malgastaba mucho tiempo en desfiles, discursos y celebraciones. En un momento en que las fuerzas de la reacci\u00f3n estaban reagrup\u00e1ndose en las fronteras y dentro de Hungr\u00eda, los ministros se dedicaba a mil y un proyectos culturales. Lenin se quej\u00f3 ante Laszlo Rudas:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 tipo de dictadura [del proletariado] se consigue con la socializaci\u00f3n de los teatros y sociedades musicales? \u00bfRealmente pens\u00e1is que ahora \u00e9stas son las tareas m\u00e1s importantes? (Szabad Nep, 21\/1\/1949).<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica H\u00fangara, hab\u00eda conquistado el poder f\u00e1cilmente y ahora se encontraba en una posici\u00f3n tan debilitada que no consegu\u00eda resistir el avance de la reacci\u00f3n. El propio gobierno formado por trece personas de las cuales s\u00f3lo cuatro eran comunistas, imitaba todas las formas externas de la revoluci\u00f3n rusa (algo a lo que se neg\u00f3 insistentemente Lenin) incluida la creaci\u00f3n del Comit\u00e9 de Inspecci\u00f3n campesina, incluso nombraron a Lenin \u201cpresidente honorario\u201d del soviet de Budapest. Por otro lado, el Ej\u00e9rcito Rojo, creado por decreto el 30 de marzo era el antiguo ej\u00e9rcito con nuevo nombre, controlado por los socialdem\u00f3cratas y por oficiales del antiguo r\u00e9gimen. La mayor\u00eda de los comisarios del ej\u00e9rcito eran socialdem\u00f3cratas, incluido el comisario jefe Moor.<\/p>\n<p>La Milicia Roja inclu\u00eda destacamentos que estaban controlados por la antigua polic\u00eda y gendarmer\u00eda. No s\u00f3lo no liquidaron completamente el viejo aparato estatal, sino que elementos importantes del antiguo r\u00e9gimen controlaban estas nuevas estructuras. Poco a poco se fue purgando el ej\u00e9rcito y las milicias de los viejos elementos reaccionarios. Pero mientras perdieron un tiempo precioso de lucha contra la reacci\u00f3n.<\/p>\n<p>En sus 133 d\u00edas de existencia, la rep\u00fablica sovi\u00e9tica p\u00fablico 531 decretos. Si las revoluciones se ganaran y se perdieran por la cantidad de trabajo administrativo, los trabajadores h\u00fangaros nunca habr\u00edan perdido. Lamentablemente para Bela Kun la reacci\u00f3n luchaba con balas de verdad y no con papeles.<\/p>\n<p>En el frente econ\u00f3mico tambi\u00e9n la impaciencia de los dirigentes del Partido Comunista provoc\u00f3 enormes problemas. Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de octubre los bolcheviques s\u00f3lo nacionalizaron los bancos y grandes industrias. Esto bast\u00f3 para concentrar todos los sectores fundamentales de la econom\u00eda en manos del estado obrero, la tarea m\u00e1s complicada de integrar las peque\u00f1as y medianas empresas en el sector nacionalizado se podr\u00eda hacer m\u00e1s lentamente y a un ritmo m\u00e1s ordenado.<\/p>\n<p>Sin embargo, el deseo de Bela Kun de \u201chacerlo mejor\u201d que los bolcheviques, llev\u00f3 al estado obrero h\u00fangaro a nacionalizar cinco d\u00edas despu\u00e9s de la toma del poder todas las empresas con m\u00e1s de cincuenta trabajadores. Era demasiado pronto para un pa\u00eds atrasado en el que la gran industria todav\u00eda era relativamente peque\u00f1a.<\/p>\n<p>En un mes, nacionalizaron m\u00e1s de 27.000 empresas -la mayor\u00eda con menos de veinte trabajadores-. La iniciativa de estas nacionalizaciones con frecuencia proced\u00edan de los propios trabajadores, y el gobierno estaba abrumado por las reivindicaciones de los trabajadores.