
El 3 de octubre, la Internacional Comunista Revolucionaria organizó una jornada internacional de acción en solidaridad con la Revolución Cubana y en contra del imperialismo estadounidense.
Cuba está bajo asedio. Desde enero, el bloqueo imperialista de 67 años contra la isla se ha endurecido drásticamente, ya que Estados Unidos se apoderó del principal proveedor de petróleo de Cuba —Venezuela— y amenazó a México para que también detuviera los suministros. El viernes pasado, 2 de octubre, la Guardia Costera de Estados Unidos anunció que había interceptado otro barco que transportaba combustible a Cuba.
La vida en la isla —incluidos la educación y la atención médica— se ha paralizado. Además de esto, Marco Rubio ha ido imponiendo regularmente sanciones adicionales para obstaculizar el transporte marítimo, la minería y el turismo. Por otra parte, la presencia militar de Estados Unidos aumenta continuamente alrededor y sobre la isla.
Este es un asedio brutal y criminal destinado a obligar a Cuba a rendirse por hambre.
Aislada y asfixiada, la Revolución Cubana se encuentra en su período más peligroso hasta la fecha. Los dirigentes cubanos están considerando la restauración capitalista para romper su aislamiento y estancamiento.
El aplastamiento de la Revolución Cubana sería un golpe para la clase trabajadora mundial. El único camino a seguir es luchar por una revolución socialista mundial.
La Internacional Comunista Revolucionaria defiende incondicionalmente la revolución y sus logros —la erradicación del analfabetismo, la construcción de un sistema de salud de clase mundial, etc.—, que se alcanzaron sobre la base de la economía planificada.On Saturday 3 October, sections of the RCI all around the world organised rallies and meetings in defence of the Cuban Revolution / ImaEl sábado 3 de octubre, las secciones de la ICR de todo el mundo organizaron manifestaciones y reuniones en defensa de la Revolución Cubana.
El peso del imperialismo yanqui sobre la isla le impone a la sección estadounidense de la ICR, los Comunistas Revolucionarios de Estados Unidos, la responsabilidad especial de enarbolar la bandera en defensa de Cuba. En última instancia, el pueblo de Cuba y los trabajadores de Estados Unidos tienen el mismo enemigo: los imperialistas estadounidenses, quienes intentan someter a la isla mediante el hambre mientras se enriquecen a costa del trabajo de los trabajadores en Estados Unidos y en todo el mundo.