{"id":6637,"date":"2018-09-27T09:58:16","date_gmt":"2018-09-27T14:28:16","guid":{"rendered":"https:\/\/luchadeclases.org.ve\/?p=6637"},"modified":"2018-09-27T09:58:16","modified_gmt":"2018-09-27T14:28:16","slug":"espana-marx-los-ratones-y-alberto-garzon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luchadeclases.com\/?p=6637","title":{"rendered":"Espa\u00f1a: Marx, los ratones y Alberto Garz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>La izquierda, no s\u00f3lo en el Estado espa\u00f1ol, vive aturdida por una paradoja evidente: el capitalismo, el sistema econ\u00f3mico sobre el que se edifica una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n destructora de la naturaleza y del trabajo humano, ha sufrido una crisis global, quiz\u00e1 la m\u00e1s grave de su historia.<\/p>\n<p>Pareciera l\u00f3gico que en ese momento se hubiese fortalecido una alternativa anticapitalista, pues nada mejor que la experiencia hist\u00f3rica para mostrar la necesidad del socialismo. Sin embargo, las formaciones pol\u00edticas mayoritarias de la izquierda no han sido capaces de aprovechar estas condiciones favorables y ahora se debaten en luchas internas intentando encontrar a los culpables de su fracaso. El caso de Grecia es paradigm\u00e1tico, pero tambi\u00e9n lo es el del Reino de Espa\u00f1a, donde se ha frustrado la ilusi\u00f3n de cambio que impregn\u00f3 esta d\u00e9cada.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cuartopoder.es\/\">Cuarto Poder<\/a>\u00a0(<a href=\"https:\/\/www.cuartopoder.es\/ideas\/2018\/09\/18\/marx-los-ratones-y-alberto-garzon-parte-i\/\">parte 1<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cuartopoder.es\/ideas\/2018\/09\/20\/marx-los-ratones-y-alberto-garzon-ii-las-tendencias-historicas\/\">parte 2<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cuartopoder.es\/ideas\/2018\/09\/21\/marx-ratones-alberto-garzon-claridad-no-confusion\/\">parte 3<\/a>)<\/strong><\/p>\n<p>Por supuesto es una obligaci\u00f3n de cualquier militante, no s\u00f3lo de los dirigentes, intentar entender el mundo en que vivimos y superar las deficiencias mostradas en la pr\u00e1ctica. El compa\u00f1ero Garz\u00f3n se ha puesto manos a la obra intentando averiguar d\u00f3nde est\u00e1n los fallos, pero para obtener una buena respuesta es necesario formular una buena pregunta y para encontrar algo es necesario buscar en el terreno adecuado. Nos tememos que al sumarse a la cohorte de profesores, parlamentarios e intelectuales en su en\u00e9simo intento de \u00absuperar\u00bb el marxismo se est\u00e1 equivocando de pregunta y de terreno y corre, entre otros, el riesgo de echar balones fuera en lugar de analizar su propia responsabilidad, la de la direcci\u00f3n de IU bajo su \u00e9gida, y la del conjunto de la izquierda.<\/p>\n<p>Nosotros pensamos que la tarea prioritaria no es \u00abdescubrir\u00bb deficiencias en la obra de Marx y Engels, para llamar a su sustituci\u00f3n por la nada, sino establecer las bases para hacer posible el socialismo.<\/p>\n<p>Uno de los trabajos de todos los plum\u00edferos al servicio de la burgues\u00eda de todos los pa\u00edses, es el anuncio constante de la muerte o, al menos, de la superaci\u00f3n del marxismo. Alberto Garz\u00f3n, en su art\u00edculo titulado con el prometedor nombre de \u00bfEl marxismo es un m\u00e9todo cient\u00edfico?, parece que se desliza por una pendiente que m\u00e1s que llevar a \u00abcorregir\u00bb las ideas expuestas por Marx y Engels, puede conducir a una ruptura total.<\/p>\n<p>Asevera el compa\u00f1ero: \u00abEl marxismo no es, en resumen, la llave que abre todas las puertas. El marxismo es, m\u00e1s bien, una herramienta humilde para el an\u00e1lisis social y tambi\u00e9n para la pr\u00e1ctica pol\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p>Que nosotros sepamos, nadie ha afirmado nunca que el marxismo sea \u00abla llave que abre todas las puertas\u00bb, si bien es la \u00fanica teor\u00eda consistentemente revolucionaria que nos proporciona una herramienta insustituible para entender la sociedad capitalista y, por lo tanto, preparar el terreno para su derrocamiento revolucionario.<\/p>\n<p>Si eso es lo que el coordinador general de IU quiere decir, entonces estamos de acuerdo con \u00e9l. Sin embargo, todo el contenido de su art\u00edculo conduce a la conclusi\u00f3n opuesta.<\/p>\n<p>Garz\u00f3n hace una referencia ir\u00f3nica a \u00ablas escrituras sagradas\u00bb y al \u00abaltar de la ortodoxia marxista\u00bb, y a otros lugares comunes, present\u00e1ndose como un valiente innovador comprometido en una lucha contra las ideas que se han convertido en una especie de religi\u00f3n, una ideolog\u00eda petrificada que no admite ninguna modificaci\u00f3n o cuestionamiento.<\/p>\n<p>El marxismo, en nuestra firme opini\u00f3n, es de hecho el socialismo cient\u00edfico (sin comillas) y, por lo tanto, est\u00e1 muy lejos de cualquier tipo de religi\u00f3n. Se basa en un m\u00e9todo cient\u00edfico riguroso (materialismo dial\u00e9ctico) y una interpretaci\u00f3n cient\u00edfica de la historia (materialismo hist\u00f3rico).<\/p>\n<p>Al igual que cualquier teor\u00eda cient\u00edfica, el marxismo admite cambios y modificaciones a la luz de la experiencia. Pero si examinamos las ideas fundamentales presentadas por Marx y Engels, lo que sorprende es lo poco que han tenido que modificarse en el curso de los \u00faltimos 150 a\u00f1os. Este hecho es, en s\u00ed mismo, una indicaci\u00f3n de la solidez y la vitalidad del marxismo.<\/p>\n<p>Perm\u00edtasenos someter esta afirmaci\u00f3n a una peque\u00f1a prueba. Si vamos a una biblioteca y tomamos cualquier libro burgu\u00e9s sobre sociolog\u00eda o pol\u00edtica econ\u00f3mica escrito hace 150 a\u00f1os, enseguida saltar\u00e1 a la vista que este libro no tiene m\u00e1s que un mero inter\u00e9s hist\u00f3rico: aplicaci\u00f3n a las condiciones modernas, pr\u00f3ximo a cero. Pero si abrimos las p\u00e1ginas del\u00a0<em>Manifiesto Comunista<\/em>, escrito por dos j\u00f3venes en 1847, Marx y Engels, encontraremos una descripci\u00f3n y un an\u00e1lisis sumamente asombrosos, no del mundo de 1847, sino del mundo en que vivimos hoy.