<\/p>\n<p>La idea de los dirigentes del Partido Comunista h\u00fangaro de introducir el \u201csocialismo ahora\u201d, sin tener en cuenta ni considerar el problema de la transici\u00f3n del capitalismo al socialismo, provocaba serias dificultades. Sin la preparaci\u00f3n adecuada y sin el desarrollo tecnol\u00f3gico, la nacionalizaci\u00f3n de miles de peque\u00f1as empresas caus\u00f3 considerables problemas econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>Los errores cometidos por los comunistas h\u00fangaros debilitaron seriamente la revoluci\u00f3n frente a la creciente amenaza de las fuerzas de la reacci\u00f3n. Las potencias imperialistas, reunidas en la Conferencia de Paz de Par\u00eds, comprend\u00edan muy bien el peligro que supon\u00eda la \u201ccuesti\u00f3n h\u00fangara\u201d. La posibilidad de la intervenci\u00f3n armada era cada vez mayor. Pero la debilidad subyacente del imperialismo en ese momento qued\u00f3 en evidencia en su incapacidad de intervenir directamente contra la revoluci\u00f3n h\u00fangara.<\/p>\n<p>Los imperialistas brit\u00e1nicos, franceses y estadounidenses tuvieron que recurrir a los servicios de los checos y rumanos para que hicieran el trabajo sucio por ellos. El 16 de abril los rumanos iniciaron el ataque, e inmediatamente se demostr\u00f3 la debilidad y falta de preparaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica H\u00fangara. El \u201cEj\u00e9rcito Rojo\u201d, formado por tropas y oficiales del antiguo r\u00e9gimen, se desmoron\u00f3 antes de la ofensiva, y varios destacamentos se pasaron al enemigo.<\/p>\n<h2>La intervenci\u00f3n imperialista<\/h2>\n<p>El ej\u00e9rcito rumano penetr\u00f3 en territorio h\u00fangaro sin encontrar una resistencia seria. Los serbios instigados por los aliados, invadieron el sur de Hungr\u00eda, mientras, la burgues\u00eda \u201cdemocr\u00e1tica\u201d checa tambi\u00e9n se uni\u00f3 y atac\u00f3 el occidente con tropas dirigidas por oficiales franceses e italianos.<\/p>\n<p>The Times, el 7 de mayo de 1919 p\u00fablico los objetivos de los imperialistas, exig\u00edan la redici\u00f3n de Hungr\u00eda, el desarme del Ej\u00e9rcito Rojo, la dimisi\u00f3n del gobierno y la ocupaci\u00f3n del pa\u00eds por las tropas aliadas. A la primera se\u00f1al de peligro, los socialdem\u00f3cratas del gobierno quer\u00edan arrojar la toalla. Wilhelm Bohm, uno de los principales dirigentes del SDP y antiguo dirigente del Ej\u00e9rcito Rojo, prepar\u00f3 el plan de capitulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los dirigentes obreros reformistas paralizaron el gobierno en el momento decisivo. Si se hubiera dejado todo en sus manos, los blancos habr\u00edan ocupado Budapest sin la menor resistencia.<\/p>\n<p>Pero los proletarios de Budapest se hicieron cargo de la situaci\u00f3n y obligaron al gobierno a cambiar de rumbo. Se celebraron m\u00edtines de masas, los trabajadores ignoraban las s\u00faplicas de Bohm y compa\u00f1\u00eda y decidieron luchar. Recaudaban dinero en las grandes f\u00e1bricas y lo enviaban desde los barrios obreros al frente. A los pocos d\u00edas, gracias a la magn\u00edfica iniciativa de los trabajadores, miles de voluntarios se unieron al Ej\u00e9rcito Rojo -trabajadores de f\u00e1bricas, ferroviarios, carteros, oficinistas, la situaci\u00f3n se transform\u00f3 en 24 horas.<\/p>\n<p>El 2 de marzo los trabajadores de Budapest consiguieron hacer retroceder a las fuerzas invasoras. En una campa\u00f1a brillante que dur\u00f3 siete d\u00edas, el Ej\u00e9rcito Rojo proletario pas\u00f3 de la defensiva a la ofensiva, y recuper\u00f3 muchas ciudades y pueblos que estaban en manos del enemigo.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito checo retrocedi\u00f3 ante esta ofensiva. El Ej\u00e9rcito Rojo liber\u00f3 grandes regiones de Eslovaquia, y el 6 de junio proclam\u00f3 la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica Eslovaca.<\/p>\n<p>Sin embargo, los heroicos esfuerzos de los trabajadores h\u00fangaros se topaban continuamente con los dirigentes del SDP en el gobierno. Estos comenzaron una campa\u00f1a contra los supuestos \u201cm\u00e9todos duros\u201d y la \u201ccrueldad innecesaria\u201d. Realmente, nadie podr\u00eda acusar a los trabajadores h\u00fangaros de excesiva crueldad, m\u00e1s bien todo lo contrario.