El 7 de enero, Renee Nicole Good fue asesinada por un agente del ICE en las calles del sur de Minneapolis. Era madre de tres hijos y vivía a pocas manzanas del lugar donde fue abatida a tiros.
El ataque provocó indignación, y miles de personas se reunieron en Minneapolis para participar en vigilias y protestas contra el terror del ICE. Las protestas ya se han extendido por todo Minnesota y por ciudades de todo el país.