<\/p>\n<h2>Sobre la vitalidad del marxismo<\/h2>\n<p>Este hecho ha sido ampliamente comentado en los \u00faltimos tiempos por individuos que no tienen conexi\u00f3n con el marxismo o que, incluso, son hostiles a \u00e9l. Hasta el peri\u00f3dico oficial del Vaticano,<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, public\u00f3 un art\u00edculo en el 2009 elogiando el diagn\u00f3stico de Marx sobre la desigualdad de ingresos, que es un reconocimiento asombroso hacia el hombre que declar\u00f3 que la religi\u00f3n era el opio del pueblo.\u00a0<em>El Capital<\/em>\u00a0es ahora un best selleren Alemania. En Jap\u00f3n, ha sido publicado en una versi\u00f3n manga.<\/p>\n<p>George Magnus, uno de los principales analistas econ\u00f3micos del banco UBS, escribi\u00f3 un art\u00edculo con el t\u00edtulo intrigante:\u00a0<em>D\u00e9sele a Karl Marx la oportunidad de salvar la econom\u00eda mundial<\/em>. UBS, con sede en Suiza, es un pilar del poder financiero, con sucursales en m\u00e1s de 50 pa\u00edses y m\u00e1s de 2 billones de d\u00f3lares en activos. Sin embargo, en un ensayo para\u00a0<em>Bloomberg View<\/em>, Magnus escribi\u00f3 que \u00abla econom\u00eda global de hoy en d\u00eda tiene algunas semejanzas asombrosas con lo que Marx previ\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo, comienza describiendo a los responsables pol\u00edticos como \u00abluchando por comprender el aluvi\u00f3n de p\u00e1nico financiero, protestas y otros males que afligen al mundo\u00bb y sugiere que har\u00edan bien en estudiar las obras de \u00abun economista fallecido hace mucho tiempo, Karl Marx\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abConsidere, por ejemplo, la predicci\u00f3n de Marx sobre c\u00f3mo se manifestar\u00eda el conflicto inherente entre capital y trabajo asalariado. Como escribi\u00f3 en El capital, la b\u00fasqueda de ganancias y productividad por parte de las empresas les llevar\u00eda a necesitar cada vez menos trabajadores, creando un \u201cej\u00e9rcito de reserva industrial\u201d de pobres y desempleados: \u201cLa acumulaci\u00f3n de riqueza en un polo es, por lo tanto, al mismo tiempo acumulaci\u00f3n de miseria\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>El art\u00edculo contin\u00faa:<\/p>\n<p>\u00abEl proceso que \u00e9l [Marx] describe es visible en todo el mundo desarrollado, especialmente en los EE. UU. Los esfuerzos de las empresas para reducir costes y evitar la contrataci\u00f3n han hecho dispararse las ganancias corporativas de EE. UU. como porcentaje del producto econ\u00f3mico total al nivel m\u00e1s alto en m\u00e1s de seis d\u00e9cadas, mientras que la tasa de desempleo se ubica en 9,1 por ciento y los salarios reales est\u00e1n estancados.<\/p>\n<p>\u00abMientras tanto, la desigualdad de ingresos en EE. UU. se acerca a su nivel m\u00e1s alto desde la d\u00e9cada de 1920. Antes del 2008, la disparidad de ingresos estaba oscurecida por factores como el cr\u00e9dito f\u00e1cil, que permit\u00eda a las familias pobres disfrutar de un estilo de vida m\u00e1s acomodado. Ahora el problema sale a la luz en toda su crudeza\u00bb.<\/p>\n<p><em>The Wall Street Journal<\/em>\u00a0public\u00f3 una entrevista con el conocido economista Dr. Nouriel Roubini, el cual argumenta que la cadena de cr\u00e9dito est\u00e1 rota, y que el capitalismo ha entrado en un c\u00edrculo vicioso donde el exceso de capacidad (sobreproducci\u00f3n), la ca\u00edda de la demanda del consumidor y los altos niveles de deuda generan una falta de confianza en los inversores, reflejada en ca\u00eddas estrepitosas en la bolsa de valores, la ca\u00edda de los precios de los activos y el colapso de la econom\u00eda real.<\/p>\n<p>Como todos los dem\u00e1s economistas, Roubini no tiene una soluci\u00f3n real a la crisis actual, excepto m\u00e1s inyecciones monetarias de los bancos centrales para evitar otro colapso. Sus conclusiones no pueden ser m\u00e1s pesimistas: \u00abKarl Marx ten\u00eda raz\u00f3n, en alg\u00fan momento el capitalismo puede destruirse a s\u00ed mismo \u2013dijo Roubini\u2013. Pens\u00e1bamos que los mercados funcionaban. No est\u00e1n funcionando\u00bb.<\/p>\n<p>Los economistas burgueses m\u00e1s serios, particularmente desde la crisis del 2008, se han interesado cada vez m\u00e1s en las teor\u00edas de Marx y Engels. Por lo tanto, es ir\u00f3nico que en este mismo per\u00edodo un cierto sector de la izquierda haya decidido arrojar por la borda al marxismo. Alberto Garz\u00f3n corre el riesgo de sumarse a esta tendencia.<\/p>\n<h2>La miseria del popperismo<\/h2>\n<p>Aunque Garz\u00f3n trata de ocultar su abandono del marxismo por medio de circunloquios peculiares, haciendo preguntas a las que no da respuestas claras, el meollo de su argumento es muy claro: el marxismo est\u00e1 desfasado y ya no sirve como m\u00e9todo de an\u00e1lisis. Por lo tanto, debemos encontrar una alternativa. Pero \u00bfqu\u00e9 alternativa propone?<\/p>\n<p>El camarada Garz\u00f3n dice que se opone a \u00abcitar autores muertos para ver si nuestros pensamientos actuales se ajustan a sus palabras\u00bb. Por \u00abautores muertos\u00bb, claramente se refiere a Marx y Engels. Pero acto seguido contin\u00faa citando con aprobaci\u00f3n las palabras de Karl Popper, quien falleci\u00f3 en el a\u00f1o de Nuestro Se\u00f1or 1994 y, por lo tanto, es precisamente un autor muerto que, seg\u00fan se nos dice, no debe ser citado.