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n fue demasiado indulgente con sus enemigos, y por esto pag\u00f3 un precio terrible. Exigir la renuncia a \u201cmedidas duras\u201d en medio de una guerra civil terrible y sangrienta, equival\u00eda a rendirse ante el enemigo. El gobierno burgu\u00e9s parlamentario m\u00e1s democr\u00e1tico no tolerar\u00eda la propaganda derrotista en tiempo de guerra. Los trabajadores h\u00fangaros ten\u00eda que luchar dos frentes: contra su enemigo de clase en el campo de batalla, y contra los agentes del enemigo colocados en posiciones clave del gobierno para minar todos los esfuerzos de los trabajadores en la guerra.<\/p>\n<p>Los dirigentes del partido comunista se dieron cuenta demasiado tarde del error que significaba la unificaci\u00f3n. Bela Kun se quejaba ante los socialdem\u00f3cratas y amenazaba con una escisi\u00f3n, en un momento en que la direcci\u00f3n ten\u00eda que estar unida y mostrar una firme decisi\u00f3n para luchar en la guerra. El gobierno estaba dividido. Los dirigentes del SDP eran la mayor\u00eda en todos los \u00f3rganos de direcci\u00f3n del partido \u201cunido\u201d. Tambi\u00e9n controlaban el \u201cconsejo de gobierno revolucionario\u201d.<\/p>\n<p>Estos arribistas consumados, que hab\u00edan apoyado la \u201cdictadura del proletariado\u201d para salvar sus posiciones, ahora no quer\u00edan tampoco perder su puesto. Buscaban poner tanto terreno como fuese posible entre ellos y los \u201cbolcheviques\u201d a quienes estaban dispuestos a culpar de todo los problemas. Todo val\u00eda para restaurar sus credenciales como pol\u00edticos burgueses respetables y \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d, quer\u00edan demostrar que realmente no iban a hacer ning\u00fan da\u00f1o y que simplemente hab\u00edan participado en la revoluci\u00f3n para \u201cevitar excesos\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de la presi\u00f3n de la Internacional Comunista, los dirigentes comunistas h\u00fangaros vacilaban, tan pronto se opon\u00edan abiertamente a los dirigentes del SDP, como un rato despu\u00e9s se echaban atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Las actividades del SDP en el gobierno dieron luz verde al imperialismo. A iniciativa del \u201ccampe\u00f3n de los pueblos\u201d, el presidente Wilson, la Conferencia de Paz de Par\u00eds, alarmada por los \u00e9xitos del Ej\u00e9rcito Rojo, realiz\u00f3 el 8 de junio un nuevo ultim\u00e1tum a Budapest, en el se exig\u00eda que el Ej\u00e9rcito Rojo dejase de avanzar e invitaba al gobierno h\u00fangaro a Par\u00eds para \u201cdiscutir las fronteras de Hungr\u00eda\u201d. Despu\u00e9s sigui\u00f3 un segundo ultim\u00e1tum, en este se amenazaba con el uso de la fuerza si no se cumpl\u00edan los t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Este ultim\u00e1tum fue aprovechado por Bohm y compa\u00f1\u00eda para lanzar una nueva campa\u00f1a por \u201cla paz a cualquier precio\u201d. El 18 de junio, Lenin envi\u00f3 un telegrama en el que aconsejaba a Bela Kun, que continuaran las negociaciones con los aliados, esa t\u00e1ctica era correcta para ganar tiempo, pero que no se pod\u00eda depositar ninguna confianza en los aliados ni en su oferta de paz. En realidad, no exist\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima garant\u00eda de que los aliados cumplieran sus promesas.<\/p>\n<p>Con los ej\u00e9rcitos extranjeros todav\u00eda en suelo h\u00fangaro, ped\u00edan el desarme de la revoluci\u00f3n s\u00f3lo a cambio de un pedazo de papel. El 26 de junio, comenzaron las negociaciones y el Ej\u00e9rcito Rojo inici\u00f3 la retirada.