Tras cuatro semanas de la guerra de agresión de EE. UU. e Israel contra Irán, el imperialismo estadounidense no solo no ha alcanzado sus objetivos bélicos, sino que estos parecen más lejanos que antes. Trump se enfrenta a una situación imposible. Si decide cortar por lo sano y declara la victoria ahora, eso supondría una humillación enorme para el imperialismo estadounidense y un duro golpe personal para él. Pero cualquier intento de intensificar el conflicto estaría plagado de peligros y conllevaría graves riesgos, con solo una mínima posibilidad de éxito. En estos momentos, parece que está intentando hacer ambas cosas a la vez.
La guerra en el Medio Oriente, desencadenada por el ataque a gran escala de EE.UU. e Israel contra Irán, ha asestado un duro golpe a la economía mundial. Asia, aunque no tiene ninguna responsabilidad en la…
El bloqueo petrolero decretado por Trump el 29 de enero está asfixiando, de forma lenta pero segura, a Cuba, que depende de las importaciones de petróleo para el 60% de su producción energética. El Gobierno cubano…