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de Karl Popper como punto de referencia para la llamada \u00abfilosof\u00eda de la ciencia\u00bb es doblemente desafortunada en vista del hecho de que dedic\u00f3 casi toda su vida a vilipendiar el marxismo, el comunismo y el socialismo. Fue un defensor ac\u00e9rrimo de la llamada democracia liberal, es decir, el capitalismo.<\/p>\n<p>Popper colabor\u00f3 \u200b\u200bactivamente con otros defensores radicales de la \u00abeconom\u00eda de libre mercado\u00bb, como Friedrich Hayek y Milton Friedman. Sus libros m\u00e1s famosos, La miseria del historicismo y La sociedad abierta y sus enemigosson ataques difamatorios contra el socialismo en general y el marxismo en particular.<\/p>\n<p>Es francamente incre\u00edble que un l\u00edder responsable de la izquierda espa\u00f1ola y destacado militante del Partido Comunista pueda asumir seriamente a este fil\u00f3sofo reaccionario como el punto de partida de su argumento contra el \u00abhistoricismo\u00bb, es decir, contra el marxismo mismo. En lo que respecta a las pretensiones te\u00f3ricas de Popper, que se autoproclamaba el Supremo Sacerdote de una supuesta \u00abfilosof\u00eda de la ciencia\u00bb, \u00e9stas no pueden tomarse en serio. Su intento de establecer una definici\u00f3n arbitraria para lo que es y lo que no es ciencia (\u00abteor\u00eda de la falsabilidad\u00bb) ha sido ampliamente demolido y hoy la mayor\u00eda de los cient\u00edficos lo consideran con desprecio.<\/p>\n<p>Nos tomamos la libertad de se\u00f1alar que las teor\u00edas absurdas de Popper no solo rechazan el marxismo como ciencia, sino tambi\u00e9n las ideas de Charles Darwin, Einstein y la gen\u00e9tica moderna. Popper afirm\u00f3 que el darwinismo \u00abno es una teor\u00eda cient\u00edfica comprobable, sino un programa de investigaci\u00f3n metaf\u00edsico: un posible marco para las teor\u00edas cient\u00edficas comprobables\u00bb y \u00abcasi tautol\u00f3gico\u00bb. Valga decir que estos argumentos falsos han sido utilizados por la derecha reaccionaria en los EE. UU. para defender las ideas del Creacionismo.<\/p>\n<h2>\u00bfEl marxismo est\u00e1 desfasado?<\/h2>\n<p>\u00abNo podemos olvidar que Marx y Engels fueron hijos de su tiempo\u00bb, nos dice el compa\u00f1ero. S\u00ed, lo fueron, al igual que Charles Darwin, Albert Einstein, Napole\u00f3n, Julio C\u00e9sar y Jesucristo. Decir eso es decir lo obvio. Pero \u00bfqu\u00e9 hay detr\u00e1s de esta afirmaci\u00f3n? Se argumenta que Marx y Engels fueron, por citar al camarada Garz\u00f3n, \u00abproductos de su \u00e9poca\u00bb. Esa es una forma ladina de decir que son productos del siglo XIX y, por lo tanto, pasados de moda, irremediablemente desfasados e irrelevantes para el siglo XXI. Son ideas viejas, mientras que lo que se requiere en el siglo XXI son nuevos puntos de vista. Pero \u2026 \u00a1para un momento, camarada Garz\u00f3n!<\/p>\n<p>Una idea no es necesariamente falsa por ser vieja. En el cuento de Aladino, el mago prometi\u00f3 l\u00e1mparas nuevas a cambio de viejas. Una joven insensata se lo crey\u00f3 y as\u00ed perdi\u00f3 una fortuna. Es de suponer que esta amarga experiencia le habr\u00eda servido para comprender que las nuevas l\u00e1mparas no son necesariamente mejores que las antiguas, y que las personas que pregonan tales productos nuevos en las calles definitivamente deben evitarse.<\/p>\n<p>Tomemos otro ejemplo. La rueda ha existido durante milenios y, a pesar de su avanzada edad, todav\u00eda funciona bastante bien. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00edamos de alguien que planteara que ya es hora de prescindir de la vieja rueda e inventar una nueva, que obviamente ser\u00eda mucho mejor por el mero hecho de ser nueva? \u00bfQu\u00e9 forma tendr\u00eda esta nueva rueda? \u00bfSer\u00eda cuadrada, rectangular u octagonal? Cualquiera que sea la forma, uno puede estar absolutamente seguro de que no nos llevar\u00eda un solo paso m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Que vaya por delante que nosotros no tenemos la mente cerrada hacia nuevas ideas, siempre y cuando se nos demuestre que son superiores. Vamos a hacer una oferta al camarada Garz\u00f3n: Si t\u00fa eres capaz de ense\u00f1arnos unas ideas que expliquen mejor que el marxismo la crisis actual del capitalismo, y que nos ofrezcan una alternativa mejor, nos comprometemos a abandonar el marxismo y pasar con armas y bagajes a la nueva teor\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Las tendencias hist\u00f3ricas<\/h2>\n<p>El problema es que los detractores del marxismo, hasta el d\u00eda de hoy, nunca han sido capaces de ofrecer nada remotamente similar ni explicar en qu\u00e9 consisten las ideas nuevas de las cuales tanto hablan, sin decir lo que son. Las ideas de Marx y Engels son mil veces m\u00e1s relevantes y correctas hoy que cuando aparecieron por primera vez.\u00a0<em>El Manifiesto Comunista<\/em>\u00a0es el documento m\u00e1s contempor\u00e1neo que uno puede leer. Vamos a citar solo dos ejemplos para ilustrar la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, la globalizaci\u00f3n se considera un fen\u00f3meno reciente. Sin embargo, fue explicado y predicho en las p\u00e1ginas del\u00a0<em>Manifiesto Comunista<\/em>, 150 a\u00f1os antes de que existiera. Marx y Engels explicaron que el capitalismo primero crea el Estado nacional como un medio para desarrollar las fuerzas productivas, pero el desarrollo de estas \u00faltimas sobrepasa los estrechos l\u00edmites del Estado nacional, creando un mercado mundial. Hoy, la dominaci\u00f3n aplastante del mercado mundial es la caracter\u00edstica m\u00e1s importante del mundo en el que vivimos.<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas, los economistas burgueses nos aseguraron que Marx estaba equivocado cuando predijo una creciente polarizaci\u00f3n entre ricos y pobres, y una enorme concentraci\u00f3n de riqueza y poder en pocas manos. En los d\u00edas de Marx no hab\u00eda ninguna evidencia emp\u00edrica para demostrar esto. El capitalismo solo exist\u00eda en Inglaterra en alg\u00fan grado, e incluso all\u00ed la industria a gran escala a\u00fan no se hab\u00eda desarrollado. \u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n hoy?