<\/p>\n<p>Hay momentos psicol\u00f3gicos decisivos en la historia de una revoluci\u00f3n, como en el caso de una huelga. La entrega de posiciones conquistadas por el Ej\u00e9rcito Rojo en la batalla, tuvo un efecto desastroso. Entregaron a los enemigos la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica Eslovaca. La moral de los trabajadores y campesinos sufri\u00f3 un duro golpe. Lenin ya hab\u00eda advertido del peligro que era depositar todas las ilusiones en la \u201cbuena\u201d fe de los aliados, ahora los h\u00fangaros ca\u00edan de cabeza en la trampa. M\u00e1s tarde Bela Kun lo reconocer\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cNo respondimos a las maniobras de Clemenceau con contramaniobras. Nos esforzamos por ganar tiempo prolongando las negociaciones y ni siquiera intentamos obligarles a aceptar estas negociaciones, sencillamente aceptamos todo lo que ellos ped\u00edan, sin pedir la m\u00e1s m\u00ednima garant\u00eda, sin tener en cuenta la posibilidad de desintegraci\u00f3n del ej\u00e9rcito en caso de retirada\u201d.<\/p>\n<h2>El reino del terror<\/h2>\n<p>El destino de la revoluci\u00f3n h\u00fangara ya estaba sellado. El 24 de junio hubo un intento de alzamiento contrarrevolucionario en Budapest encabezado por los autodenominados \u201cSocialdem\u00f3cratas Nacionales\u201d que fue sofocado en 24 horas. El 20 de julio, Clemenceu public\u00f3 una nueva nota, en la que declaraba que el gobierno h\u00fangaro \u201cno ten\u00eda competencias para negociar\u201d y exig\u00eda la formaci\u00f3n de un nuevo gobierno en el que no participase el partido comunista y estuviera formado por \u201cdirigentes obreros responsables\u201d. Como era de esperar, los dirigentes del SDP aceptaron impacientes la demanda.<\/p>\n<p>Los socialdem\u00f3cratas se hab\u00edan ocultado detr\u00e1s del partido comunista y ahora que el p\u00e9ndulo hab\u00eda girado hacia el lado opuesto de Bela Kun y compa\u00f1\u00eda \u00e9stos ya no les eran \u00fatiles. Una vez m\u00e1s, los dirigentes del partido comunista demostraron una gran ingenuidad y confusi\u00f3n. En lugar de dirigir la lucha a denunciar las maniobras de los dirigentes del SDP (que estaban en contacto directo con los ej\u00e9rcitos franc\u00e9s, brit\u00e1nico, italiano y estadounidense en Budapest), finalmente aceptaron \u201cevitar un derramamiento de sangre in\u00fatil\u201d.<\/p>\n<p>El golpe de estado se hab\u00eda consumado sin un solo disparo. Los dirigentes obreros \u201cresponsables\u201d, concentraron todo el poder en sus manos con la intenci\u00f3n de devolverlo tan r\u00e1pido como fuera posible a los terratenientes y a los capitalistas.<\/p>\n<p>Ahora el camino hacia la contrarrevoluci\u00f3n adquir\u00eda un car\u00e1cter irreversible. El nuevo gobierno socialdem\u00f3crata se dio prisa en deshacer todas las medidas aprobadas por la revoluci\u00f3n. Devolvieron las empresas nacionalizadas a sus antiguos propietarios. Liquidaron las conquistas de los trabajadores y campesinos. Arrestaron a muchos militantes del Partido Comunista, mientras que liberaban a los elementos contrarrevolucionarios de las c\u00e1rceles. Era tal la ceguera reformista de los dirigentes obreros socialdem\u00f3cratas, que llegaron a creer que con estas acciones los blancos les permitir\u00edan seguir en sus puestos.\u00a1Vana ilusi\u00f3n! El 6 de agosto, un pu\u00f1ado de militares derroc\u00f3 al nuevo gobierno. El proletariado de Budapest, desorientado y sin direcci\u00f3n fue incapaz de ofrecer resistencia.<\/p>\n<p>Con la entrada del ej\u00e9rcito rumano en Budapest, comenz\u00f3 el reino de terror contra la clase obrera h\u00fangara. Los terratenientes y capitalistas se vengaron de los \u201cactos de crueldad\u201d. Los soldados heridos del Ej\u00e9rcito Rojo fueron sacados de los hospitales y asesinados, los blancos utilizaron los m\u00e9todos de tortura medievales m\u00e1s b\u00e1rbaros: en este periodo murieron asesinadas cinco mil personas. Y los grandes defensores del \u201cgran realismo\u201d, esos dirigentes reformistas que hab\u00edan protestado a gritos por los supuestos \u201cexcesos\u201d de los trabajadores y campesinos, ahora miraban a otro lado, y justificaban los asesinatos y la represi\u00f3n de la forma m\u00e1s cobarde, mientras consegu\u00edan mantener sus empleos y sus privilegios.