<\/p>\n<p>El argumento de los economistas burgueses de que \u00ablo peque\u00f1o es bello\u00bb ha sido totalmente refutado por la historia. Es una predicci\u00f3n que est\u00e1 en flagrante contradicci\u00f3n con la realidad actual. Hoy, toda la econom\u00eda mundial est\u00e1 en manos de no m\u00e1s de 200 gigantescas compa\u00f1\u00edas multinacionales, la mayor\u00eda de ellas con sede en los Estados Unidos de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Tan solo 147 corporaciones que forman una \u00absuper entidad\u00bb tienen el control del 40% de la riqueza mundial. Estas megacorporaciones son las aut\u00e9nticas due\u00f1as de la econom\u00eda global. Las 10 multinacionales m\u00e1s grandes, incluidas Walmart, Apple y Shell, ganan m\u00e1s dinero que la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo combinados. El valor de las 10 principales empresas es de 285 billones de d\u00f3lares, que es mayor que el valor de 280 billones de d\u00f3lares de los \u00faltimos 180 pa\u00edses, incluidos Irlanda, Indonesia, Israel, Colombia, Grecia, Sud\u00e1frica, Irak y Vietnam.<\/p>\n<p>Si uno de los requisitos de una teor\u00eda correcta, de su car\u00e1cter cient\u00edfico, es su capacidad para hacer predicciones, he aqu\u00ed predicciones de lo m\u00e1s audaces y brillantes, que han sido completamente confirmadas por la marcha de la historia.<\/p>\n<p>Nos dice Alberto Garz\u00f3n, aunque es imposible saber a qu\u00e9 fuente ha recurrido para ello, refiri\u00e9ndose a los fundadores del socialismo cient\u00edfico que \u00abambos autores pensaban que el futuro de la sociedad estaba escrito de antemano\u00bb.Con cierta displicencia, el dirigente de IU a\u00f1ade que \u00abafirmaban que el capitalismo estaba embarazado de socialismo\u00bb. Esta afirmaci\u00f3n, en s\u00ed misma, es una confesi\u00f3n del rechazo del pensamiento dial\u00e9ctico, al no comprender que el socialismo es una necesidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>La \u00fanica manera de superar el capitalismo de manera positiva es el socialismo, pero no es la \u00fanica tendencia que late en su interior. Las contradicciones internas no tienen un desarrollo predeterminado, tambi\u00e9n existe una tendencia interna a la reproducci\u00f3n del sistema ampliado, tal como Karl y Friedrich explicaron. Quiz\u00e1 sea m\u00e1s sencillo para el coordinador general entender que un embarazo es una tendencia, el desarrollo superador ser\u00e1 el crecimiento del feto y su alumbramiento, pero caben otras posibilidades, pues existen otras fuerzas que operan en la naturaleza y en el cuerpo humano, incluso los que llamamos factores accidentales, que pueden llevar a un aborto, por ejemplo. Si presta atenci\u00f3n a Marx y Engels, sabr\u00eda que incluso ellos valoraban la posibilidad de \u00abla destrucci\u00f3n mutua de los contendientes\u00bb. En un ejemplo sencillo: una bellota est\u00e1 \u00abembarazada\u00bb de encina, pero existen muchas posibilidades de que nunca llegue a ser un magn\u00edfico \u00e1rbol, alg\u00fan animal puede incluso deglutirla, sin comprender por ello que ha interrumpido un proceso dial\u00e9ctico\u2026<\/p>\n<p>La historia conoce una l\u00ednea descendente adem\u00e1s de una l\u00ednea ascendente. Esto se ve claramente con lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s del colapso del Imperio romano. Marx y Engels explicaron que existen dos alternativas para la humanidad: el socialismo o la barbarie. En las condiciones actuales, quiz\u00e1s deber\u00edamos de modificar esta c\u00e9lebre frase. La alternativa ante la humanidad es el socialismo o la destrucci\u00f3n de la vida en la Tierra. Y el resultado, como siempre, depender\u00e1 de la lucha de clases.<\/p>\n<h2>\u00bfEs el marxismo un m\u00e9todo cient\u00edfico?<\/h2>\n<p>El camarada Garz\u00f3n, siguiendo ciegamente los pasos de Karl Popper, quiere excluir el marxismo como m\u00e9todo cient\u00edfico. Pero el intento de Popper de establecer una definici\u00f3n arbitraria de lo que es la ciencia simplemente no guarda correspondencia con el mundo real. Ning\u00fan cient\u00edfico siente la necesidad de recibir un certificado de nacimiento firmado por el se\u00f1or Popper para poder seguir haciendo trabajo cient\u00edfico. Tampoco los marxistas necesitamos un certificado de ning\u00fan autor \u00abvivo\u00bb para seguir practicando socialismo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Bien es verdad que hay ciencias y ciencias. Algunas son m\u00e1s exactas que otras. Un astr\u00f3nomo puede predecir la situaci\u00f3n exacta de una estrella o una galaxia a millones de a\u00f1os luz con la m\u00e1s absoluta certeza. En cambio, un ge\u00f3logo puede tener la m\u00e1s absoluta certeza de que va a haber un terremoto en un sitio determinado, pero hasta el d\u00eda de hoy resulta imposible predecir cu\u00e1ndo va a producirse ese terremoto, lo que no impide que la mayor\u00eda de la gente reconozca sin rechistar a la geolog\u00eda como ciencia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se puede incluir la medicina como ciencia, aunque las predicciones de un m\u00e9dico no puedan tener el mismo car\u00e1cter que las de un astr\u00f3nomo. Un m\u00e9dico hace un diagn\u00f3stico bas\u00e1ndose, por un lado, en su conocimiento de la patolog\u00eda y estudios de casos parecidos y, por otro, en los s\u00edntomas observables en un caso concreto. Un paciente puede quejarse de problemas estomacales. El m\u00e9dico (suponemos que es cualificado y eficiente) tiene que decidir si se trata de un c\u00f3lico, una \u00falcera, un c\u00e1ncer\u2026 Incluso el m\u00e9dico m\u00e1s competente puede dar un diagn\u00f3stico equivocado. Pero estos errores no pueden utilizarse como una excusa para negar el car\u00e1cter cient\u00edfico de la medicina.<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose de la psicolog\u00eda, la situaci\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s complicada porque a\u00fan es una ciencia en su infancia. Y cuando llegamos a las ciencias sociales, la cosa se complica m\u00e1s todav\u00eda, no solo porque se trata de una inmensa cantidad de factores cambiantes, sino tambi\u00e9n porque entran en juego intereses de clases antag\u00f3nicas.<\/p>\n<p>No es dif\u00edcil de entender que detr\u00e1s de la m\u00e1scara de falsa objetividad acad\u00e9mica de los autores burgueses se esconde la cruda realidad de la defensa de los intereses de su clase social. En contraste con la pseudo objetividad hip\u00f3crita de los historiadores acad\u00e9micos, los marxistas defendemos abiertamente la causa de la clase obrera y la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>\u00bfPero esto quiere decir que los marxistas no pueden abordar cuestiones de una manera objetiva? \u00bfExiste una contradicci\u00f3n entre tener un inter\u00e9s apasionado en cambiar la sociedad y, al mismo tiempo, ser capaces de hacer una evaluaci\u00f3n objetiva de los acontecimientos hist\u00f3ricos y el papel de los individuos en el proceso hist\u00f3rico? La respuesta la dio el gran marxista ruso Le\u00f3n Trotsky:<\/p>\n<p>\u00abA los ojos de un filisteo el punto de vista revolucionario equivale a la ausencia de objetividad cient\u00edfica. Nosotros pensamos exactamente lo contrario: s\u00f3lo un revolucionario \u2013siempre y cuando, desde luego, est\u00e9 equipado con un m\u00e9todo cient\u00edfico\u2013 es capaz de mostrar la din\u00e1mica objetiva de la revoluci\u00f3n. La aprehensi\u00f3n del pensamiento en general no es un acto contemplativo, sino una actividad. La voluntad es indispensable para penetrar en los secretos de la naturaleza y la sociedad. As\u00ed como un cirujano, de cuyo bistur\u00ed depende una vida humana, distingue con todo cuidado los distintos tejidos de un \u00f3rgano, un revolucionario que encare seriamente su tarea debe analizar con toda conciencia la estructura de la sociedad, sus funciones y reflejos\u00bb. (Trotsky,<em>\u00a0La Revoluci\u00f3n china<\/em>, 1938).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Engels como cient\u00edfico<\/h2>\n<p>El camarada Garz\u00f3n sin duda nos recordar\u00e1 que el contenido del c\u00e9lebre libro de Engels, La dial\u00e9ctica de la naturaleza, es un reflejo de la ciencia del siglo XIX. Pero, de hecho, Engels estaba muy por delante de la ciencia de su tiempo. Era extremadamente cr\u00edtico con las teor\u00edas mec\u00e1nicas que dominaban la f\u00edsica newtoniana. Sus cr\u00edticas fueron corroboradas completamente por los descubrimientos de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica y la teor\u00eda de la relatividad a principios del siglo XX.<\/p>\n<p>Engels no era un cient\u00edfico profesional, pero ten\u00eda un conocimiento bastante extenso de las ciencias naturales de su tiempo. Sin embargo, basado en un profundo conocimiento del m\u00e9todo dial\u00e9ctico de an\u00e1lisis, Engels hizo una serie de contribuciones a la interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de la ciencia que siguen siendo muy importantes, a pesar de que han permanecido en el desconocimiento para la abrumadora mayor\u00eda de los cient\u00edficos hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>La ciencia moderna nos proporciona muchas m\u00e1s pruebas de lo correcto de la dial\u00e9ctica que los ejemplos que estaban disponibles para Engels. En particular, el nuevo campo de la teor\u00eda del caos y sus derivados proporciona una prueba muy importante de la afirmaci\u00f3n de Engels de que, en \u00faltima instancia, la naturaleza funciona dial\u00e9cticamente. La ley dial\u00e9ctica de la transformaci\u00f3n de cantidad en calidad constituye la piedra angular de la teor\u00eda del caos, y es absolutamente fundamental para el estudio de las transiciones de fase, un \u00e1rea muy importante de la f\u00edsica moderna.<\/p>\n<p>En su libro\u00a0<em>Ubiquity<\/em>, el cient\u00edfico estadounidense Mark Buchanan se\u00f1ala que fen\u00f3menos tan diferentes como infartos, avalanchas, incendios forestales, el aumento y la ca\u00edda de las poblaciones de animales, las crisis burs\u00e1tiles, el movimiento del tr\u00e1fico e, incluso, las revoluciones en el arte y la moda est\u00e1n todos gobernados por la misma ley, que se puede expresar como una ecuaci\u00f3n matem\u00e1tica conocida como ley potencial (power law). Esta es ni m\u00e1s ni menos que la ley dial\u00e9ctica de la transformaci\u00f3n de la cantidad en calidad.<\/p>\n<p>Y el materialismo \u00bfqu\u00e9?\u2026 El m\u00e9todo materialista es fundamental para toda la ciencia. Todo intento de sustituir el materialismo por el idealismo en el campo de la ciencia ha llevado a un error tras otro. Este es particularmente el caso en el estudio de los or\u00edgenes humanos, que durante m\u00e1s de un siglo se vio obstaculizado por los prejuicios idealistas de los paleont\u00f3logos que buscaban un f\u00f3sil con un cerebro grande.<\/p>\n<p>Nunca lo encontraron, pero fueron enga\u00f1ados por un estafador que invent\u00f3 al llamado\u00a0<em>hombre de Piltdown<\/em>, que result\u00f3 ser un cr\u00e1neo humano al que hab\u00eda unido la mand\u00edbula de un simio. Los cient\u00edficos creyeron en este fraude porque coincid\u00eda con sus prejuicios idealistas. Pero Engels hab\u00eda explicado de antemano que no fue el cerebro quien cre\u00f3 la mano, sino la mano (trabajo) la que cre\u00f3 el cerebro.