<\/p>\n<p>La derrota de la revoluci\u00f3n h\u00fangara de 1919 represent\u00f3 un duro golpe para la Internacional. La revoluci\u00f3n rusa sigui\u00f3 aislada en un pa\u00eds atrasado, y este hecho contribuy\u00f3 en la posterior degeneraci\u00f3n del primer estado obrero del mundo. La derrota no era inevitable. A pesar de lo dif\u00edcil que era defender un peque\u00f1o pa\u00eds sin defensas naturales, con una pol\u00edtica correcta el resultado habr\u00eda sido diferente. Sobre todo si hubieran adoptado una pol\u00edtica agraria correcta, y hubieran hecho llamamientos a los soldados campesinos de los ej\u00e9rcitos invasores, rumanos, checos y serbios. Las condiciones estaban ah\u00ed. El cuarto y noveno ej\u00e9rcitos rumanos se negaron a luchar en la guerra, estallaron huelgas entre los trabajadores rumanos en Ploesti, Bucarest, etc. El peri\u00f3dico austriaco Deutsche Volksblatt describ\u00eda el ambiente de descontento existente entre las tropas invasoras:<\/p>\n<p>\u201cLos ej\u00e9rcitos rumano y checo se caracterizan por la ausencia de disciplina, las ideas bolcheviques se est\u00e1n extendiendo, el ejemplo m\u00e1s evidente es que el movimiento de campesinos y trabajadores de Bessarabia se ha vuelto contra el gobierno rumano\u201d.<\/p>\n<p>Muchos de los 8.000 soldados checos se negaron a luchar y desertaron en masa en los C\u00e1rpatos, hacia Galitsia, donde les esperaba la encerrona de los soldados polacos. Tambi\u00e9n se dieron casos de confraternizaci\u00f3n en el frente yugoslavo. Todo esto demuestra que habr\u00eda sido posible si los comunistas h\u00fangaros hubieran aplicado en la revoluci\u00f3n una pol\u00edtica correcta.<\/p>\n<p>Hoy, 60 a\u00f1os despu\u00e9s, a pesar de todos los errores, la breve experiencia de la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica H\u00fangara es una fuente de inspiraci\u00f3n para todos los trabajadores. S\u00f3lo analizando los errores del pasado podremos educar a esta generaci\u00f3n y prepararnos para las tareas a las que el movimiento obrero se enfrentar\u00e1 en el pr\u00f3ximo periodo.<\/p>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 21 de marzo de 1919, se proclam\u00f3 la Rep\u00fablica sovi\u00e9tica h\u00fangara. El 1 de agosto, ciento treinta y tres d\u00edas despu\u00e9s, este cap\u00edtulo heroico de la historia de la clase obrera h\u00fangara, termin\u00f3 con la entrada en Budapest del ej\u00e9rcito blanco rumano. Si el proletariado h\u00fangaro hubiera triunfado, habr\u00eda terminado con el aislamiento de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6018,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[111,110,108,109],"post_format":[],"flags":[],"class_list":["post-5995","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-2","tag-111","tag-hungara","tag-republica","tag-sovietica"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/luchadeclases.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Manifestaci\u00f3n-hungr\u00eda.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5995"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5995\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6024,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5995\/revisions\/6024"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6018"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5995"},{"taxonomy":"post_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fpost_format&post=5995"},{"taxonomy":"flags","embeddable":true,"href":"https:\/\/luchadeclases.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fflags&post=5995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}