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed lo que el ilustre cient\u00edfico estadounidense Stephen Jay Gould escribi\u00f3 sobre Engels:<\/p>\n<p>\u00abEl siglo diecinueve produjo una brillante expos\u00e9[revelaci\u00f3n] procedente de una fuente que sin duda sorprender\u00e1 a la mayor parte de los lectores \u2013Friedrich Engels\u2013. (\u2026)<br \/>\n\u00abEn 1876, Engels escribi\u00f3 un ensayo titulado The Part Played by Labor in the Transition from Ape to Man(El papel del trabajo en la transici\u00f3n del simio al hombre). Fue publicado, p\u00f3stumamente, en 1896 y, desafortunadamente, no tuvo impacto alguno en la ciencia Occidental. (\u2026)<br \/>\n\u00abLa importancia del ensayo de Engels no yace en sus conclusiones sustantivas, sino en su lacerante an\u00e1lisis pol\u00edtico acerca de por qu\u00e9 la ciencia occidental estaba tan colgada de la afirmaci\u00f3n aprior\u00edstica de la supremac\u00eda del cerebro. (\u2026) La importancia del ensayo de Engels no yace en el feliz resultado de que el Australopithecusconfirmara una teor\u00eda por \u00e9l propuesta \u2013v\u00eda Haeckel\u2013 sino m\u00e1s bien en su perspicaz an\u00e1lisis del papel pol\u00edtico de la ciencia y de los prejuicios sociales que afectan necesariamente todo pensamiento.<br \/>\n\u00abDe hecho, el tema de Engels acerca de la separaci\u00f3n de la cabeza y la mano ha hecho mucho por establecer un l\u00edmite y fijar el curso de la ciencia a trav\u00e9s de la historia\u00bb. (Stephen Jay Gould,\u00a0<em>Desde Darwin<\/em>, pp.148-150. Ediciones Hermann Blume, Madrid).<\/p>\n<p>El generoso tributo de Gould a Engels es una respuesta suficiente a las tonter\u00edas de Karl Popper y de todos los que intentan desacreditar al marxismo atacando su base filos\u00f3fica, el materialismo dial\u00e9ctico.<\/p>\n<h2>El capitalismo en un callej\u00f3n sin salida<\/h2>\n<p>En la coyuntura actual, el capitalismo se encuentra en una profunda crisis. Como sistema socioecon\u00f3mico, hace tiempo que agot\u00f3 cualquier posibilidad de ofrecer un futuro a la humanidad.<\/p>\n<p>Cuando un sistema social entra en crisis terminal, encuentra su reflejo no solo en la incapacidad de desarrollar las fuerzas productivas, sino tambi\u00e9n en otros campos: la cultura, el arte, la filosof\u00eda, la moralidad\u2026<\/p>\n<p>En el pasado, cuando la burgues\u00eda todav\u00eda era capaz de desempe\u00f1ar un papel progresista, ten\u00eda una ideolog\u00eda y una filosof\u00eda coherentes. El liberalismo conceb\u00eda el sistema capitalista (\u00abla econom\u00eda de libre mercado\u00bb) como el \u00fanico sistema posible, un sistema que garantizaba progreso y avance constante. Hoy es mejor que ayer, y ma\u00f1ana ser\u00e1 mejor que hoy.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, esta hermosa visi\u00f3n recibi\u00f3 un poderoso y nuevo impulso. Francis Fukuyama proclam\u00f3 el fin de la historia. El socialismo, supuestamente, hab\u00eda fracasado, el capitalismo era el \u00fanico sistema posible. El futuro ser\u00eda de paz y prosperidad para todos.<\/p>\n<p>Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s no queda piedra sobre piedra de estas consoladoras ilusiones. Durante los \u00faltimos diez a\u00f1os, los gobiernos y los economistas han estado luchando para salir de la crisis, sin ning\u00fan signo de \u00e9xito. La burgues\u00eda y sus defensores ideol\u00f3gicos rebosan pesimismo sobre el futuro. No tienen respuestas a la crisis de su sistema.<\/p>\n<p>Este pesimismo encuentra un reflejo en la filosof\u00eda. En lugar de admitir honestamente que sobre la base del sistema actual no es posible el progreso, la llamada filosof\u00eda posmoderna afirma que el progreso en general no existe. La historia no se puede entender, excepto como una serie de accidentes. De manera similar, la ideolog\u00eda no puede existir, por la simple raz\u00f3n de que la propia burgues\u00eda se ha quedado sin ideas.<\/p>\n<h2>\u00a1Claridad, no confusi\u00f3n!<\/h2>\n<p>No nos complace decir esto, pero el art\u00edculo del compa\u00f1ero Garz\u00f3n, lejos de aclarar las cuestiones que aborda, est\u00e1 repleto de confusiones desde la primera hasta la \u00faltima l\u00ednea. Pareciera un intento de minar el marxismo sin admitirlo, o quiz\u00e1 sin siquiera ser consciente de ello.<\/p>\n<p>No hace la menor mella en el marxismo, porque en ninguno de los casos trata seriamente el tema. Su m\u00e9todo es construir un espantap\u00e1jaros para despu\u00e9s derribarlo. Eso no es realmente algo dif\u00edcil de hacer, pero no sirve para aclarar nada o elevar la comprensi\u00f3n pol\u00edtica de la militancia de Izquierda Unida. Esto es doblemente desafortunado, porque en este momento lo que se requiere para unir a la izquierda sobre una base s\u00f3lida es precisamente claridad.<\/p>\n<p>La crisis del capitalismo ha producido una revuelta creciente en la sociedad. Lo vimos hace poco en el movimiento multitudinario de los pensionistas y las manifestaciones masivas y huelgas del 8 de marzo, y antes en la rebeli\u00f3n democr\u00e1tica del pueblo catal\u00e1n.<\/p>\n<p>Por todas partes vemos el mismo descontento, enojo, furia y, sobre todo, frustraci\u00f3n, una frustraci\u00f3n que est\u00e1 dirigida en gran medida a los l\u00edderes de la izquierda y los sindicatos que, en lugar de proporcionar al movimiento el programa, las ideas y la organizaci\u00f3n necesarios, siembran sistem\u00e1ticamente la desilusi\u00f3n entre las masas y el descontento en sus propias bases.<\/p>\n<p>El camarada Garz\u00f3n no debiera ver el marxismo como un pesado lastre del pasado que hay que quitarse de encima cuanto antes; el marxismo no es una carga onerosa que impide nuestro progreso. M\u00e1s bien es una br\u00fajula absolutamente necesaria que nos permite encontrar el camino correcto. Sin la ayuda de tal br\u00fajula, inevitablemente nos perderemos en un marasmo de ideas incorrectas y contradictorias. Tampoco debiera dejarse arrastrar por la tentaci\u00f3n del eclecticismo diletante, aceptando \u00abcuarto y mitad de marxismo\u00bb, y rechazando el resto, amput\u00e1ndolo hasta reducirlo a un mu\u00f1\u00f3n impotente, privado de su m\u00e9dula revolucionaria, eliminando el programa, convertido, ahora s\u00ed, en una reliquia religiosa que sacar en procesi\u00f3n en las reuniones de profesi\u00f3n de fe, pero alejado totalmente de nuestra pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Para ver c\u00f3mo termina esta confusi\u00f3n ideol\u00f3gica, solo hace falta se\u00f1alar lo que ha ocurrido con Podemos. Los dirigentes de esta formaci\u00f3n pensaban que podr\u00edan prescindir de la ideolog\u00eda. Renunciaron expl\u00edcitamente al marxismo, ofreciendo en su lugar nuevas ideas y nuevos m\u00e9todos organizativos. La organizaci\u00f3n Podemos parec\u00eda representar una salida. Los discursos radicales de Pablo Iglesias inspiraron esperanza en los corazones de mucha gente.<\/p>\n<p>Pero no se puede volver la espalda tan alegremente a la ideolog\u00eda que, expulsada por la puerta delantera, volver\u00e1 a entrar por la ventana de atr\u00e1s. La pol\u00edtica, al igual que la naturaleza, aborrece el vac\u00edo. La ausencia de ideolog\u00eda simplemente significa la adopci\u00f3n de una mala ideolog\u00eda. Ideas tan confusas como \u00abno somos ni de izquierda ni de derecha\u00bb abren la puerta a una pol\u00edtica oportunista, con consecuencias desastrosas.<\/p>\n<p>Las esperanzas iniciales, cada vez m\u00e1s, se est\u00e1n transformando en un creciente desencanto. Esto se debe precisamente a la confusi\u00f3n ideol\u00f3gica y las ambig\u00fcedades pol\u00edticas de los l\u00edderes de Podemos, quienes neciamente imaginaron que la manera de obtener m\u00e1s apoyo era moderar su lenguaje en un vano intento de ganar el llamado terreno del \u00abcentro\u00bb. \u00a1Grave error! Si la gente quiere el reformismo, ya tiene al PSOE. No necesita de Podemos, que naturalmente ha cedido terreno al PSOE.<\/p>\n<p>En tales condiciones, Izquierda Unida tiene una oportunidad de oro para ganar el liderazgo del movimiento. Pero la condici\u00f3n sine qua nones que Izquierda Unida defienda firmemente las genuinas ideas de izquierda: las ideas del comunismo y el marxismo revolucionario. Al intentar distanciarse de estas ideas, el camarada Garz\u00f3n est\u00e1 haciendo precisamente lo contrario de lo que hace falta en estos momentos.<\/p>\n<p>No podemos olvidar lo sucedido en la Transici\u00f3n, el abandono del marxismo y del leninismo, partes de un mismo proceso, expresado en primer lugar como una amalgama confusa. La siguiente cita bien podr\u00eda ser un resumen de los \u00faltimos art\u00edculos del compa\u00f1ero Garz\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00ab\u2026asume el marxismo como un instrumento te\u00f3rico, cr\u00edtico y no dogm\u00e1tico, para el an\u00e1lisis y la transformaci\u00f3n de la realidad social, recogiendo las distintas aportaciones, marxistas y no marxistas, que han contribuido a hacer del socialismo la gran alternativa emancipadora de nuestro tiempo y respetando plenamente las creencias personales\u00bb.<\/p>\n<p>Pero, los puntos suspensivos deben sustituirse por \u00abEl PSOE\u00bb, \u00a1pues es la resoluci\u00f3n que se aprob\u00f3 en el congreso extraordinario de 1979 en el que el partido dirigido por Felipe Gonz\u00e1lez abandon\u00f3 formalmente el marxismo!<\/p>\n<p>Las ideas confusas solo pueden ser combatidas con la firmeza ideol\u00f3gica y la claridad completa. Lamentamos profundamente que las ideas del art\u00edculo del camarada Alberto no aporten claridad, sino que representan un evidente giro hacia la derecha, no hacia la izquierda.<\/p>\n<h2>\u00abEl marxismo debe cambiar\u00bb<\/h2>\n<p>El marxismo tiene que cambiar, nos dice. Esta es una canci\u00f3n muy conocida para nosotros. Ha sido cantada durante m\u00e1s de cien a\u00f1os por gente como Bernstein, Kautsky y muchos otros. Todas estas personas quer\u00edan transformar el marxismo en su contrario, privarlo de su identidad revolucionaria, castrarlo y reducirlo a un tipo de reformismo parlamentario inofensivo.<\/p>\n<p>No obstante, al menos los pensadores revisionistas del pasado intentaron presentar un programa coherente. Eso, lamentablemente, no se puede decir en el presente caso. El art\u00edculo del coordinador de IU contiene muchas cr\u00edticas al marxismo, pero cuando se trata de presentar una alternativa coherente, resulta ser una gran decepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Parece ser que la actitud de Garz\u00f3n hacia el marxismo, negando que articula un m\u00e9todo cient\u00edfico e incluso que ni siquiera nos proporcione un m\u00e9todo, es id\u00e9ntica a la actitud de su h\u00e9roe Karl Popper hacia Darwin, \u00abes decir, que no es una teor\u00eda cient\u00edfica comprobable, sino un programa de investigaci\u00f3n metaf\u00edsico: un posible marco para las teor\u00edas cient\u00edficas comprobables\u00bb.<\/p>\n<p>Al igual que todas las dem\u00e1s declaraciones de Popper, esta requiere una traducci\u00f3n a un castellano comprensible para un ser humano normal. Aunque rinde homenaje de mala gana a Charles Darwin como un pensador significativo del pasado (la palabra \u00abpasado\u00bb debe ser bien subrayada), sus teor\u00edas son una completa p\u00e9rdida de tiempo.<\/p>\n<p>El Coordinador de IU est\u00e1 dispuesto a mantener el retrato de Marx en la pared y el primer volumen de\u00a0<em>El Capital<\/em>\u00a0en su estante (despu\u00e9s de todo, es parte de nuestra \u00abtradici\u00f3n\u00bb) siempre que se ignore por completo lo que Marx realmente escribi\u00f3.<\/p>\n<p>En un rasgo de incomprensi\u00f3n del legado de los fundadores del socialismo cient\u00edfico nos dice:<\/p>\n<p>\u00abEn primer lugar, creo que es importante bajarse del fuerte determinismo que emana de su concepci\u00f3n de la historia. La historia no est\u00e1 escrita de antemano por ninguna fuerza providencial y por lo tanto, no cabe presuponer ciertos desarrollos hist\u00f3ricos sin la intervenci\u00f3n de otras variables no estrictamente econ\u00f3micas\u00bb.<\/p>\n<p>En esto se equivoca el compa\u00f1ero, tanto al vulgarizar el marxismo hasta hacerlo irreconocible, como al llevarlo a un reduccionismo economicista y un determinismo religioso. Tal como lo explic\u00f3 Engels de forma brillante en su carta a Jos\u00e9 Bloch:<\/p>\n<p>\u00ab\u2026Seg\u00fan la concepci\u00f3n materialista de la historia, el factor que en \u00faltima instancia determina la historia es la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca m\u00e1s que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor econ\u00f3mico es el \u00fanico determinante, convertir\u00e1 aquella tesis en una frase vacua, abstracta, absurda (\u2026)<br \/>\n\u00ab\u2026Somos nosotros mismos quienes hacemos nuestra historia, pero la hacemos, en primer lugar, con arreglo a premisas y condiciones muy concretas. Entre ellas, son las econ\u00f3micas las que deciden en \u00faltima instancia. (\u2026) El que los disc\u00edpulos hagan a veces m\u00e1s hincapi\u00e9 del debido en el aspecto econ\u00f3mico, es cosa de la que, en parte, tenemos la culpa Marx y yo mismo. Frente a los adversarios, ten\u00edamos que subrayar este principio cardinal que se negaba, y no siempre dispon\u00edamos de tiempo, espacio y ocasi\u00f3n para dar la debida importancia a los dem\u00e1s factores que intervienen en el juego de las acciones y reacciones. (\u2026) Desgraciadamente, ocurre con harta frecuencia que se cree haber entendido totalmente y que se puede manejar sin m\u00e1s una nueva teor\u00eda por el mero hecho de haberse asimilado, y no siempre exactamente, sus tesis fundamentales. De este reproche no se hallan exentos muchos de los nuevos \u201cmarxistas\u201d y as\u00ed se explican muchas de las cosas peregrinas que han aportado\u00bb.<\/p>\n<p>Alberto Garz\u00f3n afirma: \u00abEn cualquier caso, s\u00ed creo que debemos recuperar el materialismo hist\u00f3rico, en una versi\u00f3n suavizada, como un instrumento \u00fatil para las ciencias sociales y como una forma de contrarrestar las tendencias posmodernas cuyo an\u00e1lisis ha sido desconectado de la econom\u00eda base\u00bb.<\/p>\n<p>Pero en qu\u00e9 consiste esta \u00abversi\u00f3n suavizada\u00bb del materialismo hist\u00f3rico, no lo sabemos. No se nos ofrece ninguna explicaci\u00f3n ni alternativa. \u00abEl marxismo debe cambiar\u00bb, pero nadie tiene la m\u00e1s remota idea de en qu\u00e9 ha de consistir el cambio.<\/p>\n<p>Entendemos perfectamente que el joven l\u00edder de IU se vea asaltado por las dudas acerca de la realidad que nos rodea e intente buscar salida a la crisis permanente en la que vive dicha organizaci\u00f3n, pero esas reflexiones, en muchas ocasiones antes de convertirse en afirmaciones ex c\u00e1tedra, debieran seguir el consejo que marc\u00f3 el propio Marx. Su cr\u00edtica de la filosof\u00eda de su tiempo fue magn\u00edfica, y ser\u00eda dif\u00edcil comprender bien el marxismo sin el estudio de La ideolog\u00eda alemana, escrita con Engels. Sin embargo, a\u00f1os despu\u00e9s, el propio Karl hac\u00eda la siguiente reflexi\u00f3n al referirse a ella:<\/p>\n<p>\u00abEntregamos el manuscrito a la cr\u00edtica roedora de los ratones, muy de buen grado, pues nuestro objetivo principal: esclarecer nuestras propias ideas, ya hab\u00eda sido logrado\u00bb.<\/p>\n<p>Marx analiz\u00f3 y desentra\u00f1\u00f3 el mundo capitalista y propuso una alternativa. Ese mundo, en lo esencial, sigue siendo el mismo y las alternativas, tambi\u00e9n en lo esencial, siguen siendo las mismas, pues el problema de la explotaci\u00f3n subsiste, la pobreza, la concentraci\u00f3n de capital, la ley del valor, el plusvalor\u2026 o las crisis de sobreproducci\u00f3n. No s\u00f3lo demuestran la genialidad del pensamiento marxista, sino tambi\u00e9n indican el callej\u00f3n sin salida al que est\u00e1 abocada la izquierda intentando buscar la alternativa en la repetici\u00f3n, con otros nombres, de las ideas anteriores a Marx y Engels.<\/p>\n<p>Tenemos que admitir que nuestra discusi\u00f3n no debe centrarse en rechazar las propuestas del socialismo formuladas por ellos, sino en encontrar la manera de llevarlo a la pr\u00e1ctica a la luz de las experiencias vividas. Nuestra tarea es volver a estudiar el marxismo, pero para enviar este sistema con todas sus secuelas destructivas al basurero de la historia.<\/p>\n<p>Lo que no entienden los economistas posmodernos cr\u00edticos con Marx es que no era \u00abun economista\u00bb, sino un revolucionario, no desarrolla una teor\u00eda econ\u00f3mica para lucirse en una c\u00e1tedra o para \u00abresolver los problemas de gestionar el sistema\u00bb o elaborar un programa electoral reformista, sino que analiza la realidad para transformarla radicalmente y, por tanto, considera las fuerzas internas de la sociedad capitalista, sus contradicciones, y cuenta al elaborar su perspectiva con la capacidad de la clase obrera para transformar la sociedad. Lo que nos lleva a centrar nuestra atenci\u00f3n en la m\u00e9dula de sus tesis: \u00abLos fil\u00f3sofos no han hecho m\u00e1s que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La izquierda, no s\u00f3lo en el Estado espa\u00f1ol, vive aturdida por una paradoja evidente: el capitalismo, el sistema econ\u00f3mico sobre el que se edifica una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n destructora de la naturaleza y del trabajo humano, ha sufrido una crisis global, quiz\u00e1 la m\u00e1s grave de su historia. 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